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Ciudadanía Mundial
Bahá'í International Community
Ciudadanía Mundial
Ética Global Para El Desarrollo Sostenible
Nueva York, Estados Unidos
14-25 Junio, 1993
La Ciudadanía Mundial: Visión de Realidad
El mayor desafío que enfrenta a la comunidad mundial a medida que se
moviliza para implementar el Programa 21, es liberar los enormes recursos
financieros, técnicos, humanos y morales necesarios para un desarrollo
sostenible. Estos recursos serán liberados solamente en la medida que los
pueblos del mundo desarrollen un profundo sentido de responsabilidad por
el destino del planeta y por el bienestar de toda la familia humana.
Este sentido de responsabilidad sólo puede emerger de la aceptación de la
unidad de la humanidad y sólo se podrá sostener con una visión unificadora
de una sociedad mundial pacífica y próspera. Sin una ética global como
ésta, la gente no podrá llegar a ser participantes activos y constructivos
en el proceso mundial de desarrollo sostenible.(2)
Si bien el Programa 21 suministra un marco indispensable de conocimientos
científicos y habilidad técnica para la implementación de desarrollo
sostenible, no inspira un compromiso personal para una ética global. Esto
no quiere decir que no se prestó atención a la ética y a los valores
durante el procedimiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Medio Ambiente y Desarrollo (UNCED). El llamado por valores unificadores
se oyó durante todo este proceso desde Jefes de Estado hasta oficiales de
las Naciones Unidas y también de representantes de organizaciones
no-gubernamentales (ONG) y de ciudadanos individuales. En particular, los
conceptos de "nuestra humanidad común,""ciudadanía mundial,"y "unidad en
diversidad"fueron invocados para que sirviesen como infraestructura ética
para el Programa 21 y la Declaración de Río.(3)
De esta manera, la comunidad mundial ya ha llegado a un acuerdo básico
sobre una ética global para visualizar el Programa 21. Sugerimos que el
término ciudadanía mundial se adopte para abarcar la constelación de
principios, valores, actitudes y conductas que deben abrazar los pueblos
del mundo si se ha de lograr desarrollo sostenible.
La ciudadanía mundial comienza con la aceptación de la unidad de la
familia humana y la interconexión de las naciones de "la tierra, nuestro
hogar." (4) En tanto estimula un patriotismo sano y legítimo, también
insiste sobre una lealtad más amplia, un amor a la humanidad como un todo.
No obstante, no implica el abandono de lealtades legítimas, ni la
supresión de la diversidad cultural, ni la abolición de la autonomía
nacional, ni la imposición de la uniformidad. Su consigna es "unidad en
diversidad."La ciudadanía mundial abarca los principios de justicia
económica y social, tanto dentro como entre las naciones; toma de
decisiones sin actitud de adversarios en todos los niveles de la sociedad;
igualdad de los sexos; armonía racial, étnica, nacional y religiosa; y
estar dispuestos a hacer sacrificios en pro del bien común. Otras facetas
de la ciudadanía mundial - todas las cuales promueven el honor y la
dignidad humanas, la comprensión, la amistad, la cooperación, la
confiabilidad y un deseo de servir - se pueden deducir de las que ya se
han mencionado. Algunos de estos principios(5) han sido expresados en el
Programa 21 - la mayoría, no obstante, se destacan por su ausencia. Más
aún, no se ha proveído ninguna estructura conceptual global bajo la cual
se puedan armonizar y promulgar.
Fomentar la ciudadanía mundial es una estrategia práctica para promover
desarrollo sostenible. En tanto la desunidad, el antagonismo y el
provincialismo caractericen las relaciones sociales, políticas y
económicas dentro y entre las naciones, no se puede establecer un modelo
global y sostenible de desarrollo.(6) Hace más de un siglo, Bahá'u'lláh
advirtió, "El bienestar de la humanidad, su paz y seguridad, son
inalcanzables a no ser y hasta que su unidad haya sido firmemente
establecida." Sólo sobre los cimientos de unidad genuina, armonía y
comprensión entre los diversos pueblos y naciones del mundo, puede
eregirse una sociedad global sostenible.
Nosotros, por lo tanto, recomendamos que la ciudadanía mundial se enseñe
en todas las escuelas y que la unidad de la humanidad - el principio sobre
el que se basa la ciudadanía mundial - se afirme continuamente en todas
las naciones.
El concepto de ciudadanía mundial no es nuevo en la comunidad mundial.
Está tanto implícito como explícito en infinidad de documentos, cartas y
acuerdos de la NU, incluso en las palabras iniciales de la propia Carta de
la NU: "Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas..."Ya se está
promoviendo por todo el mundo, en todas las culturas por diversos ONG,
académicos, ciudadanos, grupos, festejadores, programas educacionales,
artistas y los medios de comunicación. Estos esfuerzos son significativos,
pero necesitan ser aumentados considerablemente. Una campaña
cuidadosamente planificada y orquestada y de largo alcance para promover
la ciudadanía mundial, que involucre a todos los sectores de la sociedad -
local, nacional e internacional - debe ser armada. Debe ser impulsada con
todo el vigor, la valentía moral y convicción que puedan reunir las
Naciones Unidas, sus estados miembros y sus socios que estén dispuestos.
Promoción de la Ciudanía Mundial
La siguiente propuesta para una campaña con la finalidad de promover
ciudadanía mundial (7) calza en forma natural en el marco para reorientar
la educación, la percepción del público, y el entrenamiento para un
desarrollo sostenible que se presenta en el Capítulo 36 del Programa 21.
Educación
La educación - formal, no-formal e informal - es, indiscutible-mente, la
forma más efectiva para moldear valores, actitudes, conductas y
habilidades que equiparán a los pueblos del mundo de acuerdo con los
intereses de largo plazo del planeta y de la humanidad como un todo.(8)
Las Naciones Unidas, los gobiernos y las agencias educativas deberían
tratar por hacer que el principio de ciudadanía mundial sea parte de la
norma educacional de cada niño.
Los detalles de los programas y actividades educacionales que incorporan
estas actividades variarán mucho dentro y entre las naciones. No obstante,
si la ciudadanía mundial se ha de comprender como un principio mundial,
todos los programas deben tener algunos aspectos en común. Basado en el
principio de la unidad de la raza humana, deberían cultivar tolerancia y
hermandad, nutriendo el aprecio por la riqueza e importancia de los
diversos sistemas culturales, religiosos y sociales del mundo y
fortaleciendo aquellas tradiciones que contribuyen a una civilización
mundial sostenible. Deberían enseñar el principio de "unidad en
diversidad"como llave para la fortaleza y riqueza tanto de las naciones
como para la comunidad mundial. Deberían fomentar una ética de servicio al
bien común y comunicar una comprensión tanto de los derechos como de las
responsabilidades de la ciudadanía mundial. Estos programas y actividades
deberían edificarse sobre los esfuerzos positivos del país y destacar sus
éxitos tangibles, incluyendo modelos de unidad racial, religiosa, nacional
y étnica. Deberían enfatizar la importancia de la NU en promover
cooperación y comprensión globales; sus metas, objetivos y programas
universales; su significación inmediata para los pueblos y naciones del
mundo; y el papel creciente que debe desempeñar en nuestro mundo que se
hace cada vez más pequeño.
Antes de emprender una campaña para promover ciudadanía mundial, será
necesario desarrollar y aprobar una comprensión común del concepto. La
Comisión Para El Desarrollo Sostenible podría establecer un comité
especial o grupo de trabajo para que comience a desarrollar directrices
para la ciudadanía mundial y propuestas para incorporar este principio en
los programas de educación formal y no-formal existentes.
Alternativamente, la Comisión podría buscar la ayuda de la Junta
Consultiva de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible o el Comité
Interinstitucional sobre el Desarrollo Sostenible. La Secretaría de la NU
podría incluso elegir establecer una Unidad de Ciudadanía Mundial, similar
a la otrora Dependencia de Estudios sobre la Paz, para que desarrolle
estas directrices y para que coordine la implementación de la educación
para la ciudadanía mundial en todo el sistema. No importa cual vía se
elija, se debe dar alta prioridad a esta tarea.
La ciudadanía mundial se podría incorporar fácilmente en todas las
actividades sugeridas en el capítulo 36.5. del Programa 21 para reorientar
la educación hacia desarrollo sostenible. Algunos ejemplos lo ilustran:
Cuerpos consultivos/mesas redondas nacionales (36.5.c) deberían
facilitar la incorporación de la ciudadanía mundial en los programas
educacionales dentro del país.
Programas de entrenamiento antes y durante el servicio para todos los
maestros, administradores, planificadores educacionales y educadores
no-formales (36.5.d) deberían incluir el principio de la ciudadanía
mundial en su contenido.
Los materiales educacionales sobre desarrollo sostenible producidos por
agencias de la NU deberían estimular la ciudadanía mundial (36.5.g),
como lo deberían hacer materiales educacionales sobre las Naciones
Unidas.
Programa 21 pide "la formación de una red internacional" que apoye
esfuerzos globales por educar para desarrollo sostenible (36.5.k). Esta
red podría tanto estimular las agencias de la NU y ONG miembros para
crear materiales basados en las directrices para ciudadanía mundial como
proporcionar los medios para compartirlos.
A los Gobiernos y autoridades educacionales ya se les ha pedido que
"eliminen estereotipos de género en los currícula" como un medio para
promover desarrollo sostenible (36.5.m). Nosotros recomendaríamos que,
en el espíritu de ciudadanía mundial, se eliminen también los
estereotipos basados en religión, cultura, raza, clase, nacionalidad y
origen étnico.
Concenciación Pública
Es necesario que la gente piense en sí misma como ciudadanos mundiales y
que comprendan su responsabilidad personal en producir un desarrollo
sostenible.(9) Las campañas para acrecentar la percepción pública de los
desafíos de la ciudadanía mundial deben usar toda la gama de los medios y
de las artes, incluyendo la televisión, los videos, las películas, radio,
redes electrónicas, libros, revistas, carteles, volantes, teatro y música.
Estas campañas deberían enrolar a las industrias de la publicidad, de las
entretenciones y de los medios de comunicación - tanto tradicionales como
no-tradicionales - todo el sistema de la NU, todos los estados miembros,
las ONG, y los personajes populares. Deberían alcanzar hasta los hogares,
el lugar de trabajo, áreas públicas y escuelas. Las directrices para la
ciudadanía mundial que se mencionaron anteriormente deberían ser
apropiados para su uso en dichas campañas de ilustración pública y
deberían servir como material básico de referencia para toda programación
en los medios de comunicación.
Se podría incluir la ciudadanía mundial en las actividades presentadas en
el capítulo 36.10. del Programa 21 en busca de mayor comprensión y
sensibilidad pública sobre desarrollo sostenible. El siguiente ejemplo lo
ilustra:
Juntas asesoras nacionales e internacionales (36.10.a) podrían estimular
a los diversos medios de comunicación para que adopten las directrices
de ciudadanía mundial. Los medios de comunicación han hecho mucho para
aumentar la percepción pública de la interdependencia global y los
enormes desafíos que enfrenta la comunidad mundial. También han
destacado las diferencias aparentemente insalvables que nos dividen.
Los medios de comunicación tienen una responsabilidad para ayudar a la
gente a comprender que la diversidad no necesita ser una fuente de
conflictos; más bien, la diversidad puede y debe ser como fuente para el
desarrollo sostenible. Pueden hacer esto al enfocar las empresas
constructivas, unificadoras y de cooperación que muestran la capacidad
de la humanidad para trabajar juntos para enfrentar los enormes desafíos
que se nos presentan.
Al promover "una relación de cooperación con los medios de comunicación"
(36.10.e) las Naciones Unidas debe definir con valentía su propia
identidad y la promesa que contiene para la comunidad mundial. Las
Naciones Unidas se estableció sobre altos ideales y con una visión de un
mundo en paz y progreso. Al suministrar un marco de referencia para
comunicación y cooperación, y al dar comienzo a innumerables proyectos
constructivos, ha contribuido significativamente a la comprensión,
esperanza y buena voluntad en el mundo. No obstante, sus logros son poco
conocidos para la generalidad de la humanidad.
Al utilizar el concepto de ciudadanía mundial como tema integrador, las
Naciones Unidas debería publicitar sus ideales, actividades y metas,
para que la gente llegue a comprender el rol único y vital que las
Naciones Unidas desempeña en el mundo y por tanto, en sus vidas. De
igual manera, las Naciones Unidas debería promover ciudadanía mundial en
todas sus actividades públicas, incluyendo las celebraciones del 50º
aniversario de las Naciones Unidas y giras por el cuartel general de las
Naciones Unidas. Todo documento de la NU que trate de desarrollo
sostenible también debería contener este principio - comenzando con el
preámbulo de la propuesta Carta de la Tierra. La ciudadanía mundial debe
llegar a ser el punto único más importante de referencia ética en todas
las actividades de la NU.
Los servicios de la industria de la publicidad (36.10.e) deberían ser
enrolados para que promuevan ciudadanía mundial. Las campañas se podrían
organizar en base a temas tales como:
Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas:
Celebramos la Unidad en la Diversidad
Un Planeta, Un Pueblo
No Obstante Nuestra Diversidad, Somos Una Sola Familia Humana
Nuestro Futuro Común: Unidad en Diversidad
Se deberían celebrar concursos y presentar premios para promover
ciudadanía mundial (36.10.e).
Mientras destaquen la mayor percepción pública "sobre los impactos de la
violencia en la sociedad" (36.10.l), los medios de comunicación pueden
generar un compromiso con la ciudadanía mundial al destacar ejemplos de
empresas constructivas, unificadoras que muestran el poder de la unidad
y una visión común.
Cada país debería ser estimulado para que aparte recursos para la
promoción de la ciudadanía mundial. También se debería tomar en
consideración que se incluya entre los "indicadores de desarrollo
sostenible" (40.6.) que se proponen, la promoción de este principio. Por
ejemplo, se podría estimular a los países para que informen sobre
esfuerzos para promover la tolerancia y aprecio por otras culturas,
igualdad de los sexos y el concepto de una sola familia humana mediante
los currícula, los entretenimientos y los medios de comunicación.
El Desafío de la Ciudadanía Mundial
En conclusión, la ciudadanía mundial es un concepto tan desafiante y
dinámico como las oportunidades que enfrenta la comunidad mundial.
Nosotros, los pueblos y las naciones del mundo, procederíamos con
sabiduría si abrazásemos con valentía los principios sobre los cuales
descansa y nos dejásemos guiar por ellos en todos los aspectos de nuestras
vidas - desde nuestras relaciones personales y de comunidad hasta nuestros
asuntos nacionales e internacionales; desde nuestras escuelas, lugares de
trabajo y medios de comunicación, hasta nuestras instituciones legales,
sociales y políticas. Por lo tanto, urgimos a la Comisión para que
estimule a la totalidad del sistema de la NU para que incorpore el
principio de ciudadanía mundial en toda la gama de sus programas y
actividades.
La Comunidad Internacional Bahá'í, que por más de un siglo ha estado
promoviendo la ciudadanía mundial, se sentiría muy complacida de ayudar a
la Comisión, a los gobiernos, a las ONG y a otros para dar desarrollo
adicional a los conceptos contenidos en este documento; para proveer
modelos prácticos de unidad racial, religioso, nacional y étnico para el
desarrollo sostenible; y para tomar parte en consultas sobre esta cuestión
crucial. Como una comunidad global que abarca la diversidad de la
humanidad y al compartir una visión común, la Comunidad Internacional
Bahá'í seguirá promoviendo desarrollo sostenible al estimular a la gente
para que se vean como ciudadanos de un solo mundo, los constructores de
una civilización mundial justa y próspera.
NOTAS:
Programa 21, Capítulo 1.6.
Uno de los temas repetidos con mayor frecuencia en el Programa 21 es la
importancia vital de una "amplia participación pública en la toma de
decisiones;""compromiso e involucramiento genuinos de todos los grupos
sociales;" "verdadera asociación social;"y "nuevos niveles de
cooperación entre estados, sectores clave de las sociedades y de los
pueblos."
El pedido para una ética global se oyó a menudo durante el proceso de
UNCED, con particular intensidad en la Cumbre para la Tierra y el Foro
Global, desde Jefes de Estado hasta los oficiales de la NU y
representantes de ONG; a través de documentos oficiales de UNCED,
tratados, talleres y presentaciones artísticas de ONG. Los siguientes
son sólo algunos ejemplos:
Los discursos ante la Cumbre de la Tierra del Presidente del Brasil;
el Presidente de Francia; el Primer Ministro de Irlanda; el Primer
Ministro de Japón: el Presidente de la República de las Islas
Marshall; el Presidente de los Estados Unidos de México; El Príncipe
Coronado del Reino de Marruecos; el Primer Ministro del Reino de
Holanda; el Primer Ministro de Turquía; el Primer Ministro de Tuvalu;
el Secretario de Estado de la Santa Sede; y el Secretario General de
UNCED;
Tratados de ONG preparados en el Foro Global, incluyendo El Tratado de
la Juventud; La Carta de la Tierra; La Declaración de Río de Janeiro;
La Declaración de los Pueblos sobre la Tierra; El Tratado de Educación
Sobre el Medio Ambiente para Sociedades Sostenibles y Responsabilidad
Global; y el Tratado de Compromisos Eticos;
Actividades del Foro Global, incluyendo la Serie Vespertina en el
Parque, que reflejaba "la diversidad cultural de la Familia Humana"; y
el Monumento a la Paz, cuya inscripción dice, "La tierra es un solo
país, y la humanidad sus ciudadanos;"
Declaraciones y publicaciones hechas por los gobiernos, Agencias de la
NU y de ONG a las diversas sesiones del Comité Preparatorio y otros
eventos relacionados con UNCED incluyendo el Código Universal de
Conducta Ambiental (Simposio de ONG/ Medios de comunicación, octubre
de 1990); En Nuestras Manos: Mujeres y Niños Primero (Informe del
Simposio de UNCED/UNICEF/ UNFPA, Mayo de 1991); La Carta de la Tierra
(La Red de Ciudadanos de los Estados Unidos sobre UNCED, Julio de
1991); Comunidad de Una Sola Tierra (El Grupo de Trabajo de
Comunidades Religiosas sobre UNCED, Agosto de 1991); Cuidando la
Tierra (IUCN/UNEP/WWF, Octubre de 1991); Una Carta de la Tierra
(Comité Coordinador Internacional sobre Religión y la Tierra, 1991);
Agenda Ya Wananchi (Raíces del Futuro, Diciembre de 1991); Una Etica
del Medio Ambiente o Carta de la Tierra (UNEP/UK Comité Nacional,
Febrero de 1992); Principios Sobre Derechos y Obligaciones Generales
(documento de la Asamblea General, A/CONF. 151/PC/WG. III/L.28, 9 de
Marzo de 1992); Carta de la Tierra, Japón (Foro del Pueblo, Japón
1992); Carta Para Reparación de la Tierra (Fundación Para la
Reparación de la Tierra, 1992); y Nuestra Patria, El Planeta (Sir
Shridath Ramphal, 1992).
Declaración de Río Sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Preámbulo.
Por ejemplo, véase Declaración de Río Sobre Medio Ambiente y Desarrollo,
Principios 5, 8, 20, 25; y Programa 21, Capítulos 1, 2, 3, 23, 24, y 36.
Ver Declaración de Río Sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Principio 25.
Dentro del contexto del principio de ciudadanía mundial, este programa
debería ser "llevado a cabo por diversos actores de acuerdo con las
diferentes situaciones, capacidades y prioridades de los países y
regiones" (Programa 21, Capítulo 1.6.).
Programa 21, Capítulo 36.3. declara que "La educación... debería ser
reconocida como el proceso mediante el cual los seres humanos y las
sociedades pueden lograr su pleno potencial. La educación es crítica
para promover desarrollo sostenible y para mejorar la capacidad de los
pueblos para enfrentar cuestiones de medio ambiente y desarrollo...Tanto
la educación formal como la no-formal son indispensables para cambiar
las actitudes de la gente... también es crítica para lograr comprensión
medio-ambiental y ética, valores y actitudes, habilidades y conducta
consistentes con un desarrollo sostenible y para una participación
pública efectiva en la toma de decisiones. Para ser efectiva...la
educación...debería abocarse a la dinámica tanto del medio ambiente
físico/biológico como socio-económico y el desarrollo humano (lo que
puede incluir lo espiritual)."
Programa 21, Capítulo 36.9. llama la atención a la importancia de
promover "amplia comprensión pública como una parte esencial de un
esfuerzo educacional global para fortalecer actitudes, valores y
acciones que sean compatibles con desarrollo sostenible."
BIC Document #93-0614S
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Sobre la Comunidad Internacional Bahá'í Oficina de las Naciones Unidas...
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Bahá'í International Community
Ciudadanía Mundial
Ética Global Para El Desarrollo Sostenible
Nueva York, Estados Unidos
14-25 Junio, 1993
La Ciudadanía Mundial: Visión de Realidad
El mayor desafío que enfrenta a la comunidad mundial a medida que se
moviliza para implementar el Programa 21, es liberar los enormes recursos
financieros, técnicos, humanos y morales necesarios para un desarrollo
sostenible. Estos recursos serán liberados solamente en la medida que los
pueblos del mundo desarrollen un profundo sentido de responsabilidad por
el destino del planeta y por el bienestar de toda la familia humana.
Este sentido de responsabilidad sólo puede emerger de la aceptación de la
unidad de la humanidad y sólo se podrá sostener con una visión unificadora
de una sociedad mundial pacífica y próspera. Sin una ética global como
ésta, la gente no podrá llegar a ser participantes activos y constructivos
en el proceso mundial de desarrollo sostenible.(2)
Si bien el Programa 21 suministra un marco indispensable de conocimientos
científicos y habilidad técnica para la implementación de desarrollo
sostenible, no inspira un compromiso personal para una ética global. Esto
no quiere decir que no se prestó atención a la ética y a los valores
durante el procedimiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Medio Ambiente y Desarrollo (UNCED). El llamado por valores unificadores
se oyó durante todo este proceso desde Jefes de Estado hasta oficiales de
las Naciones Unidas y también de representantes de organizaciones
no-gubernamentales (ONG) y de ciudadanos individuales. En particular, los
conceptos de "nuestra humanidad común,""ciudadanía mundial,"y "unidad en
diversidad"fueron invocados para que sirviesen como infraestructura ética
para el Programa 21 y la Declaración de Río.(3)
De esta manera, la comunidad mundial ya ha llegado a un acuerdo básico
sobre una ética global para visualizar el Programa 21. Sugerimos que el
término ciudadanía mundial se adopte para abarcar la constelación de
principios, valores, actitudes y conductas que deben abrazar los pueblos
del mundo si se ha de lograr desarrollo sostenible.
La ciudadanía mundial comienza con la aceptación de la unidad de la
familia humana y la interconexión de las naciones de "la tierra, nuestro
hogar." (4) En tanto estimula un patriotismo sano y legítimo, también
insiste sobre una lealtad más amplia, un amor a la humanidad como un todo.
No obstante, no implica el abandono de lealtades legítimas, ni la
supresión de la diversidad cultural, ni la abolición de la autonomía
nacional, ni la imposición de la uniformidad. Su consigna es "unidad en
diversidad."La ciudadanía mundial abarca los principios de justicia
económica y social, tanto dentro como entre las naciones; toma de
decisiones sin actitud de adversarios en todos los niveles de la sociedad;
igualdad de los sexos; armonía racial, étnica, nacional y religiosa; y
estar dispuestos a hacer sacrificios en pro del bien común. Otras facetas
de la ciudadanía mundial - todas las cuales promueven el honor y la
dignidad humanas, la comprensión, la amistad, la cooperación, la
confiabilidad y un deseo de servir - se pueden deducir de las que ya se
han mencionado. Algunos de estos principios(5) han sido expresados en el
Programa 21 - la mayoría, no obstante, se destacan por su ausencia. Más
aún, no se ha proveído ninguna estructura conceptual global bajo la cual
se puedan armonizar y promulgar.
Fomentar la ciudadanía mundial es una estrategia práctica para promover
desarrollo sostenible. En tanto la desunidad, el antagonismo y el
provincialismo caractericen las relaciones sociales, políticas y
económicas dentro y entre las naciones, no se puede establecer un modelo
global y sostenible de desarrollo.(6) Hace más de un siglo, Bahá'u'lláh
advirtió, "El bienestar de la humanidad, su paz y seguridad, son
inalcanzables a no ser y hasta que su unidad haya sido firmemente
establecida." Sólo sobre los cimientos de unidad genuina, armonía y
comprensión entre los diversos pueblos y naciones del mundo, puede
eregirse una sociedad global sostenible.
Nosotros, por lo tanto, recomendamos que la ciudadanía mundial se enseñe
en todas las escuelas y que la unidad de la humanidad - el principio sobre
el que se basa la ciudadanía mundial - se afirme continuamente en todas
las naciones.
El concepto de ciudadanía mundial no es nuevo en la comunidad mundial.
Está tanto implícito como explícito en infinidad de documentos, cartas y
acuerdos de la NU, incluso en las palabras iniciales de la propia Carta de
la NU: "Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas..."Ya se está
promoviendo por todo el mundo, en todas las culturas por diversos ONG,
académicos, ciudadanos, grupos, festejadores, programas educacionales,
artistas y los medios de comunicación. Estos esfuerzos son significativos,
pero necesitan ser aumentados considerablemente. Una campaña
cuidadosamente planificada y orquestada y de largo alcance para promover
la ciudadanía mundial, que involucre a todos los sectores de la sociedad -
local, nacional e internacional - debe ser armada. Debe ser impulsada con
todo el vigor, la valentía moral y convicción que puedan reunir las
Naciones Unidas, sus estados miembros y sus socios que estén dispuestos.
Promoción de la Ciudanía Mundial
La siguiente propuesta para una campaña con la finalidad de promover
ciudadanía mundial (7) calza en forma natural en el marco para reorientar
la educación, la percepción del público, y el entrenamiento para un
desarrollo sostenible que se presenta en el Capítulo 36 del Programa 21.
Educación
La educación - formal, no-formal e informal - es, indiscutible-mente, la
forma más efectiva para moldear valores, actitudes, conductas y
habilidades que equiparán a los pueblos del mundo de acuerdo con los
intereses de largo plazo del planeta y de la humanidad como un todo.(8)
Las Naciones Unidas, los gobiernos y las agencias educativas deberían
tratar por hacer que el principio de ciudadanía mundial sea parte de la
norma educacional de cada niño.
Los detalles de los programas y actividades educacionales que incorporan
estas actividades variarán mucho dentro y entre las naciones. No obstante,
si la ciudadanía mundial se ha de comprender como un principio mundial,
todos los programas deben tener algunos aspectos en común. Basado en el
principio de la unidad de la raza humana, deberían cultivar tolerancia y
hermandad, nutriendo el aprecio por la riqueza e importancia de los
diversos sistemas culturales, religiosos y sociales del mundo y
fortaleciendo aquellas tradiciones que contribuyen a una civilización
mundial sostenible. Deberían enseñar el principio de "unidad en
diversidad"como llave para la fortaleza y riqueza tanto de las naciones
como para la comunidad mundial. Deberían fomentar una ética de servicio al
bien común y comunicar una comprensión tanto de los derechos como de las
responsabilidades de la ciudadanía mundial. Estos programas y actividades
deberían edificarse sobre los esfuerzos positivos del país y destacar sus
éxitos tangibles, incluyendo modelos de unidad racial, religiosa, nacional
y étnica. Deberían enfatizar la importancia de la NU en promover
cooperación y comprensión globales; sus metas, objetivos y programas
universales; su significación inmediata para los pueblos y naciones del
mundo; y el papel creciente que debe desempeñar en nuestro mundo que se
hace cada vez más pequeño.
Antes de emprender una campaña para promover ciudadanía mundial, será
necesario desarrollar y aprobar una comprensión común del concepto. La
Comisión Para El Desarrollo Sostenible podría establecer un comité
especial o grupo de trabajo para que comience a desarrollar directrices
para la ciudadanía mundial y propuestas para incorporar este principio en
los programas de educación formal y no-formal existentes.
Alternativamente, la Comisión podría buscar la ayuda de la Junta
Consultiva de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible o el Comité
Interinstitucional sobre el Desarrollo Sostenible. La Secretaría de la NU
podría incluso elegir establecer una Unidad de Ciudadanía Mundial, similar
a la otrora Dependencia de Estudios sobre la Paz, para que desarrolle
estas directrices y para que coordine la implementación de la educación
para la ciudadanía mundial en todo el sistema. No importa cual vía se
elija, se debe dar alta prioridad a esta tarea.
La ciudadanía mundial se podría incorporar fácilmente en todas las
actividades sugeridas en el capítulo 36.5. del Programa 21 para reorientar
la educación hacia desarrollo sostenible. Algunos ejemplos lo ilustran:
Cuerpos consultivos/mesas redondas nacionales (36.5.c) deberían
facilitar la incorporación de la ciudadanía mundial en los programas
educacionales dentro del país.
Programas de entrenamiento antes y durante el servicio para todos los
maestros, administradores, planificadores educacionales y educadores
no-formales (36.5.d) deberían incluir el principio de la ciudadanía
mundial en su contenido.
Los materiales educacionales sobre desarrollo sostenible producidos por
agencias de la NU deberían estimular la ciudadanía mundial (36.5.g),
como lo deberían hacer materiales educacionales sobre las Naciones
Unidas.
Programa 21 pide "la formación de una red internacional" que apoye
esfuerzos globales por educar para desarrollo sostenible (36.5.k). Esta
red podría tanto estimular las agencias de la NU y ONG miembros para
crear materiales basados en las directrices para ciudadanía mundial como
proporcionar los medios para compartirlos.
A los Gobiernos y autoridades educacionales ya se les ha pedido que
"eliminen estereotipos de género en los currícula" como un medio para
promover desarrollo sostenible (36.5.m). Nosotros recomendaríamos que,
en el espíritu de ciudadanía mundial, se eliminen también los
estereotipos basados en religión, cultura, raza, clase, nacionalidad y
origen étnico.
Concenciación Pública
Es necesario que la gente piense en sí misma como ciudadanos mundiales y
que comprendan su responsabilidad personal en producir un desarrollo
sostenible.(9) Las campañas para acrecentar la percepción pública de los
desafíos de la ciudadanía mundial deben usar toda la gama de los medios y
de las artes, incluyendo la televisión, los videos, las películas, radio,
redes electrónicas, libros, revistas, carteles, volantes, teatro y música.
Estas campañas deberían enrolar a las industrias de la publicidad, de las
entretenciones y de los medios de comunicación - tanto tradicionales como
no-tradicionales - todo el sistema de la NU, todos los estados miembros,
las ONG, y los personajes populares. Deberían alcanzar hasta los hogares,
el lugar de trabajo, áreas públicas y escuelas. Las directrices para la
ciudadanía mundial que se mencionaron anteriormente deberían ser
apropiados para su uso en dichas campañas de ilustración pública y
deberían servir como material básico de referencia para toda programación
en los medios de comunicación.
Se podría incluir la ciudadanía mundial en las actividades presentadas en
el capítulo 36.10. del Programa 21 en busca de mayor comprensión y
sensibilidad pública sobre desarrollo sostenible. El siguiente ejemplo lo
ilustra:
Juntas asesoras nacionales e internacionales (36.10.a) podrían estimular
a los diversos medios de comunicación para que adopten las directrices
de ciudadanía mundial. Los medios de comunicación han hecho mucho para
aumentar la percepción pública de la interdependencia global y los
enormes desafíos que enfrenta la comunidad mundial. También han
destacado las diferencias aparentemente insalvables que nos dividen.
Los medios de comunicación tienen una responsabilidad para ayudar a la
gente a comprender que la diversidad no necesita ser una fuente de
conflictos; más bien, la diversidad puede y debe ser como fuente para el
desarrollo sostenible. Pueden hacer esto al enfocar las empresas
constructivas, unificadoras y de cooperación que muestran la capacidad
de la humanidad para trabajar juntos para enfrentar los enormes desafíos
que se nos presentan.
Al promover "una relación de cooperación con los medios de comunicación"
(36.10.e) las Naciones Unidas debe definir con valentía su propia
identidad y la promesa que contiene para la comunidad mundial. Las
Naciones Unidas se estableció sobre altos ideales y con una visión de un
mundo en paz y progreso. Al suministrar un marco de referencia para
comunicación y cooperación, y al dar comienzo a innumerables proyectos
constructivos, ha contribuido significativamente a la comprensión,
esperanza y buena voluntad en el mundo. No obstante, sus logros son poco
conocidos para la generalidad de la humanidad.
Al utilizar el concepto de ciudadanía mundial como tema integrador, las
Naciones Unidas debería publicitar sus ideales, actividades y metas,
para que la gente llegue a comprender el rol único y vital que las
Naciones Unidas desempeña en el mundo y por tanto, en sus vidas. De
igual manera, las Naciones Unidas debería promover ciudadanía mundial en
todas sus actividades públicas, incluyendo las celebraciones del 50º
aniversario de las Naciones Unidas y giras por el cuartel general de las
Naciones Unidas. Todo documento de la NU que trate de desarrollo
sostenible también debería contener este principio - comenzando con el
preámbulo de la propuesta Carta de la Tierra. La ciudadanía mundial debe
llegar a ser el punto único más importante de referencia ética en todas
las actividades de la NU.
Los servicios de la industria de la publicidad (36.10.e) deberían ser
enrolados para que promuevan ciudadanía mundial. Las campañas se podrían
organizar en base a temas tales como:
Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas:
Celebramos la Unidad en la Diversidad
Un Planeta, Un Pueblo
No Obstante Nuestra Diversidad, Somos Una Sola Familia Humana
Nuestro Futuro Común: Unidad en Diversidad
Se deberían celebrar concursos y presentar premios para promover
ciudadanía mundial (36.10.e).
Mientras destaquen la mayor percepción pública "sobre los impactos de la
violencia en la sociedad" (36.10.l), los medios de comunicación pueden
generar un compromiso con la ciudadanía mundial al destacar ejemplos de
empresas constructivas, unificadoras que muestran el poder de la unidad
y una visión común.
Cada país debería ser estimulado para que aparte recursos para la
promoción de la ciudadanía mundial. También se debería tomar en
consideración que se incluya entre los "indicadores de desarrollo
sostenible" (40.6.) que se proponen, la promoción de este principio. Por
ejemplo, se podría estimular a los países para que informen sobre
esfuerzos para promover la tolerancia y aprecio por otras culturas,
igualdad de los sexos y el concepto de una sola familia humana mediante
los currícula, los entretenimientos y los medios de comunicación.
El Desafío de la Ciudadanía Mundial
En conclusión, la ciudadanía mundial es un concepto tan desafiante y
dinámico como las oportunidades que enfrenta la comunidad mundial.
Nosotros, los pueblos y las naciones del mundo, procederíamos con
sabiduría si abrazásemos con valentía los principios sobre los cuales
descansa y nos dejásemos guiar por ellos en todos los aspectos de nuestras
vidas - desde nuestras relaciones personales y de comunidad hasta nuestros
asuntos nacionales e internacionales; desde nuestras escuelas, lugares de
trabajo y medios de comunicación, hasta nuestras instituciones legales,
sociales y políticas. Por lo tanto, urgimos a la Comisión para que
estimule a la totalidad del sistema de la NU para que incorpore el
principio de ciudadanía mundial en toda la gama de sus programas y
actividades.
La Comunidad Internacional Bahá'í, que por más de un siglo ha estado
promoviendo la ciudadanía mundial, se sentiría muy complacida de ayudar a
la Comisión, a los gobiernos, a las ONG y a otros para dar desarrollo
adicional a los conceptos contenidos en este documento; para proveer
modelos prácticos de unidad racial, religioso, nacional y étnico para el
desarrollo sostenible; y para tomar parte en consultas sobre esta cuestión
crucial. Como una comunidad global que abarca la diversidad de la
humanidad y al compartir una visión común, la Comunidad Internacional
Bahá'í seguirá promoviendo desarrollo sostenible al estimular a la gente
para que se vean como ciudadanos de un solo mundo, los constructores de
una civilización mundial justa y próspera.
NOTAS:
Programa 21, Capítulo 1.6.
Uno de los temas repetidos con mayor frecuencia en el Programa 21 es la
importancia vital de una "amplia participación pública en la toma de
decisiones;""compromiso e involucramiento genuinos de todos los grupos
sociales;" "verdadera asociación social;"y "nuevos niveles de
cooperación entre estados, sectores clave de las sociedades y de los
pueblos."
El pedido para una ética global se oyó a menudo durante el proceso de
UNCED, con particular intensidad en la Cumbre para la Tierra y el Foro
Global, desde Jefes de Estado hasta los oficiales de la NU y
representantes de ONG; a través de documentos oficiales de UNCED,
tratados, talleres y presentaciones artísticas de ONG. Los siguientes
son sólo algunos ejemplos:
Los discursos ante la Cumbre de la Tierra del Presidente del Brasil;
el Presidente de Francia; el Primer Ministro de Irlanda; el Primer
Ministro de Japón: el Presidente de la República de las Islas
Marshall; el Presidente de los Estados Unidos de México; El Príncipe
Coronado del Reino de Marruecos; el Primer Ministro del Reino de
Holanda; el Primer Ministro de Turquía; el Primer Ministro de Tuvalu;
el Secretario de Estado de la Santa Sede; y el Secretario General de
UNCED;
Tratados de ONG preparados en el Foro Global, incluyendo El Tratado de
la Juventud; La Carta de la Tierra; La Declaración de Río de Janeiro;
La Declaración de los Pueblos sobre la Tierra; El Tratado de Educación
Sobre el Medio Ambiente para Sociedades Sostenibles y Responsabilidad
Global; y el Tratado de Compromisos Eticos;
Actividades del Foro Global, incluyendo la Serie Vespertina en el
Parque, que reflejaba "la diversidad cultural de la Familia Humana"; y
el Monumento a la Paz, cuya inscripción dice, "La tierra es un solo
país, y la humanidad sus ciudadanos;"
Declaraciones y publicaciones hechas por los gobiernos, Agencias de la
NU y de ONG a las diversas sesiones del Comité Preparatorio y otros
eventos relacionados con UNCED incluyendo el Código Universal de
Conducta Ambiental (Simposio de ONG/ Medios de comunicación, octubre
de 1990); En Nuestras Manos: Mujeres y Niños Primero (Informe del
Simposio de UNCED/UNICEF/ UNFPA, Mayo de 1991); La Carta de la Tierra
(La Red de Ciudadanos de los Estados Unidos sobre UNCED, Julio de
1991); Comunidad de Una Sola Tierra (El Grupo de Trabajo de
Comunidades Religiosas sobre UNCED, Agosto de 1991); Cuidando la
Tierra (IUCN/UNEP/WWF, Octubre de 1991); Una Carta de la Tierra
(Comité Coordinador Internacional sobre Religión y la Tierra, 1991);
Agenda Ya Wananchi (Raíces del Futuro, Diciembre de 1991); Una Etica
del Medio Ambiente o Carta de la Tierra (UNEP/UK Comité Nacional,
Febrero de 1992); Principios Sobre Derechos y Obligaciones Generales
(documento de la Asamblea General, A/CONF. 151/PC/WG. III/L.28, 9 de
Marzo de 1992); Carta de la Tierra, Japón (Foro del Pueblo, Japón
1992); Carta Para Reparación de la Tierra (Fundación Para la
Reparación de la Tierra, 1992); y Nuestra Patria, El Planeta (Sir
Shridath Ramphal, 1992).
Declaración de Río Sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Preámbulo.
Por ejemplo, véase Declaración de Río Sobre Medio Ambiente y Desarrollo,
Principios 5, 8, 20, 25; y Programa 21, Capítulos 1, 2, 3, 23, 24, y 36.
Ver Declaración de Río Sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Principio 25.
Dentro del contexto del principio de ciudadanía mundial, este programa
debería ser "llevado a cabo por diversos actores de acuerdo con las
diferentes situaciones, capacidades y prioridades de los países y
regiones" (Programa 21, Capítulo 1.6.).
Programa 21, Capítulo 36.3. declara que "La educación... debería ser
reconocida como el proceso mediante el cual los seres humanos y las
sociedades pueden lograr su pleno potencial. La educación es crítica
para promover desarrollo sostenible y para mejorar la capacidad de los
pueblos para enfrentar cuestiones de medio ambiente y desarrollo...Tanto
la educación formal como la no-formal son indispensables para cambiar
las actitudes de la gente... también es crítica para lograr comprensión
medio-ambiental y ética, valores y actitudes, habilidades y conducta
consistentes con un desarrollo sostenible y para una participación
pública efectiva en la toma de decisiones. Para ser efectiva...la
educación...debería abocarse a la dinámica tanto del medio ambiente
físico/biológico como socio-económico y el desarrollo humano (lo que
puede incluir lo espiritual)."
Programa 21, Capítulo 36.9. llama la atención a la importancia de
promover "amplia comprensión pública como una parte esencial de un
esfuerzo educacional global para fortalecer actitudes, valores y
acciones que sean compatibles con desarrollo sostenible."
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