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LOS SIETE VALLES - LOS CUATRO VALLES


BAHÁ'U'LLÁH


Título original en inglés: The Seven Valleys - The Four Valleys


ÍNDICE

LOS SIETE VALLES
El Valle de la Búsqueda
El Valle del Amor
El Valle del Conocimiento
El Valle de la Unidad
El Valle del Contento
El Valle del Asombro
El Valle de la verdadera pobreza y la nada absoluta

LOS CUATRO VALLES
El Primer Valle
El Segundo Valle
El Tercer Valle
El Cuarto Valle



EN EL NOMBRE DE DIOS, EL CLEMENTE, EL MISERICORDIOSO.

Loado sea Dios, Quien de la nada forjó la Creación, inscribió los misterios de la preexistencia sobre la
Tabla del hombre; del Bayán le enseñó lo que ignoraba, hizo de él un Libro Luminoso para aquellos que
creyeron y se sometieron; hizo que, en esta oscura y funesta edad presenciara la creación de todas las
cosas (Kull-i-Shay') y diese testimonio de ello con maravillosa voz sobre la cima de la eternidad en el
Templo Excelente1: a fin de que todo hombre pueda atestiguar, en sí y por sí mismo, y en el rango de la
Manifestación de su Señor, que verdaderamente no hay Dios salvo Él, y para que todo hombre pueda así
ganar la cumbre de las realidades, hasta que nadie contemple cosa alguna sin ver en ella a Dios.
Y alabo y glorifico al primer mar, que fluyó del océano de la Esencia Divina, y a la primera alborada que
despuntó en el Horizonte de la Unicidad, y al primer sol que brilló en el Cielo de la Eternidad, y a la
primera llama que fue encendida por la Lámpara de la Preexistencia en el candil de la singularidad: aquél
quien fue Aḥmad en el reino de los excelsos, Muḥammad en el concurso de los íntimos, y Maḥmúd2 en el
dominio de los sinceros, "...invócalo por cualquier nombre que deseéis. Él tiene excelentísimos
nombres"3 en los corazones de aquellos que saben. ¡Y haya entre los Suyos y Sus compañeros abundante,
eterna y perdurable paz!
Además, hemos escuchado con atención lo que el ruiseñor del conocimiento cantó desde las ramas del
árbol de tu ser, y hemos aprendido lo que la paloma de la certeza pregonó desde la pérgola de tu corazón.
Pienso que la leer tu carta ciertamente aspiré las fragancias de las vestiduras de tu amor y alcancé tu
presencia. Y puesto que noté que mencionas tu muerte en Dios, y tu vida a través de Él, y tu amor por los
amados de Dios y por las Manifestaciones de Sus Nombres y los Albores de Sus Atributos, por tanto
revelaré para tí los sagrados y resplandecientes signos de los mundos de gloria, para atraerte a la corte de
santidad, proximidad y belleza, y llevarte a una posición desde la cual no verás nada en la creación salvo
el Rostro de tu Bienamado, El que merece honra, y contemplarás todas las cosas creadas como en el día
en que ninguna poseía nombre.
Sobre esto cantó el ruiseñor de la unicidad en el jardín de Ghawthíyyih4. Dijo Él: "Y aparecerá en la tabla
de tu corazón un escrito sobre los sutiles misterios del 'Teme a Dios y Dios te dará conocimiento'5; y el
ave de tu alma recordará los sagrados santuarios de la preexistencia y ascenderá en alas del anhelo al cielo
del 'camina sobre los hollados senderos de tu Señor'6, y recogerás los frutos de la comunión en los
jardines del 'Aliméntate, entonces, con toda clase de frutos".7
Por Mi vida, oh amigo, si probaras de estos frutos del verde jardín de capullos que crecen en las tierras
del conocimiento, junto a las luces de guía de la Esencia, en los espejos de los nombres y atributos, un
vivo deseo arrancaría de tu mano las riendas de la paciencia y el recato y haría temblar tu alma con luz
centelleante; te arrastraría de tu hogar terreno hacia la primera morada celestial, en el Centro de las
Realidades; y te elevaría sobre la tierra y te haría deslizar sobre el agua como si corrieses por los campos.
Por tanto, que ello nos regocije a Mí y a tí y a quienquiera se remonte al cielo del conocimiento y cuyo
corazón sea, por esto, refrescado: las brisas de la certeza han soplado sobre el jardín de su ser desde el
Sheba del Todo Misericordioso.
¡La paz sea con aquél quien sigue el Recto Sendero!
Y es más, se dice que siete son las etapas que jalonan la jornada del caminante desde la morada de polvo
hasta la patria celestial. Algunos la llaman los Siete Valles, otros las Siete Ciudades. Y dicen que el
caminante no alcanzará el océano de la cercanía y la unión, ni beberá del incomparable vino, hasta que no
se desprenda de sí mismo y atraviese estas etapas. La primera es:

EL VALLE DE LA BÚSQUEDA
El corcel de este Valle es la paciencia; sin ella, en esta jornada el caminante no arribará a ningún lugar ni
alcanzará meta alguna. No deberá jamás desanimarse; y si por cien años se esforzara y aún no lograse
contemplar la belleza del Amigo, no deberá titubear. Puestos los que buscan el Ka'bih8 del "para Nos" se
regocijan con las nuevas del: "Por Nuestros caminos los guiaremos"9. En su búsqueda han ceñido
firmemente sus mantos de servicio y procuran en todo momento pasar del plano de la inconsciencia al
reino del ser. No habrá atadura que los detenga ni consejo que los haya de disuadir.
Incumbe a estos siervos purificar el corazón -manantial de los tesoros divinos- de toda mancha, y alejarse
de la imitación, cual es la de seguir los pasos de sus antepasados y progenitores, y cerrar la puerta de la
amistad y la enemistad a todos los habitantes de la tierra.
En este viaje el buscador llega a una etapa en la que ve a todas las cosas creadas vagar confundidas
buscando al Amigo. A más de un Jacob verá tras las huellas de su José, ¡cuántos amantes presurosos en
busca del Amado contemplará! Presenciará un mundo se seres anhelantes en busca del Deseado. A cada
momento encontrará un asunto a ponderar, a cada hora se dará cuenta de un misterio; pues apartó su
corazón de ambos mundos y se encaminó al Ka'bih10 del Amado. A cada paso recibirá la ayuda del
Dominio Invisible y el ardor de su búsqueda crecerá.
Ha de medirse la búsqueda con la vara del Majnún del Amor.11 Dice el relato que un día se encontró a
Majnún tamizando el polvo, bañado en lágrimas. Le preguntaron: "¿Qué haces?" Él dijo: "Busco a Laylí".
Ellos exclamaron: "¡Ay de tí! ¡Laylí es de espíritu puro y la buscas en el polvo!" Majnún contestó: "La
busco por doquier, quizás la encuentre en algún lugar".
Por cierto, y a pesar de que para los sabios es vergonzoso buscar en el polvo al Señor de los Señores, aún
así ello da muestras del intenso ardor de la búsqueda. "Quienquiera busque algo con celo, lo
encontrará".12
El verdadero buscador nada persigue sino el objeto de su búsqueda, y el amante no tiene deseo alguno
salvo la unión con su amada; no alcanzará el buscador su meta a menos que todo lo sacrifique. Es decir,
tiene que reducir a nada todo lo visto, oído o entendido para poder así entrar al reino del espíritu, que es la
Ciudad de Dios. Es necesario el esfuerzo, si hemos de buscarlo; necesario es el fervor, si hemos de gustar
la miel de la reunión con Él; y si probásemos de esta copa, desecharíamos el mundo.
En esta jornada el caminante mora en toda tierra y habita en toda región. En cada rostro busca la belleza
del Amigo; en cada país indaga por el Amado. Se une a todos, y busca la compañía de cada alma, pues
quizás pueda descubrir en alguna mente el secreto del Amigo o contemplar en algún semblante la belleza
del Amado.
Y si con la ayuda de Dios encontrase, en esta jornada, alguna señal del Amigo sin rastro y, del mensajero
celestial, inhalara la fragancia del añorado José13, ha de entrar directamente al

VALLE DEL AMOR
y será consumido en el fuego del amor. En esta ciudad se erige el cielo del éxtasis, brilla el sol del anhelo
que ilumina al mundo; y el fuego del amor al arder reduce a cenizas la cosecha de la razón.
El caminante ya no se percata de sí mismo, ni de nada a su alrededor. No discierne ya entre ignorancia y
conocimiento, duda o certeza; ni distingue la aurora de guía de la noche del error. Huye tanto de la fe
como del descreimiento, y el veneno mortal le es un bálsamo. Por eso dijo 'Aár14:

Para el infiel, error y para el sumiso, fe.
Para el corazón de 'Aár, un átomo de Tu dolor.

El corcel de este Valle es el dolor, y sin él esta jornada no tendrá fin. En este estado el amante no piensa
sino en el Bienamado y no busca refugio salvo en el Amigo. A cada instante ofrece cien vidas en el
camino del Amado, a cada paso arroja mil cabezas a Sus pies.
¡Oh hermano mío! Hasta que holles el Egipto del Amor no has de hallar al José de la Belleza del Amigo;
y a no ser que, como Jacob, reniegues de tus ojos externos, jamás has de abrir el ojo de tu ser interior; y a
no ser que ardas con el fuego del amor, jamás has de comulgar con el Amante de tu Anhelo.
A nada teme un amante, ni mal alguno puede aquejarle: Tú lo contemplas frío en el fuego y seco en el
mar.

Amante es aquel que fresco vive en el fuego del infierno;
y sabio es aquel que entre las aguas, seco permanece.15

El amor no admite existencia, ni desea vida: vida ve en la muerte y busca la gloria en la vergüenza. Para
merecer la locura del amor, el hombre ha de tener cordura abundante; para merecer los lazos del Amigo,
ha de estar pleno de espiritualidad. ¡Bendito sea el cuello atrapado en Su dogal, y feliz la cabeza que cae
en la senda polvorienta de Su amor! Por lo tanto, oh amigo, renuncia a ti mismo para que puedas hallar al
Incomparable; pasa de largo por esta tierra buscando tu morada en el nido celestial. Si quieres encender el
fuego del ser y ser apto en el sendero del amor sé como la misma nada.

No se apodera el amor de un alma viviente
ni apresa el halcón una víctima muerta.16

el amor hace arder un mundo a cada instante, y asola cada país en el que planta su bandera. El ser no
existe en su reino, y en sus dominios los sabios carecen de mando. El Leviatán del amor devora al
maestro de la razón y destruye al señor del conocimiento. Bebe los siete mares sin saciar la sed de su
corazón y dice: "¿Hay más aún?"17 Rehuye de sí mismo y se aparta de todo en la tierra.

El amor es un extraño en cielo y tierra;
Setenta y dos locuras en él encierra.18

A múltiples víctimas atenazaron sus garras y a innumerables sabios sus flechas atravesaron. Sabed que
todo lo rojo en el mundo procede de su cólera y que toda palidez de las mejillas viene de su veneno. No
admite más remedio que la muerte y no anda sino en el valle sombrío; aún así, a los labios del amante su
veneno es más dulce que la miel y, a los ojos del buscador, su destrucción es preferible a millares de
vidas.
Por lo cual, para que el espíritu pueda ser purificado, y ya limpio pueda conocer la grandeza del Señor de
los Mundos, han de arder en el fuego del amor los satánicos velos del yo.

El fuego del amor todo lo enciende y lo quema,
Entra, entonces, al país de los amantes.19

Y si el amante, confirmado por el Creador escapa de las garras del águila del amor, entrará en el

VALLE DEL CONOCIMIENTO
y saldrá de la duda para hallar la certeza, y se volverá de las oscuras ilusiones hacia la luz de guía del
temor de Dios. Se abrirá su vista interior e íntimamente conversará con el Bienamado; entreabrirá el
portal de la verdad y la piedad, y cerrará las puertas de las vanas imaginaciones. En esta etapa se contenta
con el decreto de Dios, ve en la guerra la paz, y encuentra en la muerte los secretos de la vida sempiterna.
Con ojos interiores y exteriores atestigua los misterios de la resurrección en los dominios de lo creado y
en las almas de los hombres, y purificado su corazón, comprende la sabiduría divina en las infinitas
Manifestaciones de Dios. En el océanos discierne una gota, y una gota contempla los secretos que atesora
el mar.

¡Parte el corazón del átomo,
y mira dentro de él. Hallarás el sol!20

En este Valle, el caminante no ve sino la clara providencia de las obras del Verdadero, diciendo a cada
paso: "No puedes ver ningún defecto en la creación del Dios de Misericordia. Vuelve a mirar. ¿Puedes
ver acaso una sola falla?"21 Percibe justicia en la injusticia, y en la injusticia merced. En la ignorancia
encuentra ocultos muchos conocimientos y, manifiestas en el conocimiento, innumerables sabidurías.
Rompe la jaula del cuerpo y de las pasiones y se asocia con los pueblos del reino inmortal. Asciende por
los peldaños de la verdad interior y se apresura hacia el cielo de profunda significación. Viaja en el arca
del "les mostraremos nuestras señales en las regiones y en ellos mismos"22, y navega sobre el mar de
"hasta que se les haga evidente que (este Libro) es la verdad".23 Y si se encontrase con la injusticia
tendrá paciencia, y al enfrentarse a la ira manifestará amor.
Había una vez un amante que había sufrido varios años la separación de su amada y se consumía en el
fuego de la lejanía. Por imperio del amor su corazón quedó vacío de paciencia y su cuerpo cansado de su
espíritu; consideraba una burla la vida sin ella y el tiempo lo iba consumiendo. Muchos fueron los días en
que, añorándola, no halló sosiego y muchas las noches en que su dolor por ella le privó del sueño; su
cuerpo se consumía en suspiros, la herida de su corazón lo había convertido en un quejido lastimero.
Habría dado mil vidas por una gota en la copa de su presencia, pero de nada le sirvió. Los médicos no le
encontraban remedio, y sus camaradas evitaban su compañía; ciertamente los doctores no conocen el
remedio para un enfermo de amor, a no ser que el favor de la amado lo salve.
Finalmente el árbol de su añoranza engendró en fruto de la desesperación y el fuego de su esperanza se
redujo a cenizas. Una noche, sin poder ya vivir, salió de su casa y se dirigió a la plaza. De repente un
sereno le siguió. Perseguido por él echó a correr. Entonces otros se unieron a éste cerrándole todos los
caminos al fatigado. Clamando, el desdichado corrió de aquí para allá lamentándose, "Seguramente este
guardia que me persigue tan tenazmente es 'Izrá'íl, mi ángel de la muerte; o es un tirano que trata de
hacerme daño". Sus pies lo sostenían, uno sangrando por la flecha del amor, mientras su corazón se
lamentaba. Entonces llegó hasta el muro de un jardín y lo escaló con inenarrable dolor, ya que era muy
alto; y olvidándose de su vida se arrojó al jardín.
Y vio allí a su amada, quien lámpara en mano, buscaba un anillo que había perdido. Cuando el amante de
subyugado corazón vio a su amado corazón, respiró profundamente y alzando sus manos en oración,
exclamó: "¡Oh Dios! ¡Otorga gloria, riquezas, y larga vida al guardia, ya que era Gabriel, quien guió a
este pobre; o era Isráfíl, que dio vida este desdichado".
Verdaderamente, sus palabras eran ciertas, pues había hallado mucha justicia secreta en esta aparente
tiranía del sereno, y vio cuánta clemencia yacía oculta tras el velo. En su cólera, el guardia había guiado a
aquel que estaba sediento en el desierto del amor, al océano de su amado e iluminado la noche de la
ausencia con la luz del encuentro. Había lanzado a quien estaba alejado hacia el jardín de la cercanía y
había guiado a un alma doliente hacia el médico del corazón.
Ahora bien, si el amante hubiese tenido visión, desde un principio hubiera bendecido al guardia y rogado
por él y hubiera visto justicia en esa tiranía; pero estándole velado el fin, en un principio prorrumpió en
lamentaciones y quejas. Mas aquellos que transitan en los jardines del conocimiento, porque ven el fin en
el principio, ven paz en la guerra y en la ira, amistad.
Tal es el estado de los caminantes en este Valle. Mas los que están en los Valles superiores ven el
principio y el fin como uno solo. Más aún, no ven ni principio ni fin, y no advierten ni "primero" ni
"último".24 Los que residen en la ciudad inmortal, habitantes del verde jardín, no ven ni siquiera
"primero" ni "último". Huyen de todo lo primero y rechazan todo lo que es último. Pues ellos han pasado
por sobre los mundos de los nombres y traspuesto los mundos de los atributos tan veloces como el
relámpago. Por ello se dice: "la Unidad Absoluta excluye todos los atributos".25 Y han hecho su morada
a la sombra de la Esencia.
Por lo cual, a propósito de esto, Khájih 'Abdu'lláh26 -que Dios El Supremo santifique tu amado espíritu-
explicó sutilmente y habló con elocuencia sobre el significado del versículo: "Guíanos por el recto
sendero".27 Que es: "Muéstranos el camino correcto, o sea, hónranos con el amor de tu Esencia, para que
seamos liberados de volvernos hacia nosotros mismos y hacia todo lo que no seas Tú, y lleguemos a ser
completamente Tuyos, a conocerte sólo a Ti, a verte sólo a Ti y a no pensar en nadie salvo en Ti".
Más aún, ellos se elevan aún por encima de esta posición. Por lo que se dice:

El amor es un velo entre el amante y el amado;
Más no me está permitido decir.28
A esta hora, el alba del conocimiento ha despuntado y se apagan los candiles del caminar y del vagar sin
rumbo.29

Velado le era esto a Moisés
pese a toda su fuerza y su luz;
entonces tú, que ni alas tienes siquiera
no intentes volar.30

Si eres hombre de comunión y oración, remóntate en alas de la ayuda proveniente de Almas Santas, para
que puedas contemplar los misterios del Amigo y alcanzar las luces del Bienamado. "Verdaderamente,
Somos de Dios y a Él regresamos".31
Luego de haber atravesado el Valle del Conocimiento, que es el último plano de la limitación, el
caminante llega al


VALLE DE LA UNIDAD
y bebe de la copa del Absoluto y contempla las Manifestaciones de la Unidad. En esta posición traspasa
los velos de la pluralidad, huye de los mundos de la carne y asciende al cielo de la singularidad. Oye con
el oído de Dios y con Su ojo contempla los misterios de la divina creación. Entra en el santuario del
Amigo y como confidente, comparte el pabellón del Bienamado. De la manga del Absoluto extiende la
mano de la verdad; revela los secretos del poder. No ve en sí mismo ni nombre, ni reputación, ni rango,
más allá de su propia alabanza de Dios. Ve, en su propio nombre, el de Dios; para él "todas las canciones
vienen del Rey"32 y toda melodía procede de Él. Se sienta sobre el trono de "Decid, todo proviene de
Dios"33 y descansa sobre la alfombra del "No hay poder ni fuerzas salvo en Dios".34 Contempla todas
las cosas con el ojo de la unidad, y ve los rayos refulgentes del sol divino brillando por igual sobre todas
las cosas creadas desde la aurora de la esencia, y ve las luces de la singularidad reflejada sobre toda la
creación.
Es evidente a su Eminencia, que todas las variaciones que el caminante contempla en las etapas de su
viaje por el reino del ser proceden de su propia visión. Daremos un ejemplo de esto, para que su
significado quede completamente claro. Considera al sol visible: aun cuando brilla con esplendor sobre
todas las cosas y él mismo confiere luz a toda la creación, por mandato del Rey de la Manifestación, en
cada sitio se manifiesta y derrama su abundancia de acuerdo con la potencialidad de ese lugar. Por
ejemplo, en un espejo refleja su propio disco y forma. Esto responde a la sensibilidad del espejo: en un
cristal hace que aparezca fuego, mientras en otros objetos muestra sólo el efecto de su brillo, pero no su
disco entero. Y, sin embargo, como tú has observado, mediante ese efecto, por mandato de su Creador,
adiestra a cada cosa de acuerdo a sus propias cualidades.
De la misma manera los colores se hacen visibles en cada objeto de acuerdo a su naturaleza. Por ejemplo,
en una esfera amarilla los rayos relucen amarillos; en una blanca son blancos; y en una roja, los rayos se
manifiestan rojos. Por lo tanto, estas variaciones depende del objeto y no de la luz resplandeciente. Y si
un lugar está cerrado, ya sea por paredes o un techo, quedará completamente privado del resplandor de la
luz, y allí no brillará el sol.
Es así que ciertas almas incapaces han encerrado, dentro del muro del yo y la pasión, los campos del
saber, oscureciéndolos por la ignorancia y la ceguera, y han sido privados de la luz del sol místico y de
los misterios del Eterno Bienamado; lejos se han desviado de la engalanada sabiduría de la lúcida Fe del
Señor de los Mensajeros, han sido echados del santuario de la Beldad Suprema y desterrados del Ka'bih35
del esplendor. ¡Ése es el valor de la gente de esta era!
Y si un ruiseñor36 se remontara desde la arcilla del yo y habitara en el rosedal del corazón, y con
melodías árabes y dulces canciones iraníes relatara los misterios de Dios -de los cuales una sola palabra
imprime vida nueva y lozana a los cuerpos de los muertos y confiere el Espíritu Santo a los huesos
corruptos de la existencia- veras mil garras de envidia y miríadas de picos de rencor dándole caza y, con
toda su fuerza, empeñados en su muerte.
En verdad al escarabajo una fragancia delicada le es repugnante, y para el hombre embotado un dulce
perfume es igual que nada. Por lo cual, ha sido dicho para guía del ignorante:

Disipa el embotamiento de tu cabeza
para luego aspirar el aliento de Dios.37

En resumen, las diferencias entre objetos han quedado claras. Es así, que, cuando el caminante contempla
sólo el lugar de la apariencia -o sea, cuando solamente ve las esferas multicolores- percibe amarillo, rojo
y blanco. De allí que haya prevalecido el conflicto entre las criaturas y que el polvo sombrío de las almas
limitadas haya cubierto al mundo; y que otros sí se vuelvan hacia el esplendor de la luz y que algunos
hayan bebido de la unicidad. Y éstos no ven nada sino el sol mismo.
Así, puesto que transitan estos tres planos diferentes, el entendimiento y las palabras de los caminantes
han diferido; y por lo tanto aparece continuamente el signo de conflicto sobre la tierra. Pues hay algunos
que habitan en el plano de la unicidad y hablan de ese mundo, otros ocupan los dominios de la limitación
y algunos los grados del yo, mientras otros, que permanecen desprovistos del esplendor de la Belleza
Divina, hacen ciertos reclamos, y en cada era y en cada ciclo infligen sobre el pueblo del mar de la
unicidad aquello que ellos mismos merecen. "Si Dios castigara a los hombres por sus iniquidades, ¡no
dejaría cosa viviente sobre la tierra! Más Él les da plazo hasta un tiempo señalado..."38
¡Oh hermano Mío! Un corazón puro es como un espejo, puríficalo con el bruñido del amor y el
desprendimiento de todo salvo Dios para que en él pueda brillar el sol verdadero y despuntar el alba
eterna. Entonces, verás claramente el significado de "Ni mi tierra ni mi cielo me contienen, pero sí el
corazón de mi siervo fiel".39 Y tomarás tu vida en tus manos y, con infinito anhelo, la depositarás ante el
nuevo Bienamado.
Tan pronto como la Manifestación del Rey de la Unicidad desciende sobre el trono del corazón y el alma,
Su brillo se hace visible en cada miembro y extremidad. En ese momento, desde la oscuridad, brilla el
misterio de la afamada tradición: "Un siervo es atraído hacia Mi en oración hasta que Yo le responda y
cuando le he respondido, Me convierto en el oído con el cual oye..." Pues, de este modo ha aparecido el
Amo de la casa dentro de Su hogar y todos los pilares de la morada resplandecen con Su luz. Y la acción
y el efecto de la luz vienen de Aquél Quien da luz; por ello, todos actúan por medio de Él y se levantan
por Su voluntad. Y éste es aquel manantial del cual beben los íntimos, tal como está dicho: "Una fuente
de la cual beberán los íntimos de Dios..."40
Empero, que nadie interprete estas declaraciones como antropomorfismos, ni vea en ellas el descenso de
los mundos de Dios a los niveles de las criaturas; como tampoco deberían llevar a Vuestra Eminencia a
tales suposiciones. Porque, en Su Esencia, Dios está santificado por encima del ascenso o descenso, de
entrada o salida; por toda la eternidad Él ha esto -y lo seguirá estando- libre de los atributos de las
criaturas humanas. Ningún hombre le conoció jamás ni alma alguna ha encontrado la senda hacia Su Ser.
Todo conocedor místico ha vagado, perdido, por el valle de Su conocimiento; todo santo ha perdido su
camino buscando comprender Su Esencia. Santificado es Él por encima de la comprensión del sabio;
exaltado es Él por encima del conocimiento del erudito. El camino está vedado y buscarlo es la impiedad;
Su prueba son sus signos y Su Ser es Su evidencia.41
Por lo cual, los amantes del rostro del Bienamado han dicho: "¡Oh Tú, Aquél Cuya esencia es el único
camino hacia Su Esencia, y Quien está santificado por sobre toda semejanza con Sus criaturas!42 ¿Cómo
puede la nada absoluta galopar en su corcel por el campo de la preexistencia, o una sombra efímera
alcanzar el sol sempiterno?" El Amigo43 ha dicho: "Si no fuera por Ti no Te hubiéramos conocido", y ha
dicho el Bienamado44: "Ni alcanzado Tu presencia".
Por cierto, lo que ha sido mencionado acerca de los grados del conocimiento se refiere al conocimiento de
las Manifestaciones de aquel Sol de la Realidad, el cual derrama Su luz sobre los Espejos. Y el resplandor
de esa luz está en los corazones, mas permanece oculto bajo los velos del sentido y las condiciones de
esta tierra, igual que una vela en un farol de hierro, y sólo cuando se lo libera de éste podrá brillar su luz.
De la misma manera, cuando quites de tu corazón las envolturas de la ilusión, se harán manifiestas las
luces de la unicidad.
Está claro, pues, que ni aun para los rayos existe entrada y salida -cuánto menos para aquella Esencia del
Ser y aquel Misterio anhelado. ¡Oh Hermano Mío!, recorre estos planos con espíritu de búsqueda, no de
ciega imitación. El verdadero caminante no será detenido por el mazo de las palabras ni excluido por la
advertencia de las insinuaciones.

¿Cómo podrá una cortina a los amantes dividir?
¡Aún la muralla de Alejandro fallará!45

Los secretos son muchos pero los extraños son innumerables. No bastarían volúmenes para contener el
misterio del Bienamado, ni podría ser agotado en estas páginas, aunque no sea más que una palabra, ni
más que un signo. "El conocimiento es un único punto, mas los ignorantes lo han multiplicado".46
Sobre la misma base, reflexiona también acerca de las diferencias entre los mundos. Aunque los mundos
divinos no tengan fin, sin embargo algunos se refieren a ellos como su fueran cuatro: el mundo del tiempo
(zamán), un mundo que tiene un principio como un fin; el mundo de la duración (dahr), el cual tiene un
principio pero cuyo fin no está revelado; el mundo de la perpetuidad (sarmad), cuyo principio no puede
verse pero el cual se sabe que tiene un final; y el mundo de la eternidad (azal) del cual ni el principio ni el
fin son visibles. A pesar de existir muchas y diferentes aseveraciones sobre estos puntos, narrarlas en
detalle resultaría tedioso. Algunos han dicho que el mundo de la perpetuidad no tiene ni principio ni fin y
han llamado al mundo de la eternidad el Empíreo invisible e impenetrable. Otros han llamado a éstos los
mundos de la Corte Celestial (Láhút), del Cielo Empíreo (Jabarút), del Reino de los Ángeles (Malakút), y
del mundo mortal (Násút).
Se considera que son cuatro las jornadas en el sendero del amor: de los seres creados al Verdadero; del
Verdadero a los seres creados; de las criaturas entre sí; y del Verdadero hacia Sí Mismo.
Existen otras muchas aseveraciones de visionarios místicos y teólogos de antaño que no he mencionado
aquí, pues me desagrada citar copiosamente de los dichos del pasado, ya que usar las palabras de otros
demuestra conocimiento adquirido y no el don divino. Aun lo que hemos citado aquí fue en deferencia al
capricho de los hombres y a la modalidad de los amigos. Además, tales temas están más allá del propósito
de esta epístola. Nuestra renuencia a hablar de sus dichos no es orgullo, sino más bien una manifestación
de sabiduría y una demostración de benevolencia.

Si dejó Khi¤r hundirse la barca en el mar,
aun en este error hay mil aciertos.47

Pues de otro modo este Siervo se considera completamente perdido y como la nada, comparado con uno
de los amados de Dios. Y menos aún en la presencia de Sus santos. ¡Exaltado sea Mi Señor, el Supremo!
Es más, nuestro objetivo es describir las etapas de la jornada del caminante y no presentar las
aseveraciones contradictorias de los místicos.
No obstante haber dado ya un breve ejemplo concerniente al principio y final del mundo relativo, del
mundo de los atributos, se agrega ahora una segunda ilustración para que sea puesto de manifiesto su
significado más acabado. Por ejemplo, que su Eminencia se considere a sí mismo; en relación a vuestro
hijo sois primero, pero último en relación a vuestro padres. En vuestra apariencia externa dais cuenta de la
aparición del poder en los reinos de la creación divina; en vuestro ser interior reveláis los misterios
ocultos que son la fe divina depositada en vos. Y entonces, en el sentido ya mencionado, se aplica a vos lo
que es primero y lo que es último, lo externo e interno, para que en estos cuatro estado que te fueron
conferidos podáis comprender los cuatro estados divinos y para que sobre todas las ramas visibles o
escondidas del rosal de la existencia, el ruiseñor de vuestro corazón pueda cantar: "Él es el primero y el
último, el Visible y el Oculto..."48
Debido a las limitaciones de los hombres, estas afirmaciones son hechas en la esfera de lo relativo. Por
otra parte, aquellos personajes que de un solo paso han atravesado el mundo de lo relativo y lo limitado, y
han habitado en el plano luminoso del Absoluto, y levantado su tienda en los mundos de la autoridad y
del mandato, con una sola chispa han consumido estas relatividades, y con una gota de rocío han borrado
estas palabras. Y nadan en el océano del espíritu y se remontan al sagrado cielo de luz. En este plano,
entonces ¿qué vida tienen palabras como "primero" o "último" y otras como ellas vistas o mencionadas?
En este dominio lo primero es lo último mismo y lo último no es sino lo primero.

Haz un fuego de amor en tu alma,
y quema todo pensamiento y toda palabra.49

¡Oh amigo mío! Mírate a ti mismo: Si no hubieras sido padre ni engendrado un hijo, tampoco hubieras
escuchado estos dichos. Ahora, olvídalos todos, para que puedas aprender del Maestro del Amor en la
escuela de la unicidad y volver a Dios y, abandonando la tierra interior de la irrealidad50 por tu verdadera
posición, habitar bajo la sombra del árbol del conocimiento.
¡Oh tú, amado! Empobrécete para que puedas entras en la excelsa corte de las riquezas; e inclina tu
espalda para que puedas beber del río de la gloria y alcanzar el verdadero significado de los poemas
acerca de los cuales has preguntado.
Queda aclarado, pues, que estas etapas dependen de la visión del caminante. En cada ciudad contemplará
un mundo, en cada Valle alcanzará un manantial, en cada prado escuchará una canción. Mas el halcón del
cielo místico tiene en Su pecho más de un maravilloso cántico del espíritu y el ave persa guarda en Su
alma más de una dulce melodía árabe; pero están ocultas y ocultas permanecerán.

Si hablo, muchas mentes se harán añicos,
y si escribo, muchas plumas se quebrarán.51

La paz se con aquél que concluye esta exaltada jornada y, a través de las luces de guía, sigue al
Verdadero.
Luego de atravesar los elevados planos de este viaje celestial, el caminante entra en


EL VALLE DEL CONTENTO
En este Valle siente las brisas del contento divino soplando desde el plano del espíritu. Quema los velos
del deseo y con el ojo interior y exterior percibe dentro y fuera de todas las cosas el día del "Dios
compensará a cada uno desde Su abundancia".52
De la congoja pasa al arrobamiento, de la angustia al regocijo. Su aflicción y su dolor ceden paso al
deleite y embeleso.
Aunque en apariencia, en este Valle los caminantes pueden habitar en el polvo, interiormente están
entronizados en las alturas del significado místico; se alimentan de las ilimitadas mercedes de los
significados interiores, y beben los delicados vinos del espíritu.
La lengua es impotente para describir estos tres Valles, y la palabra resulta inadecuada. La pluma no entra
en esta región, y la tinta deja sólo un borrón. En estos planos, el ruiseñor del corazón tiene otros cantos y
secretos que conmueven el corazón y hacen exclamar al alma, mas este misterio del significado íntimo
sólo puede ser susurrado de corazón a corazón, confiado sólo de pecho a pecho.
Del éxtasis de los sabios místicos, sólo entre corazones es dado hablar;
Ningún mensajero puede contarlo, ni misiva contenerlo.53

Mudo estoy de flaqueza en muchos asuntos
Pues contarlos mis palabras no podrían y mi habla fallaría.54

¡Oh amigo! Hasta que hayas entrado en el jardín de tales misterios no beberá del vino inmortal de este
Valle. Y si hubieras de gustarlo, cerrarás tus ojos a todo lo demás y beberás del vino del contento; te
librarás de todo y te atarás a Él, ofrecerás tu vida en Su sendero, abandonando tu alma. Mas no hay otro
en esta región al que necesites olvidar: "Dios estaba allí, mas nada había a Su lado".55 Pues en este plano
el viajero ve en todo la belleza del Amigo. Aun en el fuego ve el rostro del Bienamado. En la ilusión,
contempla el secreto de la realidad y lee en los atributos el enigma de la Esencia. Ha consumido los velos
con sus suspiros y de una sola mirada ha apartado las mortajas, con ojo avizor contempla la nueva
creación y con lúcido corazón comprende las verdades sutiles. Esto está suficientemente confirmado por:
"Y aguda hemos hecho tu vista en este día".56 Luego de recorrer los planos del contento más puro, el
caminante llega al



VALLE DEL ASOMBRO
y es lanzado al océano de la grandeza, creciendo su asombro a cada instante. Ora ve la condición de
riqueza como la misma pobreza y la esencia de la libertad como impotencia cabal. Ora queda atónito ante
la belleza del Todo Glorioso. Y nuevamente se siente cansado de su propia vida. ¡Cuántos árboles arrancó
el torbellino de admiración, cuánta alma dejó exhausta! Porque en este Valle el viajero se ve envuelto en
la confusión, aunque a los ojos de aquel que alcanzó, tales maravillas sean apreciadas y bienamadas. A
cada momento contempla un mundo maravilloso, una nueva creación y va de asombro en asombro y
queda anonadado ante las obras del Señor de la Unidad.
Por cierto, ¡oh hermano!, si ponderamos cada cosa seremos testigos de infinitas sabidurías perfectas y
aprenderemos una infinidad de verdades nuevas y maravillosas. Uno de los fenómenos creados en el
sueño. Mira, ¡cuántos secretos hay depositados en él, cuántas sabidurías atesora, cuántos mundos
encierra! Observa, como estando dormido en una habitación, y estando sus puertas cerradas, de pronto te
encuentras en una ciudad lejana, están en ella sin mover los pies ni cansar tu cuerpo; ves sin usar tus ojos,
escuchas sin aguzar los oídos y, sin lengua, hablas. Y, quizás, cuando hayan pasado diez años,
presenciarás, en el mundo exterior lo mismo que soñaste esta noche.
Ahora bien, son muchas las sabidurías a ponderar en el sueño, cuya verdadera naturaleza nadie sino la
gente de este Valle puede comprender. Primero, ¿cómo es este mundo donde sin ojo, sin oído, sin mano y
sin lengua, no obstante un hombre se sirve de todos ellos? Considera la diferencia entre estos dos mundos
y los misterios que encierran, para que puedas alcanzar las confirmaciones divinas y los descubrimientos
celestiales, y penetrar en las regiones de la santidad.
Dios, el Eminente, ha puesto estos signos en los hombres con el fin de que los filósofos no puedan negar
los misterios de la vida del más allá ni rebajar lo que les ha sido prometido. Pues algunos se aferran a la
razón y niegan lo que ésta no puede comprender y, sin embargo, las mentes débiles no pueden jamás
aprehender los asuntos a que nos hemos referido. Sólo la Suprema, la Divina Inteligencia pueden
comprendernos:

¿Cómo puede la débil razón abarcar el Qur'án,
o la araña atrapar al fénix en su tela?57

Todos estos estados han de ser experimentados en el Valle del Asombro y, a cada instante, sin fatigarse,
el caminante busca más. Así, el Señor de los Primeros y Últimos58, al exponer los grados de la
contemplación dijo, admirado: "¡Oh Señor! ¡Aumenta mi asombro en Ti!"
asimismo, reflexiona sobre la perfección de la creación del hombre, en el cual están replegados y ocultos
todos estos planos y condiciones.
¿Te consideras sólo una débil forma,
cuando dentro de ti está plegado el universo?59

Por consiguiente, debemos esforzarnos por destruir la condición animal hasta que el significado de lo
humano haya salido a la luz.
Es así que también, Luqmán, que había bebido del manantial de la sabiduría y gustado del agua de
misericordia, al probarle a su Nathan los planos de resurrección y de muerte, explicó el sueño como
evidencia y ejemplo. Lo narramos aquí para que, a través de este Siervo evanescente, pueda perdurar un
recuerdo de aquel joven de la escuela de la Divina Unidad, aquel decano del arte de la instrucción y lo
Absoluto. Expresó: "¡Oh hijo!" Si puedes vencer el sueño, también podrás vencer la muerte; y si logras no
despertar después del sueño, también podrás impedir tu resurrección después de la muerte".
¡Oh amigo!, el corazón es la morada de misterios eternos, no la conviertas en hogar de caprichos
pasajeros; ni derroches el tesoro de tu preciada vida ocupándolo en este mundo fugaz. Provienes del
mundo de la santidad -no ates tu corazón a la tierra; eres morador de la corte de la cercanía- no elijas la
patria del polvo.
En suma, la descripción de estos estados, no tiene fin, pero a causa de las injurias infligidas por las gentes
de esta tierra, este Siervo no tiene ánimo para continuar:

El relato está aún inconcluso y yo estoy desanimado.
Te ruego, entonces, me perdones.60

Gime la pluma, y la tinta derrama lágrimas, el río61 del corazón, se sacude con sangre. "Nada puede
suceder, salvo aquello que Dios nos ha destinado".62 ¡La paz sea con aquél que sigue el Recto Sendero!
Habiendo escalado las cimas del asombro, el caminante entra en el



VALLE DE LA VERDADERA POBREZA Y LA NADA ABSOLUTA
Esta estación es la muerte del yo y la vida en Dios, el ser pobre en uno mismo y rico en el Deseado. La
pobreza a la que aquí se alude significa ser pobre en las cosas del mundo creado y rico en las del mundo
de Dios, pues cuando el amante verdadero y amigo devoto alcanza la presencia del Amado, la radiante
belleza del Bienamado y el fuego del corazón del amante encenderán una llamarada y quemarán todos los
velos y envolturas. Más aún, todo lo que él posee, desde el corazón a la piel, arderá en llamas hasta que
nada quede salvo el Amigo.

Una vez reveladas las cualidades del Antiguo de los Días,
Entonces, quemó Moisés las cualidades de las cosas terrenales.63

Aquél quien ha alcanzado este estado, está santificado de todo lo que pertenece al mundo. Por lo cual si a
aquellos quienes han llegado al mar de Su presencia se los encuentra desposeídos de todas las cosas
limitadas de este mundo perecedero, ya sean éstas riquezas externas u opiniones personales, no importa.
Porque cualquier cosa que posean los seres creados está sujeta a sus propias limitaciones, mas todo lo que
posea el Verdadero está santificado de aquello; esta aserción debe ser profundamente ponderada para que
quede claro su significado. "En verdad, el justo beberá del cáliz preparado en la fuente alcanforada".64 Si
se llegara a conocer la interpretación de "alcanfor", se haría evidente la verdadera intención. Este estado
es aquella pobreza de la cual se dice: "La pobreza es Mi gloria".65 Existen muchos grados y significados
de la pobreza exterior e interior, que no he juzgado pertinente mencionar aquí; los he reservado, por lo
tanto, para otra ocasión, dependiendo de lo que Dios pueda desear y el destino deparar.
Éste es el plano en que quedan consumidos en el caminante, los vestigios de todas las cosas (Kull-i-Shay')
y en el horizonte de la eternidad surge de la oscuridad la Faz Divina, y es revelado el significado de
"Todo sobre la tierra pasará salvo el rostro de tu Señor..."66
¡Oh amigo Mío! Escucha con alma y corazón los cánticos del espíritu y atesorálos como a tus propios
ojos; ya que las sabidurías celestiales, cual nubes primaverales, no lloverán por siempre sobre el suelo de
los corazones de los hombres; y aunque la munificencia del Todo Misericordioso es incesante y perpetua,
a cada tiempo y a cada era le es asignada una porción y reservada una gracia, todo esto en una medida
dada. "No hay cosa alguna que no esté depositada en Nosotros, y no la concedemos salvo en una medida
determinada".67 La nube de la merced del Amado sólo riega al jardín del espíritu, y derrama sus gracias
tan sólo en el primavera. Las demás estaciones están privadas de esta poderosa gracia y las tierras áridas
no participan de este favor.
¡Oh hermano! No en todo el mar hay perlas, ni toda rama florece, ni tampoco trinará el ruiseñor sobre
todas ellas. Esfuérzate, entonces, para que -antes que el ruiseñor del paraíso místico se retire al jardín de
Dios y vuelvan los rayos del alba celestial al Sol de la Verdad- quizás en este cúmulo de polvo del mundo
mortal, puedas aspirar una fragancia del jardín sempiterno y vivir para siempre a la sombra de las gentes
de esta ciudad. Y cuando hayas llegado a este estado sublime y alcanzado este poderosísimo plano, verás
al Amado y te olvidarás de todo lo demás.

¡Oh hombres de visión! Sin velo brilla el Amado
sobre muro y portal.68

Has abandonado así la gota de vida y has venido al mar de Aquel que confiere Vida. Esta es la meta que
has querido; si es la voluntad de Dios, la alcanzarás.
En esta ciudad, hasta los velos de luz se rasgan y desaparecen. "Nada vela su belleza salvo la luz, ni nada
cubre su rostro excepto la revelación".69 ¡Es extraño que mientras el Bienamado es visible como el sol,
los incautos aún van tras oropeles y el vil metal. Ciertamente la intensidad de Su revelación Lo ha
cubierto y la plenitud de Su resplandor Lo ha ocultado.
Resplandeciente como el sol Él ha brillado,
pero ¡ay! a la ciudad de los ciegos ha llegado.70

En este Valle el caminante deja tras de sí las etapas de la "unidad del Ser y de la Manifestación"71 y
alcanza una unidad que está santificada por encima de esos dos estadios. Sólo el éxtasis puede abarcar
este tema. Ni palabras ni argumentos. Y quienquiera haya pasado esta etapa del viaje o aspirado un hálito
de este tierra-jardín, sabe de lo que hablamos.
En todos estos viajes el caminante no ha de desviarse ni un ápice de la "Ley", pues éste es ciertamente el
secreto del "Sendero" y el fruto del Árbol de la "Verdad"; y en todas estas etapas debe tomarse del manto
de la obediencia a los mandamientos y asir el cordón del huir de todo lo prohibido, para que pueda ser
nutrido por la copa de la Ley e informado de los misterios de la Verdad.72
Si de las expresiones de este Siervo alguno no fuera comprendida o llevase a la perturbación, ha de
volverse sobre ella nuevamente, para que no persista duda alguna, y para que el significado sea tan claro
como el Rostro del Amado, brillando desde la "Gloriosa Posición".73
Estos viajes no tiene un fin visible en el mundo del tiempo. Si desciende sobre él la confirmación
invisible y es asistido por el Guardián de la Causa, el caminante desprendido puede atravesar estas siete
etapas con siete pasos, más aún, en siete alientos, hasta de un solo soplo, si Dios así lo quiere y lo desea.
Pues "Su Gracia está con Su siervo como a Él le place".74
Aquellos que se remontan hacia el cielo de la singularidad y alcanzar el mar de lo Absoluto, consideran
esta ciudad -estación de la vida en Dios- como el estado más avanzado de los conocedores místicos, y la
patria más lejana de los amantes. Pero para este Evanescente del océano místico, esta posición es el
primer portal de la ciudadela del amor; y el corazón está dotado de cuatro estados los cuales serían
descritos si se encontrara tan sólo un alma afín.

Cuando la pluma se disponía a describir esta posición
se hizo pedazos y la hoja se rasgó.75

¡Salám!76

¡Oh amigo mío! Más de un sabueso persigue a esta gacela del desierto de la unicidad; muchas son las
zarpas que desgarran a este zorzal del jardín eterno. Cuervos despiadados acechan a este ave del
firmamento de Dios, y el cazador de la envidia ronda a este ciervo del prado del amor.
¡Oh Shaykh! Haz de tu esfuerzo un cristal para que acaso pueda proteger a esta llama de los vientos
adversos; esta luz anhela ser encendida en la lámpara del Señor y brillar en la esfera del espíritu. Pues
ciertamente la cabeza alzada por amor a Dios caerá bajo la espada y la vida encendida por el anhelo será,
de seguro, sacrificada y desbordará la sangre del corazón que recuerde al Amado. Bien se ha dicho:

Libre de amor has de vivir,
pues su paz se llama angustia;
Su comienzo es dolor,
muerte su final.77

¡La paz sea con aquél que sigue el Recto Sendero!
Se han considerado los pensamientos que expresaras en cuanto a la interpretación del nombre del pájaro
de esa especie común que, en persa, se llama Gunjishk (gorrión).78 Parece estar bien versado en la verdad
mística. Sin embargo, en cada plano, cada letra tiene un significado relacionado con éste. En realidad, el
caminante encuentra un secreto en cada nombre, en cada letra un misterio. En un sentido, estas letras se
refieren a la santidad.
Káf o Gáf (K o G) se refieren a Kuffi ("libre"), o sea, "Libérate de lo que desea tu pasión; entonces,
avanza hacia tu Señor".
Nún se refiere a Nazzih ("purificar"), o sea, "Purifícate de todo salvo de Él, para que puedas entregar tu
vida por Su amor".
Jím es jánib ("retirarse"), o sea, "Retírate del umbral del verdadero si aún posees atributos terrenales".
Shín es Ushkur ("gracias"), o sea, "Da gracias a Tu Señor en Su tierra para que Él pueda bendecirte en Su
cielo; si bien en este mundo de u nicidad, este cielo es lo mismo que Su tierra".
Káf se refiere a Kuffi, o sea, "Quítate las envolturas de las limitaciones, para que puedas llegar a conocer
lo que no has conocido de los estados de Santidad".79
Si escucharas las melodías de este Ave mortal80, entonces buscarías el cáliz inmortal y rehusarías toda
copa perecedera.
¡La paz sea con aquellos quienes caminan por el Recto Sendero!





LOS CUATRO VALLES.

BAHÁ'U'LLÁH.



¡ÉL ES EL FUERTE, EL BIENAMADO!

Oh luz de la verdad, Hisám-i-Dín, el generoso.
El mundo no ha engendrado otro príncipe como Tú!81
Me pregunto por qué fue tan bruscamente cortado el lazo del amor y roto el firme convenio de amistad.
¿Es porque, Dios no lo permita, alguna vez decreció Mi devoción o falló Mi profundo afecto, que tú así
Me has olvidado y borrado de Tus pensamientos?

¿Qué falla Mía ha hecho cesar tus favores?
¿Será que Nosotros somos de baja y tú de alta condición?82

¿O es que una sola flecha te ha corrido del campo de batalla?83 ¿No te han dicho que la fidelidad es un
deber para aquellos que siguen la vía mística, guía verdadera hacia la Sagrada Presencia? "En cuanto a
aquellos que dicen 'Dios es nuestro Señor' y que marchan derecho hacia Él, los ángeles descenderán sobre
ellos..."84
Asimismo dice Él: "Sigue adelante como te ha sido ordenado".85 Ya que es éste el camino obligado para
aquellos que viven en la presencia de Dios.

Hago lo que se me ordena, y traigo el mensaje,
ya se que sirva de consejo o provoque ofensa.86

Si bien no he recibido respuesta a Mis cartas y es contrario a la costumbre de los sabios expresar
nuevamente Mi parecer, sin embargo, este amor nuevo ha quebrantado todas las viejas reglas y formas.

No nos cuentes la historia de las penas de Laylí ni las e Majnún
Tu amor ha hecho olvidar al mundo los amores de antaño.
Una vez que tu nombre se posó sobre la lengua, los amantes lo tomaron
Haciendo bailar de acá para allá a oyentes y oradores.87

Y de la sabiduría divina y el consejo celestial, dice Rúmí:

Con cada luna, oh mi amado, por tres días enloquezco;
Hoy es el primero de ellos. Por eso me ves feliz.

Hemos sabido que has viajado a Tabríz y Tiflis para difundir conocimientos, o que algún otro noble
propósito te ha llevado a Sanandaj88.89

¡Oh Mi eminente amigo! Aquellos que progresan en el camino místico son de cuatro clases. Los
describiré brevemente para que queden claros los grados y cualidades de cada clase.



EL PRIMER VALLE
Si los viajeros van en pos de Aquél que es el objeto de sus intenciones (MaqÐúd), esta etapa pertenece al
yo, pero al yo que es "El Yo de Dios alzado con leyes dentro de Él".90
En este plano, el yo no es rechazado sino que es amado, es agradable y no se le debe rehuir. A pesar de
que al principio este plano es el reino del conflicto, al fin se accede al trono del esplendor. Como ha sido
dicho: "¡Oh Abraham de este día! ¡Oh Abraham, Amigo del Espíritu! Mata a estas cuatro aves de
presa91, para que, después de la muerte, el enigma de la vida pueda ser descifrado.
Este es el plano del alma que es agradable a Dios. Refiérete al verso:

"¡Oh tú, alma, que estás bien segura,
Retorna a tu Señor, agradada y agradable a Él!"92
y que finaliza:

"Únete a Mis siervos,
y entrarás en Mi paraíso".93

En esta etapa hay muchos signos e innumerables pruebas. Por ello se dice: "De aquí en adelante les
mostraremos Nuestros signos en las regiones de la tierra, y en ellos mismos, hasta que la verdad se les
haga manifiesta"94, y que no hay Dios sino Él.
Uno debe, entonces, leer el libro de su propio yo antes que un tratado sobre retórica. Por lo cual Él ha
dicho: "Lee tu Libro: En este día no hace falta nadie más que tu para hacer la cuenta en tu contra".95
hay una historia de un conocedor místico, que salió de viaje con un gramático amigo. Llegaron a la orilla
del Mar del Esplendor. El conocedor enseguida se arrojó a las olas, pero el gramático permaneció perdido
en sus razonamientos que eran como palabras escritas en el agua. El conocedor le gritó: "¿Por qué no me
sigues?" A lo que el gramático respondió: "¡Oh Hermano! No me atrevo a avanzar. Debo volver".
Entonces exclamó el conocedor: "Olvida lo que has leído en los libros de Síbavayah y Qawlavayh, de
Ibn-i-Æájib e Ibn-i-Málik96, y cruza el agua".

Aquí no hace falta la retórica, sino la muerte del yo;
Nada sea, entonces, y anda sobre las olas.97

Asimismo está escrito: "Y no seáis de aquellos que olvidan a Dios, y a quienes Él ha hecho olvidarse de sí
mismos. Estos son los perversos".98



EL SEGUNDO VALLE
Si la meta del caminante fuera la morada del Loable (Maḥmúd)99, ésta es la etapa de la razón primordial
conocida como el Profeta y el Más Grande Pilar.100
Aquí la razón significa la mente divina, universal, cuya soberanía ilumina todas las cosas creadas, ni se
refiere a todo cerebro débil; pues es como lo ha escrito el sabio Saná'í:

¿Cómo puede la razón abarcar el Qur'án,
O la araña atrapar al fénix en su tela?
¿Querrías que la mente no te engañe?
¡Enséñale la ciencia del amor de Dios!

En este plano el viajero se encuentra con más de una prueba y más de un revés. Tanto se ve elevado al
cielo como arrojado a las profundidades. Como ha sido dicho: "Ora Tú me acercas a la cumbre de la
gloria, ora me arrojas al abismo más profundo". El misterio atesorado en este plano queda revelado en el
siguiente versos de la Súra de LA CAVERNA.101
"Habrás visto que mientras ellos permanecían en una cámara de la cueva, el sol, al salir, pasaba a la
derecha de su caverna y, al ponerse, los dejaba a la izquierda. Este es uno de los signos de Dios. Guiado,
en verdad, es Aquél a quien Dios guía; pero para aquél a quien Dios extravía, de ninguna manera hallarás
un amigo que lo guíe".
Si un hombre pudiera saber lo que encierra ese solo versículo, le bastaría. Por lo cual, en alabanza a tales
hombres, Él ha dicho: "Hombres a quienes ni los negocios ni el comercio distraen del recuerdo de
Dios..."102
Esta etapa confiere la medida de la verdadera sabiduría y libra al hombre de pruebas. En este reino, la
búsqueda de conocimiento es irrelevante, puesto que, en lo que concierne a la guía de los que atraviesan
este plano Él ha dicho: "Teme a Dios, y Dios te instruirá"103 y nuevamente: "El conocimiento es una luz
que Dios vierte sobre el corazón de aquél a quien a Él le place".104 Por lo cual, un hombre debiera
preparar su corazón para que sea digno del descenso de la gracia celestial, para que el generoso
Escanciador pueda darle de beber del vino generoso de la vasija de misericordia". ¡Dejad que los afanosos
trabajen con ahínco por algo semejante!"105
Y ahora digo yo: "Verdaderamente de Dios venimos y a Él retornaremos".106




EL TERCER VALLE
Si los buscadores amantes desean vivir en el recinto de Aquél que Atrae (Majdhúb)107, no hay alma que
pueda habitar sobre este Trono Real salvo la belleza del amor. Este reino no puede describirse con
palabras.

El amor desdeña este mundo y aquel mundo también,
En él hay setenta y dos locuras.
El juglar del amor canta esta balada:
La servidumbre esclaviza, la dignidad real traiciona.108

Este plano requiere del afecto puro y del agua cristalina de la camaradería. Al hablar sobre sus
compañeros de la Caverna, Él ha dicho: "No hablan hasta que él haya hablado; y obras según Sus
órdenes".109

En este plano, no son suficiente ni el reino de la razón ni la autoridad del yo. De allí que uno de los
Profetas de Dios ha preguntado: "¡Oh mi Señor! ¿Cómo llegar hasta Ti?" y llegó la respuesta: "Deja atrás
tu yo y entonces acércate a Mí".
Esta es la gente para quien el lugar más humilde y el trono de gloria son la misma cosa y para la que la
pérgola de la belleza no difiere del campo en que se libra una batalla por la causa de su Bienamado.
Los que habitan en este plano no pronuncian palabra, sino que galopan en sus corceles. No ven sino la
realidad interior de su Bienamado. Para ellos las palabras con sentido carecen de significado y aquellas
sin sentido están cargadas de significación. No distinguen un miembro de otro ni una parte de otra. Para
ellos la ilusión es el río verdadero; el irse es retornar. Por lo cual se ha dicho:

Llegó a la cueva del ermitaño la historia de Tu belleza.
Enloquecido, buscó la Taberna donde compran y venden vino.
El amor Ti, ha derribado el fuerte de la paciencia,
El dolor de Ti, también ha cerrado firmemente el portal de la esperanza.110

En este reino, de nada sirve la instrucción.

El maestro del amante es la belleza del Amado,
Su rostro, lección y único texto.
Es su deber el aprender sobre el asombro y el amor vehemente,
Sin fijarse en eruditos capítulos y obtusos temas.
La cadena que los ata es Su cabello almizclado,
Para ellos el Esquema Cíclico111, para Él, sólo un peldaño.112
A continuación una súplica a Dios, el Eminente, el Glorificado:

¡Oh Señor! ¡Oh Tú cuya generosidad concede deseos!
Estoy de pie frente a Ti, olvidándolo todo salvo a Ti.
Haz que la partícula de conocimiento que hay en mi espíritu
Huya del deseo y de la prosaica arcilla;
Haz que Tu antiguo don, esa gota de sabiduría,
se hunda en Tu poderoso océano.113

Por eso digo: No hay fuerza o poder salvo en Dios, el Protector, el que Subsiste por Sí Mismo.114



EL CUARTO VALLE
Si los conocedores místicos fueran de aquellos que han alcanzado la belleza del Amado (Maḥbúb), este
estado es la cumbre de la conciencia y el secreto de la guía divina. Este es el centro del misterio: "Él hace
Su voluntad y ordena lo que Le place".115
Si todos los habitantes del cielo y de la tierra descifraran esta brillante alusión, este oscuro enigma, hasta
el Día en que suene la Trompeta, aún así no podrían comprender ni una sola de sus letras, pues ésta es la
posición del derecho inmutable de Dios, de Su misterio predeterminado.
Por ello, cuando los buscadores preguntaban sobre esto, Él dio una respuesta: "Este es un mar insondable
al que nadie comprenderá jamás".116 Y nuevamente preguntaron, y Él respondió: "Es la más oscura de
las noches, en la que nadie hallará su camino".
Quienquiera conozca este secreto seguramente lo ocultará, y si revelara aun la pista más vaga, sería
clavado en la cruz. Sin embargo, por el Dios Viviente, si hubiera un buscador sincero, yo se lo revelaría;
porque ellos han dicho: "El amor es una luz que no brilla nunca en un corazón poseído por el miedo".
Verdaderamente, el caminante que se dirige hacia Dios, hacia el Pilar Carmesí en el blando sendero
nevado, jamás alcanzará su meta celestial a menos que abandone todo lo que posee: "Y si no le teme a
Dios, Dios hará que le tema a todas las cosas; mientras que todas las cosas le temen a él quien teme a
Dios".117

Habla en la lengua persa, aunque el árabe te agrade más;
El amante tiene más de una lengua a su disposición.118

Cuán dulce es esta copla que revela tal verdad:

Ved a nuestros corazones abrirse como valvas, cuando
Él hace que lluevan perlas de gracia
y nuestra vidas son blando dispuesto, cuando Él
arroja sus flechas de agonía.

Y si no fuera contrario a la Ley del Libro, yo legaría una parte de Mis posesiones a aquél que Me diera
muerte, y lo nombraría Mi heredero; es más, le otorgaría su porción, le demostraría mi agradecimiento,
buscaría solazar Mis ojos con el toque de su mano. Pero ¿qué puedo hacer? No tengo ni posesiones ni
poder, y eso es lo que Dios ha ordenado.119
en este momento, creo percibir la fragancia de Su vestidura120 fluyendo del Egipto de Bahá121;
verdaderamente, Él parece estar cerca, aunque los hombre Lo crean lejano.122 Mi alma huele el perfume
del Amado; Mi sentido está colmado de la fragancia de Mi querido Compañero.
Cumple con el deber de largos años de amor
y cuenta el cuento de felices días pasados,
Para que la tierra y el cielo puedan hoy reír,
y se alegren la mente, la vista y el corazón.123

Este es el reino de la plena conciencia, de las más completa humildad. Ni siquiera el amor es el camino
hacia esta región y el anhelo no tiene cabida aquí; por eso se dice: "El amor es un velo entre el amado y el
amante". Aquí el amor se convierte en un obstáculo y en una barrera, y todo salvo Él no es sino un velo.
El sabio Saná'í ha escrito:

Jamás llegará el corazón codicioso al ladrón de corazones,
Jamás el alma amortajada llegará a unirse con la belleza de la rosa.

Pues éste es el reino del Dominio Absoluto y está libre de todos los atributos de la tierra.
Con absoluta alegría los eminentes moradores de esta mansión ejercen autoridad divina en la corte del
embeleso y ostentan un cetro real. Emiten sus órdenes y distribuyen dones de acuerdo al mérito de cada
hombre. Aquellos que beben de esta copa y habitan las elevadas ramas de esplendor que cubren el Trono
del Antiguo de los Días, y se sientan en el Paraíso del Poder dentro del Excelso Pabellón: "Nada sabrán ni
del sol ni del frío penetrante".124
Allí dentro, los cielos altísimos no tienen conflicto alguno con la humilde tierra, ni buscan superarla, pues
éste es el reino de la misericordia, no de la distinción. Si bien a cada momento estas almas cumplen una
nueva función, sin embargo su condición es siempre la misma. Por lo cual de este reino se ha escrito:
"Ninguna labor Le impide hacer otra"125 Y de otro estado se dice: "Cada día Lo reclama alguna nueva
tarea".126 Este es el alimento cuyo sabor no cambia, cuyo dolor no se altera. Si tú comes de él, en verdad
recitará este versículo: "Vuelvo mi rostro hacia Él, Quien ha creado los Cielos y la Tierra... No soy de
aquellos que agregan dioses a su Dios".127 "Y así le mostramos a Abraham el Reino de los Cielos y de la
Tierra, para que fuera de los convencidos".128 Pon entonces la mano sobre tu pecho, luego extiéndela
con fuerza y mira, la verás dar luz al mundo entero".129
¡Qué cristalina esta agua fresca que trae el Escanciador! ¡Qué brillante este vino puro en manos del
Amado! ¡Cuán delicado este sorbo de la Copa Celestial! Que les siente bien a aquellos que de ella beben
y gustan de su dulzura y alcanzan su conocimiento.

No es apropiado que os diga más,
Pues el lecho de un arroyo no puede contener el mar.130

Pues el misterio de estas palabras está oculto dentro de la fuente inagotable de la Gran Infalibilidad131 y
depositado con los tesoros de poder. Está santificado por sobre las joyas de la explicación, más allá de
todo lo que pueda relatar la más sutil de las lenguas.
Aquí el asombro es muy preciado y la más completa pobreza es esencial. Por lo cual se ha dicho: "La
pobreza es Mi orgullo".132 Y nuevamente: "Bajo la cúpula de gloria de Dios tiene un pueblo al cual Él
oculta bajo la vestidura de la más radiante pobreza".133 Respecto de este reino, hay más de una tradición
y más de un verso de relevancia amplia o especial, mas dos de ellos serán suficientes para iluminar la
mente y el corazón de los hombres.
Esta es Su primera declaración: "¡Oh Mi Siervo! Obedéceme y haré que sean como Yo mismo. Digo 'Sea'
y es, y tú dirás 'Sea´' y 'será'!"
La segunda dice: "¡Oh Hijo de Adán! No busques la compañía de nadie hasta que me hayas encontrado, y
cuando Me añores Me encontrarás cerca de tí".
Sean cuales fueran las elevadas pruebas y maravillosas alusiones aquí contadas, no se refieren sino a una
única Letra, a un único Punto. "Tal es el camino de Dios... y ningún cambio podrás hallar en el camino de
Dios".134
Hace ya algún tiempo, comencé esta epístola pensando en ti y puesto que tu carta aún no me había
llegado, mis primeras palabras fueron de reproche. Ahora, tu nueva misiva ha disipado ese sentimiento y
Me ha impulsado a escribirte. Hablar de Mi amor por su Eminencia es innecesario. "¡Dios es suficiente
testigo!"135 Por su Eminencia Shaykh Muḥammad, ¡Qué Dios el Exaltado lo bendiga! Me limitaré a los
dos versos siguiente los cuales solicito le sean entregados:

Busco tu cercanía, más cara que el dulce Cielo;
Veo tu rostro, más bello que las enramadas del Paraíso.136
Cuando confié este mensaje de amor a Mi pluma, rehuyó la carga y se desvaneció. Al volver en sí, habló
y dijo: "¡La Gloria sea Contigo! Penitente, me vuelvo hacia Ti y soy el primero de los que creen".137
¡Alabado sea Dios, el Señor de los mundos!

Contemos, otro día,
Este dolor y pena de la despedida;
Escribamos, otro día,
Los secretos del amor, mejor sería.
Deja la sangre y el ruido y todo eso,
Y no hables más sobre Shams-i-Tabríz.138

La paz sea contigo y con aquellos que te rodean y alcanzan tu presencia.
Lo que había escrito antes fue comido por las moscas, tan dulce era la tinta. Como dice Sa'dí: "Me
abstendré de seguir escribiendo, pues mis dulces palabras han atraído a las moscas".
Y ahora ya la mano no puede escribir más y ruega que esto sea suficiente. Por lo cual digo: "Lejos está la
gloria de tu Señor, el Señor de toda grandeza, de aquello que Le atribuyen".139



Notas:

1 La Manifestación.
2 Muḥammad, Aḥmad y Maḥmúd, son nombres y títulos del Profeta, derivados del verbo "alabar",
exaltar".
3 Qur'án 17:110.
4 Sermón de 'Alí, yerno y sucesor de Muḥammad.
5 Qur'án 2:282.
6 Qur'án 16:71.
7 Idem.
8 El Santuario de la Meca. Aquí significa "meta".
9 Qur'án 29:69: "Y quienquiera se esforzase por Nos, lo guiaremos por nuestros caminos".
10 Ver supra cita 1 pág. 10.
11 Majnún significa, literalmente, "demente". Es el título del famoso amante de la poesía tradicional
persa y árabe cuya amante era Laylí, hija de un príncipe árabe. Simbolizan el verdadero amor humano a
lo divino. La historia es el tema de muchos poemas románticos persas, particularmente el de Nizámí
escrito en 118-1189 A.C.
12 Proverbio árabe.
13 Se refiere a la historia de José, tanto en el Antiguo Testamento como en el Qur'án.
14 Farídu'd-Dín 'Aár (aprox. 1150-1230 A.C.), el gran poeta persa sufí.
15 Poema místico persa.
16 Idem.
17 Qur'án 50:29.
18 Jalálu'd-Dín Rúmí (1207-1273 A.C.), llamado también Mawláná (Maestro). Es el más grande de los
poetas sufíes y fundador del Mawlaví, la orden de los derviches "danzantes".
19 De una oda de Bahá'u'lláh.
20 Poema místico persa.
21 Qur'án 67:3.
22 Qur'án 41:53.
23 Idem.
24 Qur'án 57:3.
25 Dicho atribuido a 'Alí.
26 Shaykh Abú Ismá'íl 'Abdu'lláh de Æirát (1006-1088 A.C.), líder sufí y descendiente de Abú Ayyúb, un
compañero de Muḥammad. Conocido principalmente por sus Munáját (Súplicas) y Rubá'íyyát
(Cuartetas). "AnÐár" significa "Ayudantes" o compañeros de Muḥammad en Medina.
27 Qur'án 1:5.
28 Rúmí.
29 Una referencia a la jornada y búsqueda mística por la verdad, guiado por "Luces" o sea líderes sufíes.
Bahá'u'lláh advierte aquí a los místicos que el advenimiento de la Manifestación Divina en Su Día, no
requiere más búsqueda. Dicho atribuido a 'Alí: "Apaga la linterna cuando se levanta el sol" -el sol
refiriéndose a la Manifestación de Dios en el Nuevo Día.
30 Rúmí.
31 Qur'án 2:151.
32Rúmí.
33 Qur'án 4:80.
34 Qur'án 18:37.
35 Ver supra, cita 1 pág. 10.
36 Se refiere a la propia Manifestación de Bahá'u'lláh.
37 Rúmí.
38 Qur'án 16:63.
39 Æadíth, i.e., acción o pronunciamiento tradicionalmente atribuido a Muḥammad o alguno de los santos
Imanes.
40 Qur'án 83:28.
41 Dicho atribuido a 'Alí.
42 Ver supra, cita 2 pág. 21.
43 El profeta Muḥammad.
44 Idem.
45 Æáfi1/2: Shamsu'd-Dín Muḥammad, de Shíráz (aprox. 1320-1390 A.C.), autor de poemas místicos
insuperables, escritos en el estilo Ghazalíyyat.
46 Ver supra, cita 2 pág. 21.
47 Rúmí.
48 Qur'án 57:3.
49 Rúmí.
50 Se refiere a la idea sufí de un plano interior, la cual comparada con la Verdad Revelada no es sino
irreal.
51 Rúmí. Alusión a Bahá'u'lláh mismo, quien aún no había declarado Su misión.
52 Qur'án 4:129.
53 Æáfí1/2.
54 Poema árabe.
55 Ver supra, cita 2 pág. 21.
56 Qur'án 50:21.
57 Poema místico persa.
58 El título se refiere a 'Alí, el Sucesor de Muḥammad.
59 'Alí.
60 Rúmí.
61 Literalmente "Jayḥún", un río en Turkestán.
62 Qur'án 9:51.
63 Rúmí.
64 Qur'án 76:5.
65 Muḥammad.
66 Qur'án 55:26, 27.
67 Qur'án 15:21.
68 'Aár.
69 Ver supra, cita 2 pág. 21.
70 Rúmí.
71 Panteísmo, doctrina súfí derivada de la fórmula: "Sólo Dios existe; Él está en todas las cosas y todas
las cosas están en Él".
72 Esto se refiere a las tres etapas de la vida súfí: 1. Sharí'at o Leyes Religiosas; 2. (r)aríqat o el Sendero
por el cual el místico caminante recorre en busca del ser verdadero; esta etapa incluye también la vida del
anacoreta; 3.Æaqíqat o la Verdad que, para el súfí, es la meta de la jornada llevada a cabo a través de las
etapas precedentes. Bahá'u'lláh enseña aquí que, en oposición a la creencia de ciertos súfís quienes en su
investigación de la Verdad se consideran superiores a toda ley, la obediencia a las Leyes de la Religión es
esencial.
73 Maqám-i-Maḥmúd. Qur'án 17:81.
74 Qur'án 2:84.
75 Poema místico persa.
76 "Paz". Esta palabra es usada al concluir una tesis.
77 Poema árabe.
78 Las cinco letras que comprenden a esta palabra en persa son: G, N, J, SH, K, esto es, Gáf, Nún, Jím,
Shín, Káf.
79 Esta y las precedentes citas son las de las enseñanzas del Islam.
80 Esta es una referencia en el estilo persa tradicional respecto a Bahá'u'lláh.
81 Mathnaví de Rúmí.
82 Sa'dí, MuÐliḥú'd-Dín de Shíráz (aprox. 1184-1291), afamado autor del Gulistan y otras obras poéticas.
83 Proverbio persa que describe a un hombre que se da por vencido con facilidad. Según está empleado
aquí, una de las connotaciones es que Shaykh podría haber considerado comprometida su posición como
líder místico por el hecho de que Bahá'u'lláh le enseñara la nueva verdad.
84 Qur'án 41:30.
85 Qur'án 11:114; 42:14.
86 Sa'dí.
87 Ibid.
88 Senna, capital del Kurdistán persa.
89 Este preámbulo a Los Cuatro Valles está escrito en el más fino estilo epistolar persa. Las reglas de
escritura epistolar clásica en persa requieren citas de obras literarias y afirmaciones de amor duradero
hacia el destinatario, quien es reprendido por haber olvidado a quien le escribe.
90 Æadíth.
91 El Mathnaví. Allí Rúmí cuenta la historia de cuatro aves maléficas que al ser sacrificadas, se
convierten en cuatro aves del bien. La alegoría hace referencia a la victoria de las malas cualidades y a su
reemplazo por otras buenas.
92 Qur'án 89:27-30.
93 Idem.
94 Qur'án 41:53.
95 Qur'án 17:15.
96 Famosos escritores sobre gramática y retórica.
97 El Mathnaví.
98 Qur'án 59:19.
99 Atributo de Dios y uno de los títulos de Muḥammad.
100 Maqám-i-Maḥmúd -Loable Posición- es el rango de los Profetas dotados de constancia.
101 Qur'án 18:16. Es una referencia al estado de fe absoluta. Los compañeros de la Caverna se identifican
con los primeros mártires cristianos.
102 Qur'án 24:37.
103 Qur'án 2:282.
104 Æadíth.
105 Qur'án 37:59.
106 Qur'án 2:151.
107 Atributo de Dios que atrae a todas las criaturas hacia Él.
108 El Mathnaví.
109 Qur'án 21:27.
110 Sa'dí.
111 La Teoría Cíclica de 'Abú-Alí Síná (Avicenna, 980-1037) según la expresa en la siguiente redondilla:
"Toda semblanza, toda forma que hoy perece / será celosamente guardada entre los tesoros del Tiempo /
Cuando el mundo gire hacia su lugar primero. / De lo invisible, Él secará su rostro.
112 El Mathnaví.
113 Ibid.
114 Del Qur'án 18:37.
115 Qur'án 2:254; 5:1, etc.
116 Declaración atribuida a 'Alí.
117 Esta es una cita en árabe.
118 El Mathnaví.
119 Esto fue revelado antes de la Declaración de Bahá'u'lláh. Las líneas siguientes se refieren a la
inminencia de Su Manifestación.
120 Literalmente, la vestidura de Há, que es la letra "H" y que aquí representa a Bahá.
121 Esta referencia se remite a la historia de José en el Qur'án y en la Biblia,
122 Se refiere a aquellos que no esperaban el advenimiento inminente de Aquél a Quien Dios Hará
Manifiesto.
123 El Mathnaví.
124 Qur'án 76:13.
125 Esta cita pertenece a uno de los comentaristas del Qur'án 55:29.
126 Qur'án 55:29.
127 Qur'án 6:79.
128 Qur'án 6:75.
129 Qur'án 7:105, etc., y el Æadíth.
130 El Mathnaví.
131 'IÐmat-i-Kubrá, el invariable atributo de la Manifestación Divina.
132 Muḥammad.
133 El Æadíth.
134 Qur'án 33:62; 48:23.
135 Qur'án 4:164.
136 Sa'dí.
137Qur'án 7:140.
138 Shams-i-Tabríz, el súfí que ejerció poderosa influencia sobre Jalálú'd-Dín Rúmí, distrayendo su
atención de la ciencia hacia el misticismo. Una gran parte de la obra de Rúmí fue dedicada a él. Estas
líneas pertenecen al Mathnaví.
139 Qur'án 37:180.



LOS SIETE VALLES
الألمانية — Sieben Täler – Vier Täler.txt فتح منفصل →
Sieben Täler – Vier Täler á Bahá’u’lláh á Bahá'í Verlag GmbH, Auflage 4.04 (O-2022-02-12)

Sieben Täler – Vier Täler
Bahá’u’lláh

Die Sieben Täler

Im Namen Gottes, des Gnädigen, des Barmherzigen!
Preis sei Gott, Der das Sein aus dem Nichtsein gerufen, Der die Geheimnisse urewigen Vorseins in die Tafel des Menschen gegraben, ihn aus dem BayánA1 das, was er nicht wußte, gelehrt hat und aus ihm ein offenbares Buch gemacht hat für die, die glauben und gehorchen, Der ihn zum Zeugen der Schöpfung aller DingeA2 in diesen Tagen der Finsternis und Trübsal befähigt und ihn auf der erhabensten Höhe der Ewigkeit in ›Seinem edelsten Tempel‹A3 die wunderbarsten Weisen ertönen läßt, die jedem ermöglichen, in sich, durch sich und durch die Stufe der Offenbarung seines Herrn zu bezeugen, daß in Wahrheit kein Gott außer Ihm ist, und so zu den Gipfeln der Wirklichkeit emporzusteigen, bis er in allen Dingen nichts außer Gott sieht.
Segen und Heil dem ersten Meer, das sich aus dem Meer der Wesenheit Gottes ergossen, dem ersten Morgen, der vom Horizonte der Einheit dämmerte, der ersten Sonne, die am Himmel der Ewigkeit erstrahlte, der ersten Flamme, die in der Lampe der Einzigkeit am Lichte des Vorseins entfacht ward, Dem, Der in der Welt der Erhabenen Aḥmad heißt, Muḥammad in der Versammlung der Gott Nahen und Maḥmúd im Königreich der Geweihten!A4 »Und wie immer ihr Ihn anrufet: Er ist der Herr der erhabensten Namen«Q1 in den Herzen derer, die wissen. Überströmender, dauernder und ewiger Friede sei auf Seinem Hause und auf Seinen Gefährten!
Wahrlich, Ich habe das Lied gehört, das die Nachtigall der Erkenntnis in den Ästen des Baumes deines Seins gesungen, und vernommen, was die Taube der Gewißheit in den Zweigen der Laube deines Herzens gegirrt hat. Es war, als hätte Ich beim Lesen deines Briefes den Wohlgeruch vom Kleide deiner Liebe geatmet und mit dir vollkommene Begegnung gefunden. Und da du deine Nichtswerdung in Gott und dein Leben durch Ihn und deine Liebe zu Gottes Geliebten, zu den Offenbarungen Seiner Namen und den Orten des Aufgangs Seiner Attribute erwähnt hast, will Ich dir einige heilige, leuchtende Zeichen der Stufen der Herrlichkeit geben, auf daß du hingezogen werdest zum Hofe der Heiligkeit, Nähe und Schönheit und dorthin gelangest, wo du in der Schöpfung nichts mehr siehst außer dem verklärten Glanz deines Geliebten, des Ehrwürdigen, und du nicht mehr der Geschöpfe gedenkst, es sei denn wie an dem Tage, da nichts erwähnt wird.
Dies ist es, wovon die Nachtigall der Einzigkeit im Garten Ghawthíyyih gesungenA5: »Auf der Tafel deines Herzens wird zu lesen sein das zarte Geheimnis ›Fürchte Gott, und Gott wird dir Erkenntnis verleihen‹Q2, und der Vogel deiner Seele soll sich des Heiligtums ewigen Vorseins erinnern und sich auf Flügeln der Sehnsucht zum Himmel des ›Wandle auf dem Pfade deines Herrn‹Q3 erheben und von den Früchten der Gemeinschaft in den Gärten des ›Alsdann esset von jeglichen Früchten‹Q4 sammeln«A6Q.
Bei meinem Leben, o Freund, würdest du von diesen Früchten aus dem grünenden Garten dieser Blüten genießen, die da aus dem Boden der Erkenntnis unter dem Lichte der Wesenheit Gottes erwachsen, das aus den Spiegeln der Namen und Attribute zurückstrahlt, so würde dir das Verlangen die Zügel der Geduld und Beherrschung aus den Händen reißen, deine Seele durch das Leuchten des Göttlichen Lichtes erbeben lassen, dich weit aus der Heimat des Staubes zu der wirklichen göttlichen Heimat im Mittelpunkt der wahren Bedeutung entführen und dich aufsteigen lassen zu einer Ebene, auf der dich die Lüfte so tragen, wie du auf der Erde einhergehst, und du auf dem Wasser wandelst wie auf dem Lande. Möchte es Mich und dich und jeden erfreuen, der zum Himmel der Erkenntnis emporsteigt, und dessen Herz dadurch erfrischt ist, daß der Zephir der Gewißheit über den Garten seiner innersten Seele von dem Ṣabá des Allbarmherzigen her weht.
Friede sei mit dem, der den rechten Weg geht!
Der Stufen, die den Weg des Wanderers von der irdischen Wohnung zur Göttlichen Heimat bezeichnen, werden sieben gezählt, von manchen als ›Sieben Täler‹, von anderen als ›Sieben Städte‹ bezeichnet. Und es heißt, daß der Wanderer nicht eher zum Meer der Nähe und Einheit gelangen noch von dem unvergleichlichen Weine trinken wird, als bis er sein Ich aufgegeben und die Reise vollendet hat. Das erste Tal ist

das Tal des Suchens,

und Geduld ist das Fahrzeug, mit dem man hindurchgelangt. Ohne Geduld findet der Wanderer zu keinem Ende noch Ziel. Nie darf der Mut ihm entsinken, und müßte er hunderttausend Jahre lang sich bemühen, ohne die Schönheit des Freundes zu schauen, so dürfte er doch nicht verzagen, denn jene, die die Ka‘bahA7 des »hin zu Uns« zu finden bestrebt sind, wird die Verheißung erfreuen: »Wir werden sie leiten auf Unseren Wegen.«Q5 Sie haben sich in ihrem Suchen mit Festigkeit zu dienen entschlossen und trachten unablässig danach, sich von der Stätte der Nachlässigkeit abzukehren und der Welt des Seins zuzuwenden. Kein Band hält sie auf, und kein Rat kann sie hindern.
Das Herz dieser Diener, die Quelle göttlicher Schätze, muß frei sein von jedem Makel; sie dürfen nicht länger blindlings die Bräuche ihrer Väter und Ahnen befolgen und müssen das Tor des Freundlich- oder Feindlichseins für alle Bewohner der Erde verschließen.
Auf dieser Wanderung wird der Suchende eine Stufe erreichen, auf der er alle Geschöpfe in verwirrter Suche nach dem Freunde sieht. Wie manchen Jakob wird er erblicken, der seinem Josef nachjagt, wie manchen Liebenden gewahren, den das Verlangen nach dem Geliebten treibt, und eine Welt von Sehnenden tut sich ihm auf, die nach dem Ersehnten suchen. Jeder Augenblick läßt ihn bedeutsames Neues, jede Stunde ein Geheimnis erschauen, denn sein Herz ist gelöst von dieser und der anderen Welt, er ist auf dem Weg zur Ka‘bahA8 des Geliebten. Die Hilfe des Unsichtbaren umgibt ihn bei allen seinen Schritten, und die Glut seines Suchens ist entfacht.
Ermeßt das Suchen an dem Majnún der Liebe.A9 Es heißt, daß man Majnún eines Tages erblickte, wie er tränenden Auges die Erde siebte. Man fragte ihn: »Was machst du da?« Er sprach: »Ich suche nach Laylí.« Da sagte man zu ihm: »Weh dir! Ist Laylí doch reinen Geistes und du suchst sie im Staube.« Er antwortete: »Ich suche sie überall, vielleicht, daß ich sie irgendwo finde.«
Fürwahr, wenn die Weisen auch sagen, es zieme sich nicht, den Herrn der Herren im Staub zu suchen, so zeugt solch ein Tun doch von heißestem Verlangen des Suchens. »Wer sucht mit Bemühen, wird sicherlich finden.«A10
Der wahrhafte Sucher verfolgt nichts als den Gegenstand seines Verlangens, und der Liebende hat kein Ziel als die Vereinigung mit dem Geliebten. Doch wird der Sucher nur dann sein Ziel erreichen, wenn er allen Dingen entsagt: er muß alles, was er gesehen, gehört und verstanden hat, in den Wind schlagen können, um in das Reich des Geistes zu kommen, das die Stadt Gottes ist. Ernste Bemühung ist nötig in unserem Suchen nach Ihm und heißer Eifer, damit wir den Honig der Vereinigung mit Ihm zu kosten vermögen. Doch trinken wir aus diesem Kelch, so werden wir die Welt von uns werfen.
Auf dieser Wanderung wird der Reisende in allen Ländern verweilen und überall wohnen. In jedem Antlitz sucht er die Schönheit des Freundes, und in jedem Land schaut er nach dem Geliebten aus. Keine Gesellschaft meidet er, und sucht die Gemeinschaft mit einem jeden, damit er vielleicht das Geheimnis des Freundes in irgendeiner Seele entdecke oder die Schönheit des Geliebten in irgendeinem Angesicht schaue.
Wenn es ihm auf dieser Wanderung mit Gottes Hilfe gelingt, eine Spur des unauffindbaren Freundes zu finden und von dem Göttlichen Boten den Duft des verlorenen Josef A11 zu spüren, dann wird er sofort das

Tal der Liebe

betreten und im Feuer der Liebe zerschmelzen. Über dieser Stadt erhebt sich der Himmel des Entzückens, die alles erleuchtende Sonne der Sehnsucht scheint, und das Feuer der Liebe ist entfacht, und wenn das Feuer der Liebe entflammt ist, wird es die Ernte der Vernunft zu Asche verbrennen.
In diesem Zustand ist sich der Wanderer weder seiner selbst noch dessen, was außer ihm ist, bewußt. Er sieht weder Wissen noch Unwissenheit, weder Zweifel noch Gewißheit, noch erkennt er den Morgen der Führung oder die Nacht des Irrtums. Er flieht vor Unglaube und Glaube, und tödliches Gift ist ihm köstlich. Es ist wie ‘AṭṭárA12 gesagt hat:
»Laßt die Ungläubigen irren, die Gläubigen glauben; ‘Aṭṭárs Herz sucht nichts als ein Atom Deines Leides!«
Schmerz ist in diesem Tal das Fahrzeug, ohne das man niemals die Reise vollendet. In diesem Zustand hat der Liebende keinen anderen Gedanken als an den Geliebten, und er sucht keine Zuflucht außer beim Freunde. Auf dem Pfad zum Geliebten wird er hundertmal willig das Leben opfern und bei jedem Schritt tausendmal das Haupt zu Füßen des Freundes legen.
O mein Bruder! Ehe du nicht in das Ägypten der Liebe eingehst, wirst du nicht dem Josef der Schönheit des Freundes begegnen; und ehe du nicht wie Jakob nach außen erblindest, wirst du nie mit dem inneren Auge schauen. Solange du nicht vom Feuer der Liebe entflammt bist, wirst du dich nicht mit dem Freunde der Sehnsucht vereinen.
Der Liebende fürchtet nichts, und kein Leid kann ihm etwas antun. Du findest ihn kühl im Feuer und trocken im Meere:
»Ein Liebender ist, wer kalt im Feuer der Hölle, ein Wissender, wer trocken bleibt in der Tiefe des Meeres«. Q6
Liebe trägt keine Sehnsucht nach Dasein und hängt nicht am Leben. Sie sieht Leben im Tod und sucht Ruhm in der Schande. Ein Übermaß an geistiger Gesundheit ist nötig, ehe jemand des Wahnsinns der Liebe würdig, und eine Fülle von Geist, bis er der Bande des Freundes wert wird. Gepriesen der Hals, der in Seiner Schlinge sich gefangen, und glücklich das Haupt, das auf dem Pfad Seiner Liebe gefallen! Darum, o mein Freund, entsage deinem Selbst, auf daß du den Unvergleichlichen findest. Gehe an dieser sterblichen Erde vorüber, um in dem himmlischen Neste eine Heimat zu suchen. Werde zu Nichts, wenn du das Feuer des Seins zu entfachen wünschst, und sei bereit zum Weg der Liebe:
»Nicht befällt die Liebe die lebensgierige Seele, nicht jagt der Falke der leblosen Maus nach«. Q7
Liebe setzt in jedem Augenblick eine Welt in Flammen und zerstört alle Länder, in denen sie ihr Banner entfaltet. In ihrem Land hat das Dasein keinen Platz, und in ihrem Reich ist kein Raum für die Weisen. Sie verschlingt wie ein Ungeheuer die Vernunftbegabten und vernichtet die Einsichtsvollsten. Sieben Meere verschlingt sie, ohne den Durst ihres Herzens zu stillen, und spricht noch: »Gibt es da kein anderes mehr?«Q8 Sie flieht vor sich selbst und wendet sich von allem ab, was auf Erden ist:
»Die Liebe ist Erde und Himmel fremd, in ihr ist zweiundsiebenzigfältiger Wahnsinn«. Q9
Zahllose Opfer fängt die Liebe in ihren Schlingen, und unzählige Weise werden durch ihre Pfeile verwundet. Alles Rot in der Welt rechne ihrem Zorn zu und alle Blässe in den Gesichtern der Menschen ihrem Gifte. Sie kennt keine andere Heilung als den Tod und keine andere Zuflucht als im Tal des Nichtseins. Und dennoch ist dem Liebenden ihr Gift süßer als Honig und dem Suchenden das Nichtsein, das sie verursacht, erwünschter als hunderttausendfältiges Leben.
Darum muß das Feuer der Liebe die Schleier des teuflischen Selbstes verbrennen, damit der Geist geläutert und rein sei und die Stufe des Herrn der Welten erkenne.
»Entfach’ das Feuer der Liebe und verbrenne alle Dinge, dann geh in der Liebenden Land ein«. Q10
Ist der Liebende durch Gottes Beistand den Krallen des Adlers der Liebe entronnen, so gelangt er in das

Tal der Erkenntnis,

und er wird vom Zweifel zur Gewißheit, vom Dunkel der Täuschung zum Lichte der Führung in der Gottesfurcht kommen. Er wird mit dem Auge des inneren Schauens sehen und in vertraute Zwiesprache mit seinem Geliebten treten. Er wird die Pforte der Wahrheit und Ehrfurcht öffnen und die Türen der eitlen Einbildungen schließen. In diesem Zustand wird er sich dem Ratschluß Gottes ergeben, im Krieg den Frieden erblicken und im Tod die Geheimnisse ewigen Lebens erkennen. Mit den inneren und äußeren Augen sieht er die Geheimnisse der Auferstehung im Bereich der Schöpfung und in den Seelen der Menschen, und ein reines Herz läßt ihn die ewige Weisheit in den unendlichen Offenbarungen Gottes erfühlen. Im Meer erblickt er gleichsam einen Tropfen und in einem Tropfen das Geheimnis des Meeres:
»Spalte den Kern des Atoms auf, so findest du eine Sonne darin«. Q11
In diesem Tal sieht der Wanderer in Gottes Werk nichts als deutliche Schickung, und immerzu muß er rufen: »Es gibt keinen Makel in des barmherzigen Gottes Schöpfung. Schau nur um dich, ob du den mindesten Fehler siehst!«Q12 Er wird die Gerechtigkeit in der Ungerechtigkeit und die Gnade in der Gerechtigkeit schauen, manche Erkenntnis sehen, die in der Unwissenheit schlummert, und in der Erkenntnis hunderttausendfache Weisheit erblicken. Er zerbricht den Käfig des Körpers und der Leidenschaften und verbindet sich mit den Bewohnern des unsterblichen Reiches. Er steigt auf den Stufen der inneren Wahrheit empor und eilt zu den Himmeln der inneren Bedeutung. Er schifft sich in die Arche des: »Wir werden ihnen Unser Zeichen in der Welt und in ihnen selber weisen«Q13 ein, und er fährt über das Meer des »bis daß ihnen offenbar wird, daß dies (d. h. das Buch) die Wahrheit ist«Q14. Wenn ihn Ungerechtigkeit trifft, so ist er geduldig, ist er das Opfer des Zorns, so vergilt er mit Liebe.
Es wird erzählt, wie ein liebender Mann durch lange Jahre hindurch unter den Qualen der Trennung von der Geliebten gelitten hatte und vom Feuer des Fernseins verzehrt ward. Durch die Gewalt der Liebe wurde sein Herz der Geduld bar und sein Körper des Lebens müde. Leben ohne sie schien ihm Blendwerk, und die Zeit begann, ihn zu verzehren. Wie viele Tage verbrachte er ruhelos in Sehnsucht nach ihr, und in wie vielen Nächten floh ihn der Schlaf in seinem Schmerz nach ihr. So wurde sein Körper zum Seufzer, und die Wundheit seines Herzens machte ihn zum Wehlaut. Vergebens hätte er tausend Leben verschenkt, um nur einen Tropfen vom Wein ihrer Gegenwart zu kosten; aber es gelang ihm nicht. Kein Arzt vermochte ihn zu heilen, und seine Nähe wurde von den Freunden gemieden. Ärzte kennen kein Mittel, um Liebe zu heilen, nur die Hand der Geliebten vermag ihm zu helfen.
Schließlich trieb der Baum seiner Sehnsucht die Frucht der Verzweiflung, und das Feuer seiner Hoffnung erstarb in der Asche, so daß er eines Abends lebensmüde sein Haus verließ und die Straße hinauszog. Plötzlich gewahrte er, wie ihn eine Nachtwache verfolgte. Er versuchte zu fliehen, doch die Wache eilte ihm nach, und es wurden ihrer viele, so daß ihm am Ende jeder Ausweg verstellt war. Gehetzt schrie er auf, lief ohne Ziel hin und her und stöhnte: »Gewiß ist diese Wache ‘Izrá’íl, mein Engel des Todes, daß sie sich so eilt, mich zu packen, oder es ist ein Menschenschinder, der nach mir greift.« So kam dieser weidwunde Liebende mit Füßen, die liefen, und einem Herzen, das ächzte, bis an die Mauer eines Gartens, die er mit größter Mühe erklomm. Aber oben angelangt, erkannte er ihre schwindelnde Höhe und stürzte sich, sein Leben nicht achtend, hinab in den Garten.
Doch siehe, welch ein Anblick! Dort war seine Geliebte, eine Lampe in der Hand, einen Ring suchend, den sie verloren hatte. Und als er, der sein Herz verloren, sie, die es ihm geraubt hatte, ansah, entrang sich ihm ein Seufzer der Erlösung, und er rief, die Hände zum Himmel erhoben: »O Gott, gib der Wache Ruhm, Reichtum und langes Leben, denn sicher war sie der Engel Gabriel, der mich geführt hat, oder Isráfíl, der Engel des Lebens, der mich, den Gequälten, erquickte.«
Dieser Mann hatte recht, denn wieviel Gerechtigkeit und Erbarmen waren in der scheinbaren Grausamkeit jener Wache verborgen! In ihrem Grimm hatte sie den in der Wüste der Liebe Verdurstenden zum Meere der Geliebten geführt und die Finsternis der Trennung durch das Licht des Wiedersehens vertrieben. Sie hatte den Entfernten in den Garten der Nähe und die leidende Seele zum Arzte des Herzens geleitet.
Hätte der Liebende im voraus den Ausgang gesehen, so hätte er von Anfang an die Wache gesegnet und für sie gebetet, in ihrer Grausamkeit die Gerechtigkeit erkennend; doch da er das Ende nicht absah, begann er von Anfang an zu klagen und zu weinen. Die Wanderer aber in den Gärten der Erkenntnis sehen das Ende im Beginn und darum den Frieden im Krieg und die Freundlichkeit im Zorn.
Dies ist der Zustand derer, die in diesem Tal sind. Was indessen die Wanderer in den höheren Tälern betrifft, so machen sie keinen Unterschied mehr zwischen Anfang und Ende, sie sehen weder Anfang noch Ende, weder »Erstes« noch »Letztes«Q15, ja, die, die in der Stadt der Ewigkeit in dem grünenden Garten wohnen, sehen nicht einmal das »weder Erstes noch Letztes«. Überall fliehen sie das »Erste« und bekämpfen das »Letzte«, sind sie doch durch die Reiche der Namen gewandert und haben die Welten der Eigenschaften durchmessen mit der Schnelle des Blitzes. Wie die Überlieferung sagt: »Die wahre Göttliche Einheit kennt keinerlei Eigenschaften«Q16. Sie wohnen unter dem Schatten der Wesenheit Gottes.
Es ist so, wie Khájih ‘Abdu’lláh A13 – Gott heilige seinen herrlichen Geist – in seiner feinsinnigen, beredten Erklärung des Verses: »Zeige uns den richtigen Weg«Q17 gesagt hat: »Zeige uns den richtigen Weg, heißt, ehre uns mit der Liebe Deiner Wesenheit, so daß wir von jedem Gedanken an uns und an alles andere außer Dir befreit und von Dir allein erfüllt sind, nichts kennen als Dich, nichts sehen als Dich und an nichts denken außer an Dich.«
Nein, sie erheben sich sogar über diese Stufe hinaus, denn es heißt:
»Liebe ist ein Schleier zwischen dem Liebenden und dem Geliebten. Mehr darf ich nicht sagen«. Q18
In dieser Stunde ist der Morgen der Erkenntnis emporgestiegen, und die Wanderlampen verlöschen: A14
»Durch Schleier davon getrennt war Moses trotz all Seiner Kraft und Seinem Licht. Du, der du gar keine Schwingen hast, versuch nicht zu fliegen«. Q19
Bist du ein Mensch der Einkehr und des Gebetes, dann fliege auf mit den Flügeln des Beistandes heiliger Seelen, um die Geheimnisse des Freundes zu sehen und zum Lichte des Geliebten zu gelangen. »Wahrlich, wir kommen von Gott, und zu Ihm kehren wir zurück«Q20.
Wenn der Wanderer das Tal der Erkenntnis durchmessen hat, das das letzte begrenzte Land ist, so gelangt er zum

Tal der Einheit.

Er wird aus dem Kelch des Unumschränkten trinken und auf die Offenbarungen der Einheit schauen. Auf dieser Stufe zerreißt er die Schleier der Vielfältigkeit und fliegt aus der Welt der Leidenschaften empor zum Himmel der Einzigkeit. Er wird mit göttlichen Ohren hören und mit göttlichen Augen die Geheimnisse der ewigen Schöpfung schauen. Er tritt in die verborgenen Gemächer des Freundes ein und wird zum Vertrauten im Zelte des Geliebten. Er streckt die Hand der Wahrheit aus dem Mantel des Unumschränkten hervor und zeigt das Geheimnis der Macht auf. Sich selbst rechnet er weder Namen noch Ruhm oder Rang zu, denn er erkennt, daß sein eigenes Lob in Gottes Lob ist und sein eigener Name im Namen des Wahrhaftigen. In allen Stimmen hört er die Stimme des Herrn und in »allen Gesängen Gottes Gesänge«Q21. Er sitzt auf dem Thron des »Sprich: es kommt alles von Gott«Q22 und ruht auf dem Teppich des »Es gibt keine Kraft und keine Macht außer durch Gott«Q23. Alles erblickt er mit dem Auge der Einheit und erkennt, daß die schimmernden Strahlen der Göttlichen Sonne alles, was ist, vom Aufgangsort der Wirklichkeit her gleicherweise bescheinen, und daß das Licht der Einzigkeit alle Geschöpfe erleuchtet.
Du weißt, daß alle Mannigfaltigkeit, die der Wanderer auf seiner Fahrt in der Erscheinungswelt sieht, allein in ihm selbst liegt. Zum klaren Verständnis nennen wir dir folgende Beispiele: Schau, wie die sichtbare Sonne alles Erschaffene durch den Willen des Königs der Offenbarung mit dem nämlichen Licht beleuchtet und doch an jedem Ort verschieden erscheint und ihr Licht so gibt, wie es durch die Eigenart des empfangenden Ortes bedingt ist. So erscheint sie im Spiegel, seiner Empfänglichkeit entsprechend, als Scheibe, im Kristall läßt sie Feuer erscheinen, während aus anderen Dingen nur ihre Wirkung und nicht ihre Scheibe zurückstrahlt. Und durch diese Wirkung bildet sie, wie du siehst, auf Befehl des Schöpfers alles gemäß seiner besonderen Beschaffenheit.
So erscheint auch die Farbe des Lichtes verschieden, je nachdem, wo es hinfällt: zum Beispiel erscheinen die Strahlen durch ein gelbes Lampenglas gelb, durch ein weißes weiß, durch ein rotes rot. Die Mannigfaltigkeit kommt nicht durch das Licht, sondern durch den Ort, auf den es trifft, und wenn der Ort ihm durch irgendein Hemmnis, eine Mauer oder ein Hausdach verwehrt ist, so bleibt er des Glanzes benommen, und die Sonne kann nicht dorthin scheinen.
So erklärt es sich, daß auch manche schwache Seele der Sonne der geistigen Bedeutung und der Geheimnisse des ewigen Geliebten beraubt ist, da sie den Boden der Erkenntnis mit der Mauer des Ichs und des Begehrens und durch die Schleier der Achtlosigkeit und Blindheit begrenzt hat. So wird sie ferngehalten von den Juwelen der Weisheit und der offenbaren Religion des Herrn der Boten und vom Eingang zum Heiligtum der Erhabenen Schönheit und von der Ka‘bahA15 der Herrlichkeit. Dies ist der Zustand der heutigen Menschen.
Und wenn sich eine NachtigallA16 über den Staub des niederen Selbstes aufschwingen würde, um in den Zweigen des Rosenbusches des Herzens zu wohnen, und sie die Geheimnisse Gottes in arabischen Weisen und lieblichen persischen Liedern verkünden würde, von denen ein einziges Wort die Toten zum Leben zurückbringt und über die ausgedörrten Gebeine den Heiligen Geist gießt, so würdest du sehen, wie tausend Krallen des Neides und aber tausend Schnäbel des Hasses sie zu erjagen und mit aller Macht zu vernichten bestrebt sind.
Ja, Wohlgerüche erscheinen dem Käfer übelriechend, und wem der Schnupfen den Geruch nimmt, den wird der Duft nicht berühren. Darum heißt es, den Unwissenden zur Leitung:
»Heil’ dir den Kopf und die Nase von Schnupfen, damit du den Dufthauch Gottes verspürst«. Q24
So kannst du den Unterschied in den Dingen verstehen. Wenn der Wanderer nur auf den Ort der Erscheinung achtet, wenn er gleichsam die verschiedenfarbigen Gläser anschaut, dann sieht er gelb, rot und weiß. Durch eine solche Art der Betrachtung ist die Menschheit ins Streiten geraten, und die Welt wurde von trübendem Staub umzogen, den menschliche Enge emporgeweht hat. Andere sehen die Strahlen des Lichtes, während die dritten, die vom Wein der Einheit getrunken haben, nichts als die Sonne selber schauen.
Weil nun die Wanderer in diesen drei verschiedenen Höhen dahinziehen, sind ihr Erkennen und ihre Benennung der Dinge verschieden, und so kommen fortgesetzt Gegensätze in die Welt. Einige weilen auf der Höhe der Einheit und sprechen von jener Welt, andere befinden sich in den Welten der Begrenzung und andere im Lande des Ichs, und wieder andere sind völlig von Schleiern umgeben. So erklärt es sich, daß die Unwissenden dieser Tage, die keinen Anteil am Glanz der Göttlichen Schönheit haben, mancherlei Ansprüche erheben und in jedem Zeitalter das Volk des Meeres der Einheit behandeln, wie sie selber behandelt zu werden verdienten. »Wenn Gott die Menschen für ihre Verderbtheiten strafte, so würde sich nichts auf der Erde mehr regen. Doch Er gibt ihnen Frist bis zu einem Tag, der bestimmt ist«Q25.
O mein Bruder! Ein reines Herz ist wie ein Spiegel, mache ihn durch Liebe und Loslösung rein von allem außer Gott, auf daß sich die wahre Sonne darin spiegeln und der ewige Morgen emporsteigen möge. Dann wirst du klar den Sinn des Verses verstehen: »Weder Meine Erde noch Mein Himmel vermögen Mich zu fassen, aber im Herzen Meiner getreuen Diener ist Meine Wohnung«Q26. Und so wirst du dein Leben in die Hand nehmen und es mit unendlicher Sehnsucht dem neuen Geliebten zu Füßen legen.
Wann immer die Strahlen der Offenbarung des Königs der Einheit auf den Thron des Herzens und der Seele des Menschen fallen, werden sie in allen Gliedern des Körpers sichtbar werden, und jener bekannte Vers wird seinen verborgenen Sinn bekunden: »Ein Diener nähert sich Mir im Gebet, bis Ich ihm Antwort gewähre, und wenn Ich ihm Antwort gewährt habe, dann werde Ich das Ohr, womit er hört …« Denn der Herr des Hauses ist in Seinem Hause erschienen, und alle Säulen darin erstrahlen in Seinem Lichte. Des Lichtes Wirkung und Kraft kommen vom Spender des Lichtes her, darum bewegt sich alles durch Ihn und erhebt sich nach Seinem Willen. Dies ist die Quelle, daraus jene trinken, die Gott nahe sind, wie es geschrieben steht: »Eine Quelle, aus der jene sich laben, die Gott nahe sind«Q27.
Man muß sich hüten, diesen Erklärungen die Deutung einer Vermenschlichung Gottes zu geben oder darin einen Abstieg der Welten Gottes auf die Ebene der Geschöpfe zu sehen. Auch du solltest dich nicht zu solchen Annahmen verleiten lassen, denn Er ist in Seinem Wesen erhaben über Aufstieg und Abstieg, Eintritt und Austritt. Stets war und ist Er frei von den Eigenschaften der Menschen. Niemand hat Ihn jemals begriffen, und keine Seele kann Sein Wesen je erfassen; alle Weisheit der Mystik wird zum Irrtum im Tal Seiner Erkenntnis, und alle Heiligen werden verwirrt, wenn sie Sein Wesen begreifen wollen. Heilig ist Er über allem Verstehen der Verständnisbegabten und erhaben über das Erkennen der Weisen. »Der Weg (zur Erkenntnis Seines Wesens) ist versperrt und das Suchen verworfen. Sein Zeugnis sind Seine Zeichen und Sein Sein ist Sein Beweis.«Q28
So haben denn die, die das Angesicht des Geliebten verehren, gesagt: »O Du, Dessen Wesen allein zu Deinem Wesen hinführt und Der über alle Vergleiche mit Seinen Geschöpfen geheiligt ist!«Q29 Wie kann völliges Nichts neben dem, was von Ewigkeit her ist, bestehen, wie sich der sterbliche Schatten mit der ewigen Sonne vergleichen? Der FreundA17 hat gesagt: »Ohne Dich hätten wir Dich nicht zu erkennen vermocht«Q30, und der Geliebte hat gesprochen: »und wären wir nicht zu Dir vorgedrungen.«Q31
Diese Erklärungen für die Stufen der Erkenntnis beziehen sich einzig auf die Erkenntnis der Offenbarungen jener Sonne der Wirklichkeit, die ihr Licht auf die Spiegel wirft. Der Abglanz dieses Lichtes ist in den Herzen, aber er wird verdeckt durch die Schleier der Sinne und die Gegebenheiten des irdischen Daseins wie eine Kerze in einer eisernen Glocke, und nur wenn man die Glocke entfernt, wird das Licht darunter erscheinen.
In gleicher Weise wird dir das Licht der Einheit erstrahlen, wenn du die Hüllen der Einbildung vom Herzen hinwegnimmst.
So ergibt sich, daß auch die Strahlen weder Eintritt noch Austritt haben, wieviel weniger dann das Wesen des Seins und das ersehnte Geheimnis. O mein Bruder! Denke über diese Stufe im Geiste des Suchens nach, anstatt blindlings der Meinung anderer zu folgen. Drohende Menschenworte dürfen den Wanderer nicht schrecken, noch darf ihn begriffliche Willkür in seinem Fortschritt behindern.
»Wie kann ein Vorhang Geliebte von Liebendem trennen? Selbst Alexanders Mauer ist für sie keine Schranke«. Q32
Geheimnisse gibt es viele, aber Unwissende unzählige. Bücher reichen nicht aus, um des Geliebten Geheimnis zu fassen, noch können es diese Seiten erschöpfen, und wäre es auch nur ein Wort, nur ein einziges Zeichen.»Erkenntnis ist nur ein einziger Punkt, durch die Unwissenden aber wird er vervielfacht«Q33.
Betrachte unter dem gleichen Gesichtspunkt die Unterscheidung zwischen den Welten. Obgleich die Welten Gottes unendlich sind, haben sie manche in vier Stufen gegliedert: in die Welt der Zeit (Zamán), die anfängt und endet, die Welt der Dauer (Dahr), die einen Anfang hat, bei der man jedoch das Ende nicht absieht, die Welt der Stetigkeit (Sarmad), von der man den Anfang nicht kennt, von der man jedoch weiß, daß sie endet, und die Welt der Ewigkeit (Azal), die weder anfängt noch endet. Vielerlei bliebe dazu zu erklären, doch es würde ermüden. Einige haben gemeint, die Welt der Stetigkeit sei ohne Anfang und Ende, und andere, die Welt der Ewigkeit sei der unsichtbare, unbezwingliche Feuerhimmel. Andere nennen diese Welten die Welten des himmlischen Hofes (Láhút), des Lichthimmels (Jabarút), des Engelreichs (Malakút), und die sterbliche Welt (Násút).
Auch die Wege der Liebe werden mit vier angegeben, von denen einer vom Geschöpf hin zu Gott, der zweite von Gott zum Geschöpf, der dritte von Geschöpf zu Geschöpf, der vierte dagegen von Gott zu Gott führt.
Viel haben die Weisen und Gelehrten vor Mir darüber geschrieben, was Ich hier nicht erwähne, denn Ich möchte nicht weiter auf früher Geschriebenes eingehen, da über die Worte anderer zu reden ein Zeichen erworbenen Wissens und nicht der Göttlichen Gabe wäre. Selbst das, was hier gesagt ist, fand nur entsprechend dem menschlichen Brauch und der Weise der Freunde Erwähnung. Solche Erklärungen überschreiten auch die diesem Schreiben gezogenen Grenzen. Nicht aus Stolz unterlasse Ich, von ihren Worten zu sprechen, sondern um Weisheit zu bekunden und Gunst zu erweisen.
»Wenn KhiḍrA18 das Schiff auf dem Meer dem Untergang preisgab, so lag tausendfach Recht in diesem Unrecht.« Q34
Dieser Diener erachtet Sich völlig als Nichts neben einem Geliebten Gottes, wieviel mehr noch in der Gegenwart Seiner Erwählten. Preis sei Meinem Herrn, dem Höchsten! Unser Ziel ist überdies, die Wegstrecken des Wanderers zu erklären und nicht, die widerstreitenden Worte der Mystiker zu erwähnen.
Wenn auch ein kurzes, Anfang und Ende der Welt der Beziehung und der Eigenschaften betreffendes Beispiel schon gegeben worden ist, so sei ein weiteres noch genannt, um vollends den Sinn des Gesagten zu erläutern: Sinne über dich selbst nach, wie du in bezug auf deinen Sohn der Erste, in Hinsicht auf deinen Vater dagegen der Letzte, als Erscheinung nach außen hin Ausdruck für die Macht des Göttlichen Schöpfungswillens und nach innen das verborgene Geheimnis bist, das in dich als Göttliche Gabe gelegt ward. So läßt sich sagen, daß sich in dir als Anfang und Ende, Erscheinung und Verborgenes, jene erwähnten vier Weisen äußern, so daß du in diesen vier Zuständen, womit du begnadet worden bist, die vier Zustände Gottes gleichermaßen zu verstehen imstande bist, und die Nachtigall deines Herzens von allen Zweigen des Rosengartens des verborgenen wie des sichtbaren Seins singt: »Gott wahrlich ist der Erste und der Letzte, der Offenbare und der Verborgene«Q35.
Das Gesagte gilt nur für die Stufen der Welt der Beziehung entsprechend der menschlichen Begrenzung. Diejenigen aber, die sich mit einem Schritt über die Welt der Beziehung und Begrenzung erhoben haben und auf dem beglückenden Boden des Unumschränkten verweilen, die ihr Zelt in der Welt der höchsten Macht und des Gebotes errichten, haben alle diese Beziehungen getilgt mit einem einzigen Funken und alle diese Worte gelöscht mit einem einzigen Tautropfen. Sie schwimmen im Meer des Geistes und durchschweben die heiligen Lüfte des Lichtes. Wie können auf dieser Stufe Worte bestehen, die Unterscheidungen wie »Erster« und »Letzter« oder dergleichen schaffen? In diesem Reich fällt der Erste mit dem Letzten und der Letzte mit dem Ersten zusammen.
»Entflamme in deiner Seele ein Feuer der Liebe und verbrenne alle Gedanken und Worte!« Q36
Schau in dich, o mein Freund. Wenn du nicht Vater geworden wärest und keinen Sohn gezeugt hättest, so würden dir diese Worte nicht einmal bekannt sein. Darum vergiß all dies, damit du in der Schule der Einheit unter der Leitung des Meisters der Liebe lernest und wieder zu Gott zurückkehrest. So magst du dich aus dem Zustand der inneren Unwirklichkeit lösenA19 und zu deiner wahren Bestimmung gelangen, um im Schatten des Baumes der Erkenntnis zu wohnen.
O du Hochgeliebter! Werde arm, damit du den hehren Hof des Reichtums betretest, beuge deinen Rücken in Demut, damit du aus dem Strom der Herrlichkeit trinkest und den Sinn der Gedichte verstehest, um den du gefragt hast.
So ist es denn klar, daß diese Stufen je nach dem Standpunkt des Wanderers verschieden erscheinen. Er sieht in jeder Stadt eine Welt, trifft in jedem Tal eine Quelle und hört in jeder Steppe den Klang eines Liedes. Der Falke des geheimnisvollen Himmels jedoch trägt viele wundersame Weisen des Geistes im Herzen, und der persische Vogel birgt manches süße arabische Lied in der Seele, aber sie sind und bleiben verborgen.A20
»Spräche ich weiter, würd’ mancher Verstand sich verwirren, und wenn ich schriebe, brächen die Federn.«Q37.
Friede sei mit dem, der diese herrliche Reise vollendet und dem Wahrhaftigen folgt durch die Lichter der Führung!
Hat der Wanderer die Höhen seiner himmelanstrebenden Reise durchmessen, so gelangt er zum

Tal des Genügens.

In diesem Tal empfindet er den Windhauch Göttlichen Genügens, der von der Ebene des Geistes her weht. Er verbrennt die Schleier des Mangels und schaut mit dem inneren und dem äußeren Auge das Verborgene und die Erscheinung aller Dinge, das Zeugnis des Tages, an dem »Gott aus Seiner Fülle heraus jedem vergelten wird«Q38. Seine Trübsal schlägt um in Entzücken, sein Kummer in Freude, und seine Bedrückung und Schwermut wird Frohsinn und Wonne.
Obschon von außen gesehen die Wanderer in diesem Tal auf der Erde verweilen, so thronen sie innerlich doch auf den Höhen des wahren Sinnes. Sie nehmen teil an den unerschöpflichen Gaben der inneren Bedeutung und trinken vom köstlichen Wein des Geistes.
Die Zunge ist nicht imstande, diese drei letzten Täler zu schildern, und die Sprache ist unzulänglich. Die Feder dringt nicht in ihr Gebiet, und die Tinte hinterläßt nichts als schwärzende Spuren. Auf diesen Stufen hat die Nachtigall des Herzens andere Weisen und Geheimnisse, die das Herz bewegen und die Seele in Erregung versetzen, doch will dieses Rätsel der wahren Bedeutung nur von Herz zu Herz offenbart und von Brust zu Brust anvertraut sein.
»Herz zu Herz allein kann von der Wonne der (um Gottes Geheimnisse) Wissenden sagen, kein Bote kann es künden, kein Brief es enthalten«. Q39
»Ohnmacht zwingt auch, auf vieles zu schweigen, und wollte ich sprechen, würden Worte versagen.« Q40
O Freund, ehe du nicht den Garten dieser inneren Bedeutungen erreicht hast, wirst du nicht vom unvergänglichen Wein dieses Tales trinken. Würdest du aber davon kosten, so würdest du alles andere vergessen und aus dem Kelch des Genügens trinken. Du würdest dich von allem anderen lösen, um dich Ihm zu verbinden, dein Leben auf Seinem Wege verschenken und deine Seele Ihm opfern – obwohl in dem Tal nichts anderes mehr ist, das du vergessen müßtest: »Da war Gott und nichts anderes außer Ihm«Q41. Denn in diesem Tal sieht der Wanderer überall die Schönheit des Freundes. Selbst im Feuer schaut er das Angesicht des Geliebten. Unwirkliches wird ihm zum Zeichen der Wirklichkeit, und die Eigenschaften werden ihm zum Zeugnis für das Geheimnis des göttlichen Wesens; hat er doch mit einem Hauch die Schleier verweht und mit einem einzigen Blick die Hüllen durchdrungen. Mit unterscheidendem Auge wird er die neue Schöpfung gewahr, und mit lichtem Herzen begreift er die sinnreichen Zeichen. Das Wort: »An diesem Tage werden Wir deinen Blick mit Unterscheidung begaben«Q42 bezeugt dies und genügt hier.
Wenn die Gefilde des lauteren Genügens vom Wanderer durchmessen sind, so gelangt er zum

Tal des Staunens.

Er taucht ein in die Meere erhabener Größe, und mit jedem Augenblick wächst sein Staunen. Bald scheint ihm der Reichtum reine Armut und das Wesen der Freiheit völlige Ohnmacht, bald wieder vergeht er vor der Schönheit des allherrlichen Gottes oder wird er seines eigenen Daseins müde. Wie viele Bäume der inneren Bedeutung hat der Windstoß des Staunens entwurzelt, wie viele Seelen des Atems beraubt! Denn in diesem Tal wird der Wanderer in Verwirrung gestürzt. Aber all diese Wunder sind dem, der zum Ziel kam, höchst willkommen. Jeder Augenblick zeigt ihm Welten des Wunders und eine neue Schöpfung. Er wandert von Verwunderung zu Verwunderung und vergeht aus Ehrfurcht vor den Werken des Herrn der Einheit.
Ja, mein Bruder, wenn wir über irgendeines der erschaffenen Dinge nachdenken, so werden wir hunderttausend vollkommene Weisheiten finden und ungezähltes wundersames und neues Wissen erfahren. Eine der erschaffenen Erscheinungen ist der Traum: Sieh, wie viele Geheimnisse er birgt, welche Weisheiten er enthält, und wie groß die Zahl der Welten ist, die er einschließt. Du schläfst in einer verschlossenen Wohnung und weilst doch plötzlich weitab in einer Stadt, in die du eintrittst, ohne die Glieder zu rühren oder dich des Körpers zu bedienen, du siehst ohne Augen, hörst ohne Ohren und sprichst ohne Zunge. Und vielleicht geschieht es, daß du zehn Jahre danach in der äußeren Welt dem, was du nächtlich im Traum geschaut hast, begegnest.
Viele Weisheiten sind im Traum, dessen wahren Sinn niemand sonst als der Wanderer in diesem Tale wirklich verstehen kann. Vor allem, was ist das für eine Welt, in der wir uns ohne Auge, Ohr, Hand oder Zunge dieser Sinne bedienen? Sodann, wie kommt es, daß sich dir heute in der äußeren Welt ein Traum verwirklicht, den du vielleicht zehn Jahre vorher geträumt hast? Denke über den Unterschied zwischen diesen beiden Welten nach und über die Geheimnisse, die darin verborgen liegen, damit dir göttliche Bestätigung und himmlische Entdeckung zuteil werden und du die Welten der Heiligkeit begreifest.
Gott, der Erhabene, hat diese Zeichen in die Menschen gelegt, damit die Philosophen die Geheimnisse des Fortlebens nicht zu leugnen vermögen, noch herabsetzen, was ihnen verheißen ist. Denn einige stützen sich allein auf die Vernunft und leugnen, was von ihr nicht erfaßt wird, obwohl außer der Göttlichen, Höchsten Vernunft nie die schwache Vernunft die eben geschilderten Dinge zu begreifen imstande ist.
»Wie kann die schwache Vernunft den Qur’án begreifen oder die Spinne einen Phönix im Netz erjagen?« Q43
Alle diese Welten erleben wir im Tal des Staunens, und der Wanderer begehrt jeden Augenblick, mehr zu erschauen. Nie wird er dessen müde. Darum hat der ›Herr der Ersten und Letzten‹A21 über die Stufen des Sinnens und den Ausdruck des Staunens gesprochen: »O Herr, laß mein Staunen über Dich wachsen!«Q44
Denke gleicherweise über die Vollkommenheit in der Schöpfung des Menschen nach, in der alle diese Welten und Stufen verborgen und versiegelt sind:
»Wähnst du dich nur eine schwächliche Form,wo in dir doch das Weltall im Kleinen verborgen ruht?«. Q45
Bemühen wir uns darum, in uns das Tierhafte zu vernichten, damit sich die wahre Bedeutung des Menschen offenbare.
So gab LuqmánA22, der aus der Quelle der Weisheit trank und aus dem Meere der Gnade kostete, seinem Sohne Nathan den Traum als Beispiel und Beweis für die Auferstehung und den Tod an. Wir erwähnen dies hier, damit die Erinnerung an jenen Jüngling in der Schule der Göttlichen Einheit, an jenen Älteren in der Kunst der Belehrung und Vergeistigung durch diesen demütigen Diener bewahrt bleibe. Er sagte: »O Sohn! Vermagst du den Schlaf zu bezwingen, so kannst du auch den Tod besiegen, und vermagst du dein Erwachen aus dem Schlaf zu verhüten, so kannst du auch deine Auferstehung vom Tode verhindern.«
O Freund! Dein Herz ist der Sitz ewiger Geheimnisse, mache es nicht zur Heimstatt sterblicher Gedanken und vergeude den Schatz deines kostbaren Lebens nicht, indem du ihn dieser vergänglichen Welt preisgibst. Du kommst aus der Welt der Heiligkeit, hänge dein Herz nicht an die Erde. Du bist ein Bewohner des Hofes der Nähe, erwähle dir nicht die Welt des Staubes zur Heimat.
Kurz, diese Stufen zu beschreiben ist noch kein Ende, doch ist dieser Diener um der vielen Schläge willen, die ihm die Bewohner dieser Welt versetzt haben, nicht gestimmt fortzufahren.
»Unvollendet blieb diese Rede, und ich habe nicht das Herz dazu. Bitte, verzeih mir!« Q46
Die Feder klagt und die Tinte weint, und der StromA23 des Herzens wälzt Wogen des Blutes. »Nichts, als was Gott uns bestimmt hat, wird uns begegnen«Q47. Friede sei mit dem, der den Rechten Weg geht!
Hat der Wanderer die Höhen des Staunens erstiegen, so betritt er

das Tal der wahren Armut und des völligen Vergehens.

Dies ist die Stufe, auf der das Ich stirbt und in Gott lebt, arm in sich selbst und reich durch den Ersehnten. Wenn wir auf dieser Stufe von Armut sprechen, so ist damit die Armut von allem gemeint, was in der erschaffenen Welt ist, und Reichtum durch alles, was in der Welt Gottes ist. Denn wenn ein aufrichtig Liebender und ergebener Freund in die Gegenwart des Geliebten tritt, so werden die leuchtende Schönheit des Geliebten und die Herzglut des Liebenden ein Feuer entzünden, durch das alle Hüllen und Schleier, ja alles, was er hat, vom Herzen bis zur Haut, verbrennen, und nichts verbleibt außer dem Freunde.
»Als sich die Eigenschaften des Urewigen offenbarten, verbrannte Moses die Eigenschaften der vergänglichen Dinge.« Q48
Wer diese Stufe erreicht hat, ist über alles, was von der Welt ist, geheiligt. Wenn darum die, die zu diesem Meer Seiner Gegenwart hingefunden, nichts mehr von den vergänglichen Dingen in der sterblichen Welt besitzen, sei es äußeres Gut oder eigene Meinung, so ist darin kein Harm, denn was immer die Geschöpfe besitzen, ist begrenzt durch ihre eigene Begrenzung, doch was Gottes ist, ist darüber geheiligt; viel Nachdenken erfordern diese Worte, damit ihr Sinn klar wird. »Wahrlich, der Gerechte wird aus einem Kelche trinken, dem Kampfer beigemischt ist«Q49. Würdet ihr begreifen, was »Kampfer« bedeutet, so würde der wahre Sinn euch klar sein. Diese Stufe ist jene Art Armut, von der gesagt ist: »Die Armut gereicht mir zum Ruhm«Q50. Es gibt mancherlei Stufen und Bedeutungen der äußeren und der inneren Armut, deren Erwähnung Ich hier nicht für zweckmäßig halte und die Ich darum, so Gott will und es die Vorsehung befiehlt, für ein andermal zurückhalte.
Dies ist eine Stufe, auf der im Wanderer die Kennzeichen aller DingeA24 vergehen und sich das Angesicht Gottes am Morgen der Ewigkeit aus dem Dunkel heraushebt und die Bedeutung des »alles auf Erden ist vergänglich außer Seinem Angesicht«Q51 offenbar wird.
O mein Freund! Lausche der Weise des Geistes mit Herz und Seele und schätze sie wie das Licht deiner Augen, denn nicht immer werden die göttlichen Weisheiten wie Frühlingsregen auf die Schollen der menschlichen Herzen strömen. Wenn auch des Allgütigen Gnade ohne Unterlaß strömt, so ist doch jeder Zeit und jedem Abschnitt ein bestimmter Anteil verordnet und eine gewisse Gabe bereitgehalten, die nach festgesetztem Maße gespendet wird. »Nichts ist, dessen Fülle nicht in Unserer Hand liegt, und Wir teilen davon nur das gesetzte Maß aus«Q52. Die Wolke der Gnade des Geliebten strömt nur auf den Garten des Geistes hernieder und spendet ihre Gunst nur im Frühling. Die übrigen Jahreszeiten sind dieser größten Gnade beraubt, und unfruchtbare Gebiete haben keinen Anteil an ihrer Gunst.
O mein Bruder! Nicht jedes Meer enthält Perlen, nicht an jedem Zweig erblühen Rosen, noch wird die Nachtigall überall singen. Darum bemühe dich, ehe die Nachtigall des Paradieses der inneren Bedeutung sich wieder zum Garten Gottes aufschwingt und die Strahlen des himmlischen Morgens zur Sonne der Wahrheit heimkehren – vielleicht vermagst du dann auf diesem vergänglichen Haufen Staubes einen Hauch aus dem ewigen Garten zu eratmen und im Schatten der Bewohner dieser ewigen Stadt zu verbleiben. Wenn du einmal diese höchste Stufe erreicht hast und zu dieser mächtigen Ebene gelangt bist, wirst du auf den Geliebten schauen und alles andere vergessen.
»An Tor und Mauer schaut der Freund hervor entschleiert, o ihr, die ihr Sehkraft habt.« Q53
So hast du nun den Tropfen des Lebens geopfert und dafür das Meer Dessen, Der das Leben spendet, gewonnen. Das ist das Ziel, nach dem du gefragt hast. So Gott will, wirst du es erreichen.
In dieser Stadt zerreißen und vergehen selbst die Schleier des Lichtes. »Nichts umschleiert Seine Schönheit außer dem Licht, und nichts umhüllt Sein Antlitz außer der Offenbarung«Q54. Wie seltsam, daß die Achtlosen nach Flitter und unedlem Metall jagen, während der Geliebte gleich der Sonne offenbar ist! Ja, durch die Stärke Seiner Offenbarung ist Er verdeckt, und im Überfluß Seines Glanzes bleibt Er verborgen.
»Mit dem Glanz der Sonne hat er geleuchtet, doch ach, in die Stadt der Blinden ist er gekommen«Q55.
In diesem Tal läßt der Wanderer die Stufen der ›Einheit des Wesens und der Erscheinung‹A25 hinter sich liegen und gelangt zu einer Einheit, die über beide geheiligt ist. Verzückung allein kann das Gesagte begreifen, nicht Erörterungen oder Wortstreit. Nur wer auf dieser Ebene geweilt oder den Hauch dieses Gartens eratmet hat, weiß, was Wir meinen.
Auf diesen ganzen Wanderungen darf der Wanderer nicht um Haaresbreite abgehen vom ›Gesetz‹, das in der Tat das Geheimnis des ›Weges‹ und die Frucht vom Baume der ›Wahrheit‹ ist.A26 Auf allen Stufen muß er sich an das Gewand des Gehorsams zu den Geboten halten und fest das Seil des Vermeidens alles Verbotenen fassen, damit er aus dem Kelch des Gesetzes genährt und mit den Geheimnissen der Wahrheit bekannt wird.
Was immer von diesen Meinen Erklärungen nicht verstanden wurde oder verwirren mag, sollte nochmals erfragt werden, damit kein Zweifel mehr bleibt und der Sinn gleich dem Antlitz des Geliebten klar am »Ort des Ruhmes«Q56 erscheine.
Obwohl diese Reisen im Zeitlichen ohne erkennbares Ende scheinen, kann der gelöste Wanderer, wenn ihm unsichtbare Bestätigung zufließt und der Hüter der Sache ihm beisteht, diese sieben Stufen mit sieben Schritten, oder mit sieben Atemzügen, ja gar in einem Atem, durchmessen, wenn dies Gott zuläßt und wünscht, denn »Er gibt Seinen Dienern durch Seine Gnade, wem immer Er will«Q57.
Wer in den Himmel der Einzigkeit aufgestiegen und zum Meer des Unumschränkten gelangt ist, der erkennt diese Stufe, die das Leben in Gott ist, als äußerstes Ziel für die mit mystischem Wissen Begabten und als höchstes Heim für die Liebenden. Doch für diesen in der See der inneren Bedeutung Aufgelösten ist diese Stufe das erste Tor zur Feste des Herzens, durch das der Mensch zum ersten Mal in die Stadt des Herzens eintritt. Es gibt für das Herz noch vier weitere Stufen, worüber berichtet werden mag, wenn eine verwandte Seele sich findet.
»Als die Feder diese Stufe zu beschreiben anhob, zerbrach sie und riß den Bogen in Stücke.«. Q58
Salám!A27
O Mein Freund! Viele Hunde hetzen diese Gazelle aus der Wüste der Einheit, und viele Krallen verwunden diese Nachtigall des ewigen Gartens. Unbarmherzige Krähen lauern im Hinterhalt auf diesen Vogel der Göttlichen Himmel, und der Jäger der Eifersucht jagt dieses Reh der Auen der Liebe.
O Shaykh, mache dein Bemühen zu einem Schirm, damit er vielleicht diese Flamme vor den Gegenwinden beschütze, obgleich dieses Licht sich sehnt, in der Lampe Gottes unter dem Schirm des Geistes zu brennen. Denn das Haupt, das sich in der Liebe Gottes erhebt, wird sicherlich unter dem Schwerte fallen, das Leben, das von Sehnsucht entflammt ist, gewißlich geopfert und das Herz, das sich dem Gedanken des Geliebten verbunden hat, sicher von Blut überströmen. Wie schön ist gesagt:
»Lebe gelöst von der Liebe, denn selbst ihre Ruhe ist peinvoll. Mit Leiden beginnt sie, und Tod ist ihr Ende«Q59.
Friede sei mit dem, der den Rechten Weg geht!
***
Was du über deine Gedanken bezüglich der Bedeutung (des Namens) des bekannten Vogels geschrieben hast, den die Perser Gunjishk (Sperling) nennen, wurde gelesen?A28 Es scheint, daß du mit mystischer Wahrheit wohl vertraut bist. Doch haben die verschiedenen Buchstaben auf jeder Stufe, gemäß den Gegebenheiten der betreffenden Stufe, ihren besonderen Sinn, ja, der Wanderer findet in jedem Namen ein Sinnbild und in jedem Buchstaben eine verborgene Bedeutung. In einem Sinne weisen diese Buchstaben auf ›Heiligkeit‹ hin:
Káf oder Gáf (K oder G) soviel wie ›Kuffi‹ (›frei‹) bedeutet: »Befreie dich von allem, wonach dein Begehr steht, alsdann wende dich deinem Herrn zu.«
Nún (N), ›Nazzih‹ (›reinige‹), bedeutet: »Reinige dich von allem außer Ihm, damit du dein Leben in Seiner Liebe hingeben mögest.«
Jím (J), ›Jánib‹ (›ziehe zurück‹), bedeutet: »Ziehe dich von der Schwelle des wahrhaftigen Gottes zurück, solange du noch die Zeichen der Welt trägst.«
Shín (Sh), ›Ushkur‹ (›danke‹), bedeutet: »Danke deinem Herrn auf Seiner Erde, daß Er dich segne in Seinem Himmel. Doch sind in der Welt der Einheit dieser Himmel und Seine Erde eins.«
Káf (K), ›Kuffi‹, bedeutet: »›Tue hinweg‹ die Schleier der Begrenzung, damit du erkennest, was dir von den Stufen der Heiligkeit nicht bekannt war«A29.
Wenn du den Weisen dieses sterblichen VogelsA30 lauschtest, würdest du nach dem ewigen Kelch begehren und auf den vergänglichen Becher verzichten.
Friede sei mit dem, der den Rechten Weg geht!

Die Vier Täler

Er ist der Starke, der Inniggeliebte!
»O Licht der Wahrheit, Ḥisám-i-Dín, du Gütiger, Die Welt hat noch keinen Fürsten hervorgebracht, der Dir gliche«Q60.
Ich frage Mich, warum das Band der Liebe so plötzlich zerrissen und der feste Bund der Freundschaft gebrochen wurde. Ließ Meine Ehrerbietung – was Gott verhüten möge – jemals nach, oder erschlaffte die Reinheit Meiner Liebe, daß du Mich vergaßest und aus deinem Gedächtnis auslöschtest?
»Welcher Fehler von Mir ließ deine Gunst schwinden? Ist es darum, weil Wir gering sind, und du von hohem Range?« Q61
Oder vertrieb dich ein einziger Pfeil vom Schlachtfelde?A31 Hat man dir nicht gesagt, daß Treue auf dem mystischen Weg notwendig und der wahre Führer zu Seiner heiligen Gegenwart ist? »Auf jene, die sprechen ›Gott ist unser Herr‹ und die standhaft dabei bleiben – auf jene steigen die Engel herab«Q62.
Auch ist gesagt: »Gehe standhaft voran, wie es dir befohlen ward«Q63. Denn dieser Weg ist bindend für jene, die in der Gegenwart Gottes wohnen.
»Ich erfülle meine Pflicht und überbringe die Botschaft – nicht achtend, ob sie dir Rat oder Ärger schenkt.« Q64
Obgleich Ich auf Meine Briefe keine Antwort erhalten habe und es sich für den Weisen nicht ziemt, eine Äußerung seiner Achtung zu wiederholen, so hat doch diese neue Liebe alle alten Regeln und Gepflogenheiten aufgehoben.
»Erzähle uns nicht die Geschichte von Laylí und von Majnúns Kummer – deine Liebe ließ die Welt alle alte Liebe vergessen. Einst, als dein Name auf den Zungen war, vernahmen ihn die Liebenden – und er ließ Sprecher und Hörer vor Freude tanzen.« Q65
Über göttliche Weisheit und himmlischen Rat sagt Rúmí:
»Nach jedem Mond, o mein Geliebter, bin ich drei Tage lang außer mir; heute ist der erste Tag – darum bin ich so glücklich.« Q66
Es wurde Mir berichtet, daß du nach Tabríz und Tiflís gereist bist, um dort Weisheit zu säen, oder daß du anderer hoher Ziele wegen nach SanandajA32 gegangen bist.A33
O Mein teurer Freund! Wer die Höhen der Wanderschaft erklimmt, wird nach vier Stufen gerechnet. Ich erwähne sie kurz, damit dir die Stufe und Eigenart jeder dieser vier Arten klar werden.

Das erste Tal

Wenn die Wanderer nach dem ›Ersehnten‹ (Maqṣúd) streben, so erstreckt sich diese Stufe auf das Ich – jenes, das das »Ich Gottes ist, wie es mit Gesetzen in Ihm steht«Q67.
In diesem Zustand wird das Ich geliebt und nicht verworfen. Es ist hocherfreulich und muß nicht gemieden werden. Obschon diese Stufe am Anfang eine Ebene des Konfliktes ist, so besteht doch ihr Ende im Erreichen des Thrones der Herrlichkeit. So heißt es: »O Abraham dieses Tages, o Freund Abraham des Geistes! Töte diese vier Raubvögel«Q68, damit dadurch das Geheimnis des Lebens nach dem Tode offenbar werde.
Dies ist die Stufe des Ichs, das Gott wohlgefällig ist. Das besagt der Vers:
»O Seele, die du zur Ruhe gehst – kehre zurück zu deinem Herrn, zufrieden und Ihm wohlgefällig!« Q69
und er endet:
»werde einer Meiner Diener und tritt ein in Mein Paradies.« Q70
Diese Stufe kennt viele Zeichen und unzählige Beweise. Daher ist gesagt: »Darauf werden Wir ihnen Unsere Zeichen in den Regionen der Erde und in ihnen selbst weisen, damit ihnen klar werden möge, daß es die Wahrheit ist«Q71 und daß es keinen Gott gibt außer Ihm.
So muß man nun lieber das Buch der eigenen Seele lesen denn eine bloße, schönrednerische Abhandlung. Darum hat Er gesagt: »Lies dein Buch! Du bedarfst keines anderen als deiner selbst, um Rechenschaft über dich abzulegen an diesem Tage«Q72.
Es wird erzählt, daß einst ein um das Göttliche Wissender mit einem gelehrten Grammatiker auf eine Reise ging. Sie kamen an die Küste der See der Erhabenheit. Der Weise warf sich ohne Zaudern in die Fluten, aber der Gelehrte stand da, gedankenverloren in Erörterungen, die auf Wasser geschriebenen Worten glichen. Der Weise rief ihm zu: »Warum folgst du nicht?« Er aber antwortete: »O mein Bruder, ich wage nicht, dir zu folgen, ich muß wohl wieder umkehren.« Da rief ihm der Weise zu: »Vergiß, was du in den Büchern von Síbavíyih und Qawlavíyih, von Ibn-i-Ḥájib und Ibn-i-MálikA34 gelesen hast, überquere das Wasser.«
»Des niederen Selbstes Tod ist hier vonnöten, kein Wissen um Worte: Darum werde zu Nichts und sicher wandelst du auf den Wellen.« Q73
Auch ist gesagt: »Zähle nicht zu jenen, die Gott vergessen haben, und die Gott deshalb sich selbst vergessen ließ. Sie sind in der Tat gottlos«Q74.

Das zweite Tal

Wenn das Ziel des Wanderers das Gemach des ›Preiswürdigen‹ (Maḥmúd)A35 ist, gehört diese Stufe der Urvernunft an, die als der Offenbarer und der Größte Pfeiler bekannt istA36. Aber mit Vernunft ist hier der göttliche, universale Geist gemeint, dessen Herrschaft die ganze Schöpfung erleuchtet, nicht aber jedes schwache Gehirn – so, wie von dem weisen Saná’íA37 geschrieben wurde:
»Wie kann schwache Vernunft den Qur’án erfassen? Wie kann eine Spinne einen Phönix in ihrem Netz erjagen? Willst du, daß dein Verstand nicht plötzlich dich in eine Schlinge wirft, dann lehre ihn das Wissen um die Liebe Gottes.« Q75
In diesem Zustand trifft der Wanderer auf unzählige Prüfungen und Rückschläge. Bald wird er himmelwärts erhoben – bald wird er in die Tiefe hinabgeschleudert, wie gesagt ward: »Nun ziehst Du mich zum Gipfel der Herrlichkeit empor, und dann wirfst Du mich in den tiefsten Abgrund.« Das verborgene Geheimnis dieses Zustandes wurde geoffenbart in dem heiligen Verse der Súrah Die Höhle:A38
»Hättest du nur die Sonne bei ihrem Aufgang zur Rechten ihrer (der Gefährten) Höhle vorüberwandern und sie (die Gefährten) bei ihrem Untergang zur Linken zurücklassen sehen können, indes sie (die Gefährten) sich in ihrem weiten Raume befanden. Dies ist eines der Zeichen Gottes. Wahrhaft geleitet ist, wen Gott leitet. Für jenen aber, den Gott in die Irre gehen läßt, wirst du keinen Helfer finden.« Q76
Sollte jemand verstehen, was alles in diesem Vers verborgen liegt, so wird ihm dies genügen. Darum hat Er zum Preise solcher Menschen gesagt: »Sie sind Menschen, die weder Ware noch Handel von der Erwähnung Gottes abhält«Q77.
Diese Stufe verleiht das wahre Maß der Erkenntnis, und sie befreit den Menschen von Prüfungen. In einem solchen Zustande braucht man nicht nach der Erkenntnis zu suchen, denn Er hat, was die Führung der Wanderer auf dieser Stufe anbelangt, gesagt: »Fürchtet Gott, und Gott wird euch lehren«Q78. Gleicherweise ward gesagt: »Erkenntnis ist ein Licht, das Gott, wem immer Er will, ins Herz gießt«Q79.
Darum soll man sein Herz zu einer Stätte bereiten, die der Ausgießung himmlischer Gnade würdig ist, damit der gütige Träger des Kelches einen den Wein der Gunst aus dem Kelche der Barmherzigkeit trinken lasse. »Laßt die sich Mühenden um solches ringen«Q80.
Nun aber sage Ich: »Wahrlich, wir sind Gottes und zu Ihm werden wir zurückkehren«Q81.

Das dritte Tal

Wenn die liebenden Sucher im Bereich des ›Anziehenden‹A39 wohnen wollen, vermag außer der Schönheit der Liebe keine Seele diesen königlichen Thron innezuhaben. Dieses Reich kann nicht mit Worten beschrieben werden.
»Die Liebe meidet diese Welt und jene Welt – sie enthält zweiundsiebzigfältigen Wahnsinn. Der Sänger der Liebe spielt auf der Harfe das Lied: Dienen unterjocht und Herrschaft verführt.« Q82
Dieser Zustand erfordert reine Zuneigung und den klaren Strom des Verbundenseins. Bei Erwähnung jener Gefährten in der HöhleA40 heißt es: »Sie sprechen nicht, bevor Er spricht, und sie befolgen Seine Befehle«Q83.
Auf dieser Stufe genügt weder die Herrschaft der Vernunft noch die Macht des niederen Selbstes. Darum fragte einer der Offenbarer Gottes: »O mein Herr, wie sollen wir zu Dir gelangen?« Und Er antwortete: »Gib dein Selbst auf, dann nähere dich Mir.«
Dies sind Menschen, welche den niedersten Ort als eins mit dem Throne der Herrlichkeit ansehen und die den Hof der Schönheit gleich zählen dem Schlachtfelde, auf dem für die Sache des Geliebten gestritten wurde.
Die Bewohner dieser Stufe sprechen keine Worte, vielmehr reiten sie nur auf ihren Rossen dahin. Sie sehen im Geliebten nichts denn Seine innerste Wirklichkeit. Sie betrachten alle sinnvollen Worte als sinnlos, und alle sinnlosen Worte als bedeutungsvoll. Sie vermögen kein Glied vom andern, noch zwischen einzelnen Teilen zu unterscheiden. Die Luftspiegelung nennen sie den Fluß selbst, und sie rechnen die Abfahrt als Rückkehr, so wie gesagt ward:
»Die Beschreibung Deiner Schönheit erreichte das Tal des Einsiedlers; Da verließ ihn die Vernunft, und er eilte zur Schenke, wo sie den Wein kaufen und verkaufen. Deine Liebe zertrümmerte vollständig die Festung der Geduld, Deine Schmerzen verstellten völlig das Tor der Hoffnung.« Q84
In diesem Zustand werden Unterweisungen gewißlich vergeblich sein.
»Der Liebenden Lehrer ist die Schönheit des Geliebten, Sein Antlitz ist ihr Unterricht und allein ihr Lehrbuch. Das Lernen von Staunen, sehnsüchtiger Liebe ist ihre Pflicht, Sie schauen nicht auf wortkluge Abhandlungen und träge Themen. Die Kette, die sie bindet, ist Sein moschusduftendes Haar. Das Bild der WiederkehrA41 ist ihnen nur eine Stufe zu Ihm.« Q85
Nun ein Gebet zu Gott, dem Erhabenen, dem Verherrlichten:
»O Gott! O Du, Dessen Gnade Wünsche gewährt! Ich stehe vor Dir, alles außer Dir vergessend. Gib, daß das Fünkchen Erkenntnis in meiner Seele vorden Leidenschaften und dem Niederen der Erde bewahrt bleibe. Gib, daß Dein urewiges Geschenk für mich, der Tropfen Weisheit, mit Deinem mächtigen Meere vereinigt werde.« Q86
So spreche Ich: »Es gibt keine Macht und keine Herrschaft außer bei Gott«Q87, dem Beschützer, dem Selbstbestehenden.

Das vierte Tal

Wenn die um das Geheimnis Wissenden zu denen gehören, die zu der Schönheit des ›Geliebten‹ (Maḥbúb) gelangt sind, ist dieser Zustand der Gipfel der Bewußtheit und das Mysterium göttlicher Führung. Dies ist der Kern des Geheimnisses: »Er tut, was immer Er will, und Er verordnet, was immer Er wünscht«Q88.
Sollten alle Bewohner der Himmel und der Erde diese leuchtende Anspielung und dieses tiefe Rätsel bis zu dem Tag, da die Trompete erschallt, enthüllen, so würden sie dennoch nicht einmal einen einzigen Buchstaben verstehen können. Denn solches ist der Zustand der Göttlichen Verordnung und des vorbestimmten Geheimnisses. Wenn daher Fragende sich danach erkundigen, antwortet Er: »Es ist eine See ohne Grund, die niemals je ergründet wird«Q89. Wiederum fragten sie, Er aber sprach: »Es ist die finsterste Nacht, durch die niemand seinen Weg finden kann.«Q90
Wer dieses Geheimnis erfaßt, wird es gewißlich verbergen, und sollte er nur eine einzige Spur von ihm offenbaren, so würden sie ihn kreuzigen. Doch, bei dem lebendigen Gott, wenn es aufrichtige Sucher geben würde, würde Ich es ihnen offenbaren. So ist gesagt: »Die Liebe ist ein Licht, das niemals in einem furchtsamen Herzen wohnt.«
Wahrlich, der Wanderer, welcher zu Gott und zu dem Roten Pfeiler auf dem schneeweißen Pfade wandert, wird dieses Ziel nur durch vollständige Aufgabe alles dessen erreichen, was Menschen besitzen: »Und wenn er Gott nicht fürchtet, wird Gott ihn alle Dinge fürchten lassen. Wer aber Gott fürchtet, den fürchten alle Dinge«Q91.
»Sprich Persisch, wenn auch Arabisch dir besser gefällt. Ein Liebender vermag viele Sprachen zu sprechen.« Q92
Wie schön beschreiben diese beiden Zeilen eine solche Wahrheit:
»Wenn Er Gnade gleich Perlen regnen läßt, siehst du unsere Herzen gleich Muscheln geöffnet, Wenn Er Pfeile der Seelenpein schleudert, ist unser Leben die Zielscheibe.« Q93
Wenn es nicht gegen das Gesetz des Buches wäre, würde Ich gewißlich einen Teil Meines Besitzes dem vermachen, der Mich erschlüge; Ich würde ihn zu Meinem Erben einsetzen, ja, Ich würde ihm sogar Dankbarkeit erzeigen und trachten, Meine Augen mit der Berührung seiner Hand zu erfrischen. Aber was vermag Ich zu tun? Ich habe keinen Besitz und keine Macht – und dies hat Gott so verordnet.A42
In diesem Augenblick vermeine Ich den süßen Duft Seines GewandesA43 einzuatmen, wie er aus dem Ägypten von BaháA44 kommt, als ob Er wirklich nahe sei, obschon Ihn die Menschen weit weg wähnen mögen.A45 Meine Seele atmet den Wohlgeruch ein, der vom Geliebten ausgeht, Mein Sinn ist erfüllt von dem süßen Dufte Meines liebenden Begleiters.
»Der Pflicht genüge langer Jahre des Liebens und plaudere von jenen glücklichen Zeiten, daß Erde und Himmel darob vor Freude jauchzen, Verstand und Herz und Auge sich daran ergötzen.« Q94
Diese Ebene ist die Ebene vollkommener Bewußtheit und äußerster Selbstauslöschung. Selbst Liebe hat keinen Zugang zu diesem Bereiche, und Sehnsucht hat hier keinen Raum; wie schon gesagt ward: »Liebe ist ein Schleier zwischen dem Liebenden und dem Geliebten«Q95. Die Liebe wird auf dieser Stufe zum Hemmnis und zur Schranke, und alles außer Ihm wird zu einem trennenden Vorhange. Darum sagte der Weise Saná’í:
»Kein von Verlangen erfülltes Herz wird jenen treffen, der das Herz an sich nimmt, keine in einen Schleier gehüllte Seele wird mit der Rose der Schönheit Vereinigung erfahren.« Q96
Denn dies ist die Welt des Unbedingten Gebotes, und sie ist geheiligt von allen irdischen Eigenschaften.
Die erhabenen Bewohner dieser Stätte üben göttliche Herrschaft aus im Hofe des Frohlockens, in Freude und Wonne, und sie tragen das Zepter der Macht. Auf den erhabenen Sitzen der Gerechtigkeit erlassen sie ihre Verordnungen und verleihen Gaben, nach eines jeden rechtmäßigem Anteil. Jene, welche aus diesem Becher trinken, wohnen in den hohen Gemächern des Glanzes über dem Throne des Urewigen der Tage, und sie ruhen im Lichthimmel der Macht im Zelte der Erhabenheit: »Jene fühlen dort weder die Hitze der Sonne noch starre Kälte«Q97.
Hier stehen die erhabenen Himmel in keinem Gegensatz zur niederen Erde, noch suchen sie diese zu übertreffen. Denn dies ist das Land der Gnade und nicht das Reich der Unterscheidung. Obschon sie in jedem Augenblick einen anderen Dienst leisten, so ist doch der Zustand dieser Seelen immer der gleiche. So wurde über dieses Reich gesagt: »Kein Werk wird Ihn vor einem anderen zurückhalten«Q98. Und zum anderen heißt es: »Er erscheint jeden Tag mit einem neuen Werk«Q99. Dies ist die Nahrung, deren Geschmack sich niemals ändert und deren Farbe nimmer schwindet. Wenn du von ihr genießest, wirst du wahrlich diesen Vers singen: »Wahrlich, ich wende mein Angesicht zu Ihm, Der Himmel und Erde erschuf, … und ich zähle nicht zu denen, die Ihm Götter beigesellten«Q100. »Gleicherweise zeigten Wir Abraham die Reiche der Himmel und der Erde, damit Er zu den wahrhaft Wissenden gehöre«Q101. Darum lege deine Hand auf deine Brust; alsdann strecke sie aus mit Macht und siehe, du wirst sie als ein Licht für die ganze Welt erkennen.A46
Wie rein ist doch dieses frische Wasser, das der anbietet, der den Kelch trägt! Wie klar ist dieser reine Wein aus der Hand des Geliebten! Wie kostbar ist ein Trunk aus dem himmlischen Kelche! Möge er jene erfrischen, welche davon trinken, seine Süße genießen und zu seiner Erkenntnis gelangen.
»Mehr zu sagen geziemt sich nicht, kein Strombett kann das Meer ja fassen.« Q102
Denn das Geheimnis dieser Äußerung ist verborgen im Speicher der Großen UnfehlbarkeitA47 und ist niedergelegt in den Schatzkammern der Macht. Es ist geheiligt vor den Edelsteinen der Erklärung und steht über dem Scharfsinn der Erläuterung.
In diesem Zustande wird das Staunen hochgeschätzt, und vollkommene Armut ist wesentlich. Darum heißt es: »Armut ist Mein Stolz«Q103. Und gleicherweise wird gesagt: »Gott hält ein Volk unter dem Dom der Herrlichkeit, welches Er im Gewand leuchtender Armut verbirgt«Q104. Dies sind jene, welche mit Seinen Augen sehen und mit Seinen Ohren hören, wie es in der bekannten Überlieferung berichtet ist.
Bezüglich dieses Zustandes gibt es viele Überlieferungen und Verse von allgemeiner und besonderer Bedeutung – zwei davon werden jedoch ausreichen, um sich den mit Herz und Verstand Ausgestatteten als Licht zu erweisen.
Zum ersten der Spruch: »O Mein Diener! Gehorche Mir, und Ich werde dich Mir Selbst ähnlich machen. Ich sage ›Es sei‹ und es ist, und du wirst sagen ›Es sei‹ und es wird sein.«
Und zum zweiten: »O Sohn Adams! Geselle dich zu niemandem, ehe du Mich nicht gefunden hast, und wann immer du nach Mir verlangst, wirst du Mich dir nahe finden.«
Welche erhabenen Beweise und wundervollen Hinweise auch immer hier erwähnt wurden, so beachte davon doch nur einen Buchstaben und einen einzigen Punkt. »Dies ist Gottes Weg …, und du wirst kein Abgehen vom Wege Gottes feststellen können«Q105.
Mich deiner erinnernd, hatte Ich dieses Schreiben vor einiger Zeit begonnen. Da jedoch damals dein Brief noch nicht angekommen war, wurden eingangs einige Worte der Klage erwähnt. Aber nun vertrieb dein letztes Schreiben dieses Gefühl und veranlaßte Mich, dir diesen Brief zu senden. Es erübrigt sich, von Meiner Liebe zu dir zu sprechen. »Gott genügt hierfür als Zeuge«Q106. Was Shaykh Muḥammad anbetrifft, – Gott der Allmächtige möge ihn segnen! – so beschränke Ich Mich auf die beiden folgenden Verse, um deren Übermittlung an ihn Ich bitte:
»Ich suche deine Nähe, die angenehmer als der süße Himmel ist; Ich betrachte dein Antlitz, das lieblicher denn der Garten des Paradieses ist« Q107
Als Ich diese Liebesbotschaft der Feder anvertraute, weigerte sie sich, die Last zu tragen und wurde ohnmächtig. Als sie das Bewußtsein wiedererlangte, sprach sie: »Preis sei Dir! Ich bereue vor Dir, und ich bin die erste unter denen, die glauben«Q108. Preis sei Gott, dem Herrn der Welten!
»Laßt uns ein andermal künden von Wunde und Weh dieser Trennung. Es ist besser, wenn die Geheimnisse der Liebe auf andere Weise erzählt werden. Suche nicht Streit, Geschrei und ähnliches, sprich nimmermehr von Shams-i-Tabrízí.« A48
Friede ruhe auf dir und auf jenen, die um dich sind und deine Begegnung erfahren.
Was Ich zuvor geschrieben habe, wurde von den Fliegen verzehrt. Dies geschah, weil die Tinte so süß war – wie Sa‘dí schrieb: »Ich werde nicht mehr weiterschreiben, denn meine Worte sind so süß, daß ich von Fliegen belästigt werde«Q109.
Nun aber ist die Hand unfähig, mehr zu schreiben, und fordert, es sei genug. Darum sage Ich: »Die Herrlichkeit deines Herrn, des Herrn aller Größe, ist weit erhaben über alles, was sie Ihm zuschreiben«Q110.

Quellenangaben

Q1 Qur’án 17:110.
Q2 Qur’án 2:282.
Q3 Qur’án 16:69.
Q4 Qur’án 16:69.
Q5 Qur’án 29:69. Eigentlich: »Die aber sich treulich um Uns mühen, die werden Wir leiten auf Unseren Wegen.«.
Q6 Mystischer persischer Vers.
Q7 Mystischer persischer Vers, vgl. auch. Verborgene Worte arab. 7.
Q8 Qur’án 50:29.
Q9 Rúmí, Mathnaví. Jaláli’d-Dín-i-Rúmí (1207–1273), genannt Mawláná (Meister) ist der größte persische Ṣúfí-Dichter und der Begründer der Mawlaví, des ›wirbelnden‹ Derwisch-Ordens. Verfasser des Mathnaví, ein Gedicht in 6 Büchern (ca. 1246–1273).
Q10 Aus einem religiösen Gedicht Bahá’u’lláhs
Q11 Mystischer persischer Vers.
Q12 Qur’án 67:3.
Q13 Qur’án 41:53.
Q14 Qur’án 41:53.
Q15 Qur’án 57:3.
Q16 Wird ‘Alí zugeschrieben.
Q17 Qur’án 1:6.
Q18 Rúmí, Mathnaví 27.
Q19 Rúmí, Mathnaví
Q20 Qur’án 2:156 .
Q21 Rúmí, Mathnaví.
Q22 Qur’án 4:78.
Q23 Qur’án 18:39.
Q24 Rúmí, Mathnaví .
Q25 Qur’án 16:61.
Q26 Ḥadíth d. h. Ausspruch oder Tat, die von Muḥammad oder einem der heiligen Imáme überliefert wurden. [Gelten z. T. im sunnítischen Islám neben dem Qur’án als kanonische Texte].
Q27 Qur’án 83:28.
Q28 Aus einer Predigt ‘Alís.
Q29 Ḥadíth .
Q30 Muḥammad, Ḥadíth – Anm. d. Hrsg.
Q31 Muḥammad, Ḥadíth – Anm. d. Hrsg.
Q32 Shamsu’d-Dín Muḥammad Ḥáfiẓ aus Shíráz (1320–90). Verfasser unübertroffener mystischer Gedichte in der Ghaselenform.
Q33 Ḥadíth .
Q34 Rúmí, Mathnaví.
Q35 Qur’án 57:3.
Q36 Rúmí, Mathnaví .
Q37 Rúmí, Mathnaví
Q38 Qur’án 4:130.
Q39 Shamsu’d-Dín Muḥammad Ḥáfiẓ
Q40 Arabischer Vers.
Q41 Ḥadíth .
Q42 Qur’án 50:22.
Q43 Mystischer persischer Vers.
Q44 ‘Alí, Ḥadíth – Anm. d. Hrsg.
Q45 ‘Alí, Ḥadíth
Q46 Rúmí, Mathnaví .
Q47 Qur’án 9:51.
Q48 Rúmí, Mathnaví .
Q49 Qur’án 76:5.
Q50 Muḥammad.
Q51 Qur’án 55:26–27.
Q52 Qur’án 15:21.
Q53 Farídu’d-Dín ‘Aṭṭár (ca. 1150–1230 A.D.), der berühmte persische Ṣúfí-Dichter.
Q54 Ḥadíth .
Q55 Rúmí, Mathnaví .
Q56 Qur’án 17:79 (Maqám-i-Maḥmúd).
Q57 Qur’án 2:90.
Q58 Mystischer persischer Vers.
Q59 Arabischer Vers.
Q60 Aus dem Mathnaví des Jaláli’d-Dín-i-Rúmí (1207–1273).
Q61 Verse von Sa‘dí, Muṣliḥu’d-Dín aus Shíráz (ca. 1184–1291). Bedeutender persischer Dichter, Verfasser des Bústán (Garten) und des Gulistán (Rosengarten).
Q62 Qur’án 41:30.
Q63 Qur’án 11:112, Qur’án 42:15.
Q64 Vers von Sa‘dí.
Q65 Vers von Sa‘dí .
Q66 Rúmí .
Q67 Islámische Überlieferung (Ḥadíth).
Q68 Aus dem Mathnaví von Jaláli’d-Dín-i-Rúmí. Der Dichter berichtet hier von 4 Raubvögeln, die nach ihrem Tod in 4 liebliche Vögel verwandelt wurden. Damit soll die Aufgabe schlechter Eigenschaften und ihr Ersatz durch gute Tugenden angedeutet werden.
Q69 Qur’án 89:27–28.
Q70 Qur’án 89:29–30.
Q71 Qur’án 41:53.
Q72 Qur’án 17:14.
Q73 Rúmí, Mathnaví .
Q74 Qur’án 59:19.
Q75 Saná’í.
Q76 Qur’án 18:17.
Q77 Qur’án 24:37.
Q78 Qur’án 2:282.
Q79 Ḥadíth.
Q80 Qur’án 37:61.
Q81 Qur’án 2:156.
Q82 Rúmí, Mathnaví.
Q83 Qur’án 21:27.
Q84 Verse von Sa‘dí .
Q85 Rúmí: aus dem Mathnaví .
Q86 Rúmí: aus dem Mathnaví .
Q87 Qur’án 18:39.[Das Zitat aus dem Qur’án geht nicht bis zum Ende des Absatzes. Ich habe die Anführungszeichen und die Fußnote verschoben]
Q88 Qur’án 2:253, 5:1.
Q89 Ḥadíth, der ‘Alí, dem Schwiegersohn Muḥammads, zugeschrieben wird.
Q90 ‘Alí, Ḥadíth – Anm. d. Hrsg.
Q91 Arabischer Spruch.
Q92 Rúmí: aus dem Mathnaví .
Q93 Persischer Spruch – Anm. d. Hrsg.
Q94 Rúmí: aus dem Mathnaví .
Q95 Ḥadíth – Anm. d. Hrsg.
Q96 Saná’í, – Anm. d. Hrsg.
Q97 Qur’án 76:13.
Q98 Dieses Zitat ist von einem der Erklärer des Qur’án-Verses 55:29 verfaßt worden. Vgl. das Wörterbuch Lisánu’l-‘Arab.
Q99 Qur’án 55:29.
Q100 Qur’án 6:79.
Q101 Qur’án 6:75.
Q102 Rúmí: aus dem Mathnaví .
Q103 Muḥammad, Ḥadíth.
Q104 Ḥadíth.
Q105 Qur’án 33:62 und 48:23.
Q106 Qur’án 4:166.
Q107 Verse von Sa‘dí, .
Q108 Qur’án 7:143.
Q109 Verse von Sa‘dí, – Anm. d. Hrsg.
Q110 Qur’án 37:180.

Anmerkungen

A1 Gesetzbuch des Báb – Anm. d. Hrsg.
A2 Kull-i-Shay’.
A3 d. i. dem Offenbarer.
A4 Muḥammad, Aḥmad und Maḥmúd sind Namen und Titel des Offenbarers, abgeleitet von dem Verb für ›loben, erhöhen‹.
A5 Bezieht sich auf eine Predigt von Imám ‘Alí.
A6 Worte ‘Alís, des Schwiegersohns und Nachfolgers Muḥammads – Anm. d. Hrsg.
A7 Heiligtum in Mekka; hier bedeutet es ›Ziel‹.
A8 Heiligtum in Mekka; hier bedeutet es ›Ziel‹.
A9 Majnún bedeutet wörtlich ›wahnsinnig‹. Es ist der Name des berühmten Liebenden in der arabischen und persischen Dichtung, dessen Geliebte Laylí war, die Tochter eines arabischen Prinzen. In ihnen ist die echte, menschliche Liebe verkörpert, die an die göttliche grenzt. Die Geschichte findet sich in vielen schwärmerischen persischen Gedichten, vor allem bei Niẓámí von Ganjih (1140–1202) im 3. Stück seines Panj Ganj (5 Schätze) von 1188/89.
A10 Arabisches Sprichwort.
A11 Bezieht sich auf die Josefsgeschichte im Alten Testament und im Qur’án.
A12 Farídu’d-Dín ‘Aṭṭár (ca. 1150–1230 A.D.), the great Persian Ṣúfí poet.
A13 Shaykh Abú-Ismá‘íl-‘Abdu’lláh Anṣárí aus Hirát (1006–1088), Ṣúfí-Führer und Nachkomme von Muḥammads Begleiter Abú-Ayyúb. Verfasser der Munáját (Bittgebete) und der Rubá‘íyyát (vierzeilige Strophen). ›Anṣár‹ bedeutet ›Helfer‹ oder Begleiter Muḥammads in Medina.
A14 »Lösch die Lampe, wenn die Sonne erschienen ist« (‘Alí) – Die Sonne bezieht sich auf den Offenbarer Gottes am neuen Tag. Eine Warnung, keinen menschlichen Führern zu folgen, wenn der Tag des göttlichen Offenbarers erschienen ist. Nach der Ṣúfí-Lehre erfolgt die mystische Wanderung und Suche nach der Wahrheit unter der Führung des ›Lichtes‹, d. h. der Ṣúfí-Führer.
A15 Das Heiligtum in Mekka. Hier in der Bedeutung von ›Ziel‹.
A16 Dies bezieht sich auf Bahá’u’lláhs eigene Offenbarung.
A17 Name für Muḥammad.
A18 Eigentlich ›der Grüne‹. Meist mit der im Qur’án (18:59–81) erwähnten Person gleichgesetzt. Er soll den Quell des Lebens entdeckt und davon getrunken haben, daher dessen ›Wächter‹ genannt. Er steht für die wahre Führung, der man unbedingt zu folgen verpflichtet ist – Anm. d. Hrsg.
A19 Dies bezieht sich auf die Ṣúfí-Idee von der inneren Ebene, die im Vergleich zur geoffenbarten Wahrheit unwirklich ist.
A20 Bezieht sich auf Bahá’u’lláh, der Seine Sendung damals noch nicht erklärt hatte – Anm. d. Hrsg.
A21 Ehrenname ‘Alís – Anm. d. Hrsg.
A22 Ein Weiser, nach dem die 31. Súrah des Qur’án benannt ist. Rúmí sieht in ihm einen Sklaven. Oft wird er mit Aesop gleichgesetzt – Anm. d. Hrsg.
A23 Eigentlich ›Jayhún‹, ein Fluß in Turkistán.
A24 arabisch Kull-i-Shay’ – Anm. d. Hrsg.
A25 Pantheismus, eine Ṣúfí-Lehre, abgeleitet von der Formel: »Nur Gott ist; Er ist in allen Dingen, und alle Dinge ruhen in Ihm.«.
A26 Dies bezieht sich auf die 3 Stufen eines Ṣúfí-Lebens: 1. Sharí‘at (religiöses Gesetz), 2. Ṭaríqat (Pfad, auf dem der mystische Wanderer auf der Suche nach Gott geht; diese Stufe schließt Einsiedler ein). 3. Ḥaqíqat (Wahrheit, die dem Ṣúfí Ziel bedeutet). Bahá’u’lláh lehnt hier die Ansicht einiger Ṣúfí ab, wonach auf der Suche nach Wahrheit das religiöse Gesetz übergangen werden dürfe.
A27 ›Friede‹. Dieses Wort wird verwendet um eine Ausführung abzuschließen.
A28 Die fünf Buchstaben dieses persischen Wortes sind: G, N, J, Sh, K, d. h. Gáf, Nún, Jím, Shín, Káf.
A29 Diese, sowie die vorangehenden Passagen beziehen sich auf islámische Lehren.
A30 Das ist im traditionellen persischen Stil ein Hinweis auf Bahá’u’lláh selbst.
A31 Persisches Sprichwort. Bezeichnung für einen rasch entmutigten Menschen. Es steht hier in der Bedeutung, daß der Shaykh seine Stellung als Führer des mystischen Ṣúfí-Ordens durch die Verkündung der neuen Wahrheit durch Bahá’u’lláh gefährdet sehen könnte.
A32 Senna, die Hauptstadt der persischen Provinz Kurdistán.
A33 Diese Einleitung zu den Vier Tälern ist in erlesenem persischen Briefstil verfaßt. Die Regeln für die Abfassung eines Briefes in Persisch verlangen Zitate aus berühmten Schriftwerken und Versicherungen von unverbrüchlicher Liebe für den Empfänger, der gleichzeitig getadelt wird, den Schreiber vergessen zu haben.
A34 Namen bekannter arabischer Grammatiker und Rhetoriker.
A35 Eine Eigenschaft Gottes und einer der Titel Muḥammads.
A36 Maqám-i-Maḥmúd (preiswürdige Stufe), bezeichnet den mit Standhaftigkeit ausgestatteten Rang der Offenbarer.
A37 Der erste bedeutende persische Dichter der Mystik. Er verfaßte das Ḥidíqatu’l-Ḥaqíqat (Garten der Wahrheit) um 1131. Er stammt aus Ghazná oder Balkh – Anm. d. Hrsg.
A38 Qur’án 18. Sie bezieht sich auf die Stufe unbedingten Glaubens. Die ›Gefährten der Höhle‹ sind die frühen christlichen Märtyrer.
A39 Majdhúb – Jene göttliche Eigenschaft, die alle Geschöpfe zu Ihm hinzieht.
A40 Die Gefährten der Höhle sind die frühen christl. Märtyrer – Anm. d. Hrsg.
A41 Die Zyklentheorie des Abu-‘Alí Síná (Avicenna; 980–1037), von ihm selbst in einem Vierzeiler niedergeschrieben: »Jede Erscheinung, jede Gestalt, die heute vergeht, Wird in der Schatzkammer der Zeit sicher verwahrt. Wenn die Welt wieder zu ihrem Ausgangsorte zurückkehrt Holt Er ihr Antlitz aus dem Unsichtbaren hervor«.Vgl. dazu ‘Abdu’l-Bahá, in: Beantwortete Fragen Kap. 81: Reinkarnation.
A42 Dies wurde vor Bahá’u’lláhs Erklärung (1863) geoffenbart. Die folgenden Zeilen beziehen sich auf das nahe Bevorstehen dieses Ereignisses.
A43 Wörtlich: ›das Gewand von Há‹. ›Há‹ bedeutet den Buchstaben ›H‹, der hier ›Bahá‹ versinnbildlicht.
A44 Dies bezieht sich auf die Josephserzählung in der Bibel und im Qur’án.
A45 Gemeint sind damit die, die nicht die unmittelbar bevorstehende Erklärung Dessen erwarteten, Den Gott offenbaren wird.
A46 Vgl. dazu Qur’án 7:108, 27:12, 28.32 und das Ḥadíth
A47 ‘Iṣmat-i-Kubrá: die unveränderliche Eigenschaft der Göttlichen Manifestation.
A48 Shams-i-Tabrízí, ein Ṣúfí, der auf Jaláli’d-Dín-i-Rúmí großen Einfluß ausübte, indem er dessen Aufmerksamkeit von der Wissenschaft auf die Mystik lenkte. Viele Werke Rúmís sind ihm gewidmet. Diese Zeilen stammen aus dem Mathnaví.