Source: Bahá'í Library Online (bahai-library.com), curated by Jonah Winters. Used by permission of the curator. Original citation: Hasan Elías, Tratado sobre gobernanza, bahai-library.com.
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Tratado sobre gobernanza1
por `Abdu’l-Bahá
Traducción provisional2 por Hasan Elías3
*** 1 ***
Él4 es Dios.
Toda alabanza y agradecimiento sean para Dios, quien ha hecho de la aparición de las perfecciones
sagradas del reino humano, el fundamento de su creación, para que la divinidad pueda manifestarse
en el plano de la percepción por medio de distinciones y signos, decretos y actos, esencias y secretos.
De esta forma los resplandores de la realidad de la tradición “Yo era un tesoro oculto y quise ser
conocido”5 puedan amanecer en el horizonte del mundo visible.
Toda alabanza y glorificación se deben a aquella realidad de exaltada grandeza, quien es el sol de la
verdad en el mundo divino, la más grande luminaria del reino humano, el centro de la manifestación
del Misericordioso y el punto de amanecer de los atributos del único Dios verdadero. Por medio de
su aparición, el secreto de “…y quise ser conocido; por eso creé la creación” ha sido confirmado.
“Y ves la tierra árida, pero cuando hacemos que descienda sobre ella el agua, se agita, se esponja y fructifican
por parejas todo tipo de plantas coloridas”6.
*** 2 ***
En estos días y tiempos, ciertos eventos que son contrarios a todas las leyes religiosas y que
destruyen tanto la sociedad humana como el edificio divino, han ocurrido como resultado de las
acciones de algunos ignorantes necios, insurgentes y fomentadores de agitación. Han tomado la Fe
manifiesta de Dios como pretexto y han suscitado una conmoción sediciosa. Han deshonrado al
pueblo de Irán ante todas las naciones del mundo.
¡Dios clemente! Dicen ser pastores, pero tienen caracteres de lobos. Recitan el Corán, pero se
comportan como animales salvajes. Tienen aspecto humano, pero aprueban la conducta bestial. “Y
cuando se les dice: ‘¡No corrompáis en la Tierra!’ dicen: ‘¡En verdad, nosotros somos reformadores de lo que
está mal!’ ¿Acaso no son ellos los corruptores? Pero no se dan cuenta”7. Por esa razón, es imperativo dar
un breve discurso sobre los fundamentos esenciales de la religión divina para advertir a los amigos
a ser prudentes y estar vigilantes.
*** 3 ***
Es evidente e indiscutible que, en su naturaleza y en su disposición inherente, todos los seres tienen
una facultad y una capacidad que manifiesta dos clases de perfecciones. La primera son las
perfecciones innatas que son una creación puramente divina, sin intermediario. La segunda son las
perfecciones adquiridas que dependen de la formación de un verdadero educador8. Consideren las
esencias externas: los árboles, las flores y los frutos; estas plantas tienen una frescura y una
delicadeza natural que son un don exclusivamente divino. A esto se añade un vigor en su
crecimiento y una dulzura de sabor indescriptible que se hace evidente por medio de la atención y
el cultivo de un jardinero cuidadoso. Porque si se dejaran en abandono, se convertirían en mera
jungla y en pura maleza. Ni las rosas ni las otras flores se abrirían, el árbol no daría fruto y sería apto
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para quemar. Pero cuando quedan a la sombra del cuidado y el cultivo de un jardinero, se convierten
en un jardín, un rosedal o un huerto. Aparecen flores y frutos, y la faz de la tierra se adorna con
flores espléndidas y hierbas aromáticas. Pasa lo mismo con la sociedad humana. Si se dejara en su
condición natural, se convertiría en una horda de alimañas, y quedaría bajo la rúbrica de bestias y
depredadores. Esta sociedad aprendería la ferocidad, la crueldad y la sed de sangre, y se consumiría
en las llamas de la desobediencia y la tiranía.
*** 4 ***
Los seres humanos aprenden sus lecciones como niños en la escuela del mundo, pero se enferman y
debilitan a causa de males crónicos. Aquellos grandes y sagrados personajes, los profetas y los
santos, son los maestros en la academia de Dios y los médicos en el hospital del Señor. Son los
mensajeros de la gracia, y los soles en la más alta esfera de guía. A través de ellos, la llama radiante
de la perfección espiritual, la cual se ha enfriado y apagado en la lámpara de la realidad humana,
puede ser reencendida con el fuego ardiente de Dios9. Las enfermedades crónicas se convierten en
nada por medio de la gracia desbordante que fluye del Todomisericordioso y del espíritu de Cristo.
De este modo, se ha demostrado con las pruebas más claras que la sociedad humana requiere la
educación y el cultivo de un verdadero educador, y que las almas humanas necesitan a un maestro,
alguien que ate y restrinja, prohíba y aliente, e impulse y dirija. Porque el jardín de su creación no
puede alcanzar belleza, delicadeza y plenitud, excepto por medio del cultivo del jardinero de
amorosa amabilidad, de las refulgencias del único Dios verdadero, y del liderazgo justo impartido
por el gobierno.
*** 5 ***
Ahora bien, esta figura que restringe, prohíbe, impulsa y disciplina, este líder y guía es de dos tipos10.
El primer protector y limitador es la facultad de liderazgo que está relacionada con el mundo físico,
es un poder que garantiza la felicidad en los aspectos externos11 de la existencia humana. Protege la
vida, la propiedad y el honor, así como la gloria y las virtudes refinadas de la vida social. Los
monarcas justos, los representantes realizados, los ministros sabios y los líderes militares intrépidos,
son el centro que construye o destruye estas agencias de liderazgo, y el eje de la rueda de estos
favores divinos.
*** 6 ***
El segundo tipo de educador y maestro del mundo humano está representado por el poder sagrado
y espiritual: los libros celestiales que han sido enviados, los Profetas de Dios, las personas
espirituales, y los líderes religiosos devotos. Sobre ellos desciende la revelación y surge la inspiración
divina, son los educadores de los corazones y las mentes, y los correctores de la moral. Embellecen
la conducta y alientan a los fieles. Es decir, estas personas santas son como poderes espirituales que
liberan a las almas de los olores de un carácter innoble, de la oscuridad de las cualidades malvadas,
y de la tosquedad de los mundos del ser. Iluminan las realidades del hombre con las luces de las
virtudes del mundo humano, y con distinciones, virtudes y excelencias del Reino de Dios; de modo
que la realidad luminosa de “¡bendito sea Dios, el mejor de los creadores!”12, y la virtud de “ciertamente,
hemos creado al ser humano en la mejor condición”13 puedan realizarse en la esencia humana sagrada.
Así, por medio de las gloriosas refulgencias de estos puntos de amanecer de los versos divinos, la
realidad pura y sutil de la humanidad se convierte en un foco de las manifestaciones de santidad
del mundo de Dios.
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Estos deberes sagrados están enraizados en asuntos espirituales y divinos, y en consideraciones
éticas. No han sido vinculados con honores materiales, asuntos políticos ni cosas mundanas. Por el
contrario, el poder sagrado de esta gente pura y excelente funciona dentro de la realidad del alma y
la conciencia, en el corazón interior y el espíritu, no en el agua ni en el barro. Los estandartes de los
signos de estas realidades puras se alzan en los espacios abiertos del alma donde el espíritu toma
vuelo, no en este mundo del polvo. Esta gente nunca ha tenido ningún rol que desempeñar en
cuestiones de gobernantes y gobernados, ni de gobernar y ser gobernado. Ellos son los elegidos por
los dulces aromas de las brisas de Dios, y los más cercanos a las aguas rebosantes del espíritu de la
eternidad. No buscan ningún rol en otros asuntos, y no incitan al corcel de la ambición en la arena
de la codicia y el poder. Ya que, para los asuntos de política y gobierno, y del reino y los súbditos,
existe una fuente específica y un lugar respetado al cual referirse; mientras que la guía, la religión,
la perspicacia, y la educación y la promoción de la moral y las virtudes de la humanidad, tienen un
centro sagrado y un manantial designado. Estas almas no tienen nada que ver con los asuntos
políticos ni buscan involucrarse en ellos.
Ahora, este más grande ciclo, en el cual el mundo ha alcanzado la edad de la discreción y madurez,
este asunto se ha vuelto indisputable en el libro de Dios: es como un cimiento firmemente
establecido. De acuerdo con este texto incontrovertible y esta prueba brillante, todos deben ser
humildes y someterse a los mandatos del gobierno, y todos deben ser sumisos y obedientes ante el
trono del soberano. Es decir, en su obediencia y servidumbre hacia los gobernantes, deben ser
súbditos sinceros y servidores dispuestos. Esto es lo que la Belleza de Dios, cuyo decreto es decisivo,
cuyo amanecer es claro, y cuya mañana es verdadera y brillante, ha ordenado en el libro del convenio
y el compromiso, el pacto eterno. El mandato indiscutible es este:
*** 7 ***
¡Oh vosotros los amados y fideicomisarios de Dios! Los reyes son las manifestaciones
del poder, y las auroras de la fuerza y la riqueza de Dios. Orad por ellos. Él los ha
investido con el señorío sobre la tierra y ha escogido los corazones de los hombres como
Su dominio propio. El conflicto y la contienda están categóricamente prohibidos en Su
Libro. Éste es un decreto de Dios en esta Grandísima Revelación. Está divinamente
preservado de la anulación y Él lo ha investido con el esplendor de su confirmación. En
verdad Él es el Omnisapiente, el Omnisciente. Incumbe a todos ayudar a esas auroras de
autoridad y a esas fuentes de mandato que están adornadas con el ornamento de la
justicia y la equidad14.
*** 8 ***
Lo mismo se encuentra en un tratado inequívoco que Él dirigió a uno de los clérigos. Una cita
escogida de ese bendito tratado es esta:
*** 9 ***
Incumbe ahora a Su Majestad el Sháh -quiera Dios, exaltado sea Él, protegerle- tratar a
este pueblo con amorosa bondad y misericordia. Este Agraviado Se comprometió, ante
la Divina Kaaba a que aparte de la veracidad y confiabilidad, este pueblo no manifestaría
nada que pudiese, de manera alguna, estar en conflicto con los modos de ver de Su
Majestad, que engalanan al mundo. Toda nación debe tener en alta estima la posición de
su soberano, debe serle sumisa, debe cumplir sus decretos y asirse firmemente a su
autoridad. Los soberanos de la tierra han sido y son las manifestaciones del poder, la
grandeza y la majestad de Dios. Este Agraviado, en ningún momento ha tratado a nadie
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engañosamente. Todos están bien enterados de esto y son testigos de ello. El respeto al
rango de los soberanos está divinamente ordenado, como ha sido claramente
atestiguado por las palabras de los Profetas de Dios y la de Sus escogidos. A Aquel que
es el Espíritu (Jesús) –que la paz sea con Él- se Le preguntó: “¡Oh Espíritu de Dios! ¿Es
lícito o no dar tributo al Cesar?” Y Él respondió: “Sí, dad al César lo que es del César y a Dios
lo que es de Dios”15. Él no lo prohibió. Estos dos proverbios, en opinión de los hombres
perspicaces, son uno y el mismo, puesto que, si lo que pertenecía al Cesar no hubiera
venido de Dios, Él lo habría prohibido. Y del mismo modo en el versículo sagrado:
“¡Obedeced a Dios y obedeced al Mensajero y a los que de vosotros tienen autoridad!”16. Por
“aquellos investidos de autoridad” se quiere significar principal y muy especialmente a
los Imames, ¡que las bendiciones de Dios sean con ellos! Ellos, verdaderamente, son las
manifestaciones del poder de Dios, las fuentes de Su autoridad, los repositorios de Su
conocimiento y las auroras de Sus mandamientos. En segundo lugar, estas palabras se
refieren a los reyes y gobernantes, aquellos por la brillantez de cuya justicia los
horizontes del mundo son resplandecientes y luminosos. Abrigamos la esperanza de que
su Majestad el Sháh fulgure con una luz de justicia, cuyo esplendor envuelva a todas las
razas de la tierra. Incumbe a todos rogar en su nombre al único Dios verdadero por lo
que es digno y decoroso en este día.
¡Oh Dios, mi Dios y mi Maestro y mi Apoyo y mi Deseo y mi Amado! Te pido, por los
misterios que se hallaban ocultos en Tu conocimiento, y por los signos que han esparcido
la fragancia de Tu amorosa bondad, y por las olas del océano de Tu munificencia, y por
el cielo de Tu gracia y generosidad, y por la sangre derramada en Tu sendero, y por los
corazones consumidos en su amor por Ti, que asistas a su Majestad el Sháh con Tu poder
y Tu soberanía, para que de él se manifieste aquello que perdure por siempre en Tus
Libros, Tus Escrituras y Tus Tablas. Sostén su mano, oh mi Señor, con la mano de Tu
omnipotencia, ilumínale con la luz de Tu conocimiento y adórnale con el ornamento de
Tus virtudes. Potente eres Tú para hacer lo que Te place y en Tu puño se hallan las
riendas de todas las cosas creadas. No existe otro Dios sino Tú, el que siempre perdona,
el Todogeneroso.
En la Epístola a los Romanos, San Pablo ha escrito: “Sométanse todos a las autoridades
constituidas, pues no hay autoridad que no provenga de Dios, y las que existen, por Dios han sido
constituidas. De modo que, quien se opone a la autoridad, se rebela contra el orden divino”. Y,
además: “Pues es un servidor de Dios para hacer justicia y castigar al que obra mal”17. Él dice
que el surgimiento de los reyes, su majestad y su poder son de Dios.
Además, en las tradiciones de antaño se han hecho referencias que los teólogos han visto
y han oído. Rogamos a Dios -bendito y glorificado sea Él- que te ayude, oh Shaykh, a
aferrarte a lo que ha descendido del cielo de la generosidad de Dios, el Señor de los
mundos18.
*** 10 ***
Por lo tanto, ¡oh amigos de Dios!, luchen con alma y corazón. Muestren al mundo el poder milagroso
de sus intenciones puras y genuinas, de buena voluntad hacia el gobierno y obediencia al estado.
Este mandato es el más importante de los deberes de la religión manifiesta y de los textos decisivos
del Libro Celestial.
Es evidente que el gobierno, por naturaleza, desea la seguridad y la tranquilidad de los súbditos, y
busca la prosperidad y felicidad de la gente. Está preparado y dispuesto a salvaguardar los justos
derechos de los ciudadanos y los súbditos, e intenta por todos los medios repeler al intruso perverso.
Porque el honor y la prosperidad de los súbditos es la dignidad, la grandeza y el poder de la
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monarquía gloriosa y el estado triunfante; y el éxito y la felicidad de la gente es el objeto de la
atención de sus altezas reales. Esto es así, de acuerdo con la naturaleza de las cosas.
Cuando, por el contrario, el resultado es una disminución en la seguridad de la gente o una
deficiencia en la prosperidad y la felicidad de nobles y plebeyos, la causa es una falta de capacidad
por parte de los funcionarios, o el despotismo extremo y la barbarie de personas malintencionadas,
quienes aparecen en las vestiduras del conocimiento, pero son expertas en las artes de la ignorancia;
y, desde el primero hasta el último, son instigadores del desorden. “El desorden estaba durmiendo, ¡qué
Dios maldiga al que lo despertó!”.
*** 11 ***
Durante cincuenta años, en las calles y desde los púlpitos, y en los concilios y reuniones en presencia
de funcionarios del gobierno, esta manada de imbéciles - es decir, los líderes clericales - han estado
acusando de rebelión a esta comunidad oprimida. Incluso han llegado a acusarlos falsamente de
sublevación. Dicen19:
Esta comunidad es la destructora del mundo,
están degradando la moral de los hijos de Adán.
Tientan a las regiones a ser desleales,
y son perniciosos en todo aspecto.
Son la bandera de la rebelión
y el estandarte de la insurgencia,
los adversarios de la religión y el gobierno,
y los enemigos de las almas de los súbditos.
La justicia de Dios exige que la verdad sobre cada comunidad y grupo se haga manifiesta y clara,
para que sea evidente en los concilios del mundo, quiénes obran a favor de los mejores intereses de
la gente y quiénes son los corruptores. ¿Quién está provocando la sedición?, y ¿qué grupo es el que
comete maldades? “Dios distingue al corruptor del reformador”20 .
Qué bueno sería que se encontrara una piedra de toque
que ennegreciera la cara de cada disimulador21.
Ahora, ¡oh amigos de Dios!, den gracias por su providencia, porque el verdadero Justo ha levantado
el velo que cubre las actividades de todo grupo religioso, y los secretos ocultos de las almas se han
vuelto tan manifiestos como la estrella luminosa. ¡Alabado sea Dios!, y otra vez ¡las gracias sean a
Dios!
*** 12 ***
22El deber de los teólogos y los líderes religiosos es, sin embargo, ocuparse de los asuntos del espíritu
y fomentar los atributos del Todomisericordioso. Siempre que los líderes de la religión manifiesta
de Dios y los pilares de su poderosa ley han intervenido en asuntos políticos, diseñado esquemas e
ideado planes, la unidad de los creyentes ha sido destrozada inevitablemente, y las filas de los
creyentes han sido rotas, la llama de la sedición ha sido encandilada, y el fuego de la hostilidad ha
consumido el mundo, el país ha sido depredado y saqueado, y la gente ha caído en manos de los
mediocres23.
En los tiempos de los últimos reyes Safávida24 (¡qué el Señor de la Creación tenga piedad de ellos!),
los líderes religiosos buscaron participar en la política iraní. Levantaron una bandera e idearon un
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plan, mostraron el camino y abrieron la puerta. El desafortunado resultado de esa movida se
convirtió en motivo de daño y causa de ruina. La tierra de Irán se convirtió en el campo de justas
para las tribus turcomanas, y en la arena para el asalto y conquista de los afganos.
La tierra bendita de Irán fue explotada por los pueblos vecinos,
las tierras de gloria cayeron en manos de extraños.
El estado triunfante fue borrado,
una brillante dinastía pasó al olvido.
Los opresores extendieron sus tiranas manos,
gente malévola conspiró contra la propiedad, el honor y la vida misma.
Las personas fueron asesinadas,
las propiedades saqueadas.
Los hombres excelentes fueron capturados por la fuerza,
y maravillosas propiedades fueron robadas.
Los cultivos de Persia fueron destruidos:
los demonios se reclinaron en el trono de los reyes.
Las riendas del gobierno sostenidas en las garras de las bestias,
y la familia real encadenada
o bajo la espada de los nómadas sedientos de sangre,
y los niños pequeños como cautivos.
Estos fueron los frutos, cuando los teólogos y los expertos en ley la religiosa, se involucraron en
asuntos políticos.
*** 13 ***
En otra ocasión, al comienzo del reinado de Aqa Muhammad Khan25, los líderes religiosos del
pueblo hicieron otra vez una movida política, y dispersaron las cenizas de la humillación sobre las
cabezas de los iraníes.
Emitieron opiniones con respecto a la sucesión al trono,
entonaron un canto de sirena que confundió las mentes de la gente.
Incitaron a la agitación y la conmoción,
alzaron la bandera de la revuelta.
Un viento huracanado de rebelión surgió,
los hábitos de la sedición y la discordia se impusieron.
La anarquía y el caos sobrevinieron,
una ola de disturbios llegó a los cielos más elevados.
Los jefes de las tribus pretendieron ser reyes,
sembrando las semillas de enemistad en la tierra fértil del reino,
y uno buscaba matar a otro.
La paz y seguridad fueron olvidadas,
el convenio y el tratado quedaron sin efecto.
Ni la vida ni la propiedad permanecieron,
no hubo seguridad ni tranquilidad.
Finalmente, los acontecimientos decisivos tuvieron lugar en Kirmán26. El polvo del desorden y la
rebelión se asentaron, y para la gente de pecado “hubo corte hasta la raíz”27, esto es, la raíz de los
corruptores fue arrancada.
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*** 14 ***
Un tercer incidente de este tipo ocurrió durante el reinado del difunto Sháh28:
Los líderes de la religión una vez más provocaron una conmoción.
Enarbolaron por los aires un desafortunado estándar,
se prepararon para la yihad luchando contra los rusos29.
Partieron por las carreteras,
con sus tambores y sus tabores,
y así llegaron a la frontera.
Cuando comenzaron su ataque,
huyeron de un recibimiento hostil.
Ante una sola descarga de mosquetes,
perdieron su honor en el campo de batalla,
y optaron por huir con vergüenza.
Al igual que las langostas esparcidas30 y los troncos de palmera arrancados31,
fueron confundidos y esparcidos en las riberas del Aras
y en la llanura desértica de Mughán32.
La mitad de la provincia de Azerbaiyán,
y tres millones y medio de tumanes se perdieron
junto con el Mar Caspio33.
*** 15 ***
El mejor ejemplo de todos es el triste caso de los últimos días del difunto sultán Abdülaziz34 (que su
alma descanse en paz), como sigue:
Los líderes espirituales del pueblo otomano iniciaron una rebelión,
levantaron el estandarte de la enemistad.
En su locura, iniciaron una movida,
querían un rol y una participación en la gestión de los asuntos.
Avivaron el malestar y provocaron una disputa con los funcionarios del gobierno.
Tomaron por pretexto la fe manifiesta y la ley dada por Dios,
hablaron del “bien de la nación”,
y exigieron el despido de los ministros.
Destruyeron los cimientos de la equidad y la caballerosidad.
Personas de buena voluntad fueron enviadas al exilio,
mientras que hacían felices a los maliciosos.
Hicieron que las personas de confianza sean objeto de ira pública,
y convirtieron a los traidores en los favoritos del pueblo.
Y cuando su estrategia fue exitosa,
presentaron otro plan.
Desafiaron el trono del sultanato,
menospreciaron al gobernante y al gobierno.
Emitieron una fetua que hablaba de “deponer”,
y buscaron “extirpar” y “suprimir”.
Deshonraron el nombre de la caballerosidad,
y levantaron el polvo de la tiranía.
Aprobaron un hecho violento que deshonró la fe perspicua y la ley del Señor de los Mensajeros.
Tratado sobre gobernanza - 8
Debido a esta movida, el arrepentimiento y la tristeza ardieron en los pechos de los habitantes del
mundo, y los corazones y sus pueblos fueron abrasados por el agravio cometido en contra de ese
gran gobernante.
Al final, insistieron en combatir,
y practicaron con todas sus garras.
Se pusieron el equipo de batalla
y se declaró la guerra.
Persuadieron a la gente común a decir:
“Rusia es un caso perdido,
sus ejércitos y tropas son una forma sin espíritu,
sus comandantes son cobardes,
sus hombres son incompetentes,
su dinastía no tiene ferocidad,
su gobierno no tiene poder ni dignidad.
Pero nosotros somos la nación conquistadora, el pueblo glorioso:
Emprendamos la yihad y aplastemos las raíces de la rebelión.
Así ganaremos renombre en todo el mundo,
y el liderazgo absoluto de los pueblos y naciones”.
Cuando los resultados de esta movida se dieron a conocer abiertamente
y los frutos de estas nociones se vieron,
ellos fueron la venganza encarnada y el veneno destilado,
la retribución personificada, y la humillación del gobierno y el pueblo.
La tierra se manchó con la sangre de los inocentes,
los cadáveres hicieron del campo de batalla un paisaje de horror.
La gente en conjunto probó la copa de la aflicción,
trescientos mil muchachos de la nación,
trescientos mil jóvenes del imperio
probaron el veneno de la muerte.
¡Cuántos grandes monumentos fueron arrasados hasta el suelo!,
¡cuántas familias antiguas enfrentaron la extinción o la pobreza!
De miles de aldeas bien organizadas, no quedaron más que sótanos,
y las zonas de cultivo se convirtieron en terrenos baldíos.
Los contenidos de los tesoros fueron arrojados al viento,
la riqueza del estado y el pueblo, saqueada y acabada.
Un millón de súbditos fueron obligados al exilio dejando las tierras que conocían.
Una multitud de los principales hombres del reino, los notables de estas provincias, habiendo sido
privados de todo, huyeron del nido. Los niños de tierna edad y los ancianos que soportaban el peso
de los años vagaron por el desierto y el yermo, completamente desprovistos. Pero al primer
contratiempo, los líderes religiosos pleitistas que habían alzado el grito de “¡guerra!, ¡a la guerra!” y
“¡vengan a la guerra santa!”, comenzaron a gemir “¿dónde podemos escondernos?, ¿a dónde podemos
huir?”. Al encuentro más pequeño se olvidaron de los grandes premios y las recompensas gloriosas:
se dieron la vuelta y huyeron, y cosecharon esta catástrofe colosal35.
¡Dios clemente! La gente que no es capaz de manejar sus pequeños nidos ni mandar en sus propios
hogares, que no son conscientes de los asuntos internos ni externos, ¿deben interferir en los asuntos
importantes del reino y de sus súbditos, y plantear oposición en las complejidades de los asuntos
políticos?36 Si se refirieran a la historia, encontrarían innumerables ejemplos similares, todos y cada
uno, causados por la injerencia de líderes religiosos en asuntos políticos. Estas almas están
destinadas a emitir las ordenanzas de Dios, no a hacerlas cumplir37. Es decir, siempre que el gobierno
les pregunte, en cuestiones de mayor o menor importancia, acerca de las exigencias de la Ley de
Tratado sobre gobernanza - 9
Dios y la verdadera intención de sus ordenanzas38, deben establecer lo que se ha deducido de la ley
divina y está en consonancia con su religión. Más allá de esto, ¿qué pueden saber de asuntos
políticos, de la protección de los súbditos, de la gestión de asuntos importantes, del bienestar y la
prosperidad de la nación, de la administración de las leyes y los estatutos del reino, y de los asuntos
internos y externos?
Del mismo modo, en todas las edades y épocas anteriores, las fuentes de la oposición hacia los
amigos de Dios y de la disputa con los que creyeron en los versículos divinos, han sido ciertos
individuos que externamente fueron adornados con la joya del conocimiento religioso, pero la
piedad y el temor a Dios estaban desvanecidos en sus corazones. Parecían eruditos, pero en realidad
eran ignorantes. Hablaron de abnegación, pero fueron irreligiosos. Sus cuerpos realizaban los actos
de adoración ritual, pero sus corazones estaban dormidos39.
Por ejemplo, en los días de aquel que confirió el espíritu, el Mesías, cuando estaba vivificando el
cuerpo del mundo, mientras el sagrado y fragante espíritu de Cristo concedía alma al mundo
contingente, los líderes religiosos de los hijos de Israel, tales como Anás y Caifás, expresaron su
oposición a esa joya de la existencia, a esa belleza evidente y espíritu digno de alabanza. Le dieron
la espalda, declararon que no era un verdadero creyente, y tratando de destruirlo, lo persiguieron y
emitieron una autorización para agraviarlo. Castigaron a los apóstoles, e infligieron el más severo
castigo y venganza. Emitieron fetuas de muerte, y los encarcelaron y exiliaron. Usaron la tortura y
el dolor, los martirizaron con las peores aflicciones e hicieron que su sangre pura fluya en el camino
de Dios. Toda esta oposición, severidad, castigo y tormento fueron causados por los líderes
religiosos de la comunidad.
*** 16 ***
Del mismo modo, considera los días de ese misterio de la existencia, la belleza prometida que ha
sido confirmada dignamente como “el alabado”, Muhammad, el Mensajero de Dios, la paz sea con
Él. Esos individuos discutidores y orgullosos que mostraron oposición y rechazo hacia Él, fueron los
eruditos entre los judíos, los teólogos cristianos intransigentes, y los adivinos ignorantes y
envidiosos, tales como Abu `Ámir Ráhib, Ka'b ibn 'Ashraf, Nadr ibn Hárith, 'Ás ibn Wá’il, Hay ibn
'Akhtab y 'Umayyah ibn Hilál. Estos líderes de la comunidad se dedicaron a injuriar y anatematizar,
y a golpear y matar a aquel sol naciente de Dios. Fueron tan fanáticos en lastimar a quien fue la
lámpara de guía en la asamblea de la humanidad que Él se quejó diciendo: “Ningún profeta de Dios
ha sufrido daño tal como el que Yo he sufrido”40.
Considera entonces que, en cada dispensación y edad, la injusticia, la persecución, las restricciones,
la crueldad más severa y la opresión sin precedentes, provienen de algunos líderes religiosos infieles.
Además, siempre que el gobierno ha mostrado oposición o ha sido parcial, todo ello ha ocurrido
como resultado de las insinuaciones, señas y guiños difamatorios de estos individuos revoltosos. De
la misma manera, en estos días, si observaran detenidamente, notarían que las cosas que han
ocurrido se deben a la oposición de los líderes religiosos injustos que están excluidos del temor a
Dios41, y alejados de la ley de Dios, y que hierven con el fuego de la envidia y los celos.
*** 17 ***
Pero en cuanto a los eruditos que son puros de alma y corazón,
cada uno es una gracia del Señor y un regalo de Dios.
Son una vela de guía y una linterna de la gracia de Dios,
el relámpago de la verdad y los guardianes de la Ley.
Son las balanzas de la justicia y los soberanos de la honradez.
Tratado sobre gobernanza - 10
Son el verdadero amanecer y la palmera imponente,
la estrella brillante y un planeta claramente visible.
Son el manantial de la visión mística,
el efluvio de las dulces aguas de la vida.
Son los educadores de las almas,
traen buenas nuevas a los corazones.
Son una guía para las naciones,
los heraldos de Dios entre los hijos de Adán.
Son el signo más grande y el estandarte más alto,
las joyas del ser y las gracias de la existencia.
Son las manifestaciones del desapego,
el lugar del amanecer del sol de la santidad.
Esta efímera existencia mortal no tiene ningún atractivo para ellos,
se mantienen apartados de los deseos carnales y la pasión del mundo humano.
En las reuniones de los embelesados,
se emborrachan con las virtudes y las alabanzas para su amado Señor,
pero en esa Corte donde Dios es manifiesto y visto,
realizan los ritos de la oración.
Son los pilares firmes del edificio divino,
y una fortaleza inexpugnable para la religión manifiesta.
Son las aguas dulces del Éufrates para los sedientos,
y el camino de salvación para aquellos que han perdido el rumbo.
Son los pájaros que dan gracias en los jardines de “Dios es uno”,
y las velas que dan luz en los concilios de “renuncio a todo lo demás”.
Son los eruditos de Dios y los herederos de los profetas42,
los iniciados en los misterios y los comandantes de la empresa de los piadosos.
Convierten la capilla íntima donde el dhikr es cantando,
en un claustro en el Reino del cielo (malakút).
Consideran que la renuncia a todo lo demás
equivale a alcanzar el umbral de la divinidad (láhút).
Si no son así, son cuerpos sin vida e imágenes en las paredes. Tal como está escrito en el texto
autoritativo del Corán: “Dios extravía su conocimiento y sella su oído y su corazón y pone una venda en su
vista.”43.
*** 18 ***
44La sociedad humana, por naturaleza necesita reglas y relaciones vinculantes, porque de otro modo,
no podría experimentar paz ni protección, ni gozar de felicidad ni seguridad. Sin ellas, la gloria
sagrada de la condición humana no se desvelaría, y el deseo de todos los corazones permanecería
sin realizar. El país no prosperaría, y las ciudades y las villas no encontrarían orden ni estructura45.
El mundo no podría estar bien ordenado, y la raza humana no podría crecer ni madurar. El reposo
del alma y la tranquilidad de la conciencia no serían posibles. Los atributos humanos distintivos no
brillarían, y la vela de los favores de Dios no daría luz. La esencia humana no descubriría la realidad
del mundo contingente, ni tomaría conciencia de la sabiduría universal de Dios. Las artes gloriosas
no se difundirían, ni los grandes descubrimientos producirían beneficios. Esta casa de barro no sería
el observatorio de los cielos, ni la industria ni los inventos sorprenderían la mente. El este y el oeste
del mundo no se podrían unir, ni el poder del vapor podría conectar los continentes.
Estas reglas y relaciones que constituyen el cimiento del edificio de la felicidad, y el medio de la
gracia, no son otras que la ley religiosa y el sistema social. Ellos son el guardián de la prosperidad,
el garante de la buena reputación, y el preservador de la calidad de vida. Si estudian el asunto al
Tratado sobre gobernanza - 11
detalle y observan con atención, será evidente que la ley religiosa y el sistema social son relaciones
necesarias que se derivan de las realidades de las cosas. Si no fuera así, no podría existir orden en la
vida colectiva, ni razón para la tranquilidad, ni tampoco felicidad para la sociedad humana. Porque
la condición colectiva es análoga al cuerpo humano. Debido a que está compuesto de sustancias
individuales y diversos elementos opuestos y contradictorios, está sujeto inevitablemente a
accidentes y enfermedades. Cada vez que se produce un desorden debido a deficiencias, un médico
hábil y experto debe diagnosticar la enfermedad, y luego explicar su causa. El médico debe
considerar lo esencial, los detalles de la enfermedad y los requisitos de la naturaleza, prestando
atención a las causas y las consecuencias, a los medios y los requerimientos, y distinguir entre
particulares y universales. Entonces el médico considera cuáles son las exigencias y los requisitos de
esta enfermedad, e inicia un tratamiento que produce la curación.
A partir de esto, queda claro que el tratamiento efectivo y la medicación provienen de la esencia
auténtica de la naturaleza, de la constitución del paciente y de la enfermedad. De la misma manera,
la vida social y el cuerpo del mundo padecen desórdenes sistémicos, y están bajo la influencia de
diversas enfermedades. La ley religiosa, el orden social y los mandamientos son como un remedio
poderoso y una cura para las criaturas.
¿Podría alguna persona informada, imaginar por sí misma que ha descubierto las enfermedades
crónicas del mundo?, ¿podría imaginar que es consciente de los diversos trastornos y los accidentes
de la existencia contingente?, ¿podría imaginar que puede diagnosticar las enfermedades de los
pueblos de la tierra y explicar la dolorosa condición de la sociedad humana?, o ¿podría imaginar
que puede descubrir los secretos ocultos de las edades, hasta el punto de penetrar en las conexiones
necesarias que se originan en las realidades de las cosas, y así establecer ese sistema y aquellas
regulaciones que constituyen un remedio correctivo y una cura completa? No hay duda de que esto
es absurdo e imposible. Ahora bien, es evidente y está comprobado que el fundador de los
mandamientos, del sistema, de la ley religiosa y de las regulaciones entre los seres humanos es Dios,
el Poderoso, el Sabio. Porque nadie, excepto el exaltado Señor, es consciente y está informado de las
realidades de la existencia, de las particularidades de cada ser, de los misterios ocultos y de los
enigmas guardados de edades y siglos. Esta es la razón por la que las leyes de los países europeos
que son de hecho el producto de miles de años de reflexión por parte de los expertos en
administración y leyes siguen siendo, de todos modos, incompletas e imperfectas. Tales
disposiciones son proclives a cambios, revocaciones y correcciones, debido a que los sabios del
pasado no descubrieron lo inadecuado de algunas regulaciones, mientras que los eruditos
posteriores se dieron cuenta de ello. Por lo tanto, ellos corrigieron, reafirmaron y reemplazaron
algunas leyes, y esto continúa46.
Volvamos al tema principal:
La ley religiosa es como el espíritu de vida,
el gobierno es el locus de la potencia de la deliberación.
La ley religiosa es el sol brillante,
y el gobierno son las nubes de abril.
Estas dos estrellas brillantes son como luces gemelas en los cielos del mundo contingente,
han lanzado sus rayos sobre los pueblos del mundo.
Uno ha iluminado el mundo del alma,
el otro ha ocasionado el florecimiento de la tierra.
Uno sumergió perlas en los océanos de la conciencia,
mientras que el otro hizo de la superficie de la tierra un jardín del paraíso.
Uno convirtió este montículo de polvo en la envidia de los cielos,
el otro ha hecho de esta oscura casa de sombras, el blanco de las miradas del mundo de las luces.
La nube de misericordia se elevó, la llovizna de benevolencia descendió,
Tratado sobre gobernanza - 12
la fragante brisa de gracia difundió el almizcle y el ámbar gris.
La brisa del alba sopla, llevando por el viento el perfume que estimula el alma.
La faz de la tierra se ha vuelto como el cielo altísimo,
la agradable estación de la primavera ha llegado.
Los aguaceros de la primavera celestial han conferido
una maravillosa frescura al jardín del mundo.
El sol de grandeza antigua ha prodigado un nuevo resplandor
en el horizonte del mundo contingente.
El polvo rojizo se ha convertido en sándalo y ámbar gris.
La caldera ennegrecida se ha convertido en
el cenador de rosas del Misericordioso,
el jardín floreciente de la iluminación.
El punto es este, que cada uno de estos dos signos de grandeza es la ayuda y la asistencia del otro,
como la leche y la miel, o los gemelos de Géminis en el firmamento. Así, el desprecio por uno es
traición hacia el otro, y cualquier negligencia en la obediencia a uno es rebelión pecaminosa contra
el otro.
*** 19 ***
La Ley divina (que es la vida de la existencia y la luz del mundo visible, y es consistente con el
propósito de la creación) necesita un poder efectivo y un medio decisivo. Se requiere un defensor
claramente identificable, se necesita un propagador resuelto. No hay duda de que las instituciones
del gobierno y la espada de la soberanía son la fuente de este gran poder. Cuando uno ha sido fuerte
y victorioso, el otro has sido manifiesto y refulgente. Siempre que el primero es elevado y radiante,
el segundo es resplandeciente y se difunde ampliamente. Por lo tanto, un gobierno justo es un
gobierno en conformidad con la ley divina, y un reino bien ordenado es una bendición universal. El
trono real está rodeado de confirmaciones divinas y la corona real está adornada con las gemas de
la munificencia celestial. En el Corán está escrito claramente: “Di: ‘¡Oh Dios, Soberano de todo gobierno!
Tú das el gobierno a quien quieres y se lo quitas a quien quieres y das poder a quien quieres y humillas a quien
quieres’”47. Por lo tanto, es claro y evidente que esta concesión es un regalo divino y un favor del
Señor. Asimismo, se dice claramente en una tradición auténtica: “el rey es la sombra de Dios en la
tierra”48. Dada la existencia de estos textos, que son como un cimiento firme, cualquier otra
conversación que hable del rey como “un usurpador que se impone [ilegalmente]”, es evidentemente
una especulación inútil y pura imaginación sin argumento ni prueba.
49Observen que, tanto este verso bendito como la tradición explícita, son absolutos y universales en
su significado, no son condicionales ni están limitados a un caso específico. En cuanto a los
verdaderos líderes de la religión50 y los sirvientes favorecidos del Umbral celestial, su rango y
posición es el de honor y majestad espiritual, y su prerrogativa es la vicegerencia del Señor
Todomisericordioso. Su corona de gloria es el polvo en el sendero de Dios, y su resplandeciente
diadema es la luz de las dádivas del Todopoderoso. Su trono de justicia se establece en los corazones,
y su honor exaltado y glorioso es el asiento de la verdad en el mundo del Reino. Son los monarcas
de los reinos del corazón y del alma, no del mundo del agua y el barro; y son los señores soberanos
de las tierras inconmensurables, no de los limitados estrechos de este mundo contingente. Y nadie
puede jamás usurpar o negar esta sublime posición y antigua gloria51.
Sin embargo, en el mundo humano, su trono es la estera, y su asiento de alto honor es la hilera de
zapatos52. El pináculo de prestigio para ellos es el rango más bajo de servidumbre, y la corte de su
soberanía es algún rincón apartado. Ven los palacios bien provistos como tumbas subterráneas y la
pompa mundana como un fastidio intolerable. Saben que la riqueza y los ricos son fatiga y tristeza,
y que un gran séquito es una carga para el alma. Como los pájaros agradecidos en esta casa de
Tratado sobre gobernanza - 13
vanidad, se satisfacen con pocos granos. En el cenador de “Dios es Uno”, en la punta de la rama del
desapego, se ocupan de cantar las virtudes y alabanzas del Antiguo y el Viviente con lengua
elocuente.
En resumen, este principio es lo que fue expresado en la firme tradición: “Gobernar es el don del Señor
de la grandeza, y el gobierno es una misericordia del Señor de la divinidad". El objetivo de tales gradaciones
es que los gobernantes perfectos y los reyes justos, en agradecimiento por este regalo de Dios y estas
gloriosas muestras de favor, deben ser la justicia encarnada y la sabiduría personificada. Deben ser
muníficos y genuinos, el retrato mismo de la generosidad, el sol de la dulce amabilidad, las nubes
de la compasión, el estandarte del Señor y el signo del Todomisericordioso.
*** 20 ***
53El gobierno defensor del pueblo es digno de obediencia, y dicha obediencia conduce a la cercanía
a Dios54. La justicia de Dios requiere la observación de derechos mutuos, y la ley divina es la
preservación de distintos rangos. Los gobernados tienen derecho a la protección, a la consideración,
a la seguridad y al trato amable por parte del gobernante. Los gobernados deben estar bajo la tutela
protectora de los gobernantes y los reyes que imparten justicia. Cada pastor es responsable de su
rebaño55. Esto debe ser así para que el gobierno pueda ser para el pueblo una fortaleza inexpugnable,
una cueva segura, un santuario inviolable y un refugio en un lugar elevado; preservando y
protegiendo con todos sus poderes los derechos de los súbditos y de todas las criaturas, observando
y promoviendo la dignidad y la felicidad de los súbditos y los subordinados, porque la gente es el
repositorio divino, y los pobres son el tesoro del Señor de la unicidad.
*** 21 ***
Del mismo modo, ha sido decretado que los súbditos están obligados a mostrar obediencia y lealtad.
Deben ser rectos en sus deberes como subordinados y sinceros en su servicio. Las buenas intenciones
y la gratitud son requeridas a tal punto que deben pagar sus impuestos a la propiedad con una
gratitud no adulterada, y soportar los impuestos anuales de buena gana. Y para exaltar aún más la
posición de los monarcas, y aumentar el poder del gobierno y la gloria del trono, deben dar
generosamente sus riquezas y sus vidas56.
Porque los beneficios de esta negociación, los frutos de esta obediencia,
son disfrutados por cada ciudadano.
Todos son socios e iguales en las ganancias de esta gran bendición
y en los beneficios de esta noble posición.
Los derechos son mutuos, las dignidades son recíprocas,
y todos están bajo la protección del Señor justo.
*** 22 ***
El estado y el gobierno son como la cabeza y el cerebro. La gente y los súbditos son como las
extremidades, las manos y los pies, los pilares y las partes del cuerpo. Cuando la cabeza y el cerebro
(que son el centro de los sentidos y las facultades, y los que administran el cuerpo y todas sus
extremidades) tienen un poder efectivo y una autoridad completa, hacen de la tutela su lema y
proporcionan los medios para la seguridad. Organizan los prerrequisitos necesarios, y garantizan
los resultados y las consecuencias deseadas. Todos los órganos y las extremidades disfrutan de
completo bienestar, descansando en el lecho de la comodidad y en la mayor paz.
Tratado sobre gobernanza - 14
Pero si hubiera alguna reducción en su control efectivo,
o cualquier deficiencia en su poder,
el cuerpo se convertiría en un páramo,
el reino corpóreo no conocería la seguridad ni la protección.
Miles de males de diversa índole ganarían el ascendente,
el bienestar y el reposo de todas sus partes se romperían.
Del mismo modo, cuando el poder del gobierno es efectivo y sus órdenes prevalecen,
el reino es embellecido, la gente está en paz.
Pero si su poder disminuye, un terremoto sacude
las estructuras del bienestar y la comodidad de la gente,
y se vienen abajo.
Ya que la coacción y la restricción requeridas, el arnés y las riendas,
el vigilante nocturno y el centinela es el gobierno.
Cuando el gobierno es un pastor para el pueblo,
y el pueblo asume los deberes ciudadanos,
los lazos que los atan son puestos en orden,
los vínculos de solidaridad son fortalecidos.
Cuando los poderes de un país y las capacidades de toda la población están reunidos y anclados en
un único punto, un individuo eminente57, no hay duda de que alcanza la mayor potencia posible.
Cuando los rayos del sol caen sobre la superficie de una lupa curvada, todo el calor se concentra en
el punto focal de ese vidrio; la eficacia, la penetración y la potencia de combustión son tales que
hacen que cualquier cuerpo sólido refractario colocado por debajo de este punto deba fundirse,
incluso si es resistente al fuego.
Consideren: los súbditos de cada gobierno resplandeciente e imperio victorioso disfrutan del mayor
honor y bienestar. Los dependientes y la gente común de cada gran y respetado país son muy bien
tratados. Avanzan rápidamente en todo aspecto, progresan constantemente en el conocimiento, la
riqueza, el comercio y la industria. Esto es evidente y aceptado por los sabios y eruditos, más allá de
cualquier duda o ambigüedad.
¡Oh amigos de Dios! Abran los oídos de la sabiduría y eviten a quienes aman la discordia. Si
detectaran el olor de la villanía [barahúnda] en cualquier persona, sin importar su fama de individuo
notable o erudito sin igual, sepan que se propone engañar a los poderosos y se opone al orden del
Señor. Es un enemigo de Dios, un destructor de cimientos, un quebrantador del convenio y el
tratado, y un marginado de la corte del Misericordioso.
Una persona bien informada y perspicaz es como una lámpara radiante, es la causa de la felicidad y
la virtud en el mundo mayor y el mundo menor58. Tal persona trabaja por el bienestar y la paz de
los pueblos del mundo de acuerdo con la doctrina y el convenio.
¡Oh amigos de Dios!, el orden divino está en la época de la juventud,
la Causa maravillosa, en la temporada de la primavera.
La edad moderna es la primera señal de crecimiento.
Esta edad es la edad escogida por el único Dios verdadero.
Los horizontes del mundo contingente son radiantes, resplandecientes,
iluminados por el sol del conocimiento místico.
El este y el oeste del mundo,
en las fragantes brisas de la santidad,
son como el attár y el ámbar gris.
La faz de la nueva creación es la más bella y limpia,
el cuerpo de la maravillosa Causa es flexible y fuerte.
Tratado sobre gobernanza - 15
Escuchen con detenimiento los consejos y los preceptos de Dios, y luego, con toda sinceridad,
demuestren su vocación a través de una autenticidad natural, una disposición honesta y buena
voluntad para con las autoridades. De esta manera, quedará claro y establecido en la sociedad
mundial y en el concejo de naciones que ustedes son la vela brillante del mundo de la humanidad,
y la rosa en el jardín del reino divino. El mero discurso no produce cosecha y el retoño de la
esperanza no tiene fruto. Es necesario levantarse y ponerse a trabajar. Potencialmente, todas las cosas
están listas, todas las cosas están terminadas. Algunas son fáciles de lograr y otras son difíciles de
conseguir. Pero ¿de qué sirve la mera potencialidad? El ser humano debe, en realidad, convertirse
en el signo del Todomisericordioso y en el estandarte de la generosidad del Señor.
“La paz sea con quien sigue la Guía”59.
Notas
Risaliy-i-siyasiyyih es un tratado de `Abdu’l-Bahá escrito en persa en algún momento durante la protesta
del tabaco en Irán (1890-1892). Hippolyte Dreyfus lo tradujo al francés como La politique (La política), Sen
McGlinn como A sermon on the art of governance (Un sermón sobre el arte de la gobernanza) y luego como The art
of governance (El arte de la gobernanza), Juan Cole como Treatise on leadership (Tratado sobre liderazgo). También
pude haber escogido otro título como La armonía entre la iglesia y el estado.
Esta traducción provisional se basa principalmente en la traducción al inglés de Sen McGlinn del 2003,
disponible en: https://www.h-net.org/~bahai/trans/vol7/govern.htm, también la mayoría de las notas
a pie de página se basan total o parcialmente en algunas notas y comentarios presentes en esa traducción.
No he diferenciado las notas mías con las de McGlinn. Siempre que he encontrado extractos traducidos
por la Casa Universal de Justicia, los he utilizado y señalado, estos extractos y una carta de la CUJ sobre
el tema de este tratado se encuentran en: https://bahai-library.com/uhj_takfir.
No soy un traductor profesional. Mi correo es hasanelias@yahoo.com por si tuvieran alguna sugerencia
de traducción.
Dios “no sólo no es ni masculino ni femenino, sino que está muy por encima de toda comprensión humana” (carta en
nombre de la Casa Universal de Justicia, 24 de octubre de 1996, mi traducción provisional). Por lo tanto,
el uso del masculino para referirse a Dios es un tema meramente convencional.
Palabras atribuidas a Dios de una conocida tradición islámica hadith qudsi, el dicho completo dice así:
“Era un tesoro oculto y quise ser conocido; por eso creé la creación”.
Corán 22:5. Todas las traducciones del Corán al español son de Raúl González Bornez, disponibles en:
http://al-quran.info/#home
Corán 2:11-12.
Cf. Contestación a unas preguntas, capítulo 3: La necesidad de un educador.
Cf. Corán 104:6.
Cf. Selección de los escritos de `Abdu’l-Bahá # 225: Tabla de los dos llamados (circa 1907-1908).
Parece que los “aspectos externos” hacen referencia a la vida social, a la reputación. Bahá’u’lláh escribió
en la Lawh-i-Dunyá: “No obstante, el terror a los castigos hace desistir a la gente de cometer acciones viles y despreciables
sólo externamente, mientras que lo que guarda y refrena al hombre tanto externa como internamente ha sido, y todavía es,
el temor a Dios”.
Corán 23:14.
Corán 95:4.
Bahá’u’lláh en el Kitáb-i-`Ahd.
Ver Mateo 22:15-22, Marcos 12:1-17, Lucas 20:20-26.
Corán 4:59.
Ver Romanos 13:1-7.
Tratado sobre gobernanza - 16
Toda la cita es de Bahá’u’lláh en Epístola al hijo del lobo.
El estilo de este tratado según lo comentado por Sen McGlinn: “Sin duda el texto original en persa se aprecia
mejor cuando se lee en voz alta. Muchas secciones del Resāle-ye Sīyasīyyah están escritas en un estilo exhortatorio, en prosa
persa con rima y un ritmo declamatorio”. Y sobre algunas secciones, como la que hace referencia esta nota: “las
secciones con una fuerte cadencia y rima se alternan con la prosa, mientras que el análisis y las citas de las escrituras se
alternan con ilustraciones históricas. El efecto general del original es el de un persuasivo sermón persa con elevado estilo
retórico”, estas secciones las he diferenciado con un formato de frases cortas en cursivas y con sangría
alternada.
Corán 2:220.
De un ghazal por Hafiz que trata sobre un sufí hipócrita. “Cara negra” es una locución que indica
infamia.
Inicia un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
Termina el extracto traducido por la CUJ.
El periodo Safávida (1501-1722).
Perteneciente a la dinastía Qajar, reinó de 1785 a 1797.
En 1794 el último gobernante Zand, resistiendo en Kirmán fue derrotado. Los “eventos decisivos”
incluyeron la traición, la matanza de los prisioneros varones Zand y la matanza de los rivales al trono
Qajar.
Corán 6:45.
Fath-`Ali Sháh, reinó de 1797 a 1834.
La guerra ruso-persa, 1826 a 1828.
Corán 54:7: “con la mirada humillada, saldrán de las tumbas como si fueran langostas dispersas”.
Corán 54:20: “que derribaba a las gentes como troncos de palmeras sacados de cuajo de sus raíces”.
Actualmente Azerbaiyán, en ese tiempo sobre la frontera persa-rusa.
El “mar” fue entregado en el sentido que a los persas no se les permitió atracar sus barcos en él.
Sultán que gobernó de 1861 a 1876.
Investigar sobre la “cuestión oriental” y la guerra ruso-turca (1877-1878).
Inicia un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
`Abdu’l-Bahá escribió en su Voluntad y Testamento: “Esta Casa de Justicia promulga las leyes y el gobierno las
ejecuta”. Parece la palabra “gobierno” no se refiere al poder ejecutivo en el sentido moderno, sino a la
autoridad civil, es decir todo el aparato estatal, con sus tres poderes, en contraste con las autoridades
religiosas. También está escrito: “de modo que, mediante la estrecha unión y armonía de estas dos fuerzas, las bases
de la equidad y la justicia puedan llegar a ser firmes y fuertes, para que todas las regiones del mundo lleguen a ser como el
mismo paraíso”. La traducción oficial al inglés de la primera cita es como sigue: “This House of Justice enacteth
the laws and the government enforceth them”. No hay una palabra exacta al español para “enforcement”, el Oxford
Dictionary (online) lo define (mi traducción): “El acto de obligatorio cumplimiento o de fiel cumplimiento de una ley,
regla u obligación, por ejemplo: ‘la aplicación estricta de las regulaciones ambientales’”.
Aquí termina el extracto traducido por la CUJ. Parece indicar que el gobierno ya tiene leyes civiles
propias. Las naturalezas de ambas leyes (civil y religiosa) son diferentes, una es coercitiva y obligatoria
para todos los ciudadanos; las leyes de una determinada religión son voluntarias, de conciencia, y la
mayoría se aplican sólo a los creyentes de dicha religión, de otro modo, las libertades se verían vulneradas
y condicionadas desde el nacimiento del ciudadano.
Este párrafo lo he traducido de la traducción de Juan Cole porque me pareció más claro.
Esta cita se encuentra en el Kitáb-i-Íqán.
Ver la nota 11.
Una tradición islámica popular: “Los ulemas son los herederos de los profetas.”
Corán 45:23 en contexto: “¿Has visto a quien toma como dios a sus deseos y pasiones? Dios extravía su conocimiento
y sella su oído y su corazón y pone una venda en su vista. Así pues ¿Quién le guiará después de Dios? ¿Es que no
reflexionan?”.
Aquí empieza un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
Tratado sobre gobernanza - 17
Aquí termina el extracto traducido por la CUJ.
Hasta el momento parece que el mejor sistema de gobierno es, en general, la monarquía constitucional,
se sabe que Bahá’u’lláh favoreció esta forma de gobierno, pero el monarca no tiene el poder absoluto,
sino que es un sistema que combina la monarquía con aspectos de la república, en Bishárát está lo
siguiente: “Aunque la forma de gobierno republicana beneficia a todos los pueblos del mundo, no obstante, la majestad de
la realeza es uno de los signos de Dios. No deseamos que los países del mundo permanezcan privados de ella. Si los sagaces
combinasen las dos formas en una, grande será su recompensa en presencia de Dios”. Y en el Lawh-i-Dunyá: “El sistema
de gobierno que el pueblo británico ha adoptado en Londres parece bueno, pues está adornado con la luz tanto de la realeza
como de la consulta del pueblo”. Sobre estas citas existe una nota de peregrino de George Orr Latimer del año
1919 que registra las palabras de `Abdu’l-Bahá, un extracto dice (mi traducción): “Un gobierno despótico es
indeseable. Una forma republicana de gobierno es buena, pero una monarquía constitucional es mejor, porque combina la
realeza y la república. Es una forma de gobierno con una cabeza distintiva”, disponible el original en: https://bahai-
library.com/latimer_light_world.
Corán 3:26.
Lógicamente, los gobernantes no tienen derecho a gobernar injustamente, ni a ser tiranos ni opresores.
Si la rebelión no es una opción, y las medidas pacíficas tomadas por los ciudadanos no son suficientes
para detener a un gobierno tiránico, en este caso me parece que podría aplicarse el principio de seguridad
colectiva (mundial) enunciado por Bahá’u’lláh: “Si algún rey tomase armas contra otro, todos deberían levantarse
solidariamente e impedírselo”, pero modificado de esta manera (en cursivas): “Si algún rey fuera tirano y opresor
contra su propio pueblo, todos deberán levantarse solidariamente e impedírselo” En una monarquía
constitucional (ver la nota 46), el rey no acapara el poder de todo el aparato estatal, pues existe el “rule of
law” (conocido al español como “estado de derecho”), el cual es definido por la Encyclopedia Britannica
online (mi traducción): “mecanismo, proceso, institución, práctica o norma que afianza la igualdad de todos los
ciudadanos ante la ley, asegura un sistema de gobierno no arbitrario, y de forma más general, previene el uso arbitrario del
poder”.
Inicia un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
McGlinn y Cole traducen “líderes religiosos” como “Imams of guidance” (Imames de guía) e “Imams”
(Imames) respectivamente. Ver página 4.
Termina el extracto traducido por la CUJ.
Es el sitio más cercano a la puerta, siendo el sitio más lejano de la puerta el sitio de honor.
La siguiente sección tiene un paralelo con el Nahj al-Balaghah, sermón 215.
A partir de esta explicación se puede llegar a entender lo mencionado por Bahá’u’lláh durante su
proclamación en Bagdad “En verdad, todas las cosas creadas fueron sumergidas en el mar de la purificación”, pues
hay diversas actividades y deberes del creyente que no son religiosos sino civiles, pero son sagrados por
mérito propio, actividades como el respeto y obediencia al gobierno, o el trabajo (el cual se ha hecho
equivalente a la adoración a Dios). Por tanto, parece que se hace una sacralización de los principios y
deberes fundamentales del ser humano (sociales y religiosos), pues diversos caminos conducen a Dios,
entonces el llamado es dual: ser un ciudadano ejemplar y un creyente devoto; “promover una civilización
en continuo progreso”, y “conocer y adorar a Dios”.
De una conocida tradición islámica.
La obediencia al gobierno no debe ser ilimitada: “Debemos obedecer en todos los casos, excepto cuando se encuentre
implicado un principio espiritual, como, por ejemplo, negar nuestra Fe.” (De una carta escrita en nombre de Shoghi
Effendi a un creyente, 21/12/1948).
Ver la nota 46, y la nota de peregrino mencionada allí que explica las ventajas de tener una “cabeza
distintiva”.
Cole lo traduce como el macrocosmos y el microcosmos.
Corán 20:47.
──────────────────────────────────────────────────────────────────────
Tratado sobre gobernanza1
por `Abdu’l-Bahá
Traducción provisional2 por Hasan Elías3
*** 1 ***
Él4 es Dios.
Toda alabanza y agradecimiento sean para Dios, quien ha hecho de la aparición de las perfecciones
sagradas del reino humano, el fundamento de su creación, para que la divinidad pueda manifestarse
en el plano de la percepción por medio de distinciones y signos, decretos y actos, esencias y secretos.
De esta forma los resplandores de la realidad de la tradición “Yo era un tesoro oculto y quise ser
conocido”5 puedan amanecer en el horizonte del mundo visible.
Toda alabanza y glorificación se deben a aquella realidad de exaltada grandeza, quien es el sol de la
verdad en el mundo divino, la más grande luminaria del reino humano, el centro de la manifestación
del Misericordioso y el punto de amanecer de los atributos del único Dios verdadero. Por medio de
su aparición, el secreto de “…y quise ser conocido; por eso creé la creación” ha sido confirmado.
“Y ves la tierra árida, pero cuando hacemos que descienda sobre ella el agua, se agita, se esponja y fructifican
por parejas todo tipo de plantas coloridas”6.
*** 2 ***
En estos días y tiempos, ciertos eventos que son contrarios a todas las leyes religiosas y que
destruyen tanto la sociedad humana como el edificio divino, han ocurrido como resultado de las
acciones de algunos ignorantes necios, insurgentes y fomentadores de agitación. Han tomado la Fe
manifiesta de Dios como pretexto y han suscitado una conmoción sediciosa. Han deshonrado al
pueblo de Irán ante todas las naciones del mundo.
¡Dios clemente! Dicen ser pastores, pero tienen caracteres de lobos. Recitan el Corán, pero se
comportan como animales salvajes. Tienen aspecto humano, pero aprueban la conducta bestial. “Y
cuando se les dice: ‘¡No corrompáis en la Tierra!’ dicen: ‘¡En verdad, nosotros somos reformadores de lo que
está mal!’ ¿Acaso no son ellos los corruptores? Pero no se dan cuenta”7. Por esa razón, es imperativo dar
un breve discurso sobre los fundamentos esenciales de la religión divina para advertir a los amigos
a ser prudentes y estar vigilantes.
*** 3 ***
Es evidente e indiscutible que, en su naturaleza y en su disposición inherente, todos los seres tienen
una facultad y una capacidad que manifiesta dos clases de perfecciones. La primera son las
perfecciones innatas que son una creación puramente divina, sin intermediario. La segunda son las
perfecciones adquiridas que dependen de la formación de un verdadero educador8. Consideren las
esencias externas: los árboles, las flores y los frutos; estas plantas tienen una frescura y una
delicadeza natural que son un don exclusivamente divino. A esto se añade un vigor en su
crecimiento y una dulzura de sabor indescriptible que se hace evidente por medio de la atención y
el cultivo de un jardinero cuidadoso. Porque si se dejaran en abandono, se convertirían en mera
jungla y en pura maleza. Ni las rosas ni las otras flores se abrirían, el árbol no daría fruto y sería apto
Tratado sobre gobernanza - 2
para quemar. Pero cuando quedan a la sombra del cuidado y el cultivo de un jardinero, se convierten
en un jardín, un rosedal o un huerto. Aparecen flores y frutos, y la faz de la tierra se adorna con
flores espléndidas y hierbas aromáticas. Pasa lo mismo con la sociedad humana. Si se dejara en su
condición natural, se convertiría en una horda de alimañas, y quedaría bajo la rúbrica de bestias y
depredadores. Esta sociedad aprendería la ferocidad, la crueldad y la sed de sangre, y se consumiría
en las llamas de la desobediencia y la tiranía.
*** 4 ***
Los seres humanos aprenden sus lecciones como niños en la escuela del mundo, pero se enferman y
debilitan a causa de males crónicos. Aquellos grandes y sagrados personajes, los profetas y los
santos, son los maestros en la academia de Dios y los médicos en el hospital del Señor. Son los
mensajeros de la gracia, y los soles en la más alta esfera de guía. A través de ellos, la llama radiante
de la perfección espiritual, la cual se ha enfriado y apagado en la lámpara de la realidad humana,
puede ser reencendida con el fuego ardiente de Dios9. Las enfermedades crónicas se convierten en
nada por medio de la gracia desbordante que fluye del Todomisericordioso y del espíritu de Cristo.
De este modo, se ha demostrado con las pruebas más claras que la sociedad humana requiere la
educación y el cultivo de un verdadero educador, y que las almas humanas necesitan a un maestro,
alguien que ate y restrinja, prohíba y aliente, e impulse y dirija. Porque el jardín de su creación no
puede alcanzar belleza, delicadeza y plenitud, excepto por medio del cultivo del jardinero de
amorosa amabilidad, de las refulgencias del único Dios verdadero, y del liderazgo justo impartido
por el gobierno.
*** 5 ***
Ahora bien, esta figura que restringe, prohíbe, impulsa y disciplina, este líder y guía es de dos tipos10.
El primer protector y limitador es la facultad de liderazgo que está relacionada con el mundo físico,
es un poder que garantiza la felicidad en los aspectos externos11 de la existencia humana. Protege la
vida, la propiedad y el honor, así como la gloria y las virtudes refinadas de la vida social. Los
monarcas justos, los representantes realizados, los ministros sabios y los líderes militares intrépidos,
son el centro que construye o destruye estas agencias de liderazgo, y el eje de la rueda de estos
favores divinos.
*** 6 ***
El segundo tipo de educador y maestro del mundo humano está representado por el poder sagrado
y espiritual: los libros celestiales que han sido enviados, los Profetas de Dios, las personas
espirituales, y los líderes religiosos devotos. Sobre ellos desciende la revelación y surge la inspiración
divina, son los educadores de los corazones y las mentes, y los correctores de la moral. Embellecen
la conducta y alientan a los fieles. Es decir, estas personas santas son como poderes espirituales que
liberan a las almas de los olores de un carácter innoble, de la oscuridad de las cualidades malvadas,
y de la tosquedad de los mundos del ser. Iluminan las realidades del hombre con las luces de las
virtudes del mundo humano, y con distinciones, virtudes y excelencias del Reino de Dios; de modo
que la realidad luminosa de “¡bendito sea Dios, el mejor de los creadores!”12, y la virtud de “ciertamente,
hemos creado al ser humano en la mejor condición”13 puedan realizarse en la esencia humana sagrada.
Así, por medio de las gloriosas refulgencias de estos puntos de amanecer de los versos divinos, la
realidad pura y sutil de la humanidad se convierte en un foco de las manifestaciones de santidad
del mundo de Dios.
Tratado sobre gobernanza - 3
Estos deberes sagrados están enraizados en asuntos espirituales y divinos, y en consideraciones
éticas. No han sido vinculados con honores materiales, asuntos políticos ni cosas mundanas. Por el
contrario, el poder sagrado de esta gente pura y excelente funciona dentro de la realidad del alma y
la conciencia, en el corazón interior y el espíritu, no en el agua ni en el barro. Los estandartes de los
signos de estas realidades puras se alzan en los espacios abiertos del alma donde el espíritu toma
vuelo, no en este mundo del polvo. Esta gente nunca ha tenido ningún rol que desempeñar en
cuestiones de gobernantes y gobernados, ni de gobernar y ser gobernado. Ellos son los elegidos por
los dulces aromas de las brisas de Dios, y los más cercanos a las aguas rebosantes del espíritu de la
eternidad. No buscan ningún rol en otros asuntos, y no incitan al corcel de la ambición en la arena
de la codicia y el poder. Ya que, para los asuntos de política y gobierno, y del reino y los súbditos,
existe una fuente específica y un lugar respetado al cual referirse; mientras que la guía, la religión,
la perspicacia, y la educación y la promoción de la moral y las virtudes de la humanidad, tienen un
centro sagrado y un manantial designado. Estas almas no tienen nada que ver con los asuntos
políticos ni buscan involucrarse en ellos.
Ahora, este más grande ciclo, en el cual el mundo ha alcanzado la edad de la discreción y madurez,
este asunto se ha vuelto indisputable en el libro de Dios: es como un cimiento firmemente
establecido. De acuerdo con este texto incontrovertible y esta prueba brillante, todos deben ser
humildes y someterse a los mandatos del gobierno, y todos deben ser sumisos y obedientes ante el
trono del soberano. Es decir, en su obediencia y servidumbre hacia los gobernantes, deben ser
súbditos sinceros y servidores dispuestos. Esto es lo que la Belleza de Dios, cuyo decreto es decisivo,
cuyo amanecer es claro, y cuya mañana es verdadera y brillante, ha ordenado en el libro del convenio
y el compromiso, el pacto eterno. El mandato indiscutible es este:
*** 7 ***
¡Oh vosotros los amados y fideicomisarios de Dios! Los reyes son las manifestaciones
del poder, y las auroras de la fuerza y la riqueza de Dios. Orad por ellos. Él los ha
investido con el señorío sobre la tierra y ha escogido los corazones de los hombres como
Su dominio propio. El conflicto y la contienda están categóricamente prohibidos en Su
Libro. Éste es un decreto de Dios en esta Grandísima Revelación. Está divinamente
preservado de la anulación y Él lo ha investido con el esplendor de su confirmación. En
verdad Él es el Omnisapiente, el Omnisciente. Incumbe a todos ayudar a esas auroras de
autoridad y a esas fuentes de mandato que están adornadas con el ornamento de la
justicia y la equidad14.
*** 8 ***
Lo mismo se encuentra en un tratado inequívoco que Él dirigió a uno de los clérigos. Una cita
escogida de ese bendito tratado es esta:
*** 9 ***
Incumbe ahora a Su Majestad el Sháh -quiera Dios, exaltado sea Él, protegerle- tratar a
este pueblo con amorosa bondad y misericordia. Este Agraviado Se comprometió, ante
la Divina Kaaba a que aparte de la veracidad y confiabilidad, este pueblo no manifestaría
nada que pudiese, de manera alguna, estar en conflicto con los modos de ver de Su
Majestad, que engalanan al mundo. Toda nación debe tener en alta estima la posición de
su soberano, debe serle sumisa, debe cumplir sus decretos y asirse firmemente a su
autoridad. Los soberanos de la tierra han sido y son las manifestaciones del poder, la
grandeza y la majestad de Dios. Este Agraviado, en ningún momento ha tratado a nadie
Tratado sobre gobernanza - 4
engañosamente. Todos están bien enterados de esto y son testigos de ello. El respeto al
rango de los soberanos está divinamente ordenado, como ha sido claramente
atestiguado por las palabras de los Profetas de Dios y la de Sus escogidos. A Aquel que
es el Espíritu (Jesús) –que la paz sea con Él- se Le preguntó: “¡Oh Espíritu de Dios! ¿Es
lícito o no dar tributo al Cesar?” Y Él respondió: “Sí, dad al César lo que es del César y a Dios
lo que es de Dios”15. Él no lo prohibió. Estos dos proverbios, en opinión de los hombres
perspicaces, son uno y el mismo, puesto que, si lo que pertenecía al Cesar no hubiera
venido de Dios, Él lo habría prohibido. Y del mismo modo en el versículo sagrado:
“¡Obedeced a Dios y obedeced al Mensajero y a los que de vosotros tienen autoridad!”16. Por
“aquellos investidos de autoridad” se quiere significar principal y muy especialmente a
los Imames, ¡que las bendiciones de Dios sean con ellos! Ellos, verdaderamente, son las
manifestaciones del poder de Dios, las fuentes de Su autoridad, los repositorios de Su
conocimiento y las auroras de Sus mandamientos. En segundo lugar, estas palabras se
refieren a los reyes y gobernantes, aquellos por la brillantez de cuya justicia los
horizontes del mundo son resplandecientes y luminosos. Abrigamos la esperanza de que
su Majestad el Sháh fulgure con una luz de justicia, cuyo esplendor envuelva a todas las
razas de la tierra. Incumbe a todos rogar en su nombre al único Dios verdadero por lo
que es digno y decoroso en este día.
¡Oh Dios, mi Dios y mi Maestro y mi Apoyo y mi Deseo y mi Amado! Te pido, por los
misterios que se hallaban ocultos en Tu conocimiento, y por los signos que han esparcido
la fragancia de Tu amorosa bondad, y por las olas del océano de Tu munificencia, y por
el cielo de Tu gracia y generosidad, y por la sangre derramada en Tu sendero, y por los
corazones consumidos en su amor por Ti, que asistas a su Majestad el Sháh con Tu poder
y Tu soberanía, para que de él se manifieste aquello que perdure por siempre en Tus
Libros, Tus Escrituras y Tus Tablas. Sostén su mano, oh mi Señor, con la mano de Tu
omnipotencia, ilumínale con la luz de Tu conocimiento y adórnale con el ornamento de
Tus virtudes. Potente eres Tú para hacer lo que Te place y en Tu puño se hallan las
riendas de todas las cosas creadas. No existe otro Dios sino Tú, el que siempre perdona,
el Todogeneroso.
En la Epístola a los Romanos, San Pablo ha escrito: “Sométanse todos a las autoridades
constituidas, pues no hay autoridad que no provenga de Dios, y las que existen, por Dios han sido
constituidas. De modo que, quien se opone a la autoridad, se rebela contra el orden divino”. Y,
además: “Pues es un servidor de Dios para hacer justicia y castigar al que obra mal”17. Él dice
que el surgimiento de los reyes, su majestad y su poder son de Dios.
Además, en las tradiciones de antaño se han hecho referencias que los teólogos han visto
y han oído. Rogamos a Dios -bendito y glorificado sea Él- que te ayude, oh Shaykh, a
aferrarte a lo que ha descendido del cielo de la generosidad de Dios, el Señor de los
mundos18.
*** 10 ***
Por lo tanto, ¡oh amigos de Dios!, luchen con alma y corazón. Muestren al mundo el poder milagroso
de sus intenciones puras y genuinas, de buena voluntad hacia el gobierno y obediencia al estado.
Este mandato es el más importante de los deberes de la religión manifiesta y de los textos decisivos
del Libro Celestial.
Es evidente que el gobierno, por naturaleza, desea la seguridad y la tranquilidad de los súbditos, y
busca la prosperidad y felicidad de la gente. Está preparado y dispuesto a salvaguardar los justos
derechos de los ciudadanos y los súbditos, e intenta por todos los medios repeler al intruso perverso.
Porque el honor y la prosperidad de los súbditos es la dignidad, la grandeza y el poder de la
Tratado sobre gobernanza - 5
monarquía gloriosa y el estado triunfante; y el éxito y la felicidad de la gente es el objeto de la
atención de sus altezas reales. Esto es así, de acuerdo con la naturaleza de las cosas.
Cuando, por el contrario, el resultado es una disminución en la seguridad de la gente o una
deficiencia en la prosperidad y la felicidad de nobles y plebeyos, la causa es una falta de capacidad
por parte de los funcionarios, o el despotismo extremo y la barbarie de personas malintencionadas,
quienes aparecen en las vestiduras del conocimiento, pero son expertas en las artes de la ignorancia;
y, desde el primero hasta el último, son instigadores del desorden. “El desorden estaba durmiendo, ¡qué
Dios maldiga al que lo despertó!”.
*** 11 ***
Durante cincuenta años, en las calles y desde los púlpitos, y en los concilios y reuniones en presencia
de funcionarios del gobierno, esta manada de imbéciles - es decir, los líderes clericales - han estado
acusando de rebelión a esta comunidad oprimida. Incluso han llegado a acusarlos falsamente de
sublevación. Dicen19:
Esta comunidad es la destructora del mundo,
están degradando la moral de los hijos de Adán.
Tientan a las regiones a ser desleales,
y son perniciosos en todo aspecto.
Son la bandera de la rebelión
y el estandarte de la insurgencia,
los adversarios de la religión y el gobierno,
y los enemigos de las almas de los súbditos.
La justicia de Dios exige que la verdad sobre cada comunidad y grupo se haga manifiesta y clara,
para que sea evidente en los concilios del mundo, quiénes obran a favor de los mejores intereses de
la gente y quiénes son los corruptores. ¿Quién está provocando la sedición?, y ¿qué grupo es el que
comete maldades? “Dios distingue al corruptor del reformador”20 .
Qué bueno sería que se encontrara una piedra de toque
que ennegreciera la cara de cada disimulador21.
Ahora, ¡oh amigos de Dios!, den gracias por su providencia, porque el verdadero Justo ha levantado
el velo que cubre las actividades de todo grupo religioso, y los secretos ocultos de las almas se han
vuelto tan manifiestos como la estrella luminosa. ¡Alabado sea Dios!, y otra vez ¡las gracias sean a
Dios!
*** 12 ***
22El deber de los teólogos y los líderes religiosos es, sin embargo, ocuparse de los asuntos del espíritu
y fomentar los atributos del Todomisericordioso. Siempre que los líderes de la religión manifiesta
de Dios y los pilares de su poderosa ley han intervenido en asuntos políticos, diseñado esquemas e
ideado planes, la unidad de los creyentes ha sido destrozada inevitablemente, y las filas de los
creyentes han sido rotas, la llama de la sedición ha sido encandilada, y el fuego de la hostilidad ha
consumido el mundo, el país ha sido depredado y saqueado, y la gente ha caído en manos de los
mediocres23.
En los tiempos de los últimos reyes Safávida24 (¡qué el Señor de la Creación tenga piedad de ellos!),
los líderes religiosos buscaron participar en la política iraní. Levantaron una bandera e idearon un
Tratado sobre gobernanza - 6
plan, mostraron el camino y abrieron la puerta. El desafortunado resultado de esa movida se
convirtió en motivo de daño y causa de ruina. La tierra de Irán se convirtió en el campo de justas
para las tribus turcomanas, y en la arena para el asalto y conquista de los afganos.
La tierra bendita de Irán fue explotada por los pueblos vecinos,
las tierras de gloria cayeron en manos de extraños.
El estado triunfante fue borrado,
una brillante dinastía pasó al olvido.
Los opresores extendieron sus tiranas manos,
gente malévola conspiró contra la propiedad, el honor y la vida misma.
Las personas fueron asesinadas,
las propiedades saqueadas.
Los hombres excelentes fueron capturados por la fuerza,
y maravillosas propiedades fueron robadas.
Los cultivos de Persia fueron destruidos:
los demonios se reclinaron en el trono de los reyes.
Las riendas del gobierno sostenidas en las garras de las bestias,
y la familia real encadenada
o bajo la espada de los nómadas sedientos de sangre,
y los niños pequeños como cautivos.
Estos fueron los frutos, cuando los teólogos y los expertos en ley la religiosa, se involucraron en
asuntos políticos.
*** 13 ***
En otra ocasión, al comienzo del reinado de Aqa Muhammad Khan25, los líderes religiosos del
pueblo hicieron otra vez una movida política, y dispersaron las cenizas de la humillación sobre las
cabezas de los iraníes.
Emitieron opiniones con respecto a la sucesión al trono,
entonaron un canto de sirena que confundió las mentes de la gente.
Incitaron a la agitación y la conmoción,
alzaron la bandera de la revuelta.
Un viento huracanado de rebelión surgió,
los hábitos de la sedición y la discordia se impusieron.
La anarquía y el caos sobrevinieron,
una ola de disturbios llegó a los cielos más elevados.
Los jefes de las tribus pretendieron ser reyes,
sembrando las semillas de enemistad en la tierra fértil del reino,
y uno buscaba matar a otro.
La paz y seguridad fueron olvidadas,
el convenio y el tratado quedaron sin efecto.
Ni la vida ni la propiedad permanecieron,
no hubo seguridad ni tranquilidad.
Finalmente, los acontecimientos decisivos tuvieron lugar en Kirmán26. El polvo del desorden y la
rebelión se asentaron, y para la gente de pecado “hubo corte hasta la raíz”27, esto es, la raíz de los
corruptores fue arrancada.
Tratado sobre gobernanza - 7
*** 14 ***
Un tercer incidente de este tipo ocurrió durante el reinado del difunto Sháh28:
Los líderes de la religión una vez más provocaron una conmoción.
Enarbolaron por los aires un desafortunado estándar,
se prepararon para la yihad luchando contra los rusos29.
Partieron por las carreteras,
con sus tambores y sus tabores,
y así llegaron a la frontera.
Cuando comenzaron su ataque,
huyeron de un recibimiento hostil.
Ante una sola descarga de mosquetes,
perdieron su honor en el campo de batalla,
y optaron por huir con vergüenza.
Al igual que las langostas esparcidas30 y los troncos de palmera arrancados31,
fueron confundidos y esparcidos en las riberas del Aras
y en la llanura desértica de Mughán32.
La mitad de la provincia de Azerbaiyán,
y tres millones y medio de tumanes se perdieron
junto con el Mar Caspio33.
*** 15 ***
El mejor ejemplo de todos es el triste caso de los últimos días del difunto sultán Abdülaziz34 (que su
alma descanse en paz), como sigue:
Los líderes espirituales del pueblo otomano iniciaron una rebelión,
levantaron el estandarte de la enemistad.
En su locura, iniciaron una movida,
querían un rol y una participación en la gestión de los asuntos.
Avivaron el malestar y provocaron una disputa con los funcionarios del gobierno.
Tomaron por pretexto la fe manifiesta y la ley dada por Dios,
hablaron del “bien de la nación”,
y exigieron el despido de los ministros.
Destruyeron los cimientos de la equidad y la caballerosidad.
Personas de buena voluntad fueron enviadas al exilio,
mientras que hacían felices a los maliciosos.
Hicieron que las personas de confianza sean objeto de ira pública,
y convirtieron a los traidores en los favoritos del pueblo.
Y cuando su estrategia fue exitosa,
presentaron otro plan.
Desafiaron el trono del sultanato,
menospreciaron al gobernante y al gobierno.
Emitieron una fetua que hablaba de “deponer”,
y buscaron “extirpar” y “suprimir”.
Deshonraron el nombre de la caballerosidad,
y levantaron el polvo de la tiranía.
Aprobaron un hecho violento que deshonró la fe perspicua y la ley del Señor de los Mensajeros.
Tratado sobre gobernanza - 8
Debido a esta movida, el arrepentimiento y la tristeza ardieron en los pechos de los habitantes del
mundo, y los corazones y sus pueblos fueron abrasados por el agravio cometido en contra de ese
gran gobernante.
Al final, insistieron en combatir,
y practicaron con todas sus garras.
Se pusieron el equipo de batalla
y se declaró la guerra.
Persuadieron a la gente común a decir:
“Rusia es un caso perdido,
sus ejércitos y tropas son una forma sin espíritu,
sus comandantes son cobardes,
sus hombres son incompetentes,
su dinastía no tiene ferocidad,
su gobierno no tiene poder ni dignidad.
Pero nosotros somos la nación conquistadora, el pueblo glorioso:
Emprendamos la yihad y aplastemos las raíces de la rebelión.
Así ganaremos renombre en todo el mundo,
y el liderazgo absoluto de los pueblos y naciones”.
Cuando los resultados de esta movida se dieron a conocer abiertamente
y los frutos de estas nociones se vieron,
ellos fueron la venganza encarnada y el veneno destilado,
la retribución personificada, y la humillación del gobierno y el pueblo.
La tierra se manchó con la sangre de los inocentes,
los cadáveres hicieron del campo de batalla un paisaje de horror.
La gente en conjunto probó la copa de la aflicción,
trescientos mil muchachos de la nación,
trescientos mil jóvenes del imperio
probaron el veneno de la muerte.
¡Cuántos grandes monumentos fueron arrasados hasta el suelo!,
¡cuántas familias antiguas enfrentaron la extinción o la pobreza!
De miles de aldeas bien organizadas, no quedaron más que sótanos,
y las zonas de cultivo se convirtieron en terrenos baldíos.
Los contenidos de los tesoros fueron arrojados al viento,
la riqueza del estado y el pueblo, saqueada y acabada.
Un millón de súbditos fueron obligados al exilio dejando las tierras que conocían.
Una multitud de los principales hombres del reino, los notables de estas provincias, habiendo sido
privados de todo, huyeron del nido. Los niños de tierna edad y los ancianos que soportaban el peso
de los años vagaron por el desierto y el yermo, completamente desprovistos. Pero al primer
contratiempo, los líderes religiosos pleitistas que habían alzado el grito de “¡guerra!, ¡a la guerra!” y
“¡vengan a la guerra santa!”, comenzaron a gemir “¿dónde podemos escondernos?, ¿a dónde podemos
huir?”. Al encuentro más pequeño se olvidaron de los grandes premios y las recompensas gloriosas:
se dieron la vuelta y huyeron, y cosecharon esta catástrofe colosal35.
¡Dios clemente! La gente que no es capaz de manejar sus pequeños nidos ni mandar en sus propios
hogares, que no son conscientes de los asuntos internos ni externos, ¿deben interferir en los asuntos
importantes del reino y de sus súbditos, y plantear oposición en las complejidades de los asuntos
políticos?36 Si se refirieran a la historia, encontrarían innumerables ejemplos similares, todos y cada
uno, causados por la injerencia de líderes religiosos en asuntos políticos. Estas almas están
destinadas a emitir las ordenanzas de Dios, no a hacerlas cumplir37. Es decir, siempre que el gobierno
les pregunte, en cuestiones de mayor o menor importancia, acerca de las exigencias de la Ley de
Tratado sobre gobernanza - 9
Dios y la verdadera intención de sus ordenanzas38, deben establecer lo que se ha deducido de la ley
divina y está en consonancia con su religión. Más allá de esto, ¿qué pueden saber de asuntos
políticos, de la protección de los súbditos, de la gestión de asuntos importantes, del bienestar y la
prosperidad de la nación, de la administración de las leyes y los estatutos del reino, y de los asuntos
internos y externos?
Del mismo modo, en todas las edades y épocas anteriores, las fuentes de la oposición hacia los
amigos de Dios y de la disputa con los que creyeron en los versículos divinos, han sido ciertos
individuos que externamente fueron adornados con la joya del conocimiento religioso, pero la
piedad y el temor a Dios estaban desvanecidos en sus corazones. Parecían eruditos, pero en realidad
eran ignorantes. Hablaron de abnegación, pero fueron irreligiosos. Sus cuerpos realizaban los actos
de adoración ritual, pero sus corazones estaban dormidos39.
Por ejemplo, en los días de aquel que confirió el espíritu, el Mesías, cuando estaba vivificando el
cuerpo del mundo, mientras el sagrado y fragante espíritu de Cristo concedía alma al mundo
contingente, los líderes religiosos de los hijos de Israel, tales como Anás y Caifás, expresaron su
oposición a esa joya de la existencia, a esa belleza evidente y espíritu digno de alabanza. Le dieron
la espalda, declararon que no era un verdadero creyente, y tratando de destruirlo, lo persiguieron y
emitieron una autorización para agraviarlo. Castigaron a los apóstoles, e infligieron el más severo
castigo y venganza. Emitieron fetuas de muerte, y los encarcelaron y exiliaron. Usaron la tortura y
el dolor, los martirizaron con las peores aflicciones e hicieron que su sangre pura fluya en el camino
de Dios. Toda esta oposición, severidad, castigo y tormento fueron causados por los líderes
religiosos de la comunidad.
*** 16 ***
Del mismo modo, considera los días de ese misterio de la existencia, la belleza prometida que ha
sido confirmada dignamente como “el alabado”, Muhammad, el Mensajero de Dios, la paz sea con
Él. Esos individuos discutidores y orgullosos que mostraron oposición y rechazo hacia Él, fueron los
eruditos entre los judíos, los teólogos cristianos intransigentes, y los adivinos ignorantes y
envidiosos, tales como Abu `Ámir Ráhib, Ka'b ibn 'Ashraf, Nadr ibn Hárith, 'Ás ibn Wá’il, Hay ibn
'Akhtab y 'Umayyah ibn Hilál. Estos líderes de la comunidad se dedicaron a injuriar y anatematizar,
y a golpear y matar a aquel sol naciente de Dios. Fueron tan fanáticos en lastimar a quien fue la
lámpara de guía en la asamblea de la humanidad que Él se quejó diciendo: “Ningún profeta de Dios
ha sufrido daño tal como el que Yo he sufrido”40.
Considera entonces que, en cada dispensación y edad, la injusticia, la persecución, las restricciones,
la crueldad más severa y la opresión sin precedentes, provienen de algunos líderes religiosos infieles.
Además, siempre que el gobierno ha mostrado oposición o ha sido parcial, todo ello ha ocurrido
como resultado de las insinuaciones, señas y guiños difamatorios de estos individuos revoltosos. De
la misma manera, en estos días, si observaran detenidamente, notarían que las cosas que han
ocurrido se deben a la oposición de los líderes religiosos injustos que están excluidos del temor a
Dios41, y alejados de la ley de Dios, y que hierven con el fuego de la envidia y los celos.
*** 17 ***
Pero en cuanto a los eruditos que son puros de alma y corazón,
cada uno es una gracia del Señor y un regalo de Dios.
Son una vela de guía y una linterna de la gracia de Dios,
el relámpago de la verdad y los guardianes de la Ley.
Son las balanzas de la justicia y los soberanos de la honradez.
Tratado sobre gobernanza - 10
Son el verdadero amanecer y la palmera imponente,
la estrella brillante y un planeta claramente visible.
Son el manantial de la visión mística,
el efluvio de las dulces aguas de la vida.
Son los educadores de las almas,
traen buenas nuevas a los corazones.
Son una guía para las naciones,
los heraldos de Dios entre los hijos de Adán.
Son el signo más grande y el estandarte más alto,
las joyas del ser y las gracias de la existencia.
Son las manifestaciones del desapego,
el lugar del amanecer del sol de la santidad.
Esta efímera existencia mortal no tiene ningún atractivo para ellos,
se mantienen apartados de los deseos carnales y la pasión del mundo humano.
En las reuniones de los embelesados,
se emborrachan con las virtudes y las alabanzas para su amado Señor,
pero en esa Corte donde Dios es manifiesto y visto,
realizan los ritos de la oración.
Son los pilares firmes del edificio divino,
y una fortaleza inexpugnable para la religión manifiesta.
Son las aguas dulces del Éufrates para los sedientos,
y el camino de salvación para aquellos que han perdido el rumbo.
Son los pájaros que dan gracias en los jardines de “Dios es uno”,
y las velas que dan luz en los concilios de “renuncio a todo lo demás”.
Son los eruditos de Dios y los herederos de los profetas42,
los iniciados en los misterios y los comandantes de la empresa de los piadosos.
Convierten la capilla íntima donde el dhikr es cantando,
en un claustro en el Reino del cielo (malakút).
Consideran que la renuncia a todo lo demás
equivale a alcanzar el umbral de la divinidad (láhút).
Si no son así, son cuerpos sin vida e imágenes en las paredes. Tal como está escrito en el texto
autoritativo del Corán: “Dios extravía su conocimiento y sella su oído y su corazón y pone una venda en su
vista.”43.
*** 18 ***
44La sociedad humana, por naturaleza necesita reglas y relaciones vinculantes, porque de otro modo,
no podría experimentar paz ni protección, ni gozar de felicidad ni seguridad. Sin ellas, la gloria
sagrada de la condición humana no se desvelaría, y el deseo de todos los corazones permanecería
sin realizar. El país no prosperaría, y las ciudades y las villas no encontrarían orden ni estructura45.
El mundo no podría estar bien ordenado, y la raza humana no podría crecer ni madurar. El reposo
del alma y la tranquilidad de la conciencia no serían posibles. Los atributos humanos distintivos no
brillarían, y la vela de los favores de Dios no daría luz. La esencia humana no descubriría la realidad
del mundo contingente, ni tomaría conciencia de la sabiduría universal de Dios. Las artes gloriosas
no se difundirían, ni los grandes descubrimientos producirían beneficios. Esta casa de barro no sería
el observatorio de los cielos, ni la industria ni los inventos sorprenderían la mente. El este y el oeste
del mundo no se podrían unir, ni el poder del vapor podría conectar los continentes.
Estas reglas y relaciones que constituyen el cimiento del edificio de la felicidad, y el medio de la
gracia, no son otras que la ley religiosa y el sistema social. Ellos son el guardián de la prosperidad,
el garante de la buena reputación, y el preservador de la calidad de vida. Si estudian el asunto al
Tratado sobre gobernanza - 11
detalle y observan con atención, será evidente que la ley religiosa y el sistema social son relaciones
necesarias que se derivan de las realidades de las cosas. Si no fuera así, no podría existir orden en la
vida colectiva, ni razón para la tranquilidad, ni tampoco felicidad para la sociedad humana. Porque
la condición colectiva es análoga al cuerpo humano. Debido a que está compuesto de sustancias
individuales y diversos elementos opuestos y contradictorios, está sujeto inevitablemente a
accidentes y enfermedades. Cada vez que se produce un desorden debido a deficiencias, un médico
hábil y experto debe diagnosticar la enfermedad, y luego explicar su causa. El médico debe
considerar lo esencial, los detalles de la enfermedad y los requisitos de la naturaleza, prestando
atención a las causas y las consecuencias, a los medios y los requerimientos, y distinguir entre
particulares y universales. Entonces el médico considera cuáles son las exigencias y los requisitos de
esta enfermedad, e inicia un tratamiento que produce la curación.
A partir de esto, queda claro que el tratamiento efectivo y la medicación provienen de la esencia
auténtica de la naturaleza, de la constitución del paciente y de la enfermedad. De la misma manera,
la vida social y el cuerpo del mundo padecen desórdenes sistémicos, y están bajo la influencia de
diversas enfermedades. La ley religiosa, el orden social y los mandamientos son como un remedio
poderoso y una cura para las criaturas.
¿Podría alguna persona informada, imaginar por sí misma que ha descubierto las enfermedades
crónicas del mundo?, ¿podría imaginar que es consciente de los diversos trastornos y los accidentes
de la existencia contingente?, ¿podría imaginar que puede diagnosticar las enfermedades de los
pueblos de la tierra y explicar la dolorosa condición de la sociedad humana?, o ¿podría imaginar
que puede descubrir los secretos ocultos de las edades, hasta el punto de penetrar en las conexiones
necesarias que se originan en las realidades de las cosas, y así establecer ese sistema y aquellas
regulaciones que constituyen un remedio correctivo y una cura completa? No hay duda de que esto
es absurdo e imposible. Ahora bien, es evidente y está comprobado que el fundador de los
mandamientos, del sistema, de la ley religiosa y de las regulaciones entre los seres humanos es Dios,
el Poderoso, el Sabio. Porque nadie, excepto el exaltado Señor, es consciente y está informado de las
realidades de la existencia, de las particularidades de cada ser, de los misterios ocultos y de los
enigmas guardados de edades y siglos. Esta es la razón por la que las leyes de los países europeos
que son de hecho el producto de miles de años de reflexión por parte de los expertos en
administración y leyes siguen siendo, de todos modos, incompletas e imperfectas. Tales
disposiciones son proclives a cambios, revocaciones y correcciones, debido a que los sabios del
pasado no descubrieron lo inadecuado de algunas regulaciones, mientras que los eruditos
posteriores se dieron cuenta de ello. Por lo tanto, ellos corrigieron, reafirmaron y reemplazaron
algunas leyes, y esto continúa46.
Volvamos al tema principal:
La ley religiosa es como el espíritu de vida,
el gobierno es el locus de la potencia de la deliberación.
La ley religiosa es el sol brillante,
y el gobierno son las nubes de abril.
Estas dos estrellas brillantes son como luces gemelas en los cielos del mundo contingente,
han lanzado sus rayos sobre los pueblos del mundo.
Uno ha iluminado el mundo del alma,
el otro ha ocasionado el florecimiento de la tierra.
Uno sumergió perlas en los océanos de la conciencia,
mientras que el otro hizo de la superficie de la tierra un jardín del paraíso.
Uno convirtió este montículo de polvo en la envidia de los cielos,
el otro ha hecho de esta oscura casa de sombras, el blanco de las miradas del mundo de las luces.
La nube de misericordia se elevó, la llovizna de benevolencia descendió,
Tratado sobre gobernanza - 12
la fragante brisa de gracia difundió el almizcle y el ámbar gris.
La brisa del alba sopla, llevando por el viento el perfume que estimula el alma.
La faz de la tierra se ha vuelto como el cielo altísimo,
la agradable estación de la primavera ha llegado.
Los aguaceros de la primavera celestial han conferido
una maravillosa frescura al jardín del mundo.
El sol de grandeza antigua ha prodigado un nuevo resplandor
en el horizonte del mundo contingente.
El polvo rojizo se ha convertido en sándalo y ámbar gris.
La caldera ennegrecida se ha convertido en
el cenador de rosas del Misericordioso,
el jardín floreciente de la iluminación.
El punto es este, que cada uno de estos dos signos de grandeza es la ayuda y la asistencia del otro,
como la leche y la miel, o los gemelos de Géminis en el firmamento. Así, el desprecio por uno es
traición hacia el otro, y cualquier negligencia en la obediencia a uno es rebelión pecaminosa contra
el otro.
*** 19 ***
La Ley divina (que es la vida de la existencia y la luz del mundo visible, y es consistente con el
propósito de la creación) necesita un poder efectivo y un medio decisivo. Se requiere un defensor
claramente identificable, se necesita un propagador resuelto. No hay duda de que las instituciones
del gobierno y la espada de la soberanía son la fuente de este gran poder. Cuando uno ha sido fuerte
y victorioso, el otro has sido manifiesto y refulgente. Siempre que el primero es elevado y radiante,
el segundo es resplandeciente y se difunde ampliamente. Por lo tanto, un gobierno justo es un
gobierno en conformidad con la ley divina, y un reino bien ordenado es una bendición universal. El
trono real está rodeado de confirmaciones divinas y la corona real está adornada con las gemas de
la munificencia celestial. En el Corán está escrito claramente: “Di: ‘¡Oh Dios, Soberano de todo gobierno!
Tú das el gobierno a quien quieres y se lo quitas a quien quieres y das poder a quien quieres y humillas a quien
quieres’”47. Por lo tanto, es claro y evidente que esta concesión es un regalo divino y un favor del
Señor. Asimismo, se dice claramente en una tradición auténtica: “el rey es la sombra de Dios en la
tierra”48. Dada la existencia de estos textos, que son como un cimiento firme, cualquier otra
conversación que hable del rey como “un usurpador que se impone [ilegalmente]”, es evidentemente
una especulación inútil y pura imaginación sin argumento ni prueba.
49Observen que, tanto este verso bendito como la tradición explícita, son absolutos y universales en
su significado, no son condicionales ni están limitados a un caso específico. En cuanto a los
verdaderos líderes de la religión50 y los sirvientes favorecidos del Umbral celestial, su rango y
posición es el de honor y majestad espiritual, y su prerrogativa es la vicegerencia del Señor
Todomisericordioso. Su corona de gloria es el polvo en el sendero de Dios, y su resplandeciente
diadema es la luz de las dádivas del Todopoderoso. Su trono de justicia se establece en los corazones,
y su honor exaltado y glorioso es el asiento de la verdad en el mundo del Reino. Son los monarcas
de los reinos del corazón y del alma, no del mundo del agua y el barro; y son los señores soberanos
de las tierras inconmensurables, no de los limitados estrechos de este mundo contingente. Y nadie
puede jamás usurpar o negar esta sublime posición y antigua gloria51.
Sin embargo, en el mundo humano, su trono es la estera, y su asiento de alto honor es la hilera de
zapatos52. El pináculo de prestigio para ellos es el rango más bajo de servidumbre, y la corte de su
soberanía es algún rincón apartado. Ven los palacios bien provistos como tumbas subterráneas y la
pompa mundana como un fastidio intolerable. Saben que la riqueza y los ricos son fatiga y tristeza,
y que un gran séquito es una carga para el alma. Como los pájaros agradecidos en esta casa de
Tratado sobre gobernanza - 13
vanidad, se satisfacen con pocos granos. En el cenador de “Dios es Uno”, en la punta de la rama del
desapego, se ocupan de cantar las virtudes y alabanzas del Antiguo y el Viviente con lengua
elocuente.
En resumen, este principio es lo que fue expresado en la firme tradición: “Gobernar es el don del Señor
de la grandeza, y el gobierno es una misericordia del Señor de la divinidad". El objetivo de tales gradaciones
es que los gobernantes perfectos y los reyes justos, en agradecimiento por este regalo de Dios y estas
gloriosas muestras de favor, deben ser la justicia encarnada y la sabiduría personificada. Deben ser
muníficos y genuinos, el retrato mismo de la generosidad, el sol de la dulce amabilidad, las nubes
de la compasión, el estandarte del Señor y el signo del Todomisericordioso.
*** 20 ***
53El gobierno defensor del pueblo es digno de obediencia, y dicha obediencia conduce a la cercanía
a Dios54. La justicia de Dios requiere la observación de derechos mutuos, y la ley divina es la
preservación de distintos rangos. Los gobernados tienen derecho a la protección, a la consideración,
a la seguridad y al trato amable por parte del gobernante. Los gobernados deben estar bajo la tutela
protectora de los gobernantes y los reyes que imparten justicia. Cada pastor es responsable de su
rebaño55. Esto debe ser así para que el gobierno pueda ser para el pueblo una fortaleza inexpugnable,
una cueva segura, un santuario inviolable y un refugio en un lugar elevado; preservando y
protegiendo con todos sus poderes los derechos de los súbditos y de todas las criaturas, observando
y promoviendo la dignidad y la felicidad de los súbditos y los subordinados, porque la gente es el
repositorio divino, y los pobres son el tesoro del Señor de la unicidad.
*** 21 ***
Del mismo modo, ha sido decretado que los súbditos están obligados a mostrar obediencia y lealtad.
Deben ser rectos en sus deberes como subordinados y sinceros en su servicio. Las buenas intenciones
y la gratitud son requeridas a tal punto que deben pagar sus impuestos a la propiedad con una
gratitud no adulterada, y soportar los impuestos anuales de buena gana. Y para exaltar aún más la
posición de los monarcas, y aumentar el poder del gobierno y la gloria del trono, deben dar
generosamente sus riquezas y sus vidas56.
Porque los beneficios de esta negociación, los frutos de esta obediencia,
son disfrutados por cada ciudadano.
Todos son socios e iguales en las ganancias de esta gran bendición
y en los beneficios de esta noble posición.
Los derechos son mutuos, las dignidades son recíprocas,
y todos están bajo la protección del Señor justo.
*** 22 ***
El estado y el gobierno son como la cabeza y el cerebro. La gente y los súbditos son como las
extremidades, las manos y los pies, los pilares y las partes del cuerpo. Cuando la cabeza y el cerebro
(que son el centro de los sentidos y las facultades, y los que administran el cuerpo y todas sus
extremidades) tienen un poder efectivo y una autoridad completa, hacen de la tutela su lema y
proporcionan los medios para la seguridad. Organizan los prerrequisitos necesarios, y garantizan
los resultados y las consecuencias deseadas. Todos los órganos y las extremidades disfrutan de
completo bienestar, descansando en el lecho de la comodidad y en la mayor paz.
Tratado sobre gobernanza - 14
Pero si hubiera alguna reducción en su control efectivo,
o cualquier deficiencia en su poder,
el cuerpo se convertiría en un páramo,
el reino corpóreo no conocería la seguridad ni la protección.
Miles de males de diversa índole ganarían el ascendente,
el bienestar y el reposo de todas sus partes se romperían.
Del mismo modo, cuando el poder del gobierno es efectivo y sus órdenes prevalecen,
el reino es embellecido, la gente está en paz.
Pero si su poder disminuye, un terremoto sacude
las estructuras del bienestar y la comodidad de la gente,
y se vienen abajo.
Ya que la coacción y la restricción requeridas, el arnés y las riendas,
el vigilante nocturno y el centinela es el gobierno.
Cuando el gobierno es un pastor para el pueblo,
y el pueblo asume los deberes ciudadanos,
los lazos que los atan son puestos en orden,
los vínculos de solidaridad son fortalecidos.
Cuando los poderes de un país y las capacidades de toda la población están reunidos y anclados en
un único punto, un individuo eminente57, no hay duda de que alcanza la mayor potencia posible.
Cuando los rayos del sol caen sobre la superficie de una lupa curvada, todo el calor se concentra en
el punto focal de ese vidrio; la eficacia, la penetración y la potencia de combustión son tales que
hacen que cualquier cuerpo sólido refractario colocado por debajo de este punto deba fundirse,
incluso si es resistente al fuego.
Consideren: los súbditos de cada gobierno resplandeciente e imperio victorioso disfrutan del mayor
honor y bienestar. Los dependientes y la gente común de cada gran y respetado país son muy bien
tratados. Avanzan rápidamente en todo aspecto, progresan constantemente en el conocimiento, la
riqueza, el comercio y la industria. Esto es evidente y aceptado por los sabios y eruditos, más allá de
cualquier duda o ambigüedad.
¡Oh amigos de Dios! Abran los oídos de la sabiduría y eviten a quienes aman la discordia. Si
detectaran el olor de la villanía [barahúnda] en cualquier persona, sin importar su fama de individuo
notable o erudito sin igual, sepan que se propone engañar a los poderosos y se opone al orden del
Señor. Es un enemigo de Dios, un destructor de cimientos, un quebrantador del convenio y el
tratado, y un marginado de la corte del Misericordioso.
Una persona bien informada y perspicaz es como una lámpara radiante, es la causa de la felicidad y
la virtud en el mundo mayor y el mundo menor58. Tal persona trabaja por el bienestar y la paz de
los pueblos del mundo de acuerdo con la doctrina y el convenio.
¡Oh amigos de Dios!, el orden divino está en la época de la juventud,
la Causa maravillosa, en la temporada de la primavera.
La edad moderna es la primera señal de crecimiento.
Esta edad es la edad escogida por el único Dios verdadero.
Los horizontes del mundo contingente son radiantes, resplandecientes,
iluminados por el sol del conocimiento místico.
El este y el oeste del mundo,
en las fragantes brisas de la santidad,
son como el attár y el ámbar gris.
La faz de la nueva creación es la más bella y limpia,
el cuerpo de la maravillosa Causa es flexible y fuerte.
Tratado sobre gobernanza - 15
Escuchen con detenimiento los consejos y los preceptos de Dios, y luego, con toda sinceridad,
demuestren su vocación a través de una autenticidad natural, una disposición honesta y buena
voluntad para con las autoridades. De esta manera, quedará claro y establecido en la sociedad
mundial y en el concejo de naciones que ustedes son la vela brillante del mundo de la humanidad,
y la rosa en el jardín del reino divino. El mero discurso no produce cosecha y el retoño de la
esperanza no tiene fruto. Es necesario levantarse y ponerse a trabajar. Potencialmente, todas las cosas
están listas, todas las cosas están terminadas. Algunas son fáciles de lograr y otras son difíciles de
conseguir. Pero ¿de qué sirve la mera potencialidad? El ser humano debe, en realidad, convertirse
en el signo del Todomisericordioso y en el estandarte de la generosidad del Señor.
“La paz sea con quien sigue la Guía”59.
Notas
Risaliy-i-siyasiyyih es un tratado de `Abdu’l-Bahá escrito en persa en algún momento durante la protesta
del tabaco en Irán (1890-1892). Hippolyte Dreyfus lo tradujo al francés como La politique (La política), Sen
McGlinn como A sermon on the art of governance (Un sermón sobre el arte de la gobernanza) y luego como The art
of governance (El arte de la gobernanza), Juan Cole como Treatise on leadership (Tratado sobre liderazgo). También
pude haber escogido otro título como La armonía entre la iglesia y el estado.
Esta traducción provisional se basa principalmente en la traducción al inglés de Sen McGlinn del 2003,
disponible en: https://www.h-net.org/~bahai/trans/vol7/govern.htm, también la mayoría de las notas
a pie de página se basan total o parcialmente en algunas notas y comentarios presentes en esa traducción.
No he diferenciado las notas mías con las de McGlinn. Siempre que he encontrado extractos traducidos
por la Casa Universal de Justicia, los he utilizado y señalado, estos extractos y una carta de la CUJ sobre
el tema de este tratado se encuentran en: https://bahai-library.com/uhj_takfir.
No soy un traductor profesional. Mi correo es hasanelias@yahoo.com por si tuvieran alguna sugerencia
de traducción.
Dios “no sólo no es ni masculino ni femenino, sino que está muy por encima de toda comprensión humana” (carta en
nombre de la Casa Universal de Justicia, 24 de octubre de 1996, mi traducción provisional). Por lo tanto,
el uso del masculino para referirse a Dios es un tema meramente convencional.
Palabras atribuidas a Dios de una conocida tradición islámica hadith qudsi, el dicho completo dice así:
“Era un tesoro oculto y quise ser conocido; por eso creé la creación”.
Corán 22:5. Todas las traducciones del Corán al español son de Raúl González Bornez, disponibles en:
http://al-quran.info/#home
Corán 2:11-12.
Cf. Contestación a unas preguntas, capítulo 3: La necesidad de un educador.
Cf. Corán 104:6.
Cf. Selección de los escritos de `Abdu’l-Bahá # 225: Tabla de los dos llamados (circa 1907-1908).
Parece que los “aspectos externos” hacen referencia a la vida social, a la reputación. Bahá’u’lláh escribió
en la Lawh-i-Dunyá: “No obstante, el terror a los castigos hace desistir a la gente de cometer acciones viles y despreciables
sólo externamente, mientras que lo que guarda y refrena al hombre tanto externa como internamente ha sido, y todavía es,
el temor a Dios”.
Corán 23:14.
Corán 95:4.
Bahá’u’lláh en el Kitáb-i-`Ahd.
Ver Mateo 22:15-22, Marcos 12:1-17, Lucas 20:20-26.
Corán 4:59.
Ver Romanos 13:1-7.
Tratado sobre gobernanza - 16
Toda la cita es de Bahá’u’lláh en Epístola al hijo del lobo.
El estilo de este tratado según lo comentado por Sen McGlinn: “Sin duda el texto original en persa se aprecia
mejor cuando se lee en voz alta. Muchas secciones del Resāle-ye Sīyasīyyah están escritas en un estilo exhortatorio, en prosa
persa con rima y un ritmo declamatorio”. Y sobre algunas secciones, como la que hace referencia esta nota: “las
secciones con una fuerte cadencia y rima se alternan con la prosa, mientras que el análisis y las citas de las escrituras se
alternan con ilustraciones históricas. El efecto general del original es el de un persuasivo sermón persa con elevado estilo
retórico”, estas secciones las he diferenciado con un formato de frases cortas en cursivas y con sangría
alternada.
Corán 2:220.
De un ghazal por Hafiz que trata sobre un sufí hipócrita. “Cara negra” es una locución que indica
infamia.
Inicia un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
Termina el extracto traducido por la CUJ.
El periodo Safávida (1501-1722).
Perteneciente a la dinastía Qajar, reinó de 1785 a 1797.
En 1794 el último gobernante Zand, resistiendo en Kirmán fue derrotado. Los “eventos decisivos”
incluyeron la traición, la matanza de los prisioneros varones Zand y la matanza de los rivales al trono
Qajar.
Corán 6:45.
Fath-`Ali Sháh, reinó de 1797 a 1834.
La guerra ruso-persa, 1826 a 1828.
Corán 54:7: “con la mirada humillada, saldrán de las tumbas como si fueran langostas dispersas”.
Corán 54:20: “que derribaba a las gentes como troncos de palmeras sacados de cuajo de sus raíces”.
Actualmente Azerbaiyán, en ese tiempo sobre la frontera persa-rusa.
El “mar” fue entregado en el sentido que a los persas no se les permitió atracar sus barcos en él.
Sultán que gobernó de 1861 a 1876.
Investigar sobre la “cuestión oriental” y la guerra ruso-turca (1877-1878).
Inicia un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
`Abdu’l-Bahá escribió en su Voluntad y Testamento: “Esta Casa de Justicia promulga las leyes y el gobierno las
ejecuta”. Parece la palabra “gobierno” no se refiere al poder ejecutivo en el sentido moderno, sino a la
autoridad civil, es decir todo el aparato estatal, con sus tres poderes, en contraste con las autoridades
religiosas. También está escrito: “de modo que, mediante la estrecha unión y armonía de estas dos fuerzas, las bases
de la equidad y la justicia puedan llegar a ser firmes y fuertes, para que todas las regiones del mundo lleguen a ser como el
mismo paraíso”. La traducción oficial al inglés de la primera cita es como sigue: “This House of Justice enacteth
the laws and the government enforceth them”. No hay una palabra exacta al español para “enforcement”, el Oxford
Dictionary (online) lo define (mi traducción): “El acto de obligatorio cumplimiento o de fiel cumplimiento de una ley,
regla u obligación, por ejemplo: ‘la aplicación estricta de las regulaciones ambientales’”.
Aquí termina el extracto traducido por la CUJ. Parece indicar que el gobierno ya tiene leyes civiles
propias. Las naturalezas de ambas leyes (civil y religiosa) son diferentes, una es coercitiva y obligatoria
para todos los ciudadanos; las leyes de una determinada religión son voluntarias, de conciencia, y la
mayoría se aplican sólo a los creyentes de dicha religión, de otro modo, las libertades se verían vulneradas
y condicionadas desde el nacimiento del ciudadano.
Este párrafo lo he traducido de la traducción de Juan Cole porque me pareció más claro.
Esta cita se encuentra en el Kitáb-i-Íqán.
Ver la nota 11.
Una tradición islámica popular: “Los ulemas son los herederos de los profetas.”
Corán 45:23 en contexto: “¿Has visto a quien toma como dios a sus deseos y pasiones? Dios extravía su conocimiento
y sella su oído y su corazón y pone una venda en su vista. Así pues ¿Quién le guiará después de Dios? ¿Es que no
reflexionan?”.
Aquí empieza un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
Tratado sobre gobernanza - 17
Aquí termina el extracto traducido por la CUJ.
Hasta el momento parece que el mejor sistema de gobierno es, en general, la monarquía constitucional,
se sabe que Bahá’u’lláh favoreció esta forma de gobierno, pero el monarca no tiene el poder absoluto,
sino que es un sistema que combina la monarquía con aspectos de la república, en Bishárát está lo
siguiente: “Aunque la forma de gobierno republicana beneficia a todos los pueblos del mundo, no obstante, la majestad de
la realeza es uno de los signos de Dios. No deseamos que los países del mundo permanezcan privados de ella. Si los sagaces
combinasen las dos formas en una, grande será su recompensa en presencia de Dios”. Y en el Lawh-i-Dunyá: “El sistema
de gobierno que el pueblo británico ha adoptado en Londres parece bueno, pues está adornado con la luz tanto de la realeza
como de la consulta del pueblo”. Sobre estas citas existe una nota de peregrino de George Orr Latimer del año
1919 que registra las palabras de `Abdu’l-Bahá, un extracto dice (mi traducción): “Un gobierno despótico es
indeseable. Una forma republicana de gobierno es buena, pero una monarquía constitucional es mejor, porque combina la
realeza y la república. Es una forma de gobierno con una cabeza distintiva”, disponible el original en: https://bahai-
library.com/latimer_light_world.
Corán 3:26.
Lógicamente, los gobernantes no tienen derecho a gobernar injustamente, ni a ser tiranos ni opresores.
Si la rebelión no es una opción, y las medidas pacíficas tomadas por los ciudadanos no son suficientes
para detener a un gobierno tiránico, en este caso me parece que podría aplicarse el principio de seguridad
colectiva (mundial) enunciado por Bahá’u’lláh: “Si algún rey tomase armas contra otro, todos deberían levantarse
solidariamente e impedírselo”, pero modificado de esta manera (en cursivas): “Si algún rey fuera tirano y opresor
contra su propio pueblo, todos deberán levantarse solidariamente e impedírselo” En una monarquía
constitucional (ver la nota 46), el rey no acapara el poder de todo el aparato estatal, pues existe el “rule of
law” (conocido al español como “estado de derecho”), el cual es definido por la Encyclopedia Britannica
online (mi traducción): “mecanismo, proceso, institución, práctica o norma que afianza la igualdad de todos los
ciudadanos ante la ley, asegura un sistema de gobierno no arbitrario, y de forma más general, previene el uso arbitrario del
poder”.
Inicia un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
McGlinn y Cole traducen “líderes religiosos” como “Imams of guidance” (Imames de guía) e “Imams”
(Imames) respectivamente. Ver página 4.
Termina el extracto traducido por la CUJ.
Es el sitio más cercano a la puerta, siendo el sitio más lejano de la puerta el sitio de honor.
La siguiente sección tiene un paralelo con el Nahj al-Balaghah, sermón 215.
A partir de esta explicación se puede llegar a entender lo mencionado por Bahá’u’lláh durante su
proclamación en Bagdad “En verdad, todas las cosas creadas fueron sumergidas en el mar de la purificación”, pues
hay diversas actividades y deberes del creyente que no son religiosos sino civiles, pero son sagrados por
mérito propio, actividades como el respeto y obediencia al gobierno, o el trabajo (el cual se ha hecho
equivalente a la adoración a Dios). Por tanto, parece que se hace una sacralización de los principios y
deberes fundamentales del ser humano (sociales y religiosos), pues diversos caminos conducen a Dios,
entonces el llamado es dual: ser un ciudadano ejemplar y un creyente devoto; “promover una civilización
en continuo progreso”, y “conocer y adorar a Dios”.
De una conocida tradición islámica.
La obediencia al gobierno no debe ser ilimitada: “Debemos obedecer en todos los casos, excepto cuando se encuentre
implicado un principio espiritual, como, por ejemplo, negar nuestra Fe.” (De una carta escrita en nombre de Shoghi
Effendi a un creyente, 21/12/1948).
Ver la nota 46, y la nota de peregrino mencionada allí que explica las ventajas de tener una “cabeza
distintiva”.
Cole lo traduce como el macrocosmos y el microcosmos.
Corán 20:47.
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