# Los Siete Valles y Los Cuatro Valles

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> LOS SIETE VALLES - LOS CUATRO VALLES
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> BAHÁ'U'LLÁH
> 
> Título original en inglés: The Seven Valleys - The Four Valleys
> 
> ÍNDICE
> 
> LOS SIETE VALLES
> El Valle de la Búsqueda	
> El Valle del Amor	
> El Valle del Conocimiento	
> El Valle de la Unidad	
> El Valle del Contento	
> El Valle del Asombro	
> El Valle de la verdadera pobreza y la nada absoluta	
> 
> LOS CUATRO VALLES
> El Primer Valle	
> El Segundo Valle	
> El Tercer Valle	
> El Cuarto Valle	
> 
> EN EL NOMBRE DE DIOS, EL CLEMENTE, EL MISERICORDIOSO.
> 
> Loado sea Dios, Quien de la nada forjó la Creación, inscribió los misterios de la preexistencia sobre la 
> Tabla del hombre; del Bayán le enseñó lo que ignoraba, hizo de él un Libro Luminoso para aquellos que 
> creyeron y se sometieron; hizo que, en esta oscura y funesta edad presenciara la creación de todas las 
> cosas (Kull-i-Shay') y diese testimonio de ello con maravillosa voz sobre la cima de la eternidad en el 
> Templo Excelente1: a fin de que todo hombre pueda atestiguar, en sí y por sí mismo, y en el rango de la 
> Manifestación de su Señor, que verdaderamente no hay Dios salvo Él, y para que todo hombre pueda así 
> ganar la cumbre de las realidades, hasta que nadie contemple cosa alguna sin ver en ella a Dios.
> Y alabo y glorifico al primer mar, que fluyó del océano de la Esencia Divina, y a la primera alborada que 
> despuntó en el Horizonte de la Unicidad, y al primer sol que brilló en el Cielo de la Eternidad, y a la 
> primera llama que fue encendida por la Lámpara de la Preexistencia en el candil de la singularidad: aquél 
> quien fue Aḥmad en el reino de los excelsos, Muḥammad en el concurso de los íntimos, y Maḥmúd2 en el 
> dominio de los sinceros, "...invócalo por cualquier nombre que deseéis. Él tiene excelentísimos 
> nombres"3 en los corazones de aquellos que saben. ¡Y haya entre los Suyos y Sus compañeros abundante, 
> eterna y perdurable paz!
> Además, hemos escuchado con atención lo que el ruiseñor del conocimiento cantó desde las ramas del 
> árbol de tu ser, y hemos aprendido lo que la paloma de la certeza pregonó desde la pérgola de tu corazón. 
> Pienso que la leer tu carta ciertamente aspiré las fragancias de las vestiduras de tu amor y alcancé tu 
> presencia. Y puesto que noté que mencionas tu muerte en Dios, y tu vida a través de Él, y tu amor por los 
> amados de Dios y por las Manifestaciones de Sus Nombres y los Albores de Sus Atributos, por tanto 
> revelaré para tí los sagrados y resplandecientes signos de los mundos de gloria, para atraerte a la corte de 
> santidad, proximidad y belleza, y llevarte a una posición desde la cual no verás nada en la creación salvo 
> el Rostro de tu Bienamado, El que merece honra, y contemplarás todas las cosas creadas como en el día 
> en que ninguna poseía nombre.
> Sobre esto cantó el ruiseñor de la unicidad en el jardín de Ghawthíyyih4. Dijo Él: "Y aparecerá en la tabla 
> de tu corazón un escrito sobre los sutiles misterios del 'Teme a Dios y Dios te dará conocimiento'5; y el 
> ave de tu alma recordará los sagrados santuarios de la preexistencia y ascenderá en alas del anhelo al cielo 
> del 'camina sobre los hollados senderos de tu Señor'6, y recogerás los frutos de la comunión en los 
> jardines del 'Aliméntate, entonces, con toda clase de frutos".7
> Por Mi vida, oh amigo, si probaras de estos frutos del verde jardín de capullos que crecen en las tierras 
> del conocimiento, junto a las luces de guía de la Esencia, en los espejos de los nombres y atributos, un 
> vivo deseo arrancaría de tu mano las riendas de la paciencia y el recato y haría temblar tu alma con luz 
> centelleante; te arrastraría de tu hogar terreno hacia la primera morada celestial, en el Centro de las 
> Realidades; y te elevaría sobre la tierra y te haría deslizar sobre el agua como si corrieses por los campos. 
> Por tanto, que ello nos regocije a Mí y a tí y a quienquiera se remonte al cielo del conocimiento y cuyo 
> corazón sea, por esto, refrescado: las brisas de la certeza han soplado sobre el jardín de su ser desde el 
> Sheba del Todo Misericordioso.
> ¡La paz sea con aquél quien sigue el Recto Sendero!
> Y es más, se dice que siete son las etapas que jalonan la jornada del caminante desde la morada de polvo 
> hasta la patria celestial. Algunos la llaman los Siete Valles, otros las Siete Ciudades. Y dicen que el 
> caminante no alcanzará el océano de la cercanía y la unión, ni beberá del incomparable vino, hasta que no 
> se desprenda de sí mismo y atraviese estas etapas. La primera es:
> 
> EL VALLE DE LA BÚSQUEDA
> El corcel de este Valle es la paciencia; sin ella, en esta jornada el caminante no arribará a ningún lugar ni 
> alcanzará meta alguna. No deberá jamás desanimarse; y si por cien años se esforzara y aún no lograse 
> contemplar la belleza del Amigo, no deberá titubear. Puestos los que buscan el Ka'bih8 del "para Nos" se 
> regocijan con las nuevas del: "Por Nuestros caminos los guiaremos"9. En su búsqueda han ceñido 
> firmemente sus mantos de servicio y procuran en todo momento pasar del plano de la inconsciencia al 
> reino del ser. No habrá atadura que los detenga ni consejo que los haya de disuadir.
> Incumbe a estos siervos purificar el corazón -manantial de los tesoros divinos- de toda mancha, y alejarse 
> de la imitación, cual es la de seguir los pasos de sus antepasados y progenitores, y cerrar la puerta de la 
> amistad y la enemistad a todos los habitantes de la tierra.
> En este viaje el buscador llega a una etapa en la que ve a todas las cosas creadas vagar confundidas 
> buscando al Amigo. A más de un Jacob verá tras las huellas de su José, ¡cuántos amantes presurosos en 
> busca del Amado contemplará! Presenciará un mundo se seres anhelantes en busca del Deseado. A cada 
> momento encontrará un asunto a ponderar, a cada hora se dará cuenta de un misterio; pues apartó su 
> corazón de ambos mundos y se encaminó al Ka'bih10 del Amado. A cada paso recibirá la ayuda del 
> Dominio Invisible y el ardor de su búsqueda crecerá.
> Ha de medirse la búsqueda con la vara del Majnún del Amor.11 Dice el relato que un día se encontró a 
> Majnún tamizando el polvo, bañado en lágrimas. Le preguntaron: "¿Qué haces?" Él dijo: "Busco a Laylí". 
> Ellos exclamaron: "¡Ay de tí! ¡Laylí es de espíritu puro y la buscas en el polvo!" Majnún contestó: "La 
> busco por doquier, quizás la encuentre en algún lugar".
> Por cierto, y a pesar de que para los sabios es vergonzoso buscar en el polvo al Señor de los Señores, aún 
> así ello da muestras del intenso ardor de la búsqueda. "Quienquiera busque algo con celo, lo 
> encontrará".12
> El verdadero buscador nada persigue sino el objeto de su búsqueda, y el amante no tiene deseo alguno 
> salvo la unión con su amada; no alcanzará el buscador su meta a menos que todo lo sacrifique. Es decir, 
> tiene que reducir a nada todo lo visto, oído o entendido para poder así entrar al reino del espíritu, que es la 
> Ciudad de Dios. Es necesario el esfuerzo, si hemos de buscarlo; necesario es el fervor, si hemos de gustar 
> la miel de la reunión con Él; y si probásemos de esta copa, desecharíamos el mundo.
> En esta jornada el caminante mora en toda tierra y habita en toda región. En cada rostro busca la belleza 
> del Amigo; en cada país indaga por el Amado. Se une a todos, y busca la compañía de cada alma, pues 
> quizás pueda descubrir en alguna mente el secreto del Amigo o contemplar en algún semblante la belleza 
> del Amado.
> Y si con la ayuda de Dios encontrase, en esta jornada, alguna señal del Amigo sin rastro y, del mensajero 
> celestial, inhalara la fragancia del añorado José13, ha de entrar directamente al
> 
> VALLE DEL AMOR
> y será consumido en el fuego del amor. En esta ciudad se erige el cielo del éxtasis, brilla el sol del anhelo 
> que ilumina al mundo; y el fuego del amor al arder reduce a cenizas la cosecha de la razón.
> El caminante ya no se percata de sí mismo, ni de nada a su alrededor. No discierne ya entre ignorancia y 
> conocimiento, duda o certeza; ni distingue la aurora de guía de la noche del error. Huye tanto de la fe 
> como del descreimiento, y el veneno mortal le es un bálsamo. Por eso dijo 'Aár14:
> 
> Para el infiel, error y para el sumiso, fe.
> Para el corazón de 'Aár, un átomo de Tu dolor.
> 
> El corcel de este Valle es el dolor, y sin él esta jornada no tendrá fin. En este estado el amante no piensa 
> sino en el Bienamado y no busca refugio salvo en el Amigo. A cada instante ofrece cien vidas en el 
> camino del Amado, a cada paso arroja mil cabezas a Sus pies.
> ¡Oh hermano mío! Hasta que holles el Egipto del Amor no has de hallar al José de la Belleza del Amigo; 
> y a no ser que, como Jacob, reniegues de tus ojos externos, jamás has de abrir el ojo de tu ser interior; y a 
> no ser que ardas con el fuego del amor, jamás has de comulgar con el Amante de tu Anhelo.
> A nada teme un amante, ni mal alguno puede aquejarle: Tú lo contemplas frío en el fuego y seco en el 
> mar.
> 
> Amante es aquel que fresco vive en el fuego del infierno;
> y sabio es aquel que entre las aguas, seco permanece.15
> 
> El amor no admite existencia, ni desea vida: vida ve en la muerte y busca la gloria en la vergüenza. Para 
> merecer la locura del amor, el hombre ha de tener cordura abundante; para merecer los lazos del Amigo, 
> ha de estar pleno de espiritualidad. ¡Bendito sea el cuello atrapado en Su dogal, y feliz la cabeza que cae 
> en la senda polvorienta de Su amor! Por lo tanto, oh amigo, renuncia a ti mismo para que puedas hallar al 
> Incomparable; pasa de largo por esta tierra buscando tu morada en el nido celestial. Si quieres encender el 
> fuego del ser y ser apto en el sendero del amor sé como la misma nada.
> 
> No se apodera el amor de un alma viviente
> ni apresa el halcón una víctima muerta.16
> 
> el amor hace arder un mundo a cada instante, y asola cada país en el que planta su bandera. El ser no 
> existe en su reino, y en sus dominios los sabios carecen de mando. El Leviatán del amor devora al 
> maestro de la razón y destruye al señor del conocimiento. Bebe los siete mares sin saciar la sed de su 
> corazón y dice: "¿Hay más aún?"17 Rehuye de sí mismo y se aparta de todo en la tierra.
> 
> El amor es un extraño en cielo y tierra;
> Setenta y dos locuras en él encierra.18
> 
> A múltiples víctimas atenazaron sus garras y a innumerables sabios sus flechas atravesaron. Sabed que 
> todo lo rojo en el mundo procede de su cólera y que toda palidez de las mejillas viene de su veneno. No 
> admite más remedio que la muerte y no anda sino en el valle sombrío; aún así, a los labios del amante su 
> veneno es más dulce que la miel y, a los ojos del buscador, su destrucción es preferible a millares de 
> vidas.
> Por lo cual, para que el espíritu pueda ser purificado, y ya limpio pueda conocer la grandeza del Señor de 
> los Mundos, han de arder en el fuego del amor los satánicos velos del yo.
> 
> El fuego del amor todo lo enciende y lo quema,
> Entra, entonces, al país de los amantes.19
> 
> Y si el amante, confirmado por el Creador escapa de las garras del águila del amor, entrará en el
> 
> VALLE DEL CONOCIMIENTO
> y saldrá de la duda para hallar la certeza, y se volverá de las oscuras ilusiones hacia la luz de guía del 
> temor de Dios. Se abrirá su vista interior e íntimamente conversará con el Bienamado; entreabrirá el 
> portal de la verdad y la piedad, y cerrará las puertas de las vanas imaginaciones. En esta etapa se contenta 
> con el decreto de Dios, ve en la guerra la paz, y encuentra en la muerte los secretos de la vida sempiterna. 
> Con ojos interiores y exteriores atestigua los misterios de la resurrección en los dominios de lo creado y 
> en las almas de los hombres, y purificado su corazón, comprende la sabiduría divina en las infinitas 
> Manifestaciones de Dios. En el océanos discierne una gota, y una gota contempla los secretos que atesora 
> el mar.
> 
> ¡Parte el corazón del átomo,
> y mira dentro de él. Hallarás el sol!20
> 
> En este Valle, el caminante no ve sino la clara providencia de las obras del Verdadero, diciendo a cada 
> paso: "No puedes ver ningún defecto en la creación del Dios de Misericordia. Vuelve a mirar. ¿Puedes 
> ver acaso una sola falla?"21 Percibe justicia en la injusticia, y en la injusticia merced. En la ignorancia 
> encuentra ocultos muchos conocimientos y, manifiestas en el conocimiento, innumerables sabidurías. 
> Rompe la jaula del cuerpo y de las pasiones y se asocia con los pueblos del reino inmortal. Asciende por 
> los peldaños de la verdad interior y se apresura hacia el cielo de profunda significación. Viaja en el arca 
> del "les mostraremos nuestras señales en las regiones y en ellos mismos"22, y navega sobre el mar de 
> "hasta que se les haga evidente que (este Libro) es la verdad".23 Y si se encontrase con la injusticia 
> tendrá paciencia, y al enfrentarse a la ira manifestará amor.
> Había una vez un amante que había sufrido varios años la separación de su amada y se consumía en el 
> fuego de la lejanía. Por imperio del amor su corazón quedó vacío de paciencia y su cuerpo cansado de su 
> espíritu; consideraba una burla la vida sin ella y el tiempo lo iba consumiendo. Muchos fueron los días en 
> que, añorándola, no halló sosiego y muchas las noches en que su dolor por ella le privó del sueño; su 
> cuerpo se consumía en suspiros, la herida de su corazón lo había convertido en un quejido lastimero. 
> Habría dado mil vidas por una gota en la copa de su presencia, pero de nada le sirvió. Los médicos no le 
> encontraban remedio, y sus camaradas evitaban su compañía; ciertamente los doctores no conocen el 
> remedio para un enfermo de amor, a no ser que el favor de la amado lo salve.
> Finalmente el árbol de su añoranza engendró en fruto de la desesperación y el fuego de su esperanza se 
> redujo a cenizas. Una noche, sin poder ya vivir, salió de su casa y se dirigió a la plaza. De repente un 
> sereno le siguió. Perseguido por él echó a correr. Entonces otros se unieron a éste cerrándole todos los 
> caminos al fatigado. Clamando, el desdichado corrió de aquí para allá lamentándose, "Seguramente este 
> guardia que me persigue tan tenazmente es 'Izrá'íl, mi ángel de la muerte; o es un tirano que trata de 
> hacerme daño". Sus pies lo sostenían, uno sangrando por la flecha del amor, mientras su corazón se 
> lamentaba. Entonces llegó hasta el muro de un jardín y lo escaló con inenarrable dolor, ya que era muy 
> alto; y olvidándose de su vida se arrojó al jardín.
> Y vio allí a su amada, quien lámpara en mano, buscaba un anillo que había perdido. Cuando el amante de 
> subyugado corazón vio a su amado corazón, respiró profundamente y alzando sus manos en oración, 
> exclamó: "¡Oh Dios! ¡Otorga gloria, riquezas, y larga vida al guardia, ya que era Gabriel, quien guió a 
> este pobre; o era Isráfíl, que dio vida este desdichado".
> Verdaderamente, sus palabras eran ciertas, pues había hallado mucha justicia secreta en esta aparente 
> tiranía del sereno, y vio cuánta clemencia yacía oculta tras el velo. En su cólera, el guardia había guiado a 
> aquel que estaba sediento en el desierto del amor, al océano de su amado e iluminado la noche de la 
> ausencia con la luz del encuentro. Había lanzado a quien estaba alejado hacia el jardín de la cercanía y 
> había guiado a un alma doliente hacia el médico del corazón.
> Ahora bien, si el amante hubiese tenido visión, desde un principio hubiera bendecido al guardia y rogado 
> por él y hubiera visto justicia en esa tiranía; pero estándole velado el fin, en un principio prorrumpió en 
> lamentaciones y quejas. Mas aquellos que transitan en los jardines del conocimiento, porque ven el fin en 
> el principio, ven paz en la guerra y en la ira, amistad.
> Tal es el estado de los caminantes en este Valle. Mas los que están en los Valles superiores ven el 
> principio y el fin como uno solo. Más aún, no ven ni principio ni fin, y no advierten ni "primero" ni 
> "último".24 Los que residen en la ciudad inmortal, habitantes del verde jardín, no ven ni siquiera 
> "primero" ni "último". Huyen de todo lo primero y rechazan todo lo que es último. Pues ellos han pasado 
> por sobre los mundos de los nombres y traspuesto los mundos de los atributos tan veloces como el 
> relámpago. Por ello se dice: "la Unidad Absoluta excluye todos los atributos".25 Y han hecho su morada 
> a la sombra de la Esencia.
> Por lo cual, a propósito de esto, Khájih 'Abdu'lláh26 -que Dios El Supremo santifique tu amado espíritu- 
> explicó sutilmente y habló con elocuencia sobre el significado del versículo: "Guíanos por el recto 
> sendero".27 Que es: "Muéstranos el camino correcto, o sea, hónranos con el amor de tu Esencia, para que 
> seamos liberados de volvernos hacia nosotros mismos y hacia todo lo que no seas Tú, y lleguemos a ser 
> completamente Tuyos, a conocerte sólo a Ti, a verte sólo a Ti y a no pensar en nadie salvo en Ti".
> Más aún, ellos se elevan aún por encima de esta posición. Por lo que se dice:
> 
> El amor es un velo entre el amante y el amado;
> Más no me está permitido decir.28
> A esta hora, el alba del conocimiento ha despuntado y se apagan los candiles del caminar y del vagar sin 
> rumbo.29
> 
> Velado le era esto a Moisés
> pese a toda su fuerza y su luz;
> entonces tú, que ni alas tienes siquiera
> no intentes volar.30
> 
> Si eres hombre de comunión y oración, remóntate en alas de la ayuda proveniente de Almas Santas, para 
> que puedas contemplar los misterios del Amigo y alcanzar las luces del Bienamado. "Verdaderamente, 
> Somos de Dios y a Él regresamos".31
> Luego de haber atravesado el Valle del Conocimiento, que es el último plano de la limitación, el 
> caminante llega al
> 
> VALLE DE LA UNIDAD
> y bebe de la copa del Absoluto y contempla las Manifestaciones de la Unidad. En esta posición traspasa 
> los velos de la pluralidad, huye de los mundos de la carne y asciende al cielo de la singularidad. Oye con 
> el oído de Dios y con Su ojo contempla los misterios de la divina creación. Entra en el santuario del 
> Amigo y como confidente, comparte el pabellón del Bienamado. De la manga del Absoluto extiende la 
> mano de la verdad; revela los secretos del poder. No ve en sí mismo ni nombre, ni reputación, ni rango, 
> más allá de su propia alabanza de Dios. Ve, en su propio nombre, el de Dios; para él "todas las canciones 
> vienen del Rey"32 y toda melodía procede de Él. Se sienta sobre el trono de "Decid, todo proviene de 
> Dios"33 y descansa sobre la alfombra del "No hay poder ni fuerzas salvo en Dios".34 Contempla todas 
> las cosas con el ojo de la unidad, y ve los rayos refulgentes del sol divino brillando por igual sobre todas 
> las cosas creadas desde la aurora de la esencia, y ve las luces de la singularidad reflejada sobre toda la 
> creación.
> Es evidente a su Eminencia, que todas las variaciones que el caminante contempla en las etapas de su 
> viaje por el reino del ser proceden de su propia visión. Daremos un ejemplo de esto, para que su 
> significado quede completamente claro. Considera al sol visible: aun cuando brilla con esplendor sobre 
> todas las cosas y él mismo confiere luz a toda la creación, por mandato del Rey de la Manifestación, en 
> cada sitio se manifiesta y derrama su abundancia de acuerdo con la potencialidad de ese lugar. Por 
> ejemplo, en un espejo refleja su propio disco y forma. Esto responde a la sensibilidad del espejo: en un 
> cristal hace que aparezca fuego, mientras en otros objetos muestra sólo el efecto de su brillo, pero no su 
> disco entero. Y, sin embargo, como tú has observado, mediante ese efecto, por mandato de su Creador, 
> adiestra a cada cosa de acuerdo a sus propias cualidades.
> De la misma manera los colores se hacen visibles en cada objeto de acuerdo a su naturaleza. Por ejemplo, 
> en una esfera amarilla los rayos relucen amarillos; en una blanca son blancos; y en una roja, los rayos se 
> manifiestan rojos. Por lo tanto, estas variaciones depende del objeto y no de la luz resplandeciente. Y si 
> un lugar está cerrado, ya sea por paredes o un techo, quedará completamente privado del resplandor de la 
> luz, y allí no brillará el sol.
> Es así que ciertas almas incapaces han encerrado, dentro del muro del yo y la pasión, los campos del 
> saber, oscureciéndolos por la ignorancia y la ceguera, y han sido privados de la luz del sol místico y de 
> los misterios del Eterno Bienamado; lejos se han desviado de la engalanada sabiduría de la lúcida Fe del 
> Señor de los Mensajeros, han sido echados del santuario de la Beldad Suprema y desterrados del Ka'bih35 
> del esplendor. ¡Ése es el valor de la gente de esta era!
> Y si un ruiseñor36 se remontara desde la arcilla del yo y habitara en el rosedal del corazón, y con 
> melodías árabes y dulces canciones iraníes relatara los misterios de Dios -de los cuales una sola palabra 
> imprime vida nueva y lozana a los cuerpos de los muertos y confiere el Espíritu Santo a los huesos 
> corruptos de la existencia- veras mil garras de envidia y miríadas de picos de rencor dándole caza y, con 
> toda su fuerza, empeñados en su muerte.
> En verdad al escarabajo una fragancia delicada le es repugnante, y para el hombre embotado un dulce 
> perfume es igual que nada. Por lo cual, ha sido dicho para guía del ignorante:
> 
> Disipa el embotamiento de tu cabeza
> para luego aspirar el aliento de Dios.37
> 
> En resumen, las diferencias entre objetos han quedado claras. Es así, que, cuando el caminante contempla 
> sólo el lugar de la apariencia -o sea, cuando solamente ve las esferas multicolores- percibe amarillo, rojo 
> y blanco. De allí que haya prevalecido el conflicto entre las criaturas y que el polvo sombrío de las almas 
> limitadas haya cubierto al mundo; y que otros sí se vuelvan hacia el esplendor de la luz y que algunos 
> hayan bebido de la unicidad. Y éstos no ven nada sino el sol mismo.
> Así, puesto que transitan estos tres planos diferentes, el entendimiento y las palabras de los caminantes 
> han diferido; y por lo tanto aparece continuamente el signo de conflicto sobre la tierra. Pues hay algunos 
> que habitan en el plano de la unicidad y hablan de ese mundo, otros ocupan los dominios de la limitación 
> y algunos los grados del yo, mientras otros, que permanecen desprovistos del esplendor de la Belleza 
> Divina, hacen ciertos reclamos, y en cada era y en cada ciclo infligen sobre el pueblo del mar de la 
> unicidad aquello que ellos mismos merecen. "Si Dios castigara a los hombres por sus iniquidades, ¡no 
> dejaría cosa viviente sobre la tierra! Más Él les da plazo hasta un tiempo señalado..."38
> ¡Oh hermano Mío! Un corazón puro es como un espejo, puríficalo con el bruñido del amor y el 
> desprendimiento de todo salvo Dios para que en él pueda brillar el sol verdadero y despuntar el alba 
> eterna. Entonces, verás claramente el significado de "Ni mi tierra ni mi cielo me contienen, pero sí el 
> corazón de mi siervo fiel".39 Y tomarás tu vida en tus manos y, con infinito anhelo, la depositarás ante el 
> nuevo Bienamado.
> Tan pronto como la Manifestación del Rey de la Unicidad desciende sobre el trono del corazón y el alma, 
> Su brillo se hace visible en cada miembro y extremidad. En ese momento, desde la oscuridad, brilla el 
> misterio de la afamada tradición: "Un siervo es atraído hacia Mi en oración hasta que Yo le responda y 
> cuando le he respondido, Me convierto en el oído con el cual oye..." Pues, de este modo ha aparecido el 
> Amo de la casa dentro de Su hogar y todos los pilares de la morada resplandecen con Su luz. Y la acción 
> y el efecto de la luz vienen de Aquél Quien da luz; por ello, todos actúan por medio de Él y se levantan 
> por Su voluntad. Y éste es aquel manantial del cual beben los íntimos, tal como está dicho: "Una fuente 
> de la cual beberán los íntimos de Dios..."40
> Empero, que nadie interprete estas declaraciones como antropomorfismos, ni vea en ellas el descenso de 
> los mundos de Dios a los niveles de las criaturas; como tampoco deberían llevar a Vuestra Eminencia a 
> tales suposiciones. Porque, en Su Esencia, Dios está santificado por encima del ascenso o descenso, de 
> entrada o salida; por toda la eternidad Él ha esto -y lo seguirá estando- libre de los atributos de las 
> criaturas humanas. Ningún hombre le conoció jamás ni alma alguna ha encontrado la senda hacia Su Ser. 
> Todo conocedor místico ha vagado, perdido, por el valle de Su conocimiento; todo santo ha perdido su 
> camino buscando comprender Su Esencia. Santificado es Él por encima de la comprensión del sabio; 
> exaltado es Él por encima del conocimiento del erudito. El camino está vedado y buscarlo es la impiedad; 
> Su prueba son sus signos y Su Ser es Su evidencia.41
> Por lo cual, los amantes del rostro del Bienamado han dicho: "¡Oh Tú, Aquél Cuya esencia es el único 
> camino hacia Su Esencia, y Quien está santificado por sobre toda semejanza con Sus criaturas!42 ¿Cómo 
> puede la nada absoluta galopar en su corcel por el campo de la preexistencia, o una sombra efímera 
> alcanzar el sol sempiterno?" El Amigo43 ha dicho: "Si no fuera por Ti no Te hubiéramos conocido", y ha 
> dicho el Bienamado44: "Ni alcanzado Tu presencia".
> Por cierto, lo que ha sido mencionado acerca de los grados del conocimiento se refiere al conocimiento de 
> las Manifestaciones de aquel Sol de la Realidad, el cual derrama Su luz sobre los Espejos. Y el resplandor 
> de esa luz está en los corazones, mas permanece oculto bajo los velos del sentido y las condiciones de 
> esta tierra, igual que una vela en un farol de hierro, y sólo cuando se lo libera de éste podrá brillar su luz.
> De la misma manera, cuando quites de tu corazón las envolturas de la ilusión, se harán manifiestas las 
> luces de la unicidad.
> Está claro, pues, que ni aun para los rayos existe entrada y salida -cuánto menos para aquella Esencia del 
> Ser y aquel Misterio anhelado. ¡Oh Hermano Mío!, recorre estos planos con espíritu de búsqueda, no de 
> ciega imitación. El verdadero caminante no será detenido por el mazo de las palabras ni excluido por la 
> advertencia de las insinuaciones.
> 
> ¿Cómo podrá una cortina a los amantes dividir?
> ¡Aún la muralla de Alejandro fallará!45
> 
> Los secretos son muchos pero los extraños son innumerables. No bastarían volúmenes para contener el 
> misterio del Bienamado, ni podría ser agotado en estas páginas, aunque no sea más que una palabra, ni 
> más que un signo. "El conocimiento es un único punto, mas los ignorantes lo han multiplicado".46
> Sobre la misma base, reflexiona también acerca de las diferencias entre los mundos. Aunque los mundos 
> divinos no tengan fin, sin embargo algunos se refieren a ellos como su fueran cuatro: el mundo del tiempo 
> (zamán), un mundo que tiene un principio como un fin; el mundo de la duración (dahr), el cual tiene un 
> principio pero cuyo fin no está revelado; el mundo de la perpetuidad (sarmad), cuyo principio no puede 
> verse pero el cual se sabe que tiene un final; y el mundo de la eternidad (azal) del cual ni el principio ni el 
> fin son visibles. A pesar de existir muchas y diferentes aseveraciones sobre estos puntos, narrarlas en 
> detalle resultaría tedioso. Algunos han dicho que el mundo de la perpetuidad no tiene ni principio ni fin y 
> han llamado al mundo de la eternidad el Empíreo invisible e impenetrable. Otros han llamado a éstos los 
> mundos de la Corte Celestial (Láhút), del Cielo Empíreo (Jabarút), del Reino de los Ángeles (Malakút), y 
> del mundo mortal (Násút).
> Se considera que son cuatro las jornadas en el sendero del amor: de los seres creados al Verdadero; del 
> Verdadero a los seres creados; de las criaturas entre sí; y del Verdadero hacia Sí Mismo.
> Existen otras muchas aseveraciones de visionarios místicos y teólogos de antaño que no he mencionado 
> aquí, pues me desagrada citar copiosamente de los dichos del pasado, ya que usar las palabras de otros 
> demuestra conocimiento adquirido y no el don divino. Aun lo que hemos citado aquí fue en deferencia al 
> capricho de los hombres y a la modalidad de los amigos. Además, tales temas están más allá del propósito 
> de esta epístola. Nuestra renuencia a hablar de sus dichos no es orgullo, sino más bien una manifestación 
> de sabiduría y una demostración de benevolencia.
> 
> Si dejó Khi¤r hundirse la barca en el mar,
> aun en este error hay mil aciertos.47
> 
> Pues de otro modo este Siervo se considera completamente perdido y como la nada, comparado con uno 
> de los amados de Dios. Y menos aún en la presencia de Sus santos. ¡Exaltado sea Mi Señor, el Supremo! 
> Es más, nuestro objetivo es describir las etapas de la jornada del caminante y no presentar las 
> aseveraciones contradictorias de los místicos.
> No obstante haber dado ya un breve ejemplo concerniente al principio y final del mundo relativo, del 
> mundo de los atributos, se agrega ahora una segunda ilustración para que sea puesto de manifiesto su 
> significado más acabado. Por ejemplo, que su Eminencia se considere a sí mismo; en relación a vuestro 
> hijo sois primero, pero último en relación a vuestro padres. En vuestra apariencia externa dais cuenta de la 
> aparición del poder en los reinos de la creación divina; en vuestro ser interior reveláis los misterios 
> ocultos que son la fe divina depositada en vos. Y entonces, en el sentido ya mencionado, se aplica a vos lo 
> que es primero y lo que es último, lo externo e interno, para que en estos cuatro estado que te fueron 
> conferidos podáis comprender los cuatro estados divinos y para que sobre todas las ramas visibles o 
> escondidas del rosal de la existencia, el ruiseñor de vuestro corazón pueda cantar: "Él es el primero y el 
> último, el Visible y el Oculto..."48
> Debido a las limitaciones de los hombres, estas afirmaciones son hechas en la esfera de lo relativo. Por 
> otra parte, aquellos personajes que de un solo paso han atravesado el mundo de lo relativo y lo limitado, y 
> han habitado en el plano luminoso del Absoluto, y levantado su tienda en los mundos de la autoridad y 
> del mandato, con una sola chispa han consumido estas relatividades, y con una gota de rocío han borrado 
> estas palabras. Y nadan en el océano del espíritu y se remontan al sagrado cielo de luz. En este plano, 
> entonces ¿qué vida tienen palabras como "primero" o "último" y otras como ellas vistas o mencionadas? 
> En este dominio lo primero es lo último mismo y lo último no es sino lo primero.
> 
> Haz un fuego de amor en tu alma,
> y quema todo pensamiento y toda palabra.49
> 
> ¡Oh amigo mío! Mírate a ti mismo: Si no hubieras sido padre ni engendrado un hijo, tampoco hubieras 
> escuchado estos dichos. Ahora, olvídalos todos, para que puedas aprender del Maestro del Amor en la 
> escuela de la unicidad y volver a Dios y, abandonando la tierra interior de la irrealidad50 por tu verdadera 
> posición, habitar bajo la sombra del árbol del conocimiento.
> ¡Oh tú, amado! Empobrécete para que puedas entras en la excelsa corte de las riquezas; e inclina tu 
> espalda para que puedas beber del río de la gloria y alcanzar el verdadero significado de los poemas 
> acerca de los cuales has preguntado.
> Queda aclarado, pues, que estas etapas dependen de la visión del caminante. En cada ciudad contemplará 
> un mundo, en cada Valle alcanzará un manantial, en cada prado escuchará una canción. Mas el halcón del 
> cielo místico tiene en Su pecho más de un maravilloso cántico del espíritu y el ave persa guarda en Su 
> alma más de una dulce melodía árabe; pero están ocultas y ocultas permanecerán.
> 
> Si hablo, muchas mentes se harán añicos,
> y si escribo, muchas plumas se quebrarán.51
> 
> La paz se con aquél que concluye esta exaltada jornada y, a través de las luces de guía, sigue al 
> Verdadero.
> Luego de atravesar los elevados planos de este viaje celestial, el caminante entra en
> 
> EL VALLE DEL CONTENTO
> En este Valle siente las brisas del contento divino soplando desde el plano del espíritu. Quema los velos 
> del deseo y con el ojo interior y exterior percibe dentro y fuera de todas las cosas el día del "Dios 
> compensará a cada uno desde Su abundancia".52
> De la congoja pasa al arrobamiento, de la angustia al regocijo. Su aflicción y su dolor ceden paso al 
> deleite y embeleso.
> Aunque en apariencia, en este Valle los caminantes pueden habitar en el polvo, interiormente están 
> entronizados en las alturas del significado místico; se alimentan de las ilimitadas mercedes de los 
> significados interiores, y beben los delicados vinos del espíritu.
> La lengua es impotente para describir estos tres Valles, y la palabra resulta inadecuada. La pluma no entra 
> en esta región, y la tinta deja sólo un borrón. En estos planos, el ruiseñor del corazón tiene otros cantos y 
> secretos que conmueven el corazón y hacen exclamar al alma, mas este misterio del significado íntimo 
> sólo puede ser susurrado de corazón a corazón, confiado sólo de pecho a pecho.
> Del éxtasis de los sabios místicos, sólo entre corazones es dado hablar;
> Ningún mensajero puede contarlo, ni misiva contenerlo.53
> 
> Mudo estoy de flaqueza en muchos asuntos
> Pues contarlos mis palabras no podrían y mi habla fallaría.54
> 
> ¡Oh amigo! Hasta que hayas entrado en el jardín de tales misterios no beberá del vino inmortal de este 
> Valle. Y si hubieras de gustarlo, cerrarás tus ojos a todo lo demás y beberás del vino del contento; te 
> librarás de todo y te atarás a Él, ofrecerás tu vida en Su sendero, abandonando tu alma. Mas no hay otro 
> en esta región al que necesites olvidar: "Dios estaba allí, mas nada había a Su lado".55 Pues en este plano 
> el viajero ve en todo la belleza del Amigo. Aun en el fuego ve el rostro del Bienamado. En la ilusión, 
> contempla el secreto de la realidad y lee en los atributos el enigma de la Esencia. Ha consumido los velos 
> con sus suspiros y de una sola mirada ha apartado las mortajas, con ojo avizor contempla la nueva 
> creación y con lúcido corazón comprende las verdades sutiles. Esto está suficientemente confirmado por: 
> "Y aguda hemos hecho tu vista en este día".56 Luego de recorrer los planos del contento más puro, el 
> caminante llega al
> 
> VALLE DEL ASOMBRO
> y es lanzado al océano de la grandeza, creciendo su asombro a cada instante. Ora ve la condición de 
> riqueza como la misma pobreza y la esencia de la libertad como impotencia cabal. Ora queda atónito ante 
> la belleza del Todo Glorioso. Y nuevamente se siente cansado de su propia vida. ¡Cuántos árboles arrancó 
> el torbellino de admiración, cuánta alma dejó exhausta! Porque en este Valle el viajero se ve envuelto en 
> la confusión, aunque a los ojos de aquel que alcanzó, tales maravillas sean apreciadas y bienamadas. A 
> cada momento contempla un mundo maravilloso, una nueva creación y va de asombro en asombro y 
> queda anonadado ante las obras del Señor de la Unidad.
> Por cierto, ¡oh hermano!, si ponderamos cada cosa seremos testigos de infinitas sabidurías perfectas y 
> aprenderemos una infinidad de verdades nuevas y maravillosas. Uno de los fenómenos creados en el 
> sueño. Mira, ¡cuántos secretos hay depositados en él, cuántas sabidurías atesora, cuántos mundos 
> encierra! Observa, como estando dormido en una habitación, y estando sus puertas cerradas, de pronto te 
> encuentras en una ciudad lejana, están en ella sin mover los pies ni cansar tu cuerpo; ves sin usar tus ojos, 
> escuchas sin aguzar los oídos y, sin lengua, hablas. Y, quizás, cuando hayan pasado diez años, 
> presenciarás, en el mundo exterior lo mismo que soñaste esta noche.
> Ahora bien, son muchas las sabidurías a ponderar en el sueño, cuya verdadera naturaleza nadie sino la 
> gente de este Valle puede comprender. Primero, ¿cómo es este mundo donde sin ojo, sin oído, sin mano y 
> sin lengua, no obstante un hombre se sirve de todos ellos? Considera la diferencia entre estos dos mundos 
> y los misterios que encierran, para que puedas alcanzar las confirmaciones divinas y los descubrimientos 
> celestiales, y penetrar en las regiones de la santidad.
> Dios, el Eminente, ha puesto estos signos en los hombres con el fin de que los filósofos no puedan negar 
> los misterios de la vida del más allá ni rebajar lo que les ha sido prometido. Pues algunos se aferran a la 
> razón y niegan lo que ésta no puede comprender y, sin embargo, las mentes débiles no pueden jamás 
> aprehender los asuntos a que nos hemos referido. Sólo la Suprema, la Divina Inteligencia pueden 
> comprendernos:
> 
> ¿Cómo puede la débil razón abarcar el Qur'án,
> o la araña atrapar al fénix en su tela?57
> 
> Todos estos estados han de ser experimentados en el Valle del Asombro y, a cada instante, sin fatigarse, 
> el caminante busca más. Así, el Señor de los Primeros y Últimos58, al exponer los grados de la 
> contemplación dijo, admirado: "¡Oh Señor! ¡Aumenta mi asombro en Ti!"
> asimismo, reflexiona sobre la perfección de la creación del hombre, en el cual están replegados y ocultos 
> todos estos planos y condiciones.
> ¿Te consideras sólo una débil forma,
> cuando dentro de ti está plegado el universo?59
> 
> Por consiguiente, debemos esforzarnos por destruir la condición animal hasta que el significado de lo 
> humano haya salido a la luz.
> Es así que también, Luqmán, que había bebido del manantial de la sabiduría y gustado del agua de 
> misericordia, al probarle a su Nathan los planos de resurrección y de muerte, explicó el sueño como 
> evidencia y ejemplo. Lo narramos aquí para que, a través de este Siervo evanescente, pueda perdurar un 
> recuerdo de aquel joven de la escuela de la Divina Unidad, aquel decano del arte de la instrucción y lo 
> Absoluto. Expresó: "¡Oh hijo!" Si puedes vencer el sueño, también podrás vencer la muerte; y si logras no 
> despertar después del sueño, también podrás impedir tu resurrección después de la muerte".
> ¡Oh amigo!, el corazón es la morada de misterios eternos, no la conviertas en hogar de caprichos 
> pasajeros; ni derroches el tesoro de tu preciada vida ocupándolo en este mundo fugaz. Provienes del 
> mundo de la santidad -no ates tu corazón a la tierra; eres morador de la corte de la cercanía- no elijas la 
> patria del polvo.
> En suma, la descripción de estos estados, no tiene fin, pero a causa de las injurias infligidas por las gentes 
> de esta tierra, este Siervo no tiene ánimo para continuar:
> 
> El relato está aún inconcluso y yo estoy desanimado.
> Te ruego, entonces, me perdones.60
> 
> Gime la pluma, y la tinta derrama lágrimas, el río61 del corazón, se sacude con sangre. "Nada puede 
> suceder, salvo aquello que Dios nos ha destinado".62 ¡La paz sea con aquél que sigue el Recto Sendero!
> Habiendo escalado las cimas del asombro, el caminante entra en el
> 
> VALLE DE LA VERDADERA POBREZA Y LA NADA ABSOLUTA
> Esta estación es la muerte del yo y la vida en Dios, el ser pobre en uno mismo y rico en el Deseado. La 
> pobreza a la que aquí se alude significa ser pobre en las cosas del mundo creado y rico en las del mundo 
> de Dios, pues cuando el amante verdadero y amigo devoto alcanza la presencia del Amado, la radiante 
> belleza del Bienamado y el fuego del corazón del amante encenderán una llamarada y quemarán todos los 
> velos y envolturas. Más aún, todo lo que él posee, desde el corazón a la piel, arderá en llamas hasta que 
> nada quede salvo el Amigo.
> 
> Una vez reveladas las cualidades del Antiguo de los Días,
> Entonces, quemó Moisés las cualidades de las cosas terrenales.63
> 
> Aquél quien ha alcanzado este estado, está santificado de todo lo que pertenece al mundo. Por lo cual si a 
> aquellos quienes han llegado al mar de Su presencia se los encuentra desposeídos de todas las cosas 
> limitadas de este mundo perecedero, ya sean éstas riquezas externas u opiniones personales, no importa. 
> Porque cualquier cosa que posean los seres creados está sujeta a sus propias limitaciones, mas todo lo que 
> posea el Verdadero está santificado de aquello; esta aserción debe ser profundamente ponderada para que 
> quede claro su significado. "En verdad, el justo beberá del cáliz preparado en la fuente alcanforada".64 Si 
> se llegara a conocer la interpretación de "alcanfor", se haría evidente la verdadera intención. Este estado 
> es aquella pobreza de la cual se dice: "La pobreza es Mi gloria".65 Existen muchos grados y significados 
> de la pobreza exterior e interior, que no he juzgado pertinente mencionar aquí; los he reservado, por lo 
> tanto, para otra ocasión, dependiendo de lo que Dios pueda desear y el destino deparar.
> Éste es el plano en que quedan consumidos en el caminante, los vestigios de todas las cosas (Kull-i-Shay') 
> y en el horizonte de la eternidad surge de la oscuridad la Faz Divina, y es revelado el significado de 
> "Todo sobre la tierra pasará salvo el rostro de tu Señor..."66
> ¡Oh amigo Mío! Escucha con alma y corazón los cánticos del espíritu y atesorálos como a tus propios 
> ojos; ya que las sabidurías celestiales, cual nubes primaverales, no lloverán por siempre sobre el suelo de 
> los corazones de los hombres; y aunque la munificencia del Todo Misericordioso es incesante y perpetua, 
> a cada tiempo y a cada era le es asignada una porción y reservada una gracia, todo esto en una medida 
> dada. "No hay cosa alguna que no esté depositada en Nosotros, y no la concedemos salvo en una medida 
> determinada".67 La nube de la merced del Amado sólo riega al jardín del espíritu, y derrama sus gracias 
> tan sólo en el primavera. Las demás estaciones están privadas de esta poderosa gracia y las tierras áridas 
> no participan de este favor.
> ¡Oh hermano! No en todo el mar hay perlas, ni toda rama florece, ni tampoco trinará el ruiseñor sobre 
> todas ellas. Esfuérzate, entonces, para que -antes que el ruiseñor del paraíso místico se retire al jardín de 
> Dios y vuelvan los rayos del alba celestial al Sol de la Verdad- quizás en este cúmulo de polvo del mundo 
> mortal, puedas aspirar una fragancia del jardín sempiterno y vivir para siempre a la sombra de las gentes 
> de esta ciudad. Y cuando hayas llegado a este estado sublime y alcanzado este poderosísimo plano, verás 
> al Amado y te olvidarás de todo lo demás.
> 
> ¡Oh hombres de visión! Sin velo brilla el Amado
> sobre muro y portal.68
> 
> Has abandonado así la gota de vida y has venido al mar de Aquel que confiere Vida. Esta es la meta que 
> has querido; si es la voluntad de Dios, la alcanzarás.
> En esta ciudad, hasta los velos de luz se rasgan y desaparecen. "Nada vela su belleza salvo la luz, ni nada 
> cubre su rostro excepto la revelación".69 ¡Es extraño que mientras el Bienamado es visible como el sol, 
> los incautos aún van tras oropeles y el vil metal. Ciertamente la intensidad de Su revelación Lo ha 
> cubierto y la plenitud de Su resplandor Lo ha ocultado.
> Resplandeciente como el sol Él ha brillado,
> pero ¡ay! a la ciudad de los ciegos ha llegado.70
> 
> En este Valle el caminante deja tras de sí las etapas de la "unidad del Ser y de la Manifestación"71 y 
> alcanza una unidad que está santificada por encima de esos dos estadios. Sólo el éxtasis puede abarcar 
> este tema. Ni palabras ni argumentos. Y quienquiera haya pasado esta etapa del viaje o aspirado un hálito 
> de este tierra-jardín, sabe de lo que hablamos.
> En todos estos viajes el caminante no ha de desviarse ni un ápice de la "Ley", pues éste es ciertamente el 
> secreto del "Sendero" y el fruto del Árbol de la "Verdad"; y en todas estas etapas debe tomarse del manto 
> de la obediencia a los mandamientos y asir el cordón del huir de todo lo prohibido, para que pueda ser 
> nutrido por la copa de la Ley e informado de los misterios de la Verdad.72
> Si de las expresiones de este Siervo alguno no fuera comprendida o llevase a la perturbación, ha de 
> volverse sobre ella nuevamente, para que no persista duda alguna, y para que el significado sea tan claro 
> como el Rostro del Amado, brillando desde la "Gloriosa Posición".73
> Estos viajes no tiene un fin visible en el mundo del tiempo. Si desciende sobre él la confirmación 
> invisible y es asistido por el Guardián de la Causa, el caminante desprendido puede atravesar estas siete 
> etapas con siete pasos, más aún, en siete alientos, hasta de un solo soplo, si Dios así lo quiere y lo desea. 
> Pues "Su Gracia está con Su siervo como a Él le place".74
> Aquellos que se remontan hacia el cielo de la singularidad y alcanzar el mar de lo Absoluto, consideran 
> esta ciudad -estación de la vida en Dios- como el estado más avanzado de los conocedores místicos, y la 
> patria más lejana de los amantes. Pero para este Evanescente del océano místico, esta posición es el 
> primer portal de la ciudadela del amor; y el corazón está dotado de cuatro estados los cuales serían 
> descritos si se encontrara tan sólo un alma afín.
> 
> Cuando la pluma se disponía a describir esta posición
> se hizo pedazos y la hoja se rasgó.75
> 
> ¡Salám!76
> 
> ¡Oh amigo mío! Más de un sabueso persigue a esta gacela del desierto de la unicidad; muchas son las 
> zarpas que desgarran a este zorzal del jardín eterno. Cuervos despiadados acechan a este ave del 
> firmamento de Dios, y el cazador de la envidia ronda a este ciervo del prado del amor.
> ¡Oh Shaykh! Haz de tu esfuerzo un cristal para que acaso pueda proteger a esta llama de los vientos 
> adversos; esta luz anhela ser encendida en la lámpara del Señor y brillar en la esfera del espíritu. Pues 
> ciertamente la cabeza alzada por amor a Dios caerá bajo la espada y la vida encendida por el anhelo será, 
> de seguro, sacrificada y desbordará la sangre del corazón que recuerde al Amado. Bien se ha dicho:
> 
> Libre de amor has de vivir,
> pues su paz se llama angustia;
> Su comienzo es dolor,
> muerte su final.77
> 
> ¡La paz sea con aquél que sigue el Recto Sendero!
> Se han considerado los pensamientos que expresaras en cuanto a la interpretación del nombre del pájaro 
> de esa especie común que, en persa, se llama Gunjishk (gorrión).78 Parece estar bien versado en la verdad 
> mística. Sin embargo, en cada plano, cada letra tiene un significado relacionado con éste. En realidad, el 
> caminante encuentra un secreto en cada nombre, en cada letra un misterio. En un sentido, estas letras se 
> refieren a la santidad.
> Káf o Gáf (K o G) se refieren a Kuffi ("libre"), o sea, "Libérate de lo que desea tu pasión; entonces, 
> avanza hacia tu Señor".
> Nún se refiere a Nazzih ("purificar"), o sea, "Purifícate de todo salvo de Él, para que puedas entregar tu 
> vida por Su amor".
> Jím es jánib ("retirarse"), o sea, "Retírate del umbral del verdadero si aún posees atributos terrenales".
> Shín es Ushkur ("gracias"), o sea, "Da gracias a Tu Señor en Su tierra para que Él pueda bendecirte en Su 
> cielo; si bien en este mundo de u nicidad, este cielo es lo mismo que Su tierra".
> Káf se refiere a Kuffi, o sea, "Quítate las envolturas de las limitaciones, para que puedas llegar a conocer 
> lo que no has conocido de los estados de Santidad".79
> Si escucharas las melodías de este Ave mortal80, entonces buscarías el cáliz inmortal y rehusarías toda 
> copa perecedera.
> ¡La paz sea con aquellos quienes caminan por el Recto Sendero!
> 
> LOS CUATRO VALLES. 
> 
> BAHÁ'U'LLÁH.
> 
> ¡ÉL ES EL FUERTE, EL BIENAMADO!
> 
> Oh luz de la verdad, Hisám-i-Dín, el generoso.
> El mundo no ha engendrado otro príncipe como Tú!81
> Me pregunto por qué fue tan bruscamente cortado el lazo del amor y roto el firme convenio de amistad. 
> ¿Es porque, Dios no lo permita, alguna vez decreció Mi devoción o falló Mi profundo afecto, que tú así 
> Me has olvidado y borrado de Tus pensamientos?
> 
> ¿Qué falla Mía ha hecho cesar tus favores?
> ¿Será que Nosotros somos de baja y tú de alta condición?82
> 
> ¿O es que una sola flecha te ha corrido del campo de batalla?83 ¿No te han dicho que la fidelidad es un 
> deber para aquellos que siguen la vía mística, guía verdadera hacia la Sagrada Presencia? "En cuanto a 
> aquellos que dicen 'Dios es nuestro Señor' y que marchan derecho hacia Él, los ángeles descenderán sobre 
> ellos..."84
> Asimismo dice Él: "Sigue adelante como te ha sido ordenado".85 Ya que es éste el camino obligado para 
> aquellos que viven en la presencia de Dios.
> 
> Hago lo que se me ordena, y traigo el mensaje,
> ya se que sirva de consejo o provoque ofensa.86
> 
> Si bien no he recibido respuesta a Mis cartas y es contrario a la costumbre de los sabios expresar 
> nuevamente Mi parecer, sin embargo, este amor nuevo ha quebrantado todas las viejas reglas y formas.
> 
> No nos cuentes la historia de las penas de Laylí ni las e Majnún
> Tu amor ha hecho olvidar al mundo los amores de antaño.
> Una vez que tu nombre se posó sobre la lengua, los amantes lo tomaron
> Haciendo bailar de acá para allá a oyentes y oradores.87
> 
> Y de la sabiduría divina y el consejo celestial, dice Rúmí:
> 
> Con cada luna, oh mi amado, por tres días enloquezco;
> Hoy es el primero de ellos. Por eso me ves feliz.
> 
> Hemos sabido que has viajado a Tabríz y Tiflis para difundir conocimientos, o que algún otro noble 
> propósito te ha llevado a Sanandaj88.89
> 
> ¡Oh Mi eminente amigo! Aquellos que progresan en el camino místico son de cuatro clases. Los 
> describiré brevemente para que queden claros los grados y cualidades de cada clase.
> 
> EL PRIMER VALLE
> Si los viajeros van en pos de Aquél que es el objeto de sus intenciones (MaqÐúd), esta etapa pertenece al 
> yo, pero al yo que es "El Yo de Dios alzado con leyes dentro de Él".90
> En este plano, el yo no es rechazado sino que es amado, es agradable y no se le debe rehuir. A pesar de 
> que al principio este plano es el reino del conflicto, al fin se accede al trono del esplendor. Como ha sido 
> dicho: "¡Oh Abraham de este día! ¡Oh Abraham, Amigo del Espíritu! Mata a estas cuatro aves de 
> presa91, para que, después de la muerte, el enigma de la vida pueda ser descifrado.
> Este es el plano del alma que es agradable a Dios. Refiérete al verso:
> 
> "¡Oh tú, alma, que estás bien segura,
> Retorna a tu Señor, agradada y agradable a Él!"92
> y que finaliza:
> 
> "Únete a Mis siervos,
> y entrarás en Mi paraíso".93
> 
> En esta etapa hay muchos signos e innumerables pruebas. Por ello se dice: "De aquí en adelante les 
> mostraremos Nuestros signos en las regiones de la tierra, y en ellos mismos, hasta que la verdad se les 
> haga manifiesta"94, y que no hay Dios sino Él.
> Uno debe, entonces, leer el libro de su propio yo antes que un tratado sobre retórica. Por lo cual Él ha 
> dicho: "Lee tu Libro: En este día no hace falta nadie más que tu para hacer la cuenta en tu contra".95
> hay una historia de un conocedor místico, que salió de viaje con un gramático amigo. Llegaron a la orilla 
> del Mar del Esplendor. El conocedor enseguida se arrojó a las olas, pero el gramático permaneció perdido 
> en sus razonamientos que eran como palabras escritas en el agua. El conocedor le gritó: "¿Por qué no me 
> sigues?" A lo que el gramático respondió: "¡Oh Hermano! No me atrevo a avanzar. Debo volver". 
> Entonces exclamó el conocedor: "Olvida lo que has leído en los libros de Síbavayah y Qawlavayh, de 
> Ibn-i-Æájib e Ibn-i-Málik96, y cruza el agua".
> 
> Aquí no hace falta la retórica, sino la muerte del yo;
> Nada sea, entonces, y anda sobre las olas.97
> 
> Asimismo está escrito: "Y no seáis de aquellos que olvidan a Dios, y a quienes Él ha hecho olvidarse de sí 
> mismos. Estos son los perversos".98
> 
> EL SEGUNDO VALLE
> Si la meta del caminante fuera la morada del Loable (Maḥmúd)99, ésta es la etapa de la razón primordial 
> conocida como el Profeta y el Más Grande Pilar.100
> Aquí la razón significa la mente divina, universal, cuya soberanía ilumina todas las cosas creadas, ni se 
> refiere a todo cerebro débil; pues es como lo ha escrito el sabio Saná'í:
> 
> ¿Cómo puede la razón abarcar el Qur'án,
> O la araña atrapar al fénix en su tela?
> ¿Querrías que la mente no te engañe?
> ¡Enséñale la ciencia del amor de Dios!
> 
> En este plano el viajero se encuentra con más de una prueba y más de un revés. Tanto se ve elevado al 
> cielo como arrojado a las profundidades. Como ha sido dicho: "Ora Tú me acercas a la cumbre de la 
> gloria, ora me arrojas al abismo más profundo". El misterio atesorado en este plano queda revelado en el 
> siguiente versos de la Súra de LA CAVERNA.101
> "Habrás visto que mientras ellos permanecían en una cámara de la cueva, el sol, al salir, pasaba a la 
> derecha de su caverna y, al ponerse, los dejaba a la izquierda. Este es uno de los signos de Dios. Guiado, 
> en verdad, es Aquél a quien Dios guía; pero para aquél a quien Dios extravía, de ninguna manera hallarás 
> un amigo que lo guíe".
> Si un hombre pudiera saber lo que encierra ese solo versículo, le bastaría. Por lo cual, en alabanza a tales 
> hombres, Él ha dicho: "Hombres a quienes ni los negocios ni el comercio distraen del recuerdo de 
> Dios..."102
> Esta etapa confiere la medida de la verdadera sabiduría y libra al hombre de pruebas. En este reino, la 
> búsqueda de conocimiento es irrelevante, puesto que, en lo que concierne a la guía de los que atraviesan 
> este plano Él ha dicho: "Teme a Dios, y Dios te instruirá"103 y nuevamente: "El conocimiento es una luz 
> que Dios vierte sobre el corazón de aquél a quien a Él le place".104 Por lo cual, un hombre debiera 
> preparar su corazón para que sea digno del descenso de la gracia celestial, para que el generoso 
> Escanciador pueda darle de beber del vino generoso de la vasija de misericordia". ¡Dejad que los afanosos 
> trabajen con ahínco por algo semejante!"105
> Y ahora digo yo: "Verdaderamente de Dios venimos y a Él retornaremos".106
> 
> EL TERCER VALLE
> Si los buscadores amantes desean vivir en el recinto de Aquél que Atrae (Majdhúb)107, no hay alma que 
> pueda habitar sobre este Trono Real salvo la belleza del amor. Este reino no puede describirse con 
> palabras.
> 
> El amor desdeña este mundo y aquel mundo también,
> En él hay setenta y dos locuras.
> El juglar del amor canta esta balada:
> La servidumbre esclaviza, la dignidad real traiciona.108
> 
> Este plano requiere del afecto puro y del agua cristalina de la camaradería. Al hablar sobre sus 
> compañeros de la Caverna, Él ha dicho: "No hablan hasta que él haya hablado; y obras según Sus 
> órdenes".109
> 
> En este plano, no son suficiente ni el reino de la razón ni la autoridad del yo. De allí que uno de los 
> Profetas de Dios ha preguntado: "¡Oh mi Señor! ¿Cómo llegar hasta Ti?" y llegó la respuesta: "Deja atrás 
> tu yo y entonces acércate a Mí".
> Esta es la gente para quien el lugar más humilde y el trono de gloria son la misma cosa y para la que la 
> pérgola de la belleza no difiere del campo en que se libra una batalla por la causa de su Bienamado.
> Los que habitan en este plano no pronuncian palabra, sino que galopan en sus corceles. No ven sino la 
> realidad interior de su Bienamado. Para ellos las palabras con sentido carecen de significado y aquellas 
> sin sentido están cargadas de significación. No distinguen un miembro de otro ni una parte de otra. Para 
> ellos la ilusión es el río verdadero; el irse es retornar. Por lo cual se ha dicho:
> 
> Llegó a la cueva del ermitaño la historia de Tu belleza.
> Enloquecido, buscó la Taberna donde compran y venden vino.
> El amor Ti, ha derribado el fuerte de la paciencia,
> El dolor de Ti, también ha cerrado firmemente el portal de la esperanza.110
> 
> En este reino, de nada sirve la instrucción.
> 
> El maestro del amante es la belleza del Amado,
> Su rostro, lección y único texto.
> Es su deber el aprender sobre el asombro y el amor vehemente,
> Sin fijarse en eruditos capítulos y obtusos temas.
> La cadena que los ata es Su cabello almizclado,
> Para ellos el Esquema Cíclico111, para Él, sólo un peldaño.112
> A continuación una súplica a Dios, el Eminente, el Glorificado:
> 
> ¡Oh Señor! ¡Oh Tú cuya generosidad concede deseos!
> Estoy de pie frente a Ti, olvidándolo todo salvo a Ti.
> Haz que la partícula de conocimiento que hay en mi espíritu
> Huya del deseo y de la prosaica arcilla;
> Haz que Tu antiguo don, esa gota de sabiduría,
> se hunda en Tu poderoso océano.113
> 
> Por eso digo: No hay fuerza o poder salvo en Dios, el Protector, el que Subsiste por Sí Mismo.114
> 
> EL CUARTO VALLE
> Si los conocedores místicos fueran de aquellos que han alcanzado la belleza del Amado (Maḥbúb), este 
> estado es la cumbre de la conciencia y el secreto de la guía divina. Este es el centro del misterio: "Él hace 
> Su voluntad y ordena lo que Le place".115
> Si todos los habitantes del cielo y de la tierra descifraran esta brillante alusión, este oscuro enigma, hasta 
> el Día en que suene la Trompeta, aún así no podrían comprender ni una sola de sus letras, pues ésta es la 
> posición del derecho inmutable de Dios, de Su misterio predeterminado.
> Por ello, cuando los buscadores preguntaban sobre esto, Él dio una respuesta: "Este es un mar insondable 
> al que nadie comprenderá jamás".116 Y nuevamente preguntaron, y Él respondió: "Es la más oscura de 
> las noches, en la que nadie hallará su camino".
> Quienquiera conozca este secreto seguramente lo ocultará, y si revelara aun la pista más vaga, sería 
> clavado en la cruz. Sin embargo, por el Dios Viviente, si hubiera un buscador sincero, yo se lo revelaría; 
> porque ellos han dicho: "El amor es una luz que no brilla nunca en un corazón poseído por el miedo".
> Verdaderamente, el caminante que se dirige hacia Dios, hacia el Pilar Carmesí en el blando sendero 
> nevado, jamás alcanzará su meta celestial a menos que abandone todo lo que posee: "Y si no le teme a 
> Dios, Dios hará que le tema a todas las cosas; mientras que todas las cosas le temen a él quien teme a 
> Dios".117
> 
> Habla en la lengua persa, aunque el árabe te agrade más;
> El amante tiene más de una lengua a su disposición.118
> 
> Cuán dulce es esta copla que revela tal verdad:
> 
> Ved a nuestros corazones abrirse como valvas, cuando
> Él hace que lluevan perlas de gracia
> y nuestra vidas son blando dispuesto, cuando Él
> arroja sus flechas de agonía.
> 
> Y si no fuera contrario a la Ley del Libro, yo legaría una parte de Mis posesiones a aquél que Me diera 
> muerte, y lo nombraría Mi heredero; es más, le otorgaría su porción, le demostraría mi agradecimiento, 
> buscaría solazar Mis ojos con el toque de su mano. Pero ¿qué puedo hacer? No tengo ni posesiones ni 
> poder, y eso es lo que Dios ha ordenado.119
> en este momento, creo percibir la fragancia de Su vestidura120 fluyendo del Egipto de Bahá121; 
> verdaderamente, Él parece estar cerca, aunque los hombre Lo crean lejano.122 Mi alma huele el perfume 
> del Amado; Mi sentido está colmado de la fragancia de Mi querido Compañero.
> Cumple con el deber de largos años de amor
> y cuenta el cuento de felices días pasados,
> Para que la tierra y el cielo puedan hoy reír,
> y se alegren la mente, la vista y el corazón.123
> 
> Este es el reino de la plena conciencia, de las más completa humildad. Ni siquiera el amor es el camino 
> hacia esta región y el anhelo no tiene cabida aquí; por eso se dice: "El amor es un velo entre el amado y el 
> amante". Aquí el amor se convierte en un obstáculo y en una barrera, y todo salvo Él no es sino un velo. 
> El sabio Saná'í ha escrito:
> 
> Jamás llegará el corazón codicioso al ladrón de corazones,
> Jamás el alma amortajada llegará a unirse con la belleza de la rosa.
> 
> Pues éste es el reino del Dominio Absoluto y está libre de todos los atributos de la tierra.
> Con absoluta alegría los eminentes moradores de esta mansión ejercen autoridad divina en la corte del 
> embeleso y ostentan un cetro real. Emiten sus órdenes y distribuyen dones de acuerdo al mérito de cada 
> hombre. Aquellos que beben de esta copa y habitan las elevadas ramas de esplendor que cubren el Trono 
> del Antiguo de los Días, y se sientan en el Paraíso del Poder dentro del Excelso Pabellón: "Nada sabrán ni 
> del sol ni del frío penetrante".124
> Allí dentro, los cielos altísimos no tienen conflicto alguno con la humilde tierra, ni buscan superarla, pues 
> éste es el reino de la misericordia, no de la distinción. Si bien a cada momento estas almas cumplen una 
> nueva función, sin embargo su condición es siempre la misma. Por lo cual de este reino se ha escrito: 
> "Ninguna labor Le impide hacer otra"125 Y de otro estado se dice: "Cada día Lo reclama alguna nueva 
> tarea".126 Este es el alimento cuyo sabor no cambia, cuyo dolor no se altera. Si tú comes de él, en verdad 
> recitará este versículo: "Vuelvo mi rostro hacia Él, Quien ha creado los Cielos y la Tierra... No soy de 
> aquellos que agregan dioses a su Dios".127 "Y así le mostramos a Abraham el Reino de los Cielos y de la 
> Tierra, para que fuera de los convencidos".128 Pon entonces la mano sobre tu pecho, luego extiéndela 
> con fuerza y mira, la verás dar luz al mundo entero".129
> ¡Qué cristalina esta agua fresca que trae el Escanciador! ¡Qué brillante este vino puro en manos del 
> Amado! ¡Cuán delicado este sorbo de la Copa Celestial! Que les siente bien a aquellos que de ella beben 
> y gustan de su dulzura y alcanzan su conocimiento.
> 
> No es apropiado que os diga más,
> Pues el lecho de un arroyo no puede contener el mar.130
> 
> Pues el misterio de estas palabras está oculto dentro de la fuente inagotable de la Gran Infalibilidad131 y 
> depositado con los tesoros de poder. Está santificado por sobre las joyas de la explicación, más allá de 
> todo lo que pueda relatar la más sutil de las lenguas.
> Aquí el asombro es muy preciado y la más completa pobreza es esencial. Por lo cual se ha dicho: "La 
> pobreza es Mi orgullo".132 Y nuevamente: "Bajo la cúpula de gloria de Dios tiene un pueblo al cual Él 
> oculta bajo la vestidura de la más radiante pobreza".133 Respecto de este reino, hay más de una tradición 
> y más de un verso de relevancia amplia o especial, mas dos de ellos serán suficientes para iluminar la 
> mente y el corazón de los hombres.
> Esta es Su primera declaración: "¡Oh Mi Siervo! Obedéceme y haré que sean como Yo mismo. Digo 'Sea' 
> y es, y tú dirás 'Sea´' y 'será'!"
> La segunda dice: "¡Oh Hijo de Adán! No busques la compañía de nadie hasta que me hayas encontrado, y 
> cuando Me añores Me encontrarás cerca de tí".
> Sean cuales fueran las elevadas pruebas y maravillosas alusiones aquí contadas, no se refieren sino a una 
> única Letra, a un único Punto. "Tal es el camino de Dios... y ningún cambio podrás hallar en el camino de 
> Dios".134
> Hace ya algún tiempo, comencé esta epístola pensando en ti y puesto que tu carta aún no me había 
> llegado, mis primeras palabras fueron de reproche. Ahora, tu nueva misiva ha disipado ese sentimiento y 
> Me ha impulsado a escribirte. Hablar de Mi amor por su Eminencia es innecesario. "¡Dios es suficiente 
> testigo!"135 Por su Eminencia Shaykh Muḥammad, ¡Qué Dios el Exaltado lo bendiga! Me limitaré a los 
> dos versos siguiente los cuales solicito le sean entregados:
> 
> Busco tu cercanía, más cara que el dulce Cielo;
> Veo tu rostro, más bello que las enramadas del Paraíso.136
> Cuando confié este mensaje de amor a Mi pluma, rehuyó la carga y se desvaneció. Al volver en sí, habló 
> y dijo: "¡La Gloria sea Contigo! Penitente, me vuelvo hacia Ti y soy el primero de los que creen".137 
> ¡Alabado sea Dios, el Señor de los mundos!
> 
> Contemos, otro día,
> Este dolor y pena de la despedida;
> Escribamos, otro día,
> Los secretos del amor, mejor sería.
> Deja la sangre y el ruido y todo eso,
> Y no hables más sobre Shams-i-Tabríz.138
> 
> La paz sea contigo y con aquellos que te rodean y alcanzan tu presencia.
> Lo que había escrito antes fue comido por las moscas, tan dulce era la tinta. Como dice Sa'dí: "Me 
> abstendré de seguir escribiendo, pues mis dulces palabras han atraído a las moscas".
> Y ahora ya la mano no puede escribir más y ruega que esto sea suficiente. Por lo cual digo: "Lejos está la 
> gloria de tu Señor, el Señor de toda grandeza, de aquello que Le atribuyen".139
> 
> Notas:
> 
> 1 La Manifestación.
> 2 Muḥammad, Aḥmad y Maḥmúd, son nombres y títulos del Profeta, derivados del verbo "alabar", 
> exaltar".
> 3 Qur'án 17:110.
> 4 Sermón de 'Alí, yerno y sucesor de Muḥammad.
> 5 Qur'án 2:282.
> 6 Qur'án 16:71.
> 7 Idem.
> 8 El Santuario de la Meca. Aquí significa "meta".
> 9 Qur'án 29:69: "Y quienquiera se esforzase por Nos, lo guiaremos por nuestros caminos".
> 10 Ver supra cita 1 pág. 10.
> 11 Majnún significa, literalmente, "demente". Es el título del famoso amante de la poesía tradicional 
> persa y árabe cuya amante era Laylí, hija de un príncipe árabe. Simbolizan el verdadero amor humano a 
> lo divino. La historia es el tema de muchos poemas románticos persas, particularmente el de Nizámí 
> escrito en 118-1189 A.C.
> 12 Proverbio árabe.
> 13 Se refiere a la historia de José, tanto en el Antiguo Testamento como en el Qur'án.
> 14 Farídu'd-Dín 'Aár (aprox. 1150-1230 A.C.), el gran poeta persa sufí.
> 15 Poema místico persa.
> 16 Idem.
> 17 Qur'án 50:29.
> 18 Jalálu'd-Dín Rúmí (1207-1273 A.C.), llamado también Mawláná (Maestro). Es el más grande de los 
> poetas sufíes y fundador del Mawlaví, la orden de los derviches "danzantes".
> 19 De una oda de Bahá'u'lláh.
> 20 Poema místico persa.
> 21 Qur'án 67:3.
> 22 Qur'án 41:53.
> 23 Idem.
> 24 Qur'án 57:3.
> 25 Dicho atribuido a 'Alí.
> 26 Shaykh Abú Ismá'íl 'Abdu'lláh de Æirát (1006-1088 A.C.), líder sufí y descendiente de Abú Ayyúb, un 
> compañero de Muḥammad. Conocido principalmente por sus Munáját (Súplicas) y Rubá'íyyát 
> (Cuartetas). "AnÐár" significa "Ayudantes" o compañeros de Muḥammad en Medina.
> 27 Qur'án 1:5.
> 28 Rúmí.
> 29 Una referencia a la jornada y búsqueda mística por la verdad, guiado por "Luces" o sea líderes sufíes. 
> Bahá'u'lláh advierte aquí a los místicos que el advenimiento de la Manifestación Divina en Su Día, no 
> requiere más búsqueda. Dicho atribuido a 'Alí: "Apaga la linterna cuando se levanta el sol" -el sol 
> refiriéndose a la Manifestación de Dios en el Nuevo Día.
> 30 Rúmí.
> 31 Qur'án 2:151.
> 32Rúmí.
> 33 Qur'án 4:80.
> 34 Qur'án 18:37.
> 35 Ver supra, cita 1 pág. 10.
> 36 Se refiere a la propia Manifestación de Bahá'u'lláh.
> 37 Rúmí.
> 38 Qur'án 16:63.
> 39 Æadíth, i.e., acción o pronunciamiento tradicionalmente atribuido a Muḥammad o alguno de los santos 
> Imanes.
> 40 Qur'án 83:28.
> 41 Dicho atribuido a 'Alí.
> 42 Ver supra, cita 2 pág. 21.
> 43 El profeta Muḥammad.
> 44 Idem.
> 45 Æáfi1/2: Shamsu'd-Dín Muḥammad, de Shíráz (aprox. 1320-1390 A.C.), autor de poemas místicos 
> insuperables, escritos en el estilo Ghazalíyyat.
> 46 Ver supra, cita 2 pág. 21.
> 47 Rúmí.
> 48 Qur'án 57:3.
> 49 Rúmí.
> 50 Se refiere a la idea sufí de un plano interior, la cual comparada con la Verdad Revelada no es sino 
> irreal.
> 51 Rúmí. Alusión a Bahá'u'lláh mismo, quien aún no había declarado Su misión.
> 52 Qur'án 4:129.
> 53 Æáfí1/2.
> 54 Poema árabe.
> 55 Ver supra, cita 2 pág. 21.
> 56 Qur'án 50:21.
> 57 Poema místico persa.
> 58 El título se refiere a 'Alí, el Sucesor de Muḥammad.
> 59 'Alí.
> 60 Rúmí.
> 61 Literalmente "Jayḥún", un río en Turkestán.
> 62 Qur'án 9:51.
> 63 Rúmí.
> 64 Qur'án 76:5.
> 65 Muḥammad.
> 66 Qur'án 55:26, 27.
> 67 Qur'án 15:21.
> 68 'Aár.
> 69 Ver supra, cita 2 pág. 21.
> 70 Rúmí.
> 71 Panteísmo, doctrina súfí derivada de la fórmula: "Sólo Dios existe; Él está en todas las cosas y todas 
> las cosas están en Él".
> 72 Esto se refiere a las tres etapas de la vida súfí: 1. Sharí'at o Leyes Religiosas; 2. (r)aríqat o el Sendero 
> por el cual el místico caminante recorre en busca del ser verdadero; esta etapa incluye también la vida del 
> anacoreta; 3.Æaqíqat o la Verdad que, para el súfí, es la meta de la jornada llevada a cabo a través de las 
> etapas precedentes. Bahá'u'lláh enseña aquí que, en oposición a la creencia de ciertos súfís quienes en su 
> investigación de la Verdad se consideran superiores a toda ley, la obediencia a las Leyes de la Religión es 
> esencial.
> 73 Maqám-i-Maḥmúd. Qur'án 17:81.
> 74 Qur'án 2:84.
> 75 Poema místico persa.
> 76 "Paz". Esta palabra es usada al concluir una tesis.
> 77 Poema árabe.
> 78 Las cinco letras que comprenden a esta palabra en persa son: G, N, J, SH, K, esto es, Gáf, Nún, Jím, 
> Shín, Káf.
> 79 Esta y las precedentes citas son las de las enseñanzas del Islam.
> 80 Esta es una referencia en el estilo persa tradicional respecto a Bahá'u'lláh.
> 81 Mathnaví de Rúmí.
> 82 Sa'dí, MuÐliḥú'd-Dín de Shíráz (aprox. 1184-1291), afamado autor del Gulistan y otras obras poéticas.
> 83 Proverbio persa que describe a un hombre que se da por vencido con facilidad. Según está empleado 
> aquí, una de las connotaciones es que Shaykh podría haber considerado comprometida su posición como 
> líder místico por el hecho de que Bahá'u'lláh le enseñara la nueva verdad.
> 84 Qur'án 41:30.
> 85 Qur'án 11:114; 42:14.
> 86 Sa'dí.
> 87 Ibid.
> 88 Senna, capital del Kurdistán persa.
> 89 Este preámbulo a Los Cuatro Valles está escrito en el más fino estilo epistolar persa. Las reglas de 
> escritura epistolar clásica en persa requieren citas de obras literarias y afirmaciones de amor duradero 
> hacia el destinatario, quien es reprendido por haber olvidado a quien le escribe.
> 90 Æadíth.
> 91 El Mathnaví. Allí Rúmí cuenta la historia de cuatro aves maléficas que al ser sacrificadas, se 
> convierten en cuatro aves del bien. La alegoría hace referencia a la victoria de las malas cualidades y a su 
> reemplazo por otras buenas.
> 92 Qur'án 89:27-30.
> 93 Idem.
> 94 Qur'án 41:53.
> 95 Qur'án 17:15.
> 96 Famosos escritores sobre gramática y retórica.
> 97 El Mathnaví.
> 98 Qur'án 59:19.
> 99 Atributo de Dios y uno de los títulos de Muḥammad.
> 100 Maqám-i-Maḥmúd -Loable Posición- es el rango de los Profetas dotados de constancia.
> 101 Qur'án 18:16. Es una referencia al estado de fe absoluta. Los compañeros de la Caverna se identifican 
> con los primeros mártires cristianos.
> 102 Qur'án 24:37.
> 103 Qur'án 2:282.
> 104 Æadíth.
> 105 Qur'án 37:59.
> 106 Qur'án 2:151.
> 107 Atributo de Dios que atrae a todas las criaturas hacia Él.
> 108 El Mathnaví.
> 109 Qur'án 21:27.
> 110 Sa'dí.
> 111 La Teoría Cíclica de 'Abú-Alí Síná (Avicenna, 980-1037) según la expresa en la siguiente redondilla: 
> "Toda semblanza, toda forma que hoy perece / será celosamente guardada entre los tesoros del Tiempo / 
> Cuando el mundo gire hacia su lugar primero. / De lo invisible, Él secará su rostro.
> 112 El Mathnaví.
> 113 Ibid.
> 114 Del Qur'án 18:37.
> 115 Qur'án 2:254; 5:1, etc.
> 116 Declaración atribuida a 'Alí.
> 117 Esta es una cita en árabe.
> 118 El Mathnaví.
> 119 Esto fue revelado antes de la Declaración de Bahá'u'lláh. Las líneas siguientes se refieren a la 
> inminencia de Su Manifestación.
> 120 Literalmente, la vestidura de Há, que es la letra "H" y que aquí representa a Bahá.
> 121 Esta referencia se remite a la historia de José en el Qur'án y en la Biblia,
> 122 Se refiere a aquellos que no esperaban el advenimiento inminente de Aquél a Quien Dios Hará 
> Manifiesto.
> 123 El Mathnaví.
> 124 Qur'án 76:13.
> 125 Esta cita pertenece a uno de los comentaristas del Qur'án 55:29.
> 126 Qur'án 55:29.
> 127 Qur'án 6:79.
> 128 Qur'án 6:75.
> 129 Qur'án 7:105, etc., y el Æadíth.
> 130 El Mathnaví.
> 131 'IÐmat-i-Kubrá, el invariable atributo de la Manifestación Divina.
> 132 Muḥammad.
> 133 El Æadíth.
> 134 Qur'án 33:62; 48:23.
> 135 Qur'án 4:164.
> 136 Sa'dí.
> 137Qur'án 7:140.
> 138 Shams-i-Tabríz, el súfí que ejerció poderosa influencia sobre Jalálú'd-Dín Rúmí, distrayendo su 
> atención de la ciencia hacia el misticismo. Una gran parte de la obra de Rúmí fue dedicada a él. Estas 
> líneas pertenecen al Mathnaví.
> 139 Qur'án 37:180.
> 
> LOS SIETE VALLES
>
> — *Los Siete Valles y Los Cuatro Valles*

