# TABLAS DE BAHÁ'U'LL¡H

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> TABLAS DE BAHÁ'U'LLÁH
> 
> REVELADAS DESPUÉS
> DEL KITÁB-I-AQDAS
>  
> 
> Recopiladas por el Departamento
> de Investigación de la Casa Universal
> de  Justicia y traducidas al inglés por
> Habib Taherzadeh con la ayuda de
> un Comité del Centro Mundial Bahá'í
> 
> Título original en inglés:
> Tablets of Bahá'u'lláh Revealed After the Kitáb-i-Aqdas 
> 
> ÍNDICE
> 
> Prefacio	
> Lawḥ-i-Karmil (Tabla del Carmelo)	
> Lawḥ-i-Aqdas (Tabla más Sagrada)	
> Bishárát (Buenas Nuevas)	
> Tarázát (Ornamentos)	
> Tajallíyát (Refulgencias)	
> Kalimát-i-Firdawsíyyih (Palabras del Paraíso)	
> Lawḥ-i-Dunyá (Tabla del Mundo)	
> Ishráqát (Esplendores)	
> Lawḥ-i-Hikmat (Tabla de la Sabiduría)	
> Asl-i-Kullu'l-Khayr (Palabras de Sabiduría)	
> Lawḥ-i-Maqsúd (Tabla de Maqsúd)	
> Súriy-i-Vafá (Tabla a Vafá)	
> Lawḥ-i-Siyyid-i-Mihdíy-i-Bahají
> (Tabla al Siyyid-i-Mihdíy-i-Bahají)	
> Lawḥ-i-Burhán (Tabla de la Prueba)	
> Kitáb-i-'Ahd (Libro del Convenio)	
> Lawḥ-i-Ard-i-Bá (Tabla de la Tierra de Bá)	
> Extractos de otras Tablas	
> 
> PREFACIO
> 
> A medida que su Misión tocaba a su fin, la promulgación que Bahá'u'lláh 
> realizó en su Kitáb-i-Aqdas de las leyes fundamentales de su Dispensación fue 
> seguida por la enunciación de ciertos preceptos y principios que se hallan en la 
> esencia misma de su Fe, por la reiteración de verdades que Él había proclamado 
> anteriormente, por la explicación y elucidación de algunas de las leyes que Él 
> ya había prescrito, por la revelación de ulteriores profecías y advertencias y 
> por el establecimiento de ordenanzas subsidiarias destinadas a completar las 
> disposiciones de su Libro Más Sagrado. Éstas fueron consignadas en innumerables 
> Tablas que Él continuó revelando hasta los últimos días de su vida terrenal... 
> Estas Tablas -poderosas y finales efusiones de su infatigable pluma- deben 
> figurar entre los frutos selectos que ha entregado su mente, y señalan la 
> consumación de su ministerio de cuarenta años de duración.1
> Seis de las Tablas a que se refiere el párrafo anterior y que están 
> incluidas en el presente volumen, fueron traducidas al inglés por indicación de 
> 'Abdu'l-Bahá y publicadas en 1917 por la Bahá'í Publishing Trust Society, de 
> Chicago. Ese volumen se agotó hace tiempo, y actualmente su contenido sólo es 
> conocido por la mayoría de los bahá'ís a través de extractos incluidos en 
> recopilaciones o citados en otros escritos. Por otra parte, a medida que las 
> traducciones de los Textos Sagrados realizadas por Shoghi Effendi fluían 
> incesantemente de su pluma, resultó evidente que las primeras traducciones 
> podían mejorarse tanto en precisión como en estilo. En consecuencia, la Casa 
> Universal de Justicia encargó la elaboración de este volumen, al que define como 
> un intento más por traducir a un inglés elocuente la sin par expresión de 
> Bahá'u'lláh. En aquellos casos en que una porción de texto fue traducida por el 
> Guardián, dicha traducción es la que se ha utilizado.
> 
> LAWÆ-I-KARMIL
> Tabla del Carmelo
> 
> Toda gloria sea para este Día, Día en el cual se han esparcido las 
> fragancias de la misericordia sobre todas las cosas creadas, un Día tan bendito 
> que las edades y siglos del pasado jamás podrán rivalizar con él, un Día en el 
> cual el semblante del Antiguo de los Días se ha vuelto hacia su santa sede. Por 
> tanto, las voces de todas las cosas creadas, y además de ellas las del Concurso 
> de lo Alto, se oyeron exclamando: "Apresúrate, oh Carmelo, porque, he aquí, la 
> luz del semblante de Dios, Soberano del Reino de los Nombres y Modelador de los 
> cielos, se ha levantado sobre ti".
> Sobrecogido por efluvios de alegría, exclamó, elevando su voz: "Que mi vida 
> sea sacrificada por Ti, pues has fijado Tu mirada sobre mí, me has otorgado tu 
> munificencia y has dirigido tus pasos hacia mí. La separación de Ti, oh Fuente 
> de vida eterna, casi me ha consumido, y mi lejanía de tu presencia ha devorado 
> mi alma. Toda alabanza sea para Ti por haberme permitido escuchar tu llamada, 
> por haberme honrado con tus pasos y por haber reavivado mi alma con la 
> vivificante fragancia de tu Día y la estridente voz de tu Pluma, una voz que Tú 
> ordenaste que fuese tu llamada de trompeta entre tu pueblo. Y cuando sonó la 
> hora en que tu irresistible Fe había de manifestarse, insuflaste en tu Pluma un 
> soplo de tu espíritu y, he aquí, la creación entera se estremeció hasta sus 
> mismos cimientos, desvelando a la humanidad aquellos misterios que yacían 
> ocultos en los tesoros de Aquel que es el Poseedor de todas las cosas creadas."
> En cuanto llegó su voz a ese exaltadísimo Lugar, Nosotros respondimos: "Da 
> gracias a tu Señor, oh Carmelo. El fuego de tu separación de Mí te consumía 
> rápidamente cuando el océano de mi presencia se agitó ante tu rostro, alegrando 
> tus ojos y los de toda la creación y llenando de gozo a todas las cosas visibles 
> e invisibles. Regocíjate, porque en este Día Dios ha establecido su trono sobre 
> ti, te ha hecho el punto del amanecer de sus signos y la aurora de las pruebas 
> de su Revelación. Dichoso aquel que te circunde, proclame la revelación de tu 
> gloria y relate aquello que la munificencia del Señor tu Dios ha derramado sobre 
> ti. Toma el Cáliz de la Inmortalidad en el nombre de tu Señor, el Todoglorioso, 
> y dale gracias, ya que Él, como señal de su misericordia hacia ti, ha 
> transformado tu tristeza en alegría y ha transmutado tu pena en maravilloso 
> júbilo. Él, en verdad, ama el lugar que ha sido designado como sede de su trono, 
> lugar que sus pies han hollado, que ha sido honrado con su presencia, desde 
> donde proclamó su llamamiento y sobre el cual derramó sus lágrimas."
> "Llama a Sión, oh Carmelo, y anuncia las felices nuevas: ¡El que estaba 
> oculto a los ojos mortales ha venido! Su soberanía que todo lo subyuga está 
> manifiesta; su esplendor que todo lo abarca se ha revelado. Ten cuidado, no sea 
> que vaciles o te detengas. Apresúrate y rodea la Ciudad de Dios que ha 
> descendido del cielo, la Kaaba celestial alrededor de la cual han circundado en 
> adoración los favorecidos de Dios, los puros de corazón y la compañía de los más 
> excelsos ángeles. ¡Oh! Cuánto ansío anunciar a todos los lugares de la 
> superficie de la tierra y llevar a cada una de sus ciudades las buenas nuevas de 
> esta Revelación, una Revelación a la que ha sido atraído el corazón del Sinaí y 
> en cuyo nombre la Zarza Ardiente proclama: 'Los reinos del cielo y de la tierra 
> pertenecen a Dios, el Señor de Señores.' En verdad, éste es el Día en que tanto 
> la tierra como el mar se regocijan ante este anuncio, Día para el cual se han 
> dispuesto aquellas cosas que Dios, por una generosidad que se encuentra más allá 
> de la comprensión de mente o corazón mortales, ha destinado para ser reveladas. 
> Dentro de poco, Dios hará navegar su Arca sobre ti y manifestará al pueblo de 
> Bahá que ha sido mencionado en el Libro de los Nombres."
> Santificado sea el Señor de toda la humanidad, ante la mención de cuyo 
> nombre todos los átomos de la tierra han vibrado y la Lengua de Grandeza ha sido 
> impulsada a revelar lo que estaba guardado en su conocimiento y yacía oculto en 
> el tesoro de su poder. En verdad, Él es el soberano de todo lo que hay en los 
> cielos y todo lo que hay en la tierra, por medio de la potencia de su nombre, el 
> Poderoso, el Omnipotente, el Altísimo.
> 
> LAWÆ-I-AQDAS
> La Tabla Más Sagrada2
> 
> Ésta es la Tabla Más Sagrada enviada desde el reino santo a aquel que ha 
> dirigido su rostro hacia el Objeto de la adoración del mundo, Aquel que 
> descendió del cielo de la eternidad investido con trascendente gloria.
> 
> EN NOMBRE DEL SEÑOR, EL SEÑOR DE GRAN GLORIA
> 
> Ésta es una Epístola de nuestra presencia, enviada a aquel a quien los velos 
> de los nombres no lograron apartar de Dios, creador del cielo y de la tierra, 
> para que sus ojos se regocijen en los días de su Señor, el que Ayuda en el 
> Peligro, el que Subsiste por Sí Mismo.
> Di: ¡Oh seguidores del Hijo!3 ¿Os habéis ocultado de Mí a causa de mi 
> Nombre? ¿Por qué no lo meditáis en vuestros corazones? Día y noche habéis estado 
> llamando a vuestro Señor, el Omnipotente, pero cuando Él vino en su gran gloria 
> desde el cielo de la eternidad, os apartasteis de Él y permanecisteis sumidos en 
> la negligencia.
> Reflexionad sobre aquellos que rechazaron al Espíritu4 cuando vino a ellos 
> con dominio manifiesto. Cuán numerosos eran los fariseos que, en su nombre, se 
> habían recluido en las sinagogas, lamentándose por su separación de Él, y aun 
> así, cuando los portones de la reunión se abrieron de par en par y la luminaria 
> divina brilló resplandeciente desde el Manantial de la Belleza, no creyeron en 
> Dios, el Exaltado, el Poderoso. No lograron alcanzar su presencia, a pesar de 
> que su advenimiento les había sido prometido en el Libro de Isaías, al igual que 
> en los Libros de los Profetas y Mensajeros. Ninguno de ellos volvió su rostro 
> hacia el Manantial de misericordia divina, a excepción de aquellos desprovistos 
> de todo poder entre los hombres. Y sin embargo, hoy, todo hombre dotado de poder 
> e investido de soberanía se enorgullece en su Nombre. Por otra parte, acuérdate 
> del que sentenció a muerte a Jesús. Era el más erudito de su época en su país, 
> mientras que aquel que era solamente un pescador creyó en Él. Presta atención y 
> sé de los que observan la advertencia.
> De igual modo, considera cuán numerosos son, en estos tiempos, los monjes 
> que se han recluido en sus iglesias, llamando al Espíritu, pero cuando Éste 
> apareció mediante el poder de la Verdad, no lograron acercarse a Él y se cuentan 
> entre los descarriados. Felices aquellos que los han abandonado y han dirigido 
> su rostro hacia Aquel que es el Deseo de todos los que están en los cielos y 
> todos los que están en la tierra.
> Leen el Evangelio y aun así se niegan a reconocer al Señor Todoglorioso, a 
> pesar de que ha venido por medio de la potencia de su exaltado, su poderoso y 
> benevolente dominio. Nosotros, ciertamente, hemos venido por amor a vosotros y 
> hemos soportado los infortunios del mundo por vuestra salvación. ¿Huís de Aquel 
> que ha sacrificado su vida para que vosotros seáis vivificados? Temed a Dios, oh 
> seguidores del Espíritu, y no sigáis los pasos de ningún sacerdote que se haya 
> descarriado. ¿Os imagináis que Él persigue sus propios intereses, cuando en todo 
> momento ha estado amenazado por las espadas de los enemigos, o que aspira a las 
> vanidades del mundo, tras haber sido confinado en la más desolada de las 
> ciudades? Sed justos en vuestro juicio y no sigáis los pasos de los injustos.
> Abrid las puertas de vuestros corazones. Verdaderamente, Aquel que es el 
> Espíritu se encuentra ante ellas. ¿Por qué proscribís a Aquel que se ha 
> propuesto acercaros a un Lugar Resplandeciente? Di: Nosotros, en verdad, os 
> hemos abierto las puertas del Reino. ¿Atrancaréis las puertas de vuestras casas 
> ante mi rostro? Esto, de hecho, no es sino un craso error. Él ha descendido 
> nuevamente del cielo, tal como lo hizo la primera vez. Cuidado, no sea que 
> pongáis en tela de juicio lo que Él proclama, igual que las gentes anteriores a 
> vosotros cuestionaron sus manifestaciones. Así os instruye el Verdadero, si tan 
> sólo pudieseis percibirlo.
> El río Jordán se une al Grandísimo Océano y el Hijo exclama en el valle 
> santo: "¡Aquí estoy, aquí estoy, oh Señor, mi Dios!", mientras el Sinaí circunda 
> alrededor de la Casa y la Zarza Ardiente exclama: "Aquel que es el Deseado ha 
> venido en su trascendente majestad". Di: ¡Ved! ¡El Padre ha venido y lo que se 
> os prometió en el Reino se ha cumplido! Esta es la Palabra que el Hijo ocultó 
> cuando dijo a los que Le rodeaban: "Ahora no lo podéis llevar." Y cuando se 
> cumplió el tiempo señalado y sonó la Hora, la Palabra brilló sobre el horizonte 
> de la Voluntad de Dios. Cuidado, oh seguidores del Hijo, no sea que la echéis a 
> un lado. Asíos firmemente a ella. Esto es mejor para vosotros que todo lo que 
> poseéis. Verdaderamente, Él está cerca de aquellos que hacen el bien. La Hora 
> que hemos ocultado al conocimiento de los pueblos de la tierra y al de los 
> ángeles favorecidos ha llegado. Di: Verdaderamente, Él ha dado testimonio de Mí, 
> y Yo doy testimonio de Él. En verdad, Él no ha señalado a otro más que a Mí. De 
> ello es testigo toda alma justa y comprensiva.
> Aunque acosados por incontables aflicciones, Nosotros emplazamos al pueblo a 
> volverse hacia Dios, el Señor de los nombres. Di: Esforzaos por lograr lo que os 
> ha sido prometido en los Libros de Dios y no sigáis los caminos de los 
> ignorantes. Mi cuerpo ha soportado el encarcelamiento para que os liberéis de la 
> esclavitud del ego. Dirigid, pues, vuestro rostro hacia su semblante y no sigáis 
> las huellas de todo opresor hostil. Verdaderamente, Él ha consentido ser 
> humillado gravemente para que alcanzarais la gloria y, sin embargo, vosotros 
> retozáis en el valle de la negligencia. Él, en verdad, vive en la más desolada 
> de las moradas por amor a vosotros, mientras vosotros habitáis en vuestros 
> palacios.
> Di: ¿No escuchasteis la Voz del que gritaba, llamando en alta voz en el 
> desierto del Bayán, trayéndoos las buenas nuevas de la venida de vuestro Señor, 
> el Todomisericordioso? ¡Mirad! Él ha venido a la sombra protectora del 
> Testimonio, investido con pruebas y demostraciones concluyentes, y aquellos que 
> verdaderamente creen en Él consideran su presencia como la encarnación del Reino 
> de Dios. Bendito el hombre que se vuelve hacia Él y ¡ay! de aquellos que Le 
> niegan o dudan de Él.
> Anúnciales a los sacerdotes: ¡He aquí! Aquel que es el Gobernante ha 
> llegado. Salid de detrás del velo en nombre del Señor, Aquel que hace bajar la 
> cerviz a todos los hombres. Proclama, pues, a toda la humanidad las buenas 
> nuevas de esta poderosa, esta gloriosa Revelación. Verdaderamente, Aquel que es 
> el Espíritu de la Verdad ha venido para guiaros hacia toda verdad. Él no habla 
> impulsado por su propio ser, sino según lo ordenado por Aquel que es el 
> Omnisciente, el Todosabio.
> Di: Éste es Quien ha glorificado al Hijo y ha exaltado su Causa. Abandonad, 
> oh pueblos de la tierra, lo que tenéis, y asíos firmemente a lo que os ordena el 
> Todopoderoso, Aquel que es el Portador del Fideicomiso de Dios. Purificad 
> vuestros oídos y volved vuestros corazones hacia Él, para que escuchéis la más 
> maravillosa llamada que ha surgido del Sinaí, la morada de vuestro Señor, el Más 
> Glorioso. En verdad, os acercará al Lugar donde percibiréis el esplendor de la 
> luz de su semblante, que brilla sobre este luminoso Horizonte.
> ¡Oh asamblea de sacerdotes! Abandonad las campanas y, luego, salid de 
> vuestras iglesias. Os incumbe, en este día, proclamar en voz alta el Más Grande 
> Nombre entre las naciones. ¿Preferís guardar silencio, mientras toda piedra y 
> todo árbol exclama: "¡El Señor ha venido en su gran gloria?" Bienaventurado el 
> hombre que se apresura hacia Él. Verdaderamente, se cuenta entre aquellos cuyos 
> nombres serán registrados eternamente y serán mencionados por el Concurso de lo 
> Alto. Así ha sido decretado por el Espíritu en esta maravillosa Tabla. 
> Verdaderamente, Aquel que emplaza a los hombres en mi nombre es de mí, y 
> mostrará aquello que se encuentra más allá del poder de todos los que están en 
> la tierra. Seguid la Senda del Señor y no los pasos de aquellos que están 
> sumidos en la negligencia. Bienaventurado sea el adormecido al que la Brisa de 
> Dios le sacuda y se levante de entre los muertos, dirigiendo sus pasos hacia el 
> Sendero del Señor. Ciertamente, tal hombre es considerado, a la vista de Dios, 
> el Verdadero, como una joya entre los hombres y se cuenta entre los dichosos.
> Di: La Luz de su Revelación ha despuntado en el Oriente; los signos de su 
> dominio han aparecido en el Occidente. Examinad esto en vuestros corazones, oh 
> pueblo, y no seáis de los que han hecho oídos sordos a las advertencias de Aquel 
> que es el Omnipotente, el Todoalabado. Que la Brisa de Dios os despierte. En 
> verdad, ella ha soplado sobre el mundo. Bienaventurado aquel que ha descubierto 
> su fragancia y ha sido contado entre los bien seguros.
> ¡Oh asamblea de obispos! Sois las estrellas del cielo de mi conocimiento. Mi 
> misericordia no desea que caigáis a la tierra. No obstante, mi justicia declara: 
> "Esto es lo que el Hijo ha decretado." Y todo cuanto ha procedido de su boca 
> irreprochable, veraz y digna de confianza, no podrá ser alterado jamás. Las 
> campanas, ciertamente, repican mi Nombre y se lamentan por Mí, pero mi espíritu 
> se regocija con manifiesta alegría. El cuerpo del Amado anhela la cruz, y su 
> cabeza ansía la lanza en el sendero del Todomisericordioso. El dominio del 
> opresor no puede en modo alguno disuadirlo de su propósito. Hemos emplazado a 
> todas las cosas creadas a alcanzar la presencia de tu Señor, el Rey de todos los 
> nombres. Bendito el hombre que dirige su rostro hacia Dios, el Señor del Día del 
> Juicio Final.
> ¡Oh asamblea de monjes! Si optáis por seguirme, os haré herederos de mi 
> Reino; si pecáis contra Mí, Yo, en mi largo sufrimiento, lo soportaré 
> pacientemente, y, ciertamente, Yo soy el que Siempre Perdona, el Misericordioso.
> ¡Oh tierra de Siria! ¿Qué ha sido de tu rectitud? Tú estás, ciertamente, 
> ennoblecida por los pasos de tu Señor. ¿Has percibido la fragancia de la reunión 
> celestial, o habrá que contarte entre los negligentes?
> Belén se ha agitado con la Brisa de Dios. Escuchamos su voz que dice: "¡Oh 
> generosísimo Señor! ¿Dónde se ha asentado tu gran gloria? Las suaves fragancias 
> de tu presencia me han vivificado, después de haberme derretido por la 
> separación de Ti. Alabado seas, por cuanto has levantado los velos y has venido 
> con poder en gloria manifiesta." Llamamos a Belén desde detrás del Tabernáculo 
> de Majestad y Grandeza, diciendo: "¡Oh Belén! Esta luz ha surgido en el oriente 
> y ha viajado hacia el occidente, hasta que llegó a ti en el atardecer de su 
> vida. Dime, pues: ¿Reconocen los hijos al Padre y Le aceptan, o Le niegan, tal 
> como el pueblo Le negó (a Jesús) en otro tiempo?" Entonces Belén exclamó 
> diciendo: "Tú eres, en verdad, el Omnisciente, el Mejor Informado." 
> Verdaderamente, vemos que todas las cosas creadas se inclinan a dar testimonio 
> de Nosotros. Algunos Nos conocen y dan testimonio, mientras que la mayoría dan 
> testimonio y, sin embargo, no Nos conocen.
> El Monte Sinaí se ha agitado con la alegría de contemplar nuestro semblante. 
> Ha elevado su voz cautivadora para glorificación de su Señor, diciendo: "¡Oh 
> Señor! Siento la fragancia de tu vestidura. Me parece que estás cerca, investido 
> con los signos de Dios. Tú has ennoblecido estas regiones con tus pasos. Grande 
> es la bienaventuranza de tu pueblo, si sólo pudieran conocerte e inhalar tus 
> suaves aromas; y ¡ay! de los que están profundamente dormidos."
> Dichoso eres tú, que has vuelto tu rostro hacia mi semblante, por cuanto has 
> rasgado los velos, has destrozado los ídolos y has reconocido a tu Señor eterno. 
> El pueblo del Corán se ha levantado contra Nosotros sin prueba ni demostración 
> clara, atormentándonos a cada momento con una nueva tortura. Inútilmente se 
> imaginan que las tribulaciones pueden frustrar nuestro propósito. Vano es en 
> verdad lo que han imaginado. Verdaderamente, tu Señor es Quien ordena todo 
> cuanto Le place.
> Nunca he pasado junto a un árbol sin que mi corazón se dirigiese a él, 
> diciendo: "¡Oh! Ojalá fueses cortado en mi nombre, y mi cuerpo fuese crucificado 
> sobre ti". Hemos revelado este pasaje en la Epístola al Sháh para que sirviese 
> como advertencia a los seguidores de las religiones. Verdaderamente, tu Señor es 
> el Omnisciente, el Todosabio.
> Que lo que ellos han perpetrado no te aflija. Ciertamente, son como muertos, 
> y no están vivos. Déjalos a los muertos; luego vuelve tu rostro hacia Aquel que 
> es el Dador de Vida del mundo. Cuidado, no sea que los dichos de los negligentes 
> te entristezcan. Sé firme en la Causa y enseña a la gente con suma sabiduría. 
> Así te lo ordena el Gobernante del cielo y de la tierra. Él es, en verdad, el 
> Todopoderoso, el Más Generoso. Dentro de poco, Dios exaltará tu recuerdo y 
> escribirá con la Pluma de Gloria aquello que expresaste por su amor. Él es, en 
> verdad, el Protector de los que hacen el bien.
> Dale recuerdos míos a uno llamado Murád, y dile: "Bendito eres tú, oh Murád, 
> por cuanto has abandonado los dictados de tu propio deseo y has seguido a Aquel 
> que es el Deseo de toda la humanidad."
> Di: Bendito sea el adormecido al que despierta mi Brisa. Bendito el 
> desfallecido que es reanimado con mis hálitos revivificadores. Bendito el ojo 
> que se solaza en la contemplación de mi belleza. Bendito el caminante que dirige 
> sus pasos hacia el Tabernáculo de mi gloria y majestad. Bendito el angustiado 
> que busca refugio bajo la sombra de mi dosel. Bendito el sediento que se 
> apresura a las aguas de mi amorosa bondad, que fluyen suavemente. Bendita el 
> alma insaciable que abandona sus deseos egoístas por amor a Mí y ocupa su lugar 
> en la mesa del banquete que he enviado para mis elegidos desde el cielo de la 
> misericordia divina. Bendito el humillado que se aferra al cordón de mi gloria, 
> y el necesitado que entra bajo la sombra del Tabernáculo de mi riqueza. Bendito 
> el ignorante que busca la fuente de mi conocimiento, y el negligente que se 
> adhiere al cordón de mi recuerdo. Bendita el alma que surge a la vida por medio 
> de mi hálito vivificador y logra entrar en mi Reino celestial. Bendito el hombre 
> a quien los suaves aromas de la reunión conmigo le han estimulado y le han hecho 
> acercarse a la Aurora de mi Revelación. Bendito el oído que escucha, la lengua 
> que da testimonio y el ojo que ve y reconoce al Señor, en su gran gloria y 
> majestad, investido con grandeza y dominio. Benditos quienes han alcanzado su 
> presencia. Bendito el hombre que busca la iluminación en el Sol de mi Palabra. 
> Bendito aquel que adorna su cabeza con la diadema de mi amor. Bendito quien oye 
> de mi aflicción y se levanta entre mi pueblo para ayudarme. Bendito aquel que da 
> su vida en mi sendero y soporta múltiples infortunios por amor a mi Nombre. 
> Bendito el hombre que, seguro de mi Palabra, se levanta de entre los muertos 
> para celebrar mi alabanza. Bendito aquel que se extasía con mis maravillosas 
> melodías y rasga los velos mediante la potencia de mi poder. Bendito aquel que 
> se mantiene fiel a mi Convenio, y aquel a quien las cosas de este mundo no le 
> han impedido alcanzar mi Corte de santidad. Bendito el hombre que se desprende 
> de todo salvo de Mí, se remonta en la atmósfera de mi amor, logra entrar en mi 
> Reino, contempla mis dominios de gloria, bebe de las aguas vivas de mi 
> generosidad y toma su porción del río celestial de mi amorosa providencia, se 
> familiariza con mi Causa, comprende lo que he ocultado dentro del tesoro de mis 
> Palabras y, ocupado en mi alabanza y glorificación, brilla desde el horizonte 
> del conocimiento divino. Verdaderamente, él es de los míos. Desciendan sobre él 
> mi misericordia, mi amorosa bondad, mi munificencia y mi gloria.
> 
> BISHÁRÁT
> Buenas Nuevas
> 
> Éste es el Llamamiento del Todoglorioso, proclamado desde el Horizonte 
> Supremo en la prisión de 'Akká.
> 
> ÉL ES EL EXPOSITOR, EL OMNISAPIENTE, EL INFORMADO DE TODO
> 
> Dios, el Verdadero, da testimonio, y los Reveladores de sus nombres y 
> atributos lo atestiguan, que nuestro único propósito al elevar el Llamamiento y 
> proclamar su sublime Palabra es que el oído de la creación entera se purifique, 
> mediante las aguas vivas de la prolación divina, de las patrañas falaces y se 
> ponga en sintonía con la santa, gloriosa y exaltada palabra que ha fluido del 
> depósito del conocimiento del Hacedor de los Cielos y Creador de los Nombres. 
> Felices son quienes juzgan con imparcialidad.
> ¡Oh pueblo de la tierra!
> 
> LA PRIMERA BUENA NUEVA
> que el Libro Madre ha hecho saber a todos los pueblos del mundo en esta la 
> Revelación Más Grande, es que la ley de la guerra santa ha sido borrada del 
> Libro. Glorificado sea el Todomisericordioso, Señor de gracia abundante, a 
> través de Quien la puerta de la munificencia celestial se ha abierto de par en 
> par ante la faz de todos los que están en el cielo y en la tierra.
> 
> LA SEGUNDA BUENA NUEVA
> Se permite que los pueblos y razas de la tierra se asocien los unos con los 
> otros resplandecientes y con alegría. ¡Oh pueblo! Relacionaos con los seguidores 
> de todas las religiones en un espíritu de amistad y compañerismo. Así brilló el 
> sol de su sanción y su autoridad sobre el horizonte del decreto de Dios, el 
> Señor de los mundos.
> 
> LA TERCERA BUENA NUEVA
> concierne al estudio de las diversas lenguas. De la Pluma del Altísimo ha 
> fluido anteriormente este decreto: Incumbe a los soberanos del mundo -que Dios 
> les asista- o a los ministros de la tierra, reunirse en consejo y adoptar uno de 
> los idiomas existentes, o uno nuevo, para que sea enseñado a los niños en las 
> escuelas de todo el mundo, e igualmente una escritura. De este modo se llegará a 
> considerar a toda la tierra como un solo país. Bienaventurado el que escucha su 
> Llamamiento y observa lo que le es ordenado por Dios, el Señor del Poderoso 
> Trono.
> 
> LA CUARTA BUENA NUEVA
> Si alguno de los reyes -que Dios les asista- se levantase para proteger y 
> ayudar a este pueblo oprimido, todos deben pugnar por amarle y servirle. Este 
> asunto es de la incumbencia de todos. Bienaventurados los que actúan de acuerdo 
> con ello.
> 
> LA QUINTA BUENA NUEVA
> En todo país donde resida alguien de este pueblo, debe comportarse hacia el 
> Gobierno de ese país con lealtad, honestidad y veracidad. Esto es lo que ha sido 
> revelado por orden de Aquel que es el Ordenador, el Antiguo de los Días.
> Es obligatorio y les incumbe a todos y cada uno de los pueblos del mundo 
> prestar su ayuda a esta Causa, de trascendental importancia, que procede del 
> cielo de la Voluntad del Dios sempiterno, para que, acaso, el fuego de la 
> animosidad que arde en los corazones de algunos de los pueblos de la tierra se 
> extinga mediante las aguas vivas de la sabiduría divina y en virtud de los 
> consejos y exhortaciones celestiales, y la luz de la unidad y la concordia 
> brille y derrame su resplandor sobre el mundo.
> Abrigamos la esperanza de que, mediante los celosos esfuerzos de aquellos 
> que son los exponentes del poder de Dios -exaltada sea su gloria-, por todo el 
> mundo las armas de guerra se conviertan en instrumentos de reconstrucción y la 
> lucha y el conflicto sean eliminados de entre los hombres.
> 
> LA SEXTA BUENA NUEVA
> es el establecimiento de la Paz Menor, sobre la cual nuestra Exaltadísima 
> Pluma ha revelado algunos detalles con anterioridad. Grande es la bendición de 
> aquel que defiende y observa todo cuanto ha sido ordenado por Dios, el 
> Omnisciente, el Todosabio.
> 
> LA SÉPTIMA BUENA NUEVA
> Se deja a la discreción de los hombres la elección de la indumentaria y el 
> corte de la barba y su arreglo. Pero, cuidado, oh pueblo, no os convirtáis en 
> juguetes de los ignorantes.
> 
> LA OCTAVA BUENA NUEVA
> Los actos piadosos de los monjes y sacerdotes seguidores del Espíritu5 -
> sobre Él descanse la paz de Dios- son recordados en su presencia. Sin embargo, 
> en este Día deben abandonar su vida de reclusión, dirigir sus pasos hacia el 
> mundo abierto y ocuparse de aquello que sea provechoso para sí mismos y para los 
> demás. Les hemos otorgado licencia para que contraigan matrimonio, para que de 
> ellos pueda surgir aquel que haga mención de Dios, Señor de lo visible e 
> invisible, Señor del Trono Exaltado.
> 
> LA NOVENA BUENA NUEVA
> Cuando el pecador se halle completamente desprendido y liberado de todo 
> salvo de Dios, debe pedirle misericordia y perdón a Él. La confesión de los 
> pecados y transgresiones ante los seres humanos no está permitida, ya que nunca 
> ha conducido, ni jamás conducirá, a la clemencia divina. Por otra parte, esa 
> confesión ante otra persona da como resultado la degradación y humillación de 
> uno, y Dios -exaltada sea su gloria- no desea la humillación de sus siervos. 
> Verdaderamente, Él es el Compasivo, el Misericordioso. El pecador debe, entre él 
> mismo y Dios, implorar la misericordia del Océano de la merced, suplicar 
> clemencia del cielo de generosidad y decir:
> ¡Oh Dios, mi Dios! Te imploro, por la sangre de tus verdaderos amantes, que 
> se hallaban tan extasiados por tus dulces palabras que se apresuraron al 
> Pináculo de Gloria, el sitio del más glorioso martirio, y Te pido por los 
> misterios que yacen guardados en tu conocimiento y por las perlas que están 
> atesoradas en el océano de tu munificencia, que tengas misericordia de mí, de mi 
> padre y de mi madre. De aquellos que muestran misericordia, Tú eres en verdad el 
> Más Misericordioso. No hay otro Dios sino Tú, el que Siempre Perdona, el 
> Todomunífico.
> ¡Oh Señor! Tú ves a esta esencia de la depravación volviéndose hacia el 
> océano de tu favor, a este débil ser buscando el reino de tu divino poder, y a 
> esta pobre criatura inclinándose hacia el sol de tu riqueza. Por tu misericordia 
> y tu gracia, no le decepciones, oh Señor, no le prives de las revelaciones de tu 
> munificencia en tus días, ni le expulses de tu puerta que Tú has abierto de par 
> en par a quienes moran en tu cielo y en tu tierra.
> ¡Ay! ¡Ay! Mis pecados me han impedido acercarme a la Corte de tu santidad y 
> mis transgresiones han hecho que me aleje del Tabernáculo de tu majestad. He 
> cometido aquello que Tú me prohibiste y he desechado lo que Tú me ordenaste 
> observar.
> Te ruego, por Aquel que es el soberano Señor de los Nombres, que reveles 
> para mí, con la Pluma de tu Munificencia, aquello que me permita acercarme a Ti 
> y purificarme de mis transgresiones, que se han interpuesto entre mí y tu 
> misericordia y tu perdón.
> Verdaderamente Tú eres el Potente, el Generoso. No hay otro Dios sino Tú, el 
> Poderoso, el Clemente.
> 
> LA DÉCIMA BUENA NUEVA
> Como muestra de clemencia por parte de Dios, el Revelador de este Grandísimo 
> Anuncio, hemos suprimido de las Sagradas Escrituras y Tablas la ley que 
> prescribía la destrucción de libros.
> 
> LA UNDÉCIMA BUENA NUEVA
> Está permitido estudiar ciencias y artes, pero aquellas ciencias que sean 
> útiles y que redunden en el progreso y adelanto del pueblo. Así ha sido 
> decretado por Aquel que es el Ordenador, el Todosabio.
> 
> LA DUODÉCIMA BUENA NUEVA
> A cada uno de vosotros se os ordena que os dediquéis a alguna forma de 
> ocupación, como un oficio, un arte y otras similares. Nosotros hemos exaltado 
> misericordiosamente vuestro trabajo al rango de la adoración a Dios, el 
> Verdadero. Ponderad en vuestros corazones acerca de la clemencia y las 
> bendiciones de Dios y dadle gracias al atardecer y al amanecer. No malgastéis 
> vuestro tiempo en la ociosidad y la pereza. Ocupaos en aquello que sea 
> beneficioso para vosotros y para los demás. Así ha sido decretado en esta Tabla, 
> desde cuyo horizonte brilla resplandeciente el sol de la sabiduría y la 
> prolación.
> A la vista de Dios, los hombres más despreciables son aquellos que se 
> sientan ociosamente y piden. Asíos firmemente al cordón de los medios 
> materiales, poniendo toda vuestra confianza en Dios, el Proveedor de todos los 
> medios. Cuando alguien se dedica a un oficio o un arte, tal ocupación es 
> considerada, a juicio de Dios, como un acto de adoración; y ello no es sino una 
> prueba de su infinita generosidad que todo lo penetra.
> 
> LA DECIMOTERCERA BUENA NUEVA
> A los hombres de la Casa de Justicia de Dios les han sido encomendados los 
> asuntos del pueblo. Ellos son, en verdad, los Fideicomisarios de Dios entre Sus 
> siervos y las auroras de autoridad en Sus países.
> ¡Oh pueblo de Dios! Lo que educa al mundo es la Justicia, puesto que está 
> sostenida por dos pilares: la recompensa y el castigo. Estos dos pilares son la 
> fuente de vida para el mundo. Siendo así que para cada día hay un nuevo problema 
> y que para cada problema hay una solución adecuada, estos asuntos deben 
> remitirse a los Ministros de la Casa de Justicia, para que ellos actúen de 
> acuerdo con las necesidades y exigencias de los tiempos. Aquellos que, por amor 
> a Dios, se levantan para servir a su Causa son los receptores de la inspiración 
> divina procedente del Reino invisible. A todos les incumbe obedecerles. Todos 
> los asuntos de Estado deben ser remitidos a la Casa de Justicia, pero los actos 
> de adoración deben ser observados de acuerdo con lo que Dios ha revelado en su 
> Libro.
> ¡Oh pueblo de Bahá! Vosotros sois los lugares del amanecer del amor de Dios 
> y las auroras de su amorosa bondad. No mancilléis vuestras lenguas con la 
> maledicencia y la injuria de ningún alma, y proteged vuestros ojos de todo lo 
> indigno. Mostrad lo que poseéis. Si es recibido favorablemente, vuestra 
> finalidad se habrá logrado; si no, protestar será en vano. Dejad a ese alma a sí 
> misma y volveos hacia el Señor, el Protector, el que Subsiste por Sí Mismo. No 
> seáis causa de dolor, mucho menos de discordias y peleas. Abrigamos la esperanza 
> de que logréis la verdadera educación al abrigo del árbol de sus tiernas 
> mercedes y de que actuéis de acuerdo con lo que Dios desea. Todos vosotros sois 
> hojas de un mismo árbol y gotas de un solo océano.
> 
> LA DECIMOCUARTA BUENA NUEVA
> No es necesario emprender viajes especiales para visitar los lugares donde 
> descansan los muertos. Si las personas acaudaladas y opulentas ofrecen el costo 
> de tales viajes a la Casa de Justicia, ello será grato y aceptable en presencia 
> de Dios. Felices aquellos que observan sus preceptos.
> 
> LA DECIMOQUINTA BUENA NUEVA
> Aunque la forma de gobierno republicana beneficia a todos los pueblos del 
> mundo, no obstante, la majestad de la realeza es uno de los signos de Dios. No 
> deseamos que los países del mundo permanezcan privados de ella. Si los sagaces 
> combinasen las dos formas en una, grande será su recompensa en presencia de 
> Dios.
> 
> En anteriores religiones se dictaron y ratificaron ordenanzas tales como la 
> guerra santa, la destrucción de los libros, la prohibición de relacionarse y de 
> tener amistad con otros pueblos o la de leer ciertos libros, de acuerdo con las 
> exigencias de la época; sin embargo, en esta poderosa Revelación, en este 
> trascendental Anuncio, los múltiples dones y favores de Dios han amparado a 
> todos los hombres, y su infalible decreto ha prescrito desde el horizonte de la 
> Voluntad del Señor Sempiterno lo que hemos expresado anteriormente.
> Alabamos a Dios -santificado y glorificado sea- por todo lo que 
> misericordiosamente ha revelado en este bendito, en este glorioso e incomparable 
> Día. De hecho, si todos los que están en la tierra fuesen dotados con miríadas 
> de lenguas y alabasen a Dios continuamente y magnificaran su Nombre hasta el fin 
> que no conoce fin, su acción de gracias no sería suficiente ni para uno solo de 
> los bondadosos favores que hemos mencionado en esta Tabla. De ello es testigo 
> todo hombre de sabiduría y discernimiento, de entendimiento y conocimiento.
> Pedimos fervorosamente a Dios -exaltada sea su gloria- que asista a los 
> gobernantes y soberanos, que son los exponentes del poder y las auroras de la 
> gloria, para que hagan cumplir sus leyes y ordenanzas. Él es, en verdad, el 
> Omnipotente, el Todopoderoso, el que acostumbra a responder a la llamada de los 
> hombres.
> 
> TARÁZÁT
> Ornamentos
> 
> En mi Nombre, que permanece supremo sobre todos los nombres.
> 
> Al Señor de los nombres y Creador de los cielos le corresponden la alabanza 
> y la gloria; a Él, las olas de cuyo océano de Revelación se agitan a los ojos de 
> los pueblos del mundo. El Sol de Su Causa brilla a través de todos los velos y 
> Su Palabra de afirmación se encuentra fuera del alcance de la negación. Ni el 
> dominio del opresor ni la tiranía de los malvados han sido capaces de frustrar 
> Su propósito. ¡Cuán glorificada es Su soberanía, cuán exaltado Su dominio!
> ¡Gran Dios! Aunque Sus signos han circundado al mundo y Sus pruebas y 
> testimonios brillan y son tan manifiestos como la luz, no obstante, los 
> ignorantes aparecen como negligentes; no, más bien, como rebeldes. Ojalá se 
> hubiesen contentado con la oposición. Sin embargo, en todo momento conspiran 
> para derribar el sagrado Árbol del Loto. Desde el amanecer de esta Revelación 
> las personificaciones del egoísmo se han esforzado por extinguir la luz de la 
> manifestación divina, recurriendo a la crueldad y a la opresión. Mas Dios, 
> habiéndoles parado los pies, reveló esta Luz mediante su soberana autoridad y la 
> protegió por medio de la fuerza de su poder hasta que cielo y tierra fueron 
> iluminados por su brillo y resplandor. Alabado sea Él en toda circunstancia.
> Gloria sea a Ti, oh Señor del mundo y Deseo de las naciones; oh Tú, que Te 
> has hecho manifiesto en el Más Grande Nombre, por medio del cual las perlas de 
> sabiduría y prolación han surgido de las conchas del gran mar de tu conocimiento 
> y los cielos de la revelación divina se han adornado con la luz de la aparición 
> del Sol de tu semblante.
> Yo Te suplico, por aquella Palabra mediante la cual tu prueba se perfeccionó 
> entre tus criaturas y tu testimonio se cumplió entre tus siervos, que 
> fortalezcas a tu pueblo en aquello por lo cual la faz de la Causa irradiará en 
> tu dominio, las enseñas de tu poder se plantarán entre tus siervos y los 
> pendones de tu guía se izarán en tus dominios.
> ¡Oh mi Señor! Tú les has visto adhiriéndose al cordón de tu merced y 
> aferrándose al borde del manto de tu beneficencia. Ordena para ellos aquello que 
> les acerque más a Ti y apártales de todo salvo de Ti. Te ruego, oh Tú, Rey de la 
> existencia y Protector de lo visible e invisible, que conviertas a quienquiera 
> se levante para servir a tu Causa en un mar que se mueve por tu deseo, en 
> alguien que está encendido con el fuego de tu Árbol Sagrado, que brilla desde el 
> horizonte del cielo de tu Voluntad. Verdaderamente Tú eres el Poderoso, a Quien 
> no pueden debilitar ni el poder de todo el mundo ni la fuerza de las naciones. 
> No hay Dios sino Tú, el Único, el Incomparable, el Protector, el que Subsiste 
> por Sí Mismo.
> ¡Oh tú, que has libado el vino de mi prolación del cáliz de mi conocimiento! 
> Estas sublimes palabras se oyeron hoy, provenientes del murmullo del divino 
> Árbol del Loto que el Señor de los nombres plantó en el altísimo Paraíso con la 
> mano del poder celestial:
> 
> EL PRIMER TARÁZ
> y la primera refulgencia que ha amanecido desde el horizonte del Libro Madre 
> es que el hombre debe conocer su propio ser y distinguir lo que conduce a la 
> sublimidad o a la bajeza, a la gloria o a la humillación, a la riqueza o a la 
> pobreza. Habiendo llegado a la etapa de la realización y alcanzado su madurez, 
> el hombre necesita de la riqueza, y aquella riqueza que adquiere por medio de 
> las artes y profesiones es plausible y digna de alabanza a juicio de los hombres 
> de sabiduría, y especialmente lo es a los ojos de los siervos que se dedican a 
> la educación del mundo y a la instrucción de sus pueblos. Ellos son, en verdad, 
> los coperos de la vivificante agua del conocimiento y los guías del camino 
> ideal. Dirigen a los pueblos del mundo hacia el sendero recto y les familiarizan 
> con lo que conduce a la elevación y exaltación humanas. El sendero recto es 
> aquel que lleva al hombre hacia la aurora de la percepción y hacia el lugar del 
> amanecer del entendimiento verdadero y le guía hacia lo que será causa de 
> gloria, honor y grandeza.
> Abrigamos la esperanza de que, mediante la amorosa bondad del Todosabio, el 
> Omnisciente, el polvo oscurecedor sea disipado y el poder de la percepción 
> aumentado, para que los hombres puedan descubrir el propósito para el cual se 
> les ha llamado a la existencia. En este día, todo lo que sirve para disminuir la 
> ceguera y aumentar la visión es digno de consideración. Esta visión actúa como 
> agente y guía del verdadero conocimiento. En verdad, en opinión de los sabios, 
> la sutileza del entendimiento se debe a la agudeza de la visión. El pueblo de 
> Bahá debe cumplir en todo momento con lo que es conveniente y decoroso, y 
> exhortar a la gente en consecuencia.
> 
> EL SEGUNDO TARÁZ
> es relacionarse con los seguidores de todas las religiones en un espíritu de 
> amistad y compañerismo, para proclamar lo que manifestó el Orador del Sinaí y 
> actuar con justicia en todos los asuntos.
> Quienes se hallan dotados de sinceridad y lealtad deben relacionarse con 
> todos los pueblos y razas de la tierra con alegría y esplendor, puesto que la 
> relación con la gente ha promovido y continuará promoviendo la unidad y la 
> concordia, las cuales, a su vez, conducen al mantenimiento del orden en el mundo 
> y a la regeneración de las naciones. Benditos sean quienes se aferran al cordón 
> de la amabilidad y la tierna misericordia y se hallan libres de animosidad y 
> odio.
> Este Agraviado exhorta a los pueblos del mundo a actuar con tolerancia y 
> rectitud, que son dos luces en medio de la oscuridad del mundo y dos educadores 
> para la instrucción de la humanidad. Felices quienes las hayan alcanzado y ¡ay 
> de los negligentes!
> 
> EL TERCER TARÁZ
> concierne al buen carácter. Un buen carácter es, en verdad, el mejor manto 
> de Dios para los hombres. Con él adorna las sienes de sus amados. ¡Por mi vida! 
> La luz de un buen carácter sobrepasa a la luz del sol y a su resplandor. 
> Quienquiera lo haya alcanzado es considerado como una joya entre los hombres. La 
> gloria y la elevación del mundo dependen necesariamente de ello. Un carácter 
> bondadoso es un medio por el cual los hombres son guiados al Sendero Recto y son 
> conducidos hacia el Gran Anuncio. Bienaventurado quien esté adornado con el 
> carácter y los santos atributos del Concurso de lo Alto.
> Os incumbe fijar vuestra mirada en todo momento en la justicia y en la 
> equidad. En las Palabras Ocultas se ha revelado esta exaltada declaración de 
> Nuestra Muy Augusta Pluma:
> "¡Oh hijo del espíritu! Lo más amado de todo ante Mi vista es la Justicia; 
> no te apartes de ella si Me deseas y no la descuides para que Yo pueda confiar 
> en ti. Con su ayuda verás con tus propios ojos y no por los ojos de otros, y 
> conocerás con tu propio conocimiento y no mediante el conocimiento de tu 
> prójimo. Pondera en tu corazón cómo te corresponde ser. En verdad, la justicia 
> es Mi ofrenda a ti y el signo de Mi amorosa bondad. Tenla pues ante tus ojos."
> Aquellos que son justos e imparciales en sus juicios ocupan una sublime 
> posición y poseen un rango exaltado. En estas almas brilla resplandeciente la 
> luz de la piedad y la rectitud. Deseamos fervorosamente que los pueblos y países 
> del mundo no sean privados del esplendor de estas dos luminarias.
> 
> EL CUARTO TARÁZ
> concierne a la confiabilidad. Verdaderamente, ésta es la puerta de la 
> seguridad para todos aquellos que moran en la tierra y un signo de gloria por 
> parte del Todomisericordioso. El que participa de ella, en verdad ha participado 
> de los tesoros de la riqueza y la prosperidad. La confiabilidad es el más grande 
> portal que conduce a la tranquilidad y seguridad de la gente. En verdad, de ella 
> ha dependido y depende la estabilidad de todo asunto. Todos los dominios del 
> poder, de la grandeza y la riqueza están iluminados por su luz.
> No hace mucho tiempo fueron reveladas estas sublimes palabras por la Pluma 
> del Altísimo:
> "Ahora te hablaremos de la confiabilidad y de su posición a juicio de Dios, 
> tu Señor, Señor del Poderoso Trono. Cierto día Nos dirigimos a nuestra Isla 
> Verde. A nuestra llegada, contemplamos sus arroyos que fluían, sus árboles 
> exuberantes y la luz del sol jugando entre ellos. Volviendo nuestro rostro hacia 
> la derecha, contemplamos lo que la pluma es incapaz de describir; tampoco puede 
> explicar lo que el ojo del Señor de la Humanidad presenció en ese el más 
> santificado, el más sublime Punto, en ese bendito y exaltadísimo Lugar. 
> Volviéndonos luego hacia la izquierda, vimos a una de las Beldades del Muy 
> Sublime Paraíso, de pie sobre un pilar de luz, llamando en voz alta y diciendo: 
> '¡Oh moradores del cielo y de la tierra! Contemplad mi belleza y mi esplendor, 
> mi revelación y mi refulgencia. ¡Por Dios, el Verdadero! Yo soy la Confiabilidad 
> y la revelación y la belleza de la misma. Recompensaré a quienquiera se adhiera 
> a mí, reconozca mi rango y posición y se aferre firmemente a mi borde. Yo soy el 
> más grande ornamento del pueblo de Bahá y la vestidura de gloria para todos los 
> que están en el reino de la creación. Yo soy el instrumento supremo para la 
> prosperidad del mundo y el horizonte de la seguridad para todos los seres.' Así, 
> hemos hecho descender para ti lo que hará acercarse a los hombres al Señor de la 
> creación."
> ¡Oh pueblo de Bahá! La confiabilidad es, en verdad, el mejor de los atuendos 
> para vuestras sienes y la más gloriosa corona para vuestras cabezas. Adheríos 
> firmemente a ella por orden de Aquel que es el Ordenador, el Informado de Todo.
> 
> EL QUINTO TARÁZ
> concierne a la protección y preservación de las posiciones de los siervos de 
> Dios. No se debe ignorar la verdad de cualquier asunto, más bien se debe 
> manifestar lo que es correcto y verdadero. El pueblo de Bahá no debe negar a 
> ningún alma la recompensa que le corresponde; debe tratar a los artesanos con 
> deferencia y, contrariamente a la gente de otros tiempos, no debería manchar su 
> lengua con improperios.
> En este Día el sol de la habilidad artesanal brilla sobre el horizonte del 
> occidente y el río de las artes fluye desde el mar de esa región. Se debe hablar 
> con imparcialidad y apreciar tal liberalidad. ¡Por la vida de Dios! La palabra 
> "Equidad" brilla rutilante y resplandeciente como el sol. Rogamos a Dios para 
> que muníficamente derrame su esplendor sobre todos. En verdad, Él es poderoso 
> sobre todas las cosas, Él es quien acostumbra a contestar las oraciones de todos 
> los hombres.
> En estos días la confiabilidad y la sinceridad sufren amargamente en las 
> garras de la falsedad, y la justicia se ve atormentada por el flagelo de la 
> injusticia. El humo de la corrupción envuelve a todo el mundo de tal modo que 
> nada puede verse en cualquier dirección que se mire excepto regimientos de 
> soldados, y nada puede oírse desde ningún país, salvo el choque de las espadas. 
> Rogamos a Dios, el Verdadero, que fortalezca a los que ejercen Su poder en 
> aquello que rehabilitará al mundo y traerá tranquilidad a las naciones.
> 
> EL SEXTO TARÁZ
> El conocimiento es uno de los maravillosos dones de Dios. Adquirirlo es 
> responsabilidad de todos. Las artes y los medios materiales que se manifiestan 
> en la actualidad se han logrado por virtud de Su conocimiento y Su sabiduría, 
> que fueron revelados en Epístolas y Tablas mediante su Muy Exaltada Pluma, una 
> Pluma de cuyo tesoro salen a la luz las perlas de la sabiduría y la prolación, 
> así como las artes y los oficios del mundo.
> En este Día los secretos de la tierra están desnudos a los ojos de los 
> hombres. Las páginas de los periódicos de rápida aparición son, en verdad, el 
> espejo del mundo. Ellos reflejan los hechos y quehaceres de los diversos pueblos 
> y razas. Al mismo tiempo los reflejan y los dan a conocer. Son un espejo dotado 
> de oído, vista y habla. Éste es un fenómeno asombroso y poderoso. Sin embargo, 
> es responsabilidad de sus escritores purificarse de los impulsos de los deseos y 
> pasiones malignas y ataviarse con la vestidura de la justicia y la equidad. 
> Deben informarse todo lo posible sobre las situaciones y averiguar los hechos, y 
> luego transcribirlos.
> En lo concerniente a este Agraviado, la mayor parte de lo informado por los 
> periódicos carece de verdad. Al lenguaje justo y a la veracidad, en virtud de su 
> elevado rango y posición, se les considera como soles que brillan sobre el 
> horizonte del conocimiento. Las olas que se levantan de este Océano están 
> manifiestas a los ojos de los pueblos del mundo, y las efusiones de la Pluma de 
> sabiduría y prolación son patentes en todas partes.
> Se informó en la prensa que este Siervo había huido de la tierra de (r)á 
> (Teherán) y se había dirigido a Iráq. ¡Dios munífico! Este Agraviado jamás se ha 
> ocultado, ni siquiera un instante. Por el contrario, en todo momento ha 
> permanecido firme y visible a los ojos de todos los hombres. Nunca Nos hemos 
> retirado, y jamás buscaremos huir. En verdad, es la gente necia la que huye de 
> nuestra presencia. Abandonamos nuestra patria acompañados por dos escoltas a 
> caballo, que representaban a los honorables Gobiernos de Persia y Rusia, hasta 
> que llegamos a Iráq en la plenitud de la gloria y el poder. ¡Alabado sea Dios! 
> La Causa de la cual es Portador este Agraviado es tan alta como el cielo y 
> brilla resplandeciente como el sol. El ocultamiento no tiene acceso a esta 
> posición, ni hay ocasión alguna para el temor o el silencio.
> 
> Los misterios de la Resurrección y los acontecimientos de la Última Hora 
> están claramente manifiestos, pero la gente está sumida en la negligencia y ha 
> consentido que se le envuelva en velos. "Y cuando los mares hiervan... Y cuando 
> las Escrituras sean desplegadas."6 ¡Por la rectitud de Dios! El Alba, en verdad, 
> ha despuntado, la luz ha brillado y la noche se ha retirado. Felices los que 
> comprenden. Felices quienes lo han logrado.
> ¡Glorificado sea Dios! La Pluma se encuentra perpleja con respecto a qué 
> escribir y la Lengua se pregunta qué revelar. A pesar de los infortunios sin 
> precedentes y tras soportar años de prisión, cautiverio y dolorosas pruebas, 
> ahora percibimos que se han interpuesto velos aún más espesos que los que ya 
> hemos rasgado, que obstruyen la visión y hacen que se oscurezca la luz del 
> entendimiento. Por otra parte, observamos que las nuevas calumnias, que 
> actualmente abundan, son mucho más maliciosas que las de antaño.
> ¡Oh pueblo del Bayán! Temed al Señor misericordioso. Pensad en la gente de 
> tiempos pasados. ¿Cuáles fueron sus acciones y qué fruto obtuvieron? Todo lo que 
> manifestaron ellos, excepto aquellos a quienes Dios bondadosamente protegió por 
> medio de su poder, no fueron sino falacias, y todo lo que han hecho ha 
> demostrado no tener ningún valor.
> ¡Juro por la vida de Aquel que es el Deseo del mundo! Si un hombre meditara 
> en su corazón, libre de cualquier apego al mundo, se apresuraría hacia la Luz 
> Más Grande y se limpiaría y purificaría del polvo de las vanas imaginaciones y 
> del humo de la ociosa fantasía. ¿Qué pudo haber impulsado a errar a la gente del 
> pasado, y quién los ha descarriado? Todavía rechazan la verdad, y se han vuelto 
> hacia sus propios deseos egoístas. Este Agraviado llama en alta voz por amor a 
> Dios. Quienquiera lo desee, que se vuelva hacia lo que Él dice; quienquiera lo 
> desee, que se aparte de ello. Verdaderamente, Dios bien puede permitirse 
> prescindir de todas las cosas, ya sean del pasado o del futuro.
> ¡Oh pueblo del Bayán! Hombres como Hádí Dawlat-Ábádí7 son los que, con 
> turbante y báculo,8 han sido causa de oposición y de trabas y han afligido tan 
> penosamente al pueblo con supersticiones que aun hoy esperan la aparición de una 
> persona ficticia en un lugar ficticio. Estad advertidos, oh hombres de 
> entendimiento.
> ¡Oh Hádí! Escucha la Voz de este Consejero digno de confianza: dirige tus 
> pasos desde la izquierda hacia la derecha, es decir, abandona la ociosa fantasía 
> y vuélvete hacia la certidumbre. No induzcas a la gente al error. La Luminaria 
> divina brilla, su Causa está manifiesta y sus signos lo abarcan todo. Dirige tu 
> rostro hacia Dios, el que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por Sí Mismo. 
> Renuncia a tu liderazgo por amor a Dios y deja al pueblo a su albedrío. Tú 
> ignoras la verdad esencial, no estás familiarizado con ella.
> ¡Oh Hádí! En el sendero de Dios muestra una sola cara. Cuando estás en 
> compañía de los infieles eres infiel, y con los piadosos eres piadoso. 
> Reflexiona sobre las almas que han dado sus vidas y sus bienes en ese país, para 
> que quizás estés advertido y despiertes del sueño. Medita: ¿Quién ha de ser 
> preferido, aquel que protege su cuerpo, su vida y sus posesiones o aquel que lo 
> entrega todo en el sendero de Dios? Juzga con rectitud y no seas de los 
> injustos. Aférrate a la justicia y adhiérete a la equidad para que quizás así no 
> utilices, por motivos egoístas, la religión como trampa, ni pases por alto la 
> verdad por amor al oro. En verdad, tu iniquidad y la de quienes son como tú se 
> ha vuelto tan lamentable que la Pluma de Gloria se vio impulsada a hacer estas 
> observaciones. Teme a Dios. Aquel que anunció esta Revelación ha declarado: "Él 
> proclamará en toda condición: 'Verdaderamente, verdaderamente Yo soy Dios; no 
> hay Dios sino Yo, el que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por Sí Mismo.'"
> ¡Oh pueblo del Bayán! Se os ha prohibido entrar en contacto con los amados 
> de Dios. ¿Por qué ha sido impuesta esta prohibición, y con qué propósito? Sed 
> imparciales, os lo suplico por Dios, y no seáis de los negligentes. Para los 
> dotados de perspicacia, y ante la más Grande Belleza, el objeto de esta 
> prohibición es conocido y evidente; es para que nadie se entere de sus secretos 
> y acciones.9
> ¡Oh Hádí! No has estado en nuestra compañía, por lo tanto ignoras la Causa. 
> No actúes de acuerdo con tus ociosas imaginaciones. Aparte de esto, escudriña 
> las Escrituras con tus propios ojos y medita sobre lo que ha pasado. Ten piedad 
> de ti mismo y de los siervos de Dios y no seas causa de rebeldía como la gente 
> de antaño. El sendero es inequívoco y la prueba es evidente. Cambia la 
> injusticia en justicia y la falta de equidad en equidad. Abrigamos la esperanza 
> de que los hálitos de la inspiración divina te fortalezcan y que a tu oído 
> interno se le permita oír las benditas palabras: "Di, es Dios; a continuación, 
> déjales que se entretengan con sus reparos."10 Tú has estado allí11 y le has 
> visto.12 Ahora habla con imparcialidad. No tergiverses el asunto, ni para ti ni 
> para la gente. Eres ignorante y al mismo tiempo estás mal informado. Escucha la 
> voz de este Agraviado y apresúrate hacia el océano del conocimiento divino, para 
> que quizás puedas adornarte con el ornamento de la comprensión y renunciar a 
> todo excepto a Dios. Oye la Voz de este benevolente Consejero que llama en voz 
> alta, descubierto y manifiesto, ante los rostros de los reyes y sus súbditos, y 
> emplaza a todas y cada una de las personas del mundo ante Aquel que es el Señor 
> de la Eternidad. Ésta es la Palabra desde cuyo horizonte el sol de la gracia 
> infalible brilla resplandeciente.
> ¡Oh Hádí! Este Agraviado, libre de todo apego al mundo, se ha esforzado con 
> el máximo empeño por extinguir el fuego de la animosidad y el odio que arde 
> ferozmente en los corazones de los pueblos de la tierra. Concierne a toda 
> persona justa y de mente imparcial dar gracias a Dios -exaltada sea su gloria- y 
> levantarse a promover esta preclara Causa, para que el fuego se transforme en 
> luz y el odio dé paso a la camaradería y al amor. ¡Juro por la rectitud de Dios! 
> Éste es el único propósito de este Agraviado. De hecho, al proclamar esta Causa 
> trascendental y al demostrar su Verdad, hemos soportado múltiples sufrimientos, 
> infortunios y tribulaciones. Tú mismo serías testigo de lo que decimos, si 
> pudieras hablar con imparcialidad. Verdaderamente Dios habla la verdad y muestra 
> el camino. Él es el Fuerte, el Poderoso, el Munífico.
> Que nuestra Gloria sea sobre el pueblo de Bahá, a quien ni la tiranía del 
> opresor ni la dominación del agresor han podido apartar de Dios, el Señor de los 
> mundos.
> 
> TAJALLÍYÁT
> Refulgencias
> 
> Ésta es la Epístola de Dios, el que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por 
> Sí Mismo.
> 
> ÉL ES QUIEN ESCUCHA DESDE SU REINO DE GLORIA
> 
> Dios atestigua que no hay otro Dios salvo él, y que Quien ha aparecido es el 
> Misterio Oculto, el Símbolo Atesorado, el Libro Más Grande para todos los 
> pueblos, y el Cielo de munificencia para el mundo entero. Él es el Signo Más 
> Poderoso entre los hombres y la Aurora de los más augustos atributos en el reino 
> de la creación. Por medio de Él ha aparecido aquello que estaba oculto desde 
> tiempo inmemorial, velado a los ojos de los hombres. Él es Aquel cuya 
> Manifestación fue anunciada por las Escrituras celestiales, en tiempos pasados y 
> más recientemente. Quienquiera reconozca su creencia en él y en sus signos y 
> testimonios, ha reconocido en verdad lo que la Lengua de Grandeza expresó antes 
> de la creación del cielo y de la tierra y de la revelación del Reino de los 
> Nombres. A través de Él, el océano del conocimiento se ha agitado entre la 
> humanidad, y el río de la sabiduría divina ha brotado a borbotones por mandato 
> de Dios, el Señor de los Días.
> Bienaventurado el hombre de discernimiento que ha reconocido y percibido la 
> Verdad, y el que posee un oído atento que escucha su dulce Voz, y la mano que ha 
> recibido su Libro con tal resolución como la que nace de Dios, Señor de este 
> mundo y del venidero, y el caminante fervoroso que se ha apresurado a su 
> glorioso horizonte, y el que está dotado de fortaleza, a quien ni el poder 
> abrumador de los gobernantes ni el tumulto levantado por los dirigentes 
> religiosos han sido capaces de estremecer. Y ¡ay! de aquel que rechaza la gracia 
> de Dios y su munificencia, y niega su tierna misericordia y su autoridad; 
> ciertamente, tal hombre se cuenta entre quienes impugnan el testimonio de Dios y 
> Su prueba por toda la eternidad.
> Grande es la bendición de aquel que en este Día abandona las cosas 
> corrientes entre los hombres y se aferra a lo ordenado por Dios, el Señor de los 
> Nombres y el Modelador de todas las cosas creadas, Quien ha venido desde el 
> cielo de la eternidad mediante el poder del Más Grande Nombre, investido con una 
> autoridad tan invencible que todos los poderes de la tierra son incapaces de 
> resistírsele. De ello es testigo el Libro Madre, que llama desde la Más Sublime 
> Posición.
> ¡Oh 'Alí Akbar!13 Repetidamente hemos oído tu voz y te hemos respondido con 
> aquello con lo que la alabanza de toda la humanidad no puede rivalizar; de lo 
> cual los sinceros inhalan los suaves aromas de las palabras del 
> Todomisericordioso, sus verdaderos amantes perciben la fragancia de la reunión 
> celestial y los sedientos descubren el murmullo del agua que en verdad es vida. 
> Bendito el hombre que la alcanza y reconoce lo que en este momento está siendo 
> difundido por la Pluma de Dios, el que Ayuda en el Peligro, el Todopoderoso, el 
> Todomunífico.
> Somos testigos de que has vuelto tu rostro hacia Dios, has viajado mucho 
> hasta alcanzar su presencia y has escuchado la voz de este Agraviado, que fue 
> encarcelado por las fechorías de aquellos que no han creído en los signos y 
> testimonios de Dios y han negado esta gracia celestial, a través de la cual se 
> ha hecho brillar al mundo entero. Bendito sea tu rostro, pues se ha vuelto hacia 
> Él, y tu oído, pues ha escuchado su Voz, y tu lengua, ya que ha celebrado la 
> alabanza de Dios, el Señor de señores. Oramos a Dios para que bondadosamente te 
> ayude a convertirte en un estandarte de la promoción de su Causa y te permita 
> acercarte a Él en todo momento y en todas las condiciones.
> Nosotros recordamos a los elegidos de Dios y Sus amados de esa tierra y les 
> comunicamos las alegres nuevas de lo que ha sido enviado en su honor desde el 
> Reino de la prolación de su Señor, el Soberano Gobernante del Día del Juicio. 
> Hazles mención de Mí e ilumínales con la gloria resplandeciente de mis palabras. 
> Verdaderamente tu Señor es el Munífico, el Generoso.
> ¡Oh tú que magnificas mi alabanza! Escucha lo que la gente de la tiranía Me 
> atribuye en mis días. Algunos dicen: "Él afirma que posee la divinidad", otros 
> declaran: "Él ha urdido una mentira contra Dios", y aun otros afirman: "Él ha 
> venido para fomentar la sedición." Ellos son ruines y miserables. ¡Vedlo! En 
> verdad, están esclavizados por las ociosas imaginaciones.
> Dejaremos ahora de emplear el lenguaje elocuente.14 En verdad, tu Señor es 
> el Potente, el Irrestringido. Gustosamente hablaremos en lengua persa para que 
> quizás todo el pueblo de Persia llegue a conocer las manifestaciones del Señor 
> Misericordioso y a descubrir la Verdad.
> 
> EL PRIMER TAJALLÍ
> que ha alboreado desde el Sol de la Verdad es el conocimiento de Dios -
> exaltada sea su gloria-. Y el conocimiento del Rey de los días sempiternos de 
> ninguna manera puede lograrse, salvo mediante el reconocimiento de Aquel que es 
> el Portador del Más Grande Nombre. Él es, en verdad, el Orador del Sinaí, que 
> ahora está sentado en el trono de la Revelación. Él es el Misterio Oculto y el 
> Símbolo Atesorado. Todos los Libros antiguos de Dios, así como los más 
> recientes, están adornados con su alabanza y ensalzan su gloria. A través de Él 
> se ha establecido en el mundo el estandarte del conocimiento y se ha desplegado 
> la enseña de la unicidad de Dios entre todos los pueblos. Sólo logrando su 
> presencia puede alcanzarse la presencia divina. Mediante su potencia se revela 
> ahora todo lo que había estado velado y oculto desde tiempo inmemorial. Él se ha 
> hecho manifiesto por medio del poder de la verdad y ha pronunciado una Palabra 
> por la cual todos los que están en los cielos y en la tierra se han quedado 
> mudos de asombro, a excepción de aquellos a quienes el Todopoderoso ha deseado 
> eximir. La verdadera creencia en Dios y su reconocimiento no pueden ser 
> completos salvo mediante la aceptación de lo que Él ha revelado y el 
> cumplimiento de todo lo que ha sido decretado por Él y ha escrito en el Libro 
> por la Pluma de Gloria.
> Quienes se sumerjan en el océano de Sus palabras deben mostrar en todo 
> momento la máxima consideración por las ordenanzas y prohibiciones divinamente 
> reveladas. De hecho, Sus ordenanzas constituyen la más poderosa fortaleza para 
> la protección del mundo y la salvaguardia de sus pueblos, una luz para aquellos 
> que admiten y reconocen la verdad, y un fuego para los que se apartan y la 
> niegan.
> 
> EL SEGUNDO TAJALLÍ
> es permanecer firmes en la Causa de Dios -exaltada sea su gloria- y ser 
> constantes en su amor. Y de manera alguna puede esto lograrse sino mediante el 
> pleno reconocimiento de Él; y el reconocimiento pleno no puede obtenerse sino 
> por la fe en las benditas palabras: "Él hace todo cuanto desea." Quienquiera se 
> adhiera tenazmente a esta sublime palabra y beba abundantemente de las aguas 
> vivas de la prolación que son inherentes a ella, se verá impregnado de una 
> constancia tal que todos los libros del mundo serán impotentes para apartarle 
> del Libro Madre. ¡Oh cuán gloriosa es esta sublime posición, este exaltado 
> rango, este propósito final!
> ¡Oh 'Alí Akbar! Considera cuán abyecto es el estado de los descreídos. Todos 
> ellos pronuncian las palabras: "Verdaderamente Él debe ser alabado en Sus 
> acciones y obedecido en Sus mandatos." Sin embargo, si revelásemos algo que 
> fuese contrario a sus costumbres y deseos egoístas, incluso en la medida del ojo 
> de una aguja, ellos lo rechazarían desdeñosamente. Di: Nadie puede sondear jamás 
> las múltiples exigencias de la suma sabiduría de Dios. En verdad, si Él 
> declarase que la tierra es el cielo, nadie tendría derecho a poner en duda su 
> autoridad. Esto es lo que el Punto del Bayán ha atestiguado en todo lo que Le 
> fue enviado con verdad por mandato de Dios, Aquel que ha hecho romper el Alba.
> 
> EL TERCER TAJALLÍ
> concierne a las artes, oficios y ciencias. El conocimiento es como unas alas 
> para la vida del hombre y como una escalera para su ascenso. La adquisición del 
> mismo es responsabilidad de todos. Sin embargo, debe adquirirse el conocimiento 
> de aquellas ciencias que beneficien a los pueblos de la tierra, y no de aquellas 
> que comienzan con palabras y terminan con palabras. Grande, en verdad, es la 
> demanda que los científicos y los artesanos hacen a los pueblos del mundo. De 
> ello da testimonio el Libro Madre en el día de Su retorno. Dichosos aquellos que 
> poseen un oído que escucha. En verdad, el conocimiento es un verdadero tesoro 
> para el hombre y una fuente de gloria, de munificencia, de gozo, de exaltación, 
> de alegría y de regocijo para él. Así ha hablado la Lengua de Grandeza en esta 
> Más Grande Prisión.
> 
> EL CUARTO TAJALLÍ
> concierne a la Divinidad, a la cualidad de lo divino y a otros asuntos 
> similares. Si un hombre perspicaz dirigiese su mirada hacia el bendito y 
> manifiesto Árbol del Loto y hacia sus frutos, se enriquecería tanto por ello que 
> sería independiente de todo lo demás y admitiría su creencia en aquello que el 
> Orador del Sinaí manifestó desde el trono de la Revelación.
> ¡Oh 'Alí Akbar! Familiariza al pueblo con los versos sagrados de tu Señor y 
> dales a conocer su recto Sendero, su poderoso Anuncio.
> Di: Oh pueblo, si juzgáis justa y equitativamente, daréis testimonio de la 
> verdad de todo lo que ha fluido de la Exaltadísima Pluma. Si sois del pueblo del 
> Bayán, el Bayán Persa os guiará rectamente y será testimonio suficiente para 
> vosotros; y si sois del pueblo del Corán, meditad acerca de la Revelación del 
> Sinaí y la Voz de la Zarza que vino al Hijo de 'Imrán.15
> ¡Dios Munífico! Se pretendía que, en el momento de la manifestación del 
> único Dios verdadero, la facultad de reconocerle se hubiera desarrollado, 
> hubiera madurado y alcanzado su culminación. No obstante, ahora se demuestra 
> claramente que en los descreídos esta facultad se ha desarrollado poco y, de 
> hecho, ha degenerado.
> ¡Oh 'Alí! Lo que ellos aceptaron de la Zarza, ahora se niegan a aceptarlo de 
> Aquel que es el Árbol del mundo de la existencia. Di: Oh pueblo del Bayán, no 
> habléis siguiendo los impulsos de la pasión y el deseo egoísta. La mayoría de 
> los pueblos de la tierra atestigua la verdad de la bendita Palabra que surgió de 
> la Zarza.
> ¡Por la rectitud de Dios! Si no hubiera sido por el himno de alabanza que 
> cantó Aquel que anunció la Revelación divina, este Agraviado jamás habría 
> pronunciado una palabra que pudiera infundir terror en los corazones de los 
> ignorantes y les hiciera perecer. Explayándose en la glorificación de Aquel a 
> Quien Dios hará manifiesto -exaltada sea su Manifestación-, el Báb dice al 
> comienzo del Bayán: "Él es Aquel que en toda circunstancia proclamará: 
> 'Verdaderamente, verdaderamente Yo soy Dios; no hay Dios sino Yo, el Señor de 
> todas las cosas creadas. En verdad, todos los demás son mis criaturas. ¡Oh mis 
> criaturas! Sólo a Mí me debéis adorar'". De igual modo, en otra ocasión, 
> magnificando el Nombre de Aquel a Quien Dios hará manifiesto, dice Él: "Yo sería 
> el primero en adorarle." Ahora, a cada cual le corresponde reflexionar sobre el 
> significado de "Adorador" y "Adorado", para que acaso las gentes de la tierra 
> tomen una gota de rocío del océano del conocimiento divino y les sea permitido 
> percibir la grandeza de esta Revelación. Verdaderamente Él ha aparecido y ha 
> soltado su lengua para proclamar la Verdad. Bienaventurado aquel que admite y 
> reconoce la verdad, y ¡ay! de los recalcitrantes y los rebeldes.
> ¡Oh razas de la tierra! Inclinad vuestro oído hacia la Voz que procede del 
> divino Árbol del Loto que cubre el mundo, y no seáis del pueblo de la tiranía 
> sobre la tierra (hombres que han repudiado a la Manifestación de Dios y a su 
> invencible autoridad y han renunciado a sus favores); ellos, en verdad, se 
> cuentan entre los despreciables en el Libro de Dios, el Señor de toda la 
> humanidad.
> La gloria que ha amanecido sobre el horizonte de mi tierna misericordia sea 
> sobre ti y sobre quienquiera se encuentre contigo y preste oído a tus palabras 
> relativas a la Causa de Dios, el Todopoderoso, el Todoalabado.
> 
> KALIMÁT-I-FIRDAWSÍYYIH
> Palabras del Paraíso
> 
> Él es Aquel que habla mediante el poder de la Verdad en el Reino de la 
> Prolación.
> 
> ¡Oh vosotros, personificaciones de la justicia y la equidad y 
> manifestaciones de la rectitud y de los dones celestiales! Con lágrimas y 
> lamentándose, este Agraviado llama en alta voz y dice: ¡Oh Dios, mi Dios! Adorna 
> las cabezas de tus amados con la corona del desprendimiento y engalana sus 
> sienes con la vestidura de la rectitud.
> Incumbe al pueblo de Bahá hacer victorioso al Señor mediante el poder de sus 
> palabras y aconsejar a las gentes mediante un carácter y unas acciones 
> excelentes, pues los hechos ejercen mayor influencia que las palabras.
> ¡Oh Haydar 'Alí!16 Sobre ti sean la alabanza de Dios y su gloria. Di: La 
> honradez, la virtud, la sabiduría y el carácter santo conducen a la exaltación 
> del hombre, mientras que la falsedad, el engaño, la ignorancia y la hipocresía 
> lo llevan a su degradación. ¡Por mi vida! La diferencia del hombre no radica en 
> los ornamentos o en la riqueza, sino más bien en un comportamiento virtuoso y en 
> un entendimiento verdadero. La mayoría del pueblo de Persia está ahíto de 
> decepción y vanas fantasías. Cuán grande es la diferencia entre la condición de 
> esta gente y la posición de esas almas esforzadas que han ido más allá del mar 
> de los nombres y han levantado sus tiendas en las playas del océano del 
> desprendimiento. De hecho, sólo unos pocos de la actual generación se han ganado 
> el derecho a oír los gorjeos de las palomas del más alto Paraíso. "Pocos de mis 
> siervos están verdaderamente agradecidos".17 La gente, en su mayoría, se deleita 
> en las supersticiones. Consideran que una sola gota del mar de la ilusión es 
> preferible a un océano de certidumbre. Aferrándose tenazmente a los nombres, se 
> privan de la realidad interior y, al aferrarse a las vanas imaginaciones, se les 
> impide presenciar la Aurora de los signos celestiales. Permita Dios que 
> misericordiosamente se te ayude, en toda situación, a destrozar los ídolos de la 
> superstición y a rasgar los velos de las imaginaciones de los hombres. La 
> autoridad se encuentra en el puño de Dios, Manantial de la revelación e 
> inspiración y Señor del Día de la Resurrección.
> Hemos oído lo que la persona en cuestión ha mencionado acerca de ciertos 
> maestros de la Fe. Realmente él ha dicho la verdad. Algunas almas negligentes 
> vagan por los países en el nombre de Dios, dedicados diligentemente a arruinar 
> su Causa, y lo llaman promoción y enseñanza de la Palabra de Dios; y ello a 
> pesar de que las cualidades de los maestros de la Fe, al igual que las 
> estrellas, brillan resplandecientes por todos los cielos de las Tablas divinas. 
> Toda persona imparcial es testigo y todo hombre perspicaz es bien consciente de 
> que el Dios único y verdadero -exaltada sea su gloria- ha expuesto y explicado 
> lo que elevará la posición y exaltará el rango de los hijos de los hombres.
> El pueblo de Bahá arde brillante como un cirio en medio de las reuniones y 
> se aferra a lo que Dios ha proyectado. Esta posición se eleva suprema por encima 
> de todas las posiciones. Bienaventurado aquel que abandona las cosas que poseen 
> los pueblos del mundo y anhela lo relativo a Dios, el Soberano Señor de la 
> eternidad.
> Di: ¡Oh Dios, mi Dios! Tú me ves circulando alrededor de tu Voluntad, con 
> mis ojos vueltos hacia el horizonte de tu misericordia, esperando ansiosamente 
> la revelación de los refulgentes esplendores del sol de tus favores. Te imploro, 
> oh Bienamado de todo corazón comprensivo y Deseo de los que tienen acceso a Ti, 
> que concedas que tus amados se desprendan completamente de sus propias 
> inclinaciones, aferrándose a lo que Te place a Ti. Atavíalos, oh Señor, con el 
> manto de la rectitud e ilumínalos con los esplendores de la luz del 
> desprendimiento. A continuación, llama en su ayuda a las huestes de la sabiduría 
> y la prolación, para que puedan exaltar tu Palabra entre tus criaturas y 
> proclamar tu Causa entre tus siervos. Verdaderamente, potente eres Tú para hacer 
> lo que deseas, y en tus manos están las riendas de todos los asuntos. No hay 
> Dios sino Tú, el Poderoso, el que Siempre Perdona.
> ¡Oh Tú que has vuelto tu mirada hacia mi rostro! En estos días ha sucedido 
> aquello que Me ha sumido en profunda tristeza. Ciertos malhechores que profesan 
> lealtad a la Causa de Dios han cometido acciones que han hecho estremecer a los 
> miembros de la sinceridad, la honestidad, la justicia y la equidad. Una persona 
> conocida a quien se le había mostrado la mayor amabilidad y favor perpetró tales 
> actos que han traído las lágrimas a los ojos de Dios. Previamente pronunciamos 
> palabras de advertencia y premonición; luego, durante cierto número de años 
> guardamos el asunto en secreto para que quizás él prestara atención y se 
> arrepintiera. Pero todo fue en vano. Finalmente dedicó todas sus energías a 
> vilipendiar la Causa de Dios a la vista de todos los hombres. Rasgó el velo de 
> la equidad y no sintió simpatía ni por él mismo ni por la Causa de Dios. Ahora, 
> sin embargo, las acciones de ciertas personas han provocado pesares mucho más 
> penosos que las de aquel otro. Rogad a Dios, el Verdadero, para que 
> muníficamente permita que los negligentes se retracten y se arrepientan. 
> Verdaderamente Él es el Perdonador, el Munífico, el Más Generoso.
> En estos días es responsabilidad de todos aferrarse firmemente a la unidad y 
> a la concordia y trabajar diligentemente en la promoción de la Causa de Dios, 
> para que acaso las almas rebeldes logren aquello que les conduzca a una 
> prosperidad perdurable.
> En resumen, las disensiones entre las diversas sectas han abierto el camino 
> hacia la debilidad. Cada secta ha elegido un sendero para sí y se adhiere a 
> cierta cuerda. A pesar de su manifiesta ceguera e ignorancia, se enorgullecen de 
> su perspicacia y conocimiento. Entre ellas hay místicos que profesan lealtad a 
> la Fe del Islám, algunos de los cuales se abandonan a aquello que los conduce a 
> la holgazanería y a la reclusión. ¡Juro por Dios! Ello degrada la posición del 
> hombre y le hace henchirse de orgullo. El hombre debe dar fruto. Aquel que no da 
> fruto es, en palabras del Espíritu,18 como un árbol estéril, y el árbol estéril 
> no es adecuado sino para el fuego.
> Aquello que han mencionado las personas anteriormente nombradas respecto a 
> las posiciones de la Unidad Divina conducirá en no pequeña medida a la 
> holgazanería y las vanas imaginaciones. Estos hombres mortales evidentemente han 
> echado a un lado las diferencias de posición y han llegado a considerarse a sí 
> mismos como Dios, mientras que Dios se encuentra inconmensurablemente exaltado 
> por encima de todas las cosas. Sin embargo, toda cosa creada muestra Sus signos, 
> los cuales no son sino emanaciones de Él, y no su Propio Ser. Todos estos signos 
> se reflejan y pueden ser vistos en el libro de la existencia, y los rollos que 
> describen la forma y el patrón del universo son en verdad un grandísimo libro. 
> Allí todo hombre perspicaz puede percibir lo que conduciría al Recto Sendero y 
> le permitiría alcanzar el Gran Anuncio. Piensa en los rayos del sol, cuya luz ha 
> envuelto al mundo. Los rayos emanan del sol y revelan su naturaleza, pero no son 
> el sol mismo. Todo cuanto puede percibirse en la tierra demuestra ampliamente el 
> poder de Dios, su conocimiento y las efusiones de su munificencia, en tanto Él 
> Mismo se halla inconmensurablemente exaltado por encima de todas las criaturas.
> Cristo dijo: "Tú has concedido a los niños aquello de lo que están privados 
> los sabios y los eruditos." El sabio de Sabzivár19 ha dicho: "¡Ay! Faltan oídos 
> atentos, de otro modo los susurros de la Zarza del Sinaí podrían oírse saliendo 
> de todos los árboles." En una Tabla a un hombre de sabiduría que había hecho una 
> pregunta sobre el significado de la Realidad Elemental, Nos dirigimos a ese 
> famoso sabio con estas palabras: "Si estas palabras son realmente tuyas, ¿cómo 
> es que no has oído el Llamamiento que ha hecho el Árbol del Hombre desde las más 
> sublimes alturas del mundo? Si realmente oíste el Llamamiento y, a pesar de 
> ello, el temor y el deseo de preservar tu vida te han inducido a no hacerle 
> caso, eres una persona que nunca ha sido ni será digna de mención; y si no lo 
> has escuchado, entonces es que estás privado del sentido del oído." En resumen, 
> tales son los hombres cuyas palabras son el orgullo del mundo y cuyas acciones 
> son la vergüenza de las naciones.
> Verdaderamente hemos hecho sonar la Trompeta, que no es otra que mi Pluma de 
> Gloria, y, mirad, la humanidad se ha desvanecido ante ella, salvo aquellos a 
> quienes a Dios le plugo librar como muestra de su gracia. Él es el Señor de 
> munificencia, el Antiguo de los Días.
> Di: ¡Oh asamblea de sacerdotes! ¿Censuráis a esta Pluma, a la que el reino 
> de la prolación se preparó para oír tan pronto como elevó su voz estridente, y 
> ante cuyo poderoso y glorioso tema cualquier otro tema palideció hasta la 
> insignificancia? Temed a Dios y no sigáis vuestras ociosas fantasías y corruptas 
> imaginaciones, sino más bien seguid a aquel que ha venido a vosotros investido 
> con conocimiento innegable y con certeza inconmovible.
> ¡Glorificado sea Dios! El tesoro del hombre son sus palabras; sin embargo, 
> este Agraviado ha refrenado su Lengua, pues los descreídos están emboscados; no 
> obstante, Dios, Señor de todos los mundos, da protección. Verdaderamente, en Él 
> hemos puesto nuestra confianza y a Él hemos encomendado todos los asuntos. Él es 
> el que todo lo basta para Nosotros y para todas las cosas creadas. Él es Aquel 
> por cuya venia y mediante la potencia de cuyo mandato ha brillado 
> resplandeciente el Sol de poder soberano sobre el horizonte del mundo. 
> Bienaventurado aquel que percibe y reconoce la Verdad, y ¡ay! del recalcitrante 
> y del infiel.
> Invariablemente, este Agraviado ha tratado a los sabios con afecto. Por 
> sabios se entiende hombres cuyos conocimientos no se reducen a meras palabras y 
> cuyas vidas han sido fructíferas y han producido resultados perdurables. Incumbe 
> a todos honrar a estas almas benditas. Felices aquellos que observan los 
> preceptos de Dios; felices aquellos que han reconocido la Verdad; felices 
> aquellos que juzgan con imparcialidad en todos los asuntos y se aferran al 
> Cordón de mi Justicia inviolable.
> El pueblo de Persia se ha apartado de Aquel que es el Protector y el 
> Auxiliador. Se han aferrado a las vanas imaginaciones de los necios y se han 
> enredado en ellas. Tan firmemente se adhieren a las supersticiones que nada 
> puede separarlos de ellas salvo el potente brazo de Dios, exaltada sea su 
> gloria. Suplica al Todopoderoso que aparte con los dedos del poder divino los 
> velos que han separado a los diversos pueblos y razas, para que alcancen aquello 
> que conduce a la seguridad, al progreso y al adelanto, y se apresuren hacia el 
> Amigo incomparable.
> 
> La palabra de Dios que la Pluma de Abhá ha revelado e inscrito en la
> PRIMERA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es ésta: Verdaderamente Yo digo: El temor de Dios 
> siempre ha sido una defensa segura y una fortaleza inexpugnable para todos los 
> pueblos del mundo. Es la causa principal de la protección de la humanidad y el 
> instrumento supremo para su preservación. En efecto, existe en el hombre una 
> facultad que le disuade y le protege de todo lo que es indigno e indecoroso, a 
> la que se le conoce como el sentido de la vergüenza. Sin embargo, está limitada 
> a unos pocos; no todos la han poseído ni la poseen.
> 
> La palabra de Dios que la Pluma Suprema ha registrado en la
> SEGUNDA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es la siguiente: La Pluma del Altísimo exhorta, en 
> este momento, a las manifestaciones de la autoridad y las fuentes del poder, es 
> decir, a los reyes, los soberanos, los presidentes, los gobernantes, los 
> sacerdotes y los sabios, y les ordena defender la causa de la religión y 
> adherirse a ella. La religión es, en verdad, el principal instrumento para el 
> establecimiento del orden en el mundo y de la tranquilidad entre sus pueblos. El 
> debilitamiento de los pilares de la religión ha fortalecido a los necios, les ha 
> envalentonado y les ha hecho más arrogantes. Verdaderamente digo: Cuanto mayor 
> es la decadencia de la religión, tanto más lamentable es la rebeldía de los 
> impíos. Al final, esto no puede sino conducir al caos y a la confusión. ¡Oídme, 
> oh hombres perspicaces, y estad advertidos, vosotros que estáis dotados de 
> discernimiento!
> 
> La palabra de Dios que la Pluma Suprema ha registrado en la
> TERCERA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es ésta: ¡Oh hijo del hombre! Si tus ojos están 
> vueltos hacia la misericordia, deja las cosas que te benefician y aférrate a lo 
> que beneficiará a la humanidad. Y si tus ojos están vueltos hacia la justicia, 
> escoge para tu prójimo aquello que escogerías para ti mismo. La humildad exalta 
> al hombre al cielo de la gloria y del poder, en tanto que el orgullo le rebaja a 
> las profundidades de la vileza y la degradación.
> ¡Oh pueblo de Dios! ¡Grande es el Día y poderoso el Llamamiento! En una de 
> nuestras Tablas hemos revelado estas exaltadas palabras: "Si el mundo del 
> espíritu se convirtiese totalmente en el sentido del oído, entonces podría 
> pretender ser digno de escuchar la Voz que llama desde el Horizonte Supremo; 
> porque, de otro modo, estos oídos que están manchados de mentiras nunca han sido 
> adecuados para oírla, ni lo son ahora." Bienaventurados quienes escuchan, y ¡ay! 
> de los rebeldes.
> 
> La palabra de Dios que la Pluma Suprema ha registrado en la 
> CUARTA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es la siguiente: ¡Oh pueblo de Dios! Implorad al 
> Verdadero -glorificado sea su Nombre- para que misericordiosamente ampare a las 
> manifestaciones del dominio y del poder de las insinuaciones del yo y del deseo 
> y derrame sobre ellos el esplendor de la justicia y de la guía.
> Su Majestad Muḥammad Sháh, a pesar de la excelencia de su rango, cometió dos 
> hechos atroces. Uno fue la orden de desterrar al Señor de los Reinos de la 
> Gracia y la Munificencia, el Punto Primordial; y el otro, el asesinato del 
> Príncipe de la Ciudad del Arte de Gobernar y del Logro Literario.20
> Los defectos de los reyes, como sus favores, pueden ser grandes. Un rey a 
> quien la vanagloria del poder y autoridad no le disuada de observar justicia, ni 
> a quien los lujos, la riqueza, la gloria ni la dirección de huestes y legiones 
> le priven de los esplendores del sol de la equidad, ocupará un alto rango y una 
> sublime posición en el Concurso de lo alto. Incumbe a todos prestar ayuda y 
> mostrar amabilidad a tan noble alma. Bienaventurado el rey que domine firmemente 
> las riendas de su pasión, refrene su ira y prefiera la justicia y la 
> imparcialidad a la injusticia y a la tiranía.
> 
> La palabra de Dios que la Pluma Suprema ha registrado en la
> QUINTA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es ésta: Por sobre todo lo demás, el más grande don 
> y la más maravillosa bendición que jamás haya existido y continuará existiendo 
> es la Sabiduría. Es la infalible Protectora del hombre. Le ayuda y le fortalece. 
> La sabiduría es el emisario de Dios y la reveladora de Su Nombre, el 
> Omnisciente. Por medio de ella se hace manifiesta y evidente la sublimidad de la 
> posición del hombre. Es omnisciente, y es el principal maestro en la escuela de 
> la existencia. Es la guía, y está investida de una elevada distinción. Gracias a 
> su influencia educadora, los seres terrenales han llegado a impregnarse con un 
> espíritu semejante a una gema, que sobrepasa a los cielos en brillo. En la 
> ciudad de la justicia es el Orador sin rival que, en el año nueve, iluminó al 
> mundo con las gozosas nuevas de esta Revelación. Y fue esta sin par Fuente de 
> sabiduría la que, al comienzo de la fundación del mundo, ascendió por la 
> escalera del significado interno y, cuando fue entronizada en el púlpito de la 
> prolación por obra de la Voluntad divina, proclamó dos palabras. La primera 
> anunciaba la promesa de la recompensa, en tanto que la segunda expresaba la 
> siniestra advertencia del castigo. La promesa dio origen a la esperanza, y la 
> advertencia produjo temor. De este modo, la base del orden en el mundo se 
> estableció firmemente sobre estos principios gemelos. Exaltado sea el Señor de 
> la Sabiduría, el Poseedor de Gran Munificencia.
> 
> La palabra de Dios que la Pluma Suprema ha registrado en la
> SEXTA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es la siguiente: La luz de los hombres es la 
> Justicia. No la extingáis con los vientos contrarios de la opresión y la 
> tiranía. El propósito de la justicia es hacer surgir la unidad entre los 
> hombres. El océano de la sabiduría divina se agita en esta exaltada palabra, en 
> tanto que los libros del mundo no pueden contener su significado interno. Si la 
> humanidad estuviese adornada con esta vestidura, vería brillar resplandeciente 
> sobre el horizonte del mundo al sol de las palabras: "En ese día Dios satisfará 
> a todos con su abundancia".21 Apreciad el valor de estas palabras; son un fruto 
> noble que ha producido el Árbol de la Pluma de Gloria. Dichoso el hombre que le 
> presta oído y cumple sus preceptos. Verdaderamente digo, que todo lo que se 
> envía desde el cielo de la Voluntad de Dios es el medio para el establecimiento 
> del orden en el mundo y el instrumento para la promoción de la unidad y la 
> camaradería entre sus pueblos. Así habla la lengua de este Agraviado desde su 
> Más Grande Prisión.
> 
> La palabra de Dios que la Pluma Suprema ha registrado en la
> SÉPTIMA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es ésta: ¡Oh vosotros hombres de sabiduría entre 
> las naciones! Cerrad vuestros ojos a la separación, y después fijad vuestra 
> mirada en la unidad. Asíos firmemente a lo que conducirá al bienestar y la 
> tranquilidad de toda la humanidad. Este palmo de tierra no es sino una sola 
> patria y una única morada. Os incumbe abandonar la vanagloria que provoca 
> alienación y dirigir vuestros corazones hacia todo lo que asegure la armonía. A 
> juicio del pueblo de Bahá, la gloria del hombre se halla en su conocimiento, en 
> su conducta recta, en su carácter encomiable, en su sabiduría, y no en su 
> nacionalidad ni en su rango. ¡Oh gentes de la tierra! Apreciad el valor de esta 
> palabra celestial. De hecho, puede asemejarse a un navío para el océano del 
> conocimiento y a una brillante luminaria para el reino de la percepción.
> 
> La palabra de Dios que la Pluma Suprema ha registrado en la
> OCTAVA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es la siguiente: Las escuelas deben, en primer 
> lugar, educar a los niños en los principios de la religión, para que la Promesa 
> y la Amenaza registradas en los Libros de Dios les aparten de las cosas 
> prohibidas y les atavíen con el manto de los mandamientos; pero ello en medida 
> tal que no perjudique a los niños dando lugar al fanatismo ignorante y a la 
> intolerancia.
> Corresponde a los Fideicomisarios de la Casa de Justicia reunirse en consejo 
> para tratar de aquellas cosas que no han sido reveladas explícitamente en el 
> Libro y para hacer cumplir lo que a ellos les resulte aceptable. Dios, 
> ciertamente, les inspirará con todo lo que Él desee, y Él, en verdad, es el 
> Proveedor, el Omnisciente.
> Anteriormente hemos ordenado que la gente se exprese en dos idiomas; no 
> obstante, deben hacerse esfuerzos para reducirlos a uno solo, al igual que los 
> alfabetos del mundo, para que las vidas de los hombres no se disipen y malgasten 
> aprendiendo diversos idiomas. De este modo, la tierra entera será considerada 
> como una sola ciudad y un solo país.
> 
> La palabra de Dios que la Pluma Suprema ha registrado en la
> NOVENA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es ésta: Es deseable la moderación en todos los 
> asuntos. Si una cosa es llevada al exceso, demostrará ser causa de maldad. 
> Pensad en la civilización de occidente, cómo ha agitado y alarmado a los pueblos 
> del mundo. Se ha ideado una máquina infernal y ha resultado ser un arma de 
> destrucción tal que nadie ha presenciado ni oído nunca nada semejante a ella. La 
> purificación de corrupciones tan profundamente arraigadas y abrumadoras no puede 
> llevarse a cabo a menos que los pueblos del mundo se unan en pos de una meta 
> común y abracen una fe universal. Inclinad vuestro oído al Llamamiento de este 
> Agraviado y adheríos firmemente a la Paz Menor.
> Cosas extrañas y asombrosas existen en la tierra, pero están ocultas a las 
> mentes y a la comprensión de los hombres. Estas cosas son capaces de cambiar 
> toda la atmósfera de la tierra, y la contaminación con ellas resultaría letal. 
> ¡Gran Dios! Hemos observado una cosa asombrosa. El relámpago, o una fuerza 
> similar a él, es controlado por un operador y se mueve por orden de éste. 
> Inconmensurablemente exaltado es el Señor de Poder, que ha dejado al descubierto 
> lo que Se ha propuesto mediante la potencia de su poderoso e invencible mandato.
> ¡Oh pueblo de Bahá! Cada una de las ordenanzas que hemos revelado es una 
> poderosa fortaleza para la preservación del mundo del ser. Verdaderamente, este 
> Agraviado no ha deseado otra cosa que vuestra seguridad y vuestra elevación.
> Exhortamos a los hombres de la Casa de Justicia y les ordenamos que aseguren 
> la protección y salvaguardia de los hombres, mujeres y niños. Les incumbe tener 
> la máxima consideración hacia los intereses del pueblo en todo momento y 
> circunstancia. Bendito sea el gobernante que socorre al cautivo, el rico que 
> cuida del pobre y el justo que resguarda del perverso los derechos del oprimido, 
> y feliz el fideicomisario que cumple lo que el Ordenador, el Antiguo de los Días 
> le ha prescrito.
> ¡Oh Haydar 'Alí! Sobre ti sean mi gloria y mi alabanza. Mis consejos y 
> advertencias han circundado al mundo. Sin embargo, en lugar de traer alegría y 
> gozo, han causado dolor, porque algunos de los que pretenden amarme se han 
> vuelto arrogantes y Me han infligido tribulaciones como jamás Me habían 
> infligido ni los seguidores de anteriores religiones ni los sacerdotes de 
> Persia.
> Hemos dicho: "Mi cautiverio no Me hace daño, ni las cosas que Me han 
> sucedido a manos de mis enemigos. Lo que Me hace daño es la conducta de mis 
> amados que, aunque llevan mi Nombre, sin embargo cometen aquello que hace que mi 
> corazón y mi Pluma se lamenten." Una y otra vez se han revelado palabras como 
> éstas; sin embargo, los negligentes no han sacado provecho de ellas, ya que se 
> hallan cautivos de sus propias pasiones malvadas y sus deseos corruptos. Implora 
> al Dios Verdadero que permita que todos se arrepientan y vuelvan a Él. Mientras 
> la naturaleza de cada uno ceda ante las pasiones malvadas, prevalecerán el 
> delito y la transgresión. Abrigamos la esperanza de que la mano del poder divino 
> y las efusiones de las bendiciones celestiales sustenten a todos los hombres, 
> los atavíen con la vestidura de la misericordia y la munificencia y los guarden 
> de aquello que perjudicaría a su Causa entre sus siervos. Él es, en verdad, el 
> Potente, el Todopoderoso, y Él es el que Siempre Perdona, el Misericordioso.
> 
> La palabra de Dios que la Pluma Suprema ha registrado en la
> DÉCIMA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es la siguiente: ¡Oh gentes de la tierra! Vivir 
> retirado o practicar el ascetismo no es aceptable en la presencia de Dios. 
> Incumbe a los dotados de perspicacia y entendimiento cumplir aquello que 
> producirá alegría y esplendor. Prácticas tales como las que han surgido del seno 
> de las ociosas fantasías y las que han nacido de la matriz de la superstición 
> son poco dignas de hombres de conocimiento. En tiempos de antaño, y más 
> recientemente, algunas personas han levantado su morada en las cuevas de las 
> montañas, mientras otras tienen por costumbre acudir de noche a los cementerios. 
> Di: Prestad atención a los consejos de este Agraviado. Abandonad las cosas 
> corrientes entre vosotros y escoged aquello que el Consejero fiel os ordena. No 
> os privéis de los dones que han sido creados para vuestro bien.
> La caridad es grata y digna de alabanza a la vista de Dios y se le considera 
> como un príncipe entre las buenas acciones. Meditad y recordad lo que el 
> Todomisericordioso reveló en el Corán: "Ellos les prefieren antes que a sí 
> mismos, aunque la pobreza es su propio destino. Y bienaventurados aquellos que 
> están protegidos de su propia codicia."22 Visto de este modo, las benditas 
> palabras anteriores son, en verdad, el Sol de las palabras. Bendito quien 
> prefiere a su hermano antes que a sí mismo. Ciertamente, tal hombre se cuenta, 
> en virtud de la Voluntad de Dios, el Omnisapiente, el Todosabio, entre el pueblo 
> de Bahá que mora en el Arca Carmesí.
> 
> La palabra de Dios que la Pluma Suprema ha registrado en la
> UNDÉCIMA HOJA
> del Más Exaltado Paraíso es ésta: Ordenamos a quienes son los emblemas de 
> Sus Nombres y atributos que de aquí en adelante se adhieran firmemente a lo que 
> se ha dispuesto en esta Grandísima Revelación, no permitan que ellos mismos se 
> conviertan en motivo de contiendas y mantengan, hasta el fin que no conoce fin, 
> sus ojos dirigidos hacia la aurora de estas resplandecientes palabras que han 
> sido registradas en esta Tabla. La contienda conduce al derramamiento de sangre 
> y provoca conmoción entre la gente. Escuchad la Voz de este Agraviado y no os 
> apartéis de ella.
> Si cualquier persona meditase en su corazón aquello que ha fluido de la 
> Pluma de Gloria en esta Revelación, estaría seguro de que, sea lo que fuese lo 
> que este Agraviado haya afirmado, no ha tenido intención de crearse una posición 
> o distinción para Sí Mismo. Más bien, el propósito ha sido atraer a las almas, 
> mediante la sublimidad de Sus palabras, a la cima de trascendente gloria y 
> dotarlas con la facultad de percibir aquello que depurará y purificará a los 
> pueblos del mundo de la lucha y la disensión que provocan las diferencias 
> religiosas. De esto dan testimonio mi Corazón, mi Pluma y mi Ser interior y 
> exterior. Quiera Dios que todos los hombres se vuelvan hacia los tesoros 
> latentes dentro de su propio ser.
> ¡Oh pueblo de Bahá! El origen de los oficios, las ciencias y las artes es la 
> facultad de la reflexión. Haced todos los esfuerzos para que de esta mina ideal 
> puedan surgir destelleantes las perlas de sabiduría y prolación que fomenten el 
> bienestar y la armonía de todas las razas de la tierra.
> En toda condición, ya sea en la adversidad o en la comodidad, en el honor o 
> en la aflicción, este Agraviado ha ordenado que todos los hombres muestren amor, 
> afecto, compasión y armonía. Y, sin embargo, siempre que había una leve señal de 
> progreso o adelanto, aquellos que se encuentran ocultos tras los velos salían 
> resueltamente y proferían calumnias más hirientes que la espada. Ellos se 
> aferran a palabras engañosas y censurables y se privan del océano de versos 
> revelados por Dios.
> Si estos velos obstaculizadores no se hubiesen interpuesto, en unos dos años 
> Persia habría sido subyugada por el poder de la prolación, se habría elevado la 
> posición tanto del Gobierno como del pueblo, y la meta Suprema, desvelada y 
> descubierta, habría aparecido en la plenitud de la gloria. En resumen, unas 
> veces en lenguaje explícito y otras veces por alusiones, hemos dicho todo lo que 
> debía decirse. Así, una vez que Persia hubiese sido rehabilitada, los suaves 
> aromas de la Palabra de Dios se mecerían sobre todos los países, por cuanto lo 
> que fluye de la Más Exaltada Pluma conduce a la gloria, al progreso y a la 
> educación de todos los pueblos y razas de la tierra. De hecho, éste es el 
> remedio soberano para toda enfermedad, si lo comprendieran y lo percibieran.
> 
> Recientemente, los Afnán y Amín -que mi gloria y amorosa bondad sean con 
> ellos- alcanzaron nuestra presencia y contemplaron nuestro semblante; igualmente 
> están presentes y han bebido de la copa de la reunión Nabíl, el hijo de Nabíl y 
> el hijo de Samandar -que la gloria de Dios y su amorosa bondad sean sobre ellos-
> . Rogamos a Dios que misericordiosamente ordene para ellos el bien de este mundo 
> y del venidero y que las efusiones de Sus bendiciones y Su gracia desciendan 
> sobre ellos desde el cielo de su generosidad y las nubes de su tierna compasión. 
> Verdaderamente, de aquellos que muestran misericordia, Él es el Más 
> Misericordioso, y Él es el Munífico, el Benéfico.
> ¡Oh Haydar 'Alí! Tu otra carta, que habías enviado a través de aquel que 
> lleva el título de Júd23 (Munificencia), ha llegado a nuestra santa corte. 
> ¡Alabado sea Dios! Estaba adornada con la luz de la unidad divina y del 
> desprendimiento, y ardía con el fuego del amor y el afecto. Ora a Dios para que 
> conceda agudeza a los ojos y los ilumine con una nueva luz, para que acaso 
> puedan percibir lo que no tiene par ni semejanza.
> En este día los versos del Libro Madre están resplandecientes e 
> inconfundibles como el sol. En modo alguno pueden confundirse con las palabras 
> del pasado ni con las más recientes. Ciertamente, este Agraviado no desea 
> demostrar su propia Causa con pruebas presentadas por otros. Él es el que abarca 
> todas las cosas, mientras que todo lo demás, salvo Él, está circunscrito. Di: Oh 
> pueblo, examinad con atención lo que es común entre vosotros, y Nosotros 
> examinaremos atentamente lo que tiene relación con Nosotros. ¡Juro por Dios! Ni 
> la alabanza de los pueblos del mundo ni las cosas que poseen las razas de la 
> tierra son dignas de mención ante el recuerdo de su Nombre. De ello da 
> testimonio Aquel que en todas las circunstancias proclamó: "Verdaderamente Él es 
> Dios, soberano Gobernante del Día del Juicio Final, Señor del poderoso Trono."
> ¡Glorificado sea Dios! Uno se pregunta por medio de qué prueba o por qué 
> razón los descreídos entre el pueblo del Bayán se han apartado del Señor del 
> ser. En verdad, la posición de esta Revelación trasciende a la posición de todo 
> lo que ha sido manifestado en el pasado o lo que se hará manifiesto en el 
> futuro.
> Si el Punto del Bayán estuviese presente en este día y si Él -Dios no lo 
> permita- dudase en reconocer esta Causa, entonces Le serían de aplicación a Él 
> las muy benditas palabras que han fluido del manantial de su propio Bayán. Él 
> dijo, y su palabra es la verdad: "Es lícito que Aquel a Quien Dios hará 
> manifiesto rechace al que es el más grande de la tierra." Di: ¡Oh vosotros que 
> estáis privados de entendimiento! Hoy el Ser Más Grande proclama: 
> "Verdaderamente, verdaderamente Yo soy el primero en adorarle." Cuán poco 
> profundo es el fondo del conocimiento de los hombres y cuán débil su poder de 
> percepción. Nuestra Pluma de Gloria da testimonio de su abyecta pobreza y de la 
> riqueza de Dios, Señor de todos los mundos.
> Alabado y glorificado es Aquel que ha llamado a la creación a la existencia. 
> Él es la Verdad soberana, el Conocedor de las cosas invisibles. El Libro Madre 
> está revelado y el Señor de Munificencia se ha establecido en la más bendita 
> sede de gloria. La Aurora ha despuntado y, sin embargo, la gente no entiende. 
> Los signos han sido manifestados, en tanto Aquel que los ha revelado está 
> abrumado con evidente tristeza. Verdaderamente he soportado aquello que ha hecho 
> que se lamente el mundo de la existencia.
> Di: Oh Yaḥyá,24 crea un solo verso, si es que posees un conocimiento 
> divinamente inspirado. Estas palabras fueron dichas anteriormente por mi 
> Heraldo, que en esta hora proclama: "Verdaderamente, verdaderamente Yo soy el 
> primero en adorarle." Sé justo, oh mi hermano. ¿Serás tú capaz de expresarte 
> cuando estés cara a cara ante el encrespado océano de mi prolación? ¿Podrás 
> soltar tu lengua cuando te enfrentes a la estridente voz de mi Pluma? ¿Tienes 
> algún poder ante la revelación de mi omnipotencia? Juzga con equidad, te lo 
> ruego por Dios, y recuerda cuando estabas en presencia de este Agraviado y te 
> dictamos los versos de Dios, el que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por Sí 
> Mismo. Ten cuidado, no sea que la fuente de la falsedad te aparte de la Verdad 
> manifiesta.
> ¡Oh tú que has fijado tu mirada en mi semblante! Di: ¡Oh negligentes! A 
> causa de una gotita os habéis privado del océano de los versos celestiales, y 
> por un insignificante átomo os habéis apartado de los esplendores del Sol de la 
> Verdad. ¿Quién otro sino Bahá tiene poder para hablarle a la humanidad a la 
> cara? Juzgad imparcialmente y no seáis de los injustos. A través de Él se han 
> agitado los océanos, se han revelado los misterios y los árboles han alzado sus 
> voces exclamando: "Los reinos de la tierra y del cielo son de Dios, el Revelador 
> de los signos, el Manantial de las señales claras. Leed atentamente el Bayán 
> Persa revelado por Aquel que anunció esta Revelación y miradlo con el ojo de la 
> imparcialidad. De cierto Él os guiará rectamente a su Sendero. En este momento 
> Él proclama aquello que su lengua había expresado anteriormente, cuando estaba 
> sentado en el trono de su más exaltado Nombre.
> Has hecho mención de los amados en esas regiones. Alabado sea Dios; cada uno 
> de ellos ha logrado el honor de ser recordado por el Verdadero -exaltada sea su 
> gloria-, y sus nombres, los de todos y cada uno de ellos, fluyeron de la Lengua 
> de Grandeza en su reino de prolación. Grande es, en verdad, su beatitud y 
> felicidad, por cuanto ellos han bebido el vino escogido de la revelación y la 
> inspiración de manos de su Señor, el Compasivo, el Misericordioso. Rogamos a 
> Dios que les fortalezca para que manifiesten una constancia inquebrantable, y 
> que llame en su ayuda a las huestes de la sabiduría y la prolación. Él es, en 
> verdad, el Poderoso, el Omnipotente. Llévales mis saludos y dales las gozosas 
> nuevas de que el sol del recuerdo ha amanecido, derramando su fulgor por encima 
> del horizonte de los generosos favores de su Señor, el que Siempre Perdona, el 
> Todomisericordioso.
> Has mencionado a Æusayn. Hemos ataviado su sien con el manto de la 
> misericordia y hemos adornado su cabeza con la corona del perdón. Es oportuno 
> que se enorgullezca entre los hombres por esta resplandeciente, esta fulgurante 
> y manifiesta liberalidad. Di: No estés abatido. Después de la revelación de este 
> bendito verso es como si hubieses nacido de nuevo del vientre de tu madre. Di: 
> Estás libre de pecado y del error. Ciertamente Dios te ha purificado con las 
> aguas vivas de su prolación en su Más Grande Prisión. Le suplicamos -bendito y 
> exaltado sea Él- que muníficamente te confirme en Su exaltación y en la 
> magnificación de Su gloria, y te fortalezca mediante el poder de sus huestes 
> invisibles. Verdaderamente Él es el Todopoderoso, el Omnipotente.
> Has hecho mención de la gente de Tár.25 Hemos vuelto nuestro rostro hacia 
> los siervos de Dios que están allí y les aconsejamos primero que consideren lo 
> que el Punto del Bayán ha manifestado en relación con esta Revelación, que ha 
> hecho temblar a todos los nombres y títulos, mediante la cual se han derrumbado 
> los ídolos de las vanas imaginaciones y la Lengua de Grandeza proclama desde el 
> Reino de gloria: ¡Por la rectitud de Dios! El Tesoro Oculto, el Misterio 
> Impenetrable, se ha descubierto ante los ojos de los hombres, haciendo que todas 
> las cosas, ya sean del pasado o del futuro, se regocijen. Él ha dicho, y su 
> palabra es la verdad: "De todos los homenajes que he rendido a Aquel que ha de 
> venir detrás de Mí, éste es el más grande: Mi confesión escrita de que ninguna 
> palabra Mía puede describirle adecuadamente, ni ninguna referencia que Le hago a 
> Él en mi libro, el Bayán, puede hacerle justicia a su Causa."
> Además, les aconsejamos que observen justicia, equidad, honestidad, piedad y 
> aquello por lo cual serán exaltadas entre los hombres tanto la Palabra de Dios 
> como la propia posición de ellos. Verdaderamente Yo soy quien exhorta con 
> justicia. De ello da testimonio Aquel de cuya Pluma han surgido ríos de 
> misericordia y de cuyas palabras han brotado fuentes de aguas vivas para todas 
> las cosas creadas. Inconmensurablemente exaltada es esta gracia ilimitada; 
> inmensamente bendito es este resplandeciente favor.
> ¡Oh gentes de Tár! Prestad atención al Llamamiento de Aquel que hace lo que 
> Él desea. En verdad, Él os recuerda aquello que os acercará a Dios, Señor de los 
> mundos. Él ha vuelto su rostro hacia vosotros desde la prisión de 'Akká, y por 
> vosotros ha revelado lo que inmortalizará vuestro recuerdo y vuestros nombres en 
> el Libro que no puede ser borrado y al que no le afectan las dudas de los 
> recalcitrantes. Abandonad las cosas corrientes entre los hombres y aferraos 
> firmemente a lo que se os ordena en virtud de la Voluntad del Ordenador, el 
> Antiguo de los Días. Éste es el Día en que el Árbol del Loto llama en alta voz, 
> diciendo: ¡Oh pueblo! Contemplad mis frutos y mis hojas, y luego inclinad 
> vuestros oídos hacia mi susurro. Tened cuidado, no sea que las dudas de los 
> hombres os excluyan de la luz de la certeza. El océano de la prolación exclama y 
> dice: "¡Oh vosotros moradores de la tierra! Contemplad mis aguas encrespadas y 
> las perlas de sabiduría y prolación que he derramado. Temed a Dios y no seáis de 
> los negligentes."
> En este Día tiene lugar un gran festival en el Reino de lo alto; pues todo 
> lo que se prometió en las Sagradas Escrituras se ha cumplido. Éste es el Día del 
> gran regocijo. Incumbe a todos apresurarse hacia la corte de su proximidad con 
> extrema alegría, gozo, júbilo y deleite, y librarse del fuego de la lejanía.
> ¡Oh gentes de Tár! Por medio del poder fortalecedor de mi Nombre tomad el 
> cáliz del conocimiento, bebed lo que podáis a pesar de las gentes del mundo que 
> han roto el Convenio de Dios y su Testamento, han rechazado sus pruebas y sus 
> claras señales y han puesto reparos triviales a sus signos, que han impregnado a 
> todos los que están en el cielo y en la tierra.
> Los descreídos entre el pueblo del Bayán son como los seguidores de la secta 
> chiita, y siguen sus pasos. Abandonadles a sus ociosas fantasías y vanas 
> imaginaciones. Ellos, en verdad, se cuentan entre los perdidos en el Libro de 
> Dios, el Omnisapiente, el Todosabio. Ahora, todos y cada uno de los clérigos 
> chiitas se dedican a vilipendiar y denunciar al Verdadero desde sus púlpitos. 
> ¡Dios Munífico! Dawlat Ábádí26 también ha seguido el ejemplo. Subió al púlpito y 
> expresó lo que ha hecho llorar de angustia a la Tabla y lamentarse a la Pluma. 
> Meditad sobre su conducta y la de Ashraf27 -que mi gloria y mi tierna 
> misericordia sean sobre él-, e igualmente considerad a esos amados que se 
> apresuraron al lugar del martirio en mi Nombre y dieron sus vidas en el sendero 
> de Aquel que es el Deseo del mundo.
> La Causa está manifiesta, brilla resplandeciente como el sol, pero las 
> gentes se han convertido en velos para sí mismas. Rogamos a Dios que 
> muníficamente les ayude a regresar a Él. Él es, en verdad, el Perdonador, el 
> Misericordioso.
> ¡Oh gentes de Tár! Os enviamos saludos desde este lugar e imploramos a Dios 
> -exaltado y bendito sea Él- que os dé de beber de la mano de su favor el vino 
> escogido de la constancia. Verdaderamente Él es el Señor de Munificencia, el 
> Generoso, el Todoalabado. Dejad a su suerte a los inmaduros del mundo, aquellos 
> que están movidos por un deseo egoísta y se adhieren a los exponentes de la 
> ociosa fantasía. Verdaderamente Él es vuestro Auxiliador y Socorredor. Él es, en 
> verdad, potente para hacer cuanto desea. No hay otro Dios salvo Él, el Único, el 
> Sin Par, el Poderoso, el Más Grande.
> Que la gloria de nuestra presencia sea sobre aquellos que han dirigido sus 
> rostros hacia la Aurora de Su Revelación y han admitido y reconocido lo que la 
> Lengua de la prolación ha manifestado en el reino del conocimiento en este 
> bendito, glorioso e incomparable Día.
> 
> LAWÆ-I-DUNYÁ
> Tabla del Mundo
> 
> En mi Nombre, que llama en voz alta en el Reino de la Prolación.
> 
> La alabanza y el agradecimiento es lo apropiado para el Señor del dominio 
> manifiesto, que ha adornado la poderosa prisión con la presencia de los 
> honorables 'Alí Akbar y Amín, y la ha iluminado con la luz de la certeza, la 
> constancia y la seguridad.28 La gloria de Dios y la gloria de todos los que 
> están en los cielos y en la tierra sean con ellos.
> Luz y gloria, salutación y alabanza sean con las Manos de Su Causa, a través 
> de las cuales ha brillado la luz de la fortaleza y se ha establecido la verdad 
> de que la autoridad para escoger Le corresponde a Dios, el Poderoso, el Potente, 
> el Irrestringido, por medio de las cuales se ha agitado el océano de la 
> misericordia y se ha difundido la fragancia de los muníficos favores de Dios, 
> Señor de la humanidad. Le imploramos -exaltado sea Él- que les ampare con el 
> poder de sus huestes, les proteja con la potencia de su dominio y les socorra 
> con su fuerza indomable que prevalece sobre todas las cosas creadas. La 
> soberanía es de Dios, Creador de los cielos y Señor del Reino de los Nombres.
> El gran Anuncio proclama: ¡Oh gentes de Persia! En tiempos pasados fuisteis 
> símbolo de la misericordia y personificación del afecto y la benevolencia. Las 
> regiones del mundo fueron iluminadas y embellecidas por el brillo de la luz de 
> vuestro conocimiento y por el resplandor de vuestra erudición. ¿Cómo es que os 
> habéis levantado para destruiros a vosotros mismos y a vuestros amigos con 
> vuestras propias manos?
> ¡Oh Afnán, oh tú que has brotado de mi antiguo Linaje! Mi gloria y mi 
> amorosa bondad son sobre ti. ¡Cuán vasto es el tabernáculo de la Causa de Dios! 
> Cubre a todos los pueblos y razas de la tierra, y dentro de poco reunirá a toda 
> la humanidad bajo su protección. Tu día de servicio ya ha llegado. Innumerables 
> Tablas atestiguan las generosidades que te han sido otorgadas. Levántate por el 
> triunfo de mi Causa y, con la fuerza de tu palabra, somete los corazones de los 
> hombres. Tienes que manifestar aquello que asegure la paz y el bienestar de los 
> desdichados y oprimidos. Prepárate para llevar a cabo tu empeño, para que quizás 
> puedas liberar al cautivo de sus cadenas y le permitas alcanzar la verdadera 
> libertad.
> En este día la justicia lamenta su condición, y la Equidad gime bajo el yugo 
> de la opresión. Las densas nubes de la tiranía han oscurecido la faz de la 
> tierra y han envuelto a sus pueblos. Por orden del Ordenador omnipotente, 
> mediante el movimiento de nuestra Pluma de gloria, hemos inspirado una nueva 
> vida en toda estructura humana y hemos infundido una potencia nueva en cada 
> palabra. Todas las cosas creadas manifiestan las pruebas de esta regeneración 
> mundial. Ésta es la más grande, la más gozosa nueva, dada a conocer a la 
> humanidad por la Pluma de este Agraviado. ¿Por qué teméis, oh mis bienamados? 
> ¿Quién hay que os pueda apesadumbrar? Un poco de humedad basta para disolver la 
> arcilla endurecida con la que está moldeada esta generación perversa. El simple 
> hecho de reuniros es suficiente para dispersar las fuerzas de esta gente vana y 
> sin valor.
> La lucha y el conflicto son propios de las bestias salvajes. Fue por la 
> gracia de Dios y con la asistencia de palabras apropiadas y hechos encomiables 
> que retornaron a sus vainas las espadas desenfundadas de la comunidad bábí. De 
> hecho, mediante el poder de las buenas palabras los virtuosos siempre han 
> logrado el dominio de las praderas de los corazones de los hombres. Di: ¡Oh 
> vosotros los amados! No renunciéis a la prudencia. Inclinad vuestros corazones 
> hacia los consejos que da la Pluma Más Exaltada y tened cuidado, no sea que 
> vuestras manos o vuestras lenguas causen daño a alguien entre la humanidad.
> Referente a la tierra de (r)á (Teherán), hemos revelado en el Kitáb-i-Aqdas 
> aquello que advertirá a la humanidad. Los que perpetran tiranía en el mundo han 
> usurpado los derechos de los pueblos y razas de la tierra, y reiteradamente 
> obran de acuerdo con sus inclinaciones egoístas. El tirano29 de la tierra de Yá 
> (Yazd), cometió aquello que hizo derramar lágrimas de sangre al Concurso de lo 
> Alto.
> ¡Oh tú que has bebido del vino de mi prolación y has fijado tu mirada en el 
> horizonte de mi Revelación! Cuán extraño es que el pueblo de Persia, que no 
> tenía rival en las ciencias y en las artes, se haya hundido hasta el más bajo 
> nivel de degradación entre las naciones de la tierra. ¡Oh gentes! En este 
> bendito, este glorioso Día, no os privéis de las generosas efusiones de 
> misericordia que el Señor de abundante gracia os ha otorgado. En este Día los 
> aguaceros de la sabiduría y la prolación se están derramando desde las nubes de 
> la misericordia divina. Bienaventurados los que juzgan esta Causa con 
> imparcialidad, y ¡ay de los injustos!
> Todo hombre de perspicacia admitirá fácilmente, en este Día, que los 
> consejos revelados por la Pluma de este Agraviado constituyen la suprema fuerza 
> animadora del progreso del mundo y la exaltación de sus pueblos. Levantaos, oh 
> gentes, y, por la potestad del poder de Dios, decidíos a lograr la victoria 
> sobre vuestro yo, para que toda la tierra sea liberada y santificada de su 
> servidumbre hacia los dioses de sus ociosas fantasías, unos dioses que han 
> causado tanto quebranto a sus desdichados adoradores y de cuya miseria son 
> responsables. Estos ídolos constituyen el obstáculo que ha estorbado al hombre 
> en sus intentos de avanzar en el sendero de la perfección. Abrigamos la 
> esperanza de que la Mano del poder divino preste ayuda a la humanidad y la libre 
> de su estado de penosa degradación.
>  En una de las Tablas se han revelado estas palabras: ¡Oh pueblo de Dios! No 
> os dediquéis a vuestros propios asuntos; que vuestros pensamientos queden fijos 
> en aquello que restituya la prosperidad de la humanidad y santifique los 
> corazones y las almas de los hombres. El mejor modo de lograr esto es mediante 
> las acciones puras y santas, por medio de una vida virtuosa y un comportamiento 
> excelente. Las acciones esforzadas garantizarán el triunfo de esta Causa y un 
> carácter santo consolidará su poder. ¡Aferraos a la rectitud, oh pueblo de Bahá! 
> Éste es, ciertamente, el mandamiento que os ha dado este Agraviado, y es lo 
> primero que su irrestringida Voluntad ha escogido para cada uno de vosotros.
> ¡Oh amigos! Os incumbe renovar y reanimar vuestras almas con los dadivosos 
> favores que están siendo derramados sobre vosotros en esta Divina Primavera que 
> conmueve el alma. El Sol de su gran Gloria derrama su resplandor sobre vosotros, 
> y las nubes de su gracia sin límites os protegen. Cuán sublime es la recompensa 
> para quien no se haya privado de tan gran dádiva ni haya dejado de reconocer la 
> belleza de su Bienamado en esta su nueva vestidura. Cuidaos, pues el Malvado os 
> acecha listo para atraparos. Preparaos contra sus perversas artimañas y, guiados 
> por la luz del nombre del Dios que todo lo ve, huid de la oscuridad que os 
> rodea. Que vuestra visión abarque a todo el mundo, en lugar de limitarse a 
> vuestro propio ser. El Malvado es el que impide el ascenso y bloquea el progreso 
> espiritual de los hijos de los hombres.
> En este Día es responsabilidad de todo hombre asirse a cuanto fomente los 
> intereses y exalte la posición de todas las naciones y Gobiernos justos. Por 
> medio de todos y cada uno de los versos que ha revelado la Pluma del Altísimo, 
> se han abierto de par en par las puertas del amor y la unidad ante los hombres. 
> Anteriormente hemos declarado, y nuestra Palabra es la verdad: "Relacionaos con 
> los seguidores de todas las religiones en un espíritu de amistad y 
> compañerismo". Cualquier cosa que haya hecho que los hijos de los hombres se den 
> la espalda unos a otros y haya sido causa de disensiones y divisiones entre 
> ellos, ha sido, por la revelación de estas palabras, anulada y abolida. Desde el 
> cielo de la Voluntad de Dios, y con el propósito de ennoblecer al mundo del ser 
> y elevar las mentes y las almas de los hombres, se ha enviado lo que constituye 
> el más efectivo instrumento para la educación de toda la raza humana. La más 
> elevada esencia y la más perfecta expresión de todo cuanto los pueblos del 
> pasado han dicho o escrito han sido enviadas desde el cielo de la Voluntad del 
> Dios que todo lo posee, el sempiterno, por medio de esta potentísima Revelación. 
> Antiguamente se reveló: "El amor por el propio país es una parte de la Fe de 
> Dios". Sin embargo, la Lengua de Grandeza ha proclamado en el día de su 
> manifestación: "No le corresponde vanagloriarse a quien ama a su país, sino a 
> quien ama al mundo". Mediante el poder liberado por estas exaltadas palabras, Él 
> ha otorgado un nuevo impulso, ha dado una nueva dirección a las aves de los 
> corazones humanos y ha borrado toda huella de restricción y limitación del Libro 
> santo de Dios.
> Este Agraviado ha prohibido que el pueblo de Dios se implique en contiendas 
> y conflictos y les ha exhortado a realizar acciones rectas y a cultivar un 
> carácter digno de alabanza. En este día las huestes que pueden asegurar la 
> victoria de la Causa son aquellas que poseen una conducta excelente y un 
> carácter santo. Benditos sean quienes se adhieren firmemente a estas cualidades, 
> ¡y ay de los que se apartan de ellas!
> ¡Oh pueblo de Dios! Os exhorto a practicar la cortesía, pues por encima de 
> todo es la primera de las virtudes. Bienaventurado quien sea iluminado con la 
> luz de la cortesía y esté ataviado con la vestidura de la rectitud. Quienquiera 
> esté dotado de cortesía, ha logrado, por cierto, una sublime posición. Se espera 
> que a este Agraviado y a todos los demás se les permita adquirirla, aferrarse a 
> ella, practicarla y fijar nuestra mirada en ella. Éste es un mandamiento 
> obligatorio que ha emanado de la Pluma del Más Grande Nombre.
> Éste es el día en el que se deben manifestar las gemas de la constancia que 
> yacen ocultas en la mina del ser interior de los hombres. ¡Oh gentes de 
> Justicia! Sed tan brillantes como la luz y tan refulgentes como el fuego que 
> ardió en la Zarza Ardiente. El resplandor del fuego de vuestro amor sin duda 
> fundirá y unificará a los pueblos y razas contendientes de la tierra, en tanto 
> que la furia de la llama de la enemistad y del odio no puede dar otro resultado 
> más que la lucha y la ruina. Rogamos a Dios que proteja a sus criaturas de las 
> perversas intenciones de sus enemigos. Él, ciertamente, tiene poder sobre todas 
> las cosas.
> Toda alabanza sea para el Dios único y verdadero -exaltada sea su gloria-, 
> por cuanto Él ha abierto, por medio de la Pluma del Altísimo, las puertas de los 
> corazones de los hombres. Cada verso que esta Pluma ha revelado es un brillante 
> y luminoso portal que descubre las glorias de una vida santa y piadosa, de las 
> acciones puras e inmaculadas. Nunca pretendimos que los llamamientos que hicimos 
> y el mensaje que dimos llegaran o beneficiaran a un solo país o a un solo 
> pueblo. La humanidad en su totalidad tiene que aferrarse firmemente a cuanto le 
> ha sido revelado y otorgado. Entonces, y sólo entonces, alcanzará la verdadera 
> libertad. La tierra toda está iluminada con la gloria resplandeciente de la 
> Revelación de Dios. En el año sesenta, Aquel que anunció la luz de la Guía 
> Divina -que toda la creación Le sea ofrecida como sacrificio- se levantó para 
> anunciar una nueva revelación del Espíritu Divino, y fue seguido, veinte años 
> más tarde, por Aquel a través de cuya venida el mundo se convirtió en receptor 
> de esta gloria prometida, de este maravilloso favor. Observad cómo se ha dotado 
> a la mayor parte de la humanidad con la facultad de escuchar la más exaltada 
> Palabra de Dios, la Palabra de la cual tienen que depender la reunión de todos 
> los hombres y su resurrección espiritual.
> Mientras estábamos en la Prisión de 'Akká, revelamos en el Libro Carmesí 
> aquello que conduce al progreso de la humanidad y a la reconstrucción del mundo. 
> Las palabras allí registradas por la Pluma del Señor de la creación incluyen lo 
> siguiente, que constituye los principios fundamentales para la administración de 
> los asuntos de los hombres:
> Primero: Incumbe a los ministros de la Casa de Justicia fomentar la Paz 
> Menor, para que a las gentes de la tierra se les alivie de la carga de los 
> gastos excesivos. Este asunto es indispensable y absolutamente esencial, por 
> cuanto las hostilidades y el conflicto se encuentran en la raíz de la aflicción 
> y la calamidad.
> Segundo: Los idiomas deben reducirse a un solo lenguaje común, que ha de ser 
> enseñado en todas las escuelas del mundo.
> Tercero: Incumbe al hombre aferrarse firmemente a lo que promoverá la 
> camaradería, la amabilidad y la unidad.
> Cuarto: Todos, ya sean hombres o mujeres, deberán entregar a una persona de 
> confianza una parte de lo que él o ella ganen por medio del comercio, la 
> agricultura u otra ocupación, para la instrucción y educación de los niños, lo 
> cual será gastado con este propósito con el conocimiento de los Fideicomisarios 
> de la Casa de Justicia.
> Quinto: Se debe tener especial consideración hacia la agricultura. Aunque se 
> le menciona en quinto lugar, indiscutiblemente antecede a las otras. En países 
> del extranjero, la agricultura está altamente desarrollada; sin embargo, hasta 
> ahora, en Persia ha estado lamentablemente abandonada. Esperamos que su Majestad 
> el Sháh -que Dios le asista con su gracia- vuelva su atención hacia esta vital e 
> importante cuestión.
> Si los hombres observaran estrictamente lo que la Pluma del Altísimo ha 
> revelado en el Libro Carmesí, bien podrían, entonces, permitirse eliminar las 
> regulaciones que prevalecen en el mundo. Determinadas exhortaciones han fluido 
> repetidamente de la Pluma del Altísimo con el fin de que quizá alguna vez se 
> permita que las manifestaciones del poder y los lugares del amanecer de la 
> fuerza las hagan cumplir. En efecto, si se encontrasen buscadores sinceros, por 
> su amor se revelaría toda emanación de la penetrante e irresistible Voluntad de 
> Dios. Pero, ¿dónde se encuentran los buscadores fervorosos y las mentes que 
> indagan? ¿Dónde se fueron los ecuánimes y los imparciales? Actualmente, no pasa 
> un solo día sin que el fuego de una nueva tiranía arda ferozmente y sin que la 
> espada de una nueva agresión sea desenvainada. ¡Dios munífico! Los grandes y 
> nobles de Persia se enorgullecen de actos de tal salvajismo que uno queda 
> estupefacto al escuchar el relato de los mismos.
> Día y noche este Agraviado da gracias y alabanzas al Señor de los hombres, 
> pues se ha atestiguado que las palabras de consejo y exhortación que hemos 
> pronunciado han sido efectivas y que este pueblo ha dado muestras de un carácter 
> y una conducta similares a las que son aceptables a nuestra vista. Esto se 
> afirma en virtud de un hecho que, en verdad, ha alegrado al ojo del mundo, y que 
> no es otro que la intercesión de los amigos ante las altas autoridades en favor 
> de sus enemigos. Ciertamente, las acciones rectas de uno atestiguan la verdad de 
> las palabras de él mismo. Abrigamos la esperanza de que algunos hombres piadosos 
> iluminen al mundo con la resplandeciente luz de su conducta, e imploramos al 
> Omnipotente -glorificado y exaltado sea Él- que permita que en este Día todos 
> sean constantes en su amor y permanezcan firmes en su Causa. Él es, en verdad, 
> el Protector de aquellos que están completamente consagrados a Él y observan sus 
> preceptos.
> ¡Oh pueblo de Dios! Innumerables son los reinos que ha revelado nuestra 
> Pluma de Gloria, y múltiples los ojos a los que ha otorgado la verdadera 
> iluminación. Y, sin embargo, la mayor parte del pueblo de Persia continúa 
> privada de los beneficios de los consejos provechosos y siguen careciendo por 
> completo de ciencias y artes útiles. Con anterioridad, estas sublimes palabras 
> fueron especialmente reveladas por la Pluma de Gloria en honor de uno de los 
> fieles, para que quizá aquellos que se han descarriado abracen la Verdad y se 
> familiaricen con las sutilezas de la Ley de Dios.
> Los descreídos y los que no tienen fe han puesto sus mentes en cuatro cosas: 
> primero, el derramamiento de sangre; segundo, la quema de libros; tercero, dar 
> la espalda a los seguidores de otras religiones; cuarto, el exterminio de otras 
> comunidades y grupos. No obstante, ahora, a través de la gracia fortalecedora de 
> la Palabra de Dios y de su potencia, estas cuatro barreras han sido derribadas, 
> estos claros mandamientos han sido borrados de la Tabla y las disposiciones 
> brutales han sido transmutadas en atributos espirituales. ¡Exaltado es su 
> propósito, glorificado su poder, alabado su dominio! Ahora roguemos a Dios -
> alabada sea su gloria- para que con su munificencia guíe rectamente a los 
> seguidores de la secta chiita y les purifique de toda conducta indecorosa. De 
> los labios de los miembros de esta secta se desprenden incesantemente viles 
> imprecaciones, al tiempo que recurren a la palabra 'mal'ún'30 (pronunciada con 
> un sonido gutural en la letra 'ayn) como placer diario.
> ¡Oh Dios, mi Dios! Tú escuchas los suspiros de Aquel que es tu Luz,31 has 
> oído Sus lamentos de día y de noche y sabes que Él no desea nada para Sí, sino 
> que más bien pretende santificar las almas de tus siervos y librarlos del fuego 
> que los acosa en todo momento. ¡Oh Señor! Las manos de tus siervos favorecidos 
> se alzan hacia el cielo de tu misericordia y las de tus amantes sinceros se 
> elevan a las sublimes alturas de tu generosidad. No los defraudes, Te lo ruego, 
> en aquello que buscan del océano de tu favor, del cielo de tu gracia y del sol 
> de tu misericordia. Ayúdales, oh Señor, a adquirir virtudes que exalten su 
> posición entre los pueblos del mundo. Verdaderamente, Tú eres el Poderoso, el 
> Potente, el Más Generoso.
> ¡Oh pueblo de Dios! Prestad atención a lo que, si se tiene en cuenta, 
> asegurará la libertad, el bienestar, la tranquilidad, la exaltación y el 
> progreso de todos los hombres. Ciertas leyes y principios son necesarios e 
> indispensables para Persia. Sin embargo, es oportuno que estas medidas se 
> adopten en conformidad con las opiniones meditadas de Su Majestad -que Dios le 
> ayude con su gracia-, de los teólogos eruditos y de los gobernantes de alto 
> rango. Con la condición de que ellos lo aprueben, deberá fijarse un lugar donde 
> se reúnan. Allí deben aferrarse firmemente al cordón de la consulta y aprobar y 
> hacer cumplir lo que conduzca a la seguridad, la prosperidad, la riqueza y la 
> tranquilidad del pueblo. Pues si se adoptase otra medida distinta de ésta, no 
> tendría más resultado que el caos y la conmoción.
> De acuerdo con las leyes fundamentales que hemos revelado anteriormente en 
> el Kitáb-i-Aqdas y en otras Tablas, se confían todos los asuntos al cuidado de 
> reyes y presidentes justos y al de los Fideicomisarios de la Casa de Justicia. 
> Habiendo meditado sobre lo que hemos manifestado, todo hombre ecuánime y 
> perspicaz percibirá fácilmente con sus ojos internos y externos los esplendores 
> del sol de la justicia que irradian de ello.
> El sistema de gobierno que el pueblo británico ha adoptado en Londres parece 
> bueno, pues está adornado con la luz tanto de la realeza como de la consulta del 
> pueblo.
> En la formulación de los principios y leyes se ha dedicado una parte a los 
> castigos, que constituyen un instrumento eficaz para la seguridad y la 
> protección de los hombres. No obstante, el terror a los castigos hace desistir a 
> la gente de cometer acciones viles y despreciables sólo externamente, mientras 
> que lo que guarda y refrena al hombre tanto externa como internamente ha sido, y 
> todavía es, el temor a Dios. Él es el verdadero protector del hombre y su 
> guardián espiritual. Al hombre le incumbe aferrarse tenazmente a lo que conduzca 
> a la aparición de este don supremo. Bienaventurado quien presta atención a todo 
> lo que proclama mi Pluma de Gloria y observa lo que le es ordenado por el 
> Ordenador, el Antiguo de los Días.
> Inclinad vuestros corazones, oh pueblo de Dios, hacia los consejos de 
> vuestro verdadero e incomparable Amigo. La Palabra de Dios puede ser equiparada 
> a un árbol joven cuyas raíces han sido plantadas en los corazones de los 
> hombres. Os incumbe alentar su crecimiento por medio de las aguas vivas de la 
> sabiduría, de las palabras santas y sagradas, para que su raíz quede firmemente 
> asentada y sus ramas se extiendan tan alto como los cielos y aún más allá.
> ¡Oh vosotros que moráis en la tierra! El rasgo distintivo que señala el 
> carácter preeminente de esta Suprema Revelación consiste en que, por una parte, 
> hemos borrado del Libro Sagrado de Dios todo aquello que ha sido causa de lucha, 
> de malicia y de perjuicio entre los hijos de los hombres y, por otra parte, 
> hemos fijado los requisitos previos esenciales de la concordia, del 
> entendimiento y de la unidad completa y permanente. Bienaventurados quienes 
> guardan mis leyes.
> Una y otra vez hemos exhortado a nuestros bienamados que eviten, no, que 
> huyan de toda cosa de la que pueda percibirse el olor a maldad. El mundo se 
> halla sumido en un gran trastorno y la mente de sus gentes se encuentra en 
> estado de completa confusión. Suplicamos al Todopoderoso que bondadosamente les 
> ilumine con la gloria de su Justicia y les permita descubrir aquello que les sea 
> provechoso en todo momento y condición. Él ciertamente es el que Todo lo Posee, 
> el Altísimo.
> Anteriormente hemos pronunciado estas sublimes palabras: Que aquellos que 
> son leales a este Agraviado sean como una nube que deja caer su lluvia en 
> momentos de caridad y benevolencia, y como un fuego ardiente que refrena su 
> naturaleza baja y plena de apetitos.
> ¡Dios Munífico! Recientemente ha sucedido algo que ha causado gran asombro. 
> Se da a conocer que cierta persona32 fue a la sede del trono imperial de Persia 
> y logró los favores de algunos nobles con su comportamiento adulador. ¡Qué 
> lastimoso, en verdad, cuán deplorable! Uno se pregunta por qué aquellos que han 
> sido los símbolos de altísima gloria se rebajan hasta la vergüenza sin límites. 
> ¿Qué ha sido de su gran determinación? ¿Dónde se ha ido el sentido de dignidad y 
> honor? El sol de la gloria y la sabiduría ha brillado sin cesar sobre el 
> horizonte de Persia, pero actualmente ha descendido a tan bajo nivel que ciertos 
> dignatarios han permitido que se les trate como juguetes en manos de los necios. 
> La persona anteriormente citada ha escrito tales cosas respecto a este pueblo en 
> la prensa egipcia y en la Enciclopedia de Beirut que los bien informados y los 
> eruditos han quedado atónitos. A continuación se dirigió a París, donde publicó 
> un periódico titulado 'Urvatu'l-Vuthqá33 y envió ejemplares del mismo a todas 
> partes del mundo. También envió un ejemplar a la prisión de 'Akká, y con esta 
> acción tuvo la intención de mostrar afecto y enmendar sus acciones pasadas. Para 
> decirlo con pocas palabras, este Agraviado ha guardado silencio respecto a él. 
> Suplicamos a Dios, el Verdadero, que le proteja y derrame sobre él la luz de la 
> justicia y la equidad. A él le incumbe decir:
> ¡Oh Dios, mi Dios! Tú me ves ante la puerta de tu misericordia y tu 
> benevolencia, volviendo mi vista hacia el horizonte de tus generosos favores y 
> tus múltiples bendiciones. Te ruego, por tus dulces aromas y por la estridente 
> voz de tu Pluma, oh Señor de toda la humanidad, que ayudes benévolamente a tus 
> siervos como corresponda a tus días y sea digno de la gloria de tu manifestación 
> y tu majestad. Verdaderamente potente eres Tú para hacer lo que deseas. Todos 
> los que moran en los cielos y en la tierra atestiguan tu fuerza y tu poder, tu 
> gloria y tu munificencia. ¡Alabado seas Tú, oh Señor de los mundos y Bienamado 
> del corazón de todo hombre de entendimiento!
> Tú ves, oh mi Dios, a la esencia de la pobreza buscando el océano de tu 
> riqueza y a la esencia de la iniquidad anhelando las aguas de tu misericordia y 
> tu tierna compasión. Concede, oh mi Dios, lo que sea digno de tu gran gloria y 
> adecuado a la excelsitud de tu gracia ilimitada. En verdad, Tú eres el 
> Todomunífico, el Señor de abundante gracia, el Ordenador, el Todosabio. No hay 
> otro Dios salvo Tú, el Más Poderoso, el que se impone sobre todo, el 
> Omnipotente.
> ¡Oh pueblo de Dios! En este día todos deben fijar su mirada en el horizonte 
> de estas benditas palabras: "Solo y sin ayuda, Él hace todo cuanto Le place". 
> Quienquiera alcance esta posición, ciertamente ha alcanzado la Luz de la unidad 
> esencial de Dios y es iluminado por ella, en tanto que todos los demás se 
> cuentan en el Libro de Dios entre los seguidores de la ociosa fantasía y la vana 
> imaginación. Inclinad vuestro oído hacia la Voz de este Agraviado y salvaguardad 
> la integridad de vuestras posiciones. Es muy necesario e imperativo que todos 
> cumplan este punto.
> Desvelado y al descubierto, en todo momento este Agraviado ha proclamado a 
> la cara de todos los pueblos del mundo lo que servirá de llave para abrir las 
> puertas de las ciencias, las artes, el conocimiento, el bienestar, la 
> prosperidad y la riqueza. Ni los agravios infligidos por los opresores han 
> podido silenciar la estridente voz de la Más Exaltada Pluma, ni las dudas de los 
> perversos y sediciosos han sido capaces de impedirle revelar la Más Sublime 
> Palabra. Ruego encarecidamente a Dios que proteja y purifique al pueblo de Bahá 
> de las ociosas fantasías y corruptas imaginaciones de los seguidores de la Fe 
> anterior.
> ¡Oh pueblo de Dios! Los eruditos justos que se dedican a guiar a otros y 
> están libres y bien protegidos de los impulsos de una naturaleza baja y 
> codiciosa son estrellas del cielo del conocimiento verdadero, a la vista de 
> Aquel que es el Deseo del mundo. Es esencial tratarles con deferencia. En 
> verdad, son fuentes de aguas que fluyen suavemente, estrellas que brillan 
> resplandecientes, frutos del Árbol bendito, exponentes del poder empíreo y 
> océanos de sabiduría celestial. Dichoso aquel que les sigue. Verdaderamente, tal 
> alma se cuenta en el Libro de Dios, el Señor del Poderoso Trono, entre aquellos 
> que son bienaventurados.
> La gloria que procede de Dios, Señor del Trono en lo Alto y de la tierra que 
> está abajo, sea sobre vosotros, oh pueblo de Bahá, oh vosotros compañeros del 
> Arca Carmesí, y sobre aquellos que han inclinado sus oídos a vuestras dulces 
> voces y han observado todo cuanto se les ha ordenado en esta poderosa y 
> maravillosa Tabla.
> 
> ISHRÁQÁT
> Esplendores
> 
> Ésta es la Epístola de Dios, el que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por 
> Sí Mismo.
> 
> ÉL ES DIOS -EXALTADO SEA ÉL- SEÑOR DE LA SABIDURÍA Y LA PROLACIÓN
> 
> Alabado sea Dios, incomparable en majestad, poder y belleza, sin par en 
> gloria, poderío y grandeza; demasiado elevado para que las imaginaciones humanas 
> Le comprendan, o para que Le sea atribuido cualquier par o semejante. Él ha 
> expuesto claramente su recto Sendero con palabras y expresiones de suprema 
> elocuencia. Verdaderamente, Él es el Todoposeedor, el Mas Exaltado. Cuando Se 
> propuso llamar a la existencia a una nueva creación, envió desde el horizonte de 
> su Voluntad al Punto Manifiesto y Luminoso; éste pasó a través de todos los 
> signos y se manifestó en todas las formas hasta que alcanzó el cenit, según lo 
> ordenado por Dios, Señor de todos los hombres.
> Ese Punto es el centro focal del círculo de los Nombres y marca la 
> culminación de las manifestaciones de las Letras en el mundo de la creación. Por 
> medio de él han aparecido indicaciones del Misterio impenetrable, el Símbolo 
> adornado, Aquel que está revelado en el Más Grande Nombre (un Nombre que está 
> registrado en la Tabla Luminosa e inscrito en el rollo santo, bendito y blanco 
> como la nieve). Y cuando el Punto se unió con la segunda Letra,34 que apareció 
> al comienzo del Mathání,35 atravesó los cielos de la exposición y de la 
> prolación. Luego, la Luz eterna de Dios derramó su fulgor, se encendió en el 
> mismo centro del corazón del firmamento del testimonio y produjo dos Luminarias. 
> Glorificado sea el Misericordioso, respecto del cual no se puede hacer ninguna 
> alusión, a Quien ninguna expresión puede definir, ni declaración alguna revelar, 
> ni indicio alguno describir. Él es, en verdad, el Ordenador, el Todomunífico, 
> tanto en el principio como en el fin. Y Él les proporcionó protectores y 
> defensores de entre las huestes del poder y la fuerza. Verdaderamente, Él es el 
> que Ayuda en el peligro, el Poderoso, el Irrestringido.
> 
> El preámbulo de esta Epístola se revela dos veces, al igual que lo fue el 
> Mathání.
> 
> Alabado sea Dios, que ha manifestado al Punto y a partir de Él ha desplegado 
> el conocimiento de todas las cosas, ya sean del pasado o del futuro; un Punto 
> que Él ha escogido para ser el Heraldo de su Nombre y el Precursor de Su Gran 
> Revelación, que ha hecho estremecerse a los miembros de toda la humanidad y ha 
> hecho brillar los esplendores de su luz sobre el horizonte del mundo. 
> Verdaderamente, éste es el Punto que Dios ha ordenado que sea un océano de luz 
> para los sinceros entre sus siervos y una llama de fuego para los recalcitrantes 
> entre sus criaturas y para los impíos entre su pueblo, aquellos que han trocado 
> el don de Dios por el descreimiento y el alimento celestial por la hipocresía, y 
> han conducido a sus compañeros a una miserable morada. Ésta es la gente que ha 
> dado muestras de sedición por todo el mundo y ha violado su Convenio el Día en 
> que el Ser inmortal subió a su trono y el que gritaba elevó su Voz desde el 
> refugio de certeza y paz en el Valle santo.
> ¡Oh seguidores del Bayán! Temed al Todomisericordioso. Éste es Aquel que fue 
> glorificado por Muḥammad, el Apóstol de Dios, y antes que Él, por el Espíritu,36 
> y aún antes que Él, por Aquel que dialogó con Dios.37 Éste es el Punto del 
> Bayán, que llama en alta voz ante el Trono diciendo: "Por la rectitud de Dios, 
> habéis sido creados para glorificar este Más Grande Anuncio, este Sendero 
> Perfecto, que se hallaba oculto dentro de las almas de los Profetas, que se 
> atesoraba en los corazones de los elegidos de Dios y que fue escrito por la 
> gloriosa Pluma de vuestro Señor, Poseedor de los Nombres".
> Di: Pereced en vuestra ira, ¡oh maliciosos! Verdaderamente ha aparecido 
> Aquel a cuyo conocimiento nada escapa. Ha venido Aquel que ha hecho que el 
> semblante del conocimiento divino estuviera rodeado de sonrisas. Por Él se ha 
> embellecido el reino de la prolación, toda alma receptiva ha dirigido su rostro 
> hacia el Señor de las Revelaciones, todos los que estaban de rodillas se han 
> puesto de pie y todos los indolentes se han apresurado a alcanzar el Sinaí de la 
> seguridad. Éste es el Día que Dios ha ordenado que sea una bendición para los 
> rectos, un castigo justo para los perversos, un don para los fieles y una furia 
> de su ira para los que no tienen fe y los recalcitrantes. Verdaderamente Él se 
> ha manifestado, investido por Dios con invencible soberanía. Ha revelado aquello 
> con lo cual nada en la tierra o en los cielos se puede comparar.
> Temed al Todomisericordioso, oh pueblo del Bayán, y no cometáis lo que han 
> cometido los seguidores del Corán, aquellos que día y noche declaraban su 
> creencia en la Fe de Dios y, sin embargo, cuando apareció el Señor de todos los 
> hombres, se apartaron de Él y dictaron tan cruel sentencia en su contra que, en 
> el Día del Retorno, el Libro Madre deploró su lamentable situación. Recordad y 
> meditad sobre sus acciones y sus palabras, sus posiciones, sus méritos y las 
> cosas que hicieron cuando Aquel que conversó en el Sinaí soltó su lengua, cuando 
> hubo un toque de Trompeta, con lo cual todos los que están en el cielo y en la 
> tierra se desvanecieron, excepto aquellos que se cuentan entre las letras de la 
> afirmación.
> ¡Oh pueblo del Bayán! Abandonad vuestras ociosas fantasías y vanas 
> imaginaciones; luego, mirad con el ojo de la equidad a la Aurora de su 
> Revelación y considerad las cosas que Él ha manifestado, las palabras que ha 
> revelado divinamente y los sufrimientos que Le han acontecido a manos de sus 
> enemigos. Él es Aquel que gustosamente ha aceptado toda forma de tribulación por 
> la proclamación de su Causa y la exaltación de su Palabra. Por la Causa de Dios, 
> el Hacedor de los cielos, en una ocasión sufrió encarcelamiento en la tierra de 
> (r)á,38 en otra en la tierra de Mím,39 y aún en otra en la tierra citada 
> anteriormente. En su amor por la Causa de Dios, el Omnipotente, el 
> Todomisericordioso, fue encadenado y engrillado allí.
> ¡Oh pueblo del Bayán! ¿Habéis olvidado mis exhortaciones, que han sido 
> reveladas por mi Pluma y pronunciadas por mi lengua? ¿Habéis trocado mi certeza 
> por vuestras ociosas fantasías y mi Sendero por vuestros deseos egoístas? 
> ¿Habéis desechado los preceptos de Dios y su recuerdo, y habéis abandonado sus 
> leyes y ordenanzas? Temed a Dios y abandonad las vanas imaginaciones a quienes 
> las engendran, dejad las supersticiones a los que las conciben y los recelos a 
> quienes los alientan. A continuación, avanzad con rostros radiantes y corazones 
> inmaculados hacia el horizonte sobre el cual brilla resplandeciente el Sol de la 
> certeza, por mandato de Dios, Señor de las Revelaciones.
> Alabado sea Dios, que ha hecho de la Más Grande Infalibilidad un escudo para 
> el templo de su Causa en el reino de la creación, y no ha asignado a nadie parte 
> alguna de esta elevada y sublime posición, posición que es una vestidura tejida 
> por los dedos del poder trascendente para su augusto Ser. No es digna de nadie 
> excepto de Aquel que está sentado en el poderoso trono de "Él hace lo que Le 
> place". Quienquiera acepte y reconozca lo que en este momento escribe la Pluma 
> de Gloria, ciertamente a ése se le cuenta en el Libro de Dios, el Señor del 
> comienzo y el fin, entre los exponentes de la unidad divina, aquellos que 
> defienden el concepto de la unicidad de Dios.
> Cuando el torrente de las palabras llegó a este punto, se esparcieron los 
> dulces aromas del verdadero conocimiento y el sol de la unidad divina brilló 
> sobre el horizonte de su santa prolación. Bendito aquel a quien su llamamiento 
> le atrajo a la cima de la gloria, quien se ha acercado al Propósito último y 
> quien, mediante la estridente voz de mi Pluma de Gloria, ha reconocido lo que ha 
> deseado el Señor de este mundo y del venidero. Quien no beba del vino escogido 
> que hemos abierto mediante la potencia de nuestro Nombre, el que se impone a 
> todo, no podrá percibir los esplendores de la luz de la unidad divina ni captar 
> el propósito esencial que subyace en las Escrituras de Dios, Señor de cielo y 
> tierra, Gobernante soberano de este mundo y del venidero. Tal hombre será 
> contado entre los que no tienen fe en el Libro de Dios, el Omnisapiente, el 
> Informado de todo.
> ¡Oh tú honorable investigador!40 Damos testimonio de que te has adherido 
> firmemente a una paciencia digna durante los días en que la Pluma estaba privada 
> de movimiento y la Lengua vacilaba en dar una explicación referente al signo 
> maravilloso, la Más Grande Infalibilidad. Tú has pedido a este Agraviado que 
> aparte para ti sus velos y sus envolturas, y que elucide su misterio y su 
> carácter, su estado y su posición, su excelencia, sublimidad y exaltación. ¡Por 
> la vida de Dios! Si desveláramos las perlas del testimonio que yacen ocultas en 
> las conchas del océano del conocimiento y la seguridad, o dejáramos salir de su 
> morada a las beldades del misterio divino que están ocultas en las cámaras de la 
> prolación en el Paraíso del entendimiento verdadero, entonces, de todas 
> direcciones se produciría una violenta conmoción entre los líderes de la 
> religión y tú serías testigo de que el pueblo de Dios está bien sujeto en los 
> dientes de los lobos que han negado a Dios tanto en el principio como en el fin. 
> Por lo tanto, de acuerdo con la sabiduría divina, refrenamos la Pluma durante un 
> considerable lapso de tiempo, a fin de proteger a los fieles de aquellos que han 
> trocado las bendiciones celestiales por el descreimiento y han elegido para su 
> pueblo la morada de la perdición.41
> ¡Oh tú, buscador que estás dotado de sutil perspicacia! ¡Juro por Aquel que 
> atrajo al Concurso de lo Alto mediante la potencia de Su más sublime Palabra! En 
> verdad, las aves que moran en los dominios de mi Reino y las palomas que habitan 
> en el rosedal de mi sabiduría cantan melodías y gorjeos que son inescrutables 
> para todos menos para Dios, Señor de los reinos de la tierra y del cielo; y si 
> estas melodías fuesen reveladas incluso en una medida menor que el ojo de una 
> aguja, el pueblo de la tiranía proferiría calumnias que nadie entre las 
> anteriores generaciones profirió, y cometerían actos que nadie ha cometido jamás 
> en las edades y siglos pasados. Ellos han rechazado la misericordia de Dios y 
> sus pruebas, y han refutado el testimonio de Dios y sus signos. Se han 
> descarriado y han hecho que se descarríe el pueblo, y sin embargo no lo 
> perciben. Adoran las vanas imaginaciones, pero no lo saben. Han tomado a las 
> ociosas fantasías por sus señores y han negado a Dios, y aun así no entienden. 
> Han abandonado el más grande Océano y se apresuran hacia la charca, pero no 
> comprenden. Siguen sus ociosas fantasías al tiempo que se apartan de Dios, el 
> que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por Sí Mismo.
> ¡Por la rectitud de Dios! Di: El Todomisericordioso ha venido investido de 
> poder y soberanía. Mediante su poder se han estremecido los cimientos de la 
> religión, y el Ruiseñor de la Prolación ha gorjeado su melodía sobre la más alta 
> rama del auténtico entendimiento. Verdaderamente el que estaba oculto en el 
> conocimiento de Dios y es mencionado en las Sagradas Escrituras ha aparecido. 
> Di: este es el Día en que el Orador del Sinaí ha ascendido al trono de la 
> Revelación y el pueblo ha comparecido ante el Señor de los mundos. Éste es el 
> Día en el cual la tierra ha comunicado sus nuevas y ha descubierto sus tesoros; 
> en el que los océanos han dado sus perlas y el divino Árbol del Loto su fruto; 
> en el que el Sol ha derramado su esplendor, las Lunas han difundido su luz y los 
> Cielos han revelado sus estrellas, y la Hora sus signos, y la Resurrección su 
> pavorosa majestad; en que las plumas han liberado sus efusiones y los espíritus 
> han descubierto sus misterios. Bendito el hombre que Le reconoce y alcanza Su 
> presencia, y ¡ay de los que Le niegan y se apartan de Él! Ruego a Dios que ayude 
> a sus siervos a regresar a Él. Verdaderamente, Él es el Perdonador, el Clemente, 
> el Misericordioso.
> ¡Oh tú que has dirigido tu rostro hacia el Reino de lo Alto y has bebido mi 
> vino sellado de manos de la munificencia! Sabe que el término "infalibilidad" 
> tiene numerosos significados y diversas posiciones. En un sentido, se aplica a 
> Aquel a quien Dios ha hecho inmune al error. De igual modo, se aplica a toda 
> alma a la cual Dios resguarda del pecado, la transgresión, la rebelión, la 
> impiedad, el descreimiento y otras cosas similares. Sin embargo, la Más Grande 
> Infalibilidad queda reservada para Aquel cuya posición es inconmensurablemente 
> exaltada más allá de las ordenanzas y prohibiciones y está santificado de los 
> errores y omisiones. De hecho, Él es una Luz que no va seguida de oscuridad y 
> una Verdad a la que no alcanza el error. Si Él dijese que el agua es vino, el 
> cielo tierra, o la luz fuego, Él diría la verdad y no habría duda alguna de 
> ello; y nadie tiene derecho a cuestionar su autoridad o a preguntar por qué. 
> Quienquiera ponga objeciones será contado entre los recalcitrantes en el Libro 
> de Dios, Señor de los mundos. "Verdaderamente a Él no se Le pedirán cuentas por 
> sus acciones, pero a todos los demás se les pedirán cuentas por sus acciones".42 
> Él ha venido del cielo invisible, portando el estandarte de "Él hace lo que Él 
> desea" y está acompañado por las huestes del poder y la autoridad, en tanto que 
> es deber de todos excepto Él observar estrictamente cualesquiera leyes y 
> ordenanzas que les hayan sido dictadas, y si alguien se desviase de ellas, 
> aunque fuese en la medida del grosor de un cabello, su obra se quedaría en nada.
> Considera y recuerda el tiempo en que apareció Muḥammad. Él dijo, y su 
> palabra es la verdad: "El peregrinaje a la Casa43 es un servicio obligado a 
> Dios".44 Igualmente lo son la oración diaria, el ayuno y las leyes que brillaron 
> sobre el horizonte del Libro de Dios, Señor del Mundo y verdadero Educador de 
> los pueblos y razas de la tierra. Incumbe a todos obedecerle en todo lo que Dios 
> ha ordenado; y quienquiera Le niegue no ha creído en Dios, en sus versos, en sus 
> Mensajeros ni en sus Libros. Si Él dijese que lo correcto está errado o que la 
> negación es creencia, Él diría la verdad, tal como ha sido ordenado por Dios. 
> Ésta es una posición en la cual los pecados y transgresiones ni existen ni se 
> mencionan. Considera el bendito verso, divinamente revelado, en el cual se 
> ordena a todos el peregrinaje a la Casa. Es responsabilidad de aquellos 
> investidos con autoridad después de Él45 observar todo cuanto les ha sido 
> prescrito en el Libro. Nadie tiene derecho a desviarse de las leyes y ordenanzas 
> de Dios. Quienquiera se desvíe de ellas se cuenta entre los transgresores en el 
> Libro de Dios, Señor del Poderoso Trono.
> ¡Oh tú que has fijado tu mirada en el Punto del Amanecer de la Causa de 
> Dios! Sabe con certeza que la Voluntad de Dios no está limitada por los 
> criterios de la gente, y Dios no holla sus senderos. Más bien, es 
> responsabilidad de todos adherirse firmemente al recto Sendero de Dios. Si Él 
> dijese que la derecha es izquierda o que el sur es el norte, Él diría la verdad, 
> y no hay duda de ello. Verdaderamente Él debe ser alabado en sus acciones y 
> obedecido en sus mandatos. Él no tiene socio en su juicio ni ayudante en su 
> soberanía. Él hace lo que desea y ordena lo que Le place. Sabe, por otra parte, 
> que todos los demás excepto Él han sido creados por la potencia de una palabra 
> de su presencia, mientras que ellos de por sí no tienen movimiento ni quietud, 
> sino por su mandato y con su licencia.
> ¡Oh tú que asciendes en la atmósfera del amor y la camaradería y has fijado 
> tu mirada en la luz del semblante de tu Señor, Rey de la creación! Da gracias a 
> Dios, porque Él te ha desvelado lo que estaba oculto y encerrado en su 
> conocimiento, para que todos sean conscientes de que, en Su Reino de 
> infalibilidad suprema, Él no ha tomado para sí socio ni consejero alguno. Él es, 
> en verdad, la Aurora de los preceptos y mandamientos divinos y el Manantial del 
> conocimiento y la sabiduría, mientras que todos los demás excepto Él no son sino 
> súbditos suyos y se encuentran bajo su mandato, y Él es el Gobernante supremo, 
> el Ordenador, el Omnisciente, el Informado de todo.
> En cuanto a ti, siempre que te sientas embriagado por los hálitos 
> revitalizadores de los versos revelados y seas transportado por el agua pura y 
> dadora de vida ofrecida por la mano de la munificencia de tu Señor, soberano 
> Gobernante del Día de la Resurrección, alza tu voz y di:
> ¡Oh mi Dios! ¡Oh mi Dios! Te doy gracias a Ti, ya que me has dirigido hacia 
> Ti, me has guiado hacia tu horizonte, me has mostrado claramente tu Sendero, me 
> has revelado tu testimonio y me has permitido dirigir mi rostro hacia Ti, 
> mientras que la mayoría de los doctores y teólogos de entre tus siervos, junto 
> con los que les siguen, se han apartado de Ti, sin la menor prueba o evidencia 
> de Tu parte. Bendito seas, oh Señor de los Nombres, y gloria sea a Ti, oh 
> Creador de los cielos, por cuanto Tú, mediante el poder de tu Nombre, el que 
> Subsiste por Sí Mismo, me has dado a beber de tu vino sellado, has hecho que me 
> acercara a Ti y me has permitido reconocer la Aurora de tu prolación, la 
> Manifestación de tus signos, el Manantial de tus leyes y mandamientos y la 
> Fuente de tu sabiduría y tus dones. Bendita sea la tierra que ha sido 
> ennoblecida por tus pisadas, en la cual se asienta el trono de tu soberanía y se 
> difunde la fragancia de tu vestidura. Por tu gloria y tu majestad, por tu fuerza 
> y tu poder, no deseo mi vista como no sea para contemplar tu belleza, ni mi oído 
> si no es para oír tu llamamiento y tus versos.
> ¡Oh mi Dios! ¡Oh mi Dios! No prives a los ojos de aquello para lo que los 
> creaste, ni a los rostros de volverse hacia tu horizonte, o de rendir homenaje 
> ante los portones de tu majestad, o de aparecer en presencia de tu trono, o de 
> inclinarse ante los esplendores del Sol de tu merced.
> Yo soy aquel, oh Señor, cuyo corazón y alma, cuyos miembros, cuya lengua 
> interior y exterior atestiguan tu unidad y tu unicidad, y doy testimonio de que 
> Tú eres Dios y de que no hay otro Dios sino Tú. Tú has dado la existencia a la 
> humanidad para conocerte y servir a tu Causa, para que de este modo su posición 
> se eleve sobre tu tierra y sus almas sean exaltadas por virtud de lo que Tú has 
> revelado en tus Escrituras, tus Libros y tus Tablas. Pero, no obstante, tan 
> pronto como Te manifestaste y revelaste tus signos, ellos se apartaron de Ti y 
> Te negaron, y rechazaron aquello que Tú habías desvelado ante sus ojos mediante 
> la potencia de tu fuerza y tu poder. Se levantaron para hacerte daño, para 
> extinguir tu luz y apagar la llama que ardía en tu Zarza Ardiente. Su iniquidad 
> se hizo tan penosa que conspiraron para derramar tu sangre y violar tu honor. De 
> igual manera actuó aquel46 a quien nutriste con la mano de tu amorosa bondad, 
> protegiste de la maldad de los rebeldes entre tus criaturas y de los 
> recalcitrantes entre tus siervos, y a quien le habías señalado la tarea de 
> escribir tus santos versos ante tu trono.
> ¡Ay! ¡Ay! por las cosas que él perpetró en tus días, a tal extremo que violó 
> tu Convenio y tu Testamento, rechazó tu sagrada Escritura, se alzó en rebeldía y 
> cometió aquello que hizo lamentarse a los moradores de tu Reino. A continuación, 
> en cuanto se dio cuenta de que sus esperanzas se habían hecho añicos y percibió 
> el olor del más completo fracaso, levantó su voz y expresó aquello que hizo que 
> tus elegidos, aquellos que están cerca de Ti, y los habitantes del pabellón de 
> gloria quedasen sumidos en la perplejidad.
> Tú me ves, oh mi Dios, retorciéndome de angustia sobre el polvo, como si 
> fuera un pez. Líbrame, ten piedad de mí, oh Tú cuya ayuda todos los hombres 
> invocan, oh Tú en cuya mano se encuentran las riendas del poder sobre todos los 
> hombres y mujeres. Cada vez que reflexiono sobre mis lastimosos defectos y mis 
> grandes transgresiones, la desesperación me asalta por doquier, y siempre que me 
> detengo a meditar sobre el océano de tu munificencia, el cielo de tu 
> misericordia y el sol de tu tierna compasión, inhalo la fragancia de la 
> esperanza esparcida desde la izquierda y la derecha, desde el norte y el sur, 
> como si toda cosa creada me comunicara las gozosas nuevas de que las nubes del 
> cielo de tu misericordia derramarán su lluvia sobre mí. ¡Por tu poder, oh Tú que 
> eres el Pilar de los sinceros y el Deseo de quienes gozan de tu cercanía! Tus 
> múltiples favores y bendiciones y las revelaciones de tu gracia y tu amorosa 
> bondad verdaderamente me han alentado. ¿Cómo, si no, puede la nada más total 
> magnificar el Nombre de Aquel que mediante una palabra dio la existencia a la 
> creación? Y ¿cómo puede una criatura efímera ensalzar a Quien ha demostrado que 
> ninguna descripción puede jamás expresarlo y ninguna palabra de alabanza puede 
> magnificar su gloria? Desde toda la eternidad Él ha sido inmensamente exaltado 
> más allá del entendimiento de sus criaturas y santificado de las concepciones de 
> sus siervos.
> ¡Oh Señor! Tú ves a este ser sin vida ante tu rostro; concede, por tu 
> generosidad y tu munífico favor, que no se vea privado del cáliz de la vida 
> inmortal. Y Tú ves a este ser afligido ante tu Trono; no lo apartes del océano 
> de tu curación. Te ruego que en todo momento y en toda condición me permitas 
> recordarte, glorificar tu Nombre y servir a tu Causa, aunque soy plenamente 
> consciente de que todo lo que procede de un siervo no puede trascender las 
> limitaciones de su alma, ni es propio de tu Señorío, ni es digno de la corte de 
> tu gloria y tu majestad.
> ¡Tu poder es mi testigo! Si no fuera para celebrar tu alabanza, mi lengua no 
> me sería de utilidad, y si no fuera para servirte, mi existencia no me serviría 
> de nada. ¿Por qué iba yo a cuidarme la vista si no fuera por el placer de 
> contemplar los esplendores de tu reino de gloria? ¿Y de qué serviría el oído si 
> no fuera por el gozo de escuchar tu dulcísima voz?
> ¡Ay! ¡Ay! No sé, oh mi Dios, mi Apoyo, Deseo de mi corazón, si has ordenado 
> para mí lo que traerá solaz a mis ojos, alegría a mi pecho y regocijo a mi 
> corazón, o si tu irrevocable decreto, oh Rey de la eternidad y soberano Señor de 
> todas las naciones, me privará de presentarme ante tu trono. Juro por tu gloria 
> y majestad y por tu dominio y tu poder, que la oscuridad de mi lejanía de Ti me 
> ha destruido. ¿Qué ha sido de la luz de tu cercanía, oh Deseo de todo corazón 
> comprensivo? La atormentadora agonía de la separación de Ti me ha consumido. 
> ¿Dónde está la refulgente luz de tu reunión, oh Bienamado de aquellos que están 
> totalmente dedicados a Ti?
> Tú ves, oh mi Dios, lo que me ha acontecido en tu Sendero a manos de 
> aquellos que han negado tu Verdad, han violado tu Convenio, han puesto reparos 
> triviales a tus signos, han rechazado las bendiciones que Tú les otorgaste, no 
> han creído en los versos que Tú enviaste y han rehusado reconocer el testimonio 
> que Tú diste.
> ¡Oh Señor! La lengua de mi lengua, el corazón de mi corazón, el espíritu de 
> mi espíritu y mi ser exterior e interior dan testimonio de tu unidad y tu 
> unicidad, de tu poder y tu omnipotencia, de tu grandeza y tu soberanía, y 
> atestiguan tu gloria, tu excelsitud y tu autoridad. Atestiguo que Tú eres Dios y 
> que no hay otro Dios aparte de Ti. Desde toda la eternidad Tú has sido un tesoro 
> oculto a la vista y la mente de los hombres, y por siempre jamás lo seguirás 
> siendo. Los poderes de la tierra nunca podrán derrotarte, ni podrá alarmarte la 
> fuerza de las naciones. Tú eres quien ha abierto la puerta del conocimiento ante 
> los rostros de tus siervos para que puedan reconocer a Aquel que es el Sol de tu 
> Revelación, el lugar del amanecer de tus signos, el Cielo de tu manifestación y 
> el Sol de tu divina belleza. En tus Libros sagrados, en tus Escrituras y en tus 
> Pergaminos has prometido a todos los pueblos del mundo que Tú mismo aparecerías 
> y apartarías los velos de gloria de tu rostro, tal como lo anunciaste en tus 
> palabras a tu Amigo,47 mediante el cual el Sol de la Revelación brilló 
> refulgente sobre el horizonte de Hijáz y la luz naciente de la Verdad divina 
> derramó su fulgor entre todos los hombres, proclamando: "El Día en que la 
> humanidad comparecerá ante el Señor de los mundos".48 Y, antes que a Muḥammad, 
> Tú comunicaste esta buena nueva a Aquel que conversó contigo,49 diciéndole: 
> "Saca a tu pueblo de la oscuridad a la luz y recuérdales los días de Dios".50 
> Además proclamaste esta verdad al Espíritu51 y a tus Profetas y a tus 
> Mensajeros, ya fueran del pasado más remoto o del más reciente. Si todo lo que 
> Tú has enviado como glorificación de este Más Grande Recuerdo, este Gran 
> Anuncio, fluyese del manantial de tu muy augusta Pluma, los moradores de las 
> ciudades del conocimiento y el entendimiento quedarían confundidos, a excepción 
> de aquellos a quienes tú libraras por la potencia de tu fuerza y protegieras 
> como muestra de tu munífico favor y tu gracia. Doy testimonio de que, en verdad, 
> Tú has cumplido tu promesa y has hecho que se manifieste Aquel cuya venida fue 
> predicha por tus Profetas, tus elegidos y por aquellos que Te sirven. Él ha 
> venido desde el cielo de gloria y poder, portando las enseñas de tus signos y 
> los estandartes de tus testimonios. Mediante la potencia de tu indomable poder y 
> fuerza, Él Se levantó ante los rostros de todos los hombres y llamó a toda la 
> humanidad a la cima de trascendente gloria y al más alto Horizonte, de tal modo 
> que ni la opresión de los eclesiásticos ni el furioso ataque de los gobernantes 
> fueron capaces de disuadirle. Él se levantó con determinación inflexible y, 
> soltando su lengua, proclamó en tono vibrante: "Aquel que es el Todomunífico ha 
> venido, cabalgando sobre las nubes. ¡Avanzad, oh gentes de la tierra, con 
> rostros resplandecientes y corazones radiantes!"
> Grande, en verdad, es la bienaventuranza de quien llega a tu presencia, bebe 
> del vino de la reunión ofrecido por la mano de tu munificencia, inhala la 
> fragancia de tus signos, suelta su lengua para celebrar tu alabanza, asciende a 
> lo alto de tus cielos, es transportado por la dulzura de tu Voz, logra ser 
> admitido en el más exaltado Paraíso y alcanza la posición de la revelación y la 
> visión ante el trono de tu majestad.
> Te ruego por tu Más Grande Infalibilidad, que Tú has elegido para ser la 
> aurora de tu Revelación, y por tu más Sublime Palabra, por cuya potencia 
> llamaste a la existencia a la creación y revelaste tu Causa, y por este Nombre 
> que ha hecho que todos los demás nombres gimieran en voz alta y que se 
> estremecieran los miembros de los sabios, Te ruego que me hagas desprenderme de 
> todo lo demás excepto de Ti, de tal manera que no me mueva sino en conformidad 
> con el beneplácito de tu Voluntad, y que no hable excepto por el mandato de tu 
> Propósito, y que no oiga sino las palabras de tu alabanza y tu glorificación.
> Magnifico tu Nombre, oh mi Dios, y Te doy gracias, oh mi Deseo, por cuanto 
> me has permitido percibir claramente tu Sendero recto, has desvelado ante mis 
> ojos tu Más Grande Anuncio y me has ayudado a dirigir mi rostro hacia la Aurora 
> de tu Revelación y el Manantial de tu Causa, mientras tus siervos y tu pueblo se 
> han apartado de Ti. Te imploro, oh Señor del Reino de la eternidad, por la 
> estridente voz de la Pluma de Gloria, por el Fuego Ardiente que llama en alta 
> voz desde el Árbol verde y por el Arca que has elegido especialmente para el 
> pueblo de Bahá, que me concedas que permanezca firme en mi amor por Ti, estar 
> complacido con lo que has prescrito para mí en tu Libro, y me mantenga constante 
> en tu servicio y en el servicio a tus amados. Ayuda, pues, benévolamente a tus 
> siervos, oh mi Dios, para que hagan aquello que sirva para exaltar tu Causa y 
> les permita cumplir todo cuanto has revelado en tu Libro.
> Verdaderamente Tú eres el Señor de Fuerza, Tú eres potente para ordenar lo 
> que deseas y en tus manos tienes las riendas de todas las cosas creadas. No hay 
> otro Dios salvo Tú, el Todopoderoso, el Omnisciente, el Todosabio.
> ¡Oh Jalíl! Hemos desvelado para tus ojos el mar y sus olas, el sol y su 
> esplendor, los cielos y sus estrellas, las conchas y sus perlas. Da gracias a 
> Dios por tan gran don, tan munífico favor que se ha difundido por el mundo 
> entero.
> ¡Oh tú que has dirigido tu rostro hacia los esplendores de mi Semblante! 
> Vagas fantasías han rodeado a los moradores de la tierra y les han impedido 
> volverse hacia el Horizonte de la Certeza, su brillantez, sus manifestaciones y 
> sus luces. Las vanas imaginaciones les han apartado de Aquel que es el que 
> Subsiste por Sí Mismo. Hablan como si estuvieran impulsados por sus propios 
> caprichos, y no entienden. Entre ellos están los que han dicho: "¿Han sido 
> enviados los versos?" Di: "¡Sí, por Aquel que es el Señor de los Cielos!" "¿Ha 
> llegado la Hora?" "¡No, más aún, ha pasado, por Aquel que es el Revelador de las 
> señales evidentes! Verdaderamente, lo Inevitable ha llegado, y Él, el Verdadero, 
> ha aparecido con prueba y testimonio. Lo evidente ha sido descubierto y la 
> humanidad está severamente afligida y temerosa. Se han desatado terremotos, y 
> las tribus se han lamentado por temor a Dios, el Señor de Fuerza, el que se 
> impone a todo". Di: "¡El ensordecedor toque de trompeta se ha emitido 
> estruendosamente, y el Día es de Dios, el Único, el Irrestringido!" Y ellos 
> dicen: "¿Ha pasado la catástrofe?" Di: "¡Sí, por el Señor de los Señores!" "¿Ha 
> llegado la Resurrección?" "No, más aún, Aquel que es el que Subsiste por Sí 
> Mismo ha aparecido con el Reino de sus signos". "¿Ves a los hombres postrados?" 
> "¡Sí, por mi Señor, el Altísimo, el Más Glorioso!" "¿Han sido arrancados los 
> tocones?" "¿Sí, más aún, las montañas han sido reducidas a polvo; por Él, el 
> Señor de los atributos!" Ellos dicen: "¿Dónde está el Paraíso y dónde el 
> Infierno?" Di: "Aquél es la reunión conmigo; éste es tu propio yo, oh tú que 
> atribuyes un socio a Dios y dudas". Ellos dicen: "No vemos la Balanza". Di: 
> "¡Con seguridad, por mi Señor, el Dios de Misericordia! Nadie puede verla, 
> excepto los que están dotados de perspicacia". Ellos dicen: "¿Han caído las 
> estrellas?" Di: "Sí, cuando Aquel que es el que Subsiste por Sí Mismo moraba en 
> la Tierra del Misterio.52 ¡Prestad atención, vosotros que estáis dotados de 
> discernimiento!" Todos los signos aparecieron cuando extendimos la Mano del 
> Poder desde el seno de la majestad y la fuerza. En verdad, el que gritaba 
> exclamó, cuando el tiempo prometido hubo llegado, y aquellos que han reconocido 
> los esplendores del Sinaí se han desmayado en el yermo de la duda, ante la 
> imponente majestad de tu Señor, Señor de la creación. La trompeta pregunta: "¿Ha 
> sonado el Clarín?" Di: "¡Sí, por el Rey de la Revelación!, cuando Él ascendió al 
> trono de su Nombre, el Todomisericordioso". La oscuridad ha sido ahuyentada por 
> la naciente luz de la misericordia de tu Señor, Fuente de toda luz. La brisa del 
> Todomisericordioso ha soplado y las almas han sido vivificadas en las tumbas de 
> sus cuerpos. Así ha cumplido el decreto Dios, el Poderoso, el Benéfico. Quienes 
> rechazan la verdad han dicho: "¿Cuándo fueron hendidos los cielos?" Di: 
> "Mientras vosotros yacíais en los sepulcros de la rebeldía y el error". Entre 
> los que no tienen fe se halla aquel que frota sus ojos y mira a derecha e 
> izquierda. Di: "Estás cegado. No tienes refugio adonde huir". Y entre ellos está 
> el que dice: "¿Se ha reunido a los hombres?" Di: "¡Sí, por mi Señor!, mientras 
> yacías en la cuna de las ociosas fantasías". Y entre ellos se encuentra quien 
> dice: "¿Ha sido enviado el Libro mediante el poder de la Fe verdadera?" Di: "La 
> propia Fe verdadera está atónita. ¡Temed, oh vosotros hombres de corazón 
> comprensivo!" Y entre ellos está quien dice: "¿Se me ha juntado con otros, 
> estando yo ciego?" Di: "¡Sí, por Aquel que cabalga sobre las nubes!" El Paraíso 
> está engalanado con rosas místicas y se ha hecho arder el infierno con el fuego 
> de los impíos. Di: "¡La luz ha brillado desde el horizonte de la Revelación, y 
> la tierra entera se ha iluminado con la llegada de Aquel que es el Señor del Día 
> del Convenio!" Los que dudan han perecido, en tanto aquel que se volvió, guiado 
> por la luz de la seguridad, hacia la Aurora de la Certeza, ha prosperado. 
> Bendito eres tú, que has fijado tu mirada en Mí, por esta Tabla, que te ha sido 
> enviada a ti, una Tabla que hace que las almas de los hombres se eleven. 
> Apréndela de memoria y recítala. ¡Por mi vida! Es una puerta hacia la 
> misericordia de tu Señor. Bienaventurado sea quien la recite al caer la tarde y 
> al alba. Nosotros, verdaderamente, oímos tu alabanza de esta Causa, mediante la 
> cual ha sido pulverizada la montaña del conocimiento y los pies de los hombres 
> han resbalado. Que mi gloria sea contigo y con quienquiera se haya vuelto hacia 
> el Todopoderoso, el Todomunífico. La Tabla está terminada, pero el tema no está 
> agotado. Sé paciente, pues paciente es tu Señor.
> Éstos son versos que Nosotros enviamos anteriormente, y te los hemos enviado 
> a ti, para que tengas conocimiento de lo que han hablado sus lenguas mentirosas 
> cuando Dios vino a ellos con poder y soberanía. Los cimientos de las ociosas 
> fantasías se han estremecido y se ha hendido el cielo de las vanas 
> imaginaciones, y aun así la gente está en duda y pugna con Él. Ellos han negado 
> el testimonio de Dios y su prueba, después de que Él viniera desde el cielo del 
> poder con el reino de sus signos. Han desechado lo que se ha prescrito y han 
> perpetrado lo que les fue prohibido en el Libro. Han abandonado a su Dios y se 
> han aferrado a sus deseos. Ciertamente, se han extraviado y están en el error. 
> Leen los versos y los niegan. Ven las evidentes señales y se apartan. En verdad, 
> están perdidos en una extraña duda.
> Hemos exhortado a nuestros amados que teman a Dios, temor que es el 
> manantial de todas las acciones y virtudes excelentes. Él es el comandante de 
> las huestes de la justicia en la ciudad de Bahá. Dichoso el hombre que se ha 
> puesto a la sombra de su estandarte luminoso y se ha aferrado firmemente al 
> mismo. Él, verdaderamente, es de los Compañeros del Arca Carmesí, que se ha 
> mencionado en el Qayyúm-i-Asmá.
> Di: ¡Oh pueblo de Dios! Adornad vuestras sienes con el ornamento de la 
> confiabilidad y de la piedad. Ayudad, entonces, a vuestro Señor con las huestes 
> de las acciones excelentes y con un carácter digno de alabanza. Os hemos 
> prohibido la disensión y el conflicto en mis Libros, en mis Escrituras, en mis 
> Pergaminos y en mis Tablas, y con ello no hemos deseado otra cosa sino vuestra 
> exaltación y vuestro progreso. Esto lo atestiguan los cielos y sus estrellas, el 
> sol y su esplendor, los árboles y sus hojas, los mares y sus olas y la tierra y 
> sus tesoros. Rogamos a Dios que asista a sus amados y les ayude en todo cuanto 
> sea digno de ellos en esta bendita, esta poderosa y maravillosa posición. Le 
> imploramos, además, que muníficamente permita que aquellos que Me rodean 
> observen lo que mi Pluma de Gloria ha ordenado para ellos.
> ¡Oh Jalíl! Sean contigo mi gloria y mi amorosa providencia. Ciertamente, 
> hemos ordenado al pueblo hacer lo que es digno y decoroso y, sin embargo, han 
> cometido tales cosas que han hecho que mi corazón y mi Pluma se lamenten. 
> Inclina tu oído a lo que se envía desde el cielo de mi Voluntad y del reino de 
> mi beneplácito. No Me apeno por mi cautiverio ni por las cosas que Me han 
> acontecido a manos de mis enemigos. No, mis pesares están causados por aquellos 
> que afirman tener relación Conmigo y, sin embargo, cometen lo que hace que se 
> eleve la voz de mis lamentos y que se derramen mis lágrimas. Les hemos exhortado 
> extensamente en varias Tablas, e imploramos a Dios que muníficamente les ayude, 
> permita que se acerquen a Él y les confirme en aquello que traiga paz a los 
> corazones y tranquilidad a las almas y aparte sus manos de todo lo que no sea 
> digno de Sus días.
> Di: ¡Oh mis amados en mis tierras! Prestad atención a los consejos de Aquel 
> que os aconseja por amor a Dios. Él, en verdad, os ha creado, ha revelado ante 
> vuestros ojos aquello que os exalta y promueve vuestros intereses. Él os ha dado 
> a conocer su recto Sendero y os ha familiarizado con su Gran Anuncio.
> ¡Oh Jalíl! ¡Aconseja a los hombres que teman a Dios! ¡Por Dios! Este temor 
> es el comandante supremo del ejército de tu Señor. Sus huestes son un carácter 
> loable y unas acciones excelentes. Mediante él se han abierto las ciudades de 
> los corazones de los hombres a lo largo de las edades y centurias y se han 
> enarbolado los estandartes de su poder y su triunfo por encima de todos los 
> demás estandartes.
> Ahora nos referiremos, por ti, a la confiabilidad y a la posición de la 
> misma a juicio de Dios, tu Señor, el Señor del Poderoso Trono. Cierto día nos 
> trasladamos a nuestra Isla Verde. A nuestra llegada contemplamos sus arroyos que 
> fluían, sus árboles exuberantes y la luz del sol jugando entre ellos. Volviendo 
> nuestro rostro hacia la derecha contemplamos aquello que la pluma es impotente 
> para describir; y tampoco puede ella expresar lo que el ojo del Señor de la 
> Humanidad presenció en ese Lugar, el más santificado, el más sublime, en ese 
> bendito y exaltadísimo Punto. Volviéndonos luego a la izquierda vimos a una de 
> las Bellezas del Más Sublime Paraíso, de pie sobre un pilar de luz, que, 
> llamando en alta voz, decía: "¡Oh moradores de la tierra y del cielo! Contemplad 
> mi belleza y mi esplendor, mi revelación y mi refulgencia. ¡Por Dios, el 
> Verdadero! Yo soy la Confiabilidad, la revelación de la misma y la belleza de la 
> misma. Recompensaré a quienquiera se adhiera a Mí, reconozca mi rango y mi 
> posición y se aferre a mi borde. Yo soy el más grande ornamento del pueblo de 
> Bahá y la vestidura de todos aquellos que están en el reino de la creación. Yo 
> soy el instrumento supremo para la prosperidad del mundo y el horizonte de 
> certeza para todos los seres". Así, te hemos enviado aquello que acercará a los 
> hombres al Señor de la creación.
> La Pluma del Altísimo pasa del lenguaje elocuente53 al luminoso,54 para que 
> tú, Jalíl, puedas apreciar la tierna misericordia de tu Señor, el Incomparable, 
> y puedas ser de aquellos que son verdaderamente agradecidos.
> ¡Oh tú que has fijado tu mirada en el Horizonte todoglorioso! El Llamamiento 
> se ha hecho, pero son contados los oídos que oigan; no, son inexistentes. Este 
> Agraviado se encuentra en las fauces de la serpiente y, sin embargo, no deja de 
> hacer mención de los amados de Dios. Tan penosos han sido nuestros sufrimientos 
> en estos días, que han hecho llorar y lamentarse al Concurso de lo Alto. Ni las 
> adversidades del mundo ni el daño infligido por sus naciones pueden disuadir a 
> Aquel que es el Rey de la Eternidad de expresar su llamamiento ni frustrar su 
> propósito. Cuando aquellos que durante años se habían estado ocultando tras los 
> velos percibieron que el horizonte de la Causa resplandecía y que la Palabra de 
> Dios lo penetraba todo, salieron presurosos y con las espadas de la malevolencia 
> infligieron tal daño que ninguna pluma puede describirlo ni lengua alguna 
> expresarlo.
> Quienes juzgan con equidad testifican que, desde los primeros días de la 
> Causa, este Agraviado se ha levantado, sin velos y resplandeciente, a la vista 
> de reyes y plebeyos, ante los gobernantes y los sacerdotes, y en tono vibrante 
> ha emplazado a todos los hombres al Sendero recto. No ha tenido otro ayudante 
> salvo su Pluma, ni otro auxiliador que no fuera Él mismo.
> Aquellos que son ignorantes o negligentes con respecto al propósito 
> motivador de la Causa de Dios se han rebelado contra Él. Tales hombres son los 
> agoreros del mal, a quienes Dios ha mencionado en su Libro y en sus Tablas, y 
> contra cuya influencia, griterío y engaño ha advertido Él a su pueblo. 
> Bienaventurados quienes, a la vista del recuerdo del Señor de la Eternidad, 
> consideran a los pueblos del mundo como la nada más total, como cosa olvidada, y 
> se aferran al firme asidero de Dios, de tal forma que ni las dudas, ni las 
> insinuaciones, ni las espadas, ni el cañón serían capaces de detenerlos ni de 
> privarlos de su presencia. Benditos son los constantes; benditos son los que 
> permanecen firmes en Su Fe.
> En respuesta a tu petición, la Pluma de Gloria ha descrito muníficamente las 
> posiciones y grados de la Más Grande Infalibilidad. El propósito es que todos 
> sepan con certeza que el Sello de los Profetas55 -que las almas de todos los 
> demás excepto la suya sean ofrendadas por su bien- no tiene paralelo, par o 
> socio en Su propia posición. Los Santos56 -que las bendiciones de Dios sean con 
> ellos- fueron creados mediante la potencia de su Palabra, y después de Él fueron 
> los más eruditos y los más distinguidos entre el pueblo y habitan en la máxima 
> posición de servidumbre. La Esencia divina, santificada de toda comparación y 
> similitud, se asienta en el Profeta, y la Realidad más íntima de Dios, exaltada 
> por encima de cualquier par o socio, está manifiesta en Él. Ésta es la posición 
> de la unidad verdadera y de la unicidad genuina. Lamentablemente, los seguidores 
> de la Dispensación anterior no adquirieron una comprensión adecuada de esta 
> posición. El Punto Primordial57 -que la vida de todos los demás excepto la suya 
> sean ofrendadas por su bien- dice: "Si el Sello de los Profetas no hubiese 
> pronunciado la palabra "Sucesoría,58" tal posición no habría sido creada".
> El pueblo de antaño atribuía socios a Dios, aunque afirmaba creer en su 
> unidad; y aunque eran los más ignorantes de entre los hombres, se consideraban 
> los más consumados. Pero, como muestra del justo castigo divino para esos 
> negligentes, en este Día del Juicio se le han hecho claras y evidentes sus 
> actividades y creencias erróneas a todo hombre de discernimiento y 
> entendimiento.
> Implora a Dios, el Verdadero, que muníficamente proteja a los seguidores de 
> esta Revelación de las ociosas fantasías y corruptas imaginaciones de los que 
> pertenecen a la Fe anterior, y que no les prive de los refulgentes esplendores 
> del sol de la unidad verdadera.
> ¡Oh Jalíl! Aquel a quien el mundo ha agraviado proclama ahora: La luz de la 
> Justicia se debilita y el sol de la Equidad está velado a la vista. El ladrón 
> ocupa el asiento del protector y el guardián, y la posición de los fieles es 
> arrebatada por el traidor. Hace un año, un opresor gobernaba esta ciudad, y a 
> cada instante causaba un nuevo daño. ¡Por la rectitud del Señor! Él hizo aquello 
> que introdujo el terror en los corazones de los hombres. Pero para la Pluma de 
> Gloria la tiranía del mundo nunca ha sido ni será un obstáculo. En la abundancia 
> de nuestra gracia y nuestra amorosa bondad, hemos revelado especialmente para 
> los gobernantes y ministros del mundo aquello que conduce a la seguridad y la 
> protección, a la tranquilidad y la paz; quizá los hijos de los hombres puedan 
> descansar protegidos de los males de la opresión. Él, verdaderamente, es el 
> Protector, el Auxiliador, el que da la victoria. Incumbe a los hombres de la 
> Casa de Justicia de Dios fijar su mirada día y noche en aquello que ha emanado 
> brillante de la Pluma de Gloria para la instrucción de los pueblos, la 
> edificación de las naciones, la protección del hombre y la salvaguarda de su 
> honor.
> 
> EL PRIMER ISHRÁQ
> Cuando el Sol de la Sabiduría se levantó en el horizonte de la Santa 
> Dispensación de Dios, proclamó esta declaración todogloriosa: Aquellos que 
> poseen riqueza y están investidos con autoridad y poder tienen que mostrar la 
> más profunda consideración por la religión. En verdad, la religión es una luz 
> radiante y una fortaleza inexpugnable para la protección y el bienestar de los 
> pueblos del mundo, pues el temor de Dios impulsa al hombre a aferrarse 
> firmemente a lo que es bueno y a evitar toda maldad. Si se oscurece la lámpara 
> de la religión sobrevendrá el caos y la confusión y las luces de la 
> imparcialidad y la justicia, de la tranquilidad y la paz cesarán de brillar. De 
> ello dará testimonio todo hombre de entendimiento verdadero.
> 
> EL SEGUNDO ISHRÁQ
> Hemos ordenado a toda la humanidad que establezca la Paz Menor, el más 
> seguro de todos los medios para la protección de la humanidad. Los soberanos del 
> mundo deben aferrarse a ella de común acuerdo, pues éste es el supremo 
> instrumento que puede garantizar la seguridad y el bienestar de todos los 
> pueblos y naciones. Verdaderamente ellos son las manifestaciones del poder de 
> Dios y las auroras de su autoridad. Imploramos al Todopoderoso que muníficamente 
> les ayude en aquello que conduzca al bienestar de sus súbditos. La Pluma de 
> Gloria ya ha dado anteriormente una completa explicación en relación con este 
> asunto; bienaventurados los que actúan de acuerdo con ella.
> 
> EL TERCER ISHRÁQ
> Es obligación de todos cumplir los santos mandamientos de Dios, puesto que 
> ellos son el manantial de vida para el mundo. El cielo de la sabiduría divina 
> está iluminado con las dos luminarias de la consulta y la compasión, y el dosel 
> del orden mundial se levanta sobre los dos pilares de la recompensa y el 
> castigo.
> 
> EL CUARTO ISHRÁQ
> En esta Revelación las huestes que pueden hacerla victoriosa son las huestes 
> de los hechos loables y de un carácter recto. El dirigente y comandante de estas 
> huestes ha sido siempre el temor de Dios, un temor que abarca a todas las cosas 
> y reina sobre todas las cosas.
> 
> EL QUINTO ISHRÁQ
> Los Gobiernos deberían informarse cabalmente de las condiciones de aquellos 
> a quienes gobiernan y otorgarles categorías de acuerdo con sus virtudes y sus 
> méritos. Se ordena a todos los gobernantes y soberanos analizar este asunto con 
> el mayor cuidado, para que el traidor no usurpe la posición del fiel ni el 
> saqueador gobierne en lugar de quien es digno de confianza. Entre los 
> funcionarios que han dirigido esta Más Grande Prisión en el pasado, algunos, 
> alabado sea Dios, estaban adornados con la justicia, pero en cuanto a otros, Nos 
> refugiamos en Dios. Imploramos al Dios único y verdadero que los guíe para que 
> quizá no sean privados del fruto de la fe y la confiabilidad ni sean apartados 
> de la luz de la equidad y la justicia.
> 
> EL SEXTO ISHRÁQ
> es la unión y la concordia entre los hijos de los hombres. Desde el comienzo 
> del tiempo la luz de la unidad ha derramado su fulgor divino sobre el mundo, y 
> el medio más grande para la promoción de la unidad es que los pueblos del mundo 
> entiendan el lenguaje y la escritura los unos de los otros. En anteriores 
> Epístolas hemos ordenado a los Fideicomisarios de la Casa de Justicia que o bien 
> elijan un idioma de entre los que existen actualmente o adopten uno nuevo, y de 
> igual modo seleccionen una escritura común; ambos deberán ser enseñados en todas 
> las escuelas del mundo. De este modo la tierra será considerada como un solo 
> país y un único hogar. El fruto más glorioso del árbol del conocimiento es esta 
> exaltada palabra: Todos vosotros sois los frutos de un solo árbol y las hojas de 
> una misma rama. Que ningún hombre se gloríe de que ama a su país, que más bien 
> se gloríe de que ama a su especie. Con respecto a esto hemos revelado 
> anteriormente lo que constituye el medio para la reconstrucción del mundo y la 
> unidad de las naciones. Benditos quienes lo alcanzan. Benditos quienes actúan de 
> acuerdo con ello.
> 
> EL SÉPTIMO ISHRÁQ
> La Pluma de Gloria aconseja a todos en lo relativo a la instrucción y 
> educación de los niños. Ved lo que la Voluntad de Dios ha revelado a nuestra 
> llegada a la Ciudad Prisión y ha registrado en el Libro Más Sagrado.59 A cada 
> padre se le ha impuesto la obligación de instruir a su hijo y a su hija en el 
> arte de la lectura y la escritura, y en todo lo que se menciona en la Tabla 
> Santa. Si alguien rechaza lo que se le ha ordenado, entonces los Fideicomisarios 
> deberán tomar de él lo que sea necesario para la instrucción de sus hijos, si es 
> pudiente, y si no lo es, el asunto le corresponde a la Casa de Justicia. 
> Verdaderamente hemos hecho de ella un refugio para los pobres y los necesitados. 
> Aquel que educa a su hijo o al hijo de otro, es como si hubiera educado a un 
> hijo mío; sobre él sean mi Gloria, mi Amorosa Bondad y mi Munificencia, que han 
> abarcado al mundo.
> 
> EL OCTAVO ISHRÁQ
> Este pasaje, ahora escrito por la Pluma de Gloria, se considera parte del 
> Libro Más Sagrado: A los hombres de la Casa de Justicia de Dios les han sido 
> encomendados los asuntos del pueblo. Ellos son, en verdad, los Fideicomisarios 
> de Dios entre sus siervos y las auroras de autoridad en Sus países.
> ¡Oh pueblo de Dios! Lo que educa al mundo es la Justicia, puesto que ella 
> está sostenida por dos pilares: la recompensa y el castigo. Estos dos pilares 
> son la fuente de vida para el mundo. Siendo así que para cada día hay un nuevo 
> problema y que para cada problema hay una solución adecuada, tales asuntos deben 
> remitirse a la Casa de Justicia para que los miembros de la misma actúen de 
> acuerdo con las necesidades y exigencias de los tiempos. Aquellos que, por amor 
> a Dios, se levantan para servir a su Causa son los receptáculos de la 
> inspiración divina procedente del Reino invisible. A todos les incumbe 
> obedecerles. Todos los asuntos de Estado deben ser remitidos a la Casa de 
> Justicia, pero los actos de adoración deben ser observados de acuerdo con lo que 
> Dios ha revelado en su Libro.
> ¡Oh pueblo de Bahá! Vosotros sois los lugares del amanecer del amor de Dios 
> y las auroras de su amorosa bondad. No mancilléis vuestras lenguas con la 
> maledicencia y la injuria de ningún alma, y proteged vuestros ojos de todo lo 
> indigno. Exponed lo que poseéis. Si es recibido favorablemente, vuestra 
> finalidad se habrá logrado; si no, protestar será en vano. Dejad tal alma a sí 
> misma y volveos al Señor, el Protector, el que Subsiste por Sí Mismo. No seáis 
> causa de dolor, mucho menos de discordias y peleas. Abrigamos la esperanza de 
> que logréis la verdadera educación al abrigo del árbol de sus tiernas mercedes y 
> de que actuéis de acuerdo con lo que Dios desea. Todos vosotros sois hojas de un 
> mismo árbol y gotas de un solo océano.
> 
> EL NOVENO ISHRÁQ
> El propósito de la religión, tal como ha sido revelado desde el cielo de la 
> Santa Voluntad de Dios, es establecer la unidad y la concordia entre los pueblos 
> del mundo; no la convirtáis en causa de lucha y discordia. La religión de Dios y 
> su ley divina son los más potentes instrumentos y el más seguro de todos los 
> medios para hacer que la luz de la unidad alboree entre los hombres. El progreso 
> del mundo, el desarrollo de las naciones, la tranquilidad de los pueblos y la 
> paz de todos los que habitan en la tierra se hallan entre los principios y 
> ordenanzas de Dios. La religión otorga al hombre el más preciado de los dones, 
> ofrece la copa de la prosperidad, da la vida eterna y derrama beneficios 
> imperecederos sobre la humanidad. Incumbe a los jefes y gobernantes del mundo, y 
> en particular a los Fideicomisarios de la Casa de Justicia de Dios, esforzarse 
> al máximo para salvaguardar su posición, promover sus intereses y exaltar su 
> rango ante los ojos del mundo. De igual modo les corresponde informarse de las 
> condiciones de sus súbditos y familiarizarse con los asuntos y actividades de 
> las diversas comunidades de sus dominios. Exhortamos a las manifestaciones del 
> poder de Dios -los soberanos y gobernantes de la tierra- a levantarse y hacer 
> todo lo que esté en su mano para que quizás puedan desterrar la discordia de 
> este mundo e iluminarlo con la luz de la concordia.
> 
> Es responsabilidad de todos adherirse firmemente y observar lo que ha fluido 
> de nuestra Exaltadísima Pluma. Dios, el Verdadero, es mi testigo, y todos los 
> átomos existentes se ven impulsados a atestiguar que los medios conducentes a la 
> elevación, el progreso, la educación, la protección y la regeneración de los 
> pueblos de la tierra han sido claramente enumerados por Nos y revelados por la 
> Pluma de Gloria en los Libros Sagrados y las Tablas.
> Imploramos a Dios que ayude benévolamente a sus siervos. Lo que este 
> Agraviado espera de todos es justicia y equidad. Que nadie se contente sólo con 
> escuchar; más bien les corresponde a todos meditar lo que este Agraviado ha 
> revelado. Juro por el Sol de la prolación, que brilla sobre el horizonte del 
> Reino del Todomisericordioso, que, si hubiese habido otro expositor u orador 
> perceptible Nosotros mismos no nos hubiéramos convertido en objeto de la 
> censura, el ridículo y la difamación del pueblo.
> A nuestra llegada a 'Iráq encontramos a la Causa de Dios sumida en una 
> profunda apatía y a la brisa de la revelación divina acallada. La mayoría de los 
> creyentes estaban abatidos y desalentados, más aún, completamente perdidos y 
> muertos. Por ello, hubo un segundo toque de Trompeta, después del cual la Lengua 
> de Grandeza pronunció estas benditas palabras: "Hemos tocado la Trompeta por 
> segunda vez". De este modo el mundo entero fue reanimado por los alientos 
> vitalizadores de la inspiración y la revelación divinas.
> Ciertas almas que ahora han salido resueltamente de detrás de los velos 
> tienen la intención de infligir daño a este Agraviado. Han obstaculizado y 
> negado la efusión de este inapreciable don.
> ¡Oh vosotros que juzgáis con imparcialidad! Si esta Causa ha de ser negada, 
> entonces, ¿qué otra causa podrá ser reivindicada o considerada digna de 
> aceptación?
> Quienes se han apartado de la Causa de Dios están buscando diligentemente 
> reunir los Escritos Sagrados de esta Revelación; y, mediante gestos amistosos, 
> ya se las han arreglado para obtener algunos de estos Escritos de aquellos que 
> los tenían en su poder. Además, cuando se encontraban con seguidores de 
> cualquier religión, se hacían pasar por creyentes de la misma. Di: ¡Pereced en 
> vuestra ira! Verdaderamente Él ha aparecido con tan grande autoridad que ningún 
> hombre de visión, de oído, de perspicacia, de justicia o de equidad podría jamás 
> negarle. De ello da testimonio, en esta Hora resplandeciente, la Pluma de Aquel 
> que es el Antiguo de los Días.
> ¡Oh Jalíl! Mi gloria sea contigo. Exhortamos a los amados de Dios a realizar 
> buenas acciones para que quizá puedan ser ayudados misericordiosamente y se 
> aferren firmemente a lo que ha sido enviado desde el cielo de Su Revelación. Los 
> beneficios provenientes de estas palabras divinas descenderán sobre quienes 
> observan sus preceptos. Pedimos a Dios que les permita hacer lo que Le es grato 
> y aceptable, que conceda que actúen equitativamente y observen justicia en esta 
> Causa que se impone a todo, que los familiarice con sus Sagradas Escrituras y 
> dirija sus pasos hacia su recto Sendero.
> Nuestro Exaltado Heraldo -que por Él se ofrenden las vidas de todos los 
> demás, salvo la suya- reveló determinadas leyes. No obstante, en el reino de Su 
> Revelación estas leyes fueron sometidas a nuestra sanción; de aquí que este 
> Agraviado haya puesto en vigor algunas de ellas incorporándolas al Kitáb-i-Aqdas 
> con palabras diferentes. Otras las hemos descartado. Él tiene la autoridad en su 
> mano. Él hace lo que desea y ordena lo que Le place. Él es el Todopoderoso, el 
> Todoalabado. También hay ordenanzas recién reveladas. Benditos aquellos que 
> alcanzan. Benditos los que cumplen sus preceptos.
> El pueblo de Dios debe realizar el máximo esfuerzo para que el fuego del 
> odio y la malevolencia que está latente en los pechos de las razas y los pueblos 
> se extinga mediante las aguas vivas de la prolación y las exhortaciones de Aquel 
> que es el Deseo del mundo, y los árboles de la existencia humana se adornen con 
> excelente y maravilloso fruto. Él es, en verdad, el que advierte, el Compasivo, 
> el Todomunífico.
> Que el esplendor de su gloria, que brilla sobre el horizonte de la 
> munificencia, sea sobre vosotros, oh pueblo de Bahá, sobre todo aquel que 
> permanezca firme y constante y sobre aquellos que estén versados en la Fe y 
> estén dotados de entendimiento verdadero.
> En cuanto a tu pregunta relativa al interés y las ganancias en oro y plata: 
> Hace algunos años se reveló el siguiente pasaje desde el cielo del 
> Todomisericordioso, en honor de aquel que lleva el nombre de Dios y que posee el 
> título de Zaynu'l-Muqarrabín60 -que la gloria del Más Glorioso sea con él-. Él 
> (exaltada sea su Palabra) dice: Mucha gente tiene necesidad de ello. Porque si 
> no hubiese perspectivas de conseguir interés, los asuntos de los hombres se 
> derrumbarían o se trastornarían. Muy pocas veces se encuentra a una persona que 
> manifieste tal consideración hacia sus congéneres, hacia sus compatriotas o 
> hacia su propio hermano y se muestre tan solícito como para estar dispuesto a 
> conceder un préstamo en términos benevolentes.61 Por lo tanto, hemos prescrito, 
> como muestra de favor hacia los hombres, que el interés sobre el dinero sea 
> tratado como cualquier otra transacción comercial de las que son habituales 
> entre los hombres. Por consiguiente, ahora que este claro mandamiento ha 
> descendido desde el cielo de la Voluntad de Dios, es legal y apropiado cobrar 
> intereses sobre el dinero, para que los pueblos del mundo, en un espíritu de 
> amistad y camaradería, y con gozo y alegría, se dediquen con devoción a 
> magnificar el Nombre de Aquel que es el Bienamado de toda la humanidad. 
> Verdaderamente Él ordena de acuerdo con Su propia elección. Ahora ha hecho que 
> el interés cobrado por el dinero sea legal, del mismo modo que hizo que fuera 
> ilegal en el pasado. Él mantiene en su poder el reino de la autoridad. Él hace y 
> ordena. Él es, en verdad, el Ordenador, el Omnisapiente.
> Da gracias a tu Señor, oh Zaynu'l-Muqarrabín, por este don manifiesto.
> Muchos eclesiásticos de Persia, mediante innumerables tretas y ardides, han 
> subsistido gracias a las ganancias ilícitas obtenidas con la usura. Han tramado 
> maneras de dar a la forma externa de la usura una apariencia de legalidad. 
> Convierten en juguetes las leyes y ordenanzas de Dios, pero no entienden.
> Sin embargo, éste es un asunto que debe llevarse con moderación y equidad. 
> Como prueba de sabiduría y en beneficio de las gentes, nuestra Pluma de Gloria 
> se ha abstenido de fijar sus límites. No obstante, exhortamos a los amados de 
> Dios a observar justicia y equidad y a hacer aquello que impulse a los amigos de 
> Dios a mostrarse tierna compasión y misericordia los unos hacia los otros. En 
> verdad, Él es el Consejero, el Compasivo, el Todomisericordioso. Quiera Dios que 
> a todos los hombres se les ayude muníficamente a observar lo que la Lengua del 
> Único Dios Verdadero ha proclamado. Y si ponen en práctica lo que hemos 
> promulgado, Dios -exaltada sea su gloria- con seguridad duplicará su parte 
> mediante el cielo de su favor. Verdaderamente Él es el Generoso, el Perdonador, 
> el Compasivo. Alabado sea Dios, el Más Exaltado, el Más Grande.
> No obstante, se ha encomendado la dirección de estas cuestiones a los 
> hombres de la Casa de Justicia para que ellos las hagan cumplir de acuerdo con 
> las exigencias de los tiempos y los dictados de la sabiduría.
> Una vez más exhortamos a todos los creyentes a observar justicia y equidad y 
> a mostrar amor y alborozo. Ellos son, de hecho, el pueblo de Bahá, los 
> compañeros del Arca Carmesí. Sea con ellos la paz de Dios, el Señor de todos los 
> Nombres, el Creador de los cielos.
> 
> LAWÆ-I-HIKMAT
> Tabla de la Sabiduría
> 
> Esta Tabla iba dirigida a Áqá Muḥammad, distinguido creyente de la ciudad de 
> Qa'in a quien se le dio el sobrenombre de Nabíl-i-Akbar.62 A otro distinguido 
> creyente de Qá'in, Mullá Muḥammad-'Alí, se le conocía como Nabíl-i-Qá'iní.63 En 
> notación abjad, el nombre "Muḥammad" tiene el mismo valor numérico que "Nabíl".
> 
> Ésta es una Epístola que el Todomisericordioso ha enviado desde el Reino de 
> la Prolación. En verdad es un hálito de vida para quienes habitan en el reino de 
> la creación. ¡Glorificado sea el Señor de todos los mundos! En esta Epístola se 
> hace mención de aquel que magnifica el Nombre de Dios, su Señor, y que ha sido 
> llamado Nabíl en una importante Tabla.
> ¡Oh Muḥammad! Escucha la Voz procedente del Reino de Gloria, que llama en 
> voz alta desde el Árbol celestial que se ha elevado sobre la tierra de 
> Za'farán.64 Verdaderamente no hay otro Dios salvo Yo, el Omnisciente, el Sabio. 
> Sé como las brisas del Todomisericordioso para los árboles del reino de la 
> existencia y favorece su crecimiento mediante la potencia del Nombre de tu 
> Señor, el Justo, el Informado de Todo. Deseamos familiarizarte con lo que 
> servirá de recordatorio para el pueblo, para que echen a un lado las cosas 
> corrientes entre ellos y dirijan sus rostros hacia Dios, el Señor de los 
> sinceros.
> Exhortamos a la humanidad en estos días en que el semblante de la Justicia 
> está manchado de polvo, en que las llamas de la falta de fe arden a gran altura 
> y se ha rasgado el manto de la sabiduría, en que la tranquilidad y la lealtad 
> han menguado y las pruebas y tribulaciones se han hecho severas, en que los 
> convenios se violan y los lazos se rompen, en que ningún hombre sabe diferenciar 
> la luz de la oscuridad ni distinguir la guía del error.
> ¡Oh pueblos del mundo! Abandonad toda maldad y aferraos a lo que es bueno. 
> Esforzaos por ser ejemplos resplandecientes para toda la humanidad y verdaderos 
> recordatorios de las virtudes de Dios entre los hombres. Aquel que se levante a 
> servir mi Causa debe manifestar mi sabiduría y dirigir todos sus esfuerzos a 
> eliminar la ignorancia de la tierra. Estad unidos en el consejo, sed uno en 
> pensamiento. Que cada amanecer sea mejor que su víspera y cada mañana más rica 
> que su ayer. El mérito del hombre reside en el servicio y la virtud, y no en la 
> pompa de las riquezas y la opulencia. Poned atención para que vuestras palabras 
> estén purificadas de ociosas fantasías y deseos mundanos y para que vuestras 
> acciones estén limpias de astucias y sospechas. No disipéis la riqueza de 
> vuestras preciosas vidas en pos de una inclinación perversa y corrupta, ni 
> dejéis que vuestros esfuerzos se empleen en promover vuestro interés personal. 
> Sed generosos en vuestros días de abundancia y pacientes en la hora del 
> quebranto. A la adversidad le sigue el éxito y el regocijo viene tras la pena. 
> Guardaos de la ociosidad y la pereza, aferraos a lo que beneficie a la 
> humanidad, ya seáis jóvenes o viejos, de alto rango o humildes. Cuidado, no sea 
> que sembréis la cizaña de la discordia entre los hombres o plantéis las espinas 
> de la duda en los corazones puros y radiantes.
> ¡Oh bienamados del Señor! No cometáis aquello que ensucie la límpida 
> corriente del amor o destruya la dulce fragancia de la amistad. ¡Por la rectitud 
> del Señor! Habéis sido creados para mostrar amor unos por otros, y no 
> perversidad y rencor. No os enorgullezcáis en el amor a vosotros mismos, sino en 
> el amor a vuestros congéneres. No os gloriéis en el amor a vuestra patria, sino 
> en el amor a toda la humanidad. Que vuestro ojo sea casto, vuestra mano leal, 
> vuestra lengua veraz y vuestro corazón esclarecido. No degradéis la posición de 
> los eruditos en Bahá y no menospreciéis el rango de los gobernantes que 
> administran justicia entre vosotros. Poned vuestra confianza en el ejército de 
> la justicia, ceñid la armadura de la sabiduría, que vuestro adorno sea el perdón 
> y la clemencia, y aquello que alegre los corazones de los favorecidos de Dios.
> ¡Por mi vida! Tus quejas Me han sumido en la aflicción. No mires a los hijos 
> del mundo y todas sus acciones, sino fija tu vista en Dios y en su dominio sin 
> fin. Verdaderamente Él te recuerda aquello que es la fuente de deleite para toda 
> la humanidad. Bebe la vivificante agua de dichosa alegría del cáliz de la 
> prolación ofrecido por el Manantial de la Revelación divina, Aquel que ha hecho 
> mención de ti en esta poderosa fortaleza. Esfuérzate al máximo por establecer la 
> palabra de la verdad con elocuencia y sabiduría y por disipar la falsedad de la 
> faz de la tierra. Así te lo ordena la Aurora del conocimiento divino desde este 
> luminoso horizonte.
> ¡Oh tú que hablas en mi Nombre! Analiza a la gente y lo que ha hecho en Mis 
> días. A uno de los gobernantes le revelamos aquello que sobrepasa en poder a 
> todos los habitantes de la tierra, y le pedimos que Nos pusiera cara a cara con 
> los hombres eruditos de esta época, para poder exponer para él el testimonio de 
> Dios, sus pruebas, su gloria y su majestad; con ello no teníamos otra intención 
> que no fuera el más elevado bien. No obstante, él cometió lo que ha hecho 
> lamentarse a los moradores de las ciudades de la justicia y la equidad. De esta 
> forma se ha juzgado entre Yo y él. Verdaderamente tu Señor es el Ordenador, el 
> Informado de Todo. En circunstancias como las que ves, ¿cómo puede el Ave 
> Celestial remontarse en la atmósfera de los misterios divinos cuando se han 
> golpeado sus alas con las piedras de la ociosa fantasía y del odio amargo, y se 
> le ha arrojado a una prisión construida con una piedra que no cede? ¡Por la 
> rectitud de Dios! La gente ha perpetrado una lamentable injusticia.
> Por lo que se refiere a tus afirmaciones sobre el comienzo de la creación, 
> ésta es una cuestión sobre la cual las ideas varían en razón de las divergencias 
> en el pensamiento y las opiniones de los hombres. Si afirmases que la creación 
> siempre existió y continuará existiendo, sería verdad; o si afirmases esa misma 
> idea tal como se menciona en las Sagradas Escrituras, no habría duda alguna al 
> respecto, puesto que ha sido revelada por Dios, el Señor de los mundos. En 
> verdad, Él era un tesoro oculto. Ésta es una posición que jamás podrá 
> describirse, ni tan siquiera aludirse a ella. Y en la posición de "Deseé darme a 
> conocer", Dios existía, y su creación siempre había existido bajo su amparo 
> desde el principio que no tiene principio, además de venir precedida por una 
> Primeridad65 que no puede ser considerada primeridad y estar originada por una 
> Causa inescrutable incluso para todos los hombres de erudición.
> Lo que existe ha existido antes, pero no en la forma que ves hoy. El mundo 
> de la existencia surgió del calor generado por la interacción entre la fuerza 
> activa y aquella que es su receptáculo. Estas dos son la misma, y sin embargo 
> son diferentes. De este modo, el Gran Anuncio te informa acerca de esta gloriosa 
> estructura. Los que comunican la influencia generadora y los que reciben su 
> impacto son creados, en realidad, a través de la irresistible Palabra de Dios, 
> que es la Causa de la creación entera, mientras que todos los demás excepto su 
> Palabra no son sino criaturas y efectos de la misma. Verdaderamente tu Señor es 
> el Expositor, el Todosabio.
> Sabe que, por otra parte, la Palabra de Dios -exaltada sea su gloria- es más 
> elevada y muy superior a lo que los sentidos pueden percibir, pues está 
> purificada de toda propiedad o sustancia. Trasciende las limitaciones de los 
> elementos conocidos y está exaltada por encima de todas las sustancias 
> esenciales reconocidas. Se hizo manifiesta sin ninguna sílaba ni sonido y no es 
> sino el Mandamiento de Dios que impregna todas las cosas creadas. Nunca se ha 
> retirado del mundo del ser. Es la gracia de Dios que todo lo penetra, de la cual 
> emana toda gracia. Es una entidad muy apartada de todo lo que es y de todo lo 
> que será.
> Somos remisos a extendernos sobre este tema, pues los descreídos han 
> inclinado sus oídos hacia Nosotros para escuchar aquello que les permitiría 
> poner reparos triviales a Dios, el que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por 
> Sí Mismo. Y como son incapaces de alcanzar los misterios del conocimiento y de 
> la sabiduría a partir de lo que ha sido revelado por la Fuente del esplendor 
> divino, se alzan en protesta y prorrumpen en griterío. Pero es correcto decir 
> que ellos ponen objeciones a lo que comprenden, no a las explicaciones dadas por 
> el Expositor ni a las verdades dadas a conocer por el Único Dios verdadero, el 
> Conocedor de cosas invisibles. Todas y cada una de sus objeciones se vuelven 
> contra ellos mismos, y juro por tu vida que están desprovistos de entendimiento.
> Cada cosa necesariamente ha de tener un origen y cada edificio un 
> constructor. Verdaderamente, la Palabra de Dios es la Causa que ha precedido al 
> mundo contingente, un mundo que está adornado con los esplendores del Antiguo de 
> los Días y, sin embargo, se renueva y se regenera a cada instante. 
> Inconmensurablemente exaltado es el Dios de Sabiduría que ha erigido esta 
> sublime estructura.
> Observa el mundo y recapacita un momento sobre él. El mundo desvela ante tus 
> ojos el libro de su propio ser y revela lo que la Pluma de tu Señor, el 
> Modelador, el Informado de todo, ha inscrito en él. Te familiarizará con lo que 
> existe dentro de él y encima de él, y te dará explicaciones tan claras como para 
> hacerte independiente de todo expositor elocuente.
> Di: En su esencia, la Naturaleza es la encarnación de mi Nombre, el Hacedor, 
> el Creador. Sus manifestaciones están diversificadas por diferentes causas, y en 
> esta diversidad hay signos para los hombres de discernimiento. La Naturaleza es 
> la Voluntad de Dios y su expresión en el mundo contingente y a través del mismo. 
> Es un designio divino impuesto por el Ordenador, el Todosabio. Si alguien 
> afirmara que es la Voluntad de Dios manifestada en el mundo del ser, nadie 
> debería cuestionar esta declaración. Está dotada de un poder cuya realidad no 
> consiguen captar los eruditos. De hecho, un hombre de discernimiento no puede 
> percibir nada en ella salvo el refulgente resplandor de nuestro Nombre, el 
> Creador. Di: Ésta es una existencia que no conoce deterioro, y la misma 
> Naturaleza se halla sumida en la perplejidad ante sus revelaciones, sus pruebas 
> irrefutables y su gloria refulgente que han circundado al universo.
> No resulta apropiado que dirijas tu mirada hacia tiempos remotos o más 
> recientes. Haz mención de este Día y magnifica lo que ha aparecido en él. En 
> verdad, esto será suficiente para toda la humanidad. Ciertamente, las 
> explicaciones y los discursos que explican estas cosas hacen que se hielen los 
> espíritus. Te incumbe hablar de tal modo que hagas que los corazones de los 
> creyentes verdaderos se enciendan y sus cuerpos se encumbren.
> Quien hoy crea firmemente en el renacimiento del hombre y sea plenamente 
> consciente de que Dios, el Exaltadísimo, posee una ascendencia suprema y ejerce 
> autoridad absoluta sobre esta nueva creación, ciertamente tal hombre se cuenta 
> entre aquellos que están dotados de perspicacia en esta grandísima Revelación. 
> De esto da testimonio todo creyente de discernimiento.
> Camina muy por encima del mundo del ser mediante el poder del Más Grande 
> Nombre, para que seas consciente de los misterios inmemoriales y estés enterado 
> de lo que nadie está enterado. Verdaderamente tu Señor es el Auxiliador, el 
> Omnisciente, el Informado de todo. Sé como una arteria palpitante que late en el 
> cuerpo de la creación entera, para que por medio del calor generado por este 
> movimiento aparezca aquello que vivifique los corazones de los que dudan.
> En el tiempo en que Nosotros estuvimos ocultos tras incontables velos de 
> luz, tú conversaste conmigo y contemplaste las luminarias del cielo de mi 
> sabiduría y las olas del océano de mi prolación. Verdaderamente tu Señor es el 
> Veraz, el Fiel. Grande, en verdad, es la bienaventuranza de quien ha alcanzado 
> las generosas efusiones de este océano en los días de su Señor, el Más Generoso, 
> el Todosabio.
> Durante nuestra estancia en Iraq, cuando estuvimos en la casa de un tal 
> Majíd, expusimos claramente para ti los misterios de la creación y el origen, la 
> culminación y la causa de la misma. No obstante, desde nuestra partida Nos hemos 
> limitado a esta afirmación: "Verdaderamente no hay otro Dios salvo Yo, el 
> Siempre Perdonador, el Generoso".
> Enseña la Causa de Dios con palabras que hagan que las zarzas se enciendan y 
> que el llamamiento: "Verdaderamente no hay otro Dios salvo Yo, el Todopoderoso, 
> el Irrestringido" se eleve desde ellas. Di: La palabra humana es una esencia que 
> aspira a ejercer su influencia y necesita moderación. En cuanto a su influencia, 
> está condicionada al refinamiento, que a su vez depende de que los corazones 
> sean desprendidos y puros. En cuanto a su moderación, ésta tiene que estar 
> combinada con el tacto y la sabiduría, según lo prescrito en las Sagradas 
> Escrituras y Tablas. Medita sobre aquello que fluye del cielo de la Voluntad de 
> tu Señor, Aquel que es la Fuente de toda gracia, para que puedas captar el 
> significado que se le quiso dar y que está guardado en las sagradas 
> profundidades de las Sagradas Escrituras.
> Quienes han rechazado a Dios y se adhieren firmemente a la Naturaleza tal 
> cual es en sí misma, verdaderamente están desprovistos de conocimiento y 
> sabiduría. Ellos son, en verdad, de aquellos que se han extraviado. No han 
> podido alcanzar la encumbrada cima y no han logrado el propósito último; por lo 
> tanto, sus ojos se cerraron y sus pensamientos discrepan, mientras que los 
> dirigentes entre ellos han creído en Dios y en su invencible soberanía. De ello 
> da testimonio tu Señor, el que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por Sí 
> Mismo.
> Cuando los ojos del pueblo del Este quedaron cautivados por las artes y 
> maravillas del Oeste, vagaron muy turbados por el yermo de las causas 
> materiales, inconscientes de Aquel que es el Causador de las Causas y el 
> Sustentador de las mismas, en tanto que los hombres que fueron fuente y 
> manantial de la Sabiduría jamás negaron al Impulso motor que se encuentra tras 
> estas causas, ni al Creador y Origen de las mismas. Tu Señor sabe; sin embargo, 
> la mayoría de la gente no sabe.
> Ahora, por amor a Dios, el Señor de los Nombres, Nos hemos fijado la tarea 
> de mencionar en esta Tabla ciertos relatos de los sabios,66 para que gracias a 
> ellos los ojos de la gente se abran y ésta esté completamente segura de que Él 
> en verdad es el Hacedor, el Omnipotente, el Creador, el Originador, el 
> Omnisciente, el Todosabio.
> Aunque se reconoce que los eruditos contemporáneos son muy competentes en 
> filosofía y en las artes y los oficios, sin embargo, si alguien observase con 
> ojo discriminador, fácilmente comprendería que la mayor parte de ese 
> conocimiento lo han adquirido de los sabios del pasado, pues fueron ellos 
> quienes sentaron las bases de la filosofía, erigieron su estructura y 
> fortalecieron sus pilares. De este modo te informa tu Señor, el Antiguo de los 
> Días. Los sabios de antaño adquirieron su conocimiento de los Profetas, por 
> cuanto estos últimos fueron los Exponentes de la filosofía divina y los 
> Reveladores de los misterios celestiales. Los hombres bebieron de las aguas 
> vivas y cristalinas de sus palabras, mientras otros se contentaron con los 
> desperdicios. Cada uno recibe una porción según su medida. Verdaderamente Él es 
> el Equitativo, el Sabio.
> Empédocles, que se distinguió en filosofía, fue contemporáneo de David, 
> mientras que Pitágoras vivió en tiempos de Salomón, hijo de David, y obtuvo la 
> Sabiduría del tesoro de la posición profética. Fue él quien afirmó haber oído el 
> sonido susurrante de los cielos y haber alcanzado la posición de los ángeles. En 
> verdad, tu Señor expondrá claramente todas las cosas, si Le place. 
> Verdaderamente Él es el Sabio, el que todo lo penetra.
> La esencia y los fundamentos de la filosofía han emanado de los Profetas. 
> Que la gente difiera respecto al significado intrínseco y los misterios de la 
> misma debe atribuirse a la divergencia de sus opiniones y pensamientos. 
> Gustosamente te referiremos lo siguiente: En cierta ocasión, uno de los Profetas 
> estaba comunicando a su gente lo que el Señor Omnipotente Le había inspirado. 
> Verdaderamente tu Señor es el Inspirador, el Bondadoso, el Exaltado. Cuando la 
> fuente de sabiduría y elocuencia brotó del manantial de Su prolación y el vino 
> del conocimiento divino embriagó a aquellos que habían buscado su umbral, Él 
> exclamó: "¡Mirad! Todos están llenos del Espíritu". Entre la gente hubo quien se 
> aferró firmemente a esta afirmación y, actuando de acuerdo con sus propias 
> fantasías, concibió la idea de que el espíritu penetraba o entraba literalmente 
> en el cuerpo y, mediante extensas exposiciones, presentó pruebas para justificar 
> esta idea; y diversos grupos de personas siguieron sus pasos. Mencionar sus 
> nombres en este punto o darte cuenta de los mismos en detalle sería prolijo y se 
> apartaría del tema principal. Verdaderamente tu Señor es el Todosabio, el 
> Omnisciente. Hubo también quien participó del vino escogido cuyo sello había 
> sido roto por la Llave de la Lengua de Aquel que es el Revelador de los Versos 
> de tu Señor, el Bondadoso, el Más Generoso.
> Ciertamente, los filósofos no han negado al Antiguo de los Días. La mayoría 
> de ellos fallecieron deplorando su fracaso en sondear su misterio, como algunos 
> de ellos lo han atestiguado. En verdad, tu Señor es el Consejero, el Informado 
> de todo.
> Piensa en Hipócrates, el médico. Él fue uno de los eminentes filósofos que 
> creyeron en Dios y reconocieron su soberanía. Después de él vino Sócrates, que 
> ciertamente era sabio, cabal y recto. Practicaba la negación de sí mismo, 
> reprimía sus apetitos de deseos egoístas y se apartaba de los placeres 
> materiales. Se retiró a las montañas, donde habitó en una cueva. Disuadió a los 
> hombres de adorar ídolos y les enseñó el camino de Dios, el Señor de la 
> Misericordia, hasta que los ignorantes se levantaron contra él, le arrestaron y 
> le dieron muerte en la cárcel. De este modo te lo relata esta Pluma que se mueve 
> rápidamente. ¡Qué penetrante visión de la filosofía tenía este hombre eminente! 
> Él es el más distinguido de todos los filósofos y estaba muy versado en la 
> sabiduría. Somos testigos de que él es uno de los héroes en este campo y un 
> destacado paladín consagrado a ella. Tenía un profundo conocimiento de las 
> ciencias que eran comunes entre los hombres, así como también de las que estaban 
> veladas a sus mentes. Me parece que bebió un trago cuando el Más Grande Océano 
> se desbordó con sus relucientes aguas vivas. Fue él quien captó en las cosas una 
> naturaleza única, atenuada, penetrante, que tenía gran semejanza con el espíritu 
> humano, y descubrió que esta naturaleza era distinta de la sustancia de las 
> cosas en su forma refinada. Él tenía una opinión especial sobre este importante 
> tema. Si preguntases a los sabios mundanos de esta generación acerca de esta 
> exposición, serías testigo de su incapacidad para captarla. Verdaderamente tu 
> Señor habla la verdad, pero la mayoría del pueblo no comprende.
> Después de Sócrates vino el divino Platón, que era discípulo suyo y ocupó la 
> cátedra de la filosofía como su sucesor. Él reconoció su creencia en Dios y en 
> sus signos, que penetran todo lo que ha sido y lo que será. Luego vino 
> Aristóteles, el famoso hombre de conocimiento. Él fue quien descubrió el poder 
> de la materia gaseosa. Estos hombres que destacan como líderes de las gentes y 
> son preeminentes entre ellas reconocieron todos y cada uno de ellos su creencia 
> en el Ser inmortal que tiene en su poder las riendas de todas las ciencias.
> También te citaré la invocación expresada por Balinús, que estaba 
> familiarizado con las teorías expuestas por el Padre de la Filosofía, relativas 
> a los misterios de la creación, tal como están explicadas en sus tablas de 
> crisólito, para que todos estén completamente seguros de lo que hemos dilucidado 
> para ti en esta Tabla manifiesta, la cual, si se aprieta con la mano de la 
> equidad y del conocimiento, producirá el espíritu de vida para la vivificación 
> de todas las cosas creadas. Grande es la bendición de aquel que nada en este 
> océano y celebra la alabanza de su Señor, el Bondadoso, el Bienamado. En verdad, 
> las brisas de la revelación divina se propagan de los versos de tu Señor, de tal 
> manera que nadie puede cuestionar su verdad, excepto aquellos que están privados 
> de oído, de visión, de entendimiento y de toda facultad humana. Verdaderamente 
> tu Señor da testimonio de esto y, sin embargo, la gente no entiende.
> Este hombre ha dicho: "Yo soy Balinús, el sabio, el que hace maravillas, el 
> que fabrica talismanes". Sobrepasó a todos los demás en la difusión de las artes 
> y las ciencias y se remontó a las más elevadas cimas de humildad y súplica. 
> Presta atención a lo que él dijo rogando al que todo lo posee, el Más Exaltado: 
> "Estoy en presencia de mi Señor, ensalzando sus dones y sus dádivas y alabándole 
> con lo que Él alaba su propio Ser, para que me convierta en fuente de bendición 
> y guía para los hombres que reconocen mis palabras". Y además él dice: "¡Oh 
> Señor! Tú eres Dios, y no hay Dios sino Tú. Tú eres el Creador, y no hay otro 
> creador excepto Tú. Auxíliame con tu gracia y fortaléceme. Mi corazón está 
> sobrecogido de inquietud, mis miembros tiemblan, he perdido la razón y mi mente 
> me ha fallado. Concédeme fortaleza y permite que mi lengua se exprese con 
> sabiduría". Y dice además: "Tú eres en verdad el Conocedor, el Sabio, el 
> Poderoso, el Compasivo". Fue este hombre erudito quien se informó de los 
> misterios de la creación y percibió las sutilezas que están atesoradas en los 
> escritos herméticos.67
> No deseamos hacer mención de nada más, pero expresaremos lo que el Espíritu 
> ha instilado en mi corazón. En verdad, no existe otro Dios más que Él, el 
> Conocedor, el Poderoso, el que Ayuda en el Peligro, el Más Excelente, el 
> Todoalabado. ¡Por mi vida! En este Día el Árbol celestial es remiso a proclamar 
> al mundo nada que no sea esta afirmación: "Verdaderamente no hay otro Dios salvo 
> Yo, el Sin Par, el Informado de todo".
> Si no fuera por el amor que siento por ti, no habría pronunciado una sola 
> palabra de lo que se ha mencionado. Aprecia el valor de esta posición y 
> presérvala como preservarías tu propio ojo, y sé de aquellos que están 
> verdaderamente agradecidos.
> Tú sabes bien que no hemos estudiado en los libros que poseen los hombres y 
> no hemos adquirido el conocimiento corriente entre ellos, y, no obstante, 
> siempre que deseamos citar los dichos de los eruditos y los sabios,68 al poco 
> aparece ante el rostro de tu Señor en forma de tabla todo lo que ha aparecido en 
> el mundo y está revelado en los Libros Sagrados y en las Escrituras. De esta 
> forma hemos puesto por escrito lo que el ojo percibe. Verdaderamente su 
> conocimiento abarca la tierra y los cielos.
> Ésta es una Tabla en la que la Pluma del Invisible ha registrado el 
> conocimiento de todo lo que ha sido y de todo lo que será, un conocimiento que 
> ningún otro salvo mi maravillosa Lengua puede interpretar. En verdad, mi corazón 
> tal como es ha sido purificado por Dios de los conceptos de los eruditos y está 
> santificado de las expresiones de los sabios. En verdad no refleja nada salvo 
> las revelaciones de Dios. De esto da testimonio la Lengua de Grandeza en este 
> Libro perspicuo.
> Di: ¡Oh gentes de la tierra! Tened cuidado de que ninguna referencia a la 
> sabiduría os prive de su Fuente ni os aparte del Punto de su Amanecer. Dirigid 
> vuestros corazones hacia el Señor, el Educador, el Todosabio.
> Para cada región hemos prescrito una parte, para cada ocasión una porción 
> asignada, para cada pronunciamiento un tiempo señalado y para cada situación una 
> observación acertada. Piensa en Grecia. Durante un prolongado período hicimos de 
> ella la Sede de la Sabiduría. Sin embargo, cuando llegó la hora señalada, su 
> trono fue perturbado, su lengua cesó de hablar, su luz menguó y su bandera fue 
> arriada. De esta manera concedemos y retiramos. Verdaderamente tu Señor es el 
> que da y el que quita, el Poderoso, el Potente.
> En todos los países hemos establecido una luminaria del conocimiento, y 
> cuando se aproxime el tiempo preordinado, brillará resplandeciente sobre su 
> horizonte, tal como ha sido decretado por Dios, el Omnisciente, el Todosabio. Si 
> fuese nuestra voluntad, somos plenamente capaces de describirte lo que existe en 
> todos los países o lo que ha sucedido en ellos. En verdad, el conocimiento de tu 
> Señor empapa los cielos y la tierra.
> Sabe, además, que las gentes de antaño produjeron cosas que los eruditos 
> contemporáneos son incapaces de producir. Te recordamos a Murtus, que fue uno de 
> los doctos. Inventó un instrumento que transmitía el sonido a una distancia de 
> sesenta millas. Otros, aparte de él, también descubrieron cosas que nadie de 
> esta época ha contemplado. Verdaderamente tu Señor revela en cada época lo que 
> Le place, como una muestra de sabiduría de su parte. Él es, en verdad, el 
> supremo Ordenador, el Todosabio.
> Un verdadero filósofo jamás negaría a Dios ni sus pruebas, sino más bien 
> reconocería su gloria y su abrumadora majestad, la cual eclipsa a todas las 
> cosas creadas. En verdad amamos a esos hombres de conocimiento que sacaron a la 
> luz cosas que fomentan los mejores intereses de la humanidad y les ayudamos 
> mediante la potencia de nuestro mandato, pues bien capaces somos de lograr 
> nuestro propósito.
> Cuidado, oh mis bienamados, no sea que menospreciéis los méritos de mis 
> siervos eruditos, a quienes Dios ha escogido muníficamente para que sean los 
> exponentes de su Nombre "el Modelador" entre la humanidad. Esforzaos al máximo 
> por hacer progresar artes y empresas de las cuales todos, ya sean jóvenes o 
> viejos, se puedan beneficiar. Nos hemos librado de esos ignorantes que 
> inocentemente imaginan que la Sabiduría es dar rienda suelta a las ociosas 
> imaginaciones de uno y repudiar a Dios, el Señor de todos los hombres, como en 
> la actualidad oímos decir a algunos negligentes.
> Di: El comienzo de la Sabiduría y el origen de la misma es reconocer todo lo 
> que Dios ha manifestado claramente, pues a través de su potencia han sido 
> firmemente establecidos los fundamentos del arte de gobernar, que es un escudo 
> para la preservación del cuerpo de la humanidad. Medita un momento para que 
> percibas lo que mi exaltadísima Pluma ha proclamado en esta Tabla maravillosa. 
> Di, todos los temas relacionados con los asuntos de Estado que has presentado 
> para tratar caen bajo la sombra de una de las palabras enviadas desde el cielo 
> de su gloriosa y su exaltada prolación. De este modo te hemos relatado aquello 
> que vigorizará tu corazón, dará solaz a tus ojos y te permitirá levantarte para 
> promover su Causa entre todos los pueblos.
> ¡Oh mi Nabíl! Que nada te apene; más bien, regocíjate con rebosante alegría, 
> pues he mencionado tu nombre, he vuelto mi corazón y mi rostro hacia ti y he 
> conversado contigo mediante esta irrefutable e importante exposición. Medita en 
> tu corazón acerca de las tribulaciones que he sufrido, el encarcelamiento y el 
> cautiverio que he soportado, los padecimientos que Me han acaecido y las 
> acusaciones que la gente ha vertido en mi contra. Mira cómo verdaderamente están 
> envueltos en un lastimoso velo.
> Cuando la disertación llegó a este punto apareció la aurora de los misterios 
> divinos y se extinguió la luz de la prolación. Que su gloria sea sobre las 
> personas de sabiduría, como ha sido ordenado por Aquel que es el Todopoderoso, 
> el Todoalabado.
> Di: Magnificado sea tu Nombre, ¡oh Señor mi Dios! Te ruego por tu Nombre, 
> por medio del cual brilló resplandeciente el esplendor de la luz de la sabiduría 
> cuando los cielos de la prolación divina se pusieron en movimiento entre la 
> humanidad, que me ayudes generosamente con tus confirmaciones celestiales y me 
> permitas exaltar tu Nombre entre tus siervos.
> ¡Oh Señor! Hacia Ti he vuelto mi rostro, desprendido de todo excepto de Ti y 
> adhiriéndome firmemente al borde del manto de tus múltiples bendiciones. Suelta, 
> por tanto, mi lengua para proclamar lo que cautive las mentes de los hombres y 
> regocije sus almas y sus espíritus. Fortaléceme luego en tu Causa, de tal modo 
> que el predominio de los opresores entre tus criaturas no me pueda estorbar ni 
> me pueda retener el ataque de los descreídos entre aquellos que moran en tu 
> reino. Hazme como una lámpara que brille en todas tus tierras, para que sean 
> guiados por su resplandor aquellos en cuyos corazones brilla la luz de tu 
> conocimiento y perdura el anhelo por tu amor.
> Verdaderamente potente eres Tú para hacer todo cuanto Te place y en tu mano 
> tienes el reino de la creación. No hay otro Dios sino Tú, el Todopoderoso, el 
> Todosabio.
> 
> ASL-I-KULLU'L-KHAYR
> Palabras de Sabiduría
> 
> En el Nombre de Dios, el Exaltado, el Altísimo.
> 
> La fuente de todo bien es la confianza en Dios, la sumisión a sus mandatos y 
> la complacencia con su santa voluntad y agrado.
> La esencia de la sabiduría es el temor de Dios, el terror de su azote y su 
> castigo, y el miedo a su justicia y su decreto.
> La esencia de la religión es dar testimonio de lo que el Señor ha revelado y 
> seguir lo que Él ha ordenado en su poderoso Libro.
> La fuente de toda gloria es aceptar todo aquello que el Señor otorga y 
> contentarse con lo que Dios ordena.
> La esencia del amor es que el hombre dirija su corazón hacia el Amado y se 
> aparte de todo menos de Él, y no desear nada que no sea el deseo de su Señor.
> El verdadero recuerdo es hacer mención del Señor, el Todoalabado, y 
> olvidarse de todo excepto de Él.
> La verdadera confianza es que el siervo ejerza su profesión y su vocación en 
> este mundo, que se aferre al Señor y que no busque nada salvo su gracia, puesto 
> que en sus manos está el destino de todos sus siervos.
> La esencia del desprendimiento es que el hombre vuelva su rostro hacia las 
> cortes del Señor, llegue a su Presencia, contemple su Semblante y dé testimonio 
> ante Él.
> La esencia del entendimiento es atestiguar nuestra propia pobreza y 
> someternos a la Voluntad del Señor, el Soberano, el Benévolo, el Todopoderoso.
> La fuente del valor y del poder es la promoción de la Palabra de Dios y la 
> firmeza en su Amor.
> La esencia de la caridad es que el siervo refiera las bendiciones de su 
> Señor y le dé gracias en todo momento y en todas las circunstancias.
> La esencia de la fe es ser parco en palabras y abundante en hechos; aquel 
> cuyas palabras sobrepasan a sus hechos, sabed, en verdad, que su muerte es mejor 
> que su vida.
> La esencia de la verdadera seguridad es guardar silencio, mirar el fin de 
> las cosas y renunciar al mundo.
> El comienzo de la magnanimidad es cuando el hombre gasta su fortuna en sí 
> mismo, en su familia y en los pobres entre los hermanos en su Fe.
> La esencia de la riqueza es el amor por Mí; aquel que Me ama es el poseedor 
> de todas las cosas y aquel que no Me ama es, de hecho, de los pobres e 
> indigentes. Esto es lo que ha revelado el Dedo de Gloria y Esplendor.
> La fuente de todo mal es que el hombre se aparte de su Señor y ponga su 
> corazón en cosas impías.
> El fuego más ardiente es poner en duda los signos de Dios, cuestionar 
> ociosamente lo que Él ha revelado, negarle y mostrarse orgulloso ante Él.
> La fuente de toda erudición es el conocimiento de Dios, exaltada sea su 
> Gloria, y esto no puede alcanzarse sino mediante el conocimiento de su 
> Manifestación Divina.
> La esencia del envilecimiento es salir de debajo de la sombra del 
> Misericordioso y buscar el amparo del Malvado.
> La fuente del error es no creer en el Dios Único y verdadero, confiar en 
> otra cosa que no sea Él y huir de su Decreto.
> La verdadera pérdida es la de aquel cuyos días se han consumido en completa 
> ignorancia de su propio ser.
> La esencia de todo lo que te hemos revelado es la Justicia; y ésta consiste 
> en que el hombre se libere de la ociosa fantasía y de la imitación, que sepa 
> percibir con el ojo de la unidad Su gloriosa obra y que investigue todas las 
> cosas con ojo perspicaz.
> De este modo te hemos instruido y te hemos manifestado Palabras de 
> Sabiduría, para que estés agradecido al Señor tu Dios y te gloríes de ello entre 
> todas las gentes.
> 
> LAWÆ-I-MAQSÚD
> Tabla de Maqsúd
> 
> En lugar de dirigirse directamente a Bahá'u'lláh, los bahá'ís, por respeto, 
> escribían a su amanuense, Mírzá Áqá Ján, llamado "Siervo de Dios" y "Asistente". 
> La respuesta venía en forma de una carta de Mírzá Áqá Ján, en la que citaba 
> palabras de Bahá'u'lláh, pero que, de hecho, era dictada en su totalidad por 
> Bahá'u'lláh. Por ello, todas las partes de la Tabla, incluso aquellas que 
> aparentemente contienen palabras de Mírzá Áqá Ján, son Escritura Sagrada 
> revelada por Bahá'u'lláh. La Tabla de Maqsúd está escrita de esta forma. Iba 
> dirigida a Mírzá Maqsúd, uno de los primeros creyentes que en aquel tiempo 
> vivían en Damasco y en Jerusalén.
> 
> Él es Dios, exaltado sea Él, el Señor de Majestad y Poder.
> 
> Una alabanza que sea exaltada por encima de toda mención o descripción es 
> digna del Adorado, el Poseedor de todas las cosas visibles e invisibles, que ha 
> permitido al Punto Primordial revelar incontables Libros y Epístolas, y que 
> mediante la potencia de su Sublime Palabra ha llamado a la existencia a la 
> creación entera, ya sea de las generaciones anteriores o de las más recientes. 
> En cada ciclo y edad, de conformidad con su trascendente sabiduría, Él ha 
> enviado un Mensajero divino para reanimar a las almas desalentadas y abatidas 
> con las aguas vivas de Su Prolación, Uno que es en verdad el Expositor, el 
> verdadero Intérprete, puesto que el hombre es incapaz de comprender lo que fluye 
> de la Pluma de Gloria y lo que está registrado en sus Libros celestiales. En 
> todo tiempo y en toda condición los hombres necesitan que alguien les exhorte, 
> les guíe y les instruya y enseñe. Por lo tanto, Él ha enviado a sus Mensajeros, 
> a sus Profetas y a sus elegidos para que familiaricen a la gente con el 
> propósito divino, que subyace en la revelación de los Libros y en el surgimiento 
> de los Mensajeros, para que todos conozcan el fideicomiso de Dios que está 
> latente en la realidad de cada alma.
> El hombre es el Talismán supremo. Sin embargo, la falta de educación 
> adecuada le ha privado de aquello que posee intrínsecamente. Por una sola 
> palabra procedente de la boca de Dios fue llamado a la existencia; por una 
> palabra más se le guió a reconocer la Fuente de su educación; aun por otra 
> palabra fueron salvaguardados su posición y su destino. El Gran Ser dice: 
> Considerad al hombre como una mina rica en gemas de inestimable valor. La 
> educación puede, ella sola, hacer que revele sus tesoros y permitir que la 
> humanidad se beneficie de ellos. Si algún hombre meditase sobre lo que han 
> revelado las Escrituras enviadas desde el cielo de la santa Voluntad de Dios, 
> fácilmente reconocería que el propósito de las mismas es que todos los hombres 
> sean considerados como una sola alma, para que el sello que lleva las palabras 
> "El Reino será de Dios" pueda ser estampado en todos los corazones, y la luz de 
> la generosidad, la gracia y la misericordia divinas pueda envolver a toda la 
> humanidad. El Dios único y verdadero -exaltada sea su gloria- no ha deseado nada 
> para Sí mismo. La fidelidad del género humano no Le es de utilidad ni Le 
> perjudica su perversidad. El Ave del Reino de la Prolación proclama 
> continuamente este llamamiento: "Todo lo he dispuesto para ti, y a ti, también, 
> para ti mismo." Si los eruditos y hombres de sabiduría mundana de esta época 
> permitieran que la humanidad aspirara la fragancia de la camaradería y el amor, 
> todo corazón comprensivo captaría el significado de la verdadera libertad y 
> descubriría el secreto de la paz imperturbable y de la serenidad absoluta. Si la 
> tierra alcanzara esta posición y se iluminara con su luz, entonces, en verdad, 
> se podría decir de ella: "No veréis en ella ni hondonadas ni lomas salientes".69
> Que la bendición y la paz sean con Aquel70 por cuyo advenimiento Bathá71 se 
> ha engalanado con sonrisas, y los suaves aromas de cuya vestidura han derramado 
> su fragancia sobre toda la humanidad; con Aquel que vino a proteger a los 
> hombres de lo que les perjudica aquí en el mundo. Exaltada, inmensamente 
> exaltada está su posición por encima de la glorificación de todos los seres y 
> santificada está ella de la alabanza de la creación entera. Mediante su 
> advenimiento se erigió el tabernáculo de la estabilidad y el orden en todo el 
> mundo y se enarboló el estandarte del conocimiento entre las naciones. Que las 
> bendiciones sean también con sus parientes y con sus compañeros, por medio de 
> los cuales se izó el estandarte de la unidad de Dios y de su singularidad y se 
> desplegaron las enseñas del triunfo celestial. Por de medio ellos la religión de 
> Dios se estableció firmemente entre sus criaturas, y su Nombre fue magnificado 
> entre sus siervos. Le ruego a Él (exaltado sea) que proteja a su Fe del daño de 
> sus enemigos, que rompieron los velos, los rasgaron y finalmente hicieron que la 
> bandera del Islam se invirtiera entre todos los pueblos.
> Se ha recibido tu carta, de la que se inhalaba la fragancia de la reunión. 
> Alabado sea Dios, pues después del rígido decreto de separación la brisa de la 
> proximidad y la comunión se ha agitado y la tierra del corazón se ha refrescado 
> con las aguas del gozo y la alegría. Damos gracias a Dios en toda circunstancia 
> y abrigamos la esperanza de que Él -exaltada sea su gloria-, por su magnífica 
> providencia, guíe a todos los que habitan en la tierra hacia lo que es aceptable 
> y grato ante Él.
> Observad las convulsiones que durante muchos años han afligido a la tierra, 
> y la perturbación que se ha apoderado de sus pueblos. Ha sido asolada por 
> guerras, o atormentada por calamidades repentinas e imprevistas. Aun cuando el 
> mundo está rodeado de miseria y aflicciones, ningún hombre se ha detenido a 
> reflexionar sobre cuál pueda ser la causa o el origen de ello. Cada vez que el 
> Consejero Verdadero pronunciaba una palabra de advertencia, todos Le denunciaban 
> como agente del mal y rechazaban su declaración. ¡Qué sorprendente, qué 
> desconcertante es tal conducta! No pueden hallarse dos hombres de quienes pueda 
> decirse que estén unidos exterior e interiormente. Las señales de discordia y 
> mala voluntad son evidentes en todas partes, a pesar de que todos fueron creados 
> para la armonía y la unión. El Gran Ser dice: ¡Oh bienamados! El tabernáculo de 
> la unidad ha sido erigido; no os miréis como extraños los unos a los otros. Sois 
> los frutos de un solo árbol y las hojas de una misma rama. Abrigamos la 
> esperanza de que la luz de la justicia brille sobre el mundo y lo santifique de 
> la tiranía. Si los gobernantes y reyes de la tierra, los símbolos del poder de 
> Dios -exaltada sea su gloria-, se levantan y acuerdan dedicarse a lo que 
> promueva los más altos intereses de toda la humanidad, el reinado de la justicia 
> se establecerá, sin duda, entre los hijos de los hombres y el fulgor de su luz 
> envolverá a toda la tierra. El Gran Ser dice: La estructura de la estabilidad y 
> el orden mundiales se ha alzado sobre los pilares gemelos de la recompensa y el 
> castigo, y continuará siendo sostenida por ellos. Y en otra ocasión ha declarado 
> lo siguiente en la lengua elocuente:72 la justicia tiene una fuerza poderosa a 
> su disposición. Ésta no es otra que la recompensa y el castigo de las acciones 
> de los hombres. Por el poder de esta fuerza se establece el tabernáculo del 
> orden en todo el mundo, haciendo que los perversos repriman sus naturalezas por 
> temor al castigo.
> En otro pasaje Él ha escrito: ¡Prestad atención, oh asamblea de los 
> gobernantes del mundo! No hay fuerza en la tierra que pueda igualarse en poder 
> conquistador a la fuerza de la justicia y la sabiduría. Verdaderamente yo afirmo 
> que no hay, y nunca ha habido, unas huestes más poderosas que las de la justicia 
> y la sabiduría. Bienaventurado es el rey que marcha con la enseña de la 
> sabiduría desplegada ante él y con los batallones de la justicia concentrados 
> detrás de sí. Él es, en verdad, el ornamento que adorna la frente de la paz y el 
> semblante de la seguridad. No cabe duda alguna de que si el sol de la justicia, 
> al que han oscurecido las nubes de la tiranía, derramara su luz sobre los 
> hombres, la faz de la tierra se transformaría por completo.
> El Gran Ser, deseando revelar los requisitos previos para lograr la paz y la 
> tranquilidad del mundo y el progreso de sus pueblos, ha escrito: Debe llegar el 
> momento en que se reconozca universalmente la imperiosa necesidad de tener una 
> reunión vasta y omnímoda de los hombres. Los gobernantes y reyes de la tierra 
> tienen necesariamente que concurrir a ella y, participando en sus 
> deliberaciones, tienen que estudiar los modos y maneras de poner los cimientos 
> de la Gran Paz mundial entre los hombres. Tal paz exige que las grandes 
> potencias decidan, para la tranquilidad de los pueblos de la tierra, estar 
> completamente reconciliadas entre sí. Si algún rey se levantase en armas contra 
> otro, todos deben levantarse conjuntamente e impedírselo. Si así se hiciera, las 
> naciones del mundo ya no necesitarían armamentos, salvo con el fin de preservar 
> la seguridad de sus reinos y mantener el orden interno en sus territorios. Esto 
> asegurará la paz y la calma de todos los pueblos, Gobiernos y naciones. De buena 
> gana esperamos que los reyes y gobernantes de la tierra, los espejos del 
> generoso y todopoderoso Nombre de Dios, alcancen esta posición y protejan a la 
> humanidad de la furiosa embestida de la tiranía.
> Asimismo Él dice: Entre las cosas que conducen a la unidad y a la concordia, 
> y que harán que la tierra entera sea considerada como un solo país, está el que 
> los diversos idiomas se reduzcan a un solo idioma y, de igual manera, que los 
> alfabetos utilizados en el mundo se limiten a uno solo. Incumbe a todas las 
> naciones designar a algunos hombres de entendimiento y erudición para que 
> convoquen una reunión y, a través de la consulta conjunta, elijan un idioma de 
> entre las diversas lenguas existentes, o bien creen uno nuevo, que se enseñe a 
> los niños en todas las escuelas del mundo.
> Se acerca el día en que todos los pueblos de la tierra habrán adoptado un 
> idioma universal y un alfabeto común. Cuando se haya logrado esto, a cualquier 
> ciudad que un hombre viaje será como si estuviera entrando en su propio hogar. 
> Estas cosas son obligatorias y absolutamente esenciales. Es responsabilidad de 
> todo hombre de perspicacia y entendimiento esforzarse por trasladar a la 
> realidad y a la acción lo que se ha escrito.
> En estos días el tabernáculo de la justicia ha caído en las garras de la 
> tiranía y la opresión. Rogad al Dios único y verdadero -exaltada sea su gloria- 
> que no prive a la humanidad del océano del verdadero entendimiento, pues si los 
> hombres prestasen atención, fácilmente comprenderían que todo lo que ha fluido 
> de la Pluma de Gloria y ha sido registrado por ella es como el sol para el mundo 
> entero, y que en ello se encuentra el bienestar, la seguridad y los verdaderos 
> intereses de todos los hombres; de otro modo, cada día la tierra será 
> atormentada por una nueva calamidad y estallarán convulsiones sin precedentes. 
> Quiera Dios que benévolamente se ayude a las gentes del mundo a preservar la luz 
> de Sus amorosos consejos en la esfera de la sabiduría. Abrigamos la esperanza de 
> que todos se adornen con la vestidura de la sabiduría verdadera, base del 
> gobierno del mundo.
> El Gran Ser dice: El cielo del arte de gobernar se torna luminoso y 
> resplandeciente por la brillantez de la luz de estas benditas palabras que han 
> alboreado desde la aurora de la Voluntad de Dios: Incumbe a todos los 
> gobernantes pesar su propio ser cada día en la balanza de la equidad y de la 
> justicia, y luego juzgar entre los hombres y aconsejarles que hagan aquello que 
> dirija sus pasos por el sendero de la sabiduría y el entendimiento. Ésta es la 
> piedra angular del arte de gobernar y la esencia del mismo. En estas palabras 
> todo hombre de sabiduría e ilustrado percibirá fácilmente lo que favorecerá 
> objetivos tales como el bienestar, la seguridad y la protección de la humanidad 
> y la salvaguardia de las vidas humanas. Si los hombres perspicaces bebieran su 
> porción del océano de los significados internos que encierran estas palabras y 
> se familiarizasen con ellos, darían testimonio de la sublimidad y la excelencia 
> de las mismas. Si este ser humilde describiera lo que percibe, todos 
> atestiguarían la suma sabiduría de Dios. Los secretos del arte de gobernar y lo 
> que la gente necesita están envueltos en estas palabras. Este humilde siervo 
> ruega encarecidamente al Dios único y verdadero -exaltada sea su gloria- que 
> ilumine los ojos de las gentes del mundo con el resplandor de la luz de la 
> sabiduría, para que todos y cada uno de ellos reconozcan lo que es indispensable 
> en este día.
> Es de hecho un hombre quien hoy se consagra al servicio de toda la raza 
> humana. El Gran Ser dice: Bienaventurado y dichoso aquel que se levanta para 
> promover los mejores intereses de los pueblos y razas de la tierra. En otro 
> pasaje Él ha proclamado: No debe enorgullecerse quien ama a su patria, sino más 
> bien quien ama al mundo entero. La tierra es un solo país, y la humanidad sus 
> ciudadanos.
> Exhortaciones a la unión y concordia como las que ha registrado la Pluma del 
> Altísimo en los Libros de los Profetas hacen referencia a temas concretos, no a 
> una unión que lleve a la desunión o a una concordia que cree discordia. Ésta es 
> la posición donde se fija la medida de todas las cosas, una posición donde a 
> toda alma que lo merezca se le dará lo que le corresponda. Bienaventurados 
> quienes aprecian el significado y captan la intención de estas palabras, y ¡ay 
> de los negligentes! De ello dan sobrado testimonio todos los signos de la 
> naturaleza en su propia esencia. Todo sabio perspicaz está familiarizado con lo 
> que hemos mencionado, pero no aquellos que se han alejado de la fuente viva de 
> la imparcialidad y vagan desquiciados por el desierto de la ignorancia y del 
> fanatismo ciego.
> El Gran Ser dice: ¡Oh vosotros hijos de los hombres! El propósito 
> fundamental que anima a la Fe de Dios y a su Religión es el de salvaguardar los 
> intereses y promover la unidad de la raza humana, y estimular el espíritu de 
> amor y de camaradería entre los hombres. No permitáis que se convierta en fuente 
> de disensión y de discordia, de odio y de enemistad. Éste es el Sendero Recto, 
> el cimiento fijo e inamovible. Los cambios y azares del mundo nunca podrán 
> debilitar la resistencia de cualquier cosa que se levante sobre este cimiento, 
> ni podrá el paso de incontables centurias socavar su estructura. Es nuestra 
> esperanza que los jefes religiosos del mundo y sus gobernantes se levanten 
> conjuntamente para reformar esta época y rehabilitar su destino. Que consulten 
> juntos, después de haber meditado sobre sus necesidades, y, mediante una 
> deliberación esperanzada y plena, administren a un mundo enfermo y gravemente 
> afligido el remedio que requiere.
> El Gran Ser dice: El cielo de la sabiduría divina está iluminado con las dos 
> luminarias de la consulta y la compasión. Consultad juntos en todos los asuntos, 
> por cuanto la consulta es la lámpara de guía que abre camino y es lo que 
> confiere entendimiento.
> Al comienzo de cualquier empresa es obligado mirar su fin. Entre todas las 
> artes y ciencias, poned a los niños a estudiar aquellas que resulten de provecho 
> para el hombre, aseguren su progreso y eleven su dignidad. De esta manera se 
> disiparán los fétidos olores de la anarquía, y así, mediante los elevados 
> esfuerzos de los dirigentes de la nación, todos vivirán resguardados, seguros y 
> en paz.
> El Gran Ser dice: Los eruditos de la época deben orientar a la gente para 
> que adquiera aquellas ramas del conocimiento que sean de utilidad, con el objeto 
> de que tanto los eruditos mismos como la mayoría de la humanidad puedan obtener 
> beneficio de ello. Las actividades académicas que empiezan y terminan sólo con 
> palabras nunca han sido ni serán de valor alguno. La mayoría de los eruditos 
> doctores de Persia dedican toda su vida al estudio de una filosofía cuyo 
> resultado final no es sino palabras.
> Corresponde a quienes tienen autoridad actuar con moderación en todas las 
> cosas. Todo lo que sobrepase los límites de la moderación dejará de ejercer una 
> influencia beneficiosa. Examinad, por ejemplo, cosas como la libertad, la 
> civilización y otras similares. Por muy favorablemente que los hombres de 
> entendimiento las consideren, si son llevadas al exceso, ejercerán una 
> influencia perniciosa sobre los hombres.
> Si hubiera que desarrollar este tema sería necesaria una explicación 
> elaborada, la cual, nos tememos, podría resultar tediosa. Es la ferviente 
> esperanza de este humilde ser que Dios -exaltada sea su gloria- conceda a todos 
> los hombres lo que es bueno, pues aquel que esté dotado de ello es el poseedor 
> de todas las cosas. El Gran Ser dice: La Lengua de la Sabiduría proclama: Aquel 
> que no Me tiene está privado de todas las cosas. Apártate de todo lo que existe 
> sobre la tierra y no busques a otro salvo a Mí. Yo Soy el Sol de la Sabiduría y 
> el Océano del Conocimiento. Yo animo a los débiles y resucito a los muertos. Yo 
> soy la Luz de guía que ilumina el camino. Yo soy el Halcón real en el brazo del 
> Todopoderoso. Yo despliego las alas caídas de toda ave quebrantada y le hago 
> levantar el vuelo.
> E igualmente Él dice: El cielo del verdadero entendimiento brilla 
> resplandeciente con la luz de dos luminarias: la tolerancia y la rectitud.
> ¡Oh mi amigo! En estas pocas palabras se encuentran atesorados vastos 
> océanos. Bienaventurados quienes aprecian su valor, beben largamente de ellas y 
> captan su significado, y ¡ay de los negligentes! Este humilde ser suplica a las 
> gentes del mundo que observen equidad, para que su tierno, delicado y precioso 
> oído, que ha sido creado para escuchar las palabras de sabiduría, pueda librarse 
> de los impedimentos y de las alusiones, ociosas fantasías o vanas imaginaciones 
> "que no pueden engordar ni saciar el hambre", de modo que el verdadero Consejero 
> se sienta muníficamente inclinado a exponer aquello que es la fuente de 
> bendiciones para la humanidad y del más elevado bien para todas las naciones.
> Actualmente la luz de la reconciliación se ha debilitado en la mayoría de 
> los países y su brillo se ha extinguido, mientras el fuego de la lucha y el 
> desorden se ha encendido y arde furioso. Dos grandes poderes que se consideran a 
> sí mismos como fundadores y dirigentes de la civilización y diseñadores de 
> constituciones se han alzado contra los seguidores de la Fe que va unida a Aquel 
> que conversó con Dios.73 Estad advertidos, oh hombres de entendimiento. Cometer 
> tiranía es indigno de la posición del hombre; más bien le corresponde observar 
> equidad y ataviarse en todas las situaciones con la vestidura de la justicia. 
> Rogad al Dios único y verdadero que limpie y purifique a ciertas almas de la 
> mancha de las bajas pasiones y los deseos corruptos por el poder de la mano de 
> la amorosa bondad y la educación espiritual, de manera que se levanten y suelten 
> sus lenguas por amor a Dios, para que quizás se borren los signos de injusticia 
> y el resplandor de la Luz de la justicia derrame su fulgor sobre el mundo 
> entero. La gente es ignorante y tiene necesidad de aquellos que exponen la 
> verdad.
> El Gran Ser dice: El hombre de suma erudición y el sabio dotado de 
> penetrante sabiduría son los dos ojos del cuerpo de la humanidad. Si Dios 
> quiere, la tierra jamás se verá privada de estos dos grandísimos dones. Lo que 
> se ha expuesto y lo que en el futuro se revelará es sólo una muestra del 
> ardiente deseo de este Siervo de consagrarse al servicio de todas las razas de 
> la tierra.
> ¡Oh mi amigo! En toda circunstancia uno debe valerse de todos los medios que 
> favorezcan la seguridad y la tranquilidad entre los pueblos del mundo. El Gran 
> Ser dice: En este glorioso Día, todo lo que te purifique de la corrupción y te 
> conduzca hacia la paz y la serenidad es en verdad el Sendero Recto.
> Quiera Dios que los pueblos del mundo se vean impulsados a reconocer sus 
> mejores intereses, como resultado de los elevados esfuerzos llevados a cabo por 
> sus gobernantes y por los sabios y los eruditos de entre los hombres. ¿Hasta 
> cuándo persistirá la humanidad en su rebeldía? ¿Hasta cuándo continuará la 
> injusticia? ¿Hasta cuándo reinarán el caos y la confusión entre los hombres? 
> ¿Hasta cuándo agitará la discordia la faz de la sociedad?
> Este humilde siervo está maravillado, pues todos los hombres están dotados 
> del sentido de la vista y el oído, y sin embargo se hallan privados del 
> privilegio de usar esas facultades. Este siervo se ha visto impulsado a escribir 
> estas líneas en virtud del tierno amor que siente por ti. Los vientos de la 
> desesperación, ay, soplan desde todas direcciones, y la contienda que divide y 
> aflige a la raza humana crece día a día. Ahora pueden percibirse los signos de 
> convulsiones y caos inminentes, por cuanto el orden predominante resulta ser 
> deplorablemente defectuoso. Ruego a Dios, exaltada sea su gloria, que 
> benévolamente despierte a los pueblos de la tierra, que conceda que les sea 
> provechoso el resultado de su conducta y les ayude a llevar a cabo lo que sea 
> digno de su posición.
> Si el hombre comprendiera la grandeza de su posición y la sublimidad de su 
> destino, no manifestaría nada que no fuese un carácter excelente, unas obras 
> puras y una conducta decorosa y digna de alabanza. Si los eruditos y sabios de 
> buena voluntad orientasen al pueblo, la tierra entera sería considerada como un 
> solo país. Verdaderamente ésta es la indudable verdad. Este siervo, por el amor 
> que siente por Dios, el Único, el Sin Par, el Todopoderoso, el Benévolo, ruega a 
> toda alma diligente y emprendedora que haga el máximo esfuerzo y se levante para 
> corregir la situación en todas las regiones y reanimar a los muertos con las 
> aguas vivas de la sabiduría y la prolación.
> Ningún sabio puede demostrar su conocimiento sino por medio de las palabras. 
> Ello muestra la trascendencia de la Palabra, como se afirma en todas las 
> Escrituras, sean éstas de antaño o de tiempos más recientes. Porque es a través 
> de su potencia y su espíritu animador como las gentes del mundo han alcanzado 
> tan eminente posición. Por otra parte, las palabras y expresiones deben ser al 
> mismo tiempo impresionantes y perspicaces. No obstante, ninguna palabra estará 
> impregnada de estas dos cualidades a menos que sea pronunciada completamente por 
> amor a Dios y con la debida consideración hacia las exigencias de la ocasión y 
> de las personas.
> El Gran Ser dice: La expresión humana es una esencia que aspira a ejercer su 
> influencia y requiere moderación. En cuanto a su influencia, está condicionada 
> al refinamiento, que a su vez depende de que los corazones sean desprendidos y 
> puros. En cuanto a su moderación, ésta tiene que ir combinada con el tacto y la 
> sabiduría, tal como se ha prescrito en las Sagradas Escrituras y en las Tablas.
> Todas las palabras están dotadas de espíritu; por lo tanto, el orador o 
> expositor debe pronunciar las palabras cuidadosamente en el momento y lugar 
> oportunos, puesto que la impresión que produce cada palabra se manifiesta con 
> nitidez y es claramente perceptible. El Gran Ser dice: Una palabra puede 
> compararse con el fuego, otra con la luz, y la influencia que ambos ejercen es 
> patente en el mundo. Por lo tanto, un sabio iluminado debería hablar 
> principalmente con palabras tan suaves como la leche, para que mediante ellas se 
> nutran y se instruyan los hijos de los hombres y puedan lograr el objetivo 
> último de la existencia humana, que es la posición del verdadero entendimiento y 
> la nobleza auténtica. Y además dice Él: Una palabra es como la primavera, que 
> hace que los tiernos retoños del rosedal del conocimiento se vuelvan verdes y 
> florecientes, mientras que otra palabra es como un veneno mortal. Le corresponde 
> al hombre de sabiduría prudente hablar con la máxima indulgencia y paciencia, 
> para que la dulzura de sus palabras induzca a todos a lograr aquello que es 
> digno de la posición del hombre.
> ¡Oh amigo mío! La Palabra de Dios es la reina de las palabras y su 
> penetrante influencia es incalculable. Ella ha dominado siempre, y continúa 
> dominando, el reino del ser. El Gran Ser dice: La Palabra es la llave maestra 
> del mundo entero, pues mediante su potencia se abren las puertas de los 
> corazones de los hombres, que son, en realidad, las puertas del cielo. Tan 
> pronto como un simple destello de su refulgente esplendor brilló sobre el espejo 
> del amor, la bendita palabra "Yo soy el Bienamado" se reflejó en él. Es un 
> océano de inagotable riqueza que abarca todas las cosas. Todo lo que se puede 
> percibir no es sino una emanación de ella. Elevada, inconmensurablemente elevada 
> es esta sublime posición, a cuya sombra se mueve la esencia de la excelsitud y 
> el esplendor, arrobada en alabanza y adoración.
> Me parece que el sentido del gusto de la gente, lamentablemente, se ha visto 
> gravemente afectado por la fiebre de la negligencia y el desvarío, pues se 
> encuentran completamente inconscientes y privados de la dulzura de Su prolación. 
> Cuán lamentable, en verdad, es que el hombre se prive a sí mismo de los frutos 
> del árbol de la sabiduría, mientras sus días y sus horas pasan rápidamente. 
> Quiera Dios que la mano del poder divino proteja a toda la humanidad y dirija 
> sus pasos hacia el horizonte del genuino entendimiento.
> Verdaderamente nuestro Señor de Misericordia es el Auxiliador, el que 
> conoce, el Sabio.
> Me gustaría añadir que se ha recibido tu segunda carta, que fue enviada 
> desde Jerusalén, y lo que has escrito y explicado en ella se ha leído 
> atentamente en Su presencia. Él me ordenó escribir lo siguiente:
> ¡Oh Maqsúd! Hemos oído tu voz y percibido el suspiro y el lamento que 
> elevaste en tu anhelo y tu impaciencia. ¡Alabado sea Dios! De cada palabra tuya 
> se pudieron inhalar los dulces aromas del amor. Quiera Dios que esta 
> munificencia perdure para siempre. El asistente recitó los versos que has 
> compuesto. Tu nombre se menciona con frecuencia en presencia de este Agraviado, 
> y las miradas de nuestra amorosa bondad y nuestra compasión se dirigen hacia ti.
> Grande es la posición del hombre. Grandes, también, tienen que ser sus 
> esfuerzos para lograr el restablecimiento del mundo y el bienestar de las 
> naciones. Ruego al Dios único y verdadero que benévolamente te confirme en lo 
> que sea digno de la posición del hombre.
> Guíate por la sabiduría en todas las situaciones, pues las personas que 
> esconden motivos perversos se han dedicado y todavía se dedican diligentemente a 
> intrigar. ¡Dios bondadoso! A ese Ser inconmensurablemente exaltado, que no busca 
> más que fomentar el espíritu de amor y camaradería entre los hombres, reanimar 
> el mundo y ennoblecer su vida, Le han acusado de tales cargos que la lengua y la 
> pluma se avergüenzan de relatarlos.
> Te hemos recordado y hacemos mención de ti ahora. Le imploramos a Él -
> exaltada sea su gloria- que te proteja con las manos de la fuerza y el poder y 
> te permita reconocer lo que sirva a tus mejores intereses, tanto en este mundo 
> como en el venidero. Él es el Señor de la Humanidad, el Poseedor del Trono de lo 
> Alto y del mundo de abajo. No hay otro Dios salvo Él, el Omnipotente, el 
> Poderoso. Quiera Dios que este Agraviado pueda guardar fidelidad. Él no te ha 
> olvidado ni te olvidará jamás.
> Has mencionado tu intención de permanecer en Damasco hasta la primavera, 
> para continuar luego hasta Mosul, si hubiese medios para ello. Este humilde 
> siervo implora a Dios -exaltada sea su gloria- que facilite los medios que se 
> estimen oportunos y que te ayude. Él es Potente y Poderoso.
> Aunque se ha tratado con la mayor amabilidad a todos los habitantes de esta 
> región, sin embargo no puede percibirse de ellos muestra alguna de camaradería. 
> Debes tener mucho tacto y sabiduría, pues en todo momento buscan negar la Causa 
> y poner reparos triviales en su contra. Que el Dios único y verdadero les 
> conceda equidad.
> Por lo que se refiere a tus propios asuntos, si te contentases con cualquier 
> cosa que suceda sería digno de alabanza. Dedicarse a alguna profesión es 
> altamente recomendable, porque cuando uno está ocupado en el trabajo es menos 
> probable que se fije en los aspectos desagradables de la vida. Si Dios quiere, 
> podrás experimentar gozo y esplendor, alegría y júbilo en cualquier ciudad o 
> país en que residas temporalmente. Este humilde siervo jamás olvidará a ese 
> amigo distinguido y amable. Él te ha recordado y continuará recordándote. El 
> decreto está en la mano de Dios, el Señor de todos los mundos. Espero de buena 
> gana que Él te otorgue asistencia divina y te conceda confirmación en aquello 
> que Le es grato y aceptable.
> Cada palabra de tu poesía es en verdad como un espejo en el que se reflejan 
> las pruebas de la devoción y el amor que sientes por Dios y sus elegidos. 
> Bienaventurado seas tú, que has bebido del vino escogido de la prolación y has 
> tomado del arroyo del conocimiento, que fluye con suavidad. Dichoso aquel que ha 
> bebido su parte y ha llegado a Él, y ¡ay de los negligentes! Su lectura ha 
> demostrado ser muy impresionante, ciertamente, porque indicaba a la vez la luz 
> de la reunión y el fuego de la separación.
> Lejos de nosotros perder la esperanza de los incalculables favores de Dios 
> en ningún momento, porque si fuese su deseo haría que un simple átomo se 
> transformase en un sol y una simple gota en un océano. Él abre miles de puertas, 
> mientras que el hombre es incapaz de concebir ni siquiera una sola.
> Tan negligente es este siervo, que con palabras como éstas busca reivindicar 
> el supremo poder de Dios, exaltada sea su gloria. Imploro el perdón de Dios, el 
> Más Grande, por estas afirmaciones, y declaro que este siervo reconoce en todo 
> momento sus lamentables transgresiones y delitos. Él suplica la remisión de sus 
> pecados al océano de la misericordia de su Señor, el Más Exaltado, e implora 
> aquello que le haga consagrarse totalmente a Dios y le permita expresar su 
> alabanza, volverse hacia Él y poner toda su confianza en Él. Verdaderamente Él 
> es el Potente, el Perdonador, el Misericordioso. Alabado sea Dios, el 
> Todopoderoso, el Omnisciente.
> Este humilde ser ha leído las descripciones del diálogo con el viajero que 
> has relatado en tu carta a mi Señor, que mi vida sea ofrendada por Él. Las 
> explicaciones que se dieron despiertan a la gente del sueño de la negligencia. 
> Ciertamente, las acciones del hombre mismo engendran un derroche de poder 
> satánico. Porque si el hombre obrase de acuerdo con las enseñanzas divinas y las 
> observase, desaparecería de la faz de la tierra todo rastro de maldad. Sin 
> embargo, las grandes diferencias que existen entre la humanidad y el predominio 
> de la sedición, la contienda, el conflicto y cosas similares son los factores 
> primordiales que provocan la aparición del espíritu satánico. Sin embargo, el 
> Espíritu Santo siempre ha evitado tales asuntos. Un mundo en el que no puede 
> percibirse nada que no sean luchas, peleas y corrupción, forzosamente ha de 
> convertirse en la sede del trono y en la misma metrópolis de Satán.
> Cuán vasto es el número de amados y elegidos de Dios que se han lamentado y 
> gemido de día y de noche para que, quizá, una brisa suave y fragante soplara 
> desde la corte de su beneplácito y disipara por completo el repugnante y 
> hediondo olor del mundo. No obstante, esta meta final no pudo lograrse y los 
> hombres se vieron privados de ella en virtud de sus acciones pérfidas, que 
> atrajeron sobre ellos el justo castigo de Dios, de acuerdo con los principios 
> básicos de su autoridad divina. Es nuestro deber permanecer pacientemente en 
> estas circunstancias hasta que haya un alivio proveniente de Dios, el 
> Perdonador, el Generoso.
> ¡Magnificado sea tu Nombre, oh Señor de todos los seres y Deseo de todas las 
> cosas creadas! Te imploro, por la Palabra que hizo que la Zarza Ardiente elevara 
> su Voz y la Roca gritara, mediante la cual los favorecidos se apresuraron a 
> alcanzar la corte de tu presencia y los puros de corazón se apresuraron a 
> alcanzar la aurora de la luz de tu semblante, y por los suspiros de tus 
> verdaderos amantes en su separación de tus elegidos, y por el lamento de 
> aquellos que anhelan contemplar tu rostro ante el naciente esplendor de la luz 
> de tu Revelación, que benévolamente permitas a tus siervos reconocer lo que Tú 
> has ordenado para ellos por tu munificencia y tu gracia. Prescribe, pues, para 
> ellos, mediante tu Pluma de Gloria, lo que dirija sus pasos hacia el océano de 
> tu generosidad y les conduzca a las aguas vivas de tu reunión celestial.
> ¡Oh Señor! No mires lo que han hecho; antes bien, mira la sublimidad de tu 
> celestial munificencia, la cual ha precedido a todas las cosas creadas, visibles 
> e invisibles. ¡Oh Señor! Ilumina sus corazones con la refulgente luz de tu 
> conocimiento y haz brillar en sus ojos el radiante esplendor del sol de tus 
> favores.
> Te ruego, oh Señor de los Nombres y Creador de los cielos, por la sangre 
> derramada en tu Sendero, por las cabezas llevadas en lo alto de las lanzas por 
> tu amor, por las almas que se han consumido en su separación de tus amados, y 
> por los corazones rotos por la exaltación de tu Palabra, que permitas que los 
> moradores de tu reino se unan en su lealtad hacia tu incomparable Palabra, para 
> que todos ellos reconozcan tu unidad y tu singularidad. No hay otro Dios sino 
> Tú, el Omnipotente, el Más Exaltado, el Conocedor, el Sabio.
> Espero de buena gana que Él, que es el que basta a todo, el Inaccesible, 
> escuche el ruego de este humilde siervo, atavíe a las gentes del mundo con la 
> vestidura de las buenas acciones y les purifique de las inclinaciones malvadas. 
> Él es el Fuerte, el Poderoso, el que todo lo sabe, el que todo lo percibe. Él 
> escucha y ve; Él es el que todo lo oye, el que todo lo ve.
> 
> SÚRIY-I-VAFÁ74
> Tabla a Vafá
> 
> Él es el que todo lo sabe
> 
> ¡Oh Vafá! Da gracias a tu Señor por haberte ayudado a abrazar su Causa, por 
> haberte permitido reconocer la Manifestación de su Propio Ser y por haberte 
> levantado para alabar a Aquel que es el Más Grande Recuerdo en este glorioso 
> Anuncio.
> Bendito eres tú, oh Vafá, pues has sido fiel al Convenio de Dios y a su 
> Testamento en un momento en que todos los hombres lo han violado y han repudiado 
> a Aquel en Quien habían creído, y ello a pesar de que ha aparecido investido con 
> todos los testimonios y ha amanecido en el horizonte de la Revelación ataviado 
> con indudable soberanía.
> No obstante, te incumbe esforzarte al máximo por alcanzar la esencia misma 
> de la fidelidad. Ello implica que estés bien seguro en tu corazón y que con tu 
> lengua des testimonio de lo que Dios ha testificado para su propio y exaltado 
> Ser, proclamando: "Verdaderamente yo subsisto por mí mismo en el Reino de 
> Gloria". Quienquiera pueda afirmar solemnemente esta verdad en estos días, ha 
> alcanzado todo bien, y el Espíritu celestial descenderá sobre él de día y de 
> noche, le ayudará misericordiosamente a glorificar el Nombre de su Señor y le 
> hará soltar su lengua y defender con sus palabras la Causa de su Señor, el 
> Misericordioso, el Compasivo. Y nadie puede lograr esto salvo aquel que haya 
> purificado su corazón de todo lo creado entre el cielo y la tierra y se haya 
> desprendido por completo de todo excepto de Dios, el Señor Soberano, el 
> Todopoderoso, el Bondadoso.
> Levántate a servir la Causa y di: ¡Juro por la rectitud de Dios! 
> Verdaderamente éste es el Punto Primordial, adornado con su nuevo atavío y 
> manifiesto en su glorioso Nombre. En este momento Él contempla todo desde este 
> Horizonte. De hecho, Él es Supremo sobre todas las cosas. Entre el Concurso de 
> lo Alto Él es conocido como el Más Grande Anuncio; en los Reinos de la 
> Eternidad, como la Antigua Belleza; y ante el Trono, por este Nombre,75 que ha 
> hecho tropezar a aquellos que están dotados de entendimiento.
> Di: ¡Juro por Dios! En esta Revelación, el testimonio supremo de Dios para 
> todos los moradores del cielo y los habitantes de la tierra había sido cumplido 
> aun antes de que fuese enviado un solo verso desde el reino de santidad y 
> sublimidad; más aún, hemos revelado el equivalente de todo lo que se envió en la 
> Dispensación del Bayán. Temed a Dios y no permitáis que vuestras acciones sean 
> en vano, ni seáis de aquellos que están sumidos en la negligencia. Abrid 
> vuestros ojos para que podáis contemplar la Antigua Belleza desde esta brillante 
> y luminosa posición.
> Di: ¡Dios es mi testigo! El Prometido mismo ha venido desde el cielo, 
> sentado sobre la nube carmesí, con las huestes de la revelación a su derecha y 
> los ángeles de la inspiración a su izquierda, y se ha cumplido el Decreto por 
> mandato de Dios, el Omnipotente, el Todopoderoso. Acto seguido todos han 
> tropezado, excepto aquellos a quienes Dios ha protegido mediante su tierna 
> merced y los ha contado entre los que Le han reconocido por su Propio Ser y se 
> han desprendido de todo lo que pertenece al mundo.
> Escucha las Palabras de tu Señor y purifica tu corazón de toda ilusión, para 
> que la refulgente luz del recuerdo de tu Señor derrame su resplandor sobre él y 
> alcance la posición de la certidumbre.
> Sabe, además, que tu carta ha llegado a nuestra presencia y hemos percibido 
> y examinado su contenido. Hemos tomado nota de las preguntas que has hecho y 
> gustosamente las contestaremos. En este día concierne a todos preguntar a Dios 
> lo que deseen, y tu Señor atenderá su petición con versos maravillosos e 
> innegables.
> Has preguntado sobre el tema del retorno. Sabe que el fin es como el 
> principio. Así como consideres el principio, del mismo modo debes considerar el 
> fin, y ser de aquellos que perciben de verdad. No, más bien considera el 
> principio como el propio fin y viceversa, para que adquieras una clara 
> percepción. Sabe, además, que toda cosa creada es engendrada y retorna 
> continuamente por mandato de tu Señor, el Dios de fuerza y poder.
> En cuanto al Retorno, de acuerdo con el sentido que Dios le ha dado en sus 
> sagradas y exaltadas Tablas, en las cuales ha dado a conocer este tema a sus 
> siervos; por esto se quiere decir el retorno de todas las cosas creadas en el 
> Día de la Resurrección, y ésta es, de hecho, la esencia del Retorno como tú has 
> atestiguado en los propios días de Dios, y tú eres de aquellos que atestiguan 
> esta verdad.
> Ciertamente, Dios es absolutamente capaz de hacer que todos los nombres 
> aparezcan en un solo nombre y todas las almas en una sola alma. Él es 
> indudablemente poderoso y potente. Y este Retorno se lleva a cabo por orden suya 
> de cualquier forma que Él desee. En verdad, Él es el que hace y ordena todas las 
> cosas. Por otra parte, tú no deberías percibir el cumplimiento del Retorno y la 
> Resurrección excepto en la Palabra de tu Señor, el Todopoderoso, el Omnisciente. 
> Por ejemplo, si Él tomase un puñado de tierra y declarase que eso es Aquel a 
> Quien tú has seguido en el pasado, indudablemente eso sería justo y verdadero, 
> como su Persona real, y nadie tiene derecho a poner en duda su autoridad. Él 
> hace lo que Él desea y ordena lo que Le place. Además, en esta posición ten 
> cuidado de no volver tu mirada hacia las limitaciones y alusiones, sino más bien 
> hacia aquello por medio de lo cual se ha cumplido la Revelación misma, y sé de 
> los perspicaces. Así te lo explicamos en un lenguaje claro y explícito, para que 
> puedas comprender lo que buscabas de tu antiguo Señor.
> Piensa en el Día de la Resurrección. Si Dios declarase a la más humilde de 
> las criaturas entre los fieles como el Primero en creer en el Bayán, no deberías 
> tener la menor duda de ello y deberías ser de los que creen de verdad. En esta 
> posición, no repares en las limitaciones humanas ni en los nombres, sino más 
> bien en aquello por lo cual se reivindica el rango del Primero en creer, que es 
> la fe en Dios, el reconocimiento de su Ser y la certidumbre del cumplimiento de 
> su mandato irresistible y obligatorio.
> Piensa en la Revelación del Punto del Bayán, exaltada sea su gloria. Él 
> declaró que el Primero76 en creer en Él fue Muḥammad, el Mensajero de Dios. ¿Es 
> digno de un hombre discutir con Él diciendo que tal hombre es de Persia, el otro 
> de Arabia, o que ese hombre se llamaba Æusayn, mientras que el otro llevaba el 
> nombre de Muḥammad? No, juro por el santo Ser de Dios, el Exaltado, el Más 
> Grande. Con toda seguridad, ningún hombre inteligente y perspicaz prestará jamás 
> atención a las limitaciones o los nombres, sino más bien a aquello con lo que 
> estaba investido Muḥammad, que no era otra cosa que la Causa de Dios. De igual 
> modo, tal hombre perspicaz examinaría a Æusayn y la posición que ocupaba en la 
> Causa de Dios, el Omnipotente, el Exaltado, el Conocedor, el Sabio. Y como el 
> Primero en creer en Dios en la Dispensación del Bayán estaba investido con un 
> dominio similar a aquel con el que estaba investido Muḥammad, el Mensajero de 
> Dios, por ello el Báb declaró que él era este último, es decir, su retorno y 
> resurrección. Esta posición está santificada de toda limitación o nombre, y nada 
> puede verse en ella salvo a Dios, el Único, el Sin Par, el Omnisciente.
> Sabe, además, que si Él declarase en el Día de la Revelación que una de las 
> hojas es la manifestación de todos sus excelentes títulos, a nadie le sería 
> otorgado el derecho de preguntar por qué o para qué, y si alguien lo hiciese, 
> sería considerado como no creyente en Dios y contado entre los que han repudiado 
> su Verdad.
> Cuidado, cuidado, no sea que te comportes como la gente del Bayán. Pues en 
> verdad han errado lastimosamente, han extraviado a la gente, han ignorado el 
> Convenio de Dios y su Testamento y le han atribuido compañeros a Él, el Único, 
> el Incomparable, el Omnisciente. Verdaderamente no reconocieron al Punto del 
> Bayán, pues si le hubiesen reconocido no habrían rechazado su manifestación en 
> este luminoso y resplandeciente Ser. Y como fijaron sus miradas en los nombres, 
> por consiguiente, cuando Él sustituyó su Nombre "el Más Exaltado" por "el Más 
> Glorioso", sus ojos se nublaron. No han conseguido reconocerle en estos días y 
> son contados entre los que perecen. Ciertamente, si Le hubiesen conocido por su 
> propio Ser o en virtud de lo que ha revelado, no Le habrían repudiado cuando 
> apareció en este glorioso e incomparable Nombre, que Dios ha ordenado que sea la 
> Espada de su Revelación entre cielo y tierra, y por medio del cual la verdad es 
> separada del error, desde ahora mismo hasta el Día en que la humanidad 
> comparezca ante el Señor de los mundos.
> Sabe, además, que en el Día de su Manifestación todas las cosas creadas, 
> salvo Dios, serán puestas de manifiesto y situadas en pie de igualdad, sin tener 
> en cuenta si su rango es alto o bajo. El Día del Retorno es inescrutable para 
> todos los hombres hasta después de que la Revelación divina se haya cumplido. Él 
> es, en verdad, quien ordena todo cuanto desea. Cuando la Palabra de Dios se 
> revela a todas las cosas creadas, quienquiera escuche y atienda la Llamada se 
> cuenta, en verdad, entre las almas más distinguidas, aunque sea un 
> deshollinador. Y quien se aparte, se cuenta entre los más bajos de sus siervos, 
> aunque sea un gobernante entre los hombres y posea todos los libros que hay en 
> los cielos y en la tierra.
> Te incumbe observar con perspicacia divina las cosas que hemos revelado y 
> que te hemos enviado, y no mirar a las gentes y las cosas que son corrientes 
> entre ellas. En este día ellos son como un ciego que, mientras se mueve a la luz 
> del sol, pregunta: ¿Dónde está el sol? ¿Está brillando? Negaría y pondría en 
> tela de juicio la verdad y no sería de los que perciben. Nunca sería capaz de 
> captar el sol o entender aquello que se ha interpuesto entre él y el sol. Para 
> sus adentros, pondría objeciones, levantaría protestas y sería de los rebeldes. 
> Tal es el estado de esta gente. Déjales a sí mismos, diciendo: Sea para vosotros 
> lo que deseáis y para nosotros lo que deseamos. Desdichada en verdad es la 
> penosa condición de los impíos.
> Sabe, además, que la anterior Manifestación afirmó que el retorno y el 
> resurgimiento de los espíritus ocurriría en el Día de la Resurrección, mientras 
> que en verdad hay un retorno y resurrección para toda cosa creada. Sin embargo, 
> no deseamos mencionar nada que no haya sido expresado en el Bayán, no sea que 
> por ventura la gente maliciosa levantara un gran clamor. ¡Ojalá aquello que se 
> ha interpuesto entre los hijos de los hombres y su Creador fuera disipado, para 
> que pudiesen contemplar la invencible soberanía y dominio de Dios, beber del 
> manantial de sus corrientes celestiales, ser rociados con las efusiones del 
> océano del verdadero entendimiento y purificados de la corrupción de los impíos 
> y los recelosos!
> Referente a tu pregunta sobre los mundos de Dios. Sabe, en verdad, que los 
> mundos de Dios son incontables en su número e infinitos en la amplitud de su 
> gama. Nadie puede contarlos ni comprenderlos excepto Dios, el Omnisciente, el 
> Omnisapiente. Considera tu estado cuando duermes. Ciertamente, afirmo que este 
> fenómeno es el más misterioso de los signos de Dios entre los hombres, si sólo 
> lo examinaran en sus corazones. Observa cómo lo que has visto en tu sueño, 
> después de un considerable lapso, se realiza plenamente. Si el mundo en el que 
> te encontrabas en tu sueño fuese idéntico al mundo en que vives, sería necesario 
> que el suceso que transcurre en aquel sueño ocurriese en este mundo en el mismo 
> instante de su acaecimiento. Si ello fuera así, tú mismo darías testimonio de 
> él. No obstante, como éste no es el caso, debe necesariamente deducirse que el 
> mundo en que vives es diferente y distinto de aquel que has experimentado en tu 
> sueño. Este último mundo no tiene principio ni fin. Sería verdad si afirmases 
> que ese mismo mundo, como lo ha decretado el Dios Todoglorioso y Omnipotente, 
> está dentro de tu propio ser y envuelto dentro de ti. Sería igualmente cierto 
> sostener que tu espíritu, habiendo trascendido las limitaciones del sueño y 
> habiéndose desligado de todo apego terrenal, por obra de Dios, se ha visto 
> impulsado a cruzar un reino que yace oculto en la más profunda realidad de este 
> mundo. En verdad digo que la creación de Dios abarca otros mundos fuera de este 
> mundo y otras criaturas además de estas criaturas. En cada uno de estos mundos 
> Él ha ordenado cosas que nadie puede escudriñar, excepto Él mismo, el 
> Todoindagador, el Omnisapiente. Reflexiona sobre lo que te hemos revelado, para 
> que descubras el propósito de Dios, tu Señor y Señor de todos los mundos. En 
> estas palabras se han atesorado los misterios de la Sabiduría Divina. Nos hemos 
> abstenido de extendernos sobre este tema debido a la pena que nos rodea como 
> consecuencia de las acciones de quienes han sido creados por medio de nuestras 
> palabras, si eres de aquellos que escuchan nuestra Voz.
> ¿Dónde está aquel que Me ayude y Me proteja de las espadas de esas almas 
> infieles? ¿Dónde está el hombre perspicaz que contemple las Palabras de Dios con 
> sus propios ojos y se libre a sí mismo de las opiniones e ideas de los pueblos 
> de la tierra?
> ¡Oh siervo! Advierte a los siervos de Dios que no rechacen lo que no 
> comprenden. Di: Implora a Dios que abra los portales del verdadero entendimiento 
> a vuestros corazones, para que estéis informados de aquello de lo que nadie está 
> informado. Verdaderamente Él es el Dador, el Perdonador, el Compasivo.
> Además, Me has preguntado acerca de las ordenanzas de Dios. Sabe, en verdad, 
> que todo lo que se ha prescrito en el Libro es ciertamente la verdad, sin la 
> menor duda, y corresponde a cada uno observar lo que ha sido enviado por el 
> Revelador, el Omnisciente. Si un hombre hiciese caso omiso de ellas a pesar de 
> estar enterado de las mismas, ciertamente Dios se libraría de tal persona, y 
> Nosotros también Nos libraríamos de ella, puesto que sus ordenanzas constituyen 
> los frutos del Árbol divino y nadie, excepto los negligentes y los rebeldes, se 
> desviará de ellas.
> En cuanto al Paraíso: Es una realidad y no puede haber duda alguna acerca de 
> ello, y en este mundo se hace realidad en el momento presente por medio del amor 
> por Mí y por mi beneplácito. A quienquiera lo alcance, Dios le ayudará en este 
> mundo inferior, y después de la muerte Él le permitirá lograr ser admitido en el 
> Paraíso cuya inmensidad es similar a la del cielo y la tierra. Allí las 
> Doncellas de gloria y santidad le servirán de día y de noche, mientras que en 
> todo momento el sol de la belleza inmarcesible de su Señor derramará su brillo 
> sobre él, y él brillará tan esplendorosamente que nadie podrá soportar mirarle. 
> Tal es el designio de la Providencia; sin embargo, las gentes están cubiertas 
> por un velo cruel. De igual modo, capta la naturaleza del fuego del infierno y 
> sé de los que verdaderamente creen. Pues por cada acción realizada habrá una 
> recompensa, según la apreciación de Dios, y de ello dan amplio testimonio las 
> propias ordenanzas y prohibiciones prescritas por el Todopoderoso. Pues con toda 
> seguridad, si las acciones no fuesen recompensadas y no diesen fruto, entonces 
> la Causa de Dios -exaltado es Él- demostraría ser algo inútil. 
> ¡Inconmensurablemente exaltado se encuentra Él sobre tales blasfemias! No 
> obstante, para aquellos que están libres de todo apego, una acción es, 
> ciertamente, su propia recompensa. Si nos extendiéramos sobre este tema sería 
> necesario escribir numerosas Tablas.
> ¡Juro por la rectitud del Dios único y verdadero! La Pluma es incapaz de 
> moverse por lo que Le ha acontecido a su Señor, y llora amargamente, como 
> igualmente lloro Yo, y de igual manera llora el ojo de Aquel que es la Esencia 
> de la Grandeza tras el Tabernáculo de los Nombres, mientras está sentado en el 
> Trono de su glorioso Nombre.
> Purifica tu corazón para que hagamos brotar de él manantiales de sabiduría y 
> de palabras, permitiéndote de este modo elevar tu voz entre toda la humanidad. 
> Suelta tu lengua y proclama la verdad por amor al recuerdo de tu misericordioso 
> Señor. No temas a nadie; pon toda tu confianza en Dios, el Todopoderoso, el 
> Omnisciente. Di: Oh gentes, cumplid lo que entendáis del Bayán Persa, y lo que 
> no entendáis preguntádselo a este infalible Recuerdo, para que Él explique 
> claramente lo que Dios ha querido decir en su Libro, pues en verdad Él conoce lo 
> que está guardado en el Bayán en virtud de la Voluntad de Aquel que es el 
> Omnipotente, el Poderoso.
> Has preguntado acerca de la advertencia que hicimos a las gentes en el 
> momento de nuestra partida de 'Iráq, en el sentido de que, cuando el Sol 
> desaparezca de la vista, las aves de la oscuridad se pondrán en movimiento y los 
> estandartes de Sámirí77 serán izados en lo alto. ¡Juro por Dios! Esas aves se 
> han agitado en estos días y Sámirí ha elevado su clamor. Bienaventurado quien 
> reconoce y se cuenta entre los hombres de entendimiento. Nosotros también les 
> hemos advertido sobre la aparición del becerro. ¡Dios es mi testigo! Todas 
> nuestras advertencias se han cumplido, como de hecho tienen que cumplirse, pues 
> han surgido de los dedos de gloria y poder. Ruega a Dios que te proteja de la 
> maldad de estos hombres y te purifique de las insinuaciones de los 
> recalcitrantes. Prepárate, pues, para la promoción de la Causa y no prestes 
> atención a las palabras pronunciadas por las gentes del Bayán, pues ellos 
> verdaderamente son incapaces de entender y no han logrado captar la esencia de 
> la Causa revelada en este augusto, este Más Grande Anuncio. Así te hemos 
> inspirado y hemos infundido en tu corazón lo que te hará independiente de las 
> referencias de la humanidad.
> Que la gloria de Dios sea contigo y con quienes escuchen las palabras que 
> pronuncies por amor a Dios, tu Señor, y permanezcan firmes en su Causa. Toda 
> alabanza sea para Dios, el Señor de los mundos.
> 
> LAWÆ-I-SIYYID-I-MIHDÍY-I-DAHAJÍ
> 
> Tabla a Siyyid-i-Mihdíy-i-Dahají
> 
> Él es el Santísimo, el Más Grande, el Más Exaltado, el Altísimo.
> 
> ¡Oh mi Nombre!78 Rinde tú alabanza a Dios por haberte elegido benévolamente 
> con el fin de que seas una lluvia de generosidad para lo que hemos sembrado en 
> el suelo puro y bendito, y por haberte permitido servir como una primavera de 
> tierna misericordia para los árboles maravillosos y sublimes que hemos plantado. 
> En verdad, tan grande es este favor que, de todas las cosas creadas en el mundo 
> de la existencia, ninguna puede jamás tener la esperanza de competir con él. 
> Además te hemos dado a beber del vino escogido de la prolación del cáliz de los 
> dones celestiales de tu misericordioso Señor, que no es otro que esta Lengua de 
> santidad, una Lengua que, tan pronto se soltó, vivificó la creación entera, puso 
> en movimiento a todos los seres e hizo que el Ruiseñor derramara sus melodías. 
> Ésta es la Fuente de agua viva para todos los que moran en el reino de la 
> existencia.
> A menudo hemos soplado sobre ti los suaves aromas del Todomisericordioso, 
> desde esta Rama que se mueve sobre la Tabla de tu Señor, el Poderoso, el 
> Irrestringido. ¡Por la rectitud del Dios Único y verdadero! Si todas las cosas 
> creadas, visibles e invisibles, se dirigiesen hacia Él, las encontrarías 
> levantando el vuelo hacia la Meta Suprema, hacia el Lugar donde el divino Árbol 
> del Loto exclama: Verdaderamente no hay otro Dios excepto Yo, el Todopoderoso, 
> el Todomunífico.
> Grande es tu bienaventuranza, por cuanto has estado viajando a través de las 
> tierras de Dios y has sido la personificación del gozo y la certeza para el 
> pueblo de Bahá, que ha renunciado a todo salvo a Él y ha dirigido su corazón 
> hacia esta Corte, la cual ha derramado su resplandor sobre todos los reinos y 
> los ha rociado con las embravecidas aguas de este Océano con el que tú mismo has 
> sido rociado, un Océano que abarca a todas las cosas creadas.
> Ciertamente, has captado la importancia de prestar ayuda a Dios y te has 
> levantado para lograrlo a través del poder de la sabiduría y la expresión. Di: 
> Ayudarme es enseñar mi Causa. Éste es un tema del cual están cargadas Tablas 
> enteras. Éste es el mandamiento inmutable de Dios, eterno en el pasado, eterno 
> en el futuro. Comprended esto, oh hombres de perspicacia. Aquellos que han 
> traspasado los límites de la sabiduría no logran entender el significado de 
> ayudar a Dios tal como ha sido expuesto en el Libro. Di: Temed a Dios y no 
> sembréis las semillas de la disensión entre los hombres. Observad lo que os ha 
> sido ordenado por vuestro Señor, el Todopoderoso, el Omnisciente. Él conoce la 
> realidad de la victoria y te la ha enseñado con unas palabras que las vanas 
> imaginaciones de aquellos que vagan aturdidos por el yermo de la duda jamás 
> podrán corromper.
> ¡Oh mi Nombre! Permite que todas las cosas creadas beban nuevamente de este 
> cáliz que ha hecho que se eleven los mares. Enciende, pues, en los corazones el 
> fuego ardiente que este Árbol carmesí ha encendido, para que se levanten a 
> exaltar y alabar su Nombre entre los seguidores de todas las Religiones.
> Numerosas cartas tuyas han sido presentadas ante nuestro Trono. Las hemos 
> estudiado como una muestra de gracia de nuestra parte, y por cada nombre que has 
> mencionado en ellas hemos revelado aquello que avivará las mentes de los hombres 
> y hará que se remonten los espíritus. Además, repetidamente te hemos permitido 
> escuchar los gorjeos de las aves del cielo e inclinar tu oído hacia el canto de 
> los ruiseñores que derraman sus melodías sobre las ramas. Así se puso en 
> movimiento la Pluma de Dios en recuerdo de ti, para que adviertas a los hombres 
> por el poder de esta prolación, a la cual se le ha ordenado divinamente que sea 
> la reveladora de los signos de su gloria.
> Bendito es el sitio donde se entona el himno de su alabanza, y bendito el 
> oído que escucha lo que se ha enviado desde el cielo de la amorosa bondad de tu 
> Señor, el Todomisericordioso.
> Exhorta a los siervos de Dios a hacer lo que te hemos exhortado a ti, para 
> que se abstengan de lo que les está prohibido en el Libro Madre. Ciertamente, 
> quienes perpetran acciones que producen confusión entre el pueblo se extravían 
> muy lejos de ayudar a Dios y a su Causa, y en la Tabla que Dios ha designado 
> como la aurora de las Tablas figuran entre los malhechores.
> Di: Si fuese nuestra voluntad, haríamos victoriosa a la Causa mediante el 
> poder de una sola palabra proveniente de nuestra presencia. Él es, en verdad, el 
> Omnipotente, el que somete todo. Si fuese la intención de Dios, de los bosques 
> del poder celestial surgiría el león de fuerza indomable cuyo rugido es como el 
> trueno que retumba en las montañas. No obstante, como nuestra amorosa 
> providencia excede a todas las cosas, hemos ordenado que la victoria total se 
> alcance por medio del habla y la palabra, para que por toda la tierra nuestros 
> siervos se conviertan de este modo en receptores del bien divino. Esto no es 
> sino una muestra de la bondad de Dios que se les otorga. Verdaderamente tu Señor 
> es al que todo Le basta, el Más Exaltado.
> Di: Temed a Dios y no cometáis acciones tales que puedan hacer que mis 
> amados en la tierra se lamenten. Así te lo ordena esta Pluma que ha puesto en 
> movimiento a la Pluma de Gloria en el campo de la sabiduría y del verdadero 
> entendimiento.
> Transmite mis saludos a aquellos cuyos rostros reflejan el resplandor de 
> Bahá, y luego menciónales estas palabras que alegran los ojos de los rectos. Que 
> la gloria de Dios descienda sobre ti y sobre los que se han aferrado firmemente 
> al Cordón de Dios, el Revelador de los versos...
> Impide que los habitantes de esas regiones cometan actos provocativos, que 
> entre ellos no haya luchas, disensión y nada que pueda crear problemas. Lo que 
> es digno de alabanza en estos días es la promoción de la Causa. Por ejemplo, si 
> esa gente que persigue ciertas metas se dedicase a enseñar la Causa, dentro de 
> poco todos los habitantes de esa región serían investidos con el manto de la fe.
> Si alguien percibiese la dulzura del siguiente pasaje de la Tabla revelada 
> en honor a Nabíl de Qá'in,79 fácilmente comprendería el significado de la ayuda: 
> La palabra humana es una esencia que aspira a ejercer su influencia y necesita 
> moderación. En cuanto a su influencia, está condicionada al refinamiento, que a 
> su vez depende de corazones que sean desprendidos y puros. En cuanto a su 
> moderación, ésta debe combinarse con el tacto y la sabiduría, tal como está 
> prescrito en las Sagradas Escrituras y Tablas.
> ¡Oh mi Nombre! La palabra forzosamente tiene que poseer un poder penetrante, 
> pues si está privada de esta cualidad no ejercerá influencia. Y esta influencia 
> penetrante depende de que el espíritu sea puro y el corazón inmaculado. De igual 
> manera, la palabra necesita moderación, sin la cual el oyente sería incapaz de 
> soportarla, más bien manifestaría oposición desde el comienzo mismo. Y la 
> moderación se alcanza mezclando la palabra con las muestras de sabiduría divina 
> que están registradas en las Tablas y Libros Sagrados. De este modo, cuando la 
> esencia de la palabra de uno está dotada de estos dos requisitos, demostrará ser 
> sumamente efectiva y constituirá el factor primordial de la transformación de 
> las almas de los hombres. Ésta es la posición de la victoria suprema y del 
> dominio celestial. Quienquiera la alcanza se halla investido con el poder de 
> enseñar la Causa de Dios y de prevalecer sobre los corazones y las mentes de los 
> hombres.
> ¡Oh mi Nombre! El Sol de la prolación, que brilla resplandeciente desde la 
> aurora de la Revelación divina, ha iluminado de tal forma los Rollos y las 
> Tablas, que el reino de la palabra y el exaltado dominio del entendimiento 
> vibran de gozo y éxtasis y brillan con el resplandor de su luz; y, sin embargo, 
> la mayoría de la humanidad no lo comprende.
> La razón por la cual el tema de la ayuda y la asistencia ha fluido una y 
> otra vez de la Pluma de la Providencia, y continuará fluyendo, es para advertir 
> a los amigos de Dios que no se ocupen en actividades que den lugar a peleas y 
> confusión. Les corresponde a todos y cada uno de ellos buscar diligentemente 
> modos de ayudar a la Causa de Dios de la manera que hemos explicado. Esto no es 
> más que una muestra de su gracia conferida especialmente a sus amados para que 
> cada uno de ellos alcance la posición que se caracteriza por las palabras: 
> "Quienquiera vivifique un alma, verdaderamente ha vivificado a toda la 
> humanidad".
> El dominio temporal ha estado y continuará estando bajo la sombra de esta 
> posición. Su hora señalada está preordinada en el Libro de Dios. Él está 
> verdaderamente enterado de ello, y la hora se manifestará por medio de la 
> potencia de su poder. Verdaderamente Él es el Poderoso, el que Todo lo Subyuga, 
> el Omnipotente, el Omnisciente, el Omnisapiente.
> Las almas santificadas deberían reflexionar y meditar en sus corazones sobre 
> los métodos de enseñanza. Deben memorizar frases y pasajes de los textos de las 
> maravillosas Escrituras celestiales que sean adecuados para diversas ocasiones, 
> de manera que en el curso de sus disertaciones puedan recitar los versos divinos 
> siempre que la ocasión lo requiera, puesto que estos versos sagrados son el más 
> potente elixir, el más grande y poderosísimo talismán. Tan poderosa es su 
> influencia que el oyente no tendrá razón para vacilar. ¡Juro por mi vida! Esta 
> revelación está dotada de tal poder que actuará como la calamita para todas las 
> naciones y razas de la tierra. Si alguien se detuviese a meditar atentamente, 
> admitiría que no hay ni puede haber lugar adonde nadie pueda huir.
> El Kitáb-i-Aqdas fue revelado de manera tal que capta y contiene todas las 
> Dispensaciones divinamente establecidas. Benditos sean quienes lo estudian. 
> Benditos sean quienes lo entienden. Benditos sean quienes meditan sobre él. 
> Benditos sean quienes reflexionan sobre su significado. Tan vasta es su 
> extensión, que abarca a todos los hombres antes de que ellos lo reconozcan. 
> Dentro de poco su fuerza soberana, su penetrante influencia y la grandeza de su 
> poder se manifestarán en la tierra. Verdaderamente tu Señor es el Omnisciente, 
> el Informado de Todo.
> ¡Oh mi Nombre! Escucha mi voz que procede de la dirección de mi trono. Él 
> desea hacer mención de tu nombre en todo momento, por cuanto tú has demostrado 
> ser firme en la exaltación de sus virtudes entre los hombres. En verdad, tu 
> Señor ama la fidelidad tal como se encuentra en el reino de la creación, y le ha 
> dado primacía sobre la mayoría de las cualidades dignas de alabanza. 
> Verdaderamente Él es Potente y Poderoso.
> Sabe, además, que hemos oído la alabanza que has pronunciado en tu comunión 
> con Dios, tu Señor, el Exaltado, el Bondadoso. Grande, en verdad, es la 
> bienaventuranza que te aguarda, por cuanto has restringido tus propios asuntos 
> en favor de esta inviolable, esta poderosa e iluminada Causa. Imploramos a Dios 
> para que tu llamada sea como un imán que atraiga a las personificaciones de los 
> nombres en el mundo de la existencia, para que todos los seres se apresuren 
> espontáneamente a escucharlo. No hay Dios aparte de Él, el Exaltado, el 
> Preeminente, el Bendito por siempre, el Sublime, el Más Augusto, el Más 
> Glorioso, el Más Munífico, el Omnisciente, el Informado de Todo.
> 
> LAWÆ-I-BURHÁN80
> Tabla de la Prueba
> 
> ¡Él es el Todopoderoso, el Omnisciente, el Omnisapiente! Los vientos del 
> odio han envuelto al Arca de Bathá81 debido a lo que las manos de los opresores 
> han hecho. ¡Oh Báqir! Has dictado sentencia contra aquellos por quienes han 
> llorado los libros del mundo y en cuyo favor han dado testimonio las escrituras 
> de todas las religiones. Tú, que te has extraviado tan lejos, en verdad estás 
> envuelto en un espeso velo. ¡Por Dios mismo! Has pronunciado sentencia contra 
> aquellos por medio de quienes se ha iluminado el horizonte de la fe. De esto son 
> testigos Aquellos que son los Lugares del Amanecer de la Revelación y las 
> Manifestaciones de la Causa de tu Señor, el Más Misericordioso, que han 
> sacrificado sus almas y todo cuanto poseían en su Recto Sendero. La Fe de Dios 
> ha llorado en todas partes a causa de tu tiranía, y sin embargo gozas y eres de 
> los que se regocijan. En mi corazón no hay odio hacia ti ni hacia nadie. Todo 
> hombre de erudición te contempla a ti y a los que son como tú, sumidos en una 
> locura evidente. Si te hubieras dado cuenta de lo que has hecho, te habrías 
> arrojado al fuego, o habrías abandonado tu hogar para huir a las montañas, o 
> habrías gemido hasta regresar al sitio destinado para ti por aquel que es el 
> Señor de la fuerza y el poder. ¡Oh tú que eres como la nada! Rasga los velos de 
> las ociosas fantasías y las vanas imaginaciones para que puedas contemplar el 
> Sol del conocimiento que brilla desde este resplandeciente Horizonte. Has hecho 
> pedazos un trozo del Profeta mismo y has imaginado que has ayudado a la Fe de 
> Dios. Así te ha instigado tu alma y ciertamente tú eres uno de los negligentes. 
> Tu acción ha consumido los corazones del Concurso de lo Alto, así como los de 
> aquellos que giran alrededor de la Causa de Dios, el Señor de los mundos. El 
> alma de la Casta82 se derritió por tu crueldad y los moradores del Paraíso 
> lloraron amargamente en ese bendito Lugar.
> Juzga con equidad, te lo suplico por Dios. ¿Qué prueba presentaron los 
> doctores judíos para condenarlo a Él, que era el Espíritu de Dios,83 cuando vino 
> a ellos con la verdad? ¿Cuál pudo ser la prueba que presentaron los fariseos y 
> los sacerdotes idólatras para justificar su negación de Muḥammad, el Apóstol de 
> Dios, cuando vino a ellos con un Libro que juzgaba entre la verdad y la falsedad 
> con una justicia que transformaba en luz la oscuridad de la tierra y extasiaba 
> los corazones de quienes Le conocían? En verdad, tú has presentado en este día 
> las mismas pruebas que los sacerdotes necios alegaron en aquella época. De ello 
> es testigo Aquel que es el Rey del reino de la gracia en esta gran Prisión. 
> Ciertamente has seguido sus pasos; más aún, los has sobrepasado en crueldad y 
> has creído que estabas ayudando a la Fe y defendiendo la Ley de Dios, el 
> Omnisciente, el Omnisapiente. ¡Por Aquel que es la Verdad! Tu iniquidad ha hecho 
> gemir a Gabriel y ha arrancado lágrimas de la Ley de Dios, por medio de la cual 
> las brisas de la justicia se han esparcido sobre todos los que están en el cielo 
> y en la tierra. ¿Has imaginado ingenuamente que la sentencia que has dictado te 
> ha beneficiado? ¡No, por Aquel que es el Rey de todos los Nombres! De tu pérdida 
> da testimonio Aquel que posee el conocimiento de todas las cosas, como está 
> registrado en la Tabla preservada. Cuando escribiste tu sentencia fuiste acusado 
> por tu propia pluma. De ello es testigo la Pluma de Dios, el Altísimo, en su 
> inaccesible posición.
> ¡Oh tú que te has extraviado! Tú no Me has visto, ni has tenido relación 
> conmigo, ni has sido mi compañero durante la fracción de un instante. ¿Cómo, 
> pues, has ordenado a los hombres que Me maldigan? ¿Has seguido en esto los 
> impulsos de tus propios deseos, o has obedecido a tu Señor? Presenta un signo, 
> si eres uno de los veraces. Atestiguamos que tú has abandonado la Ley de Dios y 
> te has aferrado al dictado de tus pasiones. Nada, en verdad, escapa a Su 
> conocimiento; Él verdaderamente, es el Incomparable, el Informado de Todo. ¡Oh 
> negligente! Escucha lo que el Misericordioso ha revelado en el Corán: "No digáis 
> a todo aquel que os salude al encontraros: 'Tú no eres un creyente'".84 Así lo 
> ha decretado Aquel en cuyo poder se encuentran los reinos de la Revelación y de 
> la creación, si fueras de los que escuchan. Has echado a un lado el mandamiento 
> de Dios y te has asido a los impulsos de tus propios deseos. ¡Desdichado eres 
> tú, entonces, oh negligente que dudas! Si Me niegas, ¿por medio de qué prueba 
> puedes reivindicar la verdad de aquello de lo que hablas? ¡Preséntala, pues, oh 
> tú que has atribuido compañeros a Dios y te has apartado de su soberanía que ha 
> circundado los mundos!
> ¡Oh necio! Sabe que es verdaderamente sabio quien reconoce mi Revelación, 
> bebe del Océano de mi conocimiento, se remonta en la atmósfera de mi amor, 
> abandona todo excepto a Mí y se aferra firmemente a lo que se ha enviado desde 
> el Reino de mi maravillosa prolación. Él, verdaderamente, es como un ojo para la 
> humanidad y como el espíritu de vida para el cuerpo de toda la creación. 
> Glorificado sea el Todomisericordioso, que le ha iluminado y le ha hecho 
> levantarse a servir a su grande y poderosa Causa. En verdad, tal hombre es 
> bendecido por el Concurso de lo Alto y por quienes moran en el Tabernáculo de 
> Grandeza, que han bebido de mi Vino Sellado en mi Nombre, el Omnipotente, el 
> Todopoderoso. ¡Oh Báqir! Si eres de los que ocupan tan sublime posición, 
> presenta, entonces, un signo de Dios, el Creador de los cielos. Y si 
> reconocieras tu impotencia, refrena tus pasiones y retorna a tu Señor, para que 
> quizás Él te perdone tus pecados, que han hecho que las hojas del divino Árbol 
> del Loto se consumieran en el fuego, que la Roca exclamara y que lloraran los 
> ojos de los hombres de entendimiento. Por tu causa se ha rasgado el Velo de la 
> Divinidad, el Arca ha zozobrado, la Camella ha sido desjarretada y gimió el 
> Espíritu85en su retiro sublime. ¿Discutes con Aquel que viene a ti con los 
> testimonios de Dios y con Sus signos, que tú conoces y que conocen los que moran 
> en la tierra? Abre tus ojos para que contemples a este Agraviado, que brilla 
> sobre el horizonte de la voluntad de Dios, el Soberano, la Verdad, el 
> Resplandeciente. Despeja, pues, el oído de tu corazón para que escuches las 
> palabras del Divino Árbol del Loto que ciertamente ha hecho surgir Dios, el 
> Omnipotente, el Benéfico. Verdaderamente este Árbol, a pesar de lo que Le 
> aconteció debido a tu crueldad y a las transgresiones de los que son como tú, 
> llama en voz alta y convoca a los hombres al Sadratu'l-Muntahá86 y al Horizonte 
> Supremo. Bendita el alma que fija su mirada en el Signo Más Poderoso y el oído 
> que escucha su más dulce Voz, y ¡ay! del que se aparta y actúa inicuamente.
> ¡Oh tú que te has apartado de Dios! Si mirases al Divino Árbol del Loto con 
> el ojo de la imparcialidad, percibirías las marcas de tu espada en sus brazos, 
> en sus ramas y en sus hojas, a pesar de que Dios te ha creado con el propósito 
> de que reconocieras y sirvieras al Árbol. Reflexiona, para que puedas reconocer 
> tu iniquidad y seas contado entre quienes se han arrepentido. ¿Crees que tenemos 
> miedo de tu crueldad? Sabe y ten por seguro que, desde el primer día en que la 
> voz de la Pluma Más Sublime se elevó entre tierra y cielo, ofrendamos nuestras 
> almas, nuestros cuerpos, nuestros hijos y nuestras posesiones en el sendero de 
> Dios, el Exaltado, el Grande, y Nos gloriamos de ello ante todas las cosas 
> creadas y ante el Concurso de lo Alto. De ello es testigo lo que Nos ha 
> acontecido en este Recto Sendero. ¡Por Dios! Nuestros corazones se consumieron, 
> nuestros cuerpos fueron crucificados y nuestra sangre derramada, mientras 
> nuestros ojos estaban fijos en el horizonte de la amorosa bondad de tu Señor, el 
> Testigo, el que todo lo ve. Cuanto más dolorosas eran sus aflicciones, tanto más 
> grande se hacía el amor del pueblo de Bahá. De su sinceridad es testigo lo que 
> el Todomisericordioso envió en el Corán. Él dice: "Desead, pues, la muerte, si 
> sois sinceros".87 ¿Quién ha de ser preferido, aquel que se ha amparado detrás de 
> cortinas o el que se ha ofrendado en el sendero de Dios? Juzga imparcialmente y 
> no seas de los que vagan aturdidos por el yermo de la falsedad. Las aguas vivas 
> del amor del Más Misericordioso les arrastraron de tal manera que ni las armas 
> del mundo ni las espadas de las naciones les han impedido dirigir su rostro 
> hacia el océano de la munificencia de su Señor, el Dador, el Generoso.
> ¡Por Dios! Las tribulaciones no han podido acobardarme y el repudio de los 
> sacerdotes ha sido impotente para debilitarme. He hablado, y aún continúo 
> hablando, a los hombres a la cara: "¡La puerta de la gracia se ha abierto y 
> Aquel que es la Aurora de la Justicia ha venido con signos claros y testimonios 
> evidentes de Dios, el Señor de la fuerza y el poder!" Preséntate ante Mí para 
> que oigas los misterios que oyó el hijo de 'Imrán88 sobre el Sinaí de la 
> Sabiduría. Así te lo ordena Aquel que es el Lugar del Amanecer de la Revelación 
> de tu Señor, el Dios de Misericordia, desde su gran Prisión.
> ¿El liderazgo te ha vuelto orgulloso? Lee atentamente lo que Dios ha 
> revelado al gobernante soberano, el Sultán de Turquía, que Me ha encarcelado en 
> esta fortaleza, para que estés informado de la situación de este Agraviado, tal 
> como fue decretada por Dios, el Uno, el Único, el Informado de todo. ¿Te sientes 
> feliz al ver a los abyectos y a los inútiles como seguidores tuyos? Te apoyan 
> como lo hizo un pueblo antes que ellos, el que siguió a Anás, quien sin prueba 
> ni testimonio concluyente dictó sentencia contra el Espíritu.89
> Lee con atención el Kitáb-i-Íqán y lo que el Todomisericordioso ha enviado 
> al rey de París90 y a aquellos que son como él, para que estés enterado de las 
> cosas que han sucedido en el pasado y te convenzas de que no hemos pretendido 
> propagar el desorden por el país una vez que éste ha sido bien ordenado. 
> Nosotros exhortamos a sus siervos totalmente por amor a Dios. Quienquiera lo 
> desee, que se vuelva hacia Él, y el que no lo desee, que se aparte. Nuestro 
> Señor, el Misericordioso, es verdaderamente el que todo Le basta, el 
> Todoalabado. ¡Oh concurso de sacerdotes! Éste es el día en que nada entre todas 
> las cosas, ni ningún nombre entre todos los nombres, puede beneficiaros, excepto 
> este Nombre, al que Dios ha convertido en la Manifestación de Su Causa y la 
> Aurora de Sus más excelentes títulos para todos los que están en el reino de la 
> creación. Bendito es aquel hombre que reconoce la fragancia del 
> Todomisericordioso y se le cuenta entre los firmes. En este día no os 
> beneficiarán vuestras ciencias, ni vuestras artes, ni vuestros tesoros, ni 
> vuestra gloria. Apartad todo eso y dirigid vuestros rostros hacia la Palabra Más 
> Sublime, mediante la cual las Escrituras, los Libros y esta evidente Tabla han 
> sido claramente expuestos. Apartaos, oh asamblea de sacerdotes, de las cosas que 
> habéis compuesto con la pluma de vuestras ociosas fantasías y vanas 
> imaginaciones. ¡Por Dios! El Sol del Conocimiento ha brillado sobre el horizonte 
> de la certeza.
> ¡Oh Báqir! Lee y recuerda aquello que dijo antiguamente un creyente de tu 
> estirpe: "¿Matarías a un hombre porque dijera "Mi Señor es Dios", cuando Él ya 
> ha venido a ti con signos provenientes de tu Señor? Si fuese mentiroso, su 
> mentira caerá sobre él, pero si fuese veraz, parte de su amenaza caerá sobre ti. 
> En verdad, Dios no guía a quien es un transgresor, un mentiroso".91
> ¡Oh tú que estás extraviado! Si tienes alguna duda acerca de nuestra 
> conducta, sabe que nosotros atestiguamos lo que Dios mismo ha atestiguado antes 
> de la creación de los cielos y de la tierra: que no hay otro Dios sino Él, el 
> Todopoderoso, el Todomunífico. Damos testimonio de que Él es Uno en su esencia y 
> Uno en sus atributos. Él no tiene igual en todo el universo, ni compañero en 
> toda la creación. Él ha enviado a sus Mensajeros y ha hecho descender sus Libros 
> para que anuncien a sus criaturas el Sendero Recto.
> ¿Ha sido informado el Sháh, y optó por cerrar sus ojos ante tus actos? ¿O ha 
> sido presa del temor ante los aullidos de una manada de lobos que se han 
> apartado del Sendero de Dios y han seguido tu camino sin una prueba clara o un 
> Libro evidente? Hemos oído que las provincias de Persia han sido adornadas con 
> el ornamento de la justicia. No obstante, cuando las observamos más de cerca, 
> descubrimos que son los lugares del amanecer de la tiranía y las auroras de la 
> injusticia. Vemos a la justicia en las garras de la tiranía. Pedimos a Dios que 
> la libere por medio del poder de su fuerza y su soberanía. Él verdaderamente 
> protege todo cuanto se halla en el cielo y en la tierra. A nadie le es dado el 
> derecho de protestar en contra de nadie, en relación con lo que le ha acontecido 
> a la Causa de Dios. Corresponde al que haya vuelto su rostro hacia el Más 
> Sublime Horizonte aferrarse tenazmente al cordón de la paciencia y poner su 
> confianza en Dios, el que Ayuda en el Peligro, el Irrestringido. ¡Oh vosotros 
> amados de Dios! Bebed abundantemente del manantial de la sabiduría, pasead por 
> el jardín de la sabiduría, remontaos en la atmósfera de la sabiduría y hablad 
> con sabiduría y elocuencia. Así os lo ordena vuestro Señor, el Todopoderoso, el 
> Omnisciente.
> ¡Oh Báqir! No confíes en tu gloria y en tu poder. Eres como el último rastro 
> de luz solar sobre la cima de la montaña. Pronto se desvanecerá, tal como ha 
> sido decretado por Dios, el que todo lo posee, el Altísimo. Tu gloria y la 
> gloria de los que son como tú os ha sido arrebatada, y esto verdaderamente es lo 
> que ha sido ordenado por Aquel en cuyo poder se halla la Tabla Madre. ¿Dónde se 
> encuentra el que luchó con Dios, y dónde se ha ido quien negó sus signos y se 
> apartó de su soberanía? ¿Dónde están los que asesinaron a sus elegidos y 
> derramaron la sangre de sus Santos? ¡Reflexiona, para que quizás percibas los 
> hálitos de tus acciones, oh necio que dudas! Por vuestra causa se lamentó el 
> Apóstol,92 la Casta93 gimió, los países fueron asolados y la oscuridad cayó 
> sobre todas las regiones. ¡Oh concurso de sacerdotes! Por vosotros fue humillado 
> el pueblo, la enseña del Islam fue arriada y su poderoso trono fue derribado. 
> Cada vez que un hombre de discernimiento ha pretendido atenerse a lo que habría 
> de exaltar el Islam, alzasteis vuestro clamor y con ello se le impidió lograr su 
> propósito, mientras el país permanecía sumido en evidente ruina.
> ¡Piensa en el Sultán de Turquía! Él no quería la guerra, pero los que son 
> como tú la deseaban. Cuando se encendieron sus fuegos y las llamas se elevaron, 
> el Gobierno y el pueblo se debilitaron como consecuencia de ello. De esto es 
> testigo todo hombre imparcial y perspicaz. Sus calamidades se hicieron tan 
> grandes que el humo que produjeron rodeó la Tierra del Misterio94 y sus 
> contornos, y se hizo manifiesto lo que se había revelado en la Tabla del Sultán. 
> Así se ha decretado en el Libro, por mandato de Dios, el que Ayuda en el 
> Peligro, el que Subsiste por Sí Mismo.
> ¡Oh mi Pluma Suprema! Deja de mencionar al Lobo y acuérdate de la Serpiente 
> Hembra,95 cuya crueldad fue la causante de que gimieran todas las cosas creadas 
> y se estremecieran los miembros de los santos. Así te lo ordena el Señor de 
> todos los nombres en esta gloriosa posición. La Casta96 ha clamado a causa de tu 
> iniquidad, ¡y aun así imaginas que perteneces a la familia del Apóstol de Dios! 
> Tu alma te ha instigado de esta manera, oh tú que te has apartado de Dios, el 
> Señor de todo lo que ha sido y lo que será. ¡Juzga con equidad, oh Serpiente 
> Hembra! ¿A causa de qué crimen has picado a los hijos97 del Apóstol de Dios y 
> has saqueado sus bienes? ¿Has negado a Quien te ha creado por su mandato "Sé, y 
> fue"? Has tratado a los hijos del Apóstol de Dios como ni siquiera 'Ád trató a 
> Húd, ni Thamúd a Sálih, ni los judíos al Espíritu de Dios,98 el Señor de todos 
> los seres. ¿Niegas los signos de tu Señor, ante los cuales, tan pronto fueron 
> enviados desde el cielo de su Causa se doblegaron todos los libros del mundo? 
> Medita, para que seas consciente de tus actos. ¡Oh proscrito negligente! Dentro 
> de poco los hálitos del castigo se apoderarán de ti, como se apoderaron de otros 
> antes de ti. Aguarda, oh tú que Le has atribuido compañeros a Dios, el Señor de 
> lo visible e invisible. Éste es el día que Dios anunció a través de la lengua de 
> su Apóstol. Reflexiona, para que comprendas lo que el Todomisericordioso ha 
> enviado en el Corán y en esta Tabla escrita. Éste es el día en que Aquel que es 
> la Aurora de la Revelación ha venido con pruebas evidentes que nadie puede 
> contar. Éste es el día en que todo hombre dotado de percepción ha descubierto la 
> fragancia de la brisa del Todomisericordioso en el mundo de la creación y todo 
> hombre de discernimiento se ha apresurado hacia las aguas vivas de la 
> misericordia de su Señor, el Rey de Reyes. ¡Oh negligente! El relato del 
> Sacrificio99 ha sido narrado de nuevo y el que iba a ser ofrendado ha dirigido 
> sus pasos hacia el lugar del sacrificio, y no regresó a causa de lo que tu mano 
> ha hecho, ¡oh tú, perverso que odias! ¿Has imaginado que el martirio podría 
> degradar esta Causa? No, por Aquel a Quien Dios ha hecho el Depositario de su 
> Revelación, si tú fueras de aquellos que comprenden. Desdichado tú que has 
> atribuido compañeros a Dios, y desdichados los que te han tomado por jefe sin 
> una prueba clara o un Libro evidente. ¡Cuán numerosos los opresores que antes de 
> ti se han alzado para extinguir la luz de Dios, y cuántos los impíos que han 
> asesinado y saqueado hasta que los corazones y las almas de los hombres gimieron 
> por su crueldad! El sol de la justicia se ha oscurecido, por cuanto la 
> personificación de la tiranía se ha sentado en el trono del odio, y aún así la 
> gente no entiende. Han matado a los hijos del Apóstol y han saqueado sus bienes. 
> Di: A tu juicio, ¿fueron sus posesiones quienes negaron a Dios, o ellos mismos? 
> Juzga imparcialmente, oh ignorante que te has apartado de Dios como por un velo. 
> Te has aferrado a la tiranía y has desechado la justicia; por lo cual todas las 
> cosas creadas se han lamentado, y todavía te hallas entre los rebeldes. Has dado 
> muerte a los ancianos y saqueado a los jóvenes. ¿Crees que agotarás lo que tu 
> iniquidad ha amasado? ¡No, por Mí mismo! Así te lo informa el que es conocedor 
> de todo. ¡Por Dios! Las cosas que posees no te beneficiarán, y tampoco lo que 
> has acumulado por medio de tu crueldad. De ello es testigo tu Señor, el 
> Omnisciente. Te has levantado para apagar la luz de esta Causa; en poco tiempo 
> tu propio fuego se habrá extinguido por su mandato. Él, ciertamente, es el Señor 
> de fuerza y poder. Los cambios y azares del mundo y los poderes de las naciones 
> no pueden frustrarle. Él hace lo que Le place y ordena lo que desea mediante el 
> poder de su soberanía. Reflexiona sobre la camella. Aunque no es más que una 
> bestia, el Todomisericordioso la ha exaltado a una posición tan elevada que las 
> lenguas de la tierra hicieron mención de ella y celebraron su alabanza. Él, 
> verdaderamente, protege todo lo que hay en el cielo y en la tierra. No hay otro 
> Dios sino Él, el Todopoderoso, el Grande. De este modo hemos adornado el cielo 
> de nuestra Tabla con los soles de nuestras palabras. Bendito el hombre que lo 
> alcanza y es iluminado con su luz, y desdichados los que se apartan, Le niegan y 
> se extravían lejos de Él. ¡Alabado sea Dios, el Señor de los mundos!
> 
> KITÁB-I-'AHD
> Libro del Convenio
> 
> Aunque el Reino de la Gloria no posee ninguna de las vanidades del mundo, no 
> obstante, dentro del tesoro de la confianza y la resignación, hemos legado a 
> nuestros herederos una herencia excelente e inapreciable. Tesoros terrenales no 
> hemos dejado, y tampoco hemos añadido las preocupaciones que ocasionan. ¡Por 
> Dios! En las riquezas terrenales se oculta el temor y se esconde el peligro. 
> Examinad y recordad lo que el Todomisericordioso ha revelado en el Corán: "Ay de 
> todo difamador y calumniador, y de aquel que amasa y cuenta riquezas".100 
> Efímeras son las riquezas del mundo; todo lo que perece y cambia no es digno de 
> atención y nunca lo ha sido, excepto en una medida aceptada.
> El propósito de este Agraviado al soportar desdichas y tribulaciones, al 
> revelar los Versos Sagrados y al presentar sus pruebas no ha sido sino extinguir 
> la llama del odio y la enemistad, para que el horizonte de los corazones de los 
> hombres se ilumine con la luz de la concordia y alcance la verdadera paz y 
> tranquilidad. El sol de estas palabras brilla resplandeciente desde el punto del 
> amanecer de la Tabla divina; les corresponde a todos fijar su mirada en ella. Os 
> exhortamos, oh pueblos del mundo, a observar aquello que eleve vuestra posición. 
> Asíos al temor a Dios y adheríos firmemente a lo que es correcto. En verdad 
> digo, la lengua es para mencionar lo que es bueno, no la mancilléis con 
> conversaciones indecorosas. Dios ha perdonado lo pasado. En adelante todos deben 
> expresar lo que es decoroso y digno, y deben abstenerse de la calumnia, de la 
> injuria y de todo cuanto pueda causar tristeza a los hombres. ¡Sublime es la 
> posición del hombre! No hace mucho fluyó del tesoro de nuestra Pluma de Gloria 
> esta exaltada Palabra: Grande y bendito es este Día, el Día en que todo lo que 
> estaba latente en el hombre se ha manifestado y se manifestará. Sublime sería la 
> posición del hombre si se aferrase a la rectitud y a la verdad y permaneciese 
> firme y constante en la Causa. A la vista del Todomisericordioso, un verdadero 
> hombre es como el firmamento; el sol y la luna son su vista y su oído, y las 
> estrellas son su carácter brillante y resplandeciente. Suya es la posición más 
> sublime, y su influencia educa al mundo del ser.
> Toda alma receptiva que en este Día haya inhalado la fragancia de su 
> vestidura y que con un corazón puro haya vuelto su rostro hacia el Horizonte 
> todoglorioso, se cuenta entre el pueblo de Bahá en el Libro Carmesí. Tomad en mi 
> Nombre el cáliz de mi amorosa bondad y bebed a continuación en mi glorioso y 
> maravilloso recuerdo.
> ¡Oh vosotros que habitáis en la tierra! La religión de Dios aspira a 
> alcanzar el amor y la unidad; no hagáis de ella la causa de enemistad o 
> disensión. A la vista de los hombres de discernimiento y de quienes contemplan 
> la Visión Más Sublime, cualesquiera que sean los medios efectivos para la 
> salvaguardia y promoción de la felicidad y el bienestar de los hijos de los 
> hombres, ya han sido revelados por la Pluma de Gloria. Pero los necios de la 
> tierra, alimentados por pasiones y deseos malvados, han hecho caso omiso de la 
> suma sabiduría del que es, en verdad, el Omnisapiente, mientras las ociosas 
> fantasías y vanas imaginaciones instigan sus palabras y sus hechos.
> ¡Oh vosotros los amados y fideicomisarios de Dios! Los reyes son las 
> manifestaciones del poder, y las auroras de la fuerza y la riqueza de Dios. Orad 
> por ellos. Él los ha investido con el señorío sobre la tierra y ha escogido los 
> corazones de los hombres como Su dominio propio.
> El conflicto y la contienda están categóricamente prohibidos en Su Libro. 
> Éste es un decreto de Dios en esta Grandísima Revelación. Está divinamente 
> preservado de la anulación y Él lo ha investido con el esplendor de su 
> confirmación. En verdad Él es el Omnisapiente, el Omnisciente.
> Incumbe a todos ayudar a esas auroras de autoridad y a esas fuentes de 
> mandato que están adornadas con el ornamento de la justicia y la equidad. 
> Benditos sean los gobernantes y los eruditos entre el pueblo de Bahá. Ellos son 
> mis fideicomisarios entre mis siervos y las manifestaciones de mis mandamientos 
> entre mi pueblo. Sobre ellos sean mi gloria, mis bendiciones y mi gracia, que 
> impregnan el mundo del ser. A este respecto, las palabras reveladas en el Kitáb-
> i-Aqdas son tales que la luz de la gracia divina brilla luminosa y 
> resplandeciente desde el horizonte de las palabras que ellos pronuncian.
> ¡Oh vosotros mis Ramas! Una fuerza poderosa, un poder sumo yace oculto en el 
> mundo del ser. Fijad vuestra mirada en él y en su influencia unificadora y no en 
> las diferencias que de él surgen.
> La Voluntad del divino Testador es ésta: Incumbe a los Aghsán, a los Afnán, 
> a mis parientes, a todos y cada uno de ellos, volver sus rostros hacia la Más 
> Poderosa Rama. Examinad lo que hemos revelado en nuestro Libro Más Sagrado: 
> "Cuando el océano de mi presencia haya menguado y el Libro de mi Revelación haya 
> concluido, volved vuestros rostros hacia Aquel que Dios ha designado, que ha 
> brotado de esta antigua Raíz". Este verso sagrado no alude sino a la Más 
> Poderosa Rama ['Abdu'l-Bahá]. De este modo os hemos revelado benévolamente 
> nuestra potente Voluntad, y en verdad Yo soy el Munífico, el Todopoderoso. 
> Ciertamente, Dios ha ordenado que la posición de la Rama Mayor [Muḥammad 'Alí] 
> esté por debajo de la que ocupa la Más Grande Rama ['Abdu'l-Bahá]. Él es en 
> verdad el Ordenador, el Omnisapiente. Hemos decidido que "la Mayor" vaya después 
> de "la Más Grande" según ha sido decretado por Aquel que es el Sapientísimo, el 
> Informado de todo.
> A todos se les ordena manifestar amor a los Aghsán, mas Dios no les ha 
> concedido ningún derecho sobre la propiedad de los demás.
> ¡Oh vosotros mis Aghsán, mis Afnán y mis parientes! Os exhortamos a temer a 
> Dios, a realizar acciones dignas de alabanza y a obrar de acuerdo con lo que es 
> apropiado y decoroso y sirva para exaltar vuestra posición. Verdaderamente 
> afirmo que el temor de Dios es el mayor comandante que puede hacer victoriosa a 
> la Causa de Dios, y las huestes que se corresponden más con ese comandante 
> siempre han sido y son un carácter íntegro y unas acciones puras y excelentes.
> Di: ¡Oh siervos! Que los medios para lograr el orden no se conviertan en 
> motivo de confusión, y que el instrumento de la unión no dé ocasión para la 
> discordia. Abrigamos la esperanza de que el pueblo de Bahá sea guiado por las 
> benditas palabras: "Di: todo es de Dios". Estas exaltadas palabras son como el 
> agua para extinguir el fuego del odio y de la enemistad, cuyo rescoldo arde en 
> los corazones y en los pechos de los hombres. Mediante estas solas palabras los 
> pueblos y razas contendientes alcanzarán la luz de la verdadera unidad. 
> Verdaderamente Él habla la verdad y muestra el camino. Él es el Todopoderoso, el 
> Exaltado, el Munífico.
> Incumbe a todos mostrar cortesía y tener consideración con los Aghsán, para 
> que de esta manera la Causa de Dios sea glorificada y su Palabra exaltada. En la 
> Sagrada Escritura se ha mencionado y registrado este mandamiento una y otra vez. 
> Bienaventurado aquel que alcance lo que el Ordenador, el Antiguo de los Días, ha 
> prescrito para él. Se os ordena, además, respetar a los miembros de la Sagrada 
> Familia, a los Afnán y a los parientes. Os exhortamos, además, a servir a todas 
> las naciones y a esforzaros por el mejoramiento del mundo.
> Desde el cielo de la prolación de Aquel que es el Deseo del mundo se ha 
> enviado lo que conducirá a la regeneración del mundo y a la salvación de los 
> pueblos y razas de la tierra. Escuchad atentamente los consejos de la Pluma de 
> Gloria. Esto es mejor para vosotros que todo lo que existe sobre la tierra. De 
> esto da testimonio mi glorioso y maravilloso Libro.
> 
> LAWÆ-I-ARD-I-BÁ
> Tabla de la Tierra de Bá
> 
> Alabado sea Aquel que ha honrado la Tierra de Bá101 mediante la presencia de 
> Aquel alrededor del cual giran todos los nombres. Todos los átomos de la tierra 
> han anunciado a todas las cosas creadas que tras la puerta de la Ciudad-Prisión 
> ha aparecido y ha brillado sobre su horizonte el Orbe de la belleza de la grande 
> y Más Poderosa Rama de Dios -su antiguo e inmutable Misterio- prosiguiendo su 
> camino hacia otras tierras. Por ello, la tristeza envuelve a esta Ciudad-
> Prisión, mientras otras tierras se regocijan. Exaltado, inmensamente exaltado es 
> nuestro Señor, Hacedor de los cielos y Creador de todas las cosas, Aquel a 
> través de cuya soberanía se abrieron las puertas de la prisión, haciendo con 
> ello que se cumpla lo que fuera prometido antaño en las Tablas. Él 
> verdaderamente es potente sobre lo que Él desea, y en su poder se halla el 
> dominio de la creación entera. Él es el Todopoderoso, el Omnisciente, el 
> Omnisapiente.
> Bendito, doblemente bendito, es el suelo que sus pasos han hollado, el ojo 
> que se ha alegrado con la belleza de su semblante, el oído que se ha visto 
> honrado al escuchar su llamamiento, el corazón que ha probado la dulzura de su 
> amor, el pecho que se ha dilatado por medio de su recuerdo, la pluma que ha 
> expresado su alabanza, el rollo que ha portado el testimonio de sus escritos. 
> Rogamos a Dios -bendito y exaltado sea Él- que nos conceda el honor de 
> encontrarnos pronto con Él. Él es, en verdad, el que Todo lo Oye, el 
> Todopoderoso, el que está dispuesto a contestar.
> 
> EXTRACTOS DE
> OTRAS TABLAS
> 
> Dios atestigua que no existe otro Dios más que Él y que Aquel que vino del 
> cielo de la revelación divina es el Secreto Oculto, el Misterio Impenetrable, 
> cuyo advenimiento se había predicho en el Libro de Dios y lo habían proclamado 
> sus Profetas y Mensajeros. Por medio de Él se han descifrado los misterios, se 
> han rasgado los velos y se han revelado los signos y las pruebas. ¡Ved! Él se ha 
> manifestado ahora. Saca a la luz todo cuanto desea y holla los lugares altos de 
> la tierra investido con trascendente majestad y poder.
> Bendito es el fuerte que destroce los dioses de las vanas imaginaciones 
> mediante la potencia del Nombre de su Señor, Aquel que gobierna sobre todos los 
> hombres.
> ¡Oh mi Afnán! Gustosamente haremos mención de tu nombre como muestra de 
> Nuestra gracia, para que los dulces aromas de mi recuerdo te atraigan a mi Reino 
> y te acerquen al Tabernáculo de mi majestad, que se ha levantado por medio del 
> poder de este Nombre, un Nombre que ha sacudido todos los cimientos.
> Di: ¡Oh pueblos de la tierra! ¡Por la rectitud de Dios! Todo lo que se os ha 
> prometido en los Libros de vuestro Señor, el Gobernante del Día del Retorno, ha 
> aparecido y se ha hecho manifiesto. Cuidado, no sea que los cambios y azares del 
> mundo os mantengan alejados de Aquel que es la Verdad Soberana. Dentro de poco 
> perecerá todo lo visible, y sólo perdurará lo que ha sido revelado por Dios, el 
> Señor de los señores.
> Di: Éste es el Día de las acciones meritorias, si sólo lo supierais. Éste es 
> el Día de la glorificación de Dios y de la exposición de su Palabra, si sólo 
> pudieseis percibirlo. Abandonad las cosas corrientes entre los hombres y asíos 
> firmemente a lo que os ha ordenado Dios, el que Ayuda en el Peligro, el que 
> Subsiste por Sí Mismo. Rápidamente se acerca el día en que no os será de 
> utilidad ningún tesoro de la tierra. De ello es testigo el Señor de los Nombres, 
> Aquel que proclama: Verdaderamente no hay Dios excepto Él, la Verdad Soberana, 
> el Conocedor de las cosas invisibles.
> Bienaventurado eres tú, oh mi Afnán, porque has tenido el honor de recibir 
> mis Versos Sagrados, has inhalado los dulces aromas de mi Revelación y has 
> respondido a mi Llamada, en un momento en que mis siervos y mis criaturas, 
> echando a un lado el Libro Madre y adhiriéndose a los dictados de los exponentes 
> de las ociosas fantasías y las vanas imaginaciones, Me denunciaron. Así ha 
> hablado la Lengua de Grandeza en el reino de la prolación por mandato de Dios, 
> el Señor de la Creación.
> Persevera diligentemente en el servicio a la Causa y conserva la posición 
> que se te ha conferido, mediante el poder del Nombre de tu Señor, el Poseedor de 
> todas las cosas visibles e invisibles. ¡Juro por la rectitud de Dios! Si alguien 
> se informara de lo que está velado a los ojos de los hombres, se extasiaría de 
> tal manera que levantaría el vuelo hacia Dios, Señor de todo lo que ha sido y lo 
> que será.
> Que mi gloria sea sobre ti y sobre quienes se han acercado a Él y comprenden 
> el significado de lo que la exaltada Pluma de Dios, el Todoamoroso, ha 
> registrado en esta Tabla.
> 
> Toda alabanza sea para Ti, oh mi Dios, pues has adornado el mundo con el 
> esplendor de la aurora que sigue a la noche en que nació Aquel que anunció la 
> Manifestación de tu trascendente soberanía, el Amanecer de tu Esencia divina y 
> la Revelación de tu supremo Señorío. Te ruego, oh Creador de los cielos y 
> Modelador de los nombres, que muníficamente ayudes a los que se han amparado 
> bajo la sombra de tu abundante misericordia y han elevado sus voces entre los 
> pueblos del mundo en glorificación de tu Nombre.
> ¡Oh mi Dios! Tú ves al Señor de toda la humanidad confinado en su Más Grande 
> Prisión, gritando tu Nombre, mirando fijamente tu rostro, proclamando lo que ha 
> extasiado a los habitantes de tus reinos de revelación y de creación. ¡Oh mi 
> Dios! Contemplo mi Propio Ser cautivo en las manos de tus siervos, y sin embargo 
> la luz de tu soberanía y las revelaciones de tu invencible poder brillan 
> resplandecientes desde Su rostro, permitiendo que todos sepan con certeza que Tú 
> eres Dios y que no hay otro Dios más que Tú. Ni el poder de los poderosos puede 
> frustrarte, ni el dominio de los gobernantes puede prevalecer en tu contra. Tú 
> haces todo lo que deseas en virtud de tu soberanía, que abarca todas las cosas 
> creadas, y ordenas lo que Te place mediante la potencia de tu mandato, que 
> impregna a la creación entera.
> Te imploro, por la gloria de tu Manifestación y por la fuerza de tu poder, 
> tu soberanía y tu exaltación, que hagas victoriosos a quienes se han levantado 
> para servirte, han ayudado a tu Causa y se han postrado ante el esplendor de la 
> luz de tu rostro. Hazles, pues, victoriosos, oh mi Dios, sobre tus enemigos y 
> haz que sean firmes en tu servicio, para que por medio de ellos se demuestren 
> las pruebas de tu dominio a través de tus reinos y se manifiesten en tus tierras 
> las señales de tu indomable poder. Verdaderamente Tú eres potente para hacer lo 
> que deseas; no hay otro Dios más que Tú, el que Ayuda en el Peligro, el que 
> Subsiste por Sí Mismo.
> Esta gloriosa Tabla ha sido revelada en el Aniversario del Nacimiento102 
> para que la recites con espíritu de humildad y súplica y des gracias a tu Señor, 
> el Omnisciente, el Informado de Todo. Esfuérzate al máximo por prestar servicio 
> a Dios, para que de ti surja lo que inmortalice tu memoria en su cielo glorioso 
> y exaltado.
> Di: ¡Glorificado eres Tú, oh mi Dios! Te imploro, por el Lugar del Amanecer 
> de tus signos y por el Revelador de tus claras señales, que me permitas asirme 
> firmemente en todas las situaciones al cordón de tu amorosa providencia y 
> sujetarme tenazmente al borde de tu generosidad. Cuéntame entre aquellos a 
> quienes los cambios y azares del mundo no les han impedido servirte y mostrarte 
> lealtad, a quienes el violento ataque de la gente no ha podido impedirles 
> magnificar tu Nombre y celebrar tu alabanza. Asísteme benignamente, oh mi Señor, 
> para que haga lo que Tú amas y deseas. Permíteme, pues, cumplir lo que exalte tu 
> Nombre y encienda el fuego de tu amor.
> Tu eres, en verdad, el Perdonador, el Generoso.
> 
> ¡Oh Æusayn! Permita Dios que seas siempre brillante y radiante, que 
> resplandezcas con la luz del Sol de la Verdad y que sueltes tu lengua para 
> alabar el Nombre de Dios, que es la más loable de todas las acciones.
> Piensa en la multitud de almas que parecen estar intensamente anhelantes y 
> sedientas, y, sin embargo, cuando el Océano de aguas vivas se agitó en el mundo 
> del ser, permanecieron privadas de él, puesto que fueron incapaces de renunciar 
> a las ociosas fantasías y no lograron conocer conscientemente a Aquel que es el 
> Objeto de todo conocimiento. Este fracaso es la retribución por las acciones que 
> sus manos hicieron en el pasado.
> Da gracias al Bienamado del mundo por haberte ayudado benévolamente a 
> alcanzar la confirmación en esta gloriosa Causa. Ruégale, además, que haga a sus 
> amados firmes en ella, pues los escritos incendiarios de quienes crean la maldad 
> se han difundido y se ha elevado el clamor de los agoreros del mal. Felices 
> quienes se apartan de todo excepto de Dios y se aferran firmemente a lo que les 
> ha ordenado el Señor de fuerza y de poder.
> Que su gloria sea sobre ti y sobre aquellos a quienes les ha sido permitido 
> reconocer y abrazar esta poderosa Causa.
> 
> Ésta es una Tabla que el Señor de todos los seres ha enviado desde su 
> gloriosa posición en honor a aquel que cree en Dios, el Todopoderoso, el 
> Todoamoroso.
> Bienaventurado el caminante que reconoce al Deseado, el buscador que presta 
> atención al Llamamiento de Aquel que es la Meta prometida de toda la humanidad y 
> el erudito que cree en Dios, el que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por Sí 
> Mismo.
> Cuán inmenso es el número de los eruditos que se han apartado del camino de 
> Dios, y cuán numerosos los hombres desprovistos de conocimientos que han 
> comprendido la verdad y se han apresurado hacia Él, diciendo: "Alabado seas Tú, 
> Señor de todas las cosas visibles e invisibles".
> ¡Por la rectitud de Dios! El horizonte del mundo resplandece con la luz de 
> la Luminaria Más Grande, y sin embargo la mayoría de la humanidad no lo percibe. 
> Verdaderamente Aquel que es la Verdad Soberana se mueve a la vista de todos los 
> hombres. De esto da testimonio Aquel que en el corazón mismo del mundo proclama: 
> "En verdad, no existe otro Dios fuera de Mí, Omnipotente sobre todas las cosas, 
> ya sean del pasado o del futuro".
> Grande es la bienaventuranza del creyente que se dirige hacia Él y consigue 
> llegar a su presencia, y ¡ay! de todos los descreídos que se apartan de Dios y 
> siguen a los rebeldes y los proscritos.
> 
> Oh amigo! En el Bayán les hemos ordenado a todos, en esta Más Grande 
> Revelación, que vean con sus propios ojos y oigan con sus propios oídos. No 
> obstante, cuando el horizonte del mundo se iluminó con la resplandeciente luz de 
> esta Revelación, mucha gente olvidó este mandamiento divino, perdió de vista 
> esta exhortación celestial y se sumergió en las vanas imaginaciones que su mente 
> ideó. Ciertamente, el rostro del sol de la justicia y la equidad está oculto 
> tras las nubes de las ociosas fantasías concebidas por los necios. Por lo tanto, 
> no debe sorprender que los movimientos de las aves de la oscuridad llamen la 
> atención. Mediante la potencia del Nombre del Bienamado, invitad a las almas 
> receptivas a la santa corte de Dios, para que quizás no permanezcan privados de 
> la Fuente celestial de agua viva. Él es, en verdad, el Bondadoso, el Perdonador.
> La mirada de la amorosa bondad de Dios -exaltado y glorificado sea Él- ha 
> estado eternamente dirigida hacia sus amados amigos; verdaderamente Él es el que 
> sabe y recuerda.
> 
> ¡Oh Javád! Tal es la grandeza de este Día que la Hora misma es presa de la 
> perturbación y todas las Escrituras celestiales evidencian su abrumadora 
> majestad. En este Día el Libro testifica solemnemente su gloria y la Balanza se 
> ve impulsada a elevar su voz. Éste es el Día en que el Sirát clama en voz alta: 
> "Yo soy el Sendero recto", y el monte Sinaí exclama: "Verdaderamente ha venido 
> el Señor de la Revelación".
> Vencidos por la embriaguez de las inclinaciones corruptas, los pueblos de la 
> tierra se encuentran en estado de estupor. Por lo tanto, están excluidos de los 
> maravillosos signos de Dios, no se les permite alcanzar la meta final y están 
> privados de las generosas efusiones de la gracia divina.
> Al pueblo de Dios le incumbe ser paciente. Deben dar a conocer la Palabra de 
> Dios de acuerdo con la capacidad específica del entendimiento del oyente y con 
> sus aptitudes, para que acaso los hijos de los hombres se despierten de la 
> negligencia y dirijan sus rostros hacia este Horizonte que es 
> inconmensurablemente exaltado por encima de todos los horizontes.
> ¡Oh Javád! Siempre se te han concedido las múltiples generosidades de Dios y 
> se te seguirán concediendo. ¡Alabado sea Dios! Tú has sido resguardado del mayor 
> de los terrores y has logrado acercarte a la Más Grande Generosidad en un tiempo 
> en que a todos los hombres se les impidió reconocer al Rey eterno debido a la 
> interposición de los velos de la gloria externa, es decir, los sacerdotes de 
> este día. Cuida este testimonio dictado por la Pluma Todogloriosa tanto como tu 
> propia vida, y lucha con todas tus fuerzas por preservarlo mediante la potencia 
> del Nombre de Aquel que es el Bienamado de la creación entera, para que este 
> sublime honor pueda estar a salvo de los ojos y las manos de los ladrones. 
> Verdaderamente tu Señor es el Expositor, el Omnisciente.
> Transmite los saludos de este Agraviado a todos los amados amigos de esa 
> región y haz que rememoren nuestros maravillosos y exaltados recuerdos, para que 
> acaso abandonen las cosas corrientes entre ellos, fijen sus corazones en lo que 
> tiene relación con Dios y permanezcan limpios de acciones y ocupaciones 
> indignas.
> Que la gloria del Todopoderoso, el Todosabio, sea contigo y con tus 
> parientes.
> 
> Hacemos mención de aquel que ha sido atraído por nuestra Llamada cuando ésta 
> se elevó desde la cima de trascendente gloria y ha dirigido su rostro hacia 
> Dios, el Señor de la creación. Él se cuenta entre quienes han escuchado y han 
> respondido al llamamiento de su Señor en un tiempo en que los pueblos del mundo 
> están envueltos en velos tangibles. Él testifica lo que Dios ha testificado, y 
> reconoce su creencia en lo que ha expresado la Lengua de Grandeza. De ello es 
> testigo el Señor de los Nombres en esta maravillosa Tabla.
> ¡Oh mi exaltada Pluma! Llévale en mi nombre las gozosas nuevas relativas a 
> lo que Dios, el Poderoso, el Omnipotente, ha reservado para él. Ciertamente, la 
> mayor parte del tiempo él ha estado rodeado de múltiples aflicciones, y en 
> verdad su misericordioso Señor es Quien ve y conoce todas las cosas. Regocíjate 
> con suma alegría, por cuanto este Agraviado ha vuelto su rostro hacia ti, ha 
> mencionado tu nombre anteriormente y lo menciona en este mismo momento.
> Hazles llegar recuerdos en mi Nombre a mis amados y comunícales las nuevas 
> de las bondadosas generosidades de su Señor, el Donador, el Todogeneroso. 
> Enviamos nuestros saludos desde esta exaltada posición a aquellos creyentes que 
> se han asido firmemente al Asa Segura y han bebido del vino escogido de la 
> constancia de la mano del favor de su Señor, el Todopoderoso, el Todoalabado.
> En este Día la facultad del oído exclama: "Éste es mi Día, en el que oigo la 
> maravillosa Voz proveniente de los recintos de la Prisión de mi Señor, el 
> Perspicuo, el que escucha". Y la facultad de la vista clama en voz alta: 
> "Verdaderamente éste es mi Día, pues contemplo la Aurora de gloria que brilla 
> resplandeciente por mandato de Aquel que es el Ordenador, el Todopoderoso". 
> Bienaventurado el oído que escucha el llamamiento: "Mirad, y Me veréis";103 y 
> dichoso el ojo que mira fijamente al Signo más maravilloso que surge de este 
> luminoso horizonte.
> Di: ¡Oh asamblea de gobernantes, eruditos y sabios! El Día Prometido ha 
> llegado y el Señor de las Huestes ha aparecido. Regocijaos con gran gozo por 
> esta suprema felicidad. Ayudadle, pues, a través del poder de la sabiduría y la 
> prolación. Así os lo ordena el que siempre ha proclamado: "Verdaderamente no hay 
> Dios sino Yo, el Omnisciente, el Todosabio".
> Que su gloria sea sobre ti, sobre aquellos que están contigo y sobre quienes 
> te quieren y prestan atención a las palabras que pronuncies en glorificación de 
> esta poderosa y trascendente Revelación.
> 
> ¡Oh tú que llevas mi Nombre, Júd!104 Sobre ti sea mi Gloria. Presta atención 
> a aquello que escuchaste antaño, cuando el Sol del testimonio brillaba 
> resplandeciente sobre el horizonte de 'Iráq, cuando Baghdád era la Sede del 
> Trono de tu Señor, el Exaltado, el Poderoso.
> Soy testigo de que has escuchado la melodía de Dios y sus dulces acentos, 
> has inclinado tu oído hacia el arrullo de la Paloma de la Revelación divina y 
> has escuchado al Ruiseñor de la fidelidad que derrama sus notas sobre la Rama de 
> Gloria: Verdaderamente no hay otro Dios sino Yo, el Incomparable, el Informado 
> de todo.
> ¡Oh tú que llevas mi Nombre! Las miradas de la amorosa bondad de Dios han 
> sido y continuarán siendo dirigidas hacia ti. Mientras estabas en su presencia 
> has escuchado la Voz del Dios único y verdadero -exaltada sea su gloria- y has 
> contemplado el esplendor no velado de la Luz del conocimiento divino. ¡Medita un 
> poco! ¡Cuán sublimes son las palabras de Aquel que es la Verdad Soberana, y cuán 
> abyectas son las ociosas contiendas de la gente! La acumulación de vanas 
> fantasías ha obstruido los oídos de los hombres y les ha impedido escuchar la 
> Voz de Dios, y los velos de la erudición humana y de las falsas imaginaciones 
> han impedido que sus ojos contemplen el esplendor de la luz de su semblante. Con 
> el brazo de la fuerza y el poder rescatamos cierto número de almas de la ciénaga 
> de la extinción inminente y les permitimos alcanzar la Aurora de Gloria. Además 
> hemos puesto al descubierto los misterios divinos y hemos predicho los 
> acontecimientos futuros en el más explícito lenguaje, para que ni las dudas de 
> los que no tienen fe, ni las obras de los recalcitrantes, ni las murmuraciones 
> de los negligentes puedan impedir que los buscadores de la verdad se acerquen a 
> la Fuente de la luz del Dios único y verdadero. No obstante, la epilepsia parece 
> haberse apoderado de algunas personas, y a otros se les ha arrancado como si 
> fueran tocones huecos. Abandonan a Dios, el Más Exaltado (Aquel ante cuya 
> revelación de un solo verso palidecen de humildad e insignificancia todas las 
> Escrituras del pasado y las de tiempos más recientes), y dirigen sus corazones a 
> las falsas patrañas y siguen las palabras vacías.
> Tú has bebido, sin duda, del océano de mis palabras y has atestiguado el 
> refulgente esplendor del orbe de mi sabiduría. También has oído los dichos de 
> los infieles que ni están familiarizados con los fundamentos de la Fe ni han 
> probado este Vino escogido cuyo sello ha sido roto por el poder de mi Nombre, el 
> que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por Sí Mismo. Implora a Dios para que a 
> los creyentes que están dotados de verdadero entendimiento se les permita 
> muníficamente hacer lo que Le es grato a Él.
> Cuán extraño es que, a pesar del vibrante Llamamiento, a pesar de la 
> aparición de esta maravillosísima Revelación, observemos que los hombres, en su 
> mayoría, han dirigido sus corazones a las vanidades del mundo y están 
> penosamente desalentados y perturbados debido a las dudas prevalecientes y a las 
> sugerencias malignas. Di: Éste es el Día de Dios Mismo; temed a Dios y no seáis 
> de aquellos que no han creído en Él. Echad a un lado las patrañas ociosas y 
> contemplad mi Revelación a través de mis ojos. Se os ha exhortado a hacer esto 
> en Libros y Escrituras celestiales, en los Rollos y en las Tablas.
> Levántate a servir la Causa de tu Señor; luego, comunica al pueblo las 
> alegres nuevas relativas a esta Luz resplandeciente, cuya revelación ha sido 
> anunciada por Dios a través de sus Profetas y Mensajeros. Además, advierte a 
> todos que observen prudencia, como fue ordenado por él, y aconséjales en el 
> Nombre de Dios, diciendo: En este día incumbe a todos dedicarse a la enseñanza 
> de la Causa con la mayor prudencia y firmeza. Si alguien descubriese un suelo 
> puro, que siembre la semilla de la Palabra de Dios; de lo contrario, sería 
> preferible guardar silencio.
> No hace mucho tiempo, la Pluma Todogloriosa reveló esta muy sublime Palabra 
> en el Libro Carmesí: "El cielo de la sabiduría divina está iluminado por dos 
> luminarias: la consulta y la compasión". Quiera Dios que a todo el mundo se le 
> permita cumplir esta importante y bendita palabra.
> Ciertas personas parecen estar totalmente privadas de entendimiento. Al 
> aferrarse al cordón de las ociosas fantasías, se han apartado ellas mismas del 
> Asa Segura. ¡Juro por mi vida! Si por un momento reflexionasen con imparcialidad 
> sobre lo que ha enviado el Todomisericordioso, todos y cada uno de ellos 
> pronunciarían espontáneamente estas palabras: "Verdaderamente Tú eres la Verdad, 
> la Verdad manifiesta".
> Te incumbe volver tu mirada al Dios único y verdadero en toda circunstancia 
> y tratar de servir a su Causa diligentemente. Recuerda cuando estuviste en mi 
> compañía, en el Tabernáculo de Gloria, y escuchaste de Mí lo que el que conversó 
> con Dios105 escuchó en el Sinaí del conocimiento divino. De esta manera te hemos 
> ayudado bondadosamente, te hemos permitido reconocer la verdad y te hemos 
> advertido, para que des gracias a tu bondadoso Señor. Deberías salvaguardar esta 
> sublime posición mediante la potencia de mi Nombre, el Omnipotente, el Fiel.
> Transmite mis saludos en mi Nombre a mis amados y permite que escuchen mi 
> dulce Voz. Así te lo ordena Aquel que te ha ordenado en el pasado; en verdad Yo 
> soy el Ordenador, el Informado de todo. Gloria sea a ti y a todos los que 
> escuchan tus palabras referentes a esta Causa trascendental y te aman por amor a 
> Dios, el Señor de los mundos.
> 
> ¡Oh Haydar!106 Este Agraviado ha oído tu voz, que se ha elevado en el 
> servicio de la Causa de Dios y está plenamente enterado del sentimiento de 
> alegría que su amor ha despertado en tu corazón y del dolor de tu angustia por 
> lo que les ha sucedido a sus amados. ¡Juro por el Señor de la misericordia! El 
> mundo entero está abrumado de pesar, mientras la humanidad se encuentra perpleja 
> con dudas y disensiones. El pueblo de Dios, el Señor de los Nombres, está tan 
> penosamente acosado por los enemigos, que el Paraíso supremo se ha lamentado y 
> los moradores del altísimo Cielo y aquellos que día y noche giran alrededor del 
> Trono han gemido en voz alta.
> ¡Oh 'Alí! Las aflicciones y las tristezas son impotentes para refrenar a tu 
> Señor, el Todomisericordioso. En verdad, Él se ha levantado para defender la 
> Causa de Dios, de manera tal que ni el arrollador poder del mundo ni la tiranía 
> de las naciones podrán jamás inquietarle. Él clama en voz alta entre la tierra y 
> el cielo, diciendo: El Día Prometido ha llegado. El Señor de la creación 
> proclama: Verdaderamente no hay otro Dios aparte de Mí, el Todopoderoso, el 
> Todogeneroso.
> ¡Oh 'Alí! Los inmaduros desean apagar con su boca la luz de Dios y extinguir 
> con sus acciones la llama de la Zarza Ardiente. Di: Miserable, en verdad, es 
> vuestra condición, oh vosotros, personificaciones del engaño. Temed a Dios y no 
> rechacéis la gracia celestial que ha derramado su esplendor sobre todas las 
> regiones. Di: Ha aparecido Aquel que es el Exponente del Nombre oculto, si sólo 
> lo supierais. Ha llegado Aquel cuyo advenimiento se ha predicho en las 
> Escrituras celestiales, si sólo lo entendieseis. El horizonte del mundo se ha 
> iluminado con los resplandores de esta Grandísima Revelación. Apresuraos con 
> corazones radiantes y no seáis de los que están privados de entendimiento. La 
> Hora señalada ha sonado y la humanidad está abatida. De ello son testigos los 
> honorables siervos de Dios.
> ¡Oh Haydar 'Alí! ¡Juro por la rectitud de Dios! El Toque ha sonado en la 
> trompeta del Bayán tal como decretó el Señor, el Misericordioso, y todos los que 
> están en los cielos y en la tierra se han desvanecido, a excepción de aquellos 
> que se han desprendido del mundo aferrándose firmemente al Cordón de Dios, el 
> Señor de la humanidad. Éste es el Día en que la tierra brilla con la refulgente 
> luz de tu Señor, pero la gente está perdida en el error y ha sido ocultada como 
> por un velo. Deseamos regenerar el mundo, y sin embargo la gente ha resuelto 
> poner fin a mi vida. Así se lo ha instigado su corazón en este Día, Día que se 
> hizo brillante por la radiante luz del semblante de su Señor, el Omnipotente, el 
> Todopoderoso, el Irrestringido. El Libro Madre ha elevado su Voz, pero la gente 
> está privada del oído. La Tabla Preservada ha sido revelada con la verdad, pero, 
> sin embargo, la mayoría de la humanidad no la lee con atención. Ellos han negado 
> el munífico favor de Dios después de que les fuera enviado y se han apartado de 
> Dios, el Conocedor de las cosas invisibles. Se aferran firmemente al borde de 
> las ociosas fantasías, dando la espalda al Nombre oculto del Todopoderoso.
> Di: ¡Oh asamblea de sacerdotes! Sed justos en vuestro juicio, os lo imploro 
> por Dios. Presentad, pues, cuantas pruebas y testimonios poseáis, si habéis de 
> contaros entre los habitantes de esta gloriosa morada. Dirigid vuestros 
> corazones hacia la Aurora de la Revelación divina, para que desvelemos ante 
> vuestros ojos el equivalente a todos los versos, pruebas, testimonios, 
> afirmaciones y evidencias que vosotros y las otras razas de la tierra conocéis. 
> Temed a Dios y no seáis de aquellos que merecen el castigo de Dios, el Señor de 
> la creación.
> Éste es el Día en que el Océano del conocimiento ha elevado su Voz y ha 
> producido sus perlas. ¡Si lo supierais! De hecho, el cielo del Bayán se ha 
> elevado por mandato de Dios, el que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por Sí 
> Mismo. ¡Juro por Dios! La Esencia del conocimiento exclama y dice: ¡Mirad! Aquel 
> que es el Objeto de todo conocimiento ha llegado y por su advenimiento han sido 
> embellecidos los Libros sagrados de Dios, el Munífico, el Amoroso. Toda 
> revelación de gracia, toda muestra de dones excelentes emana de Él y a Él 
> retorna.
> Temed a Dios, oh asamblea de necios, y no inflijáis tribulaciones a aquellos 
> que no han deseado nada salvo lo que Dios ha deseado. Además, si prestáis 
> atención a mi llamada, no sigáis vuestros deseos egoístas. Se acerca el día en 
> que todo lo que ahora se percibe se habrá desvanecido y vosotros lloraréis por 
> haber faltado a vuestro deber hacia Dios. De ello es testigo esta Tabla escrita.
> Regocíjate con gran alegría porque te hemos recordado tanto ahora como en el 
> pasado. En verdad, los dulces aromas de este recuerdo perdurarán y no cambiarán 
> en toda la eternidad de los Nombres de Dios, el Señor de la humanidad. 
> Benévolamente hemos aceptado tus oraciones, tus alabanzas, tu trabajo de 
> enseñanza y los servicios que has prestado por amor a este poderoso Anuncio. 
> También hemos escuchado lo que tu lengua ha manifestado en las reuniones y 
> asambleas. Verdaderamente tu Señor escucha y observa todas las cosas. Te hemos 
> ataviado con la vestidura de mi beneplácito en mi Reino celestial, y te llamamos 
> en voz alta desde el Divino Árbol del Loto que se levanta en los límites del 
> valle de la seguridad y la paz, situado en el Punto luminoso más allá de la 
> Ciudad gloriosa, diciendo: En verdad, no hay Dios sino Yo, el Omnisciente, el 
> Todosabio. Te hemos dado la existencia para servirme, para glorificar mi Palabra 
> y para proclamar mi Causa. Concentra tus energías sólo en aquello para lo que 
> has sido creado en virtud de la Voluntad del Ordenador supremo, el Antiguo de 
> los Días.
> En este momento recordamos a nuestros amados y les traemos las gozosas 
> nuevas de la gracia indefectible de Dios y de las cosas que se han dispuesto 
> para ellos en mi claro Libro. Habéis tolerado la censura de los enemigos por mi 
> amor y habéis soportado firmemente en mi Sendero las penosas crueldades que los 
> impíos os han infligido. De ello Yo mismo soy testigo, y Yo soy el Omnisciente. 
> Cuán enorme es el número de lugares que han sido ennoblecidos con vuestra sangre 
> por amor a Dios. Cuán numerosas son las ciudades donde se ha elevado la voz de 
> vuestras lamentaciones y se han alzado los gemidos de vuestra angustia. Cuántas 
> son las prisiones a las que habéis sido arrojados por las huestes de la tiranía. 
> Sabed con certeza que Él os hará victoriosos, os exaltará entre los pueblos del 
> mundo y mostrará vuestro alto rango a la vista de todas las naciones. Con toda 
> seguridad, Él no permitirá que se pierda la recompensa de sus favorecidos.
> Prestad atención, no sea que os entristezcan las acciones que han llevado a 
> cabo las personificaciones de la ociosa fantasía u os aflijan los actos 
> cometidos por todos los opresores rebeldes. Tomad el cáliz de la constancia 
> mediante el poder de su Nombre, bebed de él en virtud de la soberanía de Dios, 
> el Poderoso, el Omnipotente. De este modo, el Sol de mi tierna compasión y 
> amorosa bondad brilló sobre el horizonte de esta Tabla, para que deis gracias a 
> vuestro Señor, el Todopoderoso, el Todogeneroso.
> La gloria que ha alboreado resplandeciente desde el cielo de mi prolación 
> sea sobre ti y sobre quienes se han dirigido hacia ti y han inclinado sus oídos 
> a las palabras que tu boca ha expresado acerca de esta gloriosa y augusta 
> Revelación.
> 
> ¡Por la rectitud de Dios! El Libro Madre se ha hecho manifiesto, emplazando 
> a la humanidad ante Dios, el Señor de los mundos, mientras los mares proclaman: 
> El Más Grande Océano ha aparecido, y de sus olas se puede oír el grito 
> atronador: "Verdaderamente no hay Dios sino Yo, el Incomparable, el 
> Omnisciente". Y los árboles, elevando su clamor, exclaman: ¡Oh gentes del mundo! 
> La voz del Divino Árbol del Loto está sonando claramente y el grito estridente 
> de la Pluma de Gloria está sonando en voz alta: Prestad atención y no seáis de 
> los negligentes. El sol está llamando: ¡Oh asamblea de sacerdotes! El cielo de 
> las religiones está partido, la luna está hendida y los pueblos de la tierra 
> están reunidos en una nueva resurrección. Temed a Dios y no sigáis los impulsos 
> de vuestras pasiones; antes bien, seguid a Aquel de Quien han dado testimonio 
> todas las Escrituras de Dios, el Omnisciente, el Omnisapiente.
> El episodio del Sinaí se ha representado de nuevo en esta Revelación, y 
> Aquel que conversó sobre el Monte está llamando en alta voz: Verdaderamente ha 
> llegado el Deseado sobre el trono de la certeza, si sólo pudieseis percibirlo. 
> Él ha exhortado a todos los hombres a observar lo que conduce a la exaltación de 
> la Causa de Dios y guiará a la humanidad hacia su Recto Sendero.
> ¡Cuán vasto el número de los oprimidos que se han extasiado por el llamado 
> de Dios! ¡Cuán numerosos los potentados que se han levantado para cometer actos 
> de agresión y han hecho que se lamentaran los habitantes del más alto Paraíso y 
> que los moradores de esta gloriosa sede gimieran de dolor! ¡Cuán grande la 
> multitud de pobres que han bebido del vino escogido de la Revelación divina y 
> cuántos los ricos que se han apartado, han rechazado la verdad y han manifestado 
> su incredulidad en Dios, Señor de este bendito y maravilloso Día!
> Di: Temed a Dios, y luego sed imparciales al juzgar este gran Anuncio, ante 
> el cual, tan pronto como brilló, todo anuncio trascendental se inclinó en 
> adoración. Di: ¡Oh asamblea de necios! Si Le rechazáis, ¿por medio de qué prueba 
> podréis demostrar vuestra fidelidad a los anteriores Mensajeros de Dios o 
> reivindicar vuestra creencia en lo que Él ha enviado desde su poderoso y 
> exaltado reino? ¿Qué beneficio os confieren vuestras posesiones? ¿Qué protección 
> pueden daros vuestros tesoros? Ninguna, juro por el Espíritu de Dios que penetra 
> todo lo que está en los cielos y en la tierra. Arrojad lo que habéis acumulado 
> con las manos de la ociosa fantasía y las vanas imaginaciones y asíos firmemente 
> al Libro de Dios, que ha sido enviado en virtud de su autoridad inviolable y que 
> se impone sobre todo.
> Tu carta le fue mostrada a este Agraviado, y en tu honor hemos revelado esta 
> Tabla, de la cual se difunde la fragancia del munífico favor de tu Señor, el 
> Compasivo, el Generoso. Imploramos a Dios que haga de ti un estandarte que se 
> iza en la ciudad de su Recuerdo y que exalte tu posición en esta Causa, una 
> Causa bajo cuya sombra los sinceros de Dios verán buscar refugio a los pueblos y 
> razas de la tierra. Verdaderamente tu Señor sabe e informa. Además Le rogamos 
> que te nutra con lo mejor de cuanto se guarda en su Libro. Él es, en verdad, el 
> que escucha y responde a la llamada.
> Continúa ayudando a esta Causa por medio del poder fortalecedor de las 
> huestes de la sabiduría y la prolación. Así lo ha decretado Dios, el Munífico, 
> el Todoalabado. Bienaventurado sea el creyente que en este Día abraza la Verdad, 
> y el hombre de firme determinación a quien no pueden atemorizar las huestes de 
> la tiranía.
> La gloria que brilla por encima del horizonte de la prolación sea sobre ti y 
> sobre aquellos creyentes que han asido el cáliz de su vino sellado por medio del 
> poder de su Nombre, el que Subsiste por Sí Mismo, y han bebido abundantemente a 
> pesar de aquellos que han cuestionado la verdad de este gran Anuncio, del que 
> Dios ha dado testimonio en su precioso y antiguo Libro.
> 
> ¡Oh Muḥammad Æusayn! Prepárate para recibir las efusiones de la amorosa 
> bondad de Dios, Señor de los mundos. El Todomisericordioso Se ha dignado 
> concederte perlas del conocimiento del Océano de la gracia de Dios, el 
> Todopoderoso, el Exaltadísimo.
> ¿Dónde está el hombre perspicaz que reconozca y perciba la verdad? ¿Dónde se 
> encuentra el hombre capaz de oír que escuche mi maravillosa Voz que llama desde 
> el reino de gloria? ¿Dónde está el alma que vuelva su rostro hacia el Divino 
> Árbol del Loto de forma tal que ni el poder abrumador de los reyes ni el 
> violento alboroto de sus súbditos puedan impedirle elevar su voz en medio de la 
> creación entera mediante el poder de la sabiduría y la prolación y dar 
> testimonio de lo que Dios ha atestiguado: que verdaderamente no hay otro Dios 
> excepto Él, el Poderoso, el Invencible, el Omnipotente, el que conoce, el Sabio?
> ¡Oh Æusayn! Se ha mencionado tu nombre en la Más Grande Prisión ante este 
> Agraviado, y hemos revelado para ti aquello con lo cual ninguno de los libros 
> del mundo puede compararse. De ello es testigo el Rey de la eternidad, y sin 
> embargo la mayor parte de la humanidad se cuenta entre los negligentes. Desde el 
> lugar del amanecer del testimonio hemos elevado el Llamamiento para todos los 
> que moran en el reino de la creación. Entre los hombres se encuentran quienes 
> han sido transportados por la fragancia de las palabras de su Señor, de manera 
> tal que, en su ansiedad por alcanzar la corte de la presencia de Dios, Señor del 
> poderoso trono, han abandonado todo lo que tiene relación con los hombres. 
> También se encuentran quienes están totalmente perplejos e indecisos. Otros se 
> han apresurado a alzar el vuelo para contestar al Llamamiento de su Señor, el 
> Antiguo de los Días. Aun otros se apartaron, rechazaron la verdad y finalmente 
> no creyeron en Dios, el Todopoderoso, el Todoalabado. Y todavía hay otros que 
> han dictado sentencia contra Él con tal crueldad que ha hecho lamentarse a toda 
> alma sabia y perspicaz. Les hemos llamado benévolamente al río que es en verdad 
> la vida, mientras ellos, con manifiesta injusticia, han decretado el 
> derramamiento de mi sangre. De esta forma ha brillado el Sol de la sabiduría 
> sobre el horizonte de las palabras de tu Señor, el Todomisericordioso. Si 
> alcanzaras su luz, te incumbe magnificar la alabanza de tu Señor y decir: Te doy 
> gracias, oh Dios de los mundos.
> Bendito eres tú y aquellos a quienes ni el mundo ni sus vanidades han podido 
> apartar de este luminoso Horizonte.
> Haz llegar saludos de mi parte a mis amados. Les exhortamos a ser sabios, 
> tal como se decretó en mi maravilloso Libro.
> 
> ¡Oh mi sierva y mi hoja! Regocíjate con gran alegría, pues tu llamada ha 
> ascendido hasta el Divino Árbol del Loto y es respondida desde el Horizonte 
> todoglorioso. Verdaderamente no hay otro Dios excepto Yo, el Agraviado, el 
> Desterrado.
> Nosotros Nos hemos revelado a los hombres, hemos desvelado la Causa, hemos 
> guiado a toda la humanidad hacia el Recto Sendero de Dios, hemos promulgado las 
> leyes y hemos ordenado a todos lo que en verdad les beneficiará tanto en este 
> mundo como en el venidero, y sin embargo han dictado sentencia con el fin de 
> derramar mi sangre, por lo cual la Doncella del Cielo ha llorado amargamente, el 
> Sinaí se ha lamentado y se ha hecho suspirar de dolor al Espíritu Fiel.
> En estos días la gente se ha excluido a sí misma de las efusiones de la 
> gracia divina, al seguir los pasos de todos los ignorantes que se han 
> extraviado. Se han apartado del Océano del conocimiento divino y han fijado su 
> mirada en hombres tan necios que pretenden estar bien versados en la erudición 
> sin estar respaldados por ninguna prueba procedente de Dios, el Señor de la 
> humanidad.
> Bienaventurada eres tú, pues has abandonado las ociosas imaginaciones y te 
> has asido firmemente al Cordón de Dios que ningún hombre puede romper. Piensa en 
> el bondadoso favor de Dios, exaltada sea su gloria. Cuán numerosos son los reyes 
> y reinas de la tierra que, a pesar de tanto anhelo, tanta expectativa y espera, 
> han sido excluidos de Aquel que es el deseo del mundo, mientras que tú lo has 
> alcanzado. Dios mediante, podrás realizar una acción cuya fragancia perdurará 
> tanto como perduren los Nombres de Dios, exaltada sea su gloria. ¡Por la 
> rectitud de Dios! El título "Oh mi sierva" supera con creces todo cuanto puede 
> verse en el mundo. Dentro de poco los ojos de la humanidad se iluminarán y se 
> alegrarán al reconocer lo que nuestra Pluma de Gloria ha revelado.
> Bendita eres tú y bendita la madre que te ha criado. Aprecia el valor de 
> esta posición y levántate a servir su Causa de modo tal que las ociosas 
> fantasías e insinuaciones de los que dudan no te aparten de esta elevada 
> determinación. El Sol de la certeza brilla resplandeciente, pero las gentes del 
> mundo se aferran a las vanas imaginaciones. El Océano del conocimiento divino ha 
> crecido, en tanto los hijos de los hombres se aferran al borde de los necios. De 
> no ser por la infalible gracia de Dios -exaltada sea su gloria-, ningún antídoto 
> podría curar jamás estas enfermedades crónicas.
> Haz llegar mis saludos a las siervas de Dios en esa región y llévales las 
> alegres nuevas de que les son otorgadas su tierna misericordia y su gracia. 
> Elevada, en verdad, es la posición que hemos destinado para ti. Te incumbe 
> alabar y dar gracias a tu Señor, el Munífico, el Generosísimo. Glorificado sea 
> Dios, el Exaltado, el Grande.
> 
> Proveniente de la Lengua de Aquel que es el Poseedor de todos los seres y el 
> Señor del trono de lo alto y de la tierra que está abajo, exaltada sea la gloria 
> de su prolación, en un tiempo se escuchó esta sublime Palabra: La piedad y el 
> desprendimiento son las dos luminarias más grandes del cielo de la enseñanza. 
> Bienaventurado aquel que alcanza esta suprema posición, esta morada de santidad 
> y sublimidad trascendentes.
> 
> Esta es una Tabla enviada por el Todomisericordioso desde el Reino de la 
> prolación para todos los habitantes de la tierra. Feliz el hombre que escucha y 
> presta atención, y ¡ay! de aquel que yerra y duda. Éste es el Día que ha sido 
> iluminado por la refulgente luz del Semblante de Dios, el Día en que la Lengua 
> de Grandeza llama en voz alta: El Reino es de Dios, el Señor del Día de la 
> Resurrección.
> Se ha mencionado tu nombre en nuestra Presencia, y Nos hemos dignado revelar 
> para ti lo que la lengua de nadie entre las gentes del mundo puede relatar. 
> Regocíjate con extrema alegría, por cuanto se te ha recordado en la Más Grande 
> Prisión y el Semblante del Antiguo de los Días se ha vuelto hacia ti desde esta 
> exaltada morada.
> En verdad hemos revelado los signos, hemos presentado los testimonios 
> irrefutables y emplazado a todos los hombres al Sendero Recto. Entre la gente 
> hay quienes se han apartado y han rechazado la verdad, otros han dictado 
> sentencia contra nosotros sin prueba ni evidencia alguna. Los primeros en 
> apartarse de Nosotros han sido los dirigentes espirituales del mundo de esta 
> época, aquellos que Nos llaman de día y de noche y mencionan mi Nombre mientras 
> descansan en sus encumbrados tronos. No obstante, cuando Me revelé a los 
> hombres, se levantaron contra mí de tal modo que hasta las piedras gimieron y se 
> lamentaron amargamente.
> Grande es tu bienaventuranza por cuanto has escuchado su Voz, has dirigido 
> tu rostro hacia Él y has escuchado la Llamada de tu Señor cuando vino investido 
> con invencible poder y soberanía.
> 
> ¡Oh mi sierva, oh mi hoja! Da gracias al Bienamado del mundo por haber 
> logrado este ilimitado favor en un momento en que los eruditos y los hombres más 
> distinguidos del mundo han permanecido privados de él. Te hemos designado "hoja" 
> para que, como las hojas, puedas ser agitada por el suave viento de la Voluntad 
> de Dios -exaltada sea su gloria-, así como las hojas de los árboles son agitadas 
> por los vientos impetuosos. Da gracias a tu Señor por estas brillantes palabras. 
> Si percibieras la dulzura del título "Oh mi sierva", te encontrarías desprendida 
> de toda la humanidad, devotamente ocupada día y noche en comulgar con Aquel que 
> es el único Deseo del mundo.
> En palabras de incomparable belleza, hemos hecho adecuada mención de 
> aquellas hojas y siervas que han bebido de las aguas vivas de la gracia 
> celestial y han mantenido sus ojos dirigidos hacia Dios. Ciertamente, son 
> dichosas y bienaventuradas. Dentro de poco tiempo Dios revelará su posición, 
> cuya sublimidad ninguna palabra puede expresar convenientemente y ninguna 
> descripción puede definir adecuadamente.
> Te exhortamos a realizar lo que sirva para promover los intereses de la 
> Causa de Dios entre los hombres y las mujeres. Él oye la llamada de los amigos y 
> observa sus acciones. Verdaderamente Él es el que escucha y el que ve.
> Sobre ti y sobre ellos sea la gloria de Dios, el Poderoso, el Omnisciente, 
> el Omnisapiente.
> 
> ¡Oh Sierva de Dios! Escucha la Voz del Señor de los Nombres, que desde su 
> Prisión ha dirigido su mirada hacia ti y está haciendo mención de ti.
> Él ha prestado ayuda a todos los caminantes, ha respondido bondadosamente a 
> todos los suplicantes y concedido admisión a todos los buscadores de la verdad. 
> En este Día se ha hecho manifiesto el Sendero Recto, la Balanza de la justicia 
> divina está preparada y la luz del Sol de su munificencia resplandece; no 
> obstante, la oscuridad opresiva de las gentes de la tiranía se ha interpuesto 
> como una nube y ha hecho surgir un cruel obstáculo entre el sol de la gracia 
> celestial y las gentes del mundo. Bienaventurado quien rasgue los velos que se 
> interponen y esté iluminado por la radiante luz de la Revelación divina. Piensa 
> cuán numerosos fueron quienes se contaron a sí mismos entre los sabios y 
> eruditos, y sin embargo en el Día de Dios fueron privados de las efusiones de la 
> munificencia celestial.
> ¡Oh mi hoja, oh mi sierva! Aprecia el valor de esta bendición y esta tierna 
> misericordia que te ha circundado y ha guiado tus pasos hacia la Aurora de 
> gloria.
> Haz llegar saludos en nombre de este Agraviado a aquellas siervas que adoran 
> a Dios, y alegra sus corazones con la certeza de su amorosa providencia.
> 
> En todos los asuntos fija tu mirada en la sabiduría, pues es un antídoto 
> infalible. ¿Cuán a menudo ha convertido a un no creyente en creyente o a un 
> enemigo en amigo? Es esencial tenerla en cuenta, ya que este tema se ha 
> explicado en numerosas Tablas reveladas desde el empíreo de la Voluntad de Aquel 
> que es la Manifestación de la luz de la unidad divina. Bienaventurados los que 
> actúan en consecuencia.
> Concentra sin cesar tu atención en lo que exalte la Palabra de Dios. En esta 
> Grandísima Revelación se considera a las buenas acciones y al carácter loable 
> como las huestes de Dios, lo mismo que su bendita y sagrada Palabra. Estas 
> huestes son la calamita de los corazones de los hombres y el medio efectivo para 
> abrir las puertas. De todas las armas del mundo, ésta es la más afilada.
> Ruega a Dios que muníficamente ayude a todos los hombres a cumplir lo que su 
> Pluma todogloriosa ha registrado en los Libros y Tablas Sagradas.
> 
> Este Agraviado hace mención de aquel que ha vuelto su rostro hacia el 
> Incomparable, el Omnisciente, aquel que es testigo de su unidad, del mismo modo 
> que la Pluma Todogloriosa lo es mientras se mueve rápidamente en el campo de la 
> prolación. Bienaventurada el alma que reconoce a su Señor, y ¡ay! de aquel que 
> yerra y duda penosamente.
> El hombre es como un árbol. Si está adornado con frutos, es digno de 
> alabanza y encomio y siempre lo será. Por el contrario, un árbol sin frutos sólo 
> sirve para el fuego. Los frutos del árbol humano son exquisitos, altamente 
> deseados y muy apreciados. Entre ellos se encuentran el carácter recto, las 
> acciones virtuosas y las palabras agradables. La primavera tiene lugar una vez 
> al año para los árboles terrenales, en tanto que para los árboles humanos 
> aparece en los Días de Dios, exaltada sea su gloria. Si los árboles de las vidas 
> de los hombres fuesen ataviados en esta divina Primavera con los frutos que se 
> han mencionado, con certeza la refulgencia de la luz de la Justicia iluminaría a 
> todos los habitantes de la tierra, y todos morarían en tranquilidad y 
> satisfacción bajo la sombra protectora de Aquel que es el Propósito de toda la 
> humanidad. El Agua para estos árboles es el agua viva de las Palabras sagradas 
> pronunciadas por el Bienamado del mundo. En un instante esos árboles son 
> plantados, y en el siguiente sus ramas habrán alcanzado los cielos mediante las 
> efusiones de las lluvias de la merced divina. Sin embargo, un árbol seco nunca 
> ha sido ni será digno de mención.
> Dichoso el fiel que está ataviado con la vestidura del empeño elevado y se 
> ha levantado para servir a esta Causa. Tal alma ha alcanzado verdaderamente la 
> Meta ansiada y ha comprendido el Propósito para el cual ha sido creada. Pero, 
> ¡ay!, ¡mil veces ay!, por los rebeldes que son como hojas secas caídas sobre el 
> polvo. Dentro de poco las ráfagas mortales los llevarán al lugar destinado para 
> ellos. Llegaron ignorantes, ignorantes permanecieron e ignorantes se retiraron a 
> sus moradas.
> El mundo proclama constantemente estas palabras: Cuidado, yo soy efímero, y 
> también lo son mis apariencias y colores exteriores. Prestad atención a los 
> cambios y azares que se producen en mí y despertad de vuestro sueño. No 
> obstante, no hay ojo perspicaz que vea, ni oído capaz de oír que escuche.
> En este Día el oído interno exclama y dice: En verdad, bienaventurado soy, 
> hoy es mi día, por cuanto la Voz de Dios está llamando en voz alta. Y la esencia 
> de la visión grita: Bendita soy, éste es mi día, porque la Antigua Belleza 
> brilla resplandeciente desde el más exaltado Horizonte.
> Incumbe al pueblo de Bahá invocar y suplicar al Señor de los Nombres para 
> que acaso así no se prive a las gentes del mundo de las efusiones de la gracia 
> en Sus días.
> En el pasado los sacerdotes quedaron desconcertados ante esta cuestión, una 
> cuestión acerca de la cual Aquel que es la Verdad Soberana les oyó preguntar en 
> repetidas ocasiones durante los tempranos años de su vida: "¿Cuál es la Palabra 
> que pronunciará el Qá'im, por la cual serán puestos en fuga los dirigentes de la 
> religión?" Di: Esa Palabra se ha hecho manifiesta ahora, y habéis huido antes de 
> que la oyerais pronunciar, aunque no lo percibís. Y esa bendita, oculta, 
> encubierta y atesorada Palabra es esta: "'ÉL' ha aparecido con la vestidura de 
> 'YO'. El que estaba oculto a los ojos mortales exclama: ¡He aquí! Yo soy el 
> Todomanifiesto". Ésta es la Palabra que ha hecho estremecerse a los miembros de 
> los descreídos. ¡Glorificado sea Dios! Todas las Escrituras celestiales del 
> pasado atestiguan la grandeza de este Día, la grandeza de esta Manifestación, la 
> grandeza de Sus signos, la grandeza de Su Palabra, la grandeza de Su constancia, 
> la grandeza de Su preeminente posición. Aun a pesar de todo ello, las gentes han 
> seguido siendo negligentes y están ocultas como por un velo. En verdad, todos 
> los Profetas han anhelado alcanzar este Día. David dice: "¿Quién me conducirá a 
> la Ciudad fuerte?"107 Por "ciudad fuerte" se entiende 'Akká. Sus fortificaciones 
> son muy poderosas, y este Agraviado está prisionero dentro de sus muros. De 
> igual manera se ha revelado en el Corán: "Saca a tu pueblo de la oscuridad a la 
> luz y anúnciales los días de Dios".108
> En la mayoría de los Libros y Escrituras celestiales se menciona 
> explícitamente y se explica con claridad la gloria con que está investido este 
> Día. No obstante, los sacerdotes de la época han privado a los hombres de esta 
> trascendente posición y les han impedido alcanzar este Pináculo de Gloria, esta 
> Meta Suprema.
> Bienaventurado eres tú, por cuanto la oscuridad de las vanas imaginaciones 
> ha sido impotente para impedirte alcanzar la luz de la certidumbre, y el furioso 
> ataque de la gente no ha podido apartarte del Señor de la humanidad. Aprecia el 
> valor de esta elevada posición e implora a Dios -exaltada sea su gloria- que 
> benévolamente te permita salvaguardarla. El dominio imperecedero ha pertenecido 
> exclusivamente al Dios único y verdadero y a sus amados, y continuará 
> perteneciéndoles eternamente.
> Que la gloria que ha brillado desde el horizonte de la eternidad sea sobre 
> ti y sobre quienes se han asido firmemente del Cordón de Dios, que ningún hombre 
> puede romper.
> 
> El que conduce a la verdadera victoria ha llegado. ¡Por la rectitud de Dios! 
> Él es plenamente capaz de revolucionar el mundo mediante el poder de una sola 
> Palabra. Él mismo, habiendo ordenado a todos los hombres observar sabiduría, se 
> ha adherido al cordón de la paciencia y la resignación.
> Los pedazos de arcilla del mundo han partido para visitar la embellecida y 
> luminosa Ciudad carmesí de Dios, y ciertos emisarios de Persia están promoviendo 
> en secreto la discordia, aunque en su apariencia externa fingen ser benévolos y 
> humildes. ¡Dios Munífico! ¿Cuándo se transformará en sinceridad la artería que 
> aflige al mundo? Las exhortaciones de Dios, el Verdadero, han abarcado al mundo, 
> pero hasta ahora su influencia no se ha manifestado. Las acciones indignas de 
> los hombres les han impedido llegar a Él. Suplicamos a Dios -exaltado y 
> glorificado sea Él- que derrame sobre todos sus siervos, desde las nubes de la 
> gracia divina, la lluvia desbordante de su misericordia. Verdaderamente, Él es 
> potente sobre todas las cosas.
> ¡Oh 'Alí Haydar! ¡Oh tú que te has levantado para servir a mi Causa y te has 
> dedicado a enaltecer la alabanza de Dios, Señor del poderoso Trono! Es 
> indudablemente claro y evidente para los emblemas de la justicia y los 
> exponentes de la equidad que este Agraviado, fortalecido por el trascendente 
> poder del Reino, pretende borrar de entre los pueblos y razas de la tierra todo 
> rastro de desorden, discordia, disensión, diferencias o divisiones; y no ha sido 
> por ninguna otra razón sino por este grande, este trascendental propósito por lo 
> que Él ha sido encarcelado una y otra vez y muchos días y noches se ha visto 
> sometido a cadenas y grillos. Bienaventurados sean quienes juzgan con 
> imparcialidad y equidad esta Causa inexpugnable, este glorioso Anuncio.
> 
> Esta es una Tabla enviada por el Señor de la misericordia para que las 
> gentes del mundo puedan acercarse a este Océano, que se ha agitado mediante la 
> potencia de Su augusto Nombre. Entre los hombres se encuentran quienes se han 
> apartado de Él y han contradicho su testimonio, en tanto otros han bebido el 
> vino de la certeza en la gloria de su Nombre, el cual impregna todas las cosas 
> creadas. Quienes han prestado atención al graznido del cuervo y han rehusado 
> escuchar los dulces gorjeos del Ave del Cielo que canta sobre las ramas del 
> Árbol de la eternidad, han sufrido, en verdad, una dolorosa pérdida: 
> Verdaderamente no hay otro Dios fuera de Mí, el Omnisciente, el Omnisapiente. 
> Éste es el Día que ha sido iluminado por los resplandores de la luz de nuestro 
> semblante, Día alrededor del cual giran en adoración todos los días y las 
> noches. Bienaventurado el hombre sagaz que percibe y el muerto de sed que bebe 
> de esta Fuente luminosa. Bienaventurado el hombre que reconoce la verdad 
> esforzándose con ahínco para servir a la Causa de su Señor, el Fuerte, el 
> Todopoderoso.
> ¡Oh siervo que has fijado tu mirada en mi rostro! Escucha la Voz de tu 
> Señor, el Todoglorioso, que llama en voz alta desde la aurora de grandeza y 
> majestad. Verdaderamente su Llamamiento te acercará al reino de gloria y hará 
> que ensalces Su alabanza de tal manera que extasíe a todo lo creado, y 
> magnifiques su gloria de tal manera que influya sobre la creación entera. 
> Verdaderamente tu Señor es el Protector, el Benévolo, el Informado de todo.
> Reúne a los amigos de Dios en ese país e infórmales de mi incomparable 
> recuerdo. Hemos revelado una Tabla para ellos desde la cual se ha difundido la 
> fragancia del Todomisericordioso sobre el reino de la existencia, para que 
> puedan regocijarse con exultante alegría y permanezcan firmes en esta 
> maravillosa Causa.
> Estando en prisión hemos revelado un Libro que hemos titulado El Libro Más 
> Sagrado. En él hemos promulgado leyes y lo hemos adornado con los mandamientos 
> de tu Señor, que ejerce autoridad sobre todos los que están en los cielos y en 
> la tierra. Di: Tomadlo, oh gentes, y observad lo que en él ha sido enviado de 
> los maravillosos preceptos de vuestro Señor, el Perdonador, el Misericordioso. 
> Esto os hará prosperar tanto en este mundo como en el venidero y os purificará 
> de todo cuanto no sea digno de vosotros. Él, en verdad, es el Ordenador, el 
> Expositor, el Donador, el Generoso, el Benévolo, el Todoalabado.
> Grande es tu bienaventuranza por haber sido fiel al Convenio de Dios y su 
> Testamento y por haber sido honrado con esta Tabla por medio de la cual tu 
> nombre está registrado en mi Tabla Preservada. Dedícate al servicio de la Causa 
> de tu Señor, abriga su recuerdo en tu corazón y celebra su alabanza de manera 
> tal que toda alma rebelde y negligente pueda despertarse del sueño.
> Así, nos hemos dignado conferirte una muestra del favor de nuestra 
> presencia; y, ciertamente, Yo soy el Perdonador, el Todomisericordioso.
> 
> Deseamos hacer mención de aquel que ha dirigido su rostro hacia Nosotros y 
> permitirle, una vez más, beber largamente de las aguas vivas de nuestra 
> misericordiosa providencia, para que pueda acercarse a Mi Horizonte, adornarse 
> con Mis atributos, remontarse en Mi atmósfera, confirmarse en lo que haga que la 
> santidad de Mi Causa se manifieste entre mi pueblo y celebrar Mi alabanza de 
> manera tal que logre que toda alma indecisa se apresure, toda criatura inmóvil 
> levante su vuelo, todo cuerpo mortal sea consumido, todo corazón helado se agite 
> con vida y todo espíritu abatido vibre de alegría. Esto es lo que corresponde a 
> quien ha vuelto su rostro hacia el mío, ha entrado bajo la sombra de mi amorosa 
> bondad y ha recibido mis versos, los cuales han impregnado al mundo entero.
> ¡Oh 'Alí! Aquel que es la Aurora de la Revelación divina te llama a través 
> de estas maravillosísimas palabras. ¡Por la rectitud de Dios! Si estuvieses 
> presente ante mi Trono y escuchases a la Lengua de poder y grandeza, 
> sacrificarías tu cuerpo, tu alma, todo tu ser como muestra de tu amor por Dios, 
> el Soberano, el Protector, el Omnisapiente, el Todosabio, y te conmovería de tal 
> manera la fascinación de su Voz que todas las plumas serían incapaces de relatar 
> tu posición y todo orador elocuente se vería confundido en su intento por 
> describirla. Reflexiona un momento sobre esta Revelación y sobre su invencible 
> soberanía; ayúdale, pues, como corresponde a tu Señor, el Benévolo, el 
> Todomunífico. Dirige al pueblo hacia la Aurora de la gloria. En verdad, es Él 
> mismo Quien se ha establecido sobre Su poderoso Trono. Por medio de Él se ha 
> hecho brillar el horizonte de esta Prisión y por él han sido iluminados todos 
> los que están en los cielos y en la tierra.
> Nos hemos dignado hacer mención de tu nombre tanto en el pasado como en esta 
> munífica Tabla, para que, una vez más, puedas inhalar la dulce fragancia del 
> Todomisericordioso. Esto no es sino una muestra de mi favor hacia ti. Da gracias 
> a tu Señor, el Todomunífico, el que Todo lo Ve.
> No te aflijas porque los hombres no consigan comprender la Verdad. Dentro de 
> poco los encontrarás volviéndose hacia Dios, el Señor de toda la humanidad. En 
> verdad, mediante la potencia de la Más Sublime Palabra hemos abarcado el mundo 
> entero, y se aproxima el momento en que Dios habrá subyugado los corazones de 
> todos los que moran en la tierra. Él es, en verdad, el Omnipotente, el 
> Todopoderoso.
> Desde este país también recordamos a tu hermano, para que se regocije por la 
> mención que he hecho de él y para que sea de los que reflexionan.
> ¡Oh amigo! El Bienamado te está llamando desde Su Más Grande Prisión y te 
> exhorta a observar lo que mi exaltada Pluma ha revelado en mi Libro Más Sagrado, 
> para que puedas asirte firmemente a él con tal resolución y poder como los que 
> nacen de Mí; y Yo verdaderamente soy el Ordenador, el Todosabio.
> Grande, en verdad, es tu bienaventuranza, puesto que te ha sido conferida su 
> gracia infalible y se te ha ayudado a reconocer esta Causa, una Causa por medio 
> de cuya potencia los cielos se han plegado y toda montaña elevada y encumbrada 
> ha sido reducida a polvo.
> Por medio de nuestra gracia ilimitada, además, hacemos mención de tu madre, 
> que ha tenido el privilegio de reconocer a Dios. Le enviamos nuestros saludos 
> desde esta gloriosa posición. Recordamos a cada uno de vosotros, hombres y 
> mujeres, y desde este Lugar, Escenario de gloria incomparable, os consideramos a 
> todos como una sola alma y os enviamos las gozosas nuevas de las bendiciones 
> divinas, que han precedido a todas las cosas creadas, y de mi recuerdo, que ha 
> impregnado a todos, sean jóvenes o ancianos. Que la gloria de Dios sea sobre 
> vosotros, oh pueblo de Bahá. Regocijaos con exultante alegría mediante mi 
> recuerdo, porque Él, en verdad, está con vosotros en todo momento.
> 
> Presta atención a lo que el Espíritu te comunica de los versos de Dios, el 
> que Ayuda en el Peligro, el que Subsiste por Sí Mismo, para que su Llamada te 
> atraiga a la Cima de trascendente gloria y te acerque a la Posición desde donde 
> contemplarás todo tu ser ardiendo con el fuego del amor a Dios, de modo tal que 
> ni el dominio de los gobernantes ni las murmuraciones de sus vasallos puedan 
> apagarlo, y te levantarás entre los pueblos del mundo para celebrar la alabanza 
> de tu Señor, el Poseedor de los Nombres. Esto es lo que es digno de ti en este 
> Día.
> Te vamos a relatar lo que ha sucedido en el pasado, para que percibas la 
> dulzura de estas palabras y seas consciente de los acontecimientos que tuvieron 
> lugar en tiempos pasados. Verdaderamente tu Señor es el Amonestador, el 
> Benévolo, el Bienamado.
> Recuerda los días en que Aquel que conversó con Dios cuidó en el desierto 
> las ovejas de Jetro, su suegro. Él oyó la Voz del Señor de la humanidad 
> proveniente de la Zarza Ardiente que se había elevado sobre la Tierra Santa, 
> exclamando: "¡Oh Moisés! Ciertamente Yo soy Dios, tu Señor y el Señor de tus 
> antepasados Abraham, Isaac y Jacob". Estaba tan extasiado por el fascinante 
> acento de la Voz, que se desprendió del mundo y partió en dirección al faraón y 
> su pueblo, investido con el poder de tu Señor, que tiene soberanía sobre todo lo 
> que ha sido y será. Las gentes del mundo están oyendo ahora lo que oyó Moisés, 
> pero no entienden.
> Di: ¡Juro por la rectitud de Dios! Dentro de poco pasará la pompa de los 
> ministros de Estado y el dominio de los gobernantes, los palacios de los 
> potentados serán devastados y los impresionantes edificios de los emperadores 
> serán reducidos a polvo, mientras que lo que perdurará será aquello que hemos 
> ordenado para vosotros en el Reino. Os incumbe, oh pueblo, hacer el máximo 
> esfuerzo para que vuestros nombres sean mencionados ante el Trono y para 
> producir lo que inmortalice vuestro recuerdo por toda la eternidad de Dios, el 
> Señor de todo ser.
> Recuerda en mi Nombre a los amados de ese país, llévales mis saludos y 
> alegra sus corazones con las nuevas de lo que ha sido revelado para ellos desde 
> esta gloriosa posición.
> Di: Prestad atención, no sea que el poder abrumador de los opresores os 
> alarme. Se acerca el día en que todo emblema de vanagloria será reducido a la 
> nada; entonces contemplaréis la invencible soberanía de vuestro Señor gobernando 
> sobre todas las cosas visibles e invisibles.
> Cuidado, no sea que los velos os aparten de las efusiones de su misericordia 
> en este Día. Abandonad lo que os mantiene alejados de Dios y perseverad en este 
> dilatado Sendero. No deseamos nada para vosotros excepto aquello que os 
> beneficie, según está registrado en su Tabla Preservada. A menudo recordamos a 
> nuestros amados; sin embargo, los hemos encontrado faltos de lo que es digno de 
> ellos ante la corte del favor de su Señor, el Benévolo, el Perdonador, salvo 
> aquellos a los que Dios deseó eximir. Verdaderamente potente es Él para hacer lo 
> que desea. Él da y quita. Él es, ciertamente, la Verdad Eterna, el Conocedor de 
> cosas invisibles.
> Tomad, oh amados del Todomisericordioso, el cáliz de vida eterna ofrecido 
> por la mano de los generosos favores de vuestro Señor, el Poseedor de la 
> creación entera, y luego bebed largamente de él. Juro por Dios, esto os 
> extasiará de tal manera que os levantaréis para exaltar su Nombre y proclamar 
> sus palabras entre los pueblos de la tierra, y conquistaréis las ciudades de los 
> corazones de los hombres en nombre de vuestro Señor, el Todopoderoso, el 
> Todoalabado.
> Además, anunciamos a todos las gozosas nuevas relativas a lo que hemos 
> revelado en nuestro Libro Más Sagrado, un Libro por encima de cuyo horizonte 
> brilla el sol de mis mandamientos sobre todo observador y sobre todo observado. 
> Asíos firmemente a él y cumplid cuanto en él está revelado. En verdad, ello es 
> mejor para vosotros que todo lo que ha sido creado en el mundo, si lo supierais. 
> Cuidado, no sea que las cosas transitorias de la vida humana os impidan volveros 
> hacia Dios, el Verdadero. Meditad en vuestros corazones sobre el mundo y sus 
> conflictos y cambios, para que podáis discernir su virtud y la posición de 
> aquellos que han puesto sus corazones en él y se han apartado de lo que se ha 
> enviado en nuestra Tabla Preservada.
> De este modo hemos revelado estos versos sagrados y te los hemos enviado 
> para que te levantes a glorificar el Nombre de Dios, el que Ayuda en el Peligro, 
> el que Subsiste por Sí Mismo. Que la gloria de Dios sea sobre ti y sobre quienes 
> han participado de este Vino escogido y sellado.
> 
> Éste Agraviado ha leído atentamente tu carta en la Más Grande Prisión y está 
> enterado de tu pregunta relativa a los mandamientos de Dios sobre los temas de 
> la resurrección y los medios de subsistencia. Has hecho bien en formular estas 
> preguntas, pues el beneficio de las mismas te aprovechará a ti así como a otros 
> siervos de Dios, tanto externa como internamente. Verdaderamente tu Señor sabe 
> todas las cosas y contesta pronto a la llamada.
> La causa suprema de la creación del mundo y todo lo que en él existe es que 
> el hombre conozca a Dios. En este día, quienquiera sea guiado por la fragancia 
> de la vestidura de su misericordia a lograr ser admitido en la prístina Morada, 
> la cual es la posición del reconocimiento de la Fuente de los mandamientos 
> divinos y la Aurora de su Revelación, habrá logrado todo bien para siempre. 
> Habiendo alcanzado esta elevada posición, sobre cada alma recae una doble 
> obligación. Una es permanecer firme en la Causa con tal constancia que si todos 
> los pueblos del mundo intentasen impedirle volverse hacia la Fuente de la 
> Revelación no podrían lograrlo. La otra es el cumplimiento de las ordenanzas 
> divinas que han fluido del manantial de su Pluma celestialmente impulsada. Pues 
> el conocimiento humano de Dios no puede desarrollarse total y adecuadamente si 
> no es a través del cumplimiento de todo lo que Él ha ordenado y está expuesto en 
> su Libro.
> Hace un año fue enviado el Libro Más Sagrado desde el cielo de la 
> munificencia del Señor de los Nombres. Dios mediante, es posible que 
> benévolamente se te permita cumplir lo que en él ha sido revelado.
> En lo relativo a los medios de subsistencia, debes dedicarte a alguna 
> ocupación, al tiempo que pones toda tu confianza en Dios. Sin duda, Él te 
> enviará desde el cielo de su favor lo que está destinado para ti. Él es, en 
> verdad, el Dios de fuerza y poder.
> Da gracias a Dios que tu carta ha alcanzado la presencia de este Prisionero 
> y que la respuesta ha sido revelada y te está siendo enviada desde la Sede de la 
> autoridad divina. Ésta es una incalculable bendición otorgada por Dios. Aunque 
> no sea evidente en el presente, pronto lo será. Te incumbe decir:
> Magnificado sea tu Nombre, ¡oh Señor mi Dios! Yo soy el que ha vuelto su 
> rostro hacia Ti y en Ti ha puesto toda su confianza. Te imploro por tu Nombre, 
> mediante el cual se ha encrespado el océano de tu prolación y se han agitado las 
> brisas de tu conocimiento, que me concedas que muníficamente se me ayude a 
> servir a tu Causa y se me inspire para recordarte y alabarte. Envía, pues, sobre 
> mí, desde el cielo de tu generosidad, aquello que me preserve de todo excepto de 
> Ti y me beneficie en todos tus mundos.
> Ciertamente, Tú eres el Poderoso, el Inaccesible, el Supremo, el que conoce, 
> el Sabio.
> 
> Notas:
> 1 Shoghi Effendi, Dios Pasa, EBILA, 1977, pág. 203.
> 2 A veces citada como Tabla a los Cristianos.
> 3 Jesucristo.
> 4 Ídem.
> 5 Jesucristo.
> 6 Corán 81:6 y 10.
> 7 Mírzá Hádí Dawlat-Ábádí, uno de los teólogos de IÐfahán que se convirtió 
> en seguidor del Báb, más tarde apoyó a Mírzá Yaḥyá y fue nombrado representante 
> suyo en Irán y su sucesor. Durante las persecuciones de los bábís se retractó de 
> su Fe.
> 8 Signos distintivos de los mullás.
> 9 De Hádí.
> 10 Corán 6:91.
> 11 En Chipre.
> 12 A Mírzá Yaḥyá.
> 13 Ustád 'Alí Akbar, firme creyente de Yazd. Diseñó el Mashriqu'l-Adhkár de 
> 'Ishqábád y su diseño fue aprobado por 'Abdu'l-Bahá. Ustád 'Alí Akbar ofrendó su 
> vida como mártir en Yazd en 1903.
> 14 El árabe.
> 15 Moisés.
> 16 Hájí Mírzá Haydar-'Alí, destacado maestro y autor bahá'í persa. Pasó 
> nueve años en prisión y estuvo exiliado en Khartúm. Viajó mucho por Irán y 
> falleció en 1920 en Tierra Santa. Los peregrinos occidentales le conocían como 
> "el Ángel del Monte Carmelo."
> 17 Corán 34:12.
> 18 Jesucristo.
> 19 Hájí Mullá Hádí Sabzivár, renombrado filósofo y poeta iraní, 
> contemporáneo de Bahá'u'lláh. Falleció en 1873.
> 20 Mírzá Abu'l-Qásim Faráhání, el Qá'im Maqám, distinguido poeta y erudito 
> durante el reinado de Fath 'Alí Sháh. Era amigo de Mírzá Buzurg, padre de 
> Bahá'u'lláh. Qá'im Maqám llegó a ser Primer Ministro de Persia en 1821, pero en 
> 1835 fue condenado a muerte por orden de Muḥammad Sháh, por instigación de Hájí 
> Mírzá Áqásí.
> 21 Corán 4:129.
> 22 Corán 59:9.
> 23 Muḥammad Javád-i-Qazvíní, a quien Bahá'u'lláh otorgó el título de 
> Ismú'lláhí'l-Júd (El Nombre de Dios, Munificencia). Transcribió muchas Tablas de 
> Bahá'u'lláh durante su ministerio, pero más tarde rompió el Convenio. (Ver Dios 
> Pasa, págs. 233 y 302.)
> 24 Azal.
> 25 Pueblo cercano a IÐfahán.
> 26 Ver nota de pág. 45 (cambiar número de página).
> 27 Mírzá Ashraf, que fue martirizado en la ciudad de IÐfahán. (Ver Dios 
> Pasa, pág. 189.)
> 28 Las dos Manos de la Causa de Dios, Hájí Mullá Alí Akbar Shahmírzádí y 
> Hájí Abu'l-Hasan Ardakání, Amín-i-Iláhí (Fideicomisario del Æuqúqu'lláh), fueron 
> arrestados en Teherán, se les encarceló en Qazvín en el año 1891 y luego fueron 
> trasladados a la prisión de Teherán.
> 29 Príncipe Mahmúd Mírzá, el Jalálu'd-Dawlih, gobernador de Yazd, Persia.
> 30 Maldito.
> 31 Bahá.
> 32 Jamálúd-Dín-i-Afghaní (ver Dios Pasa, págs. 281-301).
> 33 El Asa Segura.
> 34 Letra "B", segunda letra del abecedario.
> 35 Capítulo con que se inicia el Corán, que comienza con la letra B: 
> Bismi'lláhi'r-Rahmání'r-Rahím (en el Nombre de Dios, el Compasivo, el 
> Misericordioso). Este capítulo del Corán fue revelado dos veces, una en La Meca 
> y otra en Medina.
> 36 Jesucristo.
> 37 Moisés.
> 38 Teherán.
> 39 Mázindarán.
> 40 Esta Tabla iba dirigida a Jalíl-i-Khu'í, uno de los primeros creyentes de 
> Ádhirbáyján, Persia. Después de la ascensión de Bahá'u'lláh rompió el Convenio.
> 41 Cf. Corán 14:33.
> 42 Cf. Corán 21:23.
> 43 La Meca.
> 44 Corán 3:91.
> 45 Muḥammad.
> 46 Mírzá Yaḥyá.
> 47 Muḥammad.
> 48 Corán 83:6.
> 49 Moisés.
> 50 Corán 14:5.
> 51 Jesucristo.
> 52 Adrianópolis.
> 53 Árabe.
> 54 Persa.
> 55 Muḥammad.
> 56 Los imanes.
> 57 El Báb.
> 58 Neologismo que ha sido necesario crear para intentar traducir el término 
> inglés "Successorship", que significa "cualidad, o posición, de aquel que es el 
> sucesor de alguien". (N. del T.)
> 59 Kitáb-i-Aqdas.
> 60 Uno de los primeros creyentes, muy conocido entre los amigos por la 
> fiabilidad de sus transcripciones de las Tablas de Bahá'u'lláh. (Ver Memorial of 
> the Faithful, págs. 150-153.)
> 61 Préstamos que no producen interés y se devuelven cuando lo desea el 
> deudor.
> 62 Véase Memorials of the Faithful, págs. 1-5.
> 63 Véase Memorials of the Faithful, págs. 49-54.
> 64 En una tabla Bahá'u'lláh afirma: "El Árbol Santo (Sadrat) es, en cierto 
> sentido, la Manifestación del Único Dios Verdadero, exaltado sea Él. El Árbol 
> Bendito de la Tierra de Za'farán se refiere a la tierra floreciente, bendita, 
> santa y muy perfumada, donde se ha plantado ese Árbol."
> 65Término con el que se intenta traducir el neologismo inglés "Firstness", 
> que pretende transmitir la idea de "que posee la cualidad de ser el, o lo, 
> primero".
> 66 En muchos de los pasajes que siguen, relativos a los filósofos griegos, 
> Bahá'u'lláh extrae citas literales de las obras de historiadores musulmanes como 
> Abu'l-Fath-i-Shahristání (1076-1153 d.C.) e 'Imádu'd-Dín Abu'l-Fidá (1273-1331 
> d.C.).
> 67 En una de sus Tablas, Bahá'u'lláh escribió: "La primera persona que se 
> consagró a la filosofía fue Idris. Así se llamaba. Algunos le llamaban también 
> Hermes. Él tiene un nombre especial en todas las lenguas. Él fue quien hizo 
> exposiciones completas y convincentes en todas las ramas de la filosofía. 
> Después de él, Balinús tomó sus conocimientos y su ciencia de las Tablas 
> Herméticas, y la mayor parte de los filósofos que le siguieron hicieron sus 
> descubrimientos filosóficos y científicos a partir de sus palabras y sus 
> explicaciones..."  En el Corán, en la sura 19, versículos 57-58, está escrito: 
> "Recuerda a Idris en el Libro, pues él fue un hombre de la verdad, un Profeta; y 
> nosotros le elevamos a un lugar en lo alto."
> 68 Ver nota   .
> 69 Corán 20:106.
> 70 Muḥammad.
> 71 La Meca.
> 72 El árabe.
> 73 Moisés.
> 74 Muḥammad Æusayn, uno de los primeros creyentes de Shíráz, llamado Vafá 
> (Fidelidad) por Bahá'u'lláh.
> 75 El Más Grande Nombre.
> 76 Mullá Æusayn.
> 77 El creador del Becerro de Oro. Ver Corán 20:87-98.
> 78 A Siyyid-i-Mihdíy-i-Dahají, a quien iba dirigida esta Tabla, Bahá'u'lláh 
> le confirió el título de Ismu'lláhi'l-Mihdí, "El Nombre de Dios, Mihdí". 
> Posteriormente fue rompedor del Convenio. (Ver Dios Pasa, pág. 303.)
> 79 Nabíl-i-Akbar. Véase nota en la pág. 157.
> 80Esta tabla fue revelada después del martirio del Rey de los Mártires y el 
> Bienamado de los Mártires (véase Dios pasa, págs. 188-189), e iba dirigida a 
> Shaykh Muḥammad Báqir, llamado por Bahá'u'lláh "el Lobo". En esta Tabla 
> Bahá'u'lláh menciona a Mir Muḥammad Æusayn, el Imám Jum'ih de IÐfahán, llamado 
> "la Serpiente Hembra", que fue cómplice de Shaykh Muḥammad Báqir en la 
> persecución de los bahá'ís (véase Dios pasa, págs. 186, 188-189 y 206.) La 
> Epístola al Hijo del Lobo iba dirigida a Shaykh Muḥammad Taqiy-i-Najafi, hijo de 
> Shaykh Muḥammad Báqir.
> 81 La Meca.
> 82 Fáimih, hija de Muḥammad.
> 83 Jesucristo.
> 84 Corán 4:96.
> 85 Jesucristo.
> 86 El Sagrado Árbol del Loto, el Árbol más allá del cual no hay paso (véase 
> Corán 53:8-18). Es un símbolo de la Manifestación de Dios. (Véase Dios Pasa, 
> pág. 90.)
> 87 Corán 2:88.
> 88 Moisés.
> 89 Jesucristo.
> 90 Napoleón III.
> 91 Corán 40:29.
> 92 Muḥammad.
> 93 Fáimih, hija de Muḥammad.
> 94 Adrianópolis.
> 95 El Imám-Jum'ih de IÐfahán (ver pág.   ).
> 96 Fáimih.
> 97 El Rey de los Mártires y el Bienamado de los Mártires.
> 98 Jesucristo.
> 99 Ismael.
> 100 Corán 104:1-2.
> 101 Beirut. Esta Tabla es "una carta dictada por Bahá'u'lláh y dirigida por 
> Mírzá Áqá Ján, su amanuense, a 'Abdu'l-Bahá mientras este último se encontraba 
> de visita en Beirut." (The World Order of Bahá'u'lláh, pág. 136.)
> 102 Del Báb.
> 103 Corán 7:139.
> 104 Munificencia. Véase nota   .
> 105 Moisés.
> 106 Ver nota    .
> 107 Salmos 59:9; 108:10.
> 108 Corán 14:5.
>
> — *TABLAS DE BAHÁ'U'LL¡H*

