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> (desde 1 agosto 1997)
> 
> El KITÁB-I-AQDAS 
> El Libro Más Sagrado
> Bahá’u’lláh
> **********************************
> Contenidos
> Prefacio	
> 
> Introducción	
> 
> Descripción del Kitáb-i-Aqdas por Shoghi Effendi 	
> 
> El Kitáb-i-Aqdas
> 
> Algunos textos revelados por Bahá’u’lláh que complementan el Kitáb-i-Aqdas
> 
> Preguntas y Respuestas
> 
> Sinopsis y Codificación de las Leyes y Disposiciones del Kitáb-i-Aqdas
> 
> Notas
> 
> Glosario
> 
> Relación de pasajes traducidos por Shoghi Effendi
> 
> Índice
> 
> PREFACIO
> 
> En 1953, Shoghi Effendi, el Guardián de la Fe Bahá'í, incluyó entre las metas de 
> su Plan de Diez Años la preparación de una Sinopsis y Codificación de las Leyes 
> y Disposiciones del Kitáb-i-Aqdas para servir de preludio ineludible a la traducción 
> de la obra. Él mismo trabajó en la codificación; mas la tarea quedó inconclusa al 
> morir él en 1957. La empresa fue reemprendida más adelante sobre la base de su 
> trabajo y el volumen resultante vio la luz en 1973. Además de la propia Sinopsis y 
> Codificación y de las notas explicativas, la publicación contenía una selección de 
> pasajes del Kitáb-i-Aqdas previamente traducidos por Shoghi Effendi, hasta 
> entonces repartidos en varios libros. La Sinopsis y Codificación abarcaba tanto el 
> texto del Kitáb-i-Aqdas como el de las Preguntas y Respuestas, que constituye un 
> apéndice del Aqdas. En 1986 la Casa Universal de Justicia decidió que había 
> llegado el momento en que era a la vez posible y esencial preparar una 
> traducción al inglés del texto completo del Libro Más Sagrado, por lo que incluyó 
> la realización de este proyecto entre las metas del Plan de Seis Años 1986-1992. 
> La publicación en inglés irá seguida de traducciones a otros idiomas.	
> 
> Puesto que el Kitáb-i-Aqdas constituye Escritura Sagrada, el criterio adoptado ha 
> consistido en presentar el texto de modo tal que su lectura resulte ágil e invite a la 
> inspiración. De ahí que aparezca desembarazado de las notas a pie de página y 
> de las remisiones tan frecuentes en obras eruditas. No obstante, a fin de que el 
> lector pueda seguir el curso del texto y distinguir la variedad de temas que lo 
> caracterizan, ha parecido oportuno añadir divisiones por párrafos, divisiones que 
> son extrañas a la tradición literaria árabe. A su vez, los párrafos han sido 
> numerados para facilitar el acceso y la confección de índices, así como por 
> uniformidad de referencia en todos los idiomas en que sea publicada la obra.	Al 
> texto del Aqdas sigue una breve recopilación de Escritos de Bahá'u'lláh que 
> complementan el Libro Más Sagrado, y una traducción de las Preguntas y 
> Respuestas, texto que se publica ahora por primera vez.	
> 
> Shoghi Effendi había declarado que la traducción al inglés del Aqdas debía ir 
> "profusamente anotada". El criterio seguido al confeccionar las notas ha sido el de 
> centrarse en los aspectos que para el lector desconocedor del árabe puedan 
> parecer oscuros, o bien requieran, por varias razones, elucidación o información 
> general. Fuera de estos objetivos fundamentales, no se ha pretendido convertir 
> las notas en un comentario exhaustivo del texto.	
> 
> Las notas, situadas a continuación de la Sinopsis y Codificación, están 
> numeradas consecutivamente. Cada una de ellas viene precedida por una cita del 
> pasaje de referencia e incluye el número del párrafo en que aparece. Este 
> procedimiento facilita las remisiones entre el texto y las notas, a la vez que 
> permite a los lectores estudiar éstas sin tener que consultar repetidamente el 
> texto, si así lo prefieren. Es de esperar que de este modo queden satisfechas las 
> necesidades de lectores de una gran variedad de orígenes e intereses.	
> 
> El índice constituye una guía de los temas tratados en todas las secciones del 
> volumen.	
> 
> La significación y carácter del Kitáb-i-Aqdas y la variedad de temas que contiene 
> han sido descritos gráficamente por Shoghi Effendi en su historia del primer siglo 
> bahá'í titulada Dios Pasa. Para mayor comodidad del lector, se ofrecen estos 
> pasajes en la sección que sigue a la introducción. La Sinopsis y Codificación, 
> publicada de nuevo en este volumen, ayudará igualmente a obtener una visión 
> panorámica del Libro.
> 
> 				 INTRODUCCIÓN 	
> 
> El presente año 149 de la era bahá'í marca el Centenario de la Ascensión de 
> Bahá'u'lláh, Portador de la Revelación universal de Dios destinada a guiar a la 
> humanidad a su mayoría de edad colectiva. Que esta ocasión sea conmemorada 
> por una comunidad de creyentes que es toda ella una muestra representativa de 
> la raza humana y que ha sido establecida, en el curso de siglo y medio, en los 
> más remotos confines de la tierra, constituye una muestra de las fuerzas de 
> unidad desatadas por el advenimiento de Bahá'u'lláh. Otro testimonio del efecto 
> de estas mismas fuerzas se observa en el grado en que la visión de Bahá'u'lláh 
> ha prefigurado tantísimos aspectos de la experiencia humana contemporánea. 
> Estamos, pues, en un momento propicio para la publicación de esta primera 
> traducción autorizada al inglés del Libro Madre de Su Revelación, Su "Libro Más 
> Sagrado", Libro en que Bahá'u'lláh enuncia las Leyes de Dios propias de una 
> Dispensación destinada a durar al menos mil años.	
> 
> Entre el más de un centenar de volúmenes de Escrituras Sagradas de Bahá'u'lláh, 
> el Kitáb-i-Aqdas reviste una importancia singular. "Reconstruir el mundo entero", 
> es la misión y el desafío de Su Mensaje, y el Kitáb-i-Aqdas constituye la Carta de 
> la futura civilización mundial que Bahá'u'lláh ha venido a erigir. Sus disposiciones 
> descansan firmemente sobre los cimientos establecidos por las religiones 
> pasadas, ya que, en palabras de Bahá'u'lláh: "Ésta es la inmutable Fe de Dios, 
> eterna en el pasado, eterna en el futuro". En esta Revelación los conceptos del 
> pasado se elevan a un nuevo nivel de comprensión, y las leyes sociales, 
> alteradas para ajustarse a la época que ahora nace, están concebidas para hacer 
> progresar a la humanidad hacia una civilización mundial cuyos esplendores ahora 
> apenas pueden concebirse.	
> 
> Al afirmar la validez de las grandes religiones del pasado, el Kitáb-i-Aqdas reitera 
> las verdades eternas enunciadas por todos los Mensajeros divinos: la unidad de 
> Dios, el amor al prójimo y el propósito moral de la vida en esta Tierra. Al mismo 
> tiempo suprime cuantos elementos de los códigos religiosos del pasado estorban 
> hoy la unificación emergente del mundo y la reconstrucción de la sociedad 
> humana.	
> La Ley de Dios para esta Dispensación responde a las necesidades de toda la 
> familia humana. Hay leyes en el Kitáb-i-Aqdas que se dirigen principalmente a los 
> miembros de cierto sector de la humanidad y que pueden ser entendidas 
> fácilmente por esas personas, pero que en una primera lectura podrían parecer 
> extrañas a las de una cultura diferente. Tal es el caso, por ejemplo, de la ley que 
> prohíbe la confesión de los pecados ante un semejante, ley que a pesar de ser 
> comprensible para quienes estén formados en el cristianismo, podría 
> desconcertar a muchas otras personas. Muchas leyes están relacionadas con las 
> de otras Dispensaciones anteriores, en especial las dos más recientes: la de 
> Mu/hammad y la del Báb, respectivamente representadas por el Corán y el Bayán. 
> Por otra parte, si bien es cierto que algunas disposiciones del Aqdas poseen un 
> referente muy concreto, no por ello dejan de tener alcances universales. Mediante 
> Su Ley, Bahá'u'lláh desvela gradualmente el significado de nuevos niveles de 
> conocimiento y conducta a los que son llamados los pueblos del mundo. Él sitúa 
> Sus preceptos en un marco de comentarios espirituales, manteniendo siempre 
> ante la mente del lector el principio de que (sea cual sea el tema de que traten( 
> tienen la finalidad de dar tranquilidad a la sociedad, elevar las normas del 
> comportamiento, ampliar la comprensión y espiritualizar la vida de todas las 
> personas. A lo largo de toda la obra queda manifiesto que la meta última de las 
> leyes de la religión radica en la relación del alma con Dios y el cumplimiento de 
> su destino espiritual. "No penséis", afirma Bahá'u'lláh, "que os hemos revelado un 
> mero código de leyes. Antes bien, hemos roto el sello del Vino selecto con los 
> dedos de la fuerza y del poder". Su Libro de Leyes es Su "testimonio de mayor 
> peso para todos los pueblos y la prueba del Todomisericordioso para todos los 
> que están en el cielo y todos los que están en la tierra".	
> 
> Una introducción al universo espiritual que nos descubre el Kitáb-i-Aqdas no 
> lograría su objetivo si no diera a conocer al lector las instituciones interpretativas 
> y legislativas que Bahá'u'lláh ha ligado indisolublemente al sistema de leyes así 
> revelado. En el corazón de esta guía se halla el papel singular que los Escritos de 
> Bahá'u'lláh (de hecho el texto mismo del Kitáb-i-Aqdas) confieren a Su hijo mayor, 
> `Abdu'l-Bahá. Esta figura única es al mismo tiempo el Ejemplo del modelo de vida 
> enseñado por Su Padre, el Intérprete autorizado y divinamente inspirado de Sus 
> Enseñanzas, así como el Centro y Eje del Convenio que el Autor de la Revelación 
> Bahá'í ha establecido con cuantos Le reconocen. Los veintinueve años que duró 
> el ministerio de `Abdu'l-Bahá proporcionaron al mundo bahá’í un brillante conjunto 
> de comentarios que abre múltiples perspectivas para comprender la voluntad de 
> Su Padre.	
> 
> En Su Testamento `Abdu'l-Bahá confirió el manto de Guardián de la Causa e 
> Intérprete infalible de sus enseñanzas a Su nieto mayor, Shoghi Effendi. 
> Asimismo, 'Abdu'l-Bahá confirmó la autoridad y la garantía de guía divina 
> otorgada por Bahá'u'lláh a la Casa Universal de Justicia en todas las materias 
> "que no hayan sido expresamente reveladas en el Libro". Por consiguiente, tanto 
> en la Guardianía como en la Casa Universal de Justicia, cabe ver (en palabras de 
> Shoghi Effendi( a los "Dos Sucesores" de Bahá'u'lláh y `Abdu'l-Bahá. Son las 
> instituciones supremas del Orden Administrativo fundado y previsto en el Kitáb-i-
> Aqdas y desarrollado por `Abdu'l-Bahá en Su Testamento.	
> 
> Durante los treinta y seis años de su ministerio, Shoghi Effendi levantó la 
> estructura de las Asambleas Espirituales electas –las Casas de Justicia a que se 
> refiere el Kitáb-i-Aqdas, hoy en su etapa embrionaria–, y con la colaboración de 
> éstas acometió la ejecución sistemática del Plan divino que `Abdu'l-Bahá había 
> trazado para la difusión mundial de la Fe. También puso en marcha los procesos 
> preparativos esenciales para la elección de la Casa Universal de Justicia sobre la 
> base de la firme estructura administrativa que había sido establecida. Ese cuerpo 
> que nació en 1963 se elige mediante votación secreta y mayoría simple de votos, 
> en una elección de tres etapas en la que participan los bahá’ís adultos de todo el 
> mundo. La Palabra revelada de Bahá'u'lláh, junto con las interpretaciones y 
> exposiciones del Centro del Convenio y del Guardián de la Causa, constituyen la 
> base fundamental y el mandato de obligada referencia de la Casa Universal de 
> Justicia.	
> 
> En cuanto a las leyes propiamente dichas, un examen detallado permite concluir 
> que abarcan tres áreas: la relación del individuo con Dios; asuntos tanto físicos 
> como espirituales que benefician directamente al ser humano; las relaciones entre 
> las personas, y entre las personas y la sociedad. A su vez tales leyes pueden 
> agruparse en: La oración y el ayuno; leyes sobre la condición jurídica de las 
> personas que rigen el matrimonio, el divorcio y la herencia; leyes, disposiciones, 
> prohibiciones y exhortaciones varias; y la abrogación de leyes y disposiciones 
> específicas de Dispensaciones anteriores. Una característica destacada del 
> conjunto es la brevedad de los enunciados. Constituyen el núcleo de un amplio 
> espectro de leyes que surgirán en los siglos venideros. Este desarrollo será 
> promulgado por la Casa Universal de Justicia en virtud de la autoridad que le fue 
> conferida por Bahá'u'lláh mismo. En una de Sus Tablas, `Abdu'l-Bahá aclara este 
> principio:	Los asuntos de importancia mayor que constituyen el fundamento de 
> la Ley de Dios aparecen consignados expresamente en el Texto; ahora bien, las 
> leyes subsidiarias quedan encomendadas a la Casa de Justicia. La sabiduría de 
> ello estriba en que los tiempos nunca permanecen iguales, pues el cambio es una 
> cualidad necesaria y un atributo esencial de este mundo, del tiempo y del 
> espacio. Por ello la Casa de Justicia tomará las medidas pertinentes (...)	En pocas 
> palabras, ahí radica la sabiduría de remitir las leyes de la sociedad a la Casa de 
> Justicia. De modo parecido, en la religión del Islam no toda disposición fue 
> revelada explícitamente; es más, ni siquiera una décima parte de la décima parte 
> llegó a ser incluida en el Texto. Aun cuando todas las grandes materias de 
> importancia se hicieron constar de forma expresa, sin duda miles de leyes 
> quedaron sin especificar. Éstas fueron concebidas, conforme a las leyes de la 
> jurisprudencia islámica, por los teólogos de una época posterior, teólogos que 
> individualmente extraían deducciones contrapuestas de las disposiciones 
> originalmente reveladas. Todas ellas fueron puestas en vigor. Hoy día este 
> proceso de deducción corresponde en derecho a la institución de la Casa de 
> Justicia, por lo que las deducciones y conclusiones particulares de los doctos 
> carecen de autoridad, a menos que sean refrendadas por la Casa de Justicia. La 
> diferencia radica precisamente en que no han de surgir discrepancias de las 
> conclusiones y refrendos de la institución de la Casa de Justicia, cuyos miembros 
> son elegidos y conocidos por la comunidad bahá'í de todo el mundo. En contraste, 
> las conclusiones particulares de teólogos y estudiosos con toda seguridad 
> provocarían disensiones y llevarían al cisma, a la división y a la dispersión. La 
> unicidad de la Palabra sería destruida, desaparecería la unidad de la Fe y 
> temblaría el edificio de la Fe de Dios.	
> 
> Aun cuando la Casa Universal de Justicia está expresamente autorizada para 
> modificar o abrogar su propia legislación conforme cambien las condiciones (lo 
> que viene a dotar a la ley bahá'í de un elemento esencial de flexibilidad(, empero 
> no puede revocar o modificar ninguna de las leyes que se hallen expresamente 
> establecidas en el Texto sagrado.	
> 
> La sociedad para la cual están concebidas ciertas leyes del Aqdas habrá de surgir 
> sólo en forma gradual, y Bahá'u'lláh ha previsto la aplicación progresiva de la ley 
> bahá'í:		
> 
> En verdad, las leyes de Dios son como el océano, y los hijos de los hombres son 
> como peces, ojalá lo supieran. Empero, al observarlas se debe proceder con tacto 
> y sabiduría (...) Puesto que la mayoría de las personas son débiles y están muy 
> alejadas de la voluntad de Dios, por lo tanto, en todo momento debe emplearse 
> tacto y prudencia, de modo que nada ocurra que provoque tumulto y disensión o 
> suscite el clamor de los desatentos. Verdaderamente, Su munificencia ha 
> trascendido todo el universo y Sus dádivas han circundado a todos los habitantes 
> de la tierra. Hay que guiar a la humanidad al océano del verdadero entendimiento 
> con una actitud de amor y tolerancia. El propio Kitáb-i-Aqdas brinda elocuente 
> testimonio de la amorosa providencia de Dios.		
> 
> El principio que rige esta aplicación progresiva fue enunciado en una carta escrita 
> en 1935 en nombre de Shoghi Effendi y dirigida a una Asamblea Espiritual 
> Nacional: 		
> 
> Las leyes reveladas por Bahá'u'lláh en el Aqdas, siempre que sean practicables y 
> no contravengan directamente la Ley Civil del país, son totalmente vinculantes 
> para todos los creyentes o instituciones bahá'ís, ya sean de Oriente o de 
> Occidente. Determinadas (...) leyes deben ser consideradas por todos los 
> creyentes como leyes de aplicación universal y esencial en la hora presente. 
> Otras han sido dictadas en previsión de un estado de sociedad destinado a surgir 
> de las caóticas condiciones que prevalecen hoy día (...) Lo que no haya sido 
> contemplado en el Aqdas, amén de cuestiones de detalle e importancia 
> secundaria que surjan de la aplicación de las leyes ya formuladas por Bahá'u'lláh, 
> es competencia de la Casa Universal de Justicia. Dicha institución puede 
> complementar, pero nunca invalidar o modificar en lo más mínimo, lo que ya ha 
> sido formulado por Bahá'u'lláh. Tampoco tiene el Guardián ningún derecho a 
> rebajar la obligatoriedad, ni mucho menos a abrogar las disposiciones de un Libro 
> tan sagrado y fundamental. 	
> 
> El número de leyes que los bahá'ís deben cumplir no aumenta con la publicación 
> de esta traducción. Cuando se considere oportuno se dará aviso a la comunidad 
> bahá'í sobre qué otras leyes entren en vigor para los creyentes, todo ello 
> acompañado de las directrices o legislación complementaria que sean precisas 
> para su aplicación.	En general, las leyes del Kitáb-i-Aqdas se enuncian de forma 
> sucinta. Un ejemplo de esta concisión viene dado por el hecho de que muchas 
> leyes se expresan teniendo al varón por destinatario; pero de los escritos del 
> Guardián resulta evidente que allí donde Bahá'u'lláh ha enunciado una ley 
> aplicable a un hombre con respecto a una mujer, la misma ley rige, mutatis 
> mutandis, entre una mujer y un hombre, a menos que el contexto invalide tal 
> posibilidad. Por ejemplo, el texto del Kitáb-i-Aqdas prohíbe que el varón se case 
> con la esposa de su padre (es decir, su madrastra). Pues bien, el Guardián ha 
> indicado que (análogamente( a la mujer le está prohibido casarse con su 
> padrastro. Esta inteligencia de las implicaciones de la Ley comporta efectos de 
> largo alcance a la luz del principio fundamental bahá'í de la igualdad entre los 
> sexos, por lo que debe tenerse presente al estudiar el Texto sagrado. El que 
> hombres y mujeres difieran entre sí en algunas características y funciones es un 
> hecho inevitable de la naturaleza que, además, posibilita sus papeles 
> complementarios en algunos campos de la vida social; pero es significativo que 
> `Abdu'l-Bahá haya afirmado que en esta Dispensación "La igualdad de los 
> hombres y las mujeres, salvo en algunos aspectos insignificantes, ha sido plena y 
> categóricamente proclamada".	 Ya se ha hecho mención de la relación íntima 
> que existe entre el Kitáb-i-Aqdas y los Libros Sagrados de las Dispensaciones 
> precedentes. Especialmente estrecha es la relación con el Bayán, el Libro de 
> Leyes revelado por el Báb. Las siguientes citas de cartas escritas en nombre del 
> Guardián aclaran esta relación:		
> 
> Shoghi Effendi piensa que debe hacerse hincapié en la unidad de la Revelación 
> bahá'í como un todo que abarca la Fe del Báb (...) La Fe del Báb no debe 
> divorciarse de la de Bahá'u'lláh. Aunque las enseñanzas del Bayán han sido 
> abrogadas y sustituidas por las leyes del Aqdas, con todo, debido al hecho de que 
> el Báb Se consideró a Sí mismo el Precursor de Bahá'u'lláh, hemos de ver Su 
> Dispensación y la de Bahá'u'lláh como una sola entidad, siendo aquella una 
> introducción al advenimiento de ésta.		
> 
> El Báb afirma que Sus leyes son provisionales y que dependen de la aprobación 
> de la futura Manifestación. Ésta es la razón por la que en el Libro de Aqdas 
> Bahá'u'lláh sanciona algunas de las leyes del Bayán, modifica otras y anula 
> muchas de ellas.	
> 
> Tal como el Bayán había sido revelado por el Báb a mediados de Su Ministerio, 
> Bahá'u'lláh reveló el Kitáb-i-Aqdas en torno a 1873, unos veinte años después de 
> que, en el Síyáh-Chál de Teherán, recibiera la anunciación de Su Revelación. En 
> una de Sus Tablas Bahá'u'lláh indica que, incluso después de ser revelado, el 
> Aqdas fue retenido por Él durante algún tiempo antes de ser despachado a los 
> creyentes de Irán. Más adelante, tal y como relata Shoghi Effendi:	
> 
> A medida que Su Misión iba concluyendo, la formulación hecha por Bahá'u'lláh, 
> en Su Kitáb-i-Aqdas, de las leyes fundamentales de Su Dispensación fue seguida 
> por la enunciación de ciertos preceptos y principios medulares de Su Fe, por la 
> reafirmación de verdades que Él había proclamado anteriormente, por el 
> desarrollo y elucidación de algunas leyes que había dictado, por la revelación de 
> aún más profecías y amonestaciones, y por el establecimiento de disposiciones 
> secundarias destinadas a complementar las disposiciones de Su Libro Más 
> Sagrado. Éstas fueron consignadas en innumerables Tablas que continuó 
> revelando hasta los últimos días de Su vida terrenal (...)	
> 
> Entre tales obras se halla Preguntas y Respuestas, recopilación realizada por 
> Zaynu'l-Muqarrabín, el más eminente de los transcriptores de los Escritos de 
> Bahá'u'lláh. La obra consiste en respuestas reveladas por Bahá'u'lláh a preguntas 
> que Le hacían varios creyentes, por lo que constituye un valiosísimo apéndice del 
> Kitáb-i-Aqdas. En 1978 las más notables de entre las demás Tablas de esta 
> naturaleza se publicaron en inglés en forma de una recopilación titulada Tablas 
> de Bahá'u'lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas.	 Algunos años después de 
> revelar el Kitáb-i-Aqdas, Bahá'u'lláh ordenó el envío de copias manuscritas a 
> varios bahá'ís de Irán. Ya en 1308 d.h. (1890-91 d.C.), hacia el final de Su vida, 
> dispuso la publicación en Bombay del texto árabe original del Libro.	 
> 
> No resta sino añadir algunas palabras a propósito del estilo y lenguaje con que el 
> Kitáb-i-Aqdas ha sido vertido al inglés. Bahá'u'lláh poseía un dominio espléndido 
> del árabe y prefirió valerse de este idioma en aquellas Tablas y otros Escritos 
> donde la precisión del significado resultaba especialmente apropiada para la 
> exposición de principios fundamentales. Además de la elección de la lengua 
> misma, el estilo empleado es de carácter exaltado y emotivo y sobremanera 
> irresistible, especialmente para quienes están familiarizados con la gran tradición 
> literaria de la cual surgió. Al acometer su obra traductora, Shoghi Effendi se 
> enfrentó al desafío de hallar un estilo de inglés que no sólo transmitiera fielmente 
> el significado preciso del texto, sino que también evocara en el lector el espíritu 
> de reverencia meditativa que es característico de la respuesta ante el original. La 
> forma de expresión que escogió, reminiscente del estilo usado por los traductores 
> de la Biblia del siglo diecisiete, reproduce el tono elevado del árabe de 
> Bahá'u'lláh, al tiempo que permanece accesible al lector contemporáneo. Por otra 
> parte, las traducciones de Shoghi Effendi están iluminadas por su comprensión 
> singularmente inspirada del significado y repercusiones de los originales.	 
> Aunque tanto el árabe como el inglés son lenguas de rico vocabulario y modos de 
> expresión variados, sus formas difieren notablemente entre sí. El árabe del Kitáb-
> i-Aqdas se distingue por una intensa densidad y concisión expresiva. Una 
> característica de este estilo consiste en que cuando una connotación resulta 
> obvia, no se hace mención expresa de ella. De ahí el problema que se le plantea 
> al lector cuya procedencia cultural, religiosa y literaria sea totalmente diferente del 
> idioma árabe. Una traducción literal de un pasaje que es claro en el texto árabe 
> puede resultar confusa en inglés. En consecuencia, en la traducción inglesa de 
> tales pasajes se hace necesario incluir ese elemento de la frase árabe que está 
> obviamente implícito en el original. A la vez resulta fundamental evitar la 
> extrapolación de este proceso hasta el punto de añadir algo injustificadamente al 
> original o de limitar su significado. Una de las mayores dificultades que han tenido 
> que afrontar los traductores y que ha causado la reconsideración repetida de la 
> traducción de algunos párrafos ha consistido en alcanzar el equilibrio adecuado 
> entre la belleza y la claridad de expresión, por una parte, y la literalidad por otra. 
> Otra cuestión de importancia la constituyen las repercusiones jurídicas de ciertos 
> términos árabes dotados de una gama de significados diferentes a los 
> correspondientes a términos similares en inglés.	
> 
> La traducción de la Sagrada Escritura exige especial cuidado y fidelidad, y 
> máxime en el caso de un Libro de Leyes, donde es vital que el lector no sea 
> llevado a conclusiones erróneas o arrastrado a disputas estériles. Tal y como se 
> había previsto, la traducción del Libro Más Sagrado ha supuesto un trabajo de 
> extrema dificultad y ha requerido consultas con expertos de muchos países. Dado 
> que aproximadamente un tercio del texto ya había sido traducido por Shoghi 
> Effendi, era preciso procurar que la traducción de los pasajes restantes reuniese 
> tres cualidades: exactitud del significado, belleza del inglés y conformidad con el 
> estilo empleado por Shoghi Effendi.	 
> 
> Estamos ahora convencidos de que la traducción ha madurado al punto de 
> representar una versión aceptable del original. No obstante, es indudable que 
> dará lugar a preguntas y sugerencias que permitan aclarar más su contenido. 
> Estamos profundamente agradecidos por los asiduos y meticulosos esfuerzos 
> realizados por los miembros de los Comités a quienes encomendamos la 
> preparación y revisión de esta traducción del Aqdas, así como la confección de 
> las notas. Estamos seguros de que esta primera edición autorizada de la versión 
> inglesa del Kitáb-i-Aqdas permitirá a los lectores obtener al menos un atisbo del 
> esplendor del Libro Madre de la Dispensación bahá'í.	 
> 
> Nuestro mundo ha entrado en la fase más oscura de esta edad de cambios 
> fundamentales y sin parangón en toda su tumultuosa historia. Los pueblos, de 
> cualesquiera raza, nación o religión, se enfrentan al reto de subordinar todas las 
> lealtades secundarias e identidades limitadoras a su unidad como ciudadanos de 
> una sola patria planetaria. En palabras de Bahá'u'lláh: "El bienestar de la 
> humanidad, su paz y seguridad serán inalcanzables hasta que su unidad esté 
> firmemente establecida". Que la publicación de esta traducción del Kitáb-i-Aqdas 
> dé un nuevo impulso al cumplimiento de esta visión universal y abra perspectivas 
> de una regeneración mundial.							 
> 
> LA CASA UNIVERSAL DE JUSTICIA
> 
> DESCRIPCIÓN DEL KITÁB-I-AQDAS POR SHOGHI EFFENDI TOMADA DE 
> DIOS PASA, SU HISTORIA DEL PRIMER SIGLO BAHÁ'Í	
> 
> A pesar del carácter singular y extraordinario que tuvo tal Proclamación, ésta 
> resultó ser nada más que un preludio de una revelación aún más potente del 
> poder creador de su Autor, y de lo que bien puede figurar como el hecho más 
> notable de Su ministerio: la promulgación del Kitáb-i-Aqdas. Mencionado en el 
> Kitáb-i-Íqán, el Aqdas, repositorio principal de aquella Ley que había previsto el 
> Profeta Isaías, y que el escritor del Apocalipsis había descrito como el "cielo 
> nuevo" y la "tierra nueva", el "Tabernáculo de Dios", la "Ciudad Santa", la "Novia", 
> la "Nueva Jerusalén que desciende de Dios", este "Libro Más Sagrado", cuyas 
> disposiciones deben permanecer inviolables al menos mil años, y cuyo sistema 
> abarcará todo el planeta, puede realmente considerarse la emanación más 
> brillante de la mente de Bahá'u'lláh, el Libro Madre de Su Dispensación y la Carta 
> de Su Nuevo Orden Mundial.	
> 
> Revelado poco después de que Bahá'u'lláh fuese trasladado a la casa de `Údí 
> Khammár (alrededor de 1873), en una época en la que aún le asediaban las 
> tribulaciones que con sus actos Le habían infligido Sus enemigos y los supuestos 
> seguidores de Su Fe, este Libro, este tesoro que encierra las inestimables gemas 
> de Su Revelación, descuella único e incomparable entre las Sagradas Escrituras 
> del mundo, en virtud de los principios que inculca, las instituciones administrativas 
> que establece y la función con que inviste al designado Sucesor de su Autor. 
> Pues, a diferencia del Antiguo Testamento y de los Libros Sagrados que lo 
> precedieron, en los que no constan los preceptos expresos del Profeta mismo; a 
> diferencia de los Evangelios, en que las escasas declaraciones atribuidas a 
> Jesucristo no ofrecen una guía clara sobre la futura administración de los asuntos 
> de Su Fe; incluso a diferencia del Corán que, a pesar de ser explícito en las leyes 
> y disposiciones formuladas por el Apóstol de Dios, no se define sobre el 
> importantísimo tema de la sucesión, el Kitáb-i-Aqdas, revelado de principio a fin 
> por el Autor mismo de la Dispensación, no sólo preserva para la posteridad las 
> leyes y disposiciones básicas en que debe descansar la estructura de Su futuro 
> Orden Mundial, sino que ordena, además de la función de interpretación que 
> confiere a Su Sucesor, las instituciones necesarias que son lo único que puede 
> resguardar la integridad y la unidad de Su Fe.	En esta Carta de la civilización 
> mundial del futuro, su Autor (Juez al tiempo que Legislador, Unificador y Redentor 
> de la humanidad( anuncia a los reyes de la tierra la promulgación de la "Ley 
> Suprema"; los declara Sus vasallos; Se proclama a Sí mismo el "Rey de Reyes"; 
> niega toda intención de apoderarse de sus reinos; Se reserva el derecho de 
> "cautivar y poseer los corazones de los hombres"; advierte a los dirigentes 
> eclesiásticos del mundo que no pesen el "Libro de Dios" con las normas 
> corrientes entre ellos; y afirma que el Libro mismo es la "Balanza Infalible" 
> establecida entre los hombres. Estatuye en él formalmente la institución de la 
> "Casa de Justicia", define sus funciones, fija sus ingresos y denomina a sus 
> miembros los "Hombres de Justicia", los "Representantes de Dios", los 
> "Fiduciarios del Todomisericordioso"; alude al futuro Centro de Su Convenio, 
> invistiéndole con el derecho de interpretar Sus sagradas Escrituras; prevé de 
> forma implícita la institución de la Guardianía; da testimonio del efecto 
> revolucionador de Su Orden Mundial; enuncia la doctrina de la "Más Grande 
> Infalibilidad" de la Manifestación de Dios; asevera que esta infalibilidad es el 
> derecho exclusivo e inherente de los Profetas; y descarta la posibilidad de que 
> aparezca otra Manifestación antes del transcurso de al menos mil años.	En este 
> Libro, además, prescribe las oraciones obligatorias; señala la época y la duración 
> del ayuno; prohíbe la oración obligatoria colectiva, salvo para los muertos; fija la 
> Alquibla; instituye el /Huqúqu'lláh (Derecho de Dios); formula la ley de la herencia; 
> ordena la institución del Mashriqu'l-Adhkár; establece la Fiesta de Diecinueve 
> Días, las festividades bahá'ís y los días intercalares; suprime la institución del 
> sacerdocio; prohíbe la esclavitud, el ascetismo, la mendicidad, el monacato, la 
> penitencia, el uso de púlpitos y el besar las manos; ordena la monogamia; 
> condena la crueldad para con los animales, la ociosidad y la pereza, la 
> murmuración y la calumnia; censura el divorcio; proscribe los juegos de azar así 
> como el consumo de opio, vino y otras bebidas embriagantes; especifica las 
> penas por asesinato, incendio intencional, adulterio y robo; recalca la importancia 
> del matrimonio y establece sus condiciones esenciales; impone la obligación de 
> emplearse en un oficio o profesión, elevando dicha ocupación a la categoría de 
> oración; hace hincapié en la necesidad de proveer los medios para la educación 
> de los niños; y asigna a toda persona el deber de escribir su testamento y de 
> mostrar estricta obediencia al Gobierno.		
> 
> Además de estas disposiciones, Bahá'u'lláh exhorta a Sus seguidores a asociarse 
> en amistad y concordia y sin discriminaciones con los seguidores de todas las 
> religiones; les advierte que se alejen del fanatismo, la sedición, el orgullo, las 
> disputas y las contiendas; les inculca limpieza inmaculada, veracidad estricta, 
> castidad sin mancha, honradez, hospitalidad, fidelidad, cortesía, paciencia, 
> justicia y equidad; les aconseja que sean "como los dedos de una sola mano y los 
> miembros de un solo cuerpo"; los insta a servir a Su Causa; y les garantiza Su 
> ayuda incuestionable. Además, Se explaya sobre la inestabilidad de los asuntos 
> humanos; declara que la verdadera libertad consiste en la sumisión del hombre a 
> Sus mandamientos; les previene contra la lenidad en el cumplimiento de Sus 
> decretos; y ordena los dos deberes inseparables de reconocer a la "Aurora de la 
> Revelación de Dios" y de observar todas las disposiciones reveladas por Él, dos 
> deberes ninguno de los cuales (afirma Él) es aceptable sin el otro.	
> 
> El significativo llamamiento hecho a los Presidentes de las Repúblicas del 
> continente americano por el que les insta a aprovechar su oportunidad en el Día 
> de Dios y a defender la causa de la justicia; la orden dada a los miembros de los 
> parlamentos de todo el mundo, por la que se les apremia a adoptar una escritura 
> y un idioma universales; Sus advertencias a Guillermo I el vencedor de Napoleón 
> III; la amonestación que dirige a Francisco José, el Emperador de Austria; Su 
> referencia a "las lamentaciones de Berlín" en Su apóstrofe a las riberas del Rin; 
> Su reprobación del "trono de la tiranía" establecido en Constantinopla, y la 
> predicción de las tribulaciones que habrían de sobrevenir a sus habitantes y de la 
> extinción de su "esplendor aparente"; las palabras de ánimo y consuelo que dirige 
> a Su ciudad natal, en las que asegura que Dios la ha elegido para ser "la fuente 
> de alegría para toda la humanidad"; Su profecía de que se ha de alzar "la voz de 
> los héroes de Khurásán" en glorificación de su Señor; Su aseveración de que en 
> Kirmán se han de levantar hombres "dotados de gran valentía" que han de hacer 
> mención de Él; y, finalmente, Su magnánima promesa, hecha a un hermano 
> pérfido que Le había causado tanta angustia, de que un Dios soberanamente 
> "perdonador y munífico" le perdonaría sus iniquidades con sólo arrepentirse: todo 
> ello enriquece aún más el contenido de un Libro designado por su Autor como "la 
> fuente de la verdadera felicidad", "la Balanza Infalible", el "Sendero Recto" y el 
> "vivificador del género humano".	
> 
> Bahá'u'lláh, además, ha caracterizado expresamente las leyes y disposiciones 
> que constituyen el tema principal de este Libro como "el aliento de vida para todo 
> lo creado", "la mayor fortaleza", los "frutos" de Su "árbol", "el mejor medio para el 
> mantenimiento del orden en el mundo y la seguridad de sus pueblos", "las 
> lámparas de Su sabiduría y amorosa providencia", "el fragante aroma de Su 
> vestidura", y las "llaves" de Su "misericordia" para Sus criaturas. "Este Libro" (Él 
> mismo declara( "es un cielo que hemos adornado con las estrellas de Nuestros 
> mandamientos y prohibiciones". Afirma además: "Bienaventurado el que lo lea y 
> medite sobre los versículos enviados en él por Dios, el Señor del Poder, el 
> Omnipotente. Di: ¡Oh hombres! Recibidlo con la mano de la resignación (...) ¡Por 
> Mi vida! Ha sido enviado de una manera que causa asombro en la mente de los 
> hombres. Verdaderamente, es Mi testimonio de mayor peso para todos los 
> pueblos y la prueba del Todomisericordioso para todos los que están en el cielo y 
> todos los que están en la tierra". Y en otro lugar asevera: "Bienaventurado el 
> paladar que saborea su dulzura, y el ojo perspicaz que reconoce lo que se 
> atesora en él, y el corazón comprensivo que entiende sus alusiones y misterios. 
> ¡Por Dios! Tal es la majestad de lo que en él ha sido revelado y tan asombrosa la 
> revelación de sus alusiones ocultas, que el tronco de la expresión tiembla cuando 
> intenta describirlas". Y finalmente: "El Kitáb-i-Aqdas ha sido revelado de manera 
> tal que atrae y abarca a todas las Dispensaciones divinamente designadas. 
> ¡Bienaventurados los que lo lean! ¡Bienaventurados los que lo comprendan! 
> ¡Bienaventurados quienes meditan sobre él! ¡Bienaventurados los que ponderen 
> su significado! Tan enorme es su alcance, que ha abarcado a todos los hombres 
> antes de que lo hayan reconocido. Pronto se manifestarán sobre la tierra su 
> potencia soberana, su penetrante influencia y la grandeza de su poder".
> 
> ELKITÁB-I-AQDAS
> 
> EN EL NOMBRE DE AQUEL QUE ES EL SUPREMO GOBERNANTE DE TODO 
> LO QUE HA SIDO Y TODO LO QUE HA DE SER
> 
> 1.	El primer deber prescrito por Dios a Sus siervos es el reconocimiento de 
> Aquel que es la Aurora de Su Revelación y la Fuente de Sus leyes, Quien 
> representa a la Deidad tanto en el Reino de Su Causa como en el mundo de la 
> creación. El que haya cumplido este deber ha logrado todo bien; y el que esté 
> privado de él se ha extraviado, aunque fuese autor de toda obra justa. Incumbe a 
> todo el que alcance esta muy sublime estación, esta cumbre de trascendente 
> gloria, observar cada uno de los preceptos de Aquel que es el Deseo del mundo. 
> Estos dos deberes son inseparables. Ninguno es aceptable sin el otro. Así lo ha 
> decretado Quien es la Fuente de inspiración divina.
> 
> 2.	Aquellos a quienes Dios ha dotado de perspicacia reconocerán fácilmente 
> que los preceptos establecidos por Dios constituyen el medio supremo para el 
> mantenimiento del orden en el mundo y la seguridad de sus pueblos. Quien se 
> aparta de ellos se cuenta entre los abyectos y necios. En verdad, os hemos 
> ordenado rechazar los dictados de vuestras malas pasiones y deseos corruptos, y 
> no transgredir los límites que ha fijado la Pluma del Altísimo, pues son éstos el 
> hálito de vida para todas las cosas creadas. Los mares de la sabiduría divina y la 
> divina expresión se han agitado por el soplo de la brisa del Todomisericordioso: 
> ¡apresuraos y bebed a plenitud, hombres de entendimiento! Quienes han violado 
> el Convenio de Dios quebrantando Sus mandamientos, y se han vuelto atrás, 
> ésos han cometido un lamentable error a los ojos de Dios, el Poseedor, el 
> Altísimo.3.	¡Pueblos del mundo! Tened por cierto que Mis mandamientos son 
> las lámparas de Mi amorosa providencia entre Mis siervos y las llaves de Mi 
> misericordia para con Mis criaturas. Así ha sido enviado desde el cielo de la 
> Voluntad de vuestro Señor, el Señor de la Revelación. Si algún hombre probara la 
> dulzura de las palabras que han querido proferir los labios del 
> Todomisericordioso, aunque poseyera los tesoros de la tierra, renunciaría a todos 
> y a cada uno de ellos para poder vindicar la verdad de siquiera uno solo de Sus 
> mandamientos, los cuales brillan sobre la Aurora de Su generoso cuidado y 
> ternura.4.	Di: De Mis leyes se desprende el fragante aroma de Mi vestidura, y 
> con su ayuda serán plantados sobre las cumbres más altas los estandartes de la 
> Victoria. La Lengua de Mi poder, desde el cielo de Mi omnipotente gloria, ha 
> dirigido a Mi creación estas palabras: "Observa Mis mandamientos por amor a Mi 
> belleza". Feliz el amante que ha percibido la divina fragancia de su bienamado en 
> estas palabras, impregnadas del perfume de una gracia que ninguna lengua 
> puede describir. ¡Por mi vida! Quien haya bebido el vino selecto de la equidad de 
> manos de Mi generoso favor, circulará alrededor de Mis mandamientos que brillan 
> sobre la Aurora de Mi creación.
> 
> 5.	No penséis que os hemos revelado un mero código de leyes. Antes bien, 
> hemos roto el sello del Vino selecto con los dedos de la fuerza y del poder. De 
> ello da testimonio lo que ha sido revelado por la Pluma de la Revelación. ¡Meditad 
> sobre esto, hombres de discernimiento!
> 
> 6.	Hemos prescrito la oración obligatoria, con nueve rak’ahs, para que sea 
> ofrecida a Dios, el Revelador de Versículos, al mediodía, por la mañana y al 
> atardecer. Os hemos dispensado de un número mayor, por mandato expreso del 
> Libro de Dios. Él es, en verdad, el Ordenador, el Todopoderoso, el Irresistible. 
> Cuando deseéis llevar a cabo esta oración, volveos hacia la Corte de Mi 
> Santísima Presencia, este Sagrado Lugar que Dios ha convertido en el Centro en 
> derredor del cual circula el Concurso de lo Alto, y que se ha constituido en Punto 
> de Adoración para los moradores de las Ciudades de la Eternidad y en Fuente de 
> Mandamientos para cuantos están en el cielo y en la tierra; y cuando se haya 
> puesto el Sol de la Verdad y la Expresión, volved el rostro hacia el Lugar que os 
> hemos prescrito. Él es, verdaderamente, Todopoderoso y Omnisciente.
> 
> 7.	Todo lo que es ha llegado a ser mediante Su decreto irresistible. Cada vez 
> que Mis leyes aparecen como el sol en el cielo de Mi expresión, deben ser 
> fielmente obedecidas por todos, aunque Mi decreto sea tal que haga henderse el 
> cielo de toda religión. Él hace Su voluntad. Él elige, y nadie puede objetar Su 
> elección. Todo lo que el Amado ordena, eso mismo es, en verdad, amado. De ello 
> pongo como testigo al Señor de toda la creación. Quienquiera que haya percibido 
> la perfumada fragancia del Todomisericordioso y haya reconocido a la Fuente de 
> estas palabras, con sus propios ojos dará la bienvenida a las saetas del enemigo, 
> a fin de demostrar entre los hombres la verdad de las leyes de Dios. 
> Bienaventurado aquel que se ha vuelto hacia ellas y ha comprendido el 
> significado de Su decisivo decreto.
> 
> 8.	En otra Tabla hemos expuesto los detalles de la oración obligatoria. 
> Bienaventurado el que observa lo que le ha sido ordenado por Quien rige a toda 
> la humanidad. En la oración por los difuntos, Dios, el Revelador de Versículos, ha 
> hecho descender seis pasajes específicos. Que alguien que sepa leer recite lo 
> que ha sido revelado para preceder a dichos pasajes; en cuanto a quien no sepa, 
> Dios lo exime de ello. Él es, en verdad, el Fuerte, el Perdonador.
> 
> 9.	El pelo no invalida vuestra oración, ni nada de lo cual el espíritu ya esté 
> ausente, bien sean huesos o cosas semejantes. Sois libres de vestiros con piel de 
> cebellina, como también podéis hacerlo con la piel del castor, la ardilla u otros 
> animales; la prohibición de usarlas no procede del Corán, sino de los conceptos 
> erróneos de los teólogos. Él es, verdaderamente, el Todoglorioso, el Omnisciente.
> 
> 10.	Os hemos prescrito orar y ayunar a partir del comienzo de la madurez; así 
> lo ordena Dios, vuestro Señor y Señor de vuestros antepasados. Él ha eximido de 
> ello a los débiles por causa de enfermedad o edad, como un favor de Su 
> Presencia, y Él es el Perdonador, el Generoso. Dios os ha concedido permiso 
> para postraros sobre cualquier superficie que esté limpia; pues, a este respecto, 
> hemos suprimido la limitación que había sido establecida en el Libro; Dios, 
> ciertamente, tiene conocimiento de aquello de lo cual nada sabéis. Quien no 
> encuentre agua para la ablución, repita cinco veces las palabras "En el Nombre 
> de Dios, el Más Puro, el Más Puro", y luego efectúe sus oraciones. Tal es el 
> mandamiento del Señor de todos los mundos. En las regiones donde los días y 
> las noches se alargan, las horas de la oración han de ser determinadas por 
> relojes y otros instrumentos que marcan el paso de las horas. Él es, 
> verdaderamente, el Expositor, el Sabio.
> 
> 11.	Os hemos absuelto de la necesidad de llevar a cabo la oración de los 
> signos. Cuando acontezcan sucesos naturales estremecedores, recordad la 
> fuerza y majestad de vuestro Señor, Quien todo lo escucha y lo ve, y decid: "El 
> dominio es de Dios, Señor de lo visible y lo invisible, Señor de la creación".
> 
> 12.	Ha sido ordenado que las oraciones obligatorias sean efectuadas 
> individualmente por cada uno de vosotros. Salvo en el caso de la oración por los 
> difuntos, la práctica de la oración obligatoria colectiva queda abrogada. Él es, en 
> verdad, el Ordenador, el Omnisapiente.
> 
> 13.	Dios ha eximido a las mujeres de la oración obligatoria y del ayuno durante 
> el período de menstruación. Que, en lugar de ello, tras efectuar las abluciones, 
> rindan alabanzas a Dios, repitiendo noventa y cinco veces entre el mediodía de 
> un día y el del siguiente: "Glorificado sea Dios, el Señor de Esplendor y Belleza". 
> Así ha sido decretado en el Libro, ojalá lo comprendáis.
> 
> 14.	Si al viajar os detenéis a descansar en sitio seguro, llevad a cabo (hombres 
> y mujeres por igual (una sola postración por cada oración obligatoria omitida, y 
> mientras estéis postrados decid: "Glorificado sea Dios, Señor de Fuerza y 
> Majestad, de Gracia y Munificencia". Quien no pueda hacerlo, que diga 
> solamente: "Glorificado sea Dios", pues ello ciertamente le bastará. Él es, en 
> verdad, el Dios suficiente, permanente, perdonador, compasivo. Al completar 
> vuestras postraciones, sentaos con las piernas cruzadas (hombres y mujeres por 
> igual( y repetid dieciocho veces: "Glorificado sea Dios, Señor de los reinos de la 
> tierra y del cielo". Así muestra el Señor claramente las sendas de la verdad y la 
> guía, sendas que conducen a un solo camino, que es este Recto Camino. Dad 
> gracias a Dios por este bondadosísimo favor; ofrecedle alabanzas por esta dádiva 
> que ha abarcado los cielos y la tierra; ensalzadle por esta merced que ha 
> impregnado toda la creación.
> 
> 15.	Di: Dios ha hecho de Mi amor oculto la llave del Tesoro, ¡ojalá lo 
> percibierais! De no ser por la llave, el Tesoro habría permanecido escondido por 
> toda la eternidad, ¡ojalá lo creyerais! Di: Ésta es la Fuente de la Revelación, el 
> Punto de Amanecer del Esplendor, Cuyo brillo ha iluminado los horizontes del 
> mundo, ¡ojalá lo entendierais! Éste es, verdaderamente, aquel firme Decreto 
> mediante el cual todo decreto irrevocable ha sido establecido.
> 
> 16.	¡Oh Pluma del Altísimo! Di: ¡Oh pueblo del mundo! Os hemos prescrito 
> ayunar durante un breve período, y a su término os hemos designado Naw-Rúz 
> como una fiesta. Así ha resplandecido el Sol de la Expresión sobre el horizonte 
> del Libro, como ha sido decretado por Quien es el Señor del principio y del fin. 
> Que los días sobrantes de los meses se coloquen antes del mes de ayuno. 
> Hemos ordenado que éstos, entre todos los días y las noches, sean las 
> manifestaciones de la letra Há, y por ello no quedan sujetos a los límites del año y 
> sus meses. Incumbe al pueblo de Bahá, en el transcurso de estos días, disponer 
> buena mesa para sí mismos, sus parientes y, además de ellos, para los pobres y 
> necesitados, y con regocijo y exultación loar y glorificar a su Señor, cantar Su 
> alabanza y magnificar Su Nombre. Y cuando finalicen estos días de generosidad 
> que preceden al tiempo de comedimiento, que entren en el ayuno. Así lo ha 
> ordenado Quien es el Señor de toda la humanidad. El viajero, el enfermo, la mujer 
> encinta y la que amamanta no están obligados a ayunar. Dios, como muestra de 
> Su gracia, los ha eximido. Él es, en verdad, el Omnipotente, el Más Generoso.
> 
> 17.	Éstas son las disposiciones de Dios que han sido establecidas por Su 
> Exaltadísima Pluma en los Libros y Tablas. Asíos con firmeza a Sus leyes y 
> mandamientos, y no seáis de aquellos que, siguiendo sus ociosas fantasías y 
> vanas imaginaciones, se han aferrado a las normas fijadas por ellos mismos y han 
> desechado las normas decretadas por Dios. Absteneos de comer y beber desde 
> la salida hasta la puesta del sol, y, cuidado, no sea que el deseo os prive de esta 
> gracia designada en el Libro.
> 
> 18.	Se ha ordenado a todo creyente en Dios, Señor del Juicio, que cada día, 
> habiéndose lavado las manos y luego la cara, se siente y, volviéndose a Dios, 
> repita noventa y cinco veces "Alláh-u-Abhá". Ése fue el decreto del Hacedor de 
> los Cielos cuando, con majestad y poder, Se estableció en los tronos de Sus 
> Nombres. Asimismo efectuad abluciones para la oración obligatoria; éste es el 
> mandamiento de Dios, el Incomparable, el Libre. 
> 
> 19.	Se os ha prohibido el homicidio y el adulterio así como la murmuración y la 
> calumnia; rehuid, entonces, lo que ha sido prohibido en las Tablas y Libros 
> sagrados.
> 
> 20.	Hemos dividido la herencia en siete categorías: a los hijos les hemos 
> asignado nueve partes consistentes en quinientas cuarenta cuotas; a la esposa, 
> ocho partes consistentes en cuatrocientas ochenta cuotas; al padre, siete partes 
> consistentes en cuatrocientas veinte cuotas; a la madre, seis partes consistentes 
> en trescientas sesenta cuotas; a los hermanos, cinco partes o trescientas cuotas; 
> a las hermanas, cuatro partes o doscientas cuarenta cuotas; y a los maestros, tres 
> partes o ciento ochenta cuotas. Tal fue la ordenanza de Mi Precursor, Quien en la 
> noche y al amanecer ensalza Mi Nombre. Cuando oímos el clamor de los niños 
> aún no nacidos, doblamos su cuota y disminuimos las del resto. Él, en verdad, 
> tiene poder para ordenar lo que desee y hace Su voluntad en virtud de Su fuerza 
> soberana.
> 
> 21.	Si el difunto no dejare descendientes, su cuota revertirá a la Casa de 
> Justicia, a fin de que sea empleada por los Fiduciarios del Todomisericordioso en 
> los huérfanos y las viudas y en cuanto sea de beneficio para la mayoría de la 
> gente, para que todos den gracias a su Señor, el Bondadoso, el Perdonador.	
> 
> 22.	Si el difunto dejare descendientes, pero no así ninguna de las otras 
> categorías de herederos especificadas en el Libro, recibirán dos tercios de la 
> herencia, y el tercio restante revertirá a la Casa de Justicia. Tal es el 
> mandamiento que, con majestad y gloria, ha sido dado por el Altísimo, Quien todo 
> lo posee.
> 
> 23.	Si el difunto no dejare ninguno de los herederos especificados, mas tuviere 
> sobrinos y sobrinas entre sus parientes, ya por el lado de su hermano o de su 
> hermana, pasarán a ellos dos tercios de la herencia; de faltar éstos, a sus tíos y 
> tías tanto por el lado de su padre como de su madre, o en su defecto, a los hijos e 
> hijas de ellos. El tercio restante de la herencia, en todo caso, revertirá a la Sede 
> de Justicia. Así ha sido establecido en el Libro por Quien rige todos los hombres.
> 
> 24.	Si al difunto no le sobreviviere ninguno de aquellos cuyos nombres han 
> sido consignados por la Pluma del Altísimo, su herencia revertirá en su totalidad a 
> la Sede ya mencionada a fin de ser usada en lo que ha sido prescrito por Dios. Él 
> es, en verdad, el Ordenador, el Omnipotente.
> 
> 25.	Hemos asignado la residencia y la ropa de uso personal del difunto a los 
> descendientes varones, y no mujeres, ni a los demás herederos. Él es, 
> verdaderamente, el Munífico, el Todogeneroso.
> 
> 26. 	Si el hijo del difunto hubiere fallecido en los días de su padre y hubiere 
> dejado hijos, éstos heredarán la cuota de su padre, como está prescrito en el 
> Libro de Dios. Dividid su cuota entre ellos con perfecta justicia. Así se han 
> levantado las olas del Océano de la Expresión, arrojando las perlas de las leyes 
> decretadas por el Señor de toda la humanidad.
> 
> 27.	Si el difunto hubiere dejado hijos menores de edad, las cuotas respectivas 
> de éstos de la herencia han de ser encomendadas a una persona de confianza, o 
> a una compañía, a fin de que sean invertidas en su nombre en comercio o 
> negocios hasta que alcancen la mayoría de edad. Al albacea debe asignársele 
> una porción debida del beneficio que corresponda por tal empleo.
> 
> 28.	La partición de la herencia podrá efectuarse sólo después de que se haya 
> pagado el Huqúqu'lláh, se hayan saldado las deudas (si las hubiere), se hayan 
> cubierto los gastos del funeral y entierro, y se haya dispuesto lo necesario para 
> que el difunto sea transportado a su última morada con dignidad y honor. Así lo 
> ha ordenado Quien es el Señor del principio y del fin.
> 
> 29.	Di: Éste es ese conocimiento oculto que nunca cambiará, ya que su 
> principio está en el nueve, el símbolo que denota el Nombre oculto y manifiesto, 
> inviolable e inaccesiblemente elevado. En cuanto a lo que hemos asignado a los 
> hijos, es ésta una merced que les ha sido conferida por Dios para que den gracias 
> a su Señor, el Compasivo, el Misericordioso. Éstas son, verdaderamente, las 
> Leyes de Dios; no las infrinjáis a instancias de vuestros deseos bajos y egoístas. 
> Observad los mandamientos que os ha impuesto Quien es el Punto de Amanecer 
> de la Expresión. Los sinceros de entre Sus siervos reconocerán los preceptos que 
> Dios ha promulgado como el Agua de la Vida para los seguidores de todas las 
> religiones y como la Lámpara de la sabiduría y amorosa providencia para todos 
> los moradores de la tierra y el cielo.
> 
> 30.	El Señor ha ordenado que en cada ciudad se establezca una Casa de 
> Justicia donde se reúnan consejeros en el número de Bahá, mas si excedieren de 
> este número no habría inconveniente. Deberían verse entrando en la Corte de la 
> presencia de Dios, el Exaltado, el Altísimo, y contemplando a Quien es el 
> Invisible. Les incumbe ser los fiduciarios del Misericordioso entre los hombres, y 
> considerarse los custodios designados por Dios para cuantos habitan en la tierra. 
> Les compete consultar juntos y prestar atención a los intereses de los siervos de 
> Dios, por amor a Él, del mismo modo que atienden a sus propios intereses, y 
> escoger lo que es conveniente y decoroso. Así os ha ordenado el Señor, vuestro 
> Dios. Cuidado, no sea que desechéis lo que está claramente revelado en Su 
> Tabla. Temed a Dios, oh vosotros que percibís.
> 
> 31.	¡Oh gentes del mundo! Construid en todos los países casas de adoración 
> en el nombre de Quien es el Señor de todas las religiones. Hacedlas tan 
> perfectas como sea posible en el mundo del ser, y adornadlas con lo que es digno 
> de ellas, no con imágenes ni efigies. Entonces celebrad allí, con júbilo y alegría, 
> la alabanza de vuestro Señor, el Más Compasivo. Verdaderamente, con Su 
> recuerdo se alegran los ojos y se llena de luz el corazón.
> 
> 32.	El Señor ha ordenado que aquellos de vosotros que estén en condiciones 
> realicen el peregrinaje a la Casa sagrada, y, como una merced de Su parte, ha 
> eximido de ello a las mujeres. Él es, en verdad, el Munífico, el Más Generoso.
> 
> 33.	¡Oh pueblo de Bahá! Incumbe a cada uno de vosotros dedicarse a alguna 
> ocupación, sea oficio, sea negocio o actividad similar. Hemos exaltado vuestra 
> ocupación en ese trabajo a la categoría de adoración del único Dios verdadero. 
> ¡Oh pueblo! Reflexionad sobre la gracia y bendiciones de vuestro Señor, y dadle 
> gracias al atardecer y al alba. No malgastéis vuestras horas en ociosidad y 
> pereza, sino ocupaos en lo que sea de utilidad para vosotros y para los demás. 
> Así ha sido decretado en esta Tabla, desde cuyo horizonte ha resplandecido el 
> sol de la sabiduría y la expresión. A los ojos de Dios, los más despreciables de 
> entre los hombres son quienes se sientan a pedir. Aferraos a la cuerda de los 
> medios y poned vuestra confianza en Dios, el Proveedor de todos los medios. 
> 
> 34.	El besar las manos ha sido prohibido en el Libro. Esta práctica ha sido 
> vedada por Dios, el Señor de la gloria y la autoridad. A nadie le está permitido 
> pedir absolución a otra alma; sea el arrepentimiento entre vosotros y Dios. Él es, 
> en verdad, el Perdonador, el Munífico, el Magnánimo, Quien absuelve a los 
> arrepentidos.
> 
> 35.	¡Oh siervos del Misericordioso! Levantaos a servir a la Causa de Dios, de 
> modo tal que no os aflijan las penas e inquietudes causadas por quienes no han 
> creído en la Aurora de los Signos de Dios. En el momento en que se cumplió la 
> Promesa y se manifestó el Prometido, surgieron diferencias entre los linajes de la 
> tierra, y cada pueblo ha seguido su propia fantasía y vanas imaginaciones.
> 
> 36.	Hay entre la gente quien se sienta a la puerta en medio de las sandalias, 
> mientras en su corazón codicia el puesto de honor. Di: ¿Qué clase de hombre 
> eres, vano y negligente, que quieres aparentar lo que no eres? Y entre la gente 
> se halla quien pretende poseer conocimiento interior, e incluso un conocimiento 
> más profundo oculto dentro de ese conocimiento. Di: ¡Mientes! ¡Por Dios! Lo que 
> posees no son sino las cáscaras que te hemos dejado como se dejan los huesos 
> a los perros. ¡Por la rectitud del único Dios verdadero! Aunque alguien lavase los 
> pies de la humanidad entera y adorase a Dios en los bosques, valles y montañas, 
> en los altozanos y elevadas cumbres, sin dejar ni roca, ni árbol, ni trozo de tierra 
> que no presenciaran su adoración, con todo, si en él no se percibiese la fragancia 
> de Mi beneplácito, sus obras jamás serían aceptables ante Dios. Así lo ha 
> decretado Quien es el Señor de todos. ¡Cuántos hombres se han retirado a las 
> regiones de la India, negándose las cosas que Dios declaró lícitas, imponiéndose 
> austeridades y mortificaciones, y no han sido recordados por Dios, el Revelador 
> de Versículos! No uséis vuestras obras como trampas con que apresar el objeto 
> de vuestra aspiración, ni os privéis de este Objetivo Último por el cual han 
> suspirado cuantos se han acercado a Dios. Di: La vida misma de todas las obras 
> es Mi complacencia, y todas las cosas dependen de Mi aceptación. Leed las 
> Tablas para que sepáis lo que ha sido el propósito de los Libros de Dios, el 
> Todoglorioso, el Siempre Munífico. Aquel que alcanza Mi amor tiene derecho a un 
> trono de oro y a sentarse en él con honor por sobre el mundo entero, y quien 
> carece de él, aunque se siente en el polvo, ese polvo buscará refugio en Dios, el 
> Señor de todas las Religiones.
> 
> 37.	Quien se arrogue una Revelación directa de Dios antes del término de mil 
> años completos, semejante hombre es de seguro un mendaz impostor. 
> Suplicamos a Dios que benignamente le ayude a retractarse y repudiar tamaña 
> pretensión. Si se arrepintiere, Dios, sin duda, le perdonará. Mas si persistiere en 
> su error, de seguro Dios enviará a uno que le tratará inmisericordemente. ¡De 
> cierto, terrible es Dios al castigar! El que interprete este versículo de un modo que 
> no sea su significado obvio, está privado del Espíritu de Dios y de Su 
> misericordia, la cual abarca todas las cosas creadas. Temed a Dios y no sigáis 
> vuestras ociosas fantasías. Antes bien, seguid el mandato de vuestro Señor, el 
> Todopoderoso, el Omnisapiente. Dentro de poco, en la mayoría de los países se 
> alzará un clamor de voces. Rehuidlas, oh Mi pueblo, y no sigáis a los inicuos y a 
> los de corazón malvado. De esto, precisamente, os advertimos cuando 
> habitábamos en Iráq, y luego cuando morábamos en la Tierra del Misterio, y 
> ahora, desde este Lugar Resplandeciente.
> 
> 38.	Oh pueblos del mundo, no os consternéis cuando el sol de Mi belleza se 
> haya puesto y el cielo de Mi tabernáculo esté oculto a vuestros ojos. Levantaos a 
> promover Mi Causa y a exaltar Mi Palabra entre los hombres. Estamos con 
> vosotros en todo momento y os fortaleceremos con el poder de la verdad. Nos 
> somos, en verdad, todopoderoso. Quien Me haya reconocido se levantará para 
> servirme con tal determinación que los poderes de la tierra y el cielo serán 
> incapaces de frustrar su propósito.
> 
> 39.	Los pueblos del mundo están profundamente dormidos. Si despertasen de 
> su sueño, con ansia irían presurosos hacia Dios, el Omnisciente, el Sapientísimo. 
> Desecharían cuanto poseen, así fueran todos los tesoros de la tierra, por que su 
> Señor los recordase siquiera para dirigirles una sola palabra. Tal es la instrucción 
> que os ha sido dada por Quien tiene el conocimiento de cosas ocultas en una 
> Tabla que el ojo de la creación no ha visto, y que a nadie ha sido revelada salvo a 
> Su propio Ser, el Protector omnipotente de todos los mundos. Tan aturdidos están 
> en la embriaguez de sus deseos perversos, que son incapaces de reconocer al 
> Señor de toda la existencia, Cuya voz proclama desde todas las direcciones: "No 
> hay otro Dios sino Yo, el Fuerte, el Omnisapiente".
> 
> 40.	Di: No os regocijéis con las cosas que poseéis; esta noche son vuestras, 
> mañana otros las poseerán. Así os advierte Quien es el Omnisciente, el Informado 
> de Todo. Di: ¿Podéis aseverar que lo que tenéis es duradero o seguro? ¡No! Por 
> Mi propio Ser, el Todomisericordioso, no podéis hacerlo, si sois de los que juzgan 
> con equidad. Los días de vuestra vida se escapan como un soplo de viento, y 
> toda vuestra pompa y gloria serán replegadas como lo fueron la pompa y gloria de 
> quienes partieron antes que vosotros. Reflexionad, oh pueblo: ¿Qué ha sido de 
> vuestros días pasados, vuestros siglos perdidos? Felices los días consagrados al 
> recuerdo de Dios y benditas las horas dedicadas a alabar a Quien es el 
> Omnisapiente. ¡Por Mi vida! Ni la pompa de los poderosos, ni la opulencia de los 
> ricos, ni aun el ascendiente de los impíos, perdurarán. Todo perecerá por una 
> palabra Suya. Él es, en verdad, el Omnipotente, Quien todo lo compele, el 
> Todopoderoso. ¿Qué provecho hay en las cosas terrenales que poseen los 
> hombres? Aquello que ha de aprovecharles lo han desatendido completamente. 
> Dentro de poco, despertarán de su sueño y encontrarán que no pueden conseguir 
> lo que se les escapó en los días de su Señor, el Todopoderoso, el Muy Alabado. 
> Si lo supieran, renunciarían a todo lo que tienen con tal de que sus nombres 
> fuesen mencionados ante Su trono. Ciertamente, se cuentan entre los muertos.
> 
> 41.	Entre la gente se halla aquel cuyos conocimientos le han ensoberbecido y 
> por ello se ha privado de reconocer Mi Nombre, el Que subsiste por Sí mismo; 
> quien, al oír los pasos de las sandalias tras de sí, se hace más grande en su 
> propia estima que Nimrod. Di: ¿Dónde está ahora su morada? ¡Oh rechazado! 
> Por Dios, está en el fuego infernal. Di: ¡Oh concurso de sacerdotes! ¿No oís la 
> estremecedora voz de Mi Exaltadísima Pluma? ¿No veis este Sol que brilla con 
> refulgente esplendor sobre el Horizonte Todoglorioso? ¿Hasta cuándo vais a 
> seguir adorando los ídolos de vuestras pasiones corruptas? Abandonad vuestras 
> imaginaciones vanas y volveos hacia Dios, vuestro Señor Sempiterno.
> 
> 42.	Las fundaciones con fines caritativos revierten a Dios, el Revelador de 
> Signos. Nadie tiene derecho a disponer de ellas sin el permiso de Quien es el 
> Punto de Amanecer de la Revelación. Después de Él, dicha autoridad pasa a los 
> Aghsán, y después de ellos, a la Casa de Justicia (si ya estuviere establecida en 
> el mundo( para que usen tales fundaciones en beneficio de los Lugares que han 
> sido exaltados en esta Causa, y en todo cuanto les haya sido ordenado por Quien 
> es el Dios de poder y fuerza. De no ser así, las fundaciones revertirán al pueblo 
> de Bahá, quienes no hablan sino con Su permiso y no juzgan sino en conformidad 
> con lo que Dios ha decretado en esta Tabla (he aquí que son los paladines de la 
> victoria entre el cielo y la tierra( para que las usen de la manera que en el Libro 
> ha sido establecida por Dios, el Poderoso, el Munífico.
> 
> 43.	No os lamentéis en vuestros momentos de prueba, ni os regocijéis en ellas; 
> buscad el Camino Medio, que es recordarme en vuestras aflicciones y reflexionar 
> sobre lo que puede acaeceros en el futuro. Así os lo hace saber Quien es el 
> Omnisciente, el Informado.
> 
> 44.	No os rasuréis la cabeza; Dios la ha adornado con cabello, y en esto hay 
> signos provenientes del Señor de la creación para quienes reflexionan sobre las 
> exigencias de la naturaleza. Él es, en verdad, el Dios de fortaleza y sabiduría. Sin 
> embargo, no es apropiado dejar que el cabello traspase el lóbulo de las orejas. 
> Así lo ha decretado Quien es el Señor de todos los mundos.
> 
> 45.	Para el ladrón se decreta el exilio y la cárcel; y al tercer delito, ponedle una 
> marca en la frente para que, así identificado, no sea aceptado en las ciudades y 
> países de Dios. Cuidado, no sea que por compasión, dejéis de cumplir los 
> reglamentos de la religión de Dios; haced lo que os ha sido ordenado por Quien 
> es compasivo y misericordioso. Os instruimos con la vara de las leyes y de la 
> sabiduría, como el padre que educa a su hijo, y ello nada más que para vuestra 
> propia protección y la elevación de vuestra estación. Por Mi vida, si descubrierais 
> lo que hemos deseado para vosotros al revelar Nuestras santas leyes, 
> ofrendaríais vuestra alma misma por esta Fe sagrada, poderosa y exaltadísima.
> 
> 46.	Quien desee usar vasos de plata y oro es libre de obrar así. Al compartir la 
> comida, tened cuidado de no hundir las manos en el contenido de tazones y 
> fuentes. Adoptad las costumbres más acordes con el refinamiento. Él, 
> verdaderamente, desea ver en vosotros los modales de los habitantes del Paraíso 
> que moran en Su poderoso y muy sublime Reino. Aferraos al refinamiento en toda 
> circunstancia, para que vuestros ojos se resguarden de ver lo que es repugnante 
> tanto para vosotros mismos como para los moradores del Paraíso. Quien rehúse 
> hacerlo, en ese momento su obra se hará vana; no obstante, si tuviere razón 
> justificada, Dios le excusará. Él es, en verdad, el Benévolo, el Más Generoso.
> 
> 47.	Aquel que es el Punto de Amanecer de la Causa de Dios no tiene 
> copartícipe en la Más Grande Infalibilidad. Es Él Quien, en el reino de la creación, 
> constituye la Manifestación de "Él hace lo que desea". Dios ha reservado esta 
> distinción para Su propio Ser y ha ordenado que nadie tenga parte en una 
> estación tan sublime y trascendente. Éste es el Decreto de Dios, oculto hasta 
> ahora dentro del velo de impenetrable misterio. Lo hemos expuesto en esta 
> Revelación, y así hemos desgarrado los velos de quienes no han alcanzado a 
> reconocer lo que el Libro de Dios enunciaba, y se contaron entre los negligentes.
> 
> 48.	A todo padre se le ha impuesto la obligación de instruir a su hijo e hija en el 
> arte de leer y escribir, y en todo cuanto ha sido prescrito en la Tabla Sagrada. Si 
> alguien hace caso omiso de lo que se le ordena, los Fiduciarios deberán cobrar 
> de él lo que sea preciso para la instrucción de sus hijos, si fuere rico, y si 
> careciere de medios, el asunto recae en la Casa de Justicia. Verdaderamente, 
> hemos hecho de ella un refugio para los pobres y necesitados. El que educa a su 
> hijo o al hijo de otra persona es como si hubiese educado a un hijo Mío; sean con 
> él Mi gloria, Mi ternura y Mi misericordia, que han abarcado el mundo.
> 
> 49.	Dios ha impuesto una multa a todo adúltero y adúltera, que habrá de ser 
> pagada a la Casa de Justicia: nueve mizcales de oro, que serán doblados si 
> repitieren el delito. Ése es el castigo que les ha asignado en este mundo Quien es 
> el Señor de los Nombres; y en el mundo venidero ha ordenado para ellos un 
> tormento humillante. Si alguien estuviese afligido por un pecado, le incumbe 
> arrepentirse de él y volver a su Señor. Él, verdaderamente, otorga el perdón a 
> quien desea, y nadie puede cuestionar lo que Él tiene a bien ordenar. Él es, en 
> verdad, Quien siempre perdona, el Todopoderoso, el Alabado.
> 
> 50.	Cuidado, no sea que los velos de la gloria os impidan beber de las aguas 
> cristalinas de esta Fuente viva. Tomad, en este amanecer, el cáliz de salvación en 
> el nombre de Quien hace despuntar el Día, y bebed a plenitud en alabanza de 
> Quien es el Todoglorioso, el Incomparable.
> 
> 51.	Hemos hecho que sea lícito para vosotros escuchar música y canto. Sin 
> embargo, cuidad que el escucharlos no os haga traspasar los límites de la 
> decencia y la dignidad. Que vuestra alegría sea la alegría que nace de Mi Más 
> Grande Nombre, un Nombre que trae arrobamiento al corazón y llena de éxtasis 
> la mente de cuantos se han acercado a Dios. En verdad, hemos hecho de la 
> música una escala para vuestras almas, un medio por el cual puedan ascender al 
> dominio de lo alto. Por tanto, no hagáis de ella alas para el yo y la pasión. 
> Verdaderamente Nos es aborrecible veros contados entre los necios.
> 
> 52.	Hemos decretado que un tercio de todas las multas vaya a la Sede de 
> Justicia, a cuyos hombres exhortamos que observen pura justicia, para que 
> gasten lo así acumulado en fines tales como los que les han sido ordenados por 
> Quien es el Omnisciente, el Sapientísimo. ¡Oh vosotros, Hombres de Justicia! 
> Sed, en el reino de Dios, pastores para Sus ovejas, y protegedlas de los lobos 
> voraces que han aparecido solapadamente, igual que protegeríais a vuestros 
> propios hijos. Así os lo exhorta el Consejero, el Fiel.
> 
> 53.	Si surgieren diferencias entre vosotros sobre algún asunto, remitidlo a Dios 
> mientras el Sol aún brille sobre el horizonte de este Cielo; y cuando se haya 
> puesto, remitíos a lo que ha sido enviado por Él. Ciertamente, ello basta a los 
> pueblos del mundo. Di: Que no se perturben vuestros corazones, oh pueblo, 
> cuando se haya retirado la gloria de Mi presencia y silenciado el océano de Mi 
> discurso. En Mi presencia entre vosotros hay una sabiduría, y en Mi ausencia hay 
> otra, inescrutable para todos salvo Dios, el Incomparable, el Omnisciente. En 
> verdad, os vemos desde Nuestro dominio de gloria, y ayudaremos a quienquiera 
> que se levante por el triunfo de Nuestra Causa con las huestes del Concurso de 
> lo Alto y una compañía de Nuestros ángeles predilectos.
> 
> 54.	¡Pueblos de la tierra! Dios, la Eterna Verdad, es Mi testigo de que frescas y 
> mansas corrientes de agua han brotado de las rocas por la dulzura de las 
> palabras pronunciadas por vuestro Señor, el Libre, ¡y aún dormís! Desechad 
> cuanto poseéis y, con las alas del desprendimiento, remontaos por encima de 
> todas las cosas creadas. Así os lo ordena el Señor de la creación, el movimiento 
> de Cuya Pluma ha revolucionado el alma de la humanidad.
> 
> 55.	¿Sabéis desde qué alturas os llama vuestro Señor, el Todoglorioso? 
> ¿Pensáis que habéis reconocido la Pluma con la cual os rige vuestro Señor, el 
> Señor de todos los nombres? ¡No, por Mi vida! Si lo supierais, renunciaríais al 
> mundo y de todo corazón correríais a la presencia del Bienamado. Vuestros 
> espíritus se extasiarían tanto con Su Palabra que hasta el Mundo Mayor sería 
> sacudido, ¡cuánto más este mundo pequeño y mezquino! Así han caído del cielo 
> de Mi bondad las lluvias de Mi munificencia, como señal de Mi gracia, para que 
> seáis de los agradecidos.
> 
> 56.	Las penas que han de aplicarse por herir o golpear a una persona 
> dependen de la gravedad de la lesión; para cada grado el Señor del Juicio ha 
> prescrito cierta indemnización. Él es, en verdad, el Ordenador, el Poderoso, el 
> Exaltadísimo. Si es Nuestra Voluntad, expondremos en detalle dichos pagos en su 
> justa medida. Ésta es una promesa de Nuestra parte, y Él es, ciertamente, el 
> Cumplidor de Su promesa y el Conocedor de todas las cosas.  
> 
> 57.	En verdad, se os ordena que una vez al mes ofrezcáis una fiesta, aunque 
> solamente se sirva agua, pues Dios Se ha propuesto enlazar los corazones entre 
> sí, aunque sea por medios tanto terrenales como celestiales.
> 
> 58.	Cuidado, no sea que los deseos de la carne y de una inclinación corrupta 
> provoquen división entre vosotros. Sed como los dedos de una mano y como los 
> miembros de un solo cuerpo. Así os lo aconseja la Pluma de la Revelación, si sois 
> de los que creen.
> 
> 59.	Considerad la misericordia de Dios y Sus dones. Él os manda hacer lo que 
> os ha de aprovechar, por más que Él mismo bien puede prescindir de todas las 
> criaturas. Vuestras malas obras jamás podrán dañarnos, como tampoco podrán 
> beneficiarnos vuestras buenas obras. Os exhortamos enteramente por el amor de 
> Dios. De ello da testimonio todo hombre de entendimiento y perspicacia.
> 
> 60.	Si cazareis con animales o aves de presa, invocad el Nombre de Dios al 
> enviarlas a perseguir la caza, pues entonces lo que capturen será lícito para 
> vosotros aun cuando sea hallado muerto. Él es, verdaderamente, el Omnisciente, 
> el Informado de todo. Sin embargo, guardaos de cazar en demasía. En todas las 
> cosas hollad el camino de la justicia y equidad. Así os lo ordena Quien es el 
> Punto de Amanecer de la Revelación. Ojalá lo comprendierais. 
> 
> 61.	Dios os ha ordenado tratar con amabilidad a Mis parientes, pero a ellos no 
> les ha otorgado derecho alguno sobre los bienes de los demás. Él, 
> verdaderamente, Se basta a Sí mismo por encima de cualquier necesidad de Sus 
> criaturas.
> 
> 62.	Si alguien intencionadamente destruye con fuego una casa, quemadle 
> también a él; si alguien deliberadamente le quita la vida a otro, dadle muerte a él 
> también. Asíos a los preceptos de Dios con toda vuestra fuerza y poder, y 
> abandonad las prácticas de los ignorantes. Si condenarais al incendiario y al 
> homicida a prisión perpetua, ello sería permisible según lo que estipula el Libro. 
> Él, ciertamente, tiene poder para ordenar cuanto Le place.
> 
> 63.	Dios os ha prescrito el matrimonio. Guardaos de tomar más de dos 
> esposas. Si alguien se contenta con una sola compañera de entre las siervas de 
> Dios, tanto él como ella vivirán con tranquilidad. Y quien desee tomar a su 
> servicio una sirvienta, puede hacerlo con decoro. Así es la ordenanza que ha 
> consignado, en verdad y justicia, la Pluma de la Revelación. Desposaos, oh 
> pueblo, para que engendréis a quien haga mención de Mí en medio de Mis 
> siervos. Éste es Mi mandato para vosotros. Asíos firmemente a él como ayuda a 
> vosotros mismos.
> 
> 64.	¡Oh gentes del mundo! No sigáis las instigaciones del yo, pues éste empuja 
> insistentemente hacia la maldad y la lujuria. Seguid, más bien, a Quien es el 
> Poseedor de todo lo creado, Quien os ordena demostrar piedad y manifestar el 
> temor de Dios. Él es, en verdad, independiente de todas Sus criaturas. Tened 
> cuidado de no provocar desorden en el país una vez que éste haya sido puesto 
> en orden. Quienquiera que así actúe no es de Nos y estamos desligados de él. 
> Tal es el mandamiento procedente del cielo de la Revelación, que ha sido puesto 
> de manifiesto por el poder de la verdad.
> 
> 65.	En el Bayán se ha decretado que el matrimonio dependa del 
> consentimiento de ambas partes. Deseando establecer amor, unidad y armonía 
> entre Nuestros siervos, lo hemos condicionado, una vez que se conozca el deseo 
> de la pareja, al permiso de los padres, para que entre ellos no surja enemistad ni 
> rencor. Y en esto abrigamos aun otros propósitos. De esta forma ha sido 
> dispuesto Nuestro mandamiento.
> 
> 66.	No puede contraerse matrimonio sin el pago de una dote, la cual se ha 
> fijado en diecinueve mizcales de oro puro para los residentes urbanos, y en igual 
> cantidad de plata para los que residen en zonas rurales. A quien desee aumentar 
> esta suma le está prohibido exceder el límite de noventa y cinco mizcales. Así ha 
> sido consignado el mandato, con majestad y fuerza. Empero, de acuerdo con el 
> Libro, sería mejor para él contentarse con el pago del menor valor. Dios, 
> verdaderamente, enriquece a quien desea por medios tanto celestiales como 
> terrenales, y Él, en verdad, tiene poder sobre todas las cosas.
> 
> 67.	Ha sido decretado por Dios que si uno de Sus siervos tuviere la intención 
> de viajar, debe señalar a su esposa el plazo en que él habrá de regresar a su 
> hogar. Si regresare en el plazo prometido, habrá obedecido el decreto de su 
> Señor y será contado entre los rectos por la Pluma de Su mandato. De no ser así, 
> y si mediare razón justificada para el retraso, deberá comunicarlo a su esposa y 
> hacer el máximo esfuerzo por volver a ella. Si no se presentare ninguna de estas 
> eventualidades, le incumbe a ella esperar un período de nueve meses, pasado el 
> cual no habrá impedimento para que tome otro esposo. Pero si aguardase más 
> tiempo, Dios, verdaderamente, ama a las mujeres y hombres que muestran 
> paciencia. Obedeced Mis mandamientos y no sigáis a los impíos, quienes en la 
> Tabla Sagrada de Dios son tenidos por pecadores. Si durante el período de 
> espera le llegaren noticias provenientes de su esposo, deberá actuar de acuerdo 
> con lo que es loable. Él, en verdad, desea que Sus siervos y Sus siervas guarden 
> armonía entre sí; cuidado, no hagáis nada que provoque intransigencia entre 
> vosotros. Así se ha fijado el decreto y se ha cumplido la promesa. Empero, si le 
> llegaren noticias de la muerte u homicidio de su marido, y éstas fueren 
> confirmadas ya por ser de dominio público o por el testimonio de dos testigos 
> justos, le incumbe permanecer sin casarse; entonces, al cumplirse el número fijo 
> de meses, es libre de actuar como desee. Tal es el mandato de Quien es fuerte y 
> poderoso en lo que ordena.
> 
> 68.	Si surgiere resentimiento o aversión entre esposo y esposa, él no ha de 
> divorciarse de ella, sino aguardar pacientemente durante un año completo, para 
> que tal vez se renueve la fragancia del afecto entre ellos. Si al cabo de este 
> tiempo no ha resurgido el amor, está permitido que se efectúe el divorcio. En 
> verdad, la sabiduría de Dios ha abarcado todas las cosas. En una Tabla inscrita 
> por la Pluma de Su mandato, el Señor ha prohibido el procedimiento al que 
> recurríais anteriormente cuando os divorciabais tres veces de una mujer. Esto lo 
> ha hecho en señal de Su favor, para que seáis contados entre los agradecidos. El 
> que se haya divorciado de su esposa puede optar por casarse de nuevo con ella, 
> después del transcurso de cada mes, si hay afecto y consentimiento mutuos, y 
> siempre que ella no haya tomado otro esposo. Si ella se hubiera desposado de 
> nuevo, entonces la separación es confirmada por esta nueva unión y el asunto 
> queda concluido, a menos que, obviamente, las circunstancias de ella cambien. 
> Así ha sido inscrito, con majestad, el decreto, en esta gloriosa Tabla, por Quien es 
> el Punto de Amanecer de la Belleza.
> 
> 69.	Si la mujer acompaña al marido en un viaje, y en el camino surgen 
> diferencias entre ellos, él deberá sufragar los gastos de ella durante un año 
> completo, y devolverla al lugar de donde ha venido, o bien encomendarla, junto 
> con el viático correspondiente, a una persona de confianza que habrá de 
> acompañarla hasta su hogar. Vuestro Señor, verdaderamente, ordena lo que 
> desea en virtud de una soberanía que ampara a los pueblos de la tierra.
> 
> 0.	Si el divorcio es causado por un acto probado de infidelidad de la mujer, 
> ella no recibirá manutención durante el período de espera. Así ha resplandecido 
> el sol de Nuestro mandamiento en el firmamento de la justicia. En verdad, el 
> Señor ama la unión y la armonía, y aborrece la separación y el divorcio. Vivid 
> unos con otros, oh pueblo, con alegría y regocijo. ¡Por Mi vida! Todos cuantos 
> están en la tierra fenecerán, mientras que sólo las buenas obras perdurarán; de la 
> verdad de Mis palabras da testimonio Dios mismo. Conciliad vuestras diferencias, 
> oh Mis siervos; atended, entonces, a la admonición de Nuestra Pluma de Gloria y 
> no sigáis a los arrogantes y descarriados.
> 
> 71.	¡Cuidado, no sea que el mundo os seduzca como sedujo a los pueblos que 
> os precedieron! Guardad las leyes y preceptos de vuestro Señor, y caminad con 
> rectitud y verdad por esta Senda desplegada ante vosotros. Quienes rehúyen la 
> iniquidad y el error y se aferran a la virtud, a ojos del único Dios verdadero se 
> cuentan entre las más selectas de Sus criaturas; sus nombres son ensalzados por 
> el Concurso de los dominios de lo alto y por quienes habitan en este Tabernáculo 
> que ha sido erigido en el nombre de Dios.
> 
> 72.	Os está prohibido comerciar con esclavos y esclavas. No corresponde a 
> quien es él mismo un siervo comprar a otro de los siervos de Dios, y tal conducta 
> ha sido prohibida en Su Santa Tabla. De esta manera, por Su misericordia, ha 
> quedado consignado el mandamiento por la Pluma de la justicia. Que ningún 
> hombre se ensalce por encima de otro; todos no son sino esclavos ante el Señor, 
> y todos dan prueba de la verdad de que no hay otro Dios más que Él. Él es, 
> verdaderamente, el Omnisciente, Cuya sabiduría abarca todas las cosas.
> 
> 73.	Adornaos con la vestimenta de las buenas obras. Aquel cuyas obras 
> alcanzan la complacencia de Dios es con seguridad del pueblo de Bahá y es 
> recordado ante Su trono. Ayudad al Señor de toda la creación con obras de 
> rectitud y también mediante la sabiduría y la palabra. Ciertamente, así os lo ha 
> ordenado en la mayoría de las Tablas Quien es el Todomisericordioso. Él es, en 
> verdad, sabedor de lo que digo. Que nadie dispute con otro, y que ningún alma dé 
> muerte a otra. Verdaderamente, esto es lo que se os ha prohibido en un Libro que 
> ha estado oculto dentro del Tabernáculo de gloria. ¿Acaso mataríais a quien Dios 
> ha dado vida, a quien ha dotado de espíritu con un hálito procedente de Él? 
> ¡Grave sería, entonces, vuestra transgresión ante Su trono! Temed a Dios y no 
> alcéis la mano de la injusticia y de la opresión para destruir lo que Él mismo ha 
> erigido; no, más bien, tomad el camino de Dios, el Verdadero. No habían hecho 
> más que aparecer las huestes del verdadero conocimiento, enarbolando las 
> insignias de la expresión divina, cuando las tribus de las religiones fueron puestas 
> en fuga, salvo únicamente quienes quisieron beber del río de vida sempiterna en 
> un Paraíso creado por el hálito del Todoglorioso.
> 
> 74.	En señal de misericordia hacia Sus criaturas, Dios ha decretado que el 
> semen no es impuro. Dadle gracias con alegría y regocijo, y no sigáis a quienes 
> están lejos del Punto de Amanecer de Su cercanía. En cualquier circunstancia, 
> levantaos a prestar servicio a la Causa, ya que Dios, de cierto, os ayudará con el 
> poder de Su soberanía que ampara los mundos. Sujetaos tan tenazmente a la 
> cuerda del refinamiento que no pueda observarse vestigio alguno de suciedad en 
> vuestra vestimenta. Ésta es la orden de Quien está santificado más allá de todo 
> refinamiento. Quien no cumpla esta norma por motivos justificados no incurrirá en 
> falta. Dios es, verdaderamente, el Perdonador, el Misericordioso. Lavad toda cosa 
> manchada con agua que no haya sufrido alteración en ninguna de las tres 
> propiedades. Guardaos de usar agua que se haya alterado por exposición al aire 
> o cualquier otro agente. Sed la esencia misma de la limpieza entre la humanidad. 
> Esto es, en verdad, lo que desea para vosotros vuestro Señor, el Incomparable, el 
> Sapientísimo.
> 75.	Asimismo, como dádiva de Su presencia, Dios ha abolido el concepto de 
> "impureza" por el cual diversas cosas y pueblos han sido considerados impuros. 
> Él es, ciertamente, Quien siempre perdona, el Más Generoso. En verdad, todas 
> las cosas creadas fueron sumergidas en el mar de la purificación en ese primer 
> día de Ri/dván, cuando derramamos sobre toda la creación los esplendores de 
> Nuestros excelentísimos Nombres y Nuestros exaltadísimos Atributos. Esto es, 
> verdaderamente, una muestra de Mi amorosa providencia, que ha rodeado a 
> todos los mundos. Asociaos, pues, con los seguidores de todas las religiones y 
> proclamad la Causa de vuestro Señor, el Más Compasivo; ésta es la corona 
> misma de las obras, si sois de los que entienden. 
> 
> 76.	Dios os ordena la máxima limpieza, lavar lo que esté manchado de polvo, y 
> tanto más la mugre endurecida o suciedad semejante. Temedle a Él y sed de los 
> que son puros. Si la vestimenta de alguien está visiblemente manchada, sus 
> oraciones no ascenderán a Dios, y el Concurso celestial se apartará de él. Usad 
> agua de rosas y perfume puro; en verdad, esto es lo que Dios ha amado desde el 
> principio que no tiene principio, para que de vosotros se difunda lo que desea 
> vuestro Señor, el Incomparable, el Sapientísimo.
> 
> 77.	Dios os ha dispensado de la ordenanza establecida en el Bayán respecto a 
> la destrucción de libros. Os hemos permitido estudiar aquellas ciencias que os 
> sean de provecho, no las que terminan en vanas disputas; más os vale esto, si 
> fuerais de los que comprenden.
> 
> 78.	¡Oh reyes de la tierra! Ha llegado Aquel que es el soberano Señor de 
> todos. El Reino es de Dios, el Protector omnipotente, Quien subsiste por Sí 
> mismo. No adoréis más que a Dios, y, con corazón radiante, levantad el rostro 
> hacia vuestro Señor, el Señor de todos los nombres. Ésta es una Revelación con 
> la cual no podrá nunca compararse nada de lo que poseéis, si lo supierais.
> 
> 79.	Vemos cómo os regocijáis con lo que habéis acumulado para otros, y cómo 
> os excluís de mundos que sólo Mi Tabla resguardada puede calcular. Los tesoros 
> que habéis acumulado os han alejado inmensamente de vuestra meta última. Esto 
> es indigno de vosotros, ojalá pudierais comprenderlo. Limpiad vuestros corazones 
> de toda contaminación terrenal y apresuraos a entrar en el Reino de vuestro 
> Señor, el Creador de la tierra y del cielo, Quien hizo que el mundo temblara y 
> gimieran todos sus pueblos, salvo los que han renunciado a todas las cosas y se 
> han aferrado a lo que la Tabla Oculta ha ordenado.
> 
> 80.	Éste es el Día en que Quien conversó con Dios ha alcanzado la luz del 
> Anciano de Días y ha bebido las aguas puras de la reunión de esta Copa que ha 
> hecho levantarse el oleaje de los mares. Di: ¡Por el único Dios verdadero! El Sinaí 
> gira en torno a la Aurora de la Revelación, al tiempo que de las alturas del Reino 
> se oye la Voz del Espíritu de Dios que proclama: "Moveos, oh vosotros, orgullosos 
> de la tierra, e id presurosos a Él". En este Día el Carmelo, anhelante de 
> adoración, se ha apresurado a alcanzar Su corte, mientras que del corazón de 
> Sión surge el grito: "La promesa está cumplida. Se ha hecho manifiesto lo que 
> había sido anunciado en la sagrada Escritura de Dios, el Exaltadísimo, el 
> Todopoderoso, el Más Amado".
> 
> 81.	¡Oh reyes de la tierra! La Ley Suprema ha sido revelada en este Lugar, en 
> este escenario de trascendental esplendor. Toda cosa oculta ha sido sacada a la 
> luz en virtud de la Voluntad del Supremo Ordenador, Quien ha anunciado la Hora 
> Final, por Quien la Luna ha sido hendida y han sido explicados todos los decretos 
> irrevocables.
> 
> 82.	¡No sois más que vasallos, oh reyes de la tierra! Aquel que es el Rey de 
> Reyes ha aparecido ataviado con Su maravillosa gloria, y os llama ante Él, Quien 
> ayuda en el peligro, Quien subsiste por Sí mismo. Estad atentos no sea que el 
> orgullo os impida reconocer la Fuente de Revelación, o que las cosas del mundo 
> os aparten como por un velo de Quien es el Creador del cielo. Levantaos a 
> servirle a Él, Quien es el Deseo de todas las naciones, Quien os ha creado 
> mediante una palabra proveniente de Él y ha ordenado que seáis, por siempre, 
> los emblemas de Su soberanía.
> 
> 83.	¡Por la rectitud de Dios! No es deseo Nuestro adueñarnos de vuestros 
> reinos. Nuestra misión es capturar y poseer los corazones de los hombres. En 
> ellos están fijos los ojos de Bahá. De ello da fe el Reino de los Nombres, si 
> pudierais comprenderlo. Quien siga a su Señor, renunciará al mundo y a todo lo 
> que hay en él. ¡Cuánto mayor, entonces, ha de ser el desprendimiento de Quien 
> ocupa tan augusta estación! Abandonad vuestros palacios y apresuraos a ser 
> admitidos en Su Reino. Esto, realmente, os aprovechará tanto en este mundo 
> como en el próximo. Así lo atestigua el Señor del dominio en lo alto, si acaso lo 
> supierais.
> 
> 84.	¡Cuán grande es la bienaventuranza que aguarda al rey que se levante 
> para ayudar a Mi Causa en Mi reino, y se desprenda de todo menos de Mí! Ese 
> rey se cuenta entre los compañeros del Arca Carmesí, Arca que Dios ha 
> preparado para el pueblo de Bahá. Todos deben glorificar su nombre, reverenciar 
> su estación y ayudarle a abrir las puertas de las ciudades con las llaves de Mi 
> Nombre, el omnipotente Protector de todos los que habitan en el reino visible y el 
> invisible. Tal rey es el ojo mismo de la humanidad, el ornamento luminoso en la 
> frente de la creación, el manantial de bendiciones para el mundo entero. ¡Oh 
> pueblo de Bahá! Ofrendad en su ayuda vuestros bienes, es más, vuestras propias 
> vidas.
> 
> 85.	¡Oh Emperador de Austria! Aquel que es la Aurora de la Luz de Dios 
> residía en la prisión de 'Akká cuando emprendiste viaje para visitar la Mezquita de 
> Aq/sá. Pasaste cerca de Él y no preguntaste por Aquel por Quien toda casa es 
> exaltada y todo portal sublime se abre. Verdaderamente, hicimos de ella un lugar 
> hacia el cual el mundo debía volverse para que Me recordasen, y, sin embargo, 
> rechazaste a Quien es el Objeto de este recuerdo cuando apareció con el Reino 
> de Dios, tu Señor y el Señor de los mundos. Hemos estado contigo en todo 
> momento y te hemos encontrado aferrándote a la Rama y desatento con la Raíz. 
> Tu Señor, verdaderamente, da fe de lo que digo. Nos apenó verte girar alrededor 
> de Nuestro Nombre, inconsciente de Nos, a pesar de que estábamos delante de 
> tu rostro. Abre los ojos para que puedas contemplar esta gloriosa Visión y 
> reconocer a Aquel a Quien invocas de día y de noche, y ver la Luz que brilla en 
> este luminoso Horizonte.
> 
> 86.	Di: ¡Oh Rey de Berlín! Presta oído a la Voz que llama desde este Templo 
> manifiesto, diciendo: "En verdad, no hay otro Dios sino Yo, el Eterno, el 
> Incomparable, el Anciano de Días". Pon atención, no sea que el orgullo te impida 
> reconocer la Aurora de la Revelación divina, y que los deseos mundanos te 
> separen, como por un velo, del Señor del Trono de lo Alto y de aquí en la tierra. 
> Así os aconseja la Pluma del Altísimo. Él es, verdaderamente, el Magnánimo, el 
> Munificente. Acuérdate de aquel cuyo poder excedía a tu poder y cuyo rango 
> superaba el tuyo. ¿Dónde está él? ¿Adónde han ido sus posesiones? Que te 
> sirva de advertencia para que no seas de los que están profundamente dormidos. 
> Fue él quien arrojó tras de sí la Tabla de Dios cuando le dimos a conocer lo que 
> las huestes de la tiranía Nos habían hecho sufrir. Por ello, la deshonra le acosó 
> por todos lados y cayó al polvo con grave derrota. Medita profundamente, oh Rey, 
> sobre él y sobre cuantos, al igual que tú, han conquistado ciudades y gobernado 
> a los hombres. El Todomisericordioso los hizo descender de sus palacios a sus 
> tumbas. Escarmienta, y sé de los que reflexionan.
> 
> 87.	Nada os hemos pedido. Verdaderamente, os exhortamos por el amor de 
> Dios, y seremos pacientes como hemos sido pacientes en lo que Nos ha 
> acontecido a manos de vosotros, oh concurso de reyes.
> 
> 88.	Escuchad, oh gobernantes de América y presidentes de sus repúblicas, lo 
> que canta la Paloma sobre la Rama de la Eternidad: "No hay otro Dios sino Yo, el 
> Sempiterno, el Perdonador, el Todomunífico". Adornad el templo del dominio con 
> el ornamento de la justicia y del temor a Dios, y su cabeza, con la corona del 
> recuerdo de vuestro Señor, el Creador de los cielos. Así os lo aconseja Quien es 
> la Aurora de los Nombres, como lo ha ordenado Quien es el Omnisciente, el 
> Sapientísimo. El Prometido ha aparecido en esta glorificada Estación, por lo cual 
> se han regocijado todos los seres visibles e invisibles. Aprovechad el Día de Dios. 
> En verdad, reunirse con Él es mejor para vosotros que todo aquello sobre lo que 
> brilla el sol, si lo supierais. ¡Oh concurso de gobernantes! Prestad oído a lo que 
> ha surgido de la Aurora de la Grandeza: "Verdaderamente, no hay otro Dios sino 
> Yo, el Señor de la Expresión, el Omnisciente". Al quebrantado, vendadlo con las 
> manos de la justicia, y al opresor floreciente, aplastadlo con la vara de los 
> mandamientos de vuestro Señor, el Ordenador, el Omnisciente.
> 
> 89.	¡Oh habitantes de Constantinopla! He aquí que de entre vosotros oímos el 
> siniestro ulular del búho. ¿Se ha apoderado de vosotros la embriaguez de la 
> pasión, o es que estáis sumidos en la negligencia? ¡Oh Punto situado en las 
> orillas de los dos mares! Verdaderamente, el trono de la tiranía se ha establecido 
> en ti, y se ha encendido en tus entrañas la llama del odio, a tal extremo que han 
> gemido y se han lamentado el Concurso de lo Alto y los que giran alrededor del 
> Trono Exaltado. Vemos que en ti el necio gobierna al sabio, y la oscuridad se 
> vanagloria ante la luz. Realmente, estás henchido de orgullo manifiesto. ¿Te ha 
> vuelto altanero tu esplendor externo? ¡Por Aquel que es el Señor de la 
> humanidad! En breve se desvanecerá, y se lamentarán tus hijas y tus viudas y 
> todas las familias que en ti habitan. Así te lo informa el Omnisciente, el 
> Sapientísimo.
> 
> 90.	¡Oh riberas del Rin! Os hemos visto cubiertas de sangre, por cuanto las 
> espadas del castigo se desenvainaron contra vosotras; y os pasará otra vez lo 
> mismo. Y oímos las lamentaciones de Berlín, aunque hoy esté en conspicua 
> gloria.
> 
> 91.	Que nada te entristezca, oh Tierra de /Tá, pues Dios te ha escogido para 
> ser la fuente de alborozo de toda la humanidad. Si es Su Voluntad, Él bendecirá 
> tu trono con alguien que habrá de gobernar con justicia, quien reunirá la grey de 
> Dios que los lobos han dispersado. Con regocijo y alegría ese gobernante volverá 
> su rostro hacia el pueblo de Bahá y le otorgará sus favores. A los ojos de Dios es 
> considerado, por cierto, como una joya entre los hombres. Sobre él sean por 
> siempre la gloria de Dios y la gloria de todos los que moran en el reino de Su 
> revelación.
> 
> 92.	Alégrate con gran alborozo, porque Dios ha hecho de ti "la Aurora de Su 
> Luz", ya que dentro de ti nació la Manifestación de Su Gloria. Alégrate por este 
> nombre que te ha sido conferido, un nombre mediante el cual ha derramado su 
> esplendor el Sol de la gracia, y han sido iluminados el cielo y la tierra.
> 
> 93.	Dentro de poco cambiará tu situación interna, y las riendas del poder 
> caerán en manos del pueblo. En verdad, tu Señor es el Omnisciente. Su autoridad 
> abarca todas las cosas. Ten confianza en la gracia y favor de tu Señor. La mirada 
> de Su amorosa bondad estará siempre dirigida hacia ti. Se acerca el día en que tu 
> agitación se habrá transmutado en paz y sosiego. Así ha sido decretado en el 
> Libro maravilloso.
> 
> 94.	¡Oh Tierra de Khá! Oímos, procedente de ti, la voz de los héroes 
> glorificando a tu Señor, Quien todo lo Posee, el Exaltadísimo. Bendito el día en 
> que se icen los estandartes de los Nombres divinos en el reino de la creación, en 
> Mi Nombre, el Más Glorioso. En ese día se regocijarán los fieles con la victoria de 
> Dios, y los descreídos se lamentarán.
> 
> 95.	Nadie debe contender con quienes ejercen autoridad sobre el pueblo; a 
> ellos dejadles lo suyo, y vosotros dirigid la atención a los corazones de los 
> hombres.
> 
> 96.	¡Oh Ingente Océano! Rocía sobre las naciones lo que Te ha sido 
> encomendado por Quien es el Soberano de la Eternidad, y adorna el templo de 
> todos los moradores de la tierra con la vestidura de Sus leyes, por las que se 
> alborozarán todos los corazones y todos los ojos hallarán solaz.
> 
> 97.	Si alguien obtiene cien mizcales de oro, diecinueve de ellos son de Dios y 
> han de serle entregados a Él, el Modelador de la tierra y el cielo. Cuidado, oh 
> pueblo, no sea que os privéis de tan grande merced. Esto es lo que os hemos 
> ordenado, si bien podemos prescindir de vosotros y de cuantos están en los 
> cielos y en la tierra; en ello hay sabidurías y beneficios que nadie comprende 
> salvo Dios, el Omnisciente, el Informado de todo. Di: Por este medio, Él ha 
> deseado purificar lo que poseéis y hacer posible que os acerquéis a estaciones 
> tales que nadie puede comprender, excepto aquellos que Dios ha querido. Él es, 
> en verdad, el Benéfico, el Magnánimo, el Munífico. ¡Oh pueblo! No traicionéis el 
> Derecho de Dios, ni dispongáis libremente de él sin Su permiso. Así queda 
> establecido Su mandamiento en las Tablas sagradas y en este exaltado Libro. 
> Quien traicione a Dios, en justicia será él mismo traicionado; sin embargo, quien 
> obre de acuerdo con el mandato de Dios, recibirá una bendición del cielo de la 
> munificencia de su Señor, el Magnánimo, el Conferidor, el Generoso, el Anciano 
> de Días. Ciertamente, Él ha deseado para vosotros lo que aún no está al alcance 
> de vuestro conocimiento, pero que os será dado a conocer cuando, después de 
> esta vida fugaz, emprendan vuelo vuestras almas hacia el cielo y se desvanezcan 
> las galas de vuestras alegrías terrenales. Así os amonesta Aquel en Cuya 
> posesión está la Tabla Guardada.
> 
> 98.	Ante Nuestro Trono han llegado varias peticiones de los creyentes relativas 
> a las leyes de Dios, el Señor de lo visible y lo invisible, el Señor de todos los 
> mundos. Por consiguiente, hemos revelado esta Sagrada Tabla y la hemos 
> engalanado con el manto de Su Ley, para que por ventura la gente cumpla los 
> mandamientos de su Señor. Durante varios años Nos fueron formuladas 
> peticiones similares; mas, en Nuestra sabiduría, contuvimos Nuestra Pluma, hasta 
> que en días recientes llegaron cartas de varios de los amigos y, en consecuencia, 
> por el poder de la verdad, hemos respondido con aquello que ha de vivificar los 
> corazones de los hombres.
> 
> 99.	Di: ¡Oh jefes de la religión! No peséis el Libro de Dios con los criterios y 
> ciencias comunes entre vosotros, ya que el Libro mismo es la Balanza infalible 
> establecida entre los hombres. En ésta, la más perfecta Balanza, debe pesarse 
> todo cuanto poseen los pueblos y linajes de la tierra, en tanto que su medida ha 
> de comprobarse según su propia norma, si lo supierais.
> 
> 100.	El ojo de Mi amorosa bondad llora por vosotros amargamente, por cuanto 
> habéis fracasado en reconocer a Aquel a Quien habéis estado invocando de día y 
> de noche, por la mañana y al atardecer. Avanzad, oh pueblo, con rostros níveos y 
> corazones radiantes, hacia el bendito Punto carmesí, desde donde el Sadratu'l-
> Muntahá proclama: "¡Verdaderamente, no hay otro Dios aparte de Mí, el Protector 
> Omnipotente, Quien subsiste por Sí mismo!"
> 
> 101.	¡Oh adalides de la religión! ¿Quién entre vosotros puede rivalizar conmigo 
> en visión y entendimiento? ¿Dónde se halla quien se atreva a sostener que es Mi 
> igual en sabiduría y elucidación? ¡No, por Mi Señor, el Más Misericordioso! Todo 
> lo que hay en la tierra dejará de ser, mas ésta es la faz de vuestro Señor, el 
> Todopoderoso, el Bienamado.
> 
> 102.	Hemos decretado, oh pueblo, que el fin último y supremo de todo saber sea 
> el reconocimiento de Quien es el Objeto de todo conocimiento; y, sin embargo, 
> mirad cómo habéis permitido que vuestro saber os aparte, como por un velo, de 
> Quien es la Aurora de esta Luz, por Cuya mediación toda cosa oculta ha sido 
> revelada. Si pudierais descubrir la fuente de donde se difunde el esplendor de 
> estas palabras, desecharíais a los pueblos del mundo y todo cuanto poseen y os 
> acercaríais a esta muy bendita Sede de gloria. 
> 
> 103.	Di: Éste es, verdaderamente, el cielo donde se atesora el Libro Madre, si 
> pudierais comprenderlo. Él es Quien ha hecho que grite la Roca y que la Zarza 
> Ardiente levante su voz en el Monte que se alza sobre Tierra Santa, proclamando: 
> "¡El Reino es de Dios, el soberano Señor de todo, el Omnipotente, el Amoroso!".
> 
> 104.	No hemos asistido a escuela alguna, ni hemos leído ninguna de vuestras 
> disertaciones. Prestad oído a las palabras de este Iletrado con las que os llama 
> hacia Dios, Quien siempre permanece. Mejor es esto para vosotros que todos los 
> tesoros de la tierra, si pudierais comprenderlo.
> 
> 105.	Quienquiera que interprete cuanto se ha hecho descender desde el cielo 
> de la Revelación y altere su significado evidente, verdaderamente es de aquellos 
> que han pervertido la Sublime Palabra de Dios, y es de los perdidos según el 
> Libro Lúcido.
> 
> 106.	Se os ha ordenado que os cortéis las uñas, que os bañéis cada semana en 
> agua que cubra vuestro cuerpo, y os aseéis según vuestra usanza. Prestad 
> atención, no sea que por negligencia dejéis de observar lo que os ha sido 
> prescrito por Quien es el Incomparable, el Magnánimo. Sumergíos en agua limpia; 
> no es permisible que os bañéis en agua que haya sido usada. Guardaos de 
> acercaros a los estanques públicos de los baños persas; quien se dirija a tales 
> baños se percatará de su fétido olor aun antes de haber entrado. Evitadlos, oh 
> pueblo, y no seáis de aquellos que ignominiosamente aceptan vileza semejante. 
> En verdad, son como sumideros de podredumbre y contaminación, si sois de 
> aquellos que comprenden. Evitad asimismo los estanques malolientes de los 
> patios de las casas persas, y sed de los puros y santificados. En verdad, 
> deseamos ver en vosotros a las manifestaciones del paraíso en la tierra, para que 
> de vosotros se difunda tal fragancia que regocije los corazones de los predilectos 
> de Dios. Si el que se baña, en lugar de introducirse en el agua, se lava 
> derramándola sobre su cuerpo, ello será mejor para él y le relevará de la 
> necesidad de sumergir el cuerpo. En verdad, el Señor ha deseado, como una 
> merced de Su presencia, haceros la vida más fácil, para que seáis de los que 
> están realmente agradecidos.
> 
> 107.	Os está prohibido contraer matrimonio con las esposas de vuestros padres. 
> Nos abstenemos, por pura vergüenza, de mencionar la cuestión de los 
> muchachos. ¡Temed al Misericordioso, oh pueblos del mundo! No cometáis lo que 
> os está prohibido en Nuestra Sagrada Tabla, y no seáis de aquellos que vagan 
> distraídos por los yermos de sus deseos.
> 
> 108.	A nadie le es permitido musitar versículos sagrados ante la mirada de la 
> gente mientras camina por la calle o en el mercado; antes bien, si desea 
> magnificar al Señor, le incumbe hacerlo en lugares construidos para ese fin o bien 
> en su propio hogar. Ello está más en consonancia con la sinceridad y la piedad. 
> Así ha resplandecido el sol de Nuestro mandamiento sobre el horizonte de 
> Nuestra expresión. Bienaventurados los que actúan en conformidad con Nuestro 
> mandato.
> 
> 109.	A toda persona se le ha impuesto la obligación de escribir testamento. El 
> testador debe encabezar el documento con el adorno del Más Grande Nombre, 
> dar fe en él de la unicidad de Dios en la Aurora de Su Revelación, y hacer 
> mención, según desee, de lo que es loable, a fin de que sea un testimonio para él 
> en los reinos de la Revelación y la Creación y un tesoro en manos de su Señor, el 
> Supremo Protector, el Fiel.
> 
> 110.	Todas las Fiestas han llegado a su culminación en las dos Más Grandes 
> Festividades y en las otras dos Festividades que caen en el día doble. La primera 
> de las Más Grandes Festividades corresponde a los días en que el 
> Todomisericordioso derramó sobre la creación entera la refulgente gloria de Sus 
> muy excelentes Nombres y Sus muy exaltados Atributos; y la segunda, al día en 
> que hicimos surgir a Quien anunció a la humanidad las buenas nuevas de este 
> Nombre, mediante el cual han sido resucitados los muertos y han sido reunidos 
> todos los que están en los cielos y en la tierra. Así ha sido decretado por Quien es 
> el Ordenador, el Omnisciente.
> 
> 111.	Feliz quien llega al primer día del mes de Bahá, el día que Dios ha 
> consagrado a este Gran Nombre. Y bienaventurado el que demuestre en ese día 
> las dádivas que Dios le ha conferido; él, verdaderamente, es de aquellos que 
> expresan su agradecimiento a Dios mediante obras que denotan la munificencia 
> del Señor, la cual ha abarcado todos los mundos. Di: Este día es, en verdad,  la 
> coronación de todos los meses y el origen de ellos, día en que el hálito de vida 
> sopla sobre todas las cosas creadas. Grande es la bendición de quien lo saluda 
> con júbilo y alegría. Atestiguamos que él, en verdad, se halla entre los 
> bienaventurados.
> 
> 112.	Di: La Más Grande Festividad es, verdaderamente, la Soberana de las 
> Festividades. ¡Oh pueblo! Rememorad la merced que Dios os ha conferido. 
> Estabais sumidos en un profundo sueño cuando he aquí que Él os despertó con 
> las vivificantes brisas de Su Revelación y os dio a conocer Su recto y manifiesto 
> Sendero. 
> 
> 113.	En la hora de la enfermedad recurrid a médicos competentes. No hemos 
> descartado el uso de medios materiales; antes bien lo hemos confirmado 
> mediante esta Pluma, convertida por Dios en el Punto de Amanecer de Su 
> brillante y gloriosa Causa. 
> 
> 114.	Anteriormente Dios había impuesto a cada uno de los creyentes el deber 
> de ofrendar ante Nuestro trono, de entre sus bienes, regalos de inestimable valor. 
> Ahora, en señal de Nuestro bondadoso favor, les hemos absuelto de esa 
> obligación. Él es, en verdad, el Más Generoso, el Munífico.
> 
> 115.	Bienaventurado quien a la hora del alba encamina sus pasos hacia el 
> Mashriqu'l-Adhkár y, centrando sus pensamientos en Dios, ocupado en Su 
> recuerdo y suplicando Su perdón, entra allí y se sienta en silencio a escuchar los 
> versículos de Dios, el Soberano, el Fuerte, Aquel a Quien todos Alaban. Di: El 
> Mashriqu'l-Adhkár es todo edificio construido en ciudades y pueblos para celebrar 
> Mi alabanza. Tal es el nombre por el cual ha sido designado ante el trono de 
> gloria; ojalá lo comprendierais.
> 
> 116.	Quienes reciten los versículos del Todomisericordioso con las más 
> cadenciosas melodías percibirán en ellos aquello con lo cual jamás podrá 
> compararse la soberanía de la tierra y el cielo. En ellos percibirán la divina 
> fragancia de Mis mundos, mundos que hoy nadie puede discernir salvo quienes, 
> merced a esta sublime y hermosa Revelación, han sido dotados de visión. Di: 
> Estos versículos atraen a los corazones que son puros hacia esos mundos 
> espirituales que ni pueden ser expresados con palabras ni insinuados por 
> alusiones. Bienaventurados los que escuchan.
> 
> 117.	Ayudad, oh Mi pueblo, a Mis siervos escogidos que se han levantado a 
> hacer mención de Mí entre Mis criaturas y a exaltar Mi Palabra en todo Mi 
> dominio. Éstos son, verdaderamente, las estrellas del cielo de Mi amorosa 
> providencia y las lámparas de Mi guía para toda la humanidad. Mas aquel cuyas 
> palabras discrepan de lo que se ha hecho descender en Mis Tablas Sagradas, no 
> es de los Míos. Cuidado, no sea que sigáis a cualquier impío simulador. Estas 
> Tablas están adornadas con el sello de Quien hace despuntar el alba, Quien hace 
> oír Su voz entre los cielos y la tierra. Sujetaos de este Asidero Seguro y a la 
> Cuerda de Mi Causa fuerte e inexpugnable.
> 
> 118.	El Señor ha otorgado licencia a quien lo desee para que se instruya en las 
> diversas lenguas del mundo con el propósito de entregar el Mensaje de la Causa 
> de Dios por todo el Oriente y el Occidente y hacer mención de Él entre los linajes 
> y pueblos del mundo, de modo tal que los corazones revivan y sea vivificado el 
> hueso que se deshace.
> 
> 119.	Es inadmisible que el hombre, habiendo sido dotado de razón, consuma lo 
> que le priva de ella. Más bien, le incumbe comportarse de un modo conforme a la 
> dignidad humana, y no según los desafueros de toda alma negligente y vacilante.
> 
> 120.	Adornad vuestras cabezas con las guirnaldas de la honradez y fidelidad; 
> vuestros corazones, con el atavío del temor de Dios; vuestras lenguas, con 
> absoluta veracidad; vuestros cuerpos, con la vestidura de la cortesía. Éstos son 
> en verdad los adornos adecuados para el templo del hombre, si sois de aquellos 
> que reflexionan. Aferraos, oh vosotros, pueblo de Bahá, a la cuerda de la 
> servidumbre hacia Dios, el Verdadero, pues con ello se pondrá de manifiesto 
> vuestra estación, serán inscritos y guardados vuestros nombres, será exaltado 
> vuestro rango y será ensalzado vuestro recuerdo en la Tabla Resguardada. 
> Cuidado, no permitáis que los moradores de la tierra os impidan alcanzar esta 
> gloriosa y exaltada estación. Así os hemos exhortado en la mayoría de Nuestras 
> Epístolas y ahora en ésta Nuestra Tabla Sagrada, sobre la cual fulgura el Lucero 
> de las Leyes del Señor, vuestro Dios, el Potente, el Sapientísimo.
> 
> 121.	Cuando el océano de Mi presencia haya menguado y haya tocado a Su fin 
> el Libro de Mi Revelación, volved vuestro rostro hacia Aquel a Quien Dios ha 
> designado, Quien ha brotado de esta Antigua Raíz.
> 
> 122.	Considerad la mezquindad de las mentes humanas, pues piden lo que les 
> perjudica y desechan lo que les aprovecha. Son ellos, a buen seguro, de los que 
> andan realmente perdidos. Comprobamos que algunos hombres desean la 
> libertad y se enorgullecen de ella. Tales hombres se hallan en las profundidades 
> de la ignorancia.
> 
> 123.	La libertad, finalmente, ha de llevar a la sedición, cuyas llamas nadie puede 
> apagar. Así os advierte Quien es el Ajustador de Cuentas, el Omnisciente. Sabed 
> que la personificación de la libertad y su símbolo es el animal. Lo que conviene al 
> hombre es la sumisión a aquellas restricciones que le protejan de su propia 
> ignorancia y le resguarden contra el daño de los intrigantes. La libertad hace que 
> el hombre traspase los límites de la decencia y vulnere la dignidad de su 
> condición. Lo degrada a un nivel de depravación y perversidad extremas.
> 
> 124.	Considerad a los hombres como un rebaño de ovejas que necesitan de un 
> pastor que las proteja. Ésa es, ciertamente, la verdad, la clara verdad. Aprobamos 
> la libertad en ciertas circunstancias, y en otras, rehusamos sancionarla. Nos, en 
> verdad, somos el Omnisciente.
> 
> 125.	Di: La verdadera libertad consiste en la sumisión del hombre a Mis 
> mandamientos, por poco que lo sepáis. Si los hombres observaran lo que hemos 
> hecho descender para ellos del Cielo de la Revelación, ciertamente alcanzarían la 
> libertad perfecta. Feliz el hombre que haya comprendido el Propósito de Dios en 
> todo cuanto Él ha revelado desde el Cielo de Su voluntad, que penetra todas las 
> cosas creadas. Di: La libertad que os aprovecha no se halla sino en la completa 
> servidumbre a Dios, la Verdad Eterna. Quien haya gustado su dulzura rehusará 
> trocarla por todo el dominio de la tierra y el cielo.
> 
> 126.	En el Bayán os había sido prohibido que Nos formularais preguntas. El 
> Señor os ha exonerado ahora de esta prohibición, para que podáis libremente 
> inquirir sobre lo que necesitéis saber; mas no preguntas ociosas como eran 
> aquellas en que solían ocuparse los hombres de antaño. ¡Temed a Dios y sed de 
> los rectos! Preguntad lo que os sea de provecho en la Causa de Dios y Su 
> dominio, pues se han abierto las puertas de Su tierna compasión ante todos los 
> que moran en el cielo y en la tierra. 
> 
> 127.	El número de meses del año es diecinueve, según lo fijado en el Libro de 
> Dios. De éstos, el primero ha sido adornado con este Nombre cuya protección se 
> extiende sobre la creación entera. 
> 
> 128.	El Señor ha decretado que los muertos sean enterrados en ataúdes de 
> cristal, de piedra dura y resistente, o de madera a la vez fina y durable, y que se 
> les coloquen anillos grabados en los dedos. Él es, verdaderamente, el 
> Gobernante Supremo, Quien está informado de todo.
> 
> 129.	La inscripción de estos anillos debe rezar así para los varones: "A Dios 
> pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra y todo lo que está entre ellos, y 
> Él, en verdad, tiene conocimiento de todas las cosas". Y así para las mujeres: "A 
> Dios pertenece el dominio de los cielos y la tierra y lo que está entre ellos, y Él es, 
> en verdad, potente sobre todas las cosas". Éstos son los versículos que fueron 
> revelados anteriormente; mas he aquí que el Punto del Bayán clama y exclama 
> ahora: "¡Oh Bienamado de los mundos! Revela, en vez de ellos, palabras que 
> esparzan sobre toda la humanidad la fragancia de Tus bondadosos favores. 
> Hemos anunciado a todos que una sola palabra Tuya supera todo lo que se ha 
> hecho descender en el Bayán. Tú realmente tienes poder para hacer lo que Te 
> place. ¡No prives a Tus siervos de las rebosantes dádivas del océano de Tu 
> misericordia! Tú, en verdad, eres Aquel Cuya gracia es infinita". Mirad, hemos 
> escuchado Su llamada y ahora cumplimos Su deseo. Él es, en verdad, el 
> Bienamado, Quien responde a las oraciones. Si el siguiente versículo, revelado 
> por Dios en este momento, es grabado en los anillos fúnebres, tanto de hombres 
> como de mujeres, mejor será para ellos; Nos, ciertamente, somos el Supremo 
> Ordenador: "De Dios vine y a Él vuelvo, desprendido de todo salvo de Él, 
> aferrándome a Su Nombre, el Misericordioso, el Compasivo". Así elige el Señor a 
> quien Él desea para otorgarle una merced de Su presencia. Él es, en verdad, el 
> Dios de fuerza y poder.
> 
> 130.	El Señor ha decretado, además, que el difunto sea envuelto en cinco 
> sudarios de seda o algodón. Para aquellos cuyos medios sean limitados baste un 
> sudario de uno u otro tejido. Así lo ha dispuesto Quien es el Omnisciente, el 
> Informado de todo. Os está prohibido transportar el cuerpo del difunto a una 
> distancia superior a una hora de viaje desde la ciudad. Antes bien, debe ser 
> enterrado, con radiante serenidad, en un lugar cercano.
> 
> 131.	Dios ha eliminado las restricciones de viaje que habían sido impuestas en 
> el Bayán. Él es, verdaderamente, el Libre. Él hace lo que desea, y ordena lo que 
> es Su voluntad.
> 
> 132.	¡Oh pueblos del mundo! Prestad oído al llamamiento de Quien es el Señor 
> de los Nombres, Quien os proclama desde Su habitación de la Más Grande 
> Prisión: "Verdaderamente, no hay Dios sino Yo, el Fuerte, el Poderoso, Quien 
> todo lo subyuga, el Exaltadísimo, el Omnisciente, el Sapientísimo". En verdad, no 
> hay Dios sino Él, el Omnipotente Soberano de los mundos. Si fuese Su Voluntad, 
> Él, mediante una sola palabra procedente de Su presencia, sujetaría a toda la 
> humanidad. Cuidado, no sea que vaciléis en aceptar esta Causa, una Causa ante 
> la cual se han inclinado el Concurso de lo Alto y los moradores de las Ciudades 
> de los Nombres. Temed a Dios y no seáis de los que están excluidos como por un 
> velo. Consumid los velos con el fuego de Mi amor y disipad las brumas de las 
> vanas imaginaciones con el poder de este Nombre mediante el cual hemos 
> sometido a la creación entera.
> 
> 133.	Enalteced y exaltad las dos Casas en los Dos Santos Lugares, y los otros 
> sitios donde se ha establecido el trono de vuestro Señor, el Todomisericordioso. 
> Así os lo ordena el Señor de todo corazón comprensivo.
> 
> 134.	Estad vigilantes, no sea que los intereses y preocupaciones de este mundo 
> os impidan observar lo que os ha sido ordenado por Quien es el Fuerte, el Fiel. 
> Sed las personificaciones de tal constancia entre la humanidad que no os 
> mantengan alejados de Dios las dudas de quienes no creyeron en Él cuando Se 
> manifestó a Sí mismo investido de imponente soberanía. Cuidado, no sea que 
> alguna cosa que haya sido consignada en el Libro os impida escuchar a éste, el 
> Libro Viviente, Quien proclama la verdad: "Ciertamente, no hay Dios sino Yo, el 
> Más Excelente, el Alabado". Mirad con el ojo de la equidad a Quien ha 
> descendido del cielo de la divina voluntad y poder, y no seáis de aquellos que 
> obran injustamente.
> 135.	Tened, pues, presentes estas palabras que, en homenaje a esta 
> Revelación, han fluido de la Pluma de Quien fue Mi Heraldo, y ponderad lo que, a 
> lo largo de Mis días, han forjado las manos de los opresores. Ciertamente ellos se 
> cuentan entre los perdidos. Él dijo: "Si llegareis a la presencia de Aquel a Quien 
> habremos de manifestar, suplicad a Dios que, en Su munificencia, os conceda 
> que Él Se digne tomar asiento en vuestros divanes, pues tal acto en sí os 
> conferiría un honor sobresaliente y sin par. Si Él bebiese un vaso de agua en 
> vuestros hogares, esto sería de mayor consecuencia para vosotros que si 
> brindarais a toda alma, es más, a toda cosa creada, el agua de su vida misma. 
> ¡Sabedlo, oh Mis siervos!"
> 
> 136.	Tales son las palabras con que Mi Precursor ha ensalzado Mi Ser, si 
> pudierais comprenderlo. Quien reflexione acerca de estos versículos y advierta 
> las perlas ocultas que han sido atesoradas en su interior, sentirá, por la rectitud 
> de Dios, la fragancia del Todomisericordioso que se difunde desde esta Prisión, y 
> con todo su corazón acudirá presuroso a Él con anhelo tan ardiente que las 
> huestes de la tierra y del cielo serían impotentes para detenerle. Di: Es ésta una 
> Revelación en derredor de la cual gira toda prueba y testimonio. Así lo ha 
> revelado vuestro Señor, el Dios de Misericordia, si sois de aquellos que juzgan 
> rectamente. Di: Ésta es el alma misma de todas las Escrituras que ha sido 
> insuflada en la Pluma del Altísimo y que ha dejado atónitos a todos los seres 
> creados, con la sola excepción de quienes han sido arrobados por las suaves 
> brisas de Mi amorosa bondad y por las deleitables fragancias de Mis mercedes, 
> las cuales han impregnado la creación entera. 
> 
> 137.	¡Oh pueblo del Bayán! Temed al Más Misericordioso y tomad en 
> consideración lo que Él ha revelado en otro pasaje. Él dijo: "La Alquibla es, por 
> cierto, Aquel a Quien Dios ha de manifestar; cuando Éste Se mueve, se mueve 
> aquella, hasta que Éste alcance reposo". Así lo dejó sentado el Supremo 
> Ordenador cuando deseó hacer mención de ésta, la Más Grande Belleza. Meditad 
> sobre esto, oh pueblo, y no seáis de los que vagan distraídos por los páramos del 
> error. Si a instancias de vuestras vanas fantasías Le rechazáis, ¿dónde pues 
> queda la Alquibla adonde os habéis de volver, oh asamblea de díscolos? Meditad 
> sobre este versículo y juzgad equitativamente ante Dios, para que, quizá, del 
> océano que ondula en Mi Nombre, el Todoglorioso, el Altísimo, podáis recolectar 
> las perlas de los misterios.
> 
> 138.	Que nadie se aferre, en este Día, a nada salvo a lo que ha sido puesto de 
> manifiesto en esta Revelación. Tal es el decreto de Dios, desde siempre y para 
> siempre; decreto con el que se han adornado las Escrituras de los Mensajeros de 
> antaño. Tal es la advertencia del Señor, desde siempre y para siempre; 
> advertencia con la que se ha embellecido el preámbulo del Libro de la Vida, si lo 
> percibierais. Tal es el mandamiento del Señor, desde siempre y para siempre; 
> cuidado, no sea que, en vez de ello, elijáis la ignominia y la degradación. Nada os 
> servirá en este Día sino Dios, ni hay refugio al cual acudir más que a Él, el 
> Omnisciente, el Sapientísimo. Quien Me ha conocido a Mí, ha conocido la Meta 
> de todo deseo, y quien se ha vuelto hacia Mí, se ha vuelto hacia el Objeto de toda 
> adoración. Así ha sido enunciado en el Libro, y así ha sido decretado por Dios, el 
> Señor de los mundos. Leer tan sólo uno de los versículos de Mi Revelación es 
> mejor que leer detenidamente las Escrituras tanto de las generaciones pasadas 
> como de las recientes. Ésta es la Declaración del Todomisericordioso, ¡ojalá 
> tuvieseis oídos para escuchar! Di: Ésta es la esencia del conocimiento, si 
> comprendierais.
> 
> 139.	Y, ahora, tomad en cuenta lo que ha sido revelado en aun otro pasaje, para 
> que quizás abandonéis vuestros propios conceptos y dirijáis vuestro rostro hacia 
> Dios, el Señor de la existencia. Él  ha dicho: "Es ilícito contraer matrimonio si no 
> es con un creyente en el Bayán. Si sólo una de las partes del matrimonio abraza 
> esta Causa, sus bienes devendrán ilícitos para la otra parte, hasta que esta última 
> se haya convertido. No obstante, esta ley solamente entrará en vigor después de 
> la exaltación de la Causa de Aquel a Quien manifestaremos en verdad, o de 
> aquello que ya ha sido puesto de manifiesto en justicia. Hasta entonces, sois 
> libres de contraer matrimonio como deseéis, para que quizás por este medio 
> exaltéis la Causa de Dios". Así, con dulce melodía, ha gorjeado el Ruiseñor sobre 
> la rama celestial en loanza de su Señor, el Todomisericordioso. Bienaventurados 
> los que escuchan.
> 
> 140.	¡Oh pueblo del Bayán! Os conmino por vuestro Señor, el Dios de 
> misericordia, a que miréis con el ojo de la equidad esta palabra que se ha hecho 
> descender mediante el poder de la verdad, y no seáis de aquellos que aun viendo 
> el testimonio de Dios, lo niegan y lo rechazan. Ellos, en verdad, se cuentan entre 
> quienes de seguro han de perecer. En este versículo el Punto del Bayán Se ha 
> referido explícitamente a la exaltación de Mi Causa antes que Su propia Causa; 
> toda mente justa y comprensiva dará fe de ello. Como podéis observar fácilmente 
> en este día, su exaltación es tal que nadie puede negarla salvo aquellos cuyos 
> ojos están embriagados en esta vida mortal y a quienes les espera en la vida por 
> venir un castigo humillante.
> 
> 141.	Di: ¡Por la rectitud de Dios! Yo, verdaderamente, soy Su Bienamado; y Él 
> escucha ahora estos versículos que descienden del Cielo de la Revelación y 
> lamenta las injusticias que habéis cometido en estos días. Temed a Dios y no os 
> suméis al agresor. Di: ¡Oh pueblo! Si optáis por no creer en Él, absteneos al 
> menos de alzaros contra Él. ¡Por Dios! ¡Ya basta con las huestes de tiranía que 
> se han aliado contra Él!
> 
> 142.	En verdad, Él reveló ciertas leyes a fin de que en esta Dispensación la 
> Pluma del Altísimo no tuviera necesidad de moverse a menos que fuese en 
> glorificación de Su propia Estación trascendente y de Su muy refulgente Belleza. 
> Sin embargo, puesto que hemos querido demostrar Nuestra merced para con 
> vosotros, Nos, mediante el poder de la verdad, hemos enunciado estas leyes con 
> claridad y hemos mitigado lo que deseamos que observéis. Él es, ciertamente, el 
> Munífico, el Generoso.
> 
> 143.	Él os ha dado a conocer previamente lo que sería pronunciado por esta 
> Aurora de sabiduría divina. Él dijo, y Él habla la verdad: "Él es Quien ha de 
> proclamar en todas las condiciones: 'Verdaderamente, no hay otro Dios más que 
> Yo, el Único, el Incomparable, el Omnisciente, el Informado de todo'". Ésta es una 
> estación que Dios ha designado exclusivamente para esta Revelación sublime, 
> única y maravillosa. Ésta es una muestra de Su munífico favor, si sois de aquellos 
> que comprenden, y un signo de Su decreto irresistible. Éste es Su Más Grande 
> Nombre, Su Exaltadísima Palabra y la Aurora de Sus Muy Excelentes Títulos, si lo 
> pudierais entender. Es más, mediante Él Se pone de manifiesto toda Fuente y 
> todo Punto de Amanecer de Guía divina. Reflexionad, oh pueblo, sobre lo que se 
> ha hecho descender en verdad; meditadlo y no seáis de los transgresores.
> 
> 144.	Asociaos con todas las religiones en espíritu de amistad y concordia, para 
> que perciban en vosotros la perfumada fragancia de Dios. Cuidado, no sea que 
> en medio de los hombres os domine la llama de la necia ignorancia. Todo 
> proviene de Dios y a Él ha de volver. Él es el origen de todo y todo tiene en Él su 
> término.
> 
> 145.	Guardaos de entrar en casa alguna en ausencia de su dueño, excepto con 
> su permiso. Comportaos con decoro en toda circunstancia, y no seáis de los 
> desobedientes.
> 
> 146.	Se os ha ordenado purificar vuestros medios de subsistencia y otras cosas 
> semejantes mediante el pago del azaque. Así ha sido prescrito en esta exaltada 
> Tabla por Quien es el Revelador de versículos. Dentro de poco, si es la voluntad y 
> propósito de Dios, especificaremos la medida de su valor. Él, verdaderamente, 
> expone cuanto desea en virtud de Su propio conocimiento, y Él es, en verdad, 
> Omnisciente y Sapientísimo.
> 
> 147.	Es ilícito mendigar y está prohibido dar al que mendiga. A todos se les ha 
> ordenado ganarse la vida, y en cuanto a quienes sean incapaces de ello, incumbe 
> a los Representantes de Dios y a los ricos atender sus necesidades. Guardad las 
> leyes y mandamientos de Dios; más aún, guardadlos como cuidaríais vuestros 
> propios ojos, y no seáis de aquellos que sufren grave pérdida.
> 
> 148.	Se os ha prohibido en el Libro de Dios tomar parte en contiendas y 
> conflictos, golpear a un semejante o cometer actos similares que muevan a almas 
> y corazones a entristecerse. Anteriormente, Aquel que es el Señor de toda la 
> humanidad había prescrito una multa de diecinueve mizcales de oro para quien 
> causara tristeza a un semejante; sin embargo, en esta Revelación Él os ha 
> exonerado de este deber y os exhorta a mostrar rectitud y piedad. Éste es el 
> mandamiento que Él os ha ordenado en esta Tabla resplandeciente. No deseéis 
> para los demás lo que no desearíais para vosotros mismos; temed a Dios y no 
> seáis de los soberbios. Todos habéis sido creados del agua, y al polvo habéis de 
> volver. Reflexionad sobre el final que os aguarda y no sigáis el camino del 
> opresor. Prestad oído a los versículos de Dios que os recita Aquel que es el 
> sagrado Árbol del Loto. Ciertamente, son la balanza infalible establecida por Dios, 
> el Señor de este mundo y del próximo. Hacen que el alma del hombre remonte el 
> vuelo hacia la Aurora de la Revelación y que sea bañado de luz el corazón de 
> todo creyente verdadero. Éstas son las leyes que Dios os ha ordenado. Éstos, 
> Sus mandamientos, que os han sido prescritos en Su Sagrada Tabla. 
> Obedecedlos con gozo y alegría, pues es lo mejor para vosotros, ¡ojalá lo 
> supierais!
> 
> 149.	Recitad los versículos de Dios cada mañana y atardecer. Quien no los 
> recite no ha sido fiel al Convenio de Dios y a Su Testamento, y quien en este Día 
> se aparte de estos santos versículos es de los que por toda la eternidad se han 
> apartado de Dios. Temed a Dios, oh Mis siervos, todos y cada uno. No os 
> envanezcáis de leer mucho los versículos, o de efectuar día y noche una multitud 
> de actos piadosos; pues si alguien leyese un solo versículo con júbilo y alegría, 
> ello sería mejor para él que leer con desgana todos los Libros Sagrados de Dios, 
> Quien ayuda en el Peligro, Quien subsiste por Sí mismo. Leed los versículos 
> sagrados en tal medida que no os embarguen ni el desánimo ni la fatiga. No 
> carguéis vuestras almas con lo que las canse o las abrume, sino más bien con lo 
> que las aligere y eleve, para que puedan remontarse en alas de los versículos 
> divinos hasta el Punto de amanecer de Sus signos manifiestos; esto os acercará 
> más a Dios, ojalá lo comprendierais.
> 
> 150.	Enseñad a vuestros hijos los versículos revelados desde el cielo de 
> majestad y poder, para que con las más cadenciosas melodías reciten las Tablas 
> del Todomisericordioso dentro de los aposentos del Mashriqu'l-Adhkár. Quien 
> haya sido arrobado por el éxtasis nacido de la adoración de Mi Nombre, el Más 
> Compasivo, recitará los versículos de Dios de tal modo que cautive el corazón de 
> los que aún estén dormidos. Bienaventurado aquel que, de las palabras de su 
> misericordioso Señor, haya bebido, en Mi Nombre, el Vino Místico de la vida 
> sempiterna, un Nombre mediante el cual toda montaña alta y majestuosa ha sido 
> reducida al polvo.
> 
> 151.	Se os ha ordenado renovar el menaje de vuestro hogar cada diecinueve 
> años; así lo dispone Quien todo lo sabe y todo lo percibe. Él, en verdad, desea el 
> refinamiento tanto para vosotros como para cuanto poseéis; no dejéis a un lado el 
> temor de Dios y no seáis de los negligentes. Quien halle que sus medios son 
> insuficientes para este fin, queda excusado por Dios, Quien siempre perdona, el 
> Más Munífico.
> 
> 152.	Lavaos los pies una vez todos los días de verano, y una vez cada tres días 
> durante el invierno.
> 
> 153.	Si alguien se enoja con vosotros, respondedle con amabilidad; y si alguien 
> os reprende, absteneos de responderle con otra reprimenda, dejadle consigo 
> mismo y poned vuestra confianza en Dios, el omnipotente Vengador, el Señor de 
> poder y justicia.
> 
> 154.	Se os ha prohibido el uso de púlpitos. Quien desee recitaros los versículos 
> de su Señor, que se siente en una silla colocada sobre un estrado, para que haga 
> mención de Dios, su Señor y el Señor de toda la humanidad. Le es grato a Dios 
> que os sentéis en sillas y bancos en señal de honor y del amor que Le profesáis a 
> Él y a la Manifestación de Su gloriosa y resplandeciente Causa.
> 
> 155.	Los juegos de azar y el consumo de opio os están vedados. Renunciad a 
> ambos, oh gentes, y no seáis de los transgresores. Guardaos de utilizar ninguna 
> sustancia que produzca entorpecimiento y desidia en el templo humano e inflija 
> daño al cuerpo. Verdaderamente, no deseamos para vosotros nada sino lo que os 
> haya de aprovechar, y de esto dan fe todas las cosas creadas, si tuvieseis oídos 
> para oír.
> 
> 156.	Cuando seáis invitados a un banquete u ocasión festiva, responded con 
> gozo y alegría, y quien cumpla su promesa quedará a salvo de reproches. Éste es 
> un Día en que ha sido expuesto cada uno de los sabios decretos de Dios.
> 
> 157.	He aquí que ahora se ha puesto de manifiesto el "misterio de la Gran 
> Inversión en el Signo del Soberano". Bienaventurado aquel a quien Dios ha 
> ayudado a reconocer el "Seis" que ha sido levantado en virtud de este "Alif 
> Vertical"; él es, ciertamente, de aquellos cuya fe es verdadera. Cuántos de 
> apariencia piadosa se han alejado, y cuántos rebeldes se han acercado, 
> exclamando: "¡Toda alabanza sea para Ti, oh Deseo de los mundos!" En verdad, 
> está en manos de Dios dar lo que Él quiera a quien Él quiera, y retener lo que 
> desee de quien Le plazca. Él conoce los secretos recónditos de los corazones y 
> el sentido oculto tras el ademán del burlón. Cuántas personificaciones de la 
> negligencia vinieron a Nos con pureza de corazón y las establecimos en la sede 
> de Nuestra aceptación; y a cuántos exponentes de sabiduría hemos consignado, 
> con toda justicia, al fuego. Nos somos, en verdad, Quien ha de juzgar. Es Él 
> Quien es la manifestación de "Dios hace lo que Le place" y permanece en el trono 
> de "Él ordena lo que desea".
> 
> 158.	Bienaventurado el que descubre la fragancia de los significados interiores 
> en los trazos de esta Pluma, por cuyo movimiento se difunden las brisas de Dios 
> entre la creación entera, y por cuya quietud aparece en el reino del ser la esencia 
> misma de la tranquilidad. Glorificado sea el Todomisericordioso, el Revelador de 
> tan inestimable merced. Di: Porque Él sobrellevó la injusticia, ha aparecido la 
> justicia sobre la tierra; y porque Él aceptó la humillación, ha resplandecido la 
> majestad de Dios en el seno de la humanidad.
> 159.	Se os ha prohibido portar armas, a menos que sea esencial, y se os ha 
> permitido llevar atavíos de seda. Como una merced de Su parte, el Señor os ha 
> eximido de las restricciones que anteriormente afectaban al atuendo y al arreglo 
> de la barba. Él es, en verdad, el Ordenador, el Omnisciente. Que no haya nada en 
> vuestro comportamiento que desaprueben las mentes sanas y rectas, y no os 
> convirtáis en objeto de la burla de los ignorantes. Bienaventurado el que se ha 
> adornado con la vestidura de una conducta decorosa y de un carácter loable. 
> Ciertamente, es contado entre quienes ayudan a su Señor con hechos 
> excepcionales y distinguidos.
> 
> 160.	Promoved el desarrollo de las ciudades de Dios y de Sus países, y en ellos 
> glorificadle con las melodías jubilosas de Sus favorecidos. En verdad, los 
> corazones de los hombres son edificados mediante el poder de la lengua, así 
> como las casas y ciudades se construyen con las manos y otros medios. Hemos 
> asignado a cada fin un medio para su logro; valeos de éste y poned vuestra fe y 
> confianza en Dios, el Omnisciente, el Sapientísimo.
> 
> 161.	Bienaventurado el hombre que ha confesado su creencia en Dios y en Sus 
> signos, y ha reconocido que "a Él no Se Le han de pedir cuentas de Sus hechos". 
> Dios ha dispuesto que ese reconocimiento sea el adorno de toda creencia y su 
> fundamento mismo. De él debe depender la aceptación de toda buena obra. Fijad 
> vuestros ojos en él, sea para que tal vez los susurros de los rebeldes no os hagan 
> resbalar.
> 
> 162.	Si Él decretare lícito lo que desde tiempo inmemorial ha sido vedado, y 
> prohibiere lo que en todo tiempo se había considerado lícito, nadie tiene el 
> derecho de poner en duda Su autoridad. Quien vacile, aunque fuere por menos 
> que un instante, ha de ser considerado como transgresor.
> 
> 163.	Si alguien no ha reconocido esta verdad sublime y fundamental, ni ha 
> alcanzado esta exaltadísima estación, será agitado por los vientos de la duda, y 
> los dichos de los infieles perturbarán su alma. Aquel que haya reconocido este 
> principio será dotado de la más perfecta constancia. Todo honor sea para esta 
> muy gloriosa estación, cuyo recuerdo adorna todas las Tablas exaltadas. Así es la 
> enseñanza que Dios os confiere, enseñanza que os librará de cualquier clase de 
> duda y perplejidad y os permitirá alcanzar la salvación, tanto en este mundo como 
> en el venidero. Él es, en verdad, Quien siempre perdona, el Más Generoso. Es Él 
> Quien ha enviado a los Mensajeros y ha hecho descender los Libros para que 
> proclamen: "No hay otro Dios sino Yo, el Todopoderoso, el Sapientísimo".
> 
> 164.	¡Oh Tierra de Káf y Rá! Verdaderamente, te vemos en un estado que 
> desagrada a Dios, y vemos que de ti procede lo que es inescrutable para 
> cualquiera que no sea Él, el Omnisciente, el Informado de todo; y percibimos lo 
> que secreta y furtivamente emana de ti. Con Nos está el conocimiento de todas 
> las cosas, inscrito en una Tabla lúcida. No te apenes por lo que te ha sucedido. 
> Dentro de poco Dios hará surgir en ti hombres dotados de gran valor, que 
> magnificarán Mi Nombre con tal constancia que ni serán disuadidos por las 
> perversas sugerencias de los teólogos, ni se detendrán ante las insinuaciones de 
> los sembradores de la duda. Con sus propios ojos verán ellos a Dios, y con sus 
> propias vidas Le harán victorioso. En verdad, ellos se cuentan entre los firmes.
> 
> 165.	¡Oh concurso de teólogos! Cuando fueron enviados Mis versículos y 
> reveladas Mis claras señales, os hallamos tras los velos. Esto es, en verdad, algo 
> extraño. Os gloriáis en Mi Nombre, empero no Me reconocisteis cuando vuestro 
> Señor, el Todomisericordioso, apareció entre vosotros con prueba y testimonio. 
> Hemos desgarrado los velos. Cuidado, no sea que excluyáis a la gente con otro 
> velo más. Romped las cadenas de las vanas imaginaciones, en el nombre del 
> Señor de todos los hombres, y no seáis falaces. Si os volvéis a Dios y abrazáis 
> Su Causa, no propaguéis el desorden dentro de ella, y no midáis el Libro de Dios 
> con vuestros deseos egoístas. Ciertamente, éste es el consejo de Dios, en 
> tiempos pasados y por venir, como de ello dan fe solemne los testigos y 
> escogidos de Dios, es más, cada uno de Nosotros.
> 
> 166.	Recordad al shaykh cuyo nombre era Mu/hammad-/Hasan, quien figuraba 
> entre los teólogos más doctos de su época. Cuando Se manifestó el Verdadero, 
> este shaykh, junto con otros de su misma profesión, Le rechazaron, en tanto que 
> un cernedor de trigo y cebada Le aceptó y volvióse hacia el Señor. Si bien día y 
> noche se afanaba aquel en poner por escrito lo que concebía que eran las leyes y 
> disposiciones de Dios, con todo, cuando apareció Quien es el Ilimitado, de nada 
> le valió siquiera una letra de aquello; de lo contrario, no se habría apartado de un 
> Semblante que ha iluminado los rostros de los predilectos del Señor. Si hubieseis 
> creído en Dios cuando Él Se reveló, la gente no se habrían apartado de Él, ni Nos 
> habría sucedido lo que hoy presenciáis. Temed a Dios y no seáis de los 
> negligentes.
> 
> 167.	Cuidado, no sea que algún nombre os aparte de Quien es el Poseedor de 
> todos los nombres, o que palabra alguna os excluya de este Recuerdo de Dios, 
> esta Fuente de Sabiduría que hay entre vosotros. Volveos hacia Dios y buscad Su 
> protección, oh concurso de teólogos, y no hagáis de vosotros mismos un velo 
> entre Yo y Mis criaturas. Así os exhorta vuestro Señor y os ordena ser justos, para 
> que vuestras obras no sean en vano y vosotros mismos no os deis cuenta de 
> vuestra penosa situación. ¿Puede el que niega esta Causa probar la verdad de 
> causa alguna en la creación entera? ¡No, por Quien es el Modelador del universo! 
> Sin embargo, la gente está envuelta en un velo palpable. Di: Mediante esta Causa 
> ha despuntado el sol del testimonio, y el luminar de la prueba ha derramado su 
> luz sobre cuantos habitan la tierra. Temed a Dios, oh hombres perspicaces, y no 
> seáis de los que no creen en Mí. Guardaos de que la palabra “Profeta” os impida 
> alcanzar éste, el Más Grande Anuncio, o que referencia alguna a la 
> “Lugartenencia” os excluya de la soberanía de Quien es el Lugarteniente de Dios, 
> la cual ampara todos los mundos. Todo nombre ha sido creado por Su Palabra, y 
> toda causa depende de Su irresistible, poderosa y mirífica Causa. Di: Éste es el 
> Día de Dios, el Día en que nada será mencionado sino Su propio Ser, el 
> omnipotente Protector de todos los mundos. Ésta es la Causa que ha hecho 
> temblar a todos vuestros ídolos y supersticiones.
> 
> 168.	Ciertamente, vemos entre vosotros a quien toma el Libro de Dios y cita de 
> él pruebas y argumentos para repudiar a su Señor, tal como los seguidores de los 
> demás credos buscaron en sus Libros Sagrados razones para refutar a Quien 
> ayuda en el Peligro, Quien subsiste por Sí mismo. Di: Dios, el Verdadero, Me da 
> fe de que en este Día no os servirán de nada ni las Escrituras del mundo ni todos 
> los libros y escritos que existen, sin este Libro Viviente, Quien proclama en el 
> corazón mismo de la creación: "Verdaderamente, no hay otro Dios más que Yo, el 
> Omnisciente, el Sapientísimo".
> 
> 69.	¡Oh concurso de teólogos! Cuidado, no seáis causa de disensión en la 
> tierra, tal como fuisteis causa del repudio de la Fe en sus primeros días. Reunid a 
> la gente en torno a esta Palabra que ha hecho exclamar a los guijarros: "¡El Reino 
> es de Dios, el Punto de Amanecer de todos los signos!" Así os advierte vuestro 
> Señor, como una merced de Su parte; Él es, en verdad, Quien siempre perdona, 
> el Más Generoso.
> 
> 170.	Recordad a Karím, y cómo, incitado por sus propios deseos, se 
> ensoberbeció cuando le emplazamos ante Dios, a pesar de que le habíamos 
> enviado lo que era solaz para los ojos de la prueba en el mundo del ser y el 
> cumplimiento del testimonio de Dios para todos los moradores de la tierra y el 
> cielo. Como signo de la gracia de Quien es el Poseedor de Todo, el Altísimo, le 
> invitamos a abrazar la Verdad. Mas él se apartó hasta que, en un acto de justicia 
> de Dios, se apoderaron de él los ángeles de la ira. En verdad, de esto Nos fuimos 
> testigo.
> 
> 171.	Desgarrad los velos de manera tal que los moradores del Reino oigan su 
> desgarramiento. Éste es el mandamiento de Dios, en los días pasados y en los 
> días por venir. Bienaventurado el hombre que observa lo que se le ha ordenado, 
> pero ¡ay de los negligentes!
> 
> 172.	Nos, ciertamente, no hemos tenido en este reino terrenal otro propósito que 
> el de poner a Dios de manifiesto y revelar Su soberanía; suficiente Me es Dios 
> como testigo. Nos, ciertamente, no hemos tenido en el Reino celestial otra 
> intención que exaltar Su Causa y glorificar Su alabanza; suficiente Me es Dios 
> como protector. Nos, ciertamente, no hemos tenido en el Dominio de lo alto otro 
> deseo que el de ensalzar a Dios y lo que Él ha revelado; suficiente Me es Dios 
> como ayuda.
> 
> 173.	Dichosos sois, oh vosotros los doctos en Bahá. ¡Por el Señor! Sois las olas 
> del Ingente Océano, las estrellas del firmamento de la Gloria, los estandartes del 
> triunfo que ondean entre cielo y tierra. Sois las manifestaciones de la constancia 
> en medio de los hombres y las auroras de la divina Expresión para cuantos 
> habitan la tierra. Bienaventurado quien se vuelve hacia vosotros, y ¡ay de los 
> díscolos! En este día, incumbe a quien haya bebido el Vino Místico de vida 
> sempiterna de las Manos de la amorosa bondad del Señor su Dios, el 
> Misericordioso, pulsar cual arteria que late en el cuerpo de la humanidad, para 
> que mediante él sea reanimado el mundo y todo hueso que se deshace.
> 
> 174.	¡Oh pueblo del mundo! Cuando la Paloma Mística haya levantado vuelo 
> desde su Santuario de Alabanza, en busca de su lejano destino, su habitación 
> oculta, remitid lo que no entendáis del Libro a Quien ha brotado de este poderoso 
> Tronco.
> 
> 175.	¡Oh Pluma del Altísimo! Corre sobre la Tabla por orden de Tu Señor, el 
> Creador de los Cielos, y habla de la hora en que Quien es la Aurora de la Unidad 
> divina deseó encaminar Sus pasos hacia la Escuela de la Unicidad Trascendente; 
> para que quizás los puros de corazón obtengan con ello un vislumbre, aun tan 
> pequeño como el ojo de una aguja, de los misterios de Tu Señor, el 
> Todopoderoso, el Omnisciente, que se hallan ocultos tras los velos. Di: Nos, 
> ciertamente, entramos en la Escuela del significado y explicación interiores 
> cuando todas las cosas creadas eran inconscientes. Vimos las palabras que 
> hacía descender Quien es el Todomisericordioso, y aceptamos los versículos de 
> Dios, Quien ayuda en el peligro, Quien subsiste por Sí mismo, los cuales Él Nos 
> ofreció, y escuchamos lo que Él solemnemente había afirmado en la Tabla. Esto 
> ciertamente lo vimos. Y asentimos a Su deseo por Nuestro mandato, pues 
> verdaderamente somos potente para mandar.
> 
> 176.	¡Oh pueblo del Bayán! Nos, ciertamente, entramos en la Escuela de Dios 
> cuando dormíais; y leímos atentamente la Tabla cuando estabais sumidos en un 
> profundo sueño. ¡Por el único Dios verdadero! Leímos la Tabla antes de que fuera 
> revelada, en tanto que estabais inconscientes, y teníamos perfecto conocimiento 
> del Libro cuando aún no habíais nacido. Estas palabras son a vuestra medida, no 
> a la de Dios. De esto da testimonio lo que se atesora en Su conocimiento, si sois 
> de aquellos que comprenden; y esto lo atestigua la lengua del Todopoderoso, si 
> sois de aquellos que entienden. Juro por Dios, si descorriéramos el velo, 
> quedaríais anonadados.
> 
> 177.	Guardaos de discutir vanamente sobre el Todopoderoso y Su Causa, pues 
> he aquí que Él ha aparecido entre vosotros investido con una Revelación tan 
> grande que abarca todas las cosas, ya sean del pasado o del futuro. Si 
> expusiéramos Nuestro tema hablando en el lenguaje de los moradores del Reino, 
> diríamos: "En verdad, Dios creó esa Escuela antes de crear el cielo y la tierra, y 
> entramos en ella antes de que fuesen unidas y entrelazadas las letras S y E". 
> Éste es el lenguaje que Nuestros siervos usan en Nuestro Reino; considerad lo 
> que expresaría la lengua de los habitantes de Nuestro exaltado Dominio, puesto 
> que les hemos enseñado Nuestro conocimiento y les hemos revelado lo que 
> estaba oculto en la sabiduría de Dios. ¡Imaginad entonces lo que proferiría la 
> Lengua del Poder y Grandeza en Su Gloriosísima Morada!
> 
> 178.	No es ésta una Causa que pueda convertirse en juguete de vuestras 
> ociosas imaginaciones, ni es éste lugar para los necios y los pusilánimes. Por 
> Dios, ésta es la liza de la perspicacia y el desprendimiento, de la visión y la 
> exaltación, donde nadie arremete con su corcel excepto los valientes jinetes del 
> Misericordioso, quienes se han desprendido de todo apego al mundo del ser. Son 
> ellos, en verdad, quienes hacen a Dios victorioso en la tierra, quienes son los 
> puntos de amanecer de Su soberano poder en el seno de la humanidad.
> 
> 179.	Cuidado, no sea que algo que haya sido revelado en el Bayán os aparte de 
> vuestro Señor, el Más Compasivo. Pongo a Dios como testigo de que el Bayán no 
> fue enviado para otro fin que el de celebrar Mi alabanza, ¡si lo supierais! Los 
> puros de corazón hallarán en él solamente la fragancia de Mi amor, solamente Mi 
> Nombre que ampara a todo lo que ve y lo que es visto. Di: ¡Oh pueblo! Volveos 
> hacia lo que ha provenido de Mi Exaltadísima Pluma. Si reconocéis de ello la 
> fragancia de Dios, no os opongáis a Él ni os neguéis una porción de Su 
> bondadoso favor ni de Sus múltiples dádivas. Así os amonesta vuestro Señor; Él 
> es, verdaderamente, el Consejero, el Omnisciente.
> 
> 180.	Lo que no entendáis en el Bayán, preguntádselo a Dios, vuestro Señor y 
> Señor de vuestros antepasados. Si así lo deseare, Él os expondrá lo que está 
> revelado allí y descubrirá ante vosotros las perlas de sabiduría y conocimiento 
> divinos que se hallan ocultas en el océano de sus palabras. Él es, ciertamente, 
> supremo sobre todos los nombres; no hay Dios sino Él, Quien ayuda en el peligro, 
> Quien subsiste por Sí mismo.
> 
> 181.	El equilibrio del mundo ha sido trastornado por la vibrante influencia de 
> este más grande, este nuevo Orden Mundial. La vida ordenada de la humanidad 
> ha sido revolucionada por medio de este Sistema único y maravilloso, nada 
> semejante al cual jamás han presenciado ojos mortales.
> 
> 182.	Sumergíos en el océano de Mis palabras, para que descifréis sus secretos 
> y descubráis todas las perlas de sabiduría que se hallan ocultas en sus 
> profundidades. Cuidaos de no vacilar en vuestra decisión de abrazar la verdad de 
> esta Causa, una Causa por medio de la cual se han revelado las potencialidades 
> del poder de Dios y Su soberanía ha sido establecida. Con rostros radiantes de 
> alegría, acudid presurosos hacia Él. Ésta es la inmutable Fe de Dios, eterna en el 
> pasado, eterna en el futuro. Que aquel que busque, la alcance; y en cuanto a 
> quien haya rehusado buscarla, ciertamente, Dios Se basta a Sí mismo, y está por 
> encima de necesidad alguna de Sus criaturas. 
> 
> 183.	Di: Ésta es la Balanza infalible que la Mano de Dios sostiene, en la que se 
> pesa a todos los que están en los cielos y en la tierra, y se determina su destino, 
> si fuerais de quienes creen en esta verdad y la reconocen. Di: Éste es el Más 
> Grande Testimonio, mediante el cual, a lo largo de las edades, se ha establecido 
> la validez de toda prueba; ojalá estuvieseis seguros de ello. Di: Mediante ella los 
> pobres han sido enriquecidos; los doctos, ilustrados; y los buscadores, 
> capacitados para ascender hasta la presencia de Dios. Cuidado, no sea que la 
> convirtáis en causa de disensión entre vosotros. Estad firmemente asentados, 
> cual montaña inamovible, en la Causa de vuestro Señor, el Fuerte, el Amoroso.
> 
> 184.	Di: ¡Oh fuente de perversión! Abandona tu obstinada ceguera, y en medio 
> de los hombres proclama la verdad. Juro por Dios que he derramado lágrimas por 
> ti al verte en pos de tus pasiones egoístas, repudiando a Quien te creó y te dio el 
> ser. Trae a la memoria la tierna misericordia de tu Señor y rememora cómo día y 
> noche te criamos para servir a la Causa. Teme a Dios y arrepiéntete de verdad. 
> Aun suponiendo que la gente estuviese confundida respecto de tu estación, ¿es 
> concebible que tú mismo estés igualmente confundido? Estremécete ante tu 
> Señor y recuerda los días en que, de pie ante Nuestro trono, escribías los 
> versículos que te dictábamos, versículos que hacía descender Dios, el Protector 
> Omnipotente, el Señor de la fuerza y el poder. Cuidado, no sea que el fuego de tu 
> presunción te impida alcanzar la Sagrada Corte de Dios. Vuélvete hacia Él, y no 
> sientas temor por tus obras. En verdad, Él perdona a quien Le place como una 
> merced de parte Suya; no hay Dios sino Él, Quien siempre perdona, el 
> Todomunífico. Te advertimos sólo por Dios. Si aceptas este consejo, habrás 
> actuado por tu bien; y si lo rechazas, tu Señor ciertamente bien puede prescindir 
> de ti y de todos los que, manifiestamente engañados, te han seguido. Mira cómo 
> Dios Se ha apoderado de aquel que te descarrió. Vuelve a Dios, humilde, sumiso 
> y dócil; verdaderamente, Él perdonará tus pecados, pues tu Señor, ciertamente, 
> es el Perdonador, el Fuerte, el Todomisericordioso. 
> 
> 185.	Éste es el Consejo de Dios, ¡ojalá lo atendieras! Ésta es la Munificencia de 
> Dios, ¡ojalá la recibieras! Ésta es la Expresión de Dios, ¡ojalá la percibieras! Éste 
> es el Tesoro de Dios, ¡ojalá lo comprendieras!
> 
> 186.	Éste es un Libro que ha llegado a ser la Lámpara del Eterno para el 
> mundo, y Su Sendero recto y sin desvíos en medio de los pueblos de la tierra. Di: 
> Ésta es la Aurora del conocimiento divino, si sois de aquellos que entienden, y el 
> Punto de Amanecer de los mandamientos de Dios, si sois de los que comprenden.
> 
> 187.	No carguéis a un animal con más de lo que pueda soportar. En verdad, 
> hemos prohibido semejante trato en el Libro mediante una interdicción de máxima 
> obligatoriedad. Sed la personificación de la justicia y equidad en medio de la 
> creación entera.
> 
> 188.	Si alguien involuntariamente le quita la vida a otra persona, le incumbe 
> entregar a la familia del difunto una indemnización de cien mizcales de oro. 
> Observad lo que os ha sido ordenado en esta Tabla, y no seáis de los que 
> sobrepasan sus límites. 
> 
> 189.	¡Oh parlamentarios de todo el mundo! Elegid un solo idioma para uso de 
> todos los que están en la tierra, y adoptad asimismo una escritura común. Dios, 
> de cierto, os expone claramente lo que ha de aprovecharos y permitiros ser 
> independientes de los demás. Él es, en verdad, el Más Generoso, el Omnisciente, 
> el Informado de todo. Ello será causa de unidad, si pudierais comprenderlo, y el 
> más grande instrumento para promover la armonía y la civilización, ¡ojalá 
> pudierais entenderlo! Hemos fijado dos signos para la mayoría de edad de la raza 
> humana: el primero, que es el fundamento más firme, lo hemos consignado por 
> escrito en otras de Nuestras Tablas, en tanto que el segundo ha sido revelado en 
> este maravilloso Libro. 
> 
> 190. Se os ha prohibido fumar opio. En verdad, hemos prohibido esta práctica en 
> el Libro mediante una interdicción de máxima obligatoriedad. Si alguien lo 
> consumiere, ciertamente él no es de Mí. ¡Temed a Dios, oh vosotros los dotados 
> de entendimiento!
> 
> Algunos textos revelados porBahá’u’lláh quecomplementan el Kitáb-i-Aqdas
> 
> Varias de las Tablas reveladas por Bahá’u’lláh después del Kitáb-i-Aqdas 
> contienen pasajes que complementan las disposiciones del Libro Más Sagrado. 
> Las más destacadas de entre ellas han sido publicadas en Tablas de Bahá’u’lláh 
> reveladas después del Kitáb-i-Aqdas. En la presente sección se incluye un 
> fragmento de la Tabla de Ishráqát. También se incluye de nuevo el texto de las 
> tres oraciones obligatorias, mencionado en "Preguntas y Respuestas", así como 
> la oración por los difuntos a la que se hace referencia en el Texto.
> 
> La Tabla de Ishráqát 
> 
> EL OCTAVO ISHRÁQ	
> 
> El presente pasaje, escrito ahora por la Pluma de Gloria, es considerado parte del 
> Libro Más Sagrado: Los hombres de la Casa de Justicia de Dios tienen 
> encomendados los asuntos del pueblo. Entre Sus siervos, ellos son, en verdad, 
> los Fiduciarios de Dios, y las auroras de la autoridad en Sus países.	
> 
> ¡Oh pueblo de Dios! Lo que educa al mundo es la Justicia, pues está sostenida 
> por dos pilares: la recompensa y el castigo. Para el mundo, estos dos pilares son 
> las fuentes de vida. Y puesto que para cada día hay un nuevo problema, y para 
> cada problema, una solución apropiada, tales asuntos han de ser remitidos a la 
> Casa de Justicia, para que los miembros de ésta actúen de acuerdo con las 
> necesidades y exigencias de la época. Aquellos que, por el amor de Dios, se 
> levantan a servir Su Causa, reciben inspiración divina proveniente del Reino 
> invisible. Incumbe a todos prestarles obediencia. Todos los asuntos de Estado 
> han de remitirse a la Casa de Justicia, mas los actos de adoración deben 
> observarse en conformidad con lo revelado por Dios en Su Libro.	¡Oh pueblo de 
> Bahá! Sois los puntos de amanecer del amor de Dios y las auroras de Su 
> amorosa bondad. No mancilléis vuestras lenguas maldiciendo o injuriando a alma 
> alguna, y guardad vuestros ojos de mirar lo que no es decoroso. Exponed lo que 
> poseéis. Si fuere acogido favorablemente, se habrá logrado vuestro fin; de lo 
> contrario, vano será protestar. Dejad a esa alma consigo misma y volveos hacia el 
> Señor, el Protector, Quien subsiste por Sí mismo. No seáis causa de pesar, ni 
> mucho menos de discordia y contienda. Abrigamos la esperanza de que 
> obtengáis la verdadera educación a la sombra del árbol de Sus tiernos favores y 
> de que obréis de acuerdo con lo que Dios desea. Todos sois las hojas de un solo 
> árbol y las gotas de un solo océano.(Tablas de Bahá’u’lláh reveladas después del 
> Kitáb-i-Aqdas)
> 
> ORACIÓN OBLIGATORIA LARGA
> 
> Se recita una vez cada veinticuatro horas
> 
> Quien desee recitar esta oración, que se ponga de pie, se vuelva hacia Dios, y, 
> permaneciendo de pie en su lugar, mire a derecha e izquierda, como quien 
> aguarda la misericordia de su Señor, el Más Misericordioso, el Compasivo. Luego, 
> que diga:
> 
> ¡Oh Tú, que eres el Señor de todos los nombres y el Hacedor de los cielos! Te 
> suplico por Quienes son las Auroras de Tu Esencia invisible, el Más Exaltado, el 
> Todoglorioso, que hagas de mi oración un fuego que consuma los velos que me 
> han apartado de Tu belleza y una luz que me conduzca al océano de Tu 
> presencia.
> 
> Que luego levante las manos en súplica a Dios (bendito y exaltado sea (y diga:
> 
> ¡Oh Tú, Deseo del mundo y Bienamado de las naciones! Tú me ves volviéndome 
> hacia Ti, libre de todo apego a nadie que no seas Tú, y aferrado a Tu cuerda, por 
> Cuyo movimiento ha sido conmovida la creación entera. Soy Tu siervo, oh mi 
> Señor, y el hijo de Tu siervo. Heme aquí dispuesto a hacer Tu voluntad y Tu 
> deseo, sin anhelar otra cosa que Tu complacencia. Te imploro por el Océano de 
> Tu misericordia y el Sol de Tu gracia que procedas con Tu siervo como quieras y 
> Te sea grato. ¡Por Tu poder que está muy por encima de toda mención y 
> alabanza! Todo lo que sea revelado por Ti es el deseo de mi corazón y lo amado 
> por mi alma. ¡Oh Dios, mi Dios! No consideres mis actos; antes bien, considera Tu 
> voluntad, que abarca los cielos y la tierra. ¡Por Tu Más Grande Nombre, oh Tú, 
> Señor de todas las naciones! He deseado solamente lo que Tú deseaste, y amo 
> solamente lo que Tú amas.
> 
> Que luego se arrodille, incline la frente hasta el suelo, y diga:
> 
> Exaltado seas por encima de la descripción de quienquiera que no seas Tú, y la 
> comprensión de nadie fuera de Ti.
> 
> Que luego se ponga de pie y diga:
> 
> Haz de mi oración, oh mi Señor, una fuente de aguas de vida para que yo viva 
> tanto como perdure Tu soberanía y haga mención de Ti en cada mundo de Tus 
> mundos.
> 
> Que luego vuelva a levantar las manos en gesto de súplica y diga: 
> 
> ¡Oh Tú, en separación de Quien se han fundido los corazones y las almas, y por 
> el fuego de cuyo amor se ha inflamado el mundo entero! Te imploro por Tu 
> nombre, mediante el cual has sometido a la creación entera, que no me prives de 
> lo que hay en Ti, oh Tú que reinas sobre todos los hombres. Tú ves, oh mi Señor, 
> a este extraño que se dirige presuroso a su exaltadísimo hogar bajo el dosel de 
> Tu majestad, en los aledaños de Tu misericordia; y a este transgresor que busca 
> el océano de Tu perdón; y a este ser humilde que procura la corte de Tu gloria; y 
> a esta pobre criatura tras el oriente de Tu riqueza. Tuya es la autoridad para 
> ordenar lo que deseas. Atestiguo que Tú has de ser alabado en Tus hechos, y ser 
> obedecido en Tus mandatos, y permanecer libre en Tus órdenes.Que luego 
> levante las manos, y repita tres veces el Más Grande Nombre. 
> 
> Que entonces se incline, con las manos apoyadas en las rodillas, ante Dios 
> (bendito y exaltado sea) y diga: 
> 
> Tú ves, oh mi Dios, cómo mi espíritu ha sido conmovido dentro de mis 
> extremidades y miembros en su anhelo de adorarte y en su añoranza por 
> recordarte y ensalzarte; cómo da testimonio de lo que la Lengua de Tu 
> Mandamiento ha atestiguado en el reino de Tu expresión y el cielo de Tu 
> conocimiento. Quiero en este estado, oh mi Señor, pedirte todo lo que hay en Ti, 
> para demostrar mi pobreza y magnificar Tu generosidad y Tu riqueza, y declarar 
> mi impotencia y manifestar Tu fuerza y Tu poder. 
> 
> Luego, que se ponga de pie y levante dos veces las manos en súplica, diciendo:
> 
> No hay Dios sino Tú, el Todopoderoso, el Generosísimo. No hay Dios sino Tú, 
> Quien ordena, tanto en el principio como en el fin. ¡Oh Dios, mi Dios! Tu perdón 
> me ha infundido valor, y Tu misericordia me ha fortalecido, y Tu llamada me ha 
> despertado, y Tu gracia me ha levantado y conducido hacia Ti. ¿Quién, si no, soy 
> yo para atreverme a permanecer ante el portal de la ciudad de Tu cercanía, o 
> dirigir el rostro hacia las luces que relumbran desde el cielo de Tu voluntad? Tú 
> ves, oh mi Señor, a esta desdichada criatura que llama a la puerta de Tu gracia, y 
> a esta alma evanescente que busca el río de la vida eterna de manos de Tu 
> generosidad. ¡Tuyo es el mando en todo momento, oh Tú que eres el Señor de 
> todos los nombres, y mía es la resignación y espontánea sumisión a Tu voluntad, 
> oh Creador de los cielos! 
> 
> Que luego levante las manos tres veces diciendo:
> 
> ¡Dios es más grande que todos los grandes!
> 
> Que luego se arrodille, incline la frente hasta el suelo, diciendo:
> 
> Demasiado alto estás para que ascienda al cielo de Tu proximidad la alabanza de 
> quienes están cerca de Ti, o para que las aves de los corazones de quienes están 
> dedicados a Ti alcancen la entrada de tu puerta. Atestiguo que Tú has sido 
> santificado por encima de todos los atributos y consagrado por encima de todos 
> los nombres. No hay Dios sino Tú, el Más Exaltado, el Todoglorioso.
> 
> Que luego se siente y diga:
> 
> Atestiguo lo que han atestiguado todas las cosas creadas, y el Concurso de lo 
> Alto, y los moradores del altísimo Paraíso, y, más allá de ellos, la Lengua de 
> Grandeza misma desde el Horizonte todoglorioso: que Tú eres Dios, que no hay 
> Dios sino Tú, y que Quien ha sido manifestado es el Misterio Oculto, el Símbolo 
> Atesorado, mediante Quien se han unido y enlazado las letras S y E (Sé). 
> Atestiguo que es Aquel Cuyo nombre ha sido inscrito por la Pluma del Altísimo, y 
> Quien ha sido mencionado en los Libros de Dios, el Señor del Trono en las 
> alturas y de aquí en la tierra.
> 
> Que luego se ponga de pie y, erguido, diga:
> 
> ¡Oh Señor de toda la existencia y Poseedor de todo lo visible e invisible! Tú 
> percibes las lágrimas y los suspiros que profiero, y oyes mis gemidos, y mis 
> quejidos, y el lamento de mi corazón. ¡Por Tu poder! Mis transgresiones me han 
> impedido acercarme a Ti; y mis pecados me han mantenido lejos de la corte de Tu 
> santidad. Tu amor, oh mi Señor, me ha enriquecido, y la separación de Ti me ha 
> destruido, y el alejamiento de Ti me ha consumido. Te suplico por Tus pasos en 
> este desierto, y por las palabras “Aquí estoy, aquí estoy", que Tus Elegidos han 
> pronunciado en esta inmensidad, y por los hálitos de Tu Revelación, y las suaves 
> brisas del Amanecer de Tu Manifestación, que ordenes que pueda yo contemplar 
> Tu belleza y observar todo lo que hay en Tu Libro.
> 
> Que luego repita tres veces el Más Grande Nombre, y se incline con las manos 
> apoyadas en las rodillas, y diga:
> 
> Alabado seas, oh mi Dios, por cuanto me has ayudado a recordarte y alabarte, y 
> me has dado a conocer a Quien es la Aurora de Tus signos, y me has hecho 
> doblegarme ante Tu Señorío, y humillarme ante Tu Deidad, y reconocer lo que ha 
> sido pronunciado por la Lengua de Tu grandeza.
> 
> Que luego se levante y diga:
> 
> ¡Oh Dios, mi Dios! Mi espalda está encorvada por la carga de mis pecados, y mi 
> negligencia me ha destruido. Siempre que pienso en mis malas obras y en Tu 
> benevolencia, se me derrite el corazón y me hierve la sangre en las venas. ¡Por 
> Tu Belleza, oh Tú Deseo del mundo! Me ruborizo al alzar el rostro hacia Ti, y mis 
> manos anhelantes se avergüenzan de extenderse hacia el cielo de Tu 
> generosidad. ¡Tú ves, oh mi Dios, cómo las lágrimas me impiden recordarte y 
> ensalzar Tus virtudes, oh Tú Señor del Trono en las alturas y de aquí en la tierra! 
> ¡Te imploro, por los signos de Tu Reino y los misterios de Tu Dominio, que 
> procedas con Tus amados como conviene a Tu generosidad, oh Señor de toda la 
> existencia, y es digno de Tu gracia, oh Rey de lo visible y lo invisible!
> 
> Que luego repita el Más Grande Nombre tres veces, y se arrodille, incline la frente 
> hasta el suelo, y diga:
> 
> Alabado seas, oh nuestro Dios, por cuanto has hecho descender sobre nosotros 
> aquello que nos acerca a Ti y nos provee de todo lo bueno que has enviado en 
> Tus Libros y Tus Escrituras. Te suplicamos, oh mi Señor, que nos protejas de las 
> huestes de ociosas fantasías y vanas imaginaciones. Tú, en verdad, eres el 
> Fuerte, el Omnisciente.
> 
> Que luego levante la cabeza, se siente y diga:
> 
> Atestiguo, oh mi Dios, lo que han atestiguado Tus Elegidos, y reconozco lo que 
> han reconocido los moradores del altísimo Paraíso y aquellos que han girado 
> alrededor de Tu imponente Trono. ¡Los reinos de la tierra y el cielo son Tuyos, oh 
> Señor de los mundos!
> 
> (Oraciones y meditaciones de Bahá’u’lláh, CLXXXIII)
> 
> ORACIÓN OBLIGATORIA MEDIANA
> 
> Se recita diariamente, por la mañana, al mediodía y al atardecer
> 
> Quien desee orar,  que se lave las manos y, mientras se las lava, que diga:
> 
> Fortalece mi mano, oh mi Dios, para que tome Tu Libro con tal firmeza que las 
> huestes del mundo no tengan poder sobre ella. Cuida, entonces, que no se 
> entrometa en lo que no le corresponde. Tú eres, verdaderamente, el 
> Todopoderoso, el Omnipotente.
> 
> Y mientras se lava la cara, que diga:
> 
> He vuelto mi rostro hacia Ti, oh mi Señor. Ilumínalo con la luz de Tu semblante. 
> Protégelo, entonces, para que no se vuelva hacia otro que no seas Tú.
> 
> Que luego se levante, se vuelva hacia la Alquibla (Punto de Adoración, es decir: 
> Bahjí, 'Akká) y diga:
> 
> Dios atestigua que no hay otro Dios sino Él. Suyos son los reinos de la 
> Revelación y de la creación. Él, en verdad, ha manifestado a Quien es la Aurora 
> de la Revelación, Quien conversó en el Sinaí, por medio de Quien ha 
> resplandecido el Horizonte Supremo y ha hablado el Árbol del Loto, más allá del 
> cual no hay paso, y mediante Quien se ha proclamado a todos los que están en el 
> cielo y en la tierra el llamamiento: "He aquí, ha llegado el Poseedor de todo. ¡La 
> tierra y el cielo, la gloria y el dominio son de Dios, el Señor de todos los hombres, 
> y el Poseedor del Trono en las alturas y de aquí en la tierra!"
> 
> Que luego se incline, con las manos apoyadas en las rodillas, y diga:
> 
> ¡Exaltado eres por encima de mi alabanza y la alabanza de cualquier otro además 
> de mí, y por encima de mi descripción y la descripción de todos los que están en 
> el cielo y todos los que están en la tierra!
> 
> Que luego, de pie y con las manos abiertas, las palmas alzadas frente al rostro, 
> diga:
> 
> ¡No desilusiones, oh mi Dios, a aquel que, con dedos suplicantes, se ha aferrado 
> a la orla de Tu misericordia y Tu gracia, oh Tú el Más Misericordioso de quienes 
> muestran misericordia!
> 
> Que luego se siente y diga:
> 
> Doy testimonio de Tu unidad y Tu unicidad, y de que Tú eres Dios y no hay otro 
> Dios más que Tú. Verdaderamente, has revelado Tu Causa, has cumplido Tu 
> Convenio y has abierto de par en par la puerta de Tu gracia a todos los que 
> habitan en el cielo y en la tierra. Bendiciones y paz, salutación y gloria sean con 
> Tus amados, a quienes ni los cambios ni los azares del mundo han podido 
> disuadir de volverse hacia Ti, quienes todo lo han dado con la esperanza de 
> obtener lo que está junto a Ti. Tú eres, en verdad, Quien siempre perdona, el 
> Todogeneroso.
> 
> (Si alguien recitara, en lugar del versículo largo, estas palabras: "Dios atestigua 
> que no hay otro Dios sino Él, Quien ayuda en el peligro, Quien subsiste por Sí 
> mismo", sería suficiente. Asimismo, bastaría si, estando sentado, recitara las 
> siguientes palabras: "Doy testimonio de Tu unidad y Tu unicidad, y de que Tú 
> eres Dios y no hay otro Dios sino Tú").
> 
> (Oraciones y meditaciones de Bahá’u’lláh, CLXXXII)
> 
> ORACIÓN OBLIGATORIA CORTA
> 
> Se recita una vez cada veinticuatro horas, al mediodía
> 
> Soy testigo, oh mi Dios, de que Tú me has creado para conocerte y adorarte. Soy 
> testigo, en este momento, de mi impotencia y de Tu poder, de mi pobreza y de Tu 
> riqueza. No hay otro Dios sino Tú, Quien ayuda en el peligro, Quien subsiste por 
> Sí mismo.
> (Oraciones y meditaciones de Bahá’u’lláh, CLXXXI)
> 
> ORACIÓN POR LOS DIFUNTOS	
> 
> ¡Oh mi Dios! Éste es Tu siervo y el hijo de Tu siervo, quien ha creído en Ti y en 
> Tus signos, y ha vuelto el rostro hacia Ti, completamente desprendido de todo 
> salvo de Ti. Tú eres, verdaderamente, el más misericordioso de cuantos muestran 
> misericordia.	Procede con él, oh Tú que perdonas los pecados de los hombres y 
> ocultas sus faltas, como conviene al cielo de Tu munificencia y al océano de Tu 
> gracia. Concédele que sea admitido en los recintos de Tu trascendente 
> misericordia, que ya existía antes de la fundación del cielo y de la tierra. No hay 
> Dios sino Tú, Quien siempre perdona, el Más Generoso.Que a continuación repita 
> seis veces el saludo "Alláh-u-Abhá", y que luego repita diecinueve veces cada 
> uno de los versículos siguientes:Todos, en verdad, adoramos a Dios.Todos, en 
> verdad, nos postramos ante Dios.Todos, en verdad, estamos consagrados a 
> Dios.Todos, en verdad, alabamos a Dios.Todos, en verdad, damos gracias a 
> Dios.Todos, en verdad, somos pacientes en Dios. (Si el difunto es mujer, dígase: 
> Ésta es Tu sierva y la hija de Tu sierva, etc.)
> (Oraciones y meditaciones de Bahá’u’lláh, CLXVII)
> 
> PREGUNTAS Y RESPUESTAS
> 
> Preguntas y Respuestas
> 
> 1.	Pregunta: Con respecto a la Más Grande Festividad.
> 
> Respuesta: La Más Grande Festividad comienza a última hora de la tarde del 
> decimotercer día del segundo mes del año conforme al Bayán. En el primero, 
> noveno y duodécimo días de esta Festividad está prohibido trabajar.
> 
> 2.	Pregunta: Con respecto a la Festividad del Doble Natalicio.	
> 
> Respuesta: El Nacimiento de la Belleza de Abhá  ocurrió al alba del segundo día 
> del mes de Mu/harram , cuyo primer día señala el Nacimiento de Su Precursor. 
> Estos dos días cuentan a los ojos de Dios como uno solo.
> 
> 3.	Pregunta: Con respecto a los Versículos para el Matrimonio.	
> 
> Respuesta: Para los hombres: "Todos, en verdad, acataremos la Voluntad de 
> Dios". Para las mujeres: "Todas, en verdad, acataremos la Voluntad de Dios".
> 
> 4.	Pregunta: Si un hombre partiera de viaje sin dar razón de la fecha de su 
> regreso (en otras palabras, sin indicar la duración probable de su ausencia), y si 
> después no se tuvieran noticias acerca de él y se perdiera todo rastro de su 
> persona, ¿cómo debería proceder su esposa?	
> 
> Respuesta: Si hubiese omitido fijar la fecha de su regreso aun conociendo la 
> estipulación del Kitáb-i-Aqdas al respecto, su esposa debería aguardar un año 
> entero, pasado el cual queda libre, ora para adoptar el proceder que es loable, 
> ora para elegir otro marido. Sin embargo, si aquel no tuviese conocimiento de la 
> estipulación, ella debería aguardar pacientemente hasta el momento en que Dios 
> quiera revelarle la suerte de su esposo. En este respecto, el proceder que es 
> loable se refiere al ejercicio de la paciencia.
> 
> 5.	Pregunta: Con respecto al sagrado versículo: "Cuando oímos el clamor de 
> los niños aún no nacidos, doblamos su cuota y disminuimos las del resto".	
> 
> Respuesta: Conforme al Libro de Dios, la herencia del difunto se divide en 2.520 
> cuotas, cuyo número es el mínimo común múltiplo de todos los enteros hasta el 
> nueve, y estas cuotas se distribuyen luego en siete porciones, cada una de las 
> cuales se asigna, como se indica en el Libro, a determinada category de 
> herederos. Por ejemplo, a los hijos se les asignan nueve lotes de 60 cuotas, que 
> comprenden 540 cuotas en total. El significado de la afirmación "doblamos su 
> cuota" es, por consiguiente, que los hijos reciban otros nueve lotes de 60 cuotas, 
> lo que les da derecho a una suma de 18 lotes en total. Las cuotas adicionales que 
> reciban pasan a descontarse de las porciones de las demás categorías de 
> herederos, de modo que, aun cuando se ha revelado, por ejemplo, que la esposa 
> tiene derecho a "ocho partes consistentes en cuatrocientas ochenta cuotas" (lo 
> cual equivale a ocho lotes de 60 cuotas(, ahora, en virtud de esta redistribución, 
> de la porción de la esposa se ha restado un lote y medio, equivalente a un total 
> de 90 cuotas, cantidad que pasa a ser asignada a los hijos, y del mismo modo en 
> el caso de las demás categorías. El resultado es que el monto total deducido 
> equivale a los nueve lotes adicionales de cuotas asignadas a los hijos.
> 
> 6.	Pregunta: ¿Es necesario que el hermano, a fin de reunir las condiciones 
> necesarias para obtener su porción de la herencia, descienda tanto del padre 
> como de la madre del difunto, o es suficiente que tenga solamente uno de los 
> padres en común?	
> 
> Respuesta: Si el hermano desciende del padre, recibirá su cuota de la herencia 
> en la medida prescrita y consignada en el Libro; mas si desciende de la madre, 
> recibirá solamente dos tercios de su derecho y el tercio restante revertirá a la 
> Casa de Justicia. Esta medida también es aplicable a la hermana.
> 
> 7.	Pregunta: Entre las disposiciones relativas a la herencia se ha establecido 
> que, si el difunto no dejare descendientes, su cuota de la herencia ha de revertir a 
> la Casa de Justicia. En el supuesto análogo de inexistencia de otras categorías 
> de herederos, tales como padre, madre, hermano, hermana y maestro, ¿también 
> revierten a la Casa de Justicia sus cuotas de la herencia, o se  tratan de otro 
> modo?
> 
> Respuesta: El sagrado versículo es suficiente. Él dice, exaltada sea Su Palabra: 
> "Si el difunto no dejare descendientes, su cuota revertirá a la Casa de Justicia", 
> etc., y "Si el difunto dejare descendientes, pero no así ninguna de las otras 
> categorías de herederos especificadas en el Libro, recibirán dos tercios de la 
> herencia, y el tercio restante revertirá a la Casa de Justicia", etc. En otras 
> palabras, donde no haya descendientes, la porción de la herencia a ellos 
> asignada revierte a la Casa de Justicia; y donde haya descendientes pero falten 
> las otras categorías de herederos, dos tercios de la herencia pasan a los 
> descendientes y el tercio restante a la Casa de Justicia. Esta medida tiene 
> aplicación tanto general como particular, lo que quiere decir que cuando falte 
> alguna categoría de esta última clase de herederos, dos tercios de su herencia 
> pasarán a los descendientes y el tercio restante a la Casa de Justicia.
> 
> 8.	Pregunta: Con respecto a la suma básica sobre la cual es pagadero el 
> /Huqúqu'lláh.	
> 
> Respuesta: La suma básica sobre la cual es pagadero el /Huqúqu'lláh asciende a 
> diecinueve mizcales de oro. En otras palabras, cuando se haya obtenido dinero 
> por valor de esta suma, corresponde realizar el pago del /Huqúqu'lláh. Asimismo, 
> es pagadero el /Huqúq cuando el valor, no la cantidad, de otros tipos de bienes 
> alcanza el monto prescrito. El /Huqúqu'lláh se paga nada más que una vez. Por 
> ejemplo, una persona que haya obtenido mil mizcales de oro y pague el /Huqúq 
> correspondiente, no está sujeta a realizar ningún pago ulterior sobre la base de 
> dicha cantidad, sino sólo sobre la parte incrementada como resultado de 
> actividades comerciales, de negocios y similares. Cuando este incremento (es 
> decir, la ganancia obtenida( alcanza la suma prescrita, la persona debe cumplir lo 
> que Dios ha decretado. Sólo cuando el capital cambia de manos, está sujeto una 
> vez más al pago de /Huqúq, tal como lo estuvo la primera vez. El Punto Primordial 
> dispuso que el /Huqúqu'lláh debía pagarse sobre el valor de todo cuanto uno 
> posee; sin embargo, en esta Muy Grande Dispensación hemos eximido los 
> enseres de la casa, es decir, los enseres que sean necesarios y la residencia 
> misma.
> 
> 9.	Pregunta: ¿Qué debe tener prioridad?: ¿el /Huqúqu'lláh, las deudas del 
> difunto o los gastos del funeral y entierro?	
> 
> Respuesta: El funeral y el entierro tienen prioridad, luego la cancelación de las 
> deudas y luego el pago del /Huqúqu'lláh. Si los bienes del difunto resultaran 
> insuficientes para cubrir sus deudas, el resto de la herencia debe repartirse entre 
> estas deudas en proporción a su cuantía.
> 
> 10. 	Pregunta: Rasurarse la cabeza ha sido prohibido en el Kitáb-i-Aqdas, pero 
> está prescrito en el Súriy-i-/Hajj.	
> 
> Respuesta: A todos les está ordenado rendir obediencia al Kitáb-i-Aqdas; 
> cualquier cosa revelada en él es la Ley de Dios entre Sus siervos. Queda 
> abrogada la disposición por la que se instaba a los peregrinos a la sagrada Casa 
> a rasurarse la cabeza.
> 
> 11. 	Pregunta: Si durante el año de paciencia hubiera relación sexual entre la 
> pareja, y a continuación ésta volviera a distanciarse, ¿deben los cónyuges 
> comenzar de nuevo el año de paciencia, o bien cabe que los días anteriores a la 
> relación se incluyan en el cómputo del año? Y una vez que se haya producido el 
> divorcio, ¿es necesario que se cumpla un nuevo período de espera?
> 
> Respuesta: Si se renueva el afecto entre la pareja durante el año de paciencia, el 
> vínculo matrimonial es válido, por lo que debe observarse lo dispuesto en el Libro 
> de Dios. Pero, una vez que el año de paciencia haya finalizado y haya tenido 
> lugar lo que Dios ha decretado, no es preciso un período ulterior de espera. 
> Durante el año de paciencia está prohibido el contacto sexual entre marido y 
> mujer, y quien cometa este acto debe pedir perdón a Dios y, como castigo, 
> entregar a la Casa de Justicia una multa de diecinueve mizcales de oro.
> 
> 12. 	Pregunta: Si surge animadversión entre una pareja después de que hayan 
> sido leídos los versículos del matrimonio y se haya pagado la dote, ¿puede 
> procederse al divorcio sin la observancia del año de paciencia? 	
> 
> Respuesta: Puede solicitarse el divorcio legítimamente tras haberse efectuado la 
> lectura de los versículos del matrimonio y el pago de la dote, pero antes de la 
> consumación del matrimonio. En tales circunstancias no hay necesidad de 
> observar el año de paciencia, pero la recuperación de la dote no es permisible.
> 
> 13. 	Pregunta: ¿Es el consentimiento de los padres de ambas partes un 
> requisito para efectuar el matrimonio, o es suficiente el de los padres de una sola 
> de las partes? ¿Es aplicable esta ley solamente a las vírgenes? 	
> 
> Respuesta: El matrimonio depende del consentimiento de los padres de ambas 
> partes interesadas, y a este respecto es lo mismo que la novia sea o no virgen.
> 
> 14. 	Pregunta: A los creyentes que recitan sus oraciones obligatorias se les ha 
> ordenado volverse en dirección a la Alquibla; ¿en qué dirección deben volverse 
> cuando realicen otras oraciones y actos de devoción? 	
> 
> Respuesta: El volverse en dirección a la Alquibla es un requisito establecido para 
> la recitación de la oración obligatoria; en cambio, por lo que hace a otras 
> oraciones y actos de devoción, cada cual puede seguir lo que el misericordioso 
> Señor ha revelado en el Corán: "Adondequiera que os volváis, allí está la faz de 
> Dios".
> 
> 15. 	Pregunta: Concerniente al recuerdo de Dios en el Mashriqu'l-Adhkár "a la 
> hora del alba". 	
> 
> Respuesta: Aunque en el Libro de Dios se usan las palabras "a la hora del alba", 
> es aceptable para Dios muy de madrugada, entre el amanecer y la salida del sol, 
> y hasta dos horas después de la salida del sol.
> 
> 16. 	Pregunta: La disposición que señala que el cuerpo del difunto debe 
> transportarse a una distancia no mayor de una hora de viaje, ¿es aplicable tanto 
> al transporte por tierra como por mar? 	
> 
> Respuesta: Este mandato se aplica tanto a distancias por mar como por tierra, ya 
> sea una hora por vapor o por ferrocarril; lo que importa es el período de una hora, 
> cualquiera que sea el medio de transporte. Con todo, cuanto antes se efectúe el 
> entierro, tanto más digno y aceptable resultará.
> 
> 17. 	Pregunta: ¿Cómo debe procederse ante el hallazgo de efectos perdidos? 
> 	
> Respuesta: Si tales efectos son encontrados en la ciudad, su hallazgo debe ser 
> anunciado una vez por el pregonero de la ciudad. Si entonces es hallado el 
> propietario de los efectos, éstos deben serle entregados. De lo contrario, el autor 
> del hallazgo debe aguardar un año. Si durante este período sale a luz el 
> propietario, el autor del hallazgo, tras recibir de él los honorarios devengados por 
> el pregonero, ha de restituirle sus efectos. Sólo cuando haya transcurrido un año 
> sin que sea identificado el propietario, puede el autor del hallazgo tomar posesión 
> de los efectos. En el supuesto de que el valor de éstos sea menor o igual que los 
> honorarios del pregonero y no aparezca el propietario, el autor del hallazgo habrá 
> de esperar un solo día, a contar desde el momento del hallazgo, al cabo del cual 
> podrá apropiarse de ellos. En el caso de efectos hallados en una zona 
> deshabitada, el autor del hallazgo debe aguardar un período de tres días, a cuyo 
> término, supuesto que la identidad del propietario siga siendo desconocida, es 
> libre de tomar posesión de lo encontrado.
> 
> 18. 	Pregunta: Con referencia a las abluciones: si, por ejemplo, una persona 
> acaba de bañarse completamente, ¿debe aun así efectuar sus abluciones? 	
> 
> Respuesta: El mandamiento referente a las abluciones debe observarse, 
> cualquiera que sea el caso.
> 
> 19.	Pregunta: Si un hombre proyecta emigrar de su país, siendo su esposa 
> contraria a la idea, y el desacuerdo termina en divorcio, y si los preparativos para 
> el viaje se prolongaran hasta un año, ¿puede contabilizarse este período como el 
> año de paciencia, o debe tomarse como punto de partida de ese año el día en que 
> la pareja se separa?	
> 
> Respuesta: El punto de partida para el cómputo es el día en que la pareja se 
> separa; por lo tanto, si se han separado un año antes de la partida del esposo, y 
> la fragancia del afecto entre la pareja no se ha visto renovada, puede tener lugar 
> el divorcio. De lo contrario, el año debe contarse desde el día de la partida, y 
> cumplirse las condiciones enunciadas en el Kitáb-i-Aqdas.
> 
> 20.	Pregunta: Con respecto a la edad de la madurez en relación con los 
> deberes religiosos.	
> 
> Respuesta: La edad de la madurez es de quince años, tanto para hombres como 
> mujeres.
> 
> 21.	Pregunta: Con respecto al sagrado versículo: "Si al viajar os detenéis a 
> descansar en sitio seguro, llevad a cabo (...) una sola postración por cada oración 
> obligatoria omitida (...)".	
> 
> Respuesta: Esta postración viene a compensar la oración obligatoria omitida 
> durante el viaje o por circunstancias inseguras. Si a la hora de la oración el 
> viajero se encontrase tranquilo en un lugar seguro, debería realizar esa oración. 
> Esta disposición, referente a la postración compensatoria, se aplica tanto estando 
> en casa como de viaje.
> 
> 22.	Pregunta: Con respecto a la definición de un viaje.	
> 
> Respuesta: La definición de viaje es nueve horas de reloj. Si el viajero se 
> detuviere en un lugar, previendo que se quedará allí no menos de un mes, según 
> el cómputo del Bayán, le incumbe guardar el ayuno; pero si fuere por menos de 
> un mes, queda exento de ayunar. Si durante el ayuno llega a un lugar donde ha 
> de permanecer un mes según el Bayán, no debe observar el ayuno hasta que 
> hayan pasado tres días, después de lo cual lo guardará durante el curso del 
> período restante; mas si llega a la casa donde reside permanentemente, debe 
> comenzar a ayunar el primer día después de su llegada.
> 
> 23.	Pregunta: Con respecto al castigo del adúltero y la adúltera.	
> 
> Respuesta: Han de pagarse nueve mizcales por la primera falta, dieciocho por la 
> segunda, treinta y seis por la tercera, y así sucesivamente, de modo que cada 
> multa subsiguiente doble la anterior. El peso de un mizcal es equivalente a 
> diecinueve nakhuds de acuerdo con la especificación del Bayán.
> 
> 24.	Pregunta: Con respecto a la caza.	
> 
> Respuesta: Él dice, exaltado sea Él: "Si cazáis con animales o aves rapaces", etc. 
> También se incluyen aquí otros medios, tales como arcos y flechas, fusiles y 
> equipo similar de uso en la caza. Sin embargo, en caso de que empleándose 
> trampas o lazos muera la presa antes de ser cobrada, el consumo de ésta es 
> ilícito.
> 
> 25.	Pregunta: Con respecto al peregrinaje.	
> 
> Respuesta: Es obligación hacer el peregrinaje a una de las dos Casas sagradas; 
> pero en cuanto a cuál sea ésta, le corresponde al peregrino decidir.
> 
> 26.	Pregunta: Con respecto a la dote.	
> 
> Respuesta: Respecto de la dote, lo que quiere decir contentarse con el nivel 
> inferior es diecinueve mizcales de plata.
> 
> 27.	Pregunta: Con respecto al sagrado versículo: "Empero, si le llegaren 
> noticias de la muerte (...) de su marido", etc.	
> 
> Respuesta: Con respecto a esperar un "número fijo de meses", se quiere decir un 
> período de nueve meses.2
> 
> 8.	Pregunta: Nuevamente se ha preguntado sobre la cuota de la herencia que 
> corresponde al maestro.
> 
> Respuesta: Si el maestro ha fallecido, un tercio de su cuota correspondiente de la 
> herencia revierte a la Casa de Justicia, y los dos tercios restantes pasan a los 
> descendientes del difunto, no del maestro.
> 
> 29.	Pregunta: Nuevamente se ha preguntado sobre el peregrinaje.	
> 
> Respuesta: Por peregrinaje a la Casa sagrada, el cual es ordenado a los 
> hombres, quiere significarse tanto la Más Grande Casa en Bagdad como la Casa 
> del Punto Primordial en Shiraz; la peregrinación a una u otra Casa es suficiente. 
> Por consiguiente, pueden hacer el peregrinaje a la que más cercana se encuentre 
> de su lugar de residencia.
> 
> 30.	Pregunta: Con respecto al versículo: "Y quien desee tomar a su servicio 
> una sirvienta, puede hacerlo con decoro".	
> 
> Respuesta: Lo dicho solamente se aplica a la clase de servicio que a cambio de 
> un salario realiza cualquier otra categoría de sirvientes, sean jóvenes o no. Dicha 
> sirvienta es libre de elegir marido cuando quiera que lo desee, pues está 
> prohibido que se compren mujeres, o que un hombre tenga más de dos esposas.
> 
> 31.	Pregunta: Concerniente al versículo sagrado: "El Señor ha prohibido el 
> procedimiento al que recurríais anteriormente cuando os divorciabais tres veces 
> de una mujer". 	
> 
> Respuesta: La referencia es a la ley que anteriormente obligaba a que otro 
> hombre se casara con dicha mujer antes de que ella pudiera casarse de nuevo 
> con su anterior marido; esta práctica ha sido prohibida en el Kitáb-i-Aqdas.
> 
> 32.	Pregunta: Concerniente a la restauración y preservación de las dos Casas 
> en los Dos Lugares, y los otros sitios en que se ha establecido el trono.	
> 
> Respuesta: Con las dos Casas se quiere decir la Más Grande Casa y la Casa del 
> Punto Primordial. En cuanto a los otros sitios, las gentes de las regiones en que 
> éstos se sitúan pueden optar por preservar ya sea cada casa en que se ha 
> establecido el trono, o sólo una de ellas.
> 
> 33.	Pregunta: Nuevamente se ha preguntado sobre la herencia del maestro.	
> 
> Respuesta: Si el maestro no es del pueblo de Bahá, no hereda. Si hubiere varios 
> maestros, su cuota debe dividirse equitativamente entre ellos. Si el maestro ha 
> fallecido, sus descendientes no heredan su cuota, sino que dos tercios de ella 
> revierten a los hijos del propietario de la herencia, y el tercio restante, a la Casa 
> de Justicia.
> 
> 34.	Pregunta: Con respecto a la residencia que ha sido asignada 
> exclusivamente a los descendientes varones.	
> 
> Respuesta: Si hay varias residencias, la que se desea significar es la más 
> hermosa y noble de estas moradas; el resto de ellas, como cualquier otro bien, se 
> distribuye entre el total de los herederos. Cualquier heredero, sea cual sea su 
> categoría, que esté fuera de la Fe de Dios, se considera inexistente y no hereda.
> 
> 35.	Pregunta: Con respecto al Naw-Rúz.	
> 
> Respuesta: La Festividad del Naw-Rúz cae en el día en que el sol entra en el 
> signo de Aries, aunque esto ocurriere no más de un minuto antes de la puesta del 
> sol.
> 
> 36.	Pregunta: ¿Qué debe hacerse cuando los aniversarios del Doble Natalicio 
> o de la Declaración del Báb ocurren durante el ayuno?	
> 
> Respuesta: Si las fiestas de celebración del Doble Natalicio o de la Declaración 
> del Báb caen dentro del mes de ayuno, ese día el mandato de ayunar no tiene 
> vigencia.
> 
> 37.	Pregunta: En las sagradas disposiciones que rigen la herencia, tanto la 
> residencia como las prendas de vestir del difunto han sido asignadas a los 
> descendientes varones. ¿Se refiere esta disposición solamente a los bienes del 
> padre, o se aplica también a los de la madre?	
> 
> Respuesta: Las prendas de vestir usadas pertenecientes a la madre deben 
> dividirse por partes iguales entre las hijas, pero el resto de su herencia, incluidos 
> los bienes, las joyas y prendas de vestir sin usar, ha de ser distribuido, según ha 
> sido revelado en el Kitáb-i-Aqdas, entre todos los herederos. Empero, si la difunta 
> no deja hijas, la totalidad de la herencia debe ser dividida de la manera fijada para 
> los hombres en el Texto sagrado.
> 
> 38.	Pregunta: Concerniente al divorcio, el cual debe ser precedido por un año 
> de paciencia: si sólo una de las partes se inclina a la reconciliación, ¿qué debe 
> hacerse?	
> 
> Respuesta: Con respecto a acuerdo con el mandamiento revelado en el Kitáb-i-
> Aqdas, las dos partes deben estar a favor; a menos que ambos lo deseen, no 
> puede efectuarse la reunión.
> 
> 39.	Pregunta: En relación con la dote, ¿qué ocurre si el novio no puede pagar 
> esta suma íntegramente, pero en lugar de ello entrega formalmente un pagaré a 
> su novia en el momento de la ceremonia nupcial, en el entendido de que él lo 
> solventará cuando esté en condiciones de hacerlo?	
> 
> Respuesta: El permiso para adoptar esta práctica ha sido concedido por la Fuente 
> de la Autoridad.
> 
> 40.	Pregunta: Si durante el año de paciencia se renueva la fragancia del 
> afecto, para en seguida verse reemplazada por la animadversión, y la pareja 
> oscila entre el afecto y la aversión durante todo el año, concluyendo éste en 
> animadversión, ¿puede verificarse el divorcio, o no?	
> 
> Respuesta: En cada caso, cuando quiera que surja animadversión, ese día 
> comienza el año de paciencia, y el año debe seguir su curso completo.
> 
> 41.	Pregunta: La residencia y las prendas de vestir del difunto han sido 
> asignadas a la descendencia masculina, no a la femenina, ni a los otros 
> herederos; si el difunto no hubiere dejado descendientes varones, ¿qué debe 
> hacerse?	
> 
> Respuesta: Él dice, exaltado sea Él: "Si el difunto no dejare herederos, su cuota 
> revertirá a la Casa de Justicia (...)". De conformidad con este sagrado versículo, la 
> residencia y prendas de vestir del difunto revierten a la Casa de Justicia.
> 
> 42.	Pregunta: La ley del /Huqúqu'lláh ha sido revelada en el Kitáb-i-Aqdas. 
> ¿Está incluida la residencia con las instalaciones fijas y los enseres necesarios, 
> entre los bienes sobre los cuales debe pagarse el /Huqúqu'lláh, o no lo está?	
> 
> Respuesta: En las leyes reveladas en persa hemos ordenado que en esta Muy 
> Grande Dispensación estén exentos la residencia y los enseres de ésta, es decir, 
> los enseres que fueren necesarios.
> 
> 43.	Pregunta: Con respecto a los esponsales de una niña que no haya 
> alcanzado la madurez.	
> 
> Respuesta: Esta práctica ha sido declarada ilícita por la Fuente de la Autoridad, y 
> es ilícito anunciar un matrimonio antes de los noventa y cinco días previos a la 
> boda.
> 
> 44.	Pregunta: Si una persona tiene, por ejemplo, cien tomanes, paga el /Huqúq 
> sobre esta suma, pierde la mitad de esa suma en transacciones fallidas y luego, 
> mediante el comercio, el monto disponible se eleva nuevamente a la suma sobre 
> la cual es pagadero el /Huqúq: ¿debe esa persona pagar el /Huqúq, o no?	
> 
> Respuesta: En tal caso no es pagadero el /Huqúq.
> 
> 45.	Pregunta: Si, después del pago del /Huqúq, esa misma suma de cien 
> tomanes se pierde en su totalidad, pero es posteriormente recuperada mediante 
> comercio o negocios, ¿debe pagarse el /Huqúq una segunda vez, o no?	
> 
> Respuesta: En este caso tampoco se requiere el pago del /Huqúq.
> 
> 46.	Pregunta: Con respecto al sagrado versículo: "Dios os ha prescrito el 
> matrimonio", ¿es obligatoria esta prescripción, o no?	
> 
> Respuesta: No es obligatoria.
> 
> 47.	Pregunta: Suponiendo que un hombre se haya desposado con una mujer 
> creyendo que ella es virgen y le ha pagado la dote, pero en el momento de la 
> consumación se hace evidente que no es virgen, ¿han de devolverse los gastos y 
> la dote, o no? Y si el matrimonio se hubiera convenido sobre la base de la 
> virginidad, ¿la condición no cumplida invalida lo que se condicionó a ella?	
> 
> Respuesta: En tal caso pueden ser reembolsados los gastos y la dote. El 
> incumplimiento de la condición invalida lo que esté sujeto a ella. Sin embargo, 
> callar y perdonar el asunto merecerá, a los ojos de Dios, un generoso premio.
> 
> 48.	Pregunta: "Se os ordena que (...) ofrezcáis una fiesta (...)" ¿Es ésta 
> obligatoria, o no?	
> 
> Respuesta: No es obligatoria.
> 
> 49.	Pregunta: Con respecto a las penas por adulterio, sodomía y robo, y sus 
> grados respectivos.	
> 
> Respuesta: La determinación de los grados de esas penas corresponde a la Casa 
> de Justicia.
> 
> 50.	Pregunta: Sobre la legitimidad o ilegitimidad del matrimonio consanguíneo.
> 	
> 
> Respuesta: Estos asuntos corresponden, asimismo, a los Fiduciarios de la Casa 
> de Justicia.
> 
> 51.	Pregunta: Con respecto a las abluciones, se ha revelado: "Quien no 
> encuentre agua para la ablución, que repita cinco veces las palabras 'En el 
> Nombre de Dios, el Más Puro, el Más Puro'"; ¿es permisible recitar este versículo 
> en momentos de frío intenso, o si las manos o el rostro están heridos?	
> 
> Respuesta: En momentos de frío intenso puede emplearse agua tibia. Si existen 
> heridas en el rostro o en las manos, o hay otros impedimentos como dolores o 
> achaques para los que fuera perjudicial el uso del agua, puede recitarse el 
> versículo señalado en vez de la ablución.
> 
> 52.	Pregunta: ¿Es obligatoria la recitación del versículo revelado para 
> reemplazar la oración de los signos?	
> 
> Respuesta: No es obligatoria.
> 
> 53.	Pregunta: Con respecto a la herencia, cuando existen hermanos carnales y 
> hermanas carnales, ¿los medio hermanos y las medio hermanas por parte de la 
> madre también reciben una cuota?	
> 
> Respuesta: No reciben cuota alguna.
> 
> 54.	Pregunta: Él dice, exaltado sea Él: "Si el hijo del difunto hubiere fallecido 
> en los días de su padre y hubiere dejado hijos, éstos heredarán la cuota de su 
> padre (...)". ¿Qué debe hacerse si la hija ha muerto en vida de su padre?	
> 
> Respuesta: Su cuota de la herencia debe ser distribuida entre las siete categorías 
> de herederos de acuerdo con lo que dispone el Libro.
> 
> 55.	Pregunta: En el caso de una difunta, ¿a quién se le asigna la cuota de “la 
> esposa”?	
> 
> Respuesta: La cuota de la herencia correspondiente a “la esposa” se asigna al 
> marido.
> 
> 56.	Pregunta: Por lo que respecta al amortajamiento del cuerpo del difunto, que 
> según lo dispuesto ha de comprender cinco sudarios: ¿se refiere a los cinco 
> paños que hasta ahora era costumbre usar, o a cinco sudarios de tamaño normal 
> enrollados en sucesión?	
> 
> Respuesta: Se refiere al uso de cinco paños.
> 
> 57.	Pregunta: Con respecto a las disparidades entre ciertos versículos 
> revelados.	
> 
> Respuesta: Muchas Tablas fueron reveladas y remitidas en su forma original sin 
> que fuesen comprobadas y revisadas. Por consiguiente, de acuerdo con lo 
> ordenado, fueron nuevamente leídas ante la Santa Presencia, y puestas en 
> conformidad con las convenciones gramaticales de la gente a fin de prevenir los 
> reparos de los opositores de la Causa. Otra razón que explica esta práctica es 
> que se veía que el nuevo estilo inaugurado por el Precursor (que Le sean 
> ofrendadas las almas de todos salvo Él (estaba caracterizado por su amplia 
> liberalidad frente a las reglas de la gramática; en adelante, y en aras de una mejor 
> comprensión y concisión expresiva, los sagrados versículos pasaron a revelarse 
> en un estilo que generalmente está en conformidad con el uso actual. 
> 
> 58.	Pregunta: Por lo que respecta al santo versículo: "Si al viajar os detenéis a 
> descansar en sitio seguro, llevad a cabo (...) una sola postración por cada oración 
> obligatoria omitida", ¿cabe prescindir de esta compensación de la oración 
> obligatoria en circunstancias de inseguridad, o bien se suspende completamente 
> la oración obligatoria durante el viaje para ser sustituida por la postración?	
> 
> Respuesta: Si a la hora de la oración obligatoria no hay condiciones de 
> seguridad, uno debiera, tras llegar a un paraje seguro, efectuar una postración 
> por cada oración obligatoria omitida, y después de la postración final, sentarse 
> con las piernas cruzadas y leer el versículo designado. Si hay un sitio seguro, la 
> oración obligatoria no se suspende durante el viaje.
> 
> 59.	Pregunta: Si, tras hacer parada y hallar descanso, toca la hora de la 
> oración obligatoria, ¿debe el viajero efectuar la oración, o hacer la postración en 
> lugar de ésta?	
> 
> Respuesta: Salvo en circunstancias de inseguridad no se permite la omisión de la 
> oración obligatoria.
> 
> 60.	Pregunta: Si, debido a la omisión de oraciones obligatorias, se requieren 
> varias postraciones, ¿debe o no repetirse el versículo después de cada 
> postración compensatoria?	
> 
> Respuesta: Basta con recitar el versículo designado después de la última 
> postración. Las diversas postraciones no requieren la repetición por separado del 
> versículo.
> 
> 61.	Pregunta: Si se omite una oración obligatoria en casa, ¿ha de ser 
> compensada con una postración, o no?	
> 
> Respuesta: En respuesta a preguntas anteriores se escribió: "Esta disposición 
> referente a la postración compensatoria se aplica estando tanto en casa como de 
> viaje".
> 
> 62.	Pregunta: Si una persona ha hecho abluciones con otro fin y llega la hora 
> de la oración obligatoria, ¿son suficientes estas abluciones, o deben hacerse de 
> nuevo?	
> 
> Respuesta: Estas mismas abluciones son suficientes, y no es necesario que se 
> hagan de nuevo.
> 
> 63.	Pregunta: En el Kitáb-i-Aqdas se ha prescrito la oración obligatoria, 
> consistente en nueve rak'ahs, para ser llevada a cabo al mediodía, por la mañana 
> y al atardecer; no obstante, la Tabla de las oraciones obligatorias  parece diferir 
> de esto.	
> 
> Respuesta: Lo que ha sido revelado en el Kitáb-i-Aqdas se refiere a otra oración 
> obligatoria. Hace algunos años, varias disposiciones del Kitáb-i-Aqdas, 
> incluyendo la citada oración obligatoria, fueron consignadas aparte por razones 
> de sabiduría, y enviadas junto con otros escritos sagrados para su conservación y 
> protección. Posteriormente se revelaron estas tres oraciones obligatorias.
> 
> 64.	Pregunta: Para determinar el tiempo, ¿se permite guiarse por relojes?	
> 
> Respuesta: Se permite guiarse por relojes.
> 
> 65.	Pregunta: En la Tabla de las oraciones obligatorias se revelan tres 
> oraciones: ¿es preciso realizar las tres, o no?	
> 
> Respuesta: Se ordena ofrecer una de estas tres oraciones; cualquiera de ellas 
> que se lleve a cabo es suficiente.
> 
> 66.	Pregunta: Las abluciones para la oración de la mañana ¿son todavía 
> válidas para la oración del mediodía? Y del mismo modo, ¿son todavía válidas al 
> atardecer las abluciones llevadas a cabo al mediodía? 
> 
> Respuesta: Las abluciones están relacionadas con la oración obligatoria para la 
> cual se efectúan, y deben hacerse de nuevo con cada oración.
> 
> 67.	Pregunta: Por lo que concierne a la oración obligatoria larga, es requisito 
> que la persona se ponga de pie y "se vuelva hacia Dios". Esto parece indicar que 
> no es necesario volver el rostro hacia la Alquibla. ¿Es esto así, o no?	
> 
> Respuesta: Quiere decir la Alquibla.
> 
> 68.	Pregunta: Con respecto al sagrado versículo: "Recitad los versículos de 
> Dios cada mañana y atardecer".	
> 
> Respuesta: El propósito es todo cuanto se ha hecho descender desde el Cielo de 
> la divina Expresión. El primer requisito es el fervor y el amor de las almas 
> santificadas ansiosas por leer la Palabra de Dios. Leer un solo versículo, o 
> incluso una sola palabra, en espíritu de júbilo y alegría, es preferible a la lectura 
> de muchos Libros.
> 
> 69.	Pregunta: Al redactar su testamento, ¿puede una persona asignar una 
> porción de sus bienes (fuera de lo que esté destinado al pago del /Huqúqu'lláh y a 
> la cancelación de las deudas( a obras de caridad, o solamente tiene derecho a 
> asignar cierta suma para cubrir los gastos del funeral y del entierro, de suerte que 
> el resto de la herencia sea distribuido de la forma fijada por Dios entre las 
> categorías de herederos designados?	
> 
> Respuesta: La persona goza de autoridad plena sobre sus bienes. Si puede 
> saldar el /Huqúqu'lláh y está libre de deudas, entonces todo cuanto esté 
> consignado en su testamento y toda declaración y reconocimiento que contenga 
> serán aceptables. Dios, verdaderamente, le ha permitido proceder de la manera 
> como desee con lo que Él le ha concedido.
> 
> 70.	Pregunta: ¿El uso del anillo fúnebre ha sido ordenado exclusivamente para 
> los adultos, o es también para los niños?	
> 
> Respuesta: Es solamente para los adultos. La oración por los difuntos es, 
> igualmente, para los adultos.
> 
> 71.	Pregunta: Si una persona deseare ayunar en un período que no sea el mes 
> de 'Alá, ¿es esto permisible, o no?; y si ha hecho voto o promesa de ayunar, ¿es 
> esto válido y aceptable?	
> 
> Respuesta: La disposición del ayuno es tal como ya se ha revelado. No obstante, 
> si alguien se comprometiere a ofrendar un ayuno a Dios, buscando de esta forma 
> el cumplimiento de un deseo, o lograr otro fin, esto es permisible, hogaño como 
> antaño. Sin embargo, es el deseo de Dios, exaltada sea Su gloria, que los votos y 
> promesas se dirijan a objetivos que aprovechen al género humano.
> 
> 72.	Pregunta: Nuevamente se ha hecho una pregunta concerniente a la 
> residencia y las prendas de vestir personales: en ausencia de descendientes 
> varones, ¿han de revertir éstas a la Casa de Justicia, o han de ser distribuidas 
> como el resto de la herencia?	
> 
> Respuesta: Dos tercios de la residencia y prendas de vestir personales pasan a la 
> descendencia femenina, y un tercio a la Casa de Justicia, que Dios ha hecho el 
> tesoro del pueblo.
> 
> 73.	Pregunta: Si, al completarse el año de paciencia, el marido rehúsa permitir 
> el divorcio, ¿cómo debe proceder la esposa?	
> 
> Respuesta: Al terminar el período se lleva a efecto el divorcio. Sin embargo, es 
> necesario que haya testigos del comienzo y término de este período, a fin de que 
> puedan ser llamados a dar testimonio si surgiere la necesidad.
> 
> 74.	Pregunta: Con respecto a la definición de vejez.	
> 
> Respuesta: Para los árabes denota las postrimerías mismas de la vejez, pero para 
> el pueblo de Bahá comienza a los setenta años.
> 
> 75.	Pregunta: Con respecto al límite del ayuno para alguien que viaje a pie.	
> 	
> 
> Respuesta: El límite está fijado en dos horas. Si se supera éste, se permite 
> interrumpir el ayuno.
> 
> 76.	Pregunta: Con respecto a la observancia del ayuno por personas ocupadas 
> en trabajos pesados durante el mes del ayuno.	
> 
> Respuesta: Tales personas están exentas de ayunar; sin embargo, resulta muy 
> recomendable y apropiado que, en señal de respeto hacia la ley de Dios y la 
> exaltada estación del ayuno, se coma con frugalidad y en privado.
> 
> 77.	Pregunta: Las abluciones efectuadas para la oración obligatoria ¿son 
> suficientes para las noventa y cinco repeticiones del Más Grande Nombre?	
> 
> Respuesta: Es innecesario volver a hacer las abluciones.
> 
> 78.	Pregunta: Concerniente a la ropa y joyas que el marido haya comprado 
> para su esposa: al morir él, ¿han de ser éstas distribuidas entre sus herederos, o 
> están especialmente destinadas a la esposa?	
> 
> Respuesta: Aparte de la ropa usada, todo lo demás, ya sean joyas u otros bienes, 
> pertenece al marido, salvo que se demuestre que se trataba de regalos para la 
> esposa.
> 
> 79.	Pregunta: Concerniente al criterio de justedad al verificar un asunto que 
> dependa del testimonio de dos testigos justos.	
> 
> Respuesta: El criterio de justedad es gozar de buena reputación entre la gente. El 
> testimonio de todos los siervos de Dios, de cualquier fe o creencia, es aceptable 
> ante Su Trono.
> 
> 80.	Pregunta: Si el difunto no ha cumplido su obligación para con el 
> /Huqúqu'lláh, ni pagado sus otras deudas, ¿deben éstas saldarse mediante 
> descuentos proporcionales de la residencia, prendas de vestir personales y el 
> resto de la herencia, o han de reservarse la residencia y las prendas de vestir 
> personales para los descendientes varones, y por tanto pagarse las deudas con 
> el resto de la herencia? Y si el resto de la herencia es insuficiente para este fin, 
> ¿cómo deben pagarse las deudas?	
> Respuesta: Las deudas pendientes y los pagos del /Huqúq deben liquidarse del 
> resto de la herencia; pero si esto es insuficiente para tal efecto, el déficit debe ser 
> cubierto con la residencia y prendas de vestir personales.
> 
> 81.	Pregunta: ¿Debe la tercera oración obligatoria ofrecerse estando sentado, 
> o de pie?	
> 
> Respuesta: Es preferible y más apropiado estar de pie en actitud de humilde 
> reverencia.
> 
> 82.	Pregunta: Por lo que respecta a la primera oración obligatoria se ha 
> ordenado: "la persona debe llevarla a cabo en cualquier momento en que se halle 
> en estado de humildad y anhelante adoración". ¿Ha de realizarse una vez cada 
> veinticuatro horas, o más frecuentemente?	
> 
> Respuesta: Es suficiente una vez cada veinticuatro horas; esto es lo que ha sido 
> pronunciado por la Lengua del Mandato divino.
> 
> 83.	Pregunta: Con respecto a la definición de "mañana", "mediodía" y 
> "atardecer".	
> 
> Respuesta: Éstas son la salida del sol, el mediodía y la puesta del sol. Los 
> tiempos admisibles para las oraciones obligatorias son desde la mañana hasta el 
> mediodía, desde el mediodía hasta la puesta del sol y desde la puesta del sol 
> hasta dos horas después. La Autoridad está en la mano de Dios, el Portador de 
> los Dos Nombres.
> 
> 84.	Pregunta: ¿Es lícito que un creyente se case con una no creyente?	
> 
> Respuesta: Tanto el recibir en matrimonio como el conceder en matrimonio son 
> lícitos; así lo decretó el Señor al ascender al trono de munificencia y gracia.
> 
> 85.	Pregunta: Por lo que respecta a la oración por los difuntos: ¿debe 
> efectuarse antes del entierro, o después? ¿Debe mirarse hacia la Alquibla?	
> 
> Respuesta: La recitación de esta oración debiera preceder al entierro; y en lo que 
> atañe a la Alquibla: "Adondequiera que os volváis, allí está la faz de Dios".
> 
> 86.	Pregunta: Al mediodía, que es la hora para dos de las oraciones 
> obligatorias (la oración corta de mediodía y la oración que se ofrece en la 
> mañana, al mediodía y al atardecer), ¿es necesario en este caso llevar a cabo 
> dos abluciones, o basta una sola?	
> 
> Respuesta: Volver a hacer abluciones es innecesario.
> 87.	Pregunta: Por lo que respecta a la dote para los residentes de zonas 
> rurales, en cuyo caso ha de ser de plata: ¿se refiere al novio, a la novia, o a 
> ambos? ¿Y qué debe hacerse si uno de los contrayentes es residente urbano y el 
> otro de zona rural?	
> 
> Respuesta: La dote queda determinada por el lugar de residencia del novio; si es 
> residente urbano, la dote es de oro, y si es residente de zona rural, de plata.
> 
> 88.	Pregunta: ¿Cuál es el criterio para determinar si la persona es residente de 
> zona urbana o rural? Si un residente urbano establece su residencia en zona 
> rural, o un residente de zona rural hace lo propio en una zona urbana, con la 
> intención de establecerse permanentemente, ¿qué regla se aplica? ¿Es el lugar 
> de nacimiento el factor decisivo?	
> 
> Respuesta: El criterio es la residencia permanente y, dependiendo de donde se 
> halle ésta, el mandato del Libro debe ser observado correspondientemente.
> 
> 89.	Pregunta: En las sagradas Tablas se ha revelado que cuando alguien 
> adquiere el equivalente de diecinueve mizcales de oro, debe pagar el Derecho de 
> Dios sobre esa suma. ¿Podría explicarse cuánto de estos diecinueve mizcales 
> debe pagarse?	
> 
> Respuesta: Por disposición de Dios se establece el pago de diecinueve partes de 
> cien. Los cálculos deben hacerse sobre esta base. De este modo cabe 
> determinarse qué cantidad corresponde a diecinueve.
> 
> 90.	Pregunta: Cuando la riqueza de uno excede de diecinueve, ¿es necesario 
> que aumente en diecinueve más antes de que haya de pagarse nuevamente el 
> /Huqúq, o es éste pagadero por cualquier aumento?	
> 
> Respuesta: Toda cantidad en que se incrementen los diecinueve está exenta del 
> /Huqúq hasta que alcance diecinueve más.
> 
> 91.	Pregunta: Concerniente al agua pura, y cuándo se considera usada.	
> 
> Respuesta: Las cantidades pequeñas de agua, sea una taza, o incluso dos o tres, 
> deben considerarse usadas después de lavarse una vez la cara y las manos. Pero 
> un coro  o más de agua permanece inalterado después de uno o dos lavados de 
> cara, y no hay objeción a su empleo, a menos que esté alterada en una de las 
> tres formas,  por ejemplo, si ha cambiado de color, en cuyo caso debiera 
> considerarse usada.
> 
> 92.	Pregunta: En un tratado escrito en persa que versa sobre varios temas se 
> ha fijado en quince años la edad de la madurez. ¿Depende igualmente el 
> matrimonio de la llegada a la madurez, o se permite antes de esa edad?	
> 
> Respuesta: Puesto que en el Libro de Dios se requiere el consentimiento de 
> ambas partes, y ya que antes de la madurez no puede verificarse el 
> consentimiento o falta de éste, el matrimonio queda condicionado a la llegada a la 
> edad de la madurez, no estando permitido con anterioridad a esa edad.
> 
> 93.	Pregunta: Concerniente al ayuno y oración obligatoria de los enfermos.	
> 
> Respuesta: En verdad, digo que la oración obligatoria y el ayuno ocupan una 
> exaltada posición a los ojos de Dios. Sin embargo, su beneficio tiene efecto 
> estando con salud. En épocas de mala salud no se permite observar estas 
> obligaciones; tal ha sido siempre el mandato del Señor, exaltada sea Su gloria. 
> Bienaventurados los hombres y mujeres que hacen caso y observan Sus 
> preceptos. ¡Toda alabanza sea para Dios, Quien ha hecho descender los 
> versículos y es el Revelador de indudables pruebas!
> 
> 94.	Pregunta: Con respecto a las mezquitas, capillas y templos.	
> 
> Respuesta: Todo cuanto haya sido construido para el culto al único Dios 
> verdadero, sean mezquitas, capillas o templos, no debe usarse para otro fin que 
> no sea la conmemoración de Su Nombre. Es ésta una disposición de Dios, y 
> aquel que la viola se cuenta verdaderamente entre quienes han cometido 
> transgresión. Ningún daño le corresponde al constructor, pues éste ha llevado a 
> cabo su obra por el amor de Dios, y ha recibido y continuará recibiendo su justa 
> recompensa.
> 
> 95.	Pregunta: Respecto del equipamiento necesario para ejercer un trabajo o 
> profesión en un lugar de negocios, ¿está sujeto al pago del /Huqúqu'lláh, o bien 
> está incluido en la misma disposición que los enseres de la casa?	
> 
> Respuesta: Está comprendido dentro de la misma disposición que afecta a los 
> enseres de la casa.
> 
> 96.	Pregunta: Con respecto al cambio de bienes guardados en fideicomiso por 
> dinero en efectivo u otras formas de bienes, para protegerlos de la depreciación o 
> pérdida.	
> 
> Respuesta: Respecto de la pregunta escrita sobre el cambio de bienes guardados 
> en fideicomiso para protegerlos de la depreciación y la pérdida, tal cambio es 
> lícito a condición de que lo que venga a sustituirlos sea de igual valor. Tu Señor, 
> verdaderamente, es el Expositor, el Omnisciente, y Él, en verdad, es Quien 
> ordena, el Anciano de Días.
> 
> 97.	Pregunta: Con respecto al lavado de los pies en invierno y verano.	
> 
> Respuesta: Es lo mismo en ambos casos; es preferible agua tibia, pero no hay 
> objeción a la fría.
> 
> 98.	Pregunta: Una pregunta más sobre el divorcio.	
> 
> Respuesta: Puesto que Dios, exaltada sea Su gloria, no está a favor del divorcio, 
> nada fue revelado sobre esta cuestión. Sin embargo, desde el comienzo de la 
> separación hasta el fin de un año, deben permanecer informadas dos o más 
> personas como testigos; si al final no hay reconciliación, se efectúa el divorcio. El 
> asiento correspondiente debe ser consignado en el registro por el funcionario 
> judicial religioso de la ciudad, quien es nombrado por los Fiduciarios de la Casa 
> de Justicia. La observancia de este procedimiento es esencial para que no se 
> entristezcan quienes poseen corazón comprensivo.
> 
> 99.	Pregunta: Concerniente a la consulta.	
> 
> Respuesta: Si la consulta entre el primer grupo de personas reunidas termina en 
> desacuerdo, deben sumarse más personas; a continuación, se eligen por sorteo 
> personas en el número del Más Grande Nombre, o bien menos o bien más. Acto 
> seguido se reanuda la consulta, y se obedece el resultado, cualquiera que fuere. 
> Sin embargo, si aún hubiere desacuerdo, se repite el procedimiento una vez más, 
> y prevalece la decisión de la mayoría. Él, verdaderamente, guía al camino recto a 
> quien Él desea".
> 
> 100.	Pregunta: Con respecto a la herencia.	
> 
> Respuesta: Respecto de la herencia, lo que ha ordenado el Punto Primordial (que 
> las almas de todos salvo Él Le sean ofrendadas( resulta muy grato. Los herederos 
> supervivientes debieran recibir las cuotas de la herencia que les han sido 
> asignadas; y al propio tiempo habrá de presentarse una relación del resto a la 
> Corte del Altísimo. En Su mano está la fuente de autoridad; Él ordena según Le 
> place. A este respecto, se reveló en la Tierra del Misterio  una ley en virtud de la 
> cual se adjudicaba temporalmente la herencia de los herederos inexistentes a los 
> herederos existentes, y ello hasta el momento en que se establezca la Casa de 
> Justicia, cuando habrá de promulgarse el decreto correspondiente. Sin embargo, 
> la herencia de aquellos que emigraron el mismo año en que lo hizo la Antigua 
> Belleza ha sido adjudicada a sus herederos, y esto es un favor que les ha sido 
> conferido por Dios.
> 
> 101.	Pregunta: Con respecto a la ley sobre el hallazgo de tesoros.	
> 
> Respuesta: Si se encontrare un tesoro, un tercio de éste corresponde en derecho 
> al descubridor, y los otros dos tercios han de ser empleados por los hombres de 
> la Casa de Justicia en beneficio de toda la gente. Ello surtirá efecto después del 
> establecimiento de la Casa de Justicia; hasta entonces quedará al cuidado de 
> personas honradas de cada localidad y territorio. Él, en verdad, es el Gobernante, 
> el Ordenador, el Omnisciente, el Informado de todo.
> 
> 102.	Pregunta: Con respecto al /Huqúq sobre bienes raíces que no producen 
> ganancia.	
> 
> Respuesta: La ordenanza de Dios es que los bienes inmuebles raíces que han 
> cesado de producir ingresos, es decir, de los cuales no resulta ninguna ganancia, 
> no están sujetos al pago de /Huqúq. Él, verdaderamente, es el Gobernante, el 
> Munífico.
> 
> 103.	Pregunta: Con respecto al sagrado versículo: "En las regiones donde los 
> días y las noches se alargan, las horas de la oración han de ser determinadas por 
> relojes (...)"	
> 
> Respuesta: Significa aquellos territorios que son remotos. En estas regiones, 
> empero, la diferencia de duración es sólo de pocas horas y, por lo tanto, esta 
> disposición no se aplica.
> 
> 104.  En la Tabla dirigida a Abá Badí' se ha revelado este santo versículo: 
> "Verdaderamente, a todo hijo le hemos ordenado servir a su padre". Tal es el 
> decreto que hemos promulgado en el Libro.
> 
> 105.  Y en otra Tabla se han revelado estas exaltadas palabras: ¡Oh Mu/hammad! 
> El Anciano de Días ha vuelto Su rostro hacia ti, haciendo mención de ti y 
> exhortando al pueblo de Dios a educar a sus hijos. Si un padre descuidare este 
> gravísimo mandamiento establecido en el Kitáb-i-Aqdas por la Pluma del Rey 
> Eterno, perderá los derechos de paternidad y será considerado culpable ante 
> Dios. Bienaventurado quien lleva en su corazón la impronta de las advertencias 
> del Señor y se aferra tenazmente a ellas. Dios, en verdad, ordena a Sus siervos lo 
> que habrá de ayudarles y aprovecharles, y permitirles acercarse a Él. Él es el 
> Ordenador, el Eterno.
> 
> 106.  ¡Él es Dios, exaltado sea Él, Señor de majestad y poder! Los Profetas y 
> Escogidos han recibido la encomienda del único Dios verdadero, magnificada sea 
> Su gloria, de regar los árboles de la existencia humana con las aguas vivientes de 
> la rectitud y la comprensión, para que surja de éstos lo que Dios ha depositado en 
> su ser íntimo. Bien puede observarse que cada árbol arroja cierto fruto, y que el 
> árbol estéril sirve sólo para el fuego. El propósito de estos Educadores, en todo lo 
> que dijeron y enseñaron, fue guardar la exaltada estación del hombre. 
> Bienaventurado aquel que en el Día de Dios se ha aferrado firmemente a Sus 
> preceptos y no se ha desviado de Su ley verdadera y fundamental. Los frutos que 
> mejor convienen al árbol de la vida humana son la honradez y la piedad, la 
> veracidad y la sinceridad; pero mayor que todos es, después del reconocimiento 
> de la unicidad de Dios, alabado y glorificado sea, la consideración por los 
> derechos que la persona debe a sus padres. Esta enseñanza ha sido mencionada 
> en todos los Libros de Dios, y ha sido reafirmada por la Exaltadísima Pluma. 
> Considerad lo que el Señor Misericordioso ha revelado en el Corán, exaltadas 
> son Sus palabras: "Adorad a Dios, no Le asociéis par ni semejante; y mostrad 
> bondad y caridad para con vuestros padres (...)" ¡Apreciad cómo el bondadoso 
> afecto hacia los padres ha sido relacionado con el reconocimiento del único Dios 
> verdadero! Felices los que están dotados de verdadera sabiduría y entendimiento, 
> que ven y perciben, que leen y entienden, y que observan lo que Dios ha revelado 
> en los Libros Sagrados de antaño y en esta incomparable y maravillosa Tabla.
> 
> 107.  En una de las Tablas, exaltadas sean Sus palabras, Él ha revelado: Y en lo 
> tocante al azaque, igualmente hemos decretado que sigáis lo que ha sido 
> revelado en el Corán.
> 
> SINOPSIS Y CODIFICACIÓN DE LAS LEYES Y DISPOSICIONES DEL KITÁB-I-
> AQDAS
> 
> Resumen del contenido  
> 
>  I.  	Nombramiento  de  ‘Abdu’l-Bahá  como Sucesor  de  Bahá’u’lláh  e  
> Intérprete  de  Sus Enseñanzas.
> 
> A.  Volverse hacia Él.
> B.   Remitirse a Él. 
> 
> II.      Previsión  de  la  Institución  de  la  Guardianía.
> III.     La Institución  de  la  Casa  de  Justicia.
> IV.     Leyes,  disposiciones  y  exhortaciones.
> 
> A.  La oración.
> B.  El ayuno.
> C.  Leyes sobre la condición jurídica de las personas.
> D.  Diversas leyes, disposiciones y exhortaciones.  
> 
> V.     Amonestaciones, reprensiones y advertencias específicas.
> VI.     Asuntos  varios.
> 
> Sinopsis y Codificación
> 
> I.  	El  nombramiento de ‘Abdu’l-Bahá como Sucesor de Bahá’u’lláh e 
> Intérprete de Sus Enseñanzas.Se impone a los fieles la obligación de volver sus 
> rostros hacia Aquel "a Quien Dios ha designado, Quien ha brotado de esta 
> Antigua Raíz".Se ordena a los fieles remitir lo que no entiendan en los escritos 
> bahá’ís a "Quien ha brotado de este poderoso Tronco".
> 
> II.  Previsión  de  la  Institución  de  la  Guardianía.
> 
> III. La Institución  de  la  Casa  de  Justicia.
> A.   Se establece formalmente la Casa de Justicia.
> B.   Se  definen sus funciones.
> C.   Se  señalan sus ingresos.
> 
> IV. Leyes,  disposiciones  y  exhortaciones.
> A.  La oración  
> 	1.	La sublime estación ocupada por las oraciones obligatorias en la 
> Revelación Bahá’í.   
> 	2.	La Alquibla: 
> 		a. Identificada por el Báb con "Aquel a Quien Dios Manifestará".
> 		b.La designación hecha por el Báb es confirmada por Bahá’u’lláh.	
> 		c.Bahá’u’lláh señala Su última morada como Alquibla después de Su 
> fallecimiento.	
> 		d.Es obligatorio volverse hacia la Alquibla al recitar las oraciones 
> obligatorias.  
> 	3. Las oraciones obligatorias rigen para hombres y mujeres desde la edad 
> de la madurez, que se fija en quince años.
> 	4. Están exentos de recitar las oraciones obligatorias:
> 		a. Los enfermos.
> 		b. Los que tienen más de setenta años.
> 		c. Las mujeres, durante la menstruación, siempre que efectúen sus 
> abluciones y repitan noventa y cinco veces al día un versículo específicamente 
> revelado.  
> 	5. Las oraciones obligatorias deben recitarse individualmente.  
> 	6. Se  permite elegir una de las tres oraciones obligatorias.  
> 	7. Por "mañana", "mediodía" y "atardecer" mencionados en relación con las 
> oraciones obligatorias,  se designan, respectivamente, los intervalos que median 
> entre la salida del sol y el mediodía, entre el mediodía y la puesta del sol, y desde 
> la puesta del sol hasta dos horas después de ella.  
> 	8. Basta recitar la primera oración obligatoria (larga) una vez cada 
> veinticuatro horas.  
> 	9. Es preferible recitar la tercera oración obligatoria (corta) de pie.
> 	10. Las ablucionesLas abluciones deben preceder a la recitación de las 
> oraciones obligatorias.Para cada oración obligatoria deben efectuarse nuevas 
> abluciones.Si se recitan dos oraciones obligatorias al mediodía, una sola ablución 
> basta para ambas.Si no hay agua disponible o su uso es perjudicial para la cara o 
> las manos, se ordena recitar cinco veces un versículo expresamente revelado.	Se 
> recomienda el uso de agua tibia si hace mucho frío. Si se han efectuado 
> abluciones para otros fines, no es necesario repetirlas antes de recitar la oración 
> obligatoria.	Son indispensables las abluciones aunque previamente se haya 
> tomado un baño.
> 	11. Determinación de las horas fijadas para la oración:
> 		a. Está permitido guiarse por relojes para determinar las horas para 
> recitar las oraciones obligatorias.
> 		b. En países muy septentrionales o meridionales, donde varía 
> considerablemente la duración de los días y las noches, los creyentes deben 
> basarse en relojes u otros medidores de tiempo, sin referirse a la salida o puesta 
> del sol.
> 	12. En caso de peligro, se esté viajando o no, por cada oración obligatoria 
> que no se haga se ordena una postración y la recitación de un versículo 
> específico, que debe ser seguido por la repetición de otro versículo específico 
> dieciocho veces.
> 	13. Se prohíbe la oración obligatoria colectiva salvo en el caso de la 
> oración para los difuntos.
> 	14.  Se ordena recitar en su totalidad la oración para los difuntos salvo en 
> el caso de los que no sepan leer, a quienes se ordena que repitan los seis 
> pasajes específicos de dicha oración.     	
> 	15. La oración obligatoria de tres repeticiones consecutivas que debía 
> recitarse tres veces al día, por la mañana, al mediodía y al atardecer, ha sido 
> reemplazada por tres oraciones obligatorias reveladas posteriormente.	
> 	16. La oración de los signos ha sido anulada y sustituida por un versículo 
> expresamente revelado. Sin embargo, no es obligatorio recitar este versículo.
> 	17. El pelo, la piel de cebellina, los huesos y cosas semejantes no invalidan 
> la oración.
> 
> B.  El ayuno
> 	1. La sublime estación ocupada por el ayuno en la Revelación Bahá’í.
> 	2. El período del ayuno comienza al término de los días intercalares y 
> finaliza con la Festividad de Naw-Rúz.
> 	3. Es obligatoria la abstinencia de comida y bebida desde la salida hasta la 
> puesta del sol.
> 	4. Ayunar es obligatorio para los hombres y mujeres a partir de la mayoría 
> de edad, la cual se fija en 15 años.
> 	5. Se concede exención de ayunar a:	
> 		a. Los viajeros  
> 			i. Siempre que el viaje exceda de nueve horas. 
> 			ii. Los que viajan a pie, siempre que el viaje exceda de dos 
> horas.
> 			iii. Los que interrumpen su viaje por menos de 19 días.
> 			iv. Los que interrumpen su viaje durante el ayuno en un lugar 
> donde piensan permanecer 19 días están exentos de ayunar solamente durante 
> los tres primeros días después de su llegada. 
> 			v. Los que lleguen a su hogar durante el ayuno, deben 
> comenzar a ayunar a partir del día de su llegada.
> 		b. Los enfermos.
> 		c. Los que tienen más de setenta años.	
> 		d. Las mujeres encintas.
> 		e. Las mujeres que amamantan.
> 		f. Las mujeres durante la menstruación, siempre que efectúen sus 
> abluciones y repitan 95 veces al día un versículo expresamente revelado.
> 		g. Los que están ocupados en faenas arduas, a quienes se 
> recomienda demostrar respeto por la ley empleando discreción y moderación al 
> valerse de dicha exención.
> 	6. Hacer votos de ayuno (en un mes diferente del prescrito para ayunar) 
> está permitido. Sin embargo, son preferibles ante Dios los votos que aprovechan 
> a la humanidad.	
> 
> C.  Leyes sobre la condición jurídica de las personas
> 
> 1. El matrimonio:
> 		a. El matrimonio es muy recomendado pero no obligatorio.	
> 		b. Se prohíbe la pluralidad de esposas.
> 		c. El matrimonio está sujeto a que los contrayentes hayan llegado a 
> la edad de la madurez, la cual se fija en 15 años.
> 		d. El matrimonio está sujeto al consentimiento de ambos 
> contrayentes y de sus padres, sea o no virgen la mujer.
> 		e. Incumbe a ambos contrayentes recitar un versículo expresamente 
> revelado por el que se indica que están contentos con la voluntad de Dios.
> 		f. Se prohíbe el matrimonio con la madrastra propia.
> 		g. Todos los asuntos que se refieren al matrimonio entre parientes 
> deben remitirse a la Casa de Justicia.
> 		h. Se permite el matrimonio con no creyentes.
> 		i. Los esponsales:	  
> 			i. El período de compromiso no debe exceder de 95 días. 
> 			ii. Es ilícito comprometerse con una niña antes de que haya 
> alcanzado la edad de la 	madurez.
> 		j. La dote:  
> 			i. El matrimonio está sujeto al pago de una dote. 
> 			ii. La dote se fija en 19 mizcales de oro puro para los 
> residentes urbanos y 19 mizcales de plata para los residentes de zonas rurales, 
> dependiendo esto del domicilio del marido y no de la mujer.
> 			iii. Está prohibido pagar más de 95 mizcales.
> 			iv. Es preferible que un hombre se contente con el pago de 19 
> mizcales de plata. 
> 			v. Si no es posible el pago total de la dote está permitido 
> extender un pagaré en su lugar.
> 		k. Si, después de recitar el versículo expresamente revelado y pagar 
> la dote, uno de los contrayentes le toma aversión al otro antes de que se haya 
> consumado el matrimonio, no es necesario el período de espera previo al 
> divorcio. Sin embargo, recuperar la dote no está permitido.
> 		l. El marido deberá, cuando se proponga viajar, señalar el plazo de 
> su regreso a la esposa. Si por algún motivo justificado le fuere imposible regresar 
> en el plazo señalado, deberá comunicárselo y esforzarse por retornar a ella. Si no 
> cumpliere una u otra condición, deberá ella esperar 9 meses, después de lo cual 
> podrá volver a casarse, aunque es preferible que espere más tiempo. Si recibe la 
> noticia de la muerte u homicidio de él, y esta noticia es confirmada por la opinión 
> general o por 2 testigos confiables, ella podrá volver a casarse después de 
> transcurridos 9 meses.
> 		m. Si el marido parte sin comunicar a su esposa el plazo de su 
> regreso, y conoce la ley prescrita en el Kitáb-i-Aqdas, la mujer puede volver a 
> casarse después de esperar un año completo. Si el marido no conociere esta ley, 
> la mujer deberá esperar hasta tener noticias de su marido.
> 		n. Si el marido descubre, después del pago de la dote, que la mujer 
> no es virgen, podrá exigirse la devolución de la dote y de los gastos efectuados.
> 		o. Si el matrimonio se ha convenido sobre la base de la virginidad, 
> podrá exigirse la devolución de la dote y de los gastos efectuados, y anularse el 
> matrimonio. Sin embargo, callar el asunto es muy meritorio ante Dios.
> 
> 2.	El  divorcio:
> 		a. El divorcio es severamente censurado.	
> 		b. Si surge aversión o resentimiento por parte del marido o de la 
> mujer, se permite el divorcio, sólo después de transcurrido un año completo. Dos 
> o más testigos deben dar fe del comienzo y término del año de espera. El acta de 
> divorcio deberá ser inscrita por el funcionario judicial que representa a la Casa de 
> Justicia. Las relaciones maritales están prohibidas durante el período de espera y 
> cualquiera que infringiere esta ley deberá arrepentirse y pagar a la Casa de 
> Justicia 19 mizcales de oro.
> 		c. No es necesario un período adicional de espera después de tener 
> lugar el divorcio.
> 		d. La mujer que ha de divorciarse a consecuencia de su infidelidad 
> pierde el derecho a que se le paguen los gastos durante el periodo de espera.
> 		e. Está permitido volver a casarse con la mujer de la que uno se ha 
> divorciado, siempre que no esté casada con otra persona. Si lo está, debe 
> obtener el divorcio antes que su anterior marido pueda volver a casarse con ella.
> 		f. Si en algún momento durante el período de espera renace el 
> afecto entre los cónyuges, el vínculo matrimonial es válido. Si esta reconciliación 
> es seguida de un alejamiento y nuevamente se desea el divorcio, debe reiniciarse 
> otro año de espera.	
> 		g. Si estando de viaje surgiesen diferencias entre marido y mujer, 
> aquel tiene la obligación de enviarla a casa, o encomendarla a una persona de 
> confianza para que la acompañe hasta su casa, y costearle el viaje y los gastos 
> de un año completo.
> 		h. Si una mujer persiste en divorciarse de su marido antes que 
> emigrar a otro país, el año de espera debe computarse desde el día de su 
> separación, ya sea durante los preparativos del viaje o al partir.
> 		i. Se abroga la ley islámica que se refiere a nuevo casamiento con la 
> mujer de la cual uno se ha divorciado anteriormente.
> 
> 3.      La herencia:*
> 		a.	La herencia se clasifica en las siguientes categorías:
> 			1. hijos	1.080	partes  de    2.520
> 			2.  marido o mujer    390	"        "   2.520			   
> 			3.	padre	330	     "       "    2.520		
> 			4.	madre	270	     "       "    2.520	
> 			5.	hermano	210	     "       "    2.520
> 			6.	hermana	150	     "       "    2.520
> 			7.	maestro	  90	     "       "    2.520
> 		b.   La cuota asignada por el Báb a los hijos es duplicada por 
> Bahá’u’lláh, con lo que se reduce correspondientemente una porción igual de 
> cada uno de los restantes beneficiarios.
> 		c.	
> 			i. en los casos en que no hubiere descendencia, la cuota 
> correspondiente a los hijos revierte a la Casa de Justicia para destinarse a 
> huérfanos y viudas y a todo lo que beneficie a la humanidad.	  
> 			ii.  el hijo del difunto ha muerto dejando descendientes, éstos 
> heredan la porción de su padre. Si la hija del difunto ha muerto dejando sucesión, 
> su porción debe dividirse según las siete categorías especificadas en el Libro Más 
> Sagrado.
> 		d. Si alguien deja descendencia, pero no existe alguna de las otras 
> categorías de herederos, o ninguna de ellas, dos tercios de las cuotas de éstas 
> revierten a la descendencia y un tercio a la Casa de Justicia.
> 		e. Si no existiere ninguno de los beneficiarios descritos, dos tercios 
> de la herencia revierte a los sobrinos y sobrinas del difunto. Si éstos no existen, 
> esa cuota revierte a las tías y tíos; a falta de éstos, a sus hijos e hijas. En todo 
> caso, el tercio restante revierte a la Casa de Justicia.
> 		f. Si alguien no dejare ninguno de los herederos mencionados, toda 
> la herencia revierte a la Casa de Justicia.
> 		g. La residencia y las prendas de vestir del padre difunto pasarán a 
> los hijos varones y no a las hijas. Si hubiere varias residencias, la principal y más 
> importante pasa a los hijos varones. Las residencias restantes, junto con los 
> demás bienes del difunto, han de dividirse entre los herederos. Si no hubiere hijos 
> varones, dos tercios de la residencia principal y las prendas de vestir del padre 
> difunto revierten a las hijas y un tercio a la Casa de Justicia. En el caso de madre 
> difunta, todas las prendas de vestir usadas deben dividirse entre las hijas por 
> igual. Las prendas de vestir nuevas, joyas y bienes deberán dividirse entre los 
> herederos, al igual que las prendas de vestir usadas si no dejare hijas.
> 		h. Si los hijos del difunto son menores, su cuota debe encomendarse 
> a una persona de confianza o a una compañía para su inversión, hasta que 
> alcancen la mayoría de edad. Debe cederse al albacea parte del interés 
> acumulado.
> 		i. La herencia no debe dividirse hasta después del pago del 
> /Huqúqu’lláh (Derecho de Dios), de cualesquiera deudas contraídas por el difunto 
> y de todos los gastos efectuados para un funeral y entierro dignos.
> 		j. Si el hermano del difunto es del mismo padre, heredará toda su 
> cuota asignada. Si es de padre diferente, heredará solamente dos tercios de su 
> cuota, recayendo el tercio restante en la Casa de Justicia. La misma ley se aplica 
> a la hermana del difunto.
> 		k. En caso de haber hermanos o hermanas carnales, los hermanos y 
> hermanas por parte de la madre no heredan.
> 		l. Un maestro que no sea bahá’í no hereda. Si hubiere más de un 
> maestro, la cuota asignada al maestro debe dividirse entre todos por igual.
> 		m. Los herederos que no sean bahá’ís no heredan.
> 		n. Aparte de las prendas de vestir usadas y obsequios de joyas u 
> otros bienes que se demuestre que han sido regalos del marido para la esposa, 
> todo lo que el marido haya adquirido para su mujer debe considerarse como 
> bienes del marido y debe dividirse entre sus herederos.
> 		o. Toda persona es libre de legar sus bienes como lo estime 
> conveniente, con tal de que haga provisión para el pago del /Huqúqu’lláh y la 
> cancelación de sus deudas.
> 
> D.	Diversas  Leyes,  Disposiciones  y  Exhortaciones
> 
> 1.	Diversas  Leyes  y  Disposiciones:
> 
> 		a.  El peregrinaje.
>       		b. El /huqúqu’lláh.
> 		c. La fundaciones.
> 		d. El Mashriqu’l-Adhkár.
> 		e. Duración de la Dispensación Bahá’í.
> 		f. Festividades bahá’ís.
> 		g. La Fiesta de Diecinueve Días. 
> 		h. El año bahá’í. 
> 		i. Los días intercalares.
> 		j. La edad de la madurez.
> 		k. Entierro de los muertos.
> 		l. Se impone la obligación de ocuparse en un oficio o profesión y ello 
> se eleva al rango de adoración.
> 		m. La obediencia al gobierno.
> 		n. La educación de los niños.
> 		o. La redacción del testamento.
> 		p. El diezmo (azaque).
> 		q. La Repetición del Más Grande Nombre 95 veces al día.
> 		r. La caza de animales.
> 		s. El trato de las sirvientas.
> 		t. El hallazgo de bienes perdidos.
> 		u. El procedimiento para el caso de un tesoro hallado.
> 		v. La enajenación de objetos en fideicomiso.
> 		w. El homicidio sin premeditación.
> 		x. La definición de testigos justos.
> 		y. Prohibiciones:  
> 			i. La interpretación de la Sagrada Escritura. 
> 			ii. El tráfico de esclavos.
> 			iii. El ascetismo.
> 			iv. El monacato. 
> 			v. La mendicidad.
> 			vi. El sacerdocio.  
> 			vii. El uso de púlpitos. 
> 			viii. Besar las manos.
> 			ix. La confesión de los pecados. 
> 			x. La pluralidad de esposas.
> 			xi. Las bebidas embriagantes.  
> 			xii.El opio.
> 			 xiii. Los juegos de azar.  
> 			xiv. El incendio intencional.  
> 			xv. El adulterio. 
> 			xvi. El homicidio.  
> 			xvii. El hurto.
> 			xviii. La homosexualidad.
> 			xix. La oración obligatoria colectiva, salvo para los muertos. 
> 			xx. La crueldad para con los animales.
> 			xxi. La ociosidad y la pereza.  
> 			xxii. La murmuración. 
> 			xxiii. La calumnia.
> 			xxiv. Portar armas si no es indispensable.  
> 			xxv. Usar los estanques de los baños públicos persas. 
> 			xxvi.  Entrar en una casa sin permiso del dueño.
> 			xxvii. Golpear o herir a una persona. 
> 			xxviii. Las contiendas y los conflictos.     
> 			xxix. Musitar versículos sagrados en la calle. 
> 			xxx. Introducir la mano en  la  comida.
> 			xxxi. Rasurarse la cabeza. 
> 			xxxii. Dejarse un hombre crecer el pelo pasado el lóbulo de 
> las orejas. 
> 
> 2. Abrogación de leyes y disposiciones específicas de Dispensaciones anteriores, 
> por las que se prescribía:
> 		a. La destrucción de libros.	
> 		b. La prohibición de usar vestidos de seda.
> 		c. La prohibición de usar utensilios de oro y plata.	
> 		d. La limitación de viajes.	
> 		e. La presentación de regalos de gran valor al Fundador de la Fe.	
> 		f. La prohibición de hacer preguntas al Fundador de la Fe.	
> 		g. La prohibición de volver a casarse con la mujer de la que uno se 
> ha divorciado.   	
> 		h. La pena para quienquiera que cause tristeza a su prójimo.
> 		i. La prohibición de la música.	
> 		j. Las restricciones en cuanto a vestimenta y barba.	
> 		k. La impureza de diversos objetos y pueblos.	
> 		l. La impureza del semen.	
> 		m. La impureza de ciertos objetos a efectos de postración.
> 
> 3. Exhortaciones diversas:
> 		a. Asociarse con los seguidores de todas las religiones en 
> concordia.
> 		b. Honrar a los propios padres.
> 		c. No desear para otro lo que uno no desea para sí mismo.
> 		d. Enseñar y propagar la Fe después de la ascensión de su 
> Fundador.e.	Ayudar a quienes se levantan a promover la Fe.
> 		f. No apartarse de los Escritos ni dejarse desviar por quienes lo 
> hacen.
> 		g. Remitirse a las Sagradas Escrituras cuando surjan diferencias.
> 		h. Sumergirse en el estudio de las enseñanzas.
>  		i. No dejarse uno llevar por sus ociosas fantasías y vanas 
> imaginaciones.
> 		j Recitar los versículos sagrados por la mañana y al atardecer.
> 		k. Recitar los versículos sagrados melodiosamente.
> 		l. Enseñar uno a sus hijos a entonar los versículos sagrados en el 
> Mashriqu’l-Adhkár.
> 		m. Estudiar artes y ciencias que beneficien a la humanidad.
> 		n. Consultarse mutuamente.
> 		o. No ser indulgente en el cumplimiento de las leyes de Dios.
> 		p.Arrepentirse de los pecados ante Dios.
> 		q. Distinguirse mediante buenas obras. 
> 			i.Ser veraz.
> 			ii. Ser honrado.  
> 			iii. Ser leal.  
> 			iv. Ser recto y temer a Dios.   
> 			v. Ser justo y equitativo.  
> 			vi. Ser discreto y prudente. 
> 			vii. Ser cortés.   
> 			viii. Ser hospitalario.  
> 			ix. Ser perseverante.   
> 			x. Ser desprendido.  
> 			xi. Ser totalmente sumiso a la Voluntad de Dios. 
> 			xii. No suscitar discordia.  
> 			xiii. No ser hipócrita.   
> 			xiv. No ser soberbio. 
> 			xv. No ser fanático.   
> 			xvi. No preferirse al prójimo.  
> 			xvii. No disputar con el prójimo.    
> 			xviii. No entregarse a las pasiones.   
> 			xix. No lamentarse en la adversidad. 
> 			xx. No disputar con los que tienen autoridad.  
> 			xxi. No encolerizarse. 
> 			xxii. No enojar al prójimo.
> 		r. Estar estrechamente unidos.
> 		s. Consultar médicos competentes cuando se está enfermo.
> 		t. Responder a las invitaciones.
> 		u. Ser amables con la familia del Fundador de la Fe.
> 		v. Estudiar idiomas para la promoción de la Fe.
> 		w. Promover el desarrollo de ciudades y países para la glorificación 
> de la Fe.
> 		x. Restaurar y conservar los sitios relacionados con los Fundadores 
> de la Fe.
> 		y. Ser la esencia de la limpieza:
> 			i. Lavarse los pies.  
> 			ii. Perfumarse. 
> 			iii. Bañarse en agua limpia. 
> 			iv. Cortarse las uñas.  
> 			v. Lavar cosas sucias en agua limpia. 
> 			vi. Vestir ropa sin mancha.
> 			vii. Renovar el menaje de la casa.
> 
> V.     Amonestaciones, reprensiones y advertencias específicas dirigidas a:
> 
> 1. Toda la raza humana.
> 2. Las testas coronadas del mundo.
> 3. El concurso de eclesiásticos.
> 4. Los Gobernantes de América y los Presidentes de sus Repúblicas.
> 5. Guillermo I, Rey de Prusia.
> 6. Francisco José, Emperador de Austria.
> 7. El pueblo del Bayán.
> 8. Los miembros de los parlamentos de todo el mundo.
> 
> VI.     Asuntos  varios. 
> 
> 1. El carácter trascendente de la Revelación  Bahá’í.  
> 2. La exaltada estación del Autor de la Fe. 
> 3. La suma importancia del Kitáb-i-Aqdas,  "El Libro Más Sagrado". 
> 4. La doctrina de la "Más Grande Infalibilidad". 
> 5. Los dos deberes inseparables de reconocer a la Manifestación y observar Sus 
> Leyes. 
> 6. El fin de todo saber es el  reconocimiento de Quien es el Objeto de todo 
> conocimiento. 
> 7. La bienaventuranza de quienes han reconocido la fundamental verdad de que: 
> "A Él no Se Le han de pedir cuentas de Sus hechos". 
> 8. El efecto revolucionario del "Más Grande Orden".
> 9. La elección de un solo idioma y la adopción de una escritura común para uso 
> de todos los habitantes de la tierra: uno de los dos signos de mayoría de edad de 
> la raza humana.
> 10.  Profecías del Báb acerca de "Aquel  a Quien Dios hará manifiesto".
> 11. Predicción referente a oposición que ha de sufrir la Fe.
> 12. Elogio del rey que profese la Fe y se levante para servirla.
> 13. La inestabilidad de los asuntos humanos.
> 14. El significado de la verdadera libertad.
> 15. El valor de toda  obra está sujeto a su aceptación de Dios.
> 16. La importancia del amor a Dios como motivo de la obediencia a Sus Leyes.
> 17. La importancia de utilizar medios materiales.
> 18. Elogio de los doctos entre el pueblo de Bahá.
> 19. Promesa de perdón a Mírzá Ya/hyá si éste se arrepintiere.
> 20. Apóstrofe dirigido a Teherán.
> 21. Apóstrofe dirigido a Constantinopla y sus habitantes.
> 22. Apóstrofe dirigido a las "riberas del Rin".
> 23. Condenación de quienes falsamente pretenden tener conocimientos 
> esotéricos.
> 24. Condenación de quienes permiten que el orgullo que sienten por su erudición 
> los aparte de Dios.
> 25. Profecías referentes a Khurásán.
> 26. Profecías referentes a Kírmán.	
> 27. Alusión a Shaykh  A/hmad-i-A/hsá’í.
> 28.Alusión al  Cernedor de Trigo.
> 29. Condenación de Hájí Mu/hammad-Karím  Khán.
> 30. Condenación de Shaykh Mu/hammad-/Hasan.
> 31. Alusión a Napoleón III.
> 32. Alusión a Siyyid-i-Mu/hammad-i-I/sfáhání.	
> 33. Confirmación de la ayuda destinada a cuantos se levanten a servir a la Fe.
> 
> NOTAS
> 
> Las notas están numeradas del  1 al 194. Cada una comienza con una frase del 
> Kitáb-i-Aqdas, impresa en tipo negrita, seguida del número del párrafo en que 
> aparece.
> 
> Notas
> 
> 1.  el fragante aroma de Mi vestidura   
> 
> La frase hace alusión a la historia de José según figura en el Corán y el Antiguo 
> Testamento. De acuerdo con el relato, la vestidura de José fue llevada por sus 
> hermanos a Jacob, su padre, quien de esta forma pudo reconocer al hijo amado, 
> tanto tiempo perdido. La metáfora de la "vestidura" fragante se usa a menudo en 
> los Escritos Bahá'ís para referirse al reconocimiento de la Manifestación de Dios y 
> Su Revelación.	
> Bahá'u'lláh, en una de Sus Tablas, Se describe a Sí mismo como el "divino José" 
> a Quien los desatentos han "trocado por el más mezquino de los precios". En el 
> Qayyúmu'l-Asmá' el Báb identifica a Bahá'u'lláh como el "verdadero José" y 
> predice las duras pruebas que habría de soportar a manos de Su traidor hermano 
> (véase nota 190). Asimismo, Shoghi Effendi traza un paralelo entre los intensos 
> celos que la preeminencia de 'Abdu'l-Bahá despertó en Su hermanastro Mírzá 
> Mu/hammad-'Alí, y la mortal envidia "que la distinción de José provocó en los 
> corazones de sus hermanos".
> 
> 2.  Hemos roto el sello del Vino selecto con los dedos de la fuerza y del poder.   El 
> consumo del vino y de otras sustancias embriagantes está prohibido en el Kitáb-i-
> Aqdas (véanse notas 144 y 170). 	
> Las referencias alegóricas al consumo de "vino" (como fuente de éxtasis 
> espiritual( pueden encontrarse no sólo en la Revelación de Bahá'u'lláh, sino 
> también en la Biblia, en el Corán y en antiguas tradiciones hindúes.     	
> Así, en el Corán se promete a los justos que se les dará de beber del "vino 
> sellado escogido". En Sus Tablas, Bahá'u'lláh identifica el "Vino escogido" con Su 
> propia Revelación, cuya "almizclada fragancia" ha sido llevada a "todas las cosas 
> creadas". Afirma que ha "roto el sello" de este "Vino", revelando por este acto 
> verdades espirituales hasta entonces desconocidas y permitiendo a quienes 
> beben de éste "distinguir los esplendores de la luz de la unidad divina" y 
> "comprender el propósito esencial que subyace en las Escrituras de Dios".	
> En una de Sus meditaciones, Bahá'u'lláh suplica a Dios que provea a los 
> creyentes del "Vino escogido de Tu misericordia, para que los haga olvidarse de 
> quienquiera que sea excepto de Ti, y levantarse a servir a Tu Causa y ser firmes 
> en su amor por Ti".
> 
> 3.  Hemos prescrito la oración obligatoria   
> 6En árabe hay varias palabras para designar la "oración". En el original figura la 
> palabra "/salát", término con el que se hace referencia a una categoría especial 
> de oraciones cuya recitación por parte de los creyentes es preceptiva en 
> momentos determinados del día. Para que esta categoría de oraciones quede 
> diferenciada de otras clases, la palabra se ha traducido como "oración 
> obligatoria".   	
> Bahá'u'lláh declara que "la oración obligatoria y el ayuno ocupan una exaltada 
> estación a los ojos de Dios". (P&R 93). 'Abdu'l-Bahá afirma que tales oraciones 
> "conducen a la humildad y sumisión, a que la persona vuelva el rostro hacia Dios 
> y Le exprese devoción". Por medio de estas oraciones "el hombre comulga con 
> Dios, procura acercarse a Él, conversa con el verdadero Amado de su corazón y 
> alcanza estaciones espirituales".	La oración obligatoria (véase nota 9) referida en 
> este versículo ha sido sustituida por las tres oraciones obligatorias reveladas 
> posteriormente por Bahá'u'lláh (P&R 63). El texto de las tres oraciones 
> actualmente en uso, junto con las instrucciones para su recitación, pueden 
> encontrarse en este volumen en la sección “Algunos textos revelados por 
> Bahá’u’lláh que complementan el Kitáb-i-Aqdas”.     	
> Asimismo, algunas cuestiones abordadas en “Preguntas y Respuestas” tratan de 
> aspectos relacionados con las tres nuevas oraciones obligatorias. Bahá'u'lláh 
> aclara que el creyente puede escoger cualquiera de las tres oraciones 
> obligatorias (P&R 65). Otras disposiciones igualmente relacionadas reciben 
> aclaración en los números 66, 67, 81 y 82 de “Preguntas y Respuestas”. 
> 	Los detalles de la ley concerniente a la oración obligatoria se resumen en 
> la sección IV.A 1.-17. de la “Sinopsis y Codificación”.4.  nueve rak'ahs   6Recibe 
> el nombre de “rak'ah” la recitación de versículos expresamente revelados que va 
> acompañada de una serie prescrita de genuflexiones y otros movimientos.    	 
> La oración obligatoria originalmente prescrita por Bahá'u'lláh para Sus seguidores 
> constaba de nueve rak'ahs. Dado que la oración se ha perdido, se desconoce su 
> naturaleza precisa, amén de las instrucciones para su recitación. (Véase nota 9).    
> 	A propósito de las oraciones obligatorias actualmente vigentes, 'Abdu'l-
> Bahá comenta en una de Sus Tablas que "en cada palabra y movimiento de la 
> oración obligatoria hay alusiones, misterios y una sabiduría que el hombre es 
> incapaz de comprender, y que las letras y rollos no pueden contener".    	 
> 	Shoghi Effendi explica que las pocas y sencillas instrucciones dadas por 
> Bahá'u'lláh para la recitación de ciertas oraciones no sólo albergan un significado 
> espiritual sino que también ayudan a que la persona se concentre plenamente al 
> orar y meditar".
> 
> 5.  al mediodía, por la mañana y al atardecer   
> Respecto de la definición de las palabras "mañana", "mediodía" y "atardecer", 
> horas en que ha de recitarse la oración obligatoria mediana actualmente vigente, 
> Bahá'u'lláh ha declarado que éstas coinciden con "la salida del sol, el mediodía y 
> la puesta del sol" (P&R 83). Bahá'u'lláh especifica que las "horas admisibles para 
> las oraciones obligatorias van desde la mañana hasta el mediodía, desde el 
> mediodía hasta la puesta del sol y desde la puesta del sol hasta dos horas 
> después". En este sentido, 'Abdu'l-Bahá declara que la oración obligatoria de la 
> mañana puede decirse a partir del alba.	
> 	La definición de "mediodía" como el período "que va desde el mediodía 
> hasta la puesta del sol" es válida para la recitación tanto de la oración obligatoria 
> corta como de la mediana.
> 
> 6.  Os hemos dispensado de un número mayor   
> Los requisitos que las Dispensaciones bábí e islámica establecían para la oración 
> obligatoria eran más exigentes que los necesarios para el cumplimiento de la 
> oración obligatoria compuesta de nueve rak'ahs que fue prescrita en el Kitáb-i-
> Aqdas (véase nota 4).	
> 	El Báb prescribió en el Bayán una oración obligatoria compuesta de 
> diecinueve rak'ahs, la cual debía efectuarse una vez cada veinticuatro horas, 
> desde el mediodía de un día hasta el mediodía del siguiente.     	
> 	La oración musulmana se recita cinco veces al día, a saber: por la mañana 
> temprano, al mediodía, por la tarde, al atardecer y por la noche. Si bien el número 
> de rak'ahs varía según la hora de la recitación, a lo largo del día se ofrece un total 
> de diecisiete rak'ahs.
> 
> 7.  Cuando deseéis llevar a cabo esta oración, volveos hacia la Corte de Mi 
> Santísima Presencia, este Sagrado Lugar que Dios ha convertido (...) en Punto de 
> Adoración para los moradores de las Ciudades de la Eternidad  
> El “Punto de Adoración", es decir, el punto hacia el cual debe volverse el 
> adorador al ofrecer la oración obligatoria, se denomina Alquibla. El concepto de 
> Alquibla ha existido en anteriores religiones. En el pasado, Jerusalén fue 
> designada para este propósito. Mu/hammad escogió la Meca como nueva 
> Alquibla. Las instrucciones del Báb en el Bayán árabe dicen textualmente:	
> 	La Alquibla es por cierto Él, Aquel a Quien Dios Manifestará; cuando quiera 
> que Éste Se mueve, se mueve la Alquibla, hasta que Éste alcance reposo.     	
> 	Este pasaje es citado por Bahá'u'lláh en el Kitáb-i-Aqdas (137) y 
> confirmado en el versículo arriba citado. Asimismo, Bahá’u’lláh ha indicado que 
> volverse hacia la Alquibla es un "requisito establecido para la recitación de la 
> oración obligatoria" (P&R 14 y 67). Sin embargo, en el caso de otras oraciones y 
> preces, la persona puede volverse en cualquier dirección.
> 
> 8. y cuando se haya puesto el Sol de la Verdad y la Expresión, volved el rostro 
> hacia el Lugar que os hemos prescrito   
> Bahá'u'lláh ordena que, a Su muerte, la que sea Su última morada pase a ser la 
> Alquibla. La Tumba Más Sagrada se encuentra en Bahjí, 'Akká. 'Abdu’l-Bahá 
> describe el lugar como el "Luminoso Santuario", "el sitio en torno al cual gira el 
> Concurso de lo Alto".   	
> 	En una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi, el significado espiritual 
> de volverse hacia la Alquibla se ilustra mediante la analogía de la planta que gira 
> hacia el sol:(...) así como la planta busca la luz solar, de la cual recibe vida y 
> crecimiento, del mismo modo también nosotros al rezar volvemos nuestros 
> corazones a la Manifestación de Dios, Bahá'u'lláh; (...) volvemos nuestros rostros 
> (...) adonde reposa Su polvo, en esta tierra, como símbolo del acto interior.
> 
> 9.  En otra Tabla hemos expuesto los detalles de la oración obligatoria.   
> “Por razones de sabiduría" la oración obligatoria original fue revelada en una 
> Tabla aparte (P&R 63), cuyo texto no fue divulgado en vida de Bahá'u'lláh. Dicha 
> oración fue reemplazada por las tres oraciones obligatorias actuales.     	
> 	Poco después de la Ascensión de Bahá'u'lláh, Mu/hammad-'Alí, el 
> Archiviolador de Su Convenio, robó el texto de la oración junto con otras varias 
> Tablas.
> 
> 10.  la oración por los difuntos   
> La oración por los difuntos (véase “Algunos textos revelados por Bahá’u’lláh que 
> complementan el Kitáb-i-Aqdas”) es la única oración obligatoria bahá'í que ha de 
> recitarse en congregación. Suele recitarse por un creyente mientras los presentes 
> permanecen de pie en silencio (véase nota 19). Bahá'u'lláh aclara que la oración 
> por los difuntos viene exigida sólo cuando el difunto es adulto (P&R 70). 
> Asimismo, aclara que la recitación debe preceder el entierro del difunto, y que al 
> recitarla no es necesario volverse hacia la Alquibla (P&R 85).     	
> 	En “Sinopsis y Codificación”, sección IV.A. 13.-14., se encontrarán más 
> detalles relacionados con la oración por los difuntos.
> 
> 11.  En la oración por los difuntos, Dios, el Revelador de los versículos, ha hecho 
> descender seis pasajes específicos   
> Los pasajes integrantes de la oración por los difuntos consisten en repetir seis 
> veces la salutación "Alláh-u-Abhá" (Dios es el Todoglorioso). Cada salutación 
> viene seguida por diecinueve repeticiones de uno de los seis versículos 
> expresamente revelados. Estos versículos son de hecho idénticos a los de la 
> oración por los difuntos revelada por el Báb en el Bayán. Bahá'u'lláh agregó una 
> plegaria que precede a estos pasajes.
> 
> 12.  El pelo no invalida vuestra oración, ni nada de lo cual el espíritu ya esté 
> ausente, bien sean huesos o cosas semejantes. Sois libres de vestiros con piel de 
> cebellina, como también podéis hacerlo con la piel del castor, la ardilla u otros 
> animales   
> En algunas Dispensaciones religiosas anteriores se consideraba que la oración 
> no era válida si la persona portaba el pelo de ciertos animales o llevaba consigo 
> determinados objetos. Bahá'u'lláh confirma aquí la declaración que el Báb realiza 
> en el Bayán árabe en el sentido de que tales cosas no invalidan la oración.
> 
> 13.  Os hemos prescrito orar y ayunar a partir del comienzo de la madurez   
> Bahá'u'lláh fija la "edad de la madurez en relación con los deberes religiosos" en 
> "quince años, tanto para hombres como mujeres" (P&R 20). Para más detalles 
> sobre el período de ayuno, véase nota 25.
> 
> 14.  Él ha eximido de ello a los débiles por causa de enfermedad o edad   
> En “Preguntas y Respuestas” se explica que quienes se encuentran debilitados 
> por enfermedad o edad avanzada están exentos de ayunar y ofrecer las oraciones 
> obligatorias. Bahá'u'lláh indica que en "tiempos de mala salud no se permite 
> guardar estas obligaciones" (P&R 93). En este contexto Él demarca la vejez a 
> partir de los setenta años (P&R 74). En respuesta a una pregunta, Shoghi Effendi 
> aclara que las personas que llegan a la edad de setenta años están exentas, 
> independientemente de que se encuentren débiles.     	
> 	También se concede exención de ayunar a las otras categorías de 
> personas así consignadas en la “Sinopsis y Codificación”, sección IV. B.5. Véanse 
> notas 20, 30 y 31.
> 
> 15.  Dios os ha concedido permiso para postraros sobre cualquier superficie que 
> esté limpia; pues, a este respecto, hemos suprimido la limitación que había sido 
> establecida en el Libro   
> En anteriores Dispensaciones era común que entre los requisitos del rezo 
> figurase la postración. En el Bayán árabe el Báb encarece a los creyentes a que 
> al postrarse apoyen la frente sobre una superficie de cristal. Del mismo modo, en 
> el Islam hay ciertas restricciones relativas al tipo de superficie sobre la que es 
> lícito postrarse para los musulmanes. Bahá'u'lláh abroga tales restricciones y 
> simplemente especifica: "cualquier superficie que esté limpia".
> 
> 16.  Quien no encuentre agua para la ablución, repita cinco veces las palabras 
> "en el Nombre de Dios, el Más Puro, el Más Puro", y luego efectúe sus oraciones.  
> Como preparación para el ofrecimiento de la oración obligatoria, el creyente debe 
> efectuar las abluciones. Consisten éstas en lavarse las manos y la cara. Si no hay 
> agua disponible, es preceptiva la repetición cinco veces del versículo 
> especialmente revelado al efecto. Para una exposición general sobre las 
> abluciones, véase nota 34.     	
> 	En el Corán y en el Bayán árabe se hallan antecedentes sobre las 
> prácticas sustitutorias que han de cumplirse cuando no hay agua disponible.
> 
> 17.  En las regiones donde los días y las noches se alargan, las horas de la 
> oración han de ser determinadas por relojes y otros instrumentos que marcan el 
> paso de las horas.   
> La aclaración se refiere a territorios situados en el extremo norte o sur, donde la 
> duración del día y la noche varía notablemente (P&R 64 y 103). Esta disposición 
> es igualmente válida para el ayuno.
> 
> 18.  Os hemos absuelto de la necesidad de llevar a cabo la oración de los signos.   
> La oración de los signos es una forma especial de oración obligatoria islámica 
> cuya recitación era preceptiva al sobrevenir acontecimientos naturales tales como 
> terremotos, eclipses u otros fenómenos semejantes, susceptibles de causar miedo 
> o de ser tomados como presagios o como actos de la providencia. La necesidad 
> de llevar a cabo esta oración ha quedado abrogada. En su lugar el bahá'í puede 
> decir: "El dominio es de Dios, el Señor de lo visible y lo invisible, el Señor de la 
> creación"; ahora bien, tal recitación no es obligatoria (P&R 52).
> 
> 19.  Salvo en el caso de la oración por los difuntos, la práctica de la oración 
> obligatoria colectiva queda abrogada.   
> En la Dispensación bahá'í ha quedado abrogada la oración en congregación, es 
> decir, la oración obligatoria formal que se recita de acuerdo con un ritual prescrito 
> tal como es costumbre, por ejemplo, en el Islam, donde la oración del viernes es 
> dirigida en la mezquita por un imám. En la ley bahá'í la oración por los difuntos 
> (véase nota 10) es la única oración prescrita para ser recitada en congregación. 
> Ha de recitarse por uno de los presentes mientras el resto del grupo permanece 
> de pie en silencio; el lector no tiene ningún rango especial. No es necesario que 
> la congregación se vuelva hacia la Alquibla. (P&R 85).     	
> 	Las tres oraciones obligatorias diarias han de recitarse individualmente, no 
> en congregación.   	No hay una forma prescrita de recitar las numerosas 
> oraciones existentes. En las reuniones o en el retiro individual cada persona es 
> libre de emplear como desee tales oraciones no obligatorias. En este sentido, 
> Shoghi Effendi afirma:(...) aunque los amigos son dueños de seguir su propia 
> inclinación (...) deben prestar sumo cuidado a que la forma de practicarlo no 
> adquiera un carácter demasiado rígido y se transforme así en una institución. Éste 
> es un detalle que los amigos debieran tener siempre presente, so pena de 
> apartarse del claro camino indicado en las Enseñanzas.
> 
> 20.  Dios ha eximido a las mujeres de la oración obligatoria y del ayuno durante el 
> período de menstruación 
> Dios ha eximido a las mujeres de la oración obligatoria y del ayuno durante el 
> período de menstruación. En su lugar deben llevar a cabo las abluciones (véase 
> nota 34) y repetir 95 veces al día, entre un mediodía y el siguiente, el versículo 
> "Glorificado sea Dios, el Señor de Esplendor y Belleza". Esta disposición cuenta 
> con antecedentes en el Bayán árabe, donde se concedía una dispensa similar.     
> 	En algunas Dispensaciones religiosas anteriores, las mujeres durante el 
> período de menstruación se consideraban ritualmente impuras, motivo por el que 
> se les prohibía guardar los deberes de la oración y el ayuno. Bahá'u'lláh ha 
> abolido el concepto de impureza ritual (véase nota 106).    	
> 	La Casa Universal de Justicia ha aclarado que las disposiciones del Kitáb-
> i-Aqdas en virtud de las cuales se concede exención de ciertos deberes y 
> responsabilidades son, como la palabra indica, exenciones y no prohibiciones. 
> Por tanto, todo creyente es libre de valerse de una exención aplicable, si así lo 
> desea. Sin embargo, la Casa de Justicia aconseja que el creyente, al plantearse 
> el caso, debe decidir con sabiduría y sopesar que Bahá'u'lláh ha otorgado dichas 
> exenciones por buenas razones. 	
> 	La exención prescrita en relación a la oración obligatoria, que 
> originalmente estaba relacionada con la oración obligatoria compuesta de nueve 
> rak'ahs, es valedera ahora para las tres oraciones obligatorias que vinieron a 
> sustituirla.
> 
> 21.  Si al viajar os detenéis a descansar en sitio seguro, llevad a cabo (hombres y 
> mujeres por igual (una sola postración por cada oración obligatoria omitida   
> Están exentas del deber de recitar las oraciones obligatorias todas aquellas 
> personas que se hallen en condiciones de inseguridad tales que lo hagan 
> impracticable. La exención tiene vigencia tanto si la persona se encuentra de viaje 
> como si permanece en casa, e incluye un procedimiento para compensar las 
> oraciones obligatorias que han dejado de decirse por esta causa.     
> 	Bahá'u'lláh ha puesto de manifiesto que la oración obligatoria "no se 
> suspende durante el viaje" siempre que la persona encuentre un "sitio seguro " 
> donde efectuarla (P&R 58). 	
> 	Los números 21, 58, 59, 60 y 61 de “Preguntas y Respuestas” amplían esta 
> disposición.
> 
> 22.  Al completar vuestras postraciones, sentaos con las piernas cruzadas   
> La expresión árabe “haykalu’t-taw/híd”, traducida aquí como “con las piernas 
> cruzadas”, significa la “postura de la unidad”. Tradicionalmente ha tenido el 
> sentido de una postura en que las piernas estén cruzadas.
> 
> 23.  Di:  Dios ha hecho de Mi amor oculto la llave del Tesoro   
> Hay una conocida tradición islámica acerca de Dios y Su creación que reza así:
> 	Yo era un Tesoro Oculto. Quise ser conocido y, por tanto, hice existir la 
> creación a fin de que pudiera conocérseme.	
> 	En los Escritos Bahá'ís abundan las referencias y alusiones a esta 
> tradición. Así, en una de Sus oraciones, Bahá'u'lláh revela: ¡Loado sea Tu 
> nombre, oh Señor mi Dios! Atestiguo que Tú eras un Tesoro Oculto envuelto en 
> Tu Ser inmemorial y un Misterio impenetrable guardado en Tu propia Esencia. 
> Deseando revelarte, hiciste existir el Mundo Mayor y el Menor, y escogiste al 
> Hombre por encima de todas Tus criaturas, e hiciste de Él un signo de estos dos 
> mundos, oh Tú que eres nuestro Señor, el Más Compasivo.Tú Le elevaste para 
> que ocupara Tu trono delante de todas las gentes de Tu creación. Tú Le 
> capacitaste para desentrañar Tus misterios, y resplandecer con las luces de Tu 
> inspiración y Tu Revelación, y manifestar Tus nombres y Tus atributos. Por medio 
> de Él adornaste el preámbulo del libro de Tu creación, oh Tú que eres el 
> Gobernante del universo que has formado. (Oraciones y meditaciones de 
> Bahá'u'lláh, XXXVIII) Asimismo, en las Palabras Ocultas, Bahá'u'lláh declara:
> 	¡Oh Hijo del Hombre! Amé tu creación, por eso te he creado. Por tanto, 
> ámame y pronunciaré tu nombre y llenaré tu alma del espíritu de vida.'Abdu'l-
> Bahá, en Su comentario a la tradición citada más arriba, escribe:¡Oh caminante 
> en el sendero del Amado! Has de saber que el propósito fundamental de esta 
> santa tradición es mencionar las etapas de la ocultación y manifestación de Dios 
> en las Personificaciones de la Verdad, Aquellos que son los Puntos de Amanecer 
> de Su todoglorioso Ser. Por ejemplo, antes de que se encienda y manifieste la 
> llama del fuego imperecedero, ésta ha existido por sí misma, dentro de sí misma 
> en la identidad oculta de las Manifestaciones universales. Tal es la etapa del 
> "Tesoro Oculto". Y cuando el bendito Árbol se enciende por sí mismo dentro de sí 
> mismo, y ese divino fuego arde por su esencia dentro de su esencia, tal es la 
> etapa de "quise ser conocido". Y cuando resplandece en el Horizonte del universo 
> con infinitos Nombres y Atributos divinos sobre los mundos contingentes y 
> trascendentes, ello constituye el surgimiento de una nueva y maravillosa creación, 
> la cual correspóndese con la etapa de "por tanto, hice existir la creación". Y 
> cuando las almas santificadas desgarran los velos de todos los apegos terrenales 
> y condiciones mundanas, y se apresuran a alcanzar la etapa de la contemplación 
> de la belleza de la divina Presencia y son honrados con el reconocimiento de la 
> Manifestación y pueden presenciar el esplendor del Más Grande Signo de Dios 
> en sus corazones, entonces llegará a ser manifiesto el propósito de la creación, 
> que es el conocimiento de Aquel que es la Verdad Eterna.
> 
> 24.  ¡Oh Pluma del Altísimo!   
> "Pluma del Altísimo", "la Suprema Pluma" y "la Exaltadísima Pluma" son 
> referencias a Bahá'u'lláh que sirven para ilustrar Su función como Revelador de la 
> Palabra de Dios.
> 
> 25.  Os hemos prescrito ayunar durante un breve período   
> El ayuno y la oración obligatoria constituyen los dos pilares que sostienen la Ley 
> revelada de Dios. Bahá'u'lláh afirma en una de Sus Tablas que ha revelado las 
> leyes de la oración obligatoria y del ayuno a fin de que mediante ellas los 
> creyentes puedan acercarse a Dios.     
> 	Shoghi Effendi indica que el período de ayuno, que comporta completa 
> abstinencia de comer y beber desde la salida hasta la puesta del sol, es:(...) 
> esencialmente un período de meditación y oración, de recuperación espiritual, 
> durante el cual el creyente debe tratar de efectuar en su vida interior los reajustes 
> necesarios, y refrescar y robustecer las fuerzas espirituales latentes en su alma. 
> Su significado y propósito son, por tanto, fundamentalmente de carácter espiritual. 
> El ayuno es un acto simbólico, un recordatorio de la abstinencia de deseos 
> carnales y egoístas.     		
> 	Todos los creyentes están obligados a ayunar desde que cumplen 15 años 
> hasta que alcanzan los 70 años de edad.     	
> 	La “Sinopsis y Codificación”, en su sección IV.B.1.-6., contiene un resumen 
> de las disposiciones detalladas relativas al ayuno, así como de las exenciones 
> concedidas a ciertas categorías de personas. Para más detalles sobre la exención 
> de ayunar, véanse notas 14, 20, 30 y 31.    	
> 	El período de diecinueve días de ayuno coincide con el mes bahá'í de 'Alá, 
> que generalmente dura del 2 al 20 de marzo. Da comienzo inmediatamente 
> después de los días intercalares (véanse notas 27 y 147) y es seguido por la 
> festividad de Naw-Rúz (véase nota 16).
> 
> 26.  y a su término os hemos designado Naw-Rúz como una fiesta   
> El Báb introdujo un nuevo calendario, conocido como el calendario badí' o bahá'í 
> (véanse notas 27 y 147). De acuerdo con este calendario, un día es el período 
> que va desde una puesta del sol hasta la siguiente. En el Bayán el Báb ordenó 
> que el mes de 'Alá fuese el mes de ayuno, y decretó que el día del Naw-Rúz, 
> designado como el Día de Dios, marcara el término de dicho período. Aquí 
> Bahá'u'lláh confirma el calendario badí' en el que se designa Naw-Rúz como 
> festivo.     	
> 	El Naw-Rúz es el primer día del nuevo año. Coincide con el equinoccio de 
> primavera del hemisferio norte, fenómeno que generalmente ocurre el 21 de 
> marzo. Bahá'u'lláh explica que este día festivo ha de celebrarse el mismo día en 
> que el sol entra en la constelación de Aries (es decir, el equinoccio vernal), 
> incluso si ello ocurre un minuto antes de la puesta del sol (P&R 35). De ahí que, 
> dependiendo del momento del equinoccio, el Naw-Rúz pueda caer el 20, 21 ó 22 
> de marzo.     	Bahá'u'lláh ha dejado a la Casa Universal de Justicia la labor de 
> completar los detalles de numerosas leyes. Ello incluye varias materias que 
> afectan al calendario bahá'í. El Guardián ha declarado que la entrada en vigor, a 
> escala mundial, de la ley que determina la fecha del Naw-Rúz requiere la elección 
> de un punto determinado de la tierra para que sirva como punto de referencia con 
> que fijar el equinoccio de primavera. Asimismo, ha indicado que la elección de 
> este punto ha sido encomendada al criterio de la Casa Universal de Justicia.
> 
> 27.  Que los días sobrantes de los meses se coloquen antes del mes de ayuno.   
> El calendario badí' se basa en el año solar de 365 días, 5 horas y 50 minutos y 
> fracción. El año se compone de 19 meses de 19 días cada uno (es decir, 361 
> días), con la añadidura de cuatro días suplementarios (cinco en año bisiesto). El 
> Báb no definió expresamente el lugar que ocuparían los días intercalares en el 
> nuevo calendario. El Kitáb-i-Aqdas resuelve esta cuestión asignando a los días 
> "excedentes" una posición fija en el calendario, a saber, inmediatamente antes del 
> período de ayuno o mes de 'Alá. Para mayores detalles véase la sección sobre el 
> calendario bahá'í en The Bahá'í World, volumen XVIII.
> 
> 28.  Hemos ordenado que éstos (...) sean las manifestaciones de la letra Há   
> Los días intercalares, conocidos como Ayyám-i-Há (los Días de Há), cuentan con 
> la distinción de estar vinculados a "la letra Há". El valor numérico de esta letra 
> árabe es cinco, según la numeración abjad, valor que se corresponde con el 
> número potencial de días intercalares.	En los Escritos Sagrados la letra "Há" 
> posee varios significados espirituales, entre ellos el de ser símbolo de la Esencia 
> de Dios.
> 
> 29.  éstos días de generosidad que preceden al tiempo de comedimiento   
> Bahá'u'lláh encareció a Sus seguidores a que dedicasen estos días a festejos, 
> regocijo y caridad. En una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi se explica 
> que "los días intercalares se reservan especialmente para la hospitalidad, la 
> entrega de regalos, etc.".
> 
> 30.  El viajero (...) no están obligados a ayunar   
> Bahá'u'lláh define la duración mínima de un viaje que exime al creyente de ayunar 
> (P&R 22 y 75). Los detalles de esta disposición se resumen en la “Sinopsis y 
> Codificación”, sección IV.B.5.a.i.-v.     	
> 	Shoghi Effendi aclara que si bien los viajeros están exentos, no hay 
> impedimento para que ayunen, si así lo desean. También indica que la exención 
> abarca todo el período del viaje, y no sólo las horas en que la persona se 
> encuentra en el tren, automóvil, etc.
> 
> 31.  El viajero, el enfermo, la mujer encinta y la que amamanta no están obligados 
> a ayunar. Dios, como muestra de Su gracia, los ha eximido.   
> Se concede exención de ayunar a quienes están enfermos o son de avanzada 
> edad (véase nota 14), a las mujeres durante el período de menstruación (véase 
> nota 20) a los viajeros (véase nota 30) y a las embarazadas y las que amamantan. 
> La exención se hace igualmente extensiva a las personas que realizan trabajos 
> pesados, a quienes al mismo tiempo se recomienda que "en señal de respeto 
> hacia la ley de Dios y la exaltada estación del ayuno” coman “con frugalidad y en 
> privado” (P&R 76). Shoghi Effendi indica que la Casa Universal de Justicia 
> definirá los tipos de trabajo que eximan a las personas del ayuno.
> 
> 32.  Absteneos de comer y beber desde la salida hasta la puesta del sol   
> La frase hace referencia al período de ayuno. En una de Sus Tablas, 'Abdu'l-
> Bahá, tras precisar que ayunar consiste en abstenerse de comer y beber, indica 
> además que fumar es una forma de "beber". En árabe el verbo "beber" incluye el 
> significado de fumar.
> 
> 33.  Se ha ordenado a todo creyente en Dios (...) que cada día (...) repita noventa 
> y cinco veces "Alláh-u-Abhá".  
> "Alláh-u-Abhá" es una frase árabe que significa "Dios el Todoglorioso”. Es una 
> forma del Más Grande Nombre de Dios (véase nota 137). En el Islam hay una 
> tradición según la cual hay entre los muchos nombres de Dios uno que es el más 
> grande pero cuya identidad, no obstante, estaba oculta. Bahá'u'lláh ha confirmado 
> que el Más Grande Nombre es "Bahá". 	Los varios derivados de la palabra "Bahá" 
> son considerados asimismo variantes del Más Grande Nombre. En una carta 
> escrita en nombre de Shoghi Effendi, se explica que:El Más Grande Nombre es el 
> Nombre de Bahá'u'lláh. "Yá  Bahá'u'l-Abhá" es una invocación que significa "¡Oh 
> Tú Gloria de las Glorias!". "Alláh-u-Abhá" es un saludo que significa  "Dios el 
> Todoglorioso”. Las dos frases se refieren a Bahá'u'lláh. La expresión "Más 
> Grande Nombre" quiere decir que Bahá'u'lláh ha aparecido en el Más Grande 
> Nombre de Dios, en otras palabras, que Él es la suprema Manifestación de Dios.     
> 	El saludo "Alláh-u-Abhá" fue adoptado durante el exilio de Bahá'u'lláh en 
> Adrianópolis.     	
> 	La repetición de "Alláh-u-Abhá" noventa y cinco veces debe ser precedida 
> por abluciones (véase nota 34).
> 	
> 34.  efectuad abluciones para la oración obligatoria   
> Las abluciones aparecen relacionadas expresamente con ciertas oraciones. Su 
> ejecución es preceptiva antes de las tres oraciones obligatorias, de la repetición 
> diaria de "Alláh-u-Abhá" noventa y cinco veces y de la recitación del versículo 
> prescrito para reemplazar la oración obligatoria y el ayuno de las mujeres durante 
> el período de menstruación (véase nota 20).     	
> 	Las abluciones consisten en el lavado de manos y cara en preparación 
> para la oración. En el caso de la oración obligatoria mediana, el acto viene 
> acompañado de la recitación de ciertos versículos (véase “Algunos textos 
> revelados por Bahá’u’lláh que complementan el Kitáb-i-Aqdas”). 
> 	Que las abluciones tienen un significado que trasciende el lavado mismo 
> puede deducirse del hecho de que aunque la persona se haya bañado 
> inmediatamente antes de recitar la oración obligatoria, no obstante sigue estando 
> obligada a llevar a cabo las abluciones (P&R 18). 	
> 	Cuando no se dispone de agua para las abluciones, debe repetirse cinco 
> veces un versículo establecido al efecto (véase nota 16). Esta disposición es 
> extensiva al caso de las personas a las que perjudique físicamente el uso de agua 
> (P&R 51).     	
> 	Las disposiciones detalladas sobre la ley relativa a las abluciones se 
> exponen en la “Sinopsis y Codificación”, sección IV.A.10.a.-g., al igual que en 
> “Preguntas y Respuestas”, números 51, 62, 66, 77 y 86.
> 
> 35.  Se os ha prohibido el homicidio   
> En el párrafo 73 del Kitáb-i-Aqdas, Bahá'u'lláh reafirma la prohibición de matar. El 
> homicidio premeditado tiene prescritas sus penas correspondientes (véase nota 
> 86). En el caso de homicidio involuntario, queda estipulada una indemnización 
> para la familia del difunto (véase Kitáb-i-Aqdas, 188).
> 
> 36.  o adulterio   
> La palabra árabe "ziná", traducida en este texto como "adulterio", significa tanto 
> fornicación como adulterio y se aplica no sólo a las relaciones sexuales entre una 
> persona casada y alguien que no es su cónyuge, sino también al contacto sexual 
> extramarital en general. Una forma de "ziná" es la violación. El único castigo 
> prescrito por Bahá'u'lláh es el destinado a quienes cometen fornicación (véase 
> nota 77). La tipificación de las penas para otros tipos de delito sexual queda al 
> criterio de la Casa Universal de Justicia.
> 
> 37.  murmuración y la calumnia   
> Bahá'u'lláh ha condenado repetidamente la murmuración, la difamación y el hacer 
> hincapié en las faltas de los demás. En las “Palabras Ocultas”, afirma claramente: 
> "¡Oh Hijo del Ser! ¿Cómo has podido olvidar tus propias faltas y ocuparte de las 
> faltas de los demás?  Quien así obra es maldecido por Mí" Y también: "¡Oh Hijo 
> del Hombre! No murmures los pecados de otros mientras seas tú mismo un 
> pecador. Si desobedecieres este mandato serás maldecido, y esto Yo lo 
> atestiguo". Esta grave amonestación es reiterada en Su última obra, "el Libro de 
> Mi Convenio": "En verdad digo: la lengua es para mencionar lo que es bueno; no 
> la mancilléis con la conversación indecorosa. Lo ya pasado ha sido perdonado 
> por Dios; mas en lo sucesivo todos debieran pronunciar lo que es digno y 
> decoroso, y abstenerse de la difamación, de los insultos y de todo cuanto cause 
> tristeza a los hombres".
> 
> 38.  Hemos dividido la herencia en siete categorías   
> Las leyes bahá'ís de la herencia sólo se rigen en situación de intestado, es decir, 
> cuando la persona fallece sin dejar testamento. En el Kitáb-i-Aqdas (párrafo 109) 
> Bahá'u'lláh ordena que todo creyente redacte su propio testamento. En otra lugar 
> afirma claramente que la persona goza de plena jurisdicción sobre sus bienes y 
> que es libre de decidir cómo debe repartirse la herencia, así como de designar, en 
> el testamento, quiénes, bahá'ís o no bahá'ís, deben heredar (P&R 69). A este 
> respecto, en una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi se explica que:(...) 
> aun cuando se permite que el bahá'í disponga de su riqueza según su deseo al 
> escribir su testamento, está moral y conscientemente obligado a tener siempre 
> presente la necesidad de respetar el principio de Bahá'u'lláh referente a la función 
> social de la riqueza, y la necesidad consiguiente de evitar su acumulación 
> excesiva y concentración en unos pocos individuos o grupos de individuos.     
> 	Con este versículo del Aqdas se inicia un largo pasaje en el cual 
> Bahá'u'lláh desarrolla la ley bahá'í de la herencia. Al leer este pasaje debe 
> tenerse presente que la ley se formula bajo la presunción de que el difunto es 
> varón; no obstante, las mismas disposiciones que contiene rigen, mutatis 
> mutandis, cuando la persona difunta es mujer.     	
> 	El sistema de herencia que estipula la distribución de los bienes del difunto 
> entre siete categorías de herederos (hijos, esposa, padre, madre, hermanos, 
> hermanas y maestros) se fundamenta en las disposiciones que señala el Báb en 
> el Bayán. Las características principales de las leyes bahá'ís relativas a la 
> herencia intestada son:1.  Si el difunto es un padre y su herencia incluye una 
> residencia personal, dicha residencia pasa al hijo mayor (P&R 34).2.  Si el difunto 
> no tiene descendientes varones, dos tercios de la residencia pasan a sus 
> descendientes mujeres, y el tercio restante revierte a la Casa de Justicia. Véase 
> la nota 42, concerniente a los niveles de la institución de la Casa de Justicia, a los 
> que se refiere esta ley. (Véase también la nota 44.)3.   El resto de la herencia se 
> divide entre las siete categorías de herederos. Para más detalles sobre el número 
> de cuotas que ha de recibir cada grupo, véase “Preguntas y Respuestas”, número 
> 5, y “Sinopsis y Codificación”, sección IV.C.3.a.4.  En caso de que haya más de 
> un heredero en alguna categoría, la cuota asignada a dicha categoría debiera 
> dividirse entre ellos por igual, ya sean varones o mujeres.5.  En casos en que no 
> haya descendencia, la cuota de los hijos revierten a la Casa de Justicia (P&R 7, 
> 41).6.  Si la persona deja descendencia, pero no existiera alguna o ninguna de las 
> otras categorías de herederos, dos tercios de la cuota que les habría 
> correspondido revierten a los descendientes y un tercio a la Casa de Justicia 
> (P&R 7).7.  Si no existe ninguna de las categorías señaladas, dos tercios de la 
> herencia revierten a los sobrinos y sobrinas del difunto. Si éstos no existen, las 
> mismas cuotas revierten en las tías y tíos; y de faltar éstos, a sus hijos e hijas. En 
> todo caso, el tercio restante revierte a la Casa de Justicia.8. Si la persona no deja 
> ninguno de los herederos antes mencionados, toda la herencia revierte a la Casa 
> de Justicia.9. Bahá'u'lláh declara que los no bahá'ís no tienen derecho a heredar 
> de sus padres o parientes bahá'ís (P&R 34). En una carta escrita en nombre del 
> Shoghi Effendi, se indica que esta restricción tiene vigencia "sólo al morir un 
> bahá'í sin haber testado y, por tanto, deba procederse al reparto consiguiente de 
> bienes con arreglo a las normas enunciadas en el Aqdas. Por lo demás, todo 
> bahá'í es libre de legar sus bienes a cualquier persona, cualquiera que sea su 
> religión, con tal de que deje constancia de sus deseos mediante testamento.	En 
> “Sinopsis y Codificación”, sección IV.C.3.a.-o. se resumen más detalles sobre las 
> leyes de la herencia.
> 
> 39.  a los hermanos, cinco cuotas (...) a las hermanas, cuatro cuotas  
> “Preguntas y Respuestas” amplía las disposiciones de la ley en lo que se refiere a 
> las cuotas de la herencia asignadas a los hermanos y hermanas del difunto. Si el 
> hermano o hermana es del mismo padre que el difunto, hereda toda la cuota que 
> le ha sido asignada. Sin embargo, si el hermano o hermana es de otro padre, 
> hereda solamente dos tercios de la cuota asignada y el tercio restante revierte a 
> la Casa de Justicia (P&R 6). Además, en caso de que el difunto tenga hermanos o 
> hermanas carnales entre sus herederos, los medio hermanos y medio hermanas 
> por parte materna no heredan (P&R 53). Naturalmente, a los medio hermanos y 
> medio hermanas les corresponde recibir la herencia de los bienes de su propio 
> padre.
> 
> 40.  los maestros   
> En una Tabla, 'Abdu'l-Bahá equipara a los maestros que se ocupan de la 
> educación espiritual del niño con el "padre espiritual" que "dota a su hijo de vida 
> sempiterna". Y explica que ésta es la razón por la cual "los maestros figuran entre 
> los herederos" en la "ley de Dios".     	Bahá'u'lláh señala las condiciones en que 
> el maestro o maestra hereda y la cuota que recibe (P&R 33).
> 
> 41.  Cuando oímos el clamor de los niños aún no nacidos, doblamos su cuota y 
> disminuimos las del resto   
> En las leyes de la herencia dadas por el Báb se asignan a los hijos del difunto 
> nueve partes compuestos de 540 cuotas. La asignación constituía menos de un 
> cuarto de toda la herencia. Bahá'u'lláh dobló su porción, dejándolo en 1.080 
> cuotas, y redujo la participación asignada a las otras seis categorías de 
> herederos. Asimismo sugiere la intención precisa de este versículo y sus 
> consecuencias por lo que respecta a la distribución de la herencia (P&R 5).
> 
> 42.  la Casa de Justicia   
> Bahá'u'lláh, al referirse en el Kitáb-i-Aqdas a la Casa de Justicia, no siempre 
> distingue de forma explícita entre la Casa Universal de Justicia y la Casa Local de 
> Justicia, instituciones, ambas, ordenadas en dicho Libro. Generalmente, lo que se 
> encuentra es una referencia escueta a "la Casa de Justicia", y se deja pendiente 
> de concreción el nivel, o niveles, de la institución en su conjunto al que se 
> aplicaría cada una de las leyes.     	
> 	En una Tabla en la que se enumeran los ingresos de la tesorería local, 
> 'Abdu'l-Bahá incluye las herencias carentes de herederos, de donde  se 
> desprende que la Casa de Justicia aludida en estos pasajes del Aqdas sobre la 
> herencia es la Casa de Justicia local. 
> 
> 43.  Si el difunto dejare descendientes, pero ninguna de las demás categorías de 
> herederos   
> Bahá'u'lláh aclara que "Esta medida tiene aplicación tanto general como 
> particular, lo que quiere decir que cuando falte alguna categoría de esta última 
> clase de herederos, dos tercios de su herencia pasarán a los descendientes y el 
> tercio restante a la Casa de Justicia" (P&R 7).
> 
> 44.  Hemos asignado la residencia y la ropa de uso personal del difunto a los 
> descendientes varones, no a las mujeres, ni a los demás herederos   
> En una Tabla, 'Abdu'l-Bahá indica que la residencia y ropa de uso personal de un 
> hombre fallecido permanecen en la rama masculina, pasan al hijo mayor, y en 
> ausencia de éste, al segundo hijo varón, y así sucesivamente. 'Abdu'l-Bahá 
> explica que esta disposición es una expresión de la ley de primogenitura, la cual 
> ha sido invariablemente reafirmada por la Ley de Dios. En una Tabla dirigida a un 
> creyente persa señala: "En todas las divinas Dispensaciones al hijo mayor se le 
> han concedido distinciones extraordinarias. Aun la estación de profeta ha sido su 
> derecho de nacimiento". Sin embargo, junto con las distinciones concedidas al 
> hijo mayor, hay obligaciones concomitantes. Por ejemplo, a él le cumple la 
> responsabilidad moral, por amor a Dios, de cuidar de su madre e igualmente de 
> atender a las necesidades de los demás herederos.     	
> 	Bahá'u'lláh aclara varios aspectos de esta parte de la ley de la herencia. 
> Señala que si hay más de una residencia, la principal y más importante pasa a la 
> descendencia masculina. Las demás residencias, junto con los otros bienes del 
> difunto, deben repartirse entre los herederos (P&R 34), y Bahá'u'lláh indica que 
> en ausencia de descendientes varones, dos tercios de la residencia principal y de 
> la ropa personal del difunto padre revierten a la descendencia femenina y el otro 
> tercio a la Casa de Justicia (P&R 72). Por lo demás, si la persona fallecida es 
> mujer, Bahá'u'lláh declara que toda su ropa usada debe dividirse por igual entre 
> las hijas. La ropa nueva, joyas y bienes deben dividirse entre los herederos, y de 
> igual forma se ha de proceder con la ropa usada en el caso de que no deje hijas 
> (P&R 37).
> 
> 45.  Si el hijo del difunto hubiere fallecido en los días de su padre y hubiere 
> dejado hijos, éstos heredarán la cuota de su padre   
> Este aspecto de la ley rige solamente en el caso de que el hijo fallezca antes que 
> el padre o la madre. Si la hija del difunto está muerta y ha dejado descendencia, 
> la cuota de ésta ha de dividirse según las siete categorías señaladas en el Libro 
> Más Sagrado (P&R 54).
> 
> 46.  Si el difunto hubiere dejado hijos menores de edad, las cuotas respectivas de 
> éstos en la herencia han de ser encomendadas a una persona de confianza   
> La palabra "amín", traducida en este párrafo como "persona de confianza" y 
> "albacea", tiene en árabe una amplia gama de significados relacionados 
> principalmente con la idea de confiabilidad, pero que también indican cualidades 
> como fiabilidad, lealtad, fidelidad, rectitud, honradez y otras. En el lenguaje legal 
> "amín" denota, entre otras cosas, un fiduciario, garante, custodio, guardián y 
> legatario.
> 
> 47.  La partición de la herencia podrá efectuarse sólo después de que se haya 
> pagado el /Huqúqu'lláh, se hayan saldado las deudas (si las hubiere(, se hayan 
> cubierto los gastos del funeral y entierro   
> Bahá'u'lláh señala que el orden de precedencia en el pago de estos gastos es 
> como sigue: primero las costas del funeral y entierro; segundo, la reparación de 
> las deudas del difunto; y tercero, la satisfacción del /Huqúqu'lláh (véase nota 125) 
> (P&R 9). También señala que al emplear la herencia en estos destinos, los pagos 
> deben realizarse, primeramente,  valiéndose para ello de la heredad residual, y 
> luego, si ésta es insuficiente, de la residencia y ropa personal del difunto (P&R 
> 80).
> 
> 48.  Éste es ese conocimiento oculto que nunca cambiará, ya que su principio 
> está en el nueve   
> En el Bayán árabe el Báb describió Su ley de herencia diciendo que ésta era 
> conforme a "un conocimiento oculto en el Libro de Dios, conocimiento que nunca 
> ha de cambiar ni reemplazarse". Asimismo, declaró que los números con que se 
> expresaba el reparto de la herencia habían sido investidos con un significado 
> cuyo propósito era ayudar a reconocer a Aquel a Quien Dios ha de manifestar.     
> 	El "nueve" mencionado aquí está representado en el texto árabe mediante 
> la letra "/Tá", la cual es su equivalente en la notación abjad (véase “Glosario”). El 
> nueve es el primer dígito mencionado en el reparto que el Báb hace de la 
> herencia, donde consignan "nueve partes" como la cuota correspondiente a los 
> hijos. La significación del nueve reside en que es el equivalente numérico del Más 
> Grande Nombre, "Bahá", nombre al que la parte que sigue del versículo del 
> encabezamiento alude como "lo oculto y de lo manifiesto, el inviolable e 
> inaccesiblemente exaltado Nombre". (Véase también nota 33.)
> 
> 49.  El Señor ha ordenado que en cada ciudad se establezca una Casa de 
> Justicia   
> La institución de la Casa de Justicia se compone de consejos elegidos que 
> funcionan a nivel local, nacional e internacional. Bahá'u'lláh establece en el Kitáb-
> i-Aqdas tanto la Casa Universal de Justicia como las Casas Locales de Justicia. 
> Por Su parte, 'Abdu'l-Bahá establece en Su Testamento las Casas de Justicia 
> Secundarias (Nacionales o Regionales), e indica el método que debe seguirse 
> para la elección de la Casa Universal de Justicia.     	
> 	El versículo de referencia remite a la Casa Local de Justicia, institución que 
> se elige cuando quiera que en una localidad haya nueve o más adultos bahá'ís 
> residentes. A estos efectos, y a título provisional, el Guardián fijó la condición de 
> adulto en la edad de 21 años, indicando que la Casa Universal de Justicia podría 
> cambiarla en el futuro.     	Por el momento presente, las Casas Locales y 
> Secundarias de Justicia se denominan Asambleas Espirituales Locales y 
> Asambleas Espirituales Nacionales. Shoghi Effendi indica que ésta es una 
> "denominación temporal", la cual:(...) a medida que la posición y los objetivos de 
> la Fe Bahá'í se entiendan mejor y se reconozcan más cabalmente, será sustituida 
> de forma gradual por la denominación permanente y más apropiada de Casa de 
> Justicia. En el futuro, las actuales Asambleas Espirituales, amén de recibir otro 
> nombre, podrán asimismo añadir a sus actuales funciones los poderes, deberes y 
> prerrogativas que requiere el reconocimiento de la Fe de Bahá'u'lláh, no sólo 
> como uno de los sistemas religiosos reconocidos del mundo, sino como  Religión 
> de Estado de una Potencia Soberana e independiente.
> 
> 50.  el número de Bahá   
> El equivalente numérico abjad de "Bahá" es nueve. La Casa Universal de Justicia 
> y las Asambleas Espirituales Nacionales y Locales tienen todas actualmente 
> nueve miembros, el número mínimo prescrito por Bahá'u'lláh.
> 
> 51.  Les incumbe ser los fiduciarios del Misericordioso entre los hombres   
> Los poderes y deberes generales de la Casa Universal de Justicia, las Asambleas 
> Espirituales Nacionales y las Asambleas Espirituales Locales, así como los 
> requisitos para ser miembro de ellas, se hallan enunciados en las Escrituras de 
> Bahá'u'lláh y 'Abdu'l-Bahá, en las cartas de Shoghi Effendi y en las elucidaciones 
> de la Casa Universal de Justicia. Las funciones principales de estas instituciones 
> aparecen señaladas en la Constitución de la Casa Universal de Justicia, así como 
> en las constituciones de las respectivas Asambleas Espirituales Nacionales y 
> Locales.
> 
> 52.  consultar juntos   
> Bahá'u'lláh ha establecido la consulta como uno de los principios fundamentales 
> de Su Fe y ha exhortado a los creyentes a "consultar juntos en todas las 
> materias". Bahá'u'lláh describe la consulta como "la lámpara de guía que enseña 
> el camino" y "la otorgadora de comprensión". Shoghi Effendi declara que el 
> "principio de la consulta (...) constituye una de las leyes básicas" del Orden 
> Administrativo Bahá'í.     	
> 	En “Preguntas y Respuestas”, número 99, Bahá'u'lláh esboza una manera 
> de abordar la consulta, recalca la importancia de tomar decisiones por 
> unanimidad, e indica que en caso de no poderse lograr debe prevalecer la 
> decisión mayoritaria. La Casa Universal de Justicia ha puesto de relieve que 
> estas orientaciones fueron reveladas antes de establecerse las Asambleas 
> Espirituales, en respuesta a una pregunta acerca de las enseñanzas bahá'ís 
> sobre la consulta. La Casa de Justicia afirma que el surgimiento de Asambleas 
> Espirituales, a las cuales los amigos siempre pueden dirigirse para pedir su 
> ayuda, de ningún modo es óbice para que sigan el procedimiento esbozado en 
> “Preguntas y Respuestas”, procedimiento al que los amigos pueden muy  bien 
> recurrir cuando deseen consultar sobre sus problemas personales.
> 
> 53.  Construid en todos los países casas de adoración   
> La Casa de Adoración Bahá'í está dedicada a la alabanza de Dios. La Casa de 
> Adoración forma el edificio central del Mashriqu'l-Adhkár (el Punto de Amanecer 
> de la Alabanza a Dios), complejo que, a medida que se desarrolle en el futuro, 
> comprenderá, además de la Casa de Adoración, varias dependencias dedicadas 
> a actividades sociales, humanitarias, educativas y científicas. 'Abdu'l-Bahá 
> describe el Mashriqu'l-Adhkár como "una de las instituciones más vitales del 
> mundo", y Shoghi Effendi indica que ejemplifica tangiblemente la integración del 
> "culto y servicio bahá'ís". Previendo el desarrollo futuro de esta institución, Shoghi 
> Effendi señala que la Casa de Adoración y sus dependencias "proporcionarán 
> alivio a los que sufren, sustento a los pobres, refugio al viajero, consuelo a los 
> afligidos y educación a los ignorantes". En el futuro, se construirán Casas de 
> Adoración  Bahá’ís en toda ciudad y aldea.
> 
> 54.  El Señor ha ordenado que aquellos de vosotros que estén en condiciones 
> realicen el peregrinaje a la Casa sagrada   
> Esta disposición remite a dos Casas sagradas: la Casa del Báb en Shiraz y la 
> Casa de Bahá'u'lláh en Bagdad. Bahá'u'lláh ha señalado que el peregrinaje a 
> cualquiera de estas dos Casas cumple los requisitos señalados en este pasaje 
> (P&R 25, 29). En dos Tablas distintas, conocidas como Súriy-i-/Hajj (P&R 10), 
> Bahá'u'lláh ha prescrito ritos especiales para cada uno de estas peregrinaciones. 
> En este sentido, la realización de un peregrinaje consiste en algo más que la sola 
> visita a las dos Casas. 	Tras el fallecimiento de Bahá'u'lláh, 'Abdu'l-Bahá 
> designó el Santuario de Bahá'u'lláh en Bahjí como lugar de peregrinación. En una 
> Tabla, 'Abdu'l-Bahá indica que el "Santuario Más Sagrado, la Bendita Casa en 
> Bagdad y la venerada Casa del Báb en Shiraz están consagrados al peregrinaje", 
> y que es "obligatorio" visitar estos lugares "si la persona dispone de medios, está 
> en condiciones de hacerlo, y no hay trabas que se lo impidan". No se han 
> prescrito ritos para el peregrinaje al Santuario Más Sagrado.
> 
> 55.  y, como una merced de Su parte, ha eximido de ello a las mujeres   
> En el Bayán, el Báb ordenó que el peregrinaje debía ser realizado al menos una 
> vez en la vida por aquellos de Sus seguidores que estuvieran en condiciones 
> económicas de realizar el viaje. El Báb precisó que dicha disposición no era 
> obligatoria para las mujeres, a fin de ahorrarles los rigores del viaje.     
> 	Bahá'u'lláh también exime a las mujeres de la obligación de peregrinar. La 
> Casa Universal de Justicia ha aclarado que esta exención no constituye una 
> prohibición y que las mujeres están libres de efectuar el peregrinaje.
> 
> 56.  dedicarse a alguna ocupación   
> Es obligatorio para hombres y mujeres ocuparse en algún oficio o profesión. 
> Bahá'u'lláh exalta la “ocupación en ese trabajo a la categoría de adoración” de 
> Dios. El sentido espiritual y práctico de esta ley y la mutua responsabilidad que 
> para su cumplimiento incumben al individuo y a la sociedad quedan explicados en 
> una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi:	
> 	Por lo que respecta al mandamiento de Bahá'u'lláh relativo a la ocupación 
> de los creyentes en alguna clase de profesión, las Enseñanzas son muy 
> categóricas, en particular y muy especialmente la afirmación que al respecto hace 
> el Aqdas con este propósito, que hace ver claramente que en el Nuevo Orden 
> Mundial no hay cabida para las personas ociosas y sin voluntad de trabajar. 
> Como corolario de este principio, Bahá'u'lláh afirma además que la mendicidad no 
> sólo debe desalentarse, sino que debe quedar completamente barrida de la faz de 
> la sociedad. Es deber de los responsables de los asuntos públicos el facilitar a 
> toda persona la oportunidad de adquirir las aptitudes necesarias en alguna clase 
> de profesión, amén de los medios para emplear tales aptitudes, y ello tanto por el  
> bien que comporta en sí mismo, como por ganarse la vida. Toda persona, por muy 
> impedida o limitada que esté, tiene la obligación de ocuparse en algún trabajo o 
> profesión, puesto que el trabajo, sobre todo cuando se realiza con espíritu de 
> servicio, constituye, de acuerdo con Bahá'u'lláh, una forma de adoración. El 
> trabajo no sólo posee un fin utilitario, sino que también reviste valor por sí mismo, 
> ya que nos acerca a Dios y nos permite comprender mejor Su propósito para con 
> nosotros en este mundo. Por lo tanto, es evidente que el heredar riquezas no 
> exime a nadie del trabajo cotidiano.     	
> 	En una de Sus Tablas, 'Abdu'l-Bahá declara que "si una persona se ve 
> incapacitada para ganarse la vida, padece extrema pobreza o queda inválida, 
> incumbe a los ricos o a los Diputados pasarle una asignación mensual para su 
> subsistencia. (...) La palabra 'Diputados' se refiere a los representantes del 
> pueblo, es decir, a los miembros de la Casa de Justicia".  (Véase también nota 
> 162 sobre mendicidad.)     	
> 	En respuesta a una pregunta acerca de si el mandamiento de Bahá'u'lláh 
> exige que una esposa y madre, al igual que su marido, deba trabajar para 
> ganarse la vida, la Casa Universal de Justicia explica que la instrucción de 
> Bahá'u'lláh comporta que los amigos tengan una ocupación que sea de provecho 
> para ellos mismos y para los demás, y que las labores del hogar son un trabajo 
> muy honorable que requiere la mayor responsabilidad y cuya importancia es 
> fundamental para la sociedad.	Con respecto a la jubilación de las personas que 
> han alcanzado cierta edad, Shoghi Effendi, en una carta escrita en nombre suyo, 
> declaró que "ésta es una materia sobre la cual deberá legislar la Casa 
> Internacional de Justicia, por cuanto no hay disposiciones al respecto en el 
> Aqdas".
> 
> 57.  El besar las manos ha sido prohibido en el Libro   
> En varias de las Dispensaciones religiosas anteriores y en ciertas culturas era 
> costumbre besar la mano de las figuras religiosas y de las personas destacadas, 
> en señal de reverencia o deferencia y como muestra de sumisión a su autoridad. 
> Bahá'u'lláh, además de prohibir el besar las manos, también condena en Sus 
> Tablas prácticas tales como postrarse ante otra persona y otras formas 
> semejantes de conducta que humillan a una persona en relación con las demás. 
> (Véase nota 58.)
> 
> 58.  A nadie le está permitido pedir absolución a otra alma   
> Bahá'u'lláh prohíbe la confesión y la petición de absolución de los pecados ante 
> otra persona. Antes bien, lo que corresponde es pedir perdón a Dios. En la Tabla 
> de Bishárát, Bahá'u'lláh declara que "tal confesión ante el prójimo comporta la 
> humillación y degradación de la persona", y afirma que Dios "no desea la 
> humillación de Sus siervos".     	
> 	Shoghi Effendi, en una carta escrita en su nombre, sitúa la prohibición en 
> su debido contexto:(...) se nos prohíbe confesar nuestros pecados y faltas ante 
> ninguna persona, tal como lo practican los católicos con sus sacerdotes, o hacerlo 
> en público, como acostumbran algunas sectas religiosas. Sin embargo, si 
> deseamos reconocer espontáneamente que hemos tenido la culpa en algo o que 
> adolecemos de cierto defecto de carácter por el que pedimos perdón o disculpas 
> de otra persona, somos totalmente libres de hacerlo.     	
> 	La Casa Universal de Justicia también ha aclarado que la prohibición de 
> Bahá'u'lláh respecto de la confesión de los pecados no impide que una persona 
> admita sus faltas durante consultas sostenidas bajo la tutela de instituciones 
> bahá'ís. Asimismo, ello no excluye la posibilidad de pedir consejo a un amigo 
> íntimo o a un consejero profesional en relación con tales materias.
> 
> 59.  Hay entre la gente quien se sienta a la puerta en medio de las sandalias, 
> mientras en su corazón codicia el puesto de honor   
> Tradicionalmente en el Oriente ha sido costumbre quitarse las sandalias y 
> descalzarse antes de entrar a una reunión. La parte de la sala más alejada de la 
> entrada se considera su cabecera y, por tanto, el lugar de honor donde se sientan 
> los más destacados de los presentes. Los demás se sientan en orden 
> descendente hacia la puerta, junto a la cual suele dejarse el calzado, y donde se 
> sientan los más humildes.
> 
> 60.  Y entre la gente se halla quien pretende poseer el conocimiento interior   
> Ésta es una referencia a las personas que dicen tener acceso al conocimiento 
> esotérico, pero cuyo apego a tal conocimiento las aparta, como por un velo, de la 
> Revelación de la Manifestación de Dios. En otra parte Bahá'u'lláh afirma: 
> "Aquellos que son los adoradores del ídolo que sus imaginaciones han tallado, y 
> al que llaman Realidad Interior, tales hombres son en verdad contados entre los 
> paganos".
> 
> 61.  Cuántos hombres se han retirado a las regiones de la India, negándose las 
> cosas que Dios declaró lícitas, imponiéndose austeridades y mortificaciones   
> Estos versículos llevan implícita la prohibición del monacato y del ascetismo. 
> Véase “Sinopsis y Codificación”, sección IV.D.1.y.iii.-iv. En las Palabras del 
> Paraíso, Bahá'u'lláh añade varios comentarios sobre estas disposiciones, al 
> declarar: "Vivir en retiro o practicar el ascetismo no es aceptable en presencia de 
> Dios". Bahá'u'lláh exhorta a quienes recurren a estas prácticas a "observar lo que 
> sea causa de alegría y júbilo"; asimismo instruye a quienes fijan "su morada en 
> las cuevas de las montañas" o "acuden de noche a los cementerios" a abandonar 
> tales usos, ordenándoles que no se priven de los "dones" de este mundo, dones 
> que han sido creados por Dios para la humanidad.  Y en la Tabla de Bishárát, aun 
> reconociendo las "obras piadosas" de monjes y sacerdotes, Bahá'u'lláh los 
> exhorta a "abandonar la vida de retiro, a dirigir sus pasos extramuros, y a 
> ocuparse en lo que les sea de provecho para sí mismos y para los demás". 
> También les da permiso de "contraer matrimonio y traer al mundo a quien ha de 
> hacer mención de Dios".
> 
> 62.  Quien se arrogue una Revelación directa de Dios antes del término de mil 
> años completos   
> La Dispensación de Bahá'u'lláh durará hasta la venida de la próxima 
> Manifestación de Dios, Cuyo advenimiento no ha de ocurrir antes "del término de 
> mil años". Bahá'u'lláh previene que no debe atribuirse a "este versículo" ningún 
> sentido que no sea su "significado obvio", y en una de Sus Tablas precisa que 
> "cada año" de este período de mil años se compone de "doce meses conforme al 
> Corán, y de diecinueve meses de diecinueve días cada uno, conforme al Bayán".    
> 	 La anunciación a Bahá’u’lláh de Su Revelación, ocurrida en octubre de 
> 1852 en Síyáh-Chál, señala el nacimiento de Su Misión Profética, y, por tanto, el 
> comienzo de los mil años o más que deben transcurrir antes de la aparición de la 
> próxima Manifestación de Dios.
> 
> 63.  De esto, precisamente, os advertimos cuando habitábamos en Iráq, y luego 
> cuando morábamos en la Tierra del Misterio, y ahora, desde este Lugar 
> Resplandeciente   
> La "Tierra del Misterio" se refiere a Adrianópolis, en tanto que la frase "este 
> Resplandeciente Lugar" es una referencia a 'Akká.
> 
> 64.  Entre la gente se halla aquel cuyos conocimientos le han ensoberbecido (...) 
> quien, al oír los pasos de las sandalias tras de sí, se hace más grande en su 
> propia estima que Nimrod   
> En el Oriente ha sido costumbre que los seguidores de un jefe religioso caminen, 
> por deferencia, uno o dos pasos tras de él.
> 
> 65.  Nimrod   
> El Nimrod a que se refiere este versículo es, tanto en las tradiciones judías como 
> islámicas, un Rey que persiguió a Abraham y cuyo nombre pasó a ser símbolo de 
> gran soberbia.
> 
> 66.  Aghsán   
> "Aghsán" (plural de Ghu/sn) es una palabra árabe que significa "Ramas". El 
> término suele ser empleado por Bahá'u'lláh para designar a Sus descendientes 
> varones. El término tiene consecuencias especiales no sólo por lo que atañe a los 
> legados y fundaciones, sino también por lo que respecta a la sucesión de la 
> autoridad después del fallecimiento de Bahá'u'lláh (véase nota 145) y de 'Abdu'l-
> Bahá. En el libro de Su Convenio, Bahá'u'lláh nombra a 'Abdu'l-Bahá, Su hijo 
> mayor, Centro de Su Convenio y Cabeza de la Fe. Por Su parte, en Su 
> Testamento, 'Abdu'l-Bahá nombra a Su nieto mayor, Shoghi Effendi, Guardián y 
> Cabeza de la Fe.     	
> 	Este pasaje del Aqdas prevé, por lo tanto, la sucesión de Aghsán elegidos, 
> y con ello la institución de la Guardianía, incluyendo la posibilidad de una 
> interrupción de su línea. El fallecimiento de Shoghi Effendi en 1957 precipitó 
> justamente la situación prevista en este pasaje, ya que la línea de los Aghsán se 
> extinguió antes de que se hubiera establecido la Casa Universal de Justicia 
> (véase nota 67).
> 
> 67.  revertirán al pueblo de Bahá   
> Bahá'u'lláh preveía la posibilidad de que la línea de Aghsán se extinguiera antes 
> de establecerse la Casa Universal de Justicia. Bahá'u'lláh señaló que en tal 
> situación "las fundaciones revertirán al pueblo de Bahá". En los Escritos Bahá'ís 
> la expresión "pueblo de Bahá" se usa con varios significados diferentes. En este 
> caso, se describe "quienes no hablan sino con Su permiso y no juzgan sino en 
> conformidad con lo que Dios ha decretado en esta Tabla". Tras el fallecimiento de 
> Shoghi Effendi, ocurrido en 1957, las Manos de la Causa de Dios dirigieron los 
> asuntos de la Causa hasta la elección en 1963 de la Casa Universal de Justicia 
> (véase nota 183).
> 
> 68.  No os rasuréis la cabeza   
> En algunas tradiciones religiosas el rasurado de la cabeza suele ser visto 
> favorablemente. Bahá'u'lláh prohíbe el rasurado de la cabeza y hace ver 
> claramente que la disposición contenida en Su Súriy-i-/Hajj, por la que se exige 
> que los peregrinos a la Casa Sagrada en Shiraz se rasuren la cabeza, ha sido 
> sobreseída por este versículo del Kitáb-i-Aqdas (P&R 10).
> 
> 69. no es apropiado dejar que el cabello traspase el lóbulo de las orejas 
> Shoghi Effendi ha puesto de manifiesto que, a diferencia de la prohibición de 
> rasurarse la cabeza, esta ley por la que se prohíbe dejar crecer el cabello más 
> allá del lóbulo de la oreja afecta sólo a los hombres. La aplicación de dicha ley 
> requerirá la correspondiente aclaración de la Casa Universal de Justicia.
> 
> 70.  Para el ladrón se decreta el exilio y la cárcel   
> Bahá'u'lláh declara que la determinación del grado de la pena, según la gravedad 
> del delito, compete a la Casa Universal de Justicia (P&R 49). Los castigos por 
> hurto o robo se corresponden con una condición futura de la sociedad, cuando 
> habrán de ser complementados y aplicados por la Casa Universal de Justicia.
> 
> 71.  al tercer delito, ponedle una marca en la frente para que, así identificado, no 
> sea aceptado en las ciudades y países de Dios   
> La marca que ha de ponerse en la frente sirve para advertir a los demás de las 
> propensiones del ladrón. Todos los detalles sobre la naturaleza de la marca, 
> cómo ha de aplicarse, cuánto tiempo debe llevarse o en qué condiciones puede 
> ser eliminada, así como sobre la gravedad de los varios grados de hurto o robo, 
> han quedado confiados por Bahá'u'lláh a la decisión de la Casa Universal de 
> Justicia para cuando la ley se aplique.
> 
> 72.  Quien desee usar vasos de plata y oro es libre de obrar así.   
> Al permitir en el Bayán el uso de utensilios de oro y plata, el Báb abrogaba la 
> condena islámica que pesaba sobre su empleo, condena que por lo demás no 
> tenía su origen en un mandato coránico expreso, sino en las propias tradiciones 
> musulmanas.  Bahá'u'lláh confirma aquí el pronunciamiento del Báb.
> 
> 73.  Al compartir la comida, tened cuidado de no hundir las manos en el contenido 
> de tazones y fuentes   
> Esta prohibición fue definida por Shoghi Effendi como "introducir la mano en la 
> comida". En muchas partes del mundo ha sido costumbre que varias personas 
> coman con las manos de una misma fuente.
> 
> 74.  Adoptad las costumbres más acordes con el refinamiento   
> Éste es el primero de varios pasajes alusivos a la importancia del refinamiento y 
> de la limpieza. La palabra árabe original "la/táfat", vertida aquí por "refinamiento", 
> tiene una amplia gama de significados con connotaciones tanto físicas como 
> espirituales, tales como elegancia, gracia, limpieza, urbanidad, cortesía, 
> amabilidad, delicadeza y benevolencia, incluyendo el hecho de ser sutil, refinado, 
> santificado y puro. De acuerdo con el contexto de los diversos pasajes en que 
> aparece en el Kitáb-i-Aqdas, la palabra se ha traducido bien como "refinamiento" 
> o "limpieza".
> 
> 75.  Aquel que es el Punto de Amanecer de la Causa de Dios no tiene copartícipe 
> en la Más Grande Infalibilidad  
> En la Tabla de Ishráqát, Bahá'u'lláh afirma que la Más Grande Infalibilidad es 
> privativa de las Manifestaciones de Dios. El capítulo 45 de Contestación a unas 
> preguntas recoge la explicación que 'Abdu'l-Bahá ofrece de este versículo del 
> Aqdas. 'Abdu'l-Bahá recalca en ella la inseparabilidad que hay entre "infalibilidad" 
> esencial y las Manifestaciones de Dios, y asevera que "todo lo que de Ellos 
> emane es idéntico a la verdad y conforme con la realidad"; que las 
> Manifestaciones "no están a la sombra de las leyes anteriores", y que "todo lo que 
> digan es la palabra de Dios y todo lo que hagan es una acción recta".
> 
> 76.  A todo padre se le ha impuesto la obligación de instruir a su hijo e hija en el 
> arte de leer y escribir   
> En Sus Tablas, 'Abdu'l-Bahá no sólo llama la atención sobre la responsabilidad 
> que tienen los padres de educar a todos sus hijos, sino que también señala 
> claramente que la "instrucción y cultura de las hijas es más necesaria que la de 
> los hijos”, ya que en su día éstas serán madres, y las madres son las primeras 
> educadoras de las nuevas generaciones. Por consiguiente, si a una familia no le 
> es posible dar una educación a todos los hijos, debe otorgarse preferencia a las 
> hijas, puesto que con madres educadas los beneficios del conocimiento pueden 
> difundirse por la sociedad entera de forma rápida y eficaz.  
> 
> 77.  Dios ha impuesto una multa a todo adúltero y adúltera, que habrá de ser 
> pagada a la Casa de Justicia   
> Aun cuando el término traducido aquí como adulterio se refiere, en su más amplio 
> sentido, a las relaciones sexuales ilícitas entre personas casadas o no casadas 
> (véase nota 36 para una definición del término), 'Abdu'l-Bahá señala que el 
> castigo aquí prescrito se refiere a las relaciones sexuales entre personas no 
> casadas. Asimismo indica que compete a la Casa Universal de Justicia determinar 
> la pena correspondiente al adulterio cometido por una persona casada (véase 
> también P&R 49). 	En una de Sus Tablas, 'Abdu'l-Bahá Se refiere, a algunas de 
> las consecuencias espirituales y sociales que acarrea la violación de las leyes de 
> la moral y, en lo tocante a la pena aquí descrita, indica que la finalidad de esta ley 
> es hacer patente para todos que tal acto es vergonzoso a los ojos de Dios y que, 
> en caso de que pueda comprobarse el delito e imponerse la multa consiguiente, el 
> objetivo principal no es otro que el de poner al descubierto a los transgresores (de 
> modo que queden avergonzados y deshonrados a los ojos de la sociedad). 
> 'Abdu’l-Bahá afirma que dar publicidad al hecho constituye de por sí el peor 
> castigo.	La Casa de Justicia a que se refiere este versículo es, según cabe 
> presumir, la Casa Local de Justicia, actualmente conocida como Asamblea 
> Espiritual Local.
> 
> 78.  nueve mizcales de oro, que serán doblados si repitieren el delito  
> Un mizcal es una unidad de peso. El peso del mizcal tradicionalmente usado en el 
> Oriente Medio equivale a 24 nakhuds. Sin embargo, el mizcal usado por los 
> bahá'ís se compone de 19 nakhuds, "conforme a la especificación del Bayán" 
> (P&R 23). El peso de nueve de estos mizcales es igual a 32,775 gramos, o lo que 
> es lo mismo, 1,05374 onzas troy. 	
> 	Por lo que respecta a la aplicación de la multa, Bahá'u'lláh precisa 
> claramente que cada multa ulterior es el doble de la precedente (P&R 23); así que 
> la multa impuesta aumenta en progresión geométrica. La aplicación de la multa 
> queda diferida a unas condiciones sociales futuras, en cuya sazón la ley será 
> complementada y aplicada por la Casa Universal de Justicia.
> 
> 79.  Hemos hecho que sea lícito para vosotros escuchar música y canto   
> 'Abdu'l-Bahá ha escrito que entre “ciertas naciones del Oriente la música se 
> consideraba algo censurable". Aun cuando el Corán no ofrece orientaciones 
> expresas sobre el tema, para algunos musulmanes escuchar música es un acto 
> ilícito, en tanto que para otros es tolerable, dentro de ciertos límites y con sujeción 
> a determinadas condiciones.	
> 	En los Escritos Bahá'ís hay varios pasajes que ensalzan la música. 'Abdu'l-
> Bahá, por ejemplo, asevera que la "música, cantada o interpretada con 
> instrumentos, es alimento espiritual del alma y del corazón".
> 
> 80.  ¡Oh vosotros, Hombres de Justicia!   
> En los escritos de 'Abdu'l-Bahá y Shoghi Effendi se aclara que, si bien la calidad 
> de miembro de la Casa Universal de Justicia es privativa de los varones, tanto 
> éstos como las mujeres son elegibles en las elecciones a las Casas de Justicia 
> Secundaria y Local (actualmente denominadas Asamblea Espiritual Nacional y 
> Local).
> 
> 81.  Las penas que han de aplicarse por herir o golpear a una persona dependen 
> de la gravedad de las lesiones; para cada grado el Señor del Juicio ha prescrito 
> cierta indemnización   
> Si bien Bahá'u'lláh señala que el grado de la pena depende "de la gravedad de 
> las lesiones ", no consta que haya detallado el monto de la indemnización 
> correspondiente a cada grado del delito. Por tanto, la responsabilidad de 
> determinarlos recae en la Casa Universal de Justicia.
> 
> 82.  En verdad, se os ordena que una vez al mes ofrezcáis una fiesta   
> Este mandato fundamenta la celebración mensual de festividades bahá'ís, y en 
> cuanto tal establece la Fiesta de Diecinueve Días. En el Bayán árabe el Báb pide 
> a Sus seguidores que se reúnan una vez cada diecinueve días con hospitalidad y 
> camaradería. Bahá'u'lláh confirma este mandato y destaca el papel integrador que 
> desempeñan tales ocasiones.	
> 	'Abdu'l-Bahá y Shoghi Effendi han desarrollado gradualmente la 
> significación institucional de este mandato. 'Abdu'l-Bahá hace hincapié en la 
> importancia del carácter espiritual y devocional que revisten estas reuniones. 
> Shoghi Effendi, amén de explayarse sobre los aspectos devocionales y sociales 
> de la Fiesta, ha desarrollado el elemento administrativo de tal modo que, al 
> instituir la Fiesta de forma sistemática, ha dispuesto que haya un período para 
> consultar sobre los asuntos de la comunidad Bahá’í, y para compartir noticias y 
> mensajes.	En respuesta a una pregunta acerca de si este mandato es 
> obligatorio, Bahá'u'lláh declaró que no lo era (P&R 48). Shoghi Effendi, en una 
> carta escrita en su nombre, comenta, además:	La asistencia a las Fiestas de 
> Diecinueve Días no es obligatoria, pero sí muy importante, por lo que todo 
> creyente debiera considerar que es su deber y privilegio estar presente en tales 
> ocasiones.
> 
> 83.  Si cazareis con animales o aves de presa, invocad el Nombre de Dios al 
> enviarlas a perseguir la caza, pues entonces lo que capturen será lícito para 
> vosotros aun cuando sea hallado muerto   
> En virtud de esta ley, Bahá'u'lláh simplifica mucho las prácticas y reglas religiosas 
> del pasado relativas a la caza. Asimismo, Bahá'u'lláh ha afirmado que en esta 
> norma queda incluido el acto de cazar con armas tales como arcos y flechas, 
> fusiles y similares; pero que se prohíbe el consumo de la caza si ésta es hallada 
> muerta en una trampa o red (P&R 24).
> 
> 84.  guardaos de cazar en demasía   
> Si bien la caza no queda prohibida, Bahá’u’lláh advierte que no debe cazarse en 
> exceso. A su debido tiempo, la Casa Universal de Justicia tendrá que estudiar qué 
> cosa constituye un exceso al cazar.
> 
> 85.  no les ha otorgado derecho alguno sobre los bienes de los demás   
> El mandato de mostrar bondad para con los parientes de Bahá'u'lláh no les 
> concede a éstos ninguna participación en la propiedad de los demás. Ello 
> contrasta con la práctica islámica shí'í por la que los descendientes directos de 
> Mu/hammad tienen derecho a percibir cierta cuota de determinado impuesto.
> 
> 86.  Si alguien intencionadamente destruye con fuego una casa, quemadle 
> también a él; si alguien deliberadamente le quita la vida a otro, dadle muerte a él 
> también   
> La ley de Bahá'u'lláh prescribe la pena de muerte para los casos de homicidio e 
> incendio premeditado, con la alternativa de prisión perpetua (véase nota 87). 
> 	En Sus Tablas, 'Abdu'l-Bahá, a propósito de la diferencia entre venganza y 
> castigo, afirma que las personas no tienen derecho de vengarse, que la venganza 
> es despreciada a los ojos de Dios y que el motivo del castigo no es la venganza, 
> sino la imposición de una pena por el delito cometido. En Contestación a unas 
> preguntas ratifica que la sociedad, a fin de proteger a sus miembros y defender su 
> propia existencia, está en su derecho de imponer castigos a los criminales. 
> 	Con respecto a esta disposición, en una carta escrita en nombre de Shoghi 
> Effendi, se explica: En el Aqdas, Bahá'u'lláh estipula la pena de muerte como el 
> castigo correspondiente al homicidio. Sin embargo, como alternativa permite la 
> prisión perpetua. Ambas prácticas son acordes con Sus leyes. Quizá a algunos de 
> nosotros no se nos alcance la razón de ser de todo ello, máxime si la medida no 
> está de acuerdo con nuestra propia limitada visión. Ahora bien, debemos 
> aceptarlo, sabiendo que Su Sabiduría, Misericordia y Justicia son perfectas y 
> están destinadas para la salvación del mundo entero. Si un hombre fuese 
> injustamente condenado a morir, ¿cabe imaginar que Dios Todopoderoso no le 
> compensaría en el otro mundo mil veces más por esta injusticia humana? No 
> puede dejarse de lado una ley salutífera sólo porque en raras ocasiones pueda 
> castigarse a inocentes. 	Bahá'u'lláh no especifica los detalles de la ley bahá'í 
> por la que se castiga el homicidio e incendio premeditado. La ley ha sido 
> concebida para un estado futuro de la sociedad. Quedan al criterio de la Casa 
> Universal de Justicia, a la luz de las condiciones que imperen cuando deba regir 
> la ley, los diversos detalles de la misma, tales como la definición de los grados del 
> delito, si han de tomarse en cuenta circunstancias atenuantes, y cuál de los dos 
> castigos prescritos ha de constituir la norma. También se deja a la decisión de la 
> Casa Universal de Justicia el determinar la manera como deba aplicarse el 
> castigo.
> 	En relación con el incendio premeditado, también ello depende de qué 
> “casa" resulte quemada. Evidentemente, hay una enorme diferencia de grado en 
> el delito que comete una persona que incendia un almacén vacío y otra que 
> prende fuego a una escuela llena de niños.
> 
> 87.  Si condenarais al incendiario y al homicida a prisión perpetua, ello sería 
> permisible según lo que estipula el Libro   
> En respuesta a una pregunta sobre este versículo del Aqdas, Shoghi Effendi 
> señaló que si bien la pena capital está permitida, se ha dispuesto una alternativa 
> ("prisión perpetua"( “mediante la cual cabe mitigar muy sensiblemente el rigor de 
> la condena". Shoghi Effendi afirma: "Bahá'u'lláh nos ha dado una opción y, por 
> tanto, nos faculta para usar nuestro propio criterio dentro de los límites que 
> impone Su ley". En ausencia de orientaciones expresas en torno a la aplicación 
> de este aspecto de la ley bahá'í, corresponde a la Casa Universal de Justicia 
> legislar sobre la materia en el futuro.
> 
> 88.  Dios os ha prescrito el matrimonio   
> Bahá’u’lláh afirma en una Tabla que, al establecer esta ley, Dios ha hecho del 
> matrimonio "una fortaleza de bienestar y salvación".	La “Sinopsis y Codificación”, 
> sección IV.C.1.a.-o., resume y sintetiza las disposiciones del Kitáb-i-Aqdas y de 
> “Preguntas y Respuestas” que guardan relación con: el matrimonio y las 
> condiciones en que se permite (P&R 3, 13, 46, 50, 84 y 92); la ley de los 
> esponsales (P&R 43); el pago de la dote (P&R 12, 26, 39, 47, 87 y 88); los pasos 
> que deben seguirse en el supuesto de ausencia prolongada por parte de uno de 
> los cónyuges (P&R 4 y 27); y otras situaciones diversas (P&R 12 y 47). (Véanse 
> también notas 89-99.)
> 
> 89.  Guardaos de tomar más de dos esposas. Si alguien se contenta con una sola 
> compañera de entre las siervas de Dios, tanto él como ella vivirán con 
> tranquilidad   
> Si bien el texto del Kitáb-i-Aqdas parece permitir la bigamia, Bahá'u'lláh asimismo 
> afirma, a modo de consejo, que la tranquilidad y el contento provienen de la 
> monogamia. En otra Tabla, Bahá’u’lláh subraya la importancia de que la persona 
> actúe de modo que tal proceder "le reconforte a él y su compañera". 'Abdu'l-Bahá, 
> el Intérprete autorizado de los Escritos Bahá'ís, declara que de hecho en el texto 
> del Aqdas se ordena la monogamia. La siguiente cita proviene de una de las 
> varias Tablas en que aborda el tema:Has de saber que, de conformidad con la ley 
> de Dios, no se permite la poligamia, ya que se ha estipulado claramente que ha 
> de haber contentamiento con una sola esposa. Tomar una segunda esposa es un 
> acto sujeto a que en toda circunstancia se mantenga equidad y justicia entre las 
> dos esposas. Ahora bien, es absolutamente imposible observar justicia y equidad 
> para con dos esposas. El hecho de que la bigamia se haya supeditado a una 
> condición imposible de cumplir es una prueba clara de su prohibición absoluta. 
> Por lo tanto, no es permisible que un hombre tenga más de una esposa.	La 
> poligamia es una práctica antiquísima y muy extendida entre la mayoría de la 
> humanidad. Las Manifestaciones de Dios han introducido la monogamia sólo 
> gradualmente. Por ejemplo, Jesús no prohibió la poligamia, si bien abolió el 
> divorcio salvo en el caso de fornicación; Mu/hammad limitó a cuatro el número de 
> esposas, aunque supeditó la pluralidad de esposas a la justicia, y volvió a 
> autorizar el divorcio; Bahá'u'lláh, al revelar Sus Enseñanzas en un ambiente 
> islámico, introdujo la monogamia gradualmente según aconsejaban los principios 
> de la prudencia y el progresivo desenvolvimiento de Su propósito. El hecho de 
> que dejara a Sus seguidores con un Intérprete infalible de Sus Escritos Le 
> permitió autorizar en apariencia la bigamia, en el Kitáb-i-Aqdas, al tiempo que 
> fijaba una condición que posibilitaría a 'Abdu'l-Bahá aclarar posteriormente que el 
> propósito de la ley era poner en vigor la monogamia.
> 
> 90.  quien desee tomar a su servicio una sirvienta, puede hacerlo con decoro    
> Bahá'u'lláh afirma que un hombre puede emplear a una sirvienta para labores 
> domésticas. Esto no se permitía según la costumbre islámica shí'í a menos que el 
> empleador celebrase un contrato matrimonial con ella. Bahá'u'lláh hace hincapié 
> en que el "servicio" a que se refiere este versículo es únicamente aquel que "es 
> realizado por cualquier otro tipo de sirvientes, sean jóvenes o viejos, a  cambio de 
> un salario" (P&R 30). El empleador no tiene derecho a sostener relaciones 
> sexuales con la sirvienta. Ella es "libre de elegir marido cuando quiera que lo 
> desee", ya que está prohibido comprar mujeres (P&R 30). 
> 
> 91.  Éste es Mi mandato para vosotros. Asíos firmemente a él como ayuda a 
> vosotros mismos   
> Si bien el Kitáb-i-Aqdas intima el matrimonio, Bahá'u'lláh aclara que no es 
> obligatorio (P&R 46). Shoghi Effendi, en una carta escrita en nombre suyo, 
> también declara que "el matrimonio no es en absoluto una obligación", y afirma 
> que "en última instancia, es a la persona a quien corresponde decidir si desea 
> llevar una vida de familia o bien vivir soltero". El que una persona tarde un tiempo 
> considerable hasta encontrar pareja para casarse, o bien finalmente deba 
> quedarse soltera, no significa que por tal motivo no pueda cumplir el objetivo de 
> su vida, un objetivo que es eminentemente espiritual.
> 
> 92.  lo hemos condicionado (...) al permiso de los padres   
> En una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi, figura el siguiente comentario 
> acerca de esta disposición:Bahá'u'lláh ha expresado claramente que para el 
> matrimonio bahá'í se requiere el consentimiento de todos los padres vivos. Tal 
> requisito rige tanto si los padres son bahá'ís como si no, e independientemente de 
> que estén divorciados desde hace muchos años. Bahá’u’lláh ha establecido esta 
> gran ley a fin de fortalecer el tejido social, estrechar los lazos del hogar y 
> depositar en el corazón de los hijos cierta gratitud y respeto hacia quienes, al 
> darles la vida, hicieron que sus almas emprendieran el viaje eterno hacia el 
> Creador.
> 
> 93.  No puede contraerse matrimonio sin el pago de una dote   
> La “Sinopsis y Codificación”, sección IV.C.1.j.i.-v., resume las disposiciones 
> principales referentes a la dote. Estas disposiciones cuentan con antecedentes en 
> el Bayán.
> 	El novio tiene que pagar una dote a la novia fijada en 19 mizcales de oro 
> puro para los residentes urbanos, y en 19 mizcales de plata para los residentes 
> de zonas rurales (véase nota 94). Bahá'u'lláh indica que si, al casarse, el novio no 
> puede pagar totalmente la dote, se le permite extender un pagaré a la novia (P&R 
> 39).	Con la Revelación de Bahá'u'lláh se vuelven a definir y adquieren nuevo 
> significado muchos conceptos, costumbres e instituciones corrientes. La dote es 
> una de ellas. La institución de la dote es una costumbre muy antigua, de gran 
> arraigo en muchas culturas y sumamente variada. En algunos países consiste en 
> el pago que hacen al novio los padres de la novia; en otros es el pago, llamado 
> "precio de la novia", que el novio hace a los padres de la novia. En ambos casos 
> el monto a menudo llega a ser bastante respetable. La ley de Bahá'u'lláh suprime 
> todas estas variantes y convierte la dote en un acto simbólico por el que el novio 
> presenta a la novia un regalo de cierto valor limitado.
> 
> 94.  en diecinueve mizcales de oro puro para los residentes urbanos, y en igual 
> cantidad de plata para los que residen en zonas rurales   
> Bahá'u'lláh precisa que el criterio para determinar la dote lo constituye el lugar de 
> residencia permanente del novio, no el de la novia (P&R 87, 88).
> 
> 95.  A quien desee aumentar esta suma le está prohibido exceder el límite de 
> noventa y cinco mizcales (...) Empero, de acuerdo con el Libro, sería mejor para él 
> contentarse con el pago del menor valor   
> En respuesta a una consulta acerca de la dote, Bahá'u'lláh manifiesta:Todo 
> cuanto ha sido revelado en el Bayán respecto de los residentes de zonas urbanas 
> o rurales queda aprobado y debe cumplirse. Sin embargo, en el Kitáb-i-Aqdas se 
> hace mención del "menor valor". Es ésta una referencia a los diecinueve mizcales 
> de plata estipulados en el Bayán para los residentes de zonas rurales. Ello Le es 
> más grato a Dios, siempre que las dos partes estén de acuerdo. La finalidad es 
> promover el bienestar de todos y crear concordia y unión entre las personas. Por 
> lo tanto, cuanta más consideración se demuestre en estos asuntos, tanto mejor 
> será (...) El pueblo de Bahá debe asociarse y tratarse mutuamente con el máximo 
> amor y sinceridad. Debe mostrar atención por los intereses de todos, y 
> especialmente por los de los amigos de Dios.	'Abdu'l-Bahá, en una de Sus 
> Tablas, resume algunas de las disposiciones relativas a la determinación de la 
> dote. La unidad de pago que se menciona en la cita que sigue es el "vá/hid". Un 
> "vá/hid" equivale a diecinueve mizcales. 'Abdu'l-Bahá precisa:Los residentes 
> urbanos deben pagar en oro y los residentes de zonas rurales en plata, 
> dependiendo de los recursos económicos de que disponga el novio. Si es pobre, 
> paga un vá/hid; si es de medios modestos, paga dos vá/hides; si es acomodado, 
> tres vá/hides; si es adinerado, cuatro vá/hides; y si es muy rico, cinco vá/hides. El 
> asunto, en verdad, es una cuestión que ha de acordarse entre el novio, la novia y 
> los padres respectivos. Sea cual sea el arreglo a que se llegue, el acuerdo deberá 
> ser respetado.En esta misma Tabla, 'Abdu'l-Bahá aconseja a los creyentes que 
> remitan las preguntas referentes a la aplicación de esta ley a la Casa Universal de 
> Justicia, institución dotada de "autoridad para legislar". 'Abdu'l-Bahá recalca que 
> "es este cuerpo el que ha de promulgar leyes y legislar sobre materias 
> secundarias que no aparezcan de manera explícita en el Texto Sagrado".
> 
> 96.  si uno de Sus siervos se propone viajar, debe señalar a su esposa un plazo 
> en que él ha de regresar a su hogar  
> En el supuesto de que el marido partiera sin informar a su mujer de la fecha de 
> regreso y no se tuvieran noticias suyas ni hubiera rastro de él, Bahá'u'lláh declara 
> que, en tal caso, si el marido conocía la ley prescrita en el Kitáb-i-Aqdas, la mujer 
> puede volverse a casar después de haber esperado un año entero. Sin embargo, 
> si el marido no conocía la ley, la mujer debe esperar hasta tener noticias suyas 
> (P&R 4).
> 
> 97.  le incumbe a ella esperar por un período de nueve meses, pasado el cual no 
> hay impedimento para que tome otro esposo   
> En caso de que el marido no cumpla su compromiso de regresar antes de 
> agotarse el plazo señalado, ni dé notificación del retraso a su mujer, la esposa 
> deberá esperar nueve meses, pasados los cuales podrá contraer nuevo 
> matrimonio, si bien es preferible que aguarde más tiempo (por lo que respecta al 
> calendario bahá'í, véase nota 147).
>  	Bahá'u'lláh afirma que si, en tales circunstancias, le llegasen a la esposa 
> noticias de "la muerte u homicidio de su marido", igualmente deberá esperar 
> nueve meses antes de volver a casarse (P&R 27). Por otra parte, en una Tabla, 
> 'Abdu'l-Bahá aclara que el plazo de espera de nueve meses que sigue a la noticia 
> de la muerte del marido rige sólo si éste fallece mientras se hallaba ausente, pero 
> no si muere estando en su hogar.
> 
> 98.  deberá actuar de acuerdo con lo que es loable   
> Bahá'u'lláh define "el proceder que es loable" como "el ejercicio de la paciencia" 
> (P&R 4).
> 
> 99.  dos testigos justos   
> Por lo que respecta a los testigos, Bahá'u'lláh resuelve que "el criterio de 
> justedad" se entienda en el sentido de "buena reputación entre la gente". 
> Bahá’u’lláh afirma que no es necesario que los testigos sean bahá'ís, ya que "El 
> testimonio de todos los siervos de Dios, de cualquier fe o creencia, es aceptable 
> ante Su Trono" (P&R 79).
> 
> 100. Si surgiere resentimiento o aversión entre esposo y esposa, él no ha de 
> divorciarse de ella, sino aguardar pacientemente durante un año completo   
> El divorcio es condenado enérgicamente en las Enseñanzas Bahá'ís. No 
> obstante, si los esposos llegasen a manifestarse aversión o resentimiento, se 
> permite el divorcio después de transcurrido un año entero. Durante este año de 
> paciencia, el marido está obligado a mantener económicamente a su mujer y a 
> sus hijos, al tiempo que se encarece a la pareja a que se esfuerce por reconciliar 
> sus diferencias. Shoghi Effendi afirma que tanto el marido como la mujer "tienen el 
> mismo derecho a solicitar el divorcio", esto es, siempre que uno de ellos "crea que 
> es absolutamente necesario".
>  	En “Preguntas y Respuestas”, Bahá'u'lláh abunda más en varios temas 
> relacionados con el año de paciencia, su observancia (P&R 12), el 
> establecimiento de la fecha de comienzo (P&R 19 y 40), las condiciones de la 
> reconciliación (P&R 38), así como el papel de los testigos y de la Casa Local de 
> Justicia (P&R 73 y 98). En cuanto a los testigos, la Casa Universal de Justicia 
> aclara que, en los casos de divorcio, las Asambleas Espirituales realizan 
> actualmente los deberes de los testigos. 
> 	En la “Sinopsis y Codificación”, sección IV.C.2.a.-i., se resumen los 
> pormenores de las leyes bahá'ís sobre el divorcio. 
> 
> 101.  el Señor ha prohibido el procedimiento al que recurríais anteriormente 
> cuando os divorciabais tres veces de una mujer   
> La afirmación hace referencia a una ley islámica, descrita en el Corán, según la 
> cual en ciertas condiciones un hombre no podía volver a casarse con la misma 
> mujer de la que se hubiera divorciado, sin antes mediar el casamiento y divorcio 
> de ésta con otro hombre. Bahá'u'lláh afirma que es ésta la práctica que ha sido 
> prohibida en el Kitáb-i-Aqdas (P&R 31).
> 
> 102.  El que se haya divorciado de su esposa puede optar por casarse de nuevo 
> con ella, después del transcurso de cada mes, si hay afecto y consentimiento 
> mutuos, y siempre que ella no haya tomado otro esposo (...) a menos que, 
> obviamente, las circunstancias de ella cambien   
> En una carta escrita en su nombre, Shoghi Effendi declara que la intención de la 
> expresión "el transcurso de cada mes" no es poner una limitación, y que una 
> pareja que esté divorciada puede volver a casarse en cualquier momento después 
> del divorcio, siempre (claro es(  que ninguna de las partes esté entonces casada 
> con otra persona. 
> 
> 103.  el semen no es impuro   
> En varias tradiciones religiosas y en la práctica del Islam shí'í el semen ha sido 
> declarado ritualmente impuro. Bahá'u'lláh ha borrado aquí este concepto. (Véase 
> también nota 106.)
> 
> 104.  sujetaos (...) a la cuerda del refinamiento   
> 'Abdu'l-Bahá se refiere al efecto de "la pureza y santidad, la limpieza y el 
> refinamiento" en la exaltación de "la condición humana" y en "el desarrollo de la 
> realidad interior del hombre". 'Abdu'l-Bahá declara: "El hecho de tener un cuerpo 
> inmaculado y puro ejerce influencia en el espíritu del hombre". (Véase también 
> nota 74.)
> 
> 105.  Lavad toda cosa manchada con agua que no haya sufrido alteración en 
> ninguna de las tres propiedades   
> Las "tres propiedades" a que se refiere este versículo son cambios en el color, 
> sabor u olor del agua. Bahá'u'lláh ofrece más indicaciones en torno a la pureza y 
> el punto en que deja de considerarse apta para ser empleada (P&R 91)
> 
> 106.  Dios ha abolido el concepto de "impureza" por el cual diversas cosas y 
> pueblos han sido considerados impuros 
> Bahá'u'lláh ha abolido el concepto de "impureza" ritual, tal como lo entienden y 
> practican algunas sociedades tribales y las comunidades religiosas de ciertas 
> Dispensaciones anteriores. Bahá’u’lláh declara que mediante Su propia 
> Revelación “todas las cosas creadas fueron sumergidas en el mar de la 
> purificación". (Véanse también notas 12, 20 y 103.)
> 
> 107.  primer día de Ri/dván   
> El texto constituye una referencia a la llegada de Bahá'u'lláh y Sus compañeros al 
> Jardín Najíbíyyih, situado en las afueras de la ciudad de Bagdad, y más conocido 
> posteriormente para los bahá'ís como el Jardín de Ri/dván. El acontecimiento, 
> ocurrido en abril de 1863, treinta y un días después de Naw-Rúz, señaló el 
> comienzo del período durante el cual Bahá'u'lláh declaró Su Misión a Sus 
> compañeros. En una Tabla, Él se refiere a Su Declaración como “el Día de la 
> suprema felicidad”, y describe el Jardín de Ri/dván como “el Lugar desde donde 
> Él derramó sobre toda la creación los esplendores de Su Nombre, el 
> Todomisericordioso”. Bahá’u’lláh pasó doce días en este Jardín antes de partir a 
> Estambul, lugar al que había sido desterrado. 	La Declaración de Bahá’u’lláh se 
> celebra anualmente con la Festividad de Ri/dván, que dura doce días, y que es 
> descrita por Shoghi Effendi como “la más santa y  más significativa de todas las 
> festividades bahá’ís” (véanse notas 138 y 140).
> 
> 108.  el Bayán   
> El Bayán, el Libro Madre de la Dispensación Bábí, fue revelado por el Báb en dos 
> partes, una en persa y la otra en árabe. El Bayán es el repositorio de las leyes y 
> preceptos de la Dispensación del Báb. En él se atesora la mayoría de las 
> referencias y tributos dirigidos a “Aquel a Quien Dios Manifestará" (Bahá’u’lláh), 
> de cuyo advenimiento el Báb fue heraldo. En Dios Pasa, Shoghi Effendi indica 
> que el Bayán debe ser visto, “fundamentalmente, como un elogio dedicado al 
> Prometido, más que como un código de leyes y disposiciones destinadas a servir 
> de directriz para las generaciones del futuro".	'Abdu'l-Bahá ha escrito: “El Bayán 
> ha sido sobreseído por el Kitáb-i-Aqdas, salvo en lo que toca a las leyes que han 
> sido confirmadas y mencionadas en el Kitáb-i-Aqdas".
> 
> 109.  la destrucción de libros   
> En la Tabla de Ishráqát, Bahá'u'lláh, tras referirse al hecho de que el Báb había 
> sometido las leyes del Bayán a Su sanción, afirma haber puesto en vigor algunas 
> de las leyes del Báb "incorporándolas al Kitáb-i-Aqdas con términos diferentes", y 
> que otras, empero, han quedado descartadas.	En lo tocante a la destrucción de 
> libros, el Bayán ordenaba que los seguidores del Báb destruyesen todos los libros 
> excepto los escritos en defensa de la Causa de la Religión de Dios. Bahá'u'lláh 
> abroga esta ley del Bayán.
> 	En cuanto a la naturaleza y severidad de estas leyes, en una carta escrita 
> en nombre de Shoghi Effendi, se explica:Las severas leyes y preceptos revelados 
> por el Báb sólo pueden ser comprendidos y entendidos debidamente si se 
> interpretan a la luz de Sus afirmaciones acerca de la naturaleza, el objetivo y el 
> carácter de Su propia Dispensación. Tal y como ponen de manifiesto dichas 
> afirmaciones, en esencia la Dispensación Bábí revistió el carácter de una 
> revolución religiosa (y, claro es, social), motivo por el que su duración tuvo que 
> ser breve, pero repleta de acontecimientos trágicos, de reformas radicales y 
> enérgicas. Las drásticas medidas puestas en vigor por el Báb y Sus seguidores 
> estaban destinadas a socavar los cimientos mismos de la ortodoxia shí'í, y a dejar 
> expedito el camino para la venida de Bahá'u'lláh. Por lo tanto, a fin de sostener la 
> independencia de la nueva Dispensación y preparar el terreno para la Revelación 
> ya próxima de Bahá'u'lláh, el Báb tenía que revelar leyes muy severas, la mayoría 
> de las cuales nunca llegarían a entrar en vigor. Ahora bien, el solo hecho de 
> revelarlas era en sí mismo prueba del carácter independiente de Su Dispensación 
> y bastó para crear una agitación tan extendida y despertar tal oposición entre los 
> elementos del clero como para que éstos finalmente Le llevaran al martirio.
> 
> 110.  Os hemos permitido estudiar aquellas ciencias que os sean de provecho, no 
> las que terminan en vanas disputas 
> Los Escritos Bahá'ís intiman a que se adquiera el conocimiento y a que se 
> estudien las artes y las ciencias. A los bahá'ís se les exhorta a que respeten a las 
> personas doctas y consumadas, y se les desaconseja ocuparse en estudios que 
> sólo originen discusiones inútiles.
> 	En Sus Tablas, Bahá'u'lláh aconseja a los creyentes que estudien las 
> ciencias y artes que sean "útiles" y promuevan "el progreso y el adelanto" de la 
> sociedad. También les previene contra las ciencias que "comienzan con palabras 
> y terminan con palabras" y cuyo estudio lleva a "vanas disputas". Shoghi Effendi, 
> en una carta escrita en su nombre, compara las ciencias que "comienzan con 
> palabras y terminan con palabras" con "infructuosas incursiones en el área de las 
> filigranas metafísicas". En otra carta explica que Bahá'u'lláh, al referirse a tales 
> "ciencias", aludía en primer lugar a esa clase de "tratados y comentarios 
> teológicos que abruman la mente humana y no la ayudan a alcanzar la verdad".
> 
> 111. Quien conversó con Dios   
> "Quien conversó con Dios" es el título con que tradicionalmente se refieren los 
> judíos y los musulmanes a Moisés. Bahá’u’lláh afirma que con la venida de Su 
> propia Revelación "los oídos humanos han tenido el privilegio de oír lo que oyó en 
> el Sinaí Quien conversó con Dios".
> 
> 112.  Sinaí   
> El monte en que Dios reveló la Ley a Moisés.
> 
> 113.  Espíritu de Dios   
> Éste es uno de los títulos usados en las Escrituras islámicas y bahá'ís para 
> designar a Jesucristo.
> 
> 114.  el Carmelo (...) Sión   
> El Carmelo, la "Viña de Dios", es el monte situado en Tierra Santa donde se 
> hallan el Santuario del Báb y la sede del centro administrativo mundial de la Fe.
> 	Sión es una de las colinas de Jerusalén en que tradicionalmente se cree 
> que se halla enterrado el Rey David. Sión simboliza a Jerusalén como Ciudad 
> Santa.
> 
> 115.  del Arca Carmesí   
> El "Arca Carmesí" se refiere a la Causa de Bahá'u'lláh. Sus seguidores se 
> designan como los "compañeros del Arca Carmesí", a los que el Báb alaba en el 
> Qayyúmu'l-Asmá'.
> 
> 116.  ¡Oh Emperador de Austria!  Aquel que es la Aurora de la Luz de Dios residía 
> en la prisión de 'Akká cuando emprendiste viaje para visitar la Mezquita de Aq/sá   
> En 1869, Francisco José (Franz Joseph, 1830-1916), Emperador de Austria y Rey 
> de Hungría, fue a Jerusalén en calidad de peregrino. Mientras estuvo en Tierra 
> Santa dejó escapar la oportunidad de informarse sobre Bahá'u'lláh, Quien a la 
> sazón se hallaba prisionero en 'Akká (Acre).
> 	La Mezquita Aq/sá, literalmente la Mezquita "Más Distante", es mencionada 
> en el Corán y ha pasado a identificarse con el Monte del Templo de Jerusalén.
> 
> 117.  ¡Oh Rey de Berlín!   
> El Káiser Guillermo I (Wilhelm Friedrich Ludwig, 1797-1888), séptimo Rey de 
> Prusia, fue proclamado primer Emperador de Alemania en enero de 1871 en 
> Versalles (Francia), después de la victoria de Alemania sobre Francia en la 
> Guerra Franco-Prusiana.
> 
> 118.  aquel cuyo poder excedía a tu poder y cuyo rango superaba el tuyo  
> La frase hace referencia a Napoleón III (1808-1873), Emperador de los franceses, 
> a quien muchos historiadores consideraban el monarca occidental más destacado 
> de la época.	Bahá'u'lláh dirigió dos Tablas a Napoleón III, en la segunda de las 
> cuales le advirtió proféticamente con toda claridad: “tu reino se verá sumido en la 
> confusión y tu imperio se te escapará de las manos”, y “las conmociones 
> sacudirán a todo el pueblo de ese país".
>   	Al cabo de un año, en 1870, Napoleón III sufrió en la batalla de Sedán una 
> tremenda derrota a manos del Káiser Guillermo I. Napoleón III se exilió a 
> Inglaterra, donde murió tres años después.
> 
> 119.  ¡Oh habitantes de Constantinopla!   
> La palabra que aquí se traduce por "Constantinopla" es, en el original, "Ar-Rúm" o 
> "Roma". El término ha estado generalizado en el Oriente Medio y ha pasado de 
> ser una referencia a Constantinopla y al Imperio Romano de Oriente, a designar 
> la ciudad e imperio de Bizancio y, posteriormente, el Imperio Otomano.
> 
> 120.  ¡Oh Punto situado en las orillas de los dos mares!   
> La invocación hace referencia a Constantinopla, llamada ahora Estambul. Es la 
> mayor ciudad y puerto de Turquía y está situada a orillas del Bósforo, estrecho de 
> cerca de 31 kilómetros de longitud que une el Mar Negro con el Mar de Mármara.
> 	Constantinopla fue la capital del Imperio Otomano desde 1453 hasta 1922. 
> Durante la estadía de Bahá'u'lláh en esta ciudad, ocupaba el trono el tiránico 
> Sultán 'Abdu'l-'Azíz. Los sultanes otomanos poseían igualmente la condición de 
> califas, jefes del Islam sunní. Bahá'u'lláh previó la caída del califato, hecho que 
> ocurrió al ser abolido en 1924.
> 
> 121.  ¡Oh riberas del Rin!   
> 'Abdu'l-Bahá explica en una de Sus Tablas escrita antes de la Primera Guerra 
> Mundial (1914-1918), que Bahá'u'lláh, al mencionar que había visto las riberas del 
> Rin "cubiertas de sangre", se refería a la Guerra Franco-Prusiana (1870-1871) y a 
> que aún había de venir más sufrimiento.
> 	En Dios Pasa, Shoghi Effendi afirma que el "tratado opresivamente severo" 
> que se le impuso a Alemania después de su derrota en la Primera Guerra Mundial 
> "provocó 'las lamentaciones de Berlín' que habían sido presagiadas medio siglo 
> antes".
> 
> 122.  oh Tierra de /Tá   
> "/Tá" es la letra inicial de /Tihrán (Teherán), la capital de Irán.  Bahá'u'lláh a 
> menudo recurre a la letra inicial para representar ciertos nombres de lugares. De 
> acuerdo con el sistema de cálculo abjad, el valor numérico de /Tá es nueve, 
> equivalente, a su vez, al valor numérico del nombre "Bahá".
> 
> 123.  dentro de ti nació la Manifestación de Su Gloria   
> Alusión al nacimiento de Bahá'u'lláh, que tuvo lugar en Teherán el 12 de 
> noviembre de 1817.
> 
> 124.  ¡Oh Tierra de Khá!   
> Referencia a la provincia iraní de Khurásán y a sus zonas vecinas, entre las que 
> se incluye la ciudad de 'Ishqábád (Ashkhabad).
> 
> 125.   Si alguien obtiene cien mizcales de oro, diecinueve de ellos son de Dios y 
> han de serle entregados a Él  
> Con este versículo se establece el /Huqúqu'lláh (el Derecho de Dios), la ofrenda 
> de una porción fija del valor de los bienes del creyente. Esta ofrenda se hacía a 
> Bahá'u'lláh como Manifestación de Dios y luego, después de Su Ascensión, a 
> 'Abdu'l-Bahá, en Su calidad de Centro del Convenio. 'Abdu'l-Bahá dispone en Su 
> Testamento que el /Huqúqu'lláh debe ofrecerse "a través del Guardián de la 
> Causa de Dios". Al no haber ahora Guardián, se ofrece por conducto de la Casa 
> Universal de Justicia, en tanto Cabeza de la Fe. Este fondo se usa para promover 
> la Fe de Dios y sus intereses, al igual que para varios fines filantrópicos. La 
> ofrenda del /Huqúqu'lláh es una obligación espiritual cuyo cumplimiento queda a 
> la conciencia de cada bahá'í. Si bien la comunidad suele recibir recordatorios e 
> información sobre los requisitos de la ley del /Huqúqu'lláh, a ningún creyente se le 
> puede solicitar personalmente que lo pague.	Varios pasajes de “Preguntas y 
> Respuestas” abordan y amplían aspectos diversos de la ley. El pago del 
> /Huqúqu'lláh se basa en el cálculo del valor de los bienes personales. Si alguien 
> posee bienes iguales en valor a por lo menos diecinueve mizcales de oro (P&R 
> 8), queda obligado espiritualmente a pagar, una sola vez, el diecinueve por ciento 
> del monto total a título de /Huqúqu'lláh (P&R 89). En lo sucesivo, y cada vez que 
> los ingresos de la persona, tras saldar los gastos correspondientes, aumentan el 
> valor de sus bienes en un monto de al menos diecinueve mizcales de oro, debe 
> pagarse el diecinueve por ciento de este incremento, y así sucesivamente con 
> cada aumento ulterior (P&R 8, 90.)
> 	Quedan exentas del pago del /Huqúqu'lláh ciertas categorías de bienes, 
> como la residencia (P&R 8, 42, 95). Asimismo, se apuntan algunas disposiciones 
> especiales destinadas a cubrir casos de pérdidas económicas (P&R 44, 45), 
> inversiones que no arrojen beneficios (P&R 102) y el pago del /Huqúq en caso de 
> fallecimiento de la persona (P&R 9, 69, 80). (Sobre este último supuesto, véase 
> nota 47).
> 		En la recopilación titulada El /Huqúqu'lláh aparecen recogidas 
> amplias citas de Tablas, Preguntas y Respuestas y de otros Escritos sobre el 
> significado espiritual del /Huqúqu'lláh, así como sobre los pormenores de su 
> aplicación.
> 
> 126.  Ante Nuestro Trono han llegado varias peticiones de los creyentes relativas 
> a las leyes de Dios (...) Por consiguiente, hemos revelado esta Sagrada Tabla y la 
> hemos engalanado con el manto de Su Ley, para que por ventura la gente cumpla 
> los mandamientos de Su Señor   
> "Durante varios años y desde diversos países (afirma Bahá’u’lláh en una Tabla( 
> llegaron a la Santísima Presencia peticiones por las que se imploraban las leyes 
> de Dios, mas Nosotros contuvimos la Pluma hasta que hubo llegado el tiempo 
> fijado". Bahá’u’lláh reveló el Kitáb-i-Aqdas, el Repositorio de las leyes de Su 
> Dispensación, no sin antes haber dejado que transcurrieran veinte años desde el 
> nacimiento de Su Misión Profética en el Síyáh-Chál de Teherán. Incluso después 
> de revelado, el Aqdas quedó retenido cierto tiempo, a instancias Suyas, antes de 
> ser remitido a los amigos de Persia. Con esta demora (fruto del designio divino( 
> en la revelación de las leyes básicas de Dios destinadas a esta época, y con la 
> subsiguiente puesta en vigor gradual de sus disposiciones, viene a ilustrarse el 
> principio de la revelación progresiva, principio que tiene vigencia incluso dentro 
> de cada ministerio profético.
> 
> 127.  Punto carmesí   
> Ésta es una referencia a la ciudad-prisión de 'Akká. En las Escrituras bahá'ís se 
> usa la palabra "carmesí" en varios sentidos alegóricos y simbólicos. (Véase 
> también nota 115.)
> 
> 128.  el Sadratu'l-Muntahá   
> Literalmente "el Loto más lejano", término traducido por Shoghi Effendi como "el 
> árbol más allá del cual no hay paso". En el Islam la expresión se usa como 
> símbolo (por ejemplo, en los relatos del Viaje Nocturno de Mu/hammad) para 
> marcar ese punto en los cielos que ni los hombres ni los ángeles pueden 
> traspasar en su acercamiento a Dios. De este modo se fijan los límites del 
> conocimiento divino revelado a la humanidad. De ahí que la expresión sea objeto 
> de uso frecuente en los Escritos Bahá'ís como designación de la Manifestación de 
> Dios mismo. (Véase también nota 164.)
> 
> 129.  el Libro Madre  
> El término "Libro Madre" se usa generalmente para designar el Libro central de 
> una Dispensación religiosa. En el Corán y en los hadices islámicos, el término se 
> usa como referencia al propio Corán. En la Dispensación Bábí, el Bayán es el 
> Libro Madre, en tanto que el Kitáb-i-Aqdas lo es de la Dispensación de 
> Bahá'u'lláh. Por otra parte, en una carta escrita en su nombre, el Guardián afirma 
> que este concepto puede usarse también como "término colectivo que indica el 
> conjunto de las Enseñanzas reveladas por Bahá'u'lláh". También se usa en un 
> sentido más amplio como designación del Depósito divino de la Revelación.
> 
> 130.  Quienquiera que interprete cuanto se ha hecho descender desde el cielo de 
> la Revelación y altere su  significado evidente   
> En varias de Sus Tablas, Bahá'u'lláh reafirma la distinción entre los versículos 
> alegóricos, susceptibles de interpretación, y los versículos referidos a temas tales 
> como las leyes y disposiciones, el culto y las prácticas religiosas, cuyo significado 
> es evidente y por tanto reclaman la obediencia de los creyentes.
> 	Como se explica en las notas 145 y 184, Bahá'u'lláh designó a 'Abdu'l-
> Bahá, Su Hijo mayor, como Sucesor Suyo e Intérprete de Sus Enseñanzas. A Su 
> vez, Abdu'l-Bahá nombró a Su nieto mayor, Shoghi Effendi, intérprete de la 
> Sagrada Escritura y Guardián de la Causa. Las interpretaciones de 'Abdu'l-Bahá y 
> Shoghi Effendi se consideran divinamente guiadas y revisten carácter vinculante 
> para los bahá'ís.
>  	La existencia de interpretaciones autorizadas no es óbice para que cada 
> cual emprenda por su cuenta el estudio de las Enseñanzas, y en esa medida 
> madure una interpretación o comprensión personal. Sin embargo, en los Escritos 
> bahá'ís se hace una clara distinción entre la interpretación autorizada y la 
> comprensión que cada uno logra mediante el estudio de las Enseñanzas. Las 
> interpretaciones particulares, al estar basadas en una comprensión personal de 
> las Enseñanzas, constituyen el fruto de la facultad racional humana y bien pueden 
> contribuir a una mejor inteligencia de la Fe. Sin embargo, tales puntos de vista 
> carecen de autoridad. Por ello suele advertirse a los creyentes que, al exponer 
> sus propias ideas, no contradigan la autoridad de las palabras reveladas, ni 
> nieguen o pongan en entredicho la interpretación autorizada, ni entren tampoco 
> en polémicas. Antes bien, lo que les corresponde es exponer sus pensamientos 
> como una contribución al conocimiento general, dejando en claro que se trata de 
> opiniones meramente personales.
> 
>   131.  Guardaos de acercaros a los estanques públicos de los baños persas   
> Bahá'u'lláh prohíbe usar los estanques que se hallan en los baños públicos 
> persas. En estos baños tradicionales era costumbre que muchas personas se 
> lavaran en un mismo estanque cuyas aguas sólo a intervalos infrecuentes eran 
> renovadas. En consecuencia, el agua, amén de despedir un olor por demás 
> repulsivo, presentaba un aspecto turbio, sucio y antihigiénico.
> 
> 132.  Evitad asimismo los estanques malolientes de los patios de las casas persas   
> En Persia, la mayoría de las casas disponían en sus patios de un estanque o 
> aljibe que servía como depósito de agua destinada a la limpieza, el lavado y otros 
> menesteres domésticos. Dado que el agua quedaba estancada y no se renovaba 
> sino hasta después de pasadas varias semanas, era normal que acabara 
> despidiendo olores sumamente desagradables.
> 
> 133.  Os está prohibido contraer matrimonio con la esposa de vuestro padre   
> Con este versículo se prohíbe expresamente el matrimonio con la propia 
> madrastra. La prohibición también vale por lo que respecta al casamiento con el 
> padrastro. Cuando Bahá'u'lláh expresa una ley que entraña determinada relación 
> entre hombre y mujer, la misma ley es válida, mutatis mutandis, en el sentido 
> inverso de la relación, es decir, entre mujer y hombre, a menos que el contexto 
> haga imposible tal cosa.	'Abdu'l-Bahá y Shoghi Effendi han confirmado que, si 
> bien las madrastras son la única categoría de parientes mencionada en el texto, el 
> hecho en sí no significa que sean permisibles todas las demás uniones dentro de 
> una familia. Bahá'u'lláh afirma que corresponde a la Casa de Justicia legislar 
> "sobre la legitimidad y demás supuestos relativos al matrimonio consanguíneo" 
> (P&R 50). 'Abdu'l-Bahá escribe que cuanto más distante es la consanguinidad de 
> la pareja, tanto mejor, ya que tales matrimonios constituyen la base del bienestar 
> físico de la humanidad y favorecen la camaradería entre las personas.
> 
> 134.  la cuestión de los muchachos   
> En el original árabe, y en este preciso contexto, la palabra traducida aquí como 
> "muchachos" implica la pederastia. Shoghi Effendi ha interpretado esta referencia 
> como una prohibición de todas las relaciones homosexuales.
> 	Las enseñanzas bahá'ís sobre la moral sexual se centran en el matrimonio 
> y la familia en tanto cimiento de toda la estructura de la sociedad humana, y, 
> como tales enseñanzas, están destinadas a proteger y fortalecer esa divina 
> institución. Por consiguiente, la ley bahá'í sólo considera lícitas las relaciones 
> sexuales que tienen lugar entre un hombre y la mujer con la que está casado.
> 	En una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi se consigna lo siguiente:
> 	Por muy leal y elevado que sea el amor entre dos personas del mismo 
> sexo, está mal permitir que tal amor halle su expresión en actos sexuales. Decir 
> que es ideal no es excusa. Bahá'u'lláh prohíbe inequívocamente toda clase de 
> inmoralidad, y así es como considera las relaciones homosexuales (al margen de 
> que sean contrarias a la naturaleza). Sufrir de esto supone, para cualquier alma 
> consciente, una gran carga. Ahora bien, con el consejo y la ayuda de los médicos, 
> con un esfuerzo firme y resuelto y con la ayuda de la oración, este defecto puede 
> ser superado por la persona.
> 	Bahá'u'lláh prevé que la Casa Universal de Justicia determine, de acuerdo 
> con el grado de la falta, las penas correspondientes al adulterio y la sodomía 
> (P&R 49).
> 
> 135.  A nadie le es permitido musitar versículos sagrados ante la mirada de la 
> gente mientras camina por la calle o en el mercado   
> La prohibición alude a la costumbre de ciertos clérigos y jefes religiosos de 
> anteriores Dispensaciones, quienes, por hipocresía y afectación, y con el fin de 
> obtener la alabanza de sus seguidores, hacían demostración ostentosa de piedad 
> musitando oraciones en lugares públicos. Bahá'u'lláh prohíbe semejante 
> comportamiento y recalca la importancia de la humildad y de la auténtica 
> devoción a Dios.
> 
> 136.  A toda persona se le ha impuesto la obligación de escribir testamento   
> Conforme a las Enseñanzas de Bahá'u'lláh, toda persona tiene el deber de dejar 
> testamento, y es libre de disponer de sus bienes según sea su voluntad (véase 
> nota 38).
> 	Bahá'u'lláh afirma que, al redactar el testamento, la "La persona goza de 
> autoridad plena sobre sus bienes", ya que Dios ha permitido al individuo 
> "proceder de la manera como desee con lo que Él le ha concedido” (P&R 69). En 
> el Kitáb-i-Aqdas quedan señaladas las disposiciones relativas a la distribución de 
> la herencia en el supuesto de intestado. (Véanse notas 38-48.)
> 
> 137.  del Más Grande Nombre   
> Tal y como se explica en la nota 33, el Más Grande Nombre de Dios puede asumir 
> varias formas, todas ellas basadas en la palabra "Bahá". Los bahá'ís del oriente 
> suelen cumplir esta intimación del Aqdas encabezando el testamento con frases 
> como "Oh Tú, Gloria del Todoglorioso", "En el nombre de Dios, el Todoglorioso" o 
> "Él es el Todoglorioso", y otras parecidas. 
> 
> 138. Todas las Fiestas han llegado a su culminación en las dos Más Grandes 
> Festividades y en las otras dos Festividades que caen en el día doble 
> Este pasaje establece cuatro grandes festividades del año bahá'í. Las dos que 
> Bahá'u'lláh designa como "las dos Más Grandes Festividades" son: primero, la 
> Festividad de Ri/dván, con la que se conmemora la Declaración que durante doce 
> días, de abril a mayo de 1863, Bahá'u'lláh hizo de Su Misión Profética en el Jardín 
> de Ri/dván en Bagdad, y a la cual se refiere como a "la Reina de las 
> Festividades"; y segundo, la Declaración del Báb, acontecimiento que tuvo lugar 
> en Shiraz en mayo de 1844. Tanto el primero como el noveno y duodécimo días 
> de la festividad de Ri/dván, así como el día de la Declaración del Báb, son Días 
> Sagrados (P&R 1).	Las "otras dos Festividades" son las correspondientes a los 
> aniversarios del nacimiento de Bahá'u'lláh y del Báb. En el calendario lunar 
> musulmán ambas fechas caen en días consecutivos: el nacimiento de Bahá'u'lláh, 
> el segundo día de mu/harram de 1233 d.h. (12 de noviembre de 1817); y el 
> nacimiento del Báb, el primer día del mismo mes del año 1235 d.h. (20 de octubre 
> de 1819). De ahí que sea conocido como el "Doble Natalicio". Bahá'u'lláh declara 
> que estos dos días se cuentan como uno solo a los ojos de Dios (P&R 2). 
> También afirma que si ambos días caen en el mes de ayuno, el mandato de 
> ayunar no les afecta (P&R 36). Dado que el calendario bahá'í (véanse notas 26 y 
> 147) es un calendario solar, corresponderá a la Casa Universal de Justicia 
> determinar si el Doble Natalicio Sagrado ha de celebrarse según el calendario 
> solar o lunar.
> 
> 139.  el primer día del mes de Bahá   
> En el calendario bahá'í se da el nombre de "Bahá" al primer mes del año y al 
> primer día de cada mes. El día de Bahá del mes de Bahá es, por tanto, el Año 
> Nuevo bahá'í (Naw-Rúz), festividad instituida primeramente por el Báb y luego 
> confirmada aquí por Bahá'u'lláh (véanse notas 26 y 147).
> 	Además de los siete Días Sagrados instituidos en estos pasajes del Kitáb-i-
> Aqdas, en vida de Bahá’u’lláh también se conmemoraba como Día Sagrado el 
> Martirio del Báb. Como corolario, 'Abdu'l-Bahá agregó la observancia de la 
> Ascensión de Bahá'u'lláh, por lo que todo ello totaliza nueve Días Sagrados. 
> Además suelen guardarse otros dos aniversarios, durante los cuales no se 
> suspende el trabajo, a saber, el Día del Convenio y el aniversario del 
> Fallecimiento de 'Abdu'l-Bahá. Véase la sección sobre el calendario bahá'í en The 
> Bahá'í World, volumen XVIII.
> 
> 140.  La Más Grande Festividad es, realmente, la Soberana de las Festividades   
> El versículo alude a la Festividad de Ri/dván (véanse notas 107 y 138).
> 
> 141.  Anteriormente Dios había impuesto a cada uno de los creyentes el deber de 
> ofrendar ante Nuestro trono, de entre sus bienes, regalos de inestimable valor. 
> Ahora (...) les hemos absuelto de esa obligación   
> Este pasaje viene a abrogar una disposición del Bayán por la que se decretaba 
> que todos los objetos sin par en su género debían entregarse a Aquel a Quien 
> Dios manifestará cuando hiciera Su aparición. El Báb explica que, siendo 
> incomparable la Manifestación de Dios, todo lo que no tenga par en su género 
> debe reservarse para Él por derecho propio, a menos que Él resuelva decretar 
> otra cosa.
> 
> 142.  a la hora del alba   
> Con respecto a la asistencia a las oraciones matutinas del Mashriqu'l-Adhkár (la 
> Casa de Adoración bahá'í), aunque la hora que se señala de hecho en el Libro de 
> Dios es "la hora del alba", no obstante es aceptable que los rezos se hagan en 
> cualquier momento desde "muy de madrugada, entre el amanecer y la salida del 
> sol, y hasta dos horas después de la salida del sol" (P&R 15).  
> 
> 143.  Estas Tablas están adornadas con el sello de Quien hace despuntar el alba, 
> Quien hace oír Su voz entre los cielos y la tierra   
> Bahá'u'lláh afirma repetidamente la absoluta integridad de Sus Escritos en tanto 
> Palabra de Dios. Varias de Sus Tablas también llevan la marca de alguno de Sus 
> sellos. The Bahá'í World, volumen V, p. 4, reproduce fotográficamente varios de 
> los sellos de Bahá'u'lláh.
> 
> 144.  Es inadmisible que el hombre, habiendo sido dotado de razón, consuma lo 
> que le priva de ella   
> Los Escritos Bahá'ís contienen numerosas referencias a la prohibición del 
> consumo de vino u otras bebidas embriagantes. En ellas se describen los efectos 
> destructivos que esas bebidas alcohólicas pueden acarrearle a la persona. En 
> una de Sus Tablas, Bahá'u'lláh dice:
> 	Cuidaos de no trocar el Vino de Dios por vuestro propio vino, pues 
> entorpece vuestra mente y hace apartarse vuestro rostro del Semblante de Dios, 
> el Todoglorioso, el Incomparable, el Inaccesible. No os acerquéis a él, puesto que 
> os ha sido prohibido por el mandato de Dios, el Exaltado, el Todopoderoso.	
> 	'Abdu'l-Bahá explica que el Aqdas prohíbe "tanto las bebidas fuertes como 
> las suaves", y expresa que la razón de prohibir el consumo de bebidas 
> alcohólicas obedece a que "el alcohol descarría la mente y produce el 
> debilitamiento del cuerpo". 
> 	Shoghi Effendi, en cartas escritas en nombre suyo, afirma que esta 
> prohibición incluye no solamente el consumo de vino sino de "todo lo que 
> trastorna la mente", y aclara que la ingestión de alcohol sólo se permite cuando 
> forma parte de un tratamiento llevado a cabo "en consulta con un médico 
> responsable y competente, a quien parezca oportuno prescribirlo como remedio 
> de alguna dolencia singular".
> 
> 145.  volved vuestros rostros hacia Aquel a Quien Dios ha designado, Quien ha 
> brotado de esta Antigua Raíz   
> Bahá'u'lláh hace aquí alusión a 'Abdu'l-Bahá en tanto Sucesor Suyo y exhorta a 
> los creyentes a volverse hacia Él. En el Libro del Convenio (Su Testamento), 
> Bahá'u'lláh explica el sentido de este versículo con la siguiente declaración: "El 
> objeto de este sagrado versículo no es nadie más que la Más Grande Rama". La 
> "Más Grande Rama" es uno de los títulos que Bahá'u'lláh confirió a 'Abdu'l-Bahá. 
> (Véanse también notas 66 y 184).
> 
> 146. En el Bayán os había sido prohibido que Nos formularais preguntas.   
> El Báb prohibió a Sus seguidores que hiciesen preguntas a Aquel a Quien Dios 
> manifestará (Bahá'u'lláh), a menos que las preguntas se hiciesen llegar por 
> escrito y estuviesen relacionadas con temas dignos de Su elevada estación. 
> (Véase Selección de los Escritos del Báb).
> 	Bahá'u'lláh elimina esta prohibición del Báb e invita a los creyentes a 
> expresar cuantas preguntas "necesiten formular". Asimismo, les advierte que se 
> abstengan de plantear "preguntas inútiles" de la clase que solía embargar a "los 
> hombres de tiempos pasados".
> 
> 147.  El número de meses del año fijado en el Libro de Dios es diecinueve   
> El año bahá'í consta de diecinueve meses de diecinueve días cada uno, más un 
> número de días que se intercalan entre los meses decimoctavo y decimonoveno a 
> fin de ajustar el calendario al año solar. El número de días intercalares varía de 
> cuatro, en un año corriente, a cinco, en un año bisiesto. El Báb dio a los meses el 
> nombre de determinados atributos divinos. El Año Nuevo bahá'í, Naw-Rúz, al 
> coincidir con el equinoccio de marzo, queda pues astronómicamente fijado (véase 
> nota 26). Para más detalles, como los nombres de los días de la semana y de los 
> meses, véase la sección dedicada al calendario bahá'í en The Bahá'í World, 
> volumen XVIII.
> 
> 148.   el primero ha sido adornado con este Nombre cuya protección se extiende 
> sobre la creación entera   
> En el Bayán persa, el Báb confiere el nombre de "Bahá" al primer mes del año 
> (véase nota 139).
> 
> 149.  El Señor ha decretado que los muertos sean enterrados en ataúdes
> En el Bayán, el Báb prescribe que los difuntos sean enterrados en ataúdes de 
> cristal o piedra pulida. En una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi se 
> explica que el fin de esta disposición es el de mostrar respeto por el cuerpo 
> humano, ese cuerpo que "un día fue exaltado por el alma inmortal del hombre".
> 	Brevemente expuesto, lo que la ley del entierro afirma es que está 
> prohibido trasladar el cadáver a más de una hora de viaje desde el lugar donde 
> haya ocurrido la muerte; que el cuerpo debe envolverse en una mortaja de seda o 
> algodón; que en el dedo del difunto debe colocarse un anillo con la siguiente 
> inscripción: "De Dios vine y a Él vuelvo, desprendido de todo salvo de Él, 
> aferrándome a Su Nombre, el Misericordioso, el Compasivo"; y que el ataúd ha de 
> ser de cristal, piedra o madera dura y de calidad. Existe una oración por los 
> difuntos (véase nota 10) cuya recitación es obligada antes de tener lugar el 
> entierro. Tal y como afirman 'Abdu'l-Bahá y el Guardián, en virtud de esta misma 
> ley queda  excluida la cremación del difunto. La oración solemne y el anillo deben 
> ser usados en caso de que el fallecido haya alcanzado la mayoría de edad, es 
> decir, los 15 años (P&R 70).
> 	En cuanto al material con que debe hacerse el ataúd, el espíritu de la ley 
> es que éste sea lo más duradero posible. De ahí que la Casa Universal de 
> Justicia explique que, además de los materiales especificados en el Aqdas, no 
> cabe objeción al uso de la madera más dura disponible, y aun del hormigón. En 
> este sentido y por ahora, los bahá'ís son libres de elegir como gusten.
> 
> 150.  El Punto del Bayán   
> El "Punto del Bayán" es uno de los títulos con que el Báb Se refiere a Sí mismo.
> 
> 151.  que el difunto sea envuelto en cinco sudarios de seda o algodón
> En el Bayán, el Báb señala que el cuerpo del difunto debe ser envuelto en cinco 
> telas de seda o algodón. Bahá'u'lláh confirma esta disposición y agrega la 
> cláusula por la que se precisa que en el caso de personas “cuyos medios sean 
> limitados baste un sudario de uno u otro tejido".
> 	Al preguntársele si las "cinco telas" mencionadas en la ley se referían a 
> "cinco sudarios de tamaño normal" o "cinco paños, que hasta entonces era 
> costumbre usar", Bahá'u'lláh respondió que lo que se quería significar era el "uso 
> de cinco paños" (P&R 56).
> 	Respecto de la manera de envolver el cuerpo, no hay nada en los Escritos 
> Bahá'ís que defina el procedimiento, tanto si se emplean “cinco telas" como si se 
> utiliza "un solo paño". En la actualidad, los bahá'ís deben hacer uso de su propio 
> criterio en esta materia.
> 
> 152.  Os está prohibido transportar el cuerpo del difunto a una distancia superior 
> a una hora de viaje desde la ciudad   
> El propósito de este mandamiento es limitar la duración del viaje a una hora, y ello 
> prescindiendo de los medios de transporte que se elijan para realizar la 
> conducción del cadáver hasta el lugar de entierro. Bahá'u'lláh afirma que cuanto 
> antes se efectúe el entierro, "tanto más digno y aceptable resultará" (P&R 16).
> 	A tales efectos cabe considerar como el lugar de la muerte el espacio 
> abarcado por la ciudad o aldea donde se haya producido el óbito. Por tanto, la 
> hora de viaje puede calcularse desde los límites de la ciudad hasta el lugar de 
> entierro. El espíritu de la ley de Bahá'u'lláh es que el difunto sea enterrado cerca 
> de donde haya muerto.
> 
> 153.  Dios ha eliminado las restricciones de viaje que habían sido impuestas en el 
> Bayán   
> El Báb decretó ciertas restricciones en materia de viajes cuya vigencia habría de 
> mantenerse hasta la venida del Prometido del Bayán. Cuando ésta se produjera, 
> los creyentes tenían orden de salir, incluso a pie, al encuentro de Él, pues llegar a 
> Su presencia era el fruto y objetivo de su existencia misma.
> 
> 154.  Erigid y exaltad las dos Casas en los Dos Santos Lugares, y los otros sitios 
> donde se ha establecido el trono de vuestro Señor   
> Bahá'u'lláh identifica las "dos Casas" con Su Casa de Bagdad a la que designa la 
> "Más Grande Casa", y con la Casa del Báb en Shiraz, ambas instituidas por Él 
> como lugares de peregrinación (Véanse P&R 29, 32 y nota 54).
> 	Shoghi Effendi explica que "los otros sitios donde se ha establecido el 
> trono de vuestro Señor" se refiere a los lugares donde ha residido la Persona de 
> la Manifestación de Dios. Bahá'u'lláh manifiesta que "las gentes de las regiones 
> en que éstos se sitúan pueden optar por preservar ya sea cada casa en que se ha 
> establecido el trono, o sólo una de ellas" (P&R 32). Las instituciones bahá'ís han 
> identificado, documentado y (allí donde ha sido posible( adquirido y restaurado 
> varios de los sitios históricos relacionados con las Dos Manifestaciones.
> 
> 155.  Cuidado, no sea que alguna cosa que haya sido consignada en el Libro os 
> impida prestar atención a éste, el Libro Viviente   
> El "Libro" es el registro de la Palabra revelada por las Manifestaciones de Dios. El 
> "Libro Viviente" se refiere a la Persona de la Manifestación.	Estas palabras 
> contienen una alusión a lo expresado por el Báb en el Bayán persa acerca del 
> "Libro Viviente", que Él identifica con Aquel a Quien Dios manifestará. En una de 
> Sus Tablas Bahá'u'lláh mismo declara: "El Libro de Dios se ha hecho descender 
> en la forma de este Joven".	
> 	En el versículo de referencia, y asimismo en el párrafo 168 del Aqdas, 
> Bahá'u'lláh Se refiere a Sí mismo como el "Libro Viviente". Avisa a los "seguidores 
> de los demás credos" que no busquen "razones en sus Libros Sagrados" para 
> refutar las palabras del "Libro Viviente". Advierte a la gente que no permita que lo 
> consignado en el "Libro" le impida reconocer Su Estación y aferrarse a lo que hay 
> en esta nueva Revelación.
> 
> 156.   estas palabras que, en homenaje a esta Revelación, han fluido de la Pluma 
> de Quien fue Mi Heraldo   
> El "homenaje" que Bahá'u'lláh cita en este pasaje figura en el Bayán árabe.
> 
> 157.  "La Alquibla es por cierto, Aquel a Quien Dios ha de manifestar; cuando 
> Éste se mueve, se mueve aquella, hasta que Éste alcance reposo"   
> Para un tratamiento extenso de este versículo véanse las notas 7 y 8.
> 
> 158  Es ilícito contraer matrimonio si no es con un creyente en el Bayán. Si sólo 
> una de las partes del matrimonio abraza esta Causa, sus bienes devendrán 
> ilícitos para la otra parte   
> Bahá’u’lláh cita aquí un pasaje del Bayán en el que se llama la atención de los 
> creyentes sobre la inminencia de la venida de "Aquel a Quien Dios manifestará". 
> El Báb mantuvo expresamente en suspenso tanto la prohibición de casarse con 
> un no bábí, como la disposición por la que los bienes de un hombre o una mujer 
> que abrazaran la Fe no podían ser transferidos legalmente al cónyuge no bábí. 
> Con posterioridad Bahá'u'lláh anuló dichas disposiciones antes de que entrasen 
> en vigor. Al citar esta ley, Bahá'u'lláh señala el hecho de que, al revelarla, el Báb 
> había previsto claramente la posibilidad de que la Causa de Bahá'u'lláh 
> adquiriese relieve antes que la del propio Báb.
> 	En Dios Pasa, Shoghi Effendi hace notar que el Bayán "debe considerarse 
> en primer lugar como un panegírico del Prometido, antes que como un código de 
> leyes y disposiciones destinadas a servir de guía permanente para las futuras 
> generaciones". Shoghi Effendi prosigue su descripción del Bayán en estos 
> términos: "Deliberadamente severo en las reglas y reglamentos que imponía, 
> revolucionario en los principios que inculcaba, concebido tanto para despertar al 
> clero y a la gente de su secular apatía, como para asestar un golpe repentino y 
> mortal a instituciones corruptas y obsoletas, el Bayán proclamó, mediante 
> disposiciones drásticas, el advenimiento del Día esperado, cuando 'el Emplazador 
> emplazará para un asunto serio', cuando Él echará abajo todo lo que ha sido 
> antes de Él, tal como el Apóstol de Dios derrumbó los usos y prácticas de cuantos 
> Le precedieron'" (véase también nota 109).
> 
> 159.  El Punto del Bayán   
> Uno de los títulos del Báb.
> 
> 160.  Verdaderamente, no hay otro Dios más que Yo   
> Los Escritos Bahá'ís contienen numerosos pasajes en los que se explica la 
> naturaleza de la Manifestación y Su relación con Dios. Bahá'u'lláh destaca el 
> hecho de que por Su misma naturaleza la Deidad es única y trascendente. En 
> consecuencia (explica Bahá’u’lláh(, "puesto que no puede haber ningún vínculo 
> de comunicación directa que una al único Dios verdadero con Su creación", Dios 
> ordena que "en cada edad y dispensación se haga manifiesta un Alma pura e 
> inmaculada en los reinos de la tierra y el cielo". Este "misterioso y etéreo Ser", la 
> Manifestación de Dios, posee una naturaleza humana que pertenece al "mundo 
> de la materia" y una naturaleza espiritual "que nace de la sustancia de Dios 
> mismo". Asimismo, está dotado de una "doble estación":
> 	La primera estación, que está relacionada con Su más íntima realidad, Le 
> representa como Aquel cuya voz es la voz de Dios mismo (...) La segunda 
> estación es la estación humana, ejemplificada por los siguientes versículos: "No 
> soy más que un hombre como vosotros". "Di:  ¡Alabado sea mi Señor! ¿Soy más 
> que un hombre, un apóstol?" Bahá'u'lláh afirma igualmente que en el dominio 
> espiritual existe una "unidad esencial" entre todas las Manifestaciones de Dios. 
> Todas revelan la "Belleza de Dios", manifiestan Sus nombres y atributos y dan 
> voz a Su Revelación. En este sentido, declara:
>  	Si alguna de las omnímodas Manifestaciones de Dios declarase: "Yo soy 
> Dios", ciertamente, dice la verdad y no cabe duda de ello. Pues se ha demostrado 
> reiteradamente que Ellos, por su Revelación, sus atributos y nombres,  
> manifiestan en el mundo la Revelación de Dios, Sus nombres y Sus atributos (...)
> 	Si bien las Manifestaciones revelan los nombres y atributos de Dios y 
> constituyen el medio por el cual la humanidad tiene acceso al conocimiento de 
> Dios y Su Revelación, Shoghi Effendi asevera que las Manifestaciones no 
> debieran "nunca (...) ser identificadas con aquella Realidad invisible, la Esencia 
> de la Divinidad misma”. En relación con Bahá'u'lláh, el Guardián escribió que "el 
> templo humano que ha servido de cauce para tan abrumadora Revelación" no 
> debe ser identificado con la "Realidad" de Dios.
> 	Con respecto al carácter único de la estación de Bahá'u'lláh y la grandeza 
> de Su Revelación, Shoghi Effendi afirma que con el advenimiento de Bahá'u'lláh 
> se cumplen las profecías que a propósito del Día de Dios se hallan en las 
> Sagradas Escrituras de Dispensaciones pasadas:
> 	Para Israel, Él es ni más ni menos que la encarnación del "Padre Eterno", 
> el "Señor de las Huestes" que ha descendido "con diez mil santos"; para la 
> Cristiandad, Jesucristo retornado "en la gloria del Padre"; para el Islam shí'í, el 
> retorno del Imám /Husayn; para el Islam sunní representa el descenso del 
> "Espíritu de Dios" (Jesucristo); para los zoroastrianos, el prometido Sháh-Bahrám; 
> para los hindúes, la reencarnación de Krishna; para los budistas, el quinto Buda.
> 	Bahá'u'lláh describe la estación de "Divinidad" que comparte con todas las 
> Manifestaciones de Dios como:	(...) la estación en que uno muere para sí mismo 
> y vive en Dios. La Divinidad, cuando quiera que la menciono, indica la completa y 
> absoluta supresión de Mi propio ser. Ésta es la estación en que no tengo dominio 
> sobre mi suerte o mi desgracia, mi vida o mi resurrección.Y, con respecto a Su 
> propia relación con Dios, atestigua:
> 	Cuando contemplo, oh mi Dios, la relación que me une contigo, Me siento 
> movido a proclamar a todo lo creado: "en verdad Yo soy Dios"; y cuando 
> considero mi propio ser, ¡he aquí que lo hallo más tosco que la arcilla!
> 
> 161.  pago del azaque   
> En el Corán se hace referencia al azaque como caridad regular y obligatoria para 
> los musulmanes. Andando el tiempo el concepto evolucionó hacia una forma de 
> impuesto de beneficencia que obligaba a dar una porción fija de determinadas 
> categorías de ingresos superiores a ciertos límites, porción que iba destinada al 
> auxilio de los pobres, a diversos fines caritativos y a la promoción de la Fe de 
> Dios. El límite de exención podía variar en función de la clase de bienes de que 
> se tratase; y otro tanto cabe decir del porcentaje aplicable a la porción imponible.
> 	Bahá'u'lláh declara que la ley bahá'í del azaque sigue "lo que ha sido 
> revelado en el Corán" (P&R 107). Dado que en el Corán no se hace mención de 
> asuntos como los límites de exención, las categorías de ingresos afectadas, la 
> frecuencia de los pagos y la escala de tasas para las diversas categorías de 
> azaque, tales materias deberán ser decididas en el futuro por la Casa Universal 
> de Justicia. Shoghi Effendi indica que, mientras no haya legislación establecida, 
> los creyentes, de acuerdo con sus medios y posibilidades, deben hacer 
> contribuciones regulares a los Fondos Bahá'ís.
> 
> 162.  Es ilícito mendigar y está prohibido dar al que mendiga
> En una Tabla, 'Abdu'l-Bahá expone el significado de este versículo. En ella afirma 
> que "la mendicidad está prohibida y que también se prohíbe dar limosna a 
> personas que hacen del pedir su profesión". Además, en esa misma Tabla señala: 
> "La finalidad es extirpar la mendicidad de raíz. Sin embargo, si una persona no 
> puede ganarse el sustento, cae en la indigencia o queda desamparada, incumbe 
> a los ricos o a los Diputados proporcionarle una asignación mensual para su 
> subsistencia (...) Por 'Diputados' quiere decirse los representantes del pueblo, en 
> otras palabras, los miembros de la Casa de Justicia".
> 	La prohibición de dar limosna a quienes mendigan no es óbice para que las 
> personas o las Asambleas Espirituales presten ayuda económica a los pobres y 
> necesitados, o bien les ofrezcan oportunidades para adquirir las destrezas que 
> les permitan ganarse la vida (véase nota 56).
> 
> 163.  Anteriormente (...) había prescrito una multa (...) para quien causara tristeza 
> a un semejante   
> Bahá'u'lláh abroga la ley del Bayán persa relativa al pago de una multa en 
> reparación de la pena causada a un semejante.
> 
> 164.  el sagrado Árbol del Loto   
> El "sagrado Árbol del Loto" se refiere al Sadratu'l-Muntahá, el "árbol más allá del 
> cual no hay paso" (véase nota 128). El término es usado aquí para designar 
> simbólicamente a Bahá'u'lláh.
> 
> 165.  Recitad los versículos de Dios cada mañana y atardecer
> Bahá'u'lláh afirma que el "requisito" esencial al recitar los versículos de Dios es 
> "el ansia y el amor" de los creyentes por "leer la Palabra de Dios" (P&R 68).
> 	Con respecto a la definición de "versículos de Dios", Bahá'u'lláh afirma que 
> la expresión se refiere a "todo cuanto se ha hecho descender desde el Cielo de la 
> divina Expresión". Shoghi Effendi, en una carta escrita a uno de los creyentes del 
> Oriente, aclara que el término "versículos de Dios" no incluye los escritos de 
> 'Abdu'l-Bahá; por el mismo motivo tampoco puede aplicarse a sus propios 
> escritos.
> 166.  Se os ha ordenado renovar el menaje de vuestro hogar cada diecinueve 
> años   
> Bahá'u'lláh confirma el precepto del Bayán árabe relativo a la renovación del 
> menaje cada diecinueve años, siempre que la persona esté en condiciones de 
> hacerlo. 'Abdu'l-Bahá relaciona esta disposición con la promoción del refinamiento 
> y la limpieza. También explica que el propósito de la ley es que la persona cambie 
> los objetos del menaje que pierdan lustre, se pongan viejos y provoquen 
> repugnancia. Pero ello no afecta a artículos raros o de alto valor, antigüedades, 
> joyas y similares.
> 
> 167.  Lavaos los pies   
> En el Kitáb-i-Aqdas se exhorta a los creyentes a bañarse con regularidad, a llevar 
> ropa limpia y en general a ser la esencia de la limpieza y del refinamiento. La 
> “Sinopsis y Codificación”, sección IV.D.3.y.i.-vii., resume las disposiciones 
> pertinentes. En relación con el lavado de los pies, Bahá'u'lláh manifiesta que es 
> preferible usar agua tibia; sin embargo, también es lícito lavarse con agua fría 
> (P&R 97).
> 
> 168.  Se os ha prohibido el uso de púlpitos. Quien desee recitaros los versículos 
> de su Señor, que se siente en una silla colocada sobre un estrado   
> Existen antecedentes de estas disposiciones en el Bayán persa. El Báb prohibió 
> el uso de púlpitos para pronunciar sermones y leer el Texto. Señaló que, en vez 
> de ello, para que todos pudiesen escuchar claramente la Palabra de Dios, debía 
> colocarse una silla sobre un estrado.
> 	En comentarios sobre esta ley, 'Abdu'l-Bahá y Shoghi Effendi ponen de 
> manifiesto que en el Mashriqu'l-Adhkár (donde se prohíben los sermones y 
> solamente pueden leerse las palabras de Sagradas Escrituras) el lector puede 
> estar de pie o sentado, y si hubiera necesidad de hacerse oír mejor, se le permite 
> usar una tarima baja y movible, pero no así un púlpito. En el caso de reuniones 
> celebradas en otros lugares que no sean el Mashriqu'l-Adhkár, también es 
> permisible que el lector u orador esté sentado o de pie y que use una tarima. En 
> una de Sus Tablas, al reiterar la prohibición taxativa del uso de púlpitos en lugar 
> alguno, 'Abdu'l-Bahá ha recalcado que cuando los bahá'ís pronuncien discursos, 
> han de hacerlo con una actitud de máxima humildad y abnegación.
> 
> 169.  juegos de azar   Las actividades englobadas dentro de esta prohibición no 
> han sido definidas en los Escritos de Bahá'u'lláh. Tal y como indican 'Abdu'l-Bahá 
> y Shoghi Effendi, corresponde a la Casa Universal de Justicia la tarea de 
> concretar los detalles de la prohibición. En respuesta a consultas acerca de si las 
> loterías, las apuestas en carreras de caballos, juegos de fútbol, bingo u otros por 
> el estilo quedan en la prohibición relativa a los juegos de azar, la Casa Universal 
> de Justicia indica que ésta es una materia que ha de ser analizada 
> detalladamente en el futuro. Mientras tanto, se aconseja a las Asambleas y a las 
> personas que no hagan de estas materias un tema de discusión y que lo dejen a 
> la conciencia de los creyentes. 	La Casa de Justicia ha resuelto que no es 
> apropiado recaudar fondos para la fe mediante loterías, rifas o juegos de azar.
> 
> 170.  el consumo de opio (...) ninguna sustancia que produzca entorpecimiento y 
> desidia   
>  Bahá'u'lláh reitera la prohibición del uso de opio en el párrafo final del Kitáb-i-
> Aqdas. En este sentido, Shoghi Effendi declara que uno de los requisitos de "una 
> vida casta y santa" es la "total abstinencia (...) de opio y de drogas similares que 
> crean hábito". Se considera que dentro de esta prohibición quedan englobados la 
> heroína, el hachís y otros derivados del cáñamo como la marihuana, al igual que 
> agentes alucinógenos como el LSD, el peyote y sustancias similares. 
> 	'Abdu'l-Bahá escribe:
> 	En cuanto al opio, es repugnante y detestable. Dios nos proteja del castigo 
> que inflige a quien lo consume. De acuerdo con el texto explícito del Libro Más 
> Sagrado, está prohibido y su consumo es absolutamente condenado. La razón 
> demuestra que fumar opio es una especie de demencia, y la experiencia 
> demuestra que quien lo consume se aísla completamente del mundo humano. 
> Quiera Dios proteger a todos de la perpetración de un acto tan horrible como 
> éste, acto que reduce a ruinas el fundamento mismo de lo que es el ser humano y 
> hace que el consumidor se vea desposeído por siempre jamás. Pues el opio se 
> fija en el alma de modo que muere la conciencia de quien lo consume, se disipa 
> su mente y su percepción se anula. Convierte lo vivo en muerto. Apaga el calor 
> natural. No se puede concebir daño mayor que el causado por el opio. 
> Afortunados aquellos que jamás lo mencionan siquiera; pensad entonces cuán 
> miserable es el que lo consume.	
> 	¡Oh amados de Dios! En este ciclo de Dios Todopoderoso la violencia, la 
> coerción, la represión y la opresión son todas y cada una condenadas. Sin 
> embargo, es obligatorio que el consumo del opio sea impedido por todos los 
> medios, cualesquiera que fueren, para que tal vez la raza humana quede liberada 
> de esta poderosísima plaga. De lo contrario, caiga la desgracia sobre todo aquel 
> que falte a su deber para con su Señor.	En una de Sus Tablas, 'Abdu'l-Bahá 
> afirma lo siguiente en relación con el opio: "El consumidor, el comprador y el 
> vendedor están todos privados de la munificencia y la gracia de Dios".En otra 
> Tabla, 'Abdu'l-Bahá escribe:
> 	Respecto del hachís has señalado que algunos persas se han habituado a 
> consumirlo. ¡Por Dios Santo! Ésta es la peor de las sustancias adictivas, cuya 
> prohibición figura expresamente revelada. Su consumo produce la desintegración 
> del pensamiento y el total entorpecimiento del alma. ¿Cómo es posible que 
> alguien ande tras el fruto del árbol infernal y, por tomarlo, se vea llevado a 
> ejemplificar las cualidades de un monstruo? ¿Cómo puede una persona consumir 
> esta droga prohibida y con ello privarse a sí misma de las bendiciones del 
> Todomisericordioso?	El alcohol consume la mente y hace que el hombre 
> cometa actos absurdos; pero el opio, ese fruto execrable del árbol infernal, y el 
> horrible hachís extinguen la mente, pasman el espíritu, petrifican el alma, 
> consumen el cuerpo y dejan al hombre frustrado y perdido. 
> 	Debe tenerse presente que la mencionada prohibición contra el consumo 
> de ciertas clases de drogas no impide su empleo si éstas son prescritas por 
> médicos competentes como parte de un tratamiento.	
> 
> 171.  el "misterio de la Gran Inversión en el Signo del Soberano"   
> Shaykh A/hmad-i-A/hsá'í, quien fue el fundador de la Escuela shaykhí y el primero 
> de los "dos luminares que anunciaron el advenimiento de la Fe del Báb", profetizó 
> que cuando apareciera el Prometido se invertirían todas las cosas: los últimos 
> serían primeros, y los primeros, últimos. En una de Sus Tablas se refiere 
> Bahá'u'lláh al "símbolo y alusión" del "misterio de la Gran Inversión en el Signo 
> del Soberano". Así afirma: "Mediante esta inversión Él ha hecho que los exaltados 
> sean humillados y los humillados sean exaltados", y recuerda que "en los días de 
> Jesús, Le negaron precisamente aquellos que se distinguían por su erudición, los 
> religiosos y los hombres de letras, en tanto que unos humildes pescadores se 
> apresuraron a ser admitidos en el Reino" (véase también nota 172). Para más 
> detalles sobre Shaykh A/hmad-i-A/hsá'í, véase Los Rompedores del Alba, 
> capítulos 1 y 10.
> 
> 172.  el "Seis" que ha sido levantado en virtud de este "Alif Vertical"  
> En sus escritos, Shaykh A/hmad-i-A/hsá'í hizo mucho hincapié en la letra árabe 
> "Váv". En Los Rompedores del Alba afirma Nabíl que esta letra "simbolizaba para 
> el Báb el advenimiento de un nuevo ciclo de Revelación divina, y que desde 
> entonces a ella ha aludido Bahá'u'lláh en el Kitáb-i-Aqdas en pasajes como 'el 
> misterio de la Gran Inversión' y 'el Signo del Soberano'". El nombre de la letra 
> "Váv" se compone de tres letras: Váv, Alif, Váv. Según el sistema de cálculo 
> abjad, el valor numérico de cada una de estas letras es 6, 1 y 6 respectivamente. 
> Shoghi Effendi, en una carta escrita en nombre suyo y dirigida a un creyente de 
> Oriente, suministra una interpretación de este versículo del Aqdas. Afirma que el 
> "Alif Vertical" se refiere al advenimiento del Báb. La primera letra, que viene antes 
> del Alif, con su valor numérico de seis, constituye un símbolo de las 
> Dispensaciones y Manifestaciones anteriores al Báb, mientras que la tercera letra, 
> que también tiene el valor numérico de seis, representa la suprema Revelación de 
> Bahá'u'lláh, que fue hecha manifiesta después del Alif.
> 
> 173.  Se os ha prohibido portar armas, a menos que os sea esencial   
> Bahá'u'lláh confirma una intimación contenida en el Bayán por la que se establece 
> que es ilícito portar armas a menos que sea necesario. En cuanto a las 
> circunstancias en que sería “esencial" que una persona porte armas, 'Abdu'l-Bahá 
> permite a un creyente la protección de sí mismo en lugares de peligro. En una 
> carta escrita en nombre de Shoghi Effendi se indica que, en una situación crítica, 
> no habiendo cerca fuerza pública a la que sea posible recurrir, el bahá'í está 
> justificado al defender su vida. Existen además otras situaciones en las que el uso 
> de armas es necesario y por tanto legítimo; por ejemplo, en los países donde se 
> practica la caza para alimentarse y vestirse, o bien al practicar deportes como el 
> arco, el tiro al blanco y la esgrima. 
> 	Por lo que respecta a la sociedad, el principio de seguridad colectiva 
> enunciado por Bahá'u'lláh (véase Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh, CXVII) y 
> explicado en detalle por Shoghi Effendi (véanse las cartas del Guardián en The 
> World Order of Bahá'u'lláh) no presupone la abolición del uso de la fuerza, sino 
> que prescribe "un sistema en que la Fuerza se constituye en servidora de la 
> Justicia", un sistema que prevé la formación de una fuerza de paz internacional 
> que "ha de resguardar la unidad orgánica de toda la mancomunidad". En la Tabla 
> de Bishárát, Bahá'u'lláh expresa la esperanza de que "las armas de guerra de 
> todo el mundo se conviertan en instrumentos de reconstrucción y que se elimine 
> la lucha y el conflicto de entre los hombres". 
> 		En otra Tabla, Bahá'u'lláh recalca la importancia de la asociación 
> con los seguidores de todas las religiones. También afirma que "la ley de la 
> guerra santa ha sido borrada del Libro".
> 
> 174.  y se os ha permitido llevar atavíos de seda 
> De acuerdo con la práctica islámica, los hombres tenían prohibido por lo general 
> usar ropa de seda, salvo en épocas de guerra santa. El Báb abrogó esta 
> prohibición carente de fundamento coránico.
> 
> 175.  el Señor os ha eximido de las restricciones que anteriormente afectaban al 
> atuendo y al arreglo de la barba  
> Son muchas las reglas que afectan al modo de vestir cuyo origen se debe a las 
> leyes y prácticas religiosas tradicionales. Por ejemplo, el clero shí'í, que había 
> adoptado para sí un tocado y atuendo característicos, prohibió en cierta época el 
> uso del traje europeo. La práctica musulmana, en su deseo de emular las 
> costumbres del Profeta, introdujo asimismo varias restricciones relacionadas con 
> el corte del bigote y el largo de la barba.
> 	Bahá'u'lláh ha eliminado esas restricciones relativas a la vestimenta y la 
> barba. Aunque tales materias quedan a la "discreción" de la persona, al mismo 
> tiempo Bahá’u’lláh encarece a los creyentes a que no traspasen los límites del 
> decoro y a que ejerzan moderación en todo lo que atañe a la indumentaria.
> 
> 176.  ¡Oh Tierra de Káf y Rá!   
> Káf y Rá son las primeras dos consonantes que figuran en la palabra Kirmán, 
> nombre de una ciudad y provincia de Irán.
> 
> 177.  percibimos lo que secreta y furtivamente emana de ti  
> Este pasaje hace referencia a las intrigas de un grupo de azalíes, seguidores de 
> Mírzá Ya/hyá (véase nota 190), relacionados con la ciudad de Kirmán. Incluye a 
> Mullá Ja'far, su hijo Shaykh A/hmad-i-Rú/hí y Mírzá Áqá Khán-i-Kirmání (ambos 
> yernos de Mírzá Ya/hyá), al igual que a Mírzá A/hmad-i-Kirmání, quienes no sólo 
> procuraron socavar la Fe, sino que también participaron en las intrigas políticas 
> que culminaron en el asesinato de Ná/siri'd-Dín Sháh.
> 
> 178.  Recordad al shaykh cuyo nombre era Mu/hammad-/Hasan   
> Shaykh Mu/hammad-/Hasan, uno de los principales exponentes del Islam shí'í, 
> rechazó al Báb. Autor de voluminosos escritos sobre jurisprudencia shí'í, murió 
> alrededor de 1850.	En Los Rompedores del Alba, Nabíl describe el encuentro que 
> tuvo lugar en Najaf entre Mullá 'Alíy-i-Bas/támí, una de las Letras del Viviente, y 
> Shaykh Mu/hammad-/Hasan. Durante la reunión, Mullá 'Alí anunció la 
> manifestación del Báb y ensalzó la potencia de Su Revelación. Por instigación del 
> shaykh, Mullá 'Alí fue declarado hereje en el acto y expulsado de la asamblea. 
> Tras ser sometido a juicio, fue trasladado a Estambul, donde padeció condena a 
> trabajos forzados.
> 
> 179.  un cernedor de trigo y cebada   
> La alusión hace referencia a la persona de Mullá Mu/hammad Ja'far Gandum-Pák-
> Kun, el primer i/sfahaní que aceptó la Fe del Báb. Es mencionado en el Bayán 
> persa y elogiado como aquel que "se invistió con el manto de discípulo". En Los 
> Rompedores del Alba, Nabíl describe la aceptación sin reservas del Mensaje por 
> parte del "cernedor de trigo" y su defensa entusiasta de la nueva Revelación. 
> Unió sus fuerzas al grupo de los defensores del Fuerte de Shaykh /Tabarsí, en el 
> curso de cuyo asedio perdió la vida.
> 
> 180.  Guardaos de que la palabra Profeta os impida alcanzar éste, el Más Grande 
> Anuncio   
> Bahá'u'lláh advierte a los hombres "perspicaces" que no permitan que sus 
> interpretaciones de las Sagradas Escrituras les impidan reconocer a la 
> Manifestación de Dios. Los seguidores de cada religión, en su devoción por los 
> respectivos Fundadores, se han mostrado proclives a percibir Su Revelación 
> como la Palabra final de Dios y, por tanto, a negar la posibilidad de que con 
> posterioridad aparezca algún Profeta. Tal ha sido el caso del judaísmo, la 
> cristiandad y el islam. Bahá'u'lláh niega la validez del concepto de final tanto en 
> relación con las Dispensaciones del pasado como con la Suya propia. En el Kitáb-
> i-Íqán, con relación a los musulmanes, escribe: "El pueblo del Corán (...) ha 
> permitido que las palabras 'Sello de los Profetas' velen sus ojos", "oscurezcan su 
> comprensión y lo priven de la gracia de todas Sus múltiples mercedes". 
> Bahá’u’lláh afirma que "este tema (...) ha sido una dura prueba para toda la 
> humanidad" y lamenta el sino de "aquellos que, aferrándose a estas palabras, no 
> creyeron en Aquel que es su verdadero Revelador". El Báb se refiere a este 
> mismo asunto cuando advierte: "No permitáis que los nombres os separen como 
> por un velo de Aquel que es su Señor, incluso el nombre Profeta, pues tal nombre 
> no es sino creación de Su palabra".
> 
> 181.  o que referencia alguna a la Lugartenencia os excluya de la soberanía de 
> Quien es el Lugarteniente de Dios 
> La palabra aquí traducida como "Lugartenencia" es, en el original árabe, "viláyát", 
> término entre cuya gama de significados figura el de "lugartenencia", "guardianía", 
> "protectoría" y "sucesión". Se usa en relación con Dios mismo, con Su 
> Manifestación y con quienes son los Sucesores designados de una Manifestación.
> 	En este versículo del Aqdas, Bahá'u'lláh advierte que no debe permitirse 
> que conceptos semejantes impidan a la persona percibir la "soberanía" de la 
> nueva Manifestación divina, Quien es el verdadero "Lugarteniente de Dios".
> 
> 182.  Recordad a Karím   
> /Hají Mírzá Mu/hammad Karím Khán-i-Kirmání (1810 - aprox. 1873) se 
> autoproclamó jefe de la comunidad Shaykhí al morir Siyyid Ká/zím, quien a su vez 
> había sido el sucesor designado de Shaykh A/hmad-i-A/hsá'í (véanse notas 171 y 
> 172). Karím Khán, dedicado a promover las enseñanzas de Shaykh A/hmad, llegó 
> a expresar opiniones que fueron objeto de controversia tanto entre sus seguidores 
> como adversarios.	Considerado uno de los principales eruditos y más prolíficos 
> autores de su época, compuso numerosos libros y epístolas relacionados con los 
> diversos campos del saber propios de aquellos tiempos. Tenaz opositor tanto del 
> Báb como de Bahá'u'lláh, en particular hizo uso de sus tratados para atacar al 
> Báb y Sus Enseñanzas. En el Kitáb-i-Íqán, Bahá'u'lláh condena el tono y 
> contenido de sus escritos y centra Su crítica en una de las obras en que Karím 
> Khán vierte alusiones negativas contra el Báb. Shoghi Effendi retrata al hombre 
> como "desmesuradamente ambicioso e hipócrita" y describe cómo "por encargo 
> especial del Sháh, se había ensañado en uno de sus tratados con la nueva Fe y 
> sus doctrinas".
> 
> 183.  oh vosotros los doctos en Bahá  
> Bahá'u'lláh ensalza a los doctos entre Sus seguidores. En el Libro del Convenio 
> escribe: "Bienaventurados son los gobernantes y los doctos entre el pueblo de 
> Bahá". Refiriéndose a esta declaración, Shoghi Effendi escribe:
> 	En este ciclo sagrado los "doctos" son, por una parte, las Manos de la 
> Causa de Dios y, por otra, los maestros y esparcidores de Sus Enseñanzas que, 
> aun no figurando entre las Manos, han alcanzado una posición eminente en las 
> labores de enseñanza. En cuanto a los "gobernantes", la designación hace 
> referencia a los miembros de las Casas de Justicia Locales, Nacionales e 
> Internacional. Los deberes de cada una de estas almas se determinarán en el 
> futuro.	Las Manos de la Causa de Dios eran personas designadas por Bahá'u'lláh 
> a las que se encomendaron varias funciones, especialmente las de proteger y 
> propagar la Fe. En Memorials of the Faithful, 'Abdu'l-Bahá se refiere a otros 
> creyentes destacados a los que denomina Manos de la Causa, y ya en Su 
> Testamento incluye una disposición por la que invita al Guardián de la Fe a 
> nombrar Manos de la Causa según su mejor criterio. Shoghi Effendi primero elevó 
> a varios creyentes, a título póstumo, a la categoría de Manos de la Causa. En los 
> últimos años de su vida nombró para esta posición a un total de 32 creyentes de 
> todos los continentes. En el período que medió entre el fallecimiento de Shoghi 
> Effendi en 1957 y la elección de la Casa Universal de Justicia en 1963, las Manos 
> de la Causa dirigieron los asuntos de la Fe en calidad de Administradores 
> Principales de la embrionaria Mancomunidad Mundial de Bahá'u'lláh (véase nota 
> 67). En noviembre de 1964 la Casa Universal de Justicia resolvió que no podía 
> legislar para hacer posible el nombramiento de Manos de la Causa. En lugar de 
> ello, por una decisión de la Casa de Justicia adoptada en 1968, las funciones de 
> las Manos de la Causa relacionadas con la protección y propagación de la Fe 
> vieron su continuidad asegurada mediante la creación de los Cuerpos 
> Continentales de Consejeros, y en 1973 mediante el establecimiento del Centro 
> Internacional de Enseñanza, con sede en Tierra Santa.
> 	La Casa Universal de Justicia nombra los Consejeros miembros del Centro 
> Internacional de Enseñanza y los Consejeros Continentales. Por otro lado, los 
> miembros de los Cuerpos Auxiliares son nombrados por los Consejeros 
> Continentales. Todas estas personas están comprendidas dentro de la definición 
> de los "doctos" que ofrece Shoghi Effendi en la declaración citada más arriba.
> 
> 184.  remitid lo que no entendáis del Libro a Quien ha brotado de este poderoso 
> Tronco   
> Bahá'u'lláh confiere a 'Abdu'l-Bahá el derecho de interpretar Su sagrada Escritura 
> (véase también nota 145).
> 
> 185.  la Escuela de la Unicidad Trascendente   
> En este versículo, y en los que le siguen inmediatamente, Bahá'u'lláh rebate una 
> de las razones por las cuales algunos de los bábíes rechazaron Su afirmación de 
> ser el Prometido del Bayán. Este rechazo se sustentaba en una Tabla dirigida por 
> el Báb a "Quien será hecho manifiesto", al reverso de la cual había escrito el Báb: 
> "Que la mirada de Aquel a Quien Dios manifestará ilumine esta carta en la 
> escuela primaria" (la Tabla aparece incluida en Selección de los Escritos del 
> Báb). Estos bábíes sostenían que, siendo Bahá'u'lláh dos años mayor que el Báb, 
> no era posible, pues, que hubiera recibido esta Tabla "en la escuela primaria".
> 	Bahá'u'lláh explica aquí que la referencia alude a hechos que acontecen en 
> los mundos espirituales más allá de este plano de existencia.
> 
> 186.  aceptamos los versículos de Dios (...) los cuales Él Nos ofreció
> En la Tabla dirigida a "Aquel que será hecho manifiesto", el Báb describe el 
> Bayán como una ofrenda de Él destinada a Bahá'u'lláh. Véase Selección de los 
> Escritos del Báb.
> 
> 187.  ¡Oh pueblo del Bayán!   
> Referencia a los seguidores del Báb.
> 
> 188.  antes de que fuesen unidas y entrelazadas las letras S y E   
> Shoghi Effendi, en diversas cartas escritas en nombre suyo, ha explicado el 
> significado e importancia de "las letras S y E". Ambas constituyen la palabra "Sé", 
> la cual (afirma( "significa el Poder Creador de Dios, Quien por Su mandato hace 
> existir todas las cosas", y "el poder de la Manifestación de Dios, Su gran fuerza 
> espiritual creadora".	
> 	En el original árabe el imperativo "Sé" es la palabra "kun", que se compone 
> de las dos letras "káf" y "nún". Las dos han sido traducidas por Shoghi Effendi de 
> la manera indicada más arriba. Este imperativo se usa en el Corán para indicar el 
> mandato por el que Dios convoca la creación a la existencia.
> 
> 189.  este nuevo Orden Mundial   
> En el Bayán persa el Báb declara: "Bienaventurado aquel que fija su mirada en el 
> Orden de Bahá'u'lláh y da gracias a su Señor. Pues Él ciertamente se hará 
> manifiesto. Dios en verdad lo ha dispuesto irrevocablemente en el Bayán". Shoghi 
> Effendi identifica este "Orden" con el Sistema del que habla Bahá'u'lláh en el 
> Aqdas, obra en la que da testimonio de su efecto revolucionador en la vida de la 
> humanidad y en donde revela las leyes y principios que rigen su funcionamiento. 
> 		Los rasgos distintivos del "nuevo Orden Mundial" quedan perfilados 
> en los Escritos de Bahá'u'lláh  y 'Abdu'l-Bahá, así como en las cartas de Shoghi 
> Effendi y la Casa Universal de Justicia. Las instituciones del Orden Administrativo 
> Bahá'í actual, las cuales constituyen la "base estructural" del Orden Mundial de 
> Bahá'u'lláh, madurarán y evolucionarán hasta formar la Mancomunidad Mundial 
> Bahá'í. En este sentido, Shoghi Effendi afirma que el Orden Administrativo, "a 
> medida que las partes que lo componen, sus instituciones orgánicas, comiencen a 
> funcionar con eficiencia y vigor, hará valer su reivindicación y demostrará su 
> idoneidad para ser reconocido no sólo como el núcleo, sino precisamente como el 
> modelo del Nuevo Orden Mundial que está destinado, a su debido tiempo, a 
> abarcar a la totalidad del género humano".	Para más datos sobre la evolución 
> de este nuevo Orden Mundial, véanse, por ejemplo, las cartas de Shoghi Effendi 
> publicadas en The World Order of Bahá'u'lláh.
> 
> 190.  ¡Oh fuente de perversión!   
> La exclamación hace referencia a Mírzá Ya/hyá, conocido como /Sub/h-i-Azal 
> (Mañana de la Eternidad), un medio hermano menor de Bahá'u'lláh, que se alzó 
> contra Él y se opuso a Su Causa. Mírzá Ya/hyá había sido designado por el Báb 
> para servir como jefe nominal de la Comunidad bábí hasta la inminente 
> manifestación del Prometido. A instigación de Siyyid Mu/hammad-i-I/sfahání 
> (véase nota 192), Mírzá Ya/hyá traicionó la confianza del Báb, reclamó ser Su 
> sucesor e intrigó contra Bahá'u'lláh, tratando incluso de hacer que Le asesinaran. 
> Cuando Bahá'u'lláh le declaró formalmente Su Misión en Adrianópolis, Mírzá 
> Ya/hyá replicó llegando al extremo de reclamar para sí la pretensión de ser el 
> receptor de una Revelación independiente. Con el tiempo sus pretensiones se 
> verían rechazadas por todos salvo unos pocos que pasarían a conocerse como 
> azalíes (véase nota 177). Mírzá Ya/hyá es descrito por Shoghi Effendi como el 
> "Archiviolador del Convenio del Báb" (véase Dios Pasa, capítulo X).
> 
> 191.  rememora cómo día y noche te criamos para servir a la Causa   
> En Dios Pasa, Shoghi Effendi se refiere al hecho de que Bahá'u'lláh, siendo trece 
> años mayor que Mírzá Ya/hyá, le había aconsejado y había velado por él en su 
> primera juventud y edad viril.
> 
> 192.  Dios Se ha apoderado de aquel que te descarrió   
> Referencia a Siyyid Mu/hammad-i-I/sfahání, a quien Shoghi Effendi describe como 
> el "Anticristo de la Revelación Bahá'í". Hombre de carácter corrupto y gran 
> ambición personal, indujo a Mírzá Ya/hyá a oponerse a Bahá'u'lláh y a reclamar 
> para sí mismo la condición de profeta (véase nota 190). Si bien era adepto de 
> Mírzá Ya/hyá, Siyyid Mu/hammad fue exiliado con Bahá'u'lláh a 'Akká, en donde 
> continuó maquinando y conspirando contra Bahá'u'lláh. Con relación a las 
> circunstancias de su muerte, Shoghi Effendi escribe en Dios Pasa:
> 	Un nuevo peligro amenazaba ahora la vida de Bahá'u'lláh. Aun cuando Él 
> mismo había prohibido estrictamente a Sus seguidores, en diversas ocasiones, 
> tanto verbalmente como por escrito, todo acto de represalia contra sus 
> torturadores, e incluso había enviado de vuelta a Beirut a un irresponsable 
> converso árabe, que había planeado vengar los agravios sufridos por su querido 
> Guía, siete de los compañeros clandestinamente celaron y dieron muerte a tres 
> de sus perseguidores, entre los cuales se hallaban Siyyid Mu/hammad y Áqá Ján.
> 		La consternación que se apoderó de esa comunidad ya oprimida era 
> indescriptible. La indignación de Bahá'u'lláh no tenía límites. En una Tabla 
> revelada poco después de que se cometiera este acto, Bahá’u’lláh expresa así 
> Sus emociones: "Si tuviéramos Nosotros que hacer mención de lo que Nos 
> sobrevino, se rasgarían los cielos y se desmoronarían las montañas". "Mi 
> cautiverio", escribe en otra ocasión, "no puede hacerme daño. Lo que puede 
> dañarme es la conducta de aquellos que Me aman, que afirman estar 
> relacionados conmigo y que, sin embargo, perpetran lo que hace que giman Mi 
> corazón y Mi pluma".
> 
> 193.  Elegid un solo idioma (...) adoptad (...) una escritura común  
> Bahá'u'lláh ordena adoptar un idioma y una escritura universales. Sus Escritos 
> prevén dos etapas en este proceso. La primera ha de consistir en la selección de 
> un idioma existente, o uno inventado, que pasaría a ser enseñado en todas las 
> escuelas del mundo como idioma auxiliar de la lengua materna. Los gobiernos del 
> mundo, a través de sus parlamentos, son invitados a efectuar tan magna 
> promulgación. La segunda etapa vendría dada, en un futuro distante, por la 
> adopción definitiva de un solo idioma y una escritura común para todos los 
> habitantes de la tierra.
> 
> 194.  Hemos fijado dos signos para la mayoría de edad de la raza humana   
> El primer signo de la llegada de la humanidad a su mayoría de edad al que se 
> refieren los Escritos de Bahá’u’lláh es la aparición de una ciencia descrita como 
> aquella "filosofía divina" que habrá de comportar el descubrimiento de un 
> procedimiento radical para la transmutación de los elementos. Ello es un índice 
> del impresionante esplendor y expansión que el conocimiento habrá de alcanzar 
> en el futuro.	Respecto del "segundo" signo, que Bahá'u'lláh indica que ha sido 
> revelado en el Kitáb-i-Aqdas, Shoghi Effendi expresa que Bahá'u'lláh, "(...) en Su 
> Libro Más Sagrado, ha ordenado la selección de un idioma único y la adopción de 
> una escritura común para uso de todos los habitantes de la tierra, orden que, al 
> cumplirse, constituiría (como Él mismo lo afirma en dicho Libro( uno de los signos 
> de la "llegada a la mayoría de edad de la raza humana".
> 	La siguiente declaración de Bahá'u'lláh permite comprender mejor lo que 
> entraña este proceso de maduración y llegada a la mayoría de edad:
> 	Uno de los signos de la mayoría de edad de la humanidad es que nadie 
> aceptará cargar el peso de la realeza. La realeza se quedará sin nadie que esté 
> dispuesto a llevar su carga por sí solo. Ése será el día en que se habrá 
> manifestado la sabiduría en medio de la humanidad.  
> 	Shoghi Effendi ha relacionado la llegada a la mayoría de edad de la raza 
> humana con la unificación de la totalidad del género humano, con el 
> establecimiento de una mancomunidad mundial, y con un empuje sin parangón a 
> "la vida intelectual, moral y espiritual de toda la raza humana".
> 
> GLOSARIO
> 
> Glosario
> 
> 'Abdu'l-Bahá:   El "Siervo de Bahá", ‘Abbás Effendi (1844-1921), hijo mayor y 
> Sucesor designado de Bahá’u’lláh, y Centro de Su Convenio.Abjad:  Antiguo 
> sistema árabe por el que se asigna determinado valor numérico a las letras del 
> alfabeto, de modo que ciertos números se correspondían con ciertas letras, y 
> viceversa. De este modo toda palabra posee un significado literal y un valor 
> numérico.
> 
> Báb, El:   Literalmente la "Puerta", título que asumió Mírzá 'Alí Mu/hammad (1819-
> 1850) después de la Declaración de Su Misión en Shiraz, ocurrida en mayo de 
> 1844. Fue el Fundador de la Fe Bábí y el Heraldo de Bahá'u'lláh.Bahá:   Bahá 
> significa "Gloria". Éste es el Más Grande Nombre de Dios y el título por el que se 
> designa a Bahá'u'lláh. También es el nombre del primer mes del año bahá'í y del 
> primer día de cada mes bahá'í.Bahá’u’lláh:   La "Gloria de Dios", título de Mírzá 
> /Husayn 'Alí (1817-1892), Fundador de la Fe Bahá'í.Bayán:   El Bayán 
> ("Exposición") es el título dado por el Báb a Su Libro de Leyes. También se aplica 
> al conjunto de todos Sus Escritos. El Bayán persa es la obra doctrinal de mayor 
> importancia y el principal repositorio de las leyes dispuestas por el Báb. El Bayán 
> árabe muestra un contenido similar, si bien es menos denso y de menor tamaño. 
> Las referencias que figuran en las notas del presente volumen relativas a temas 
> tratados en el Bayán árabe o en el Bayán persa se identifican mediante una 
> remisión genérica al "Bayán"./Huqúqu’lláh:   El "Derecho de Dios". Instituido en el 
> Kitáb-i-Aqdas, es una ofrenda hecha por los bahá'ís, a través de la Cabeza de la 
> Fe, con destino a los fines señalados en los Escritos Bahá'ís.Mashriqu'l-Adhkár:   
> Literalmente el "Punto de Amanecer de la Alabanza a Dios". Ésta es la 
> designación por la que se conoce a la Casa de Adoración Bahá'í y sus 
> instituciones anexas.Mizcal:   Unidad de peso, equivalente a poco más de 3½ 
> gramos, usada en el Kitáb-i-Aqdas para referirse a determinadas cantidades de 
> oro y plata (por lo general 9, 19 ó 95 mizcales) requeridas para varios usos. La 
> equivalencia de estas cantidades expresadas según el sistema métrico y en 
> onzas (cuyo uso es normal en la medición de los metales preciosos), es como 
> sigue:	  9 mizcales 	= 	  32’775 gramos		=   1’05374 onzas troy	19 
> mizcales	= 	  69’192 gramos		=   2’22456 onzas troy	95 
> mizcales	=   	345’958 gramos		= 11’12282 onzas troy	El 
> presente cómputo se basa en las directrices de Shoghi Effendi, según constan en 
> una carta escrita en su nombre, en la que se afirma: "Un mizcal consiste en 
> diecinueve nakhuds. El peso de 24 nakhuds es igual a cuatro gramos y tres 
> quintos. El cálculo puede realizarse sobre esta base". El mizcal empleado 
> tradicionalmente en el Oriente Medio equivalía a 24 nakhuds. Sin embargo, en el 
> Bayán pasa a ser el equivalente de 19 nakhuds, medida a su vez confirmada por 
> Bahá’u’lláh como la propia del mizcal al que remiten las leyes bahá'ís (P&R 
> 23).Nakhud:   Unidad de peso. Véase "mizcal".Qayyúmu'l-Asmá':   El comentario 
> del Báb sobre el sura coránico de José. La obra, que fue revelada en 1844, ha 
> sido caracterizada por Bahá'u'lláh como "el primero, el más grande y más 
> poderoso de todos los libros" de la Dispensación bábí.Shoghi Effendi:   Shoghi 
> Effendi (1897-1957), Guardián de la Fe Bahá'í desde 1921 hasta 1957. Fue el 
> primer nieto de 'Abdu'l-Bahá, Quien le nombró Cabeza de la Fe.Síyáh-Chál:   
> Literalmente "el Pozo Negro". La mazmorra subterránea, oscura y hedionda de 
> Teherán en la que Bahá'u'lláh permaneció prisionero cuatro meses del año 1852.
> Relación de pasajesdel Kitáb-i-Aqdastraducidos al ingléspor Shoghi Effendi
> Relación de pasajesdel Kitáb-i-Aqdastraducidos al ingléspor Shoghi 
> EffendiABREVIATURAS DE FUENTESBA	Shoghi Effendi. Bahá’í 
> Administration: Selected Messages 1922-1932. Wilmette, Illinois: Bahá’í 
> Publishing Trust, edn. rev., 1968.BC	National Spiritual Assembly of the Bahá’ís 
> of the United States. The Bahá’í Community: A Summarization of Its Organization 
> and Laws. Wilmette, Illinois: Bahá’í Publishing Trust, edn. rev., 1963.CF	Shoghi 
> Effendi. Citadel of Faith: Messages to America, 1947-1957. Wilmette, Illinois: 
> Bahá’í Publishing Trust, 1965.ESW	Bahá’u’lláh. Epistle to the Son of the Wolf. 
> Wilmette, Illinois: Bahá’í Publishing Trust, 1979.GWB	Bahá’u’lláh. Gleanings 
> from the Writings of Bahá’u’lláh. Wilmette, Illinois: Bahá’í Publishing Trust, edn. 
> rev., 1980.PDC	Shoghi Effendi. The Promised Day Is Come. Wilmette, Illinois: 
> Bahá’í Publishing Trust, edn. rev., 1980.SW	Star of the West: The Bahá’í 
> Magazine. Vol. XIV, julio 1923, no. 4. reimpreso 1978. Oxford: George Ronald.UD
> 	Shoghi Effendi. The Unfolding Destiny of the British Bahá’í Community. 
> Londres: Bahá’í Publishing Trust, 1981.WOB	Shoghi Effendi. The World Order of 
> Bahá’u’lláh: Selected Letters. Wilmette, Illinois: Bahá’í Publishing Trust, 
> 1974.IDENTIFICACIÓN DE PASAJESPÁRRAFO					
> 					1-5	“El primer deber.... hombres de 
> discernimiento!” (GWB CLV)7	“Cada vez que Mis leyes .... Su decisivo 
> decreto.” (GWB CLV)10	“Os hemos prescrito orar y ayunar... el Generoso.” (BC 
> p. 40)16	“Os hemos prescrito ayunar... una fiesta”. “El viajero, el enfermo... a 
> ayunar...” (BC p. 40)17	“Absteneos de comer... designada en el Libro.” (BC p. 
> 40)30	 “El Señor ha ordenado... no habría inconveniente.” “Les compete ser los 
> fiduciarios.... oh vosotros que percibís.” (BA p. 21)35	“¡Oh siervos del 
> Misericordioso!... vanas imaginaciones.” (SW p. 112)37	“Quien se arrogue... el 
> Omnisapiente.” (GWB CLXV)38-40	“Oh pueblos del mundo, no os 
> consternéis... se cuentan entre los muertos.” (GWB LXXI)43	“No os 
> lamentéis en vuestros momentos de prueba... Quien es el Omnisciente, el 
> Informado.” (SW p. 112)48	“A todo padre... abarcado el mundo.” (SW p. 
> 112)52	“¡Oh vosotros, Hombres de Justicia!... el Fiel.” (SW p. 112)53-55
> 	“Que no se perturben vuestros corazones... de los agradecidos.” (GWB 
> LXXII)58-59	“Cuidado, no sea que... y perspicacia.” (GWB LXXII)63
> 	“Desposaos... mención de Mí...” (UD p. 195)	78-84	“¡Oh reyes de la tierra! 
> Ha llegado Aquel que es el soberano... vuestras propias vidas.” (GWB CV)85
> 	“¡Oh Emperador de Austria!... luminoso Horizonte.” (PDC p. 37)86	“Di: ¡Oh 
> Rey de Berlín!... los que reflexionan.” (PDC p. 36-37)87	“Nada os hemos 
> pedido... oh concurso de Reyes!” (PDC p. 26)88	“Escuchad, oh gobernantes 
> de América... el Ordenador, el Omnisciente.” (CF pp. 18-19)89	“¡Oh Punto 
> situado... el Omnisciente, el Sapientísimo.” (PDC p. 40)90	“¡Oh riberas del Rin!... 
> conspicua gloria.” (PDC p. 37)91-93	“Que nada te entristezca... el Libro 
> maravilloso.” (GWB LVI)99-104	“Di: ¡Oh jefes de la religión!... comprenderlo.” 
> (GWB XCVIII)105	“Quienquiera que interprete... el Libro Lúcido.” (ESW pp. 129-
> 30)118	“El Señor ha otorgado... el hueso que se deshace.” (SW p. 113)120
> 	“Adornad vuestras cabezas... el Sapientísimo.” (SW p. 113)121-122
> 	“Cuando el océano de Mi presencia... profundidades de la ignorancia.” 
> (WOB p. 134)122-125	“Considerad la mezquindad... la tierra y el cielo.” (GWB 
> CLIX)144	“Asociaos con todas las religiones... todo tiene en Él su término.” 
> (SW p. 114)161-163	“Bienaventurado el hombre... el Más Generoso.” (GWB 
> XXXVII)165	“¡Oh concurso de teólogos! Cuando fueron enviados Mis... algo 
> extraño.” (PDC p. 82)165	“Hemos desgarrado los velos... por venir...” (PDC p. 
> 82)166	“Si hubieseis creído...los negligentes.” (PDC p. 82)167	“Ésta es 
> la Causa... temblar a todos vuestros ídolos y supersticiones.” (PDC p. 82)
> 	169	“¡Oh concurso de teólogos! Cuidado... todos los signos!’" (PDC p. 
> 82)171	“Desgarrad los velos... los negligentes!” (PDC p. 82)173
> 	“Dichosos sois... hueso que se deshace.” (SW p. 114)174	“Cuando la 
> Paloma Mística... este poderoso Tronco.” (WOB p. 134)181-183	“El equilibrio 
> del mundo... el Fuerte, el Amoroso.” (GWB LXX)
> Índice
> 
> Índice
> 
>    El Báb
>   Bahá’u’lláh.
>   Primer mes del 
> calendario lunar islámico.
>   En relación a la duración mínima de un viaje que 
> exime de ayunar al viajero.
>   El equinoccio de primavera en el hemisferio 
> norte.
>   La Tabla que contiene las tres oraciones obligatorias actualmente en 
> uso.
>   Corán 2:115.
>   Unidad de volumen que equivale a medio metro cúbico 
> aproximadamente.
>   Color, sabor y olor.
>   Adrianópolis.
> 
> 	El Kitáb-i-
> Aqdas, pág.   PÁGINA  139 
> 
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> ARÁBIGO 139 
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> — *(desde 1 agosto 1997) (2)*

