# Valorando la Espiritualidad en el Desarrollo

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> Valorando la Espiritualidad en el Desarrollo  
>        Bahá'í International Community
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>        Valorando la Espiritualidad en el Desarrollo
>       Consideraciones Iniciales en cuanto a la Creación de Indicadores de Base 
>       Espiritual para el Desarrollo
>       Un trabajo escrito de concepto redactado que fue presentado al "Diálogo 
>       Mundial de las Fes y el Desarrollo", hospedado por el Presidente del Banco 
>       Mundial y el Arzopispo de Canterbury al Palacio de Lambeth.
>       del 18 al 19 de febrero de 1998
> 
>        Tabla de Contenido
>       Abstracto
>         Una Perspectiva Bahá’í sobre el Desarrollo 
>         Indicadores de Desarrollo: Su Valor y Uso 
>         Indicadores de Base Espiritual para el Desarrollo: Consideraciones 
>         Iniciales 
>         Inidcadores de Base Espiritual: Cinco Principios Fundamentales 
> 
>           La Unidad en la Diversidad 
>           La Equidad y la Justicia 
>           La Igualdad de los Sexos 
>           La Confiabilidad y el Liderazgo Moral 
>           La Investigación Independiente de la Verdad 
>         Indicadores de Base Espiritual: Cinco Areas de Política Prioritaria 
> 
>           El Desarrollo Económico 
>           La Educación 
>           La Mayordomía Ambiental 
>           Llenando las Necesidades Básicas en Alimento, Nutrición, Salud y 
>           Albergue 
>           El Gobierno y la Participación 
>         Desarrollando Indicadores de Base Espiritual: Tres Ejemplos 
>         Hacia el Desarrollo de Indicadores de Base Espiritual: Posibles Pasos 
>         Colaborativos 
> 
>        
>       Abstracto
>       Este trabajo escrito concepto se concentra en la importancia de crear 
>       medidas para asesorar el progreso de desarrollo por medio de la 
>       perspectiva de los principios espirituales. El trabajo escrito comienza 
>       delineando una perspectiva bahá’í en cuanto al desarrollo. Luego menciona 
>       el uso de los indicadores actualmente e introduce el concepto de 
>       indicadores de base espiritual para el desarrollo. Considera, aunque 
>       resumidamente, cinco principios espirituales cruciales al desarrollo y 
>       cinco áreas de política en que estos principios pudieran aplicarse para 
>       generar metas e indicadores para medir el progreso hacia dichas metas. 
>       Entonces se presentan tres ejemplos breves de cómo tales indicadores 
>       pudieran concebirse y desarrollarse. Y por último se sugiere una 
>       iniciativa colaborativa para desarrollar indicadores de base espiritual 
>       para el desarrollo, involucrando a las religiones y una prominente agencia 
>       internacional de desarrollo.
>       El desarrollo en sí de estas medidas se encuentra mucho más allá del 
>       alcance de este trabajo escrito. Más bien, la intensión de este trabajo, 
>       como lo sugiere el subtítulo, es el de ofrecer concideraciones iniciales 
>       en cuanto a la creación de indicadores de base espiritual para el 
>       desarrollo con la esperanza de que pueda lanzarse un proceso consultativo 
>       en que el trabajo difícil, y a la vez meritoriosa, de conceptualizar y 
>       desarrollar tales indicadores se comience en serio.
> 
>         Una Perspectiva Bahá’í en cuanto al Desarrollo
> 
>       El desarrollo, según el punto de vista bahá’í, es un proceso orgánico en 
>       el que "lo espiritual se expresa y se realiza en lo material".1 El 
>       desarrollo significativo requiere que el proceso aparentemente antitético 
>       del progroso individual y avance social, de globalización y 
>       decentralización, y de promover las pautas universales y fomentar la 
>       diversidad cultural, se armonicen. En nuestro mundo más y más 
>       interdependiente, los esfuerzos de desarrollo tienen que ser guiados por 
>       una visión del tipo de comunidad mundial que deseamos crear y animarse por 
>       un conjunto de valores universales. Instituciones justas, desde el nivel 
>       local hasta el nivel planetario, y sistemas de gobierno en los que la 
>       gente puede asumir responsabilidad por las instituciones y los procesos 
>       que afectan sus vidas, también son escenciales.
>       Bahá’u’lláh enseña que el reconocimiento del principio espiritual 
>       fundamental de nuestra época, la unicidad de la humanidad, tiene que estar 
>       al corazón de una nueva civilización. La aceptación universal de este 
>       principio tanto requerirá como posibilitará la reestructuración mayor de 
>       los sistemas educativos, sociales, agrícolas, industriales, económicas, 
>       legales y políticas del mundo. Esta reestructuración, la cual tiene que 
>       ordenarse por un diálogo contínuo e intensivo entre los dos sistemas de 
>       conocimiento disponible a la humanidad - la ciencia y la religión - 
>       facilitarán la emergencia de la paz y la justicia en todo el mundo.
>       Las comunidades que prosperan en este futuro lo harán debido al hecho de 
>       que reconocen la dimensión espiritual de la naturaleza humana y hacen del 
>       desarrollo moral, emocional, físico, e intelectual del individuo su 
>       prioridad central. Garantizarán la libertad de credo y alentarán el 
>       establecimiento de lugares de adoración. Sus centros de aprendizaje 
>       buscarán cultivar las potencialidades sin límite latentes en la 
>       consciencia humana y perseguirán como meta principal la participación de 
>       todos los pueblos en la generación y la aplicación del conocimiento. 
>       Recordando siempre que los intereses del individuo y de la sociedad son 
>       inseparables, estas comunidades promoverán el respeto tanto por los 
>       derechos como por las responsabilidades, fomentarán la igualdad de mujeres 
>       y hombres y el que sean socios, y protegerán y cuidarán a la familia. 
>       Promoverán la belleza, tanto natural como hecho por el hombre, e 
>       incorporarán en su diseño los principios de la preservación y la 
>       rehabilitación ambiental. Guiados por el concepto de la unidad en la 
>       diversidad, apoyarán la amplia participación en los asuntos de la 
>       sociedad, y más y más se fijarán en líderes que estén motivados por el 
>       deseo de servir. En estas comunidades los frutos de la ciencia y la 
>       tecnología beneficiarán a toda la sociedad, y habrá trabajo disponible 
>       para todos. 
>       Tales comunidades resultarán ser los pilares de una civilización mundial - 
>       una civilización que será la culminación lógica de los esfuerzos de 
>       desarrollo de la humanidad a través de largos trechos de tiempo y 
>       geografía. La aseveración de Bahá’u’lláh de que toda persona es "creada 
>       para llevar adelante una civilización en contínuo progreso"2, implica que 
>       toda persona tiene tanto el derecho como la responsabilidad de contribuir 
>       a esta empresa colectiva de largo alcance, cuya meta es nada menos que la 
>       paz, la prosperidad y la unidad de toda la familia humana.
>       Los bahá’ís son optimistas de que tal futuro es inevitable, y de hecho, 
>       que ya ha comenzado a surgir. También son realistas, comprendiendo que el 
>       progreso hacia este futuro requerirá de la humanidad una enorme cantidad 
>       de perseverancia, sacrificio y cambio. La velocidad y el costo precisos de 
>       este progreso se determinará en gran parte por las acciones, en los años 
>       del porvenir inmediato, de los gobiernos, de organizaciones 
>       multilaterales, del sector privado, de las organizaciones de la sociedad 
>       civil, y de individuos claves. Al esforzarse hacia este futuro, todos los 
>       concernientes deben comprender claramente lo que están buscando y deben 
>       siempre ser vigilantes por medio de la reflexión propia y la evaluación 
>       propia si han de llegar a ser participantes constructivos en este proceso. 
>       Por lo tanto, son necesarios metas claras, políticas y pautas 
>       significantes, programas identificados, e indicadores de progreso 
>       acordados, si es que el avance hacia el futuro común de la humanidad ha de 
>       trazarse y si han de determinarse y realizarse correcciones regulares a 
>       ese curso. 
>       Mientras que cada uno de estos elementos - metas, políticas, pautas, 
>       programas, e indicadores relevantes - es crítico para los esfuerzos por 
>       crear tal futuro, el trabajo actual se dirige a la importancia de la 
>       creación de indicadores de base espiritual para asesorar, y finalmente 
>       ayudar a guiar el progreso de desarrollo.
>         Indicadores de Desarrollo: Su Valor y Uso
> 
>       El concepto de indicadores se define de varias maneras, y los términos 
>       criterios, punto de referencia, e indicador a menudo se usan 
>       intercambiablemente, aunque no necesariamente significan lo mismo. Para el 
>       propósito de este trabajo el término indicador se usará para referirse a 
>       "una medida cuantitativa, cualitativa o descriptiva que, al ... 
>       comprobarse periódicamente"3 puede mostrar la calidad, la dirección, el 
>       paso y los resultados de cambio.
>       Los indicadores pueden armarse de varias formas. Por ejemplo, los 
>       indicadores relacionados por tópico que midan progreso en la salud, 
>       educación, o agricultura pueden agruparse en una tabla de medidas (un 
>       conjunto de indicadores). Los mismos indicadores pueden recopilarse en un 
>       índice y así presentarse como una sola medida compuesta tal como 
>       perspectiva de índice de salud, índice de educación, o índice de seguridad 
>       de comida.4 O bien, una amplia gama de indicadores relacionadas a varios 
>       fenómenos puede expresarse en una sola medida, tal como "índice de 
>       mortalidad infantil".5
>       Rara vez puede un indicador permanecer solo como fuente de información 
>       significativa.6 El progreso no es un evento ni una estadística, sino un 
>       proceso - una tendencia compuesta de numerosos factores. No puede 
>       expresarse por una sola medida ni referencia a un solo momento en la 
>       historia. Por lo tanto, los indicadores deben colocarse en un contexto 
>       temporal específico y correlacionarse con medidas de otros factores 
>       relacionados.7
>       En todo el mundo varios actores usan indicadores, desde las agencias de 
>       las Naciones Unidas (ONU), gobiernos y grupos comunitarios hasta negocios, 
>       instituciones educacionales, grupos de política y académicos. Los 
>       indicadores no cambian la realidad, pero sí ayudan a formar la manera en 
>       que la percibimos, y sirven para forjar un entendimiento del desarrollo en 
>       común. Por lo tanto, son de importancia fundamental para un mundo complejo 
>       y de veloz cambio. Por ejemplo, pueden usarse para hacer gráficas de 
>       tendencias e indicar relaciones, ayudando así a definir asuntos y 
>       clarificar desafíos que puede confrontar una sociedad en particular. 
>       Proveen información que puede indicar una necesidad de ajustes y 
>       correcciones a políticas, metas, prioridades, programas, actitudes, y 
>       comportamientos. Los indicadores pueden usarse a llamar la atención a 
>       asuntos particulares, a crear consciencia pública con compromiso y 
>       activismo en torno a necesidades y desafíos específicos. Pueden sugerir 
>       una asignación más equitable de recursos limitados, o causar un cambio de 
>       recursos de una área a otra donde haya una necesidad identificada y 
>       urgente. Por ende, en un sentido muy real, "los indicadores no sólo 
>       comprueban el progreso; sino que hacen que ocurra."8
>       Por el otro lado, existen numerosos fallos y dificultades asociados con 
>       los indicadores. Por ejemplo, las estadísticas, que sirven como base de la 
>       mayoría de los indicadores, pueden ser sujeto de varias configuraciones e 
>       interpretaciones. Muchos conjuntos de indicadores son estáticos en el 
>       tiempo; otros son muy estrechos en su enfoque, sin embargo se usan para 
>       representar el estado de bienestar y progreso de una comunidad. Además, 
>       demasiado a menudo los indicadores no se emparejan con metas ni se miran 
>       por la lente de proceso histórico.
>       El estado de indicadores de desarrollo actualmente
>       Actualmente, existen numerosos esfuerzos notables, muchos de los cuales 
>       aún se encuentran en la fase de concepto, para extender las fronteras de 
>       lo que se valora y se mide, para hacer que los indicadores de desarrollo 
>       reflejan más de lo que realmente constituye el progreso individual y 
>       comunitario. Estos esfuerzos, que involucran una diversidad de 
>       organizaciones, instituciones e individuos a todo nivel de la sociedad, 
>       están intentando definir y medir el progreso en términos de conceptos 
>       tales como capital humana, capital social, cultura, integración social, y 
>       bienestar comunitario. 
>       Por ejemplo, el Informe de Desarrollo Humano anual del Programa de 
>       Desarrollo de las Naciones Unidas, con su Indice de Desarrollo Humano, ha 
>       sido instrumental en ampliar la gama y el alcance de indicadores de 
>       desarrollo que se consideran dentro del sistema de la ONU y por los 
>       gobiernos en todo el mundo.9 Los planes de acción global que surgieron de 
>       las mayores conferencias de la ONU en esta década10 han ayudado a cambiar 
>       el punto de vista dominante del desarrollo de un proceso de arriba hacia 
>       abajo, en general dirigido tecnológica y económicamente, a uno en el que 
>       la gente y las comunidades en medida creciente definen y se asumen 
>       responsabilidad por su propio progreso. Estos planes de acción han hecho 
>       un llamado por la creación y el uso de indicadores que capturan este 
>       enfoque emergente sobre la gente y las comunidades.11 En una serie de 
>       Trabajos Ocasionales Conjuntos recientemente emitidos por el Instituto de 
>       Investigación para el Desarrollo Social de la ONU (UNRISD) y la 
>       Organizació Educativa, Científica y Cultural de las Naciones Unidas 
>       (UNESCO), el concepto de indicadores culturales, incluyendo el bienestar 
>       individual y social, y la abilidad de la gente por vivir juntos, se 
>       explora dentro de varios marcos.12 El Banco Mundial mismo ha estado a la 
>       delantera del desarrollo del concepto de capital social y está buscando 
>       formas de medirla.13 Además, las OONGG, fundaciones y grupos comunitarios 
>       han iniciado varios proyectos de indicadores que buscan medir, y así 
>       valorar, el desarrollo centrado en la gente y la comunidad;14 estos 
>       proyectos a menudo involucran la comunidad en la concepción y el 
>       desarrollo de indicadores.
>       Por importantes que sean estos esfuerzos, son sólo pasos preliminares en 
>       el proceso de trazar una nueva dirección para la familia humana. No sólo 
>       es necesario expandir estos procesos grandemente, sino también hay que 
>       explorar y desarrollar nuevos acercamientos a la conceptualización y la 
>       medida tanto los aspectos tangibles como los intangibles del desarrollo. 
>       Hay que examinar minuciosamente las nociones de lo que constituyen medidas 
>       eficaces del desarrollo para determinar la medida a la cual toman en 
>       cuenta lo que es central al propósito y la motivación humanos.
>       En las siguientes secciones, tal acercamiento - el desarrollar indicadores 
>       de base espiritual para el desarrollo - se considera. Mientras que en esta 
>       sección se usa el tiempo presente del verbo, debe tenerse en cuenta que 
>       estos indicadores están todavía por construirse. Además, este trabajo 
>       tiene solamente la intensión de ser una exploración inicial de algunos de 
>       los elementos de tales indicadores, y no es un intento por construirlos 
>       cabalmente.
>         Indicadores de Base Espiritual para el Desarrollo: Consideraciones 
>         Iniciales
> 
>       La idea de desarrollar indicadores de base espiritual para el desarrollo 
>       es oportuno. Se están sentando las bases, en parte, por un número 
>       creciente de esfuerzos por hacer que los valores y los principios 
>       espirituales se consideren seriamente en el desarrollo.15 Además, el 
>       concepto de la espiritualidad y los valores espirituales, una vez casi 
>       tabú en la mayoría de las deliberaciones de la ONU relacionadas al 
>       desarrollo, actualmente está articulándose a los más altos niveles.
>       Los indicadores de base espiritual asesoran el progreso de desarrollo como 
>       una función de la aplicación de principios espirituales.16 Estos 
>       indicadores están basados en principios universales que son escenciales al 
>       desarrollo del espíritu humano, y por lo tanto, al progreso individual y 
>       colectivo. Estas medidas emergen de una visión del desarrollo en la que el 
>       progreso material sirve como vehículo para el avance espiritual y 
> cultural.
>       Los indicadores de base espiritual ayudan a establecer, clarificar y 
>       prioritarizar las metas, políticas, y programas. Al centro de su 
>       conceptualización se encuentra el entendimiento de que la naturaleza 
>       humana es fundamentalmente espiritual y los principios espirituales que 
>       resuenan con el alma humana, proveen un enorme poder de motivación para el 
>       sacrificio y el cambio. Por lo tanto, los pueblos del mundo estarán mucho 
>       más dispuestos a apoyar políticas y programas que emergen del desarrollo 
>       de indicadores basados en principios espirituales, que a endosar objetivos 
>       e iniciativas que están basadas en una concepción de la vida puramente 
>       materiales. Así pues, el uso de estas medidas podría ayudar a transformar 
>       no sólo la visión sino también la práctica en sí del desarrollo.
>       Los componentes de un indicador de base espiritual incluyen una visión de 
>       un futuro pacífico y unido; el (los) principio(s) escogido(s) cruciales a 
>       la realización de tal futuro; el área de política al cual se dirige el 
>       (los) principio(s); y la meta hacia la cual la medida asesora el progreso. 
>       El indicador es cuantitativamente o cualitativamente medible y 
>       verificable, y se puede adaptar dentro de una gran diversidad de contextos 
>       sin violar la integridad del (de los) principio(s) involucrados.
>       La sección siguiente explora brevemente cinco principios que pueden usarse 
>       en la construcción de indicadores de base espiritual del desarrollo.
>         Indicadores de Base Espiritual: Cinco Principios Fundamentales
> 
>       Basado en la visión de una civilización global justa, unida y sostenible, 
>       se presentan cinco principios espirituales17 que son fundamentales a la 
>       realización de tal futuro. Aunque no son los únicos principios necesarios 
>       para considerar, se siente que éstas cinco contienen suficiente diversidad 
>       de conceptos para servir como punto de partida para con este esfuerzo. En 
>       algunos casos se emparejan dos principios estrechamente relacionados. Ya 
>       que el intento de esta sección es meramente sugerir algunos principios que 
>       se puedan explorar, cada uno se trata brevemente. Sin embargo, ya que 
>       estos principios son la base misma de los indicadores que han de 
>       construirse, sería importante en extremo el que se definan claramente en 
>       la fase inicial del trabajo. Los cinco principios son
>         la unidad en la diversidad; 
>         la equidad y la justicia; 
>         la igualdad de los sexos; 
>         la confiabilidad y el liderazgo moral; y 
>         la búsqueda independiente de la verdad. 
>       1. La Unidad en la Diversidad
>       Lejos de dirigirse a la subversión de las bases existentes de la sociedad, 
>       ello [el principio de la unicidad de la humanidad] busca expandir sus 
>       bases, a remoldear sus instituciones de una manera consonante con las 
>       necesidades de un mundo en contínuo cambio. No puede confligir con 
>       lealtades legítimas algunas, ni puede socavar lealtades escenciales. Su 
>       propósito no es ni apagar la llama de un patriotismo sano e inteligente en 
>       los corazones del hombre, ni abolir el sistema de autonomía nacional tan 
>       escencial si los peligros de la centralización excesiva han de evitarse. 
>       No ignora, ni intenta suprimir, la diversidad de orígenes étnicos, de 
>       clima, de historia, de lenguage y tradición, de pensamiento y costumbre, 
>       que diferencian a los pueblos y naciones del mundo. Hace un llamado para 
>       una lealtad más amplia, para una aspiración mayor que cualquiera que haya 
>       animado a la raza humana. Insiste en la subordinación de los impulsos e 
>       intereses nacionales a los reclamos imperativos de un mundo unificado. 
>       Repudia la centralización excesiva por una parte, y rechaza cualquier 
>       intento por la uniformidad por otra. Su consigna es la unidad en la 
>       diversidad.18
>       El concepto de la unidad en la diversidad es una forma de expresar el 
>       principio de la unidcidad de la humanidad, según se abraza por las 
>       Enseñanzas Bahá’ís. La unidad en la diversidad se encuentra en contraste 
>       con la uniformidad. Abriga la diversidad natural de temperamento y 
>       talentos entre los individuos al igual que las variadas experiencias, 
>       culturas y puntos de vista de la humanidad, ya que contribuyen al progreso 
>       y al bienestar de la familia humana. Parecido al papel desempeñado por los 
>       genes comunes en la vida biológica de la humanidad y su ambiente, la 
>       inmensa riqueza de la diversidad cultural alcanzada en los miles de años 
>       es vital al desarrollo de la raza humana que está llegando a su madurés 
>       colectiva. Representa una herencia que nos enriquece a todos y que tiene 
>       que permitirse dar sus frutos en una civilización global. La aceptación 
>       del concepto de la unidad en la diversidad, por lo tanto, implica el 
>       desarrollo en el individuo de una consciencia global, un sentido de 
>       ciudadanía mundial, y un amor por la humanidad en su totalidad. En este 
>       aspecto, cada individuo necesita comprender que, ya que el cuerpo de la 
>       humanidad es uno e indivisible, cada miembro de la raza humana nace en el 
>       mundo como un fideicomiso de la totalidad y que la ventaja del parte en 
>       una sociedad mundial es mejor servida al promover la ventaja de la 
>       totalidad.
>       2. La Equidad y la Justicia
>       La justicia y la equidad son Guardianes gemelos que vigilan al hombre.19 
>       De ellas se revelan tales palabras benditas y perspicaces como las que son 
>       la causa del bienestar del mundo y la protección de las naciones.20
>       La equidad es la justicia, la pauta por la cual cada persona y grupo es 
>       capaz de maximizar el desarrollo de sus capacidades latentes. La equidad 
>       difiere de la igualdad absoluta en que no dicta que todos se traten 
>       exactamente de la misma manera. Mientras que todos están dotados de 
>       talentos y habilidades, el desarrollo cabal de estas capacidades puede 
>       requerir diferentes enfoques. Es la equidad lo que asegura que se 
>       distribuyan justamente el acceso y la oportunidad para que este desarrollo 
>       pueda realizarse. 
>       La equidad y la justicia son guardianes gemelos de la sociedad. La equidad 
>       es la pauta por la cual se deben hacer las decisiones de política y 
>       compromiso de recursos. La justicia es el vehículo por medio del cual se 
>       aplica la equidad, su expresión práctica en la vida del individuo y de la 
>       sociedad. Es sólo por la realización de la verdadera justicia que se 
>       establecerá la confianza entre los diversos pueblos, culturas, e 
>       instituciones de un mundo más y más interdependiente.
>       Las Enseñanzas Bahá’ís aseveran que los pilares de la justicia son el 
>       castigo y la recompensa. Aquellos que actúen justamente merecen 
>       recompensa, ya sea tangible o intangible, por tal comportamiento. Aquellos 
>       que actúen injustamente necesitan la sanción apropiada tanto para detener 
>       la injusticia como para salvaguardar su propio bienestar espiritual.
>       3. La Igualdad de los Sexos
>       El mundo de la humanidad posee dos alas: el hombre y la mujer. Mientras 
>       estas dos alas no estén equivalentes en fuerza, el pájaro no volará. Hasta 
>       que la mujer logre el mismo grado que el hombre, hasta que ella disfrute 
>       de la misma esfera de actividad, no se realizarán logros extraordinarios 
>       para la humanidad; la humanidad no puede ascender a las alturas del logro 
>       verdadero.21
>       El principio de la igualdad de los sexos es fundamental a todo pensamiento 
>       realista en cuanto al futuro bienestar de la tierra y sus pueblos. 
>       Representa una verdad sobre la naturaleza humana que ha esperado en gran 
>       medida sin reconocerse por las largas épocas de la niñez y la adolescencia 
>       de la humanidad. Cualesquier inequidades sociales pueden haberse dictado 
>       por los requisitos de supervivencia del pasado, claramente no pueden 
>       justificarse en un momento en que la humanidad se encuentra al umbral de 
>       la madurés.
>       La negación de la igualdad perpetúa una injusticia hacia la mitad de la 
>       población humana y promueve en el hombre actitudes y hábitos dañinos que 
>       se llevan de la familia al lugar del trabajo, a la vida política, y 
>       finalmente a las relaciones internacionales. No existe base alguna, ya sea 
>       moral, práctica, ni biológica, en la cual puede justificarse tal negación. 
>       Sólo en la medida en que a la mujer se le acepte como compañera cabal en 
>       todo campo del esfuerzo humano se creará el clima moral y psicológica en 
>       que la paz puede emerger, y se desarrolle y florezca una civilización 
>       mundial justa y unida. Por lo tanto, un profundo compromiso al 
>       establecimiento de la igualdad entre el hombre y la mujer, en todo 
>       departamento de la vida y a todo nivel de la sociedad, será escencial al 
>       avance de la humanidad.
>       4. La Confiabilidad y el Liderazgo Moral
>       Ante la vista de Dios, la confiabilidad es la base de Su Fe y el 
>       fundamento de toda virtud y perfección. Un hombre que esté privado de esta 
>       cualidad está desprovisto de todo. ¿De qué valdrán la fe y la piedad si 
>       falta la confiabilidad? ¿Qué importancia pueden tener? ¿Qué beneficio o 
>       ventaja pueden conferir?22
>       De las múltiples virtudes en los Escritos Bahá’ís a los cuales se exhorta 
>       a los individuos a cultivar, la confiabilidad es de primer rango. 
>       Bahá’u’lláh asevera que la tranquilidad y la seguridad del mundo, la 
>       estabilidad de todo asunto - de toda transacción humana, de todo contrato 
>       negociado, de todo esfuerzo promulgado - dependen de ella. Ya sea en el 
>       hogar, en el trabajo, en la comunidad o en los negocios o en los asuntos 
>       políticos, la confiabilidad yace al centro de todo intercambio y 
>       compromiso constructivo. Es la clave al mantenimiento de la unidad entre 
>       diversos pueblos y naciones. Por lo tanto, todo esfuerzo de desarrollo 
>       tiene que incluir como objetivo primario la inculcación de la 
>       confiabilidad en los individuos, las comunidades y las instituciones 
>       involucradas.
>       Aquellos que ejercen la autoridad tienen una gran responsabilidad de ser 
>       merecedores de la confianza pública. Los líderes - incluyendo los que se 
>       encuentran en el gobierno, la política, los negocios, la religión, la 
>       educación, los medios de comunicación, las artes y las organizaciones 
>       comunitarias - tienen que estar dispuestos a ser responsables ante todos 
>       por la manera en que ejercen su autoridad. La confiabilidad y una 
>       moralidad activa tienen que ser la base de todo liderazgo si ha de 
>       realizarse el verdadero progreso. El liderazgo moral,23 el liderazgo del 
>       futuro, encontrará su máxima expresión en el servicio a los demás y a la 
>       comunidad en general. Fomentará la toma de decisiones colectiva y la 
>       acción colectiva y se motivará por un compromiso a la justicia, incluyendo 
>       la igualdad de mujeres y hombres, y al bienestar de toda la humanidad. El 
>       liderazgo moral se manifestará en la adherencia a una sola pauta de 
>       conducta tanto en vida pública como en la privada, para los líderes y 
>       ciudadanos por igual.
>       5. La Investigación Independiente de la Verdad
>       Todas las naciones del mundo tienen que investigar para la verdad 
>       independientemente y virar sus ojos de las ciegas imitaciones moribundas 
>       de épocas pasadas enteramente. La verdad es una cuando se investiga 
>       independientemente, no acepta división. Por lo tanto la investigación 
>       independiente de la verdad llevará a la unicidad del mundo de la 
>       humanidad.24 
>       No existe contradicción alguna entre la verdadera religión y la ciencia.25
>       La realidad es una, y cuando la verdad de investiga y se acierta, llevará 
>       al progreso individual y colectivo. En la búsqueda de la verdad, la 
>       ciencia y la religión - los dos sistemas de conocimiento disponibles a la 
>       humanidad - tienen que actuar recíprocamente estrecha y contínuamente. Los 
>       vislumbres y las destrezas que representan el logro científico deben mirar 
>       hacia la fuerza de compromiso espiritual y principio moral para asegurar 
>       su aplicación apropiada.
>       El desarrollo espiritual incluye la investigación de la verdad por uno 
>       mismo. La reflexión contínua, basada en la experiencia al aplicar esta 
>       verdad, es crítica al proceso de desarrollo espiritual. Para la 
>       investigación colectiva de la verdad y la toma de decisiones en grupo, la 
>       consulta,26 que toma su fuerza del grupo y fomenta la unidad de propósito 
>       y de acción, es indispensable. Las instituciones y aquellos que se 
>       encuentren en posiciones de autoridad bien deberían crear condiciones 
>       condujentes a la significativa investigación de la verdad, mientras 
>       fomentan el entendimiento de que la felicidad humana y el establecimiento 
>       de la paz, la justicia y la unidad son las metas máximas de tal 
>       investigación. 
>         Indicadores de Base Espiritual: Cinco Areas de Política Prioritaria
> 
>       Esta sección examina brevemente las cinco áreas de política en que los 
>       principios espirituales identificados anteriormente pueden aplicarse para 
>       generar metas, y eventualmente, indicadores de base espiritual para medir 
>       el progreso hacia estas metas. 
>       Al igual que con los principios espirituales discutidos, estas áreas de 
>       política están entreconectadas y, en algunos casos, se solapan. Por lo 
>       tanto, las iniciativas en una área requerirán acción en otras. Las cinco 
>       áreas consideradas brevemente en lo que sigue son
>         el desarrollo económico; 
>         la educación; 
>         el fideicomiso ambiental; 
>         el llenar las necesidades básicas en el alimento, la nutrición, la salud 
>         y el albergue; y 
>         la gubernancia y la participación. 
>       1. El Desarrollo Económico
>       La riqueza es digna de alabanza en el más alto grado, si es adquirida por 
>       los esfuerzos propios de un individuo y por la gracia de Dios, en el 
>       comercio, la agricultura, el arte y la industria, y si se gasta para 
>       propósitos filantrópicos. Ante todo, si un individuo sensato e ingenioso 
>       iniciara medidas que universalmente enriquecieran a las masas de los 
>       pueblos, no existiría emprendimiento mayor que este, y tendría el rango 
>       ante la vista de Dios del logro supremo, pues tal benefactor supliría las 
>       necesidades y aseguraría la comodidad y el bienestar de una gran multitud. 
>       La riqueza es muy comendable, siempre y cuando la población entera es 
>       rica. Sin embargo, si unos pocos tienen riqueza extrema mientras que los 
>       demás están empobrecidos, y no hay fruto ni beneficio de esa riqueza, 
>       entonces es sólo una sujeción a su poseedor. Por otra parte, si se gasta 
>       en la promoción del conocimiento, la fundación de escuelas elementales y 
>       otras, el fomento del arte y la industria, la capacitación de los 
>       huérfanos y los pobres - en breve, si se dedica al bienestar de la 
>       sociedad - su poseedor sobresaldrá ante Dios y el hombre como el más 
>       excelente de todos los que habitan la tierra y se contará como uno de las 
>       personas del paraíso.27
>       Central a la tarea de la reconceptualización de la organización de los 
>       asuntos humanos es la realización de un entendimiento apropiado del papel 
>       de la economía. La falta de poner la economía en el contexto más amplio de 
>       la existencia social y espiritual de la humanidad ha llevado a un 
>       materialismo corrosivo en las regiones de mayor ventaja económica en el 
>       mundo, y condiciones persistentes de privación entre las masas de los 
>       pueblos del mundo. La economía debería servir las necesidades de los 
>       pueblos; no se debe esperar que las sociedades se reformulen para servir a 
>       los modelos económicos. La función última de los sistemas económicos debe 
>       ser el de equipar a los pueblos y las instituciones del mundo con los 
>       medios para lograr el propósito verdadero del desarrollo: es decir, la 
>       cultivación de las ilimitadas potencialidades latentes en la consciencia 
>       humana.
>       La sociedad debe desarrollar nuevos modelos económicos formados por 
>       vislumbres que surgen de un entendimiento favorable de experiencia 
>       compartida, de ver a los seres humanos en relación unos a otros, y de un 
>       reconocimiento del papel central que realizan la familia y la comunidad en 
>       el bienestar social y espiritual. Deben reasesorarse las prioridades 
>       dentro de instituciones y organizaciones. Los recursos deben dejar de 
>       dirigirse a aquellas agencias y programas que son dañinas al individuo, a 
>       las sociedades, y al ambiente, y dirigirse hacia aquellas relacionadas a 
>       fomentar un dinámico orden social justo y próspero. Tales sistemas 
>       económicos serán firmemente altruístas y cooperativas por naturaleza; 
>       proveerán empleo significativo28 y ayudarán a erradicar la pobreza en el 
>       mundo.
>       2. La Educación
>       El requisito primario y más urgente es la promoción de la educación. Es 
>       inconcebible que cualquier nación lograrala prosperidad y el éxito a menos 
>       de que esta preocupación suprema y fundamental se lleve adelante. La razón 
>       principal por la decadencia y la caída de los pueblos es la ignorancia. 
>       Actualmente las masas de los pueblos están mal informados de hasta los 
>       asuntos ordinarios, cuanto menos comprenden el núcleo de los problemas 
>       importantes y necesidades complejas del momento.29
>       El desarrollo de una sociedad global exige el cultivo de capacidades mucho 
>       más allá cualquier cosa que la raza humana ha podido lograr hasta el 
>       momento. Los desafíos por delante requerirán una enorme expansión en el 
>       aceso al conocimiento de parte tanto de los individuos como de las 
>       organizaciones. La educación universal30 será contribuyente indispensable 
>       a este proceso de formación de capacidad, pero el esfuerzo sólo tendrá 
>       éxito en la medida en que tanto los individuos como los grupos en cada 
>       sector de la sociedad tengan la abilidad de adquirir conocimiento y 
>       aplicarlo a la formación de asuntos humanos.
>       La educación tiene que durar toda la vida. Debe ayudar a las personas a 
>       desarrollar el conocimiento, los valores, las actitudes, y las destrezas 
>       necesarias para ganarse la vida y a contribuir con confianza y 
>       constructivamente a la formación de comunidades que reflejen los 
>       principios de la justicia, la equidad y la unidad. También deberá ayudar 
>       al individuo a desarrollar un sentido de lugar y comunidad, basado en lo 
>       local, pero que abarque el mundo entero. La educación exitosa cultivará 
>       las virtudes como el fundamento para el bienestar personal y colectivo, y 
>       creará en los individuos un profundo sentido de servicio y un compromiso 
>       activo al bienestar de sus familias, sus comunidades, sus países, y de 
>       hecho, toda la humanidad. Alentará la reflexión propia y el pensar en 
>       términos de proceso histórico, y promoverá el aprendizaje inspiracional 
>       por medio de medios tales como la música, las artes, la poesía, la 
>       meditación y la interacción con el ambiente natural.
>       3. El Fideicomiso Ambiental 
>       No podemos segregar al corazón humano del ambiente fuera de nosotros y 
>       decir que una vez se reforme uno de éstos todo mejorará. El hombre es 
>       orgánico con el mundo. Su vida interior forma el ambiente y a la vez es 
>       afectada profundamente por el. Uno actúa sobre el otro y todo cambio 
>       duradero en la vida del hombre es el resultado de una de estas reacciones 
>       mutuas.31
>       Los Escritos Bahá’ís describen a la naturaleza como un reflejo de lo 
>       sagrado.32 Enseñan que la naturaleza debe valorarse y respetarse, pero no 
>       alabarse; sino que deberá servir a los esfuerzos de la humanidad por 
>       llevar adelante una civilización en contínuo progreso. Sin embargo, a la 
>       luz de la interdependencia de todas las partes de la naturaleza, y la 
>       importancia de la evolución y la diversidad "para con la belleza, 
>       eficiencia y perfección del todo,"33 deberá hacerse todo esfuerzo por 
>       preservar en la medida posible la bio-diversidad y el orden natural de la 
>       tierra.
>       Como administradores, y fideicomisarios, de los vastos recursos y la 
>       diversidad biológica del planeta, la humanidad debe aprender a hacer uso 
>       de los recursos naturales de la tierra, tanto los renovables como los 
>       no-renovables, de manera tal que asegure el que sea sostenible y la 
>       equidad a lo largo del tiempo. Esta actitud de fideicomiso requerirá 
>       completa consideración de las consequencias ambientales potenciales de 
>       toda actividad de desarrollo. Compelerá a la humanidad a que balancee sus 
>       acciones con moderación y humildad, dándose cuenta de que el verdadero 
>       valor de la naturaleza no puede expresarse en términos económicos. También 
>       requerirá un profundo entendimiento del mundo natural y su papel en el 
>       desarrollo colectivo de la humanidad - tanto material como espiritual. Por 
>       lo tanto, la administración ambiental sostenible tiene que verse no como 
>       un compromiso discrecionario que la humanidad puede considerar contro 
>       otros intereses competidores, sino como responsabilidad fundamental que 
>       tiene que aceptarse - un prerequisito del desarrollo espiritual al igual 
>       que la supervivencia física del individuo.
>       4. El Llenar las Necesidades Básicas en la Comida, la Nutrición, la Salud, 
>       y el Albergue
>       En una sociedad mundial tal ... los recursos económicos del mundo se 
>       organizarán, sus fuentes de materia prima se aprovecharán y se usarán 
>       cabalmente, sus mercados se coordinarán y se desarrollarán, y la 
>       distribución de sus productos se regulará equitativamente ... La enorme 
>       energía disipada y desperdiciada en la guerra, ya sea económica o 
>       política, se consagrará a tales fines como para extender la variedad de 
>       invenciones humanas y desarrollo técnico, a aumentar la productividad de 
>       la humanidad, al exterminio de la enfermedad, a la extensión de la 
>       investigación científica, a la mejora de la pauta de salud física, al 
>       refinamiento y agudizamiento del cerebro humano, a la explotación de los 
>       recursos no usados y no sospechados del planeta, a la prolongamiento de la 
>       vida humana y al progreso de cualquier otra agencia que pueda estimular la 
>       vida intelectual, moral, y espiritual de toda la raza humana.34
>       Los asuntos de comida, nutrición, salud y albergue son centrales al 
>       desafío de proveer un adecuado nivel de vida para todos los miembros de la 
>       familia humana. Sin embargo, estos asuntos no pueden enfrentarse 
>       únicamente como problemas técnicos ni económicos. El eliminar el hambre y 
>       la mala nutrición; el establecer la seguridad de comida; el proveer 
>       albergue adecuado; y el lograr la salud para todos requerirá un cambio en 
>       valores, un compromiso a la equidad, y una correspondiente reorientación 
>       de políticas, metas y programas.
>       Existen las tecnologías y los recursos para satisfacer las necesidades 
>       básicas de la humanidad y para eliminar la pobreza. Sin embargo, la 
>       equidad en el uso de estas tecnologías y recursos solamente sucederá con 
>       ciertos entendimientos y compromisos. Mientras que los individuos deben 
>       hacer lo más que puedan para proveer sus propias necesidades y las de sus 
>       dependientes, la comunidad tiene que aceptar la responsabilidad, cuando 
>       sea necesario, de ayudar a satisfacer las necesidades básicas. El acceso a 
>       los programas de desarrollo y sus beneficios tienen que asegurarse para 
>       todos. La economía de la producción y distribución de comida tendrá que 
>       reorientarse y el papel crítico del agricultor en la seguridad económica y 
>       de comida valorarse apropiadamente.35 En cuanto a la salud - el bienestar 
>       físico, espiritual, mental y social del individuo36 - el acceso a agua 
>       limpia, a albergue, y a algún tipo de energía barata ayudaría mucho en la 
>       erradicación de los problemas que actualmente atormentan a un vasto número 
>       de individuos y comunidades. Debe reconocerse, sin embargo, que alguas 
>       enfermedades reflejan el malsano comportamiento humano. Por lo tanto, el 
>       incluir al desarrollo moral en la educación ayudaría a reducir 
>       significativamente ciertos problemas de salud actuales. 
>       5. El Gobiernar y la Participación
>       Bendito es el gobernante quien socorre al cautivo, y el rico que cuida al 
>       pobre, y el justo quien obtiene del hacedor de mal los derechos de los 
>       desposeídos, y feliz el fideicomisario quien observa aquello que el 
>       Ordenador, el Anciano de los Días ha prescrito para él.37
>       El buen gobiernar es escencial al progreso social. Mientras que el 
>       gobiernar a menudo se iguala al gobierno, de hecho involucra mucho más. El 
>       gobernar ocurre a todo nivel y abarca las formas en que el gobierno 
>       formal, los grupos no-gubernamentales, las organizaciones comunitarias, y 
>       el sector privado manejan recursos y asuntos. El buen gobernar es 
>       necesario si las comunidades han de mantener su equilibrio, manejarse por 
>       entre las dificultades, y responder creativamente a los desafíos y a las 
>       oportunidades por delante. Tres factores que en gran medida determinan el 
>       estado de el gobernar son la calidad de liderazgo, la calidad de los 
>       gobernados, y la calidad de las estructuras y los procesos existentes. Hay 
>       un consenso internacional emergente sobre las características centrales 
>       del buen gobernar, especialmente en relación al gobierno formal. Estas 
>       características incluyen la democracia, la soberanía de la ley, la 
>       responsabilidad, la transparencia y la participación por la sociedad 
> civil.
>       Sin embargo, este consenso tiene que expandirse para abarcar una 
>       apreciación del papel que tiene que asumir el gobernar en la promoción del 
>       bienestar espiritual y material de todos los miembros de la sociedad. El 
>       gobernar tiene que guiarse por valores universales, incluyendo una ética 
>       de servicio al bien común. Tendrá que dar lugar a la participación 
>       significativa de los ciudadanos en la conceptualización, el diseño, la 
>       implementación, y la evaluación de programas y políticas que los afecten. 
>       Deberá tratar de realzar la abilidad de la gente de manejar el cambio y 
>       deberá ofrecer oportunidades a que aumenten sus capacidades y su sentido 
>       de valor. Tendrá que proveer los mecanismos para el acceso equitativo a 
>       los beneficios de programas y políticas, a la educación y a la 
>       información, y a las oportunidades para el aprendizaje vitalicio. Además, 
>       tiene que ayudar a asegurar el que los medios noticiosos sean activos, 
>       vibrantes y veraces. También tendrá que establecerse a nivel global un 
>       sistema de gobernar verdaderamente participatorio. 
>         Desarrollando Indicadores de Base Espiritual: Tres Ejemplos
> 
>       Esta sección ofrece tres ejemplos breves de cómo los indicadores de base 
>       espiritual podrían construirse. Finalmente tales indicadores se 
>       necesitarán a todo nivel - local, nacional, y global.
>       El primer ejemplo de un indicador de base espiritual explora la aplicación 
>       del principio de la unidad en la diversidad a la norma educativa. 
>       Comenzando con una visión de desarrollo que acepte tanto la posibilidad 
>       como la necesidad de un mundo unido y pacífico, la unidad en la diversidad 
>       se identifica como un principio espiritual escencial a la realización de 
>       ese futuro. Entonces se escoge un área de norma: en este caso, la 
>       educación. Al considerar el principio38 de la unidad en la diversidad en 
>       la educación, surgen numerosas posibilidades para normas, metas y 
>       programas, varios de los cuales podría perseguirse. Sin embargo, en este 
>       ejercicio se limitará la consideración a una sola meta: el fomentar en los 
>       estudiantes una consciencia global - una consciencia inherente en el 
>       principio de la unidad en la diversidad.
>       Un programa educativo para promover tal consciencia pudiera incluir, pero 
>       no limitarse a, el cultivo de una apreciación por la riqueza y la 
>       importancia de los diversos sistemas culturales, religiosos, y sociales 
>       del mundo, y criar el sentimiento de pertenencia a y responsabilidad hacia 
>       la comunidad mundial. También podría incluir el estudio de las 
>       contribuciones significantes que las naciones del mundo están haciendo al 
>       progreso colectivo de la humanidad por medio de la participación en tales 
>       foros internacionales como las Naciones Unidas, por medio de tales 
>       acuerdos como los numerosos tratados de derechos humanos y los planes de 
>       acción global de la ONU, y por medio de iniciativas internacionales tales 
>       como los Sitios de Herencia Mundial.
>       Para poder asesorar el progreso hacia esta meta, uno podría medir el 
>       porcentaje de tiempo - tanto dentro de clase como dentro de programas 
>       después de la escuela - dedicado a temas o actividades que fomenten la 
>       consciencia global. Otra medida podría ser un análisis de contenido de 
>       libros de texto para determinar el porcentaje de espacio que se dedica al 
>       tema. Otra medida más podría ser la prevalencia de tales temas en los 
>       currículos de los institutos de capacitación de maestros. Y otra podría 
>       involucrar las actitudes y el conocimiento de los estudiantes (y maestros) 
>       en cuanto a estos temas, según se miden por encuestas. Este ejercicio 
>       podría ir más allá: varias de estas medidas podrían combinarse en un 
>       índice general, o podrían reunirse como un conjunto de indicadores 
>       relacionados a la meta de fomentar una consciencia global en los 
>       estudiantes.39
>       Un segundo ejemplo de indicadores de base espiritual explora la aplicación 
>       de los principios de la equidad y la justicia a las normas de desarrollo 
>       económico. Al seguir el mismo proceso del primer ejemplo, los principios 
>       principales se identifican como la equidad y la justicia; el desarrollo 
>       económico se escoge como el área de norma; y la meta que se escoge es la 
>       de eliminar la pobreza dentro de y entre las naciones del mundo. 
>       Obviamente ésta es una meta de varias facetas. Para los propósitos de este 
>       ejemplo, sólo se considerará la diferencia entre las naciones, aunque la 
>       distribución de riqueza dentro de las naciones tiene que verse si la 
>       pobreza del mundo ha de eliminarse. Además, solamente la pobreza en lo que 
>       concierne los ingresos se investigará. Una premisa de esta meta es que 
>       existen recursos suficientes en el mundo para satisfacer las necesidades 
>       de todos, pero que el eliminar la pobreza requerirá moderar el consumo y 
>       la acumulación, el establecer relaciones de comercio justas y equitativas, 
>       y el quitar el peso de excesiva deuda nacional.
>       Hay disponibles numerosas medidas de diferencia de ingreso que muestran 
>       donde se encuentran países individuales en una serie continua. La mayoría 
>       de éstas podrían usarse como medidas, si se tomaran a lo largo del tiempo, 
>       para determinar si la diferencia entre las naciones más prósperas 
>       económicamente y las menos se está reduciendo. Tendrá que establecerse una 
>       base de lo que constituye la pobreza económica de cara al ingreso nacional 
>       per cápita para poder determinar el progreso hacia la eliminación de la 
>       pobreza. Otra medida podría pesar los beneficios económicos que surgen de 
>       oportunidades de comercio que favorecen a las naciones más pobres. Y otra 
>       medida podría calcular, en términos del ingreso per cápita, los efectos de 
>       los pasos tomados por las naciones, ya sea individual o colectivamente, 
>       por reducir, o bien eliminar, las deudas exitentes bilaterales y 
>       multilaterales que tienen los países desheredados económicamente. 
>       Un tercer ejemplo de indicadores de base espiritual explora la aplicación 
>       del principio de la investigación independiente de la verdad en las normas 
>       en el área de gobernar y participación. En este caso se identifica como el 
>       principio básico la investigación independiente de la verdad; el área de 
>       norma escogido es el gobernar y la participación; y la meta es la de 
>       fomentar el uso efectivo de la consulta de amplia base en la formulación e 
>       implementación de normas y programas de desarrollo. La consulta se 
>       entiende como un proceso de toma de decisiones colectivo que maximiza la 
>       participación por todo segmento de la comunidad y busca llegar a la verdad 
>       de un asunto dado. El lograr esta meta requerirá que se establezcan 
>       mecanismos y se abran avenidas para que los miembros de la comunidad 
>       participen significativamente en la conceptualización, el diseño, la 
>       implementación y la evaluación de las normas y los programas que les 
>       afectan.
>       El progreso hacia esta meta será mucho más difícil de determinar que el 
>       progreso hacia las metas en los ejemplos anteriores. Las medidas podrían 
>       incluir encuestas para determinar la medida de participación individual en 
>       toda fase del desarrollo, y el grado al cual los individuos ven que su 
>       contribución al progreso comunitario sea significativo y seguido. Esta 
>       medida tendría que tomar en cuenta el porcentaje de la comunidad 
>       involucrada y el grado de participación por aquellos miembros comunitarios 
>       típicamente excluídos, incluyendo a la mujer, las minorías y los ancianos. 
>       Otra medida podría determinar la existencia de estructuras y procesos 
>       formales e informales que facilitan las iniciativas colaborativas, y el 
>       número y la frequencia de reuniones realizadas, o el porcentaje de la 
>       comunidad involucrada con cualquiera de estos mecanismos.
>       Obviamente los ejemplos anteriores no tienen los detalles necesarios para 
>       poner en operación los indicadores propuestos. Por ejemplo, toda medida 
>       tendría que contener pautas para asesorar la información y los datos 
>       recogidos. Esta información y datos también tendría que asesorarse a lo 
>       largo del tiempo para dar una vista significativa del progreso que se está 
>       haciendo. Además, sería necesario especificar cabalmente, y de antemano, 
>       lo que constituye el éxito.
>         Hacia el Desarrollo de Indicadores de Base Espiritual: Posibles Pasos 
>         Colaborativos
> 
>       Este trabajo escrito ha presentado cierta visión del futuro y, basado en 
>       esa visión, ha examinado brevemente los principios espirituales que 
>       pudieran usarse al construir indicadores de progreso hacia este futuro. Ha 
>       considerado áreas de normas en que estos principios podrían aplicarse para 
>       poder generar metas y, finalmente, indicadores para medir el progreso 
>       hacia tales metas. Por último, ha dado breves ejemplos de cómo podrían 
>       concebirse y desarrollarse tales medidas de base espiritual.
>       El enfoque usado en este trabajo no sigue el proceso normalmente asociado 
>       con la creación de indicadores. Es decir, la creación de indicador por lo 
>       general, aunque no siempre, sigue el establecimiento de normas y metas. 
>       Sin embargo, los grupos comunitarios y otros, más y más se están acercando 
>       a desarrollo de indicador por crear primero una visión, luego identificar 
>       los principios que subyacen esa visión, luego miran áreas de normas en las 
>       cuales crear metas basadas en esos principios, y finalmente, construyen 
>       indicadores para medir el progreso hacia estas metas. Éste es el enfoque 
>       usado en el trabajo acutal. Una vez se hagan comunes los indicadores de 
>       base espiritual, un sinnúmero de enfoques llegarán al mismo propósito: el 
>       infundir principios espirituales en nuestro entendimiento, práctica, y 
>       asesoramiento del desarrollo.
>       La identificación en sí de metas y la construcción de indicadores de base 
>       espiritual para el desarrollo podría emprenderse como proceso 
>       colaborativo. Al considerarse la propuesta siguiente, ni los pasos, ni los 
>       principios, ni las áreas de norma sugeridas tienen que tomarse como punto 
>       de partida.
>       La propuesta es la siguiente: que los representantes de las religiones del 
>       mundo se reúnan, tal vez bajo el auspicio del Banco Mundial, u otra 
>       agencia de desarrollo internacional tal como el Programa de Desarrollo de 
>       las Naciones Unidas, para comenzar a consultar sobre principios 
>       espirituales y cómo afectan el progreso individual y colectivo.40 El 
>       objetivo inicial de este esfuerzo - que deberá verse desde el principio 
>       como sustancioso, consumidor de tiempo y seguido - sería de llegar a un 
>       acuerdo sobre un número limitado de principios espirituales que se 
>       comparten universalmente y un conjunto de áreas de norma prioritarias en 
>       las que se aplicarían. Basados en estos principios y áreas de prioridad, 
>       se generarían metas y se construirían indicadores para medir el progreso 
>       hacia estas metas. Otros objetivos podrían agregarse al progresar las 
>       consultas. Al grado en que pueda articularse una visión común, el esfuerzo 
>       se fortalecerá. Mientras que los representantes no tendrían que estar 
>       involucrados en los aspectos técnicos tales como calcular las medidas 
>       cantitativas - la agencia de desarrollo involucrada podría asumir esta 
>       responsabilidad - ellos tendrían que repasar los indicadores, una vez 
>       creados, y estar involucrados en cualquier trabajo de revisión requirida 
>       luego de probarse.41
>       Las diferencias religiosas no deberán mostrarse insuperables en tal 
>       iniciativa, pues existe un hilo subyacente de unidad conectando las 
>       grandes tradiciones religiosas del mundo. Cada una propone verdades 
>       espirituales básicas y normas de comportamiento que constituyen la base 
>       misma de la cohesión social y el propósito colectivo. Por lo tanto, las 
>       religiones deberían poder colaborar en un esfuerzo que usa y honra sus 
>       verdades más profundas y contiene tanta promesa para la humanidad.
>       Mientras progresa este proceso, podría beneficiarse de utilizar cierto 
>       trabajo que ya está realizándose en el campo del desarrollo, tales como 
>       los planes de acción global de la reciente serie de conferencias de la 
>       ONU. En estos planes de acción los gobiernos del mundo se han comprometido 
>       a "desarrollo social, económico y espiritual"42 y a "lograr un mundo de 
>       mayor estabilidad y paz, construido sobre la visión ética y espiritual."43 
>       Han reconocido que sus "sociedades tienen que responder más efectivamente 
>       a las necesidades materiales y espirituales de los individuos, sus 
>       familias y las comunidades en que viven... no sólo como asunto de 
>       urgencia, sino también como asunto de compromiso sostenido e 
>       inquebrantable en los años por delante."44 Además, han afirmado que "el 
>       desarrollo es inseparable del ambiente cultural, ecológico, económico, 
>       político, y espiritual en que se realiza."45 Estos mismos gobiernos 
>       también han reconocido que "a los individuos se les deberá permitir 
>       desarrollarse a su máxima potencia, incluyendo saludable desarrollo 
>       físico, mental y espiritual,"46 y que "la religión, la espiritualidad y la 
>       creencia desempeñan un papel central en las vidas de millones de mujeres y 
>       hombres, en la forma en que viven y en las aspiraciones que tienen para el 
>       futuro."47 (Cursiva agregada para dar énfasis.)48 
>       Estos compromisos, juntos con las normas, metas y programas sugeridos en 
>       estos planes de acción, llevan el peso de un concenso global. En este 
>       sentido, representan el mayor entendimiento común de prioridades y 
>       enfoques de desarrollo que la comunidad internacional ha logrado alcanzar. 
>       Por otra parte, más allá de aseveraciones generales sobre el papel 
>       fundamental y la importancia de la espiritualidad, visión espiritual y 
>       desarrollo espiritual, estos acuerdos globales no ofrecen visión coherente 
>       de lo que significan estos términos, y las medidas actuales de desarrollo 
>       - los determinantes del "éxito" - por lo general, fracasan en tomar en 
>       cuenta factores espirituales. Sin embargo, debe reconocerse que estos 
>       planes de acción han reconocido que la espiritualidad es parte integrante 
>       del desarrollo y sí intentan articular ciertos principios tales como la 
>       tolerancia y la solidaridad, algunos en mayor detalle y con mayor éxito 
>       que otros. Por lo tanto, las consultas de los representantes religiosos 
>       podrían enriquecerse profundamente por el estudio de estos documentos. 
>       Además, estas consultas bien podrían generar normas y metas semejantes a 
>       los que se encuentran en estos acuerdos globales y podrían, 
>       consecuentemente, beneficiarse de considerar las recetas que contienen 
>       estos acuerdos. Sin embargo, ya que las normas y metas desarrolladas por 
>       los representantes religiosos se basarían en principios espirituales 
>       claramente identificados, tendrían mucha más probabilidad de ser apoyados 
>       por la gente que los que se basan en consideraciones predominantemente 
>       materiales. 
>       Al hacer un llamado para la creación de indicadores de desarrollo en cada 
>       uno de los planes de acción global, las Naciones Unidas ha puesto en 
>       movimiento un proceso a niveles nacional y global para el establecimiento 
>       de medidas apropiadas para el progreso. El trabajo en los indicadores de 
>       base espiritual podría eventualmente unirse a estas iniciativas.
>       Al desarrollarse estas medidas de base espiritual y al ponerse en uso, 
>       podrían establecerse procesos consultativos nacional y localmente en donde 
>       las comunidades se alentarían bien a adoptar estos indicadores para sus 
>       condiciones particulares, o bien a desarrollar medidas semejantes 
>       independientes de esta iniciativa global. El proceso de adoptar o crear 
>       tales indicadores sería en sí mismo esclareciente y apoderante para 
>       aquellos que estuvieran involucrados. Además, los programas y las normas 
>       que surgerirían eventualmente de estos procesos, seguramente ganarían el 
>       apoyo de mucha gente y cobrarían endosos formales de instituciones y 
>       comunidades religiosas. 
>       La creación de indicadores de base espiritual no sería el propósito máximo 
>       de esta iniciativa. Más bien, sería el de colocar los principios 
>       espirituales al centro del desarrollo, de usarlos en sentar las bases, 
>       normas y programas, y de utilizarlos para motivar la acción individual y 
>       colectiva. Sin embargo, al demostrar que la aplicación de principios 
>       espirituales es tanto práctico como medible, la aceptación de la 
>       espiritualidad como el alma misma del desarrollo puede avanzarse 
>       significativamente. Por lo tanto, el crear medidas de base espiritual para 
>       el desarrollo no es sólo oportuno, sino escencial.
>         Notas: 
>         `Abdu’l-Bahá, Paris Talks [La Sabiduría de `Abdu’l-Bahá], (duodécima 
>         edición) (Londres, Editorial Bahá’í, 1995, página 9). 
>         Bahá’u’lláh Gleanings from the Writings of Bahá’u’lláh [Pasajes de los 
>         Escritos de Bahá’u’lláh] (Wilmette, Bahá’í Publishing Trust, 1976, 
>         página 215). 
>         The Intergovernmental Seminar on Criteria and Indicators for Sustainable 
>         Forest Management [El Seminario Intergubernamental sobre Criterios e 
>         Indicadores para el Manejo Sostenible de Silvicultura], 19-22 de agosto 
>         de 1996, Helsinki, Finlandia; Informe de Trasfondo #3, página 17. 
>         Véase, por ejemplo, el Human Development Report 1997 [Informe de 
>         Desarrollo Humano 1997] por el Programa de Desarrollo de las Naciones 
>         Unidas. 
>         Este indicador, además de medir directamente los fallecimientos 
>         infantiles, también tiende a reflejar medidas de ingresos, educación, y 
>         gastos de salud pública, entre otros. 
>         Por ejemplo, un indicador que mida años de estudios escolares, por si 
>         sólo, revelará poco beneficio de tal aprendizaje a la sociedad. Para 
>         mostrar esto, una persona de mucha educación escolar pero con mucha 
>         falta de moral tenderá ser dañino a la comunidad, mientras que una 
>         persona con poca o ninguna educación formal pero con fuerte sentido de 
>         moralidad, en general, mostrará ser de beneficio a la sociedad (por 
>         supuesto, mejor sería que el individuo sea tanto educado formalmente 
>         como capacitado moralmente). 
>         Otra forma de ver la entrerrelacionamiento de factores es por medio de 
>         la analogía de síntomas médicas - tales como fiebre, escalofríos, e 
>         hinchazón - que individualmente pueden significar cosas muy diferentes. 
>         Sólo cuando se miren juntos en un patrón particular identificable por un 
>         doctor competente es que pueden diagnosticarse como una condición 
>         específica y pude recetarse un tratamiento razonable. 
>         The Community Indicators Handbook: Measuring Progress Toward Healthy and 
>         Sustainable Communities [Manual de Indicadores Comunitarios: Midiendo el 
>         Progreso Hacia Comunidades Saludables y Sostenibles], 1997, Tyler Norris 
>         Associates, Redefining Progress and Sustainable Seattle, página 1. 
>         El Informe de Desarrollo Humano apareció por primera vez en el 1990. 
>         Éstos incluyen la Cumbre Mundial para Niños de 1990 (la Declaración 
>         Mundial sobre la Supervivencia, Protección y Desarrollo de Niños y el 
>         Plan de Acción para Implementar la Declaración Universal sobre la 
>         Supervivencia, Protección y Desarrollo de Niños en la década de 1990); 
>         la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Ambiente y Desarrollo de 
>         1992 (la Declaración de Río sobre el Ambiente y el Desarrollo y Agenda 
>         21); la Conferencia Mundial de 1993 sobre Derechos Humanos (la 
>         Declaración de Viena y Programa de Acción); la Conferencia Internacional 
>         de 1994 sobre Población y Desarrollo (el Programa de Acción de la 
>         Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo); la Cumbre 
>         Mundial para el Desarrollo Social de 1995 (la Declaración de Copenhagen 
>         y el Programa de Acción); la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer 
>         de 1995 (la Declaración de Beijing y Plataforma de Acción); y la 
>         Conferencia sobre Establecimientos Humanos - Albergue II (la Declaración 
>         de Estambul y la Agenda de Albergue). 
>         Está en proceso el trabajo sobre estos indicadores de parte de 
>         gobiernos, comisiones y agencias de la ONU, y organizaciones 
>         no-gubernamentales (OONGG). Tales esfuerzos se están realizando, por 
>         ejemplo, bajo el auspicio de muchos gobiernos nacionales y varios 
>         cuerpos de la ONU, tales como el Centro para Establecimientos Humanos de 
>         la ONU, la Comisión sobre Desarrollo Sostenible, la Comisión para 
>         Desarrollo Social, y la Comisión sobre el Estado de la Mujer. Las OONGG 
>         y las coaliciones de OONGG están contribuyendo a este trabajo y también 
>         están emprendiendo sus propias iniciativas para con esto. 
>         UNRISD News, Núm. 16, Primavera/Verano 1997, páginas 14 - 15. Los tres 
>         trabajos ocasionales conjuntos mencionados son: Hacia un Informe Mundial 
>         sobre Cultura y Desarrollo: Construyendo Estadísticas e Indicadores 
>         Culturales; Indicadores Culturales de Bienestar: Algunos Asuntos 
>         Conceptuales; e Indicadores Culturales de Desarrollo. 
>         Para una exposición excelente sobre capital social, véase el capítulo 6, 
>         "Capital Social: el Eslabón Perdido?" en Expandiendo la Medida de la 
>         Riqueza: Indicadores de Desarrollo Ambientalmente Sostenible, Estudios 
>         de Desarrollo Ambientalmente Sostenible y Monografías Serie Número 17, 
>         El Banco Mundial, Washington, D.C.. Véase además, Enfrentándose a la 
>         Crísis: Un Estudio Comparativo de Respuestas Hogareñas a la Pobreza y la 
>         Vulnerabilidad en Cuatro Comunidades Urbanas Pobres, Caroline O.N. 
>         Moser, Estudios de Desarrollo Ambientalmente Sostenible y Monografías 
>         Serie Número 8, El Banco Mundial, Washington, D.C.. 
>         Estas iniciativas incluyen Manual de Indicadores Comunitarios: Midiendo 
>         el Progreso Hacia Comunidades Saludables y Sostenibles; los Principios 
>         Bellagio; y el proyecto de Nuevos Indicadores de la Nueva Fundación 
>         Económica. 
>         Estos esfuerzos incluyen el trabajo de numerosas OONGG dirigiéndose a 
>         valores y principios espirituales como fundamentales al progreso, las 
>         iniciativas de valores éticos y espirituales dentro del Banco Mundial, y 
>         varios proyectos de investigación. Entre los informes publicados se 
>         encuentran Cambio de Consciencia Global: Indicadores de una Paradigma 
>         Emergente (Duane Elgin y Coleen LeDrew, Awakening Earth, 1997); Cultura, 
>         Espiritualidad, y Desarrollo Económico: Abriendo un Diálogo (William F 
>         Ryan SJ, Centro de Investigación Internacional de Desarrollo, Ottawa, 
>         Canadá, 1995); y la Encuesta de Valores Mundial, 1981 - 1984 y 1990 - 
>         1993 (Principle Investigator, Grupo de Estudios de Valores Mundiales, 
>         Consorcio inter-universitario para la Investigación Política y Social, 
>         Ann Arbor, Michigan, 1994). 
>         Los principios espirituales, según aseveran los Escritos bahá’ís, son 
>         aquellas verdades esenciales dados a la humanidad por aquella realidad 
>         superior, aquella incognoscible escencia de escencias llamado Dios. Las 
>         religiones traídas a la humanidad por una sucesión de luminarias 
>         espirituales han sido el lazo primario entre la humanidad y aquella 
>         realidad superior, y han galvanizado y refinado la capacidad de la 
>         humanidad por amar, por comprender la realidad y por lograr el progreso 
>         espiritual. 
>         Dos principios espirituales que pudieran ser parte de una lista 
>         extendida son la belleza y el servicio. 
>         Shoghi Effendi, The World Order of Bahá’u’lláh - Selected Letters [El 
>         Orden Mundial de Bahá’u’lláh - Cartas Escogidas] (Wilmette, Editorial 
>         Bahá’í, 1974 [segunda edición revisada], páginas 41 - 42). 
>         En los Escritos Bahá’ís, "Hombrees un término genérico que aplica a toda 
>         la humanidad." (`Abdu’l-Bahá, The Promulgation of Universal Peace: Talks 
>         Delivered by `Abdu’l-Bahá during His Visit to the United States and 
>         Canada in 1912 [La Promulgación de la Paz Universal] [segunda edición] 
>         [Wilmette, Editorial Bahá’í, 1982, página 76].) 
>         Bahá’u’lláh, Epistle to the Son of the Wolf [Epístola al Hijo del Lobo] 
>         (Wilmette, Editorial Bahá’í, 1988 [nueva edición], página 13). 
>         `Abdu’l-Bahá, The Promulgation of Universal Peace: Talks Delivered by 
>         `Abdu’l-Bahá during His Visit to the United States and Canada in 1912 
>         [La Promulgación de la Paz Universal] [segunda edición], página 375. 
>         `Abdu’l-Bahá, "Trustworthiness" [La Confiabilidad] The Compilation of 
>         Compilations, Volume II (Bahá’í Publications Australia), 1991, página 
>         340). 
>         Para una exploración de este concepto, véase Moral Leadership, 1997, the 
>         Global Classroom, Washington DC, publicado originalmente como Liderazgo 
>         Moral, 1993, Universidad Núr, Santa Cruz, Bolivia. 
>         `Abdu’l-Bahá, Japan Will Turn Ablaze: Tablets of `Abdu’l-Bahá, Letters 
>         of Shoghi Effendi and Historical Notes About Japan [El Japón se 
>         encenderá] (Osaka, Editorial Bahá’í, 1974, página 35). 
>         `Abdu’l-Bahá, Paris Talks [La Sabiduría de `Abdu’l-Bahá] (duodécima 
>         edición), página 145. 
>         La consulta requiere que los participantes individuales se esfuercen por 
>         trascender sus respectivos puntos de vista para poder funcionar como 
>         miembros de un cuerpo con sus propios intereses y metas. En la consulta, 
>         donde se intercambian puntos de vista tanto con franqueza como con 
>         cortesía, las ideas pertenecen no al individuo que las presenta, sino al 
>         grupo en general, para aceptar, rechazar, o revisar como mejor sirva las 
>         metas perseguidas. La consulta tiene éxito en la medida en que todos los 
>         participantes apoyan las decisiones tomadas. Bajo tales circunstancias, 
>         una decisión anterior puede fácilmente reconsiderarse si la experiencia 
>         expone cualquier fallo. 
>         `Abdu’l-Bahá, The Secret of Divine Civilization [El Secreto de la 
>         Civilización Divina] (Wilmette, Editorial Bahá’í, 1990, páginas 24 - 
>         25). 
>         Cada individuo tiene derecho a trabajo significativo y la 
>         responsabilidad de mantener a su familia y a contribuir al bienestar de 
>         la comunidad. Al desempeñarse en una ocupación u oficio en el espíritu 
>         de servicio, el individuo contribuye algo de valor a la sociedad. Por su 
>         parte, la sociedad reconoce el valor de sus miembros al crear 
>         oportunidades para que ellos se ganen la vida y hacer una contribución 
>         al bien común, ayudando así al desarrollo espiritual del individuo. Pues 
>         es al contribuir al bien común que el individuo adquiere verdadera 
>         madurés espiritual. 
>         `Abdu’l-Bahá, The Secret of Divine Civilization [El Secreto de la 
>         Civilización Divina], página 109. 
>         Las Enseñanzas Bahá’ís aseveran que de ser imposible que una familia 
>         eduque todos sus niños - una condición que deberá erradicarse en el 
>         futuro - la prioridad debe dársele a la educación de la niña ya que las 
>         madres son las primeras educadoras de futuras generaciones. 
>         Shoghi Effendi, por medio de su secretaria, de una carta de fecha 17 de 
>         febrero de 1933 a un creyente individual. 
>         "La naturaleza es la Voluntad de Dios y su expresión en y por medio del 
>         mundo contingente." Bahá’u’lláh, Tablets of Bahá’u’lláh revealed after 
>         the Kitáb-i-Aqdas [Tablas de Bahá’u’lláh] (Wilmette, Editorial Bahá’í, 
>         1988, página 142). 
>         `Abdu’l-Bahá, Selections from the Writings of `Abdu’l-Bahá [Selección de 
>         los Escritos de `Abdu’l-Bahá] (Haifa: Centro Mundial Bahá’í, 1978, 
>         página 291). 
>         Shoghi Effendi, Call to the Nations [Llamado a las Naciones] (Haifa: 
>         Centro Mundial Bahá’í, 1977, páginas 55 - 56). 
>         Un sistema coordinado mundial de reservas de comida será escencial al 
>         bienestar físico de la familia humana en tiempos de falta, especialmente 
>         si el cambio global crea más y más inestabilidad en la producción de 
>         comida. 
>         La 37ª Asamblea de Salud Mundial hizo un llamado por que "los estados 
>         miembros consideren el incluír en sus estrategias para la salud para 
>         todos una dimensión espiritual..." (WHA 37.13, 15 de mayo de 1984) 
>         Bahá’u’lláh, Tablets of Bahá’u’lláh Revealed after the Kitáb-i-Aqdas 
>         [Tablas de Bahá’u’lláh], página 70. 
>         Por supuesto, pudiera identificarse y aplicarse más de un principio en 
>         cualquier área de norma dado. 
>         Obviamente, esto no describe en detalle la evaluación de esta 
>         información ni de tomar en cuenta las descripciones negativas de los 
>         mismos temas. 
>         Este involucramiento señalaría una disposición de parte de estas 
>         agencias de desararollo por tomar en serio la realidad espiritual de la 
>         naturaleza humana. 
>         Al construir estos indicadores, se necesitará considerar medidas tanto 
>         calitativa como cantitativas. Podrían usarse encuestas de opinión 
>         pública, grupos de enfoque con audiencias claves, entrevistas 
>         individuales y a fondo, y asesoramientos rápidos participatorios, para 
>         ayudar a obtener los datos necesarios. El análisis de los datos 
>         requerirá una comprensión del marco y los principios filosóficos que 
>         dieron lugar a los indicadores en primer lugar. 
>         Agenda 21, 6.3. 
>         Habitat Agenda [Agenda de Albergue], 4. 
>         Copenhagen Declaration on Social Development [Declaración Copenhagen 
>         sobre el Desarrollo Social], 3. 
>         Programme for Action for the World Summit for Social Development 
>         [Programa de Acción para la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social], 
>         4. 
>         Agenda 21, 6.23. 
>         Platform for Action of the Fourth World Conference on Women [Plataforma 
>         para la Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer], 24. 
>         Dada la fuerte influencia de las OONGG en estas conferencias, incluyendo 
>         aquellas que buscaban hacer que los valores y principios espirituales 
>         fueran la fuerza motriz de estos planes de acción, este enfoque sobre lo 
>         espiritual no sorprende. 
> 
>       Documento BIC #98-0218S 
>       Traducido del original en inglés
> 
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> — *Valorando la Espiritualidad en el Desarrollo*

