# Dispensacion de Baha'u'llah

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> 
> LA DISPENSACIÓN
> DE
> BAHÁ'U'LLÁH
> 
> SHOGHI EFFENDI
> 
> Título original en inglés:
> The Dispensation of Bahá'u'lláh
> Shoghi Effendi, el Guardián de la Fe bahá’í
> ÍNDICE
> 
> La Dispensación de Bahá'u'lláh
> 
> Bahá'u'lláh
> 
> El Báb
> 
> 'Abdu'l-Bahá
> 
> El Orden Administrativo
> 
> Apéndice
> Cartas de la Casa Universal de Justicia
> A los amados de Dios y a las siervas
> del Misericordioso de todo el Occidente.
> 
> Compañeros de labor en la Viña Divina:
> 
> El 23 de mayo de este auspicioso año1, el Mundo bahá'í celebrará el
> nonagésimo aniversario de la fundación de la Fe de Bahá'u'lláh. Nosotros,
> que en esta hora nos hallamos sobre el umbral de la última década del
> primer siglo de la Era bahá'í, bien podemos detenernos a reflexionar sobre
> las misteriosas dispensaciones de tan augusta, tan trascendental Revelación.
> ¡Cuán vasto, cuán fascinante es el panorama que el transcurso de nueve
> décadas despliega ante nuestros ojos! Su descollante grandeza casi nos
> anonada. Tan solo el contemplar este espectáculo único, el visualizar,
> aunque sea oscuramente, las circunstancias que asistieron al nacimiento y
> al gradual desenvolvimiento de esta suprema Teofanía, al recordar aun a
> grandes rasgos las dolorosas luchas que proclamaron Su origen y
> aceleraron Su marcha, ha de bastar para convencer a todo observador
> imparcial de esas eternas verdades que motivan Su vida y que deben
> continuar impulsándola hasta que alcance el ascendiente a que está
> destinada.
> Dominando toda la extensión de este fascinante espectáculo, sobresale
> la incomparable figura de Bahá'u'lláh, trascendental en Su majestuosidad,
> serena, imponente, inaccesiblemente gloriosa. Unida a ella, aunque
> subordinada en rango, e investido con la autoridad de presidir con Él sobre
> los destinos de esta suprema Dispensación, resplandece sobre este cuadro
> mental la gloria juvenil de El Báb, infinito en Su ternura, irresistible en Su
> encanto, sin igualen su heroísmo, incomparable en las dramáticas
> circunstancias de Su vida corta pero memorable. Y finalmente surge,
> aunque en un plano propio y en una categoría completamente aparte de la
> ocupada por las dos Figuras gemelas que Le precedieron, la vibrante, la
> magnética personalidad de 'Abdu'l-Bahá, reflejando, hasta un grado tal que
> ningún hombre, por más exaltado que sea su posición puede esperar
> rivalizar, la gloria y poder de que solo están dotados Aquellos que son las
> Manifestaciones de Dios.
> Con la ascensión de 'Abdu'l-Bahá y, más particularmente, con la muerte
> de Su bien amada e ilustre hermana la más exaltada Hoja -última
> sobreviviente de una heroica y gloriosa edad-, se cierra el primer y más
> conmovedor capítulo de la historia Bahá'í, marcando el final de la era
> Primitiva y Apostólica de la Fe de Bahá'u'lláh. Fue 'Abdu'l-Bahá Quien, por
> medio de las disposiciones de Su trascendental Voluntad y Testamento, ha
> establecido el vínculo vital que debe unir para siempre la era que acaba de
> expirar con aquella en la cual ahora vivimos -el período de Transición y de
> Formación de la Fe-, etapa que en la plenitud del tiempo ha de llegar a
> florecer y dar su fruto con las hazañas y triunfos que anunciaran la Edad de
> Oro de la Revelación de Bahá'u'lláh.
> Muy queridos amigos: Las impetuosas fuerzas liberadas tan
> milagrosamente por medio de dos independientes e inmediatamente
> sucesivas Manifestaciones van siendo ahora, ante nuestros propios ojos,
> gradualmente agrupadas y disciplinadas, gracias al cuidado de los elegidos
> administradores de una Fe de tan vastos alcances. Dichas fuerzas se van
> cristalizando lentamente en instituciones que llegaran a ser consideradas
> como el distintivo y la gloria de la era que estamos nosotros llamados a
> establecer e inmortalizar con nuestras obras. Pues de nuestros esfuerzos de
> hoy y sobre todo al grado en que nos esforcemos por reformar nuestras
> vidas conforme al modelo de sublime heroísmo asociado con aquellos que
> nos precedieron, debe depender la eficacia de los instrumentos que ahora
> modelamos, instrumentos que han de erigir la estructura de esa
> bienaventurada Mancomunidad que distinguirá a la Edad de Oro nuestra
> Fe.
> No es mi propósito, al mirar atrás hacia esos años pletóricos de hechos
> heroicos, intentar tan siquiera un sumaria resumen de los poderosos
> acontecimientos que han ocurrido desde 1844 hasta nuestro días. Ni tengo
> tampoco intención alguna de acometer un análisis de las fuerzas que los
> han precipitado, o de evaluar su influencia sobre pueblos e instituciones en
> casi todos los continentes del mundo. La biografía autentica de las vidas de
> los primeros creyentes en el período primitivo de nuestra Fe y la
> investigación asidua que emprenderán los competentes historiadores Bahá'í
> del futuro transmitirán juntas, a las posteridad, una exposición tan magistral
> de la historia de dicha época, que jamás podrían mis propios esfuerzos
> pretender realizar. Mi mayor interés en este período de desafío de la
> historia Bahá'í es, más bien, llamar la atención de aquellos que están
> destinados a ser los principales constructores del Orden Administrativo de
> Bahá'u'lláh hacia ciertas verdades fundamentales cuya elucidación ha de
> serles de tremenda ayuda para proseguir eficazmente su importante obra.
> La posición internacional que ya ha alcanzado la Religión de Dios exige
> imperiosamente, además, que sus principios básicos sean ahora
> definitivamente esclarecidos. El ímpetu sin precedentes que la brillante
> obra de los creyentes norteamericanos ha dado al progreso de la Fe; el
> intenso interés que el primer Mashriqu'l-Adhkár en occidente está
> despertando rápidamente entre diversas razas y naciones; el surgimiento e
> incesante consolidación de instituciones Bahá'í en no menos de cuarenta de
> los países más adelantados del mundo; la diseminación de literatura Bahá'í
> en no menos de veinticinco de los más difundidos idiomas;1el éxito con
> que recientemente fueron coronados los esfuerzos de los creyentes persas
> en todas la nación, en los primeros pasos dados para establecer el tercer
> Mashriqu'l-Adhkár del mundo Bahá'í en los alrededores de la capital de su
> país nativo; las medidas que se están tomando para la inmediata formación
> de su primera Asamblea Espiritual Nacional, representando los interese de
> la enorme mayoría de adherentes Bahá'ís; la erección ya proyectada de aun
> otra columna más de la Casa Universal Justicia, la primera en su genero en
> el hemisferio meridional; los testimonios verbales y escritos de una Fe que
> se esfuerza ha recibido de reyes, instituciones gubernamentales, tribunales
> internacionales y dignatarios eclesiásticos; la publicidad que ha recibido
> con motivo de las acusaciones dirigidas contra ella por enemigos
> implacables, antiguos y recientes; la formal emancipación de una parte de
> sus creyentes de las cadenas de la ortodoxia musulmana en un país que
> puede considerarse como el más ilustrado entre las naciones islámicas; todo
> esto prueba ampliamente el creciente impulso con que la invencible
> comunidad del Más Grande Nombre avanza hacia la victoria final.
> BAHÁ'U'LLÁH
> Muy queridos amigos: En virtud de las obligaciones y responsabilidades
> que como Guardián de la Fe de Bahá'u'lláh estoy llamado a desempeñar,
> considero de mi incumbencia en tiempos en que la luz de la publicidad está
> siendo enfocada cada vez más sobre nosotros, poner especialmente de
> relieve ciertas verdades que forman la base de nuestra Fe, la integridad de
> las cuales es nuestra obligación primordial salvaguardar. Estoy convencido
> de que la valiente defensa y la debida asimilación de estas verdades
> reforzaran poderosamente el vigor de nuestra vida espiritual y serán de gran
> ayuda para contra restar las maquinaciones de un implacable y vigilante
> enemigo.
> Estoy firmemente convencido de que debe mantenerse como primera
> obligación y como objeto del incesante esfuerzo de todo fiel adherente, el
> tratar de adquirir una comprensión más adecuada del significado de la
> estupenda Revelación de Bahá'u'lláh. Una comprensión cabal y exacta de
> tan vasto sistema, de revelación tan sublime, de custodio tan sagrada, está
> más allá, por obvias razones, del alcance y poder de nuestras mentes finitas.
> Podemos, sin embargo, y es nuestro deber ineludible mientras trabajamos
> en la propagación de la Fe, tratar de conseguir nueva inspiración y mayor
> sostén, mediante una concepción más clara de las verdades que ella
> contiene y de los principios en que se basa.
> En el curso de mi explicación acerca de la posición de El Báb, en una
> comunicación dirigida a los creyentes norteamericanos, hice una ligera
> referencia a la incomparable grandeza de la Revelación de la cual Él se
> considera el humilde Precursor. Él, a Quien Bahá'u'lláh aclamo en el Kitábi-Íqán como le prometido Qá'im que ha manifestado nada menos que
> veinticinco de las veintisiete letras que todos los Profetas estaban
> destinados a revelar, siendo Revelador tan grande, ha dado Él mismo
> testimonio acerca de la preeminencia de esa Revelación superior que tan
> pronto había de remplazar a la Suya. "El germen", asevera El Báb en el
> Bayán Persa, "que contiene dentro de si las potencialidades de la
> Revelación que vendrá, está dotada de un poder superior que el de la
> totalidad de las fuerzas de todos los que me siguen". "Entre todos los
> tributos", Él afirma nuevamente, "que Yo he hecho a Aquel que vendrá
> después de Mi, el mayor es este, Mi confección escrita, de que ninguna de
> Mis palabras puede describirlo a Él adecuadamente, ni ninguna
> referencia acerca de Él, en Mi Libro el Bayán, puede hacer justicia a Su
> Causa". "El Bayán", declara Él categóricamente en el mismo Libro, "y
> quienquiera que en el este, gira alrededor de las palabras de ‘Aquel a Quien
> Dios ha de Manifestar’, lo mismo que el Alif (el Evangelio) y quienquiera
> estuvo en el, giro alrededor de las palabras de Muhammad, el Apóstol de
> Dios." "Mil lecturas cuidadosas del Bayán", Él hace notar además, "no
> puede igualarse con la lectura cuidadosa de un solo versículo que ha de
> revelar ‘Aquel a Quien Dios ha de Manifestar’...El Bayán se en cuenta hoy
> en estado de simiente; su perfección definitiva se pondrá en evidencia al
> principio de la manifestación de ‘Aquel a Quien Dios ha de
> Manifestar’,...El Bayán y todos los que son sus creyentes tienen un anhelo
> por Él, más ardiente que al anhelo de un amante por su amada...El Bayán
> deriva toda su gloria de ‘Aquel a Quien Dios ha de Manifestar’. Todas las
> bendiciones sean con quien crea en Él y el dolor advenga a quien rechace
> Su verdad
> Dirigiéndose El Báb a Siyyid Yahyáy-i-Dárábí de sobrenombre Vahíd,
> el más instruido, más elocuente e influyente entre Sus seguidores pronuncia
> esta advertencia: "Por la rectitud de Aquel Cuyo poder hace germinar la
> semilla e infunde el espíritu de vida en todas las cosas, si estuviera Yo
> seguro de que en el día de Su manifestación tú habrías de negarle, no
> vacilaría en desconocerte y repudiar tu fe...Si, por el contrario, se Me
> dijera que un cristiano, que no profesa lealtad a Mi Fe, creerá en Él, a
> tal consideraría como la niña de Mis ojos".
> En una de Sus oraciones, Él así comulga con Bahá'u'lláh: "¡Exaltado
> seas, Oh Señor mío Omnipotente! ¡Cuan insignificantes y despreciables
> aparecen Mi palabra y todo lo que Me pertenece, a menos que estén
> relacionados con Tu Gran Gloria! Concédeme que por medio de la ayuda
> de Tu gracia, todo aquello que Me pertenezca sea aceptable ante Tus
> ojos".
> En el Qayyúm-i-Asmá', el comentario de El Báb sobre la sura de José,
> caracterizado por el Autor del Íqán como "el primero, el más grande y el
> más poderoso" de los libro revelados por El Báb, leemos las siguientes
> referencias acerca de Bahá'u'lláh: "De la nada absoluta, oh grande y
> omnipotente Maestro, Tu, por medio de la celestial potencia de Tu fuerza,
> Me has hecho surgir y levar para proclamar esta Revelación. Solo en Ti
> he puesto Mi fe; no he dependido de ninguna voluntad más que de Tu
> voluntad... ¡Oh Tu Jirón de Dios! Me he sacrificado totalmente por Ti.
> He anhelado que el martirio en el sendero de Tu amor. Testigo suficiente
> es para Mi, Dios, el Exaltado, el Protector, el Antiguo de los Días". "Y
> cuando la hora designada haya sonado", se dirige nuevamente a
> Bahá'u'lláh en ese mismo comentario, y "revela Tu con la majestad de
> Dios, el Omnipotente, un débil e infinitesimal fulgor de Tu impenetrable
> Misterio, desde las alturas del Más Alto y Místico Monte, para que
> aquellos que han reconocido el brillo del Esplendor Sinaico puedan
> desvanecerse y morir al ver un fugaz vislumbre de la Luz ardiente y
> carmesí que envuelve Tu Revelación".
> Como testimonio de la grandeza de la Revelación identificada con
> Bahá'u'lláh, puedan citarse los siguientes extractos de una tabla dirigida por
> 'Abdu'l-Bahá a un eminente zoroastriano, seguidor de la Fe: "Has escrito
> que en los Libros sagrados de los creyentes de Zoroastro, está escrito que,
> en los últimos días, el sol tendrá necesariamente que detenerse en tres
> Dispensaciones separadas, En la primera Dispensación está predicho que el
> sol permanecerá inmóvil por diez días; en la segunda, por dos veces ese
> tiempo; en la tercera, por lo menos todo un mes. La interpretación de esta
> profecía es esta: La primera Dispensación a que se hace referencia es la
> Dispensación Musulmana, durante la cual el Sol de la Verdad permaneció
> inmóvil diez días. Cada día se calcula en un siglo. La Dispensación
> Musulmana debió durar entonces no menos de mil años, que es
> exactamente el período que transcurrió desde que se puso la Estrella del
> Imanato hasta el advenimiento de la Dispensación proclamada por El Báb.
> La segunda Dispensación que se menciona en esta profecía, es la
> inaugurada por el mismo Báb, que empezó en el año 1260 d.H. y finalizó
> en 1280 d.H. Respecto a la tercera Dispensación, la Revelación proclamada
> por Bahá'u'lláh, como el Sol de la Verdad al llegar a esa posición brilla en
> la plenitud de Su meridiano esplendor, se ha fijado su duración en un
> período de un mes entero, que es el tiempo máximo que el Sol emplea para
> pasar por un signo del Zodiaco. De ahí puedes imaginarte la magnitud del
> ciclo Bahá'í, ciclo que ha de durar por lo menos un período de quinientos
> mil años".
> Por el texto de esta explícita y autorizada interpretación de tan antigua
> profecía, resulta evidente cuan necesario que todo fiel seguidor de la Fe
> acepte el origen divino y sostenga la posición independiente de la
> Dispensación Musulmana. Además, en estos mismos pasajes queda
> implícitamente reconocida la validez del Imanato, esa institución
> divinamente establecida, de la cual el mismo Báb era descendiente directo
> de su miembro más distinguido, y la cual continuo siendo por un período
> de no menos de doscientos sesenta años la receptora elegida de la guía del
> Todopoderoso y el depositario de uno de los dos legados más preciosos del
> Islam.
> Debemos también reconocer que esta misma profecía atestigua el
> carácter independiente de la Dispensación Bábí y corrobora indirectamente
> la verdad de que, de acuerdo con el principio de la revelación progresiva,
> cada Manifestación de Dios debe necesariamente otorgar a la humanidad
> de Su tiempo mayor guía divina que la que haya podido recibir o apreciar
> una edad anterior y menos receptiva. Es por esta razón y no por mérito
> superior alguno que puede considerarse inherente a la Fe Bahá'í, por lo que
> esa profecía da testimonio de la gloria y pode sin rival con que ha sido
> investida la Dispensación de Bahá'u'lláh, dispensación cuyas
> potencialidades apenas estemos comenzando a percibir y cuyo alcance total
> jamás podremos determinar.
> Si deseamos ser fieles a las tremendas significaciones que Su mensaje
> implica, la Fe de Bahá'u'lláh debe ser considerada, en verdad, como la
> culminación de un ciclo, como la etapa final de una serie de revelaciones
> sucesivas, preliminares y progresivas. Comenzando éstas con Adán y
> terminando con El Báb, han preparado el camino y anticipado con énfasis
> siempre creciente el advenimiento de ese Día de Días, en que habría de
> manifestarse Aquel que es la Promesa de todas las Edades.
> Las palabras de Bahá'u'lláh pronuncian abundante testimonio de esa
> verdad. Una simple referencia a las manifestaciones que repetidas veces Él
> mismo ha hecho en Vehemente lenguaje y con impotente fuerza, no puede
> menos que demostrar plenamente el carácter de la Revelación de la que Él
> fue el portador elegido. Si deseamos tener una comprensión más clara de su
> significado e impotencia, debemos, pues, dirigir nuestra atención a las
> palabras que emanaron de Su Pluma, fuente maestra de tan impetuosa
> Revelación. Tanto en la aserción de Su posición sin precedentes que Él
> reclama, o en Sus alusiones a las misteriosas fuerzas por Él liberadas, o en
> esos pasajes donde se exaltan las glorias de Su tan esperado Día o se
> magnifica la posición que han de alcanzar los que han reconocido sus
> ocultas virtudes, Bahá'u'lláh y, en grado casi similar, El Báb y 'Abdu'l-
> Bahá, han legado a la posteridad minas de tan inestimable riquezas, que
> ninguno de los que pertenecemos a la presente generación podemos estimar
> convenientemente. Tales testimonios relacionados con este tema se hallan
> impregnados de un poder tal y revelan tal belleza, que solamente aquellos
> que son versados en los idiomas en que fueron originalmente revelados
> pueden pretender haberlos apreciado suficientemente. Son tan númerosos
> esos testimonios, que sería necesario escribir todo un volumen para
> compilar los principales entre ellos. Todo lo que puedo aventurarme a
> intentar, por el momento, es compartir con vosotros solo aquellos pasajes
> que he podido escoger entre Sus voluminosos escritos.
> "Doy testimonio ante Dios", proclama Bahá'u'lláh "de la grandeza, la
> inconcebible grandeza de esta Revelación. Una y otra vez hemos
> testificado, en la mayoría de Nuestras Tablas, esta verdad, para que la
> humanidad sea despertada de su negligencia." "En esta potentísima
> Revelación", anuncia Él, de modo inequívoco, "todas las dispensaciones
> del pasado han alcanzado su más elevada y final consumación".
> "Aquello que ha sido puesto de manifiesto en esta preeminente, en esta
> muy exaltada Revelación, no tiene paralelo en los anales del pasado y
> nada similar han de presenciar edades futuras". "Él es Quien", proclama
> Bahá'u'lláh refiriéndose a Si mismo, "en el Antiguo Testamento fue
> llamado Jehová, Quien en los Evangelios ha sido designado como el
> Espíritu de la Verdad, y en el Corán, aclamado como el Gran Anuncio".
> "A no ser por Él, ningún Mensajero Divino habría sido investido con el
> manto de Profeta, ni habría sido revelada ninguna de las sagradas
> Escrituras. De ello dan testimonio todas las cosas creadas". "La Palabra
> que el Dios único y verdadero pronuncia en este día, aunque esa Palabra
> sea el más común y familiar de los términos, está investida de suprema y
> única distinción". "La mayor parte de la humanidad no está aún
> madura. Si hubiera adquirido capacidad suficiente, habríamos Nosotros
> derramado sobre ella una medida tan grande de Nuestro conocimiento
> que todos los que residen sobre la tierra y en el cielo se habría
> encontrado, por virtud de la gracia que fluye de Nuestra pluma,
> completamente liberados de todo conocimiento que no fuera el
> conocimiento de Dios, y se habría establecido firmemente en el trono de
> perenne tranquilidad." "Ante Dios”, afirmó solemnemente, “que la
> Pluma de Santidad ha escrito sobre la nívea blancura de Mi frente, en
> letras de refulgente gloria, estas resplandecientes y santas palabras de
> almizclada fragancia: '¡Oh vosotros que habitáis en la tierra, mirad! ¡Oh
> vosotros, los moradores del cielo, sed testigos! Él es, en verdad, vuestro
> Bienamado. Él es Aquel Cuyo igual el mundo de la creación no ha visto,
> Aquel Cuya deslumbrante belleza ha deleitado los ojos de Dios, el
> Ordenador, el Todopoderoso, el Incomparable!'"
> "Seguidores del Evangelio", exclama Bahá'u'lláh dirigiéndose a toda la
> cristiandad, "he aquí, abiertas de par en par, las puertas del cielo. Aquel
> que ascendió a él ha venido ya. Escuchad como llama en alta voz sobre la
> tierra y los mares anunciando a toda la humanidad el advenimiento de
> esta Revelación, Revelación por cuyo medio la Lengua de Grandeza está
> ahora proclamando: '¡He aquí la sagrada Promesa que se ha cumplido,
> porque Él, el Prometido, ha llegado!'" "Desde el valle sagrado, exclama
> la voz del Hijo del Hombre: 'Heme aquí, Heme aquí, ¡Oh Dios, mi
> Dios!'...mientras que desde la Zarza Ardiente viene el grito de: '¡He aquí
> el Anhelo del mundo, puesto de manifiesto en Su trascendental gloria!'
> El Padre ha llegado. Aquello que os fue prometido en el Reino de Dios,
> se ha cumplido. Esta es la Palabra que el Hijo dejó sin revelar, cuando
> dijo a aquellos que le rodeaban que no podrían ellos soportarla...
> Verdaderamente, el Espíritu de la Verdad ha venido, para guiaros hacia
> toda verdad...Él es Aquel que glorificó al Hijo y exaltó Su Causa..." "El
> Confortador Cuyo advenimiento prometieron todas las Escrituras ha
> llegado para revelarnos todo conocimiento y toda sabiduría. Buscad a Él
> por toda la superficie de la tierra: afortunadamente habréis de
> encontrarla".
> "Llama a Sión, oh Carmelo", escribe Bahá'u'lláh, "y anuncia las
> felices nuevas: ¡El que estaba oculto a los ojos mortales ha venido! Su
> soberanía que todo lo subyuga está manifiesta; Su esplendor que todo lo
> abarca se ha revelado... Apresúrate y circunda la Ciudad de Dios que ha
> descendido del Cielo, la celestial Kaaba a cuyo derredor han circundado
> en adoración los favorecidos de Dios, los puros de corazón y la compañía
> de los más excelsos ángeles". "Yo Soy Aquel", afirma Él en otra ocasión,
> "Quien fue ensalzado por boca de Isaías, Aquel con Cuyo nombre fueron
> adornados tanto el Torá como el Evangelio". "Apresuróse la gloria del
> Sinaí a circundar el Amanecer de esta Revelación, mientras desde las
> alturas de Reino se oye la voz del Hijo de Dios que proclama: '¡Oh
> vosotros los soberbios de la tierra, levantaos y daos prisa en ir hacia Él'.
> El Carmelo se ha dado prisa en este día para llegar a Su corte en
> anhelante adoración, y desde el corazón de Sión llega el grito: 'La
> promesa de todas las edades ha sido ahora cumplida. Se ha puesto de
> manifiesto aquello que había sido anunciado en las sagradas Escrituras
> de Dios, el Bienamado, el Altísimo'. "Hijáz se halla excitada por las
> brisas que anuncian las nuevas de una jubilosa reunión. La oímos
> exclamar: 'Alabado sea, oh mi Señor, el Altísimo, a causa de mi
> separación de Ti estaba muerta; la brisa saturada con la fragancia de Tu
> presencia me ha vuelto a la vida. Feliz aquel que se ha vuelto hacia Ti y
> pobre de aquel que se extravía'." "Por el Dios único y verdadero, Elías
> apresuróse en venir a Mi corte y ha circulado de día y de noche por Mi
> trono de gloria". "Salomón, en toda su majestad, circula en adoración a
> Mi alrededor en este día, pronunciando esta exaltadísima palabra: 'he
> vuelto mi rostro hacia Tu rostro, ¡Oh Todopoderoso Gobernante del
> mundo! ¡Me he desprendido por entero de todas las cosas que me
> pertenecen y anhelo aquello que Tu posees!'." "Si Muhammad, el
> Apóstol de Dios, hubiera alcanzado este Día", escribe Bahá'u'lláh en una
> Tabla que reveló la víspera de Su destierro a la colonia penal de 'Akká,
> "habría exclamado: '¡Oh Tu, Anhelo de los Divinos Mensajeros, en
> verdad, Te he reconocido!' Si Abraham hubiera alcanzado este Día, Él
> también, cayendo postrado en el suelo y con extrema humildad ante el
> Señor, tu Dios, habría exclamado: 'Mi corazón está lleno de paz, ¡Oh Tu,
> Señor de todo lo que existe en el cielo y en la tierra! ¡Yo declaro que Tú
> has descubierto ante mis ojos toda la gloria de Tu poder y la plena
> majestad de Tu ley!'...Si el mismo Moisés hubiera alcanzado este Día. Él
> también habría alzado Su voz, diciendo: '¡Todas las loas sean para Ti,
> por haber levantado sobre mi la luz de Tu semblante y haberme incluido
> entre aquellos que tuvieron el privilegio de contemplar Tu rostro!'"
> "Norte u Sur, ambos vibran al llamado anunciando el advenimiento de
> nuestra Revelación. Podemos oír la voz de la Meca, aclamando: 'Toda
> alabanza sea a Ti. ¡Oh Señor, mi Dios, Todo Glorioso! por haber
> exhalado sobre mi el aliento envuelto en la fragancia de Tu presencia'.
> También Jerusalén está llamando en alta voz: 'Alabado y exaltado seas
> Tú, ¡Oh Bienamado de la tierra y del cielo, por haber cambiado la agonía
> de mi separación de Ti por el gozo de una vivificante reunión!'"
> "Por la justicia de Dios", afirma Bahá'u'lláh, deseando revelar toda la
> potencia de Su invencible poder, "Si un hombre, completamente solo, se
> levanta en nombre de Bahá y se coloca la armadura de Su amor, a ese
> hombre el Omnipotente hará victorioso, aunque se juntaren contra él
> todas fuerzas de la tierra y del cielo". "¡Por Dios, fuera de Quien no hay
> otro Dios! Si alguien se levanta para el triunfo de nuestra Causa, a ese
> hará Dios victorioso, aunque se aliaren contra él decenas de miles de
> enemigos. Y si su amor por Mi crece, Dios establecerá su ascendente
> sobre todos los poderes terrestres y celestiales. Así, hemos puesto el soplo
> del espíritu de poder en todas las regiones".
> "Este es el Rey de los Días", así Él ensalza la edad que ha presenciado
> el advenimiento de Su Revelación, "el Día que ha presenciado la llegada
> del más Amado, de Aquel que a través de toda de eternidad fuera
> aclamado como el Anhelo del Mundo". "El mundo de la existencia brilla
> en este Día con el resplandor de esta Divina Revelación. Todas las cosas
> creadas cantan las alabanzas y ensalzan su salvadora gracia. El universo
> se halla envuelto en un éxtasis de júbilo y regocijo. Las Escrituras de las
> pasadas Dispensaciones celebran el gran jubileo que necesariamente
> debe saludar a este, el más grande de los Días de Dios. Dichoso de aquel
> que ha vivido para presenciar este Día y ha reconocido su posición". "Si
> la humanidad llegara a fijarse debidamente en solo una palabra de
> semejante alabanza, se llenaría de tanta delicia que quedaría extasiada
> de admiración. Fascinada, brillaría entonces resplandecientemente sobre
> el horizonte de verdadera comprensión".
> "Sed justas, ¡Oh vosotras, gentes de mundo!" dice Él dirigiéndose a la
> humanidad "¿es acaso propio y natural que pongáis en duda la autoridad
> de Aquel Cuya presencia 'Él que converso con Dios' (Moisés) ansió
> alcanzar, la belleza de Cuyo semblante el 'Bienamado de Dios'
> (Muhammad) anheló contemplar, por medio de la potencia de Cuyo amor
> el 'Espíritu de Dios' (Jesucristo) ascendió al cielo, por Quien el 'Punto
> Primordial' (El Báb) ofreció Su Vida?" "Aprovechad vuestra
> oportunidad", advierte Él a Sus discípulos, "puesto que un fugaz
> momento en este Día sobrepasa a siglos de una era pasada... Ni el sol ni
> la luna presenciaron Día como este... Es evidente que toda edad en que
> ha vivido una Manifestación de Dios está divinamente dispuesta y puede
> en cierto modo ser caracterizada como el Día designado de Dios. Sin
> embargo, este Día es único y debe ser distinguido de los que lo han
> precedido. La designación de 'Sello de los Profetas' revela y demuestra
> plenamente su alta posición".
> Explayándose respecto a las fuerzas latentes en Su Revelación,
> Bahá'u'lláh revela lo siguiente: "Por el movimiento de Nuestra Pluma de
> Gloria, por deseo del Omnipotente Ordenador, hemos inspirado una
> nueva vida en toda estructura humana y hemos infundido una nueva
> potencia a cada palabra. Todas las cosas creadas proclaman los indicios
> de esta regeneración mundial". "Estas son", agrega Él. "las más
> grandes, las más regocijantes nuevas que la Pluma de este Agraviado ha
> impartido a la humanidad". "¡Cuan grande es ", exclama Él, en otro
> pasaje, "esta Causa! ¡Cuan abrumador es el paso de Su mensaje! Este es
> el Día del cual se ha dicho: '¡Oh hijo mío! En verdad, Dios ha de
> revelarlo todo, aunque tan solo fuese el peso de un grano de mostaza y
> estuviera oculto en una roca, o en los cielos o en la tierra; ¡porque Dios
> lo penetra todo, de todo está informado!" "¡Por la rectitud del Dios único
> y verdadero! Si se perdiera una partícula pequeñísima de una joya y
> quedara enterrada debajo de una montaña de piedras y escondida detrás
> de los siete mares, la Mano de Omnipotencia con seguridad la revelaría
> en este Día, pura y limpia de modo". "Aquel que participe de las aguas
> de Mi Revelación, ha de gustar de todas las incorruptibles delicias
> dispuestas por Dios desde el principio que no tiene principio hasta el fin
> que no tiene fin". "Cada letra procedente Nuestra boca está dotada de tal
> poder generador, que la capacitará para traer a la existencia una nueva
> creación, creación cuya magnitud es inescrutable para todos, salvo Dios.
> Él ciertamente tiene conocimiento de todo". "Si así Nosotros lo
> deseáramos, estar en Nuestro poder capacitar a una partícula flotante de
> polvo para que, en menos de un abrir y cerrar de ojos, genere soles de
> infinito e inconcebible esplendor; hacer que una gota de rocío se
> convierta en vastos e innumerables océanos; infundir en cada letra una
> fuerza tal, que le de poder para revelar todo el saber de edades pasadas y
> futuras". "Poseemos tal poder, que de ser este triado a luz, ha de
> transmutar el más mortífero veneno en panacea de eficacia infalible".
> Juzgando el valor de la posición del verdadero creyente, Él hace notar:
> "¡Por la tristeza que aflige la belleza del Todo Glorioso! Tal es la
> posición ordenada para el verdadero creyente, que si en medida menor
> que el ojo de una aguja fuese revelada a la humanidad la gloria de esta
> posición, todo observador se consumiría en su anhelo por alcanzarla. Por
> esta razón, se ha decretado que, en este vida terrenal, la medida completa
> de la gloria de su propia posición permanezca oculta a los ojos de tal
> creyente". "Si se levantara el vuelo", Él afirma igualmente, "y se
> manifestara la gloria plena de la posición de aquellos que se han vuelto
> completamente hacia Dios y han renunciado al mundo, por amor a Él,
> toda la creación quedaría atónita".
> Haciendo resaltar el carácter superlativo de Su Revelación, comparada
> con la Dispensación precedente, Bahá'u'lláh afirma: "Si todos los pueblos
> del mundo fueran investidos con los poderes y tributos destinados a las
> Letras del Viviente, los discípulos escogidos de El Báb, cuya posición es
> diez mil veces más gloriosa que cualesquiera de las alcanzadas por los
> apóstoles de la antigüedad, y si uno o todos esos pueblos titubean, tanto
> sea como en abrir y cerrar de ojos, en reconocer la luz de Mi Revelación,
> de nada les serviría su fe y serían considerados infieles". “Tan
> formidable es la efusión de Divina gracia en esta Dispensación que de
> haber manos mortales suficientemente ágiles para registrarlos, fluirían
> los versículos en torrentes de tal número durante el espacio de solo un
> día y una noche, que equivaldrían a la totalidad del Bayán Persa".
> "Escuchad mi advertencia, ¡Oh pueblo de Persia!", así se dirige Él a
> Sus compatriotas; "Si fuere Yo sacrificado por vuestras manos, Dios, con
> seguridad, hará surgir otro que tomará el lugar dejado vacante por Mi
> muerte; porque ese es el método que ha usado Dios en el pasado y no
> encontraréis cambio en la manera de proceder de Dios". "Si trataren de
> ocultar Su luz en el continente, Él, de seguro, levantará la cabeza en el
> centro mismo del corazón del océano, y alzando Su voz proclamará: 'Yo
> soy Quien da vida al mundo!'... Y si Lo arrojaren dentro de un foso
> oscuro Lo hallarán a Él sentado sobre las cumbres más elevadas de la
> tierra, anunciando en alta voz a toda la humanidad: '¡He aquí!; ha
> llegado al anhelo del mundo, en Su majestuosidad, soberanía y
> trascendente dominio'. Y si Lo sepultaren en las profundidades de la
> tierra, Su Espíritu, remontándose a lo más alto del Cielo, hará resonar
> este llamado: '¡Ved! He aquí, ha llegado la Gloria; sed testigos del Reino
> de Dios, el Santísimo, el Clemente, el Todopoderoso'." "En la garganta
> de este Joven", es, además, otra sorprendente manifestación, "hay acentos
> aprisionados que, de revelarse a la humanidad, aunque menos que lo
> equivalente al ojo de una aguja, bastaría para causar el derrumbe de
> todas las montañas; para decolorar las hojas de los árboles y hacer caer
> sus frutos; para hacer inclinar todas las frentes en veneración y hacer
> volver todos los rostros en adoración hacia este omnipotente Gobernante,
> Quien, en diversas edades y de distintas maneras, apareció como una
> llama devoradora, como el árbol que, arraigado en el suelo de santidad,
> eleva sus ramas y expande sus miembros hasta más allá del trono de
> inmortal gloria".
> Anunciando el Sistema que el irresistible poder de Su Ley estaba
> destinado a desarrollar en una época posterior, Él escribió: "El equilibrio
> del mundo ha sido trastornado por la vibrante influencia de este
> grandiosa, este nuevo Orden Mundial. La vida ordenada de la
> humanidad ha sido revolucionada por la acción de este único,
> maravilloso Sistema, nada semejante al cual ojos mortales han
> presenciado jamás". "La mano de la Omnipotencia ha establecido Su
> Revelación sobre cimientos inatacables y perdurables. Las tormentas de
> disensiones humanas no tienen poder para mirar sus bases, ni tampoco
> será dañada su estructuras por las teorías imaginarias de los hombres".
> En el Súriy-i-Haykal, una de las obras de Bahá'u'lláh que más respeto
> impone, se registran los siguientes versículos, cada uno de los cuales
> prueba el irresistible poder infinito de la Revelación proclamada por su
> Autor: "Nada se ve en Mi templo, más que el Templo de Dios, y en Mi
> belleza, solo Su Belleza, y en Mi ser, solo Su Ser, y en Mi realidad, solo
> Su Realidad, y en Mi movimiento solo Su Movimiento, y en Mi
> aquiescencia, solo Su Aquiescencia y en Mi pluma, solo Su Pluma,
> Poderosa, de todos Loada. En Mi alma ha existido solamente la Verdad, y
> en Mi solo se pudo ver a Dios". "El Mismo Espíritu Santo ha sido
> generado por medio de la acción de una sola Letra revelada por este
> Espíritu Supremo, fuerais vosotros de aquellos que comprenden..."
> "Dentro del tesoro de Nuestra Sabiduría, yace oculto un conocimiento
> que, si optáramos por divulgar a la humanidad, bastaría una sola Letra
> del mismo para ser que todo ser humano reconociese a la Manifestación
> de Dios y confesase Su Omnisciencia; capacitaría a cada cual para
> descubrir los secretos de todas las ciencias y para alcanzar una posición
> tan alta que cada uno se hallaría completamente independiente de todo el
> saber del pasado y del futuro. Poseemos también otros conocimientos, ni
> una sola Letra de los cuales podemos revelar, ni consideramos a la
> humanidad capacitada para escuchar ni siquiera las más sencillas
> referencias a su significado. Con esto os hemos informado del
> conocimiento de Dios, el Omnisciente, el Sapientísimo". "Se aproxima el
> Día en que Dios, por un acto de Su Voluntad, habrá de crear una raza de
> hombres cuya naturaleza es inescrutable para todos excepto para Dios, el
> Todopoderoso, Él que Subsiste por Si Mismo". "Pronto hará Él surgir
> del Seno de Potestad, las Manos de Poder y Ascendencia, Manos que se
> levantarán para hacer triunfar a este Joven y que purificarán a la
> humanidad de la corrupción de los viles y de los impíos. Estas Manos se
> aprestarán a ganar victorias para la Fe de Dios, y en Mi Nombre, Él que
> Subsiste por Sí mismo, el Poderoso, someterán a los pueblos y razas de la
> tierra. Entrarán en las ciudades e infundirán temor en los corazones de
> sus habitantes. Tales son las evidencias del poder de Dios; ¡cuán temible
> y vehemente es Su poder!"
> Tal es, muy queridos amigos, el testimonio escrito de Bahá'u'lláh sobre
> la naturaleza de Su Revelación. Ya me he referido a las afirmaciones de El
> Báb, cada una de las cuales aumenta la fuerza y confirmar la verdad de
> estas notables declaraciones. Lo que me queda por considerar a este
> respecto son pasajes de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá, el designado
> Intérprete de esas mismas Declaraciones, que arrojan mayor luz y amplían
> diversos aspectos de este cautivante tema. El tono de Su lenguaje es,
> realmente, tan enfática en Su tributo tan brillante como los de Bahá'u'lláh o
> de El Báb.
> "Siglos, y hasta edades han de pasar", Él afirma en una de Sus
> primeras Tablas, "antes de que el Sol de la Verdad brille nuevamente con
> fulgor estival o aparezca una vez más en el esplendor de su gloria
> primaveral...” “¡Cuán agradecidos debemos nosotros estar por
> habérsenos hecho en este día receptores de tan grandioso favor! ¡Ojalá
> tuviésemos diez mil vidas que pudiésemos sacrificar en acción de gracias
> por tan raro privilegio, por tan alta realización, por tan inestimable
> bondad!" "La sola contemplación", agrega Él, "de la Dispensación
> inaugurada por la Bendita Belleza, hubiera bastado para anonadar a los
> santos de otras épocas, santos que ansiaban participar, por un momento,
> de Su grandiosa gloria". "Los santos de pasadas edades y siglos, todos y
> cada uno de ellos, anhelaron, llenos sus ojos de lágrimas, vivir, aunque
> fuera un momento, en el Día de Dios. Sin haber satisfecho sus ardientes
> aspiraciones pasaron ellos al Gran Más Allá. Cuan grande es, pues, la
> munificencia de la Belleza de Abhá, Quien, no obstante nuestro
> extremado demérito, ha infundido en nosotros, por medio de Su gracia y
> misericordia, el soplo de espíritu de vida en este siglo de vida divinamente
> iluminado; nos ha reunido bajo el estandarte del Amado del mundo; y ha
> optado por conferir en nosotros una munificencia por la que en vano
> imploraron los poderosos de tiempos pasados". "Las almas de los
> elegidos del Concurso de lo alto", Él afirma igualmente, "los moradores
> sagrados del Paraíso excelso, se hallan en este día llenos de ardientes
> deseos por volver a este mundo, a fin de poder prestar todo el servicio de
> que son capaces al umbral de la Belleza de Abhá".
> "La refulgencia de la esplendorosa misericordia de Dio", declara Él
> en un pasaje que alude al crecimiento y futuro desarrollo de la Fe, "ha
> envuelto a los pueblos y razas de la tierra, y todo el mundo está bañado
> en su brillante gloria... Pronto llegará el día en que la luz de la Divina
> unión habrá penetrado el Oriente y el Occidente, de tal manera, que
> ningún hombre se atreverá a ignorarla por más tiempo". "La Mano de
> divino poder ya ha colocado firmemente en el mundo de la existencia los
> cimientos de esa omni-excelsa munificencia y de este maravillosa don.
> Todo lo latente en lo más recóndito de este sagrado Ciclo ha de aparecer
> y ser puesto de manifiesto gradualmente, por cuanto ahora es solo el
> principio de su crecimiento y el amanecer de la revelación de sus signos.
> ¡Antes de finalizar este siglo y esta edad se habrá hecho claro y evidente
> lo maravilloso que fue este período primaveral y lo celestial de ese don!"
> Confirmando la exaltación del rango del verdadero creyente, de la cual
> habló Bahá'u'lláh, Él reveló lo siguiente: "La posición que ha de alcanzar
> aquel que en verdad haya reconocido esta Revelación, es igual a la
> dispuesta para aquellos profetas de la casa de Israel que no son
> considerados Manifestaciones 'dotadas de constancia'".
> Con respecto a las Manifestaciones destinadas a seguir la Revelación de
> Bahá'u'lláh, 'Abdu'l-Bahá hace esta definida e importante declaración: "En
> lo que concierne a las Manifestaciones que en el futuro han de descender
> 'en las sombras de las nubes', sabed en verdad que, en lo que respecta a
> Su relación con la fuente de Su inspiración, se hallan a la sombra de la
> Antigua Belleza. Pero en lo que respecta a Su relación con la edad en
> que aparecen, Todas y Cada Una de Ellas 'hacen todo lo que es Su
> voluntad'".
> "¡Oh mi amigo!", dice Él dirigiéndose en una de Sus Tablas a un
> hombre de reconocida autoridad y posición: "El fuego imperecedero que
> el Señor del Reino ha encendido en el centro del Árbol sagrado, arde
> ferozmente en el centro mismo del corazón del mundo. La conflagración
> que el ha de provocar envolverá a toda la tierra. Sus resplandecientes
> llamas iluminarán sus pueblos y razas. Todos los signos han sido
> revelados; todas las alusiones proféticas han sido puestas de manifiesto.
> Todo cuanto encerraban todas las Escrituras del pasado ha sido hecho
> evidente. Ya no es posible dudar ni vacilar. ...El tiempo apremia. El
> Divino Corcel está impaciente y ¡ay| no puede aguardar más. Nuestro
> deber es abalanzar y, antes de que sea demasiado tarde, ganar la
> victoria". Y, por fin, se halla este más conmovedor pasaje que en uno de
> Sus momentos de vehemente alegría, Él se sintió impulsado a dirigir en los
> primeros tiempos de Su ministerio a uno de Sus más fieles y eminentes
> seguidores: "¿Que más puedo decir? ¿Que más puede referir Mi pluma?
> Es tan fuerte el llamado que reverbera desde el Reino de Abhá, que los
> oídos humanos están casi ensordecidos por sus vibraciones. Paréceme
> que toda la creación se rompe y salta en pedazos a causa de la
> devastadora influencia del Divino Llamado del Trono de Gloria. Más que
> esto, no puedo escribir".
> 
> Muy queridos amigos: Es bastante lo dicho y son suficientemente
> numerosos y variados los extractos de los Escritos de El Báb, de
> Bahá'u'lláh y 'Abdu'l-Bahá que han sido citados, para convencer al lector
> consciente de la sublimidad de este Ciclo único en la historia religiosa del
> mundo. Sería completamente imposible exagerar demasiado Su
> significación o excederse en la valoración de la influencia que ha ejercido y
> que han de seguir ejerciendo cada vez más, a medida que su gran Sistema
> vaya desenvolviéndose en medio del tumulto de una civilización que se
> derrumba.
> Antes de seguir con el desarrollo de mi argumento, creo aconsejable, sin
> embargo, hacer una advertencia a quienquiera que lea estas páginas. Que
> nadie, al meditar sobre la naturaleza de la Relación de Bahá'u'lláh, a la luz
> de los pasajes previamente citados, se equivoque respecto al carácter de la
> misma o Intérprete mal la intención de su Autor. Bajo ninguna
> circunstancia han de comprenderse o interpretarse erróneamente ni la
> divinidad atribuida a Ser tan grande, ni la encarnación plena de los hombres
> y atributos de Dios en tan exaltada Persona. Si hemos de ser fieles a los
> principios de nuestra Fe, debemos hacer para siempre una distinción cabal
> entre el templo humano que fuera el vehículo de tan pasmosa Revelación, y
> ese "íntimo Espíritu de los Espíritus", "eterna Esencia de las Esencias",
> ese Dios invisible, pero racional, Quien por más que ensalcemos la
> divinidad de Sus Manifestaciones sobre la tierra, de ninguna manera puede
> encarnar Su infinita, Su impenetrable, Su incorruptible y Su omnímoda
> Realidad, en la concreta y limitada forma de un ser mortal. En efecto, a la
> luz de las enseñanzas de Bahá'u'lláh, Dios que pudiese así encarnar Su
> propia Realidad cesaría de inmediato de ser Dios. Tan cruda y fantástica
> teoría de encarnación Divina se halla tan lejos y es tan incompatible con los
> principios esenciales de la creencia Bahá'í, como los no menos inadmisibles
> conceptos panteísticos y antropomórficos sobre Dios, cosas ambas
> enfáticamente repudiadas y su falacia puesta en evidencia por las palabras
> de Bahá'u'lláh.
> Aquel, Quien en innumerables pasajes ha dicho que Su palabra es la
> "Voz de la Divinidad, el Llamado de Dios Mismo", solemnemente afirma
> en el Kitáb-i-Íqán: "Es evidente para todo corazón perspicaz e iluminado
> que Dios, la Esencia incognoscible, el Ser divino, es inmensamente
> exaltado por encima de todo atributo humano, tal como existencia
> corpórea, ascenso y descenso, salida y retorno... Él está y ha estado
> siempre velado en la antigua eternidad de Su Esencia, y permanecerá en
> Su realidad eternamente oculto a la vista de los hombres... Se mantiene
> exaltado más allá y por encima de toda separación y unión, de toda
> proximidad y alejamiento... 'Dios estaba solo; no había nadie junto a Él',
> es testimonio cierto de Su verdad".
> "Desde tiempo inmemorial", explica Bahá'u'lláh hablando de Dios, "Él
> ha estado cubierto con el velo de la infalible santidad de Su exaltado Ser,
> y para siempre continuará envuelto en el impenetrable misterio de Su
> incognoscible Esencia... Diez mil Profetas, cada Uno de Moisés, están
> amilanados en el Sinaí de Su búsqueda ante Su prohibitoria Voz: ‘Tú
> jamás Me contemplarás'; mientras que una miríada de Mensajeros, cada
> Uno tan grande como Jesús permanecen consternados en Su trono
> celestial por la interdicción: 'Tu jamás comprenderás mi Esencia'".
> "¡Cuán desconcertante es para Mí, dentro de Mi insignificancia", afirma
> Bahá'u'lláh en Su comunión con Dios, "el intento de sondear las sagradas
> profundidades de Tu conocimiento! ¡Cuán vanos son Mis esfuerzos para
> visualizar la magnitud de la fuerza inherente a Tu obra, la revelación de
> Tu fuerza creadora!" "Cuando contemplo, ¡Oh mi Dios!, la relación que
> Me une a Ti", asevera Bahá'u'lláh aun en otra oración revelada y escrita de
> Su puño y letra: "Me impulso a proclamar ante todas las cosas creadas:
> '¡En verdad, Yo soy Dios!'; y cuando considero Mi propio ser, ¡he aquí
> que lo encuentro más tosco que la arcilla!"
> "Estando así cerrada la puerta del conocimiento del Antiguo de los
> Días a la faz de todos los seres, la Fuente de gracia infinita ha hecho que
> aparezcan del Reino del espíritu aquellas luminosas Joyas de Santidad,
> en la noble forma del templo humano, y sean reveladas a todos los
> hombres, a fin de que comuniquen al mundo los misterios del Ser
> inmutable y hablen de las sutilezas de Su Esencia imperecedera... Todos
> los Profetas de Dios, Sus favorecidos, santos y escogidos Mensajeros son
> sin excepción los portadores de Sus Nombres y la personificación de Sus
> atributos... Estos Tabernáculos de santidad y Espejos primordiales que
> reflejan la luz de gloria inmarcesible, no son sino expresiones de Aquel
> Quien es el Invisible de los Invisibles".
> Que Bahá'u'lláh, a pesar de la abrumadora intensidad de Su Revelación,
> debe ser considerado esencialmente como una de las Manifestaciones de
> Dios y jamás ser identificado con esa invisible Realidad que es en Sí
> Misma la Esencia de Divinidad, es una de las creencias básicas de nuestra
> Fe, creencia que jamás deberá ser oscurecida y cuya integridad ninguno de
> sus seguidores debe permitir que se comprometa.
> Ni tampoco, sosteniendo, como lo hace la Revelación bahá'í, que es la
> culminación de un Ciclo profético y el cumplimiento de la promesa de
> todas las edades, ella pretende bajo circunstancia alguna invalidar esos
> eternos y primordiales principios que animan y sirven de base a las
> religiones que la han precedido. Ella admite y establece como su más firme
> y definitiva base, la autoridad, otorgada por Dios, con la que cada una de
> ellas está investida. No las considera bajo otra luz sino como etapas
> diferentes en la historia eterna y en la evolución constante de una religión
> Divina e indivisible, de la cual ella misma solo es parte integrante. Ni
> tampoco trata de oscurecer el Divino origen de estas religiones, ni de
> menoscabar la reconocida magnitud de sus colosales obras. No aprueba
> intento alguno que tienda a deformar sus rasgos o a denigrar las verdades
> que inculcan. Las enseñanzas de la Revelación bahá'í no se apartan en lo
> más mínimo de las verdades que ellas encierran, ni el peso de su mensaje
> resta un ápice ni un tilde a la influencia que ejercen o a la fidelidad que
> inspiran. Lejos de proponerse derribar el cimiento espiritual de los Sistemas
> religiosos del mundo, su fin declarado e inalterable es el de ensanchar sus
> bases y volver a proclamar sus principios fundamentales, reconciliar sus
> propósitos, reanimar su vida, demostrar su unidad, restaurar la prístina
> pureza de sus enseñanzas, coordinar sus funciones y ayudar a la realización
> de sus más altas aspiraciones. Como lo expreso en forma gráfica un
> profundo observador, esas religiones divinamente reveladas, "están
> condenadas, no a morir, sino a renacer... '¿Acaso no sucumbe el niño en la
> adolescente y el adolescente en el hombre, y sin embargo no perecen ni el
> niño ni el adolescente?'".
> "Aquellos que son las Lumbreras de la Verdad y los Espejos que
> reflejan la luz de la Unidad Divina", explica Bahá'u'lláh en el Kitáb-i-
> Íqán, "cualquiera que sea la época o siglo en que se les envíe a este
> mundo desde Sus invisibles Moradas de antigua Gloria, para educar las
> almas de los hombres y dotar de gracia a todo lo creado, están sin
> excepción provistos de un poder que todo lo somete, e investidos de
> invisible soberanía... Todos y cada Uno de estos Espejos santificados,
> estas Auroras de antigua Gloria, son Exponentes en la tierra de Aquel
> Quien es el Astro central del universo, su Esencia y Propósito último. De
> Él proceden Su conocimiento y poder; de Él proviene Su soberanía. La
> belleza de Su semblante es solamente un reflejo de Su Imagen; Su
> Revelación, un signo de Su Gloria inmortal... A través de Ellos se
> transmite una gracia que es infinita, y por Ellos se revela la luz que
> jamás palidece... Nunca podrá lengua humana cantar adecuadamente
> Sus alabanzas, ni voz humana revelar Su misterio". "Ya que esas Aves
> del Trono Celestial son todas enviadas del Cielo de la Voluntad de Dios, y
> como todas surgen para proclamar Su irresistible Fe, son por tanto
> consideradas como un Alma y una misma Persona...todas habitan en el
> mismo Tabernáculo, vuelan en el mismo Cielo, están sentadas en el
> mismo Trono, pronuncian las mismas Palabras, proclaman la misma
> Fe... Sólo difieren en la intensidad de Su Revelación y la relativa
> potencia de Su luz... Que determinado atributo de Dios no haya sido
> exteriormente manifestado por esas Esencias de Desprendimiento, no
> implica de manera alguna que no lo haya poseído realmente, aquellos
> que son las Auroras de los Atributos de Dios y los tesoros de Sus santos
> Nombres".
> Debe igualmente tenerse presente que, no obstante la grandeza del
> poder manifestado por esta Revelación y lo vasto del alcance de la
> Dispensación inaugurada por su Autor, ella repudia enfáticamente la
> pretensión de ser considerada como la Revelación final de la Voluntad de
> Dios y de Su Designio para la humanidad. El sostener una concepción
> semejante de su carácter y funciones equivaldría a traicionar su Causa y
> anegar su Verdad. Esto se hallaría necesariamente en pugna con el
> principio fundamental que constituye la roca en que descansa la Creencia
> bahá'í, a saber, el principio de que la verdad religiosa no es absoluta sino
> relativa; que la Revelación Divina es ordenada, continua y progresiva, y no
> espasmódica o final. En efecto, es tan claro y enfático el categórico rechazo
> que los seguidores de la Fe de Bahá'u'lláh hacen del derecho al absolutismo
> que pueden pretender cualesquiera de los Sistemas religiosos inaugurados
> por los Profetas del pasado, como es el repudio que ellos hacen de esa
> misma pretensión para la Religión con la que ellos están identificados. "El
> creer que toda Revelación ha terminado, que los portales de la Divina
> Misericordia están cerrados, que de los Albores de eterna Santidad ya no
> ha de aparecer el Sol, que el Océano de perenne Munificencia ha sido
> por siempre reprimido y que cesaron de ser puestos de manifiesto los
> Mensajeros de Dios, procedentes del Tabernáculo de antigua gloria", ha
> de significar, ante los ojos de cada seguidor de la Fe, desviarse grave e
> inexcusablemente de uno de sus más preciados y fundamentales principios.
> Bastará, de seguro, referirse a algunas de las palabras de Bahá'u'lláh y
> de 'Abdu'l-Bahá, ya citados, para establecer sin la menor duda, la verdad de
> este principio cardinal. ¿No puede acaso también el siguiente pasaje de las
> Palabras Ocultas interpretarse como una alegórica alusión al carácter
> progresivo de la Revelación Divina y como una admisión, por parte de su
> Autor, de que el Mensaje con que Él fuera confiado no es la expresión final
> y definitiva de la voluntad y guía del Todopoderoso?: "¡Oh hijo de
> Justicia! Durante la noche, la belleza del Ser inmortal se dirigió desde la
> cima esmeralda de la fidelidad, hacia el Sadratu'l-Muntahá, y lloró con
> tal llanto, que el Concurso de lo Alto y los moradores de los Reinos
> celestiales gimieron al oír Su lamento. Entonces se oyó la pregunta: ¿por
> qué estos lamentos y llanto? Él respondió: Como se Me ordenó, esperé
> atento en la montaña de la lealtad, más no respiré la fragancia de
> fidelidad de quienes habitan en la tierra. Luego, llamado a regresar,
> miré, y ¡he aquí! ciertas Palomas de santidad eran atormentadas por las
> garras de los perros de la tierra. Entonces, la Doncella del Cielo apareció
> rápidamente desde su mística Mansión, desprovista de velos y
> resplandeciente, y preguntó por sus nombres, y todos fueron dados salvo
> uno. Y al insistir, fue pronunciada la primera letra; entonces los
> moradores de los Aposentos celestiales salieron precipitadamente de sus
> Moradas de gloria. Y mientras se pronunciaba la segunda letra, cayeron
> sobre el polvo todos y cada uno de ellos. En ese momento se oyó una voz
> proveniente del más íntimo Santuario: 'Hasta aquí; no más allá'. En
> verdad, damos testimonio de lo que han hecho y de lo que lo hacen
> ahora".
> En una de Sus Tablas, revelada en Adrianópolis, Bahá'u'lláh atestigua
> esta verdad en lenguaje más explícito: "Sabed, en verdad, que el velo que
> cubre Nuestro semblante no ha sido completamente descorrido. Nos
> hemos revelado hasta un grado que corresponde a la capacidad de la
> gente de Nuestra edad. Si la Antigua Belleza se revelase en la plenitud de
> Su Gloria, los ojos mortales se cegarían con la deslumbrante intensidad
> de Su Revelación".
> En el Súriy-i-Sabr, cuya revelación se remonta al año 1863, el mismo
> día de su llegada al jardín de Ridván, Él afirmó: "Dios ha enviado al
> mundo Sus Mensajeros para suceder a Moisés y a Jesús, y Él continuará
> haciéndolo hasta 'el fin que no tiene fin', para que desde el Cielo de
> Munificencia Divina pueda la humanidad continuamente recibir el don
> de Su Gracia".
> "No temo Yo por Mi Mismo", declara Bahá'u'lláh aun más
> explícitamente, "Mis aprensiones son por Aquel que será enviado entre
> vosotros después de Mí; por Aquel que estará investido con gran
> soberanía y poderoso dominio". Y, nuevamente, en el Súriy-i-Haykal,
> escribe: "En las palabras que Yo he revelado, no Me refiero a Mi Mismo,
> sino a Aquel que vendrá después de Mi. Testigo de ello es Dios, el
> Omnisapiente". "No le tratéis a Él", agrega Bahá'u'lláh, "como Me
> habéis tratado a Mi".
> El Báb, en un pasaje más detallado de Sus escritos, sostiene la misma
> verdad: "Es claro y evidente", escribe en el Bayán Persa, "que el objeto de
> todas las Dispensaciones precedentes ha sido preparar el camino para el
> advenimiento de Muhammad, el Apóstol de Dios. Todas ellas, incluso la
> Dispensación musulmana ha tenido a su vez como objeto la Revelación
> proclamada por el Qá'im. El fin de esta Revelación como el de las que
> precedieron, es igualmente el de anunciar el advenimiento de la Fe de
> ‘Aquel a Quien Dios ha de Manifestar’. Y esta Fe - la Fe de ‘Aquel a
> Quien Dios ha de Manifestar’ - tiene a su vez, como objetivo, lo mismo
> que todas las Revelaciones anteriores, la Manifestación que está
> destinada a sucederla. Y no menos que todas las Revelaciones
> precedentes, prepara el camino para la Revelación que todavía ha de
> surgir. Así continuará, indefinidamente, el proceso de salida y puesta del
> Sol de la Verdad, proceso que no tiene principio y no tendrá fin".
> "Sabe con certeza que, en cada Dispensación, la luz de la Divina
> Revelación ha sido otorgada a los hombres en proporción directa a su
> capacidad espiritual. Considera el sol. Cuan débiles son sus rayos en el
> momento en que aparece en el horizonte. Como, gradualmente, su calor y
> potencia aumentar a medida que se aproxima a su cenit, permitiendo,
> mientras tanto, a todas las cosa creadas adaptarse a la intensidad
> creciente de su luz. Y como declina paulatinamente hasta alcanzar su
> ocaso. Si manifestara súbitamente las energías latentes en él, sin duda
> dañaría todas las cosas creadas... De igual manera, si el Sol de la Verdad
> revelara repentinamente, en el comienzo de Su manifestación, todas las
> potencialidades que la providencia del Todopoderoso le ha conferido, la
> tierra de la comprensión humana quedaría desolada y se marchitaría;
> porque el corazón de los hombres no podría soportar la intensidad de Su
> Revelación, ni podría reflejar el brilla de Su luz. Consternados y
> abrumados, dejarían de existir".
> Es nuestro deber, a la luz de estas claras y concluyentes exposiciones,
> evidenciar de manera indudable, ante todo aquel que busca la verdad, el
> hecho de que, desde "el principio que no tubo principio", los Profetas del
> Dios único e incognoscible, incluyendo el mismo Bahá'u'lláh, fueron todos
> comisionados, como canales de la gracia de Dios, exponentes de Su unidad,
> espejos de Su luz y reveladores de Su designio, para revelar a la humanidad
> una medida cada vez mayor de Su Verdad, de Su Voluntad inescrutable y
> de Su Divina Guía, y que han de continuar dispensando todavía, hasta "el
> fin que no tiene fin", mayores y más potentes Revelaciones de Su gloria y
> Su poder sin limites.
> Bien podemos meditar en nuestros corazones los pasajes siguientes de
> una oración revelada por Bahá'u'lláh, los cuales afirman de manera
> conspicua y hacen aun más evidente la realidad de esa grande y esencial
> Verdad que yace en el centro mismo de Su Mensaje a la humanidad:
> "Alabado seas, oh Señor Mi Dios, por las maravillosas Revelaciones de Tu
> inescrutable mandato y las múltiples aflicciones y pruebas que Tú has
> destinado para Mi. En una época Tú Me entregaste en manos de Nimrod;
> en otra Tú permitiste que la vara del Faraón Me persiguiera. Solo Tú,
> mediante Tu conocimiento que todo lo abarca y la acción de Tu Voluntad,
> puedes valorar las incalculables aflicciones que he sufrido en sus manos.
> Otra vez, Tú Me arrojaste al calabozo de los descreídos, sólo porque Me
> sentí impulsado a susurrar a los oídos de los bienamados de Tu Reino, un
> indicio de la visión, con que Tú, mediante Tu conocimiento, Me habías
> inspirado y cuyo significado Me habías revelado mediante la potencia de
> Tu poder. Posteriormente, Tú decretaste que la espada del infiel cortara Mi
> cabeza. En otra ocasión fui crucificado, por haber descubierto ante los ojos
> de los hombres las gemas ocultas de Tu gloriosa Unidad, por haberles
> revelado los maravillosos signos de Tu soberanía y eterno poder. ¡Cuán
> amargas las humillaciones que fueron amontonadas sobre Mí, en una época
> posterior, en la llanura de Karbilá! ¡Cuán solitario Me sentí entre Tu
> pueblo! ¡A que estado de impotencia fui reducido en aquella tierra!
> Insatisfechos con tales indignidades, Mis perseguidores Me decapitaron y
> llevando en alto Mi cabeza de país en país, la exhibieron a la vista de la
> multitud incrédula y la depositaron en las moradas de los perversos y los
> infieles. En otra edad fui suspendido y Mi pecho se convirtió en blanco de
> los dardos de la maliciosa crueldad de Mis enemigos. Mis miembros fueron
> acribillados con proyectiles y Mi cuerpo despedazado. Finalmente, mira
> como en este Día, Mis traidores enemigos se han aliado contra Mí y están
> continuamente conspirando para inculcar el veneno del odio y malicia en
> las almas de Tus servidores. Están tramando, con todo su poder para llevar
> a cabo su objetivo... A pesar de lo penosa que es Mi tribulación, oh Dios,
> Mi Bienamado, Te doy gracias y Mi Espíritu está agradecido por todo lo
> que Me ha acontecido en el sendero de Tu placer. Estoy contento con todo
> lo que Tu has ordenado para Mi y doy la bienvenida a las penas y
> sufrimientos que tengo que soportar, por calamitosas que estas sean".
> EL BÁB
> Muy queridos amigos: Que El Báb, Quien inauguró la Dispensación
> bábí, tiene completo derecho el rango de Una de las autosuficientes
> Manifestaciones de Dios; que Él ha sido investido con poder y autoridad
> soberanos y que ejerce todos los derechos y prerrogativas de Profeta
> independiente, es además otra verdad fundamental proclamada
> insistentemente en el Mensaje de Bahá'u'lláh y que Sus creyentes deben
> inflexiblemente sostener. Que no ha de ser considerado meramente como
> un inspirador Precursor de la Revelación bahá'í, que en Su Persona como lo
> atestigua Él mismo en el Bayán Persa, se ha cumplido el objeto de todos los
> Profetas que Le precedieron, es una verdad que considero mi deber
> demostrar y hacer resaltar. Faltaríamos ciertamente a nuestro deber hacia la
> Fe que profesamos y violaríamos uno de sus básicos y sagrados principios
> si en nuestras palabras o con nuestra conducta vacilaríamos en reconocer
> las inferencias de este principio fundamental de la Creencia bahá'í, o
> rehusaríamos sostener incondicionalmente su integridad y mostrar su
> verdad. Realmente, el motivo principal que me ha impulsado a emprender
> la tarea de editar y traducir la inmortal “Narración de Nabíl”, ha sido el de
> capacitar a todo él que sigue la Fe en Occidente para una mejor
> comprensión y más fácil captación de las tremendas inferencias de Su
> exaltada Posición, y para que sean más ardientes admiradores y amados de
> Él.
> No puede haber duda que el derecho de la posición dual dispuesta por el
> Todopoderoso para El Báb, derecho que Él mismo presentó tan
> intrépidamente, que Bahá'u'lláh afirmó repetidamente y la cual, por último,
> La Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá dio la sanción de Su
> testimonio, constituye el rasgo más distintivo de la Dispensación bahá'í. Es
> una mayor evidencia de su carácter único, una tremenda accesión a la
> fuerza, al misterioso poder de la autoridad con que este sagrado Ciclo ha
> sido investido. En verdad, la grandeza de El Báb consiste, ante todo, no en
> el hecho de ser el Precursor divinamente designado para tan trascendente
> Revelación, sino, más bien, en haber sido investido con los poderes propios
> de Quien inicia una Dispensación religiosa aparte, y en haber ejercido el
> cetro de Profeta independiente hasta un grado no rivalizado por los
> Mensajeros que Le precedieron.
> El breve tiempo que duró Su Dispensación, el radio limitado dentro del
> cual han sido puestas en vigor Sus leyes y ordenanzas, no suministran
> criterio alguno por donde pudiera juzgarse Su divino Origen y evaluarse la
> potencia de Su Mensaje. "Que un lapso tan breve" explica Bahá'u'lláh
> mismo, "haya separado esta tan poderosa y maravillosa Revelación de Mi
> propia anterior Manifestación, es un secreto que ningún hombre puede
> desentrañar, y un misterio tal, que ninguna mente puede penetrar. Su
> duración estaba preordenada y jamás hombre alguno descubrirá su
> motivo, al menos y hasta que sea informado del contenido de Mi Libro
> Oculto". "Observad", sigue explicando Bahá'u'lláh en el Kitáb-i-Badí,
> una de Sus obras que refutan los argumentos de la gente del Bayán, "como
> inmediatamente después de haberse cumplido el noveno año de esa
> maravillosa, santísima y misericordiosa Dispensación, el número
> requerido de almas puras, enteramente consagradas y santificadas, se
> había consumado dentro del mayor secreto".
> Los maravillosos sucesos anunciados del advenimiento del Fundador de
> la Dispensación bábí, las dramáticas circunstancias de Su vida llena de
> acontecimientos que Su influencia ejerció sobre los más eminentes y
> poderosos de Sus conciudadanos, de todo lo cual da testimonio cada uno de
> los capítulos de la conmovedora narración de Nabíl, deben por si solos ser
> considerados como suficiente evidencia de la validez de Su derecho a tan
> exaltada posición entre los Profetas. Pese a lo vívido del testimonio que el
> eminente cronista de Su vida ha trasmitido a la posteridad, tan luminosa
> narración palidece ante el brillante tributo que la Pluma de Bahá'u'lláh ha
> hecho a El Báb. El mismo Báb ha apoyado ampliamente este tributo con la
> clara aserción de Su posición, mientras que el testimonio escrito de 'Abdu'l-
> Bahá ha reforzado poderosamente su carácter y elucidado su significación.
> ¿Dónde sino en le Kitáb-i-Íqán puede el estudiante de la Dispensación
> bábí buscar para hallar esas afirmaciones que inequívocamente atestiguan
> el poder y el espíritu que ningún hombre puede manifestar a menos que sea
> una Manifestación de Dios? "¿Podría manifestarse cosa semejante",
> exclama Bahá'u'lláh, "si no fuera por el poder de una Revelación divina y
> la potencia de la invencible Voluntad de Dios? ¡Por la rectitud de Dios, si
> alguien guardara en su corazón Revelación tan grande, el solo
> pensamiento de tal declaración le confundiría! Si se juntase en su
> corazón los corazones de todos los hombres, aun así vacilaría ante tan
> temible empresa". En otro pasaje, Él afirma: "Ningún ojo ha visto tan
> grande efusión de generosidad, ni oído alguno ha escuchado sobre
> semejante revelación de amorosa bondad... Los Profetas 'dotados de
> constancia', cuya majestad y gloria brillan como el sol, fueron honrados
> cada uno con un Libro que todos han visto, y cuyos versículos han sido
> debidamente fijados. En tanto los versículos que se han vertido de esta
> Nube de misericordia divina son tan abundantes que hasta ahora nadie
> ha podido estimar su número... ¿Como pueden despreciar esta
> Revelación? ¿Ha presenciado época alguna acontecimientos tan
> trascendentales?"
> Comentando sobre el carácter y la influencia de aquellos héroes y
> mártires a quienes el espíritu de El Báb había tan magníficamente
> transformado, Bahá'u'lláh reveló lo siguiente: "Si estos compañeros no
> fuesen los que verdaderamente se afanan por llegar a Dios, ¿a quiénes
> podría considerarse como tales?... Si estos compañeros, con todos sus
> maravillosos testimonios y prodigiosas obras, fuesen falsos, ¿quién
> entonces podría dignamente pretender que tiene la verdad? ¿Ha
> presenciado al mundo, desde los días de Adán, semejante tumulto, tan
> violenta conmoción?... Me parece que la paciencia fue revelada sólo fue
> engendrada por sus obras".
> Deseando hacer notar la sublimidad de la exaltada posición de El Báb,
> en comparación con la de los Profetas del pasado, Bahá'u'lláh, en la misma
> Epístola, asevera: "ningún entendimiento puede concebir la naturaleza de
> Su Revelación, ni conocimiento alguno comprender la amplitud de Su
> Fe". Luego, confirmando Su argumento, cita estas palabras proféticas: "El
> conocimiento es veintisiete letras. Todo lo que los Profetas han revelado
> son dos de esas letras. Ningún hombre hasta ahora ha conocido más que
> esas dos letras. Pero cuando aparezca el Qá'im, revelará las restantes
> veinticinco letras". "¡Que magna y sublime es Su posición ", agrega, “Su
> rango está por sobre el de todos los Profetas y Su Revelación excede la
> comprensión y entendimientito de todos Sus elegidos”. “Una Revelación
> tal que”, agrega Él, además, "o bien los Profetas de Dios, Sus santos y
> elegidos no han sido informados de Ella, o bien, en cumplimiento del
> inescrutable Decreto de Dios, no La han dado a conocer".
> De todos los atributos que la infalible Pluma de Bahá'u'lláh eligió rendir
> a la memoria de El Báb, Su "Bien Amado", el más memorable y
> conmovedor es este breve pero elocuente pasaje que tan grandemente
> realza el valor de los pasajes finales de esa misma Epístola: "En medio de
> todo esto", escribe Él, refiriéndose a las aflictivas pruebas y peligros que
> sufría en la ciudad de Bagdad, "dispuesto a entregar Nuestra vida, Nos
> resignamos enteramente a Su Voluntad, para que quizás, mediante la
> cariñosa bondad y gracia de Dios, esta Letra revelada y manifiesta pueda
> entregar Su vida como sacrificio en el sendero del Punto Primordial, la
> exaltadísima Palabra. ¡Por Aquel por Cuyo mandato ha hablado el
> Espíritu! Si no fuera por este anhelo de Nuestra alma, no Nos
> hubiéramos quedado ni un solo momento más en esta ciudad".
> Muy amados amigos: Tan resonante loa, tan intrépida aserción,
> emanadas de la Pluma de Bahá'u'lláh en una Obra de tanto peso, están
> completamente reflejadas en el lenguaje que el Manantial de la Revelación
> bábí eligió para expresar los derechos que Él mismo ha presentado. “Soy el
> Templo Místico", así, en el Qayyú-i-Asmá' proclama El Báb Su posición,
> "que la Mano del Omnipotente ha levantado. Soy la Lámpara que el
> Dedo de Dios ha mencionado dentro de Su Nicho y hecho que brille con
> inmortal esplendor. Soy la Llama de esa celeste Luz que alumbró en el
> Punto regocijante del Sinaí y que reposaba oculta en medio de la Zarza
> Ardiente". "¡Oh Qurratu'l-Ayn!" exclama, dirigiéndose Él a Sí Mismo en
> el mismo comentario, "No reconozco en Ti a otro más que el 'Gran
> Anuncio', el Anuncio proclamado por el Concurso de lo Alto. Doy fe que
> con este Nombre siempre Te han conocido aquellos que circundan el
> Trono de Gloria". "Con todos y cada uno de los Profetas que hemos
> hecho descender en el pasado", continua, "hemos establecido una
> Alianza por separado tocante al 'Recuerdo de Dios' y Su Día. Manifiestos
> están, en el Reino de la Gloria y por el poder de la Verdad, el 'Recuerdo
> de Dios' y Su Día ante los ojos de los ángeles que circundan Su Trono de
> misericordia". "Si así lo deseáramos", afirma Él nuevamente, "estaría en
> Nuestro poder el compeler, por medio de acción de tan solo una letra de
> Nuestra Revelación, a que el mundo y todo lo que está en él reconociera,
> en menos de un abrir y cerrar de ojos, la verdad de Nuestra Causa".
> "Yo soy el Punto Primordial", dice El Báb, dirigiéndose a Muhammad
> Sháh desde la prisión de la fortaleza de Máh-Kú, "desde el cual se
> generaron todas las cosas creadas... Yo soy la Faz de Dios, Cuyo
> esplendor jamás puede desvanecerse... Todas las llaves del Cielo Dios
> escogió ponerlas a Mi derecha, y todas las llaves del infierno, a Mi
> izquierda... Soy una de las columnas que sustenta el Verbo Primordial de
> Dios. Quienquiera que Me haya reconocido ha sabido todo lo que es
> verdadero y justo y ha alcanzado todo lo que es bueno y conveniente... La
> sustancia de la cual Dios Me ha creado no es de arcilla con lo cual otros
> fueron formados. Él ha conferido en Mi aquello que los mundanamente
> sabios jamás podrán comprender, ni los fieles descubrir". "Si una
> pequeña hormiga", afirma de manera característica de El Báb en Su deseo
> de hacer resaltar las ilimitadas potencialidades latentes de Su Dispensación,
> "deseara en este Día hallarse poseída de un poder tal que le permitiese
> desenredar los más abstrusos e intrincados pasajes del Corán, su deseo
> veríase indudablemente colmado, puesto que el Misterio del Poder eterno
> vibra dentro de los más recónditos de la existencia de todo lo creado".
> "Si tan indefensa criatura", comenta 'Abdu'l-Bahá, sobre tan sorprendente
> afirmación, "puede estar dotado de tan sutil capacidad, ¡cuanto más
> eficaz ha de ser el poder que se desprende de las liberales efusiones de la
> gracia de Bahá'u'lláh”.
> A estas autorizadas aserciones y solemnes declaraciones hechas por
> Bahá'u'lláh y El Báb, debe añadirse el testimonio incontrovertible de
> 'Abdu'l-Bahá. Él, el designado Intérprete de las Palabras, tanto de
> Bahá'u'lláh como de El Báb, corrobora, no por inferencia sino en lenguaje
> claro y categórica, tanto en Sus Tablas como en Su Testimonio, la verdad
> de las manifestaciones a las cuales ya me he referido.
> En una tabla dirigida a un bahá'í de Mázindarán, en la cual Él revela el
> significado de una mal interpretada expresión que se Le atribuía respecto a
> la salida del Sol de la Verdad en este siglo, Él expone breve pero
> concluyentemente lo que debe quedar para siempre como nuestra verdadera
> concepción de la relación entre las dos Manifestaciones asociadas a la
> Dispensación bahá'í. "Al expresarme así", explica, "solo tenia en mente a
> El Báb y a Bahá'u'lláh, el carácter de Cuyas Revelaciones era Mi
> propósito elucidar. La Revelación de El Báb puede ser considerada como
> el sol, correspondiendo su posición al primer signo del Zodíaco, el signo
> de Aries, en el cual entra el sol en el equinoccio de primavera. La
> posición de la Revelación de Bahá'u'lláh por otro parte, se halla
> representada por el signo de Leo, el sol en medio del verano en su más
> alta posición. Ello significa que esta santa Dispensación está iluminada
> por la luz del Sol de la Verdad brillado desde su más exaltada posición y
> en la plenitud de su resplandor, su calor y su gloria".
> "El Báb, el Exaltado", afirma más específicamente 'Abdu'l-Bahá en
> otra Tabla, "es la Aurora de la Verdad, el esplendor de Cuya luz brilla en
> todas las regiones. Él es también el Precursor de la Más Grande Luz, la
> Lumbrera de Abhá. La Bendita Belleza es Aquel prometido por los Libros
> sagrados del pasado, la revelación de la Fuente de luz que resplandeció
> sobre el Monte Sinaí, Cuyo fuego brilló en medio de la Zarza Ardiente.
> Nosotros somos, todos y cada uno, siervos de Su umbral y nos
> encontramos cada cual como humildes guardianes ante Su puerta".
> "Toda prueba y profecía", advierte aun más enfáticamente, "toda clase de
> evidencia, ya sea basada en la razón o en el texto de las Escrituras y
> tradiciones, han de considerarse centradas en las personas de
> Bahá'u'lláh y El Báb. En Ellos se encuentra su completa realización".
> Y, finalmente, en Su Voluntad y Testamento, repositorio de Sus últimos
> deseos y Sus instrucciones, en el siguiente pasaje, diseñado especialmente a
> establecer los principios que gobierna la Creencia bahá'í, Él pone el sello de
> Su testimonio sobre la dual y exaltada posición de El Báb: "La base de la
> creencia de la gente de Bahá (que Mi vida sea ofrecida por ellos) es esta:
> Su Santidad, el Exaltado (El Báb), es la Manifestación de la unidad y la
> unicidad de Dios y el Precursor de la Antigua Belleza (Bahá'u'lláh). Su
> Santidad, la Belleza de Abhá (Bahá'u'lláh) (que Mi vida sea sacrificada
> para Sus fieles amigos), es la Suprema Manifestación". "Todos los
> demás", agrega de manera significativa, "son Sus siervos y obedecen Su
> Mandato".
> 
> 'ABDU'L-BAHÁ
> Muy queridos amigos: En las páginas que anteceden he intentado
> exponer aquellas verdades que firmemente creo están implícitas en la
> investidura de Aquel, que es el Manantial de la Revelación bahá'í Me he
> esforzado, además, en disipar aquellos malentendidos que naturalmente
> pueden suscitarse en la mente de cualquiera que contemple tan
> sobrehumana Manifestación de la Gloria de Dios. Me he esforzado por
> explicar el significado de la divinidad con que necesariamente debe estar
> investido Aquel que es el vehículo de energía tan misteriosa. He tratado
> también de demostrar al máximo de mi capacidad que el Mensaje que ha
> sido comisionado por Dios a un Ser tan grande para entregarlo a la
> humanidad en esta época, reconoce el principio divino y sostiene los
> primeros principios de todas las Dispensaciones inauguradas por los
> Profetas del pasado y se mantiene inextricablemente entrelazado con cada
> una de ellas. De la misma manera, he creído necesario probar y hacer
> resaltar que el Autor de esa Fe, Quien repudia el derecho al absolutismo
> sostenido por los líderes de varias creencias, lo ha negado para Sí Mismo,
> no obstante la amplitud de Su Revelación. Otro principio básico, cuya
> elucidación también me ha parecido extremadamente deseable en el
> presente grado de evolución de nuestra Causa, ha sido que El Báb, no
> obstante la duración de Su Dispensación, debe ser considerada ante todo,
> no como el escogido Precursor de la Fe bahá'í, sino como Aquel que fue
> investido de la indivisa autoridad asumida por cada Uno de los Profetas
> independientes del pasado.
> Estimo ahora muy necesario que hagamos un esfuerzo por esclarecer
> nuestra mente respecto a la posición que ocupa 'Abdu'l-Bahá y a la
> significación de Su posición en esta Santa Dispensación. Sería
> verdaderamente difícil para nosotros, que estamos tan cerca de tan
> tremenda Figura y atraídos por el misterioso poder de tan magnética
> Personalidad, el obtener una comprensión clara y exacta del rol y carácter
> de Uno que, no solo en la Dispensación de Bahá'u'lláh, sino en todo el
> campo de la historia religiosa, llena de una función única. Aunque
> moviéndose en una esfera propia y manteniendo un Rango radicalmente
> diferente al del Autor y la del Precursor de la Revelación bahá'í, Él por
> virtud de la posición dispuesta para Él en la Alianza de Bahá'u'lláh, forma,
> junto con Ellos, lo que puede designarse las Tres Figuras centrales de una
> Fe que se encuentra sin igual dentro de la historia espiritual del mundo.
> Junto con Ellos, Él se yergue por encima de los destinos de esta joven Fe
> de Dios desde una altura que jamás podrá esperar alcanzar ningún
> individuo o grupo que sirva a las necesidades de ella después de Él y por un
> período completo no menor que mil años. El degradar Su alto rango
> identificando Su posición de Aquellos en Quienes ha recaído el Manto de
> Su Autoridad, sería un acto de impiedad tan grave como la no menos
> herética creencia que se inclina a exaltarlo a un estado de absoluta
> igualdad, ya sea con la Figura central o con el Precursor de nuestra Fe.
> Grande como es el abismo que separa a 'Abdu'l-Bahá de Aquel que es la
> Fuente de una Revelación independiente jamás podrá considerarse
> conmensurable con la mayor distancia que existe entre Aquel que es el
> Centro de la Alianza y Sus ministros, encargados de continuar Su tarea,
> cualesquiera que sean sus nombres, rangos, funciones o sus realizaciones
> futuras. A la luz de esta exposición, aquellos que conocieron a 'Abdu'l-
> Bahá y que por contacto con Su magnética personalidad llegaron a
> sustentar admiración tan ferviente por Él, deben reflexionar sobre la
> grandeza de Aquel que está tan por encima de Él en posición.
> Que 'Abdu'l-Bahá no es una Manifestación de Dios; que, aunque
> sucesor de Su Padre, no ocupa una posición análoga; que nadie, a
> excepción de El Báb y de Bahá'u'lláh, podrá jamás reclamar para Si esa
> posición antes de la expiración de un período completo de mil años, son
> verdades que es hallan incrustadas en las específicas declaraciones tanto
> del Fundador de nuestra Fe como del Intérprete de Sus enseñanzas.
> "Quienquiera que eleve la pretensión de una Revelación directa de
> Dios", es la advertencia expresa pronunciada en el Kitáb-i-Aqdas, "antes
> de la expiración de un plazo de mil años, tal hombre es de seguro un
> impostor. Oramos a Dios para que Él benignamente le ayude a
> retractarse de tal pretensión y a repudiarla. Si se arrepintiere, Dios, sin
> duda, le perdonará. Si, no obstante, persistiere en su error, Dios, de
> seguro, enviará a uno que le trate sin misericordia. ¡Terrible, de verdad,
> es Dios en Su castigo!" "Quienquiera que”, agrega Él para dar más énfasis,
> "Intérprete este verso de otro modo que no sea su significado obvio, está
> privado del Espíritu de Dios y de Su misericordia que envuelve a todas las
> cosas creadas". Y aun otra declaración concluyente: "Si apareciere un
> hombre antes de un lapso completo de mil años - cada año de doce meses,
> según el Corán, y de diecinueve meses de diecinueve días, según el Bayán -
> , y tal hombre revelare ante nuestros ojos todos los signos de Dios,
> !rechazadlo sin titubear!"
> Las propias declaraciones de 'Abdu'l-Bahá, confirmando esta
> advertencia no son menos enfáticas ni de menor precepto: "Esta es",
> declara, "Mi convicción firme, invariable, la esencia de Mi abierta y
> explícita creencia, convicción y creencia que los moradores del Reino de
> Abhá comparten plenamente: La Bendita Belleza es del Sol de la Verdad
> y Su Luz, la Luz de la Verdad. Igualmente, El Báb es el Sol de la Verdad
> y Su Luz es la Luz de la Verdad... Mi posición es la posición de
> servidumbre, servidumbre completa, pura y real, firmemente establecida,
> permanente, obvia, explícitamente revelada y no sujeta a interpretación
> alguna... Soy el Intérprete de la Palabra de Dios; tal es Mi
> interpretación".
> 'Abdu'l-Bahá, en Su propio Testamento en tono y lenguaje que bien
> puede confundir al más inveterado de los violadores de la Alianza de Su
> Padre, ¿no les quita su arma principal a los que tanto y tan persistentemente
> se esforzaron en imputarle el cargo de haber tácticamente pretendido una
> posición igual, si no superior, a la de Bahá'u'lláh? "La base de la creencia
> de la gente de Bahá es esta": así proclama uno de los pasajes de mayor
> peso de ese documento póstumo dejado para declarar a perpetuidad las
> directivas y los deseos de un Maestro fallecido, "Su Santidad, el Exaltado
> (El Báb), es la Manifestación de la unidad y la unicidad de Dios y el
> Precursor de la Antigua Belleza. Su Santidad la Belleza de Abhá
> (Bahá'u'lláh) (que Mi vida sea ofrecida en sacrificio por Sus firmes
> amigos), es la Suprema Manifestación de Dios y la Aurora de Su Más
> Divina Esencia. Todos los demás son Sus siervos y obedecen Su
> Mandato".
> De estas claras y formalmente expuestas manifestaciones,
> incomparables como son con cualquier aserción de pretender la posición de
> Profeta, no debemos, de manera alguna, inferir que 'Abdu'l-Bahá es
> meramente uno de los siervos de la Bendita Belleza, o en el mejor de los
> casos, uno cuya función sea sólo la de un autorizado Intérprete de las
> enseñanzas de Su Padre. Lejos de mi está el mantener semejante idea o
> desear inculcar tales sentimientos. El considerar a 'Abdu'l-Bahá bajo esa
> luz es una manifiesta traición a la humanidad. La posición conferida a Él
> por la Pluma Suprema es exaltada en grado inconmensurable por encima de
> las inferencias de estas, Sus propias afirmaciones escritas. Tanto en el
> Kitáb-i-Aqdas, la de mayor peso y más sagrada de todas las obras de
> Bahá'u'lláh, como en el Kitáb-i-'Ahd, el Libro de Su Alianza, y en el
> Súriy-i-Ghusn (la Tabla de la Rama), las referencias que hace la Pluma de
> Bahá'u'lláh - referencias poderosamente reforzadas en las Tablas dirigidas
> por Él por Su padre - invisten a 'Abdu'l-Bahá con un poder y lo rodean con
> un halo, que jamás podrá llegar la presente generación a apreciar en su
> justo valor.
> Él es y debe por siempre ser considerado, primeramente y ante todo,
> como el Centro y Pivote de la Alianza incomparable, que todo lo abarca, de
> Bahá'u'lláh, Su Más Exaltada Obra, el Espejo inmaculado de Su luz, el
> perfecto Ejemplo de Sus enseñanzas, el infalible Intérprete de Su Palabra,
> la Personificación de cada uno de los ideales Bahá'ís, la Encarnación de
> cada una de las virtudes Bahá'ís, la Más Poderosa Rama salida de la
> Antigua Raíz, el Miembro de la Ley de Dios, el Ser "a Cuyo alrededor
> giran todos los nombres", la Fuerza Motriz de la Unidad del Género
> Humano, la Insignia de la Más Grande Paz, la Luna del Astro Central de
> esta santísima Dispensación, nombres y títulos que están implícitos y hallan
> su más real, su más alta y hermosa expresión en el mágico nombre: 'Abdu'l-
> Bahá. Él es, por encima y más allá de estos nombres, el "Misterio de
> Dios", expresión que el mismo Bahá'u'lláh eligió para designar a Él y que,
> si bien no nos justifica de manera alguna para que Le asignemos la posición
> de Profeta, indica cómo, en la persona de 'Abdu'l-Bahá, se han unido y
> armonizado completamente las incompatibles características de una
> naturaleza humana y de una sobrehumana sabiduría y perfección.
> "Cuando el océano de Mi Presencia haya refluido y el Libro de Mi
> revelación haya terminado", proclama el Kitáb-i-Aqdas, "tornad
> vuestros semblantes hacia Aquel a Quien Dios ha designado, Quien ha
> salido de esta Antigua Raíz". Y, nuevamente, "Cuando la Mística Paloma
> haya levantado Su vuelo desde Su Santuario de Alabanza e ido en busca
> de Su distante Meta, Su oculta Morada, dirigíos por cualquier cosa que
> no comprendáis del Libro, hacia Aquel que salió de este poderoso
> Tronco".
> En el Kitáb-i-'Ahd, además, Bahá'u'lláh declara solemne y
> explícitamente: "incumbe a los Aghsán, los Afnán y Mis parientes, a
> todos y cada uno de ellos, dirigir sus semblantes hacia la Más Poderosa
> Rama. Considerad lo que hemos revelado en Nuestro Libro Más
> Sagrado: 'Cuando el océano de Mi Presencia haya refluido y el Libro de
> Mi Revelación haya terminado tornad vuestros semblantes hacia Aquel a
> Quien Dios ha designado, Quien ha salido de esta Antigua Raíz. El
> objeto de este sagrado versículo no es otro que la Más Poderosa Rama
> ('Abdu'l-Bahá). Así os hemos revelado benignamente, Nuestra potente
> Voluntad y, en verdad, soy el Misericordioso, el Todopoderoso".
> En el Súriy-i-Ghusn (Tabla de la Rama), han sido registrados los
> versículos siguientes: "Rama del Sadratu'l-Muntahá es este sagrado y
> gloriosa Ser, esta Rama de Santidad; bienaventurado es aquel que ha
> buscado refugia en Él y ha morado bajo Su sombra. En verdad, la Rama
> de la Ley de Dios ha brotado de esta Raíz que Dios implantó firmemente
> en la Tierra de Su Voluntad y Cuya Rama ha sido tan elevada que ha
> abarcado todo la creación. ¡Sea Él, pues, magnificado por esta sublime,
> bendita, poderosa y exaltada Obra!... Como signo de Nuestra gracia, una
> Palabra ha salido de la Más Grande Tabla, Palabra que Dios ha
> adornado con el ornamente de Sí Mismo y hecho soberana de la tierra y
> de todo lo que en ella existe, en signo de Su grandeza y poder entre Su
> pueblo... Dad gracias a Dios, ¡Oh pueblo! por haber Él aparecido, pues,
> en verdad, Él es el Más Grande Favor que os ha hecho, la Más Perfecta
> Munificencia prodigada en vosotros, y por Él huesos pulverizados
> vuelven a la vida. Todo aquel que se vuelve hacia Él, se ha vuelto hacia
> Dios, y todo aquel que se aleje de Él, se ha alejado de Mi Belleza, ha
> repudiado Mi Prueba y transgredido contra Mí. Él es el Fideicomiso de
> Dios entre vosotros, lo que Dios ha puesto a vuestra custodia, Su
> manifestación a vosotros y Su aparición entre Sus favorecidos siervos...
> Lo hemos hecho descender en la forma de un cuerpo humano.
> Bienaventurado y santificado sea Dios, que ha creado todo lo que Él
> quiere mediante Su inviolable, Su infalible Decreto. Aquellos que se
> privan a sí mismos de la sombra de la Rama se pierde en el desierto del
> error, se consume en el calor de los deseos humanos y son los que de
> seguro perecerán".
> "¡Oh Tú que eres la niña de Mis ojos!", así Bahá'u'lláh se dirige a
> 'Abdu'l-Bahá, escribiendo de Su puño y letra. "Mi gloria, el océano de Mi
> amorosa bondad, el sol de Mi munificencia y el cielo de Mi misericordia
> descansan en Ti. Rogamos a Dios que ilumine al mundo a través de Tu
> conocimiento y sabiduría, que disponga para Ti aquello que regocije Tu
> corazón e imparta consuelo a Tus ojos". “La gloria de Dios descanse en
> Ti", escribe Él en otra Tabla, "y en quienquiera que Te sirva y esté a Tu
> alrededor. Calamidad, gran calamidad acaezca a quien Te oponga y Te
> injurie. Bienhadado aquel que jure fidelidad hacia Ti; que el fuego del
> infierno atormente a quien sea Tu enemigo". "Te hemos hecho amparo
> del genero humano", afirma Bahá'u'lláh en otra Tabla, "refugio para
> todos los que están en el cielo y en la tierra, fortaleza para todos los que
> han creído en Dios, el Incomparable, el Omnisciente. Quiera Dios que
> por Tu intermedio Él los proteja, los enriquezca y los sostenga; que Te
> inspire con aquello que sea un manantial de riqueza para todo lo creado,
> un océano de munificencia para todos los hombres y la aurora de
> misericordia para todos los pueblos".
> "Tu sabes, ¡Oh Dios mío!", suplica Bahá'u'lláh en una oración revelada
> en honor de 'Abdu'l-Bahá, "que no deseo para Él sino lo que Tú deseas y
> que no Lo he elegido para otro fin que el que Tú tienes asignado para Él.
> Hazlo, pues, victorioso mediante Tus huestes de la tierra y del cielo... Te
> imploro, por el ardor de Mi amor por Ti y por Mi anhelo de manifestar
> Tu Causa, que dispongas para Él y para aquellos que Le aman lo que Tú
> tienes destinado para Tus Mensajeros y para los Depositarios de Tu
> Revelación. ¡En verdad, Tú eres el Todopoderoso, el Omnipotente!"
> En una carta dictada por Bahá'u'lláh y dirigida por Mírzá Áqá Ján, Su
> amanuense, a 'Abdu'l-Bahá, mientras este se hallaba de visita en Beirut,
> leemos lo siguiente: "Loado sea Aquel que ha honrado la tierra de Bá
> (Beirut) con la presencia de Aquel a Cuyo alrededor giran todos los
> hombres. Todos los átomos de la tierra han anunciado a la creación
> entera que desde atrás de las puertas de la ciudad-prisión y sobre su
> horizonte, apareció y brilló el Astro de belleza de la grande, la Más
> Poderosa Rama de Dios, Su antiguo e inmutable Misterio,
> encaminándose hacia otra tierra. El pesar envuelve por eso a esta
> ciudad-prisión, mientras que otra tierra se regocija... Bendito, dos veces
> bendito es el suelo que recibió Sus pisadas, los ojos que gozaron de la
> belleza de Su semblante, los oídos que fueron honrados escuchando Su
> llamado, el corazón que gustó de la dulzura de Su amor, el pecho que se
> ha henchido con Su recuerdo, la pluma que proclamó Sus alabanzas, el
> papel que recibió el testimonio de Sus escritos".
> Al escribir confirmando la autoridad en Él conferida por Bahá'u'lláh,
> hace 'Abdu'l-Bahá la siguiente manifestación: "De acuerdo con el texto
> explícito del Kitáb-i-Aqdas, Bahá'u'lláh ha hecho el Centro de la Alianza
> el Intérprete de Su Palabra, una Alianza tan firme y poderosa, que
> ninguna Dispensación religiosa desde el principio de los tiempos hasta el
> presente día ha producido algo semejante".
> Exaltado como es el rango de 'Abdu'l-Bahá y profusas como son las
> alabanzas con que Bahá'u'lláh ha glorificado a Su Hijo en estos Libros y
> Tablas Sagradas, estas distinciones únicas no deben jamás ser interpretadas
> como si confirieran a su recipiente una posición idéntica o equivalente a la
> de Su Padre, que es la Manifestación Misma. Una interpretación semejante
> de cualquiera de los pasajes mencionados estaría inmediatamente, y por
> obvias razones, en conflicto con las no menos claras y auténticas aserciones
> y advertencias a las cuales ya me he referido. En efecto, según lo he
> manifestado ya, aquellos que sobre estiman la posición de 'Abdu'l-Bahá,
> son tan reprensibles y hacen tanto daño como los que la estiman menos. Y
> esto por la sola razón de que al insistir sobre una deducción completamente
> injustificada de los Escritos de Bahá'u'lláh, ellos inadvertidamente
> justifican y sin cesar suministran al enemigo pruebas para sus acusaciones
> falsas y manifestaciones erróneas.
> Creo necesario, por lo tanto, manifestar sin ningún equívoco o
> vacilación, que ni en el Kitáb-i-Aqdas, ni en el Libro de la Alianza de
> Bahá'u'lláh, ni aun en la Tabla de la Rama, ni en ninguna otra Tabla, ya
> sea revelada por Bahá'u'lláh o por 'Abdu'l-Bahá, existe autoridad alguna
> para la opinión que se inclina a sostener la llamada "unión mística" de
> Bahá'u'lláh y 'Abdu'l-Bahá, o establecer la identidad de este último con Su
> Padre o con cualquier Manifestación anterior. Este erróneo concepto podrá
> ser debido, en parte, a una interpretación completamente extravagante de
> ciertos términos y pasajes de la Tabla de la Rama, a la introducción en su
> traducción al ingles de ciertas palabras que, o no existen, o son erróneas o
> ambiguas en su connotación. No hay duda de que está basada
> principalmente en una deducción del todo injustificada de los pasajes
> iniciales de una Tabla de Bahá'u'lláh, cuyos extractos, según se reproducen
> en ‘Bahá'í Scriptures’, preceden inmediatamente, pero no forman parte de
> dicha Tabla de la Rama. Debe aclararse a todo el que lea esos extractos,
> que con la frase "La Lengua del Sempiterno", no se hace referencia a
> nadie más que a Dios, y que el término "el Más Grande Nombre" es una
> referencia obvia a Bahá'u'lláh, y que "la Alianza" a que se hace mención,
> no es la Alianza misma de la cual Bahá'u'lláh es el Autor inmediato y
> 'Abdu'l-Bahá Su Centro, sino la Alianza general que, según lo inculca la
> Enseñanza bahá'í, Dios mismo establece invariablemente con la humanidad
> cuando Él inaugura una nueva Dispensación. "La Lengua" que
> "proclama", según expresan esos extractos, la "buena nueva", no es otra
> cosa que la Voz de Dios, refiriéndose a Bahá'u'lláh, y no Bahá'u'lláh
> refiriéndose a 'Abdu'l-Bahá.
> Además, el sostener que la aserción "Él es Yo Mismo" establece la
> identidad de Bahá'u'lláh con 'Abdu'l-Bahá, en lugar de la mística unión de
> Dios con Sus Manifestaciones, como se explica en el Kitáb-i-Íqán,
> constituiría una violación directa del muy repetido principio de la unidad de
> las Manifestaciones de Dios, principio que el Autor de estos mismos
> extractos trata por inducción de hacer resaltar.
> Significaría también revertir a esas irracionales y supersticiosas
> creencias que durante el primer siglo de la era cristiana se deslizaron
> insensiblemente en las enseñanzas de Jesucristo y que, al cristianismo en
> dogmas aceptados, dañaron la eficiencia y oscurecieron el propósito de la
> Fe cristiana.
> "Afirmó", dice 'Abdu'l-Bahá en el comentario escrito por Él mismo
> sobre la Tabla de la Rama, "que el verdadero sentido, el significado real,
> el secreto íntimo de estos versículos, de estas precisas palabras, es Mi
> propia servidumbre al sagrado Umbral de la Belleza de Abhá, Mi propia
> completa insignificancia, Mi anulación extrema ante Él. Esta es Mi
> corona resplandeciente, Mi preciosísimo adorno. De esto Me
> enorgullezco en el reino de la tierra y del cielo. ¡De ello Me glorifico en
> medio de la compañía de los bien favorecidos!" "A nadie le está
> permitido", nos advierte Él en el pasaje que sigue de inmediato, "dar a
> estos versículos ninguna otra interpretación". "Soy", afirma Él, a este
> mismo respecto, "según los textos explícitos del ‘Kitáb-i-Aqdas’ y del
> ‘Kitáb-i-'Ahd’, el claro Intérprete de la Palabra de Dios... Quienquiera
> que se desvíe de Mi interpretación, es víctima de su propia imaginación".
> Además, la inevitable deducción resultante de la creencia en la
> identidad del Autor de nuestra Fe con Aquel que es el Centro de Su
> Alianza, sería colocar a 'Abdu'l-Bahá en una posición superior a la de El
> Báb, cuando lo contrario es el principio fundamental de esta Revelación,
> aunque todavía no universalmente reconocido. También justificaría la
> acusación con que durante todo el ministerio de 'Abdu'l-Bahá los
> violadores de la Alianza trataron de envenenar las mentes y pervertir el
> conocimiento de los fieles seguidores de Bahá'u'lláh.
> Sería más correcto y en consonancia con los principios establecidos de
> Bahá'u'lláh y de El Báb, si en lugar de sostener esta ficticia identidad con
> relación a 'Abdu'l-Bahá, miráramos al Precursor y Fundador de nuestra Fe
> como idénticos en realidad, verdad esta que es el texto del Súriy-i-Haykal
> afirma de manera inequívoca: "Si el Punto Primordial (El Báb) hubiera
> sido otro que Yo, según pretendéis", manifiesta explícitamente
> Bahá'u'lláh, "y hubiese llegado a Mi presencia, en verdad que Él jamás
> habría permitido separarse de Mi y, por el contrario habríamos tenido
> mutuo gozo durante Mis Días". "Aquel que ahora proclama la Palabra
> de Dios", Bahá'u'lláh afirma nuevamente, "no es otro sino que el Punto
> Primordial, Quien ha sido nuevamente puesto de manifiesto". "Él es",
> dice refiriéndose a Sí Mismo en una Tabla dirigida a una de las Letras del
> Viviente, "el mismo que Aquel que apareció el año sesenta (1260 d.H.).
> Este es en verdad uno de Sus potentes signos". "¿Quién se levantará",
> pregunta Bahá'u'lláh en el Súriy-Damm, "para obtener el triunfo de la
> Belleza Primordial (El Báb) revelada en el semblante de Su subsiguiente
> Manifestación?" Refiriéndose a la Revelación proclamada por El Báb, Él
> recíprocamente la caracteriza como "Mi Propia anterior Manifestación".
> Que 'Abdu'l-Bahá no es una Manifestación de Dios, que Él recibe Su
> luz, Su inspiración y Su sostén directamente de la Fuente Principal de la
> Revelación bahá'í; que Él refleja como un Espejo claro y perfecto los rayos
> de la gloria de Bahá'u'lláh, y que no posee de manera inherente esa
> Realidad indefinible pero omnipresente, cuya exclusiva posesión es la
> característica de la condición de Profeta; que Sus palabras no son iguales
> en rango, aunque poseen igual validez que las de Bahá'u'lláh; que Él no
> debe ser aclamado como el retorno de Jesucristo, el Hijo que vendrá "en la
> gloria del Padre", son verdades éstas que encuentran mayor justificación y
> se reafirman más en las siguientes exposición de 'Abdu'l-Bahá, dirigida a
> algunos creyentes de América, y con ella bien puedo concluir con esta
> sección: "Habéis escrito que existe una divergencia entre los creyentes,
> respecto a la 'Segunda Venida de Cristo'. !Alabado sea Dios! Muchas
> veces se ha suscitado esta pregunta y su respuesta ha emanado de una
> declaración clara e irrefutable de la pluma de 'Abdu'l-Bahá, en el sentido
> de que 'el Señor de las Huestes' y el 'Cristo Prometido' en las profecías,
> se refieren a la Bienaventurada Perfección (Bahá'u'lláh) y a Su
> Santidad, el Exaltado (El Báb). Mi nombre es 'Abdu'l-Bahá. Mi
> calificación es 'Abdu'l-Bahá. Mi realidad es 'Abdu'l-Bahá. Mi alabanza
> es 'Abdu'l-Bahá Esclavitud a la Bienaventurada perfección es Mi
> gloriosa y refulgente diadema, y servidumbre a toda la raza humana Mi
> religión perpetua... No tengo ni jamás tendré otro nombre, título,
> mención o elogio más que el de 'Abdu'l-Bahá. Esta es Mi vida eterna.
> Esta es Mi eterna gloria".
> 
> EL ORDEN ADMINISTRATIVO
> Muy queridos hermanos en 'Abdu'l-Bahá: Con la ascensión de
> Bahá'u'lláh, el Sol de Guía Divina, el cual - según lo predijeron Shaykh
> Ahmad y Siyyid Kázim - se levantó en Shíráz, y, en Su marcha hacia el
> oeste, llegó al cenit en Adrianópolis, fue a ponerse finalmente detrás del
> horizonte de 'Akká, para no volver más antes del transcurso de un período
> completo de mil años. La puesta de Astro tan refulgente dio término
> definitivo al período de Divina Revelación, la etapa inicial y más
> vivificante de la Era bahá'í. Este período, el cual fue inaugurado por El Báb
> y que culminó en Bahá'u'lláh, al cual esperaba y loaba todo el conjunto de
> Profetas de este gran Ciclo profético, fue caracterizado, excepción hecha
> del corto intervalo entre el martirio de El Báb y las terribles experiencias de
> Bahá'u'lláh en el Síyáh-Chál de Teherán, por una Revelación progresiva y
> continua de casi cincuenta años, período que por su duración y fecundidad
> debe ser considerado sin paralelo en todo el campo de la historia espiritual
> del mundo.
> La muerte de 'Abdu'l-Bahá, por otro lado, marca el término de la Edad
> Heroica y Apostólica de esta misma Dispensación, ese período primitivo de
> nuestra Fe cuyos esplendores jamás habrán de ser rivalizados ni mucho
> menos eclipsados por la magnificencia que necesariamente ha de distinguir
> a las futuras victorias de la Revelación de Bahá'u'lláh. Porque ni los hechos
> realizados por los grandes organizadores de las actuales instituciones de la
> Fe de Bahá'u'lláh, ni los ruidosos triunfos que los héroes de su Edad de Oro
> conseguirán ganar en los días venideros, podrán equipararse o ser puestos
> en la misma categoría que las maravillosas obras asociadas a los nombres
> de aquellos que generaron la vida misma de esa Fe y echaron sus prístinos
> cimientos. Esa primera y creadora época de la Era bahá'í ha de destacarse
> por su propia naturaleza, por encima y aparte del período de formación en
> que hemos entrado y de la Edad de Oro que está destinada a sucederle.
> 'Abdu'l-Bahá, Quien encarna una institución de la cual no podemos
> hallar paralelo alguno en ninguno de los reconocidos Sistemas religiosos
> del mundo, puede decirse que ha cerrado la Edad a la cual Él mismo
> pertenecía y ha abierto aquella en la cual nosotros ahora bregamos. Así,
> pues, Su Voluntad y Testamento ha de considerarse como el perpetuo e
> indisoluble vínculo concebido por la mente de Aquel que es el Misterio de
> Dios, para asegurar la continuidad de las tres épocas que constituyen las
> partes componentes de la Dispensación bahá'í. El período en el cual la
> simiente de la Fe estaba lentamente germinando, se halla así entrelazado
> tanto con el período que ha de presenciar su florescencia como con el
> subsiguiente, en que la semilla habrá finalmente dado su precioso fruto.
> Las energías creadoras liberadas por la Ley de Bahá'u'lláh, al penetrar y
> desarrollarse en la mente de 'Abdu'l-Bahá, dieron lugar por su propio
> impacto y estrecha acción mutua, al nacimiento de un Instrumento que
> puede considerarse como la Carta Magna del Nuevo Orden Mundial, el
> cual es a la vez la gloria y la promesa de esta sublime Dispensación. Puede
> así ser aclamado el Testamento como el inevitable resultado de esa mística
> unión entre Aquel que comunicó la influencia generatriz de Su divino
> Designio y Aquel que fue el Vehículo receptor elegido. Siendo el
> Testamento de 'Abdu'l-Bahá el Vástago de la Alianza - el Heredero tanto de
> Quien originó la Ley de Dios como de Aquel que la interpretó - no puede
> separársele ni de Quien fue el Impulso original que lo motivó, ni de Aquel
> que finalmente lo concibió Debemos siempre tener presente que el
> inescrutable Designio de Bahá'u'lláh ha sido tan cabalmente infundido en la
> conducta de 'Abdu'l-Bahá, y los motivos de ambos han sido tan
> estrechamente unidos, que la menor tentativa de disociar las enseñanzas del
> Primero de cualquier sistema establecido por el que fue Ejemplo ideal de
> esas mismas enseñanzas, significaría repudiar una de las básicas y más
> sagradas verdades de la Fe.
> El Orden Administrativo que desde la ascensión de 'Abdu'l-Bahá se ha
> desenvuelto y toma forma a nuestra propia vista en no menos de cuarenta
> países1 del mundo puede considerarse como la armazón del Testamento
> mismo, como la fortaleza inviolable dentro de la cual ese recién nacido
> Vástago se cría y desarrolla. A medida que este Orden Administrativo se
> expanda y consolide, pondrá de manifiesto, sin duda, sus potencialidades y
> revelará todo el significado de este importantísimo Documento de esta
> admirable expresión de la Voluntad de Una de las Figuras más notables de
> la Dispensación de Bahá'u'lláh. A medida que sus partes componentes, sus
> instituciones orgánicas comiencen a funcionar con vigor y eficacia, ha de
> aseverar su derecho y demostrar su capacidad para que se le considere no
> sólo como el núcleo, sino como el modelo mismo del Nuevo Orden
> Mundial que con el tiempo está destinado a abarcar a toda la humanidad.
> Debe notarse al respecto, que este Orden Administrativo es
> fundamentalmente diferente a todo lo que Profeta alguno haya establecido
> hasta ahora, puesto que Bahá'u'lláh mismo es Quien ha revelado Sus
> principios, establecidos Sus instituciones, designando la Persona para
> interpretar Su Palabra y conferido la autoridad necesaria en el Cuerpo
> destinado a suplementar y aplicar Sus ordenanzas legislativas. He ahí el
> secreto de la fuerza, su diferencia fundamental y la garantía contra el cisma
> y la desintegración. En ninguna parte de las sagradas Escrituras de
> cualquiera de los Sistemas religiosos del mundo, ni aun en los Escritos del
> Inaugurador de la Dispensación bábí, hallamos disposiciones que
> establezcan una Alianza o que provean un Orden administrativo
> comparables en alcance y autoridad, con las que yacen en las bases mismas
> de la Dispensación bahá'í. ¿Tiene acaso la cristiandad o el islam, tomando
> por ejemplo dos de las más difundidas y destacadas entre las reconocidas
> Religiones del mundo, algo que ofrecer que sea comparable o pueda
> considerarse equivalente, ya sea al Libro de la Alianza de Bahá'u'lláh o a la
> Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá? ¿Acaso el texto, ya sea de los
> Evangelios o del Corán, confiere autoridad suficiente a los líderes y
> concilios que han reclamado el derecho y asumido la función de Intérpretes
> de las disposiciones de las sagradas Escrituras y de administradores de los
> asuntos de sus respectivas comunidades? ¿Podría Pedro, el reconocido jefe
> de los Apóstoles, o el Imán 'Alí, primo y legítimo sucesor del Profeta,
> presentar afirmaciones explícitas escritas por Jesucristo y Muhammad para
> apoyar la primacía con que ambos fueron investidos y acallar a los que,
> entre sus contemporáneos o en épocas posteriores, repudiaron los cismas
> que persisten hoy día? Podemos confiadamente preguntar: ¿dónde, en los
> documentados dichos de Jesucristo, ya sea en materia de sucesión o de
> provisión de una serie de leyes específicas y disposiciones administrativas
> claramente definidas, que se distinguen de principios puramente
> espirituales, podemos hallar algo que se aproxime a los detallados
> mandatos, leyes y advertencias que abundan en las auténticas palabras tanto
> de Bahá'u'lláh como de 'Abdu'l-Bahá? ¿Puede pasaje alguno del Corán, el
> que con respecto a su código legal, preceptos administrativos y
> disposiciones para el culto marca ya un notable adelanto sobre anteriores y
> más viciadas Revelaciones, ser interpretado como colocando sobre una
> base inatacable la indudable autoridad de Muhammad, verbalmente y en
> varias ocasiones, confiera a Su sucesor? ¿Puede acaso decirse que el Autor
> de la Dispensación bábí 'por más que gracias a las provisiones del Bayán
> persa haya logrado evitar un cisma tan permanentemente y catastrófico
> como los que afligieron a la cristiandad y al islamismo - haya producido
> instrumentos para la salvaguardia de Su Fe que sean tan definidos y
> eficaces como los que han de preservar para siempre la unión de los
> organizados adherentes de la Fe de Bahá'u'lláh?
> Solo esta Fe, entre todas las Revelaciones anteriores, gracias a las
> explícitas instrucciones, repetidas advertencias, auténticas salvaguardias,
> incorporadas y explicadas en sus enseñanzas, ha logrado levantar una
> estructura a la que los perplejos adherentes de credos quebrantados y en
> bancarrota bien harían en acercarse y examinar críticamente y buscar, antes
> de que sea demasiado tarde, el invulnerable abrigo de su universal refugio.
> No es de extrañar que Aquel que por obra de Su Testamento ha
> inaugurado Orden tan vasto y único, y Quien es el Centro de tan poderosa
> Alianza, haya escrito estas palabras: "Tan firme y poderosa es esta
> Alianza, que desde el principio de los tiempos hasta el presente ninguna
> Dispensación religiosa ha producido algo similar". "Todo lo que está
> latente en lo íntimo de este sagrado Ciclo", escribió Él durante los más
> negros y peligrosos días de Su ministerio, "ha de aparecer y manifestarse
> gradualmente, pues ahora sólo es el principio de su crecimiento y el
> amanecer de la revelación de sus signos". "No temáis", son Sus palabras
> tranquilizadoras al prevenir el surgimiento del Orden Administrativo
> establecido en Su Testamento: "si esta Rama es cortada de este mundo
> material y Sus hojas echadas a un lado; en verdad, Sus hojas han de
> florecer, porque esta Rama crecerá después que haya sido separada de
> este mundo terrenal, alcanzarán los más altos pináculos de la gloria y
> dará frutos tales que han de perfumar el mundo con su fragancia".
> ¿A qué otra cosa puede hacer alusión las siguientes palabras de
> Bahá'u'lláh, sino al poder y majestad que está destinado a manifestar este
> Orden Administrativo, rudimentario de la futura Mancomunidad Bahá'í que
> todo lo abarca?: "El equilibrio del mundo ha sido trastornado mediante la
> vibrante influencia de este grandioso, este nuevo Orden Mundial. La vida
> ordenada de la humanidad ha sido revolucionada por la acción de este
> único, maravilloso Sistema, nada semejante al cual ojos mortales han
> presenciado jamás".
> El mismo Báb, en el curso de Sus referencias a "Aquel a Quien Dios ha
> de Manifestar", anticipa el Sistema y glorifica el Orden Mundial que la
> Revelación de Bahá'u'lláh está destinada a desarrollar. "Bienaventurado
> aquel", dice Él en Su notable expresión del capítulo tercero del Bayán
> Persa, "que haya fijado su atención en el Orden de Bahá'u'lláh y haya
> dado gracias a su Señor. Pues, de seguro, será Él puesto de manifiesto.
> En verdad, así la ha dispuesto Dios irrevocablemente en el Bayán".
> En las Tablas de Bahá'u'lláh, donde se designa específicamente y se
> establece formalmente la institución de la Casa de Justicia, tanto
> Internacional como Local; en la institución de las Manos de la Causa de
> Dios, puestas en existencia primero por Bahá'u'lláh y luego por 'Abdu'l-
> Bahá; en la institución de las Asambleas tanto locales como nacionales que
> en forma embrionaria ya funcionaban en los días que precedieron a la
> ascensión de 'Abdu'l-Bahá; en la autoridad que en Sus Tablas han dispuesto
> conferir a estas el Autor de nuestra Fe y el Centro de Su Alianza; en la
> institución del Fondo Local que operaba según los mandatos específicos
> dados por 'Abdu'l-Bahá a ciertas Asambleas de Persia; en los versículos del
> Kitáb-i-Aqdas, cuyas inferencias anticipan claramente la institución del
> Guardián; en la explicación que en una de Sus Tablas ha dado 'Abdu'l-Bahá
> y en el énfasis que Él ha puesto en el principio hereditario y a la ley de
> primogenitura que fueron sostenidos por los Profetas del pasado; en todo
> esto podemos discernir una débil vislumbre y descubrir los primeros
> indicios de la naturalezas y del funcionamiento del Orden Administrativo
> que estaba destinado a ser más tarde proclamado y formalmente establecido
> por el Testamento de 'Abdu'l-Bahá.
> Por la presente coyuntura que atravesamos, creo que debe hacerse un
> esfuerzo para explicar el carácter y las funciones de las instituciones de la
> Guardianía y de la Casa Universal de Justicia, los dos Pilares que soportan
> esta poderosa Estructura Administrativa. Está más allá del alcance y
> propósito de esta exposición general de las verdades fundamentales de la
> Fe, el describir en su totalidad los diversos elementos que funcionan
> conjuntamente con estas instituciones. No hay duda de que las
> generaciones futuras han de realizar adecuadamente la tarea de definir con
> detalle y precisión las características y analizar en forma cabal la naturaleza
> de las relaciones que, por un lado, ligan entre sí a estos dos órganos
> fundamentales del testamento de 'Abdu'l-Bahá y, por otro lado, conectan
> cada uno de ellos con el Autor de la Fe y el Centro de Su Alianza. Mi
> intención, por el momento, es explayar ciertos rasgos salientes de este Plan,
> los que, a pesar de lo cerca que nos hallamos de su colosal Estructura, están
> ya tan claramente definidos que hallamos inexcusable ignorarlos o
> interpretarlos incorrectamente.
> Debe decirse ante todo, clara e inequívocamente, que estas instituciones
> gemelas del Orden Administrativo de Bahá'u'lláh han de ser consideradas
> divinas en su origen, esenciales en sus funciones y complementarias en su
> objeto y sus fines. Su objeto común y fundamental es asegurar la
> continuidad de esa divinamente instituida Autoridad que fluye de la Fuente
> de nuestra Fe, resguardar la unidad de Sus seguidores y mantener la
> integridad y flexibilidad de Sus enseñanzas. Actuando conjuntamente, estas
> dos inseparables instituciones, administran sus asuntos, coordinan sus
> actividades, promueven sus intereses, ejecutan sus leyes y defienden sus
> instituciones subsidiarias. Separadamente, cada una opera dentro de una
> esfera de jurisdicción claramente definida; cada una tiene sus propias
> instituciones auxiliares, instrumentos designados para el eficaz desempeño
> de sus determinados deberes y responsabilidades. Cada una ejerce, dentro
> de las limitaciones que le han sido impuestas, sus poderes, su autoridad, sus
> derechos y prerrogativas. Estas no son ni contradictorias ni reducen en los
> más mínimo la posición que cada una de estas instituciones ocupa. Lejos de
> ser incompatibles o mutuamente destructivas, complementan entre si su
> autoridad y sus funciones.
> Divorciado de la institución de la Guardianía, el Orden Mundial de
> Bahá'u'lláh quedaría mutilado y privado permanentemente de ese principio
> hereditario que, como ha escrito 'Abdu'l-Bahá, ha sido invariablemente
> sostenido por la Ley de Dios. "En todas las Dispensaciones Divinas",
> afirma en una tabla dirigida a un creyente de Persia, "al hijo mayor le
> fueron dadas distinciones extraordinarias. Incluso la posición de profeta
> ha sido su derecho de nacimiento". Sin esta institución peligraría la
> integridad de la Fe y la estabilidad de toda la estructura correría grave
> peligro. Su prestigio sufriría; carecería por completo del medio requerido
> para una larga e ininterrumpida perspectiva a través de una serie de
> generaciones y se vería totalmente privada de la guía necesaria para definir
> la esfera de la acción legislativa de sus representantes elegidos.
> Sin la no menos esencial institución de la Casa Universal de Justicia,
> este mismo Sistema del Testamento de 'Abdu'l-Bahá quedaría paralizado en
> su acción y resultaría impotente para llenar esos espacios que el Autor del
> Kitáb-i-Aqdas dejó deliberadamente en el cuerpo de Sus mandatos
> administrativos y legislativos.
> "Él es el Intérprete de la Palabra de Dios", asevera 'Abdu'l-Bahá,
> refiriéndose a las funciones del Guardián de la Fe y usando en Su
> Testamento la expresión idéntica que Él Mismo eligió cuando refutó los
> argumentos de los violadores de la Alianza, quienes desafiaron Su derecho
> a interpretar las Palabras de Bahá'u'lláh. "Después de él", agrega 'Abdu'l-
> Bahá, "le sucederá el primogénito de sus descendientes directos". "La
> poderosa fortaleza", sigue Él explicando, "permanecerá inexpugnable y
> segura mediante la obediencia hacia él quien es el Guardián de la Causa
> de Dios". "Incumbe a los miembros de la Casa de Justicia, a todos los
> Aghsán, los Afnán, las Manos de la Causa de Dios, mostrar obediencia,
> sumisión y subordinación al Guardián de la Causa de Dios".
> "Incumbe a los miembros de la Casa de Justicia", declara por otro
> lado Bahá'u'lláh, en la Octava Hoja del Excelso Paraíso, "tomar consejo
> mutuo sobre aquellas cosa que no han sido reveladas exteriormente en el
> Libro y hacer cumplir aquello en que estén conformes. En verdad, Él es
> El Que Provee, el Omnisciente". "Todos deben volverse hacia el Libro
> Más Sagrado" (el Kitáb-i-Aqdas) dice 'Abdu'l-Bahá en Su Testamento, "y
> todo lo que no esté anotado expresamente allí debe ser referido a la Casa
> Universal de Justicia. Aquello que dicho Cuerpo apruebe, ya sea por
> unanimidad o por mayoría, es por cierto la verdad y el propósito de Dios
> Mismo. Quienquiera que se desviase de Ello pertenece, en verdad, a
> aquellos que aman la discordia, muestran maldad y se apartan del Señor
> de la Alianza".
> No solo confirman 'Abdu'l-Bahá en Su Testamento las Palabras de
> Bahá'u'lláh arriba mencionadas, sino que confiere a este Cuerpo el derecho
> y el poder adicionales de abrogar, de acuerdo con las exigencias de la
> época, tanto Sus propios decretos como los de una Casa de Justicia
> precedente. "Ya que la Casa de Justicia", manifiesta explícitamente en Su
> Testamento, "tiene poder para promulgar leyes no anotadas
> expresamente en el Libro y que se refieren a transacciones diarias, así
> también tiene poder para derogarlas... Puede hacer esto, porque esas
> leyes no forman parte del explícito Texto divino".
> Refiriéndose tanto al Guardián como a la Casa Universal de Justicia,
> leemos estas enfáticas palabras: "La sagrada y joven Rama, el Guardián
> de la Causa de Dios, así como la Casa Universal de Justicia que será
> universalmente elegida y establecida, se encuentran bajo el cuidado y
> protección de la Belleza de Abhá, bajo el amparo de la guía infalible del
> Exaltado (El Báb) (sea Mi vida ofrecida por ambos). Cualquier cosa que
> Ellos deciden es de Dios".
> De lo afirmado se desprenden con toda claridad y en forma evidente que
> el Guardián de la Fe ha sido designado como Intérprete de la Palabra y que
> la Casa Universal de Justicia ha sido investida con la función de legislar
> sobre asuntos no mencionados expresamente en las Enseñanzas. La
> interpretación del Guardián, funcionando en su propia esfera, tiene tanta
> autoridad y obligatoriedad como los decretos de la Casa Universal de
> Justicia, cuyo exclusivo derecho y prerrogativa es pronunciar y dar el fallo
> final sobre aquellas leyes y ordenanzas que Bahá'u'lláh no ha revelado
> expresamente. Ninguno de Ellos puede, ni podrá jamás, infringir el sagrado
> y prescrito dominio del otro. Ninguno tratará de restringir la autoridad
> específica e indudable con que ambas han sido divinamente investidas.
> Aun cuando el Guardián de la Fe ha sido designado cabeza permanente
> de tan augusto Cuerpo, él no puede, ni siquiera transitoriamente, asumir el
> derecho de exclusiva legislación. Él no puede anular la decisión de la
> mayoría de los miembros, pero está obligado a insistir en que reconsideren
> cualquier decreto del cual él firmemente crea que entra en conflicto con el
> significado de las Palabras reveladas de Bahá'u'lláh y que se aparta del
> espíritu de ellas.
> Él interpreta lo que ha sido explícitamente revelado y no puede legislar
> excepto en sus atribuciones como miembro de la Casa Universal de
> Justicia. Le está vedado el dictar independientemente la constitución que ha
> de gobernar las actividades organizadas de sus miembros y de ejercer su
> influencia de manera que pueda coartar la libertad de aquellos cuyo sagrado
> derecho es el de elegir los que han de formar el cuerpo de sus
> colaboradores.
> Debe tenerse en cuenta que la institución del Guardián fue anticipada
> por 'Abdu'l-Bahá, en una alusión que Él hizo antes de Su ascensión, en una
> tabla dirigida a tres amigos Suyos en Persia. A la pregunta de ellos, que si
> habría alguna persona a quien todos los bahá'ís estarían llamados a recurrir
> después de Su ascensión, Él les contestó: "Respecto a la pregunta que Me
> habéis hecho sabed que en verdad es este un bien guardado secreto. Es
> igual que una joya oculta en concha. Está predestinado que ha de ser
> revelado. Llegará el tiempo en que aparecerá su luz, cuando sus
> evidencias serán puestas de manifiesto y sus secretos desentrañados".
> Muy queridos amigos: Por más que la institución del Guardián dentro
> del Orden Administrativo de Bahá'u'lláh sea exaltada en su posición y vital
> en sus funciones, y por abrumador que sea el peso de la responsabilidad
> que ella reviste, su importancia no debe bajo punto de vista alguno ser
> acentuada sobremanera, pese al lenguaje del Testamento. Bajo ninguna
> circunstancia y cualesquiera sean sus méritos y obras, debe el Guardián de
> la Fe ser exaltado al rango que lo haga copartícipe con 'Abdu'l-Bahá de la
> posición única ocupada por el Centro de la Alianza, y mucho menos la
> posición dispuesta tan solo para la Manifestación de Dios. Tan grave
> alejamiento de los establecidos principios de nuestra Fe es nada menos que
> abierta blasfemia. Como he dicho ya en el curso de mis referencias a la
> posición de 'Abdu'l-Bahá, grande como es la distancia que separa a Aquel
> que es el Centro de la Alianza de Bahá'u'lláh, de los Guardianes, que son
> sus elegidos ministros. Hay una distancia grande, mucho más grande, entre
> el Guardián y el Centro de la Alianza que entre el Centro de la Alianza y
> Su Autor.
> Creo que es mi deber solemne dejar constancia que jamás Guardián
> alguno de la Fe podrá pretender ser el perfecto Ejemplo de las Enseñanzas
> de Bahá'u'lláh o el inmaculado espejo que refleja Su luz. Aunque se halla
> bajo la infaltable e infalible protección de Bahá'u'lláh y de El Báb, y por
> más que compartan con 'Abdu'l-Bahá el derecho y la obligación de
> interpretar las Enseñanzas bahá'ís, él no deja de ser esencialmente humano,
> y si quiere permanecer leal a su fideicomiso no puede, bajo pretexto
> alguno, arrogarse los derechos, privilegios y prerrogativas que Bahá'u'lláh
> ha elegido conferir a Su Hijo. A la luz de esta verdad, el orar al Guardián
> de la Fe, dirigirse a él como amo y señor, designarlo como su santidad,
> pedirle su bendición, celebrar su cumpleaños o conmemorar cualquier
> hecho relacionado con su vida, equivaldría a separarse de esas establecidas
> verdades que se hallan guardadas dentro de nuestra Fe. El hecho de que el
> Guardián haya sido específicamente dotado con los poderes de que ha
> menester para revelar el significado y las inferencias de las Palabras de
> Bahá'u'lláh y de 'Abdu'l-Bahá, no le confiere necesariamente una posición
> equivalente a la de Aquellos a Quienes él está llamado a servir de
> intérprete. Puede ejercer ese derecho y desempeñar esta obligación y, sin
> embargo, ser infinitamente inferior en rango y diferente a ambos en
> naturaleza.
> Las palabras y las obras del Guardián actual y de los futuros Guardianes
> deberán atestiguar abundantemente la integridad de este principio cardinal
> de nuestra Fe. Por su conducta y ejemplo deben necesariamente establecer
> su verdad sobre una base inatacable y transmitir a las generaciones futuras
> evidencias incontestables de su realidad
> Por lo que a mi concierne, vacilar en reconocer verdad tan vital o
> titubear en proclamar convicción tan firme, constituiría una vergonzosa
> traición a la confianza en mi depositada por 'Abdu'l-Bahá y una
> imperdonable usurpación de la autoridad con que Él fue investido.
> Ahora, es necesario decir una palabra con respecto a la teoría sobre el
> cual está basado el Orden Administrativo y al principio que debe gobernar
> el funcionamiento de Sus instituciones principales. Sería extremadamente
> erróneo intentar una comparación entre este Orden, único, divinamente
> concebido, y cualquiera de los diversos sistemas inventados por la mente
> de los hombres para el gobierno de las instituciones humanas en los varios
> períodos de su historia. Semejante intento evidenciaría una completa falta
> de apreciación de la excelencia de la Obra de su gran Autor. ¿Y como no
> habría de ser así si recordamos que este Orden constituyen el modelo
> mismo de esa divina Civilización que la omnipotente Ley de Bahá'u'lláh
> está destinada a establecerse sobre la tierra? Los diversos y siempre
> variante sistemas de gobierno humano, ya sea del pasado o del presente,
> originarios del Este o del Oeste, no ofrecen criterio adecuado para estimar
> la potencia de Sus virtudes ocultas o apreciar la solidez de Sus bases.
> La Mancomunidad Bahá'í del futuro, de la cual este Orden
> Administrativo constituye su sola armazón, es teórica y prácticamente no
> solo única en la historia entera de las instituciones políticas, sino que no
> tiene paralelo en los anales de ninguno de los reconocidos Sistemas
> religiosos del mundo. Ninguna forma de gobierno democrático; ningún
> sistema de autocracia o dictadura, ya sea monárquico o republicano; ningún
> plan intermediario de orden puramente aristocrático; ni aun ninguno de los
> reconocidos tipos de teocracias, ya sea la mancomunidad hebrea, las varias
> organizaciones eclesiásticas cristianas, o el imanato o el califato en islam;
> ninguno de estos puede identificarse o decirse que conforma con el Orden
> Administrativo creado por la mano maestra de su perfecto Arquitecto.
> Este recién nacido Orden Administrativo incorpora dentro de su
> estructura ciertos elementos que se hallan dentro de cada una de las tres
> reconocidas formas de gobierno secular, sin constituir de manera alguna
> una mera réplica de alguna de ellas, ni introducir dentro de su mecanismo
> ninguna de las características objetables que los inherentemente posean.
> Como ningún gobierno establecido por mortales ha podido aun realizar,
> funde y armoniza las sanas verdades que cada uno de esos sistemas
> indudablemente contiene, sin viciar la integridad de aquellas Verdades
> divinas en que está por último fundado.
> El Orden Administrativo de la Fe de Bahá'u'lláh no puede ser
> considerado desde ningún punto de vista como de carácter puramente
> democrático, puesto que esta Dispensación carece de postulado básico
> según el cual todas las democracias, para la obtención de su mandato,
> dependen fundamentalmente del pueblo. Ha de tenerse en cuenta que en la
> dirección de los asuntos administrativos de la Fe, en la sanción de la
> legislación necesaria para suplementar las leyes del Kitáb-i-Aqdas, los
> miembros de la Casa Universal de Justicia, como lo significan las palabras
> claras de Bahá'u'lláh, no son responsables ante aquellos a quienes
> representan, ni les está permitido atenerse a los sentimientos, a la opinión
> general, ni aun a las convicciones de las masas de fieles o de aquellos que
> los eligen directamente. En actitud de oración, deben seguir los dictados y
> los impulsos de su conciencia. Ellos pueden, más bien deben, enterarse de
> las condiciones prevalecientes dentro de la comunidad, pesar
> desapasionadamente en sus mentes los méritos de cualquier asunto
> presentado a su consideración, pero han de reservarse el derecho de dar un
> fallo libre de toda influencia. "Dios, en verdad, los inspirará con lo que
> fuere Su Voluntad", asegura de manera incontrovertible Bahá'u'lláh. Ellos,
> pues, y no el conjunto de los que directa o indirectamente los eligen, han
> sido hechos recipientes de la Guía divina, que es a la vez la sangre de vida
> y la salvaguardia final de esta Revelación. Además, aquel que simboliza el
> principio hereditario en esta Dispensación ha sido hecho Intérprete de las
> palabras de su Autor y, por consiguiente, en virtud de la autoridad efectiva
> conferida en él, cesa de ser cabeza figurativa como en los sistemas
> prevalecientes de monarquías constitucionales.
> Tampoco puede descartarse el Orden Administrativo bahá'í como duro y
> rígido sistema de severa autocracia, o vana imitación de cualquier forma
> absolutista de gobierno eclesiástico, como el Papado, el Imanato o
> cualquiera otra institución similar, por la razón obvia de que el derecho de
> legislar en materias no reveladas expresamente en los Escritos bahá'ís, ha
> sido conferida exclusivamente a los elegidos representantes internacionales
> de los seguidores de Bahá'u'lláh. Ni el Guardián de la Fe, ni ninguna
> institución que no sea la Casa Universal de Justicia, puede jamás usurpar
> este vital y esencial poder, o coartar ese sagrado derecho. La abolición del
> sacerdocio profesional y los sacramentos que lo acompañan, bautismo,
> comunión y confesión de pecados; las leyes que establecen la elección por
> sufragio universal de todas las Casas de Justicia locales, nacionales e
> internacionales; la ausencia completa de autoridad episcopal con sus
> consiguientes privilegios, corrupciones y tendencias burocráticas, son
> evidentes adicionales del carácter no-autocrático del Orden Administrativo
> bahá'í y de su inclinación hacia métodos democráticos en la administración
> de sus asuntos.
> Tampoco debe este Orden, identificado con el nombre de Bahá'u'lláh,
> ser confundido con ningún sistema de gobierno puramente aristocrático,
> por el hecho de que, al sostener por un lado el principio hereditario y
> confiar al Guardián de la Fe la obligación de interpretar sus enseñanzas,
> provee por el otro la libre y directa elección, de entre la masa de los fieles,
> del Cuerpo que constituye se más alto Órgano legislativo.
> Si bien no puede decirse que este Orden Administrativo ha sido
> modelado según alguno de estos reconocidos sistemas de gobierno, sin
> embargo incorpora, reconcilia y asimila dentro de su estructura aquellos
> sanos elementos que pueden encontrarse en cada uno de ellos. La autoridad
> hereditaria que el Guardián está llamado a ejercer; las funciones vitales y
> esenciales que desempeña la Casa Universal de Justicia; las provisiones
> específicas que establecen su elección democrática por los representantes
> de los fieles, todo demuestra la verdad de que este Orden, divinamente
> revelado que jamás podrá identificarse con ninguna de las formas típicas de
> gobierno a que se refiere Aristóteles en sus obras, incorpora y funde los
> benéficos principios que se encuentran dentro de cada una de ellas, con las
> verdades espirituales en que está basado. Estando los consabidos males
> inherentes a cada uno de estos sistemas de gobierno rígido y
> permanentemente excluidos de este Orden único, jamás, por más que dure
> y se extiendan sus ramificaciones, podrá Él degenerar en forma alguna de
> despotismo, oligarquía o demagogia, con que tarde o temprano se
> corrompen los mecanismos de todas las instituciones políticas,
> esencialmente defectuosas, hechas por el hombre
> Muy queridos amigos: Significativos como son los orígenes de esta
> poderosa Estructura administrativa, y no obstante el carácter único de sus
> rasgos, los acontecimientos que puede decirse sirvieron de heraldo a su
> nacimiento y señalaron la etapa inicial de su evolución, parecen ser no
> menos notables. ¡Cuán sorprendente y edificante es el contraste entre el
> proceso de lenta y continua consolidación que caracteriza el crecimiento de
> sus nacientes fuerzas y el torrente devastador de las fuerzas de
> desintegración que atacan a las consumadas instituciones tanto religiosas
> como seculares de la sociedad actual!
> La vitalidad que las instituciones orgánicas de este grande y siempre
> creciente Orden tan poderosamente evidencia; los obstáculos que el gran
> valor y la intrépida resolución de sus administradores ya han salvado; el
> fuego del inagotable entusiasmo que arde con fervor constante en el
> corazones de sus maestros viajeros; las alturas de sacrificio personal a que
> están ahora llegando sus constructores principales; la amplitud de visión, la
> confiada esperanza, el gozo creativo, la paz interior, la inexorable
> integridad, la disciplina ejemplar, la inflexible unión y solidaridad que
> manifiestan sus valientes defensores; el grado hasta el cual el Espíritu que
> anima a este Orden se ha mostrado capaz de asimilar los diversos
> elementos dentro de su esfera y de limpiarlos de toda clase de prejuicios y
> amalgamarlos dentro de su estructura, son evidentes de un Poder que mal
> puede permitirse ignorar una sociedad desilusionada y tristemente
> atormentada.
> Comparad estas espléndidas manifestaciones del espíritu que anima este
> vibrante Cuerpo de la Fe de Bahá'u'lláh con los llantos de agonía, las
> locuras y vanidades, las amarguras y prejuicios, la maldad y las divisiones
> de un mundo enfermo y caótica. Observad el temor que atormenta a sus
> líderes y paralizan la acción de sus ciegos y desordenados estadistas. ¡Cuán
> feroces los odios, cuán falsas las ambiciones, cuán estrechas las finalidades,
> cuán arraigadas las sospechas de sus pueblos! ¡Cuán inquietamente el
> desacato a las leyes, la corrupción, la incredulidad, que están carcomiendo
> los órganos vitales de una tambaleante civilización!
> ¿No puede acaso este proceso de continua deterioración que está
> invadiendo insidiosamente tantas ramas de la actividad y del pensamiento
> humanos ser considerados como elemento necesario para que se levante el
> omnipotente Brazo de Bahá'u'lláh? ¿No podríamos acaso, en los tremendos
> acontecimientos que han agitado tan profundamente a todos los continentes
> de la tierra en el curso de los últimos veinte años2 ver los presagios signos
> que proclaman simultáneamente las agonías de una civilización
> desintegrándose y los dolores del nacimiento de ese Orden Mundial, esa
> Arca de Salvación que debe necesariamente levantarse sobre sus ruinas?
> La caída catastrófica de poderosos imperios y monarquías en el
> continente europeo, alusiones a algunos de los cuales pueden hallarse en las
> profecías de Bahá'u'lláh; el declinar que ha comenzado y continua, de la
> suerte de la jerarquía shi'í en su propia tierra natal; la caída de la dinastía
> Qájár, enemiga tradicional de la Fe de Bahá'u'lláh; el derrocamiento del
> Sultanato y de Califato, columnas de apoyo del islam sunní, lo cual
> presenta un sorprendente paralelo con la destrucción de Jerusalén en la
> segunda parte del primer siglo de la era cristiana; la ola de secularización
> que está invadiendo a las instituciones eclesiásticas musulmanas en Egipto
> y minando la lealtad de sus más firmes defensores; los golpes humillantes
> que han sufrido algunas de las más poderosas iglesias de la cristiandad en
> Rusia, Europa Occidental y Centro América; la diseminación de esas
> doctrinas subversivas que están carcomiendo las bases y derrumbando las
> estructuras de las, al parecer, impregnables fortalezas de la actividad
> humana dentro de las esferas políticas y sociales; los signos de una
> inminente catástrofe que amenaza envolver toda la estructura de la actual
> civilización, extraordinariamente reminiscentes de la caída del imperio
> Romano en Occidente - todo ello es pruebe de la conmoción que el
> nacimiento de este poderoso Órgano de la Religión de Bahá'u'lláh ha
> puesto en el mundo - conmoción que ha de aumentar en alcance e
> intensidad a medida que la significación de este Plan que está en constante
> desenvolvimiento se vaya comprendiendo más y que sus ramificaciones se
> extienden más ampliamente sobre la superficie del globo.
> Una palabra más para terminar. El nacimiento y fundación del Orden
> Administrativo - concha que abriga y guarda joya tan preciosa - constituye
> el rasgo distintivo de esta, la segunda y formativa edad de la Era bahá'í. A
> medida que se aleje más y más de nuestra vista llegará a ser considerado
> como el principal medio capacitado para iniciar la fase final, la
> consumación de esta gloriosa Dispensación.
> Mientras este Sistema se halle todavía en su infancia, que nadie se haga
> una concepción errónea de su carácter, juzgue a la ligera su significación o
> exponga incorrectamente su finalidad. La roca firme sobre la cual este
> Orden Administrativo ha sido fundado es el inmutable Designio de Dios
> para la humanidad de este Día. La Fuente de donde deriva Su inspiración es
> nada menos que el mismo Bahá'u'lláh. Su escudo y defensa son las Huestes
> de batalla del Reino de Abhá. Su simiente la constituye la sangre de no
> menos de veinte mil mártires que ofrecieron sus vidas para que pueda nacer
> y florecer. El eje alrededor del cual giran sus instituciones son las
> autenticas disposiciones de la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá. Los
> principios que lo guían son las verdaderas expuestas tan claramente en sus
> conferencias públicas a través de Occidente por Aquel que es el infalible
> Intérprete de las enseñanzas de nuestra Fe. Las leyes que gobiernan su
> funcionamiento y limitan sus atribuciones son las que han sido
> expresamente dispuestas en el Kitáb-i-Aqdas. La Sede alrededor de la cual
> estarán reunidas sus actividades espirituales, humanitarias y administrativas
> son el Mashriqu'l-Adhkár y Sus Dependencias. Las columnas que sostienen
> su autoridad y refuerzan su estructura son las Instituciones gemelas del
> Guardián y de la Casa Universal de Justicia. El propósito central y
> fundamental que lo anima es el de establecer el Nuevo Orden Mundial
> esbozado por Bahá'u'lláh. Los métodos que emplea, las normas que inculca,
> no lo inclinan ni al Este ni al Oeste, ni hacia los judíos ni hacia los gentiles,
> ni hacia los ricos ni hacia los pobres, ni hacia los blancos, ni hacia los
> negros. Su palabra de orden es la unificación de la raza humana; su
> estandarte, la "Mas Grande Paz", su consumación, el advenimiento del
> Milenio de Oro. El Día en que los reino de este mundo se habrán
> convertido en el Reino de Dios Mismo, el Reino de Bahá'u'lláh.
> 
> SHOGHI EFFENDI
> Haifa, Palestina
> Febrero 8. 1934.
> 
> APÉNDICE
> CARTAS DE
> LA CASA UNIVERSAL DE JUSTICIA
> 9 de marzo de 1965
> A la Asamblea Espiritual Nacional de Holanda
> Queridos amigos bahá'í:
> Nos alegra que ustedes hayan atraído nuestra atención hacia las
> preguntas que causan perplejidad a algunos de los creyentes. Es mucho
> mejor que estas preguntas se formulen libre y abiertamente en lugar de que,
> sin haber sido expresadas, acongojen el corazón de los creyentes devotos.
> Una vez que se han comprendido ciertos principios fundamentales de la
> Revelación de Bahá'u'lláh, esas dudas se disipan fácilmente. Con esto no se
> quiere decir que la Causa de Dios no contiene misterios. No hay duda de
> que hay misterios, pero no son de naturaleza tal como para hacer vacilar
> nuestra fe, una vez que se comprenden con claridad los principios
> esenciales de la Causa y los hechos indiscutibles de una situación dada.
> Las preguntas hechas por varios creyentes se dividen en tres grupos. El
> primer grupo tiene por punto principal las siguientes dudas: ¿Por que se
> tomaron pasos para elegir la Casa Universal de Justicia sabiendo de
> antemano que no habría Guardián? ¿Era propicio el momento para
> semejante acción? ¿No podía haber seguido el Consejo Internacional Bahá'í
> con la tarea?
> En el momento de fallecer nuestro amado Shoghi Effendi era evidente
> que, dadas las circunstancias y en vista de los requisitos explícitos de los
> textos Sagrados, que le había sido imposible designar a un sucesor de
> acuerdo con las provisiones de la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá.
> Esta situación, en la que el Guardián falleció sin haber podido designar a
> un sucesor, creaba una situación oscura que no estaba contenida en el Texto
> Sagrado explícito y que era necesario referir a la Casa Universal de
> Justicia. Los amigos deben comprender claramente que, antes de la
> elección de la Casa Universal de Justicia, no había conocimiento de que no
> habría Guardián. No podía existir ningún conocimiento anticipado, no
> importa cuales pudieran haber sido las opiniones de los creyentes
> individualmente. Ni las Manos de la Causa de Dios, ni el Consejo
> Internacional Bahá'í ni ningún otro cuerpo existente podía tomar una
> decisión sobre materia de tanta autoridad para pronunciarse sobre el
> particular. Esta era una de las razones urgentes para convocar la elección de
> la Casa Universal de Justicia cuanto antes.
> Después del fallecimiento del Guardián la administración internacional
> de la Fe fue llevada a cabo por las Manos de la Causa de Dios con el
> acuerdo total y completa lealtad de las Asambleas Espirituales Nacionales
> y el conjunto de los creyentes. Esto estaba de acuerdo con la designación
> de las Manos por el Guardián como los “Fideicomisarios Principales de la
> embrionaria Mancomunidad Mundial de Bahá'u'lláh”.
> Desde el primer momento de su fideicomiso de la Causa de Dios, las
> Manos comprendieron que, ya que no tenia seguridad alguna de guía divina
> como la que fue concedida incontrovertiblemente al Guardián y a la Casa
> Universal de Justicia, la única ruta segura que podían seguir era cumplir
> indefinidamente las instrucciones y política de Shoghi Effendi. En toda la
> historia de las religiones no se encuentra registro un caso comparable de
> autodisciplina tan estricta, de lealtad tan completa y de devoción tan
> absoluta de los dirigentes de una religión que de pronto se encontraron
> privados de su divinamente inspirada guía. La deuda de gratitud que debe
> la humanidad por generaciones, aun mas, por edades futuras, a este puñado
> de almas acongojadas, firmes y heroicas, es incalculable.
> El Guardián había dado al mundo Bahá'í planes detallados y explícitos
> que cubrían el período hasta Ridván 1963, el fin de la Cruzada de Diez
> Años. A partir de ese momento era esencial una nueva Guía divina para no
> poner en peligro a la Fe. Esta era la segunda razón urgente para convocar a
> la elección de la Casa Universal de Justicia. Que el momento era el
> correcto se ve confirmado además en las cartas de Shoghi Effendi, en las
> cuales menciona que la Cruzada de Diez Años sería seguida por otros
> Planes bajo la dirección de la Casa Universal de Justicia. Una de estas
> referencias es el siguiente pasaje de una carta escrita a la Asamblea
> Espiritual Nacional de la Islas Británicas, el 25 de febrero de 1951,
> referente al Plan de Dos Años de esa Asamblea, el que precedió en forma
> inmediata a la Cruzada de Diez Años:
> "Del éxito de esta empresa, sin precedentes en su envergadura, sin par
> en su carácter y de potencialidades espirituales inmensas, debe depender
> la iniciación, en un período ulterior de la Edad Formativa de la Fe, de
> empresas que incluyen en sus alcances a todas las Asambleas Nacionales
> que funcionan a través del mundo Bahá'í, empresas que constituyen ellas
> mismas un preludio al lanzamiento de proyectos mundiales que deberán
> ser emprendidos, en épocas futuras de esa misma Edad, por la Casa
> Universal de Justicia la que será el símbolo de la unidad de esas
> Asambleas Nacionales y coordinará y unificará sus actividades",
> Después de haber estado a cargo de la Causa de Dios por seis años, con
> la fe absoluta en las Escrituras Sagradas, las Manos hicieron un llamado a
> los amigos para que eligieran la Casa Universal de Justicia, e incluso
> fueron al extremo de pedir que no se votara por ellos. El único y triste caso
> de alguien que sucumbió a la tentación del poder fue el lamentable intento
> de Charles Mason Remey al tratar de usurpar la Guardianía.
> Las siguientes citas de una Tabla de 'Abdu'l-Bahá afirma en forma clara
> y enfática los principios que los amigos ya conocen de la Voluntad y
> Testamento del Maestro y de las numerosas cartas de Shoghi Effendi, y
> explica las bases para la elección de la Casa Universal de Justicia. Esta
> Tabla la envió a Persia el mismo amado Guardián, en los primeros años de
> su ministerio, para que se la hiciera circular entre los amigos:
> "...por cuanto 'Abdu'l-Bahá se encuentra en medio de una tormenta de
> peligros y siente aborrecimiento sin fin por las diferencias de opinión...
> Alabado sea Dios, no hay bases para diferencias.
> "El Báb, el Exaltado, es la Aurora de la Verdad, el esplendor de Cuya
> luz brilla en todas las regiones. Él es también el Precursor de la Más
> Grande Luz, la Lumbrera de Abhá. La Bendita Belleza es Aquel
> prometido por los Libros Sagrados del pasado, la revelación de la Fuente
> de Luz que resplandeció sobre el Monte Sinaí, Cuyo fuego brilló en
> medio de la Zarza Ardiente. Nosotros somos, todos y cada uno, siervos de
> Su umbral y nos encontramos cada cual como humildes guardianes ante
> Su puerta”.
> "Mi propósito es este, que antes del transcurso de mil años nadie tiene
> derecho a pronunciar una sola palabra, ni siquiera pretender el rango de
> Guardián. El Libro Más Sagrado es el Libro a que deben referirse todos
> los pueblos y en el han sido reveladas todas las Leyes de Dios. Leyes no
> mencionadas en el Libro deberán se referidas a la decisión de la Casa
> Universal de Justicia. No habrá bases para diferencias... Guardaos,
> guardaos, no vaya a ser que alguien provoque una división o promueve la
> sedición. Si hubiera diferencias de opinión, la Casa Suprema de Justicia
> resolvería los problemas de inmediato. Cualquiera que sea su decisión,
> por voto de mayoría, será la Verdad misma, ya que dicha Casa se
> encuentra bajo la protección y Guía infalibles del Señor Único y
> Verdadero. Él La protegería del error y la cobijará bajo el ala de Su
> santidad e infalibilidad. Quienquiera se oponga a Ela será expulsado y
> eventualmente será de los derrotados”.
> "La Suprema Casa de Justicia deberá ser elegido de acuerdo con el
> sistema que sigue en la elección de los parlamentos de Europa. Y cuando
> los países obtengan guía, Las Casas de Justicia de los diversos países
> elegirán a la Suprema Casa de Justicia”.
> "En cualquier momento en que los amados de Dios en cada país
> designen a sus delegados y estos a su vez elijan a sus representantes y
> estos representantes elijan un Cuerpo, ese Cuerpo será considerado como
> la Suprema Casa de Justicia. El establecimiento de la Casa de Justicia no
> depende de la conversión de todas las naciones del mundo. Por ejemplo,
> si la situación fuera favorable y no se produjeran trastornos, los amigos de
> Persia elegirían sus representantes y lo mismo harían los amigos de
> América, en la India y en otras regiones, y estos representantes elegirían
> una Casa de Justicia. Aquella Casa de Justicia sería la Suprema Casa de
> Justicia. Eso es todo".3
> Los amigos deben comprender que no hay nada en los Textos que
> indique que la elección de la Casa Universal de Justicia podía ser
> convocada únicamente por el Guardián. Por el contrario, 'Abdu'l-Bahá
> consideró la posibilidad de convocar para su elección cuando Él estaba
> vivo. En una época en que el Guardián describió como "los momentos más
> oscuros de Su vida (la del Maestro)", bajo el régimen de 'Abdu'l-Hamíd,
> cuando estaba a punto de ser deportado a las regiones más inhóspitas del
> norte de África, cuando estaba amenazado de muerte, 'Abdu'l-Bahá escribió
> a Hájí Mírzá Taqí Afnán, el primo de El Báb y arquitecto principal del
> Templo de Ishqábád, ordenándole que hiciera los arreglos para la elección
> de la Casa Universal si llegaran a materializarse las amenazas contra el
> Maestro. La segunda parte del Testamento del Maestro también guarda
> relación con dicha situación y los amigos deberían estudiarlo.
> La segunda serie de problemas que preocupa a algunos de los amigos se
> refiere al asunto de la infalibilidad de funcionar sin la presencia del
> Guardián. Ha habido dificultades especiales para comprender las
> implicaciones de la siguiente afirmación del amado Guardián:
> "Divorciado de la institución de la Guardianía, el Orden Mundial de
> Bahá'u'lláh quedaría mutilado y privado permanentemente de ese
> principio hereditario que, como ha escrito 'Abdu'l-Bahá, ha sido
> invariablemente sostenido por la Ley de Dios. ‘En todas las
> Dispensaciones Divinas', afirma en una Tabla dirigida a un creyente de
> Persia, ‘al hijo mayor le fueron dadas distinciones extraordinarias.
> Incluso la posición de Profeta ha sido su derecho de nacimiento’. Sin
> esta institución peligraría la integridad de la Fe y la estabilidad de toda la
> estructura correría grave peligro. Su prestigio sufriría; carecería por
> completo del medio requerido para una larga e ininterrumpida perspectiva
> a través de una serie de generaciones y se vería totalmente privada de la
> guía necesaria para definir la esfera de la acción legislativa de sus
> representantes elegidos".4
> Que los amigos que desean una comprensión más clara de este texto en
> el momento actual, lo consideren a la luz de los otros numerosos textos que
> tratan el mismo tema, por ejemplo los siguientes párrafos seleccionados de
> las cartas de Shoghi Effendi:
> "Ellos también han designado, en lenguaje inequívoco y enfático, a
> esas instituciones gemelas de la Casa Universal de Justicia y de la
> Guardianía como Sus Sucesores elegidos, las que están destinadas a
> aplicar los principios, promulgar Sus leyes, proteger las instituciones,
> adaptar leal e inteligentemente la Fe a los requisitos de una sociedad que
> progresa y consumar el legado incorruptible que los Fundadores de la Fe
> han dejado para el mundo".5
> “También cada creyente debe comprender claramente que la
> institución de la Guardianía no abroga, bajo ninguna circunstancia, ni
> tampoco reduce en lo más mínimo los poderes concedidos por Bahá'u'lláh
> a la Casa Universal de Justicia en el Kitáb-i-Aqdas, los que fueron
> repetida y solemnemente confirmados por 'Abdu'l-Bahá en Su
> Testamento. No constituye bajo ninguna circunstancia una contradicción
> al Testamento y Escritos de Bahá'u'lláh y tampoco anula ninguna de Sus
> instrucciones reveladas. Aumenta el prestigio de aquella exaltada
> Asamblea, estabiliza Su posición suprema, protege Su unidad, asegura la
> continuidad de Sus esfuerzos, sin presumir, en lo más mínimo, infringir la
> inviolabilidad de Su esfera de jurisdicción claramente definida. En
> verdad, nos encontramos demasiado cerca de un Documento tan
> monumental como para asegurar que hemos comprendido plenamente
> todas Sus implicaciones o para presumir que hemos captado los múltiples
> misterios que sin duda contiene".6
> "De lo afirmado se desprende con toda claridad y en forma evidente
> que el Guardián de la Fe ha sido designado como Intérprete de la Palabra
> y que la Casa Universal de Justicia ha sido investida con la función de
> legislar sobre asuntos no mencionados expresamente en las enseñanzas.
> La interpretación del Guardián, funcionando en su propia esfera, tiene
> tanta autoridad y obligatoriedad como los decretos de la Casa Universal
> de Justicia, cuyo exclusivo derecho y prerrogativas es pronunciar y dar el
> fallo final sobre aquellas leyes y ordenanzas que Bahá'u'lláh no ha
> revelado expresamente. Ninguno de ellos puede, ni podrá jamás, infringir
> el sagrado y prescrito dominio del otro. Ninguno tratará de restringir la
> autoridad específica e indudable con que ambas han sido divinamente
> investidas".7
> "Cada una ejerce, dentro de las limitaciones que le han sido impuestas,
> sus poderes, su autoridad, sus derechos y prerrogativas. Estas no son ni
> contradictorias ni reducen en lo más mínimo la posición que cada una de
> estas instituciones ocupa".8
> "Aun cuando el Guardián de la Fe ha sido designado cabeza
> permanente de tan augusto Cuerpo, él nunca puede, ni siquiera
> transitoriamente, asumir el derecho de exclusiva legislación. Él no puede
> anular la decisión de la mayoría de los miembros..."9
> Por encima de todo, que estas palabras de Bahá'u'lláh infundan
> confianza en los corazones de los amigos:
> "La Mano de la Omnipotencia ha establecido Su Revelación sobre
> cimientos inatacables y perdurables. Las tormentas de disensiones
> humanas no tienen poder para mirar Sus bases, ni tampoco será
> dañada Su estructura por las teorías imaginarias de los hombres".10
> Y estas palabras de 'Abdu'l-Bahá:
> "En verdad, Dios hace lo que Él desea. ¡Nada puede anular Su
> Alianza!; ¡nada puede detener Su gracia ni oponerse a Su Causa! ¡Por
> Su Voluntad Él hace lo que Le place y Él es poderoso por sobre todas
> las cosas!"11
> Los amigos deben comprender que, antes de legislar sobre algún asunto,
> La Casa Universal de Justicia estudia cuidadosamente y en forma
> exhaustiva tanto los Textos Sagrados como los escritos de Shoghi Effendi
> relacionados con el tema. Las interpretaciones escritas por el amado
> Guardián se refieren a gran número de materias y tienen obligatoriedad
> como el Texto mismo.
> Hay una diferencia profunda entre las interpretaciones del Guardián y
> las elucidaciones de la Casa de Justicia en ejercicio de sus funciones de
> "deliberar sobre todos los problemas que han sido causa de divergencias,
> cuestiones que no están claras y asuntos que no han sido expresamente
> escritas en el Libro". El Guardián revela lo que la Escritura significa; su
> interpretación es una exposición de verdad que no puede ser modificada.
> En palabras del Guardián, a la Casa Universal de Justicia le "ha sido
> conferido el derecho exclusivo de legislar sobre materias no reveladas
> expresamente en los Escritos bahá'í. Sus pronunciamientos, que son
> susceptibles de ser enmendados o abrogados por la propia Casa de Justicia,
> sirven para suplementar y aplicar la Ley de Dios. Aun cuando no ha sido
> investida con la función de interpretar, la Casa Universal de Justicia se
> encuentra en situación para hacer todo lo que sea necesario para establecer
> el Orden Mundial de Bahá'u'lláh sobre la tierra. La unidad doctrinaria se
> mantiene gracias a la existencia de los Textos auténticos de las Escrituras y
> las voluminosas interpretaciones de 'Abdu'l-Bahá y Shoghi Effendi, junto
> con la prohibición absoluta de que alguien exponga interpretaciones
> "autorizadas" o "inspiradas" o que usurpe la función de Guardián. La
> unidad de la administración está asegurada por la autoridad de la Casa
> Universal de Justicia.
> "Tal es", en palabras de Shoghi Effendi, "la inmutabilidad de Su
> Palabra revelada. Tal es la elasticidad que caracteriza las funciones de
> Sus ministros designados. La primera conserva la identidad de Su Fe y
> preserva la integridad de Su Ley. La segunda le permite, así como un
> organismo viviente, expandirse y adaptarse a las necesidades y requisitos
> de una sociedad que cambia continuamente".12
> Todo creyente verdadero debe, si ha de profundizar su comprensión de
> la Causa de Bahá'u'lláh, necesariamente combinar una fe profunda en la
> infalible eficacia de Su Mensaje y de Su Alianza, con la humildad de
> reconocer que nadie puede, en esta generación, pretender haber abarcado la
> vastedad de Su Causa ni de haber comprendido los múltiples misterios y
> potencialidades que contiene. Las palabras de Shoghi Effendi son amplio
> testimonio de este hecho:
> "¡Cuán vasta es la Revelación de Bahá'u'lláh! ¡Cuán grande es la
> magnitud de Sus bendiciones derramadas sobre la humanidad en este Día!
> ¡Y sin embargo cuán pobre e inadecuado es nuestro concepto de Su
> significado y gloria! Esta generación se encuentra demasiado cerca de tan
> colosal Revelación como para comprender, en toda Su magnitud, las
> potencialidades infinitas de Su Fe, el carácter sin precedentes de Su
> Causa y las misteriosas dispensaciones de Su Providencia".13
> "En Su Voluntad y Testamento, nuestro amado Maestro nos exhortó
> no sólo a que lo aceptáramos (el Nuevo Orden Mundial de Bahá'u'lláh)
> sin reservas, sino también que diéramos a conocer sus méritos a todo el
> mundo. Tratar de medir la totalidad de Su valor y de captar Su significado
> exacto, después de un período tan corto desde Su inauguración sería una
> acción prematura y presuntuosa de nuestra parte. Debemos confiar en el
> tiempo y en la guía de la Casa Universal de Justicia de Dios, para lograr
> una comprensión más clara y completa de Sus provisiones e
> implicaciones".14
> "En cuanto a la disposición y manejo de los asuntos espirituales de los
> amigos, lo que es muy importante en el mundo actual en la consolidación
> de las Asambleas Espirituales en cada centro, ya que sobre estas bases
> fuertes e inmovibles será erigida y firmemente establecida la Suprema
> Casa de Justicia de Dios en los días venideros. Una vez que este
> grandioso Edificio haya sido erigido sobre cimientos tan inmóviles, el
> propósito de Dios, Su sabiduría, las verdades universales, los misterios y
> realidades del Reino, que la Revelación mística de Bahá'u'lláh ha
> depositado en la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá, serán
> gradualmente revelados y manifestados".15
> Afirmaciones como las que anteceden indican que el pleno significado
> de la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá así como una comprensión
> de las implicaciones del Orden Mundial introducido por ese Documento
> extraordinario solo pueden ser revelados gradualmente a los ojos de los
> hombres y después de que se haya constituido la Casa Universal de
> Justicia. Se solicita a los amigos que depositen su confianza en el tiempo y
> que esperen la guía de la Casa Universal de Justicia, la que, a medida que
> lo exijan las circunstancias, hará declaraciones que resolverán y aclararan
> puntos oscuros.
> 
> El tercer grupo de preguntas hechas por los amigos se refiere a detalles
> sobre el funcionamiento de la Casa Universal de Justicia en ausencia del
> Guardián, especialmente el asunto de la expulsión de miembros de la Casa
> de Justicia. Cuestiones como estas serán aclaradas en la Constitución de la
> Casa de Justicia, cuya formulación es una de las metas del Plan de Nueve
> Años. Entre tanto se informa a los amigos que cualquier miembro que
> cometa un "pecado dañino para el bienestar general" puede ser expulsado
> como miembro de la Casa Universal de Justicia por un voto de la mayoría
> de la Casa misma. Si algún miembro - Dios lo prohíba - fuera culpable de
> violar la Alianza, las Manos de la Causa de Dios investigarían el asunto y
> el violador de la Alianza sería expulsado por decisión de las Manos de la
> Causa de Dios residentes en Tierra Santa, sujeto a la aprobación de la Casa
> Universal de Justicia, como en el caso de cualquier otro creyente. En tal
> situación la decisión de las Manos sería anunciada al mundo Bahá'í por la
> Casa Universal de Justicia.
> Tenemos la seguridad de que, cuando ustedes compartan esta carta con
> los amigos y cuando se les haya atraído la atención a estas citas de las
> Escrituras y de los textos del Guardián, se disiparán sus dudas y
> aprehensiones y podrán dedicar todas sus energías a difundir el Mensaje de
> Bahá'u'lláh con serena confianza en el poder de Su Alianza para vencer
> cualesquiera pruebas que una Providencia inescrutable puede hacer llover
> sobre él, demostrar así su capacidad para redimir un mundo dolorido y de
> enarbolar el Estandarte del Reino de Dios sobre la Tierra.
> Con cariñosos saludos,
> La Casa Universal de Justicia.
> Pasajes de una carta escrita por la Casa Universal de Justicia el 27 de
> mayo de 1966 como respuesta a preguntas hechas por un creyente sobre la
> relación entre la Guardianía y la Casa Universal de Justicia.
> _______________
> 
> Estimado amigo bahá'í:
> ...Usted pregunta acerca del tiempo en que se hizo la elección de la Casa
> Universal de Justicia en vista de la afirmación del Guardián: "...dadas
> circunstancias favorables en que los bahá'í de Persia y de los países vecinos
> que están bajo mando soviético sean habilitados para elegir a sus
> representantes nacionales... habrá sido eliminado el último obstáculo que
> queda para la formación definitiva de la Casa Universal de Justicia". El 19
> de abril de 1947, el Guardián, en una carta escrita en su nombre por su
> secretario, respondió a la pregunta de un creyente acerca de este pasaje:
> "Cuando el se refirió a Rusia, aun habían bahá'ís allí; ahora la comunidad
> prácticamente ha dejado de existir; por eso, la formación de la Casa
> Universal de Justicia no puede depender de una Asamblea Espiritual
> Nacional de Rusia, pero será necesario que se formen otras Asambleas
> Espirituales Nacionales fuertes antes de que ella pueda ser establecida".
> Usted sugiere la posibilidad de que, en bien de la Causa, no se haya
> dado cierta información a los creyentes concerniente a la sucesión de
> Shoghi Effendi. Le aseguramos que nada, en lo absoluto, ha sido ocultado a
> los amigos por ninguna razón. No hay duda de que, en la Voluntad y
> Testamento de 'Abdu'l-Bahá, Shoghi Effendi era la autoridad designada
> para nombrar un sucesor, pero él no tuvo hijos y todos los Aghsán
> sobrevivientes habían violado la Alianza. Por lo tanto, como las Manos de
> la Causa lo declararon en 1957, es claro que no había nadie a quien el
> pudiera nombrar de acuerdo con las disposiciones de la Voluntad. Hacer un
> nombramiento fuera de las disposiciones claras y precisas de la Voluntad y
> Testamento del Maestro hubiera sido obviamente una acción imposible e
> inimaginable para el Guardián, el divinamente nombrado sostenedor de la
> Alianza. Además, ese mismo Testamento había provisto un medio claro
> para la confirmación del nombramiento de Guardián de su sucesor, como
> usted sabe. Las nueve Manos a ser elegidas por el cuerpo de las Manos
> debían aprobar por voto secreto la elección hecha por el Guardián. En
> 1957, todo el cuerpo de las Manos, después de haber investigado
> plenamente el asunto, anunció que Shoghi Effendi no había nombrado
> ningún sucesor ni dejado Testamento alguno. Esto está documentado y
> establecido.
> El hecho de que Shoghi Effendi no dejara un testamento no puede ser
> aducido como prueba de que no haya obedecido a Bahá'u'lláh; más bien,
> debemos reconocer que en este silencio hay una sabiduría y un signo de Su
> Guía infalible. Deberíamos reflexionar profundamente sobre los Escritos
> que tenemos y tratar de entender la multitud de significados que contienen.
> No olvide que Shoghi Effendi dijo que dos cosas eran necesarias para un
> entendimiento creciente del Orden Mundial de Bahá'u'lláh: el transcurso
> del tiempo y la guía de la Casa Universal de Justicia.
> La infalibilidad de la Casa Universal de Justicia, cuando opera en la
> esfera que le ha sido ordenada, no se ha hecho para que dependan de la
> presencia del Guardián de la Causa entre sus miembros. Aun cuando lo que
> pronuncia el Guardián en la esfera de la interpretación de Guardián,
> funcionando en su propia esfera, tiene tanta autoridad y obligatoriedad
> como los decretos de la Casa Universal de Justicia, cuyo exclusivo derecho
> y prerrogativas es pronunciar y dar el fallo final sobre aquellas leyes y
> ordenanzas que Bahá'u'lláh no ha revelado expresamente. Ninguno puede,
> ni podrá jamás, infringir el sagrado y prescrito dominio del otro. Ninguno
> tratará de restringir la autoridad específica e indudable con que ambos han
> sido investidos divinamente.
> "Aun cuando el Guardián de la Fe ha sido designado cabeza
> permanente de tan augusto cuerpo, él no puede, ni siquiera
> transitoriamente, asumir el derecho de exclusiva legislación. Él no puede
> anular la decisión de la mayoría de los miembros, pero está obligado a
> insistir en que reconsideren cualquier decreto del cual el firmemente crea
> que entra en conflicto con el significado de las Palabras reveladas de
> Bahá'u'lláh y que se aparta del espíritu de ellas".
> Sin embargo, aparte de su función como miembro y cabeza sagrada y
> vitalicia de la Casa Universal de Justicia, el Guardián, cuando se
> desempeñaba dentro de su propia esfera, tenía el derecho y deber de
> "definir la esfera de acción legislativa" de la Casa Universal de Justicia. En
> otras palabras, tenía la autoridad de determinar si algún asunto ya había
> sido tratado por los Textos Sagrados, y, por tanto, si la Casa Universal de
> Justicia tenía autoridad para legislar sobre él. Ninguna otra persona sino el
> Guardián tiene el derecho o autoridad de hacer tales definiciones. Por tanto,
> surge la pregunta: ¿En ausencia del Guardián, está la Casa Universal de
> Justicia en peligro de salir de su propia esfera y caer así en el error?
> Respecto a esto, debemos recordar tres cosas: Primero; Shoghi Effendi,
> durante sus 36 años de Guardianía, ya hizo innumerables definiciones,
> suplementando aquellas dadas por 'Abdu'l-Bahá y por Bahá'u'lláh Mismo.
> Como se ha anunciado ya a los amigos, un estudio cuidadoso de las
> Escrituras e interpretaciones de cualquier materia sobre la cual la Casa
> Universal de Justicia se proponga legislar siempre antecede a su proceso de
> legislación. Segundo, la Casa Universal de Justicia, teniendo ella misma la
> seguridad de Guía divina, está consciente de la ausencia del Guardián y
> enfocará todas las materias de legislación sólo cuando se halle segura de su
> esfera de jurisdicción, esfera que el Guardián ha descrito con certeza como
> "claramente definida". Tercero, no debemos olvidar la decisión escrita del
> Guardián acerca de estas dos Instituciones: "Ninguno puede, ni podrá
> jamás, infringir el sagrado y prescrito dominio del otro".
> Respecto de la necesidad de tener deducciones hechas de las Escrituras
> para ayudar en la formulación de los decretos de la Casa de Justicia, existe
> el siguiente texto escrito por la pluma de 'Abdu'l-Bahá:
> "Aquellas materias de importancia mayor que constituyen el
> fundamento de la Ley de Dios están registradas explícitamente en el
> Texto, pero las leyes subsidiarias se dejan a la Casa de Justicia. La
> sabiduría de esto consiste en que las condiciones nunca permanecen
> iguales, pues el cambio es cualidad necesaria y atributo esencias de este
> mundo, y de tiempo y lugar. Por tanto, la Casa de Justicia actuará de
> acuerdo con esto.
> "No vaya a pensar que la Casa de Justicia tomará cualquier
> decisión de acuerdo con sus propios conceptos y opiniones. ¡Dios lo
> prohíba! La Suprema Casa de Justicia tomará decisiones y establecerá
> leyes por la inspiración y confirmación del Espíritu Santo, porque es
> resguardada por la Antigua Belleza y está bajo Su amparo y protección;
> y obediencia a sus decisiones es un deber imprescindible y esencial, y
> una obligación absoluta, y no hay escapatoria para nadie.
> "Di, oh pueblo: En verdad, la Suprema Casa de Justicia está bajo
> las alas de vuestro Señor, el Compasivo, el Todo Misericordioso, esto es,
> bajo Su protección, Su cuidado y Su amparo; pues Él ha mandando a
> los creyentes firmes a obedecer a aquel bendito y santificado Cuerpo
> que todo lo sojuzga, cuya soberanía es divinamente ordenada y es del
> Reino del Cielo, y cuyas leyes son inspiradas y espirituales.
> "Brevemente, esta es la sabiduría de referir las leyes de la sociedad a
> la Casa de Justicia. Similarmente, en la religión del islam, no todas las
> ordenanzas fueron reveladas explícitamente; menos aun: ni siquiera
> una décima parte de una décima de ellas fue incluida en el Texto; aun
> cuando se refirió a todas las materias de importancia mayor,
> indudablemente hubo miles de leyes que no fueron especificadas.
> Fueron ideadas por los sacerdotes de una época posterior, de acuerdo
> con las leyes de jurisprudencia del islam, y sacerdotes individuales
> hicieron deducciones incompatibles a partir de las ordenanzas
> reveladas originalmente. Todas ellas se pusieron en vigor. Hoy día, este
> proceso de deducción es el derecho del Cuerpo de la Casa de Justicia, y
> las deducciones y conclusiones de individuos doctos no tienen
> autoridad, a menos que estén sancionados por la Casa de Justicia. La
> diferencia está precisamente en que las conclusiones y sanciones del
> Cuerpo de la Casa de Justicia, cuyos miembros son elegidos por la
> Comunidad Bahá'í del mundo entero y conocido de ella, no aparecerán
> diferencias; en tanto que las conclusiones de teólogos y eruditos
> individuales llevaría a diferencias, y tendrían como resultado el cisma,
> división y dispersión. La unicidad de la Palabra sería destruida, la
> unidad de la Fe desaparecería, y el edificio de la Fe de Dios sería
> remecido".
> En el Orden de Bahá'u'lláh hay ciertas funciones que están reservadas a
> determinadas instituciones, y otras que se comparten en común, aun cuando
> puedan estar más en la jurisdicción de uno o de otro. Por ejemplo, aunque
> las Manos de Causa de Dios tienen las funciones específicas de protección
> y propagación, y están especializadas para ejercer estas funciones, es
> también deber de la Casa Universal de Justicia y las Asambleas Espirituales
> proteger y enseñar la Causa - de hecho, enseñar es la obligación impuesta
> por Bahá'u'lláh sobre todo creyente. Similarmente, aunque después del
> Maestro la interpretación autoritativa fue conferida exclusivamente al
> Guardián, y aunque la legislación es función exclusiva de la Casa Universal
> de Justicia, ambas Instituciones son, según las palabras de Shoghi Effendi,
> "complementarias en su objeto y propósito". "Su objetivo común y
> fundamental es asegurar la continuidad de esa divinamente instituida
> Autoridad que fluye de la Fuente de nuestra Fe, resguardar de unidad de
> Sus seguidores y mantener la integridad y flexibilidad de Sus enseñanzas".
> En tanto que la Casa Universal de Justicia no puede asumir ninguna
> función que perteneció exclusivamente al Guardián, Ella debe continuar
> con el propósito que comparte junto con la Guardianía.
> Como usted lo indica con muchas citas, Shoghi Effendi hizo hincapié
> repetidamente en la inseparabilidad de estas dos instituciones. Aun cuando
> él obviamente contemplaba su funcionamiento en conjunto, no puede
> deducirse lógicamente de esto que uno es incapaz de funcionar en ausencia
> del otro. Durante el total de los treinta y seis a años de Guardianía, Shoghi
> Effendi funcionó sin la Casa Universal de Justicia. Ahora, la Casa
> Universal de Justicia debe funcionar sin el Guardián, pero el principio de
> inseparabilidad permanece. La Guardianía no pierde su significado ni su
> posición en el Orden de Bahá'u'lláh meramente porque no hay Guardián
> viviente. Debemos cuidarnos de dos extremos: uno es argüir que porque no
> hay Guardián, todo lo que ha sido escrito sobre la Guardianía, y su posición
> en el Orden Mundial Bahá'í es letra muerta y no tuvo importancia; el otro
> es sentirse tan abismado por el significado de la Guardianía como para
> subestimar la fuerza de la Alianza, o para ser tentado a transigir con los
> claros Textos con el fin de encontrar, de alguna forma, a un "Guardián".
> El servicio a la Causa de Dios requiere absoluta fidelidad e integridad y
> fe inconmovible en Él. Ningún bien sino solo mal puede provenir de tomar
> la responsabilidad del futuro de la Causa de Dios en nuestras manos y tratar
> de forzarla a tomar caminos que nosotros deseamos, sin considerar los
> claros Textos y nuestras propias limitaciones. Es Su Causa. Él ha
> prometido que Su luz no fallará. Lo que nos toca es aferrarnos tenazmente
> a la Palabra revelada y a las Instituciones que Él ha creado para preservar
> Su Alianza.
> Precisamente, en conexión con esto, deben los creyentes reconocer la
> importancia de la honestidad y humildad intelectuales. En Dispensaciones
> pasadas surgieron muchos errores porque los creyentes en la Revelación de
> Dios estaban en extremos ansiosos de encerrar el Mensaje Divino dentro
> del marco de su limitado entendimiento, de definir doctrinas donde las
> definiciones estaban más allá de su poder, de explicar misterios que solo la
> sabiduría y la experiencia de una época posterior podría hacer
> comprensibles, de argüir que algo era verdadero porque parecía ser
> deseable y necesario. Tales transigencias de la verdad esencial, semejante
> orgullo intelectual, debemos evitarlos escrupulosamente.
> Si algunas de las declaraciones de la Casa Universal de Justicia no son
> detalladas, los amigos deben darse cuenta de que la causa de esto no es
> secreto, sino más bien, la determinación de este Cuerpo de abstenerse de
> interpretar las Enseñanzas y preservar la verdad de la declaración del
> Guardián: "Jefes religiosos, representantes de teorías políticas, gobernantes
> de instituciones humanas... no deben tener duda ni ansiedad respecto de la
> naturaleza, el origen o validez de las instituciones que los adherentes de la
> Fe están construyendo en todo el mundo. Pues ellas están fijas en las
> Enseñanzas mismas, no adulteradas ni oscurecidas por inferencias
> injustificadas o interpretaciones no autorizadas de Su Palabra".
> En nuestra Fe se hace clara distinción entre la interpretación autoritativa
> y la interpretación o comprensión a que llega cada individuo por su propio
> estudio de las Enseñanzas de ella. Mientras que lo primero está restringido
> al Guardián, lo otro, según la guía que nos ha dado el Guardián mismo, no
> debe en modo alguno ser suprimido. De hecho, tal interpretación individual
> se considera como el fruto del poder racional del hombre y que conduce a
> mejor comprensión de las Escrituras, con tal que ni surjan disputas ni
> contiendas entre los amigos y que el individuo mismo comprenda y aclare
> que sus puntos de vista son meramente los propios. La interpretación
> individual cambia continuamente en tanto que uno comprende cada vez
> más las Enseñanzas. Como escribió Shoghi Effendi: "Profundizar en la
> Causa significa leer las Escritos de Bahá'u'lláh y del Maestro tan
> cuidadosamente como para poder transmitirlas a otros en su forma más
> pura. Hay muchos que tienen alguna idea superficial sobre lo que
> representa la Causa; por tanto, ellos la presentan junto con todo tipo de
> ideas propias suyas. Como la Causa aún está en sus días tempranos,
> debemos se muy cuidadosos: no sea que caigamos en este error y
> perjudiquemos el Movimiento que tanto adoramos. El estudio de la Causa
> no tiene límite. Cuanto más leemos las Escrituras, tanto más verdades
> podemos encontrar en Ellas, tanto mejor veremos que nuestras nociones
> previas eran erróneas". Así, aunque las percepciones personales puedan ser
> iluminadoras y provechosas, pueden también desviar. Los amigos deben,
> por tanto, aprender a escuchar las opiniones de otros sin dejar que estas les
> intimiden ni permitir que su fe sea remecida, y a expresar sus propios
> pareceres sin imponérselos a sus amigos bahá'ís.
> La Casa de Dios es orgánica: crece y se desarrolla como un ser viviente.
> Continuamente ha enfrentado crisis que han dejado perplejos a los
> creyentes, pero, cada vez, la Causa, impelida por el Propósito inmutable de
> Dios, superó la crisis y siguió avanzando hacia alturas mayores.
> Por muy grande que sea nuestra incapacidad de comprender el misterio
> y lo que implica el fallecimiento de Shoghi Effendi, la fuerte Cuerda a que
> todos deben aferrarse con seguridad es la Alianza. El lenguaje enfático y
> vigoroso de la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá es, en este tiempo,
> así como también en el tiempo de Su propio fallecimiento, la salvaguardia
> de la Causa:
> "Todos deben volverse hacia el Libro Más Sagrado, y todo lo que no
> esté anotado expresamente allí debe ser referido a la Casa Universal de
> Justicia. Aquello que dicho Cuerpo apruebe, ya sea por unanimidad o
> por mayoría, es por cierto la Verdad y Propósito de Dios Mismo.
> Quienquiera se desvíe de Ello pertenece, en verdad, a aquellos que
> aman la discordia, muestran maldad y se apartan del Señor de la
> Alianza". Y nuevamente: "Todos deben buscar guía y volverse hacia el
> Centro de la Causa y la Casa de Justicia. Quienquiera se vuelva a
> cualquier otro lado, en verdad, se encuentra en grave error".
> 
> La Casa Universal de Justicia, de la cual dijo el Guardián que sería
> considerado por la posteridad como "el último refugio de una civilización
> tambaleante" es ahora, en ausencia del Guardián, la única Institución en el
> mundo guiada infaliblemente, a la cual todos deben volverse, y sobre Ella
> descansa la responsabilidad de asegurar la unidad y el progreso de la Causa
> de Dios de acuerdo con la Palabra revelada. Hay declaraciones del Maestro
> y del Guardián que indican que la Casa Universal de Justicia, además de
> ser el más Alto Cuerpo Legislativo de la Fe, es también el Cuerpo al que
> todos deben volverse, y es el "ápice" del Orden Administrativo Bahá'í, al
> igual que también, "el Órgano Supremo de la Mancomunidad Bahá'í. En
> sus escritos, el Guardián ha especificado para la Casa de Justicia funciones
> fundamentales como la formulación de Planes futuros de enseñanza para
> todo el mundo, la conducción de los asuntos administrativos de la Fe y la
> guía, organización y unificación de los asuntos de la Causa en todo el
> mundo. Además, en Dios Pasa, el Guardián hace la siguiente declaración:
> "El Kitáb-i-Aqdas… no sólo preserva para la posteridad las Leyes y
> Ordenanzas básicas sobre las cuales debe descansar la estructura de Su
> futuro Orden Mundial, sino que ordena, además de la función de
> interpretación que confiere a Su sucesor, las instituciones necesarias que
> son las únicas por las cuales la integridad y unidad de Su Fe pueden ser
> resguardadas". Él también ha escrito en La Dispensación de Bahá'u'lláh
> que los miembros de la Casa Universal de Justicia, "y no el cuerpo de
> aquellos que directa o indirectamente los elige, han sido hechos los
> receptores de la Guía divina que es a la vez la sangre vital y salvaguardia
> última de esta Revelación".
> Como ya lo ha comunicado la Casa Universal de Justicia, Ella no puede
> legislar para hacer posible la designación de un sucesor de Shoghi Effendi,
> ni tampoco puede legislar para hacer posible la designación de más Manos
> de la Causa, pero debe hacer todo lo que esté en su poder para asegurar el
> cumplimiento de todas las funciones que comparte con estas dos poderosas
> Instituciones. Debe tomar medidas para que en el futuro se cumplan en
> forma apropiada las funciones de protección y propagación, que los
> Cuerpos administrativos comparten con la Guardianía y las Manos la
> Causa; debe en ausencia del Guardián, recibir y desembolsar el
> Huqúqu'lláh, de acuerdo con la siguiente declaración de 'Abdu'l-Bahá:
> "Disponer del Huqúq, total o parcialmente, es permisible, pero esto
> deberá hacerse con permiso de la autoridad de la Causa, a la que todos
> deben volverse"; debe hacer prescripciones en su Constitución para
> remoción de cualquier de sus miembros que cometa un pecado "que dañe el
> bien común". Sobre todo, debe, con perfecta fe en Bahá'u'lláh, proclamar
> Su Causa y hacer cumplir Su Ley de modo que la Más Grande Paz sea
> establecida firmemente es este mundo y se efectúe la fundación del Reino
> de Dios sobre la Tierra.
> Con cariñosos saludos Bahá'ís
> La Casa Universal de Justicia.
> 
> 7 de diciembre de 1969
> Querido amigo Bahá'í:
> Su reciente carta, en la que usted nos expone preguntas que se les han
> ocurrido a algunos de los jóvenes al estudiar La Dispensación de
> Bahá'u'lláh, ha sido estudiada cuidadosamente y creemos que es
> conveniente comentar el pasaje que usted menciona específicamente y otro
> pasaje relacionado, de la misma obra, porque ambos tratan de la relación
> entre la Guardianía y la Casa Universal de Justicia.
> El primer pasaje trata del deber del Guardián de insistir en una
> reconsideración por parte de los otros miembros de la Casa Universal de
> Justicia de cualquier derecho del cual él cree que está en conflicto con el
> significado y que se desvía del espíritu de las Sagradas Escrituras. El
> segundo pasaje trata de la infalibilidad de la Casa Universal de Justicia sin
> el Guardián, a saber, la afirmación de Shoghi Effendi de que "sin esta
> Institución (la Guardianía)... se vería totalmente privada de la guía
> necesaria para definir la esfera de la acción legislativa de sus representantes
> elegidos".
> Usted señala que algunos de los jóvenes se sentían perplejos porque no
> sabían como acomodar el primero de estos dos pasajes con tales
> afirmaciones, como la del Testamento de 'Abdu'l-Bahá que afirma que la
> Casa Universal de Justicia está "libre de todo error".
> Lo mismo que la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá no contradice
> de manera alguna del Kitáb-i-Aqdas", sino que, en las palabras del
> Guardián, "confirma, completamente y pone en correlación las provisiones
> del Aqdas", tampoco los escritos del Guardián contradicen ni la palabra
> revelada ni las interpretaciones del Maestro. Al tratar de comprender las
> Escrituras, por lo tanto, hay que darse cuenta ante todo de que no hay ni
> puede haber en ellas ninguna verdadera contradicción, y bajo esta luz
> podemos buscar con confianza la unidad de significado que contienen.
> El Guardián y la Casa Universal de Justicia tienen en común ciertos
> deberes y funciones; cada uno, además, opera en una esfera diferente y
> distinta. Como lo explica Shoghi Effendi, "...se desprende con toda claridad
> y en forma evidente que el Guardián de la Fe ha sido designado como
> Intérprete de la Palabra y que la Casa Universal de Justicia ha sido
> investida con la función de legislar sobre asuntos no mencionados
> expresamente en las Enseñanzas. La interpretación del Guardián,
> funcionando en su propia esfera, tiene tanta autoridad y obligatoriedad
> como los decretos de la Casa Universal de Justicia, cuyo exclusivo derecho
> y prerrogativa es pronunciar y dar el fallo final sobre aquellas leyes y
> ordenanzas que Bahá'u'lláh no ha revelado expresamente". A continuación
> afirma: "Ninguno de ellos puede, ni podrá jamás, infringir el sagrado y
> prescrito dominio del otro. Ninguno tratará de restringir la autoridad
> específica e indudable con que ambos han sido divinamente investidos". Es
> imposible concebir que dos centros de autoridad, que el Maestro ha
> declarado "están ambos bajo el cuidado y protección de la Belleza de Abhá,
> bajo el amparo y guía infalible de Su Santidad el Exaltado", pudieran estar
> en conflicto uno con el otro, por cuanto ambos son vehículos de la misma
> Guía Divina.
> La Casa Universal de Justicia, aparte de su función de establecer
> legislación, ha sido investida con las funciones más generales de proteger y
> administrar la Causa, de resolver cuestiones oscuras y de decidir sobre
> materias que hayan causado diferencias. En ninguna parte se afirma que la
> infalibilidad de la Casa Universal de Justicia se debe al hecho de que el
> Guardián sea un miembro o esté presente en ese Cuerpo. En realidad, tanto
> 'Abdu'l-Bahá en Su Testamento como Shoghi Effendi en su Dispensación
> de Bahá'u'lláh han afirmado explícitamente que los miembros elegidos de
> la Casa Universal de Justicia, al deliberar, son los receptores de la Guía
> Divina infalible. Además, el Guardián mismo en The World Order of
> Bahá'u'lláh declaró: "También se debe comprender claramente por parte
> de cada creyente que la institución de la Guardianía no abroga, bajo
> ninguna circunstancia, ni tampoco reduce en lo más mínimo los poderes
> concedidos por Bahá'u'lláh, los que fueron repetida y solemnemente
> confirmados por 'Abdu'l-Bahá en Su Testamento. No constituye bajo
> ninguna circunstancia una contradicción al Testamento y Escritos de
> Bahá'u'lláh y tampoco anula ninguna de Sus instrucciones reveladas".
> Aun cuando la responsabilidad específica del Guardián es la
> interpretación de la Palabra, está investido también con todos los poderes y
> prerrogativas necesarias para desempeñar su función como Guardián de la
> Causa, la Cabeza y protector supremo de Ella. Él es, además, designado la
> cabeza inamovible y miembro permanente del supremo Cuerpo legislativo
> de la Fe. Es en su calidad de cabeza de la Casa Universal de Justicia, y de
> miembro de ese Cuerpo, que el Guardián participan en el proceso
> legislativo. Si el siguiente pasaje, el cual dio origen a sus preguntas, es
> considerado a la luz de esta última relación, usted verá que no hay
> contradicción entre él y los otros textos: "Aun cuando el Guardián de la Fe
> ha sido designado cabeza permanente de tan augusto Cuerpo, él nunca
> puede, ni siquiera transitoriamente, asumir el derecho de exclusiva
> legislación. Él no puede anular la decisión de la mayoría de los miembros,
> pero está obligado a insistir en que reconsideren cualquier decreto del cual
> el firmemente crea que está en conflicto con el significado de las Palabras
> reveladas de Bahá'u'lláh y que se aparte del espíritu de ellas".
> Aunque el Guardián, con relación a los miembros de la Casa Universal
> de Justicia, no puede anular la decisión de la mayoría, es inconcebible que
> los otros miembros pasaran por alto cualquier objeción que él pondría
> durante la consulta, o que aprueben legislación en contra de lo que él
> declara estar en desarmonía con el espíritu de la Casa. Después de todo, es
> el fallo final pronunciado por la Casa Universal de Justicia al que la
> infalibilidad ha sido otorgada y no a algún punto de vista que haya sido
> expresado en el curso del proceso de legislación.
> Puede verse, por lo tanto, que no hay desacuerdo entre las afirmaciones
> del Maestro respecto a la Guía divina infalible conferida a la Casa
> Universal de Justicia y el citado pasaje de La Dispensación de
> Bahá'u'lláh.
> Quizás los amigos comprenderán mejor esta revelación si están
> informados de los procedimientos que sigue la Casa Universal de Justicia al
> legislar. En primer lugar, por supuesto, estudia con máximo cuidado los
> Textos Sagrados y las interpretaciones del Guardián, así como también
> considera los puntos de vista de todos los miembros. Después de
> prolongada consulta, se inicia el proceso de redactar un pronunciamiento.
> Durante este proceso es posible que se vuelva a considerar el asunto en
> todos sus aspectos. El resultado de esta nueva consideración podría ser que
> el fallo final sea substancialmente diferente de la conclusión apoyada al
> principio, o posiblemente se decida no legislar en ese momento sobre la
> materia. Puede apreciarse cuanta atención se prestaría a las ideas del
> Guardián durante tal proceso si él estuviera vivo.
> Al considerar el segundo pasaje debemos adherirnos nuevamente al
> principio de que las Enseñanzas no se contradicen.
> En los Escritos es evidente que se contemplaba y se refería a futuros
> Guardianes, pero en ninguna parte hay promesa o garantía alguna de que la
> línea de Guardianes duraría para siempre; al contrario, hay claras
> indicaciones de que la línea podría ser cortada. Si embargo, a pesar de ello,
> hay una reiterada insistencia en las Escrituras sobre la indestructibilidad de
> la Alianza y la inmutabilidad del Propósito de Dios para este Día.
> Uno de los más notables pasajes que contempla la posibilidad de tal
> rompimiento en la línea de Guardianes se halla en el propio Kitáb-i-
> Aqdas:
> "Las dotaciones destinadas a la caridad recurren a Dios, al
> Revelador de los Signos. Nadie tiene derecho de tomarlos sin la venia
> del Punto del Amanecer de la Revelación. Después de Él, la decisión
> corresponde a los Aghsán (Ramas), y después de ellos a la Casa de
> Justicia - si entonces estuviera establecida en el mundo - para que ellos
> empleen estas dotaciones en beneficio de los Sitios exaltados en esta
> Causa, y en aquello que Dios, el Omnisciente, el Todopoderoso, les ha
> ordenado. De otra manera, las dotaciones deben ser referidas al pueblo
> de Bahá, el cual no hable sin Su venia y el cual no forme juicio a no ser
> que esté conforme con aquello que Dios ha ordenado en esta Tabla, el
> cual es el campeón de la victoria entre el cielo y la tierra, para que
> pueda emplearlas en aquello que ha sido decretado en el Libro Sagrado
> por Dios, el Poderoso, el Generoso".
> El fallecimiento de Shoghi Effendi en 1957 precipitó la misma situación
> prevista en este pasaje, porque la línea de las Aghsán terminó antes de que
> se eligiera la Casa de Justicia. Aunque, como se ha observado, se dio
> providencias para la terminación, en alguna época, de la línea de los
> Aghsán, nunca debemos desestimar la enorme pérdida que ha sufrido la Fe.
> El propósito de Dios para la humanidad, sin embargo, queda inalterado, y
> la poderosa Alianza de Bahá'u'lláh queda inexpugnable. ¿Acaso Bahá'u'lláh
> no ha declarado categóricamente: "La Mano de la Omnipotencia ha
> establecido Su Revelación sobe cimientos inatacables y perdurables"?
> 'Abdu'l-Bahá por Su parte afirma: "En verdad, Dios hace lo que Él desea.
> ¡Nada puede anular Su Alianza; nada puede detener Su gracia ni
> oponerse a Su Causa!"; "Todo está sujeto a la corrupción; más la
> Alianza de vuestro Señor continuará compenetrándose en todas las
> regiones"; "Las pruebas de cada Dispensación son en proporción directa
> a la grandeza de la Causa; y como hasta ahora no se ha establecido tan
> manifiesta Alianza, escrita por la Pluma Suprema, las pruebas son
> correspondientemente más severas... Estas agitaciones de los violadores
> no son más que la espuma del mar. Esta espuma del mar no durará y
> pronto desaparecerá y desvanecerá. En cambio, el Océano de la Alianza
> se agitará y bramará eternamente". Y Shoghi Effendi ha afirmado
> claramente: "El lecho de roca en que está cimentado este Orden
> Administrativo es el Propósito inmutable de Dios para la humanidad en
> este Día". "...Esta gema inapreciable de Revelación Divina aún en su estado
> embrionario, evolucionaré dentro de la concha de Su Ley, y avanzará,
> integra e inalterada, hasta que abrace a la humanidad entera".
> En la Fe bahá'í han sido nombrados dos Centros autorizados hacia los
> cuales los creyentes deben dirigirse, pues en realidad el Intérprete de la
> Palabra es una extensión de aquel Centro que es la Palabra misma. El Libro
> es el registro de la expresión de Bahá'u'lláh, en tanto que el Intérprete
> divinamente inspirado es el Portavoz viviente de aquel Libro; es Él y solo
> Él que pude exponer autoritativamente el significado del Libro. Así, un
> Centro es el Libro con Su Intérprete, y el Otro es la Casa Universal de
> Justicia guiada por Dios para resolver todo lo que no esté explícitamente
> revelado en el Libro. Este modelo de Centros y sus relaciones es evidente
> en cada etapa en el desarrollo de la Causa. En el Kitáb-i-Aqdas Bahá'u'lláh
> informa a los creyentes que, después de Su fallecimiento, deben recurrir al
> Libro, y a "Aquel a Quien Dios ha señalado, Quien ha salido de esta
> Antigua Raíz". En el Kitáb-i-'Ahd (el Libro de la Alianza de Bahá'u'lláh),
> Él aclara que esto se refiere a 'Abdu'l-Bahá. En el Aqdas, Bahá'u'lláh
> también establece la institución de la Casa Universal de Justicia, y Le
> confiere la autoridad necesaria para el desempeño de sus funciones
> prescritas. El Maestro, en Su Voluntad y Testamento establece en forma
> explícita la Guardianía, la cual, Shoghi Effendi afirma, estuvo claramente
> prevista en los versículos del Kitáb-i-Aqdas, reafirma y elucide la
> autoridad de la Casa Universal de Justicia, y otra vez refiere a los creyentes
> al Libro: "todos deben volverse hacia el Libro Más Sagrado, y todo lo que
> no esté anotado expresamente allí debe ser referido a la Casa Universal
> de Justicia", y al final mismo del Testamento Él dice: "Todos deben
> buscar la guía y volverse hacia el Centro de la Causa y la Casa de
> Justicia. Quienquiera se vuelva a cualquier otro lado, en verdad, se
> encuentra en grave error".
> Ya que la esfera de jurisdicción de la Casa Universal de Justicia en
> cuestiones de legislación abarca todo lo que no esté explícitamente
> revelado en el Texto Sagrado, es evidente que el Libro mismo es la
> autoridad máxima y que deslinda la esfera de acción de la Casa de Justicia.
> Asimismo, el Intérprete del Libro debe necesariamente tener la autoridad
> para definir la esfera de la acción legislativa de los representantes elegidos
> de la Casa. Los escritos del Guardián y los consejos dados por él durante
> los treinta y seis años de su Guardianía, demuestran la manera en que él
> ejerció esta función en relación a la Casa Universal de Justicia y a las
> Asambleas Espirituales Nacionales y Locales.
> Del hecho de que el Guardián tiene la autoridad de definir la esfera de
> acción legislativa de la Casa Universal de Justicia no se deduce el corolario
> de que sin tal guía la Casa Universal de Justicia podría ir más allá de los
> limites de su señalada autoridad; semejante deducción estaría en conflicto
> con todos los demás Textos referentes a su infalibilidad, y específicamente
> con la clara afirmación del Guardián de que la Casa Universal de Justicia
> no puede, ni jamás podrá, infringir el dominio sagrado y prescrito de la
> Guardianía. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que aunque las
> Asambleas Espirituales Nacionales y Locales pueden recibir guía divina si
> consultan de la manera y en el espíritu señalado por 'Abdu'l-Bahá, no
> participan de las garantías explícitas de infalibilidad conferidas a la Casa
> Universal de Justicia. El atento estudiante de la Causa puede apreciar con
> qué cuidado el Guardián guió, después del fallecimiento de 'Abdu'l-Bahá, a
> estos representantes elegidos de los creyentes en la laboriosa edificación de
> las Constituciones Bahá'í Locales y Nacionales.
> Confiamos en que estas elucidaciones ayudarán a los amigos para lograr
> una más clara comprensión de estas relaciones, pero todos debemos tener
> presente que nos encontramos demasiado cerca de los comienzos del
> Sistema establecido por Bahá'u'lláh como para poder comprender
> cabalmente Sus potencialidades o las mutuas relaciones de Sus partes
> componentes. Como lo escribiera el secretario de Shoghi Effendi, en
> nombre de él, a un creyente el 25 de marzo de 1930: "El contenido del
> Testamento del Maestro está mucho más allá de lo que la presente
> generación pueda comprender. Requiere por lo menos un siglo de efectiva
> operación antes de que los tesoros de sabiduría contenidos en el puedan ser
> revelados..."
> Con cariñosos saludos bahá'ís
> La Casa Universal de Justicia.
> 
> Notas
> 1 Escrito en 1934.
> 1 En 1973 la Fe ha sido establecido en más de 330 países, islas y dependencias y su
> literatura ha sido editada en más de 570 idiomas.
> 1 Escrito en 1934.
> 2 Escrito en 1934.
> 3 Tablas de 'Abdu'l-Bahá en persa y árabe, vol. III, págs. 499-501.
> 4 La Dispensación de Bahá'u'lláh, págs. 75-76.
> 5 Carta fechada 21 de Marzo de 1930, The World Order of Bahá'u'lláh, pág. 20.
> 6 Carta del 27 de febrero de 1929, The World Order of Bahá'u'lláh, pág. 8.
> 7 La Dispensación de Bahá'u'lláh, pág, 77-78.
> 8 La Dispensación de Bahá'u'lláh, pág, 75.
> 9 La Dispensación de Bahá'u'lláh, pág, 78.
> 10 Citado pág. 109 en The World Order of Bahá'u'lláh.
> 11 Tablets of 'Abdu'l-Bahá, Vol. III, pág. 598.
> 12 Carta fechada el 21 de marzo de 1930, The World Order of Bahá'u'lláh, pág. 23.
> 13 Carta fechada el 21 de marzo de 1930, The World Order of Bahá'u'lláh, pág. 24.
> 14 Carta del 23 de febrero de 1924, Bahá'í Administration, pág. 62.
> 15 Carta escrita en persa el 19 de diciembre de 1922.
>
> — *Dispensacion de Baha'u'llah (Used by permission of the curator)*

