# La Dispensacion de Baha'u'llah

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> LA DISPENSACIÓN DE BAHÁ'U'LLÁH
> 
> SHOGHI EFFENDI
> 
> Título original en inglés:
> The Dispensation of Bahá'u'lláh
> 
> ÍNDICE
> 
> La Dispensación de Bahá'u'lláh
> Bahá'u'lláh	
> El Báb	
> 'Abdu'l-Bahá	
> El orden Administrativo	
> 
> Apéndice
> Cartas de la Casa Universal de Justicia	
> 
> A los amados de Dios y a las siervas
> del Misericordioso de todo el Occidente.
> 
> Compañeros de labor en la Viña Divina:
> 
> El 23 de mayo de este auspicioso año1, el mundo Bahá'í celebrara el 
> nonagésimo aniversario de la fundación de la Fe de Bahá'u'lláh. Nosotros, que 
> en esta hora nos hallamos sobre el umbral de la última década del primer siglo 
> de la era Bahá'í, bien podemos detenernos a reflexionar sobre las misteriosas 
> dispensaciones de tan augusta, tan trascendental Revelación. ¡Cuan vasto, 
> cuan fascinante es el panorama que el transcurso de nueve décadas despliega 
> ante nuestros ojos! Su descollante grandeza casi nos anonada. Tan solo el 
> contemplar este espectáculo único, el visualizar, aunque sea oscuramente, las 
> circunstancias que asistieron al nacimiento y al gradual desenvolvimiento de 
> est suprema Teofanía, al recordar aun a grandes rasgos las dolorosas luchas 
> que proclamaron su origen y aceleraron su marcha, ha de bastar para 
> convencer a todo observador imparcial de esas eternas verdades que motivan 
> su vida y que deben continuar impulsándola hasta que alcance el ascendiente 
> a que está destinada.
> 
> Dominando toda la extensión de este fascinante espectáculo, sobresale la 
> incomparable figura de Bahá'u'lláh, trascendental en Su majestuosidad, 
> serena, imponente, inaccesiblemente gloriosa. Unida a ella, aunque 
> subordinada en rango, e investido con la autoridad de presidir con Él sobre los 
> destinos de esta suprema Dispensación, resplandece sobre este cuadro 
> mental la gloria juvenil del Báb, infinito en Su ternura, irresistible en Su 
> encanto, sin igualen su heroísmo, incomparable en las dramáticas 
> circunstancias de Su vida corta pero memorable. Y finalmente surge, aunque 
> en un plano propio y en una categoría completamente aparte de la ocupada 
> por las dos Figuras gemelas que Le precedieron, la vibrante, la magnética 
> personalidad de 'Abdu'l-Bahá, reflejando, hasta un grado tal que ningún 
> hombre, por más exaltado que sea su posición puede esperar rivalizar, la 
> gloria y poder de que solo están dotados Aquellos que son las Manifestaciones 
> de Dios.
> 
> Con la ascensión de 'Abdu'l-Bahá y, más particularmente, con la muerte de Su 
> bien amada e ilustre hermana la más exaltada Hoja -última sobreviviente de 
> una heroica y gloriosa edad-, se cierra el primer y más conmovedor capítulo de 
> la historia Bahá'í, marcando el final de la era Primitiva y Apostólica de la Fe de 
> Bahá'u'lláh. Fue 'Abdu'l-Bahá Quien, por medio de las disposiciones de Su 
> trascendental Voluntad y Testamento, ha establecido el vinculo vital que debe 
> unir para siempre la era que acaba de expirar con aquella en la cual ahora 
> vivimos -el periodo de Transición y de Formación de la Fe-, etapa que en la 
> plenitud del tiempo ha de llegar a florecer y dar su fruto con las hazañas y 
> triunfos que anunciaran la Edad de Oro de la Revelación de Bahá'u'lláh.
> 
> Muy queridos amigos: Las impetuosas fuerzas liberadas tan milagrosamente 
> por medio de dos independientes e inmediatamente sucesivas Manifestaciones 
> van siendo ahora, ante nuestros propios ojos, gradualmente agrupadas y 
> disciplinadas, gracias al cuidado de los elegidos administradores de una Fe de 
> tan vastos alcances. Dichas fuerzas se van cristalizando lentamente en 
> instituciones que llegaran a ser consideradas como el distintivo y la gloria de la 
> era que estamos nosotros llamados a establecer e inmortalizar con nuestras 
> obras. Pues de nuestros esfuerzos de hoy y sobre todo al grado en que nos 
> esforcemos por reformar nuestras vidas conforme al modelo de sublime 
> heroísmo asociado con aquellos que nos precedieron, debe depender la 
> eficacia de los instrumentos que ahora modelamos, instrumentos que han de 
> erigir la estructura de esa bienaventurada Mancomunidad que distinguirá a la 
> Edad de Oro nuestra Fe.
> 
> No es mi propósito, al mirar atrás hacia esos años pletóricos de hechos 
> heroicos, intentar tan siquiera un sumaria resumen de los poderosos 
> acontecimientos que han ocurrido desde 1844 hasta nuestro días. Ni tengo 
> tampoco intención alguna de acometer un análisis de las fuerzas que los han 
> precipitado, o de evaluar su influencia sobre pueblos e instituciones en casi 
> todos los continentes del mundo. La biografía autentica de las vidas de los 
> primeros creyentes en el periodo primitivo de nuestra Fe y la investigación 
> asidua que emprenderán los competentes historiadores Bahá'í del futuro 
> transmitirán juntas, a las posteridad, una exposición tan magistral de la historia 
> de dicha época, que jamás podrían mis propios esfuerzos pretender realizar. 
> Mi mayor interés en este periodo de desafío de la historia Bahá'í es, más bien, 
> llamar la atención de aquellos que están destinados a ser los principales 
> constructores del Orden Administrativo de Bahá'u'lláh hacia ciertas verdades 
> fundamentales cuya elucidación ha de serles de tremenda ayuda para 
> proseguir eficazmente su importante obra.
> 
> La posición internacional que ya ha alcanzado la Religión de Dios exige 
> imperiosamente, además, que sus principios básicos sean ahora 
> definitivamente esclarecidos. El ímpetu sin precedentes que la brillante obra 
> de los creyentes norteamericanos ha dado al progreso de la Fe; el intenso 
> interés que el primer Mashriqu'l-Adhkár en occidente está despertando 
> rápidamente entre diversas razas y naciones; el surgimiento e incesante 
> consolidación de instituciones Bahá'í en no menos de cuarenta de los países 
> más adelantados del mundo; la diseminación de literatura Bahá'í en no menos 
> de veinticinco de los más difundidos idiomas;1el éxito con que recientemente 
> fueron coronados los esfuerzos de los creyentes persas en todas la nación, en 
> los primeros pasos dados para establecer el tercer Mashriqu'l-Adhkár del 
> mundo Bahá'í en los alrededores de la capital de su país nativo; las medidas 
> que se están tomando para la inmediata formación de su primera Asamblea 
> Espiritual Nacional, representando los interese de la enorme mayoría de 
> adherentes Bahá'ís; la erección ya proyectada de aun otra columna más de la 
> Casa Universal Justicia, la primera en su genero en el hemisferio meridional; 
> los testimonios verbales y escritos de una Fe que se esfuerza ha recibido de 
> reyes, instituciones gubernamentales, tribunales internacionales y dignatarios 
> eclesiásticos; la publicidad que ha recibido con motivo de las acusaciones 
> dirigidas contra ella por enemigos implacables, antiguos y recientes; la formal 
> emancipación de una parte de sus creyentes de las cadenas de la ortodoxia 
> musulmana en un país que puede considerarse como el más ilustrado entre las 
> naciones islámicas; todo esto prueba ampliamente el creciente impulso con 
> que la invencible comunidad del más Grande nombre avanza hacia la victoria 
> final.
> 
> Muy queridos amigos: En virtud de las obligaciones y responsabilidades que 
> como Guardián de la Fe de Bahá'u'lláh estoy llamado a desempeñar, 
> considero de mi incumbencia en tiempos en que la luz de la publicidad está 
> siendo enfocada cada vez más sobre nosotros, poner especialmente de relieve 
> ciertas verdades que forman la base de nuestra Fe, la integridad de las cuales 
> es nuestra obligación primordial salvaguardar. Estoy convencido de que la 
> valiente defensa y la debida asimilación de estas verdades reforzaran 
> poderosamente el vigor de nuestra vida espiritual y serán de gran ayuda para 
> contra restar las maquinaciones de un implacable y vigilante enemigo.
> Estoy firmemente convencido de que debe mantenerse como primera 
> obligación y como objeto del incesante esfuerzo de todo fiel adherente, el 
> tratar de adquirir una comprensión más adecuada del significado de la 
> estupenda Revelación de Bahá'u'lláh. Una comprensión cabal y exacta de tan 
> vasto sistema, de revelación tan sublime, de custodio tan sagrada, está más 
> allá, por obvias razones, del alcance y poder de nuestras mentes finitas. 
> Podemos, sin embargo, y es nuestro deber ineludible mientras trabajamos en 
> la propagación de la Fe, tratar de conseguir nueva inspiración y mayor sostén, 
> mediante una concepción más clara de las verdades que ella contiene y de los 
> principios en que se basa.
> En el curso de mi explicación acerca de la posición del Báb, en una 
> comunicación dirigida a los creyentes norteamericanos, hice una ligera 
> referencia a la incomparable grandeza de la Revelación de la cual Él se 
> considera el humilde Precursor. Él, a Quien Bahá'u'lláh aclamo en el Kitáb-i-
> Íqán como le prometido Qá'im que ha manifestado nada menos que veinticinco 
> de las veintisiete letras que todos los Profetas estaban destinados a revelar, 
> siendo Revelador tan grande, ha dado Él mismo testimonio acerca de la 
> preeminencia de esa Revelación superior que tan pronto había de remplazar a 
> la Suya. "El germen", asevera el Báb en el Bayán Persa, "que contiene dentro 
> de si las potencialidades de la Revelación que vendrá, está dotada de un 
> poder superior que el de la totalidad de las fuerzas de todos los que me 
> siguen". "Entre todos los tributos", Él afirma nuevamente, "que yo he hecho a 
> Aquel que vendrá después de Mi, el mayor es este, Mi confección escrita, de 
> que ninguna de Mis palabras puede describirlo a Él adecuadamente, ni 
> ninguna referencia acerca de Él, en Mi Libro el Bayán, puede hacer justicia a 
> Su Causa". "El Bayán", declara Él categóricamente en el mismo Libro, "y 
> quienquiera que en el este, gira alrededor de las palabras de 'Aquel a Quien 
> Dios manifestara, lo mismo que el Alif (el Evangelio) y quienquiera estuvo en 
> el, giro alrededor de las palabras de Mahoma, el Apóstol de Dios." "Mil lecturas 
> cuidadosas del Bayán", Él hace notar además, "no puede igualarse con la 
> lectura cuidadosa de un solo versículo que ha de revelar 'Aquel a Quien Dios 
> manifestara'...El Bayán se en cuenta hoy en estado de simiente; su perfección 
> definitiva se pondrá en evidencia al principio de la manifestación de 'Aquel a 
> Quien Dios manifestara',...El Bayán y todos los que son sus creyentes tienen 
> un anhelo por Él, más ardiente que al anhelo de un amante por su amada...El 
> Bayán deriva toda su gloria de 'Aquel a Quien Dios manifestará'. Todas las 
> bendiciones sean con quien crea en Él y el dolor advenga a quien rechace Su 
> verdad
> 
> Dirigiéndose el Báb a Siyyid Ya¥yáy-i-Dárábí de sobrenombre Va¥íd, el más 
> instruido, más elocuente e influyente entre Sus seguidores pronuncia esta 
> advertencia: "Por la rectitud de Aquel Cuyo poder hace germinar la semilla e 
> infunde el espíritu de vida en todas las cosas, si estuviera yo seguro de que en 
> el día de Su manifestación tu habrías de negarle, no vacilaría en desconocerte 
> y repudiar tu fe...Si, por el contrario, se me dijera que un cristiano, que no 
> profesa lealtad a Mi Fe, creerá en Él, a tal consideraría como la niña de Mis 
> ojos".
> 
> En una de Sus oraciones, Él así comulga con Bahá'u'lláh: "¡Exaltado seas, Oh 
> Señor mío Omnipotente! ¡Cuan insignificantes y despreciables aparecen mi 
> palabra y todo lo que me pertenece, a menos que estén relacionados con Tu 
> Gran Gloria! Concédeme que por medio de la ayuda de Tu gracia, todo aquello 
> que me pertenezca sea aceptable ante Tus ojos".
> 
> En el Qayyúm-i-Asmá', el comentario del Báb sobre la sura de José, 
> caracterizado por el Autor del Íqán como "el primero, el más grande y el más 
> poderoso" de los libro revelados por el Báb, leemos las siguientes referencias 
> acerca de Bahá'u'lláh: "De la nada absoluta, oh grande y omnipotente Maestro, 
> Tu, por medio de la celestial potencia de Tu fuerza, me has hecho surgir y 
> levar para proclamar esta Revelación. Solo en Ti he puesto mi fe; no he 
> dependido de ninguna voluntad más que de Tu voluntad...!Oh Tu Jirón de 
> Dios! Me he sacrificado totalmente por Ti. He anhelado que el martirio en el 
> sendero de Tu amor. Testigo suficiente es para mi, Dios, el Exaltado, el 
> Protector, el Antiguo de los Días". "Y cuando la hora designada haya sonado", 
> se dirige nuevamente a Bahá'u'lláh en ese mismo comentario, y "revela Tu con 
> la majestad de Dios, el Omnipotente, un débil e infinitesimal fulgor de Tu 
> impenetrable Misterio, desde las alturas del más Alto y Místico Monte, para 
> que aquellos que han reconocido el brillo del Esplendor Sinaico puedan 
> desvanecerse y morir al ver un fugaz vislumbre de la Luz ardiente y carmesí 
> que envuelve Tu Revelación".
> 
> Como testimonio de la grandeza de la Revelación identificada con Bahá'u'lláh, 
> puedan citarse los siguientes extractos de una tabla dirigida por 'Abdu'l-Bahá a 
> un eminente zoroastriano, seguidor de la Fe: "Has escrito que en los libros 
> sagrados de los creyentes de Zoroastro, está escrito que, en los últimos días, 
> el sol tendrá necesariamente que detenerse en tres Dispensaciones 
> separadas, En la primera Dispensación está predicho que el sol permanecerá 
> inmóvil por diez días; en la segunda, por dos veces ese tiempo; en la tercera, 
> por lo menos todo un mes. La interpretación de esta profecía es esta: La 
> primera Dispensación a que se hace referencia es la Dispensación 
> Mahometana, durante la cual el Sol de la Verdad permaneció inmóvil diez días. 
> Cada día se calcula en un siglo. La Dispensación Mahometana debió durar 
> entonces no menos de mil años, que es exactamente el periodo que 
> transcurrió desde que se puso la Estrella del Imanato hasta el advenimiento de 
> la Dispensación proclamada por el Báb. La segunda Dispensación que se 
> menciona en esta profecía, es la inaugurada por el mismo Báb, que empezó en 
> el año 1260 D.H. y finalizo en 1280 D.H. Respecto a la tercera Dispensación, 
> la Revelación proclamada por Bahá'u'lláh, como el Sol de la Verdad al llegar a 
> esa posición brilla en la plenitud de Su meridiano esplendor, se ha fijado su 
> duración en un periodo de un mes entero, que es el tiempo máximo que el Sol 
> emplea para pasar por un signo del Zodiaco. De ahí puedes imaginarte la 
> magnitud del ciclo Bahá'í, ciclo que ha de durar por lo menos un periodo de 
> quinientos mil años".
> Por el texto de esta explícita y autorizada interpretación de tan antigua 
> profecía, resulta evidente cuan necesario que todo fiel seguidor de la Fe 
> acepte el origen divino y sostenga la posición independiente de la 
> Dispensación Mahometana. Además, en estos mismos pasajes queda 
> implícitamente reconocida la validez del Imanato, esa institución divinamente 
> establecida, de la cual el mismo Báb era descendiente directo de su miembro 
> más distinguido, y la cual continuo siendo por un periodo de no menos de 
> doscientos sesenta años la receptora elegida de la guía del Todopoderoso y el 
> depositario de uno de los dos legados más preciosos del Islam.
> Debemos también reconocer que esta misma profecía atestigua el carácter 
> independiente de la Dispensación Bábí y corrobora indirectamente la verdad 
> de que, de acuerdo con el principio de la revelación progresiva, cada 
> Manifestación de Dios debe necesariamente otorgar a la humanidad de Su 
> tiempo mayor guía divina que la que haya podido recibir o apreciar una edad 
> anterior y menos receptiva. Es por esta razón y no por mérito superior alguno 
> que puede considerarse inherente a la Fe Bahá'í, por lo que esa profecía da 
> testimonio de la gloria y pode sin rival con que ha sido investida la 
> Dispensación de Bahá'u'lláh, dispensación cuyas potencialidades apenas 
> estemos comenzando a percibir y cuyo alcance total jamás podremos 
> determinar.
> Si deseamos ser fieles a las tremendas significaciones que Su mensaje 
> implica, la Fe de Bahá'u'lláh debe ser considerada, en verdad, como la 
> culminación de un ciclo, como la etapa final de una serie de revelaciones 
> sucesivas, preliminares y progresivas. Comenzando éstas con Adán y 
> terminando con el Báb, han preparado el camino y anticipado con énfasis 
> siempre creciente el advenimiento de ese Día de Días, en que habría de 
> manifestarse Aquel que es la Promesa de todas las Edades.
> Las palabras de Bahá'u'lláh pronuncian abundante testimonio de esa verdad. 
> Una simple referencia a las manifestaciones que repetidas veces Él mismo ha 
> hecho en Vehemente lenguaje y con impotente fuerza, no puede menos que 
> demostrar plenamente el carácter de la Revelación de la que Él fue el portador 
> elegido. Si deseamos tener una comprensión más clara de su significado e 
> impotencia, debemos, pues, dirigir nuestra atención a las palabras que 
> emanaron de Su Pluma, fuente maestra de tan impetuosa Revelación. Tanto 
> en la aserción de Su posición sin precedentes que Él reclama, o en Sus 
> alusiones a las misteriosas fuerzas por Él liberadas, o en esos pasajes donde 
> se exaltan las glorias de Su tan esperado Día o se magnifica la posición que 
> han de alcanzar los que han reconocido sus ocultas virtudes, Bahá'u'lláh y, en 
> grado casi similar, el Báb y 'Abdu'l-Bahá, han legado a la posteridad minas de 
> tan inestimable riquezas, que ninguno de los que pertenecemos a la presente 
> generación podemos estimar convenientemente. Tales testimonios 
> relacionados con este tema se hallan impregnados de un poder tal y revelan 
> tal belleza, que solamente aquellos que son versados en los idiomas en que 
> fueron originalmente revelados pueden pretender haberlos apreciado 
> suficientemente. Son tan numerosos esos testimonios, que seria necesario 
> escribir todo un volumen para compilar los principales entre ellos. Todo lo que 
> puedo aventurarme a intentar, por el momento, es compartir con vosotros solo 
> aquellos pasajes que he podido escoger entre Sus voluminosos escritos.
> "Doy testimonio ante Dios", proclama Bahá'u'lláh "de la grandeza, la 
> inconcebible grandeza de esta Revelación de Nuestras Tablas, esta verdad, 
> para que la humanidad sea despertada de su negligencia." "En esta 
> potentísima Revelación", anuncia Él, de modo inequívoco, "todas las 
> dispensaciones del pasado han alcanzado su más elevada y final 
> consumación". "Aquello que ha sido puesto de manifiesto en esta preeminente, 
> en esta muy exaltada Revelación, no tiene paralelo en los anales del pasado y 
> nada similar han de presenciar edades futuras". "Él es Quien", proclama 
> Bahá'u'lláh refiriéndose a Si mismo, "en el Antiguo Testamento fue llamado 
> Jehová, Quien en los Evangelios ha sido designado como el Espíritu de la 
> Verdad, y en el Corán, aclamado como el Gran Anuncio". "A no ser por Él, 
> ningún Mensajero Divino habría sido investido con el manto de profeta, ni 
> habría sido revelada ninguna de las sagradas escrituras. De ello dan 
> testimonio todas las cosas creadas". "La palabra que el Dios único y verdadero 
> pronuncia en este día, aunque esa palabra sea el más común y familiar de los 
> términos está investida de suprema y única distinción". "La mayor parte de la 
> humanidad no está aun madura. Si hubiera adquirido capacidad suficiente, 
> habríamos Nosotros derramado sobre ella una medida tan grande de Nuestro 
> conocimiento que todos los que residen sobre la tierra y en el cielo se habría 
> encontrado, por virtud de la gracia que fluye de Nuestra pluma, completamente 
> liberados de todo conocimiento que no fuera el conocimiento de Dios, y se 
> habría establecido firmemente en le trono de perenne tranquilidad." "Ante Dios, 
> afirmo solemnemente, que la Pluma de Santidad ha escrito sobre la nívea 
> blancura de Mi frente, en letras de refulgente gloria, estas resplandecientes y 
> santas palabras de almizclada fragancia: '¡Oh vosotros que habitáis en la 
> tierra, mirad! ¡Oh vosotros, los moradores del cielo, sed testigos! Él es, en 
> verdad, vuestro Bienamado. Él es Aquel Cuyo igual el mundo de la creación no 
> ha visto, Aquel Cuya deslumbrante belleza ha deleitado los ojos de Dios, el 
> Ordenador, el Todopoderoso, el Incomparable!'"
> "Seguidores del Evangelio", exclama Bahá'u'lláh dirigiéndose a toda la 
> cristiandad, "he aquí, abiertas de par en par, las puertas del cielo. Aquel que 
> ascendió a él ha venido ya. Escuchad como llama en alta voz sobre la tierra y 
> los mares anunciando a toda la humanidad el advenimiento de esta 
> Revelación, Revelación por cuyo medio la Lengua de Grandeza está ahora 
> proclamando: '¡He aquí la sagrada Promesa que se ha cumplido, porque Él, el 
> Prometido, ha llegado!'" "Desde el valle sagrado, exclama la voz del Hijo del 
> Hombre: 'Heme aquí, Heme aquí, ¡Oh Dios, mi Dios!'...mientras que desde la 
> Zarza Ardiente viene el grito de: 'He aquí el Anhelo del mundo, puesto de 
> manifiesto en Su trascendental gloria!' El Padre ha llegado. Aquello que os fue 
> prometido en el Reino de Dios, se ha cumplido. Esta es la Palabra que el Hijo 
> dejo sin revelar, cuando dijo a aquellos que le rodeaban que no podrían ellos 
> soportar.... Verdaderamente, el Espíritu de la Verdad ha venido, para guiaros 
> hacia toda verdad...Él es Aquel que glorifico al Hijo y exalto Su causa..." "El 
> confortador Cuyo advenimiento prometieron todas las Escrituras ha llegado 
> para revelarnos todo conocimiento y toda sabiduría. Buscad a Él por toda la 
> superficie de la tierra: afortunadamente habréis de encontrarla".
> "Llama a Sión, oh Carmelo", escribe Bahá'u'lláh, "y anuncia las felices nuevas: 
> ¡El que estaba oculto a los ojos mortales ha venido! Su soberanía que todo lo 
> subyuga está manifiesta; Su esplendor que todo lo abarca se ha revelado... 
> Apresúrate y circunda la Ciudad de Dios que ha descendido del cielo, la 
> celestial Kaaba a cuyo derredor han circundado en adoración los favorecidos 
> de Dios, los puros de corazón y la compañía de los más excelsos ángeles". 
> "Yo Soy Aquel", afirma Él en otra ocasión, "Quien fue ensalzado por boca de 
> Isaías, Aquel con Cuyo nombre fueron adornados tanto el Tora como el 
> evangelio". "Apresuróse la gloria del Sinaí a circundar el Amanecer de esta 
> Revelación, mientras desde las alturas de Reino se oye la voz del Hijo de Dios 
> que proclama: '¡Oh vosotros los soberbios de la tierra, levantaos y daos prisa 
> en ir hacia Él'. El Carmel se ha dado prisa en este día para llegar a Su corte en 
> anhelante adoración, y desde el corazón de Sión llega el grito: 'La promesa de 
> todas las edades ha sido ahora cumplida. Se ha puesto de manifiesto aquello 
> que había sido anunciado en las sagradas escrituras de Dios, el Bienamado, el 
> Altísimo'. "Héyaz se halla excitada por las brisas que anuncian las nuevas de 
> una jubilosa reunión. La oímos exclamar: 'Alabado sea, oh mi Señor, el 
> Altísimo, a causa de mi separación de Ti estaba muerta; la brisa saturada con 
> la fragancia de Tu presencia me ha vuelto a la vida. Feliz aquel que se ha 
> vuelto hacia Ti y pobre de aquel que se extravía'." "Por el Dios único y 
> verdadero, Elías apresuróse en venir a Mi corte y ha circulado de día y de 
> noche por mi trono de gloria". "Salomón, en toda su majestad, circula en 
> adoración a Mi alrededor en este día, pronunciando esta exaltadísima palabra: 
> 'he vuelto mi rostro hacia Tu rostro, ¡Oh Todopoderoso Gobernante del mundo! 
> Me he desprendido por entero de todas las cosas que me pertenecen y anhelo 
> aquello que Tu posees!'." "Si Mahoma, el apóstol de Dios, hubiera alcanzado 
> este Día". escribe Bahá'u'lláh en una Tabla que revelo la víspera de Su 
> destierro a la colonia penal de 'Akká, "habría exclamado: '¡Oh Tu, Anhelo de 
> los Divinos Mensajeros, en verdad, Te he reconocido!' Si Abraham hubiera 
> alcanzado este Día, Él también, cayendo postrado en el suelo y con extrema 
> humildad ante el Señor, tu Dios, habría exclamado: 'Mi corazón está lleno de 
> paz, ¡Oh Tu, Señor de todo lo que existe en el cielo y en la tierra! Yo declaro 
> que Tu has descubierto ante mis ojos toda la gloria de Tu poder y la plena 
> majestad de Tu ley!'...Si el mismo Moisés hubiera alcanzado este Día. Él 
> también habría alzado Su voz, diciendo: 'Todas las loas sean para Ti, por 
> haber levantado sobre mi la luz de Tu semblante y haberme incluido entre 
> aquellos que tuvieron el privilegio de contemplar Tu rostro!'" "Norte u Sur, 
> ambos vibran al llamado anunciando el advenimiento de nuestra Revelación. 
> Podemos oír la voz de la Meca, aclamando: 'Toda alabanza sea a Ti. ¡ Oh 
> Señor, mi Dios, Todo Glorioso! por haber exhalado sobre mi el aliento envuelto 
> en al fragancia de Tu presencia'. También Jerusalén está llamando en alta 
> voz: ' Alabando y exaltado seas Tu, ¡Oh Bienamado de la tierra y del cielo, por 
> haber cambiado la agonía de mi separación de Ti por el gozo de una 
> vivificante reunión!'"
> "Por la justicia de Dios", afirma Bahá'u'lláh, deseando revelar toda la potencia 
> de Su invencible poder, "Si un hombre, completamente solo, se levanta en 
> nombre de Bahá y se coloca la armadura de Su amor, a ese hombre el 
> Omnipotente hará victorioso, aunque se juntaren contra él fuerzas de la tierra y 
> del cielo". "Por Dios, fuera de Quien no hay otro Dios! Si alguien se levanta 
> para el triunfo de nuestra Causa, a ese hará Dios victorioso, aunque se aliaren 
> contra él decenas de miles de enemigos. Y si su amor por Mi crece, Dios 
> establecerá su ascendente sobre todos los poderes terrestres y celestiales. 
> Así, hemos puesto el soplo del espíritu de poder en todas las regiones".
> "Este es el Rey de los Días", así Él ensalza la edad que ha presenciado el 
> advenimiento de Su Revelación, "el Día que ha presenciado la llegada dl más 
> Amado, de Aquel que a través de toda de eternidad fuera aclamado como el 
> Anhelo del Mundo". "el mundo de la existencia brilla en este Día con el 
> resplandor de esta Divina Revelación. Todas las cosas creadas cantan las 
> alabanzas y ensalzan su salvadora gracia. El universo se halla envuelto en un 
> éxtasis de jubilo y regocijo. Las Escrituras de las pasadas Dispensaciones 
> celebran el gran jubileo que necesariamente debe saludar a este, el más 
> grande de los Días de Dios. Dichoso de aquel que ha vivido para presenciar 
> este Día y ha reconocido su posición". "Si la humanidad llegara a fijarse 
> debidamente en solo una palabra de semejante alabanza, se llenaría de tanta 
> delicia que quedaría extasiada de admiración. Fascinada, brillaría entonces 
> resplandecientemente sobre el horizonte de verdadera comprensión".
> "Sed justas, ¡Oh vosotras, gentes de mundo!" dice Él dirigiéndose a la 
> humanidad "¿es acaso propio y natural que pongáis en duda la autoridad de 
> Aquel Cuya presencia 'El que converso con Dios' (Moisés) ansío alcanzar, la 
> belleza de Cuyo semblante el 'Bienamado de Dios' (Mahoma) anhelo 
> contemplar, por medio de la potencia de Cuyo amor el 'Espíritu de Dios' 
> (Jesús) ascendió al cielo, por Quien el 'Punto primordial' (el Báb) ofreció su 
> Vida?" "Aprovechad vuestra oportunidad", advierte Él a Sus discípulos, "puesto 
> que un fugaz momento en este Día sobrepasa a siglos de una era pasada... Ni 
> el sol ni la luna presenciaron Día como este... Es evidente que toda edad en 
> que ha vivido una Manifestación de Dios está divinamente dispuesta y puede 
> en cierto modo ser caracterizada como el Día designado de Dios. Sin embargo, 
> este Día es único y debe ser distinguido de los que lo han precedido. La 
> designación de 'Sello de los Profetas' revela y demuestra plenamente su alta 
> posición".
> Explayándose respecto a las fuerzas latentes en Su Revelación, Bahá'u'lláh 
> revela lo siguiente: "Por el movimiento de Nuestra Pluma de Gloria, por deseo 
> del Omnipotente Ordenador, hemos inspirado una nueva vida en toda 
> estructura humana y hemos infundido una nueva potencia a cada palabra. 
> Todas las cosas creadas proclamando loa indicios de esta regeneración 
> mundial". "Estas son", agrega Él. "las más grandes, las más regocijantes 
> nuevas que la Pluma de este Agraviado ha impartido a la humanidad". "¡Cuan 
> grande es ", exclama Él, en otro pasaje, "esta Causa! ¡Cuan abrumador es el 
> paso de su mensaje! Este es le Día del cual se ha dicho: '¡Oh hijo mío! en 
> verdad, Dios ha de revelar todo, aunque tan solo fuese el peso de un grano de 
> mostaza y estuviera oculto en una roca, o en los cielos o en la tierra; porque 
> Dios lo penetra todo, de todo está informado!" "¡Por la rectitud del Dios único y 
> verdadero! Si se perdiera una partícula pequeñísima de una joya y quedara 
> enterrada debajo de una montaña de piedras y escondida detrás de los siete 
> mares, la Mono de Omnipotencia con seguridad la revelaría en este Día, pura 
> y limpia de modo". "Aquel que participe de las aguas de mi Revelación, ha de 
> gustar de todas las incorruptibles delicias dispuestas por Dios desde el 
> principio que no tiene principio hasta el fin que no tiene fin". "Cada letra 
> procedente Nuestra boca está dotada de tal poder generador, que la 
> capacitara para traer a la existencia una nueva creación, creación cuya 
> magnitud es inescrutable para todos, salvo Dios. Él ciertamente tiene 
> conocimiento de todo". "Si así Nosotros lo desearemos, estar en Nuestro poder 
> capacitar a una partícula flotante de polvo para que, en menos de un abrir y 
> cerrar de ojos, genere soles de infinito e inconcebible esplendor; hacer que 
> una gota de rocío se convierta en vastos e innumerables océanos; infundir en 
> cada letra una fuerza tal, que le de poder para revelar todo el saber de edades 
> pasadas y futuras". "Poseemos tal poder, que de ser este triado a luz, ha de 
> transmutar el más mortífero veneno en panacea de eficacia infalible".
> Juzgando el valor de la posición del verdadero creyente, Él hace notar: "!Por la 
> tristeza que aflige la belleza del Todo Glorioso! Tal es la posición ordenada 
> para el verdadero creyente, que si en medida menor que el ojo de una aguja 
> fuese revelada a la humanidad la gloria de esta posición, todo observador se 
> consumiría en su anhelo por alcanzarla. Por esta razón, se ha decretado que, 
> en este vida terrenal, la medida completa de la gloria de su propia posición 
> permanezca oculta a los ojos de tal creyente". "Si se levantara el vuelo". Él 
> afirma igualmente, "y se manifestara la gloria plena de la posición de aquellos 
> que se han vuelto completamente hacia Dios y han renunciado al mundo, por 
> amor a Él, toda la creación quedaría atónita".
> Haciendo resaltar el carácter superlativo de Su Revelación, comparada con la 
> Dispensación precedente, Bahá'u'lláh afirma: "Si todos los pueblos del mundo 
> fueran investidos con los poderes y tributos destinados a las Letras del 
> Viviente; los discípulos escogidos del Báb, cuya posición es diez mil veces 
> más gloriosa que cualesquiera de las alcanzadas por los apóstoles de la 
> antigüedad, y si uno o todos esos pueblos titubean, tanto sea como en abrir y 
> cerrar de ojos, en reconocer la luz de Mi Revelación, de nada les serviría su fe 
> y serían considerados infieles". Tan formidable es la efusión de Divina gracia 
> en esta Dispensación que de haber manos mortales suficientemente ágiles 
> para registrarlos, fluirían los versículos en torrentes de tal número durante el 
> espacio de solo un día y una noche, que equivaldrían a la totalidad del Bayán 
> Persa".
> "Escuchad mi advertencia, ¡Oh pueblo de Persia!", así se dirige Él a Sus 
> compatriotas; "Si fuere yo sacrificado por vuestra monos, Dios, con seguridad, 
> hará surgir otro tomara el lugar dejado vacante por mi muerte; porque ese es el 
> método que ha usado Dios en el pasado y no encontrareis cambio en la 
> manera de proceder de Dios". "Si traten de ocultar Su luz en le continente, Él, 
> de seguro, levantara la cabeza en el centro mismo del corazón del océano, y 
> alzando Su voz proclamara: 'Yo soy Quien da vida al mundo!'... Y si Lo 
> arrojaren dentro de un foso obscuro Lo hallaran a Él sentado sobre las 
> cumbres más elevadas de la tierra, anunciando en alta voz a toda la 
> humanidad: '¡He aquí!; ha llegado al anhelo del mundo, en Su majestuosidad, 
> soberanía y trascendente dominio'. Y si Lo sepultaren en las Profundidades de 
> la tierra, Su Espíritu, remontándose a lo más alto del cielo, hará resonar este 
> llamado: '¡Ved! he aquí, ha llegado la Gloria; sed testigos del Reino de Dios, el 
> Santísimo, el Clemente, el Todopoderoso'." "En la garganta de este Joven", es, 
> además, otra sorprendente manifestación, "hay acentos aprisionados que, de 
> revelarse a la humanidad, aunque menos que lo equivalente al ojo de una 
> aguja, bastaría para causar el derrumbe de todas las montañas; para 
> descolorar las hojas de los arboles y hacer caer sus frutos; para hacer inclinar 
> todas las frente en veneración y hacer volver todos los rostros en adoración 
> hacia este omnipotente Gobernante, Quien, en diversas edades y de distintas 
> maneras, apareció como una llama devoradora, como el árbol que, arraigado 
> en el suelo de santidad, eleva sus ramas y expande sus miembros hasta más 
> allá del trono de inmortal gloria".
> Anunciando el Sistema que el irresistible poder de Su Ley estaba destinado a 
> desarrollar en una época posterior, Él escribió: "El equilibrio del mundo ha sido 
> trastornado por la vibrante influencia de este grandiosa, este nuevo Orden 
> Mundial. La vida ordenada de la humanidad ha sido revolucionada por la 
> acción de este único, maravilloso Sistema, nada semejante al cual ojos 
> mortales han presenciado jamás". "La mano de la Omnipotencia ha establecido 
> Su Revelación sobre cimientos inatacables y perdurables. las tormentas de 
> disensiones humanas no tienen poder para mirar sus bases, ni tampoco será 
> dañada su estructuras por las teorías imaginarias de los hombres".
> En el Súriy-i-Haykal, una de las obras de Bahá'u'lláh que más respeto impone, 
> se registran los siguientes versículos, cada uno de los cuales prueba el 
> irresistible poder infinito de la Revelación proclamada por su Autor: "Nada se 
> ve en Mi templo, más que el Templo de Dios, y en mi Belleza, solo Su Belleza, 
> y en Mi ser, solo Su Sed, y en Mi realidad, solo Su Realidad, y en Mi 
> movimiento solo Su Movimiento, y en Mi aquiescencia, solo Su aquiescencia y 
> en Mi Pluma, solo su Pluma, Poderosa, de todos Loada. En mi alma ha existido 
> solamente la Verdad, y en Mi solo se pudo ver a Dios". "El Mismo Espíritu 
> Santo ha sido generado por medio de la acción de una sola letra revelada por 
> este Espíritu Supremo, fuerais vosotros de aquellos que comprenden..." 
> "Dentro del tesoro de Nuestra Sabiduría, yace oculto un conocimiento que, si 
> optáramos por divulgar a la humanidad, bastaría una sola letra del mismo para 
> ser que todo ser humano reconociese a la Manifestación de Dios y confesase 
> Su omnisciencia; capacitaría a cada cual para descubrir los secretos de todas 
> las ciencias y para alcanzar una posición tan alta que cada uno se hallaría 
> completamente independiente de todo el saber del pasado y del futuro. 
> Poseemos también otros conocimientos, ni una sola letra de los cuales 
> podemos revelar, ni consideramos a la humanidad capacitada para escuchar ni 
> siquiera las más sencillas referencias a su significado. Con esto os hemos 
> informado del conocimiento de Dios, el Omnisciente, el Sapientísimo". "Se 
> aproxima el Día en que Dios, por un acto de Su Voluntad, habrá de crear una 
> raza de hombres cuya naturaleza es inescrutable para todos excepto para 
> Dios, el Todopoderoso, el Que Subsiste por Si Mismo". "Pronto hará Él surgir 
> del Seno de potestad, las Manos de Poder y Ascendencia, Manos que se 
> levantaran para hacer triunfar a este Joven y que purificaran a la humanidad 
> de la corrupción de los viles y de los impíos. Estas Manos se aprestaran a 
> ganar victorias para la Fe de Dios, y en Mi nombre, el que subsiste por si 
> mismo, el poderoso, someterán a los pueblos y razas de la tierra. Entraran en 
> las ciudades e infundirán temor en los corazones de sus habitantes. Tales son 
> las evidencias del poder de Dios; ¡cuan temible y vehemente es Su poder!"
> Tal es, muy queridos amigos, el testimonio escrito de Bahá'u'lláh sobre la 
> naturaleza de Su Revelación. Ya me he referido a las afirmaciones del Báb, 
> cada una de las cuales aumenta la fuerza y confirmar la verdad de estas 
> notables declaraciones. Lo que me queda por considerar a este respecto son 
> pasajes de los escritos de 'Abdu'l-Bahá, el designado Interprete de esas 
> mismas declaraciones, que arrojan mayor luz y amplían diversos aspectos de 
> este cautivante tema. El tono de Su lenguaje es, realmente, tan enfática en Su 
> tributo tan brillante como los de Bahá'u'lláh o del Báb.
> "Siglos, y hasta edades han de pasar", Él afirma en una de Sus primeras 
> Tablas, "antes de que el Sol de la Verdad brille nuevamente con fulgor estival 
> o aparezca una vez más en el esplendor de su gloria primaveral... ¡Cuan 
> agradecidos debemos nosotros estar por habérsenos hecho en este día 
> receptores de tan grandioso favor! ¡Ojalá tuviésemos diez mil vidas que 
> pudiésemos sacrificar en acción de gracias por tan raro privilegio, por tan alta 
> realización, por tan inestimable bondad!" "La sola contemplación", agrega Él, 
> "de la Dispensación inaugurada por la Bendita Belleza, hubiera bastado para 
> anonadar a los santos de otras épocas, santos que ansiaban participar, por un 
> momento, de Su grandiosa gloria". "Los santos de pasadas edades y siglos, 
> todos y cada uno de ellos, anhelaron, llenos sus ojos de lagrimas, vivir, aunque 
> fuera un momento, en el Día de Dios. Sin haber satisfecho sus ardientes 
> aspiraciones ellos al más Gran Más Allá. Cuan grande es, pues, la 
> munificencia de la Belleza de Abhá, Quien. no obstante nuestro extremado 
> demérito, ha infundido en nosotros, por medio de Su gracia, misericordia, el 
> soplo de espíritu de vida en este siglo de vida divinamente iluminado; nos ha 
> reunido bajo el estandarte del Amado del mundo; y ha optado por conferir en 
> nosotros una munificencia por la que en vano imploraron los poderosos de 
> tiempos pasados". "Las almas de los elegidos del Concurso de lo alto", Él 
> afirma igualmente, "los moradores sagrados del Paraíso excelso, se hallan en 
> este día llenos de ardientes deseos por volver a este mundo, a fin de poder 
> prestar todo el servicio de que son capaces el umbral de la Belleza de Abhá".
> "La refulgencia de la esplendorosa misericordia de Dio", declara Él en un 
> pasaje que alude al crecimiento y futuro desarrollo de la Fe, "ha envuelto a los 
> pueblos y razas de la tierra, y todo el mundo está bañado en su brillante 
> gloria...pronto llegara el día en que la luz de la Divina unión habrá penetrado el 
> Oriente y el Occidente, de tal manera, que ningún hombre se atreverá a 
> ignorarla por más tiempos". "La Mano de divino poder ya ha colocado 
> firmemente en el mundo de la existencia los cimientos de esa omniexcelsa 
> munificencia y de este maravillosa don. Todo lo latente en lo más recóndito de 
> este sagrado ciclo ha de aparecer y ser puesto de manifiesto gradualmente, 
> por cuanto ahora es solo el principio de su crecimiento y el amanecer de la 
> revelación de sus signos. ¡Antes de finalizar este siglo y esta edad se habrá 
> hecho claro y evidente lo maravilloso que fue este periodo primaveral y lo 
> celestial de ese don!"
> Confirmando la exaltación del rango del verdadero creyente, de la cual hablo 
> Bahá'u'lláh. Él reveló lo siguiente: "La posición que ha de alcanzar aquel que 
> en verdad haya reconocido esta Revelación, es igual a la dispuesta para 
> aquellos profetas de la casa de Israel que no son considerados 
> Manifestaciones 'dotadas de constancia'".
> Con respecto a las Manifestaciones destinadas a seguir la Revelación de the 
> Bahá'u'lláh, 'Abdu'l-Bahá hace esta definida e importante declaración: "En lo 
> que concierne a las Manifestaciones que en el futuro han de descender 'en las 
> sombras de las nubes', sabed en verdad que, en lo que respecta a su relación 
> con la fuente de su inspiración, se hallan a la sombra de la Antigua Belleza. 
> Pero en lo que respecta a su relación con la edad en que aparecen, todas y 
> cada una de ellas 'hacen todo lo que es Su voluntad'".
> "Oh mi amigo!", dice Él dirigiéndose en una de Sus Tablas a un hombre de 
> reconocida autoridad y posición: "El fuego imperecedero que el Señor del 
> Reino ha encendido en el centro del Árbol sagrado, arde ferozmente en el 
> centro mismo del corazón del mundo. La conflagración que el ha de provocar 
> envolverá a toda la Tierra. Sus resplandecientes llamas iluminaran sus 
> pueblos y razas. Todos los signos han sido revelados; todas las alusiones 
> proféticas han sido puestas de manifiesto. Todo cuanto encerraban todas las 
> Escrituras del pasado ha sido hacho evidente. Ya no es posible dudar ni 
> vacilar. ...El tiempo apremia. El Divino Corcel está impaciente y ay no puede 
> aguardar mas. Nuestro deber es abalanzar y, antes de que sea demasiado 
> tarde, ganar la victoria". Y, por fin, se halla este más conmovedor pasaje que 
> en uno de Sus momentos de vehemente alegríaÉl se sintió impulsado a dirigir 
> en los primeros tiempos de Su ministerio a uno de sus más fieles y eminentes 
> seguidores: "¿Que más puedo decir? ¿Que más puede referir mi pluma? Es 
> tan fuerte el llamado que reverbera desde el Reino de Abhá, que los oídos 
> humanos están casi ensordecidos por sus vibraciones. Paréceme que toda la 
> creación se rompe y salta en pedazos a causa de la devastadora influencia del 
> Divino llamado del trono de gloria. más que esto, no puede escribir".
> 
> Muy queridos amigos: Es bastante lo dicho y son suficientemente numerosos y 
> variados los extractos de los escritos de Báb, de Bahá'u'lláh y 'Abdu'l-Bahá 
> que han sido citados, para convencer al lector consciente de la sublimidad de 
> este ciclo único en la historia religiosa del mundo. Seria completamente 
> imposible exagerar demasiado su significación o excederse en la valoración de 
> la influencia que ha ejercido y que han de seguir ejerciendo cada vez mas, a 
> medida que su gran sistema vaya desenvolviéndose en medio del tumulto de 
> una civilización que se derrumba.
> Antes de seguir con el desarrollo de mi argumento, creo aconsejable, sin 
> embargo, hacer una advertencia a quienquiera que lea estas paginas. Que 
> nadie, al meditar sobre la naturaleza de la Relación de Bahá'u'lláh, a la luz de 
> los pasajes previamente citados, se equivoque respecto al carácter de la 
> misma o interprete mal la intención de su Autor. Bajo ninguna circunstancia 
> han de comprenderse o interpretarse erróneamente ni la divinidad atribuida a 
> Ser tan grande, ni la encarnación plena de los hombres y atributos de Dios en 
> tan exaltada Persona. Si hemos de ser fieles a los principios de nuestra Fe, 
> debemos hacer para siempre una distinción cabal entre el templo humano que 
> fuera el vehículo de tan pasmosa Revelación, y ese "intimo Espíritu de los 
> Espíritus", "eterna Esencia de las Esencias", ese Dios invisible, pero racional, 
> Quien por más que ensalcemos su divinidad de Sus Manifestaciones sobre la 
> tierra, de ninguna manera puede encarnar Su infinita, Su impenetrable, Su 
> incorruptible y Su omnímoda Realidad, en la concreta y limitada forma de un 
> ser mortal. En efecto, a la luz de las enseñanzas de Bahá'u'lláh, Dios que 
> pudiese así encarnar Su propia realidad cesaría de inmediato de ser Dios. Tan 
> cruda y fantástica teoría de encarnación Divina se halla tan lejos de esta 
> incompatible con los principios esenciales de la creencia Bahá'í, como los no 
> menos inadmisibles conceptos panteísticos y antropomórficos sobre Dios, 
> casas ambas enfáticamente repudiadas y su falacia puesta en evidencia por 
> las palabras de Bahá'u'lláh.
> Aquel, Quien en innumerables pasajes ha dicho que Su palabra es la "Voz de 
> la Divinidad, el Llamado de Dios Mismo", solemnemente afirma en el Kitáb-i-
> Íqán: "Es evidente parar todo corazón perspicaz e iluminado que Dios, la 
> Esencia incognoscible, el Ser divino, es inmensamente exaltado por encima de 
> todo atributo humano, tal como existencia corpórea, ascenso y descenso, 
> salida y retorno...Él está y ha estado siempre velado en la antigua eternidad de 
> Su Esencia, y permanecerá en Su realidad eternamente oculto a la vista de los 
> hombres... Se mantiene exaltado más allá y por encima de toda separación y 
> unión, de toda proximidad y alejamiento.... 'Dios estaba solo; no había nadie 
> junto a Él', es testimonio cierto de su verdad".
> "Desde tiempo inmemorial", explica Bahá'u'lláh hablando de Dios, "Él ha 
> estado cubierto con el velo de la infalible santidad de Su exaltado Ser, y para 
> siempre continuara envuelto en el impenetrable misterio de Su incognoscible 
> Esencia...Diez mil Profetas, cada uno de Moisés, están amilanados en el Sinaí 
> de su búsqueda ante Su prohibitoria Voz: Tu jamás Me contemplaras', mientras 
> que una miríada de Mensajeros, cada uno con tan grande como Jesús 
> permanecen consternados en su trono celestial por la interdicción: 'Tu jamás 
> comprenderás mi Esencia'". "¡Cuan desconcertante es para mi, dentro de mi 
> insignificancia", afirma Bahá'u'lláh en Su comunión con Dios, "el intento de 
> sondear las sagradas profundidades de Tu conocimiento! ¡Cuan vanos son mis 
> esfuerzos para visualizar la magnitud de la fuerza inherente a Tu obra, la 
> revelación de Tu fuerza creadora!" "Cuando contemplo, ¡Oh mi Dios!, la 
> relación que me une a Ti", asevera Bahá'u'lláh aun en otra oración revelada y 
> escrita de Su puño y letra: "Me impulso a proclamar ante todas las cosa 
> creadas: '¡en verdad, Yo soy Dios!'; y cuando considero mi propio ser, ¡he aquí 
> que lo encuentro más tosco que la arcilla!"
> "Estando así cerrada la puerta del conocimiento del Antiguo de los Días a la 
> faz de todos los seres, la Fuente de gracia infinita ha hecho que...aparezcan 
> del reino del espíritu aquellas luminosas Joyas de Santidad, en la noble forma 
> del templo humano, y sean reveladas a todos los hombres, a fin de que 
> comuniquen al mundo los misterios del Ser inmutable y hablen de las sutilezas 
> de Su Esencia imperecedera... Todos las Profetas de Dios, Sus favorecidos, 
> santos y escogidos Mensajeros san sin excepción los portadores de sus 
> Nombres y la personificación de Sus atributos... Estos Tabernáculos de 
> santidad y Espejos primordiales que reflejan la luz de gloria inmarcesible, no 
> son sino expresiones de Aquel Quien es el Invisible de los Invisibles".
> Que Bahá'u'lláh, a pesar de la abrumadora intensidad de Su Revelación, debe 
> ser considerado esencialmente como una de las Manifestaciones de Dios y 
> jamás ser identificado con esa invisible Realidad que es en Si misma la 
> Esencia de Divinidad, es una de las creencias básicas de nuestra Fe, creencia 
> que jamás deberá ser oscurecida y cuya integridad ninguno de sus seguidores 
> debe permitir que se comprometa.
> Ni tampoco, sosteniendo, como lo hace la Revelación Bahá'í, que es la 
> culminación de un ciclo profético y el cumplimiento de la promesa de todas las 
> edades, ella pretende bajo circunstancia alguna invalidar esos eternos y 
> primordiales principios que animan y sirven de base a las religiones que la han 
> precedido. Ella admite y establece como su más firme y definitiva base, la 
> autoridad, otorgada por Dios, con la que cada un de ellas está investida. No 
> las considera bajo otra luz sino como etapas diferentes en la historia eterna y 
> en la evolución constante de una religión Divina e indivisible, de la cual ella 
> misma solo es parte integrante. Ni tampoco trata de oscurecer el Divino origen 
> de estas religiones, ni de menoscabar la reconocida magnitud de sus colosales 
> obras. No aprueba intento alguno que tienda a deformar su rasgos o a denigrar 
> las verdades que inculcan. Las enseñanzas de la Revelación Bahá'í no se 
> apartan en lo más mínimo de las verdades que ellas encierran, ni el peso de su 
> mensaje resta un ápice ni un tilde a la influencia que ejercen o a la fidelidad 
> que inspiran. Lejos de proponerse derribar el cimiento espiritual de los 
> sistemas religiosos del mundo, su fin declarado e inalterable es el de 
> ensanchar su bases y volver a proclamar sus principios fundamentales, 
> reconciliar sus propósitos, reanimar su vida, demostrar su unidad, restaurar la 
> prístina pureza de sus enseñanzas, coordinar sus funciones y ayudar a la 
> realización de sus más altas aspiraciones. Como lo expreso en forma gráfica 
> un profundo observador, esas religiones divinamente reveladas, "están 
> condenadas, no a morir, sino a renacer... '¿Acaso no sucumbe el niño en la 
> adolescente y el adolescente en el hombre, y sin embargo no perecen ni el 
> niño ni el adolescente?'".
> "Aquellos que son las Lumbreras de la verdad y los Espejos que reflejan la luz 
> de la Unidad divina", explica Bahá'u'lláh en el Kitáb-i-Íqán, "cualquiera que sea 
> la época o siglo en que se les envíe a este mundo desde sus invisibles 
> moradas de antigua gloria, para educar las almas de los hombres y dotar de 
> gracia a todo el credo, están sin excepción provistos de un poder que todo lo 
> somete, e investidos de invisible soberanía... Todos y cada uno de estos 
> Espejos santificados, estas Auroras de antigua gloria, son Exponentes en la 
> tierra de Aquel Quien es el Astro central del universo, su Esencia y Propósito 
> último. De Él proceden su conocimiento y poder; de Él proviene su soberanía. 
> La belleza de su semblante es solamente un reflejo de su Imagen; su 
> revelación, un signo de Su gloria inmortal... A través de ellos se transmite una 
> gracia que es infinita, y por ellos se revela la luz que jamás palidece.... Nunca 
> podrá lengua humana cantar adecuadamente sus alabanzas, ni voz humana 
> revelar su misterio". "Ya que esas aves del Trono Celestial son todas enviadas 
> del cielo de la Voluntad de Dios, y como todas surgen para proclamar su 
> irresistible Fe, son por tanto consideradas como un alma y una misma 
> persona...todas habitan en el mismo tabernáculo, vuelan en el mismo cielo, 
> están sentadas en el mismo trono, pronuncian las mismas palabras, proclaman 
> la misma Fe... Solo difieren en la intensidad de su relación y la relativa 
> potencia de su luz... Que determinado atributo de Dios no haya sido 
> exteriormente manifiesto por eses Esencias de Desprendimiento, no implica de 
> manera alguna que no lo haya poseído realmente aquellos que son las 
> Auroras de los atributos de Dios y los tesoros de Sus santos nombres".
> Debe igualmente tenerse presente que, no obstante la grandeza del poder 
> manifestado por esta Revelación y lo vasto del alcance de la Dispensación 
> inaugurada por su Autor, ella repudia enfáticamente la pretensión de ser 
> considerada como la revelación final de la Voluntad de Dios y de Su designio 
> para la humanidad. El sostener una concepción semejante de su carácter y 
> funciones equivaldría a traicionar su causa y anegar su verdad. Esto se 
> hallaría necesariamente en pugna con el principio fundamental que constituye 
> la roca en que descansa la creencia Bahá'í, a saber, el principio de verdad 
> religiosa no es absoluta sino relativa; que la Revelación Divina es ordenada, 
> continua y progresiva, y no espasmódica o final. En efecto, es tan claro y 
> enfático el categórico rechazo que los seguidores de la Fe de Bahá'u'lláh 
> hacen del derecho al absolutismo que pueden pretender cualesquiera de los 
> sistemas religiosos inaugurados por los Profetas del pasado, como es el 
> repudio que ellos hacen de esa misma pretensión para la Religión con la que 
> ellos están identificados. "el creer que toda revelación ha terminado, que los 
> portales de la Divina misericordia están cerrados, que de los albores de eterna 
> santidad ya no ha de aparecer el sol, que el océano de perenne munificencia 
> ha sido por siempre reprimido y que cesaron de ser puestos de manifiesto los 
> Mensajeros de Dios, procedentes del Tabernáculo de antigua gloria", ha de 
> significar, ante los ojos de cada seguidor de la Fe, desviarse grave e 
> inexcusablemente de uno de sus más preciados y fundamentales principios.
> Bastara, de seguro, referirse a algunas de las palabras de Bahá'u'lláh y de 
> 'Abdu'l-Bahá, ya citados, para establecer sin la menor duda, la verdad de este 
> principio cardinal. ¿No puede acaso también el siguiente pasaje de las 
> Palabras Ocultas interpretarse como una alegórica alusión al carácter 
> progresivo de la Revelación Divina y como una admisión, por parte de su 
> Autor, de que el Mensaje con que Él fuera confiado no es la expresión final y 
> definitiva de la voluntad y guía del Todopoderoso?: "¡Oh hijo de Justicia! 
> Durante la noche, la belleza del ser inmortal se dirigió desde la cima 
> esmeralda de la fidelidad, hacia el Sadratu'l-Muntahá, y lloro con tal llanto, que 
> el concurso de lo alto y los moradores de los reinos celestiales gimieron al oír 
> Su lamento. Entonces se oyó la pregunta: ¿por que estos lamentos y llanto? Él 
> respondió: Como se Me ordenara, espere atento en la montaña de la lealtad, 
> más no respiré la fragancia de fidelidad de quienes habitan en la tierra. luego, 
> llamado a regresar mire, y ¡he aquí! ciertas palomas de santidad eran 
> atormentadas por las garras de los perros de la tierra. Entonces, la Doncella 
> del cielo apareció rápidamente desde su Mística mansión, desprovista de velos 
> y resplandeciente, y pregunto por sus nombres, y todos fueron dados salvo 
> uno. Y al insistir, fue pronunciada primera letra; entonces los moradores de los 
> a aposentos celestiales salieron precipitadamente de sus moradas de gloria. Y 
> mientras se pronunciaba la segunda letra, cayeron sobre el polvo todos y cada 
> uno de ellos. En ese momento se oyó una voz proveniente del más intimo 
> santuario: 'Hasta aquí; no más allá'. En verdad, damos testimonio de lo que 
> han hecho y de lo que lo hacen ahora".
> En una de Sus Tablas, revelada en Adrianópolis, Bahá'u'lláh atestigua esta 
> verdad en lenguaje más explícito: "Sabed, en verdad, que le velo que cubre 
> Nuestro semblante no ha sido completamente descorrido. Nos hemos revelado 
> hasta un grado que corresponde a la capacidad de la gente de Nuestra edad. 
> Si la Antigua Belleza se revelase en la Plenitud de Su gloria. los ojos mortales 
> se cegarían con la deslumbrante intensidad de Su Revelación".
> En el Súriy-i-«abr, cuya revelación se remonta al año 1863, el mismo día de su 
> llegada al jardín de Ri¤ván, Él afirmo: "Dios ha enviado al mundo Sus 
> Mensajeros para suceder a Moisés y a Jesús, y Él continuara haciéndolo hasta 
> 'el fin que no tiene fin'. para que desde el cielo de Munificencia Divina pueda la 
> humanidad continuamente recibir el don de Su Gracia".
> "No temo Yo por Mi Mismo", declara Bahá'u'lláh aun más explícitamente. "Mis 
> aprensiones son por Aquel que será enviado entre vosotros después de Mi; 
> por Aquel que estará investido con gran soberanía y poderoso dominio". Y, 
> nuevamente, en el Súriy-i-Haykal, escribe: "En las palabras que Yo he 
> revelado, no me refiero a Mi Mismo, sino ha aquel que vendrá después de Mi. 
> Testigo de ello es Dios, el Omnisapiente". "No le tratéis a Él", agrega 
> Bahá'u'lláh, "como me habéis tratado a Mi".
> El Báb, en un pasaje más detallado de Sus escritos, sostiene la misma verdad: 
> "Es claro y evidente", escribe en el Bayán Persa, "que el objeto de todas las 
> Dispensaciones precedentes han sido preparar el camino para el advenimiento 
> de Mahoma, el Apóstol de Dios. Todas ellas, incluso la Dispensación 
> Mahometana ha tenido a su ves como objeto la Revelación proclamada por el 
> Qá'im. El fin de esta Revelación como el de las que precedieron, es igualmente 
> el de anunciar el advenimiento de la Fe de 'Aquel a Quien Dios manifestara'. Y 
> esta Fe -la Fe de Aquel a Quien Dios manifestara- tiene a su vez, como 
> objetivo, lo mismo que todas las revelaciones anteriores. la Manifestación que 
> está destinada a sucederla. Y no menos que todas las Revelaciones 
> precedentes, prepara el camino para la Revelación que todavía ha de surgir. 
> Así continuara, indefinidamente, el proceso de salida y puesta del sol de la 
> Verdad, proceso que no tiene principio y no tendrá fin".
> "Sabe con certeza que, en cada Dispensación, la luz de la Divina Revelación 
> ha sido otorgada a los hombres en proporción directa a su capacidad 
> espiritual. considera el sol. Cuan débiles son sus rayos en el momento an que 
> aparece en el horizonte. Como, gradualmente, su calor y potencia aumentara a 
> medida que se aproxima a su cenit, permitiendo, mientras tanto, a todas las 
> cosa creadas adaptarse a la intensidad creciente de su luz. Y como declina 
> paulatinamente hasta alcanzar su ocaso. Si manifestara súbitamente las 
> energías latentes en el, sin duda dañaría todas las cosas creadas... De igual 
> manera, si el Sol de la Verdad revelara repentinamente, en el comienzo de Su 
> manifestación. todas la potencialidades que la providencia del Todopoderoso 
> le ha conferido, la tierra de la comprensión humana quedaría desolada y se 
> marchitaría; porque el corazón de los hombres no podría soportar la intensidad 
> de su revelación, ni podría reflejar el brilla de su luz. Consternados y 
> abrumados, dejarían de existir".
> Es nuestro deber, a la luz de estas claras y concluyentes exposiciones, 
> evidenciar de manera indudable, ante todo aquel que busca la verdad, el 
> hecho de que, desde "el principio que no tubo principio", los Profetas del Dios 
> único e incognoscible, incluyendo el mismo Bahá'u'lláh, fueron todos 
> consumidos, como canales de gracia de Dios, exponentes de Su unidad, 
> espejos de Su luz y reveladores de Su designio, para revelara a la humanidad 
> una medida cada vez mayor de Su Verdad, de Su Voluntad inescrutable y de 
> Su Divina guía, y que han de continuar dispensando todavía, hasta "el fin que 
> no tiene fin", mayores y más potentes revelaciones de Su gloria y Su poder sin 
> limites.
> Bien podemos meditar en nuestros corazones los pasajes siguientes de una 
> oración revelada por Bahá'u'lláh, los cuales afirman de manera conspicua y 
> hacen aun más evidente la realidad de esa grande y esencial verdad que yace 
> en el centro mismo de Su Mensaje a la humanidad: "Alabado seas, oh Señor 
> Mi Dios, por las maravillosas Revelaciones de tu inescrutable mandato y las 
> múltiples aflicciones y pruebas que Tu has destinado para Mi. En una época 
> Tu me entregaste en manos de Nimrod; en otra Tu permitiste que la vara del 
> Faraón me persiguiera. Solo Tu, mediante Tu conocimiento que todo lo abarca 
> y la acción de Tu Voluntad, puedes valorar las incalculables aflicciones que he 
> sufrido en sus manos. Otra vez, Tu me arrojaste al calabozo de los descreídos, 
> solo porque me sentí impulsado a susurrar a los oídos de los bienamados de 
> Tu Reino, un indicio de la visión, con que tu, mediante Tu conocimiento me 
> habías inspirado y cuyo significado Me habías revelado mediante la potencia 
> de Tu poder. Posteriormente, Tu decretaste que la espada del infiel cortara mi 
> cabeza. En otra ocasión fui crucificado, por haber descubierto ante los ojos de 
> los hombres las gemas ocultas de Tu gloriosa unidad, por haberles revelado 
> los maravillosos signos de Tu soberanía y eterno poder. ¡Cuan amargas las 
> humillaciones que fueron amontonadas sobre Mi, en una época posterior, en la 
> llanura de Karbilá! ¡Cuan solitario Me sentí entre Tu pueblo! ¡A que estado de 
> impotencia fui reducido en aquella tierra! Insatisfechos con tales indignidades, 
> Mis perseguidores Me decapitaron y llevando en alto Mi cabeza de país en 
> país, la exhibieron a la vista de la multitud incrédula y la depositaron en las 
> moradas de los perversos y los infieles. En otra edad fui suspendido y Mi 
> pecho se convirtió en blanco de los dardos de la maliciosa crueldad de Mis 
> enemigos. Mis miembros fueron acribillados con proyectiles y Mi cuerpo 
> despedazado. Finalmente, mira como en este Día, Mis traidores enemigos se 
> han aliado contra Mi y están continuamente conspirando para inculcar el 
> veneno del odio y malicia en las almas de Tus servidores. Están tramando, con 
> todo su poder para llevar a cabo su objetivo... A pesar de lo penosa que es Mi 
> tribulación, oh Dios, Mi Bienamado, Te doy gracias y Mi Espíritu está 
> agradecido por todo lo que Me ha acontecido en el sendero de Tu placer. 
> Estoy contento con todo lo que Tu has ordenado para Mi y doy la bienvenida a 
> las penas y sufrimientos que tengo que soportar, por calamitosas que estas 
> sean". 
> 
> EL BÁB
> 
> Muy queridos amigos: Que el Báb, Quien inauguró la Dispensación Bábí, tiene 
> completo derecho el rango de una de las autosuficientes Manifestaciones de 
> Dios; que Él ha sido investido con poder y autoridad soberanos y que ejerce 
> todos los derechos y prerrogativas de Profeta independiente, es además otra 
> verdad fundamental proclamada insistentemente en el Mensaje de Bahá'u'lláh 
> y que sus creyentes deben inflexiblemente sostener. Que no ha de ser 
> considerado meramente como un inspirador Precursor de la Revelación Bahá'í, 
> que en Su persona como lo atestigua Él mismo en el Bayán Persa, se ha 
> cumplido el objeto de todos los Profetas que Le precedieron, es una verdad 
> que considero mi deber demostrar y hacer resaltar. Faltaríamos ciertamente a 
> nuestro deber hacia la Fe que profesamos y violaríamos uno de sus básicos y 
> sagrados principios si en nuestra palabras o con nuestra conducta 
> vacilaríamos en reconocer las inferencias de este principio fundamental de la 
> creencia Bahá'í, o rehusaremos sostener incondicionalmente su integridad y 
> mostrar su verdad. Realmente, el motivo principal que me ha impulsado a 
> emprender la tarea de editar y traducir la inmortal Narración de Nabíl, ha sido 
> el de capacitar a todo el que sigue la Fe en Occidente para una mejor 
> comprensión y una captación más inmediata de las tremendas inferencias de 
> Su exaltada posición, y para que sea más ardientemente admirado y amado.
> No puede haber duda que el derecho de la posición dual dispuesta por el 
> Todopoderoso para el Báb. derecho que Él mismo presento tan 
> intrépidamente, que Bahá'u'lláh afirmo repetidamente y la cual, por último, La 
> Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá dio la sanción de su testimonio, 
> constituye el rasgo más distintivo de la Dispensación Bahá'í. Es una mayor 
> evidencia de su carácter único, una tremenda accesión a la fuerza, al 
> misterioso poder de la autoridad con que este sagrado ciclo ha sido investido. 
> En verdad, la grandeza del Báb consiste, ante todo, no en el hecho de ser El 
> precursor divinamente designado parra tan trascendente Revelación, sino, más 
> bien, en haber sido investido con los poderes propios de quien inicia una 
> Dispensación religiosa aparte, y en haber ejercido el centro de Profeta 
> independiente hasta un grado no rivalizado por los Mensajeros que Le 
> precedieron.
> El breve tiempo que duro Su Dispensación, el radio limitado dentro del cual 
> han sido puestas en vigor Sus leyes y ordenanzas, no suministran criterio 
> alguno por donde pudiera juzgarse su Divino origen y evaluarse la potencia de 
> su mensaje. "Que un lapso tan breve" explica Bahá'u'lláh mismo, "haya 
> separado esta tan poderosa y maravillosa Revelación de Mi propio anterior 
> Manifestación, es secreto que ningún hombre puede desentrañar, y un misterio 
> tal, que ninguna mente puede penetrar. Su duración estaba preordenada y 
> jamás hombre alguno descubrirá su motivo, al menos hasta que sea informado 
> del contenido de Mi Libro Oculto". "Observad", sigue explicando Bahá'u'lláh en 
> el Kitáb-i-Badí, una de Sus obras que refutan los argumentos de la gente del 
> Bayán, "observad como inmediatamente después de haberse cumplido el 
> noveno año de esa maravillosa, santísima y misericordiosa Dispensación, el 
> numero requerido de almas puras, enteramente consagradas y santificadas, se 
> había consumado dentro del mayor secreto".
> Los maravillosos sucesos anunciados del advenimiento del Fundador de la 
> Dispensación Bábí, las dramáticas circunstancias de Su vida llena de 
> acontecimiento que Su influencia ejerció sobre los más eminentes y poderosos 
> de Sus conciudadanos, de todo lo cual da testimonio cada uno de los capítulos 
> de la conmovedora narración de Nabíl, deben por si solos ser considerados 
> como suficiente evidencia de la validez de Su derecho a tan exaltada posición 
> entre los Profetas. Pese a lo vivido del testimonio que el eminente cronista de 
> Su vida ha trasmitido a la posteridad, tan luminosa narración palidece ante el 
> brillante tributo que la pluma de Bahá'u'lláh ha hecho al Báb. El mismo Báb ha 
> apoyado ampliamente este tributo con la clara aserción de Su posición, 
> mientras que el testimonio escrito de 'Abdu'l-Bahá ha reforzado 
> poderosamente su carácter y elucidado su significación.
> ¿Donde sino en le Kitáb-i-Íqán puede el estudiante de la Dispensación Bábí 
> buscar para hallar esas afirmaciones que inequívocamente atestiguan al poder 
> y el espíritu que ningún hombre puede manifestar a menos que sea una 
> Manifestación de Dios? "¿Podría manifestarse como semejante", exclama 
> Bahá'u'lláh, "si no fuera por el poder de una Revelación divina y la potencia de 
> la invencible Voluntad de Dios? ¡Por la rectitud de Dios, si alguien guardara en 
> su corazón Revelación tan grande, el solo pensamiento de tal declaración le 
> confundiría! Si se juntase en su corazón Los corazones de todos los hombres, 
> aun así vacilaría ante tan temible empresa". En todo pasaje, Él afirma: "Ningún 
> ojo ha visto tan grande efusión de generosidad, ni oído alguno ha escuchado 
> sobre semejante revelación de amorosa bondad...Los Profetas 'dotados de 
> constancia', cuya majestad y gloria brillan como el sol, fueron honrados cada 
> uno con un Libro que todos han visto, y cuyos versículos han sido 
> debidamente fijados. En tanto los versículos que se han vertido de esta Nube 
> de misericordia divina son tan abundantes que hasta ahora nadie ha podido 
> estimar su número...¿Como pueden despreciar esta Revelación? ¿Ha 
> presenciado época alguna acontecimientos tan trascendentales?"
> Comentando sobre el carácter y la influencia de aquellos héroes y mártires a 
> quienes el espíritu del Báb había tan magníficamente transformado, Bahá'u'lláh 
> revelo lo siguiente: "Si estos compañeros no fuesen los que verdaderamente 
> se afanan por llegar a Dios, ¿A quienes podría considerarse como tales?...Si 
> estos compañeros, con todos sus maravillosos testimonios y prodigiosas 
> obras, fueses falsos, ¿Quien entonces podría dignamente pretender que tiene 
> la verdad? ¿Ha presenciado al mundo, desde los días de Adán, semejante 
> tumulto, tan violenta conmoción?... Me parece que la paciencia fue revelada 
> solo fue engendrada por sus obras".
> Deseando hacer notar su sublimidad de la exaltada posición del Báb, en 
> comparación con la de los Profetas del pasado, Bahá'u'lláh, en la misma 
> epístola, asevera: "ningún entendimiento puede concebir la naturaleza de Su 
> Revelación, ni conocimiento alguno comprender la amplitud de Su Fe". Luego, 
> confirmando Su argumento cita estas palabras proféticas: "El conocimiento es 
> veintisiete letras. Todos lo que los Profetas han revelado son dos de esas 
> letras. Ningún hombre hasta ahora ha conocido más que esas dos letras. Pero 
> cuando aparezca el Qá'im, revelara las restantes veinticinco letras". "¡Que 
> magna y sublime es Su posición ", agrega Él, además, "o bien los Profetas de 
> Dios, Sus santos y elegidos no han sido informados de ella, o bien, en 
> cumplimiento del inescrutable Decreto de Dios, no la han dado a conocer".
> De todos los atributos que la infalible pluma de Bahá'u'lláh eligió rendir a la 
> memoria del Báb, su "Bien Amado", el más memorable y conmovedor es este 
> breve pero elocuente pasaje que tan grandemente realza el valor de pasajes 
> finales de esa misma epístola: "En medio de todo esto", escribe Él, refiriéndose 
> a las aflictivas pruebas y peligros que sufría en la ciudad de Bagdad, 
> "dispuesto a entregar Nuestra vida, Nos resignamos enteramente a Su 
> voluntad, para que quizás, mediante la cariñosa bondad y gracia de Dios, esta 
> Letra revelada y manifiesta pueda entregar Su vida como sacrificio en el 
> sendero del Punto Primordial, la exaltadísima Palabra. ¡Por Aquel por Cuyo 
> mandato ha hablado el Espíritu! Si no fuera por este anhelo de Nuestra alma, 
> no Nos hubiéramos quedado ni un solo momento más en esta ciudad".
> Muy amados amigos: Tan resonante loa, tan intrépida aserción, emanadas de 
> la pluma de Bahá'u'lláh en obra de tanto peso, están completamente reflejadas 
> en el lenguaje que el Manantial de la Revelación Bábí eligió para expresar los 
> derechos que Él mismo ha presentado. Soy el Templo Místico", así, en el 
> Qayyú-i-Asmá'' proclama el Báb Su posición, "que la Mano del Omnipotente ha 
> levantado. Soy la Lampara que el Dedo de Dios ha mencionado dentro de Su 
> Nicho y hecho que brille con inmortal esplendor. Soy la llama de esa celeste 
> luz que alumbro en el Punto regocijante del Sinaí y que reposaba oculta en 
> medio de la Zarza Ardiente". "¡Oh Qurratu'l-Ayn!" exclama, dirigiéndose Él a Si 
> mismo en el mismo comentario, "No reconozco en Ti a otro más que al 'Gran 
> Anuncio', el Anuncio proclamado por el Concurso de lo alto. Doy fe que con 
> este nombre siempre Te han conocido aquellos que circundan el Trono de 
> Gloria". "Con todos y cada uno de los Profetas que hemos hecho descender en 
> el pasado", continua, "hemos establecido un convenio por separado tocante al 
> 'Recuerdo de Dios' y Su Día. Manifiestos están, en el reino de la gloria y por el 
> poder de la verdad, el 'Recuerdo de Dios' y Su Día ante los ojos de los ángeles 
> que circundan Su trono de misericordia". "Si así lo deseáramos", afirma Él 
> nuevamente, "estaría en Nuestro poder el compeler, por medio de acción de 
> tan solo una letra de Nuestra Revelación, a que el mundo y todo lo que está en 
> él reconociera, en monos de un abrir y cerrar de ojos, la verdad de Nuestra 
> Causa".
> "Yo soy el Punto Primordial", dice el Báb, dirigiéndose a Mu¥ammad Sháh 
> desde la prisión de la fortaleza de Máh-Kú, "desde el cual se generaron todas 
> las cosas creadas.... Yo soy la Faz de Dios, Cuyo esplendor jamás puede 
> desvanecerse....Todas las llaves del Cielo Dios escogió ponerlas a Mi 
> derecha, y todas las llaves del infierno, a Mi izquierda... Soy una de las 
> columnas que sustenta el Verba Primor dial de Dios. Quienquiera que Me haya 
> reconocido ha sabido todo lo que es verdadero y justo y ha alcanzado todo lo 
> que es bueno y conveniente... La substancia de la cual Dios Me ha creado no 
> es de arcilla con lo cual otros fueron formados. Él ha conferido en Mi aquello 
> que los mundanamente sabios jamás podrán comprender, ni los fieles 
> descubrir". "Si una pequeña hormiga", afirma de manera característica el Báb 
> en Su deseo de hacer resaltar las ilimitadas potencialidades latentes de Su 
> Dispensación, "deseara en este día hallarse poseída de un poder tal que le 
> permitiese desenredar los más abstrusos e intrincados pasajes del Corán, su 
> deseo veríase indudablemente colmado, puesto que el misterio del eterno 
> vibra dentro de los más recónditos de la existencia de todo lo creado". "Si tan 
> indefensa criatura", comenta 'Abdu'l-Bahá, sobre tan sorprendente afirmación, 
> "puede estar dotado de tan sutil capacidad, ¡cuanto más eficaz ha de ser el 
> poder que se desprende de las liberales efusiones de la gracia de Bahá'u'lláh.
> A estas autorizadas aserciones y solemnes declaraciones hechas por 
> Bahá'u'lláh y el Báb, debe añadirse el testimonio incontrovertible de 'Abdu'l-
> Bahá. Él, designado interprete de las palabras, tanto de Bahá'u'lláh como del 
> Báb, corrobora, no por inferencia sino en lenguaje claro y categórica, tanto en 
> Sus Tablas como en Su Testimonio, la verdad de las manifestaciones a las 
> cuales ya me he referido.
> En una tabla dirigida a un Bahá'í de Mázindarán, en la cual Él revela el 
> significado de una mal interpretada expresión que se Le atribuía respecto a la 
> salida del Sol de la Verdad en este siglo, Él expone breve pero 
> concluyentemente lo que debe quedar para siempre como nuestra verdadera 
> concepción de la relación entre las dos Manifestaciones asociadas a la 
> Dispensación Bahá'í. "Al expresarme así", explica, "solo tenia en mente al Báb 
> y a Bahá'u'lláh, el carácter de Cuyas Revelaciones era mi propósito elucidar. 
> La Revelación del Báb puede ser considerada como el sol, correspondiendo su 
> posición al primer signo del Zodíaco, el signo de Aries, en el cual entra el sol 
> en el equinoccio de primavera. La posición de la Revelación de Bahá'u'lláh por 
> otro parte, se halla representada por el signo de Leo, el sol en medio del 
> verano en su más alta posición. Ello significa que esta santa Dispensación 
> está iluminada por la luz del Sol de la Verdad brillado desde su más exaltada 
> posición y en la plenitud de su resplandor, su calor y su gloria".
> "El Báb, el Exaltado", afirma más específicamente 'Abdu'l-Bahá en otra Tabla, 
> "es la Aurora de la Verdad, el esplendor de Cuya luz brilla en todas las 
> regiones. Él es también el Precursor de la más Grande Luz, la Lumbrera de 
> Abhá. la Bendita Belleza es Aquel prometido por los libros sagrados del 
> pasado, la revelación de la Fuente de luz que resplandeció sobre el Monte 
> Sinaí, Cuyo fuego brillo en medio de la Zarza Ardiente. Nosotros somos, todos 
> y cada uno, siervo de Su umbral y nos encontramos cada cual como humildes 
> guardianes ante Su puerta". "Toda prueba y profecía", advierte aun más 
> enfáticamente, "toda clase de evidencia, ya sea basada en la razón o en el 
> texto de las escrituras y tradiciones, han de considerarse centradas en las 
> personas de Bahá'u'lláh y el Báb. En Ellos se encuentra su completa 
> realización".
> Y, finalmente, en Su Voluntad y Testamento, repositorio de Sus últimos deseos 
> y sus instrucciones, en el siguiente pasaje, llamado especialmente a 
> establecer los principios que gobierna la creencia Bahá'í, Él pone el sello de 
> Su testimonio sobre la dual y exaltada posición del Báb: "La base de la 
> creencia de la gente de Bahá (que mi vida sea ofrecida por ellos) es esta: Su 
> Santidad, el Exaltado (el Báb), es la Manifestación de la unidad y la unicidad 
> de Dios y el Precursor de la Antigua Belleza (Bahá'u'lláh). Su Santidad, la 
> Belleza de Abhá (Bahá'u'lláh) (que mi vida sea sacrificada para Sus fieles 
> amigos), es la suprema Manifestación". "Todos los demás", agrega de manera 
> significativa, "son sus siervos y obedecen Su mandato".
> 
> 'ABDU'L-BAHÁ
> 
> Muy queridos amigos: En las paginas que anteceden he intentado exponer 
> aquellas verdades que firmemente creo están implícitas en la investidura de 
> Aquel, que es el Manantial de la Revelación Bahá'í Me he esforzado, además, 
> en disipar aquellos malentendidos que naturalmente pueden suscitarse en la 
> mente de cualquiera que contemple tan sobrehumana manifestación de la 
> gloria de Dios. Me he esforzado por explicar el significado de la divinidad con 
> que necesariamente debe estar investido Aquel que es el vehículo de energía 
> tan misteriosa. He tratado también de demostrar al máximo de mi capacidad 
> que el Mensaje que ha sido comisionado por Dios a un Ser tan grande para 
> entregarlo a la humanidad en esta época, reconoce el principio divino y 
> sostiene los primeros principios de todas las Dispensaciones inauguradas por 
> los Profetas del pasado y se mantiene inextricablemente entrelazado con cada 
> una de ellas. De la misma manera, he creído necesario probar y hacer resaltar 
> que el Autor de esa Fe, Quien repudia el derecho al absolutismo sostenido por 
> los líderes de varias creencias, lo ha negado para Si mismo, no obstante la 
> amplitud de su Revelación. Otro principio básico, cuya elucidación también me 
> ha parecido extremadamente deseable en el presente grado de evolución de 
> nuestra Causa, ha sido que el Báb, no obstan te la duración de Su 
> Dispensación, debe ser considerada ante todo, no como el escogido Precursor 
> de la Fe Bahá'í, sino como Aquel que fue investido de la indivisa autoridad 
> asumida por cada uno de los Profetas independientes del pasado.
> Estimo ahora muy necesario que hagamos un esfuerzo por esclarecer nuestra 
> mente respecto a la posición que ocupa 'Abdu'l-Bahá y a la significación de Su 
> posición en esta Santa Dispensación. Seria verdaderamente difícil para 
> nosotros, que estamos tan cerca de tan tremenda figura y atraídos por el 
> misterioso poder de tan magnética personalidad, el obtener una comprensión 
> clara y exacta del rol y carácter de Uno que, no solo en la Dispensación de 
> Bahá'u'lláh, sino en todo el campo de historia religiosa, llena de una función 
> única. Aunque moviéndose en una esfera propia y manteniendo un rango 
> radicalmente diferente al del Autor y la del Precursor de la Revelación Bahá'í, 
> Él por virtud de la posición dispuesta para Él en le Convenio de Bahá'u'lláh, 
> forma, junto con ellos, lo que puede designarse las Tres Figuras centrales de 
> una Fe que se encuentra sin igual dentro de la historia espiritual de mundo. 
> Junto con Ellos, Él se yergue por encima de los destinos de esta joven Fe de 
> Dios desde una altura que jamás podrá esperar alcanzar ningún individuo o 
> grupo que sirva a las necesidades de ella después de Él y por un periodo 
> completo no menor que años. El degradar Su alto rango identificando Su 
> posición de aquellos en quienes ha recaído el manto de Su autoridad, seria un 
> acto de impiedad tan grave como la no menos herética creencia que se inclina 
> a exaltarlo a un estado de absoluta igualdad, ya sea con la Figura central o 
> con el Precursor de nuestra Fe. Grande como es el abismo que separa a 
> 'Abdu'l-Bahá de Aquel que es la Fuente de una Revelación independiente 
> jamás podrá considerarse conmensurable con la mayor distancia que existe 
> entre Aquel que es el Centro del convenio y Sus ministros, encargados de 
> continuar Su tarea, cualesquiera que sean sus nombres, rangos, funciones o 
> sus realizaciones futuras. A la luz de esta exposición, aquellos que conocieron 
> a 'Abdu'l-Bahá y que por contacto con Su magnética personalidad llegaron a 
> sustentar admiración tan ferviente por Él, deben reflexionar sobre la grandeza 
> de Aquel que está tan por encima de Él en posición.
> Que 'Abdu'l-Bahá no es una Manifestación de Dios; que, aunque sucesor de 
> Su Padre, no ocupa una posición análoga; que nadie, a excepción del Báb y 
> de Bahá'u'lláh, podrá jamás reclamar para si esa posición antes de la 
> expiración de un periodo completo de mil años, son verdades que es hallan 
> incrustadas en las específicas declaraciones tanto del Fundador de nuestra Fe 
> como del Interprete de Sus enseñanzas.
> "Quienquiera que eleve la pretensión de una Revelación directa de Dios", es la 
> advertencia expresa pronunciada en el Kitáb-i-Aqdas, "antes de la expiración 
> de un plazo de mil años, tal hombre es de seguro un impostor. Oramos a Dios 
> para que Él benignamente le ayude a retractarse de tal pretensión y a 
> repudiarla. Si se arrepintiera, Dios, sin duda, le perdonara. Si, no obstante, 
> persistiera en su error, Dios, de seguro, enviara a uno que le tratara sin 
> misericordia. !Terrible, de verdad, es Dios en Su castigo!" "Quienquiera que', 
> agrega Él para dar más énfasis, "interprete este verso de otro modo que no 
> sea su significado obvio, está privado del Espíritu de Dios y de Su misericordia 
> que envuelve a todas las cosas creadas". Y aun otra declaración concluyente: 
> "Si apareciera un hombre antes de un lapso completo de mil años -cada año 
> de doce meses, según el Corán, y de diecinueve meses de diecinueve días, 
> según el Bayán-, y tal hombre revelara ante nuestros ojos todos los signos de 
> Dios, !rechazadlo sin titubear!"
> Las propias declaraciones de 'Abdu'l-Bahá, confirmando esta advertencia no 
> son menos enfáticas ni de menor precepto: "Esta es", declara, "mi convicción 
> firme, invariable, la esencia de mi abierta y explícita creencia, convicción y 
> creencia que los moradores del Reino de Abhá comparten plenamente: La 
> Bendita Belleza es del Sol de la Verdad y Su Luz, la Luz de la Verdad. 
> Igualmente, el Báb es le Sol de la Verdad y Su Luz es la Luz de la Verdad... Mi 
> posición es la posición de servidumbre, servidumbre completa, pura y real, 
> firmemente establecida, permanente, obvia, explícitamente revelar y no sujeta 
> a interpretación alguna... Soy el Interprete de la palabra de Dios; tal es mi 
> interpretación".
> 'Abdu'l-Bahá, en Su propio Testamento en tono y lenguaje que bien puede 
> confundir al más inveterado de los violadores de Convenio de Su Padre, ?no 
> les quita su arma principal a los que tanto y tan persistentemente se 
> esforzaron en imputarle el cargo de haber tácticamente pretendido una 
> posición igual, si no superior, a la de Bahá'u'lláh? "la base de la creencia de la 
> gente de Bahá es esta": así proclama uno de los pasajes de mayor peso de 
> ese documento póstumo dejado para declarar a perpetuidad las directivas y los 
> deseos de un Maestro Fallecido, "Su Santidad, el Exaltado (el Báb), es la 
> Manifestación de la unidad y la unicidad de Dios y el Precursor de la Antigua 
> Belleza. Su Santidad la Belleza de Abhá (Bahá'u'lláh) (que mi vida sea 
> ofrecida en sacrificio por Sus firmes amigos), es la Suprema Manifestación de 
> Dios y la Aurora de Su más Divina Esencia. Todos los demás son Sus siervos 
> y obedecen Su mandato".
> De estas claras y formalmente expuestas manifestaciones, incomparables 
> como son con cualquier aserción de pretender la posición de Profeta, no 
> debemos, de manera alguna, inferior que 'Abdu'l-Bahá es meramente uno de 
> los casos, uno cuya función sea solo la de un autorizado interprete de las 
> enseñanzas de Su Padre. Lejos de mi está el mantener semejante idea o 
> desear inculcar tales sentimientos. El considerar a 'Abdu'l-Bahá bajo esa luz es 
> una manifiesta traición a la humanidad. La posición conferida a Él por la Pluma 
> Suprema es exaltada en grado inconmensurable por encima de las inferencias 
> de estas, Sus propias afirmaciones escritas. Tanto en el Kitáb-i-Aqdas, la de 
> mayor peso y más sagrada de todas las obras de Bahá'u'lláh, como en el 
> Kitáb-i-'Ahd, el Libro de Su Convenio, y en el Súriy-i-GhuÐn (la Tabla de la 
> Rama), las referencias que hace la pluma de Bahá'u'lláh -referencias 
> poderosamente reforzadas en las Tablas dirigidas por Él por Su padre-, 
> invisten a 'Abdu'l-Bahá con un poder y lo rodean con un halo, que jamás podrá 
> llegar la presente generación a apreciar en su justo valor.
> Él es y debe por siempre ser considerado, primeramente y ante todo, como el 
> Centro y Pivote del Convenio incomparable, que todo lo abarca, de Bahá'u'lláh, 
> Su más exaltada obra, el Espejo inmaculado de Su luz, el perfecto Ejemplo de 
> Sus enseñanzas, el infalible Interprete de Su Palabra, la personificación de 
> cada uno de los ideales Bahá'ís, la encarnación de cada una de las virtudes 
> Bahá'ís, la más Poderoso Rama salida de la Antigua Raíz, el Miembro de la 
> Ley de Dios el Ser "a Cuyo alrededor giran todos los nombres", el Resorte 
> Principal de la Unidad del Genero Humano, la Insignia de la más Grande Paz, 
> la Luna del Astro Central de esa santísima Dispensación, nombres y títulos 
> que están implícitos y hallan sus más real, su más alta y hermosa expresión en 
> el mágico nombre: 'Abdu'l-Bahá. el es, por encima y más allá de estos 
> nombres, el "Misterio de Dios", expresión que el mismo Bahá'u'lláh, se han 
> unido y armonizado completamente las incompatibles características de una 
> naturaleza humana y de una sobrehumana sabiduría y perfección.
> "Cuando el océano de Mi presencia haya refluido y el Libro de Mi revelación 
> haya terminado", proclama el Kitáb-i-Aqdas, "tornad vuestros semblantes hacia 
> Aquel a Quien Dios ha designado, Quien ha salido de esta Antigua Raíz". Y, 
> nuevamente, "Cuando la Mística Paloma haya levantado su vuelo desde su 
> Santuario de Alabanza e ido en busca de su distante meta, su oculta morada, 
> dirigíos por cualquier cosa que no comprendáis del Libro, hacia Aquel que 
> salió de este poderoso Tronco".
> En el Kitáb-i-'Ahd, además, Bahá'u'lláh declara solemne y explícitamente: 
> "incumbe a los AghÐán, los Afnán y Mis parientes, a todos y cada uno de ellos, 
> dirigir sus semblantes hacia la más Poderosa Rama. considerad lo que hemos 
> revelado en Nuestro Libro más Sagrado: 'Cuando el océano de Mi Presencia 
> ha ya refluido y el Libro de Mi Revelación haya terminado tornad vuestros 
> semblantes hacia Aquel a Quien Dios ha designado, Quien ha salido de esta 
> Antigua Raíz. El objeto de este sagrado versículo no es otro que la más 
> Poderosa Rama ('Abdu'l-Bahá). Así os hemos revelado benignamente, Nuestra 
> potente Voluntad y, en verdad, soy el Misericordioso, el todopoderoso".
> En el Súriy-i-GhuÐn (Tabla de la Rama), han sido registrados los versículos 
> siguientes: "Rama del Sadratu'l-Muntahá es este sagrado y gloriosa Ser, esta 
> Rama de Santidad; bienaventurado es aquel que ha buscado refugia en Él y 
> ha morado bajo Su sombra. En verdad, el Miembro de la Ley de Dios ha 
> brotado de esta Raíz que Dios implanto firmemente en la Tierra de Su 
> Voluntad y Cuya Rama ha sido tan elevada que ha abarcado todo la creación. 
> ¡Sea Él, pues, magnificado por esta sublime, bendita, poderosa y exaltada 
> Obra!... Como signo de Nuestra gracia, una Palabra ha salido de la más 
> Grande Tabla, palabra que Dios ha adornado con el ornamente de Si mismo y 
> hecho soberana de la tierra y de todo lo que en ella existe, en signo de Su 
> grandeza y poder entre su pueblo... Dad gracias a Dios, ¡Oh pueblo! por haber 
> Él aparecido, pues, en verdad, Él es el más grande Favor que os ha hecho, la 
> más perfecta munificencia prodigada en vosotros, y por Él huesos pulverizados 
> vuelven a la vida. Todo aquel que se vuelve hacia Él, se ha vuelto hacia Dios, 
> y todo aquel que se aleje de Él, se ha alejado de Mi Belleza, ha repudiado Mi 
> Prueba y transgredido contra Mi. Él es el Fideicomiso de Dios entre vosotros, 
> lo que Dios ha puesto a vuestra custodia, Su manifestación a vosotros y Su 
> aparición entre Sus favorecidos siervos... Lo hemos hecho descender en la 
> forma de un cuerpo humano, Bienaventurado y Santificado sea Dios, que ha 
> creado toso lo que Él quiere mediante Su inviolable, Su infalible decreto. 
> Aquellos que se privan a si mismos de la sombra de la Rama se pierde en el 
> desierto del error, se consume en el calor de los deseos humanos y son los 
> que de seguro perecerán".
> "¡Oh Tu que eres la niña de Mis ojos!", así Bahá'u'lláh se dirige a 'Abdu'l-Bahá, 
> escribiendo de Su puño y letra. "Mi gloria, el océano de Mi amorosa bondad, el 
> sol de Mi munificencia y el cielo de Mi misericordia descansan en Ti. Rogamos 
> a Dios que ilumine al mundo a través de Tu conocimiento y sabiduría, que 
> disponga para Ti aquello que regocije Tu corazón e imparta consuelo a Tus 
> ojos". La gloria de Dios descanse en Ti", escribe Él en otra Tabla, "y en 
> quienquiera que Te sirva en este Tu alrededor. Calamidad, gran calamidad 
> acaezca a quien se oponga y Te injurie. Bienhadado aquel que jure fidelidad 
> hacia Ti; que el fuego del infierno atormente a quien sea Tu enemigo". "Te 
> hemos hecho amparo del genero humano", afirma Bahá'u'lláh en otra Tabla, 
> "refugio para todos los que están en el cielo y en la tierra, fortaleza para todos 
> los que han creído en Dios, el Incomparable, el Omnisciente. Quiera Dios que 
> por Tu intermedio Él los proteja, los enriquezca y los sostenga; que Te inspire 
> con aquello que sea un manantial de riqueza para todo lo creado, un océano 
> de munificencia para todos los hombres y la aurora de misericordia para todos 
> los pueblos".
> "Tu sabes, ¡Oh Dios mío!", suplica Bahá'u'lláh en una oración revelada en 
> honor de 'Abdu'l-Bahá, "que no deseo para Él sino lo que Tu deseas y que no 
> Lo he elegido para otro fin que el que Tu tienes asignado para Él. Hazlo, pues, 
> victorioso mediante Tus huestes de la tierra y del cielo... Te imploro, por el 
> ardor de mi amor por Ti y por Mi anhelo de manifestar Tu Causa, que 
> dispongas para Él y para aquellos que Le aman lo que Tu tienes destinado 
> para Tus Mensajeros y para los Depositarios de Tu Revelación. En verdad, Tu 
> eres el Todopoderoso, el Omnipotente!"
> En una carta dictada por Bahá'u'lláh y dirigida por Mírzá Áqá Ján, Su 
> amanuense, a 'Abdu'l-Bahá, mientras este se hallaba de visita en Beirut, 
> leemos lo siguiente: "Loado sea Aquel que ha horado la tierra de Bá (Beirut) 
> con la presencia de Aquel a Cuyo alrededor giran todos los hombres. Todos 
> los átomos de la tierra han anunciado a la creación entera que desde taras de 
> las puertas de la ciudad-prisión y sobre su horizonte, apareció y brillo el Astro 
> de belleza de la grande, la más Poderosa Rama de Dios, Su antiguo e 
> inmutable Misterio, encaminándose hacia otra tierra. El pesar envuelve por eso 
> a esta ciudad-prisión, mientras que otro tierra se regocija... Bendito, dos veces 
> bendito es el suelo que recibió Sus pisadas, los ojos que gozaron de belleza 
> de Sus semblante, los oídos que fueron honrados escuchando Su llamado, el 
> corazón que gusto de dulzura de Su amor, el pecho que se ha henchido con 
> Su recuerdo, la pluma que proclamo Sus alabanzas, el papel que recibió el 
> testimonio de Sus escritos".
> Al escribir confirmando la autoridad en Él conferida por Bahá'u'lláh, hace 
> 'Abdu'l-Bahá la siguiente manifestación: "De acuerdo con el texto explícito del 
> Kitáb-i-Aqdas, Bahá'u'lláh ha hecho el Centro del Convenio el Interprete de Su 
> Palabra, un Convenio tan firme y poderoso, que ninguna Dispensación 
> religiosa desde el principio de los tiempos hasta el presente día ha producido 
> algo semejante".
> Exaltado como es el rango de 'Abdu'l-Bahá y profusas como son las alabanzas 
> con que Bahá'u'lláh ha glorificado a Su hijo en estos Libros y Tablas Sagradas, 
> estas distinciones únicas no deben jamás ser interpretadas como si confirieran 
> a su recipiente una posición idéntica o equivalente a la de Su Padre, que es la 
> Manifestación Misma. Una interpretación semejante de cualquiera de los 
> pasajes mencionados estaría inmediatamente, y por obvias razones, en 
> conflicto con las no menos claras y autenticas aserciones y advertencias a las 
> cuales ya me he referido. En efecto, según lo he manifestado ya, aquellos que 
> sobre estiman la posición de 'Abdu'l-Bahá, son tan reprensibles y hacen tanto 
> daño cono los que la estiman menos. Y esto por lo sola razón de que al insistir 
> sobre una deducción completamente injustificada de los escritos de 
> Bahá'u'lláh, ellos inadvertidamente justifican y sin cesar suministran al 
> enemigo pruebas para sus acusaciones falsas y manifestaciones erróneas.
> Creo necesario, por lo tanto, manifestar sin ningún equivoco o vacilación, que 
> ni en el Kitáb-i-Aqdas, ni en el Libro del Convenio de Bahá'u'lláh, ni aun en la 
> Tabla de la Rama, ni en ninguna otra Tabla, ya sea revelada por Bahá'u'lláh o 
> por 'Abdu'l-Bahá, existe autoridad alguna para la opinión que se inclina a 
> sostener la llamada "unión mística" de Bahá'u'lláh y 'Abdu'l-Bahá, o establecer 
> la identidad de este último con Su Padre o con cualquier Manifestación 
> anterior. Este erróneo concepto podrá ser debido, en parte, a una 
> interpretación completamente extravagante de ciertos términos y pasajes de la 
> Tabla de la Rama, a la introducción en su traducción al ingles de ciertas 
> palabras que, o no existen, o son erróneas o ambiguas en su connotación. No 
> hay duda de que está basada principalmente en una deducción del todo 
> injustificada de los pasajes iniciales de una Tabla de Bahá'u'lláh, cuyos 
> extractos, según se reproducen en Bahá'í Scriptures, preceden 
> inmediatamente, pero no forman parte de dicha Tabla de la Rama. Debe 
> aclararse a todo el que lea esos extractos, que con la frase "La Lengua del 
> Sempiterno", no se hace referencia a nadie más que a Dios, y que le termino 
> "el más Grande Nombre" es una referencia obvia a Bahá'u'lláh, y que "el 
> Convenio" a que se hace mención, no es el Convenio mismo del cual 
> Bahá'u'lláh es el Autor inmediato y 'Abdu'l-Bahá su Centro, sino el Convenio 
> general que, según lo inculca la enseñanza Bahá'í, Dios mismo establece 
> invariablemente con la humanidad cuando Él inaugura una nueva 
> Dispensación. "La Lengua" que "proclama", según expresan esos extractos. la 
> "buena nueva", no es otra cosa que la Voz de Dios, refiriéndose a Bahá'u'lláh, 
> y no Bahá'u'lláh refiriéndose a 'Abdu'l-Bahá.
> Además, el sostener que la aserción "Él es yo Mismo" establece la identidad 
> de Bahá'u'lláh con 'Abdu'l-Bahá, en lugar de la mística unión de Dios con Sus 
> Manifestaciones, como se explica en el Kitáb-i-Íqán, constituiría una violación 
> directa del muy repetido principio de la unidad de las Manifestaciones de Dios, 
> principio que el Autor de estos mismos extractos trata por inducción de hacer 
> resaltar.
> Significaría también revertir a esas irracionales y supersticiosas creencias que 
> durante el primer siglo de la era cristiana se deslizaron insensiblemente en las 
> enseñanzas de Jesucristo y que, al cristianismo en dogmas aceptados, 
> dañaron la eficiencia y oscurecieron el propósito de la Fe cristiana.
> "Afirmo", dice 'Abdu'l-Bahá en el comentario escrito por Él mismo sobre la 
> Tabla de la Rama, "que el verdadero sentido, el significado real, el secreto 
> intimo de estos versículos, de estas precisas palabras, es mi propia 
> servidumbre al sagrado Umbral de la Belleza de Abhá, mi propia completa 
> insignificancia, ni anulación extrema ante Él. Esta en mi corona 
> resplandeciente, mi preciosísimo adorno. De esto me enorgullezco en el reino 
> de la tierra y del cielo. ¡De ello me glorifico en medio de la compañía de los 
> bien favorecidos!" "A nadie le está permitido", nos advierte Él en el pasaje que 
> sigue de inmediato, "dar a estos versículos ninguna otra interpretación". "Soy", 
> afirma Él, a este mismo respecto, "según loe textos explícitos del Kitáb-i-Aqdas 
> y del Kitáb-i-'Ahd, el claro Interprete de la Palabra de Dios... Quienquiera que 
> se desvíe de mi interpretación, es víctima de su propia imaginación".
> Además, la inevitable deducción resultante de la creencia en la identidad del 
> Autor de nuestra Fe con Aquel que es el Centro de Su Convenio, seria colocar 
> a 'Abdu'l-Bahá en una posición superior a la del Báb, cuando lo contrario es el 
> principio fundamental de esta Revelación, aunque todavía no universalmente 
> reconocido. También justificaría la acusación con que durante todo el 
> ministerio de 'Abdu'l-Bahá los violadores del Convenio trataron de envenenar 
> las mentes y pervertir el conocimiento de los fieles seguidores de Bahá'u'lláh.
> Seria más correcto y en consonancia con los principios establecidos de 
> Bahá'u'lláh y del Báb, si en lugar de sostener esta ficticia identidad con 
> relación a 'Abdu'l-Bahá, miráramos al Precursor y Fundador de nuestra Fe 
> como idénticos en realidad, verdad esta que es el texto del Súriy-i-Haykal 
> afirma de manera inequívoca: "Si el Punto Primordial (el Báb) hubiera sido otro 
> que Yo, según pretendéis", manifestar explícitamente Bahá'u'lláh, "y hubiese 
> llegado a Mi presencia, en verdad que Él jamás habría permitido separase de 
> Mi y, por el contrario habríamos tenido mutuo gozo durante Mis Días". "Aquel 
> que ahora proclama la Palabra de Dios", Bahá'u'lláh afirma nuevamente, "no 
> es otro sino que el Punto Primordial, Quien ha sido nuevamente puesto de 
> manifiesto". "Él es", dice refiriéndose a Si mismo en una Tabla dirigida a una 
> de las Letras del Viviente, "el mismo Aquel que apareció el año sesenta (1260 
> D.H.). Este es en verdad uno de Sus potentes signos". "¿Quien se levantara", 
> pregunta Bahá'u'lláh en el Súriy-Damm, "para obtener el triunfo de la Belleza 
> Primordial (el Báb) revelada en el semblante de Su subsiguiente 
> Manifestación?" Refiriéndose a la Revelación proclamada por el Báb, Él 
> recíprocamente la caracteriza coco "Mi Propia anterior Manifestación".
> Que 'Abdu'l-Bahá no es una Manifestación de Dios, que Él recibe Su luz, su 
> inspiración y su sostén directamente de la Fuente Principal de la Revelación 
> Bahá'í; que Él refleja como un Espejo claro y perfecto los rayos de la gloria de 
> Bahá'u'lláh, y que no posee de manera inherente esa realidad indefinible pero 
> omnipresente, cuya exclusiva posesión es la característica de la condición de 
> Profeta; que Sus palabras no son iguales en rango, aunque poseen igual 
> validez que las de Bahá'u'lláh; que Él no debe ser aclamado como el retorno 
> de Jesucristo, el Hijo que vendrá "en la gloria del Padre", son verdades estas 
> que encuentran mayor justificación y se reafirman más en las siguientes 
> exposición de 'Abdu'l-Bahá, dirigida a algunos creyentes de America, y con ella 
> bien puedo concluir con esta sección: "Habéis escrito que existe una 
> divergencia entre los creyentes, respecto a la 'Segunda Venida de Cristo'. 
> !Alabado sea Dios! Muchas veces se ha suscitado esta pregunta y su 
> respuesta ha emanado de una declaración clara e irrefutable de la pluma de 
> 'Abdu'l-Bahá, en le sentido de que 'el Señor de las Huestes' y el 'Cristo 
> Prometido' en las profecías, se refieren a la Bienaventurada Perfección 
> (Bahá'u'lláh) y a Su Santidad, el Exaltado (el Báb). Mi nombre es 'Abdu'l-Bahá. 
> Mi calificación es 'Abdu'l-Bahá. Mi realidad es 'Abdu'l-Bahá. Mi alabanza es 
> 'Abdu'l-Bahá Esclavitud a la Bienaventurada perfección es mi gloriosa y 
> refulgente diadema, y servidumbre a toda la raza humana mi religión 
> perpetua... No tengo ni jamás tendré otro nombre, titulo, mención o elogio más 
> que el de 'Abdu'l-Bahá. esta es mi vida eterna. Esta es mi eterna gloria".
> 
> EL ORDEN ADMINISTRATIVO
> 
> Muy queridos hermanos en 'Abdu'l-Bahá: Con la ascensión de Bahá'u'lláh, el 
> Sol de Guía Divina, el cual -según lo predijeran Shaykh A¥mad y Siyyid 
> Ká1/2im- se levanto en Shíráz, y, en su marcha hacia el oeste, llegó al cenit en 
> Adrianópolis, fue a ponerse finalmente detrás del horizonte de 'Akká, para no 
> volver más antes del transcurso de un periodo completo de mil años. La puesta 
> de Astro tan refulgente dio termino definitivo al periodo de Divina Revelación, 
> la etapa inicial y más vivificante de la era Bahá'í. Este periodo, el cual fue 
> inaugurado por el Báb y que culmino en Bahá'u'lláh, al cual esperaba y loaba 
> todo el conjunto de Profetas de este gran ciclo profético, fue caracterizado, 
> excepción hecha del corto intervalo entre el martirio del Báb y las terribles 
> experiencias de Bahá'u'lláh en el Síyáh-Chál de Teherán, por una Revelación 
> progresiva y continua de casi cincuenta años, periodo que por su duración y 
> fecundidad debe ser considerado sin paralelo en todo el campo de la historia 
> espíritu del mundo.
> La muerte de 'Abdu'l-Bahá, por otro lado, marca el termino de la Edad Heroica 
> y Apostólica de esta misma Dispensación, eses periodo primitivo de nuestra Fe 
> cuyos esplendores jamás habrán de ser rivalizados ni mucho menos 
> eclipsados por la magnificencia que necesariamente ha de distinguir a las 
> futuras victorias de la Revelación de Bahá'u'lláh. Porque ni los hechos 
> realizados por los grandes organizadores de las actuales instituciones de la Fe 
> de Bahá'u'lláh, ni los ruidosos triunfos que los héroes de su Edad de Oro 
> conseguirán ganar en los días venideros, podrán equipararse o ser puestos en 
> la misma categoría que las maravillosas obras asociadas a los nombres de 
> aquellos que generaron la vida misma de esa Fe y echaron sus prístinos 
> cimientos. Esa primera y creadora época de la era Bahá'í ha de destacarse por 
> su propia naturaleza por encima y aparte del periodo de formación en que 
> hemos entrado y de la edad de oro que está destinada a sucederle.
> 'Abdu'l-Bahá, Quien encarna una institución de la cual no podemos hallar 
> paralelo alguno en ninguno de los reconocidos sistemas religiosos del mundo, 
> puede decirse que ha cerrado la Edad a la cual Él mismo pertenecía y ha 
> abierto aquella en la cual nosotros ahora bregamos. Así, pues, Su Voluntad y 
> Testamento ha de considerarse como el perpetuo e indisoluble vinculo 
> concebido por la mente de Aquel que es el Misterio de Dios, para asegurar la 
> continuidad de las tres épocas que constituyen las partes componentes de la 
> Dispensación Bahá'í. El periodo en el cual la simiente de la Fe estaba 
> lentamente germinando, se halla así entrelazado tanto con el periodo que ha 
> de presenciar su florescencia como con el subsiguiente, en que la semilla 
> habrá finalmente dado su precioso fruto.
> Las energías creadoras liberadas por la Ley de Bahá'u'lláh. al penetrar y 
> desarrollarse en la mente de 'Abdu'l-Bahá, dieron lugar por su propio impacto y 
> estrecha acción mutua, al nacimiento de un Instrumento que puede 
> considerarse como la Carta Magna del Nuevo orden Mundial, el cual es a la 
> vez la gloria y la promesa de esta sublime Dispensación. Puede así ser 
> aclamado el Testamento como el inevitable resultado de esa mística unión 
> entre Aquel que comunico la influencia generatriz de Su divino Designio y 
> Aquel fue el vehículo receptor elegido. Siendo el Testamento de 'Abdu'l-Bahá 
> el Vástago del Convenio -el Heredero tanto de Quien origino la Ley de Dios 
> como de Aquel que la interpretó- no puede separársele ni de Quien fuer el 
> impulso original que lo motivo, ni de Aquel que finalmente lo concibió Debemos 
> siempre tener presente que el inescrutable designio de Bahá'u'lláh ha sido tan 
> cabalmente infundido en la conducta de 'Abdu'l-Bahá, y los motivos de ambos 
> han sido tan estrechamente unidos, que la menor tentativa de disociar las 
> enseñanzas del primero de cualquier sistema establecido por el que fue 
> Ejemplo ideal de esas mismas enseñanzas, significaría repudiar una de las 
> básicas y más sagradas verdades de la Fe.
> El Orden Administrativo que desde la ascensión de 'Abdu'l-Bahá se ha 
> desenvuelto y tomar forma a nuestra propia vista en no menos de cuarenta 
> países1 del mundo puede considerarse como la armazón del testamento 
> mismo, como la fortaleza inviolable dentro de la cual ese recién nacido vástago 
> se cría y desarrolla. A medida que este Orden Administrativo se expanda y 
> consolide, pondrá de manifiesto, sin duda, sus potencialidades y revelara todo 
> el significado de este importantísimo Documento de esta admirable expresión 
> de la Voluntad de Una de las figuras más notables de la Dispensación de 
> Bahá'u'lláh. A medida que sus partes componentes, sus instituciones 
> orgánicas comiencen a funcionar con vigor y eficacia, ha de aseverar su 
> derecho y demostrar su capacidad para que se le considere no solo como el 
> núcleo, sino como el modelo mismo del Nuevo Orden Mundial que con el 
> tiempo está destinado a abarcar a toda la humanidad.
> Debe notarse al respecto, que este Orden Administrativo es fundamentalmente 
> diferente a todo lo que Profeta alguno haya establecido hasta ahora, puesto 
> que Bahá'u'lláh mismo es Quien ha revelado sus principios, establecidos sus 
> instituciones, designando la persona para interpretar Su Palabra y conferido la 
> autoridad necesaria en el cuerpo destinado a suplementar y aplicar Sus 
> ordenanzas legislativas. He ahí el secreto de la fuerza, su deferencia 
> fundamental y la garantía contra el cisma y la desintegración. En ninguna parte 
> de las sagradas escrituras de cualquiera de los sistemas religiosos del mundo, 
> ni aun en los escritos del Inaugurador de la Dispensación Bábí, hallamos 
> disposiciones que establezcan un convenio o que provean un orden 
> administrativo comparables en alcance y autoridad, con las que yacen en las 
> bases mismas de la Dispensación Bahá'í. ¿tiene acaso la Cristiandad o el 
> Islam, tomando por ejemplo dos de las más difundidas y destacadas entre las 
> reconocidas religiones del mundo, algo que ofrecer que sea comparable o 
> pueda considerarse equivalente, ya sea al Libro del Convenio de Bahá'u'lláh o 
> a la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá? ¿Acaso el texto, ya sea de los 
> Evangelios o del Corán, confiere autoridad suficiente a los líderes y concilios 
> que han reclamado el derecho y asumido la función de interpretes de las 
> disposiciones de las sagradas escrituras y de administradores de los asuntos 
> de sus respectivas comunidades? ¿Podría Pedro, el reconocido jefe de los 
> Apóstoles, o el imán 'Alí, primo y legitimo sucesor de Profeta, presentar 
> afirmaciones explícitas escritas por Cristo y Mahoma para apoyar la primacía 
> con que ambos fueron investidos y acallar a los que, entre sus 
> contemporáneos o en épocas posteriores, repudiaron los cismas que persisten 
> hoy día? Podemos confiadamente preguntar: ¿donde, en los documentados 
> dichos de Jesucristo, ya sea en materia de sucesión o de provisión de una 
> serie de leyes especificas y disposiciones administrativas claramente 
> definidas, que se distinguen de principios puramente espirituales, podemos 
> hallar algo que se aproxime a los detallados mandatos, leyes y advertencias 
> que abundan en las autenticas palabras tanto de Bahá'u'lláh como de 'Abdu'l-
> Bahá? ¿Puede pasaje alguno del Corán, el que con respecto a su código legal, 
> preceptos administrativos y disposiciones para el culto marca ya un notable 
> adelanto sobre anteriores y más viciadas Revelaciones, ser interpretado como 
> colocando sobre una base inatacable la indudable autoridad de Mahoma, 
> verbalmente y en varias ocasiones, confiera a Su sucesor? ¿Puede acaso 
> decirse que el Autor de la Dispensación Bábí 'por más que gracias a las 
> provisiones del Bayán Persa haya logrado evitar un cisma tan 
> permanentemente y catastrófico como los que afligieron a la Cristiandad y al 
> Islamismo- haya producido instrumentos para la salvaguardia de Su Fe que 
> sean tan definidos y eficaces como los que han de preservar para siempre la 
> unión de los organizados adherentes de la Fe de Bahá'u'lláh? 
> Solo esta Fe, entre todas las Revelaciones anteriores, gracias a las explícitas 
> instrucciones, repetidas advertencias, autenticas salvaguardias, incorporadas 
> y explicadas en sus enseñanzas, ha logrado levantar una estructura a la que 
> los perplejos adherentes de credos quebrantados y en bancarrota bien harían 
> en acercarse y examinar críticamente y buscar, antes de que sea demasiado 
> tarde, el invulnerable abrigo de su universal refugio.
> No es de extrañar que Aquel que por obra de Su Testamento ha inaugurado 
> Orden tan vasto y único, y Quien es el Centro de tan poderoso Convenio, haya 
> escrito estas palabras: "Tan firme y poderoso es este Convenio, que desde el 
> principio de los tiempos hasta el presente ninguna Dispensación religiosa ha 
> producido algo similar". "Todo lo que está latente en lo intimo de este sagrado 
> ciclo", escribió Él durante los más negros y peligrosos días de Su ministerio, 
> "ha de aparecer y manifestarse gradualmente, pues ahora solo es el principio 
> de su crecimiento y el amanecer de la revelación de sus signos". "No temáis", 
> son Sus palabras tranquilizadoras al prevenir el surgimiento del Orden 
> Administrativo establecido en Su Testamento: "no temáis si esta Rama es 
> cortada de este mundo material y sus hojas echadas a un lado; en verdad, sus 
> hojas han de florecer, porque esta Rama cercare después que haya sido 
> separada de este mundo terrenal, alcanzaran los más altos pináculos de la 
> gloria y dará frutos tales que han de perfumar el mundo con su fragancia".
> ?A que otra cosa puede hacer alusión las siguientes palabras de Bahá'u'lláh, 
> sino al poder y majestad que está destinado a manifestar este Orden 
> Administrativo, rudimentario de la futura Mancomunidad Bahá'í que todo lo 
> abarca?: "El equilibrio del mundo ha sido trastornado mediante la vibrante 
> influencia de este grandioso, este nuevo Orden Mundial. La vida ordenada de 
> la humanidad ha sido revolucionada por la acción de este único, maravilloso 
> Sistema, nada semejante al cual ojos mortales han presenciado jamás".
> El mismo Báb, en el curso de sus referencias a "Aquel a Quien Dios 
> manifestara", anticipa es Sistema y glorifica el Orden Mundial que la 
> Revelación de Bahá'u'lláh está destinada a desarrollar. "Bienaventurado 
> aquel", dice Él en su notable expresión del capítulo tercero del Bayán Persa, 
> "que haya fijado su atención en el Orden de Bahá'u'lláh y haya dado gracias a 
> su Señor. Pues, de seguro, será Él puesto de manifiesto. En verdad, así la ha 
> dispuesto Dios irrevocablemente en el Bayán".
> En las Tablas de Bahá'u'lláh, donde se designa específicamente y se 
> establece formalmente la la institución de la Casa de Justicia, tanto 
> Internacional como Local; en la institución de las Manos de la Causa de Dios, 
> puestas en existencia primero por Bahá'u'lláh y luego por 'Abdu'l-Bahá; en la 
> institución de las Asambleas tanto locales como nacionales que en forma 
> embrionaria ya funcionaban en los días que precedieron a la ascensión de 
> 'Abdu'l-Bahá; en la autoridad que en Sus Tablas han dispuesto conferir a estas 
> el Autor de nuestra Fe y el Centro de Su Convenio; en la institución del Fondo 
> Local que operaba según los mandatos específicos dados por 'Abdu'l-Bahá a 
> ciertas Asambleas de Persia; en los versículos del Kitáb-i-Aqdas, cuyas 
> inferencias anticipan claramente la institución del Guardián; en la explicación 
> que en una de Sus Tablas ha dado 'Abdu'l-Bahá y en el énfasis que Él ha 
> puesto en el principio hereditario y a la ley de primogenitura que fueron 
> sostenidos por los Profetas del pasado; en todo esto podemos discernir una 
> débil vislumbre y descubrir los primeros indicios de la naturalezas y del 
> funcionamiento del Orden Administrativo que estaba destinado a ser más tarde 
> proclamado y formalmente establecido por el Testamento de 'Abdu'l-Bahá.
> Por la presente coyuntura que atravesamos, creo que debe hacerse un 
> esfuerzo ara explicar el carácter y las funciones de las instituciones de la 
> Guardianía y de la Casa Universal de Justicia, los dos pilares que soportan 
> esta poderosa Estructura Administrativa. Está más allá del alcance y propósito 
> de esta exposición general de las verdades fundamentales de la Fe, el 
> describir en su totalidad los diversos elementos que funcionan conjuntamente 
> con estas instituciones. No hay duda de que las generaciones futuras has de 
> realizar adecuadamente la tarea de definir con detalle y precisión las 
> características y analizar en forma cabal la naturaleza de las relaciones que, 
> por un lado, ligan entre si a estos dos órganos fundamentales del testamento 
> de 'Abdu'l-Bahá y, por otro lado, conectan cada uno de ellos con el Autor de la 
> Fe y el Centro de Su Convenio. Mi atención, por el momento, es explayar 
> ciertos rasgos salientes de este plan, los que, a pesar de lo cerca que nos 
> hallamos de su colosal estructura, están ya tan claramente definidos que 
> hallamos inexcusable ignorarlos o interpretarlos incorrectamente.
> Debe decirse ante todo, clara e inequívocamente, que estas instituciones 
> gemelas del Orden Administrativo de Bahá'u'lláh han de ser consideradas 
> divinas en su origen, esenciales en sus funciones y complementarias en su 
> objeto y sus fines. Su objeto común y fundamental es asegurar la continuidad 
> de esa divinamente instituida autoridad que fluye de la Fuente de nuestra Fe, 
> resguardar la unidad de sus seguidores y mantener la integridad y flexibilidad 
> de sus enseñanzas. Actuando conjuntamente, estas dos inseparables 
> instituciones, administran sus asuntos, coordinan sus actividades, promueven 
> sus intereses, ejecutan sus leyes y defienden sus instituciones subsidiarias. 
> Separadamente, cada una opera dentro de una esfera de jurisdicción 
> claramente definida; cada una tiene sus propias instituciones auxiliares, 
> instrumentos designados para el eficaz desempeño de sus determinados 
> deberes y responsabilidades. Cada una ejerce, dentro de las limitaciones que 
> le han sido impuestas, sus poderes, su autoridad, sus derechos y 
> prerrogativas. Estas no son ni contradictorias ni reducen en los más mínimo la 
> posición que cada una de estas instituciones ocupa. Lejos de ser 
> incompatibles o mutuamente destructivas, complementan entre si su autoridad 
> y sus funciones.
> Divorciado de la institución de la Guardianía, el Orden Mundial de Bahá'u'lláh 
> quedaría mutilado y privado permanentemente de ese principio hereditario 
> que, como ha escrito 'Abdu'l-Bahá, ha sido invariablemente sostenido por la 
> Ley de Dios. "En todas las Dispensaciones Divinas", afirma en una tabla 
> dirigida a un creyente de Persia, "al hijo mayor le fueron dadas distinciones 
> extraordinarias. Incluso la posición de profeta ha sido su derecho de 
> nacimiento". Sin esta institución peligraría la integridad de la Fe y la 
> estabilidad de toda la estructura correría grave peligro. Su prestigio sufriría; 
> carecería por completo del medio requerido para una larga e ininterrumpida 
> perspectiva a través de una serie de generaciones y se vería totalmente 
> privada de la guía necesaria para definir la esfera de la acción legislativa de 
> sus representantes elegidos.
> Sin la no menos esencial institución de la Casa Universal de Justicia, este 
> mismo Sistema del Testamento de 'Abdu'l-Bahá quedaría paralizado en su 
> acción y resultaría impotente para llenar esos claros que el Autor del Kitáb-i-
> Aqdas dejo deliberadamente en el cuerpo de Sus mandatos administrativos e 
> legislativos. "Él es el Intérprete de la palabra de Dios", asevera 'Abdu'l-Bahá, 
> refiriéndose a las funciones del Guardián de la Fe y asuntos en Su testamento 
> la expresión idéntica que Él Mismo eligió cuando refuto los argumentos de los 
> violadores del Convenio, quienes desafiaron Su derecho a interpretar las 
> palabras de Bahá'u'lláh. "Después de el", agrega 'Abdu'l-Bahá, "le sucederá el 
> primogénito de sus descendientes directos". "La poderosa fortaleza", sigue Él 
> explicando, "permanecerá inexpugnable y segura mediante la obediencia hacia 
> el quien es el Guardián de la Causa de Dios". "Incumbe a los miembros de la 
> Casa de Justicia, a todos los AghÐán, los Afnán, las Manos de la Causa de 
> Dios, mostrar obediencia, sumisión y subordinación al Guardián de la Causa 
> de Dios".
> "Incumbe a los miembros de la Casa de Justicia". declarar por otro lado 
> Bahá'u'lláh, en la Octava Hoja del Excelso Paraíso, "tomar consejo mutuo 
> sobre aquellas cosa que no han sido reveladas exteriormente en el Libro y 
> hacer cumplir aquello en que estén conformes. En verdad, Él es El Que 
> Provee, el Omnisciente". "Todos deben volverse hacia el Libro más Sagrado" 
> (el Kitáb-i-Aqdas) dice 'Abdu'l-Bahá en Su Testamento, "y todo lo que no este 
> anotado expresamente allí debe ser referido a la Casa Universal de Justicia. 
> Aquello que dicho cuerpo apruebe, ya sea por unanimidad o por mayoría, es 
> por cierto la verdad y el propósito de Dios Mismo. Quienquiera que se 
> desviase de ello pertenece, en verdad, a aquellos que aman la discordia, 
> muestran maldad y se apartan del Señor del Convenio".
> No solo confirman 'Abdu'l-Bahá en Su Testamento las palabras de Bahá'u'lláh 
> arriba mencionadas, sino que confiere a este cuerpo el derecho y el poder 
> adicionales de abrogar, de acuerdo con las exigencias de la época, tanto sus 
> propios decretos como los de una Casa de Justicia precedente. "Ya que la 
> Casa de Justicia", manifiesta explícitamente en Su Testamento, "tiene poder 
> para promulgar leyes no anotadas expresamente en el Libro y que se refieren 
> a transacciones diarias, así también tiene poder para derogarlas... Puede 
> hacer esto, porque esas leyes no forman parte del explícito texto divino".
> Refiriéndose tanto al Guardián como a la Casa Universal de Justicia, leemos 
> estas enfáticas palabras: "La sagrada y joven Rama, el Guardián de la Causa 
> de Dios, así como la Casa Universal de Justicia que será universalmente 
> elegida y establecida, se encuentran bajo el cuidado y protección de la Belleza 
> de Abhá, bajo el amparo de la guía infalible del Exaltado (el Báb) (sea mi vida 
> ofrecida por ambos). Cualquier cosa que ellos deciden es de Dios".
> De lo afirmado se desprenden con todas claridad y en forma evidente que el 
> Guardián de la Fe ha sido designado como Interprete de la Palabra y que la 
> Casa Universal de Justicia ha sido investida con la función de legislar sobre 
> asuntos no mencionados expresamente en las enseñanzas, La interpretación 
> del Guardián, funcionando en su propia esfera, tiene tanta autoridad y 
> obligatoriedad como los decretos de la Casa Internacional de Justicia, cuyo 
> exclusivo derecho y prerrogativa es pronunciar y dar el fallo final sobre 
> aquellas leyes y ordenanzas que Bahá'u'lláh no ha revelado expresamente. 
> Ninguno de ellos puede, ni podrá jamás, infringir el sagrado y prescrito dominio 
> del otro. Ninguno tratara de restringir la autoridad especifica e indudable con 
> que ambas han sido divinamente investidas.
> Aun cuando el Guardián de la Fe ha sido designado cabeza permanente de 
> tan augusto cuerpo, el no puede, ni siquiera transitoriamente, asumir el 
> derecho de exclusiva legislación. Él no puede anular la decisión de la mayoría 
> de los miembros, pero está obligado a insistir en que reconsideren cualquier 
> decreto del cual el firmemente crea que entra en conflicto con el significado de 
> las palabras reveladas de Bahá'u'lláh y que se aparta del espíritu de ellas.
> Él interpreta lo que ha sido explícitamente revelado y no puede legislar 
> excepto en sus atribuciones como miembro de la Casa Universal de Justicia, 
> Le está vedado el dictar independientemente la constitución que ha de 
> gobernar las actividades organizadas de sus miembros y de ejercer su 
> influencia de manera que pueda coartar la libertad de aquellos cuyo sagrado 
> derecho es el de elegir los que han de formar el cuerpo de sus colaboradores.
> Debe tenerse en cuenta que la institución del Guardián fue anticipada por 
> 'Abdu'l-Bahá, en una alusión que Él hizo antes de Su ascensión, en una tabla 
> dirigida a tres amigos Suyos en Persia. A la pregunta de ellos, que si habría 
> alguna persona a quien todos los Bahá'í estarían llamados a recurrir después 
> de Su ascensión, Él les contestó: "Respecto a la pregunta que me habéis 
> hecho saber que en verdad es este un bien guardado secreto. Es igual que 
> una joya oculta en concha. Está predestinado que ha de ser revelado. Llegara 
> el tiempo en que aparecerá su luz, cuando sus evidencias serán puestas de 
> manifiesto y sus secretos desentrañados".
> Muy queridos amigos: Por más que la institución del Guardián dentro del 
> Orden Administrativo de Bahá'u'lláh sea exaltada en su posición y vital en sus 
> funciones, y por abrumador que sea el peso de la responsabilidad que ella 
> reviste, su importancia no debe bajo punto de vista alguno ser acentuada 
> sobremanera, pese al lenguaje del Testamento. Bajo ninguna circunstancia y 
> cualesquiera sean sus méritos y obras, debe el Guardián de la Fe ser exaltado 
> al rango que lo haga copartícipe con 'Abdu'l-Bahá de la posición única 
> ocupada por el Centro del Convenio, y mucho menos la posición dispuesta tan 
> solo para la Manifestación de Dios, Tan grave alejamiento de los establecidos 
> principios de nuestra Fe es nada menos que abierta blasfemia. Como he dicho 
> ya en el curso de mis referencias a la posición de 'Abdu'l-Bahá, grande como 
> es la distancia que separa a Aquel que es el Centro del Convenio de 
> Bahá'u'lláh. de los Guardianes, que son sus elegidos ministros. Hay una 
> distancia grande, mucho más grande, entre el Guardián y el Centro del 
> Convenio que entre el Centro del Convenio y su Autor.
> Creo que es mi deber solemne dejar constancia que jamás Guardián alguno de 
> la Fe podrá pretender ser el perfecto Ejemplo de las enseñanzas de 
> Bahá'u'lláh o el inmaculado espejo que refleja Su luz. Aunque se halla bajo la 
> infaltable e infalible protección de Bahá'u'lláh y del Báb, y por más que 
> compartan con 'Abdu'l-Bahá el derecho y la obligación de interpretar las 
> enseñanzas Bahá'ís, el no deja de ser esencialmente humano, y si quiere 
> permanecer leal a su fideicomiso no puede, bajo pretexto alguno, arrogarse los 
> derechos, privilegios y prerrogativas que Bahá'u'lláh ha elegido conferir a Su 
> hijo. A la luz de esta verdad, el orar el Guardián de la Fe, dirigirse a el como 
> amo y señor, designarlo como su santidad, pedirle su bendición, celebrar su 
> cumpleaños o conmemorar cualquier hecho relacionado con su vida, 
> equivaldría a separarse de esas establecidas verdades que se hallan 
> guardadas dentro de nuestra Fe, Él hecho de que el Guardián haya sido 
> específicamente dotado con los poderes de que ha menester para revelar el 
> significado y las inferencias de las palabras de Bahá'u'lláh y de 'Abdu'l-Bahá, 
> no le confiere necesariamente una posición equivalente a la de Aquellos a 
> quienes el está llamado a servir de interprete. Puede ejercer ese derecho y 
> desempeñar esta obligación y, sin embargo, ser infinitamente inferior en rango 
> y diferente a ambos en naturaleza.
> Las palabras y las obras del Guardián actual y de los futuros Guardianes 
> deberán atestiguar abundantemente la integridad de este principio cardinal de 
> nuestra Fe. Por su conducta y ejemplo deben necesariamente establecer su 
> verdad sobre una base inatacable y transmitir a las generaciones futuras 
> evidencias incontestables de su realidad
> Por lo que a mi concierne, vacilar en reconocer verdad tan vital o titubear en 
> proclamar convicción tan firme, constituiría una vergonzosa traición a la 
> confianza en mi depositada por 'Abdu'l-Bahá y una imperdonable usurpación 
> de la autoridad con que Él fue investido.
> Ahora, es necesario decir una palabra con respecto a la teoría sobre el cual 
> está basado el Orden Administrativo y al principio que debe gobernar el 
> funcionamiento de sus instituciones principales. Seria extremadamente 
> erróneo intentar una comparación entre este Orden, único, divinamente 
> concebido, y cualquiera de los diversos sistemas inventados por la mente de 
> los hombres para el gobierno de las instituciones humanas en los varios 
> periodos de su historia. Semejante intento evidenciaría una completa falta de 
> apreciación de la excelencia de la obra de su gran Autor. ¿Y como no habría 
> de ser así se recordamos que este Orden constituyen el modelo mismo de esa 
> divina civilización que la omnipotente Ley de Bahá'u'lláh está destinada a 
> establecerse sobre la tierra? Los diversos y siempre variante sistemas de 
> gobierno humano, ya sea del pasado o del presente, originarios del Este o del 
> Oeste, no ofrecen criterio adecuado para estimar la potencia de sus virtudes 
> ocultas o apreciar la solidez de sus bases.
> La Mancomunidad Bahá'í del futuro, de la cual este Orden Administrativo 
> constituye su sola armazón, es teórica y prácticamente no solo única en la 
> historia entera de las instituciones políticas, sino que no tiene paralelo en los 
> anales de ninguno de los reconocidos sistemas religiosos del mundo. Ninguna 
> forma de gobierno democrático; ningún sistema de autocracia o dictadura, ya 
> sea monárquico o republicano; ningún plan intermediario de orden puramente 
> aristocrático; ni aun ninguno de los reconocidos tipos de teocracias, ya sea el 
> Estado Hebreo las varias organizaciones eclesiásticas cristianas, o el Imanato 
> o el Califato en Islam; ninguno de estos puede identificarse o decirse que 
> conforma con el Orden Administrativo creado por la mano maestra de su 
> perfecto Arquitecto.
> Este recién nacido Orden Administrativo incorpora dentro de su estructura 
> ciertos elementos que se hallan dentro de cada una de las letras reconocidas 
> formas de gobierno secular, sin constituir de manera alguna una mera replica 
> de alguna de ellas, ni introducir dentro de su mecanismo ninguna de las 
> características objetables que los inherentemente posean. Como ningún 
> gobierno establecido por mortales ha podido aun realizar, funde y armoniza las 
> sanas verdades que cada uno de esos sistemas indudablemente contiene, sin 
> viciar la integridad de aquellas verdades divinas en que está por último 
> fundado.
> El Orden Administrativo de la Fe de Bahá'u'lláh no puede ser considerado 
> desde ningún punto de vista como de carácter puramente democrático, puesto 
> que esta Dispensación carece de postulado básico según el cual todas las 
> democracias, para la obtención de su mandato, dependen fundamentalmente 
> del pueblo. Ha de tenerse en cuenta que en la dirección de los asuntos 
> administrativos de la Fe, en la sanción de la legislación necesaria para 
> suplementar las leyes del Kitáb-i-Aqdas. los miembros de la Casa Universal de 
> Justicia, como lo significan las palabras claras de Bahá'u'lláh, no son 
> responsables ante aquellos a quienes representan, ni les está permitido 
> atenerse a los sentimientos, a la opinión general, ni aun a las convicciones de 
> las masas de fieles o de aquellos que los eligen directamente, En actitud de 
> oración, deben seguir los dictados y los impulsos de su conciencia. Ellos 
> pueden, más bien deben, enterarse de las condiciones prevalecientes dentro 
> de la comunidad, pesar desapasionadamente en sus mentes los méritos de 
> cualquier asunto presentado a su consideración, pero han de reservarse el 
> derecho de dar un fallo libre de toda influencia. "Dios, en verdad, los inspirara 
> con lo que fuere Su Voluntad", asegura de manera incontrovertible Bahá'u'lláh. 
> Ellos, pues, y no el conjunto de los que directa o indirectamente los eligen, han 
> sido hechos recipientes de la guía divina, que es a la vez la sangre de vida y la 
> salvaguardia final de esta Revelación. Además, aquel que simboliza el 
> principio hereditario en esta Dispensación ha sido hecho interprete de las 
> palabras de su Autor y, por consiguiente, en virtud de la autoridad efectiva 
> conferida en el, cesa de ser cabeza figurativa como en los sistemas 
> prevalecientes de monarquías constitucionales.
> Tampoco puede descartarse el Orden Administrativo Bahá'í como duro y rígido 
> sistema de severa autocracia, o vana imitación de cualquier forma absolutista 
> de gobierno eclesiástico, como el Papado, el Imanato o cualquiera otra 
> institución similar, por la razón obvia de que el derecho de legislar en materias 
> no reveladas expresamente en los escritos Bahá'ís, ha sido conferida 
> exclusivamente a los elegidos representantes internacionales de los 
> seguidores de Bahá'u'lláh. Ni el Guardián de la Fe, ni ninguna institución que 
> no sea la Casa Internacional de Justicia, puede jamás usurpar este vital y 
> esencial poder, o coartar ese sagrado derecho. La abolición del sacerdocio 
> profesional y los sacramentos que lo acompañan, bautismo, comunión y 
> confesión de pecados; las leyes que establecen la elección por sufragio 
> universal de todas las Casas de Justicia locales, nacionales e internacionales; 
> la ausencia completa de autoridad episcopal con sus consiguientes privilegios, 
> corrupciones y tendencias burocráticas, son evidentes adicionales del carácter 
> no-autocrático del Orden Administrativo Bahá'í y de su inclinación hacia 
> métodos democráticos en la administración de sus asuntos.
> Tampoco debe este Orden, identificado con el nombre de Bahá'u'lláh, ser 
> confundido con ningún sistema de gobierno puramente aristocrático, por el 
> hacho de que, al sostener por un lado el principio hereditario y confiar al 
> Guardián de la Fe la obligación de interpretar sus enseñanzas, provee por el 
> otro la libre y directa elección, de entre la masa de los fieles, del cuerpo que 
> constituye se más alto órgano legislativo.
> Si bien no puede decirse que este Orden Administrativo ha sido modelado 
> según alguno de estos reconocidos sistemas de gobierno, sin embargo 
> incorpora, reconcilia y asimila dentro de su estructura aquellos sanos 
> elementos que pueden encontrarse en cada uno de ellos. La autoridad 
> hereditaria que el Guardián está llamado a ejercer; las funciones vitales y 
> esenciales que desempeña la Casa Universal de Justicia; las provisiones 
> especificas que establecen su elección democrática por los representantes de 
> los fieles, todo demuestra la verdad de que este Orden, divinamente revelado 
> que jamás podrá identificarse con ninguna de las formas típicas de gobierno a 
> que se refiere Aristóteles en sus obras, incorpora y funde los benéficos 
> principios que se encuentran dentro de cada una de ellas, con las verdades 
> espirituales en que está basado. Estando los consabidos males inherentes a 
> cada uno de estos sistemas de gobierno rígido y permanentemente excluidos 
> de este Orden único, jamás, por más que dure y se extiendan sus 
> ramificaciones, podrá el degenerar el forma alguna de despotismo, oligarquía o 
> demagogia, con que tarde o temprano se corrompen los mecanismos de todas 
> las instituciones políticas, esencialmente defectuosas, hechas por el hombre
> Muy queridos amigos: Significativos como son los orígenes de esta poderosa 
> estructura administrativa, y no obstante el carácter único de sus rasgos, los 
> acontecimientos que puede decirse sirvieron de heraldo a su nacimiento y 
> señalaron la etapa inicial de su evolución, parecen ser no menos notables. 
> ¡Cuan sorprendente y edificante es el contraste entre el proceso de lenta y 
> continua consolidación que caracteriza el crecimiento de sus nacientes fuerzas 
> y el torrente devastador de las fuerzas de desintegración que atacan a las 
> consumadas instituciones tanto religiosas como seculares de la sociedad 
> actual!
> La vitalidad que las instituciones orgánicas de este grande y siempre creciente 
> Orden tan poderosamente evidencia; los obstáculos que el gran valor y la 
> intrépida resolución de sus administradores ya han salvado; el fuego del 
> inagotable entusiasmo que arde con fervor constante en el corazones de sus 
> maestros viajeros; las alturas de sacrificio personal a que están ahora llegando 
> sus constructores principales: la amplitud de visión, la confiada esperanza, el 
> gozo creativo, la paz interior, la inexorable integridad, la disciplina ejemplar, la 
> inflexible unión y solidaridad que manifiestan sus valientes defensores; el 
> grado hasta el cual el Espíritu que anima a este Orden se ha mostrado capaz 
> de asimilar los diversos elementos dentro de su esfera y de limpiarlos de toda 
> clase de prejuicios y amalgamarlos dentro de su estructura, son evidentes de 
> un poder que mal puede permitirse ignorar una sociedad desilusionada y 
> tristemente atormentada.
> Comparad estas espléndidas manifestaciones del espíritu que anima este 
> vibrante cuerpo de la Fe de Bahá'u'lláh con los llantos de agonía, las locuras y 
> vanidades, las amarguras y prejuicios, la maldad y las divisiones de un mundo 
> enfermo y caótica. Observad el temor que atormenta a sus líderes y paralizan 
> la acción de sus ciegos y desordenados estadistas. ¡Cuan feroces los odios, 
> cuan falsas las ambiciones, cuan estrechas las finalidades, cuan arraigadas 
> las sospechas de sus pueblos! !Cuan inquietamente el desacato a las leyes, la 
> corrupción. la incredulidad, que están carcomiendo los órganos vitales de una 
> tambaleante civilización!
> ¿No puede acaso este proceso de continua deterioración que está invadiendo 
> insidiosamente tantas ramas de la actividad y del pensamiento humanos ser 
> considerados como elemento necesario para que se levante el omnipotente 
> Brazo de Bahá'u'lláh? ¿No podríamos acaso, en los tremendos 
> acontecimientos que han agitado tan profundamente a todos los continentes 
> de la Tierra en el curso de los últimos veinte años2 ver los presagios signos 
> que proclaman simultáneamente las agonías de una civilización 
> desintegrándose y los dolores del nacimiento de ese Orden Mundial, esa Arca 
> de salvación que debe necesariamente levantarse sobre sus ruinas?
> La caída catastrófica de poderosos imperios y monarquías en le continente 
> europeo, alusiones a algunos de los cuales pueden hallarse en las profecías 
> de Bahá'u'lláh; el declinar que ha comenzado y continua, de la suerte de la 
> jerarquía Shi'i en su propia tierra natal; la caídas de la dinastía Qájár, enemiga 
> tradicional de la Fe de Bahá'u'lláh; el derrocamiento del Sultanato y de 
> Califato, columnas de apoyo del Islam Sunní, lo cual presenta un sorprendente 
> paralelo con la destrucción de Jerusalén en la segunda parte del primer siglo 
> de la era cristiana; la ola de secularización que está invadiendo a las 
> instituciones eclesiásticas mahometanas en Egipto y minando la lealtad de sus 
> más firmes defensores; los golpes humillantes que han sufrido algunas de las 
> más poderosas iglesias de la cristiandad en Rusia, Europa Occidental y Centro 
> América; la diseminación de esas doctrinas subversivas que están 
> carcomiendo las bases y derrumbando las estructuras de las, al parecer, 
> impregnables fortalezas de al actividad humana dentro de las esferas políticas 
> y sociales: los signos de una inminente catástrofe que amenaza envolver toda 
> la estructura de la actual civilización, extraordinariamente reminiscentes de la 
> Caída del Imperio Romano en Occidente -todo ello es pruebe de la conmoción 
> que el nacimiento de este poderoso Órgano de la Religión de Bahá'u'lláh ha 
> puesto en el mundo- conmoción que ha de aumentar en alcance e intensidad a 
> medida que la significación de este Plan que está en constante 
> desenvolvimiento se vaya comprendiendo más y que sus ramificaciones se 
> extienden más ampliamente sobre la superficie del globo.
> Una palabra más para terminar. El nacimiento y fundación del Orden 
> Administrativo -concha que abriga y guarda joya tan preciosa- constituye el 
> rasgo distintivo de esta, la segunda y formativa edad de la era Bahá'í. A 
> medida que se aleje más y más de nuestra vista llegara a ser considerado 
> como el principal medio capacitado para iniciar la fase final, la consumación de 
> esta gloriosa Dispensación.
> Mientras este Sistema se halle todavía en su infancia, que nadie se haga una 
> concepción errónea de su caracter, juzgue a la ligera su significación o 
> exponga incorrectamente su finalidad. La roca firme sobre la cual este Orden 
> Administrativo ha sido fundado es el inmutable Designio de Dios para la 
> humanidad de este día. La Fuente de donde deriva su inspiración es nada 
> menos que el mismo Bahá'u'lláh. Su escudo y defensa son las huestes de 
> batalla del Reino de Abhá. Su simiente la constituye la sangre de no menos de 
> veinte mil mártires que ofrecieron sus vidas para que pueda nacer y florecer. El 
> eje alrededor del cual giran sus instituciones son las autenticas disposiciones 
> de la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá. Los principios que lo guían son 
> las verdaderas expuestas tan claramente en sus conferencias publicas a 
> través de Occidente por Aquel que es el infalible Interprete de las enseñanzas 
> de nuestra Fe. Las leyes que gobiernan su funcionamiento y limitan sus 
> atribuciones son las que han sido expresamente dispuestas en el Kitáb-i-
> Aqdas. La sede alrededor de la cual estarán reunidas sus actividades 
> espirituales, humanitarias y administrativas son el Mashriqu'l-Adhkár y sus 
> Dependencias. Las columnas que sostienen su autoridad y refuerzan su 
> estructura son las instituciones gemelas del Guardián y de la Casa Universal 
> de Justicia. El propósito central y fundamental que lo anima es el de establecer 
> el Nuevo Orden Mundial esbozado por Bahá'u'lláh. Los métodos que emplea, 
> las normas que inculca, no lo inclinan ni al Este ni al Oeste, ni hacia los judíos 
> ni hacia los gentiles, ni hacia los ricos ni hacia los pobres, ni hacia los blancos, 
> ni hacia los negros. Su palabra de orden es la unificación de la raza humana; 
> su estandarte, la "Mas Grande Paz" su consumación, el advenimiento del 
> milenio de oro. el Día en que los reino de este mundo se habrán convertido en 
> le Reino de Dios Mismo, el Reino de Bahá'u'lláh.
> SHOGHI EFFENDI
> 
> Haifa, Palestina
> Febrero 8. 1934.
> 
> APÉNDICE
> 
> CARTAS DE LA CASA UNIVERSAL DE JUSTICIA
> 
> 9 de Marzo de 1965
> 
> A la Asamblea Espiritual Nacional de Holanda
> 
> Queridos amigos Bahá'í:
> 
> Nos alegra que ustedes hayan atraído nuestra atención hacia las preguntas 
> que causan perplejidad a algunos de los creyentes. Es mucho mejor que estas 
> preguntas se formulen libre y abiertamente en lugar de que, sin haber sido 
> expresadas, acongojen el corazón de los creyentes devotos. Una vez que se 
> han comprendido ciertos principios fundamentales de la Revelación de 
> Bahá'u'lláh, esas dudas se disipan fácilmente. Con esto no se quiere decir que 
> la Casa de Dios no contiene misterios. No hay duda de que hay misterios, pero 
> no son de naturaleza tal como para hacer vacilar nuestra fe, una vez que se 
> comprenden con claridad los principios esenciales de a Causa y los hecho 
> indiscutibles de una situación dada.
> Las preguntas hachas por varios creyentes se dividen en tres grupos. El primer 
> grupo tiene por punto principal las siguientes dudas: ¿Por que se tomaron 
> pasos para elegir la Casa Universal de Justicia sabiendo de antemano que no 
> habría Guardián? ¿Era propicio el momento para semejante acción? ¿No 
> podía haber seguido el Consejo Internacional Bahá'í con la tarea?
> En el momento de fallecer nuestro amado Shoghi Effendi era evidente que, 
> dadas las circunstancias y en vista de los requisitos explícitos de los textos 
> Sagrados, que le había sido imposible designar a un sucesor de acuerdo con 
> las provisiones de la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá. Esta situación, 
> en la que el Guardián falleció sin haber podido designar a un sucesor, creaba 
> una situación oscura que no estaba contenida en el Texto Sagrado explícito y 
> que era necesario referir a la Casa Universal de Justicia. Los amigos deben 
> comprender claramente que, antes de la elección de la Casa Universal de 
> Justicia, no había conocimiento de que no habría Guardián. No podía existir 
> ningún conocimiento anticipado, no importa cuales pudieran haber sido las 
> opiniones de los creyentes individualmente. Ni las Manos de la Causa de Dios, 
> ni el Consejo Internacional Bahá'í ni ningún otro cuerpo existente podía tomar 
> una decisión sobre materia de tanta autoridad para pronunciarse sobre el 
> particular. Esta era una de las razones urgentes para convocar la elección de 
> la Casa Universal de Justicia cuanto antes.
> Después del fallecimiento del Guardián la administración internacional de la Fe 
> fue llevada a cabo por las Manos de la Causa de Dios con el acuerdo total y 
> completa lealtad de las Asambleas Espirituales Nacionales y el conjunto de los 
> creyentes. esto estaba de acuerdo con la designación de las Manos por el 
> Guardián como los "Fideicomisarios Principales de la embrionaria 
> Mancomunidad Mundial de Bahá'u'lláh.
> Desde el primer momento de su fideicomiso de la Causa de Dios, las Manos 
> comprendieron que, ya que no tenia seguridad alguna de guía divina como la 
> que fue concedida incontrovertiblemente al Guardián y a la Casa Universal de 
> Justicia, la única ruta segura que podían seguir era cumplir indefinidamente las 
> instrucciones y política de Shoghi Effendi. En toda la historia de las religiones 
> no se encuentra registro un caso comparable de autodisciplina tan estricta, de 
> lealtad tan completa y de devoción tan absoluta de los dirigentes de una 
> religión que de pronto se encontraron privados de su divinamente inspirada 
> guía. La deuda de gratitud que debe la humanidad por generaciones, aun mas, 
> por edades futuras, a este puñado de almas acongojadas, firmes y heroicas, es 
> incalculable.
> El Guardián había dado al mundo Bahá'í planes detallados y explícitos que 
> cubrían el periodo hasta Ri¤ván 1963, el fin de la Cruzada de Diez Años. A 
> partir de ese momento era esencial una nueva guía divina para no poner en 
> peligro a la Fe. esta era la segunda razón urgente para convocar a la elección 
> de la Casa Universal de Justicia. Que el momento era el correcto se ve 
> confirmado además en las cartas de Shoghi Effendi, en las cuales menciona 
> que la Cruzada de Diez Años seria seguida por otros planes bajo la dirección 
> de la Casa Universal de Justicia. Una de estas referencias es el siguiente 
> pasaje de una carta escrita a la Asamblea Espiritual Nacional de la Islas 
> Británicas el 25 de esa Asamblea, el que precedió en forma inmediata a la 
> Cruzada de Diez Años:
> 
> "Del éxito de esta empresa, sin precedentes en su envergadura, sin par en su 
> caracter y de potencialidades espirituales inmensas, debe depender la 
> iniciación, en un periodo ulterior de la Edad Formativa de la Fe, de empresas 
> que incluyen en sus alcances a todas las Asambleas Nacionales que 
> funcionan a través del mundo Bahá'í, empresas que constituyen ellas mismas 
> un preludio al lanzamiento de proyectos mundiales que deberán ser 
> emprendidos, en épocas futuras de esa misma Edad, por la Casa Universal de 
> Justicia la que será el símbolo de la unidad de esas Asambleas Nacionales y 
> coordinara y unificara sus actividades",
> 
> Después de haber estado a cargo de la Casa de Dios por seis años, con la fe 
> absoluta en las Escrituras Sagradas, las Manos hicieron un llamado a los 
> amigos para que eligieran la Casa Universal de Justicia, e incluso fueron al 
> extremo de pedir que no se votara por ellos. El único y triste caso de alguien 
> que sucumbió a la tentación del poder fue el lamentable intento de Charles 
> Mason Remey al tratar de usurpar la Guardianía.
> Las siguientes citas de una Tabla de 'Abdu'l-Bahá afirma en forma clara y 
> enfática los primeros que los amigos ya conocen de la Voluntad y Testamento 
> del Maestro y de las numerosas cartas de Shoghi Effendi, y explica las bases 
> para la elección de la Casa Universal de Justicia. Esta Tabla la envió a Persia 
> el mismo amado Guardian, en los primeros años de su ministerio, para que se 
> la hiciera circular entre los amigos:
> 
> "...por cuanto 'Abdu'l-Bahá se encuentra en medio de una tormenta de peligros 
> y siente aborrecimiento sin fin por las diferencias de opinión .... Alabado sea 
> Dios, no hay bases para diferencias.
> "El Báb, el Exaltado, es la Aurora de la Verdad, el esplendor de Cuya luz brilla 
> en todas las regiones. Él es también el Precursor de la más Grande Luz, la 
> Lumbrera de Abhá. La bendita Belleza es Aquel prometido por los libros 
> sagrados del pasado la revelación de la Fuente de Luz que resplandeció sobre 
> el Monte Sinaí, Cuyo fuego brillo en medio de la Zarza Ardiente. Nosotros 
> somos, todos y cada uno, siervos de Su umbral y nos encontramos cada cual 
> como humildes guardianes ante Su puerta.
> "Mi propósito es este, que antes del transcurso de mil años nadie tiene 
> derecho a pronunciar una sola palabra, ni siquiera pretender el rango de 
> Guardian. El Libro más Sagrado es el Libro a que deben referirse todos los 
> pueblos y en el han siso reveladas todas las Leyes de Dios. Leyes no 
> mencionadas en el Libro deberán se referidas a la decisión de la Casa 
> Universal de Justicia. No habrá bases para diferencias... Guardaos, guardaos, 
> no vaya a ser que alguien provoque una división o promueva la sedición. Si 
> hubiera diferencias de opinión, la Casa Suprema de Justicia resolverá los 
> problemas de inmediato. Cualquiera que sea su decisión, por voto de mayoría, 
> será la verdad misma, ya que dicha Casa se encuentra bajo la protección y 
> guía infalibles del Señor Único y Verdadero. Él la protegería del error y la 
> cobijará el ala de Su santidad e infalibilidad. Quienquiera se oponga a el será 
> expulsado y eventualmente será de los derrotados.
> "La Suprema Casa de Justicia deberá ser elegido de acuerdo con el sistema 
> que sigue en el elección de los parlamentos de Europa. Y cuando los países 
> obtengan guía, Las Casas de Justicia de los diversos países elegirán a la 
> Suprema Casa de Justicia.
> "En cualquier momento en que los amados de Dios en cada país designen a 
> sus delegados y estos a su vez elijan a sus representantes y estos 
> representantes elijan un cuerpo, ese cuerpo será considerado como la 
> Suprema Casa de Justicia. El establecimiento de la Casa de Justicia no 
> depende de la conversión de todas las naciones del mundo. Por ejemplo, si la 
> situación fuera favorable y no se produjeran trastornos, los amigos de Persia 
> elegirían sus representantes y lo mismo harían los amigos de America, en la 
> India y en otras regiones, y estos representantes elegirían una Casa de 
> Justicia. Aquella Casa de Justicia seria la Suprema Casa de Justicia. Eso es 
> todo".3
> 
> Los amigos deben comprender que no hay nada en los Textos que indique que 
> la elección de la Casa Universal de Justicia podía ser convocada únicamente 
> por el Guardian. Por el contrario, 'Abdu'l-Bahá considero la posibilidad de 
> convocar para su elección cuando Él estaba vivo. En una época en que el 
> Guardián describió como "los momentos más oscuros de Su vida (la del 
> Maestro)", bajo el régimen de 'Abdu'l-Æamíd, cuando estaba a punto de ser 
> deportado a las regiones más inhóspitas del norte de África, cuando estaba 
> amenazado de muerte, 'Abdu'l-Bahá escribió a Æájí Mírzá Taqí Afnán, el primo 
> del Báb y arquitecto principal del Templo de Ishqábád, ordenándole que 
> hiciera los arreglo para la elección de la Casa Universal si llegaran a 
> materializarse las amenazas contra el Maestro. La segunda parte del 
> Testamento del Maestro también guarda relación con dicha situación y los 
> amigos deberían estudiarlo.
> La segunda serie de problemas que preocupa a algunos de los amigos se 
> refiere al asunto de la infalibilidad de funcionar sin la presencia del Guardian. 
> Ha habido dificultades especiales para comprender las implicaciones de la 
> siguiente afirmación del amado Guardian:
> 
> "Divorciado de la institución de la Guardianía, el Orden Mundial de Bahá'u'lláh 
> quedaría mutilado y privado permanentemente de ese principio hereditario 
> que, como ha escrito 'Abdu'l-Bahá, ha sido invariablemente sostenido por la 
> Ley de Dios. "En todas las Dispensaciones Divinas', afirma en una Tabla 
> dirigida a un creyente de Persia, 'al hijo mayor le fueron dadas distinciones 
> peligraría la integridad de la Fe y la estabilidad de toda la estructura correría 
> grave peligro. Su prestigio sufriría; carecería por completo del medio requerido 
> para una larga e ininterrumpida perspectiva a través de una serie de 
> generaciones y se vería totalmente privada de la guía necesaria para definir la 
> esfera de la acción legislativa de sus representantes elegidos".4
> 
> Que los amigos que desean una comprensión más clara de este texto en el 
> momento actual, lo consideren a la luz de los otros numerosos textos que 
> tratan el mismo tema, por ejemplo los siguientes párrafos seleccionados de las 
> cartas de Shoghi Effendi:
> 
> "Ellos también han designado, en lenguaje inequívoco y enfático, a esas 
> instituciones gemelas de la Casa Universal de Justicia y de la Guardianía 
> como sus Sucesores elegidos, las que están destinadas a aplicar los 
> principios, promulgar sus leyes, proteger las instituciones, adaptar leal e 
> inteligentemente la Fe a los requisitos de una sociedad que progresa y 
> consumar el legado incorruptible que los Fundadores de la Fe han dejado para 
> el mundo".5
> 
> También cada creyente debe comprender claramente que la institución de la 
> Guardianía no abroga, bajo ninguna circunstancia, ni tampoco reduce en lo 
> más mínimo los poderes concedidos por Bahá'u'lláh a la Casa Universal de 
> Justicia en el Kitáb-i-Aqdas, los que fueron repetida y solemnemente 
> confirmados por 'Abdu'l-Bahá en Su Testamento. No constituye bajo ninguna 
> circunstancia una contradicción al Testamento y Escritos de Bahá'u'lláh y 
> tampoco anula ninguna de Sus instrucciones reveladas. Aumenta el prestigio 
> de aquella exaltada asamblea, estabiliza su posición suprema, protege su 
> unidad, asegura la continuidad de sus esfuerzos, sin presumir, en lo más 
> mínimo, infringir la inviolabilidad de su esfera de jurisdicción claramente 
> definida. En verdad, nos encontramos demasiado cerca de un documento tan 
> monumental como para asegurar que hemos comprendido plenamente todas 
> sus implicaciones o para presumir que sin duda contiene".6
> 
> "De lo afirmado se desprende con toda claridad y en forma evidente que el 
> Guardián de la Fe ha sido designado como Interprete de la Palabra y que la 
> Casa Universal de Justicia ha sido investida con la función de legislar sobre 
> asuntos no mencionados expresamente en las enseñanzas. La interpretación 
> del Guardian, funcionando en su propia esfera, tiene tanta autoridad y 
> obligatoriedad como los decretos de la Casa Internacional de Justicia, cuyo 
> exclusivo derecho y prerrogativas es pronunciar y dar el fallo final sobre 
> aquellas leyes y ordenanzas que Bahá'u'lláh no ha revelado expresamente. 
> Ninguno de ellos puede, ni podrá jamás, infringir el sagrado y prescrito dominio 
> del otro. Ninguno tratara de restringir la autoridad especifica e indudable con 
> que ambas han sido divinamente investidas".7
> "Cada una ejerce, dentro de las limitaciones que le han sido impuestas, sus 
> poderes, su autoridad, sus derechos y prerrogativas. Estas no son ni 
> contradictorias ni reducen en lo más mínimo la posición que cada una de estas 
> instituciones ocupa".8
> "Aun cuando el Guardián de la Fe ha sido designado cabeza permanente de 
> tan augusto cuerpo, el nunca puede, ni siquiera transitoriamente, asumir el 
> derecho de exclusiva legislación. Él no puede anular la decisión de la mayoría 
> de los miembros...."9
> 
> Por encima de todo, que estas palabras de Bahá'u'lláh infundan confianza en 
> los corazones de los amigos:
> 
> "La Mano de la Omnipotencia ha establecido Su Revelación sobre cimientos 
> inatacables y perdurables. Las tormentas de disensiones humanas no tienen 
> poder para mirar sus bases, ni tampoco será dañada su estructura por las 
> teorías imaginarias de los hombres".10
> 
> y estas palabras de 'Abdu'l-Bahá:
> 
> "En verdad, Dios hace lo que Él desea; ¡nada puede anular Su Convenio; nada 
> puede detener Su gracia ni oponerse a Su Causa! ¡Por Su Voluntad Él hace lo 
> que Le place y Él se poderoso por sobre todas las cosas!"11
> 
> Los amigos deben comprender que, antes de legislas sobre algún asunto, La 
> Casa Universal de Justicia estudia cuidadosamente y en forma exhaustiva 
> tanto los Textos Sagrados como los escritos de Shoghi Effendi relacionados 
> con el tema. Las interpretaciones escritas por el amado Guardián se refieren q 
> gran numero de materiales y tienen obligatoriedad como el Texto mismo.
> Hay una diferencia profunda entre las interpretaciones del Guardián y las 
> elucidaciones de la Casa de Justicia en ejercicio de sus funciones de 
> "deliberar sobre todos los problemas que han sido causa de divergencias, 
> cuestiones que no están claras y asuntos que no han sido expresamente 
> escritas en el Libro". El Guardián revela lo que la Escritura significa; su 
> interpretación es una exposición de verdad que no puede ser modificado. En 
> palabras del Guardian, a la Casa Universal de Justicia le "ha sido conferido el 
> derecho exclusivo de legislar sobre materias no reveladas expresamente en 
> los escritos Bahá'í. Sus pronunciamientos, que son susceptibles de ser 
> enmendados o abrogados por la propia Casa de Justicia, sirven para 
> suplementar y aplicar la Ley de Dios. Aun cuando no ha sido investida con la 
> función de interpretar, la Casa Universal de Justicia se encuentra en situación 
> para hacer todo lo que sea necesario para establecer el Orden Mundial de 
> Bahá'u'lláh sobre la Tierra. La unidad doctrinaria se mantiene gracias a la 
> existencia de los textos auténticos de las Escrituras y las voluminosas 
> interpretaciones de 'Abdu'l-Bahá y Shoghi Effendi, junto con la prohibición 
> absoluta de que alguien exponga interpretaciones "autorizadas" o "inspiradas" 
> o que usurpe la función de Guardian. La unidad de la administración está 
> asegurada por la autoridad de la Casa Universal de Justicia.
> 
> "Tal es", en palabras de Shoghi Effendi, "la inmutabilidad de Su Palabra 
> revelada. Tal es la elasticidad que caracteriza las funciones de Sus ministros 
> designados. La primera conserva la identidad de Su Fe y preserva la 
> integridad de Su Ley. La segunda le permite, así como un organismo viviente, 
> expandirse y adaptarse a las necesidades y requisitos de una sociedad que 
> cambia continuamente".12
> 
> Todo creyente verdadero debe, si ha de profundizar su comprensión de la 
> Causa de Bahá'u'lláh, necesariamente combinar una fe profunda en la infalible 
> eficacia de Su Mensaje y de Su Convenio, con la humildad de reconocer que 
> nadie puede, en esta generación, pretender haber abarcado la vastedad de Su 
> Causa ni de haber comprendido los múltiples misterios y potencialidades que 
> contiene. Las palabras de Shoghi Effendi son amplio testimonio de este hecho:
> 
> "¡Cuan vasta es la Revelación de Bahá'u'lláh! ¡Cuan grande es la magnitud de 
> Sus bendiciones derramadas sobre la humanidad en este día! ¡Y sin embargo 
> cuan pobre e inadecuado es nuestro concepto de su significado y gloria! Esta 
> generación se encuentra demasiado cerca de tan colosal Revelación como 
> para comprender, en toda su magnitud, las potencialidades infinitas de Su Fe, 
> el carácter sin precedentes de Su Causa y las misteriosas dispensaciones de 
> Su Providencia".13
> 
> "En Su Voluntad y testamento, nuestro amado Maestro nos exhorto no solo a 
> que lo aceptáramos ( el nuevo Order Mundial de Bahá'u'lláh) sin reservas, sino 
> también que diéramos a conocer sus méritos a todo el mundo. Tratar de medir 
> la totalidad de su valor y de captar su significado exacto, después de un 
> periodo tan corto desde su inauguración seria una acción prematura y 
> presuntuosa de nuestra parte. Debemos confiar en le tiempo y en la guía de la 
> Casa Universal de Justicia de Dios, para lograr una comprensión más clara y 
> completa de sus provisiones e implicaciones".14
> 
> "En cuanto a la disposición y manejo de los asuntos espirituales de los amigos, 
> lo que es muy importante en el mundo actual en la consolidación de las 
> asambleas espirituales en cada centro, ya que sobre estas bases fuertes e 
> inmovibles será erigida y firmemente establecida la Suprema Casa de Justicia 
> de Dios en los días venideros. Una vez que este grandioso Edificio haya sido 
> erigido sobre cimientos tan inmóviles, el propósito de Dios, Su sabiduría, las 
> verdades universales, los misterios y realidades del Reino, que la revelación 
> mística de Bahá'u'lláh ha depositado en la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-
> Bahá, serán gradualmente revelados y manifestados".15
> 
> Afirmaciones como las que anteceden indican que el pleno significado de la 
> Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá así como una comprensión de las 
> implicaciones del Orden Mundial introducido por ese Documento extraordinario 
> solo pueden ser revelados gradualmente a los ojos de los hombres y después 
> de que se haya constituido la Casa Universal de Justicia. Se solicita a los 
> amigos que depositan su confianza en el tiempo y que esperen la guía de la 
> Casa Universal de Justicia, la que, a medida que lo exijan las circunstancias, 
> hará declaraciones que resolverán y aclararan puntos oscuros.
> El tercer grupo de preguntas hechas por los amigos se refiere a detalles sobre 
> el funcionamiento de la Casa Universal de Justicia en ausencia del Guardian, 
> especialmente el asunto de la expulsión de miembros de la Casa de Justicia. 
> Cuestiones como estas serán aclaradas en la Constitución de la Casa de 
> Justicia, cuya formulación es una de las metas del Plan de Nueve Años. Entre 
> tanto se informa a los amigos que cualquier miembro que cometa un "pecado 
> dañino para el bienestar general" puede ser expulsado como miembro de la 
> Casa Universal de Justicia por un voto de la mayoría de la Casa misma. Si 
> algún miembro -Dios lo prohíba- fuera culpable de violar el Convenio, las 
> Manos de la Causa de Dios investigarían el asunto y el violador del Convenio 
> seria expulsado por decisión de las Manos de la Causa de Dios residentes en 
> Tierra Santa, sujeto a la aprobación de la Casa Universal de Justicia, como en 
> el caso de cualquier otro creyente. En tal situación la decisión de las Manos 
> seria anunciada al mundo Bahá'í por la Casa Universal de Justicia.
> Tenemos la seguridad de que, cuando ustedes compartan esta carta con los 
> amigos y cuando se les haya atraído la atención a estas citas de las Escrituras 
> y de los textos del Guardian, se disiparan sus dudas y aprehensiones y podrán 
> dedicar todas sus energías a difundir el Mensaje de Bahá'u'lláh con serena 
> confianza en el poder de Su Convenio para vencer cualesquiera pruebas que 
> una Providencia inescrutable puede hacer llover sobre el, demostrar así su 
> capacidad para redimir un mundo dolorido y de enarbolar el Estandarte del 
> Reino de Dios sobre la Tierra. 
> Con cariñosos saludos,
> 
> La Casa Universal de Justicia.
> 
> Pasajes de una carta escrita por la Casa Universal de Justicia el 27 de mayo 
> de 1966 como respuesta a preguntas hechas por un creyente sobre la relación 
> entre la Guardianía y la Casa Universal de Justicia. 
> 
> _______________
> 
> Estimado amigo Bahá'í:
> 
> ...Usted pregunta acerca del tiempo en que se hizo la elección de la Casa 
> Universal de Justicia en vista de la afirmación del Guardian: "...dadas 
> circunstancias favorables en que los Bahá'í de Persia y de los países vecinos 
> que están bajo mando soviético sean habilitados para elegir a sus 
> representantes nacionales... habrá sido eliminado el último obstáculo que 
> queda para la formación definitiva de la Casa Internacional de Justicia". El 19 
> de abril de 1947, el Guardian, en una carta escrita en su nombre por su 
> secretario, respondió a la pregunta de un creyente acerca de este pasaje: 
> "Cuando el se refirió a Rusia, aun habían Bahá'ís allí; ahora la comunidad 
> prácticamente ha dejado de existir; por eso, la formación de la Casa 
> Internacional de Justicia no puede depender de una A.E.N. de Rusia, pero 
> será necesario que se formen otras A.E.N. fuertes antes de que ella pueda ser 
> establecida". 
> Usted sugiere la posibilidad de que, en bien de la Causa, no se haya dado 
> cierta información a los creyentes concerniente a la sucesión de Shoghi 
> Effendi. Le aseguramos que nada, en lo absoluto, ha sido ocultado a los 
> amigos por ninguna razón. No hay duda de que, en la Voluntad y Testamento 
> de 'Abdu'l-Bahá, Shoghi Effendi era la autoridad designada para nombrar un 
> sucesor, pero el no tuvo hijos y todos los AghÐán sobrevivientes habían 
> violado el Convenio. Por lo tanto, como las Manos de la Causa lo declararon 
> en 1957, es claro que no había nadie a quien el pudiera nombrar de acuerdo 
> con las disposiciones de la Voluntad. Hacer un nombramiento fuera de las 
> disposiciones claras y precisas de la Voluntad y Testamento del Maestro 
> hubiera sido obviamente una acción imposible e inimaginable para el 
> Guardian, el divinamente nombrado sostenedor del Convenio. Además, ese 
> mismo Testamento había provisto un medio claro para la confirmación del 
> nombramiento de Guardián de su sucesor, como usted sabe. Las nueve Manos 
> a ser elegidas por el cuerpo de las Manos debían aprobar por voto secreto la 
> elección hecha por el Guardian. En 1957, todo el cuerpo de las Manos, 
> después de haber investigado plenamente el asunto, anuncio que Shoghi 
> Effendi no había nombrado ningún sucesor ni dejado testamento alguno. Esto 
> está documentado y establecido.
> El hecho de que Shoghi Effendi no dejara un testamento no puede ser aducido 
> como prueba de que no haya obedecido a Bahá'u'lláh; más bien, debemos 
> reconocer que en este silencio hay una sabiduría y un signo de su guía 
> infalible. Deberíamos reflexionar profundamente sobre los escritos que 
> tenemos y tratar de entender la multitud de significados que con tienen No 
> olvide que Shoghi Effendi dijo que dos cosas eran necesarias para un 
> entendimiento creciente del Orden Mundial de Bahá'u'lláh: el transcurso del 
> tiempo y la guía de la Casa Universal de Justicia.
> La infalibilidad de la Casa Universal de Justicia, cuando opera en la esfera que 
> le ha sido ordenada, no se ha hecho para que dependan de la presencia del 
> Guardián de la Causa entre sus miembros. Aun cuando lo que pronuncia el 
> Guardián en la esfera de la interpretación de Guardian, funcionando en su 
> propia esfera, tiene tanta autoridad y obligatoriedad como los decretos de la 
> Casa Internacional de Justicia, cuyo exclusivo derecho y prerrogativas es 
> pronunciar y dar el fallo final sobre aquellas leyes y ordenanzas que 
> Bahá'u'lláh no ha revelado expresamente. Ninguno puede, ni podrá jamás, 
> infringir el sagrado y prescrito dominio del otro. Ninguno tratara de restringir la 
> autoridad especifica e indudable con que ambos han sido investidos 
> divinamente.
> "Aun cuando el Guardián de la Fe ha sido designado cabeza permanente de 
> tan augusto cuerpo, el no puede, ni siquiera transitoriamente, asumir el 
> derecho de exclusiva legislación. Él no puede anular la decisión de la mayoría 
> de los miembros, pero está obligado a insistir en que reconsideren cualquier 
> decreto del cual el firmemente crea que entra en conflicto con el significado de 
> las palabras reveladas de Bahá'u'lláh y que se aparta del espíritu de ellas".
> Sin embargo, aparte de su función como miembro y cabeza sagrada y vitalicia 
> de la Casa Universal de Justicia, el Guardian, cuando se desempeñaba dentro 
> de su propia esfera, tenia el derecho y deber de "definir la esfera de acción 
> legislativa" de la Casa Universal de Justicia. En otras palabras, tenia la 
> autoridad de determinar si algún asunto ya había sido tratado por los Textos 
> Sagrados, y, por tanto, si la Casa Universal de Justicia tenia autoridad para 
> legislar sobre el. Ninguna otra persona sino el Guardián tiene el derecho o 
> autoridad de hacer tales definiciones. Por tanto, surge la pregunta: ¿En 
> ausencia del Guardian, está la Casa Universal de Justicia en peligro de salir 
> de su propia esfera y caer así en el error? respecto a esto, debemos recordar 
> tres cosas: Primero; Shoghi Effendi, durante sus 36 años de Guardianía, ya 
> hizo innumerables definiciones, suplementando aquellas dadas por 'Abdu'l-
> Bahá y por Bahá'u'lláh Mismo. Como se ha anunciado ya a los amigos, un 
> estudio cuidadoso de las Escrituras e interpretaciones de cualquier materia 
> sobre la cual la Casa Universal de Justicia se proponga legislar siempre 
> antecede a su proceso de legislación. Segundo, la Casa Universal de Justicia, 
> teniendo ella misma la seguridad de guía divina, está consciente de la 
> ausencia del Guardián y enfocara todas las materias de legislación solo 
> cuando se halle segura de su esfera de jurisdicción, esfera que el Guardián ha 
> descrito con certeza como "claramente definida". Tercero, no debemos olvidar 
> la decisión escrita del Guardián acerca de estas dos Instituciones: "Ninguno 
> puede, ni podrá jamás, infringir el sagrado y prescrito dominio del otro".
> Respecto de la necesidad de tener deducciones hechas de las Escrituras para 
> ayudar en la formulación de los decretos de la Casa de Justicia, existe el 
> siguiente texto escrito por la pluma de 'Abdu'l-Bahá:
> 
> "Aquellas materias de importancia mayor que constituyen el fundamento de la 
> Ley de Dios están registradas explícitamente en el Texto, pero las leyes 
> subsidiarias se dejan a la Casa de Justicia. La sabiduría de esto consiste en 
> que las condiciones nunca permanecen iguales, pues el cambio es cualidad 
> necesaria y atributo esencias de este mundo, y de tiempo y lugar. Por tanto, la 
> Casa de Justicia actuara de acuerdo con esto.
> "No vaya a pensar que la Casa de Justicia tomara cualquier decisión de 
> acuerdo con sus propios conceptos y opiniones. ¡Dios lo prohiba! La Suprema 
> Casa de Justicia tomara decisiones y establecerá leyes por la inspiración y 
> confirmación del Espíritu Santo, porque es resguardada por la Antigua Belleza 
> y está bajo Su amparo y protección; y obediencia a sus decisiones es un deber 
> imprescindible y esencial, y una obligación absoluta, y no hay escapatoria para 
> nadie.
> "Di, oh Pueblo: En verdad, la Suprema Casa de Justicia está bajo las alas de 
> vuestro Señor, el Compasivo, el Todo Misericordioso, esto es, bajo Su 
> protección a los creyentes firmes a obedecer a aquel bendito y santificado 
> cuerpo que todo lo sojuzga, cuya soberanía es divinamente ordenada y es del 
> Reino del Cielo, y cuyas leyes son inspiradas y espirituales.
> "Brevemente, esta es la sabiduría de referir las leyes de la sociedad a la Casa 
> de Justicia. Similarmente, en la religión del Islam, no todas las ordenanzas 
> fueron reveladas explícitamente; menos aun: ni siquiera una décima parte de 
> una décima de ellas fue incluida en el Texto; aun cuando se refirió a todas las 
> materias de importancia mayor, indudablemente hubo miles de leyes que no 
> fueron especificadas. Fueron ideas por los sacerdotes de una época posterior, 
> de acuerdo con las leyes de jurisprudencia del islam, y sacerdotes individuales 
> hicieron deducciones incompatibles a partir de las ordenanzas reveladas 
> originalmente. Todas ellas se pusieron en vigor. Hoy día, este proceso de 
> deducción es le derecho del cuerpo de la Casa de Justicia, y las deducciones 
> y conclusiones de individuos doctos do tiene autoridad, a menos que estén 
> sancionados por las Casa de Justicia. La deferencia está precisamente en que 
> las conclusiones y sanciones del cuerpo de la Casa de Justicia, cuyos 
> miembros son elegidos por la comunidad Bahá'í del mundo entero y conocido 
> de ella, no aparecerán diferencias; en tanto que las conclusiones de teólogos y 
> eruditos individuales llevaría a diferencias, y tendrían como resultado el cisma, 
> división y dispersión. La unicidad de la Palabra seria destruida, la unidad de la 
> Fe desaparecería, y el edificio de la Fe de Dios seria remecido".
> 
> En el Orden de Bahá'u'lláh hay ciertas funciones que están reservadas a 
> determinadas instituciones, y otras que se comparten en común, aun cuando 
> puedan estar más en la jurisdicción de uno o de otro. Por ejemplo, aunque las 
> Manos de Causa de Dios tienen las funciones especificas de protección y 
> propagación, y están especializadas para ejercer estas funciones, es también 
> deber de la Casa Universal de Justicia y las Asambleas Espirituales proteger y 
> enseñar la Causa -de hecho, enseñar es la obligación impuesta por Bahá'u'lláh 
> sobre todo creyente-. Similarmente, aunque después del Maestro la 
> interpretación autoritativa fue conferida exclusivamente al Guardian, y aunque 
> la legislación es función exclusiva de la Casa universal de Justicia, ambas 
> Instituciones son, según las palabras de Shoghi Effendi, "complementarias en 
> su objeto y propósito". "Su objetivo común y fundamental es asegurar la 
> continuidad de esa divinamente instituida autoridad que fluye de la Fuente de 
> nuestra Fe, resguardar de unidad de sus seguidores y mantener la integridad y 
> flexibilidad de sus enseñanzas". En tanto ninguna función que perteneció 
> exclusivamente al Guardian, debe continuar con el propósito que comparte 
> junto con la Guardianía.
> Como usted lo indica con muchas citas, Shoghi Effendi hizo hincapié 
> repetidamente en la inseparabilidad de estas dos instituciones. Aun cuando el 
> obviamente contemplaba su funcionamiento en conjunto, no puede deducirse 
> en ausencia del otro. Durante el total de los treinta y seis a años de 
> Guardianía, Shoghi Effendi funciono sin la Casa Universal de Justicia. Ahora, 
> la Casa Universal de Justicia debe funcionar sin el Guardián, pero el principio 
> de inseparabilidad permanece. La Guardianía no pierde su significado ni su 
> posición en le Orden de Bahá'u'lláh meramente porque no hay Guardián 
> viviente. Debemos cuidarnos de dos extremos: uno es argüir que porque no 
> hay Guardian, todo lo que ha sido escrito sobre la Guardianía, y su posición en 
> el Orden Mundial Bahá'í es letra muerta y no tuvo importancia; el otro es 
> sentirse tan abismado por el significado de la Guardianía como para 
> subestimar la fuerza del Convenio, o para ser tentado a transigir con los claros 
> textos con el fin de encontrar, de alguna forma, a un "Guardian".
> El servicio a la Causa de Dios requiere absoluta fidelidad e integridad y fe 
> inconmovible en Él. Ningún bien sino solo mal puede provenir de tomar la 
> responsabilidad del futuro de la Casa de Dios en nuestras manos y tratar de 
> forzarla a tomar caminos que nosotros deseamos, sin considerar los claros 
> textos y nuestras propias limitaciones. Es Su Causa. Él ha prometido que su 
> luz no fallara. Lo que nos toca es aferrarnos tenazmente a la Palabra revelada 
> y a las Instituciones que Él ha creado para preservar Su Convenio.
> Precisamente, en conexión con esto, deben los creyentes reconocer la 
> importancia de la honestidad y humildad intelectuales. En dispensaciones 
> pasadas surgieron muchos errores porque los creyentes en la Revelación de 
> Dios estaban en extremos ansiosos lo encerrar el Mensaje Divino dentro del 
> marco de su limitado entendimiento, de definir doctrinas donde las definiciones 
> estaban más allá de su poder, de explicar misterios que solo la sabiduría y la 
> experiencia de una época posterior podría hacer comprensibles, de argüir que 
> algo era verdadero porque parecía ser deseable y necesario. Tales 
> transigencias de la verdad esencial, semejantes orgullo intelectual, debemos 
> evitarlos escrupulosamente.
> Si algunas de las declaraciones de la Casa Universal de Justicia no son 
> detalladas, los amigos deben darse cuenta de que la causa de esto no es 
> secreto, sino más bien, la determinación de este cuerpo de abstenerse de 
> interpretar las enseñanzas y preservar la verdad de la declaración del 
> Guardian: "Jefes religiosos, representantes de teorías políticas, gobernantes 
> de instituciones humanas... no deben tener duda ni ansiedad respecto de la 
> naturaleza, el origen o validez de las instituciones que los adherentes de la Fe 
> están construyendo en todo el mundo. Pues ellas están fijas en las 
> enseñanzas mismas, no adulteradas ni oscurecidas por inferencias 
> injustificadas o interpretaciones no autorizadas de Su Palabra".
> En nuestra Fe se hace clara distinción entre la interpretación autoritativa y la 
> interpretación o comprensión a que llega cada individuo por su propio estudio 
> de las enseñanzas de ella. Mientras que lo primero está restringido al 
> Guardián mismo, no debe en modo alguno ser suprimido. De hecho, tal 
> interpretación individual se considera como el fruto del poder racional del 
> hombre y que conduce a mejor comprensión de las escrituras, con tal que ni 
> surjan disputas ni contiendas entre los amigos y que el individuo mismo 
> comprenda y aclare que sus puntos de vista son meramente los propios. La 
> interpretación individual cambia continuamente en tanto que uno comprende 
> cada vez más las enseñanzas. Como escribió Shoghi Effendi: "Profundizas en 
> la Causa significa leer las escrituras de Bahá'u'lláh y del Maestro tan 
> cuidadosamente como para poder transmitir a otros en su forma más pura. Hay 
> muchos que tienen alguna idea superficial sobre lo que representa la Causa; 
> por tanto, ellos la presentan junto con todo tipo de ideas propias suyas. Como 
> la Causa aun está en sus días tempranos, debemos se muy cuidadosos: no 
> sea que caigamos en este error y perjudiquemos del Movimiento que tanto 
> adoramos. El estudio de la Casa no tiene limite. Cuanto más leemos las 
> Escrituras, tanto más verdades podemos encontrar en Ellas, tanto mejor 
> veremos que nuestras nociones previas eran erróneas". Así, aunque las 
> percepciones personales puedan ser iluminadoras y provechosas, pueden 
> también desviar. Los amigos deben, por tanto, aprender a escuchar las 
> opiniones de otros sin dejar que estas les intimiden ni permitir que su fe sea 
> remecida, y a expresar sus propios pareceres sin imponérselos s sus amigos 
> Bahá'í.
> La Casa de Dios es orgánica: crece y se desarrolla como en ser viviente. 
> Continuamente ha enfrentado crisis que han dejado perplejos a los creyentes, 
> pero, cada vez, la Causa, impelida por el propósito inmutable de Dios, supero 
> la crisis y siguió avanzando hacia alturas mayores.
> Por muy grande que sea nuestra incapacidad de comprender el misterio y lo 
> que implica el fallecimiento de Shoghi Effendi, la fuente cuerda a que todos 
> deben aferrarse con seguridad es el Convenio. El lenguaje enfático y vigoroso 
> de la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá es, en este tiempo, ase como 
> también en el tiempo de Su propio fallecimiento, la salvaguardia de la Casa:
> 
> "Todos deben volverse hacia el Libro más Sagrado, y todo lo que no este 
> anotado expresamente allí debe ser referido a la Casa Universal de Justicia. 
> Aquellos que dicho cuerpo apruebe, ya sea por unanimidad o por mayoría, es 
> por cierto la Verdad y Propósito de Dios Mismo. Quienquiera se desvie de ello 
> pertenece, en verdad, a aquellos que aman la discordia, muestran maldad y se 
> apartan del Señor del Convenio". Y nuevamente: "Todos deben buscar guía y 
> volverse hacia el Centra de la Causa y la Casa de Justicia. Quienquiera se 
> vuelva a cualquier otro lado, en verdad, se encuentra en grave error".
> 
> La Casa Universal de Justicia, de la cual dijo el Guardián que seria 
> considerado por la posteridad como "el último refugio de una civilización 
> tambaleante" es ahora, en ausencia del Guardian, la única institución en el 
> mundo guiada infaliblemente, a la cual todos deben volverse, y sobre ella 
> descansa la responsabilidad de asegurar la unidad y el progreso de la Causa 
> de Dios de acuerdo con la Palabra revelada. Hay declaraciones del Maestro y 
> del Guardián que indican que la Casa Universal de Justicia, además de ser el 
> más Alto Cuerpo Legislativo de la Fe, es también el cuerpo al que todos deben 
> volverse, y es el "ápice" del Orden Administrativo Bahá'í, al igual que también, 
> "el órgano supremo de la Mancomunidad Bahá'í. En sus escritos, el Guardián 
> ha especificado para la Casa de Justicia funciones fundamentales como el 
> formulamiento de planes futuros de enseñanza para todo el mundo, la 
> conducción de los asuntos administrativos de la Fe y la guía, organizada y 
> unificación de los asuntos de la Causa en todo el mundo. Además, en Dios 
> Pasa, el Guardián hace la siguiente declaración: "El Kitáb-i-Aqdas.. no solo 
> preserva para le posteridad las leyes y ordenanzas básicas sobre las cuales 
> debe descansar la estructura de Su futuro Orden Mundial. sino que ordena, 
> además de la función de interpretación que confiere a Su sucesor. las 
> instituciones necesarias que son las únicas por las cuales la integridad y 
> unidad de Su Fe pueden ser resguardadas". Él también ha escrito en La 
> Dispensación de Bahá'u'lláh que los miembros de la Casa Universal de 
> Justicia, "y no el cuerpo de aquellos que directa o indirectamente los elige, han 
> sido hechos los receptores de la guía divina que es a la vez la sangre vital y 
> salvaguardia última de esta Revelación". 
> Como ya lo ha comunicado la Casa Universal de Justicia, ella no puede 
> legislar para hacer posible la designación de un sucesor de Shoghi Effendi, ni 
> tampoco puede legislar para hacer posible la designación de más Manos de la 
> Causa, pero debe hacer todo lo que este en su poder para asegurar el 
> cumplimiento de todas las funciones que comparte con estas dos poderosas 
> Instituciones. Debe tomar medidas para que en le futuro se cumplan en forma 
> apropiada las funciones de protección y propagación, que los cuerpos 
> administrativos comparten con la Guardianía y las Manos la Causa; debe en 
> ausencia del Guardian, recibir y desembolsar el Æuqúqu'lláh, de acuerdo con 
> la siguiente declaración de 'Abdu'l-Bahá: "Disponer del Æuqúq, total a 
> parcialmente, es permisible, pero esto deberá hacerse con permiso de la 
> autoridad de la Causa, a la que todos deben volverse"; debe hacer 
> prescripciones en su Constitución para remoción de cualquier de sus 
> miembros que cometa un pecado "que dañe el bien común". Sobre todo, debe, 
> con perfecta fe en Bahá'u'lláh, proclamar Su Causa y hacer cumplir su Ley de 
> modo que la más Grande Paz sea establecida firmemente es este mundo y se 
> efectúe la fundación del Reino de Dios sobre la Tierra.
> Con cariñosos saludos Bahá'ís
> 
> La Casa Universal de Justicia.
> 
> 7 de diciembre de 1969
> 
> Querido amigo Bahá'í:
> 
> Su reciente carta, en la que usted nos expone preguntas que se les han 
> ocurrido a algunos de los jóvenes al estudiar La Dispensación de Bahá'u'lláh, 
> ha sido estudiada cuidadosamente y creemos que es conveniente comentar el 
> pasaje que usted menciona específicamente y otro pasaje relacionado, de la 
> misma obra, porque ambos tratan de la relación entre la Guardianía y la Casa 
> Universal de Justicia.
> El primer pasaje trata del deber del Guardián de insistir en una 
> reconsideración por parte de los otros miembros de la Casa Universal de 
> Justicia de cualquier derecho del cual el cree que está en conflicto con el 
> significado y que se desvía del espíritu de las Sagradas Escrituras. El segundo 
> pasaje trata de la infalibilidad de la Casa Universal de Justicia sin el Guardian, 
> a saber, la afirmación de Shoghi Effendi de que "sin esta institución (la 
> Guardianía)... se vería totalmente privada de la guía necesaria para definir la 
> esfera de la acción legislativa de sus representantes elegidos".
> Usted señala que algunos de los jóvenes se sentían perplejos porque no 
> sabían como acomodar el primero de estos dos pasajes con tales 
> afirmaciones, como la del Testamento de 'Abdu'l-Bahá que afirma que la Casa 
> Universal de Justicia está "libre de todo error".
> Lo mismo que la Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá no contradice de 
> manera alguna del Kitáb-i-Aqdas", sino que, en las palabras del Guardian, 
> "confirma, completamente y pone en correlación las provisiones del Aqdas", 
> tampoco los escritos del Guardián contradicen ni la palabra revelada ni las 
> interpretaciones del Maestro. Al tratar de comprender las Escrituras, por lo 
> tanto, hay que darse cuenta ante todo de que no hay ni puede haber en ellas 
> ninguna verdadera contradicción, y bajo esta luz podemos buscar con 
> confianza la unidad de significado que contienen.
> El Guardián y la Casa Universal de Justicia tienen en común ciertos deberes y 
> funciones; cada uno, además, opera en una esfera diferente y distinta. Como 
> lo explica Shoghi Effendi, "...se desprende con toda claridad y en forma 
> evidente que el Guardián de la Fe ha sido designado como Interprete de la 
> Palabra y que la Casa Universal de Justicia ha sido investida con la función de 
> legislar sobre asuntos no mencionados expresamente en las enseñanzas. La 
> interpretación del Guardian, funcionando en su propia esfera, tiene tanta 
> autoridad y obligatoriedad como los decretos de la Casa Universal de Justicia, 
> cuyo exclusivo derecho y prerrogativa es pronunciar y dar el fallo final sobre 
> aquellas leyes y ordenanzas que Bahá'u'lláh no ha revelado expresamente". A 
> continuación afirma: "Ninguno de ellos puede, ni podrá jamás, infringir el 
> sagrado y prescrito dominio del otro. Ninguno tratara de restringir la autoridad 
> especifica e indudable con que ambos han sido divinamente investidos". Es 
> imposible concebir que dos centros de autoridad, que el Maestro ha declarado 
> "están ambos bajo el cuidado y protección de la Belleza de Abhá, bajo el 
> amparo y guía infalible de Su Santidad el Exaltado", pudieran estar en conflicto 
> uno con el otro, por cuanto ambos son vehículos de la misma Guía Divina.
> La Casa Universal de Justicia, aparte de su función de establecer legislación, 
> ha sido investida con las funciones más generales de proteger y administrar la 
> Causa, de resolver cuestiones oscuras y de decidir sobre materias que hayan 
> causado diferencias. En ninguna parte se afirma que la infalibilidad de la Casa 
> Universal de Justicia se debe al hecho de que el Guardián sea un miembro o 
> este presente en ese cuerpo. En realidad, tanto 'Abdu'l-Bahá en Su 
> Testamento como Shoghi Effendi en su Dispensación de Bahá'u'lláh han 
> afirmado explícitamente que los miembros elegidos de la Casa Universal de 
> Justicia, al deliberar, son los receptores de la Guía Divina infalible. Además, el 
> Guardián mismo en The World Order of Bahá'u'lláh declaro: "También se debe 
> comprender claramente por parte de cada creyente que la institución de la 
> Guardianía no abroga, bajo ninguna circunstancia, ni tampoco reduce en lo 
> más mínimo los poderes concedidos por Bahá'u'lláh, los que fueron repetida y 
> solemnemente confirmados por 'Abdu'l-Bahá en Su Testamento. No constituye 
> bajo ninguna circunstancia una contradicción al Testamento y Escritos de 
> Bahá'u'lláh y tampoco anula ninguna de Sus instrucciones reveladas".
> Aun cuando la responsabilidad especifica del Guardián es la interpretación de 
> la Palabra, está investido también con todos los poderes y prerrogativas 
> necesarias para desempeñar su función como Guardián de la Causa, la 
> Cabeza y protector supremo de ella. Él es, además, designado la cabeza 
> inamovible y miembro permanente del supremo cuerpo legislativo de la Fe. Es 
> en su calidad de cabeza de la Casa Universal de Justicia, y de miembro de ese 
> cuerpo, que el Guardián participan en el proceso legislativo. Si el siguiente 
> pasaje, el cual dio origen a sus preguntas, es considerado a la luz de esta 
> última relación, usted vera que no hay contradicción entre el y los otros textos: 
> "Aun cuando el Guardián de la Fe ha sido designado cabeza permanente de 
> tan augusto cuerpo, el derecho de exclusiva legislación. Él no puede anular la 
> decisión de la mayoría de los miembros, pero está obligado a insistir en que 
> reconsideren cualquier decreto del cual el firmemente crea que está en 
> conflicto don el significado de las palabras reveladas de Bahá'u'lláh y que se 
> aparte del espíritu de ellas".
> Aunque el Guardian, con relación a los miembros de la Casa Universal de 
> Justicia, no puede anular la decisión de la mayoría, es inconcebible que los 
> otros miembros pasaran por alto cualquier objeción que el pondría durante la 
> consulta, o que aprueben legislación en contra de lo que el declara estar en 
> armonía con el espíritu de la Casa. Después de todo, es el fallo final 
> pronunciado por la Casa Universal de Justicia al que la infalibilidad ha sido 
> otorgada y no a algún punto de vista que haya sido expresado en el curso del 
> proceso de legislación.
> Puede verse, por lo tanto, que no hay desacuerdo entre las afirmaciones del 
> Maestro respecto a la guía divina infalible conferida a la Casa Universal de 
> Justicia y el citado pasaje de La Dispensación de Bahá'u'lláh.
> Quizás los amigos comprenderán mejor esta revelación si están informados de 
> los procedimientos que sigue la Casa Universal de Justicia al legislar. En 
> primer lugar, por supuesto, estudia con máximo cuidado los textos Sagrados y 
> las interpretaciones del Guardian, así como también considera los puntos de 
> vista de todos los miembros. Después de prolongada consulta, se inicia el 
> proceso de redactar un pronunciamiento. Durante este proceso es posible que 
> se vuelva a considerar el asunto en todos sus aspectos. El resultado de esta 
> nueva consideración podría ser que el fallo final sea substancialmente 
> diferente de la conclusión apoyada al principio, o posiblemente se decida no 
> legislar en ese momento sobre la materia. Puede apreciarse cuanta atención 
> se prestaría a las ideas del Guardián durante tal proceso si el estuviera vivo.
> Al considerar el segundo pasaje debemos adherirnos nuevamente al principio 
> de que las enseñanzas no se contradicen.
> En las Escritas es evidente que se contemplaba y se refería a futuros 
> Guardianes, pero en ninguna parte hay promesa o garantía alguna de que la 
> línea de Guardianes duraría para siempre; al contrario, hay claras indicaciones 
> de que la línea podría ser cortada. Si embargo, a pesar de ello, hay una 
> reiterada insistencia en las escrituras sobre la indestructibilidad del Convenio y 
> la inmutabilidad del Propósito de Dios para este Día.
> Uno de los más notables pasajes que contempla la posibilidad de tal 
> rompimiento en la línea de Guardianes se halla en el propio Kitáb-i-Aqdas:
> 
> "Las dotaciones destinadas a la caridad recurren a Dios, al Revelador de los 
> Signos. Nadie tiene derecho de tomarlos sin la venia del Punto del Amanecer 
> de la Revelación. Después de Él, la decisión corresponde a los AghÐán 
> (Ramas), y después de ellos a la Casa de Justicia -si entonces estuviera 
> establecida en el mundo- para que ellos empleen estas dotaciones en 
> beneficio de los Sitios exaltados en esta Causa, y en aquello que Dios, el 
> Omnisciente, el Todopoderoso, les ha ordenado. De otra manera, las 
> dotaciones deben ser referidas al pueblo de Bahá, el cual no hable sin Su 
> venia y el cual no forme juicio a no ser que este conforme con aquello que Dios 
> ha ordenado en esta Tabla, el cual es le campeón de la victoria entre el cielo y 
> la tierra, para que pueda emplearlas en aquello que ha sido decretado en le 
> Libro Sagrado por Dios, el Poderoso, el Generoso".
> 
> El fallecimiento de Shoghi Effendi en 1957 precipito la misma situación prevista 
> en este pasaje, porque la línea de las AghÐán termino antes de que se eligiera 
> la Casa de Justicia. Aunque, como se ha observado, se dio providencias para 
> la terminación, en alguna época, de la línea de los AghÐán,, nunca debemos 
> desestimar la enorme perdida que ha sufrido la Fe. El propósito de Dios para 
> la humanidad, sin embargo, queda inalterado, y le poderoso Convenio de 
> Bahá'u'lláh queda inexpugnable. ¿Acaso Bahá'u'lláh no ha declarado 
> categóricamente: "La Mano de la Omnipotencia ha establecido Su Revelación 
> sobe cimientos inatacables y perdurables"? 'Abdu'l-Bahá por Su parte afirma: 
> "En verdad, Dios hace lo que Él desea; ¡nada puede anular Su Convenio; nada 
> puede detener Su gracia ni oponerse a Su Causa!"; "Todo está sujeto a la 
> corrupción; más el Convenio de vuestro Señor continuará compenetrándose en 
> todas las regiones"; "Las pruebas de cada dispensación son en proporción 
> directa a la grandeza de la Causa; y como hasta ahora no se ha establecido 
> tan manifiesto Convenio, escrito por la Pluma Suprema, las pruebas son 
> correspondientemente más severas... Estas agitaciones de los violadores no 
> son más que la espuma del mar.. esta espuma del mar no durara y pronto 
> desaparecerá y desvanecerá; en cambio, el océano del Convenio se agitara y 
> bramara eternamente". Y Shoghi Effendi ha afirmado claramente: "El lecho de 
> roca en que está cimentado este Orden Administrativo es le propósito 
> inmutable de Dios para la humanidad en este día". "...Esta gema inapreciable 
> de Revelación Divina aun en su estado embrionario, evolucionara dentro de la 
> concha de Su Ley, y avanzará, integra e inalterada, hasta que abrace a la 
> humanidad entera".
> En la Fe Bahá'í han sido nombrados dos centros autorizados hacia los cuales 
> creyentes deben dirigirse, pues en realidad el Interprete de la Palabra es una 
> extensión de aquel centro que es la Palabra misma. El Libro es al registro de la 
> expresión de Bahá'u'lláh, en tanto que el Interprete divinamente inspirado es el 
> Portavoz viviente de aquel Libro; es el y solo el que pude exponer 
> autoritativamente el significado del Libro. Así, un centro es el Libro con su 
> Interprete, y el otro ese la Casa Universal de Justicia guiada por Dios para 
> resolver todo lo que no este explícitamente revelado en el Libro. Este modelo 
> de centros y sus relaciones es evidente en cada etapa en el desarrollo de la 
> Causa. En el Kitáb-i-Aqdas Bahá'u'lláh informa a los creyentes que, después 
> de Su fallecimiento, deben recurrir al Libro, y a "Aquel a Quien Dios ha 
> señalado, Quien ha salido de esta Antigua Raíz". En el Kitáb-i-'Ahd (el Libro 
> del Convenio de Bahá'u'lláh), Él aclara que esto se refiere a 'Abdu'l-Bahá. En 
> el Aqdas, Bahá'u'lláh también establece la institución de la Casa Universal de 
> Justicia, y le confiere la autoridad necesaria para el desempeño de sus 
> funciones prescritas. El Maestro, en Su Voluntad y Testamento establece en 
> forma explícita la Guardianía, la cual, Shoghi Effendi afirma, estuvo claramente 
> prevista en los versículos del Kitáb-i-Aqdas, reafirma y elucide la autoridad de 
> la Casa Universal de Justicia, y otra vez refiere a los creyentes al Libro: "todos 
> deben volverse hacia el Libro más Sagrado, y todo lo que no este anotado 
> expresamente allí debe ser referido a la Casa Universal de Justicia", y al final 
> mismo del Testamento Él dice: "Todos deben buscar la guía y volverse hacia el 
> Centro de la Causa y la Casa de Justicia. Quienquiera se vuelva a cualquier 
> otro lado, en verdad, se encuentra en grave error".
> Ya que la esfera de jurisdicción de la Casa Universal de Justicia en cuestiones 
> de legislación abarca todo lo que no este explícitamente revelado en el Texto 
> Sagrado, es evidente que el Libro mismo es la autoridad máxima y que 
> deslinda la esfera de acción de la Casa de Justicia. Asimismo, el Intérprete del 
> Libro debe necesariamente tener le autoridad para definir la esfera de la 
> acción legislativa de los representantes elegidos de la Casa. Los escritos del 
> Guardián y los consejos dados por el durante los treinta y seis años de su 
> Guardianía, demuestran la manera en que el ejerció esta función en relación a 
> la Casa Universal de Justicia y a las Asambleas Espirituales Nacionales y 
> Locales.
> Del hecho de que el Guardián tiene la autoridad de definir la esfera de acción 
> legislativa de la Casa Universal de Justicia no se deduce el corolario de que 
> sin tal guía la Casa Universal de Justicia podría ir más allá de los limites de su 
> señalada autoridad; semejante deducción estaría en conflicto con todos los 
> demás textos referentes a se infalibilidad, y específicamente con la clara 
> afirmación del Guardián de que la Casa Universal de Justicia no puede, ni 
> jamás podrá, infringir el dominio sagrado y prescrito de la Guardianía. debe 
> tenerse en cuenta, sin embargo, que aunque las Asambleas Espirituales 
> Nacionales y Locales pueden recibir guía divina si consultan de la manera y en 
> el espíritu señalado por 'Abdu'l-Bahá, no participan de las garantías explícitas 
> de infalibilidad conferidas a la Casa Universal de Justicia. El atento estudiante 
> de la Causa puede apreciar con que cuidado el Guardián guió, después del 
> fallecimiento de 'Abdu'l-Bahá, a estos representantes elegidos de los creyentes 
> en la laboriosa edificación de las Constituciones Bahá'í Locales y Nacionales.
> Confiamos en que estas elucidaciones ayudaran a los amigos para logra una 
> más clara comprensión de estas relaciones, pero todos debemos tener 
> presente que nos encontramos demasiado cerca de los comienzos del Sistema 
> establecido por Bahá'u'lláh como para poder comprender cabalmente sus 
> potencialidades o las mutuas relaciones de sus partes componentes. Como lo 
> escribiera el secretario de Shoghi Effendi, en nombre de el, e un creyente el 25 
> de marzo de 1930: "El contenido del Testamento del Maestro está mucho más 
> allá de lo que la presente generación pueda comprender Requiere por lo 
> menos un siglo de efectiva operación antes de que los tesoros de sabiduría 
> contenidos en el puedan ser revelados..."
> Con cariñosos saludos Bahá'ís
> 
> La Casa Universal de Justicia.
> 1 Escrito en 1934.
> 1 En 1973 la Fe ha sido establecido en más de 330 países, islas y 
> dependencias y su literatura ha sido editada an mas de 570 idiomas.
> 1 Escrito en 1934.
> 2 Escrito en 1934.
> 3 Tablas de 'Abdu'l-Bahá en persa y árabe, vol. III, págs. 499-501.
> 4 La Dispensación de Bahá'u'lláh, págs. 75-76.
> 5 Carta fechada 21 de Marzo de 1930, The World Order of Bahá'u'lláh, pág. 
> 20.
> 6 Carta del 27 de febrero de 1929, The World Order of Bahá'u'lláh, pág. 8.
> 7 La Dispensación de Bahá'u'lláh, pág, 77-78.
> 8 La Dispensación de Bahá'u'lláh, pág, 75.
> 9 La Dispensación de Bahá'u'lláh, pág, 78.
> 10 Citado pág. 109 en The World Order of Bahá'u'lláh.
> 11 Tablets of 'Abdu'l-Bahá, Vol. III, pág. 598.
> 12 Carta fechada el 21 de marzo de 1930, The World Order of Bahá'u'lláh, 
> pág. 23.
> 13 Carta fechada el 21 de marzo de 1930, The World Order of Bahá'u'lláh, 
> pág. 24.
> 14 Carta del 23 de febrero de 1924, Bahá'í Administration, pág. 62.
> 15 Carta escrita en persa el 19 de diciembre de 1922.
>
> — *La Dispensacion de Baha'u'llah*

