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Seguimiento de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer
y del vigésimo tercer período extraordinario de sesiones de la
Asamblea General titulado “La mujer en el año 2000: igualdad
entre los géneros, desarrollo y paz para el siglo XXI”: consecución
de los objetivos estratégicos, adopción de medidas en las esferas
de especial preocupación y medidas e iniciativas ulteriores:
eliminación de todas las formas de discriminación y violencia
contra la niña
Declaración
La Comunidad Internacional Baha’i acoge con satisfacción el examen de la “eliminación de todas las formas de discriminación y violencia contra la niña” como el tema prioritario del quincuagésimo primer período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.
También acogemos con agrado el estudio del Secretario General sobre la violencia contra los niños, el cual confiamos que pondrá de relieve esta cuestión fundamental y facilitará la formulación de estrategias a todos los niveles de la sociedad.
La Comunidad Internacional Baha’i considera que la era de formular marcos para eliminar la violencia contra las niñas ahora debe ceder el paso a un hincapié en la aplicación y la prevención. El reto que enfrenta la comunidad internacional consiste en cómo crear las condiciones sociales, materiales y estructurales que permitan a las niñas y las mujeres lograr su pleno potencial. La creación de esas condiciones no debe limitarse a las reformas legales e institucionales; más bien se precisan cambios profundos para crear una cultura en que la justicia y la igualdad prevalezcan por encima de la impetuosidad del poder autoritario y la fuerza física. La educación y la formación deben impartirse de forma que los niños crezcan intelectual y moralmente, inculcando en ellos un sentido de la dignidad y de responsabilidad por el bienestar de su familia, su comunidad y el mundo.
Ofrecemos las siguientes recomendaciones:
En la inteligencia de que el entorno que más influye en la niña es su familia, las intervenciones, las políticas y los programas nacionales e internacionales deben promover valores y actitudes que apoyen a la familia y permitan a hombres y mujeres trabajar juntos como copartícipes en un pie de igualdad en todos los ámbitos del desempeño humano.
Las instituciones docentes deberían formular una asignatura de desarrollo moral e incorporarla en sus planes de estudio. En el marco de esta asignatura, las escuelas Baha'i, por ejemplo, buscan el desarrollo integral del individuo, integrando lo espiritual y lo material, lo teórico y lo práctico, así como el sentido de progreso individual junto con el servicio al bien común. La concienciación sobre las cuestiones de género también deberían formar parte integrante de la educación de los niños, para impedir que se perpetúe la discriminación y los estereotipos de género.
Se necesitan mecanismos de consulta para la coordinación, la aplicación y el seguimiento a nivel nacional dirigidos a reforzar la comprensión por parte de la sociedad civil y los gobiernos de la responsabilidad que les incumbe en la aplicación efectiva de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño.
La Comunidad Internacional Baha’i y sus afiliados en 182 países se esfuerzan por dar al mundo un ejemplo de familias que no solo rechazan la violencia contra la niña, sino que también procuran crear un entorno de apoyo y comprensión en que las niñas y las mujeres son valoradas como copartícipes en un pie de igualdad con los hombres.
y del vigésimo tercer período extraordinario de sesiones de la
Asamblea General titulado “La mujer en el año 2000: igualdad
entre los géneros, desarrollo y paz para el siglo XXI”: consecución
de los objetivos estratégicos, adopción de medidas en las esferas
de especial preocupación y medidas e iniciativas ulteriores:
eliminación de todas las formas de discriminación y violencia
contra la niña
Declaración
La Comunidad Internacional Baha’i acoge con satisfacción el examen de la “eliminación de todas las formas de discriminación y violencia contra la niña” como el tema prioritario del quincuagésimo primer período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.
También acogemos con agrado el estudio del Secretario General sobre la violencia contra los niños, el cual confiamos que pondrá de relieve esta cuestión fundamental y facilitará la formulación de estrategias a todos los niveles de la sociedad.
La Comunidad Internacional Baha’i considera que la era de formular marcos para eliminar la violencia contra las niñas ahora debe ceder el paso a un hincapié en la aplicación y la prevención. El reto que enfrenta la comunidad internacional consiste en cómo crear las condiciones sociales, materiales y estructurales que permitan a las niñas y las mujeres lograr su pleno potencial. La creación de esas condiciones no debe limitarse a las reformas legales e institucionales; más bien se precisan cambios profundos para crear una cultura en que la justicia y la igualdad prevalezcan por encima de la impetuosidad del poder autoritario y la fuerza física. La educación y la formación deben impartirse de forma que los niños crezcan intelectual y moralmente, inculcando en ellos un sentido de la dignidad y de responsabilidad por el bienestar de su familia, su comunidad y el mundo.
Ofrecemos las siguientes recomendaciones:
En la inteligencia de que el entorno que más influye en la niña es su familia, las intervenciones, las políticas y los programas nacionales e internacionales deben promover valores y actitudes que apoyen a la familia y permitan a hombres y mujeres trabajar juntos como copartícipes en un pie de igualdad en todos los ámbitos del desempeño humano.
Las instituciones docentes deberían formular una asignatura de desarrollo moral e incorporarla en sus planes de estudio. En el marco de esta asignatura, las escuelas Baha'i, por ejemplo, buscan el desarrollo integral del individuo, integrando lo espiritual y lo material, lo teórico y lo práctico, así como el sentido de progreso individual junto con el servicio al bien común. La concienciación sobre las cuestiones de género también deberían formar parte integrante de la educación de los niños, para impedir que se perpetúe la discriminación y los estereotipos de género.
Se necesitan mecanismos de consulta para la coordinación, la aplicación y el seguimiento a nivel nacional dirigidos a reforzar la comprensión por parte de la sociedad civil y los gobiernos de la responsabilidad que les incumbe en la aplicación efectiva de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño.
La Comunidad Internacional Baha’i y sus afiliados en 182 países se esfuerzan por dar al mundo un ejemplo de familias que no solo rechazan la violencia contra la niña, sino que también procuran crear un entorno de apoyo y comprensión en que las niñas y las mujeres son valoradas como copartícipes en un pie de igualdad con los hombres.
Declaration
The Baha'i International Community welcomes the consideration of “the elimination of all forms of discrimination and violence against the girl child” as the priority theme of the 51st session of the Commission on the Status of Women.
We also welcome the Secretary General’s Study on Violence Against Children, which we hope will bring attention to this critical issue and facilitate strategizing at all levels of society.
The Baha'i International Community believes that the era of developing legal frameworks to eradicate violence against girls must now be followed by an emphasis on implementation and prevention. The challenge before the international community is how to create the social, material and structural conditions in which women and girls can develop their full potential. The creation of such conditions must not be limited to legal and institutional reforms; rather, deep-rooted changes are needed to create a culture in which justice and equality prevail over the impetuousness of authoritarian power and physical force. Education and training must be carried out in a way that enables children to grow intellectually and morally, cultivating in them a sense of dignity as well as responsibility for the well-being of their family, their community and the world.
We would like to offer the following recommendations:
With the understanding that a girl child's most influential environment is her family, national and international interventions, policies and programs should promote values and attitudes that support families and enable women and men to work together as equal partners in all fields of human endeavor.
Educational institutions should develop and incorporate moral development into their curricula. Through such curricula, Baha'i schools, for example, seek to develop the individual as a whole – integrating the spiritual and the material, the theoretical and the practical and the sense of individual progress with service to the common good. Gender sensitization should also form an integral part of a child’s education, with a view to stemming the perpetuation of discrimination and stereotypical gender roles.
Consultative mechanisms for coordination, implementation and monitoring at the national level are needed to reinforce the understanding of civil society’s and governments’ responsibility for the effective implementation of the Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women and the Convention on the Rights of the Child.
The Baha'i International Community and its affiliates in 182 countries, are striving to set a worldwide example of families which not only reject violence against the girl child, but also strive to provide a supportive and nurturing environment in which girls and women are valued and respected as equal partners.
The Baha'i International Community welcomes the consideration of “the elimination of all forms of discrimination and violence against the girl child” as the priority theme of the 51st session of the Commission on the Status of Women.
We also welcome the Secretary General’s Study on Violence Against Children, which we hope will bring attention to this critical issue and facilitate strategizing at all levels of society.
The Baha'i International Community believes that the era of developing legal frameworks to eradicate violence against girls must now be followed by an emphasis on implementation and prevention. The challenge before the international community is how to create the social, material and structural conditions in which women and girls can develop their full potential. The creation of such conditions must not be limited to legal and institutional reforms; rather, deep-rooted changes are needed to create a culture in which justice and equality prevail over the impetuousness of authoritarian power and physical force. Education and training must be carried out in a way that enables children to grow intellectually and morally, cultivating in them a sense of dignity as well as responsibility for the well-being of their family, their community and the world.
We would like to offer the following recommendations:
With the understanding that a girl child's most influential environment is her family, national and international interventions, policies and programs should promote values and attitudes that support families and enable women and men to work together as equal partners in all fields of human endeavor.
Educational institutions should develop and incorporate moral development into their curricula. Through such curricula, Baha'i schools, for example, seek to develop the individual as a whole – integrating the spiritual and the material, the theoretical and the practical and the sense of individual progress with service to the common good. Gender sensitization should also form an integral part of a child’s education, with a view to stemming the perpetuation of discrimination and stereotypical gender roles.
Consultative mechanisms for coordination, implementation and monitoring at the national level are needed to reinforce the understanding of civil society’s and governments’ responsibility for the effective implementation of the Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women and the Convention on the Rights of the Child.
The Baha'i International Community and its affiliates in 182 countries, are striving to set a worldwide example of families which not only reject violence against the girl child, but also strive to provide a supportive and nurturing environment in which girls and women are valued and respected as equal partners.
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