# Advenimiento de la Justicia Divina, El

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> 
> El Advenimiento
> de la
> 
> Justicia Divina
> 
> SHOGHI EFFENDI
> Shoghi Effendi
> El Guardián de La Fe Bahá'í
> ÍNDICE
> 
> Crisis Recurrentes                             5
> La Ciudadela Restante de Mayor Importancia      8
> Una Cruzada de Magnitud Aún Mayor              13
> Las Posibilidades del Futuro                   15
> La Luz Inagotable                              17
> El Supremo Propósito de Su Revelación          18
> Cuán Inmensa la Responsabilidad!               21
> Requisitos Previos Espirituales                22
> El Tema que Ofrece el Mayor Reto               33
> La Cruzada Doble                               40
> Los Requisitos para la Enseñanza                43
> El Despertar de América Latina                  55
> La Fundación Necesaria                          60
> Llamado para Pioneros                           63
> La Parte Predominante                           65
> A la Juventud Bahá'í                            66
> La Posición Especial de Panamá                  67
> Una Sabiduría Inescrutable, una Voluntad que
> Todo lo Compele                          68
> El Advenimiento del Reino                           69
> El Destino de América                               82
> Para los amados de Dios y las siervas del Misericordioso en
> Estados Unidos y el Canadá.
> 
> Bienamados hermanos y hermanas en el amor de Bahá'u'lláh:
> 
> Sería ciertamente difícil expresar adecuadamente los sentimientos de exultación
> y de dicha irreprimible que emanan de mi corazón cada vez que hago una pausa
> para contemplar las incesantes evidencias de la energía dinámica que anima a los
> valientes pioneros del Orden Mundial de Bahá'u'lláh en la ejecución de Plan a ellos
> encomendado. La firma del contrato, por parte de sus representantes nacionales
> elegidos marca el comienzo de la fase final de la más grande empresa jamás
> iniciada por los seguidores de la Fe de Bahá'u'lláh en occidente; también es
> significativo, en no menor grado, el progreso altamente alentador registrado en los
> sucesivos informes del Comité Nacional de Enseñanza lo cual también confirma
> más allá de toda posibilidad de duda, la fidelidad, el vigor y la cabalidad con que
> ustedes están llevando a cabo las múltiples operaciones que la evolución del Plan
> de Siete Años debe necesariamente abarcar. En ambos aspectos y en todos sus
> detalles, este plan se está realizando con regularidad y precisión ejemplares, con
> mantenida eficiencia y con encomiable prontitud.
> La destreza que en meses recientes han demostrado tan vivamente los
> representantes nacionales de los creyentes americanos evidenciada por sus medidas
> sucesivas, ha sido equiparada con el apoyo leal, incuestionable y generoso que en
> el desempeño de sus sagradas obligaciones le han otorgado en toda época crítica y
> con cada nuevo adelanto, los creyentes a quienes ellos representan. Esa acción
> conjunta, esa cohesión tan completa, esa armonía y camaradería ininterrumpidas
> entre las diversas instituciones que contribuyen a la vida orgánica y forman la base
> principal de la comunidad Bahá'í que funciona debidamente, constituye un
> fenómeno que ofrece un contraste marcadísimo con las tendencias destructivas
> manifestadas en forma tan trágica por los elementos discordantes de la sociedad
> actual.
> Mientras que cada prueba aparente que la infinita sabiduría del Todopoderoso
> juzga necesario infligir a la comunidad por Él escogida sirve sólo para demostrar
> nuevamente la solidaridad básica y consolidar su fuerza interna, cada crisis
> sucesiva en los destinos de una época decadente revela más convincentemente que
> la crisis anterior, las influencias corrosivas que están rápidamente absorbiendo la
> vitalidad y socavando las bases de sus instituciones debilitadas.
> Las personas que se han identificado con la Comunidad del Más Grande
> Nombre deben sentirse eternamente agradecidas por tales demostraciones de las
> interposiciones de una Providencia siempre alerta y vigilante. De cada nueva
> prueba de Su inagotable bendición, por una parte, y de Su castigo, por otra parte,
> ellos no pueden sino derivar inmensa esperanza y valor. Alerta para aprovechar
> toda oportunidad que les revele las vueltas del destino, dentro de su Fe, y sin
> desanimarse por la perspectiva de las convulsiones espasmódicas que tarde o
> temprano habrán de afectar fatalmente a aquellos que trabajarán posteriormente,
> deberán avanzar hasta que los procesos puestos en movimiento hayan gastado su
> fuerza y a la vez contribuido su parte al nacimiento del Orden que ahora se mueve
> en la matriz de una época en labor.
> 
> Crisis Recurrentes
> 
> Estas crisis recurrentes que con grave frecuencia e irresistible fuerza están
> afligiendo a una porción de la raza humana en crecimiento continuo, tienen
> necesariamente que continuar ejerciendo, aunque no sea en forma permanente y
> hasta cierto límite, su influencia perniciosa sobre una comunidad mundial que ha
> extendido sus ramificaciones a los más distantes extremos de la tierra. ¿Cómo
> pueden los comienzos de un cataclismo mundial, desatando fuerzas que están
> deteriorando tan gravemente el equilibrio social, religioso, político y económico de
> una sociedad organizada, arrojando al caos y a la confusión sistemas políticos,
> doctrinas raciales, conceptos sociales, normas culturales, asociaciones religiosas y
> relaciones mercantiles?, ¿cómo pueden, tales conmociones en escala tan vasta y sin
> precedentes, dejar de producir alguna repercusión en las instituciones de una Fe de
> tan tierna edad, cuyas enseñanzas tienen relación directa y vital con cada uno de
> estos aspectos de la vida y conducta humanas?
> No es de sorprenderse, por lo tanto, que ellos, los que sostienen el estandarte de
> una Fe tan profunda y una Cause tan retadora, se encuentren afectados por el
> impacto de esas fuerzas que sacuden al mundo. No es de sorprenderse que ellos
> descubran en medio de este remolino de pasiones contrarias, que su libertad ha
> sido limitada, sus principios menospreciados, sus instituciones asaltadas, sus
> propósitos difamados, su autoridad puesta en peligro, sus reclamaciones
> rechazadas.
> En el corazón del continente europeo, una comunidad que, como predijo
> 'Abdu'l-Bahá, está destinada por virtud de su potencialidad espiritual y situación
> geográfica, a irradiar el esplendor de la luz de la Fe sobre los países que la rodean,
> ha sido momentáneamente eclipsada por las restricciones impuestas por un
> régimen que ha malentendido lastimosamente su propósito y funciones. Su voz, ay,
> ha sido silenciada, sus instituciones disueltas, su literatura prohibida, sus archivos
> confiscados y sus reuniones suspendidas.
> En el Asia central, en la ciudad que disfruta de la particular distinción de haber
> sido escogida por 'Abdu'l-Bahá como la cuna del primer Mashriqu'l-Adhkár del
> mundo Bahá'í, así como en los pueblos y poblados de la provincia a la que
> pertenece, la Fe de Bahá'u'lláh, afligida como resultado de la vitalidad
> extraordinaria y particular que ha manifestado consistentemente durante el
> transcurso de varias décadas, se encuentra a merced de las fuerzas que alarmadas
> de su creciente poder, se empeñan ahora en reducirla a la completa impotencia. Su
> Templo ha sido expropiado, aunque todavía es usado para fines de adoración
> Bahá'í; sus Asambleas y comunidades han sido dispersadas, sus actividades de
> enseñanza mutiladas, sus principales promotores han sido deportados y no pocos
> de sus más entusiastas defensores, mujeres y hombres, han sido encarcelados.
> En el país de su nacimiento, donde reside la inmensa mayoría de sus seguidores
> -un país cuya capital ha sido aclamada por Bahá'u'lláh como la "madre del mundo"
> y "el manantial de la felicidad del género humano" -una autoridad civil que aún no
> se encuentra desvinculada oficialmente de las influencias paralizadoras de un clero
> anticuado, fanático y desmedidamente corrupto, continúa implacablemente su
> campaña de represión contra los adherentes de la Fe, a la cual ha tratado
> inútilmente de suprimir durante casi un siglo.
> Independientemente del hecho de que los miembros de esta inocente y
> reprobada comunidad pueden alegar con justicia que figuran entre los ciudadanos
> más desinteresados y más competentes y entre los más ardientes amantes de su
> tierra nativa, desdeñosa del alto sentido que ellos tienen de lo que es ciudadanía
> mundial, lo cual los adherentes de un nacionalismo excesivo y limitado no podrán
> nunca apreciar, dicha autoridad se niega a darle a una Fe que extiende su
> jurisdicción espiritual sobre casi 600 comunidades locales y cuyos adherentes
> sobrepasan en número a los adherentes de la Fe cristiana, judía y zoroástrica de ese
> país, el necesario derecho legal para poner en vigencia sus leyes, para administrar
> sus asuntos, para operar sus escuelas, para celebrar sus festivales, para poner en
> circulación su literatura, para solemnizar sus ritos y para erigir sus edificios y
> proteger sus legados.
> Y ahora, recientemente, en la misma Tierra Santa, el corazón y centro motriz
> de una Fe que abarca al mundo, los fuegos de la animosidad racial, de luchas
> fraternales, de terrorismo desenfrenado, ha encendido una conflagración que
> interfiere gravemente, por una parte, con esa corriente de peregrinos que constituye
> la sangre vital de aquel centro y que hace que se suspendan, por otra parte, los
> diferentes proyectos que han sido iniciados en conexión con la preservación y
> extensión de las áreas que rodean el sitio sagrado que este centro encierra. Ha sido
> puesta en peligro la seguridad de la pequeña comunidad de creyentes residentes,
> enfrentados con la creciente ola del desorden; su condición como comunidad
> neutral y definida ha sido indirectamente puesta en tela de juicio y su libertad para
> llevar a cabo algunas de sus conmemoraciones ha sido restringida. Una serie de
> asesinatos, alternados con arranques de amargo fanatismo racial y religioso
> incluyendo a los dirigentes, lo mismo que a los seguidores de tres credos
> sobresalientes en ese país perturbado, han amenazado en algunas ocasiones con
> cortar todos los medios normales de comunicación dentro de sus confines y fuera
> de éstos con el mundo exterior. Aunque ha sido peligrosa la situación, los Lugares
> Sagrados Bahá'ís, objeto de la adoración de una Fe que abarca al mundo, han sido
> preservados casi milagrosamente, no obstante su número y ubicación arriesgada y
> aunque a ligera vista aparentemente desprovistos de cualquier medio de protección.
> Un mundo desgarrado por pasiones en conflicto y que se desintegra
> peligrosamente desde su interior, se encuentra enfrentado en una época tan crítica
> de su historia, a los destinos prometedores de una Fe naciente, una Fe que a veces
> parece ser atraída a sus controversias, complicada por sus conflictos, eclipsada por
> sus sombras acumuladas, y doblegada por la ola creciente de sus pasiones. En su
> mismo corazón, dentro de su cuna en la sede de su primer y venerable Templo, en
> uno de sus hasta ahora florecientes y potencialmente poderosos centros, la Fe de
> Bahá'u'lláh todavía no liberada, parece ciertamente haber retrocedido ante las
> fuerzas desbordantes de la violencia y del desorden, de las cuales y en forma
> gradual, la humanidad está siendo víctima. Las fortalezas de esta Fe, una por una y
> un día tras otro, parecen estar sucesivamente aisladas, asaltadas y capturadas. A
> medida que las luces de la libertad oscilan y se extinguen, a medida que el brote de
> la discordia es más y más intenso cada día, a medida que los fuegos del fanatismo
> arden con más vigor en los pechos de los hombres, a medida que el escalofrío de la
> irreligión trasciende implacablemente sobre el alma de la humanidad, las
> extremidades y los órganos que forman parte del cuerpo de la Fe de Bahá'u'lláh,
> aparentan en diferentes grados, sufrir de las influencias mutilantes que ahora
> mantienen en sus garras a todo el mundo civilizado.
> Cuán clara y vívidamente se demuestran las palabras de 'Abdu'l-Bahá en esta
> hora: "La oscuridad del error que ha envuelto al oriente y al occidente en este
> más gran Ciclo batalla con la luz de la Guía Divina. Sus espadas y lanzas son
> muy afiladas y agudas; su ejército está desesperadamente sediento de sangre".
> “Hoy en día, los poderes de todos los dirigentes religiosos", Él ha escrito en
> otro pasaje, "se encauzan hacia la dispersión de la congregación del Todo
> Misericordioso y hacia la completa demolición del Edificio Divino. Las
> multitudes del mundo, ya sean materiales, culturales o políticas, están lanzando
> su ataque de todos lados, puesto que la Causa es grande, muy grande. Su
> grandeza es, hoy en día clara y evidente a los ojos del hombre".
> 
> La Ciudadela Restante de Mayor Importancia
> La única de las importantes ciudadelas restantes, el brazo poderoso que aún
> mantiene en alto el estandarte de una Fe invencible no es otro que la bendita
> comunidad de los seguidores del Más Grande Nombre en el continente
> norteamericano. Como resultado de su trabajo y como consecuencia de la
> constante protección otorgada a ésta por una Providencia Todopoderosa, este
> distinguido miembro del cuerpo de las comunidades Bahá'ís del oriente y occidente
> que trabajan constantemente entre sí, promete que se le considere universalmente
> como la cuna y fortaleza del futuro Nuevo Orden Mundial, lo cual constituye al
> mismo tiempo la promesa y la gloria de la Dispensación que se asocia con el
> nombre de Bahá'u'lláh.
> Que cualquiera que esté inclinado a menospreciar la posición conferida a esta
> comunidad o a cuestionar el papel que ésta será llamada a desempeñar en días
> futuros, reflexiones sobre la implicación de estas palabras fecundas y altamente
> iluminadoras pronunciadas por 'Abdu'l-Bahá y dirigidas a esta comunidad en una
> época cuando los destinos de un mundo quejumbroso bajo el peso de una guerra
> devastadora, habían llegado a su más bajo nivel. "El continente de América", Él
> escribió tan significativamente, "es ante los ojos del Dios único y verdadero, el
> país donde los esplendores de Su luz serán revelados, donde los misterios de Su
> Fe serán descubiertos, donde los justos morirán y donde los hombres libres se
> reunirán". La comunidad de los creyentes del continente norteamericano -al
> mismo tiempo promotora principal y ejemplo para futuras comunidades que la Fe
> de Bahá'u'lláh está destinada a hacer surgir a través del largo y ancho del
> hemisferio occidental- a pesar de la tenebrosidad prevaleciente, ya ha demostrado
> su capacidad para que se le reconozca como la portadora de la antorcha de aquella
> luz, el repositorio de esos misterios, la exponente de esas virtudes y el santuario de
> esa libertad. ¿A cuál otra luz pueden aludir las palabras citadas arriba, sino a la luz
> de la gloria de la Edad de Oro de la Fe de Bahá'u'lláh? ¿Qué misterios pudo haber
> considerado 'Abdu'l-Bahá, excepto los misterios de aquel Orden Mundial
> embriónico que ahora se desenvuelve dentro de la matriz de Su administración?
> ¿Qué rectitud, sino la rectitud que el reino de esa Edad y ese Orden, solamente,
> pueden establecer? ¿Qué libertad sino la libertad que sería conferida por la
> proclamación de Su soberanía, con el transcurso del tiempo?
> La comunidad de los promotores organizados de la Fe de Bahá'u'lláh en el
> continente americano - los descendientes espirituales de los rompedores del alba de
> una Edad heroica, quienes por medio de su muerte proclamaron el nacimiento de
> esa Fe- debe, a su vez, introducir por medio del sacrificio en vida, no por medio de
> su muerte, ese Orden Mundial prometido: la concha destinada a encerrar esa joya
> sin precio que es la civilización mundial, de la cual la Fe misma es la única
> engendradora. Mientras que las comunidades hermanas se doblegan por todos
> lados, esta comunidad, preservada por los inmutables decretos del Ordenador
> omnipotente y derivando continuo sustento del mandato con el cual ha sido
> investida por las Tablas del Plan Divino, se encuentra ahora con afán dedicada a
> colocar las bases y fomentar el crecimiento de aquellas instituciones que
> pregonarán el advenimiento de la Edad destinada a atestiguar el nacimiento y
> desarrollo del Orden Mundial de Bahá'u'lláh.
> Una comunidad relativamente insignificante en su fuerza numérica; separada
> por vastas distancias del centro focal de su Fe, así como del país donde reside la
> mayoría de recursos materiales y careciendo de experiencia y prominencia;
> ignorante de las creencias, conceptos y hábitos de las razas de las cuales surgieron
> sus Fundadores espirituales; sin absoluto conocimiento de los idiomas en que
> fueron originalmente revelados sus Libros Sagrados, obligada a apoyarse
> únicamente en interpretaciones inadecuadas de porciones fragmentarias de la
> literatura que encarna sus leyes, su doctrina y su historia; sujeta desde su infancia a
> pruebas de extrema severidad, las que a veces han causado la deserción de algunos
> de sus miembros más prominentes; teniendo que lidiar casi desde sus comienzos y
> cada vez con más intensidad, con las fuerzas de la corrupción, de la laxitud moral y
> del prejuicio arraigado –tal comunidad, en menos de medio siglo y sin ayuda de
> ninguna comunidad hermana en el oriente o el occidente, por virtud de la potencia
> celestial con la que un Maestro amoroso la ha dotado en abundancia, ha dado
> ímpetu a la marcha progresiva de la Causa que ha abrazado, la cual no ha podido
> ser igualada por las hazañas de sus correligionarios del occidente. ¿Qué otra
> comunidad, puede preguntarse confiadamente, ha servido de instrumento en la
> confección del patrón y en impartir el impulso original a aquellas instituciones
> administrativas que constituyen la vanguardia del Orden Mundial de Bahá'u'lláh?
> ¿Qué otra comunidad ha sido capaz de demostrar, en forma tan consistente, el
> ingenio, la disciplina, la determinación férrea, el ahínco y la perseverancia, la
> devoción y la fidelidad, tan indispensables para la erección y continua expansión
> de la estructura dentro de la cual, solamente, esas instituciones nacientes pueden
> multiplicarse y madurar? ¿Qué otra comunidad ha dado muestras de haber sido
> inspirada por tan noble visión o haber estado dispuesta a elevarse a tales alturas del
> sacrificio o a encontrarse preparada para obtener un grado de solidaridad tan
> elevado que le haya permitido erigir en tan poco tiempo y durante el transcurso de
> años tan cruciales, un edificio que bien puede ser considerado como la
> contribución más grande jamás hecha por el occidente a la Causa de Bahá'u'lláh?
> ¿Qué otra comunidad puede sostener con justificación que a través de los esfuerzos
> sin respaldo de uno de sus humildes miembros, se haya triunfado en obtener para
> su Causa, la aceptación espontánea de la Realeza y se hayan logrado tales
> testimonios maravillosos, escritos, de su verdad? ¿Qué otra comunidad ha
> demostrado la perspicacia, la habilidad organizadora, el afán entusiasta, que han
> sido responsables del establecimiento y la expansión a través de su territorio, de
> aquellas primeras escuelas, las que con el transcurso del tiempo Se desarrollarán,
> por una parte, en poderosos centros de enseñanza Bahá'í, y por otra parte,
> proporcionarán suelo fértil de reclutamiento para el enriquecimiento y
> consolidación de su cuerpo de maestros? ¿Qué otra comunidad ha producido
> pioneros que combinen en grado tan elevado, las cualidades esenciales de la
> audacia, la consagración, la tenacidad, el desprendimiento, la devoción sin límites,
> cualidades que les han instado a abandonar sus hogares y sus posesiones y a
> dispersarse por la superficie del globo y a elevar en los rincones más lejanos el
> estandarte triunfante de Bahá'u'lláh? ¿Quiénes, sino los miembros de esta
> comunidad, han sido merecedores de la eterna distinción de ser los primeros en
> haber elevado el llamado de Yá Bahá'u'l-Abhá en centros y territorios tan
> importantes y tan dispersos como son el corazón del Imperio Británico y el imperio
> Francés, Alemania, el lejano oriente, los Estados Balcanes, los países
> Escandinavos, América Latina, las islas del Pacífico, África del Sur, Australia,
> Nueva Zelandia y ahora, más recientemente, los Estados Bálticos? ¿Quienes, sino
> esos mismos pioneros, han demostrado estar preparados para emprender la labor,
> para poner en práctica la paciencia y proporcionar los fondos requeridos para la
> traducción y publicación en no menos de cuarenta idiomas, de su literatura
> sagrada, cuya diseminación es un requisito esencial en cualquier campaña de
> enseñanza organizada efectivamente? ¿Qué otra comunidad puede reclamar haber
> tomado parte decisiva en los esfuerzos internacionales que han sido llevados a
> cabo con el fin de proteger y extender los alrededores inmediatos de sus Sagrados
> Santuarios, así como la adquisición preliminar de futuros lugares para sus
> instituciones internacionales, en su Centro Mundial? ¿Qué otra comunidad puede,
> para su eterna gloria, reclamar haber sido la primera en organizar sus
> constituciones nacionales y locales y por este medio, haber asentado las líneas
> fundamentales de las cartas gemelas designadas a regular las actividades, definir
> las funciones y proteger los derechos de sus instituciones? ¿Qué otra comunidad
> puede hacer alarde de haber adquirido y legalmente asegurado la base de sus
> dotaciones nacionales, pavimentando así el camino para que las comunidades
> locales tomen una acción similar? ¿Que otra comunidad ha logrado la suprema
> distinción de haber obtenido, mucho antes de que cualquier otra comunidad
> hermana hubiese contemplado dicha posibilidad, los documentos necesarios que
> reafirman por parte de las autoridades federales y de los estados, el reconocimiento
> de sus Asambleas Espirituales y sus dotaciones nacionales? Y finalmente, qué otra
> comunidad ha tenido el privilegio y ha sido provista de los medios para socorrer a
> los necesitados, para defender la causa de los oprimidos y para intervenir tan
> enérgicamente para salvaguardar los edificios e instituciones Bahá'ís en países tales
> como Persia, Egipto, Iraq, Rusia y Alemania, donde en diferentes ocasiones, sus
> correligionarios han tenido que sufrir los rigores de las persecuciones tanto
> religiosas como raciales?
> Tal registro de servicios, brillante e inigualable, que se extiende por un período
> de casi veinte años y que está tan completamente vinculado con los intereses y
> destino de una sección tan extensa de la comunidad mundial Bahá'í, merece figurar
> como un capítulo memorable en la historia del Período Formativo de la Fe de
> Bahá'u'lláh. Reforzado y enriquecido por el recuerdo de los primeros logros de los
> creyentes americanos, tal registro es en sí mismo testimonio convincente de su
> capacidad para asumir debidamente las responsabilidades que cualquier tarea
> pueda imponerles en el futuro. Sería casi imposible sobreestimar el significado de
> estos múltiples servicios. Evaluar correctamente su valor y amplificar sus méritos y
> consecuencias inmediatas, es una tarea que solamente un futuro historiador Bahá'í
> puede desempeñar debidamente. Por el presente, yo sólo puedo hacer constar mi
> profunda convicción de que una comunidad que es capaz de llevar a cabo tales
> hechos, de demostrar tal espíritu, de elevarse hasta tales alturas, no puede sino
> encontrarse ya dotada de aquellas potencialidades que le permitirán vindicar, en la
> plenitud del tiempo, su derecho a ser aclamada como la principal creadora y
> paladín del Orden Mundial de Bahá'u'lláh.
> Magníficas como han sido estas crónicas y rememorativas como son en algunos
> de sus aspectos, de las hazañas con las que los rompedores del alba de una Edad
> heroica han proclamado el nacimiento de la misma Fe -la tarea asociada con el
> nombre de esta comunidad privilegiada, lejos de acercarse a su culminación,
> solamente comienza a desenvolverse. Lo que han llegado a hacer los creyentes
> americanos, dentro del espacio de casi cincuenta años, es infinitesimal comparado
> con la magnitud de las tareas delante de ellos. Los anuncios de aquel cataclismo
> que proclamará al mismo tiempo la agonía del viejo orden y los dolores de parto
> del nuevo Orden, indican tanto el acercamiento continuo como el carácter
> imponente de esas tareas.
> 
> Una Cruzada de Magnitud Aún Mayor
> 
> El establecimiento virtual del Orden Administrativo de su Fe, la erección de su
> estructura, la creación de sus instrumentos y la consolidación de sus instituciones
> subsidiarias, fueron las primeras tareas que se les encomendaron como comunidad
> organizada, llamada a existir por la Voluntad y bajo las instrucciones de 'Abdu'l-
> Bahá. Ellos han desempeñado esta tarea inicial, con maravillosa prontitud,
> fidelidad y vigor. Apenas ellos crearon y correlacionaron las diferentes agencias
> necesarias para el desempeño eficiente de cualquier plan de acción que ellos,
> subsiguientemente, desearan iniciar, se dedicaron, con igual entusiasmo y
> consagración, a la siguiente tarea más ardua, la de erigir la superestructura de un
> edificio cuya piedra angular fue colocada por 'Abdu'l-Bahá Mismo. Cuando esta
> hazaña fue lograda, esta comunidad animada por los ruegos apasionados, las
> exhortaciones y las promesas inscritas en las Tablas del Plan Divino, resolvió
> emprender aún otra tarea, la cual por su alcance y posibilidades espirituales, sin
> duda deslumbrará cualquiera de los trabajos anteriormente realizados por ellos.
> Ellos, emprendiendo el Plan de Siete Años con entusiasmo insaciable e intrépido
> valor, como primer paso práctico hacia el cumplimiento de la misión prescrita en
> esas Tablas trascendentales, comenzaron, con espíritu de consagración renovada,
> su tarea doble, la consumación de la cual, se espera, sincronizará con la
> celebración del centenario del nacimiento de la Fe de Bahá'u'lláh. Ellos, bien
> enterados de que cada adelanto hecho en la ornamentación externa de su
> majestuoso edificio, tendría una reacción directa con el progreso de la campaña de
> enseñanza iniciada por ellos en ambos continentes, América del Norte y Sur y
> percatándose de que cada victoria obtenida en el campo de enseñanza facilitaría, a
> su vez, el trabajo y aceleraría la terminación de su Templo, ellos están ahora
> adelantando con valor y fe, sus esfuerzos por cumplir con ambas fases de sus
> obligaciones bajo el Plan al cual ellos se han dedicado para ejecutar. Que ellos no
> se imaginen, sin embargo, que la realización del Plan de Siete Años, el que
> coincide con la finalización del primer siglo de la era Bahá'í, significa el fin o aún
> la interrupción del trabajo que la Mano infalible del Todopoderoso les insta a que
> lleven a cabo. El comienzo del segundo siglo de la era Bahá'í debe revelar
> perspectivas mayores, introducir otras etapas y atestiguar la iniciación de planes de
> más alcance que ninguno hasta ahora concebidos. El Plan en el que ahora se
> enfocan la atención, las esperanzas y recursos de toda la comunidad de creyentes
> americanos, debe ser visto como un comienzo solamente, como una prueba de
> fuerza, como un vínculo hacia una cruzada de magnitud aún mayor, si es que los
> deberes y responsabilidades con los que el Autor del Plan Divino los ha investido,
> han de ser honorable y completamente cumplidos.
> Pues la consumación del presente Plan puede resultar solamente en la
> formación de por lo menos un centro en cada una de las repúblicas del hemisferio
> occidental, mientras que las obligaciones prescritas en esas Tablas, requieren una
> difusión más extensa e implican la dispersión de un número mucho mayor y más
> representativo de los miembros de la comunidad Bahá'í norteamericana, sobre toda
> la superficie del nuevo Mundo. Es la indudable misión de los creyentes
> americanos, por lo tanto, continuar en el segundo siglo el glorioso trabajo
> comenzado en los últimos años del primer siglo. Ellos no podrán sentirse
> satisfechos de haber cumplido adecuadamente con sus obligaciones inmediatas
> bajo el Plan divinamente revelado de 'Abdu'l Bahá, hasta cuando ellos hayan
> desempeñado su papel en guiar las actividades de estos centros aislados y
> recientemente creados y hayan fomentado, a su vez sus capacidades para iniciar la
> formación de instituciones locales y nacionales basadas en las suyas propias.
> Ni por un momento debe suponerse que el finalizar una tarea que tiene como
> objeto la multiplicación de los centros Bahá'ís y el suministro de la asistencia y
> guía necesarias para el establecimiento del Orden Administrativo de le Fe Bahá'í
> en los países latinoamericanos, se cumple completamente con los designios que
> 'Abdu'l-Bahá, ha vislumbrado para ellos. Un examen, aunque sea superficial, de
> esas Tablas que comprenden Su Plan, revelará al instante, un alcance de sus
> actividades, el que se extiende más allá de los confines del hemisferio occidental.
> Con la virtual finalización de sus tareas y responsabilidades interamericanas, su
> misión intercontinental comienza su fase más gloriosa y decisiva. "En el momento
> en que este Mensaje Divino", el mismo 'Abdu'l-Bahá ha escrito, "es divulgado
> por los creyentes americanos desde las costas de América y es propagado a través
> de los continentes de Europa, Asia, África y Australasia y a lugares tan distantes
> como las islas del Pacífico, esta comunidad se encontrará firmemente
> establecida en el Trono de un Dominio Eterno". ¿Y quién sabe si cuando esta
> tarea colosal haya sido llevada a cabo, una misión mayor, más grandiosa,
> incomparable en su esplendor y predestinada para ellos por Bahá'u'lláh, les pueda
> ser impuesta? Las glorias de dicha misión son de un esplendor tan deslumbrante,
> las circunstancias que la acompañarían tan remotas, y los eventos contemporáneos
> con los cuales la culminación de esa misión están tan estrechamente unida en un
> estado de tanto flujo, son tales, que en la actual época sería prematuro intentar
> cualquier descripción exacta de sus características. Basta decir que del torbellino y
> las tribulaciones de estos "últimos años", surgirán oportunidades nunca soñadas y
> se crearán circunstancias que no pueden predecirse, que, capacitarán no más bien,
> obligarán a los victoriosos promotores del Plan de 'Abdu'l-Bahá, por una parte que
> ellos desempeñarán en el desenvolvimiento del Nuevo Orden Mundial, a que se
> agreguen nuevos laureles a la corona de su servidumbre, en el umbral de
> Bahá'u'lláh.
> 
> Las Posibilidades del Futuro
> 
> Ni debe permitirse que pase desapercibida ninguna de las múltiples
> oportunidades de una clase completamente diferente, oportunidades que la
> evolución de la Fe misma debe crear o en su Centro Mundial o en el continente
> norteamericano o aún en las regiones más remotas de la tierra, exhortando una vez
> más a los creyentes americanos para que desempeñen un papel no menos
> conspicuo que aquel que ellos previamente desempeñaron por medio de sus
> contribuciones colectivas para la propagación de la Causa de Bahá'u'lláh. Por el
> momento, yo sólo puedo citar a la ventura algunas de estas oportunidades que se
> destacan preeminentemente, en cualquier intento que yo haga por estudiar las
> posibilidades del futuro: La erección de la Casa Internacional de Justicia y su
> establecimiento en la Tierra Santa, el centro espiritual y administrativo del mundo
> Bahá'í, conjuntamente con la formación de sus dependencias auxiliares e
> instituciones subsidiarias; la erección gradual de las diferentes dependencias del
> primer Mashriqu’l-Adhkár del oeste y los intrincados asuntos que envuelven el
> establecimiento y la extensión de la base estructural de la vida de la comunidad
> Bahá'í, la codificación y promulgación de las ordenanzas del Libro Más Sagrado,
> el cual requiere en ciertos países del oriente, la formación de cortes del ley Bahá'í,
> debidamente constituidas y oficialmente reconocidas; la construcción del Tercer
> Mashriqu'l-Adhkár del mundo Bahá'í en las afueras de la ciudad de Teherán, el
> cuál será seguido por la erección de una Casa de Adoración similar, en la misma
> Tierra Santa; la liberación de las comunidades Bahá'ís, de las cadenas de la
> ortodoxia religiosa en tales países islámicos como Persia, Iráq y Egipto y el
> reconocimiento consiguiente de las autoridades civiles en aquellos países del
> estado legal independiente y del carácter religioso de las Asambleas Bahá'ís
> nacionales y locales; las medidas defensivas y preventivas que serán creadas,
> coordinadas y llevadas a cabo con el fin de contrarrestar toda la fuerza de los
> inevitables ataques que los esfuerzos organizados de organizaciones eclesiásticas
> de varias denominaciones, iniciarán progresivamente y continuarán en forma
> implacable; y por último en orden pero no en importancia, los numerosos temas
> que deberán ser afrontados, los obstáculos que tendrán que ser superados y las
> responsabilidades que tendrán que ser asumidas, con el fin de permitir que una Fe
> puesta a penosas pruebas, pueda traspasar las sucesivas etapas de la absoluta
> emancipación completa, las que, en su turno, la guiarán a que sea reconocida como
> una Fe independiente que disfrute de un estado legal de completa igualdad con sus
> religiones hermanas; seguidamente, será establecida y reconocida como una
> religión del estado, lo cual, a su vez, dará curso a que asuma los derechos y
> prerrogativas asociados con el estado Bahá'í, el que funcionará en plenitud de sus
> poderes -una etapa que debe culminar, finalmente, con el surgimiento de la
> Mancomunidad mundial Bahá'í, totalmente animada por el Espíritu y operando
> únicamente en directa conformidad con las Leyes y Principios de Bahá'u'lláh.
> Al reto que estas oportunidades ofrecen a los creyentes americanos, las que
> estoy seguro que ellos asumirán sin dilación; además de responder a la llamada de
> enseñanza que 'Abdu'l-Bahá expresó en sus Tablas, ellos responderán con su valor,
> tenacidad y eficiencia tradicionales, de tal manera que demostrarán ante el mundo
> entero, su derecho y rango como constructores paladines de las instituciones más
> poderosas de la Fe de Bahá'u'lláh.
> 
> Su Luz Inagotable
> 
> Bienamados amigos! Aunque la tarea sea extensa y ardua, el galardón que el
> Todo Generoso ha escogido conferirles a ustedes, es de tal valor que ni la lengua ni
> la pluma pueden evaluarlo con justicia. A pesar de que la meta hacia la cual
> ustedes se esfuerzan ahora tan vigorosamente, se encuentra distante y aún es
> desconocida a los ojos del hombre, lo que ésta promete está firmemente establecida
> en las declaraciones autoritativas e inalterables de Bahá'u'lláh. A pesar de que el
> rumbo que Él ha trazado para ustedes parece a veces encontrarse perdido entre las
> sombras amenazadoras que ahora envuelven a una humanidad agobiada, la luz
> inagotable que Él ha hecho resplandecer continuamente sobre ustedes es de tal
> brillantez que ninguna oscuridad terrenal podrá jamás eclipsar su esplendor. A
> pesar de los reducido de su número y aunque se encuentra circunscripta a sus
> experiencias, poderes y recursos, la Fuerza que le da energía a su misión tiene un
> alcance sin límite y su potencia es incalculable. Aunque los enemigos sean fieras,
> numerosos e implacables -enemigos que surgirán necesariamente después de toda
> aceleración en el progreso de la misión de ustedes, sin embargo, las Huestes
> invisibles, como se ha prometido, si ustedes perseveran, se apresurarán en su ayuda
> y permitirán que al fin ustedes venzan las aspiraciones de sus enemigos y
> aniquilarán sus fuerzas. Aunque no se duda de las bendiciones eventuales que
> deben coronar la finalización de su misión y las promesas divinas concedidas a
> ustedes son firmes e irrevocables, la medida del premio generoso que cada uno de
> ustedes cosechará, dependerá del grado hasta el que sus esfuerzos diarios hayan
> contribuido a la expansión de esa misión y a la aceleración de su triunfo.
> ¡Bienamados amigos! Grandes como son mi amor y admiración hacia ustedes,
> convencido como estoy de la participación importantísima que ustedes, sin duda,
> pueden tener y tendrán en las futuras esferas de actividad y servicio Bahá'í, tanto
> continentales como internacionales, siento que todavía me incumbe expresar en
> esta ocasión, una advertencia. Los vehementes tributos, tan repetida y
> meritoriamente manifestados por causa de la capacidad, espíritu, conducta y alto
> rango de los creyentes americanos, tanto individualmente como en calidad de
> comunidad orgánica, no deben ser confundidos bajo ninguna circunstancia, con las
> características y naturaleza de las gentes de quienes ellos surgieron por voluntad de
> Dios. Debe hacerse una clara distinción entre esa comunidad y estas gentes, la que
> debe ser resuelta y valerosamente sostenida, si deseamos concederle el debido
> reconocimiento al poder de transmutabilidad de la Fe de Bahá'u'lláh, en su impacto
> en las vidas y normas de aquellos que han preferido reclutarse bajo Su estandarte.
> De lo contrario, el supremo y el distintivo propósito de Su Revelación, el cual no
> es otro que la creación de una nueva raza de hombres, se mantendrá
> completamente desconocido y totalmente oculto.
> 
> El Supremo Propósito de Su Revelación
> 
> Con cuánta frecuencia los profetas de Dios, no exceptuando al Mismo
> Bahá'u'lláh, han preferido hacer su aparición y pronunciar Su Mensaje en países y
> entre gentes y razas, en época cuando éstas se encontraban en estrado de rápida
> decadencia o cuando habían alcanzado las más hondas profundidades de
> degradación moral y espiritual. La espantosa miseria y ruindad a las que los
> israelitas habían descendido bajo el gobierno degradante y tiránico de los faraones,
> en los días que precedieron su éxodo de Egipto bajo la dirección de Moisés; la
> decadencia a la que había llegado la vida religiosa, espiritual, cultural y moral del
> pueblo judío, en la época de la aparición de Jesucristo; la crueldad bárbara, la
> idolatría y la inmoralidad crasa, las cuales durante tanto tiempo habían sido las
> características más penosas de las tribus de Arabia y las cuales les trajeron tanta
> vergüenza cuando Muhammad se levantó entre ellos para proclamar Su Mensaje;
> el estado indescriptible de decadencia y su concurrente corrupción, confusión,
> intolerancia y opresión tanto en la vida civil como en la vida religiosa de Persia,
> tan vívidamente descrita por la pluma de un número considerable de eruditos,
> diplomáticos y viajantes, durante la hora de la Revelación de Bahá'u'lláh -todo lo
> cual pone de manifiesto este hecho básico e ineludible-. Afirmar que el valor
> innato, las altas normas de moral, la aptitud para la política y los logros sociales de
> cualquier raza o nación son la razón para que entre ellos haga su aparición
> cualquiera de estas Luminarias Divinas, sería una perversidad absoluta de los
> hechos históricos y valdría a repudiar totalmente, las interpretaciones no dudadas
> atribuidas a ellos, tan clara y enfáticamente, tanto por Bahá'u'lláh como por
> 'Abdu'l-Bahá.
> Para aquellos que pertenecen a dichas razas y naciones y que hayan respondido
> al llamado elevado por estos profetas, cuan grande debe ser, entonces, el reto para
> ellos reconocer sin reservas y atestiguar en forma valerosa, esta indubitable verdad:
> que no fue por razón de ninguna superioridad racial, capacidad política o virtud
> espiritual, que una raza o nación pudiese poseer, sino más bien como consecuencia
> directa de sus urgentes necesidades, su lamentable degeneración y su perversidad
> irremediable, por lo que el Profeta de Dios ha optado por hacer su aparición entre
> ellos y con éstos, a manera de palanca, ha levantado toda la raza humana a un
> plano de vida y de conducta más elevado y más noble. Pues es precisamente bajo
> dichas circunstancias y por dichos medios, que los Profetas, desde tiempos
> inmemoriales, han preferido y podido demostrar sus poderes de redención, para
> levantar a las gentes de su propia raza y nación desde las profundidades de su
> abatimiento y miseria, permitiéndoles transmitir, a su turno, a otras razas y
> naciones, la gracia salvadora y la influencia vigorizante de Su Revelación.
> Al la luz de este principio fundamental, debe siempre tenerse en mente, ni
> puede enfatizarse suficientemente el que la razón principal por la cual el Báb y
> Bahá'u'lláh prefirieron hacer su aparición en Persia, convirtiéndola en primer
> repositorio de Su Revelación, fue porque entre todas las gentes y naciones del
> mundo civilizado, esa raza y nación, como 'Abdu'l-Bahá tan frecuentemente la
> describió, se encontraba sumergida en honduras tan ignominiosas y manifestaba tal
> perversidad que no tenían paralelo entre sus contemporáneos. Ninguna otra prueba
> más convincente puede ser alegada para demostrar el espíritu regenerador que
> anima las Revelaciones proclamadas por el Báb y Bahá'u'lláh, que su Poder para
> transformar al que puede ser considerado de veras como uno de los pueblos más
> atrasados, cobardes y perversos, en una raza de héroes a su vez dispuesta a realizar
> una revolución similar en la vida de la humanidad. De haber hecho su aparición
> entre una raza o nación, pareciera justificar el privilegio inapreciable de haber sido
> convertida en receptáculo de tal Revelación, se haría menguar ante los ojos de un
> mundo incrédulo, la eficacia de ese Mensaje y se le restaría mérito a la capacidad
> de su poder omnipotente. El contraste entre el heroísmo que inmortalizó la vida y
> hazañas de los Rompedores del Alba y la degeneración y cobardía de sus
> difamadores y perseguidores, tan marcadamente representados en las páginas de la
> Narración de Nabíl, es por sí mismo un testimonio muy impresionante de la
> veracidad del Mensaje de Aquel Quien ha infundido tal espíritu en el pecho de Sus
> discípulos. El hecho de que cualquier creyente de esa raza mantenga que la
> excelencia de su país y la nobleza innata de su pueblo fueron las razones
> fundamentales para que se le señalara como el receptáculo más importante de las
> Revelaciones del Báb y Bahá'u'lláh, sería insostenible en vista de la abrumadora
> evidencia que esa Narración proporciona en forma tan convincente.
> En menor grado, este principio debe necesariamente aplicarse al país que ha
> vindicado su derecho a ser considerado como la cuna del Orden Mundial de
> Bahá'u'lláh. Tan gran función, tan noble papel, no puede ser considerado inferior a
> la parte desempeñada por esas almas inmortales, quienes a través de su sublime
> renunciación y hechos inigualados, han sido responsables del nacimiento de la
> misma Fe. Por lo tanto, que aquellos que participarán de manera tan predominante
> en el nacimiento de aquella civilización mundial, la cual es producto directo de su
> Fe, no se imaginen en momento alguno que por algún propósito misterioso, o por
> razón de excelencia innata o mérito especial, Bahá'u'lláh ha preferido conferir a su
> país y gentes una distinción tan grande y duradera. Es precisamente por razones de
> los males patentes, no obstante sus otras características y logros reconocidamente
> grandes, males que han sido engendrados dentro de ese país por un materialismo
> excesivo e inflexible, por lo cual el Autor de su Fe y Centro de Su Alianza lo ha
> escogido para que sea el portaestandarte del Nuevo Orden Mundial vislumbrado en
> sus Escrituras. Es por medios como éste, que Bahá'u'lláh puede demostrar mejor a
> una generación negligente, Su capacidad todopoderosa para hacer surgir del mismo
> seno de un pueblo que se encuentra sumergido en un mar de materialismo, preso de
> una de las formas más virulentas y duraderas de prejuicio racial y notorio por su
> corrupción política, desobediencia a la ley y laxitud en las normas de moral, para
> hacer surgir a hombres y mujeres, quienes a medida que pasa el tiempo,
> ejemplificarán progresivamente esas virtudes esenciales del sacrificio propio, de la
> rectitud moral, de la castidad, de la camaradería sin prejuicios, de la disciplina
> sagrada y de la comprensión espiritual, lo que los hará aptos para desempeñar la
> parte preponderante que ellos tendrán en la creación de aquel Orden Mundial y
> aquella Civilización Mundial de la cual su país, no menos que la humanidad entera,
> se encuentra en urgente necesidad. De ellos será la obligación y el privilegio,
> primeramente en su capacidad como los fundadores de uno de los más poderosos
> pilares que sostienen el edificio de la Casa Universal de Justicia y luego como los
> constructores paladines de ese Nuevo Orden Mundial del que esa Casa será el
> núcleo y la precursora, para inculcar, demostrar y aplicar esos principios gemelos y
> tan urgentemente necesitados, de justicia y orden Divinos, principios con los cuales
> la corrupción política y la licencia moral, mandando progresivamente la sociedad a
> la que pertenecen, contrastan tan triste y lamentosamente.
> Las observaciones como éstas, no importa lo desagradables y deprimentes que
> puedan ser, no deben en lo más mínimo cegarnos a aquellas virtudes y cualidades
> de vasta inteligencia, juventud, iniciativa y empresa ilimitadas que la nación en
> conjunto despliega tan conspicuamente y las que se están reflejando cada vez más
> en la comunidad de creyentes dentro de ella. De estas virtudes y cualidades, no
> menos que de la supresión de los males a los que nos hemos referido, debe
> depender hasta un gran límite, la habilidad de esa comunidad para asentar una base
> firme para el futuro papel que el país desempeñará en la introducción de la Edad de
> Oro de la Causa de Bahá'u'lláh.
> 
> ¡Cuán Inmensa la Responsabilidad!
> 
> Cuán grande, por lo tanto, cuán inmensa es la obligación que debe pesar sobre
> la actual generación de creyentes americanos en esta etapa inicial de su evolución
> espiritual y administrativa para escardar, por todos los medios que les sean
> posibles, esas imperfecciones, hábitos y tendencias que ellos han heredado de su
> propia nación y para cultivar, paciente y devotamente, esas cualidades distintas y
> características que son tan indispensables para su participación efectiva en la gran
> labor redentora de su Fe. Aún imposibilitados como están por el momento, en vista
> del tamaño restricto de su comunidad y de la influencia limitada que ésta ejerce, de
> producir algún efecto marcado en la gran masa de sus conciudadanos, que ellos
> enfoquen su atención, por lo presente, en ellos mismos, en sus necesidades
> individuales, sus deficiencias y debilidades personales, siempre conscientes de que
> cada intensificación de los esfuerzos por parte de ellos los habilitará más para la
> época cuando ellos tendrán la obligación de borrar a su vez dichas tendencias
> malvadas de las vidas y los corazones del cuerpo total de sus conciudadanos.
> Tampoco deben ellos ignorar el hecho de que el Orden Mundial, cuya base ellos,
> en calidad de vanguardia de las futuras generaciones bahá'ís de sus compatriotas,
> se esfuerzan por establecer, jamás puede ser erigido a menos que y hasta tanto la
> mayoría del pueblo a la que ellos pertenecen haya sido purificada de los diversos
> males, ya sea de carácter social o político, que ahora la afligen con tanta severidad.
> Examinando en su totalidad las necesidades más urgentes de esta comunidad,
> tratando de valorar las deficiencias más serias que están impidiendo el desempeño
> de su labor y teniendo siempre en mente la naturaleza de esa tarea aún mayor con
> la que ésta se verá obligada a luchar en el futuro, creo que es mi deber hacer
> especial énfasis y llamar la particular y urgente atención de toda la congregación
> de creyentes americanos, ya sean ellos jóvenes o viejos, blancos o de color,
> maestros o administradores, veteranos o principiantes, a lo que yo creo firmemente
> que son los requisitos esenciales para el triunfo de las tareas que están demandando
> la atención indivisa. Aunque grande es la importancia de idear los instrumentos
> visibles y de perfeccionar las agencias administrativas que ellos puedan utilizar
> para llevar a cabo su doble tarea bajo el Plan de Siete Años; vitales y urgentes
> como son las campañas que ellos están iniciando, los planes y proyectos que están
> creando y los fondos que están levantando, para el eficiente desempeño de ambos
> trabajos, el de la enseñanza y el del Templo, no son menos urgentes ni vitales los
> factores espirituales imponderables que están vinculados a sus propias vidas
> individuales e íntimas y los que requieren un escrutinio constante, un incesante
> examen de conciencia y análisis de los propios sentimientos, de parte de ellos; pues
> de lo contrario, el mérito de estos factores disminuirá o su requisito fundamental
> sería oscurecido u olvidado.
> 
> Requisitos Previos Espirituales
> De estos requisitos previos espirituales para el triunfo, los que constituyen la
> base sobre la cual el afianzamiento de todos los planes de enseñanza, los proyectos
> del Templo y los programas financieros deben finalmente apoyarse, los siguientes
> se destacan como preeminentes y vitales, los que los miembros de la comunidad
> Bahá'í americana harían bien en examinar. Proporcionalmente de acuerdo con el
> grado hasta el cual se llenen estos requisitos básicos y de la forma cómo los
> creyentes americanos los realicen en sus vidas individuales, actividades
> administrativas y relaciones sociales, debe depender la mediad de bendiciones
> múltiples que el poseedor Todo Generoso puede concederles a todos ellos. Estos
> requisitos no son otros que un alto sentido de rectitud moral en sus actividades
> sociales y administrativas, pureza absoluta en sus vidas individuales y completa
> liberación de prejuicios en su trato con las gentes de diferentes razas, clases,
> creencias o color.
> El primero está dirigido, en particular, aunque no exclusivamente, a sus
> representantes elegidos, ya sean locales, regionales o nacionales, quienes en su
> capacidad de custodios y miembros de las nacientes instituciones de la Fe de
> Bahá'u'lláh, asumen la más importante responsabilidad en la colocación de la base
> inexpugnable para aquella Casa Universal de Justicia, la cual, como implica su
> título, será la expositora y custodia de esa Justicia Divina que solamente puede
> garantizar la seguridad de un mundo extraordinariamente desordenado y establecer
> el reino de la ley y del orden en el mismo. El segundo concierne principal y
> directamente a la juventud de bahá'ís, la que puede contribuir tan decisivamente a
> la virilidad, pureza e impulso de la vida de la comunidad Bahá'í y sobre la cual
> debe depender la futura orientación de su destino y el desarrollo completo de las
> potencialidades con las que Dios la ha dotado. El tercero debe ser el interés
> inmediato, de mayor importancia y universal de todos y cada uno de los miembros
> de la comunidad Bahá'í, no importa su edad, rango, experiencia, clase o color, ya
> que todos ellos sin excepción, deben afrontar el desafío que éste implica y ninguno
> de ellos, por mucho que haya progresado en esta línea de conducta, puede alegar
> haber desempeñado en su totalidad las severas responsabilidades que éste inculca.
> La rectitud de conducta, el sentido perdurable de justicia igualitaria, exentos de las
> influencias desmoralizantes de una vida política plagada de corrupción ha hecho
> tan notoriamente patentes; una vida virtuosa, pura y santificada, ni mancillada ni
> opacada por las indecencias, los vicios, las normas falsas que un código moral
> inherentemente deficiente, tolera, perpetúa y fomenta; una fraternidad libre de ese
> crecimiento canceroso del prejuicio racial, el cual está corroyendo las entrañas de
> una sociedad que ya se encuentra debilitada - estos son los ideales que los
> creyentes americanos, en forma individual y a través de la acción conjunta, deben
> de ahora en adelante esforzarse por promover tanto en sus vidas privadas como en
> sus vidas públicas - ideales que constituyen la mayor fuerza propulsora capaz de
> acelerar de la manera más efectiva, el avance de sus instituciones, planes y
> actividades, que pueden velar por el honor y la integridad de su Fe y subyugar
> cualquier obstáculo que ella puede confrontar en el futuro.
> Esta rectitud de conducta, con sus inferencias de justicia, equidad, veracidad,
> honestidad, imparcialidad, confiabilidad e integridad, deber distinguir cada fase de
> la vida de la comunidad Bahá'í. "Los compañeros de Dios", el Mismo Bahá'u'lláh
> ha manifestado, "son en este día, la masa que debe levantar a los pueblos del
> mundo. Ellos deben manifestar tal sentido de integridad, de veracidad y de
> perseverancia, tales hechos y testimonios de conducta que todo el género
> humano pueda beneficiarse de su ejemplo".
> "Juro por Él, Quien es el Supremo Océano!", Él de nuevo afirma, "Dentro
> del mismo aliento de las almas puras y santificadas, se encuentran ocultas
> potencialidades de gran alcance. Tan grandes son estas potencialidades que ellas
> ejercen su influencia sobre todas las cosas creadas". "Es verdadero servidor de
> Dios", Él ha escrito en otro pasaje, "quién, si en este día atravesara ciudades de
> plata y oro, no se dignaría a mirarlas y cuyo corazón permanecería puro e
> impoluto de cualquier cosa visible de este mundo, ya sea ésta sus favores o sus
> tesoros. ¡Yo juro por el Sol de la Verdad! El aliento de tal hombre está dotado de
> autoridad y sus palabras, de atractivo". "¡Por Aquel Quien brilla sobre la
> Aurora de santidad!" Él ha revelado de forma aún más enfática, "Si toda la tierra
> fuera convertida en plata y oro, ningún hombre del que pueda decirse que
> verdaderamente ha ascendido al cielo de fe y certidumbre se dignaría a mirarlo,
> ni menos aún a tomar y guardarlo. Aquellos que moran dentro del Tabernáculo
> de Dios y están establecidos en las sedes de Gloria sempiterna, rehusarán
> aunque estén muriendo por hambre, extender y coger ilícitamente la propiedad
> de su prójimo, por muy bajo y despreciable que éste sea. El propósito del Dios
> único y verdadero al manifestarse a Sí Mismo, es emplazar a toda la humanidad
> a la veracidad y sinceridad, a la piedad y confiabilidad, a la resignación y
> sumisión a la Voluntad de Dios, a la paciencia y amabilidad, a la rectitud y
> sabiduría. Su objetivo es cubrir a cada hombre con el manto de un carácter
> santificado y adornarlo con el ornamento de acciones buenas y santas". "Hemos
> amonestado a todos los amados de Dios", Él insiste, "para que hagan caso, no
> sea que el borde de Nuestra vestidura sagrada sea ensuciada con el fango de
> hechos ilícitos o sea manchado con el polvo de una conducta censurable".
> "Adheríos a la virtud, Oh pueblo de Bahá", Él de este modo los exhorta, "Éste
> es, en verdad el mandamiento de Aquel que ha sido agraviado os concede y el
> cual es la preferencia primordial de Su ilimitada voluntad para con cada uno de
> vosotros". "Un testimonio de buena conducta", Él explica, "es, en verdad, el
> mejor manto de Dios para los hombres. Con éste Él adorna los templos de Sus
> bienamados. ¡Por mi vida! La luz que irradia una buena conducta supera a la
> luz del sol y a sus esplendores". "Una acción recta", Él de nuevo ha escrito,
> "está dotada de tal potencia que puede enaltecer a tal punto al polvo como para
> hacerlo ir más allá del cielo de los cielos. Puede rasgar toda la atadura y tiene el
> poder de restaurar la fuerza que se ha gastado y desvanecida. Sed puros, oh
> pueblo de Dios, sed puros; sed rectos, sed rectos. Di: ¡Oh pueblo de Dios! Lo que
> puede asegurar la victoria de Aquel Quien es la Verdad Eterna, Sus huestes y
> ayudantes en la tierra, han sido anotadas en los Libros y Escrituras sagradas y
> son tan claras y manifiestas como el sol. Estas huestes son los actos rectos, la
> conducta y carácter que son aceptables a Su vista. Quienquiera se levante a
> ayudar a Nuestra Causa en este Día y llame a su ayuda las huestes de un
> carácter loable y una conducta recta, la influencia que fluye de tal acción,
> ciertamente será difundida por todo el mundo". "El mejoramiento del mundo",
> es aún otra afirmación, "puede ser logrado por medio de hechos puros y
> hermosos, por medio de una conducta loable y correcta." "Sed justos con
> vosotros mismos y con los demás". Él en estos términos los aconseja, "para que
> las señales de justicia sean reveladas por vuestras acciones entre Nuestros fieles
> siervos". "La equidad", Él también ha escrito, "es la más fundamental de las
> virtudes humanas. La evaluación de todas las cosas depende de ella." Y de
> nuevo, "Sed equitativos en vuestro juicio, oh hombres de corazón comprensivo!
> Aquel que es injusto en su juicio carece de las características que distinguen la
> posición del hombre." "Embelleced vuestra lengua, oh gentes", Él nuevamente
> los amonesta, "con veracidad y adornad vuestras almas con el ornamento de la
> honestidad. Ciudad, oh pueblo, de no habérselas con nadie en forma desleal. Sed
> los fideicomisarios de Dios entre Sus criaturas y los emblemas de Su generosidad
> entre Su pueblo." "Que vuestra vista sea casta", es otro consejo más, "que
> vuestra mano sea leal, vuestra lengua sea veraz y vuestro corazón, esclarecido."
> "Sed un adorno al semblante de la verdad", es aún otra amonestación, "una
> corona en las sienes de la fidelidad, un pilar en el templo de la rectitud, un
> alimento de la vida para el cuerpo de la humanidad, una enseña de las huestes
> de la justicia, un astro sobre el horizonte de la virtud." "Que la veracidad y la
> cortesía sean vuestro adorno”, es aún otra exhortación, "no permitáis ser
> privados del manto de la paciencia y justicia, para que los dulces aromas de
> santidad sean exhalados desde vuestros corazones sobre todas las cosas creadas.
> Di: Cuidado, oh pueblo de Bahá, no sea que andéis por los caminos de aquellos
> cuyas palabras difieren de sus hechos. Esforzaos que seáis habilitados para
> manifestar a los pueblos de la tierra los signos de Dios y reflejar Sus
> mandamientos. Que vuestros hechos sean una guía para la humanidad, pues lo
> que profesan las más de los hombres, sean nobles o humildes, difieren de su
> conducta. Es por vuestros actos que podéis distinguiros de los demás. Por ellos
> puede ser derramado sobre todo el mundo el brillo de vuestra luz. Feliz es el
> hombre que atiende Mi consejo y guarda los preceptos prescriptos por Aquel
> Quien es el Omnisciente, el Omnisapiente." "¡Oh, ejército de Dios!" escribe
> 'Abdu'l-Bahá, "Por medio de la protección y ayuda concedidas por la Bendita
> Belleza -que sea mi vida una inmolación a Sus bienamados- debéis comportaros
> en tal forma que os permita destacar, marcada y brillantemente como el sol,
> entre otras almas. Si alguno de vosotros llegara a entrar a una ciudad, deberá
> convertirse en el centro de atracción, por razones de sinceridad, su integridad y
> su devoción, su honestidad y fidelidad, su veracidad y su benevolencia hacia
> todas las gentes del mundo, de manera que la población de esa ciudad pueda
> pregonar que: ‘Este hombre es, incuestionablemente bahá'í, puesto que sus
> modales, su forma de proceder, su conducta, sus normas morales, su naturaleza
> y su ánimo, reflejan las características de los bahá'ís’. Hasta tanto vosotros no
> alcancéis esta posición, no se podrá decir que habéis sido leales a la Alianza y
> Testamento de Dios." "El deber fundamental", Él además ha escrito, "es hoy en
> día purificar vuestros caracteres, corregir vuestros modales y mejorar vuestras
> conductas. Los amados del Todo Misericordioso deben manifestar tal carácter y
> conducta entre sus criaturas, que la fragancia de su santidad pueda derramarse
> sobre el mundo entero y pueda avivar a los muertos, dado que la finalidad de la
> Manifestación de Dios y de la alborada de la claridad ilimitada del Invisible es la
> de educar a las almas de los hombres y el de afinar el carácter de cada persona
> viviente.” "La veracidad", Él afirma, "es la base de todas las virtudes humanas.
> Sin la veracidad, el progreso y el buen éxito, en todos los mundos de Dios, son
> irrealizables para cualquier alma. Cuando este atributo santo se encuentre
> arraigado en el hombre, todas las cualidades divinas serán también adquiridas."
> Tal rectitud de conducta debe hacerse manifiesta, con influjo siempre creciente,
> en cada fallo que los representantes elegidos de la comunidad Bahá'í, en cualquier
> capacidad en que se encuentren, sean llamados a dictar. Ésta debe reflejarse,
> constantemente, en las relaciones comerciales de todos sus miembros, en sus vidas
> domésticas, en toda suerte de empleos y en el desempeño de cualquier servicio que
> ellos, en el futuro, puedan proporcionar a su gobierno o a su pueblo. Ésta debe ser
> ejemplificada en la conducta de todo elector bahá'í, durante el ejercicio de sus
> derechos y funciones sagradas. Debe ser ésta, característica de la actitud de cada
> creyente leal hacia la no aceptación de puestos políticos, la no-identificación con
> partidos políticos, la no-participación en controversias políticas y la no-afiliación
> en organizaciones políticas e instituciones eclesiásticas. Debe darse a conocer por
> la firme adhesión de todos, ya sean jóvenes o viejos, a los principios fundamentales
> y claramente enunciados por 'Abdu'l-Bahá en Sus pláticas y a las leyes y
> ordenanzas reveladas por Bahá'u'lláh en Su Libro Más Sagrado. Ésta debe ser
> demostrada en la imparcialidad de cada defensor de la Fe, contra sus enemigos, en
> su justicia al reconocer cualquier mérito que pueda poseer ese enemigo y en su
> honestidad en el desempeño de cualquier obligación que él tenga para con éste.
> Ésta debe constituir el ornamento más reluciente de la vida, las actividades, los
> esfuerzos y las declaraciones de cada maestro bahá'í, ya sea que trabaje en su país
> o en el extranjero, ya sea en las primeras filas del cuerpo de enseñanza u ocupando
> una posición de actividad y responsabilidad menores. Ésta debe ser convertida en
> el mayor distintivo de ese cuerpo de representantes nacionales elegidos de cada
> comunidad Bahá'í, el que es, aunque reducido en número, intensamente dinámico y
> muy responsable y el que constituye el pilar de sostén y único instrumento para la
> elección, en cada comunidad, de esa Casa Universal cuyo mismo nombre y título,
> como lo ordenó Bahá'u'lláh, simboliza esa rectitud de conducta, la cual es su más
> alta misión por proteger y poner en vigor.
> Es tan grande y trascendental este principio de Justicia Divina, un principio que
> deber ser considerado como la mayor distinción de todas las Asambleas Locales y
> Nacionales en sus funciones como heraldos de la Casa Universal de Justicia, que el
> mismo Bahá'u'lláh subordina Su inclinación y deseos personales, a la fuerza
> apremiantísima de sus exigencias e implicaciones. "¡Dios es Mi testigo!" Él de
> este modo explica, “si no fuera contrario a la Ley de Dios, Yo hubiera besado la
> mano de Mi supuesto asesino y hubiera hecho que él heredara Mis bienes
> terrenales. Me refrena, sin embargo, la Ley obligatoria formulada en el Libro y
> Yo Mismo me encuentro despojado de todo bien terrenal." "Sabed en verdad",
> Él afirma significativamente, "estas grandes opresiones que le han acontecido al
> mundo, lo estén preparando para el advenimiento de la Justicia Más Grande."
> "Di:", Él de nuevo afirma, "Él hizo su aparición con esa Justicia con la que la
> humanidad ha sido adornada y sin embargo, la mayor parte de la gente se
> encuentra dormida." "La luz del hombre es la Justicia", Él, además, declara,
> "No lo apaguéis con los vientos contrario de la opresión y de la tiranía. El
> propósito de la justicia es el surgimiento de la unión entre los hombres."
> "Ningún resplandor", Él declara, "puede compararse con aquel de la justicia.
> La organización del mundo y la tranquilidad de la humanidad dependen de
> ella." "¡Oh pueblo de Dios!" Él exclama, "aquello que adiestra al mundo es la
> justicia, puesto que está sostenida por dos pilares, la recompensa y el castigo.
> Estos dos pilares son la fuente de vida para el mundo." "Justicia y equidad", es
> aún otra aserción, "son dos guardianes para la protección del hombre. Éstas han
> hecho su aparición ataviadas en sus nombres poderosos y sagrados, con el fin de
> mantener al mundo dentro de la rectitud y proteger a las naciones." "Afanaos,
> Oh gentes", es su amonestación enfática, "en anticipación a los días de Justicia
> Divina, puesto que la hora prometida ya ha llegado. Tened cuidado de no fallar
> en comprender su significado y que podáis ser contados entre los hombres
> errados." "El día se acerca", Él ha escrito en forma similar, "cuando los
> creyentes contemplarán al sol de la justicia, brillando en todo su esplendor, en la
> aurora de la gloria." "La vergüenza que se Me hizo soportar", Él observa
> significativamente, “ha dejado al descubierto la gloria con la cual toda la
> creación había sido investida y a través de las crueldades que he sobrellevado, el
> sol de la justicia se ha manifestado y ha vertido su esplendor sobre los hombres."
> "El mundo", Él ha escrito de nuevo, "se encuentra en gran disturbio y las
> mentes de sus gentes están en un estado de completa confusión. Rogamos al
> Todopoderoso que Él, bondadosamente, los ilumine con la gloria de Su Justicia
> y les capacite para descubrir aquello que les será beneficioso en todo tiempo y
> bajo cualquier circunstancia." Y de nuevo, "No puede existir duda alguna de
> que si el sol de la justicia, el cual las nubes de la tiranía han oscurecido,
> derramara su luz sobre los hombres, la faz de la tierra sería completamente
> transformada."
> "¡Loado sea Dios!" 'Abdu'l-Bahá a Su vez exclama, "El sol de la justicia se
> ha elevado sobre el horizonte de Bahá'u'lláh, ya que en Sus Tablas las bases de
> tal justicia han sido dispuestas de modo jamás concebido por ninguna mente
> desde el comienzo de la creación." "El dosel de la existencia", Él además
> explica, "descansa sobre el polo de la justicia y no sobre el del perdón; y la vida
> de la humanidad depende de la justicia y no del perdón."
> No es de sorprenderse, por lo tanto, que el Autor de la Revelación Bahá'í haya
> preferido asociar el nombre y título de esa Casa, la que será la gloria de la
> coronación de Sus instituciones administrativas, con la justicia y no con la
> clemencia y que haya hecho de la justicia la única base y fundamento permanente
> para Su Más Grande Paz y que haya proclamado en Sus ‘Palabras Ocultas’, que es
> ésta “lo más amado de todo” ante Su vista. Es hacia los creyentes americanos, en
> particular, hacia quienes me siento compelido a dirigir esta súplica ferviente para
> que estudien en sus corazones las implicaciones de esta rectitud moral y para que
> sostengan con corazón y alma y de manera inflexible, tanto individual como
> colectivamente, esta norma sublime -una norma de la cual la justicia es un
> elemento tan esencial y potente.
> En cuanto a una vida casta y santificada, ésta debe ser considerada como un
> factor no menos esencial, que debe contribuir su medida apropiada al
> fortalecimiento y vitalización de la comunidad Bahá'í, de la cual, a su vez, debe
> depender el buen éxito de cualquier plan o empresa Bahá'í. En estos días, cuando
> las fuerzas de la irreligión están debilitando la fibra moral y socavando las bases de
> la moralidad del individuo, la obligación que es la castidad y la santidad debe
> reclamar una porción creciente de la atención de los creyentes americanos tanto en
> sus capacidades individuales como en la calidad de custodios responsables de los
> intereses de la Fe de Bahá'u'lláh. En el desempeño de tal obligación, la que es
> particularmente significativa por razones de las circunstancias resultantes de un
> materialismo excesivo y enervante que prevalece actualmente en su país, ellos
> deberían desempeñar un papel conspicuo y predominante. Todos ellos, ya sean
> hombres o mujeres, deben en esta hora amenazadora cuando las luces de la religión
> se están apagando y sus restricciones están siendo abolidas, una a una, hacer una
> pausa para examinarse a sí mismos, escudriñar sus conductas y con resolución
> característica, levantarse para purificar la vida de su comunidad de todo rastro de
> laxitud moral que pueda manchar su nombre o menoscabar la integridad de una Fe
> tan santa y preciosa. Una vida casta y santa debe ser el principio que gobierne el
> proceder y la conducta de todos los bahá'ís tanto en sus relaciones sociales con los
> miembros de su propia comunidad, como en su contacto con el mundo entero.
> Debe adornar y reforzar los trabajos incesantes y los esfuerzos meritorios de
> aquellos cuyo puesto envidiable consiste en la propagación del Mensaje y la
> administración de los asuntos de la Fe de Bahá'u'lláh.
> Debe ser apoyada en sus totalidad y en aquellos que llenan las filas de esa Fe,
> ya sea en sus hogares, sus viajes, sus clubes, sus sociedades, sus entretenimientos,
> sus escuelas y sus universidades. Se les debe dar consideración especial en el
> manejo de las actividades sociales de cada escuela de verano Bahá'í y en cualquier
> otra ocasión en que la vida de la comunidad Bahá'í sea organizada y fomentada.
> Debe estar identificada cuidadosa y continuamente con la misión de la Juventud
> Bahá'í, tanto como un componente de la vida de la comunidad Bahá'í, así como un
> factor del futuro progreso y orientación de la juventud de su propio país.
> Tal vida casta y santa, con sus implicaciones de modestia, pureza, temperancia,
> decencia y mentalidad clara, comprende no menos que el ejercicio de la
> moderación en todo lo que concierne al vestido, lenguaje, entretenimiento y todos
> los pasatiempos artísticos y literarios. Ésta exige la vigilancia diaria en el control
> de nuestros deseos carnales o inclinaciones corruptas. Requiere el abandono de una
> conducta frívola, con su excesivo apego a los placeres triviales y con frecuencia,
> erróneamente dirigidos. Requiere la total abstinencia de toda bebida alcohólica, del
> opio y de drogas similares que forman hábito. Condena a la prostitución del arte y
> la literatura, las prácticas del nudismo y del matrimonio en compañerismo, la
> infidelidad en las relaciones matrimoniales y toda forma de promiscuidad, de fácil
> intimidad y de vicios sexuales. Ésta no puede tolerar ninguna avenencia con las
> teorías, las normas, los hábitos y los excesos de una época decadente. Por el
> contrario, ésta trata de demostrar por medio de la fuerza dinámica de su ejemplo, el
> carácter pernicioso de tales teorías, la falsedad de tales normas, la frivolidad de
> tales demandas, la perversidad de tales hábitos y el carácter sacrílego de tales
> excesos.
> "¡Por la rectitud de Dios!" escribe Bahá'u'lláh, "El mundo y sus vanidades, y
> su gloria, y todas las delicias que pueda ofrecer, son todas, a la vista de Dios, tan
> viles como polvo y cenizas; no, y aun más despreciables que éstos. ¡Si los
> corazones de los hombres pudieran comprenderlo! Limpiaos prolijamente, oh
> pueblo de Bahá, de la suciedad del mundo, y de todo lo que pertenece a éste.
> ¡Dios Mismo es Mi testigo! Las cosas de la tierra no os convienen. Desechadlas
> para quienes puedan desearlas y fijad vuestros ojos sobre esta muy santa y
> refulgente Visión." "¡Oh, vosotros Mis amados!", Él de esta manera exhorta a
> Sus seguidores, "No toleréis que el borde de mi vestidura sagrada sea tiznada y
> enlodada con las cosas de este mundo y no sigáis las incitaciones de vuestros
> malévolos y corruptos deseos." Y de nuevo, "¡Oh, vosotros los amados del Dios
> único y verdadero! Id más allá de los angostos refugios de vuestros malévolos y
> corruptos deseos y avanzad hacia la vasta inmensidad del Reino de Dios y
> habitad en las praderas de santidad y desprendimiento, que la fragancia de
> vuestros actos pueda guiar a toda la humanidad hacia el océano de la gloria
> inmarcesible de Dios." "Desembarazaos", Él les exige, "de todo apego a este
> mundo y sus vanidades. Ciudad de no acercaros a éstas, pues ellas os incitan a
> que sigáis vuestros propios deseos de lujuria y codicia y os impiden penetrar en
> la Senda recta y gloriosa." "Huid de toda forma de perversidad", es Su
> mandamiento, "puesto que tales cosas os están prohibidas en el Libro, el cual
> nadie puede tocar excepto aquellos que Dios ha limpiado de toda mancha de
> culpabilidad e incluido entre los purificados." "Una raza de hombres", es Su
> promesa escrita, "incomparable en carácter, será creada la que , con
> desprendimiento, caminará sobre todos los que están en el cielo y en la tierra y
> extenderá el manto de santidad sobre todo lo que ha sido creado del agua y del
> barro." "La civilización”, es Su grave amonestación, "tan a menudo preconizada
> por los doctos representantes de las artes y ciencias, traerá, si se le permite
> rebasar los límites de la moderación, gran daño sobre los hombres. Si es llevada
> a exceso, la civilización resultará ser una fuente de maldad tan prolífica que
> como lo fue de bondad cuando era mantenida dentro de las restricciones de la
> moderación." "Él ha elegido, de todo el mundo, los corazones de Sus siervos",
> Él explica, "y los ha hecho la sede de la revelación de Su gloria. Por tanto,
> santificadlos de toda mancha, para que aquello para lo cual fueron creados sea
> garbado en ellos. Esto, de hecho, es una muestra del generoso favor de Dios."
> "Di:", Él proclama, "Aquel que sigue sus deseos mundanos o fija su corazón en
> las cosas de la tierra, no será incluido entre el pueblo de Bahá. Es mi seguidor
> verdadero aquel que, de llegar a un valle de oro puro, pasará recto a través de él,
> indiferente como una nube y ni volverá ni se detendrá. Tal hombre es, con toda
> seguridad, de los Míos. De su vestidura, el Concurso de lo Alto puede inhalar la
> fragancia de la santidad. Y si él encontrase la más hermosa y gentil de las
> mujeres, no sentirá su corazón seducido por la más leve sombra del deseo por su
> belleza. Tal hombre es, ciertamente, la creación de una castidad sin mancha. De
> esta forma les alecciona la Pluma del Antiguo de los Días, como lo ordena
> vuestro Señor, El Todopoderoso, el Todo Generoso." "Aquellos que siguen su
> lujuria e inclinaciones corruptas", es aún otra advertencia, "han equivocado y
> disipado sus esfuerzos. Ellos son, ciertamente, de los perdidos." "Corresponde al
> pueblo de Bahá", Él también ha escrito, "morir para el mundo y todo lo que éste
> contiene y mantenerse tan desprendidos de las cosas terrenales, que los
> moradores del Paraíso puedan inhalar de sus vestiduras, el dulce perfume de la
> santidad. Aquellos que han empañado el dulce nombre de la Causa de Dios, por
> seguir asuntos carnales - ¡éstos se encuentran en palpable error!" "La pureza y
> la castidad", es su especial amonestación, "han sido y aún son los mejores
> ornamentos para las siervas de Dios. Dios es Mi Testigo! El resplandor de la luz
> de la castidad derrama su brillo sobre los mundos del espíritu y su fragancia se
> difunde aún hasta su Más exaltado Paraíso." "Dios", Él de nuevo afirma, "en
> verdad ha hecho que la castidad sea una corona para las cabezas de Sus siervas.
> Grande es la gloria de aquella sierva que ha alcanzado esta alta posición."
> "Nosotros, en verdad, hemos decretado en Nuestro Libro", es Su afirmación, "un
> premio hermoso y generoso para todo aquel que se aparte de la maldad y que
> lleve una vida casta y devota. Él es, en verdad, el Gran Dador, el Todo
> Generoso." "Nosotros hemos soportado el peso de todas las calamidades", Él
> atestigua, "para santificaros de toda corrupción terrenal y vosotros aún
> permanecéis indiferentes. En verdad, contemplamos vuestras acciones. Si
> percibimos de éstas el dulce perfume de la pureza y de la santidad, muy
> ciertamente, os bendeciremos. Será entonces cuando las lenguas de los
> moradores del Paraíso pronunciarán vuestras alabanzas y engrandecerán
> vuestros nombres entre aquellos que se han acercado a Dios."
> "Beber vino", escribe 'Abdu'l-Bahá, "esta prohibido de acuerdo con el texto
> del Libro Más Sagrado; puesto que es ésta la causa de enfermedades crónicas,
> debilita los nervios y consume la mente." "Bebed, oh siervas de Dios",
> Bahá'u'lláh Mismo ha afirmado, "del Vino Místico de la copa de Mis palabras.
> Desechad de vosotras entonces aquello que vuestras mentes aborrecen, puesto
> que esto os ha sido prohibido en Sus Tablas y Sus Escrituras. Cuidado no vaya a
> ser que cambiéis el Río que es ciertamente la vida, por aquello que las almas de
> los puros de corazón detestan. Intoxicaos con el vino del amor a Dios y no con
> aquel que adormece vuestras mentes, ¡oh vosotras, que Lo adoráis! En verdad,
> esto ha sido prohibido a todo creyente, ya sea hombre o mujer. De este modo, el
> sol de mi mandamiento ha resplandecido sobre el horizonte de Mi declaración,
> de modo que las siervas que creen en Mí puedan ser iluminadas."
> Debe recordarse, sin embargo, que el mantener tales altas normas de conducta
> moral, no debe ser asociado o confundido con ninguna forma de ascetismo o de
> puritanismo excesivo y fanático. Las normas inculcadas por Bahá'u'lláh, no tratan
> bajo ninguna circunstancia de negar cualquier derecho o privilegio legítimo por
> obtener la mayor ventaja y beneficio de las múltiples felicidades, bellezas y
> placeres con las que el mundo ha sido tan abundantemente enriquecido por un
> Creador Todo Amoroso. "Si un hombre", el Mismo Bahá'u'lláh nos reasegura,
> "deseare adornarse con los ornamentos de la tierra, vestir sus prendas, o
> participar de los beneficios que ésta puede conferirle, ningún daño podrá
> acaecerle, con tal que no permita que nada intervenga entre él y Dios, pues Dios
> ha ordenado todas las cosas buenas creada en el cielo o en la tierra, para los
> siervos Suyos que realmente creen en Él. Comed, oh pueblo, de las cosas buenas
> que Dios os ha permitido, y no os privéis de Sus maravillosas dádivas. Dad
> gracias a Él y alabadle, y sed de aquellos que de verdad, son agradecidos."
> 
> El Tema que Ofrece el Mayor Reto
> 
> En cuanto al prejuicio racial, la corrosión del cual por casi un siglo ha mordido
> la fibra y atacado toda la estructura social de la sociedad americana, éste debe ser
> considerado como el tema más vital y desafiante que la comunidad Bahá'í
> confronta en la actual etapa de su evolución. Los esfuerzos incesantes que exige
> este tema de importancia principalísima, los sacrificios que debe imponer, el
> cuidado y la vigilancia que éste requiere, el valor y fuerza moral que éste requiere,
> el tacto y simpatía que éste necesita, invisten este problema, el cual los creyentes
> americanos se encuentran lejos de haber resuelto satisfactoriamente, de una
> urgencia e importancia que no pueden ser exageradas. El blanco y el negro, el rico
> o el pobre, el viejo y el joven, sean o no nuevos conversos de la Fe, todos aquellos
> que están identificados con ésta, deben participar y prestar su asistencia, cada uno
> de acuerdo con su capacidad, experiencia y oportunidades, en la tarea común de
> cumplir con las instrucciones, de realizar las esperanzas y seguir el ejemplo de
> 'Abdu'l-Bahá. Ya sea de color o no, ninguna de las dos razas tiene el derecho o
> puede reclamar a conciencia, encontrarse absuelta de dicha obligación, haber
> realizado dichas esperanzas o haber seguido fielmente dicho ejemplo. Un camino
> largo y espinoso, rodeado de trampas, todavía permanece sin que haya sido
> recogido por los exponentes blancos y negros de la Fe redentora de Bahá'u'lláh. De
> la distancia que ellos cubran y de la manera que recorran el camino, debe depender
> hasta el punto que pocos de entre ellos pueden imaginar, la operación de esas
> influencias intangibles que son indispensables para el triunfo espiritual de los
> creyentes americanos y el buen éxito de su empresa recientemente iniciada.
> Que ellos recuerden sin miedo y determinadamente el ejemplo y la conducta de
> 'Abdu'l-Bahá mientras estuvo entre ellos. Que ellos se acuerden de Su valor, Su
> amor genuino y Su compañerismo informal y sin discriminación, su desdén e
> impaciencia hacia la crítica, moderada por Su tacto y sabiduría. Que ellos revivan y
> perpetúen el recuerdo de esos episodios y ocasiones inolvidables e históricos en los
> cuales Él demostró tan vívidamente Su agudo sentido de justicia, Su simpatía
> espontánea hacia los oprimidos, Su sentido siempre perdurable de unidad de la raza
> humana, Su amor desbordante hacia sus miembros y Su desagrado hacia todos
> aquellos que osaran tratar con desprecio Sus deseos, ridiculizar Sus métodos,
> desafiar Sus principios o anular Sus actos.
> La discriminación contra cualquier raza, basándose en que ésta está socialmente
> atrasada, políticamente inmadura y numéricamente en minoría, es una violación
> flagrante del espíritu que anima la fe de Bahá'u'lláh. El conocimiento de cualquier
> división o requebradura en sus filas es ajeno a su mismo propósito, principios e
> ideales. Una vez que sus miembros han reconocido completamente la posición de
> Su Autor y por razón de haberse identificado con su Orden Administrativo, hayan
> aceptado sin reservas los principios y leyes incluidos en sus enseñanzas, cada
> diferenciación de clase, credo o color debe ser automáticamente borrado y nunca
> debe permitírsele que se reafirme bajo pretexto alguno, no importa cuán fuerte sea
> la presión de los eventos o de la opinión pública. Si alguna discriminación ha de
> tolerarse, ésta debería ser una discriminación no en contra, sino más bien a favor
> de la minoría, sea ésta racial o de otra índole. A diferencia de otras naciones y
> gentes del mundo, ya sean éstas del oriente o del occidente, democráticas o
> autoritarias, comunistas o capitalistas, pertenecientes ya sea al viejo mundo o al
> nuevo, quienes ignoren, pisoteen o extirpen las minorías raciales, religiosas o
> políticas dentro de la esfera de su jurisdicción - cada comunidad organizada,
> alistada bajo la bandera de Bahá'u'lláh debe sentir que es su obligación principal e
> ineludible la de nutrir, alentar y proteger cada minoría perteneciente a cualquier fe,
> raza, clase o nación, dentro de ésta. Es tan grande y vital este principio, que tales
> circunstancias como cuando un número igual de balotas ha sido depositado en una
> elección o cuando los requisitos para cualquier puesto son balanceados entre las
> diferentes razas, credos religiosos y nacionalidades dentro de la comunidad, la
> prioridad debe ser dada, sin vacilación, a la persona representante de la minoría y
> esto por ninguna razón que la de estimularla y alentarla y proporcionarle una
> oportunidad para adelantar los intereses de la comunidad. A la luz de este principio
> y teniendo en mente que es en extremo deseable que los elementos minoritarios
> participen y compartan la responsabilidad en el manejo de la actividad Bahá'í, debe
> ser el deber de cada comunidad Bahá'í arreglar sus asuntos de tal manera que en los
> casos donde los individuos pertenecientes a los diversos elementos minoritarios
> dentro de ésta, estén ya capacitados y llenen los requisitos necesarios, las
> instituciones representativas Bahá'ís, ya sean éstas Asambleas, convenciones,
> conferencias o comités, tengan representados en ellas tantos elementos diversos
> raciales o de otra índole como sea posible. La adopción de tal proceder y la fiel
> adhesión a éste, no sólo sería una fuente de inspiración y estímulo para aquellos
> elementos que son pequeños en número e inadecuadamente representados, sino que
> demostraría al mundo entero la universalidad y el carácter representativo de la Fe
> de Bahá'u'lláh y que Sus seguidores están libres de la mancha de esos prejuicios,
> que ya han forjado tales estragos en los asuntos internos de las naciones, así como
> también en las relaciones con el extranjero. La liberación del prejuicio racial en
> cualquiera de sus formas, en tal época como la actual cuando una porción grande y
> creciente de la raza humana está cayendo víctima de su ferocidad devastadora,
> debe ser adoptada como el lema de todo el cuerpo de creyentes americanos, en
> cualquier Estado en el que ellos residan, en cualquier círculo en que se muevan, no
> importa qué edad, tradiciones, gustos y hábitos ellos tengan. Ésta debe ser
> demostrada en forma consistente en cada fase de su actividad y de su vida, ya sea
> dentro de la comunidad Bahá'í o fuera de ésta, en público o privado, formalmente
> tanto como informalmente, individualmente tanto como en capacidad oficial como
> grupos organizados, comités y Asambleas. Ésta debe ser cultivada deliberadamente
> a través de las diversas oportunidades diarias que se presentan, no importa lo
> insignificantes, ya sea en sus hogares, sus oficinas de negocios, sus escuelas y
> universidades, sus fiestas sociales y campos de recreación, sus reuniones,
> conferencias, convenciones, escuelas de verano y Asambleas Bahá'ís. Ante todo,
> ésta debe convertirse en principio fundamental de la política de ese augusto cuerpo,
> el cual, en capacidad de representante nacional y de director y coordinador de los
> asuntos de la comunidad, debe sentar el ejemplo y facilitar la aplicación de un
> principio tan vital, a las vidas y las actividades de aquellos cuyos intereses ésta
> protege y representa. "¡Oh, vosotros que discernís!" Bahá'u'lláh ha escrito, “En
> verdad, las palabras que han descendido del cielo de la Voluntad de Dios son la
> fuente de unidad y de armonía para el mundo. Cerrad vuestros ojos a las
> diferencias raciales y dadles a todos la bienvenida con la luz de la unidad." "No
> deseamos más nada que el bien del mundo y la felicidad de las naciones", Él
> proclama, "que todas las naciones lleguen a ser una en fe y todos los hombres
> como hermanos; que los lazos del afecto y la unidad entre todos los hijos de los
> hombres sean fortalecidos; que cesen las diferencias de religión y que las
> diferencias de raza sean abolidas."
> "Bahá'u'lláh ha dicho", escribe 'Abdu'l-Bahá, "que las diferentes razas de la
> humanidad prestan una armonía mixta y un colorido hermoso a la totalidad.
> Que todos se asocien, por lo tanto, en este gran jardín humano así como las
> flores crecen y se mezclan juntas, lado a lado, sin discordia o desacuerdo entre
> ellas." "Bahá’u’lláh ", 'Abdu'l-Bahá además ha dicho, "una vez comparó a la
> gente de color con la negra pupila del ojo, rodeada de lo blanco. En esta negra
> pupila puede ser visto el reflejo de aquello que se encuentra delante de ésta y a
> través de ella fulgura la luz del espíritu."
> "Dios", el Mismo 'Abdu'l-Bahá manifiesta, "no hace distinción entre el negro
> y el blanco. Si los corazones son puros, ambos son aceptables a Él. Dios no tiene
> en cuenta el color o la raza de una persona. Todas las razas son aceptables a Él,
> ya sean ellas blancas, negras o amarillas. Ya que todas fueron creadas en la
> imagen de Dios, debemos darnos cuenta que todas encarnan posibilidades
> divinas." "En la opinión de Dios", Él expresa, "todos los hombres son iguales.
> No hay distinción ni preferencia por ninguna alma en el reino de su justicia y
> equidad." "Dios no hizo estas divisiones", Él afirma, "estas divisiones tuvieron
> su origen en el mismo hombre. Por lo tanto, ya que ellas son contrarias al plan y
> propósito de Dios, son ellas falsas e imaginarias". "En la opinión de Dios", Él
> de nuevo afirma, "no hay distinción de color; todos están unidas en el color y la
> belleza de servidumbre a Él. El color no es importante; el corazón es todo lo que
> importa. No importa lo que el exterior sea, si el corazón es puro y blanco por
> dentro. Dios no contempla las diferencias de matices y de tez. Él mira los
> corazones. Aquél cuya moral y virtudes son dignas de alabanza, es preferido en
> la presencia de Dios; aquel que es devoto al Reino, es más amado. En el reino de
> origen y de creación, el asunto del color es de menor importancia". "En todo el
> reino animal", Él explica, "no encontramos a las criaturas separadas por
> razones del color. Ellas reconocen la unidad de las especies, la del género. Si no
> encontramos que la distinción de colores haya sido hecha en un reino de menor
> inteligencia y razonamiento, ¿cómo se puede justificar entre seres humanos,
> especialmente cuando sabemos que todos hemos tenido el mismo origen y
> pertenecemos a la misma familia? La humanidad es una, con respecto al origen
> y propósito de su creación. Las distinciones de raza y de color, han surgido
> después". "El hombre está dotado de un poder superior de razonamiento y de la
> facultad de percepción", Él más ampliamente explica, "él (hombre) es la
> manifestación de las gracias divinas. ¿Prevalecerán las ideas raciales y
> oscurecerán el propósito creativo de unidad, en su Reino?" "Una de las
> cuestiones importantes", Él observa significativamente, "que afectan la unidad y
> solidaridad de la humanidad, es la confraternidad e igualdad de las razas
> blancas y de color". Entre estas dos razas existen ciertos puntos en común y
> ciertos puntos que las distinguen, los que justifican consideración justa y recíproca.
> Los puntos de contacto son muchos. En este país, los Estados Unidos de América,
> el patriotismo es común en ambas razas; todos tienen igual derecho a ciudadanía,
> hablan un solo idioma, reciben los beneficios de la misma civilización y siguen los
> preceptos de la misma religión. En efecto, existen numerosos puntos de consorcio
> y de acuerdo entre las dos razas; siendo así que el único punto de distinción es el
> del color. ¿Se le permitirá a ésta, la menor de todas las diferencias os separe a
> vosotros como razas y como individuos? "Esta variedad en formas y colores", Él
> subraya, "la que se manifiesta en todos los reinos, existe conforme a la Sabiduría
> creativa y tiene un propósito divino". "La variedad en la familia humana", Él
> sostiene, "debe ser la causa del amor y de la armonía, como lo es en la música,
> donde muchas notas diferentes se combinan para producir un acorde perfecto". "Si
> llegarais a conocer", es Su amonestación, "aquellas personas de diferente raza o
> color al vuestro, no desconfiéis de ellos y no os retiréis a vuestras corazas de
> convencionalismo, pero en vez, alegraos y demostradles amabilidad". "En el
> mundo del ser", Él atestigua, "el encuentro es bendito, cuando las razas blancas
> y de color se reúnen con infinito amor espiritual y armonía celestial. Cuando se
> establezcan dichos encuentros y los participantes se asocien entre sí en perfecto
> amor, unidad y benevolencia, los ángeles del Reino los alabarán y la Belleza de
> Bahá'u'lláh les dirá, '¡Bendito seáis! Bendito seáis!'" "Cuando una reunión de
> estas dos razas se efectúe", Él afirma asimismo, "esa reunión se convertirá en el
> imán del Concurso de lo alto y las confirmaciones de la Bendita Belleza la
> rodearán". "Esforzaos encarecidamente", Él de nuevo exhorta a ambas razas "y
> ejerced vuestro mayor esfuerzo hacia la realización de esta confraternidad y el
> afianzamiento de este vínculo de hermandad entre vosotros”. No es posible
> lograr tal hazaña sin la voluntad y el esfuerzo de parte de cada uno; de uno,
> expresiones de gratitud y de aprecio; de la otra benevolencia y el reconocimiento
> de la igualdad. Cada uno debe esforzarse por mejorar y ayudar al otro hacia el
> progreso mutuo. El amor y la unión deben ser fomentados entre vosotros, de tal
> modo que se realice la unión de la humanidad. En efecto, el lograr la unidad entre
> los de color y los blancos, será una seguridad de la paz del mundo. "Tengo la
> esperanza", Él de esta forma se dirige a los miembros de la raza blanca "que
> vosotros seáis los causantes de que esa raza oprimida llegue a ser gloriosa y que
> se una a la raza blanca, para servir al mundo del hombre con la mayor
> sinceridad, fidelidad, amor y pureza. Esta oposición, enemistad y prejuicio entre
> los hombres de la raza blanca y la de color no pueden ser borrados excepto a
> través de la Fe, las convicciones y las enseñanzas de la Bendita Belleza". "Este
> asunto de la unión del negro y el blanco es muy importante", Él advierte,
> "puesto que si no es realizada, antes de mucho surgirán grandes dificultades y
> después vendrán resultados perjudiciales". "Si este asunto permanece sin
> cambio" es aún otra advertencia "la enemistad aumentará día a día y el resultado
> final será la dificultad y puede terminar en derramamiento de sangre". Un
> esfuerzo tremendo es requerido por ambas razas si su perspectiva, maneras y
> conducta deberán reflejar, en esta época ensombrecida, el espíritu y las enseñanzas
> de la Fe de Bahá'u'lláh. Desechando una vez por todas la doctrina falaz de la
> superioridad racial, con todos los males, confusión y miserias que la acompañan y
> dándole la bienvenida y alentando la mezcla de las razas, y derribando las barreras
> que ahora las dividen, cada una de ellas debe esforzase, día y noche, por cumplir
> con sus responsabilidades particulares en la tarea común que con tanta urgencia se
> les enfrenta. Mientras que cada una intenta contribuir su parte hacia la solución de
> este delicado problema, que ellos recuerden las advertencias de 'Abdu'l-Bahá y que
> se den cuenta, mientras aún es tiempo, de las horribles consecuencias que deben
> venir después si esta situación desafiante y desdichada, la que se le enfrenta a toda
> la nación americana, no es definitivamente remediada.
> Que los blancos hagan un esfuerzo supremo en su resolución por contribuir su
> parte a la solución de este problema, por abandonar una vez por todas su
> sentimiento de superioridad, el que por lo general es inherente y a veces,
> subconsciente, por corregir tu tendencia por manifestar una actitud
> desdeñosamente condescendiente hacia los miembros de la otra raza, por
> persuadirlos a ellos a través de su asociación íntima, espontánea e informal con
> ellos, de la autenticidad de su amistad y de la sinceridad de sus intenciones y por
> vencer su impaciencia porque no respondan aquellas gentes, quienes por un
> período tan largo, han recibido heridas tan dolorosas y lentas en cicatrizarse.
> Que los negros, a través de un esfuerzo correspondiente por parte de ellos,
> demuestren por cada medio en su poder, el entusiasmo de su respuesta, su
> disposición y buena voluntad para olvidar el pasado y su habilidad para borrar cada
> vestigio de sospecha que pueda aún persistir en sus corazones o mentes. Que
> ninguno de los dos piense que la solución de un problema tan inmenso es asunto
> que concierne al otro exclusivamente. Que ninguno de los dos piense que dicho
> problema puede ser resuelto fácil o inmediatamente. Que ninguno de los dos piense
> que ellos pueden esperar confiadamente por la solución de este problema, hasta
> cuando la iniciativa haya sido tomada y las circunstancias favorables hayan sido
> creadas por agencias fuera de la órbita de su Fe. Que ninguno piense que cosa
> alguna, con excepción del amor genuino, la paciencia extremada, la humildad
> verdadera, el mayor tacto, la iniciativa cabal, el discernimiento maduro y el
> esfuerzo deliberado, persistente y devoto, pueden lograr que se borre la mancha
> que este mal patente ha dejado en el nombre honrado de su país común. Que ellos
> más bien crean y estén firmemente convencidos que en su comprensión, su amistad
> y su prolongada cooperación, más que ninguna otra fuerza u organización operante
> fuera del círculo de su Fe, debe depender la desviación de ese peligroso curso tan
> seriamente temido por 'Abdu'l-Bahá y la materialización de las esperanzas que Él
> abrigaba para que ellos contribuyeran conjuntamente al cumplimiento del destino
> de ese país.
> 
> La Cruzada Doble
> 
> ¡Bienamados amigos! Una rectitud de conducta que en todas sus
> manifestaciones ofrece vívido contraste con la falacia y corrupción que
> caracterizan la vida política de la nación y de los partidos y las facciones que la
> componen; una santidad y castidad que están completamente opuestas a la laxitud
> moral y a la licencia que manchan el carácter de una porción considerable de sus
> ciudadanos; una confraternidad interracial completamente purgada de la maldición
> del prejuicio racial, el cual estigmatiza a la gran mayoría de su pueblo -éstas son
> las armas que los creyentes americanos pueden y deben esgrimir en su cruzada
> doble, primero para regenerar la vida interior de su propia comunidad y
> seguidamente, para arremeter, contra los males de larga duración que se han
> atrincherado en la vida de su nación. La perfección de dichas armas, la utilización
> sabia y efectiva de cada una de ellas, más que el adelantamiento de cualquier plan
> en particular o la proyección de cualquier sistema especial o la acumulación de
> cualquier cantidad de recursos materiales, pueden prepararlos para la época cuando
> la Mano del Destino les haya ordenado que ayuden a crear y a poner en marcha ese
> Orden Mundial que ahora se incuba dentro de las instituciones administrativas
> mundiales de la Fe.
> En el manejo de esta cruzada doble, los valientes guerreros que luchan en el
> nombre y por la Causa de Bahá'u'lláh deben forzosamente tropezar con fuerte
> resistencia y sufrir muchas contrariedades. Sus propios instintos no menos que la
> furia de las fuerzas conservadoras, la oposición de los intereses creados y las
> objeciones de una generación corrupta y amante de los placeres deberán ser
> tomadas en cuenta, resistida con determinación y completamente subyugadas.
> Mientras que las medidas defensivas para la inminente lucha son organizadas y
> extendidas, tormentas de abuso y de mofa y campañas condenatorias y de noticias
> falsas, pueden ser desatadas contra ellos. Su Fe, ellos pronto podrán descubrir, ha
> sido atacada, sus motivos han sido interpretados erróneamente, sus propósitos han
> sido difamados, sus aspiraciones ridiculizadas, sus instituciones despreciadas, su
> influencia rebajada, su autoridad socavada y su Causa, a veces, abandonada por
> unos pocos quienes serán incapaces de apreciar la naturaleza de sus ideales o
> estarán renuentes a aceptar el embate de las crecientes críticas que dichas
> contiendas involucrará de seguro. "Por causa de 'Abdu'l-Bahá", el Amado
> Maestro ha profetizado, "muchas pruebas os visitarán. La dificultades os
> acontecerán y el sufrimiento os afligirá".
> Que el invencible ejército de Bahá'u'lláh, sin embargo, el cual en el Occidente y
> en uno de sus centros potenciales de borrasca ha de pelear en Su nombre y por Su
> causa una da las batallas mas fieras y gloriosas, no tenga miedo de cualquier crítica
> que las fuera dirigida contra éste. Que no sea disuadido por condenación alguna
> con la que la lengua del calumniador trate de degradar sus motivos. Que no
> retroceda ante el avance amenazador de las fuerzas del fanatismo, de la ortodoxia,
> de la corrupción o del prejuicio que pueden aliarse contra éste. La voz de la crítica
> es una voz que indirectamente refuerza la proclamación de su Causa. La
> impopularidad sólo sirve para poner a mayor relieve el contraste entre ésta y sus
> adversarios; mientras que el ostracismo es en sí un poder magnético que
> eventualmente atraerá hacia su campo los más vociferantes e inveterados de sus
> enemigos. Ya en el país donde las más grandes batallas de la Fe han sido libradas y
> donde sus enemigos más rapaces han vivido, la marcha de los acontecimientos, la
> infiltración lenta pero constante de sus ideales y el cumplimiento de sus profecías
> han resultado no sólo en el desarme y la trasformación del carácter de algunos de
> sus enemigos más formidables, pero también en la obtención de su alianza firme y
> sin reservas a sus Fundadores. Tan completa transformación, tan pasmosa
> reversión de actitud sólo pueden ser realizadas si aquel medio escogido, el cual
> está diseñado para llevar el Mensaje de Bahá'u'lláh a las multitudes hambrientas,
> inquietas y sin pastor, se encuentra él mismo, enteramente limpio de las
> contaminaciones que trata de remover.
> Es a ustedes, por lo tanto, mis más amados amigos, a quienes deseo impresionar
> no sólo con la urgencia e imperiosa necesidad de su tarea santa, pero también con
> las posibilidades ilimitadas que están en posesión de ésta para elevar a un nivel tan
> eminente no sólo la vida y actividades de su propia comunidad, sino también los
> motivos y las normas que gobiernan las relaciones existentes entre las gentes a las
> cuales ustedes pertenecen. Sin haber perdido el ánimo por la naturaleza formidable
> de esta tarea, ustedes, al reto de estos tiempos tan cargados de peligros, tan llenos
> de corrupción y sin embargo, tan repletos con la promesa de un futuro tan brillante
> que ninguna época previa en los anales de la humanidad, puede rivalizar su gloria.
> Bienamados amigos! Yo he tratado en el comienzo de estas páginas, de
> transmitir una idea de las gloriosas oportunidades lo mismo que de las tremendas
> responsabilidades, las que, como resultados de la persecución de la extensa Fe de
> Bahá'u'lláh, ahora se encaran a la comunidad de creyentes americanos en una etapa
> tan crítica del Período Formativo de su Fe y en una época tan crucial en la historia
> del mundo. Yo he tratado suficiente sobre la índole de la misión, la que en un
> futuro no muy distante, esa comunidad, a través de la fuerza impelente de las
> circunstancia, deberá levantar y llevar a cabo. Yo he pronunciado la advertencia
> que sentí necesaria para un entendimiento más claro y una ejecución mejor de las
> tareas que se encuentran delante de ésta. He manifestado y he dado énfasis, hasta
> donde he podido a aquellas virtudes eminentes y dinámicas, a aquellas normas
> excelsas, las que por difíciles que sean de lograr constituyen no obstante los
> requisitos esenciales para el buen éxito de esas tareas. Ahora, yo creo, debe decirse
> una palabra en relación con el aspecto material de su tarea inmediata sobre la
> finalización de la cual, al tiempo señalado, debe depender no sólo el
> desenvolvimiento de las etapas subsiguientes en el Plan Divino contemplado por
> 'Abdu'l-Bahá, sino también la adquisición de esas capacidades que las habilitarán
> para que desempeñen en la plenitud del tiempo, los deberes y las responsabilidades
> requeridas por aquella misión aún mayor, la que les será un privilegio desempeñar.
> El Plan de Siete Años, con sus aspectos dobles de ornamentación para el
> Templo y expansión de su actividad de enseñanza, abarcando tanto el continente
> norteamericano como el suramericano, se encuentra bastante avanzado dentro de
> su segundo año y ofrece a cualquiera que ha observado su progreso en los recientes
> meses, señales que son alentadoras en extremo y que auguran favorablemente el
> logro de sus objetivos dentro del tiempo asignado. Los pasos sucesivos que cubren
> el campo entero y que están diseñados para facilitar el trabajo por realizar en
> conexión con la ornamentación del Templo, han sido tomados en su mayor parte.
> La fase final que señalará la victoriosa conclusión de una empresa de treinta años,
> ha sido, al fin, introducida. El contrato inicial relacionado con el primer piso
> principal de ese edificio histórico ha sido firmado. El Fondo asociado con el amado
> nombre de la Hoja Más Sagrada, ha sido comenzado. La continuación
> ininterrumpida hasta el mismo fin, de una empresa tan loable, están confirmada.
> Los recuerdos conmovedores de uno cuyo corazón tanto se regocijó del
> levantamiento de la súper-estructura de esta Casa sagrada, darán tal vigor a los
> esfuerzos finales requeridos para completarla, que disiparán cualquier duda que
> pueda aún persistir en cualquier mente, acerca de la capacidad de sus constructores
> para acabar dignamente su tarea.
> 
> Los Requisitos para la Enseñanza
> 
> El aspecto del Plan relacionado con la enseñanza, debe ahora ser estudiado. Su
> reto debe ser afrontado y sus requisitos examinados, considerados y realizados.
> Grandiosa e irresistible como es la belleza del Primer Mashriqu'l-Adhkár del
> occidente, majestuosas como son sus dimensiones, singular como es su
> arquitectura e inapreciables como son los ideales y las aspiraciones que éste
> simboliza, éste debe ser considerado en la época actual como nada más que un
> instrumento para una propagación más efectiva de la Causa y la difusión más
> extensa de sus enseñanzas. En este sentido, ésta debe ser contemplada en la misma
> luz que a las instituciones administrativas de la Fe, las cuales son concebidas como
> medios para la debida diseminación de sus ideales, sus doctrinas y sus verdades.
> Es por lo tanto, hacia los requisitos de enseñanza del Plan de Siete Años que la
> comunidad de creyentes americanos debe en los sucesivos años dirigir su
> cuidadosa y prolongada atención. La comunidad entera debe, como un solo
> hombre, levantarse para realizarlos. Enseñar la Causa de Dios, proclamar sus
> verdades, defender sus intereses, demostrar por medio de palabras tanto como por
> hechos su calidad de indispensable, su poder y su universalidad -no debe en ningún
> momento ser considerados como la exclusiva preocupación ni el privilegio
> exclusivo de las instituciones administrativas Bahá'ís, ya sean éstas Asambleas o
> comités. Todos deben participar, no importa cuán humilde sea su origen, cuán
> limitada su experiencia, cuán restringidos sus medios, cuán deficiente su
> educación, cuán apremiante sus inquietudes y preocupaciones, cuán desfavorable
> el ambiente en que viven. "Dios", el Mismo Bahá'u'lláh ha revelado
> inequívocamente, "ha prescrito a cada uno el deber de enseñar Su Causa".
> "Di:", Él además ha escrito, "Enseñad la Causa de Dios, oh pueblo de Bahá,
> porque Dios ha prescrito a todos y a cada uno el deber de proclamar Su mensaje
> y lo considera como la más meritoria de todas las acciones".
> Una posición alta y eminente en las filas de su comunidad, que confiere a su
> tenedor ciertos privilegios y prerrogativas, sin duda lo inviste de una
> responsabilidad que él no puede evadir honorablemente, en su deber de enseñar y
> promover la Fe de Dios. A veces, pero no invariablemente, ella puede crear
> mayores oportunidades y proporcionar mejores facilidades para difundir el
> conocimiento de esa Fe y ganar partidarios para sus instituciones. Si embargo, ella
> bajo ninguna circunstancia, lleva consigo necesariamente el poder de ejercer una
> influencia mayor sobre las mentes y los corazones de aquellos a quienes esa Fe se
> presenta. Con cuanta frecuencia - y la primera historia de la Fe ofrece en su país
> natal muchos testimonios sorprendentes - los más humildes adherentes de la Fe, sin
> enseñanza y completamente carentes de experiencia y sin reputación alguna y en
> algunos casos desprovistos de inteligencia, han sido capaces de ganar victorias
> para su Causa, ante las cuales han palidecido las más brillantes hazañas de los
> eruditos, los sabios y los experimentados.
> "Pedro", 'Abdu'l-Bahá ha atestiguado, "de acuerdo con la historia de la
> Iglesia, era también incapaz de llevar la cuenta de los días de la semana. Cuando
> quiera que él decidiera ir a pescar, él envolvía su comida de la semana en siete
> bultos y cada día se comía uno de ellos y cuando llegaba al séptimo él sabía que
> el día de descanso había llegado y por consiguiente cumplía con éste". Si el Hijo
> del Hombre fue capaz de infundir a un instrumento aparentemente tan imperfecto y
> desvalido tal fuerzo que ésta causara, en las palabras de Bahá'u'lláh, "que los
> misterios de la sabiduría y de la expresión brotaran de su boca" y que lo
> enalteciera por encima del resto de Sus discípulos y que se le hiciera apto para
> convertirse en Su sucesor y el fundador de Su Iglesia, cuanto más poder puede dar
> el Padre Quien es Bahá'u'lláh al más pequeño e insignificante de Sus seguidores,
> para que logre por la ejecución de Su propósito, tales maravillas que
> empequeñecerán las más enormes proezas de aún el primer apóstol de Jesucristo!
> "El Báb", 'Abdu'l-Bahá por otra parte ha escrito, ha dicho: “Si una pequeña
> hormiguita deseare en este día estar dotada de tal poder que le permitiera
> desentrañar el más abstruso y el más intrincado de los pasajes del Corán, sus
> deseos, sin duda, serían cumplidos, puesto que el misterio del poder eterno vibra
> dentro del más íntimo ser de todas las cosas creadas”. Si una criatura tan
> indefensa puede ser dotada de una capacidad tan sutil, ¡cuánto más eficaz debe ser
> el poder liberado a través de las efusiones generosas de la gracia de Bahá'u'lláh!
> El campo es ciertamente tan inmenso, la época tan crítica, la causa tan grande,
> los trabajadores tan pocos, el tiempo tan escaso, el privilegio tan inapreciable, que
> ningún adherente de la Fe de Bahá'u'lláh que sea merecedor de Su nombre, puede
> permitirse el lujo de un momento de vacilación. Esa fuerza nacida de Dios,
> irresistible en su poder arrollador, incalculable en su fuerza, imprevista en su curso,
> misteriosa en su funcionamiento e impotente en sus manifestaciones - una Fuerza
> que, como el Báb ha escrito, "vibra dentro del más íntimo ser de todas las cosas
> creadas", y la cual, de acuerdo con Bahá'u'lláh, a través de su "vibrante
> influencia", "ha trastornado el equilibrio del mundo y revolucionado su vida
> ordenada" -, dicha Fuerza, haciendo a veces de espada de doble filo, está
> separando en nuestra misma presencia, los vínculos milenarios que por siglos han
> mantenido junta la fibra de la sociedad civilizada y la que está desatando por otra
> parte, los lazos que todavía encadenan a la joven y aún no-emancipada Fe de
> Bahá'u'lláh. Las oportunidades nunca soñadas, ofrecidas a través del
> funcionamiento de esta Fuerza, a éstas deben ahora levantarse los creyentes
> americanos y explotar en forma cabal y valerosa. "Las santas realidades del
> Concurso de lo alto", escribe 'Abdu'l-Bahá, "anhelan hoy en día en el
> Exaltadísimo Paraíso, regresar a este mundo de manera que puedan ser
> ayudadas para que presten algún servicio al umbral de la belleza de Abhá y
> surjan para demostrar su servidumbre a Su Umbral sagrado".
> Un mundo oscurecido por la luz progresivamente desvanecientes de la religión,
> palpitante con las fuerzas explosivas de un nacionalismo ciego y victorioso;
> chamuscado con los fuegos de la persecución despiadada, ya sea racial o religiosa;
> engañado por las teorías y doctrinas falsas que amenazan suplantar el culto de Dios
> y la santificación de Sus leyes; debilitado por el materialismo desenfrenado y
> brutal; desintegrándose por causa de la influencia corrosiva de la decadencia de la
> anarquía y la contienda económicas tal es el espectáculo que se le presenta a los
> ojos de los hombres, como resultado de los arrasadores cambios que esta Fuerza
> revolucionaria, todavía en su etapa inicial de operación, está ahora produciendo en
> la vida de todo el planeta. Un espectáculo tan triste y conmovedor, confuso como
> debe ser para cada observador ajeno a los propósitos, las profecías y las promesas
> de Bahá'u'lláh, lejos de impartir desaliento a los corazones de Sus seguidores o de
> paralizar sus esfuerzos, no puede sino profundizar su fe e incitar su entusiasta
> ahínco para levantar y desplegar, en el vasto campo que para ellos trazó la pluma
> de 'Abdu'l-Bahá, sus capacidades para desempeñar su parte en el trabajo de
> redención universal proclamada por Bahá'u'lláh. Cada instrumento en la
> maquinaria administrativa que ellos a través de varios años, han erigido tan
> laboriosamente, debe ser completamente utilizado y subordinado al propósito para
> el cual ésta fuera creada. Al Templo, esa altiva personificación de un espíritu tan
> extraordinario del sacrificio propio, debe también hacérsele que desempeñe su
> papel y que contribuya su parte a la campaña de enseñanza concebida para que
> abarque a todo el hemisferio occidental.
> Las oportunidades que presentan los disturbios de la época actual, con todos los
> pesares que ésta evoca, los temores que ésta incita, la desilusión que ésta produce,
> la perplejidad que ésta crea, la indignación que ésta suscita, la revuelta que ésta
> provoca, las injusticias que ésta engendra, el espíritu de intranquila búsqueda que
> ésta despierta, deben, en forma similar, ser explotados con el propósito de extender
> por todas partes el conocimiento del poder redentor de la Fe de Bahá'u'lláh y con el
> fin de enrolar nuevos reclutas en el ejército siempre creciente de Sus seguidores.
> Una oportunidad tan preciosa, una unión tan extraordinaria de circunstancias
> favorables, puede que no se repita de nuevo. Ahora es el tiempo, la época señalada
> para que los creyentes americanos, la vanguardia de las huestes del Más Grande
> Nombre, proclamen a través de las agencias y canales de un Orden Administrativo
> especialmente creado, su capacidad y disposición para rescatar a una generación
> deshonrada y dolorosamente puesta a prueba, la que se ha rebelado contra su Dios
> e ignorado Sus advertencias y para ofrecerle a ésta esa completa protección que
> sólo las fortificaciones de su Fe pueden proporcionar.
> La campaña de enseñanza inaugurada a través de los estados de la República
> Norteamericana y del Dominio del Canadá, adquiere por lo tanto una importancia y
> es investida de una urgencia que no pueden ser exageradas. Iniciada en su curso a
> través de las fuerzas creativas liberadas por la voluntad de 'Abdu'l-Bahá y
> recorriendo de una parte a otra del hemisferio occidental por causa de la fuerza
> propulsora que ésta genera, creo que ésta debe ser llevada a cabo de conformidad
> con ciertos principios creados para asegurar su eficiente manejo y para acelerar el
> logro de sus objetivos.
> Aquellos que participen en dicha campaña, ya sea en capacidad de
> organizadores o como trabajadores a cuyo cuidado la ejecución de la tarea misma
> ha sido encomendada, deben, como preliminar esencial para el desempeño de sus
> deberes, familiarizarse concienzudamente con los diversos aspectos de la historia y
> las enseñanzas de su Fe. En sus esfuerzos por lograr este propósito, ellos deben
> estudiar por sí mismos, concienzuda y afanosamente, la literatura de su Fe, deben
> ahondar en sus enseñanzas, asimilar sus leyes y principios, reflexionar acerca de
> sus amonestaciones, doctrinas y propósitos, aprender de memoria algunas de sus
> exhortaciones y oraciones, conocer a fondo lo esencial de su administración y
> mantenerse al tanto de los asuntos de la actualidad y de los últimos adelantos. Ellos
> deben esforzarse por obtener de fuentes que son autoritativas y sin prejuicios, un
> conocimiento bien fundado de la historia y doctrina del islam – la fuente y
> antecesor de su Fe - y empezar reverentemente y con una mente purgada de
> cualquier idea preconcebida, el estudio del Corán que, aparte de las escrituras
> sagradas de las Revelaciones bábí y bahá'í, constituye el único Libro que puede
> considerarse como un Repositorio completamente autenticado de la Palabra de
> Dios. Ellos deben dedicar especial atención a las investigaciones de aquellas
> instituciones y circunstancias que tiene directa relación con el origen y nacimiento
> de su Fe, con la posición a la que su Precursor hizo reclamación y con las leyes
> reveladas por su Autor.
> Después de haber adquirido, en lo esencial, estos requisitos previos para el buen
> éxito en el campo de la enseñanza, cuando quiera que ellos contemplen emprender
> cualquier misión específica en los países de Latino América, ellos deben siempre
> que sea factible, adquirir cierta pericia en los idiomas hablados por los habitantes
> de esos países y un conocimiento de sus costumbres, hábitos y perspectivas. "Los
> maestros que van a esas regiones", 'Abdu'l-Bahá ha escrito, refiriéndose en una de
> las Tablas del Plan Divino a las Repúblicas Centroamericanas, "deben también
> estar familiarizados con el idioma castellano". "Un grupo que hable sus
> idiomas", Él ha escrito en otra Tabla, "debe volver sus caras y viajar por entre los
> tres grandes grupos de islas del Océano Pacífico". "Los maestros que viajen en
> diferentes direcciones", Él además afirma, "deben conocer el idioma del país al
> que ellos entrarán. Por ejemplo, una persona proficiente en el idioma japonés
> puede viajar al Japón o una persona que conoce el idioma chino puede
> apresurarse a la China, etc."
> Ningún participante en esta campaña interamericana de enseñanza, debe sentir
> que la iniciativa de cualquier actividad en particular relacionada con este trabajo,
> debe reposar únicamente con aquellas agencias, ya sean Asambleas o comités,
> cuyo interés especial es el de fomentar y facilitar el logro de este objetivo vital del
> Plan de Siete Años. Es el deber obligatorio de cada creyente americano, como el
> fiel depositario del Plan Divino de 'Abdu'l-Bahá, iniciar, fomentar y consolidar
> dentro de los límites fijados por los principios administrativos de la Fe, cualquier
> actividad que él o ella juzgue convenientemente que sea emprendida para el avance
> del Plan. Ni la situación amenazadora del mundo, ni cualquier consideración de la
> falta de recursos materiales, de equipo mental, de conocimiento o de experiencia -
> por muy deseables que éstos sean - deben disuadir a ningún pionero en perspectiva,
> de levantarse independientemente y de poner en movimiento las fuerzas que, como
> 'Abdu'l-Bahá nos ha confirmado repetidamente, una vez que sean liberadas,
> atraerán así como un imán, la ayuda prometida e infalible de Bahá'u'lláh. Que él no
> aguarde por ninguna indicación o espere ningún estímulo especial de los
> representantes elegidos de su comunidad, ni que sea disuadido de esto por causa de
> cualquier obstáculo que sus parientes o conciudadanos estuviesen inclinados a
> colocar en su paso, ni que haga caso de la censura de sus críticos o de sus
> enemigos. "Sé irrestringido como el viento", es el consejo de Bahá'u'lláh a cada
> aspirante a maestro de Su Causa, "cuando lleves el Mensaje de Aquél Quien ha
> hecho que rompa la Aurora de la Guía Divina. Considera como el viento, fiel a
> lo que Dios le ha ordenado, sopla sobre todas las regiones de la tierra, sean
> habitadas o desoladas. Ni la vista de la desolación, ni las muestras de la
> prosperidad pueden causarle dolor ni agradarle. Sopla en todas las direcciones,
> como le ha sido ordenado por su Creador". "Y cuando determine dejar su hogar
> por amor de la Causa de su Señor", Bahá'u'lláh ha revelado en otro pasaje,
> refiriéndose a tal maestro, "que ponga toda su confianza en Dios, como la mejor
> provisión para su viaje y que se atavíe con el manto de la virtud. Si es encendido
> con el fuego de Su amor, si renuncia a todas las cosas creadas, las palabras que
> profiera abrasarán a quienes le escuchen".
> Después que él haya resuelto levantarse y responder al llamado de la enseñanza,
> por su propio iniciativa e impávido a cualesquier impedimento con los que ya sea
> amigo o enemigo haya obstruido su paso, inconsciente o deliberadamente, que
> considere detenidamente cada vía de acceso de la que él pueda hacer uso en sus
> intentos personales por captar la atención, mantener el interés y ahondar la fe de
> aquéllos a quienes él trata de atraer a la congragación de fieles de su Fe. Que
> estudie las posibilidades que le ofrecen las circunstancias particulares en el que él
> vive, que evalúe sus ventajas y proceda inteligente y sistemáticamente a utilizarlas
> para el logro del propósito que él tiene en mente. Que también trate de idear tales
> métodos como la asociación con clubes, exhibiciones y sociedades, charlas sobre
> temas análogos a las enseñanzas e ideales de su Causa, tales como la temperancia,
> la moralidad, el bienestar social, la tolerancia religiosa y racial, la cooperación
> económica, el Islam y la Religión Comparada, o la participación en organizaciones
> o empresas de fin social, cultural, humanitario, benéfico y educacional, las cuales,
> mientras que resguardaran la integridad de su Fe, le revelarán una multitud de
> medios arbitrario por medio de los cuales puede enrolar sucesivamente la simpatía,
> el apoyo y finalmente, la lealtad de aquellos con quienes él establece relaciones.
> Que tenga en mente, cuando dichas relaciones sean hechas, las reclamaciones que
> su Fe le impone constantemente para que mantenga la dignidad y posición de ésta
> y para que proteja sus leyes y principios, para que demuestre su alcance y su
> universalidad y para que defienda intrépidamente sus intereses múltiples y vitales.
> Que considere el grado de receptividad de su oyente y decida por sí mismo la
> conveniencia ya sea del método directo o indirecto de enseñanza, por medio del
> cual él puede grabar en el buscador la importancia vital del Mensaje Divino y
> persuadirlo a que comparta la suerte junto con aquellos que ya lo han abrazado.
> Que recuerde el ejemplo sentado por 'Abdu'l-Bahá y Su constante amonestación
> porque se derrame tal benevolencia sobre el investigador y porque se ejemplifique
> hasta tal grado el espíritu de las enseñanzas que él aspira a inculcarle, que el
> recibidor de éstas se verá espontáneamente impulsado a identificarse con la Causa
> que incorpora tales enseñanzas. Que se refrene, al principio, de hacer hincapié en
> tales leyes y costumbres que pudieran imponerle tan severa tensión en la fe recién
> despertada del buscador, y que se esfuerce por nutrirlo paciente y discretamente y
> sin embargo, en forma resuelta, hacia la madurez completa y por ayudarlo a que él
> proclame su absoluta aceptación de cuánto ha sido ordenado por Bahá'u'lláh. Que
> tan pronto como esa etapa haya sido lograda, le dé entrada al buscador en el
> gremio de sus correligionarios y que trate a través del compañerismo constante y
> de la participación activa en las actividades locales de su comunidad, de permitirle
> que contribuya su parte al embellecimiento de la vida de ésta, al auge de sus tareas,
> a la consolidación de sus intereses y a la coordinación de sus actividades con
> aquellas actividades de sus comunidades hermanas. Que él no se sienta satisfecho
> hasta que haya infundido en su hijo espiritual, una ansia tan profunda que lo
> impulse, a su turno, a levantarse independientemente y a dedicar sus energías a la
> vivificación de otras almas y a la defensa de las leyes y principios formulados por
> su Fe recién adoptada.
> Que cada participante en la campaña intercontinental iniciada por los creyentes
> americanos y particularmente aquellos que desempeñan el trabajo de pioneros en
> territorios vírgenes, tengan en mente la necesidad de mantener estrecho y constante
> contacto con aquellas agencias responsables creadas para dirigir, coordinar y
> facilitar las actividades de enseñanza de toda la comunidad. Ya sea que se trate del
> cuerpo de sus representantes nacionales elegidos o su principal institución auxiliar,
> el Comité Nacional de Enseñanza o sus órganos subsidiarios, los comités
> regionales de enseñanza o las Asambleas Espirituales locales y sus respectivos
> comités de enseñanza, ellos, que trabajan por la expansión de la Causa de
> Bahá'u'lláh, por medio de un constante intercambio de ideas, por medio de cartas,
> circulares, informes, boletines y otros medios de comunicación con estos
> instrumentos establecidos, diseñados para la propagación de la Fe - deben dar
> seguridad del funcionamiento fluido y rápido de la maquinaria de enseñanza de su
> Orden Administrativo. De esta manera, la confusión, la demora, la repetición de
> esfuerzos, la disipación de la energía, serán completamente evitadas y el enorme
> diluvio de la gracia de Bahá'u'lláh, manado abundantemente y sin la menor
> obstrucción a través de estos canales esenciales, inundarán de tal forma a los
> corazones y las almas de los hombres, que serán capaces de producir la cosecha
> que 'Abdu'l-Bahá predijo repetidamente.
> Sobre cada participante en este esfuerzo concertado, sin precedente en los
> anales de la comunidad Bahá'í americana, descansa la obligación espiritual de
> hacer que el mandato por la enseñanza, el que es tan vitalmente obligatorio para
> todos, constituya el interés que ocupe toda su vida. En sus actividades y contactos
> diarios, en todos sus viajes, ya sean de negocio o de otra índole, en sus días
> festivos o paseos, o en cualquier misión que él pueda ser llamado a desempeñar,
> cada portador del Mensaje de Bahá'u'lláh debe considerar que es no sólo una
> obligación, sino un privilegio el diseminar por todas partes las semillas de Su Fe, y
> debe confiar en el conocimiento perdurable que no importa cuál fuese la respuesta
> inmediata a su Mensaje y por muy inadecuado que fuese el medio por el cual éste
> fue transmitido, el poder de su Autor permitirá que esas semillas germinen, como
> Él juzgue conveniente, y que en circunstancias que nadie puede predecir,
> enriquecerá la cosecha, la cual será recolectada a través de la labor de Sus
> seguidores. Si él es miembro de cualquier Asamblea Espiritual, que estimule a su
> Asamblea para que consagre cierta parte de su tiempo, en cada una de sus sesiones,
> a la consideración esperada y devota de tales medio y arbitrarios que puedan
> fomentar a la campaña de enseñanza o que puedan proporcionar cualesquiera
> recursos disponibles para su progreso, expansión y consolidación. Si asiste a su
> escuela de verano y se recomienda que todos, sin excepción se aprovecha de ella -
> que él considere dicha ocasión como una oportunidad bienvenida y preciosa para
> enriquecer a través de sus charlas, estudio y discusiones, su conocimiento del
> fundamento de su Fe, de manera que le sea posible transmitir con mayor confianza
> y efectividad, el Mensaje que ha sido depositado a su cuidado. Que además trate,
> siempre que sea factible, por medio de sus visitas entre las comunidades, de
> estimular el celo por la enseñanza y de demostrar a los forasteros el discernimiento
> y estado de vigilancia propios de los promotores de Su Causa y la unidad orgánica
> de sus instituciones.
> Que quienquiera que sienta el impulso entre los participantes en esta cruzada, la
> que abarca todas las razas, todas las repúblicas, clases y denominaciones de todo el
> Hemisferio Occidental, se levante y si las circunstancia lo permiten, encaucen en
> particular, la atención y eventualmente ganen la adhesión incondicional a su Fe, de
> las razas negra, india, esquimal y judía. Ningún servicio más loable o meritorio
> puede ser prestado a la Causa de Dios, en el tiempo actual, que el esfuerzo exitoso
> por aumentar la diversidad de los miembros de la comunidad americana Bahá'í,
> engrosando las filas de la Fe con el enrolamiento de los miembros de estas razas.
> Una mezcla de estos elementos tan diferenciados de la raza humana,
> armoniosamente entretejidos en el paño de una fraternidad Bahá'í que abraza y
> comprende todo y asimilada a través de los procesos dinámicos de un Orden
> Administrativo prescrito por designio divino y donde cada uno contribuye su
> aporte al enriquecimiento y gloria de la vida en la comunidad Bahá'í, es
> ciertamente una realización cuya contemplación debe entusiasmar y emocionar
> cada corazón bahá'í. "Reflexionad sobre las flores de un jardín, 'Abdu'l-Bahá ha
> escrito, "las cuales, aunque difieren de género, color, forma y diseño, puesto que
> son refrescadas por las aguas de un manantial, revividas por el aliento de un
> viento, vigorizadas por los rayos de un sol, esta diversidad aumenta su encanto y
> añada a su belleza. ¡Cuán desagradable a la vista sería si todas las flores y
> plantas, las hojas y los capullos, las frutas, las ramas y los árboles de ese jardín
> fuesen todos de la misma forma y color! La diversidad de matices, forma y
> diseño, enriquece y adorna el jardín y acrecienta el efecto de éste. En forma
> similar, cuando las diversas tonalidades de pensamiento, temperamento y
> carácter se juntan bajo el poder y la influencia de una agencia central, la belleza
> y la gloria de la perfección humana se revelarán y se manifestarán. Nada
> excepto la fuerza celestial de la Palabra de Dios, la que gobierna y trasciende las
> realidades de todas las cosas, es capaz de armonizar los pensamientos,
> sentimientos, ideales y convicciones divergentes de los hijos de los hombres".
> "Tengo la esperanza", es el deseo expresado por 'Abdu'l-Bahá, "que vosotros
> podáis ocasionar que esa raza oprimida (la raza negra), llegue a ser gloriosa y
> que se una a la raza blanca para servir con la mayor sinceridad, fidelidad, amor
> y pureza, al mundo del hombre". "Uno de los asuntos importantes", Él también
> ha escrito, "que afectan la unidad y la solidaridad de la humanidad, es la
> confraternidad y la igualdad de las razas blanca y negra". "Tenéis que prestar
> gran importancia", 'Abdu'l-Bahá escribe en las Tablas del Plan Divino, "a los
> indios, los habitantes originales de América. Pues, estas almas pueden
> compararse a los antiguos habitantes de la Península Arábiga, quienes, antes de
> la Revelación de Muhammad, eran como salvajes. Cuando la Luz de
> Muhammad resplandeció entre ellos, se encendieron tanto que esparcieron
> iluminaciones sobre el mundo. Asimismo, si estos indios reciben instrucciones y
> la debida guía, no puede haber duda alguna que el mundo entero será
> iluminado". "Si es posible", 'Abdu'l-Bahá también ha escrito, "enviad maestros a
> otras partes del Canadá; asimismo despachad maestros a Groenlandia y al hogar
> de los esquimales". "Si es la voluntad de Dios,” Él además ha escrito en esas
> mismas Tablas, "el llamado del Reino podrá llegar a los oídos de los esquimales.
> Si demostráis un esfuerzo de manera que las fragancia de Dios se difundan entre
> los esquimales, su efecto será muy grande y de mucho alcance". "Loado sea
> Dios", escribe 'Abdu'l-Bahá "que todo lo que se ha anunciado para los israelitas
> en las Tablas benditas y las cosas explícitamente escritas en las cartas de
> 'Abdu'l-Bahá, todas se están cumpliendo. Algunas se han realizado; otras se
> revelarán en el futuro. La Antigua Belleza ha escrito explícitamente en Sus
> Santas Tablas, que el día de su abatimiento se ha acabado. Su bondad los
> cubrirá, y esta raza progresará día a día, y se librará de su oscuridad y
> degradación prolongadas".
> Que aquellos que ocupan posiciones administrativas en su capacidad como
> miembros ya sea de la Asamblea Espiritual Nacional o de los comités de enseñanza
> nacionales, regionales o locales, tengan siempre en mente la necesidad vital y
> urgente de asegurar dentro del menor tiempo posible, la formación de grupos, no
> importa lo pequeños o rudimentarios que sean, en los pocos estados restantes de la
> República Norteamericana y las provincias de Dominio del Canadá y de
> proporcionar todas las facilidades que les sea posible para permitir que estos
> núcleos recién formados, evolucionen rápida e íntegramente, en Asambleas
> reconocidas que funcionen debidamente y que se basten por sí mismas. A la
> colocación de tales fundaciones, a la formación de tales avanzadas - trabajo que es
> reconocidamente inspirativo - las miembros individuales de la comunidad
> americana Bahá'í tienen que prestar su apoyo generoso, continuo y entusiasta.
> Sabias como sean las medidas que los representantes elegidos puedan idear, por
> prácticos o bien concebidos que sean los planes que ellos formulen, tales medidas
> y planes jamás pueden rendir ningún resultado satisfactorio, a menos que un
> número suficiente de pioneros haya decidido hacer los sacrificios necesarios y se
> haya ofrecido voluntariamente para llevar a cabo estos proyectos. La implantación,
> una vez por todas, del estandarte de Bahá'u'lláh en el corazón de estos territorios
> vírgenes, la erección de la base estructural y de Su orden Administrativo en sus
> ciudades y pueblos y el establecimiento de un ancladero firma y permanente para
> sus instituciones, en las mentes y corazones de sus habitantes, constituye, yo creo
> firmemente, el paso inicial y más significativo en las etapas sucesivas por las
> cuales tienen que pasar la campaña de enseñanza inaugurada bajo el Plan de Siete
> Años. Mientras que la ornamentación externa de Mashriqu'l-Adhkár, bajo este
> mismo Plan, ha entrado ahora a la fase final de su desarrollo, la campaña de
> enseñanza se encuentra todavía en sus etapas iníciales y está lejos de haber
> extendido en forma efectiva sus ramificaciones a cualquiera de estos territorios
> vírgenes o aquellas repúblicas que están situadas en el Continente Sudamericano.
> El esfuerzo requerido es prodigioso, las condiciones bajo las cuales estas
> fundaciones preliminares han de hacerse, con frecuencia son desagradables y
> desfavorables, los trabajadores que se encuentran en posición de emprender dichas
> tareas, están limitados y los recursos de los que ellos disponen, son escasos e
> inadecuados. Y sin embargo, con cuánta frecuencia la pluma de Bahá'u'lláh nos ha
> asegurado que "si un hombre, completamente solo, se levanta en nombre de
> Bahá y se pone la armadura de Su amor, a ese hombre el Omnipotente hará salir
> victorioso, aunque se juntaren contra él todas las fuerzas de la tierra y del cielo".
> ¿No ha escrito Él: "Por Dios, fuera de Quien no hay otro Dios! Si alguna
> persona se levanta para el triunfo de nuestra Causa, a esa persona hará Dios
> salir victoriosa aunque se aliaren contra ella decenas de miles de enemigos. Y si
> la fuerza de su amor por Mí crece, Dios establecerá el ascendiente de esa
> persona sobre todos los poderes terrestres y celestes?" "Considerad el trabajo de
> las generaciones anteriores", 'Abdu'l-Bahá ha escrito, "Durante la vida de
> Jesucristo, las almas creyentes y firmes eran pocas y contadas, pero las
> bendiciones celestiales descendieron tan copiosamente que en un número de
> años infinidad de almas ingresaron bajo la sombra del Evangelio. Dios ha dicho
> en el Corán: 'Un grano producirá siete gavillas y cada gavilla contendrá cien
> granos'. En otras palabras, un grano se convertirá en setecientos; y si es la
> voluntad de Dios, Él también doblará esta cantidad. Ha sucedido con frecuencia
> que un alma santa ha llegado a ser la causa de la guía de una nación. Ahora, no
> debemos considerar nuestra habilidad y capacidad, pero más bien debemos, en
> estos días, fijar nuestra vida en los favores y gracias de Dios, Quien ha hecho un
> mar de una gota y un sol de un átomo". Que aquellos quienes resuelven ser los
> primeros en izar la bandera de dicha Causa, bajo tales condiciones y en tales
> territorios, alimenten sus almas con la fuerza sustentadora de estas palabras y
> "poniéndose la armadura de Su amor", un amor que debe "aumentar de
> intensidad" a medida que ellos perseveren en su solitaria tarea, se levanten para
> adornar con el relato de sus hazañas, las páginas más brillantes jamás escritas en la
> historia espiritual de su país.
> "A pesar", 'Abdu'l-Bahá ha escrito en las Tablas del Plan Divino, "de que en la
> mayoría de estas estados y ciudades de los Estados Unidos, ¡Loado sea Dios! -
> sus fragancias son difundidas y de que un sinnúmero de almas está volviendo
> sus caras y avanzando hacia el Reino de Dios, en algunos de los estados el
> Estandarte de la Unidad todavía no se ha izado como debiera izarse, como
> tampoco están descifrados los misterios de los Libros Sagrados, tales como la
> Biblia, los Evangelios y el Corán. A través de los esfuerzos concentrados de todos
> los amigos, el Estandarte de la unidad debe ser desplegado en esos estados y las
> enseñanzas divinas deben ser promovidas de manera que esos estados puedan
> también recibir su porción de los presentes divinos y una parte de la Guía Más
> Grande". "El futuro de Dominio del Canadá", Él ha afirmado en otra Tabla del
> Plan Divino, "es muy grande y los sucesos relacionadas con éste infinitamente
> gloriosos. El ojo de la benevolencia de Dios se dirigirá hacia éste y vendrá a ser
> la manifestación de los favores del Todopoderoso". "De nuevo repito", Él en esa
> misma Tabla reafirma Su declaración previa, "que el futuro del Canadá, ya sea
> desde un punto de vista material o espiritual, es muy grande".
> 
> El Despertar de la América Latina
> 
> Tan pronto como se da este paso inicial, el que comprende como lo hace, la
> formación de por lo menos un núcleo en cada uno de estos estados y provincias
> vírgenes en el continente norteamericano, entonces la maquinaria para una
> intensificación tremenda de es fuerzo concentrado Bahá'í tiene que ponerse en
> marcha, el propósito de la cual debe ser el reforzar los nobles esfuerzos que
> solamente unos pocos creyentes aislados están ahora haciendo por el
> despertamiento de las naciones de la América Latina, el Llamado de Bahá'u'lláh.
> No sería hasta cuando haya sido comenzada esta segunda fase de la campaña de
> enseñanza, bajo el Plan de Siete Años, que la campaña pueda ser considerada como
> completamente iniciada o que el Plan mismo haya alcanzado la etapa más decisiva
> de su evolución. Tan poderosas serán las efusiones de la gracia Divina que se
> derramarán sobre una valiente comunidad que ya ha erigido en la esfera
> administrativa su Edificio principal en toda la gloria de su ornamentación exterior
> y que en el campo de enseñanza haya elevado en cada estado y provincia en el
> continente norteamericano, la bandera de su fe - tan grandes serán estas efusiones
> que sus miembros se encontrarán abrumados por las evidencias de su poder
> regenerador.
> El Comité Inter-Americano debe en dicha etapa - no, aún antes de que ésta se
> inicie - elevarse al nivel de sus oportunidades y demostrar un vigor, una
> consagración y empeño que serán proporcionados a las responsabilidades que éste
> ha asumido. No debe olvidarse ni por un momento, que Centro y Sur América
> abarcan no menos de veinte naciones independientes, constituyendo
> aproximadamente un tercio del número total de estados soberanos del mundo y que
> están destinados a desempeñar un papel de creciente importancia en la formación
> del futuro destino del mundo. Con el mundo que se contrae en un vecindario y los
> destinos de sus razas, naciones y gentes que se están entretejiendo
> inextricablemente, se desvanece la lejanía de estos estados del Hemisferio
> Occidental y las oportunidades latentes en cada uno de ellos se están haciendo cada
> vez más aparentes. Cuando se llegue a esta segunda etapa en el desarrollo
> progresivo de las actividades y empresas de enseñanza, bajo el Plan de Siete Años
> y la maquinaria requerida para su proseguimiento comienza a operar, los creyentes
> americanos, los pioneros de corazón vigoroso de este poderoso movimiento,
> guiados por la luz inagotable de Bahá'u'lláh en estricta conformidad con el Plan
> trazado por 'Abdu'l-Bahá y actuando bajo la dirección de la Asamblea Espiritual
> Nacional y asegurados de la ayuda del Comité Inter-Americano, tienen que iniciar
> una ofensiva contra los poderes de las tinieblas, la corrupción y la ignorancia - una
> ofensiva que debe extenderse hasta el último extremo del continente sudamericano
> y abrazar dentro de su esfera de acción a cada una de las veinte naciones que la
> componen.
> Que algunos, en este mismo momento, apresten sus esfuerzos, huyan de sus
> pueblos, ciudades y estados natales, abandonen su país y "poniendo toda su
> confianza en Dios como la mejor provisión para su viaje", vuelvan sus rostros y
> dirijan sus pasos hacia esas regiones distantes, esos campos vírgenes, esas ciudades
> no capituladas y encaminen sus energías a la captura de las ciudadelas de los
> corazones de los hombres - corazones los cuales, como Bahá'u'lláh ha escrito,
> "pueden ser subyugados por las huestes de la Revelación y de la expresión". Que
> ellos no se detengan hasta cuando llegue aquella fecha en la que sus compañeros
> de labor hayan pasado la primera etapa de su campaña de enseñanza, pero por lo
> contrario, que ellos, desde este mismo momento, se levantes para anunciar esta
> fase inaugural de aquello que será considerado como uno de los capítulos más
> glorioso en la historia universal de su Fe. Que ellos, desde el mismo principio "se
> enseñen a sí mismos, para que sus palabras atraigan a los corazones de los que
> le escuchan". Que ellos consideren el triunfo de su Fe como su "objetivo
> cumbre". Que ellos no "consideren lo grande o pequeño del receptáculo" que
> lleva la mensura de favores que Dios derrama en esta época. Que ellos "se
> desprendan de todo apego a este mundo y a sus vanidades" y que con aquel
> espíritu de desprendimiento que 'Abdu'l-Bahá ejemplificó y deseaba que ellos
> imitaran, induzcan a estas gentes y países diversificados a que recuerden a Dios y a
> Su suprema Manifestación. Que su amor sea un "depósito de tesoros para sus
> almas" en el día cuando "todo pilar temblará, cuando la piel misma de los
> hombres se estremecerá, cuando todos los ojos se alzarán aterrorizados".
> Que sus "almas fulguren con la llama del Fuego eterno que se encuentra
> encendido en el mismo centro del mundo, en tal forma que las aguas del
> universo serán impotentes para enfriar su ardor". Que ellos sean "irrestringidos
> como el viento" al cual "no pueden causarle dolor ni agrandarle la vista de la
> desolación ni las muestras de la prosperidad". Que ellos "suelten sus lenguas y
> proclamen incesantemente Su Causa". Que ellos "proclamen aquello que el Más
> Grande Espíritu los inspire a pronunciar al servicio de la Causa de su Señor".
> Que ellos "cuiden de no contender con alguien, más aún que se esfuercen para
> hacerle consciente de la verdad de manera bondadosa y con muy convincentes
> exhortaciones". Que ellos "proclamen Su Mensaje enteramente por amor a Dios
> y con ese mismo espíritu acepten cualquier respuesta que sus palabras pueden
> suscitar en sus oyentes". Que ellos ni por un momento, se olviden que el "Fiel
> Espíritu los fortalecerá mediante su poder", y que "una compañía de Sus
> ángeles escogidos los acompañarán, como lo ha ordenado Aquél Quien es el
> Todopoderoso, el Omnisapiente". Que ellos siempre tengan en mente "Cuán
> grande es la bienaventuranza que espera a aquellos que han alcanzado el honor
> de servir al Todopoderoso", y recuerden que tal servicio, es en verdad, “el
> príncipe de todos los buenos hechos y el ornamento de todo acto bueno".
> Y finalmente, que las palabras conmovedoras de Bahá'u'lláh, a medida que
> siguen su rumbo a través del largo y ancho del continente sudamericano, estén
> siempre en sus labios, sean un consuelo para sus corazones, una luz en su camino,
> un compañero en su soledad y un sustento diario en sus viajes: "Oh caminante en
> el sendero de Dios! Toma tu porción del océano de Su gracia y no te prives de las
> cosas que yacen ocultas en sus profundidades. Una gota de este océano, si fuera
> derramada sobre todos los que están en los cielos y en la tierra, sería suficiente
> para enriquecerles con la munificencia de Dios, el Todopoderoso, el
> Omnisciente, el Sapientísimo. Con las manos de la renunciación, saca de sus
> aguas vivificadoras, y rocía con ellas todas las cosas creadas, para que sean
> limpiadas de todas las limitaciones hechas por el hombre y puedan aproximarse
> a la poderosa sede de Dios, este resplandeciente y sagrado Lugar. No te apenes si
> lo realizas solo. Dios te sea suficiente para todo. Proclama la Causa de tu Señor
> a todos los que están en los cielos y en la tierra. Si algún hombre respondiera a
> tu llamado, descubre ante él las perlas de la sabiduría del Señor tu Dios, que Su
> Espíritu te ha enviado, y sé de aquellos que de verdad creen. Y si alguien
> rechazara tu ofrecimiento, apártate de él y deposita tu fe y confianza en el Señor,
> tu Dios, el Señor de todos los mundos. ¡Por la rectitud de Dios! Quienquiera en
> este Día, abra sus labios y haga mención del nombre de su Señor, las huestes de
> la inspiración Divina descenderán sobre él desde el cielo de Mi nombre, el
> Omnisciente, el Sapientísimo. También descenderá sobre él el Concurso en lo
> Alto, cada uno llevando en alto, un cáliz de luz pura. Así ha sido preordinado en
> el reino de la Revelación de Dios, por el mandato de Aquél Quien es el Todo
> Glorioso, el Todopoderoso".
> Que estas palabras de 'Abdu'l-Bahá, recogidas de las Tablas del Plan Divino,
> suenen igualmente a sus oídos a medida que ellos avanzan, seguros y sin temor, en
> Su misión. "¡Oh, vosotros apóstoles de Bahá'u'lláh! ¡Que mi vida sea
> sacrificada por vosotros! ¡Contemplad los portales que Bahá'u'lláh ha abierto
> ante vosotros! Considerad cuán eminente y excelsa es la posición que estáis
> destinados a alcanzar; cuán especiales son los dones con los que vosotros habéis
> sido dotados. Mis pensamientos se dirigen hacia vosotros y mi corazón salta
> dentro de mí cuando os mencionan. Si supierais cómo brilla mi alma con vuestro
> amor, una dicha tan grande invadiría vuestros corazones, que daría lugar a que
> quedarais enamorados los unos de los otros. Todo el alcance de vuestro éxito
> todavía no ha sido revelado; su significado todavía no es comprendido. Dentro
> de poco atestiguaréis con vuestros propios ojos, con cuánta brillantez cada uno
> de vosotros aun como una estrella resplandeciente, irradiaría en el firmamento
> de vuestro país la luz de la Guía Divina y concederá a su pueblo la gloria de una
> vida eterna. Tengo la ferviente esperanza de que en el futuro cercano, el mundo
> entero pueda ser agitado y sacudido por los resultados de vuestras hazañas. El
> Todopoderoso sin duda os concederá la ayuda de Su gracia, os investirá con las
> pruebas de Su fuerza y dotará vuestras almas con el poder sustentador de Su
> Espíritu Santo. Que no os preocupe lo reducido que podáis ser numéricamente,
> no os estáis oprimidos por la multitud de un mundo incrédulo. Esforzaos;
> vuestra misión es indeciblemente gloriosa. Si el buen éxito llegara a coronar
> vuestra empresa, América ciertamente evolucionará en un centro del cual
> emanarán las olas del poder espiritual y el trono del Reino de Dios, será
> firmemente establecido en la plenitud de su majestad y gloria."
> Debe recordarse que la realización del Plan de Siete Años comprende en lo que
> concierne al trabajo de enseñanza, no más que la formación de un centro, por lo
> menos, en cada una de las repúblicas de Centro y Suramericanas. El centenario del
> nacimiento de la Fe de Bahá'u'lláh debe ser testigo, si el Plan ya iniciado ha de
> tener buen éxito, de la colocación en cada uno de estos países de una fundación por
> rudimentaria que sea, sobre la cual pueda construir la generación creciente de
> creyentes americanos durante los primeros años del segundo siglo de la era Bahá'í.
> A ellos atañerá la tarea, en el curso de las décadas sucesivas, de extender y reforzar
> esas fundaciones y de proporcionar la guía, la ayuda y el estímulo necesarios que
> permitirá que los grupos de creyentes, los que se encuentran muy dispersos en esos
> países, puedan establecer Asambleas locales independientes y debidamente
> constituidas, y de tal modo erigir la estructura del Orden Administrativo de su Fe.
> La erección de tal estructura es primordialmente la responsabilidad de aquéllos
> quienes han sido convertidos al Divino Mensaje, por la comunidad de creyentes
> norteamericanos. Es una tarea que tiene que incluir, además de la obligación
> inmediata de permitir que cada grupo evolucione en una Asamblea local, el
> establecimiento de toda la maquinaria del Orden Administrativo, en conformidad
> con los principios espirituales y administrativos que gobiernan la vida y
> actividades de cada comunidad Bahá'í establecida a través del mundo. Ninguna
> desviación de estos principios fundamentales y claramente enunciados,
> incorporados y preservados en las constituciones Bahá'ís nacionales y locales, los
> cuales todas las comunidades Bahá'ís tienen en común, debe ser tolerada bajo
> ninguna circunstancia. Ésta es sin embargo, una tarea que concierne a aquéllos
> quienes en un período posterior, deberán levantarse para adelantar un trabajo que
> en realidad no ha sido aún efectivamente iniciado.
> 
> La Fundación Necesaria
> 
> La preparación del terreno en forma más sistemática, para el establecimiento de
> la fundación necesaria sobre la cual tales instituciones permanentes nacionales y
> locales pueden ser erigidas y firmemente establecidas, es una tarea que muy pronto
> requerirá la atención concentrada de los promotores del Plan de Siete Años. Tan
> pronto como sea desempeñada su obligación inmediata en relación con la apertura
> de los pocos territorios restantes en los Estados Unidos y el Canadá, debe
> concebirse un plan cuidadosamente trazado, cuya meta sea el establecimiento de
> dicha fundación. Como ya se ha especificado, la provisión para estas empresas
> vastas y preliminares, cuyo alcance debe abarcar toda el área ocupada por las
> repúblicas centro y suramericanas, constituye el corazón mismo de la campaña de
> enseñanza gestionada bajo el Plan de Siete Años y debe decidir finalmente la
> suerte del mismo. De esta campaña tiene que depender no sólo el desempeño
> eficaz de las solemnes obligaciones emprendidas con relación al presente Plan,
> sino también el desarrollo progresivo de las etapas subsiguientes, esenciales para la
> realización de la visión de 'Abdu'l-Bahá, del papel que los creyentes americanos
> han de desempeñar en la propagación de su Causa por todo el mundo.
> Estos empeños, preliminares como son a las faenas enérgicas y organizadas que
> deben distinguir a las futuras generaciones de creyentes en los países latinos,
> requieren a su vez, sin un momento de dilación de parte de la Asamblea Espiritual
> Nacional y de ambos comités, el de Enseñanza y el Inter-Americano, cuidadosas
> investigaciones preparatorias al envío de pioneros y de maestros viajeros cuyo
> privilegio será el de elevar el llamado del Nuevo Día en un nuevo continente.
> Yo sólo puedo, en mi deseo de ser de algún servicio a aquéllos que asumirán
> responsabilidades tan grandes y que experimentarán tal abnegación, tratar de
> ofrecer algunas sugerencias provechosas, las que espero faciliten el logro de la
> gran labor que se llevará a cabo en el futuro muy cercano. A este trabajo que debe
> constituir después de completado, un acontecimiento culminante e histórico de
> primera importancia, deben ser resueltamente consagradas las energías de toda la
> comunidad. El número de maestros bahá'ís ya sean ellos pioneros o viajantes, debe
> ser sustancialmente aumentado. Los recursos materiales que serán puestos a
> disposición de ellos, deben ser multiplicados y administrados con eficiencia. La
> literatura, de la que ellos deben estar provistos, debe aumentarse grandemente en
> cantidad. La publicidad que debe ayudarlos en la distribución de dicha literatura
> debe ser amplificada, centralmente organizada y vigorosamente dirigida. Las
> posibilidades latentes en estos países deben ser explotadas en forma diligente y
> desarrolladas en forma sistemática. Los diversos obstáculos causados por muy
> variantes condiciones políticas y sociales prevalecientes en estos países, deben ser
> examinados cuidadosamente y superados en forma resuelta. En una palabra,
> ninguna oportunidad debe ser desatendida y ningún esfuerzo debe ser escatimado
> para colocar una base tan extensa y sólida como sea posible para el progreso y
> desarrollo de la empresa de enseñanza más grande jamás iniciada por la comunidad
> Bahá'í americana.
> La cuidadosa traducción de importantes escritos Bahá'ís como son aquéllos
> relacionados con la historia, las enseñanzas o el Orden Administrativo de la Fe, y
> su extensa y sistemática diseminación, en grandes cantidades y a través de tantas
> de estas repúblicas como sea posible y en los idiomas que sean más apropiados y
> necesitados, parecerían ser la medida principal y más urgente que debe tomarse
> simultáneamente con la llegada de los trabajadores pioneros a esos campos. "Los
> libros y los folletos" escribe 'Abdu'l-Bahá en una de las Tablas del Plan Divino,
> "deben ser traducidas o redactadas en los idiomas de esos países e islas, para que
> circulen en cada lugar y en todas direcciones". En los países donde las autoridades
> civiles o cualquier círculo influyente no puedan levantar objeciones, esta medida
> debe reforzarse por publicaciones en diversas dependencias de la Prensa, de
> artículos y cartas cuidadosamente redactados, diseñados para inculcar en el público
> en general ciertos aspectos de la conmovedora historia de la Fe y el alcance y
> carácter de sus enseñanzas.
> Cada trabajador en esos campos, ya sea en calidad de maestro viajante o de
> pionero, yo creo, debe hacer su interés principal y constante el relacionarse en
> forma amistosa con todos los sectores de la población sin consideración a clase,
> credo, nacionalidad o color; el familiarizarse con sus ideas, gustos y hábitos; el
> estudio de la mejor forma de acercamiento apropiado para ellos; la concentración
> paciente y discreta en algunos que han demostrado una capacidad y receptividad
> marcadas y el empeño en extremo benevolente por implantar tanto amor, celo y
> devoción en sus corazones, que se les permita a su vez que lleguen a ser
> promotores autosuficientes e independientes de la Fe en sus localidades
> respectivas. "Asociaos con todos los hombres, oh pueblo de Bahá", es la
> amonestación de Bahá'u'lláh, "con espíritu de amistad y compañerismo. Si sois
> conscientes de cierta verdad, si poseéis una joya, de la que otros están privados,
> compartidla con ellos en un lenguaje de sumo afecto y buena voluntad. Si es
> aceptada, si cumple su propósito, habréis logrado vuestro objetivo. Si alguien la
> rehusara, abandonadle a sí mismo, e implorad a Dios que le guíe. Guardaos de
> tratarle sin bondad. Una lengua amable es el imán del corazón de los hombres.
> Es el pan del espíritu, reviste de significado las palabras, es fuente de la luz de la
> sabiduría y el entendimiento".
> Por otra parte, un esfuerzo puede y debe ser hecho, no sólo por los cuerpos
> representativos Bahá'ís, sino otros creyentes individuales quienes están privados
> del privilegio de visitar esas costas o de radicarse en ese continente, por aprovechar
> toda oportunidad que se presente para entablar relaciones y despertar el genuino
> interés de aquellas gentes que son o ciudadanos de esos países o están en alguna
> forma vinculadas con éstos, no importa cuáles fueren sus intereses o profesiones.
> Por medio de la bondad que se les demuestre o cualquier literatura que se les dé, o
> cualquier vínculo que puedan establecer con ellos, los creyentes americanos
> pueden de tal modo sembrar en sus corazones tales semillas que en futuras
> circunstancias pueden germinar y rendir los resultados más inesperados. Sin
> embargo, debe tenerse cuidado todo el tiempo, no sea que en su afán por adelantar
> los intereses internacionales de la Fe se frustre su propósito y ellos alejen por
> medio de cualquier acto que pueda ser interpretado erróneamente como un
> atentado a convertirlos y hacerles indebida presión, a aquéllos a quienes ellos
> desean atraer a su Causa.
> 
> Llamado para Pioneros
> 
> Yo dirigiría particularmente mi llamado a aquellos creyentes americanos
> presionados como están por problemas múltiples, urgentes y siempre crecientes
> que se les presentan en la actualidad y a quienes pueda serles posible, no importa
> cuál fuese su profesión o empleo, ya sea que fuesen hombres de negocios, maestros
> de escuela, abogados, escritores, oficinistas o algo parecido, establecer su
> residencia permanente en aquellos países que puedan ofrecerles una probabilidad
> razonable de poder ganarse los medios de vida. Ellos, a través de su acción, estarán
> aliviando la presión siempre creciente de su Fondo para la Enseñanza, la que, en
> vista de su reducido tamaño, debe proporcionar, cuando no se pueda en otra forma,
> los gastos de viaje y otros en los cuales se incurra en relación con el desarrollo de
> esta vasta empresa. Si ellos encontraren imposible aprovecharse de un privilegio
> tan singular y sagrado, que ellos, atentos a las palabras de Bahá'u'lláh, se decidan,
> cada uno con los medio de su disposición, a nombrar un delegado, quien de parte
> de ese creyente, se levante y lleve a cabo una empresa tan noble. "Centrad
> vuestras energías" son las palabras de Bahá'u'lláh, “en la propagación de la Fe de
> Dios. Quien sea digno de vocación tan elevada, que se levante y lo promueva.
> Quien sea incapaz de hacerlo, tiene el deber de designar a quien en su lugar,
> haya de proclamar esta Revelación, cuya fuerza ha hecho temblar las más
> poderosas estructuras, ha reducido a polvo todas las montañas y ha anonadado a
> todas las almas.”
> En cuanto a aquéllos a quienes les ha sido posible dejar sus hogares y su país y
> servir en esas regiones, ya sea temporal o permanentemente, un deber especial
> recae sobre ellos, el cual debe tenerse en mente continuamente. Debe ser una de
> sus metas principales por una parte, el mantenerse en comunicación constante con
> el Comité Nacional encargado específicamente de la promoción de su trabajo y,
> por otra parte, la de cooperar por todos los medios posibles y en la mayor armonía,
> con aquellos correligionarios en esos países, no importa en qué campo ellos
> trabajen, no importa su posición, habilidad o experiencia. A través de la realización
> de su primer deber ellos derivarán el estímulo necesario y obtendrán la guía
> necesaria que les permitirá llevar adelante su misión en forma efectiva y ellos
> también, por medio de sus informes periódicos a ese comité, impartirán al cuerpo
> conjunto de sus correligionarios las nuevas de los últimos desarrollos en sus
> actividades. Por medio del cumplimiento de su otra obligación, ellos asegurarán
> una eficiencia uniforme, facilitarán el progreso e impedirán cualquier incidente
> adverso que pueda obstaculizar el desarrollo de su empresa común. El mantener
> estrecho contacto y relaciones armoniosas entre el Comité Inter-Americano,
> encargado de la inmediata responsabilidad de organizar una empresa de tan vasto
> alcance y los pioneros privilegiados que están realmente ejecutando esa empresa y
> extendiendo sus ramificaciones por todas partes, como también entre los mismos
> pioneros, establecería, además de sus ventajas inmediatas, un ejemplo meritorio e
> inspirados para las generaciones por venir, que han de continuar, son sus
> complejidades creciente, el trabajo que se inicia en la actualidad. Sin duda sería de
> importancia y valor excepcionales, particularmente en estos tiempos cuando las
> diferentes restricciones impuestas en esos países hacen difícil que un número
> considerable de pioneros bahá'ís establezca su residencia y gane su subsistencia en
> esos estados, que algunos de los creyentes cuyos ingresos por reducidos que sean,
> les proporcione los medios para una existencia independiente, arreglarán sus
> asuntos de tal manera que les fuera posible residir indefinidamente en esos países.
> Los sacrificios que implica, el valor, la Fe y la perseverancia que esto exige son sin
> duda muy grandes. Su valor, si embargo, no puede ser nunca determinado en la
> presente época y la recompensa ilimitada que recibirán aquéllos que demuestren
> esas cualidades no podrá ser adecuadamente descrita. "Aquéllos que han
> abandonado su país", es el propio testimonio de Bahá'u'lláh, "por el propósito de
> enseñar Nuestra Causa, a éstos los fortalecerá el Fiel Espíritu mediante su
> poder. ¡Por mi vida! Ningún acto, por muy grande que sea, puede comparársele
> excepto los hechos que han sido ordenados por Dios, El Omnipotente, el más
> Poderoso. Tal servicio es, en verdad, el príncipe de todos los buenos hechos y el
> ornamento de todo acto bueno".
> Tal recompensa, debe notarse, no debe ser considerada como una bendición
> puramente abstracta confinada a la vida futura, sino también como un beneficio
> tangible que sólo tal valor, fe y perseverancia pueden conferir en este mundo
> material. Los logros sustanciales, tales espirituales como administrativos que han
> sido realizados por los creyentes representantes tanto del Canadá como de los
> Estados Unidos en el continente lejano de Australasia y más reciente en Bulgaria,
> proclaman en términos inequívocos la naturaleza de esos permios que aún en este
> mundo ese heroísmo tan genuino está destinado a ganar. Bahá'u'lláh ha escrito en
> un pasaje memorable, exaltando a aquéllos de Sus amados que "han viajado en Su
> Nombre y para Su encomio a través de los países", que "Quienquiera que haya
> logrado la presencia de ellos se glorificará al conocerlos y todos los habitantes de
> todos los países serán iluminados por el recuerdo de ellos".
> 
> La Parte Predominante
> 
> En este momento me siento conmovido al serme recordada la parte que las
> siervas de Bahá'u'lláh, distintas de los hombres, han tenido desde el comienzo de la
> Fe en occidente en abrir paso por sí solas en tantos países tan diversificados y
> dispersos sobre toda la superficie del globo, no sólo para pagar tributo a tal fervor
> apostólico que es verdaderamente rememorativo de los heroicos hombres que
> fueron responsables por el nacimiento de la Fe de Bahá'u'lláh, sino también para
> poner en relieve el significado de aquella preponderante participación que las
> mujeres del occidente han tenido y tienen en el establecimiento de Su Fe a través
> del mundo entero. El Mismo 'Abdu'l-Bahá ha atestiguado: "Entre los milagros que
> distinguen a esta Sagrada Dispensación es el de que las mujeres han hecho
> patente una audacia mayor de aquélla de los hombres que se han enrolado en
> las filas de la Fe". Un testimonio tan grande y espléndido es aplicable en
> particular al Occidente y a pesar de que hasta ahora éste ha sido confirmado
> copiosa y convincentemente, a medida que pasan los años, éste debe ser reforzado
> conforme los creyentes americanos van introduciendo la fase más gloriosa de sus
> actividades de enseñanza bajo el Plan de Siete Años. La "audacia" que, en las
> palabras de 'Abdu'l-Bahá, ha caracterizado sus hazañas en el pasado, no debe ser
> eclipsada mientras ellas permanecen en el umbral de hazañas aún más grandes y
> nobles. Por lo contrario, ésta debe, en el trascurso del tiempo y a lo ancho y largo
> de los vastos territorios vírgenes de la América Latina, ser demostrada más
> convincentemente y ganar para la amada Causa victorias más conmovedoras que
> cualquiera hasta ahora logradas.
> 
> A la Juventud Bahá'í
> 
> A la juventud bahá'í de América, además, siento que debe dirigírsele unas
> palabras en particular, a medida que yo estudio las posibilidades que ofrece una
> campaña de proporciones tan gigantescas al espíritu anhelante y emprendedor que
> inspira en ellos en forma tan poderosa el servicio a la Causa de Bahá'u'lláh. A pesar
> de que les falta experiencia y de que se enfrentan con recursos insuficiente, el
> espíritu aventurero que tienen, el vigor, la viveza y el optimismo que hasta ahora
> han demostrado tan consistentemente, los capacitan para que desempeñen una
> parte activa en despertar el interés y obtener la lealtad de sus compañeros jóvenes
> en esos países. Ninguna demostración más grande puede ser brindada a las gentes
> de ambos continentes, de la vitalidad juvenil y la fuerza vibrante que anima la vida
> y las instituciones de la naciente Fe de Bahá'u'lláh que la participación inteligente,
> persistente y efectiva de la Juventud Bahá'í de todas las razas, nacionalidades y
> clases tanto en la esfera de la enseñanza como de la administrativa de las
> actividades Bahá'ís. Por medio de tal participación, los críticos y enemigos de la
> Fe, contemplando con diversos grados de escepticismo y resentimiento los
> procesos evolucionarios de la Causa de Dios y Sus instituciones, pueden ser la
> mejor forma convencidos de la indudable verdad de que dicha Causa se encuentra
> intensamente viva, es cabal hasta su mismo núcleo y que sus destinos están bien
> custodiados. Tengo la esperanza y hago votos porque dicha participación no sólo
> resulte en la gloria, la fuerza y el prestigio de la Fe, sino que también tenga una
> reacción tan poderosa en la vida espiritual y vigorizar a tal extremo las energías de
> los miembros jóvenes de la comunidad Bahá'í, que les permita poner de manifiesto
> en una medida mayor sus capacidades inherentes y desarrollar una etapa más
> avanzada en su evolución espiritual bajo la sombra de la Fe de Bahá'u'lláh.
> La Posición Especial de Panamá
> 
> Leal a las disposiciones de la Carta Constitucional formulada por la pluma de
> 'Abdu'l-Bahá, siento que es mi obligación llamar la atención especial de aquéllos a
> quienes la ha sido confiada, a las necesidades urgentes de la República de Panamá
> y de la posición especial que ésta disfruta tanto en vista de su relativa proximidad
> al corazón y centro de la Fe en Norteamérica como de su posición geográfica en
> calidad de eslabón entre dos continentes. "Todos los países antes mencionados"
> 'Abdu'l-Bahá ha escrito en una de las Tablas del Plan Divino, refiriéndose a los
> Estados Latinos, "son de importancia pero en especial la República de Panamá,
> donde los Océanos Atlántico y Pacífico se juntan por medio del Canal de
> Panamá. Es éste un centro para los viajes y tránsito desde América a otros
> continentes del mundo y en el futuro ganará suma importancia". "Del mismo
> modo", Él ha escrito del tema éste, "Debéis prestar gran atención a la República
> de Panamá, ya que en ese punto el Occidente y el Oriente se encuentran unidos
> por medio del Canal de Panamá y está ella situada entre dos grandes océanos.
> Ese lugar llegará a ser muy importante en el futuro. Las enseñanzas, una vez
> que sean establecidas allí, unirán al Oriente y al Occidente, al Norte y al Sur".
> Una posición tan privilegiada ciertamente exige la atención especial y expedita de
> la comunidad americana Bahá'í. Con la República de México ya abierta a la Fe y
> con una Asamblea Espiritual debidamente constituida en su cuidad capital, la
> penetración hacia el sur de la Fe de Bahá'u'lláh en un país vecino es sólo un paso
> natural y lógico y se espera que no será un paso difícil. No se debe escatimar
> esfuerzo ni se debe considerar ningún sacrificio demasiado grande para el
> establecimiento de un grupo, por pequeño que sea, en una República que ocupa
> tanto espiritual como geográficamente una posición tan estratégica, un grupo que ,
> en vista de la potencia conque ya ha sido dotado por las palabras de 'Abdu'l-Bahá,
> no puede sino atraer hacia sí, tan pronto como sea formado, el flujo de gracia
> desbordante del Reino de Abhá y evolucionar con tanta maravillosa rapidez como
> para suscitar el asombro y la admiración aún de aquéllos que ya han sido testigos
> de evidencias tan conmovedoras de la fuerza y poder de la Fe de Bahá'u'lláh.
> Todos los posibles pioneros, lo mismo que todos los miembros del Comité Inter-
> Americano deben darle la preferencia, sin duda, a las necesidades espirituales de
> esta república privilegiada aunque todo esfuerzo debe ser hecho al mismo tiempo
> para introducir la Fe aunque sea en forma tentativa a las repúblicas de Guatemala,
> Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, las que la unirían en cadena
> ininterrumpida con sus Asambleas Madres en el Continente Norteamericano. Los
> obstáculos por formidables que sean, deben ser superados, los recursos del tesoro
> Bahá'í deben ser generosamente usados en su beneficio y los esfuerzos más
> capaces y más preciados deben ser consagrados a la causa de su despertar. La
> erección de aún otro puesto de avanzada para la Fe, en su corazón, creo firmemente
> que constituiría un punto culminante en la historia del Período Formativo de la Fe
> de Bahá'u'lláh en el Nuevo Mundo. Esta creará oportunidades sin límites,
> solidificará los esfuerzos y revigorizará la vida de aquéllos que habrán logrado esta
> hazaña e infundirá inmenso valor y dicha sin fin en los corazones de los grupos e
> individuos aislados en las repúblicas vecinas y distantes y ejercerá influencias
> espirituales intangibles y sin embargo poderosas sobre la vida y el futuro desarrollo
> de su pueblo.
> 
> Una Sabiduría Inescrutable, una Voluntad que Todo lo Compele
> 
> Ésta, bienamados amigos, es la perspectiva que se extiende ante los ojos y que
> desafía los recursos de la comunidad Bahá'í en éstos, los últimos años del Primer
> Siglo de la Era Bahá'í. Tales son las cualidades y los requisitos exigidos de ellos
> para el desempeño apropiado de sus responsabilidades y deberes. Tales son los
> requerimientos, las posibilidades y los objetivos del Plan que reclama cada onza de
> su energía. Quién sabe si estos pocos años restantes y fugaces no puedan estar
> preñados de sucesos, de inimaginable magnitud, con pruebas más severas de las
> que jamás han sido experimentadas por la humanidad, con conflictos más
> devastadores que cualquier otro que los haya precedido. Los peligros, por
> siniestros que sean, no deben en ningún tiempo turbar el brillo de su Fe recién
> nacida. La lucha y la confusión no importa lo desconcertante que parezca, nunca
> debe nublar su visión. Las tribulaciones por aflictivas que sean, no deben nunca
> hacer pedazos sus resoluciones. Las denunciaciones por estruendosas que sean,
> nunca deben minar su lealtad. Los trastornos por cataclísmicos que sean, nunca
> deben desviar su curso. El presente Plan, que acuerpa las florecientes esperanzas
> de un Maestro fallecido, debe ser perseguido, perseguido implacablemente, no
> importa lo perturbador de las crisis que puedan agitar a su país o al mundo. Lejos
> de ceder en su resolución, lejos de llegar a despreocuparse de su tarea, ellos no
> deben olvidar a ninguna hora, por muy abatidos que estén por las circunstancias,
> que la sincronización de esas crisis que estremecen al mundo con el desarrollo
> progresivo y fructífero de su tarea divinamente asignada es en sí mismo obra de la
> Providencia, el diseño de una Sabiduría inescrutable y el propósito de una voluntad
> que todo lo compele, una Voluntad que dirige y controla, en su propio modo
> misterioso, tanto el destino de la Fe como los destinos de los hombres. Tales
> procesos simultáneos de altos y bajos, de integración y de desintegración, de orden
> y caos, con sus reacciones continuas y recíprocas una con otras, son solamente
> aspectos del Plan más grande, único e indivisible, cuya fuente es Dios, cuyo autor
> es Bahá'u'lláh, el teatro de cuyas operaciones es el planeta entero y cuyos objetivos
> finales son la unidad de la raza humana y la paz de toda la humanidad.
> Las reflexiones como éstas deben fortalecer la determinación de toda la
> comunidad Bahá'í, debe disipar sus presentimientos negativos y elevarlos para que
> se vuelvan a dedicar a cada una de las disposiciones de esa Carta Constitucional
> Divina cuyo esquema ha sido delineada para ellos por la pluma de 'Abdu'l-Bahá. El
> Plan de Siete Años como ya ha sido mencionado, es sólo la etapa inicial, una
> piedra de apoyo para el desarrollo de las implicaciones de esta Carta
> Constitucional. El impulso, generado originalmente a través del movimiento de esa
> pluma y el que ahora avanza con creciente ímpetu la maquinaria del Plan de Siete
> Años, debe ser acelerado más aún durante los primeros años del próximo siglo y
> debe impeler a la comunidad americana Bahá'í para que inicie otras etapas
> adicionales en el desarrollo del Plan Divino, las cuales llevarán a éste mucho más
> allá de las costas del hemisferio del norte, a las tierras y entre los pueblos donde
> han de llevarse a cabo los actos más nobles de heroísmo de esa comunidad.
> 
> El Advenimiento del Reino
> Que cualquiera que esté inclinado a dudar del curso que esta envidiable
> comunidad está destinada a seguir, se vuelva y medite sobre las palabras de
> 'Abdu'l-Bahá, guardadas para siempre en las Tablas del Plan Divino y dirigidas a
> toda la comunidad de creyentes de Estados Unidos y Canadá: "Todo el alcance de
> vuestro buen éxito", Él les informa, "no ha sido aún revelado, su significado es
> todavía incomprendido. Dentro de poco vosotros atestiguaréis con vuestros
> propios ojos cuán brillantemente cada uno de vosotros así como una estrella
> brillante, radiará en el firmamento de su país, la luz de la Guía Divina y
> otorgará a su pueblo la gloria de una vida eterna. El alcance de vuestros futuros
> logros todavía permanece sin revelar. Tengo la ferviente esperanza que en el
> futuro cercano la tierra entera pueda ser conmovida y sacudida por los
> resultados de vuestras hazañas.” La esperanza, por lo tanto, que 'Abdu'l-Bahá
> abriga para vosotros es que el mismo buen éxito que ha acompañado vuestros
> esfuerzos en América, pueda coronar vuestros empeños en otras partes del mundo
> de manera que a través de vosotros la fama de la Causa de Dios pueda ser
> difundida a través del Oriente y del Occidente y que el advenimiento del Reino del
> Señor de las Huestes sea proclamado en todos los cinco continentes del globo. "El
> momento", Él añade de la manera más significativa, "en que este Mensaje Divino
> se lleva por los creyentes americanos desde las costas de América y se propaga a
> través de los continentes de Europa, Asia y Australasia y tan lejos como las islas
> del pacífico, esta comunidad se encontrará firmemente establecida en el trono de
> un dominio eterno. Entonces todas las gentes del mundo serán testigos de que
> esta comunidad está iluminada espiritualmente y guiada por mano divina.
> Entonces el mundo entero resonará con las alabanzas de su majestad y su
> grandeza".
> Ningún lector de estas palabras, tan vibrantes con promesas que no pueden ser
> cumplidas ni por consumación triunfante del Plan de Siete Años, puede esperar que
> una comunidad que ha sido elevada tan alto y dotada tan profusamente,
> permanezca satisfecha de cualquier distinción de la que se haga merecedora en el
> futuro inmediato. Descansar sobre tales laureles sería ciertamente equivalente a
> una traición de la confianza depositada en esa comunidad por 'Abdu'l-Bahá. El
> terminar repentinamente la cadena de victorias que la tienen que llevar al supremo
> triunfo cuando, "toda la tierra puede ser conmovida y sacudida" por los
> resultados de sus logros, destrozarían Sus esperanzas. La vacilación y la omisión
> en "la propagación a través de los continentes de Europa, Asia, África y
> Australasia y tan lejos como las islas del Pacífico" de un Mensaje tan
> magníficamente proclamado por ésta en el continente americano lo privarían del
> privilegio de encontrarse "firmemente establecida en el trono de un dominio
> eterno". La negligente pérdida del honor de proclamar "el advenimiento del
> Reino del Señor de las Huestes" en "todos los cinco continentes del globo"
> acallaría esas "alabanzas a su majestad y grandeza" las que de otro modo
> repercutirían a través de "el mundo entero". Los creyentes americanos, los
> embajadores de la Fe de Bahá'u'lláh, estoy firmemente convencido que nunca
> permitirán tal vacilación, fracaso o negligencia. Tal confianza nunca será
> traicionada, tales esperanzas nunca podrán ser despedazadas, tal privilegio nunca
> será perdido, ni tales alabanzas permanecerán sin ser expresadas. Más bien, la
> generación actual de esta comunidad bendita, en repetidas ocasiones bendita, irá de
> fuerza en fuerza y entregará a medida que el primer siglo llega a su fin, a las
> generaciones subsiguientes en el segundo siglo, la antorcha de la Guía Divina, no
> atenuada por los vientos tempestuosos que deben soplar sobre ella, para que ellas a
> su vez, fieles al deseo y mandato de 'Abdu'l-Bahá, puedan llevar esa antorcha, con
> ese mismo vigor, fidelidad y entusiasmo, a los rincones más oscuros y remotos de
> la tierra.
> Muy amados amigos! Nada mejor puedo hacer -ansioso como estoy por
> extender a cada uno de ustedes cualquier ayuda a mi alcance que pueda permitirles
> desempeñar con mayor eficiencia sus deberes divinamente asignados, los cuales se
> multiplican constantemente- que llamarles la atención especial, en esta hora
> decisiva, hacia estos pasajes inmortales, parte de los cuales han sido seleccionados
> del cúmulo de Escritos inéditos y no traducidos de Bahá'u'lláh. Ya sea en Su
> revelación de la posición y funciones de Sus amados o Sus elogios de la grandeza
> de Su Causa o Su énfasis en la suprema importancia de la enseñanza o en los
> peligros que Él presagia, los consejos que Él imparte, las advertencias que Él
> profiere, las perspectivas que Él revela y las aseveraciones y promesas que Él da,
> estos ejemplos dinámicos y típicos de la sublime Palabra de Bahá'u'lláh, teniendo
> cada uno relación directa con las tareas que actualmente enfrentan o que yacen
> delante de la comunidad Bahá'í americana, no pueden dejar de producir en la
> mente y corazón de cada uno de sus miembros quienes se acercan a éstos con la
> humildad y desprendimiento debidos, reacciones de tal poder que iluminen todo su
> ser y que intensifiquen enormemente sus esfuerzos diarios.
> "Oh amigos! No descuidéis las virtudes con que habéis sido dotados, ni seáis
> negligentes con vuestro alto destino. Sois las estrellas del cielo del
> entendimiento, la brisa que sopla al amanecer, las fluyentes aguas de las cuales
> debe depender la vida misma de todos los hombres, las letras inscritas de su
> pergamino sagrado." "Oh pueblo de Bahá! Sois las brisas primaverales que
> soplan sobre el mundo. Mediante vosotros, Nos hemos adornados el mundo del
> ser con el ornamento del conocimiento del Más Misericordioso. Por medio de
> vosotros el rostro del mundo ha sido adornado con sonrisas y ha resplandecido el
> brillo de Su luz. Aferraos al cordón de constancia, de manera tal que todas las
> vanas imaginaciones se desvanezcan por completo. Apresuraos del horizonte de
> poder, en el nombre de vuestro Señor, el Irrestringido, y anunciad a Sus siervos
> con sabiduría y elocuencia, las buenas nuevas de esta Causa, cuyo esplendor ha
> sido derramado sobre el mundo del ser. Ciudad que nada os impida observar lo
> que la Pluma de Gloria os ha prescrito mientras se movía sobre Su Tabla con
> soberana majestad y poder. Grande es la bendición de aquel que ha respondido a
> su penetrante voz, cuando fue alzada, por el poder de la verdad, ante todos los
> que están en el cielo y todos los que están en la tierra. Oh pueblo de Bahá! El río
> que es la Vida misma ha fluido para vosotros. Bebed en Mi nombre, a pesar de
> los que no han creído en Dios, el Señor de la Revelación. Os hemos hecho las
> manos de Nuestra Causa. Haced victorioso a esta Agraviado, que ha sido
> penosamente probado en manos de los obradores de iniquidad. Él, en verdad,
> ayudará a todo el que Le ayude, y recordará a todo el que Le recuerde. Esto lo
> atestigua esta Tabla que ha derramado el resplandor de la amorosa bondad de
> vuestro Señor, el Todo Glorioso, el Que Compele Todo".
> "¡Bendito es el pueblo de Bahá! ¡Dios es Mi testigo! Son el solaz del ojo de la
> creación. Con ellos han sido adornados los universos y la Tabla Preservada ha
> sido revestida. Son ellos quienes han navegado en el arca de la independencia
> absoluta, con rostros fijos en la Aurora de la Belleza. Cuán grande es su
> bendición por haber alcanzado lo que su Señor, el Omnisciente, el Sapientísimo,
> ha deseado. Con su luz los cielos han sido adornados y se han hecho brillar los
> rostros de aquellos que se han acercado a Él. ¡Por la tristeza que aflige la belleza
> del Todo Glorioso! Tal es la posición ordenada para el verdadero creyente, que
> si en medida menor que el ojo de una aguja fuese revelada a la humanidad la
> gloria de esta posición, todo observador se consumiría en su anhelo por
> alcanzarla. Por esta razón, se ha decretado que, en esta vida terrenal, la medida
> completa de la gloria de su propia posición permanezca oculta a los ojos de tal
> creyente. Si se levantara el velo, y se manifestara la gloria plena de la posición
> de aquellos que se han vuelto completamente hacia Dios y han renunciado al
> mundo, por amor a Él, toda la creación quedaría atónita."
> "¡En verdad, digo! Nadie ha comprendido la raíz de esta Causa. Incumbe a
> cada uno, en este día, percibir con el ojo de Dios y escuchar con Su oído.
> Quienquiera que Me mire con ojo que no sea el Mío, jamás podrá conocerme.
> Ninguna entre las Manifestaciones de antaño, excepto en un grado prescrito,
> jamás ha percibido completamente la naturaleza de esta Revelación. Doy
> testimonio ante Dios de la grandeza, la inconcebible grandeza de esta
> Revelación. Una y otra vez hemos testificado, en la mayoría de Nuestras Tablas,
> esta verdad, para que la humanidad sea despertada de su negligencia. ¡Cuán
> grande es la Causa, cuán abrumador el peso de su Mensaje! En esta
> poderosísima Revelación, todas las Dispensaciones del pasado han alcanzado su
> más elevada y final consumación. Aquello que ha sido puesto de manifiesto en
> esta preeminente, en esta muy exaltada Revelación, no tiene paralelo en los
> anales del pasado, ni nada similar han de presenciar edades futuras. El
> propósito que cimienta toda la creación es la revelación de este muy sublime, de
> este Día santísimo, Día conocido por el Día de Dios en Sus Libros y Escrituras;
> Día que todos los Profetas, y los Elegidos, y los santos, han deseado presenciar.
> La más pura esencia y la más perfecta expresión de todo lo que los pueblos del
> pasado hayan dicho o escrito, han sido enviadas mediante esta potentísima
> Revelación desde el cielo de la Voluntad del Poseedor de todo, el Dios
> perdurable. Este es el Día en que los más excelentes favores de Dios han sido
> derramados sobre los hombres, Día en que Su poderosísima gracia ha sido
> infundida en todas las cosas creadas."
> "Este es el Día en que el Océano de la misericordia de Dios ha sido
> manifestado a los hombres, Día en que el Sol de Su amorosa bondad ha
> derramado su resplandor sobre ellos, Día en que las nubes de Su generoso favor
> han dado sombra a toda la humanidad. ¡Por la rectitud de Mi propio Ser!
> Grande, inmensurablemente grande es esta Causa! Poderoso, inconcebiblemente
> poderoso es este Día, y todo Mensajero ha gemido en Su anhelo por esta
> Revelación, revelación que, no bien fue revelada, cuando todo lo creado exclamó
> diciendo: '¡La tierra es de Dios, el Más Exaltado, el Más Grande!' El Día de la
> Promesa ha llegado, y Aquel Quien es el Prometido proclama en voz alta ante
> todos los que están en el cielo y todos los que están en la tierra:
> '¡Verdaderamente, no hay Dios sino Él, el Que Ayuda en el Peligro, el Que
> Subsiste por Sí mismo!' ¡Juro por Dios! Aquello que había sido resguardado
> desde la eternidad en el conocimiento de Dios, el Conocedor de lo visible e
> invisible, está revelado. Felices los ojos que vean el Semblante de Dios, el Señor
> de toda la existencia, y el rostro que se vuelva hacia Él.”
> “¡Grande, en verdad es este Día! Las alusiones que se hacen a él en las
> sagradas Escrituras como el Día de Dios atestiguan su grandeza. El alma de
> cada Profeta de Dios, de cada Mensajero Divino, ha añorado este maravilloso
> Día. Asimismo, todos los pueblos de la tierra han ansiado llegar a él. En este Día
> hay una puerta más abierta que el cielo y que la tierra. El ojo de la misericordia
> de Aquel Quien es el Deseo del mundo se ha vuelto hacia todos los hombres. Un
> acto, por infinitesimal que sea, cuando se le ve en el espejo del conocimiento de
> Dios, es más poderoso que una montaña. Cada gota ofrecida en Su sendero es
> como el mar en ese espejo. Pues éste es el Día en que el Dios único y verdadero -
> glorificado sea Él- ha anunciado en todos Sus Libros a Sus Profetas y Sus
> Mensajeros. Esta es una Revelación bajo la cual, si un hombre derramare por
> ella una gota de sangre, millares de océanos serían su recompensa. Un momento
> fugaz, en este Día, sobrepasa a siglos de una edad pasada. Ni el sol ni la luna ha
> presenciado día como este Día."
> "Este es el Día en que el mundo invisible proclama: 'Grande es tu bendición,
> oh tierra, porque has sido hecha el escabel de tu Dios y has sido escogida como
> el asiento de Su poderoso trono'."
> "El mundo del ser brilla, en este Día, con el resplandor de este Divina
> Revelación. Todo lo creado ensalza su gracia salvadora y canta sus alabanzas.
> El universo está envuelto en éxtasis de alegría y regocijo. Las Escrituras de
> Dispensaciones pasadas celebran el gran Jubileo que debe necesariamente
> saludar este más gran Día de Dios. Bienaventurado él que ha vivido para ver este
> Día y ha reconocido su posición."
> "En este Día un Sol distinto ha aparecido, y un Cielo diferente ha sido
> adornado con sus estrellas y sus planetas. El mundo es otro mundo, y la Causa
> otra Causa. Este es el Día que pasadas edades y siglos jamás podrán rivalizar.
> Sábelo, y no seas de los ignorantes. Este es el Día en que los oídos humanos han
> tenido el privilegio de escuchar lo que Aquel Quien conversó con Dios (Moisés)
> escuchó sobre el Sinaí, lo que Aquel Quien es el Amigo de Dios (Muhammad)
> oyó cuando era elevado hacia donde Él, lo que Aquel Quien es el Espíritu
> (Jesús) oyó cuando ascendía adonde Él, el Que Ayuda en el Peligro, el Que
> Subsiste por Sí mismo."
> "Éste es el Día de Dios, y esta Causa Su Causa. Feliz aquel que ha
> renunciado a este mundo y se ha aferrado a Aquel Quien es la Aurora de la
> Revelación de Dios. Este es el Rey de los Días, el Día que ha presenciado la
> llegada del Más Amado, de Aquel que a través de toda la eternidad fuera
> aclamado como el Anhelo del Mundo. De todos los días éste es el Principal, y el
> Rey de ellos. Grande es la bendición de aquel que, por el dulce aroma de estos
> días, ha alcanzado la vida eterna, y quien, con la mayor firmeza, se ha levantado
> para ayudar a la Causa de Aquel Quien es el Rey de los Nombres. Tal hombre es
> como un ojo para el conjunto de la humanidad."
> "Inigualable es este Día, porque es como un ojo para edades y siglos pasados
> y como una luz para la oscuridad de los tiempos. Este Día es diferente de otros
> días, y esta Causa diferente de otras causas. Implorad al Dios único y verdadero
> que no prive los ojos de los hombres de ver sus signos, ni sus oídos de oír la
> penetrante voz de la Pluma de Gloria. Estos días son los días de Dios, con un
> momento de los cuales ni edades ni siglos podrán jamás rivalizar. Un átomo en
> estos días es como el sol, una gota como el océano. Un solo aliento exhalado en
> el amor de Dios y para Su servicio es anotado por la Pluma de Gloria como un
> hecho principesco. Si las virtudes de este Día fuesen contadas, todos quedarían
> atónitos, salvo aquellos a quienes tu Señor ha exento."
> "¡Por la rectitud de Dios! Éstos son los días en los cuales Dios ha puesto a
> prueba los corazones de todos Sus Mensajeros y Profetas y, más allá de ellos, a
> quienes montan guardia sobre Su sagrado e inviolable Santuario, los moradores
> del Pabellón celestial y los habitantes del Tabernáculo de Gloria. Si la grandeza
> de este Día fuese revelada en su plenitud, todo hombre abandonaría una miríada
> de vidas en su anhelo por participar, aun por un solo momento, de su gran
> gloria; cuanto más este mundo y sus tesoros corruptibles."
> "¡Dios, el Verdadero, es Mi Testigo! Éste es el Día en que incumbe a todo
> aquel que ve, mirar; y a todo oído que oye, escuchar; y a todo corazón que
> comprende, percibir; y a toda lengua que habla, proclamar a todos los que están
> en el cielo y en la tierra, este santo, este exaltado y altísimo Nombre. Di: ¡Oh
> hombres! Éste es un Día inigualable. Asimismo, inigualable debe ser la lengua
> que celebra la alabanza del Deseo de todas las naciones, e inigualable el hecho
> que aspira a ser aceptable a Su vista. Toda la raza humana ha añorado este Día,
> por si acaso pueda cumplir aquello que sea digno de su rango y sea merecedor
> de su destino."
> "Por el movimiento de Nuestra Pluma de Gloria, por el deseo del
> Omnipotente Ordenador, hemos inspirado una nueva vida en toda estructura
> humana y hemos infundido una nueva potencia en cada palabra. Todas las
> cosas creadas proclaman los indicios de esta regeneración mundial."¡Oh
> pueblo! ¡Juro por el Dios único y verdadero! Éste es el Océano del cual han
> procedido todos los mares, y con el cual, cada uno de ellos se unirá finalmente.
> De Él se han generado todos los Soles y a Él regresarán todos ellos. Por Su
> potencia los Árboles de la Revelación Divina han dado sus frutos, cada uno de
> los cuales ha sido enviado en la forma de un Profeta que lleva un Mensaje a las
> criaturas de Dios en cada uno de los mundos cuyo número sólo Dios, en Su
> Conocimiento omnímodo, puede calcular. Él ha logrado esto por la acción de
> sólo una Letra de Su Palabra, revelada por Su Pluma, estando Su Pluma movida
> por su Dedo, estando Su propio Dedo sostenido por la fuerza de la Verdad de
> Dios."
> "¡Por la rectitud del Dios único y verdadero! Si se perdiere una partícula
> pequeñísima de una joya y quedara enterrada debajo de una montaña de piedras
> y escondida detrás de los siete mares, la Mano de la Omnipotencia con seguridad
> la revelaría en este Día, pura y limpia de moho. Cada letra procedente de
> Nuestra boca está dotada de tal poder regenerador, que la capacita para traer a
> la existencia una nueva creación, creación cuya magnitud es inescrutable a
> todos, salvo Dios. Él ciertamente tiene conocimiento de Todo."
> "Si Nos así lo deseáramos, está en nuestro poder capacitar a una partícula
> flotante de polvo para que, en monos de un abrir y cerrar de ojos, genere soles de
> infinito e inconcebible esplendor; hacer que una gota de rocío se convierta en
> vastos e innumerables océanos; infundir en cada letra una fuerza tal, que el dé
> poder para revelar todo el saber de edades pasadas y futuras. Poseemos tal
> poder, que de ser éste traído a luz, ha de transmutar el más mortífero veneno en
> panacea de eficacia infalible."
> "Los días se aproximan a su término, y sin embargo los pueblos de la tierra
> se ven sumidos en grave negligencia y perdidos en error manifiesto. ¡Grande,
> grande es la Causa! Se aproxima la hora cuando surgirá la más gran
> convulsión. ¡Juro por Aquel Quien es la Verdad! Ella hará que la separación
> aflija a todos, incluso a quienes circulen en derredor Mío. Di: ¡Oh concurso de
> negligentes! ¡Juro por Dios! El día prometido ha llegado, día en que pruebas
> atormentadoras se agitarán por encima de vuestras cabezas y bajo vuestros pies
> diciendo: '¡Gustad lo que vuestras monos han forjado!'"
> "El tiempo para la destrucción del mundo y sus pueblos ha llegado. Aquel
> Quien es el Preexistente ha venido, para conferir vida sempiterna, y conceder
> protección perpetua, y otorgar aquello que lleva a la verdadera vida. Se
> aproxima el día en que su llama (de la civilización) devorará las ciudades, en
> que la Lengua de Grandeza proclamará: 'El Reino es de Dios, el Todopoderoso,
> el Todo Alabado.' ¡Oh vosotros que carecéis de entendimiento! Una severa
> prueba os persigue y repentinamente os alcanzará. Levantaos para que quizás
> pase sin causaros daños."
> "¡Oh vosotros, pueblos del mundo! Sabed en verdad que una calamidad
> imprevista os sigue y os espera un castigo doloroso. No penséis que las acciones
> que habéis cometido han sido ocultas a Mi vista. ¡Oh negligentes! Aun cuando
> las maravillas de Mi misericordia han envuelto a todo lo creado, tanto visible
> como invisible, y las revelaciones de Mi gracia y munificencia han penetrado
> cada átomo del universo, no obstante, la vara con que puedo castigar al perverso
> es severa, y la fiereza de Mi ira contra ellos es terrible."
> "No te apesadumbres por causa de aquellos que se han ocupado con las cosas
> de este mundo y han olvidado el recuerdo de Dios, el Más Grande. Por Aquel
> Quien es la Verdad Eterna! Se aproxima el día, cuando la indignada ira del
> Todopoderoso se apoderará de ellos. Verdaderamente Él es el Omnipotente, el
> que Todo Sojuzga, el Todopoderoso, Él limpiará el mundo de la contaminación
> de su corrupción, y lo hará un legado para aquellos de Sus siervos que estén
> cerca de Él. Pronto el grito: 'Sí, sí, aquí estoy, aquí estoy' se oirá desde cada país.
> Pues nunca ha habido para nadie algún otro refugio adonde huir, ni podrá
> jamás haberlo."
> "Y cuando haya llegado la hora señalada, aparecerá de súbito lo que hará
> temblar los miembros de la humanidad. Entonces, y sólo entonces, se desplegará
> el Estandarte Divino y el ruiseñor del Paraíso gorjeará su melodía."
> "Al comienzo de cada Revelación han prevalecido las adversidades, que más
> tarde se han convertido en gran prosperidad. Di: ¡Oh pueblo de Dios! Cuidaos,
> no sea que las fuerzas de la tierra os alarmen, o que el poder de las naciones os
> debilite, o que el tumulto de la gente de la discordia os desanime, o que los
> exponentes de la gloria terrenal os entristezcan. Sed como una montaña en la
> Causa de vuestro Señor, el Todopoderoso, el Todo Glorioso, el Irrestringido."
> "Di: Cuidado, oh pueblo de Bahá, no sea que los fuertes de la tierra os
> despojen de vuestra fortaleza, o aquellos que gobiernan el mundo os llenan de
> miedo. Depositad vuestra confianza en Dios, y poned vuestros asuntos a Su
> custodia. Él, verdaderamente, es potente para hacer lo que Él quiere y en Su
> puño están las riendas de omnipotente fuerza. ¡Juro por Mi vida! Nada puede
> sobrevenir a Mis amados salvo aquello que les aproveche. Esto lo atestigua la
> Pluma de Dios, el Más poderoso, el Todo Glorioso, el más Amado. No dejéis que
> los sucesos del mundo os entristezcan. ¡Juro por Dios! El océano de la alegría
> anhela alcanzar vuestra presencia, pues toda cosa buena ha sido creada para
> vosotros y os será revelada de acuerdo con las necesidades del tiempo."
> "¡Oh Mis siervos! No os apenéis si, en estos días y en este plano terrenal,
> cosas contrarias a vuestros deseos han sido ordenadas y manifiestas por dios,
> porque días de alegría de delicia celestial, hay de seguro en abundancia para
> vosotros. Mundos, santos y espiritualmente gloriosos, serán desvelados a
> vuestros ojos. Habéis sido destinados por Él a participar, en este mundo y en el
> siguiente, de sus beneficios, compartir sus alegrías y obtener una porción de su
> gracia sostenedora. A todos y a cada uno de ellos, sin duda, alcanzaréis."
> "Este es el día en que se ha de hablar. Incumbe al pueblo de Bahá esforzarse,
> con máxima paciencia y entereza, a guiar a los pueblos del mundo hacia el Más
> Grande Horizonte. Todo cuerpo pide en voz alta un alma. Las almas celestiales
> deben necesariamente vivificar los cuerpos muertos con un nuevo espíritu,
> mediante el hálito de la Palabra de Dios. Dentro de cada palabra se esconde un
> nuevo espíritu. Feliz el hombre que lo logra y que se ha levantado a enseñar la
> Causa de Aquel Quien es el Rey de la Eternidad."
> "Di: ¡Oh siervos! El triunfo de esta Causa ha dependido, y continuará
> dependiendo de la aparición de almas santas, de la ejecución de buenas obras, y
> la revelación de palabras de consumada sabiduría. Centrad vuestras energías en
> la propagación de la Fe de Dios. Quien sea digno de vocación tan elevada, que
> se levante y la promueva. Quien sea incapaz de hacerlo, tiene el deber de
> designar a quien, en su lugar, haya de proclamar esta Revelación, cuya fuerza
> ha hecho temblar las más poderosas estructuras, ha reducido a polvo todas las
> montañas y ha anonadado a todas las almas."
> "Que vuestro interés principal sea rescatar al caído del ciénaga de la
> extinción inminente y ayudarle a abrazar la antigua Fe de Dios. Vuestro
> comportamiento para con vuestro prójimo debe ser tal que manifieste claramente
> los signos del Dios único y verdadero, porque entre los hombre, vosotros sois los
> primeros en ser creados de nuevo por Su Espíritu, los primeros en adorarle e
> inclinarse ante Él, los primeros en circundar Su trono de gloria."
> "¡Oh vosotros, amados del Dios! No reposéis en vuestros lechos, no, más
> bien, conmoveos tan pronto como reconozcáis a vuestro Señor, el Creador, y
> oído de las cosas que Le han sucedido, y apresuraos para ayudarle. Desatad
> vuestras lenguas y proclamad sin cesar Su Causa. Esto será para vosotros mejor
> que todos los tesoros del pasado y del futuro, si sois de aquellos que comprenden
> esta verdad."
> "¡Juro por Aquel Quien es la Verdad! Dentro de poco Dios adornará el
> comienzo del libro de la Existencia con la mención de sus amados que han
> sufrido tribulaciones en Su sendero y han viajado por los países en Su nombre y
> para Su alabanza. Quienquiera que haya alcanzado Su presencia se gloriará de
> encontrarles y todos los que habitan en cada país serán iluminados con Su
> recuerdo."
> "Competid uno con otro en el servicio de Dios y de Su Causa. Esto es de
> hecho lo que os aprovecha en este mundo y en el venidero. Vuestro Señor, el
> Dios de Misericordia, es el Informado de Todo, el Omnisciente. No os aflijáis por
> lo que presenciéis en este Día. Llegará el día en que las lenguas de las naciones
> proclamarán: 'La tierra es de Dios, el Todopoderoso, el Único, el Omnisciente!'"
> "Bendito es el sitio, y la casa, y el lugar, y la ciudad, y el corazón, y la
> montaña, y el refugio, y la cueva, y el valle, y la tierra, y el mar, y la isla, y la
> pradera, donde se ha hecho mención de Dios, y se ha glorificado Su alabanza."
> "El moverse en sí de lugar a lugar, hecho por amor de Dios, siempre ha
> ejercido su influencia en el mundo, y puede ahora ejercerla. En los Libros del
> pasado se ha hecho conocer, y ha sido anotada la posición de aquellos que han
> viajado cerca y lejos, a fin de guiar a los siervos de Dios. ¡Juro por Dios! Tan
> grande es lo que ha sido ordenado para los firmes, que si de ello se revelase tanto
> como el ojo de una aguja, todos los que están en el cielo y en la tierra quedarían
> atónitos, excepto aquellos a quienes Dios, Señor de todos los mundos, ha querido
> eximir."
> "¡Juro por Dios! Aquello que ha sido destinado para él que ayude a Mi
> Causa supera los tesoros de la tierra. Quienquiera en este Día, abra sus labios y
> haga mención del nombre de su Señor, las huestes de la inspiración Divina
> descenderán sobre él desde el cielo de Mi nombre, el Omnisciente, el
> Sapientísimo. También descenderá sobre él, el Concurso en lo alto, cada uno
> llevando en alto, un cáliz de luz pura. Así ha sido preordinado en el reino de la
> Revelación de Dios, por mandato de Aquel Quien es el Todo Glorioso, el Todo
> Poderoso."
> "Por la rectitud de Aquel Quien, en este Día, exclama dentro del corazón
> íntimo de todas las cosas creadas: 'Dios, no hay otro Dios fuera de Mi!' Si algún
> hombre se levantase, para defender, en sus escritos, la Causa de Dios contra Sus
> acometedores, tal hombre, por muy insignificante que fuera su aporte, será tan
> honrado en el mundo venidero que el Concurso en lo alto envidiará su gloria.
> Ninguna pluma puede retratar la sublimidad de su posición ni puede lengua
> alguna describir su esplendor."
> "Quiera Dios que todos seáis fortalecidos para llevar a cabo aquello que es la
> Voluntad de Dios, y que seáis ayudados benévolamente a apreciar el grado
> conferido a aquellos de Sus amados que se han levantado para servirle a Él y
> magnificar Su nombre. Sobre ellos sea la gloria de Dios, la gloria de todo lo que
> está en la tierra, y la gloria de los moradores del más exaltado Paraíso, el cielo
> de los cielos."
> "¡Oh pueblo de Bahá! Que no haya nadie que compita con vosotros es un
> signo de misericordia. Bebed de la Copa de Munificencia el vino de
> inmortalidad, a despecho de quienes han repudiado a Dios, Señor de los
> nombres y Hacedor de los cielos."
> "¡Juro por el Dios único y verdadero! Este es el día de aquellos que se han
> desprendido de todo salvo de Él; el día de aquellos que han reconocido Su
> unidad; el día en que Dios con las manos de Su poder, crea seres divinos y
> esencias imperecederas, de las cuales cada una desechará el mundo y todo lo
> que hay en él, y se hará tan firme en la Causa de Dios, que de ello se maravillará
> todo corazón sabio y comprensivo."
> "Escondida tras el Velo Santo y preparada para el servicio de Dios, hay una
> compañía de elegidos Suyos que serán manifestados a los hombres, ayudarán a
> Su Causa, no tendrán temor a nadie, aunque toda la raza humana se levante a
> luchar contra ellos. Estos son los que ante la mirada de los habitantes de la
> tierra y los moradores del Paraíso, se levantarán y aclamarán en voz alta el
> nombre del Todopoderoso y llamarán a los hijos de los hombres al sendero de
> Dios, el Todo Glorioso, el Todo Alabado."
> "Se aproxima el Día en que Dios, por un acto de Su Voluntad, habrá de crear
> una raza de hombres cuya naturaleza es inescrutable para todos excepto Dios, El
> Todopoderoso, el Que Subsiste por Sí mismo."
> "Pronto hará Él surgir de Seno de Potestad, las Manos de Poder y
> Ascendencia, Manos que se levantarán para hacer triunfar a este Joven y que
> purificarán al género humano de la corrupción de los viles y de los impíos. Estas
> Manos se aprestarán a ganar victorias para la Fe de Dios, y en Mi nombre, el
> que subsiste por sí mismo, el poderoso, someterán a los pueblos y razas de la
> tierra. Entrarán en las ciudades e infundirán temor en los corazones de todos
> sus habitantes. Tales son las evidencias del poder de Dios. ¡Cuán temible y
> vehemente es Su poder!"
> Una palabra más, para concluir. Entre las declaraciones más importantes que
> incitan a la meditación, jamás hechas por 'Abdu'l-Bahá durante sus viajes
> trascendentales por el continente Norteamericano, están las siguientes: "Que esta
> Democracia Americana sea la primera nación en establecer la fundación para
> acuerdos internacionales. Que sea la primera nación en proclamar la unidad del
> género humano. Que sea la primera en desplegar el Estandarte de la Más Grande
> Paz." Y de nuevo: "El pueblo americano ciertamente se merece ser el primero en
> erigir el Tabernáculo de la Gran Paz y de proclamar la unidad del género humano.
> Pues América ha desarrollado poderes y capacidades más grandes y maravillosas
> que otras naciones. La nación americana está habilitada y capacitada para lograr
> aquello que adornará las páginas de la historia, llegar a ser la envidia del mundo y
> ser bendecida tanto en Oriente como en el Occidente por el triunfo de su pueblo. El
> continente americano muestra indicios y evidencias de un progreso muy grande. Su
> futuro es aún más prometedor puesto que su influencia e iluminación son de gran
> alcance. Guiará espiritualmente a todas las naciones."
> 
> El Destino de América
> 
> Las energías creativas, misteriosamente engendradas por los primeros
> movimientos del embriónico Orden Mundial de Bahá'u'lláh, tan pronto fueron
> liberadas dentro de una nación destinada a llegar a ser su cuna y su defensora, han
> dotado de mérito a esa nación y la han investido de los poderes y facultades y la
> han dotado espiritualmente para que desempeñe la parte prevista en estas palabras
> proféticas. Las potencias que esta misión asignada por Dios ha infundido a su
> pueblo por una parte, se están haciendo evidentes a través de los esfuerzos
> conscientes y los logros por toda la nación, tanto en la esfera de la enseñanza como
> en la administrativa de las actividades Bahá'ís, de la comunidad organizada de los
> seguidores de Bahá'u'lláh en el continente norteamericano. Estas mismas potencias
> por separado y a la vez en forma subsidiaria con estos esfuerzos y logros, están,
> por otra parte, bajo el impacto de las fuerzas mundiales políticas y económicas,
> moldeando insensiblemente al destino de aquella nación e influyendo en las vidas
> y actos tanto de su gobierno como de su pueblo.
> A los esfuerzos y logros de aquéllos quienes, conscientes de la Revelación de
> Bahá'u'lláh, están ahora trabajando en ese continente, y a la marcha actual y futura
> de sus actividades yo me he referido suficientemente en las páginas anteriores. Si
> el destino del pueblo americano en su totalidad ha de ser comprendido
> correctamente, debe ahora decirse una palabra en referencia a la orientación de esa
> nación en conjunto y a la tendencia de las actividades de sus gentes. Pues, no
> importa lo mucho que se ignore sobre la Fuente de la cual proceden estas fuerzas
> dirigentes y por muy lento y arduo que sea el proceso, se está haciendo cada vez
> más evidente que la nación, en conjunto, ya sea a través de la acción de su
> gobierno o de otro medio, gravita bajo las influencias de fuerzas que no puede ni
> comprender ni controlar, hacia tales asociaciones y políticas donde radica su
> verdadero destino, como 'Abdu'l-Bahá lo indicó. Tanto la comunidad de creyentes
> americanos, quienes están conscientes de aquella Fuente, como la gran masa de sus
> conciudadanos, quienes todavía no han reconocido a la Mano que dirige su destino,
> están contribuyendo cada uno a su modo, a la realización de las esperanzas y al
> cumplimiento de las promesas expresadas en las palabras de 'Abdu'l-Bahá, arriba
> citadas.
> El mundo se mueva hacia adelante. Sus sucesos se desarrollan en forma
> siniestra y con sorprendente rapidez. El torbellino de sus pasiones es rápido y
> alarmantemente violento. El Nuevo Mundo es insensiblemente atraído hacia su
> vórtice. Los posibles centros de tormenta de la tierra ya están proyectando sus
> sombras sobre sus costas. Peligros nunca soñados e imprevistos la amenazan tanto
> desde adentro como desde afuera. Sus gobiernos y sus pueblos están siendo
> gradualmente aprisionados en los espirales de las crisis recurrentes y de las fieras
> controversias del mundo. Los océanos Atlántico y Pacífico, con cada aceleración
> en progreso de la ciencia, se están gradualmente convirtiendo en simples canales.
> La Gran República de Oeste se encuentra particular y crecientemente involucrada.
> Rumores distantes retumban amenazadoramente en las ebulliciones de su pueblo.
> A sus costados se encuentran alienados los posibles centros de tormenta del
> continente europeo y del lejano Oriente. En su horizonte sureño se destaca lo que
> concebiblemente pueda desarrollarse en otro centro de agitación y peligro. El
> mundo se contrae en un vecindario. América, quiera o no, debe afrontar y abordar
> esta nueva situación. Para fines de la seguridad nacional, sin mencionar cualquier
> motivo humanitario, ella debe asumir las obligaciones impuestas por este
> vecindario recientemente creado. Paradójico como parezca, su única esperanza de
> extricarse de los peligros que la rodean, consiste en implicarse en esa misma red de
> asociación internacional que está siendo tejido por la Mano de una Providencia
> inescrutable. Nos viene a la mente con una propiedad y fuerzas especiales el
> consejo de 'Abdu'l-Bahá a un alto oficial de su gobierno: "Puedes servir a tu país
> en la mejor forma si te esfuerzas en tu capacidad como ciudadano del mundo, a
> ayudar en la aplicación eventual del principio del federalismo, fundamental en
> el gobierno de tu propio país, a las relaciones actualmente existentes entre los
> pueblos y naciones del mundo." Los ideales que animaron la imaginación del
> Presidente de América, quien fue trágicamente incomprendido, cuyos encomiables
> esfuerzos, por muy anulados que fueron por una generación falta de visión, han
> sido aclamados por medio de la propia pluma de 'Abdu'l-Bahá como signos del
> amanecer de la Más Grande Paz, y aunque ahora yacen en el polvo, reprochan
> amargamente a una generación incauta por haberlos abandonado en forma tan
> cruel.
> Que el mundo está acosado de riesgos, que los peligros se están ahora
> acumulando y que actualmente amenazan a la nación americana, no puede ser
> negado por ningún observador perspicaz. La tierra se encuentra transformada en un
> campo armado. Tanto como cincuenta millones de hombres se encuentran armados
> o en la reserva. No menos que la suma de tres mil millones de libras se gastan en
> un año en armamentos. La luz de la religión es opacada y la autoridad moral se
> desintegra. Las naciones del mundo, en su mayoría han caído presas de ideologías
> que están en pugna y que amenazan hacer pedazos las mismas fundaciones de su
> unidad política tan costosamente ganadas. Las multitudes agitadas en estos países
> las miran con descontento, se encuentran armadas hasta los dientes, presas del
> miedo y gimen bajo el yugo de las tribulaciones engendradas por la contienda
> política, el fanatismo racial, los odios nacionales y las animosidades religiosas.
> "Los vientos de la desesperación", Bahá'u'lláh ha afirmado inequívocamente,
> "lamentablemente, soplan desde todas las direcciones, y la contienda que divide
> y aflige a la raza humana crece día a día. Los signos de convulsiones y caos,
> inminentes pueden discernirse ahora."
> "Los males", 'Abdu'l-Bahá ha profetizado en escritos que datan desde hace dos
> décadas, "de los que ahora el mundo sufre se multiplicarán y las tinieblas que lo
> envuelven se harán más obscuras. Los Balcanes permanecerán descontentos. Su
> inquietud aumentará. Los Poderes vencidos continuarán en agitación. Ellos
> recurrirán a cualquier medida que pueda volver a prender la llama de la guerra.
> Los movimientos recién formados y de alcance mundial se esforzarán lo más
> posible por el adelantamiento de sus proyectos. El Movimiento Izquierdista
> adquirirá gran importancia. Su influencia se extenderá". En cuanto a la misma
> nación norteamericana, la voz de su propio Presidente, enfática y clara, advierte a
> su pueblo que la posibilidad de un ataque a su país se ha hecho infinitamente más
> inminente como consecuencia del adelanto en la aviación y debido a otros factores.
> Su Secretario de Estado, dirigiéndose a los representantes reunidos en reciente
> Conferencia de todas las repúblicas americanas, expresa una advertencia no menos
> siniestra. "Estas fuerzas resurgentes se asoman amenazadoramente por todo el
> mundo -su sombra nefasta acarpa a través de nuestro propio Hemisferio." En
> cuanto a su Prensa, repercute la misma nota de advertencia y de alarma por un
> peligro que se aproxima. "Debemos estar preparados para defendernos tanto dentro
> como fuera del país. Es extensa nuestra frontera de defensa. Se extiende desde
> Point Barrow de Alaska hasta el Cabo de Hornos e incluye el Atlántico y el
> Pacífico. Nadie puede decir cuándo ni dónde los agresores de Europa y Asia
> pueden atacarnos. Puede ser en cualquier parte, en cualquier hora. No tenemos otra
> opción, excepto la de ir armados. Debemos montar atenta guardia sobre el
> Hemisferio Occidental.
> La distancia que la nación norteamericana ha recorrido desde que repudió
> formal y categóricamente el ideal de Wilson, los cambios de los que ha sido
> inesperada presa en años recientes, la dirección en que se mueven los sucesos
> mundiales con su inevitable impacto en la política y la economía de esa nación, son
> para cada observador bahá'í que contempla los desarrollos de la situación
> internacional y a la luz de las profecías tanto de Bahá'u'lláh como de 'Abdu'l-Bahá,
> muy significativos y altamente instructivos y alentadores. Trazar el curso exacto
> que seguirá esta nación en estos tiempos inquietos y fecundos, sería imposible.
> Nosotros sólo podemos, juzgando por la dirección que toman sus asuntos en la
> actualidad, anticipar el curso más probable que ella seguirá en sus relaciones tanto
> con las Repúblicas de América como con los países de los continentes restantes.
> Una asociación más estrecha con estas Repúblicas, por una parte y una
> aumentada participación en diversos grados, por otra parte, en los asuntos del
> mundo entero, como resultado de las recurrentes crisis internacionales, parecen ser
> los desarrollos más probables que el futuro guarde para ese país. Inevitablemente
> surgirán retrasos y ocurrirán contratiempos por sobrellevar, en el transcurso de la
> evolución de ese país hacia su destino final. Nada, sin embargo, puede alterar aquel
> curso prescrito para él por la pluma infalible de 'Abdu'l-Bahá. Después de haber
> logrado su unidad federal y de haber consolidado sus instituciones internas -una
> etapa que marca la llegada a su mayoría de edad como entidad política; su
> evolución más amplia como miembro de la familia de naciones debe continuar en
> forma constante, bajo circunstancias que en la actualidad no pueden ser
> visualizadas. Tal evolución tiene que persistir hasta aquella fecha cuando esa
> nación, a través de la parte activa y decisiva que ésta habrá desempeñado en la
> organización y arreglo pacífico de los asuntos de la humanidad, haya logrado la
> plenitud de sus poderes y funciones como miembro sobresaliente y parte
> componente de un mundo federado.
> El futuro inmediato, como resultado de esta absorción constante, gradual e
> inevitable de las múltiples dudas y problemas que afligen a la humanidad, debe ser
> oscuro y agobiador para esa nación. La aflicción que sacudirá al mundo que
> Bahá'u'lláh ha profetizado en forma tan vívida como se ha citado en páginas
> anteriores, puede encontrar que esta nación ha sido arrastrada a su vórtice, hasta un
> grado sin precedente. De este cataclismo esta nación probablemente surgirá, a
> diferencia de sus reacciones al último conflicto mundial pasado, decidida a
> conciencia a aprovechar su oportunidad, para hacer que todo el peso de su
> influencia recaiga sobre los gigantescos problemas que tales acontecimientos
> suscitarán subsiguientemente y para ahuyentar de modo permanente, en unión con
> sus naciones hermanas tanto del Oriente como del Occidente, a la mayor maldición
> de que tiempo inmemorial ha afligido y degradado a la raza humana.
> Entonces y sólo entonces, la nación americana, moldeada y purificada en el
> crisol de una guerra común, endurecida por sus rigores y disciplinada por sus
> escarmientos, se encontrará en posición para elevar su voz en los concilios de las
> naciones, para colocar ella misma la fundación de la paz universal y duradera,
> proclamar la solidaridad, unidad y madurez de la humanidad y asistir en el
> establecimiento del reino de rectitud prometido en la tierra. Entonces y sólo
> entonces la nación americana, mientras que la comunidad de creyentes americanos
> dentro de su corazón está consumando su misión divinamente asignada, podrá
> realizar el destino indeciblemente glorioso decretado para ésta por el
> Todopoderoso, e inmortalmente grabado en los escritos de 'Abdu'l-Bahá. Entonces
> y sólo entonces la nación americana logrará "aquello que adornará las páginas de
> la historia", "se convertirá en la envidia del mundo y será bendito tanto en el
> Oriente como en el Occidente".
> 
> SHOGHI EFFENDI.
> 
> El 25 de diciembre de 1938.
>
> — *Advenimiento de la Justicia Divina, El (Used by permission of the curator)*

