# La Cultura Hispano Árabe en Latino America

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> La Cultura Hispano Árabe en Latino América
> Boris Handal*
> Polis
> (Revista On-Line de la Universidad Bolivariana)
> Volumen 3 Número 9 (2004)
> 
> Este artículo trata de la influencia de la cultura Hispano-árabe en la cultura Latinoamericana. El
> artículo intenta describir esta influencia desde un punto de vista del lenguage, y a través del desarrollo de
> las humanidades, artes y ciencias como la matemática, astronomía, medicina, navegación, geografía, entre
> otras. Los ochocientos años de invasión árabe en España y los cuatrocientos años de invasión española en
> América constituyeron los elementos a través de los cuales un cuasi-global fenómeno de
> transculturización tuvo lugar.
> 
> ***
> 
> Recuerdo una conversación entre un latino y un árabe en un café de Lima. En lenguaje coloquial un
> árabe le decía a un latino que los españoles eran los hijos espírituales de los árabes y que los latinos eran a
> su vez de los españoles. Me planteé desde entonces, y eso hace mucho tiempo, la hipótesis de que los
> hispano-parlantes habíamos heredado como nietos la cultura y la ciencia de los musulmanes de alguna
> manera y que quizás la estaríamos viviendo sin darnos cuenta. Los ochocientos años árabes en España,
> seguidos inmediatamente de los quinientos años españoles en América Latina, sumaban trece siglos de
> transculturización casi continua y me llenaban de curiosidad intelectual.
> 
> De acuerdo con Shoghi Effendi: “La llamada civilización cristiana de la cual el Renacimiento es
> una de sus manifestaciones más extraordinarias, fue esencialmente musulmana en sus cimientos y
> orígenes. Cuando Europa medieval estaba sumergida en la mayor barbarie, los árabes quienes fueron
> regenerados y transformados por el espíritu liberado por la religión de Mahoma, estuvieron
> diligentemente ocupados en establecer una civilización cuya semejanza sus contemporáneos cristianos en
> Europa nunca habían visto antes. A través de ellos, la filosofía, ciencia y cultura que los antiguos griegos
> habían desarrollado encontraron camino a Europa. Los árabes eran los traductores y lingüistas más
> hábiles de su tiempo, y fue gracias a ellos que las escrituras de tales filósofos bien conocidos como
> Sócrates, Platón y Aristóteles fueron puestos a disposición de los del Oeste. Es totalmente injusto atribuir
> la florecencia de la cultura europea durante este período del Renacimiento a la influencia del
> Cristianismo. Fue principalmente el producto de las fuerzas liberadas por la Dispensación de Mahoma”1.
> 
> Durante mis investigaciones, descubrí por ejemplo que mis amigos de colegio con nombres
> Guzmán, La Madrid, Alcázar, Almenara, el cura Medina, mi tía Emma, y otras tantas personas llevaban
> nombres islámicos sin saberlo. Otros como Cáceres, Sevilla y Trujillo, eran el equivalente árabe de
> nombres latinos. Que cada vez que el profesor de religión nos advertía que “en boca cerrada no entran
> moscas” o que “el ojo del amo engorda al caballo” no hacía sino repetir lo que la moral islámica
> refraneaba. Que cuando admiraba a la iglesia cristiana más antigua de mi ciudad natal, en verdad, estaba
> gustando de la arquitectura musulmana y que la música de los villancicos navideños provenía en realidad
> de tonadas árabes2.
> 
> Muchas superticiones orientales habían llegado a ser parte de nuestra cultura latinoamericana,
> como “algunos antojos de embarazadas, el prevenir a los niños que juegen con fuego que se orinarán en la
> cama; los rabos de pasa, que comidos, mejoran la memoria; el mal augurio que se saca de la rotura de
> espejos; la creencia de que, cuando una conversación entre varias personas se interrumpe, es debido al
> paso de un ángel; el poner una escoba detrás de la puerta para que marche un inoportuno; el mal agüero
> del número 13, etc.”3 Nuestra infancia había crecido escuchando las historias árabes de Aladino, Simbad,
> Alí Babá y las Mil y Unas Noches. Más creciditos, tendríamos el ajedrez (originalmente hindú) y los
> naipes, que eran juegos muy populares en la España árabe y que fueron traídos por los conquistadores.
> 
> El Árabe y el Castellano
> Alguien afirmó que cuando hablábamos castellano, en realidad estabámos hablando árabe sin
> saberlo. Por favor, querido lector, lea a continuación el siguiente texto y pregúntese usted mismo, cuánto
> ha entendido.
> 
> “El alfarero alquilaba un bazar en Guadalajara, un almacén azul cerca de la aduana y del alcalde,
> con una alacena para el arroz, el aceite, las aceitunas, alforjas de garbanzos, los alfajores, un fardo de
> limones y naranjas, los caramelos, arrobas de azúcar y quintales de café. En un rincón, junto al
> almanaque, la alfombra y el tambor, se dibujaba la azuzena, el alhelí y los lozanos jazmines.
> 
> El alguacil de la aldea, un alférez, golpeó adrede a un fulano en la mazmorra porque el haragán
> robó los candiles, las aquilatadas alhajas y los zafiros del sofá del almirante y del anaquel taraceado de
> marfil. Ojalá le quiten el dinero.
> 
> El alfeñique y el albañil se carcajeaban mezquinamente hasta jadear, y en jerga, de los zaguanes del
> arrabal por sus adobes carmesí baratos. El zutano zapateaba en la azotea sobando su jarro de alcohol”.
> 
> ¡Felicitaciones! Usted ya puede hablar árabe. El 95% de los sustantivos, verbos, adverbios y
> adjetivos en este texto provienen del árabe. Ya puede estar pensando en la dimensión de la herencia
> árabe-islámica dentro de usted. Más aún, debemos tener en cuenta que entre otras contribuciones a la
> lingüística castellana se encuentra la pronunciación linguo-dental de la z y el uso de la h aspirada.
> 
> Resultaba también que un número de clásicos de la literatura europea se había inspirado en ideas y
> temas populares árabes. Entre ellos se consideran a Lope de Vega, Calderón de la Barca, Cervantes,
> Quevedo y otros escritores europeos como Dante, La Fontaine, Andersen y Grimm.
> 
> Otros nombres de ciudades y apellidos de procedencia ibérica tienen también su equivalencia árabe
> o viceversa como: Bambalunah (Pamplona), Belad Ulid (Valladolid), Qadis (Cádiz), Malaka (Málaga),
> Antaquira (Antequera), Lixbuna (Lisboa), Tulaytulah (Toledo), Sarakosta (Zaragoza), Jazirat Shuvr
> (Alcira), Alcoyil (Alcoy), Al-Akant (Alicante), Al-Basit (Albacete), Al-Qantara (Alcantara), Al-Qa’lah an
> Nahr (Alcalá de Henares), Gharnatah (Granada) y Al-Jazirah al-Khadra (Algeciras). Asimismo, los
> siguientes nombres de lugares pueden ser contados en esta herencia cultural: Jabuira (Evora), Corduba
> (Córduba), Batalyaws (Badajoz), Almunecar, Al-Mariyah (Almeria), Wadi-Ash (Guadix), Jayyan (Jaén),
> Salmanica (Salamanca), Majrit (Madrid), Abula (Ávila), Wadi al-Hijarah (Guadalajara), Al-Manza
> (Almansa), Kalat Ayub (Calatayud), Jerunda (Gerona), Lareda (Lérida), Dyaca (Jaca), Al Kacerwes
> (Cáceres), entre muchos otros. Intercambios culturales se dieron también indirectamente en áreas como la
> danza, la cocina, etc. Por ejemplo, los términos albóndiga y almíbar, vienen del árabe.
> 
> Ciencias y Humanidades
> Nuevos libros me llevaron a confirmar efectivamente lo que una malintencionada educación me
> hacía antes dudar: España fue el trampolín de la cultura islámica en dos direcciones, una para su oriente
> europeo y otra para su occidente americano. Cada cual en magnitud y forma diferente, pero islámica al
> final.
> 
> En efecto, noventa años después de la muerte de Mahoma, el Islam ya estaba instalado en España.
> Permaneció allí por ocho siglos durante los cuales la península fue el centro de intensa actividad cultural
> y científica, la cual trasmitió su espíritu y contenido a las otras naciones europeas. Como consecuencia de
> esto el mundo cristiano experimentó un nuevo fenómeno cultural de repente, acaso inexplicable para ellos
> mismo. Lo llamaron el “Renacimiento”.
> 
> El Renacimiento puede ser descrito como el movimiento de renovación literario, científico y
> artístico en que Europa se vio envuelta durante los siglos XV y XVI sin incluir su posterior influencia,
> debido - según se arguyó- a la vuelta a los clásicos. Pero resulta que la civilización cristiana no nació
> nunca de los clásicos sino que nació del Evangelio de Cristo. Y no se puede hablar de un
> autoresurgimiento, pues el occidente estaba literalmente empantanado en sus creencias medievales.
> 
> La Europa de ese período y del anterior se enorgullecía de barbaridades como haber hecho retractar
> a Galileo de sus afirmaciones astronómicas, de considerar a la medicina una práctica obscena y a la
> química como una brujería, al estudio de textos extranjeros como paganismo, a la interpretación personal
> de la Biblia como cosa del demonio, al estudio de las ciencias naturales como algo pecaminoso, etc., hasta
> la famosa e infame Inquisición tristemente llamada “santa”.
> 
> Mahoma, opuestamente a esta actitud ciega, fanática y supersticiosa, había exclamado en el Corán:
> “¿Son iguales los que saben a los que no saben? (39:9); ¿Son iguales las tinieblas a la luz? (13:16). Él
> había dicho también: “La tinta del estudiante es más sagrada que la sangre del mártir”4; “La ciencia es el
> remedio para las debilidades de la ignorancia, es un faro reconfortante en las tinieblas de la injusticia”;
> “Buscad conocimiento desde la cuna hasta la tumba”5; “Buscad el conocimiento, aunque sea en China”6;
> “Quien deja su hogar en busca de conocimiento, camina en el sendero de Dios”7. En el mismo Corán, Él
> había declarado dos principios científicos que solamente pudieron ser aceptados por los cristianos después
> de muchos siglos: la célula original (22:5) y el movimiento rotatorio de la tierra (36:38-40).
> 
> El Islam de Mahoma había traído una luz para el viejo y lánguido continente y esta luz lo iluminó.
> No fue entonces renacimiento, fue un despertar a un llamado extraño. Gradualmente, inconsciente de
> donde venía la luz, las tinieblas fueron abriendo paso al raciocinio y a la razón. Una nueva y diferente sed
> de conocimiento fue esparcida por doquier.
> 
> El Islam fue una revelación más universal en el sentido que unió a todos los pueblos bajo su
> influencia como una única nación en el sentido cultural, espiritual y jurídico. La tolerancia fue uno de los
> principios básicos del orden social creado por Mahoma: “No insultéis a quienes, prescindiendo de Dios,
> ruegan. Injuriarían a Dios por enemistad sin saber. Así hemos adornado sus obras a cada pueblo (6:108)…
> Ciertamente, quienes creen, quienes practican el judaísmo, los cristianos y los sabeos -quienes creen en
> Dios y en el Último Día y hacen obras pías, tendrán su recompensa junto a su Señor. No hay temor por
> ellos, pues no serán entristecidos” (2:59). Los árabes, a diferencia de los conquistadores españoles, no
> impusieron su lengua y religión en las culturas en que se establecieron.
> 
> Los musulmanes se extendían ya entonces por extensos dominios que abarcaban las culturas de los
> griegos, sánscritos, romanos, latinos, persas, etiopes, sirios, mogoles, armenios, bereberes, tibetanos,
> portugueses, mandeanos, beduinos, harreanos, hebreos, coptos, egipcios, babilonios, indonesios, urdúes,
> malayos, hindúes, chinos y una multitud de culturas menores. De ellas tomaron todo lo mejor y lo
> esparcieron por el mundo. Todo fue traducido al árabe llegando a ser este idioma la lengua internacional
> del Islam y a la vez la lengua científica de la época. Los mozárabes leían mejor en árabe que en latín e
> inclusive leían sus libros religiosos -como los Salmos- en árabe. Los llamados mozárabes de España eran
> los cristianos que vestían y hablaban como árabes, pero que conservaban y practicaban su religión
> libremente.
> 
> Juan Vernet en su extraordinario trabajo “La Cultura Hispanoárabe en Oriente y Occidente” nos
> explica de embajadas árabes que recorrían el antiguo oriente con grandes regalos a cambio de
> manuscritos. De acuerdo al señor Vernet:
> 
> Otro sistema de obtener manuscritos era el obligar a entregarlos como indemnizaciones de guerra.
> La anécdota que sigue se localiza en Chipre o en la propia Bizancio. Resumimos esta última, más amplia,
> en que al-Ma’m_n, victorioso, pide, que se le paguen los gastos de guerra con libros, de modo parecido a
> como mil años después el marroquí mawl‚ y Ism‚‘Ól exigió del rey de España, Carlos II, la entrega de
> manuscritos árabes a cambio de cautivos. No sabiendo dónde encontrar las obras filosóficas de Aristóteles
> reclamadas por Al-Ma’m_n, el emperador mandó buscarlas. Un monje perteneciente a un convento
> situado lejos de Constantinopla indicó el lugar donde bajo el reinado de Constantino, hijo de Helena, en el
> momento de la proclamación del cristianismo como religión oficial, se habían depositado aquellas obras
> cerrándolas con númerosas llaves. El emperador preguntó si al abrir el depósito y enviar los libros no
> cometería un pecado. El monje le replicó que todo lo contrario, que su acción sería digna de recompensa
> ya que las ciencias antiguas destruyen los fundamentos de las creencias religiosas. Se abrió el depósito y
> encontraron gran número de libros que enviaron sin seleccionar en cantidad de cinco cargas. Al-Ma’m_n
> los pasó a los traductores quienes los vertieron al árabe [...] unos manuscritos estaban completos; otros no.
> Estos últimos no se han podido completar aún.8
> 
> Los califas se declararon no solamente custodios de la fe islámica sino también del conocimiento
> humano. Fueron los grandes mecenas de su tiempo. Surgieron ciudades brillantes como Damasco,
> Alejandría, Córdoba, Palermo, El Cairo y Samarkanda. En Bagdad, un Califa fundó la Casa de la
> Sabiduría que fue muy famosa en oriente. Gastó ingentes riquezas para adquirir manuscritos y libros de
> cualquier lengua. La biblioteca del Cairo tenía 1.600,000 volúmenes. Córdoba solamente tenía 17 grandes
> bibliotecas y había 400,000 volúmenes en la biblioteca de Palacio. La España musulmana tenía en total
> 400 ciudades, diecisiete colegios y setenta universidades. Ciudades grandes y pequeñas constaban de una
> biblioteca y por todas partes se rendía culto al saber.
> 
> Sobre todo, España fue una de las grandes ganadoras en el terreno de las ciencias, las artes y las
> humanidades. Se formaron varias escuelas de traducciones al árabe en Europa y las más respetadas se
> hallaban en España adonde afluían los buscadores europeos y hacían copias para sí, al latín, y en algunos
> casos, atribuyéndose la autoría. El 47% de las traducciones científicas del árabe al latín fueron sobre
> ciencias exactas, luego viene filosofía con 21% y medicina con 20%.9
> 
> Córdoba, Sevilla, Toledo, Barcelona y Tarazona se convirtieron en florecientes centros de
> traducción de los clásicos griegos al árabe tales como Aristóteles, Sócrates, Hipócrates, Arquímedes,
> Tolomeo, Euclides, Dioscórides, Polemón, Galeno, Apolonio, Doroteo de Sidón, Antíoco de Atenas,
> Tales, Platón, Herón, entre otros, y que eran desconocidos -aun prohibidos- por la Iglesia.
> 
> La primera universidad en el mundo fue la de El Cairo (siglo X). La universidad de Córdoba fue la
> primera en establecerse en occidente. Uno de sus estudiantes fue el papa Silvestre II (Papa del 999 a 1003).
> Los cristianos, que gozaban de amplia tolerancia, asistían a esos centros del saber en grandes cantidades.
> 
> En España y en el oriente la civilización islámica desarrolló sistemas educativos en enseñanza
> primaria, media y superior. En la primaria aprendían a leer, a escribir y a estudiar el Corán, en la media
> estudiaban gramática y poesía, matemáticas y agrimensura, astronomía elemental, lógica, botánica,
> zoología, etnología e historia. En la superior, estudiaban ciencias del Corán, tradiciones del Profeta,
> jurisprudencia y teología.10 La gente de fe islámica consideraba un privilegio espiritual leer el Corán y
> eso contribuyó a reducir el analfabetismo. De otro lado, las togas y las tocas de los graduados
> universitarios, así como también las tunas universitarias, son una reminiscencia de los vestuarios en las
> ceremonias de graduación de los estudiantes en los colegios islámicos.
> 
> Astronomía
> Las maravillosas descripciones del firmamento en el Corán ciertamente trajeron mucha inspiración
> a los astronómos musulmanes. ‘Abdu’l-Bahá explica los versos del Sura 36 referidos a los cuerpos del
> espacio: “El sol se mueve en un lugar fijo, lo que demuestra la inmovilidad del sol, y su movimiento
> alrededor de un eje. Y cada estrella se mueve en su propio cielo.”11 “Cada uno navega en una órbita
> (36:38-40)… Cada uno [el sol y la luna] corre por un plazo fijado (39:7)... Sí, hemos puesto
> constelaciones en el cielo, las hemos engalanado a las miradas (15:16)… Y se guían [los hombres] por los
> astros” (16:16).
> 
> Muchos cristianos, hasta el tiempo de Colón, pensaban que la tierra era plana y con cuatro
> esquinas, de acuerdo con la afirmación bíblica (Apoc 7,1). Dante, en el siglo XIII, la describe como una
> esfera, pero fija y como centro del universo. El paraíso terrenal estaba en la antípoda de Jerusalén y el
> infierno en el centro de la tierra. Galileo Galilei tuvo que retractarse en 1633 ante la Inquisición en su
> afirmación de que la tierra giraba alrededor del sol. Después de haber sido forzado en negar su teoría, se
> dice que el sabio había exclamado ante el tribunal: “Y sin embargo se mueve.”
> 
> Mientras tanto los astrónomos islámicos crearon tablas astronómicas, modificaron la
> circumferencia de la tierra y demostraron que efectivamente la tierra era redonda. Construyeron
> observatorios, los principales en Bagdad, El Cairo, Maragha (Persia), Samarcanda (Rusia), Delhi y
> muchísimos otros más pequeños; estudiaron los calendarios, la rotación de los planetas, y descubrieron
> nuevas estrellas y constelaciones. En Córdoba, al igual que en el oriente, los astronómos llevaban
> uniforme. Mucha de la constribución a la astronomía vino de los persas. Asimismo, muchos términos
> astronómicos del árabe se encuentran ahora en lenguas europeas, como por ejemplo, Bennenas, Altair,
> Pherkad, Acrab, Algedi (también conocida como la Osa Menor), Vega, Algol, Rigel, Aldbarán, Alfayate,
> Alarife, Alberca, entre otras.
> 
> En óptica, Al-Kindí (801-73) escribió un tratado sobre la luz y sus propiedades. En fotografia y
> cinematografia, Ibn-al-Haytham (1214-94) fue el primero que demostró el principio de la cámara oscura
> durante un eclipse. Utilizó una variedad de lentes y espejos para sus experimentos y estableció por
> primera vez el principio de refracción de la luz antes que Newton y fue capaz de medir el peso de la
> atmósfera. Asimismo, escribió el famoso Libro de Óptica.
> 
> Navegación y Geografía
> De acuerdo al Corán, los creyentes musulmanes tenían que dirigir sus rostros hacia la Meca al
> momento de sus plegarias: “Vuelve tu rostro hacia la mezquita Sagrada. Dondequiera que estéis volved
> vuestro rostro hacia ella” (2:144). En consecuencia, desarrollaron un vasto conocimiento científico y de
> habilidades de ubicación y localización geográficas, y dominaron las líneas de longitud y altitud. Se
> escribieron libros sobre la geografía de Asia y África, de tierras desconocidas por entonces para los
> cristianos. El conocimiento de esta materia vino de sus propias expediciones y viajes y de los libros de los
> geógrafios latinos. Asimismo, Mahoma había dicho que la oración obligatoria diaria “se ha prescrito en
> tiempos determinados” (4:104) marcados por el alba, el mediodía, el ocaso y la medianoche. Esto llevó
> indirectamente a la invención del prototipo del reloj mecánico en España en el siglo XI.
> 
> El Islam produjo excelentes navegantes: utilizaron la brújula, la vela latina y la carta náutica.
> Igualmente, introdujeron y perfeccionaron el astrolabio y el cuadrante. Un musulmán escribió un libro de
> 130 capítulos sobre el astrolabio, el cual fue vital para los viajes de los exploradores europeos. La
> civilización islámica conocía el planisferio ya en el siglo VIII. Dice Mahoma: “Él es quien ha sujetado el
> mar a vuestro servicio para que comáis de la carne fresca y obtengáis de él adornos que poneros. Y ves
> que las naves surcan. Para que busquéis su favor” (31:31).
> 
> En la famosa escuela de navegación de Portugal, muchos profesores eran árabes. Asimismo,
> navegantes musulmanes fueron utilizados por diferentes exploradores europeos. El piloto del barco de
> Vasco de Gama a la India fue un musulmán de nombre Ahmad Ibn Majid. Este piloto escribió tres
> tratados náuticos y conocía muy bien las rutas de los océanos Atlántico e Índico. De acuerdo a Edrisí -el
> Ptolomeo Árabe- geógrafo árabe del siglo XI al servicio del rey normando de Sicilia, Rogerio II, los
> árabes se aventuraron a conocer el otro lado del Atlántico y así llegaron hasta las Islas Canarias desde la
> Lisboa Árabe.
> 
> En 1920, el historiador árabe Ahmed Zeki Pasha de Egipto escribió el tratado “Una segunda
> tentativa de los musulmanes para descubrir América” en el cual señala que una de las dos expediciones de
> navegantes islámicos que en los inicios del siglo XIV, deseosos de encontrar un camino marítimo entre el
> oriente y las costas occidentales de África, convencidos de la esfericidad de la tierra, y conocedores ya de
> una ruta hacia las Islas del Cabo Verde (entre las costas de Brasil y Guinea), fueron arrebatados por una
> poderosa corriente marítima, la cual puede ser identificada con la corriente ecuatorial que lleva a las
> playas de Haití y Brasil.
> 
> Es interesante notar que el mismo Colón, en su segundo viaje, se sorprendió de encontrar gente de
> raza negra que visitaban la isla de Guanahaní (hoy Haití) y que venían por mar del sur o sureste. Colón
> reconoció que eran étnicamente diferentes de la gente local. Los españoles afirmaron que se parecían
> mucho a la gente africana de Guinea y otros más agregaban que eran náufragos africanos. En la segunda
> década del pasado siglo, el erudito Leo Wiener sustentó científicamente dicha comunicación marítima
> sobre bases filológicas y etnográficas en los tres volúmenes de su obra Africa and the Discovery of
> America. Es interesante notar que Colón, cuando pasa por las islas del Cabo Verde en 1489, es informado
> de embarcaciones que provenientes del África viajaban al occidente con mercaderías. Wiener va mas allá
> de demostrar el comercio marítimo pre-colombino entre África y América. Dicho académico americano
> señala que los navegantes islámicos se asentaron en América antes que los cristianos y dejaron allí rastros
> identificables de su cultura. En las palabras del historiador portugués Jaime Cortazao, Wiener “concluye
> afirmando que mutuos conocimientos referentes a la agricultura y a la industria, ciertos caracteres de
> organización política y social, costumbres y prácticas religiosas de los pueblos americanos de aquella
> época, eran no sólo de origen árabe, sino que también conservaban denominaciones árabes en forma
> mandinga”.12
> 
> Un Nuevo Calendario
> El Islam, asimismo, trajo un nuevo calendario superando así el calendario gregoriano, es decir, el
> de mayor uso en occidente. La importancia de un calendario en cualquier sociedad es muy significativa en
> tanto que este regula la vida de una sociedad mediante la división del tiempo. El calendario que trajo
> Mahoma estaba basado en principios espírituales. Los nombres de sus meses denotan y prescriben
> actividades espírituales como el ayuno, el peregrinaje o diversas prohibiciones religiosas.
> 
> El calendario gregoriano-cristiano, también llamado “Nuevo Estilo”, promulgado por el Papa
> Gregorio XIII (siglo XVI) de quien deriva su nombre, era básicamente una adaptación del calendario
> pagano de los romanos. Aquél era un calendario originalmente basado en 300 días y 10 meses al año.
> Varios de los nombres de los meses vienen de nombres de dioses romanos y griegos como Enero (de
> Jano, dios de las dos caras), Febrero (de Februa, una fiesta pagana), Marzo (de Marte, dios de la guerra),
> Abril (de Afrodita, diosa del amor), Mayo (de Maia, diosa de la primavera), Junio (del latín Januaris,
> Juno, diosa del matrimonio) o de emperadores romanos como Julius o Augusto. Los días de la semana
> también tienen procedencia pagana como Lunes (de la diosa Luna), Martes (del dios Marte), Miércoles
> (del dios Mercurio), Jueves (del dios Jupiter), Viernes (de la diosa Venus) y Sábado (del dios Saturno).
> 
> El calendario islámico presenta además otras ventajas. El calendario islámico tiene un día de error
> cada 2000 años mientras que el gregoriano lo hace cada 3330 años. El calendario islámico está dividido
> en 12 meses de 29 y 30 días. Es un calendario lunar porque se basa en el mes lunar (29 días y medio) que
> es el tiempo que la luna toma para girar alrededor del sol. Mahoma dijo en el Corán: “El número de
> meses, para Dios es de doce. Fueron inscritos en la escritura de Dios el día que creó los cielos y la tierra.
> De ello, cuatro son sagrados: es la religión verdadera” (9:36-37). Curiosamente los cristianos siguieron
> creyendo en la perfección de su calendario tanto que, en 1654, John Lighfoot utilizó la cronología del
> Génesis como base para calcular que ¡la tierra había sido creada a las 9:00 am el 26 de octubre del año
> 4001 antes de Cristo!
> 
> Es menester señalar que la palabra Almanaque es de origen árabe. Un Almanaque es un registro de
> los días del año con observaciones astronómicas y meteorológicas. Fue una contribución del Islam al
> mundo de entonces.
> 
> Avances Matemáticos
> En matemática, los árabes adoptaron los números y el cero de los hindúes. El álgebra se debe a los
> árabes. Algebra viene de la palabra Al-gabr que significa ecuación o restauración. Algoritmo, cifra, zero y
> guarismo son términos también del árabe. Tanto logaritmo como guarismo son derivaciones del nombre
> del matemático árabe “Al-Juarismi” (siglo IX), apodado Abenmusa.
> 
> Mahoma había dejado en el Corán leyes de herencia que favorecían a la mujer y a la vez requerían
> manipulación de operaciones como fracciones. Esto hizo que los árabes desarrollaran notables avances en
> el campo de la aritmética. Entre otras incorporaciones tomadas del árabe tenemos el uso de la raya
> horizontal para indicar división y que fue traducida del árabe al latín como fractio (romper), el uso de la
> raíz, el uso de proporciones, la utilización de la regla de tres, el desarrollo de la geometría, la
> trigonometría plana y esférica y los primeros pasos hacia el cálculo infinitesimal. Asimismo desarrollaron
> el uso del ábaco como instrumento de cómputo.
> 
> Arquitectura
> En la arquitectura religiosa es donde se observa más perfectamente la suma de las artes, la ciencia y
> la espiritualidad islámicas. Mahoma había dicho sobre la importancia de los lugares de adoración: “Una
> mezquita fundada desde el primer día en el temor de Dios tiene más derecho que ores en ella. La
> frecuentan hombres que gustan de purificarse y Dios ama a los que se purifican” (9:109). Los
> musulmanes construyeron lugares de adoración por doquier. La maestría alcanzada en las matemáticas
> fue puesta al servico de la Fe y produjo hermosas mezquitas por todas partes del mundo musulmán.
> 
> Encontramos que entre las huellas más profundas dejadas por la cultura islámica en España están
> las construcciones, cuyas características más notables son el arco en herradura -tres siglos antes que los
> góticos cristianos-, las columnas, los arabescos, el estucado y las inscripciones religiosas como elementos
> decorativos. Cada cultura dentro del mundo musulmán aportó su propio estilo en la construccion de los
> edificios. Mezquita significa en árabe “lugar de postraciones”, y todas ellas estaban dirigidas a la Meca.
> 
> Ciencias de la Salud
> La medicina es una de las ciencias que prosperó tremendamente bajo el Islam. Mahoma mismo
> había enunciado el principio de la célula original: “Recordad que os hemos creado, inicialmente, del
> polvo y luego del esperma, luego del coágulo de sangre…, del coágulo un embrión y del embrión huesos,
> que revestimos de carne. Luego hicimos de él otra criatura” (22:5, 23:12-15). Se afirma que Mahoma
> había dicho que la ciencia tiene dos aspectos: la ciencia de la religión y la ciencia de los cuerpos
> humanos, es decir, la medicina. Con semejante Maestro, los médicos árabes adquirieron un entusiasmo
> único en su rama. Tradujeron los siete volúmenes de Galeno al árabe. Mientras tanto, los cristianos de la
> Edad Media consideraban la práctica de la medicina como una profesión obscena, y a la lectura de los
> libros de ciencias naturales como un pecado -de acuerdo al Sínodo de París de 1209-. La civilización
> islámica estableció el primer hospital en Bagdad con 860 médicos, con secciones para medicina interna,
> oftalmología, ortopedia y farmacia, entre otras. La práctica profesional de la medicina estaba sujeta a un
> examen. Se conoció la anestesia en cirugía y ciertas formas de antibióticos extraídas de la tierra y del
> moho. Abu Bakr Muhammad Ibn Zakaruyya fue quien escribió en el siglo IX, 21 volúmenes sobre
> medicina; y Avicena escribió cinco tomos sobre la misma ciencia, impresos 15 veces en latín, que fueron
> texto en las universidades europeas hasta inclusive el siglo XVII.
> 
> Averroes escribió siete libros de medicina referidos a anatomía, fisiología, patología, semiótica,
> terapéutica, higiene y medicación. En realidad, fueron copiosas las obras sobre las ciencias de la salud.
> Todo esto pasó finalmente, traducido al latín, al occidente. Ahora sabemos que el español Miguel Servet
> (siglo XVI), quien se atribuyó haber descubierto la circulación pulmonar de la sangre, en realidad tomó
> las ideas de Ibn Nafis, dos siglos antes. Hubo también un tratamiento médico de enfermedades mentales,
> que en el mundo cristiano todavía eran consideradas cosas satánicas.
> 
> La farmacologia árabe tuvo un aporte original de los textos griegos, basada fundamentalmente en
> plantas, contribución que fue acrecentada al correr del tiempo con el desarrollo de la química. El mismo
> término química proviene del árabe. La civilización islámica dio a la química carácter de ciencia al
> utilizar procedimientos observables y de experimentación. Importantes textos fueron escritos sobre esta
> materia. Asimismo, los químicos árabes conocieron la destilación del ácido sulfúrico. Los árabes
> desarrollaron una farmacología basada en remedios minerales. Crearon una farmacopedia que luego pasó
> a Europa en el siglo XI. Palabras como alambique, arsénico, alcanfor, antimonio, azumbre, azogue, alcalí,
> alcohol, atincar, elixir, nafta, natrón, jarabe, quilate, talismán, entre otras, vinieron de la química árabe.
> 
> En oftalmología, un médico musulmán escribió “10 Tratados Sobre el Ojo” en el siglo VIII. Dicho
> tratado explicaba la estructura y la relación del ojo y el cerebro, así como también las enfermedades del
> ojo y su curación. Es conocido también que los médicos árabes operaban las cataratas del ojo.
> 
> Agricultura y Zoología
> En agricultura, la civilización islámica desarrolló sistemas de regadío. Desarrollaron la botánica
> mediante la clasificación de las plantas en géneros, especies y clases. Mahoma había dicho: “¡Que el
> hombre considere su alimento! Nosotros hemos derramado el agua en abundancia; luego hendido la tierra
> profundamente y hecho brotar grano, vides, hortalizas, olivos, palmeras, frondosos jardines, frutas,
> pastos, para deleite vuestro y de vuestros rebaños” (80:24-32). Igualmente, se mantuvieron notables
> jardines botánicos que luego fueron imitados en Europa. Asimismo, incorporaron nuevos cultivos
> desconocidos para Europa y los diseminaron por todas partes. Estos cultivos llevan nombres árabes hasta
> la actualidad como albaricoque, acelga, algarrobo, alcachofa, azafrán, espinaca, sandía, garbanzos,
> zanahorias, limones, naranjas, bellotas, azúcar, algodón, jazmín, alhelí, berenjena, etc.
> 
> La zoología fue estudiada primeramente mediante las traducciones de los textos griegos. “Las
> criaturas que Él ha puesto en la tierra para vosotros son de clases diversas,” decía el Corán. “Hay en ello,
> ciertamente, un signo para la gente que se deja amonestar” (16:3). El primer zoológico en Europa fue
> árabe español.
> 
> Otras Contribuciones
> Sería imposible hacer un inventario detallado de las contribuciones del mundo islámico en materia
> de cultura y hay innumerables trabajos a este respecto. Otras áreas incluyen la sociología, la filosofía, la
> música y la textilería. En sociología, los árabes reinterpretaron el pasado y el sentido de la historia,
> ampliaron la perspectiva bíblica por la cual se tomaba literalmente el origen de las razas después de Noé,
> y se dedicaron al estudio sistemático de los pueblos del mundo. No solamente se produjo ese
> conocimiento merced a su cultura cosmopolita sino también por el acceso a los textos griegos y latinos.
> “Y entre Sus signos,” dice Mahoma, “está la creacion de los cielos y la tierra, la diversidad de vuestras
> lenguas y de vuestros colores. Hay en ello, sí, signos para los que saben” (30:22). Un árabe español
> escribió en el siglo XI el “Libro de las Categorías de las Naciones”. En filosofia, el árabe podía leer en su
> propia lengua a Platón, Aristóteles o cualquier otro sabio griego. En música, los musulmanes
> incorporaron la música de los países en que se esparcieron y crearon nuevos instrumentos musicales y
> estilos. Un músico escribió en el siglo XIII “El Libro de las Canciones” que constaba de 21 volúmenes.
> Una escuela consideraba a la música, al igual que los griegos, una rama de las matemáticas.
> 
> En textilería, desarrollaron la industria de la seda, originaria de los chinos. Asimismo desarrollaron
> la industria del papel, originaria también de los chinos. En metalurgia produjeron obras de arte en
> diversos metales como cobre y bronce. No se utilizó mayormente el oro y la plata debido a una
> prohibición religiosa de su uso en utensilios, atribuida a Mahoma por la tradicion oral. Es importante
> señalar que llevaron la industria del vidrio a un nivel sin paralelo. El Islam revolucionó el mundo de la
> antiguedad. Sería imposible hacer un inventario detallado de todas las contribuciones del Islam al mundo
> occidental. Lo que se acaba de describir pueden ser ejemplos aislados que giraban en torno a un
> compromiso social común y mayor.
> 
> De acuerdo a Joseph,13 la no reconocida deuda de los árabes a la ciencia también incluye la primera
> clara afirmación de la teoría de la evolución por Ibn Miskawayh que es usualmente atribuida a Darwin y
> la primera explicación de la justificación del método científico la cual se encuentra en las obras de Ibn-i-
> Síná (conocido como Avicena), Ibn-al-Haytham y al-Bíruní pero que es usualmente atribuida a Bacon.
> Antonio Alcalá Galiano en su obra “Historia de España” escribió que hacer mención específica de los
> nombres de todos los escritores de la España árabe “de quienes hablan los numerosos catálogos existentes
> todavía en la misma gran biblioteca [de El Escorial] sería empresa para la cual se necesitaría una obra
> separada y extensa”.14
> 
> Conclusión
> Este artículo intentó describir un inventario general de las más importantes contribuciones del
> Islam al mundo occidental y en particular al mundo Latinoamericano. Como es de conocimiento, los
> árabes desarrollaron una remarcable civilización durante los ocho siglos que estuvieron en España. Esta
> civilización no solamente hizo de España un centro intelectual del mundo de la antigüedad sino también
> moldeó grandemente el desarrollo cultural de la sociedad española produciéndose así una simbiosis
> social. Con el advenimiento de los Reyes Católicos, los árabes fueron expulsados de la península lo que
> causó una declinación en la sociedad española por la ausencia de una clase intelectual que era asumida
> precisamente por la comunidad árabe. Casi inmediatamente, América fue invadida por las fuerzas
> españolas y como consecuencia la corona gobernó por casi cuatro siglos. Este artículo propuso la tesis de
> que la influencia de la cultura islámica en España fue pasada a la cultura latinoamericana indirectamente
> durante el proceso de transculturación que tuvo lugar de España a sus colonias.
> Bibliografía
> ‘Abdul’l-Bahá (1972), Contestación a Algunas Preguntas, EBILA; Argentina.
> 
> Alcala Galiano, Antonio (1844), Historia de España. A. Roger & F. Chernuria, España.
> 
> Balyuzi H. (1976), Muhammad and the Course of Islam, George Ronald, Oxford.
> 
> Cortés, Julio (1980), El Corán, edición preparada por Julio Cortés, Editora Nacional, Madrid.
> 
> Cortasao, Jaime (1984), Os Descobrimientos Portugueses, Livros Horizontes, Lisboa.
> 
> Effendi, Shoghi, Directrices del Guardián.
> 
> Hornsby, Helen (1988), Lights of Guidance, Bahá’í Publishing Trust, India.
> 
> Joseph, G. G. (1987), Foundations of Eurocentrismo in Mathematics. Race and Class, XXVIII.
> 
> Vernet, Juan (1978), La Cultura Hispano Árabe en Oriente y Occidente, Seix y Barral Hnos., España.
> 
> Notas
> * Boris Handal. Doctor Educación peruano, Académico de la Universidad Tecnológica de Sidney.
> 
> 1 Shoghi Effendi, in Lights of Guidance, p. 39
> 
> 2 Balyuzi, Muhammad and the Course of Islam, p. 311.
> 
> 3 Vernet, La Cultura Hispano Árabe, p. 29.
> 
> 4 Balyuzi, Muhammad and the Course of Islam, p. 291.
> 
> 5 Ibid., p. 291.
> 
> 6 Ibid., p. 291.
> 
> 7 Ibid., p. 291.
> 
> 8 Vernet, La Cultura Hispano Árabe, p. 89.
> 
> 9 Ibid., p. 81.
> 
> 10 Ibid.
> 
> 11 ‘Abdu’l-Bahá, Contestación a Algunas Preguntas, p. 121.
> 
> 12 Cortasao, p. 71.
> 
> 13 Joseph, Foundations of Eurocentrismo in Mathematics.
> 
> 14 Alcalá, p. 170.
> 
> N.B. Las citas del Corán provienen de la versión de Julio Cortés.
>
> — *La Cultura Hispano Árabe en Latino America (Used by permission of the curator)*

