# Tratado sobre gobernanza

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> Source: Bahá'í Library Online (bahai-library.com), curated by Jonah Winters. Used by permission of the curator. Original citation: Hasan Elías, Tratado sobre gobernanza, bahai-library.com.
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> 
> Tratado sobre gobernanza1
> 
> por `Abdu’l-Bahá
> 
> Traducción provisional2 por Hasan Elías3
> 
> *** 1 ***
> 
> Él4 es Dios.
> 
> Toda alabanza y agradecimiento sean para Dios, quien ha hecho de la aparición de las perfecciones
> sagradas del reino humano, el fundamento de su creación, para que la divinidad pueda manifestarse
> en el plano de la percepción por medio de distinciones y signos, decretos y actos, esencias y secretos.
> De esta forma los resplandores de la realidad de la tradición “Yo era un tesoro oculto y quise ser
> conocido”5 puedan amanecer en el horizonte del mundo visible.
> 
> Toda alabanza y glorificación se deben a aquella realidad de exaltada grandeza, quien es el sol de la
> verdad en el mundo divino, la más grande luminaria del reino humano, el centro de la manifestación
> del Misericordioso y el punto de amanecer de los atributos del único Dios verdadero. Por medio de
> su aparición, el secreto de “…y quise ser conocido; por eso creé la creación” ha sido confirmado.
> 
> “Y ves la tierra árida, pero cuando hacemos que descienda sobre ella el agua, se agita, se esponja y fructifican
> por parejas todo tipo de plantas coloridas”6.
> 
> *** 2 ***
> 
> En estos días y tiempos, ciertos eventos que son contrarios a todas las leyes religiosas y que
> destruyen tanto la sociedad humana como el edificio divino, han ocurrido como resultado de las
> acciones de algunos ignorantes necios, insurgentes y fomentadores de agitación. Han tomado la Fe
> manifiesta de Dios como pretexto y han suscitado una conmoción sediciosa. Han deshonrado al
> pueblo de Irán ante todas las naciones del mundo.
> 
> ¡Dios clemente! Dicen ser pastores, pero tienen caracteres de lobos. Recitan el Corán, pero se
> comportan como animales salvajes. Tienen aspecto humano, pero aprueban la conducta bestial. “Y
> cuando se les dice: ‘¡No corrompáis en la Tierra!’ dicen: ‘¡En verdad, nosotros somos reformadores de lo que
> está mal!’ ¿Acaso no son ellos los corruptores? Pero no se dan cuenta”7. Por esa razón, es imperativo dar
> un breve discurso sobre los fundamentos esenciales de la religión divina para advertir a los amigos
> a ser prudentes y estar vigilantes.
> 
> *** 3 ***
> 
> Es evidente e indiscutible que, en su naturaleza y en su disposición inherente, todos los seres tienen
> una facultad y una capacidad que manifiesta dos clases de perfecciones. La primera son las
> perfecciones innatas que son una creación puramente divina, sin intermediario. La segunda son las
> perfecciones adquiridas que dependen de la formación de un verdadero educador8. Consideren las
> esencias externas: los árboles, las flores y los frutos; estas plantas tienen una frescura y una
> delicadeza natural que son un don exclusivamente divino. A esto se añade un vigor en su
> crecimiento y una dulzura de sabor indescriptible que se hace evidente por medio de la atención y
> el cultivo de un jardinero cuidadoso. Porque si se dejaran en abandono, se convertirían en mera
> jungla y en pura maleza. Ni las rosas ni las otras flores se abrirían, el árbol no daría fruto y sería apto
> Tratado sobre gobernanza - 2
> 
> para quemar. Pero cuando quedan a la sombra del cuidado y el cultivo de un jardinero, se convierten
> en un jardín, un rosedal o un huerto. Aparecen flores y frutos, y la faz de la tierra se adorna con
> flores espléndidas y hierbas aromáticas. Pasa lo mismo con la sociedad humana. Si se dejara en su
> condición natural, se convertiría en una horda de alimañas, y quedaría bajo la rúbrica de bestias y
> depredadores. Esta sociedad aprendería la ferocidad, la crueldad y la sed de sangre, y se consumiría
> en las llamas de la desobediencia y la tiranía.
> 
> *** 4 ***
> 
> Los seres humanos aprenden sus lecciones como niños en la escuela del mundo, pero se enferman y
> debilitan a causa de males crónicos. Aquellos grandes y sagrados personajes, los profetas y los
> santos, son los maestros en la academia de Dios y los médicos en el hospital del Señor. Son los
> mensajeros de la gracia, y los soles en la más alta esfera de guía. A través de ellos, la llama radiante
> de la perfección espiritual, la cual se ha enfriado y apagado en la lámpara de la realidad humana,
> puede ser reencendida con el fuego ardiente de Dios9. Las enfermedades crónicas se convierten en
> nada por medio de la gracia desbordante que fluye del Todomisericordioso y del espíritu de Cristo.
> 
> De este modo, se ha demostrado con las pruebas más claras que la sociedad humana requiere la
> educación y el cultivo de un verdadero educador, y que las almas humanas necesitan a un maestro,
> alguien que ate y restrinja, prohíba y aliente, e impulse y dirija. Porque el jardín de su creación no
> puede alcanzar belleza, delicadeza y plenitud, excepto por medio del cultivo del jardinero de
> amorosa amabilidad, de las refulgencias del único Dios verdadero, y del liderazgo justo impartido
> por el gobierno.
> 
> *** 5 ***
> 
> Ahora bien, esta figura que restringe, prohíbe, impulsa y disciplina, este líder y guía es de dos tipos10.
> El primer protector y limitador es la facultad de liderazgo que está relacionada con el mundo físico,
> es un poder que garantiza la felicidad en los aspectos externos11 de la existencia humana. Protege la
> vida, la propiedad y el honor, así como la gloria y las virtudes refinadas de la vida social. Los
> monarcas justos, los representantes realizados, los ministros sabios y los líderes militares intrépidos,
> son el centro que construye o destruye estas agencias de liderazgo, y el eje de la rueda de estos
> favores divinos.
> 
> *** 6 ***
> 
> El segundo tipo de educador y maestro del mundo humano está representado por el poder sagrado
> y espiritual: los libros celestiales que han sido enviados, los Profetas de Dios, las personas
> espirituales, y los líderes religiosos devotos. Sobre ellos desciende la revelación y surge la inspiración
> divina, son los educadores de los corazones y las mentes, y los correctores de la moral. Embellecen
> la conducta y alientan a los fieles. Es decir, estas personas santas son como poderes espirituales que
> liberan a las almas de los olores de un carácter innoble, de la oscuridad de las cualidades malvadas,
> y de la tosquedad de los mundos del ser. Iluminan las realidades del hombre con las luces de las
> virtudes del mundo humano, y con distinciones, virtudes y excelencias del Reino de Dios; de modo
> que la realidad luminosa de “¡bendito sea Dios, el mejor de los creadores!”12, y la virtud de “ciertamente,
> hemos creado al ser humano en la mejor condición”13 puedan realizarse en la esencia humana sagrada.
> Así, por medio de las gloriosas refulgencias de estos puntos de amanecer de los versos divinos, la
> realidad pura y sutil de la humanidad se convierte en un foco de las manifestaciones de santidad
> del mundo de Dios.
> Tratado sobre gobernanza - 3
> 
> Estos deberes sagrados están enraizados en asuntos espirituales y divinos, y en consideraciones
> éticas. No han sido vinculados con honores materiales, asuntos políticos ni cosas mundanas. Por el
> contrario, el poder sagrado de esta gente pura y excelente funciona dentro de la realidad del alma y
> la conciencia, en el corazón interior y el espíritu, no en el agua ni en el barro. Los estandartes de los
> signos de estas realidades puras se alzan en los espacios abiertos del alma donde el espíritu toma
> vuelo, no en este mundo del polvo. Esta gente nunca ha tenido ningún rol que desempeñar en
> cuestiones de gobernantes y gobernados, ni de gobernar y ser gobernado. Ellos son los elegidos por
> los dulces aromas de las brisas de Dios, y los más cercanos a las aguas rebosantes del espíritu de la
> eternidad. No buscan ningún rol en otros asuntos, y no incitan al corcel de la ambición en la arena
> de la codicia y el poder. Ya que, para los asuntos de política y gobierno, y del reino y los súbditos,
> existe una fuente específica y un lugar respetado al cual referirse; mientras que la guía, la religión,
> la perspicacia, y la educación y la promoción de la moral y las virtudes de la humanidad, tienen un
> centro sagrado y un manantial designado. Estas almas no tienen nada que ver con los asuntos
> políticos ni buscan involucrarse en ellos.
> 
> Ahora, este más grande ciclo, en el cual el mundo ha alcanzado la edad de la discreción y madurez,
> este asunto se ha vuelto indisputable en el libro de Dios: es como un cimiento firmemente
> establecido. De acuerdo con este texto incontrovertible y esta prueba brillante, todos deben ser
> humildes y someterse a los mandatos del gobierno, y todos deben ser sumisos y obedientes ante el
> trono del soberano. Es decir, en su obediencia y servidumbre hacia los gobernantes, deben ser
> súbditos sinceros y servidores dispuestos. Esto es lo que la Belleza de Dios, cuyo decreto es decisivo,
> cuyo amanecer es claro, y cuya mañana es verdadera y brillante, ha ordenado en el libro del convenio
> y el compromiso, el pacto eterno. El mandato indiscutible es este:
> 
> *** 7 ***
> 
> ¡Oh vosotros los amados y fideicomisarios de Dios! Los reyes son las manifestaciones
> del poder, y las auroras de la fuerza y la riqueza de Dios. Orad por ellos. Él los ha
> investido con el señorío sobre la tierra y ha escogido los corazones de los hombres como
> Su dominio propio. El conflicto y la contienda están categóricamente prohibidos en Su
> Libro. Éste es un decreto de Dios en esta Grandísima Revelación. Está divinamente
> preservado de la anulación y Él lo ha investido con el esplendor de su confirmación. En
> verdad Él es el Omnisapiente, el Omnisciente. Incumbe a todos ayudar a esas auroras de
> autoridad y a esas fuentes de mandato que están adornadas con el ornamento de la
> justicia y la equidad14.
> 
> *** 8 ***
> 
> Lo mismo se encuentra en un tratado inequívoco que Él dirigió a uno de los clérigos. Una cita
> escogida de ese bendito tratado es esta:
> 
> *** 9 ***
> 
> Incumbe ahora a Su Majestad el Sháh -quiera Dios, exaltado sea Él, protegerle- tratar a
> este pueblo con amorosa bondad y misericordia. Este Agraviado Se comprometió, ante
> la Divina Kaaba a que aparte de la veracidad y confiabilidad, este pueblo no manifestaría
> nada que pudiese, de manera alguna, estar en conflicto con los modos de ver de Su
> Majestad, que engalanan al mundo. Toda nación debe tener en alta estima la posición de
> su soberano, debe serle sumisa, debe cumplir sus decretos y asirse firmemente a su
> autoridad. Los soberanos de la tierra han sido y son las manifestaciones del poder, la
> grandeza y la majestad de Dios. Este Agraviado, en ningún momento ha tratado a nadie
> Tratado sobre gobernanza - 4
> 
> engañosamente. Todos están bien enterados de esto y son testigos de ello. El respeto al
> rango de los soberanos está divinamente ordenado, como ha sido claramente
> atestiguado por las palabras de los Profetas de Dios y la de Sus escogidos. A Aquel que
> es el Espíritu (Jesús) –que la paz sea con Él- se Le preguntó: “¡Oh Espíritu de Dios! ¿Es
> lícito o no dar tributo al Cesar?” Y Él respondió: “Sí, dad al César lo que es del César y a Dios
> lo que es de Dios”15. Él no lo prohibió. Estos dos proverbios, en opinión de los hombres
> perspicaces, son uno y el mismo, puesto que, si lo que pertenecía al Cesar no hubiera
> venido de Dios, Él lo habría prohibido. Y del mismo modo en el versículo sagrado:
> “¡Obedeced a Dios y obedeced al Mensajero y a los que de vosotros tienen autoridad!”16. Por
> “aquellos investidos de autoridad” se quiere significar principal y muy especialmente a
> los Imames, ¡que las bendiciones de Dios sean con ellos! Ellos, verdaderamente, son las
> manifestaciones del poder de Dios, las fuentes de Su autoridad, los repositorios de Su
> conocimiento y las auroras de Sus mandamientos. En segundo lugar, estas palabras se
> refieren a los reyes y gobernantes, aquellos por la brillantez de cuya justicia los
> horizontes del mundo son resplandecientes y luminosos. Abrigamos la esperanza de que
> su Majestad el Sháh fulgure con una luz de justicia, cuyo esplendor envuelva a todas las
> razas de la tierra. Incumbe a todos rogar en su nombre al único Dios verdadero por lo
> que es digno y decoroso en este día.
> ¡Oh Dios, mi Dios y mi Maestro y mi Apoyo y mi Deseo y mi Amado! Te pido, por los
> misterios que se hallaban ocultos en Tu conocimiento, y por los signos que han esparcido
> la fragancia de Tu amorosa bondad, y por las olas del océano de Tu munificencia, y por
> el cielo de Tu gracia y generosidad, y por la sangre derramada en Tu sendero, y por los
> corazones consumidos en su amor por Ti, que asistas a su Majestad el Sháh con Tu poder
> y Tu soberanía, para que de él se manifieste aquello que perdure por siempre en Tus
> Libros, Tus Escrituras y Tus Tablas. Sostén su mano, oh mi Señor, con la mano de Tu
> omnipotencia, ilumínale con la luz de Tu conocimiento y adórnale con el ornamento de
> Tus virtudes. Potente eres Tú para hacer lo que Te place y en Tu puño se hallan las
> riendas de todas las cosas creadas. No existe otro Dios sino Tú, el que siempre perdona,
> el Todogeneroso.
> 
> En la Epístola a los Romanos, San Pablo ha escrito: “Sométanse todos a las autoridades
> constituidas, pues no hay autoridad que no provenga de Dios, y las que existen, por Dios han sido
> constituidas. De modo que, quien se opone a la autoridad, se rebela contra el orden divino”. Y,
> además: “Pues es un servidor de Dios para hacer justicia y castigar al que obra mal”17. Él dice
> que el surgimiento de los reyes, su majestad y su poder son de Dios.
> Además, en las tradiciones de antaño se han hecho referencias que los teólogos han visto
> y han oído. Rogamos a Dios -bendito y glorificado sea Él- que te ayude, oh Shaykh, a
> aferrarte a lo que ha descendido del cielo de la generosidad de Dios, el Señor de los
> mundos18.
> 
> *** 10 ***
> 
> Por lo tanto, ¡oh amigos de Dios!, luchen con alma y corazón. Muestren al mundo el poder milagroso
> de sus intenciones puras y genuinas, de buena voluntad hacia el gobierno y obediencia al estado.
> Este mandato es el más importante de los deberes de la religión manifiesta y de los textos decisivos
> del Libro Celestial.
> 
> Es evidente que el gobierno, por naturaleza, desea la seguridad y la tranquilidad de los súbditos, y
> busca la prosperidad y felicidad de la gente. Está preparado y dispuesto a salvaguardar los justos
> derechos de los ciudadanos y los súbditos, e intenta por todos los medios repeler al intruso perverso.
> Porque el honor y la prosperidad de los súbditos es la dignidad, la grandeza y el poder de la
> Tratado sobre gobernanza - 5
> 
> monarquía gloriosa y el estado triunfante; y el éxito y la felicidad de la gente es el objeto de la
> atención de sus altezas reales. Esto es así, de acuerdo con la naturaleza de las cosas.
> 
> Cuando, por el contrario, el resultado es una disminución en la seguridad de la gente o una
> deficiencia en la prosperidad y la felicidad de nobles y plebeyos, la causa es una falta de capacidad
> por parte de los funcionarios, o el despotismo extremo y la barbarie de personas malintencionadas,
> quienes aparecen en las vestiduras del conocimiento, pero son expertas en las artes de la ignorancia;
> y, desde el primero hasta el último, son instigadores del desorden. “El desorden estaba durmiendo, ¡qué
> Dios maldiga al que lo despertó!”.
> 
> *** 11 ***
> 
> Durante cincuenta años, en las calles y desde los púlpitos, y en los concilios y reuniones en presencia
> de funcionarios del gobierno, esta manada de imbéciles - es decir, los líderes clericales - han estado
> acusando de rebelión a esta comunidad oprimida. Incluso han llegado a acusarlos falsamente de
> sublevación. Dicen19:
> 
> Esta comunidad es la destructora del mundo,
> están degradando la moral de los hijos de Adán.
> Tientan a las regiones a ser desleales,
> y son perniciosos en todo aspecto.
> Son la bandera de la rebelión
> y el estandarte de la insurgencia,
> los adversarios de la religión y el gobierno,
> y los enemigos de las almas de los súbditos.
> 
> La justicia de Dios exige que la verdad sobre cada comunidad y grupo se haga manifiesta y clara,
> para que sea evidente en los concilios del mundo, quiénes obran a favor de los mejores intereses de
> la gente y quiénes son los corruptores. ¿Quién está provocando la sedición?, y ¿qué grupo es el que
> comete maldades? “Dios distingue al corruptor del reformador”20 .
> 
> Qué bueno sería que se encontrara una piedra de toque
> que ennegreciera la cara de cada disimulador21.
> 
> Ahora, ¡oh amigos de Dios!, den gracias por su providencia, porque el verdadero Justo ha levantado
> el velo que cubre las actividades de todo grupo religioso, y los secretos ocultos de las almas se han
> vuelto tan manifiestos como la estrella luminosa. ¡Alabado sea Dios!, y otra vez ¡las gracias sean a
> Dios!
> 
> *** 12 ***
> 
> 22El deber de los teólogos y los líderes religiosos es, sin embargo, ocuparse de los asuntos del espíritu
> 
> y fomentar los atributos del Todomisericordioso. Siempre que los líderes de la religión manifiesta
> de Dios y los pilares de su poderosa ley han intervenido en asuntos políticos, diseñado esquemas e
> ideado planes, la unidad de los creyentes ha sido destrozada inevitablemente, y las filas de los
> creyentes han sido rotas, la llama de la sedición ha sido encandilada, y el fuego de la hostilidad ha
> consumido el mundo, el país ha sido depredado y saqueado, y la gente ha caído en manos de los
> mediocres23.
> 
> En los tiempos de los últimos reyes Safávida24 (¡qué el Señor de la Creación tenga piedad de ellos!),
> los líderes religiosos buscaron participar en la política iraní. Levantaron una bandera e idearon un
> Tratado sobre gobernanza - 6
> 
> plan, mostraron el camino y abrieron la puerta. El desafortunado resultado de esa movida se
> convirtió en motivo de daño y causa de ruina. La tierra de Irán se convirtió en el campo de justas
> para las tribus turcomanas, y en la arena para el asalto y conquista de los afganos.
> 
> La tierra bendita de Irán fue explotada por los pueblos vecinos,
> las tierras de gloria cayeron en manos de extraños.
> El estado triunfante fue borrado,
> una brillante dinastía pasó al olvido.
> Los opresores extendieron sus tiranas manos,
> gente malévola conspiró contra la propiedad, el honor y la vida misma.
> Las personas fueron asesinadas,
> las propiedades saqueadas.
> Los hombres excelentes fueron capturados por la fuerza,
> y maravillosas propiedades fueron robadas.
> Los cultivos de Persia fueron destruidos:
> los demonios se reclinaron en el trono de los reyes.
> Las riendas del gobierno sostenidas en las garras de las bestias,
> y la familia real encadenada
> o bajo la espada de los nómadas sedientos de sangre,
> y los niños pequeños como cautivos.
> 
> Estos fueron los frutos, cuando los teólogos y los expertos en ley la religiosa, se involucraron en
> asuntos políticos.
> 
> *** 13 ***
> 
> En otra ocasión, al comienzo del reinado de Aqa Muhammad Khan25, los líderes religiosos del
> pueblo hicieron otra vez una movida política, y dispersaron las cenizas de la humillación sobre las
> cabezas de los iraníes.
> 
> Emitieron opiniones con respecto a la sucesión al trono,
> entonaron un canto de sirena que confundió las mentes de la gente.
> Incitaron a la agitación y la conmoción,
> alzaron la bandera de la revuelta.
> Un viento huracanado de rebelión surgió,
> los hábitos de la sedición y la discordia se impusieron.
> La anarquía y el caos sobrevinieron,
> una ola de disturbios llegó a los cielos más elevados.
> Los jefes de las tribus pretendieron ser reyes,
> sembrando las semillas de enemistad en la tierra fértil del reino,
> y uno buscaba matar a otro.
> La paz y seguridad fueron olvidadas,
> el convenio y el tratado quedaron sin efecto.
> Ni la vida ni la propiedad permanecieron,
> no hubo seguridad ni tranquilidad.
> 
> Finalmente, los acontecimientos decisivos tuvieron lugar en Kirmán26. El polvo del desorden y la
> rebelión se asentaron, y para la gente de pecado “hubo corte hasta la raíz”27, esto es, la raíz de los
> corruptores fue arrancada.
> Tratado sobre gobernanza - 7
> 
> *** 14 ***
> 
> Un tercer incidente de este tipo ocurrió durante el reinado del difunto Sháh28:
> 
> Los líderes de la religión una vez más provocaron una conmoción.
> Enarbolaron por los aires un desafortunado estándar,
> se prepararon para la yihad luchando contra los rusos29.
> Partieron por las carreteras,
> con sus tambores y sus tabores,
> y así llegaron a la frontera.
> Cuando comenzaron su ataque,
> huyeron de un recibimiento hostil.
> Ante una sola descarga de mosquetes,
> perdieron su honor en el campo de batalla,
> y optaron por huir con vergüenza.
> Al igual que las langostas esparcidas30 y los troncos de palmera arrancados31,
> fueron confundidos y esparcidos en las riberas del Aras
> y en la llanura desértica de Mughán32.
> La mitad de la provincia de Azerbaiyán,
> y tres millones y medio de tumanes se perdieron
> junto con el Mar Caspio33.
> 
> *** 15 ***
> 
> El mejor ejemplo de todos es el triste caso de los últimos días del difunto sultán Abdülaziz34 (que su
> alma descanse en paz), como sigue:
> 
> Los líderes espirituales del pueblo otomano iniciaron una rebelión,
> levantaron el estandarte de la enemistad.
> En su locura, iniciaron una movida,
> querían un rol y una participación en la gestión de los asuntos.
> Avivaron el malestar y provocaron una disputa con los funcionarios del gobierno.
> Tomaron por pretexto la fe manifiesta y la ley dada por Dios,
> hablaron del “bien de la nación”,
> y exigieron el despido de los ministros.
> Destruyeron los cimientos de la equidad y la caballerosidad.
> Personas de buena voluntad fueron enviadas al exilio,
> mientras que hacían felices a los maliciosos.
> Hicieron que las personas de confianza sean objeto de ira pública,
> y convirtieron a los traidores en los favoritos del pueblo.
> Y cuando su estrategia fue exitosa,
> presentaron otro plan.
> Desafiaron el trono del sultanato,
> menospreciaron al gobernante y al gobierno.
> Emitieron una fetua que hablaba de “deponer”,
> y buscaron “extirpar” y “suprimir”.
> Deshonraron el nombre de la caballerosidad,
> y levantaron el polvo de la tiranía.
> 
> Aprobaron un hecho violento que deshonró la fe perspicua y la ley del Señor de los Mensajeros.
> Tratado sobre gobernanza - 8
> 
> Debido a esta movida, el arrepentimiento y la tristeza ardieron en los pechos de los habitantes del
> mundo, y los corazones y sus pueblos fueron abrasados por el agravio cometido en contra de ese
> gran gobernante.
> 
> Al final, insistieron en combatir,
> y practicaron con todas sus garras.
> Se pusieron el equipo de batalla
> y se declaró la guerra.
> Persuadieron a la gente común a decir:
> “Rusia es un caso perdido,
> sus ejércitos y tropas son una forma sin espíritu,
> sus comandantes son cobardes,
> sus hombres son incompetentes,
> su dinastía no tiene ferocidad,
> su gobierno no tiene poder ni dignidad.
> Pero nosotros somos la nación conquistadora, el pueblo glorioso:
> Emprendamos la yihad y aplastemos las raíces de la rebelión.
> Así ganaremos renombre en todo el mundo,
> y el liderazgo absoluto de los pueblos y naciones”.
> Cuando los resultados de esta movida se dieron a conocer abiertamente
> y los frutos de estas nociones se vieron,
> ellos fueron la venganza encarnada y el veneno destilado,
> la retribución personificada, y la humillación del gobierno y el pueblo.
> La tierra se manchó con la sangre de los inocentes,
> los cadáveres hicieron del campo de batalla un paisaje de horror.
> La gente en conjunto probó la copa de la aflicción,
> trescientos mil muchachos de la nación,
> trescientos mil jóvenes del imperio
> probaron el veneno de la muerte.
> ¡Cuántos grandes monumentos fueron arrasados hasta el suelo!,
> ¡cuántas familias antiguas enfrentaron la extinción o la pobreza!
> De miles de aldeas bien organizadas, no quedaron más que sótanos,
> y las zonas de cultivo se convirtieron en terrenos baldíos.
> Los contenidos de los tesoros fueron arrojados al viento,
> la riqueza del estado y el pueblo, saqueada y acabada.
> Un millón de súbditos fueron obligados al exilio dejando las tierras que conocían.
> 
> Una multitud de los principales hombres del reino, los notables de estas provincias, habiendo sido
> privados de todo, huyeron del nido. Los niños de tierna edad y los ancianos que soportaban el peso
> de los años vagaron por el desierto y el yermo, completamente desprovistos. Pero al primer
> contratiempo, los líderes religiosos pleitistas que habían alzado el grito de “¡guerra!, ¡a la guerra!” y
> “¡vengan a la guerra santa!”, comenzaron a gemir “¿dónde podemos escondernos?, ¿a dónde podemos
> huir?”. Al encuentro más pequeño se olvidaron de los grandes premios y las recompensas gloriosas:
> se dieron la vuelta y huyeron, y cosecharon esta catástrofe colosal35.
> 
> ¡Dios clemente! La gente que no es capaz de manejar sus pequeños nidos ni mandar en sus propios
> hogares, que no son conscientes de los asuntos internos ni externos, ¿deben interferir en los asuntos
> importantes del reino y de sus súbditos, y plantear oposición en las complejidades de los asuntos
> políticos?36 Si se refirieran a la historia, encontrarían innumerables ejemplos similares, todos y cada
> uno, causados por la injerencia de líderes religiosos en asuntos políticos. Estas almas están
> destinadas a emitir las ordenanzas de Dios, no a hacerlas cumplir37. Es decir, siempre que el gobierno
> les pregunte, en cuestiones de mayor o menor importancia, acerca de las exigencias de la Ley de
> Tratado sobre gobernanza - 9
> 
> Dios y la verdadera intención de sus ordenanzas38, deben establecer lo que se ha deducido de la ley
> divina y está en consonancia con su religión. Más allá de esto, ¿qué pueden saber de asuntos
> políticos, de la protección de los súbditos, de la gestión de asuntos importantes, del bienestar y la
> prosperidad de la nación, de la administración de las leyes y los estatutos del reino, y de los asuntos
> internos y externos?
> 
> Del mismo modo, en todas las edades y épocas anteriores, las fuentes de la oposición hacia los
> amigos de Dios y de la disputa con los que creyeron en los versículos divinos, han sido ciertos
> individuos que externamente fueron adornados con la joya del conocimiento religioso, pero la
> piedad y el temor a Dios estaban desvanecidos en sus corazones. Parecían eruditos, pero en realidad
> eran ignorantes. Hablaron de abnegación, pero fueron irreligiosos. Sus cuerpos realizaban los actos
> de adoración ritual, pero sus corazones estaban dormidos39.
> 
> Por ejemplo, en los días de aquel que confirió el espíritu, el Mesías, cuando estaba vivificando el
> cuerpo del mundo, mientras el sagrado y fragante espíritu de Cristo concedía alma al mundo
> contingente, los líderes religiosos de los hijos de Israel, tales como Anás y Caifás, expresaron su
> oposición a esa joya de la existencia, a esa belleza evidente y espíritu digno de alabanza. Le dieron
> la espalda, declararon que no era un verdadero creyente, y tratando de destruirlo, lo persiguieron y
> emitieron una autorización para agraviarlo. Castigaron a los apóstoles, e infligieron el más severo
> castigo y venganza. Emitieron fetuas de muerte, y los encarcelaron y exiliaron. Usaron la tortura y
> el dolor, los martirizaron con las peores aflicciones e hicieron que su sangre pura fluya en el camino
> de Dios. Toda esta oposición, severidad, castigo y tormento fueron causados por los líderes
> religiosos de la comunidad.
> 
> *** 16 ***
> 
> Del mismo modo, considera los días de ese misterio de la existencia, la belleza prometida que ha
> sido confirmada dignamente como “el alabado”, Muhammad, el Mensajero de Dios, la paz sea con
> Él. Esos individuos discutidores y orgullosos que mostraron oposición y rechazo hacia Él, fueron los
> eruditos entre los judíos, los teólogos cristianos intransigentes, y los adivinos ignorantes y
> envidiosos, tales como Abu `Ámir Ráhib, Ka'b ibn 'Ashraf, Nadr ibn Hárith, 'Ás ibn Wá’il, Hay ibn
> 'Akhtab y 'Umayyah ibn Hilál. Estos líderes de la comunidad se dedicaron a injuriar y anatematizar,
> y a golpear y matar a aquel sol naciente de Dios. Fueron tan fanáticos en lastimar a quien fue la
> lámpara de guía en la asamblea de la humanidad que Él se quejó diciendo: “Ningún profeta de Dios
> ha sufrido daño tal como el que Yo he sufrido”40.
> 
> Considera entonces que, en cada dispensación y edad, la injusticia, la persecución, las restricciones,
> la crueldad más severa y la opresión sin precedentes, provienen de algunos líderes religiosos infieles.
> Además, siempre que el gobierno ha mostrado oposición o ha sido parcial, todo ello ha ocurrido
> como resultado de las insinuaciones, señas y guiños difamatorios de estos individuos revoltosos. De
> la misma manera, en estos días, si observaran detenidamente, notarían que las cosas que han
> ocurrido se deben a la oposición de los líderes religiosos injustos que están excluidos del temor a
> Dios41, y alejados de la ley de Dios, y que hierven con el fuego de la envidia y los celos.
> 
> *** 17 ***
> 
> Pero en cuanto a los eruditos que son puros de alma y corazón,
> cada uno es una gracia del Señor y un regalo de Dios.
> Son una vela de guía y una linterna de la gracia de Dios,
> el relámpago de la verdad y los guardianes de la Ley.
> Son las balanzas de la justicia y los soberanos de la honradez.
> Tratado sobre gobernanza - 10
> 
> Son el verdadero amanecer y la palmera imponente,
> la estrella brillante y un planeta claramente visible.
> Son el manantial de la visión mística,
> el efluvio de las dulces aguas de la vida.
> Son los educadores de las almas,
> traen buenas nuevas a los corazones.
> Son una guía para las naciones,
> los heraldos de Dios entre los hijos de Adán.
> Son el signo más grande y el estandarte más alto,
> las joyas del ser y las gracias de la existencia.
> Son las manifestaciones del desapego,
> el lugar del amanecer del sol de la santidad.
> Esta efímera existencia mortal no tiene ningún atractivo para ellos,
> se mantienen apartados de los deseos carnales y la pasión del mundo humano.
> En las reuniones de los embelesados,
> se emborrachan con las virtudes y las alabanzas para su amado Señor,
> pero en esa Corte donde Dios es manifiesto y visto,
> realizan los ritos de la oración.
> Son los pilares firmes del edificio divino,
> y una fortaleza inexpugnable para la religión manifiesta.
> Son las aguas dulces del Éufrates para los sedientos,
> y el camino de salvación para aquellos que han perdido el rumbo.
> Son los pájaros que dan gracias en los jardines de “Dios es uno”,
> y las velas que dan luz en los concilios de “renuncio a todo lo demás”.
> Son los eruditos de Dios y los herederos de los profetas42,
> los iniciados en los misterios y los comandantes de la empresa de los piadosos.
> Convierten la capilla íntima donde el dhikr es cantando,
> en un claustro en el Reino del cielo (malakút).
> Consideran que la renuncia a todo lo demás
> equivale a alcanzar el umbral de la divinidad (láhút).
> 
> Si no son así, son cuerpos sin vida e imágenes en las paredes. Tal como está escrito en el texto
> autoritativo del Corán: “Dios extravía su conocimiento y sella su oído y su corazón y pone una venda en su
> vista.”43.
> 
> *** 18 ***
> 
> 44La sociedad humana, por naturaleza necesita reglas y relaciones vinculantes, porque de otro modo,
> 
> no podría experimentar paz ni protección, ni gozar de felicidad ni seguridad. Sin ellas, la gloria
> sagrada de la condición humana no se desvelaría, y el deseo de todos los corazones permanecería
> sin realizar. El país no prosperaría, y las ciudades y las villas no encontrarían orden ni estructura45.
> El mundo no podría estar bien ordenado, y la raza humana no podría crecer ni madurar. El reposo
> del alma y la tranquilidad de la conciencia no serían posibles. Los atributos humanos distintivos no
> brillarían, y la vela de los favores de Dios no daría luz. La esencia humana no descubriría la realidad
> del mundo contingente, ni tomaría conciencia de la sabiduría universal de Dios. Las artes gloriosas
> no se difundirían, ni los grandes descubrimientos producirían beneficios. Esta casa de barro no sería
> el observatorio de los cielos, ni la industria ni los inventos sorprenderían la mente. El este y el oeste
> del mundo no se podrían unir, ni el poder del vapor podría conectar los continentes.
> 
> Estas reglas y relaciones que constituyen el cimiento del edificio de la felicidad, y el medio de la
> gracia, no son otras que la ley religiosa y el sistema social. Ellos son el guardián de la prosperidad,
> el garante de la buena reputación, y el preservador de la calidad de vida. Si estudian el asunto al
> Tratado sobre gobernanza - 11
> 
> detalle y observan con atención, será evidente que la ley religiosa y el sistema social son relaciones
> necesarias que se derivan de las realidades de las cosas. Si no fuera así, no podría existir orden en la
> vida colectiva, ni razón para la tranquilidad, ni tampoco felicidad para la sociedad humana. Porque
> la condición colectiva es análoga al cuerpo humano. Debido a que está compuesto de sustancias
> individuales y diversos elementos opuestos y contradictorios, está sujeto inevitablemente a
> accidentes y enfermedades. Cada vez que se produce un desorden debido a deficiencias, un médico
> hábil y experto debe diagnosticar la enfermedad, y luego explicar su causa. El médico debe
> considerar lo esencial, los detalles de la enfermedad y los requisitos de la naturaleza, prestando
> atención a las causas y las consecuencias, a los medios y los requerimientos, y distinguir entre
> particulares y universales. Entonces el médico considera cuáles son las exigencias y los requisitos de
> esta enfermedad, e inicia un tratamiento que produce la curación.
> 
> A partir de esto, queda claro que el tratamiento efectivo y la medicación provienen de la esencia
> auténtica de la naturaleza, de la constitución del paciente y de la enfermedad. De la misma manera,
> la vida social y el cuerpo del mundo padecen desórdenes sistémicos, y están bajo la influencia de
> diversas enfermedades. La ley religiosa, el orden social y los mandamientos son como un remedio
> poderoso y una cura para las criaturas.
> 
> ¿Podría alguna persona informada, imaginar por sí misma que ha descubierto las enfermedades
> crónicas del mundo?, ¿podría imaginar que es consciente de los diversos trastornos y los accidentes
> de la existencia contingente?, ¿podría imaginar que puede diagnosticar las enfermedades de los
> pueblos de la tierra y explicar la dolorosa condición de la sociedad humana?, o ¿podría imaginar
> que puede descubrir los secretos ocultos de las edades, hasta el punto de penetrar en las conexiones
> necesarias que se originan en las realidades de las cosas, y así establecer ese sistema y aquellas
> regulaciones que constituyen un remedio correctivo y una cura completa? No hay duda de que esto
> es absurdo e imposible. Ahora bien, es evidente y está comprobado que el fundador de los
> mandamientos, del sistema, de la ley religiosa y de las regulaciones entre los seres humanos es Dios,
> el Poderoso, el Sabio. Porque nadie, excepto el exaltado Señor, es consciente y está informado de las
> realidades de la existencia, de las particularidades de cada ser, de los misterios ocultos y de los
> enigmas guardados de edades y siglos. Esta es la razón por la que las leyes de los países europeos
> que son de hecho el producto de miles de años de reflexión por parte de los expertos en
> administración y leyes siguen siendo, de todos modos, incompletas e imperfectas. Tales
> disposiciones son proclives a cambios, revocaciones y correcciones, debido a que los sabios del
> pasado no descubrieron lo inadecuado de algunas regulaciones, mientras que los eruditos
> posteriores se dieron cuenta de ello. Por lo tanto, ellos corrigieron, reafirmaron y reemplazaron
> algunas leyes, y esto continúa46.
> 
> Volvamos al tema principal:
> 
> La ley religiosa es como el espíritu de vida,
> el gobierno es el locus de la potencia de la deliberación.
> La ley religiosa es el sol brillante,
> y el gobierno son las nubes de abril.
> Estas dos estrellas brillantes son como luces gemelas en los cielos del mundo contingente,
> han lanzado sus rayos sobre los pueblos del mundo.
> Uno ha iluminado el mundo del alma,
> el otro ha ocasionado el florecimiento de la tierra.
> Uno sumergió perlas en los océanos de la conciencia,
> mientras que el otro hizo de la superficie de la tierra un jardín del paraíso.
> Uno convirtió este montículo de polvo en la envidia de los cielos,
> el otro ha hecho de esta oscura casa de sombras, el blanco de las miradas del mundo de las luces.
> La nube de misericordia se elevó, la llovizna de benevolencia descendió,
> Tratado sobre gobernanza - 12
> 
> la fragante brisa de gracia difundió el almizcle y el ámbar gris.
> La brisa del alba sopla, llevando por el viento el perfume que estimula el alma.
> La faz de la tierra se ha vuelto como el cielo altísimo,
> la agradable estación de la primavera ha llegado.
> Los aguaceros de la primavera celestial han conferido
> una maravillosa frescura al jardín del mundo.
> El sol de grandeza antigua ha prodigado un nuevo resplandor
> en el horizonte del mundo contingente.
> El polvo rojizo se ha convertido en sándalo y ámbar gris.
> La caldera ennegrecida se ha convertido en
> el cenador de rosas del Misericordioso,
> el jardín floreciente de la iluminación.
> 
> El punto es este, que cada uno de estos dos signos de grandeza es la ayuda y la asistencia del otro,
> como la leche y la miel, o los gemelos de Géminis en el firmamento. Así, el desprecio por uno es
> traición hacia el otro, y cualquier negligencia en la obediencia a uno es rebelión pecaminosa contra
> el otro.
> 
> *** 19 ***
> 
> La Ley divina (que es la vida de la existencia y la luz del mundo visible, y es consistente con el
> propósito de la creación) necesita un poder efectivo y un medio decisivo. Se requiere un defensor
> claramente identificable, se necesita un propagador resuelto. No hay duda de que las instituciones
> del gobierno y la espada de la soberanía son la fuente de este gran poder. Cuando uno ha sido fuerte
> y victorioso, el otro has sido manifiesto y refulgente. Siempre que el primero es elevado y radiante,
> el segundo es resplandeciente y se difunde ampliamente. Por lo tanto, un gobierno justo es un
> gobierno en conformidad con la ley divina, y un reino bien ordenado es una bendición universal. El
> trono real está rodeado de confirmaciones divinas y la corona real está adornada con las gemas de
> la munificencia celestial. En el Corán está escrito claramente: “Di: ‘¡Oh Dios, Soberano de todo gobierno!
> Tú das el gobierno a quien quieres y se lo quitas a quien quieres y das poder a quien quieres y humillas a quien
> quieres’”47. Por lo tanto, es claro y evidente que esta concesión es un regalo divino y un favor del
> Señor. Asimismo, se dice claramente en una tradición auténtica: “el rey es la sombra de Dios en la
> tierra”48. Dada la existencia de estos textos, que son como un cimiento firme, cualquier otra
> conversación que hable del rey como “un usurpador que se impone [ilegalmente]”, es evidentemente
> una especulación inútil y pura imaginación sin argumento ni prueba.
> 
> 49Observen que, tanto este verso bendito como la tradición explícita, son absolutos y universales en
> 
> su significado, no son condicionales ni están limitados a un caso específico. En cuanto a los
> verdaderos líderes de la religión50 y los sirvientes favorecidos del Umbral celestial, su rango y
> posición es el de honor y majestad espiritual, y su prerrogativa es la vicegerencia del Señor
> Todomisericordioso. Su corona de gloria es el polvo en el sendero de Dios, y su resplandeciente
> diadema es la luz de las dádivas del Todopoderoso. Su trono de justicia se establece en los corazones,
> y su honor exaltado y glorioso es el asiento de la verdad en el mundo del Reino. Son los monarcas
> de los reinos del corazón y del alma, no del mundo del agua y el barro; y son los señores soberanos
> de las tierras inconmensurables, no de los limitados estrechos de este mundo contingente. Y nadie
> puede jamás usurpar o negar esta sublime posición y antigua gloria51.
> 
> Sin embargo, en el mundo humano, su trono es la estera, y su asiento de alto honor es la hilera de
> zapatos52. El pináculo de prestigio para ellos es el rango más bajo de servidumbre, y la corte de su
> soberanía es algún rincón apartado. Ven los palacios bien provistos como tumbas subterráneas y la
> pompa mundana como un fastidio intolerable. Saben que la riqueza y los ricos son fatiga y tristeza,
> y que un gran séquito es una carga para el alma. Como los pájaros agradecidos en esta casa de
> Tratado sobre gobernanza - 13
> 
> vanidad, se satisfacen con pocos granos. En el cenador de “Dios es Uno”, en la punta de la rama del
> desapego, se ocupan de cantar las virtudes y alabanzas del Antiguo y el Viviente con lengua
> elocuente.
> 
> En resumen, este principio es lo que fue expresado en la firme tradición: “Gobernar es el don del Señor
> de la grandeza, y el gobierno es una misericordia del Señor de la divinidad". El objetivo de tales gradaciones
> es que los gobernantes perfectos y los reyes justos, en agradecimiento por este regalo de Dios y estas
> gloriosas muestras de favor, deben ser la justicia encarnada y la sabiduría personificada. Deben ser
> muníficos y genuinos, el retrato mismo de la generosidad, el sol de la dulce amabilidad, las nubes
> de la compasión, el estandarte del Señor y el signo del Todomisericordioso.
> 
> *** 20 ***
> 
> 53El gobierno defensor del pueblo es digno de obediencia, y dicha obediencia conduce a la cercanía
> 
> a Dios54. La justicia de Dios requiere la observación de derechos mutuos, y la ley divina es la
> preservación de distintos rangos. Los gobernados tienen derecho a la protección, a la consideración,
> a la seguridad y al trato amable por parte del gobernante. Los gobernados deben estar bajo la tutela
> protectora de los gobernantes y los reyes que imparten justicia. Cada pastor es responsable de su
> rebaño55. Esto debe ser así para que el gobierno pueda ser para el pueblo una fortaleza inexpugnable,
> una cueva segura, un santuario inviolable y un refugio en un lugar elevado; preservando y
> protegiendo con todos sus poderes los derechos de los súbditos y de todas las criaturas, observando
> y promoviendo la dignidad y la felicidad de los súbditos y los subordinados, porque la gente es el
> repositorio divino, y los pobres son el tesoro del Señor de la unicidad.
> 
> *** 21 ***
> 
> Del mismo modo, ha sido decretado que los súbditos están obligados a mostrar obediencia y lealtad.
> Deben ser rectos en sus deberes como subordinados y sinceros en su servicio. Las buenas intenciones
> y la gratitud son requeridas a tal punto que deben pagar sus impuestos a la propiedad con una
> gratitud no adulterada, y soportar los impuestos anuales de buena gana. Y para exaltar aún más la
> posición de los monarcas, y aumentar el poder del gobierno y la gloria del trono, deben dar
> generosamente sus riquezas y sus vidas56.
> 
> Porque los beneficios de esta negociación, los frutos de esta obediencia,
> son disfrutados por cada ciudadano.
> Todos son socios e iguales en las ganancias de esta gran bendición
> y en los beneficios de esta noble posición.
> Los derechos son mutuos, las dignidades son recíprocas,
> y todos están bajo la protección del Señor justo.
> 
> *** 22 ***
> 
> El estado y el gobierno son como la cabeza y el cerebro. La gente y los súbditos son como las
> extremidades, las manos y los pies, los pilares y las partes del cuerpo. Cuando la cabeza y el cerebro
> (que son el centro de los sentidos y las facultades, y los que administran el cuerpo y todas sus
> extremidades) tienen un poder efectivo y una autoridad completa, hacen de la tutela su lema y
> proporcionan los medios para la seguridad. Organizan los prerrequisitos necesarios, y garantizan
> los resultados y las consecuencias deseadas. Todos los órganos y las extremidades disfrutan de
> completo bienestar, descansando en el lecho de la comodidad y en la mayor paz.
> Tratado sobre gobernanza - 14
> 
> Pero si hubiera alguna reducción en su control efectivo,
> o cualquier deficiencia en su poder,
> el cuerpo se convertiría en un páramo,
> el reino corpóreo no conocería la seguridad ni la protección.
> Miles de males de diversa índole ganarían el ascendente,
> el bienestar y el reposo de todas sus partes se romperían.
> Del mismo modo, cuando el poder del gobierno es efectivo y sus órdenes prevalecen,
> el reino es embellecido, la gente está en paz.
> Pero si su poder disminuye, un terremoto sacude
> las estructuras del bienestar y la comodidad de la gente,
> y se vienen abajo.
> Ya que la coacción y la restricción requeridas, el arnés y las riendas,
> el vigilante nocturno y el centinela es el gobierno.
> Cuando el gobierno es un pastor para el pueblo,
> y el pueblo asume los deberes ciudadanos,
> los lazos que los atan son puestos en orden,
> los vínculos de solidaridad son fortalecidos.
> 
> Cuando los poderes de un país y las capacidades de toda la población están reunidos y anclados en
> un único punto, un individuo eminente57, no hay duda de que alcanza la mayor potencia posible.
> Cuando los rayos del sol caen sobre la superficie de una lupa curvada, todo el calor se concentra en
> el punto focal de ese vidrio; la eficacia, la penetración y la potencia de combustión son tales que
> hacen que cualquier cuerpo sólido refractario colocado por debajo de este punto deba fundirse,
> incluso si es resistente al fuego.
> 
> Consideren: los súbditos de cada gobierno resplandeciente e imperio victorioso disfrutan del mayor
> honor y bienestar. Los dependientes y la gente común de cada gran y respetado país son muy bien
> tratados. Avanzan rápidamente en todo aspecto, progresan constantemente en el conocimiento, la
> riqueza, el comercio y la industria. Esto es evidente y aceptado por los sabios y eruditos, más allá de
> cualquier duda o ambigüedad.
> 
> ¡Oh amigos de Dios! Abran los oídos de la sabiduría y eviten a quienes aman la discordia. Si
> detectaran el olor de la villanía [barahúnda] en cualquier persona, sin importar su fama de individuo
> notable o erudito sin igual, sepan que se propone engañar a los poderosos y se opone al orden del
> Señor. Es un enemigo de Dios, un destructor de cimientos, un quebrantador del convenio y el
> tratado, y un marginado de la corte del Misericordioso.
> 
> Una persona bien informada y perspicaz es como una lámpara radiante, es la causa de la felicidad y
> la virtud en el mundo mayor y el mundo menor58. Tal persona trabaja por el bienestar y la paz de
> los pueblos del mundo de acuerdo con la doctrina y el convenio.
> 
> ¡Oh amigos de Dios!, el orden divino está en la época de la juventud,
> la Causa maravillosa, en la temporada de la primavera.
> La edad moderna es la primera señal de crecimiento.
> Esta edad es la edad escogida por el único Dios verdadero.
> Los horizontes del mundo contingente son radiantes, resplandecientes,
> iluminados por el sol del conocimiento místico.
> El este y el oeste del mundo,
> en las fragantes brisas de la santidad,
> son como el attár y el ámbar gris.
> La faz de la nueva creación es la más bella y limpia,
> el cuerpo de la maravillosa Causa es flexible y fuerte.
> Tratado sobre gobernanza - 15
> 
> Escuchen con detenimiento los consejos y los preceptos de Dios, y luego, con toda sinceridad,
> demuestren su vocación a través de una autenticidad natural, una disposición honesta y buena
> voluntad para con las autoridades. De esta manera, quedará claro y establecido en la sociedad
> mundial y en el concejo de naciones que ustedes son la vela brillante del mundo de la humanidad,
> y la rosa en el jardín del reino divino. El mero discurso no produce cosecha y el retoño de la
> esperanza no tiene fruto. Es necesario levantarse y ponerse a trabajar. Potencialmente, todas las cosas
> están listas, todas las cosas están terminadas. Algunas son fáciles de lograr y otras son difíciles de
> conseguir. Pero ¿de qué sirve la mera potencialidad? El ser humano debe, en realidad, convertirse
> en el signo del Todomisericordioso y en el estandarte de la generosidad del Señor.
> 
> “La paz sea con quien sigue la Guía”59.
> 
> Notas
> Risaliy-i-siyasiyyih es un tratado de `Abdu’l-Bahá escrito en persa en algún momento durante la protesta
> del tabaco en Irán (1890-1892). Hippolyte Dreyfus lo tradujo al francés como La politique (La política), Sen
> McGlinn como A sermon on the art of governance (Un sermón sobre el arte de la gobernanza) y luego como The art
> of governance (El arte de la gobernanza), Juan Cole como Treatise on leadership (Tratado sobre liderazgo). También
> pude haber escogido otro título como La armonía entre la iglesia y el estado.
> Esta traducción provisional se basa principalmente en la traducción al inglés de Sen McGlinn del 2003,
> disponible en: https://www.h-net.org/~bahai/trans/vol7/govern.htm, también la mayoría de las notas
> a pie de página se basan total o parcialmente en algunas notas y comentarios presentes en esa traducción.
> No he diferenciado las notas mías con las de McGlinn. Siempre que he encontrado extractos traducidos
> por la Casa Universal de Justicia, los he utilizado y señalado, estos extractos y una carta de la CUJ sobre
> el tema de este tratado se encuentran en: https://bahai-library.com/uhj_takfir.
> No soy un traductor profesional. Mi correo es hasanelias@yahoo.com por si tuvieran alguna sugerencia
> de traducción.
> Dios “no sólo no es ni masculino ni femenino, sino que está muy por encima de toda comprensión humana” (carta en
> nombre de la Casa Universal de Justicia, 24 de octubre de 1996, mi traducción provisional). Por lo tanto,
> el uso del masculino para referirse a Dios es un tema meramente convencional.
> Palabras atribuidas a Dios de una conocida tradición islámica hadith qudsi, el dicho completo dice así:
> “Era un tesoro oculto y quise ser conocido; por eso creé la creación”.
> Corán 22:5. Todas las traducciones del Corán al español son de Raúl González Bornez, disponibles en:
> http://al-quran.info/#home
> Corán 2:11-12.
> Cf. Contestación a unas preguntas, capítulo 3: La necesidad de un educador.
> Cf. Corán 104:6.
> Cf. Selección de los escritos de `Abdu’l-Bahá # 225: Tabla de los dos llamados (circa 1907-1908).
> Parece que los “aspectos externos” hacen referencia a la vida social, a la reputación. Bahá’u’lláh escribió
> en la Lawh-i-Dunyá: “No obstante, el terror a los castigos hace desistir a la gente de cometer acciones viles y despreciables
> sólo externamente, mientras que lo que guarda y refrena al hombre tanto externa como internamente ha sido, y todavía es,
> el temor a Dios”.
> Corán 23:14.
> Corán 95:4.
> Bahá’u’lláh en el Kitáb-i-`Ahd.
> Ver Mateo 22:15-22, Marcos 12:1-17, Lucas 20:20-26.
> Corán 4:59.
> Ver Romanos 13:1-7.
> Tratado sobre gobernanza - 16
> 
> Toda la cita es de Bahá’u’lláh en Epístola al hijo del lobo.
> El estilo de este tratado según lo comentado por Sen McGlinn: “Sin duda el texto original en persa se aprecia
> mejor cuando se lee en voz alta. Muchas secciones del Resāle-ye Sīyasīyyah están escritas en un estilo exhortatorio, en prosa
> persa con rima y un ritmo declamatorio”. Y sobre algunas secciones, como la que hace referencia esta nota: “las
> secciones con una fuerte cadencia y rima se alternan con la prosa, mientras que el análisis y las citas de las escrituras se
> alternan con ilustraciones históricas. El efecto general del original es el de un persuasivo sermón persa con elevado estilo
> retórico”, estas secciones las he diferenciado con un formato de frases cortas en cursivas y con sangría
> alternada.
> Corán 2:220.
> De un ghazal por Hafiz que trata sobre un sufí hipócrita. “Cara negra” es una locución que indica
> infamia.
> Inicia un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
> Termina el extracto traducido por la CUJ.
> El periodo Safávida (1501-1722).
> Perteneciente a la dinastía Qajar, reinó de 1785 a 1797.
> En 1794 el último gobernante Zand, resistiendo en Kirmán fue derrotado. Los “eventos decisivos”
> incluyeron la traición, la matanza de los prisioneros varones Zand y la matanza de los rivales al trono
> Qajar.
> Corán 6:45.
> Fath-`Ali Sháh, reinó de 1797 a 1834.
> La guerra ruso-persa, 1826 a 1828.
> Corán 54:7: “con la mirada humillada, saldrán de las tumbas como si fueran langostas dispersas”.
> Corán 54:20: “que derribaba a las gentes como troncos de palmeras sacados de cuajo de sus raíces”.
> Actualmente Azerbaiyán, en ese tiempo sobre la frontera persa-rusa.
> El “mar” fue entregado en el sentido que a los persas no se les permitió atracar sus barcos en él.
> Sultán que gobernó de 1861 a 1876.
> Investigar sobre la “cuestión oriental” y la guerra ruso-turca (1877-1878).
> Inicia un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
> `Abdu’l-Bahá escribió en su Voluntad y Testamento: “Esta Casa de Justicia promulga las leyes y el gobierno las
> ejecuta”. Parece la palabra “gobierno” no se refiere al poder ejecutivo en el sentido moderno, sino a la
> autoridad civil, es decir todo el aparato estatal, con sus tres poderes, en contraste con las autoridades
> religiosas. También está escrito: “de modo que, mediante la estrecha unión y armonía de estas dos fuerzas, las bases
> de la equidad y la justicia puedan llegar a ser firmes y fuertes, para que todas las regiones del mundo lleguen a ser como el
> mismo paraíso”. La traducción oficial al inglés de la primera cita es como sigue: “This House of Justice enacteth
> the laws and the government enforceth them”. No hay una palabra exacta al español para “enforcement”, el Oxford
> Dictionary (online) lo define (mi traducción): “El acto de obligatorio cumplimiento o de fiel cumplimiento de una ley,
> regla u obligación, por ejemplo: ‘la aplicación estricta de las regulaciones ambientales’”.
> Aquí termina el extracto traducido por la CUJ. Parece indicar que el gobierno ya tiene leyes civiles
> propias. Las naturalezas de ambas leyes (civil y religiosa) son diferentes, una es coercitiva y obligatoria
> para todos los ciudadanos; las leyes de una determinada religión son voluntarias, de conciencia, y la
> mayoría se aplican sólo a los creyentes de dicha religión, de otro modo, las libertades se verían vulneradas
> y condicionadas desde el nacimiento del ciudadano.
> Este párrafo lo he traducido de la traducción de Juan Cole porque me pareció más claro.
> Esta cita se encuentra en el Kitáb-i-Íqán.
> Ver la nota 11.
> Una tradición islámica popular: “Los ulemas son los herederos de los profetas.”
> Corán 45:23 en contexto: “¿Has visto a quien toma como dios a sus deseos y pasiones? Dios extravía su conocimiento
> y sella su oído y su corazón y pone una venda en su vista. Así pues ¿Quién le guiará después de Dios? ¿Es que no
> reflexionan?”.
> Aquí empieza un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
> Tratado sobre gobernanza - 17
> 
> Aquí termina el extracto traducido por la CUJ.
> Hasta el momento parece que el mejor sistema de gobierno es, en general, la monarquía constitucional,
> se sabe que Bahá’u’lláh favoreció esta forma de gobierno, pero el monarca no tiene el poder absoluto,
> sino que es un sistema que combina la monarquía con aspectos de la república, en Bishárát está lo
> siguiente: “Aunque la forma de gobierno republicana beneficia a todos los pueblos del mundo, no obstante, la majestad de
> la realeza es uno de los signos de Dios. No deseamos que los países del mundo permanezcan privados de ella. Si los sagaces
> combinasen las dos formas en una, grande será su recompensa en presencia de Dios”. Y en el Lawh-i-Dunyá: “El sistema
> de gobierno que el pueblo británico ha adoptado en Londres parece bueno, pues está adornado con la luz tanto de la realeza
> como de la consulta del pueblo”. Sobre estas citas existe una nota de peregrino de George Orr Latimer del año
> 1919 que registra las palabras de `Abdu’l-Bahá, un extracto dice (mi traducción): “Un gobierno despótico es
> indeseable. Una forma republicana de gobierno es buena, pero una monarquía constitucional es mejor, porque combina la
> realeza y la república. Es una forma de gobierno con una cabeza distintiva”, disponible el original en: https://bahai-
> library.com/latimer_light_world.
> Corán 3:26.
> Lógicamente, los gobernantes no tienen derecho a gobernar injustamente, ni a ser tiranos ni opresores.
> Si la rebelión no es una opción, y las medidas pacíficas tomadas por los ciudadanos no son suficientes
> para detener a un gobierno tiránico, en este caso me parece que podría aplicarse el principio de seguridad
> colectiva (mundial) enunciado por Bahá’u’lláh: “Si algún rey tomase armas contra otro, todos deberían levantarse
> solidariamente e impedírselo”, pero modificado de esta manera (en cursivas): “Si algún rey fuera tirano y opresor
> contra su propio pueblo, todos deberán levantarse solidariamente e impedírselo” En una monarquía
> constitucional (ver la nota 46), el rey no acapara el poder de todo el aparato estatal, pues existe el “rule of
> law” (conocido al español como “estado de derecho”), el cual es definido por la Encyclopedia Britannica
> online (mi traducción): “mecanismo, proceso, institución, práctica o norma que afianza la igualdad de todos los
> ciudadanos ante la ley, asegura un sistema de gobierno no arbitrario, y de forma más general, previene el uso arbitrario del
> poder”.
> Inicia un extracto traducido por la Casa Universal de Justicia.
> McGlinn y Cole traducen “líderes religiosos” como “Imams of guidance” (Imames de guía) e “Imams”
> (Imames) respectivamente. Ver página 4.
> Termina el extracto traducido por la CUJ.
> Es el sitio más cercano a la puerta, siendo el sitio más lejano de la puerta el sitio de honor.
> La siguiente sección tiene un paralelo con el Nahj al-Balaghah, sermón 215.
> A partir de esta explicación se puede llegar a entender lo mencionado por Bahá’u’lláh durante su
> proclamación en Bagdad “En verdad, todas las cosas creadas fueron sumergidas en el mar de la purificación”, pues
> hay diversas actividades y deberes del creyente que no son religiosos sino civiles, pero son sagrados por
> mérito propio, actividades como el respeto y obediencia al gobierno, o el trabajo (el cual se ha hecho
> equivalente a la adoración a Dios). Por tanto, parece que se hace una sacralización de los principios y
> deberes fundamentales del ser humano (sociales y religiosos), pues diversos caminos conducen a Dios,
> entonces el llamado es dual: ser un ciudadano ejemplar y un creyente devoto; “promover una civilización
> en continuo progreso”, y “conocer y adorar a Dios”.
> De una conocida tradición islámica.
> La obediencia al gobierno no debe ser ilimitada: “Debemos obedecer en todos los casos, excepto cuando se encuentre
> implicado un principio espiritual, como, por ejemplo, negar nuestra Fe.” (De una carta escrita en nombre de Shoghi
> Effendi a un creyente, 21/12/1948).
> Ver la nota 46, y la nota de peregrino mencionada allí que explica las ventajas de tener una “cabeza
> distintiva”.
> Cole lo traduce como el macrocosmos y el microcosmos.
> Corán 20:47.
>
> — *Tratado sobre gobernanza (Used by permission of the curator)*

